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jueves, 28 de mayo de 2015

#hemeroteca #machismo | Lo que las periodistas callan

Imagen: Pikara / Emma Gascó
Lo que las periodistas callan
Varias periodistas de medios españoles narran episodios de acoso sexual y comportamientos machistas que han vivido por parte de compañeros de redacción y de fuentes masculinas. Al igual que las 40 periodistas francesas que publicaron un manifiesto desenmascarando comportamientos sexistas de políticos, reclaman a las empresas de comunicación protocolos que permitan denunciar estas situaciones sin miedo y con apoyo.
Aurora Díaz Obregón | Pikara Magazine, 2015-05-28
http://www.pikaramagazine.com/2015/05/lo-que-las-periodistas-callan/

Ocurrió cuando Noemí López Trujillo –redactora en el suplemento Gonzoo de 20minutos– era becaria en la sección local del diario ABC. La periodista tenía que cubrir las pruebas de Selectividad en la Universidad Complutense de Madrid. Allí se encontró con un enjambre de periodistas curtidos. Ella parecía inexperta, así que un periodista de la cadena de radio Onda Cero le ofreció su ayuda; le dijo que podía utilizar como recurso las declaraciones que él había grabado. Entraron a una pequeña sala de ordenadores de la Facultad de Odontología e intercambiaron los contenidos que habían recopilado. Estaban solos. Ella le dio las gracias. Él le pidió el número de móvil. Le llamó guapa, maja. Le pidió un abrazo a modo de agradecimiento. Ella se lo dio.

—Empezó a babosearme el cuello con mucha fuerza, cogiéndome de la cabeza. Me sentí agredida y utilizada.

La primera reacción de Noemí López Trujillo fue echar a correr y llorar. Luego se lo contó a uno de sus jefes, quien le dijo al periodista de Onda Cero que no se volviera a acercar a ella. Pero la joven siguió temiendo encontrárselo en cualquier rueda de prensa.

Una compañera de redacción me preguntó qué me había pasado y yo le conté la historia. Y ella me respondió: “Yo fui una vez con él a cubrir un evento a una iglesia, estábamos allí y me besó en la boca”. Ella también era becaria cuando sucedió.

El periodista, casado y con hijos, sigue en el mismo puesto de trabajo.

López Trujillo no es la única periodista que ha enfrentado una situación de acoso dentro y fuera de las redacciones, por parte de compañeros de trabajo o jefes. Hay datos sobre la presencia de las mujeres en las redacciones periodísticas, pero no se suele investigar sobre cómo a las periodistas les afectan las situaciones de sexismo y de acoso machista.

Deportes, un asunto de hombres
“No sabes lo que es una pelota, ¡andá a lavar los platos!”, dijo El Loco Gatti –exfutbolista– a la periodista Carme Barceló, el 22 de marzo del 2015 en el programa de televisión ‘El Chiringuito de Neox’.

En las secciones de Deportes abundan las mujeres que se han sentido desacreditadas por sus compañeros de profesión. A Sofía Domínguez –nombre ficticio porque desea mantener su anonimato– le ocurrió hace tres años. Era nueva en la sección, la única mujer trabajando con siete hombres. Era joven; 23 años. Compartía escritorio con un periodista. Él trabajaba durante la semana. Ella los fines de semana. Casi nunca coincidían. La tercera semana, el compañero asistió a la redacción para ayudarla con un artículo. Él entró por la puerta con altitud altiva. Golpeó la mesa exaltado y puso sus cosas encima: “Que sea la última vez que te sientas en mi sitio”, le gritó.

Este periodista, junto con el resto de compañeros de redacción, adoptaron una actitud negativa hacia la periodista. No valoraban su trabajo. Comenzaron a comentar errores de sus artículos, mediante chismorreos y hasta por Twitter. Domínguez cree que todo esto se produjo por una razón: ser mujer. Pese a ser una entendida en deportes, le hacían creer que esos contenidos eran temas de hombres.

Le contó la situación a un superior: “Él me dijo: ‘¿Qué? ¡Pero es un chico muy majo!’. Y ahí se quedó la cosa. Eran coleguillas”. Dejó la sección y pasó a la de Actualidad, donde no ha tenido problemas.

La primera vez que fue capaz de contárselo a alguien cercano, fue después de año y medio. Una amiga le aconsejó acudir a Recursos Humanos, pero en ese momento ella se decía que la situación no era tan grave, que no era necesario meterse en líos, que tal vez fueran cosas suyas.

“En esta redacción no hay feas”
Estar cubriendo un evento y que te suban la falda, que te toquen las nalgas, que te quiten el micrófono por la calle, que el jefe te exija pintarte más, “que estás ahí por tu físico”. Aguantar comentarios después de un directo como “Vaya escotazo, no podíamos concentrarnos en lo que decías”. Anna Fantova –nombre ficticio– tiene claro que a las periodistas que, como ella, trabajan como reporteras de televisión, se les falta el respeto y se las exige un mejor aspecto físico que a sus compañeros varones. “En mi redacción no hay ninguna mujer fea ni gorda”, asegura.

Cuenta que una vez, tomando café en la redacción, un compañero reincorporado al trabajo después de dos meses de baja, se dirigió a ella y le preguntó: “¿Y tú qué? ¿Sigues tan zorrita como siempre?”. Ella no supo qué decir: “En la redacción se sabía que yo lo había dejado con mi expareja. El jefe estaba delante y no dijo nada”.

Cuando entró a trabajar en otra redacción de televisión, plantó cara al acoso por parte de un compañero de trabajo. La primera vez, ella se acercó a la fotocopiadora y preguntó en voz alta cómo se metía el papel. El periodista se levantó, se acercó a ella y le espetó: “Otra que se ha acostado con alguien para trabajar aquí”. En ese momento tampoco supo reaccionar.

Al día siguiente, Anna acudió al jefe de redacción para proponerle un tema. El mismo compañero, que ya estaba hablando con el jefe, la miró de forma obscena, como haciéndole una radiografía, y le dijo: “Oye, con ese escote no se puede venir a trabajar”. Ella le contestó: “No mires, me pongo lo que me da la gana”.

En otra ocasión, ella estaba sentada en su sitio, y el periodista se aproximó a ella para masajearle los hombros:

— ¿Qué estás haciendo? —reaccionó, molesta.

— Qué sosas sois en el norte —replicó él, que era del sur.

La reportera ha sentido a menudo que en su trabajo se valora menos a las mujeres jóvenes. Por ejemplo cuando, en una conexión como enviada especial a un país asiático, le dijo a su cámara que prefería otro plano. Él le contestó: “Tú a mí no vas a decirme lo que tengo que hacer, niñata, porque yo he estado en muchas guerras”. Ocurre también con los entrevistados: “Te llaman ‘niña’, no te toman en serio, no te respetan como periodista”, añade.

Lucía Martínez Odriozola, profesora de Periodismo en la Universidad del País Vasco (UPV) y expresidenta de la Asociación Vasca de Periodistas, describe las dos caras que suele mostrar el hombre periodista, ya sea jefe o compañero. Una cara amable, en la que prima la protección hacia la periodista: “Tú no puedes ir a la guerra, que no hay váteres para ti; tú no puedes cubrir tal manifestación, esto es lo mejor para ti”, enumera. Y la cara hosca, llena de desprecio: “Da igual que tengas el gran notición. Si eres una mujer, te hacen dudar de tus cualidades como periodista”.

Fuentes que se toman confianzas
“¿Tienes un gato? Anda, yo también. Quiero conocerte, a ti y a tu gato”. Una periodista de prensa escrita –también quiere mantener su anonimato– cuenta cómo un hombre con el que contactó por Twitter y después por Whatsapp para pedirle una entrevista insistió en que deberían verse. Ella vivía en otra ciudad y la entrevista no podía ser cara a cara. Él dijo que una buena periodista tiene que desplazarse a hacer la entrevista en persona, que el periodista tiene que ir allí, donde ocurren los hechos.

No es la única que relata cómo fuentes expertas masculinas se toman confianzas indebidas con las periodistas. La directora de Pikara Magazine, June Fernández, llamó a un profesor universitario de Criminología para que le recomendara fuentes para un reportaje sobre las mujeres en las tramas de corrupción. El experto le dijo que le mandaría contactos por email. La escribió, pero no sin antes teclear su nombre en Google y leer artículos de su blog, incluido uno titulado ‘Puteras’, en el que la periodista hablaba, entre otras cosas, sobre las mujeres que contratan masajes tántricos, en los que es habitual eyacular. Al final del email, el académico incluyó una posdata: “Supongo que te parecerá muy machista (…); si fuera necesario, yo daría el masaje ese para puteras sin complejos. Prometería esforzarme para conseguir el efecto que se describe”.

Fernández se sintió impotente, asqueada. Pero le contestó: “Esa posdata me parece fuera de lugar teniendo en cuenta que no nos conocemos y que estamos hablando de temas profesionales. Y me ha incomodado”. Él le replicó: “Te ruego que me disculpes y lo olvides por favor. Era solo una broma pero entiendo que no he estado muy acertado”. Fernández reconoce que no es sencillo denunciar estas situaciones, pero anima a hacerlo: “Por muy feminista que seas, sientes miedo, pero los machistas se lo pensarían dos veces si empezáramos a hacer públicos esos comentarios”.

El poder político
Hace unas semanas, 40 periodistas francesas, profesionales de los medios más prestigiosos del país, publicaron en el diario francés Liberatiòn el manifiesto ‘Nosotras periodistas políticas, y víctimas de sexismo‘. Relataron escenas como la del senador que se lamentó de que las periodistas lleven jersey de cuello alto en lugar de escote o el candidato electoral que, en plena rueda de prensa, contestó la pregunta a una periodista diciendo que llevaba un vestido muy bonito. Ellas aseguran que sería necesario que las periodistas denunciasen estas situaciones con nombres, apellidos, caras, números. Pero son conscientes de que esto podría exponerlas a despidos y más discriminaciones.

June Fernández también se ha topado con faltas de respeto por parte de políticos. El pasado diciembre, le tocó ir sentada frente al expresidente de una república centroamericana en un vuelo de regreso de un congreso en el que ambos estaban invitados. “Fueron unas horas tortuosas, hasta me hice la dormida para que dejase de hablar”, confiesa. El político intercalaba loas a su partido y disertaciones filosóficas “sobre los secretos de la vida” con preguntas inconexas sobre el trabajo y la vida personal de la periodista. La parte más indecente fue la de los ‘piropos’:

— Que si soy bella, que si está enamorado de mis ojos, que si yo hiciera carrera política, llegaría a presidenta: “Yo te apoyo. Imagínate: Bachelet, Cristina Fernández, Dilma Roussef y June”. Y que me invitaba a su país a hacer reportajes: “Pero yo ahí sería otro hombre, delante de mi esposa, ya sabes”, me advirtió.

Cuando ella se puso seria y le dijo que las jóvenes periodistas están hartas de que los hombres con poder las traten así, el político replicó, burlón: “Lo hago para hacerte rabiar porque sé que te molesta”.

Perspectiva de género: la asignatura pendiente
Para sacar estas situaciones de debajo de las alfombras de las redacción, para poder identificarlas y ponerlas encima de la mesa, es importante empezar por el principio, por las facultades de Periodismo. La redactora de eldiario.es y coordinadora del blog Micromachismos, Ana Requena Aguilar, afirma que a la carrera de Periodismo le falta una asignatura: perspectiva de género. “Debería ser obligatoria o al menos que forme parte del temario de una asignatura”, opina.

Una periodista debería conocer las dificultades a las que se expondrá en el mundo laboral. Salarios más bajos. Comentarios sexistas. Que en vez de Pilar, te llamen Pili, porque sí. O rubia. O morena. La periodista Diana Rivero, investigadora también en la UPV, ha sido testigo de trabajadores de las redacciones que hacían rankings para ver qué becaria es más guapa. “Hay que acercar al alumnado a la realidad en la que vivimos”, dice. También se debería enseñar que hubo mujeres excluidas de la historia del periodismo: “¿Quién habla en las facultades de Carmen de Burgos o de Concepción Arenal?”, ilustra.

Lucía Martínez Odriozola señala que las redacciones deberían instaurar unos protocolos en los que se diga qué es acoso, qué grados hay. Y después establecer unas garantías que protejan a la periodista, no solo en las situaciones más graves y de peligro extremo. Rivero está de acuerdo: “Debería existir una ley específica que promueva la igualdad en la comunicación y aplicar lo que ya contemplan las leyes de igualdad; porque leyes hay, pero es como el que se salta un semáforo y no le multan. Debería existir un órgano que corrigiese estos problemas. O un observatorio interno de los medios de comunicación donde se publiquen datos reales”, opina.

Ascensos poco objetivos
La tesis doctoral de Rivero, “La situación profesional de las periodistas en los principales medios de comunicación del País Vasco”, aporta datos sobre la desigualdad de género en la profesión. El 93,4% de los cargos directivos y el 70,4% de los puestos intermedios de los medios de comunicación vascos están copados por hombres, a pesar de que el 67% de las personas licenciadas en Periodismo en la Universidad del País Vasco entre 1999 y 2004 fueron mujeres. De estas, solo el 36,5% ha trabajo en una redacción. Para su estudio reunió en grupos de discusión a personas de diferentes medios del País Vasco. Una de las principales conclusiones fue que la maternidad es el principal obstáculo de las periodistas para prosperar en los medios de comunicación: “Las mujeres tienen que dedicar más horas a sus hijos”.

Martínez Odriozola, por su parte, echa en falta combatir los sistemas informales de ascenso: “Salvo en algunos medios que sí practican la transparencia, normalmente no está claro cuáles son los méritos para decidir un aumento o una promoción”. Una de las claves es que las profesionales suelen estar “más aisladas” en las redacciones: “Ellos son los acompañantes, los colegas de paddle y compañeros de copas del jefe”.

DOCUMENTACIÓN
'Parecéis prostitutas en espera de clientes'
40 periodistas francesas denuncian el acoso que sufren por parte de los políticos. Publican numerosas frases literales que denotan comportamientos sexistas hacia ellas. Una práctica común entre los políticos es ofrecerles información a cambio de tomar algo. Por ejemplo, un portavoz sacó fotos a unas cronistas y luego las distribuyó entre su equipo.
Irene Hdez. Velasco | El Mundo, 2015-05-05
http://www.elmundo.es/television/2015/05/04/5547cab622601d48688b458d.html
>
DOCUMENTOS
La situación profesional de las periodistas en los principales medios de comunicación del País Vasco / Diana Rivero Santamarina ; directoras de la tesis, María José Cantalapiedra González y María Rosa Berganza Conde
Tesis UPV/EHU, Departamento de Periodismo II, 2012
Biblioteca UPV/EHU

http://millennium.ehu.es/record=b1754859~S1*spi

lunes, 27 de abril de 2015

#libros #salud | La expropiación de la salud

La expropiación de la salud / Juan Gervás y Mercedes Pérez-Fernández.
Barcelona : Los Libros del Lince, 2015 [04-27].
248 p.
Colección: Sin Fronteras ; 28
ISBN 9788415070528

/ ES / ENS
/ Cuerpos / Medicina / Psicología / Salud / Sanidad / Sociología
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1815412~S1*spi

¿Quién decide si estoy enfermo o sano, si estoy cuerdo o loco, si he de tratarme el colesterol, la osteoporosis o la tristeza, si debo medicarme o ser operado? Cada día más, es el médico quien decide estas cosas. Nosotros, los ciudadanos, sanos o enfermos, ya no mandamos sobre nuestro cuerpo ni nuestra vida. Nos han expropiado la salud. Los autores de este libro llaman así al proceso por el cual los médicos y el sistema sanitario nos han ido arrebatando a los ciudadanos el derecho a decidir por nosotros mismos sobre lo que nos atañe a nosotros más que a nadie: la salud, el cuerpo, nuestra forma de vivir la enfermedad o de entender en qué consiste la salud. 

‘La expropiación de la salud’ es un libro para todos, profanos o especialistas, enfermos o sanos. A los ciudadanos les recordará cuáles son sus derechos perdidos y casi olvidados. A los médicos y profesionales de la sanidad les permitirá reflexionar sobre los excesos en los que suelen incurrir. 

Somos víctimas de unos «conocimientos» que permiten al sistema sanitario imponer un museo de horrores sin ciencia. Se nos medica y se nos medicaliza, y se droga a los niños con anfetaminas (por ser «demasiado» activos) y a los ancianos con antidepresivos (sin tener depresión). En su versión extrema, la medicina sin límites llega a expropiar la salud, el desánimo, el sentimiento de vacío existencial, el miedo al futuro, el embarazo, el parto, el dolor, la enfermedad, el envejecimiento y la muerte. De todo ello trata este libro, que analiza la teoría y la práctica, y revisa muchos casos clínicos que sirven de ejemplo y base para la reflexión. 

Juan Gérvas y Mercedes Pérez-Fernández son autores del bestseller “Sano y salvo (y libre de intervenciones médicas innecesarias)”, también publicado por Los libros del lince.

martes, 31 de marzo de 2015

#hemeroteca #mujeres | Feminicidio : el asesinato de mujeres por ser mujeres

Feminicidio : el asesinato de mujeres por ser mujeres / edición de Graciela Atencio
Madrid : Los Libros de la Catarata, 2015 [03]
256 p.
Colección: Los Libros de la Catarata ; 519
ISBN 9788483199886 / 18 €

Otro título: "Feminicidio : de la categoría político-jurídica a la justicia universal"
ES / ENS / REC
/ Feminicidio / Justicia / Machismo / Mujeres / Patriarcado / Política / Violencia machista / Violencia sexual
Biblioteca UPV/EHU
https://millennium.ehu.es/record=b1817042~S1*spi

Violación, tortura, esclavitud sexual, incesto, maltrato físico y emocional, hostigamiento, mutilación genital, operaciones ginecológicas innecesarias, esterilización o maternidad forzadas, mutilaciones en nombre de la belleza. Son múltiples las formas que puede tomar la violencia contra las mujeres y desgraciadamente hay veces que implican la muerte de las mujeres. Entonces hablamos de feminicidio, del asesinato de mujeres por el hecho de ser mujeres. Pero no se trata de un acto puntual, sino que es resultado, por ejemplo, de la cultura putera que tan normal se ve. No se trata de un hecho aislado, ocasional, sino que detrás hay situaciones estructurales de subordinación, dominación y desigualdad que son específicas de las mujeres. De ahí que se requiera una regulación propia, basada en el reconocimiento del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia. La ambición de las autoras por conseguir parar el feminicidio es la fuerza de este libro. Todo lo que en él se recoge pretende contribuir a conocer este fenómeno, sus causas, el contexto que lo cultiva y, sobre todo, las medidas que se requieren para poder prevenir y hacer frente a esta realidad. Se incluyen datos actualizados, pero no para ocultar la crueldad detrás de los números, sino con la intención de visibilizar las dimensiones de una problemática que la administración no conoce. Esto, junto con las aportaciones de Ana Messuti, Elena Laporta, Beatriz Gimeno o Irene Ballester, configura una radiografía del feminicidio que permite profundizar en la complejidad de una realidad que no puede dejar de parecernos escalofriante pero también evitable.

Graciela Atencio. Periodista y editora con experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Sus trabajos en el periodismo y el activismo de derechos humanos de las mujeres se han llevado a cabo en Argentina, México y España. Desde el año 2010 dirige Feminicidio.net, portal de información y plataforma de cursos online sobre violencia hacia las mujeres. También coordina el proyecto de documentación e investigación del feminicidio en España.

ENLACES
Traficantes de Sueños | Feminicidio : el asesinato de mujeres por ser mujeres
http://www.traficantes.net/libros/feminicidio-el-asesinato-de-mujeres-por-ser-mujeres
>
DOCUMENTACIÓN
“Es un mito que en España no exista el feminicidio"

En su ensayo, el equipo de feminicidio.net señala que el asesinato de mujeres necesita de una categoría lingüística y político-jurídica en nuestro país, porque se trata de una epidemia global.
Blanca Gordaliza | Público, 2015-04-24
http://www.publico.es/sociedad/espana-mata-mujeres-mujeres-mito.html
Feminicidio: una palabra nueva, una barbarie antigua
Graciela Atencio | Mujeres, El País, 2015-03-17

http://blogs.elpais.com/mujeres/2015/03/feminicidio.html
La mitad de las mujeres asesinadas en el mundo lo fueron a manos de su marido o de algún familiar, relata “Feminicidio”
La Fundación Baltasar Garzón presenta con Libros de la Catarata una obra que alerta sobre el drama de morir por ser mujer
A. M. | El Plural, 2015-03-16
http://www.elplural.com/2015/03/16/la-mitad-de-las-mujeres-asesinadas-en-el-mundo-lo-fueron-a-manos-de-su-marido-o-de-algun-familiar-relata-feminicidio/

sábado, 28 de febrero de 2015

#libros #vestimenta | Psicología del vestido

Psicología del vestido / John Carl Flügel ; traducción de Carlos Gual Marqués
[The psychology of clothes. Español]
Barcelona : Melusina, 2015 [02]
248 p.
ISBN 9788415373179 / 15 €

/ ES / ENS
/ Antropología social / Historia / Moda / Psicología / Sociología / Vestimenta
Biblioteca UPV/EHU. Otra ed.: Paidós, 1964
http://millennium.ehu.es/record=b1233990~S1*spi

El psicoanalista británico John Flügel redactó en 1935 este incisivo volumen sobre la huidiza naturaleza del vestido y sus implicaciones individuales y sociales que no deja de ser también un sutil e irónico alegato político en favor de la liberación sartorial del hombre. Sus páginas son, además, un preciso análisis de las diferencias indumentarias entre hombres y mujeres, así como un ameno repaso histórico y filosófico a la evolución de la ropa con un particular hincapié en la «Gran Renuncia» del hombre al empleo del adorno que viene provocada por el triunfo de la ideología igualitaria de la Revolución Francesa, así como en el imparable avance de la moda como seña de identidad irrenunciable del individuo moderno en el siglo XX. Entre la psicología y el estudio antropológico, este texto seminal hará las delicias del lector interesado en la historia de la moda y sus avatares.

sábado, 31 de enero de 2015

#revistas #historiografia #mujeres | Revista de historiografía | 22 | Del ayer al mañana : la historiografía de la historia de las mujeres, del género y del feminismo

Del ayer al mañana : la historiografía de la historia de las mujeres, del género y del feminismo / María Jesús Fuente Pérez (ed.)
En: Revista de historiografía (RevHisto), n. 22 (Enero – Junio 2015)

/ ES / Revistas / MON / REC / Open Access
/ Feminismo / Género / Historiografía / Mujeres – Historia
TEXTO COMPLETO | UC3M · Universidad Carlos III de Madrid
http://e-revistas.uc3m.es/index.php/REVHISTO/issue/view/420
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1665672~S1*spi

Introducción / María Jesús Fuente Pérez

Alejarse del victimismo, de cuyo fomento se ha acusado al feminismo, puede pare­cer una simple reacción de defensa ante una acusación mezquina, sin embargo, es evidente que la historia de las mujeres y del feminismo está más interesada en otros aspectos que en remarcar el papel de víctimas que han soportado las mujeres en las sociedades patriarcales a lo largo de la Historia. Sin poder desaparecer del todo, el victimismo es solo un punto más a considerar dentro de la riqueza de aspectos de una historia de las mujeres, que evoluciona, toma nuevos caminos, y de la que podría afirmarse, sin temor a errar, que está en un momen­to de tránsito. En efecto, la temática que ha interesado en las últimas décadas muestra nuevas formas de mirar e investigar, y nuevos métodos que permiten la entrada de aire fresco a unas formas de análisis que, de lo contrario, podrían quedarse pronto obsoletas.

En este número de la “Revista de Historiografía”, dedicado a la historia de las mujeres y a la historia de género en las pasadas décadas, aparecen algunas claves que apuntan la llegada de nuevas líneas historiográficas. El número se inspiró en el seminario celebrado a finales del año 2013 en la Universidad Carlos III de Madrid, auspiciado por el Instituto de Historiografía Julio Caro Baroja, para celebrar la jubilación de la profesora Cristina Segura Graíño, una de las pioneras de la historia de las mujeres y del feminismo en España. Varias de las ponencias de ese seminario se presentan en este número, que se complementa con otros estudios que ayudan a ampliar el panorama historiográfico sobre este tema en todas las etapas de la historia. Algunos artículos muestran los trabajos realizados recientemente, otros las líneas de interés de los estudios actuales, y algunos permiten vislumbrar el futuro al analizar los caminos que va tomando esta temática histórica. En efecto, algunos de los artículos inciden en aspectos teóricos que están siendo superados o están cambiando. Así lo hace Violaine Sevillote que en su artículo “Regímenes de género y Antigüedad griega clásica (siglos V-IV a. C.)” apunta la necesidad de cambiar el discurso de la dominación de la mujer por parte del varón, cuestionar las categorías hombre/mujer, pues “las caracte­rísticas denominadas masculinas como las femeninas, varían en función de los contextos discursivos”, y en cierto modo abandonar el victimismo, algo con lo que están de acuerdo muchas de las historiadoras de la historia de las mujeres. Cambios en el discurso plantea también Pilar Díaz en su artículo sobre “Teoría y praxis”, que insiste en la necesidad de no olvidar que la historia de las mujeres ha de ser historia social, algo con lo que están de acuerdo también otras historiadoras que participan en este número.

Tras “Teoría y praxis” se ofrecen cuatro panorámicas generales de los estudios sobre la historia de las mujeres en la Antigüedad, Edad Media, Edad Moderna y Edad Con­temporánea, realizados por Rosa Cid, Isabel del Val y Diana Pelaz, María Victoria López-Cordón y María Dolores Ramos respectivamente, para luego incidir en temas concretos a través de los que ofrecer un panorama amplio de aspectos muy diversos a estudiar en la historia de las mujeres de cada una de las etapas históricas: la historiografía sobre mujeres de las distintas religiones que aparece en “las sabias cristianas” de Clelia Martínez Maza y las “andalusíes” de Maribel Pérez de Tudela, la historiografía sobre el trabajo de las mujeres del medio rural en la Edad Moderna de Ofelia Rey, o las experiencias plurales del femi­nismo español en el primer tercio del siglo pasado de Laura Branciforte. Como colofón se incluye un artículo sobre la construcción de la historia de las mujeres en España, a modo de “egohistoria” de su autora, Cristina Segura.

El conjunto consigue una muestra bien significativa de las diversas tendencias que pueden encontrarse en la historia actual, que ha dejado las “escuelas” para hacer una histo­ria “individual”. Con una perspectiva muy académica se ha perseguido una comunicación cristalina mediante un lenguaje claro, preciso y actual, con pocas concesiones a lo “extra­ño” –lo no aceptado por la Real Academia Española– excepto por el término “reginalidad”, que utilizado por muchas autoras que estudian las reinas medievales, carece de fundamen­to lingüístico que lo justifique.

Este abanico de estudios aportará un granito de arena más a la producción cultural “monstruosa” de la que se ha hecho eco el director de la “Revista de Historiografía” al inaugu­rar una nueva época de esta revista. Y este granito, como todas las aportaciones científicas de carácter historiográfico, tiene el enorme valor de permitir contemplar, como si de una bola de cristal mágica se tratara, lo presente y lo futuro, objetivo con el que se concibió el seminario en el que estos estudios se han inspirado.

SUMARIO
10-11 / Introducción / María Jesús Fuente Pérez
13-23 / Historia social e Historia cultural de las mujeres. Apuntes para un debate / Pilar Díaz Sánchez
25-49 / El género y los estudios históricos sobre las mujeres de la Antigüedad. Reflexiones sobre los usos y evolución de un concepto / Rosa María Cid López
51-81 / Regímenes de género y Antigüedad griega clásica (siglos V-IV a.C.) / Violaine Sebillotte Cuchet, Marina Muñoz (traducción), Ana Iriarte (edición)
83-100 / Cristianas sabias, arquetipo femenino en el mundo tardoantiguo. Una aproximación historiográfica / Clelia Martínez Maza
101-127 / La Historia de las Mujeres en el siglo XXI a través del estudio de la Reginalidad medieval / Diana Pelaz Flores, Mª Isabel del Val Valdivieso
129-146 / La Historiografía reciente acerca de las mujeres andalusíes. Itinerario y balance / Mª Isabel Pérez de Tudela Velasco
147-181 / Los estudios históricos sobre las mujeres en la Edad Moderna: estado de la cuestión / M. Victoria López-Cordón Cortezo
183-210 / El trabajo de las mujeres rurales en la España Moderna. Un balance historiográfico, 1994-2013 / Ofelia Rey Castelao
211-233 / Historia de las mujeres y género. Una mirada a la época contemporánea / María Dolores Ramos Palomo
235-254 / Experiencias plurales del feminismo español en el primer tercio del siglo pasado: un balance de la historiografía reciente / Laura Branciforte 255-271 / Cómo construimos la Historia de las Mujeres desde las Universidades españolas / Cristina Segura Graiño

viernes, 30 de enero de 2015

#hemeroteca #tesis #internet | @ es masculino

Imagen: El Diario
@ es masculino
Una tesis doctoral de la UPV demuestra que las mujeres no tienen influencia en Internet en temas de interés público. El estudio refleja que el 92% de las personas consideradas influyentes en Internet por el ‘establishment’ son hombres.
Patricia Burgo Muñoz | El Diario, 2015-01-30
http://www.eldiario.es/norte/euskadi/masculino_0_350665519.html

El signo @, además de ser el símbolo de Internet, se utiliza para englobar los géneros femenino y masculino en uno solo. Pero esta pretendida igualdad que destila la Red no se corresponde con los datos, y la realidad demuestra que a pesar de todas estas premisas, @ es masculino.

Una tesis doctoral defendida en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), demuestra que las mujeres, aunque acceden por igual a internet, representan solo el 17% de los blogs influyentes. Y no solo eso: el 92% de las personas consideradas influyentes en internet por el ‘establishment’ son hombres. La conclusión es muy clara: las mujeres no tienen influencia en internet en temas de interés público, es decir, en los que afectan a las personas independientemente de sus gustos y aficiones.

El autor del estudio, Iker Merchán, comenzó este trabajo en 2011 con una visión optimista. “Pensaba que internet era el medio de comunicación, que al no tener barreras técnicas, permitía avanzar en la igualdad en diversos ámbitos. Sin embargo, no parece que sea así en el caso del género”, reconoce. Merchán, que realiza labores de consultoría en comunicación digital, ha llegado a esta conclusión tras analizar los 339 blogs más influyentes de España (los 10 más influyentes de 34 categorías y los 100 más influyentes independientemente de su temática).

Con estos números, el optimismo inicial de Merchán se vino abajo, y más si se tiene en cuenta que el número total de redactores cuadruplica al de redactoras y hay seis blogs escritos solo por hombres por cada blog en los que solo escriben mujeres. La tesis también sostiene que solo una quinta parte de los blogs individuales están gestionados por una mujer y el número de blogueras en las bitácoras mixtas se queda en menos de una cuarta parte.

Otro de los aspectos que resalta el informe es que el único ámbito en el que las mujeres alcanzan la igualdad es el del interés práctico, el que corresponde a gustos y aficiones, donde representan el 42% entre los blogs más influyentes. Un buen dato que se empaña cuando se desvelan los temas a los que viene ligada esta influencia: labores (100%), belleza (89%), bebés (89%) y moda (74%).

¿A qué se debe esta brecha digital de género? Iker Merchán tiene su propia opinión, “hay ciertos roles que se repiten en la vida real y en la virtual”, sostiene. Pero para ahondar en el problema planteó una serie de preguntas a 10 mujeres influyentes en la Red y a cuatro personas expertas en comunicación, internet y feminismo.

Marilín Gonzalo, periodista especializada en internet, y jefa de producto en eldiario.es, y Virginia Alonso, vicedirectora de 20 minutos, son dos de las mujeres que han traspasado la barrera ocupada por hombres y son consideradas influyentes. Ambas participaron en la tesis sin ser conscientes de que existía dicha brecha, y casi cuatro años después, reconocen que las conclusiones les hicieron abrir los ojos.

“Pensaba que internet era un medio que barría con las desigualdades, pero después de hablar con Iker me he ido metiendo más en el tema y he podido ver que en muchos casos son las propias mujeres las que se sitúan en un segundo plano”, reconoce Marilín Gonzalo, que insiste en que en internet se reproducen esquemas de la sociedad y que esa invisibilidad “hace que el machismo sea más poderoso”.

Virginia Alonso coincide con ella y cree que uno de los problemas es que “las mujeres no queremos enfrentarnos a ser cuestionadas”. Pero a la vez, la vicedirectora de 20 minutos, se niega a abandonar una actitud optimista y dice que “Internet ha abierto la puerta a mujeres que ofrecen informaciones relevantes y exclusivas importantes”. Pone como ejemplo a la periodista Ana Pastor, “mujeres como ella son las que abren el camino y muestran que también una mujer puede sentirse cómoda en una situación de confrontación, situaciones que si las protagoniza un hombre, no se cuestionan”, puntualiza.

Las mujeres reciben más ataques por Internet
Ese miedo a ser cuestionadas tiene además un factor clave: los ataques a través de la red a las mujeres son mucho más graves que hacia los hombres y suelen incidir en lo personal. Sobre este tema también pueden opinar las dos periodistas, ambas han sido objeto de ataques y reconocen que en un primer momento “te quedas bloqueda”, pero luego “aprendes a manejarlo”, dice Marilín Gonzalo. A pesar de ello entienden que haya personas que abandonen el espacio público tras recibir insultos o vejaciones.

Uno de los trucos que muchas mujeres utilizan para evitar la invisibilidad o los ataques es ocultar su identidad. Muchas blogueras optan por utilizar un nombre inventado o un avatar para ganar terreno en la red sin enfrentarse a los prejuicios. Sin embargo, según recoge el estudio, lejos de felicitarse porque el anonimato favorezca el acceso de las mujeres, estas lamentan que para obtener reconocimiento deban ocultar quiénes son.

Con todos los datos sobre la mesa, Iker Merchán es claro, “en Internet, como en otros espacios, se trata de sumar. Tanto hombres como mujeres tienen algo que aportar, si nos perdemos la opinión de la mitad de la población, perdemos todos”. 

DOCUMENTOS
La brecha digital de género = The gender digital divide / Iker Merchán ; directores, María José Cantalapiedra, José Ignacio Armentia.
[s.n.], [S.l.] : 2014.
633 p. : il., gráf.
Texto en español e inglés
Tesis UPV/EHU, Departamento de Periodismo, 2014
Biblioteca UPV/EHU

https://millennium.ehu.es/record=b1815054~S1*spi
>
Y TAMBIÉN... 
La Wikipedia, ¿cosa de hombres?
Las grandes mujeres están bien representadas en la enciclopedia pero los artículos sobre ellas presentan desigualdades de género, según un estudio de las principales ediciones de la Wiki
Miguel Ángel Criado | El País, 2015-02-05
http://elpais.com/elpais/2015/02/05/ciencia/1423129591_044516.html
Twitter presenta un sesgo de género a favor de los hombres
Miguel Ángel Criado | Materia, 2014-05-06
http://esmateria.com/2014/05/06/twitter-genero-hombres-bechdel/

miércoles, 31 de diciembre de 2014

#libros #feminismo | Razones y sinrazones para una criminología feminista

Razones y sinrazones para una criminología feminista / María Luisa Maqueda Abreu
Madrid : Dykinson, 2014 [12]
298 p.
Colección: Biblioteca de Criminología
ISBN 9788490852057 / 24 €

/ ES / ENS
/ Criminología / Delincuencia / Feminismo / Mujeres / Rol según el sexo 
Biblioteca UPV/EHU

Este libro habla de la falta de empatía que la criminología convencional ha mostrado hacia las mujeres como sujetos de delito. Ignoradas, cuando no deformadas bajo una mirada interesadamente sexista, ellas han permanecido al margen de la evolución de las ideas acerca de la criminalidad y su definición, como seres natural y socialmente conformes. Concebido el delito como masculino, su desviación tenía que ser interpretada como signo de una anormalidad individual, fruto de disfunciones y patologías propias de su sexo, o de una socialización frustrada en los roles normativos de género destinados a asegurar su vinculación al espacio privado y a los dictados de una domesticidad y una pasividad impuestas.


Desde el feminismo se hacía imprescindible elaborar un nuevo saber criminológico destinado a ofrecer un marco ideológico crítico con esa realidad simplista y exasperante, empeñada en una explicación ahistórica de la trasgresión femenina, sin referencia a las características estructurales de la sociedad y la cultura en que las mujeres están insertas, como si fueran seres excluidos del orden social y simples víctimas de una jerarquía sexual imposible de desafiar.

Las páginas de este libro se proponen recorrer las trayectorias marcadas por ese pensamiento crítico para investigar, en nuestra realidad penal y penitenciaria, acerca de posibles procesos selectivos de criminalización que sitúen a las mujeres en una posición de desventaja y de discriminación que una criminología feminista deba desvelar, poniendo remedio a una ignorancia que dura ya demasiado tiempo.

María Luisa Maqueda Abreu es Catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Granada. Desde el año 1998 ha realizado investigaciones relacionadas con la violencia contra las mujeres, en particular, sobre malos tratos, tráfico, explotación sexual y prostitución. Ha participado asimismo en diversos proyectos de investigación relacionados con el género, la multiculturalidad y los colectivos en los márgenes (2005, 2010, 2012). Entre sus publicaciones más recientes sobre esos temas destacan: “Prostitución femenina y control: una relación controvertida” (1998); “La violencia de género: entre el concepto jurídico y la realidad social” (2006); “¿Es la estrategia penal una solución a la violencia contra las mujeres?: algunas propuestas desde un discurso feminista crítico” (2007); “Prostitución, feminismos y derecho penal” (2009): “A propósito de la trata y de las razones que llevan a confundir a l@s inmigrantes con esclav@s” (2009); “1989/2009: veinte años de ‘desencuentros’ entre la ley penal y la realidad de la violencia contra las mujeres” (2010); “La trata sexual de mujeres: entre mitos y realidades” (2011); “El peso del género y otras identidades culturales en la criminalización de las mujeres” (2014). Otras líneas de investigación recientes se orientan hacia materias de política criminal y criminología relacionadas con la expansión del control del delito y los jóvenes de la calle. Entre ellas: “Políticas de seguridad y Estado de Derecho” (2004); “La expansión del control y la hipocresía de las leyes penales” (2008); “Aproximación a la violencia juvenil colectiva desde una criminología crítica (bandas, tribus y otros grupos de calle)” (2010). En la actualidad trabaja sobre criminalización del espacio público.

#recursoselectronicos #revistas #filosofia | Daimon 63 | Filosofía feminista contemporánea

Filosofía feminista contemporánea [Recurso electrónico] / Edición a cargo de María José Guerra Palmero.
En: Daimon : revista internacional de filosofía (ISSN 1130-0507), n. 63 (Diciembre 2014)

/ ES / Revistas / RE / Feminismo / Filosofía / Género / Teoría Queer 

🔓 Ed. digital: Open Access / RE-UMU
http://revistas.um.es/daimon/issue/view/12851

Presentación: Cuerpos, géneros y diferencia(s) / María José Guerra Palmero

El Consejo de Redacción de Daimon me encargó, en 2013, la edición de un monográfico sobre “Filosofía Feminista Contemporánea”. Se daba así salida a la necesidad de mostrar reconocimiento a una de las vertientes más vivas y controvertidas de la filosofía actual, así como, reflexionar sobre los diálogos entre feminismos y otras corrientes teóricas. A partir de un “Call for papers” que finalizó a últimos de mayo de este año se recibieron veintitrés artículos de los que, debido a razones de espacio y al procedimiento de revisión por pares, se han seleccionado doce. No es esta, en consecuencia, una labor de edición al uso en el que la editora o el editor realizan su propia selección, sino que el procedimiento arroja unos resultados determinados siguiendo el principio de la revisión ciega. No podemos, pues, entender el conjunto de artículos que presentamos como una expresión acabada del panorama actual de la filosofía feminista contemporánea. Hay muchas ausencias que en otro tipo de obra, por ejemplo una antología o un tratado, tendrían que estar, pero los artículos que aquí se reúnen sí que permiten percibir algunas tendencias de los derroteros de los feminismos filosóficos recientes. Destacamos, sobre todo, la atención a la corporalidad –la filosofía de Spinoza, la fenomenología de Merleau-Ponty y el psicoanálisis lacaniano van a ser estaciones obligadas en obligada polémica con las tesis performativas de Judith Butler–, y, la renovación de debates de larga solera histórica como el del sujeto del feminismo en los cruces polémicos entre el repensar las identidades, la/s diferencia/s y las alteridades. La teoría feminista sólo se puede entender como un campo de tensiones, controversias y disputas siempre renovadas. El caso es que nunca la sangre ha llegado al río, en el sentido de que la disidencia y la transgresión son señas de identidad de los feminismos. El matricidio teórico, tras la obligatoria muerte del Padre, tiene ya una larga tradición. Por ejemplo, en este monográfico, Judith Butler y su hegemonía –la concepción performativa del género– es cuestionada desde muy diferentes posiciones. El espíritu de las querellas –como las “Feminist Contentions” de los primeros noventa– está vivo y, lo que es más importante, sigue mostrando una preocupación ético-política decisiva ligada a repensar los modos posibles y deseables de la transformación social. Lo que podemos constatar es que, necesariamente, los feminismos filosóficos se ponen a prueba a cada paso, casi rabiosamente y sin concesiones, frente a otros modos teóricos más reposados y meramente especulativos. En mi opinión, lo que se mantiene invariable es el carácter de los feminismos filosóficos como teorías críticas, absortas en vincular lo conceptual y lo argumentativo con la praxis de la igualdad y los derechos, con el respeto a las diferencias y la justicia.

Antes de entrar en materia quiero advertir de algunas novedades. Una primera constatación es el relevo generacional. Hemos recibido una mayoría de artículos de autoras y autores jóvenes que insertan sus investigaciones en paradigmas feministas sin los problemas de ajuste e inserción que vivimos generaciones anteriores. En el contexto español podemos hablar ya de una generación de pioneras, marcada por el escrutinio de las «sinrazones» patriarcales y la recuperación de las genealogías filosóficas feministas, en las que los nombres de Celia Amorós, Amelia Valcárcel y Fina Birulés no pueden ser omitidos. Poco a poco fuimos generando una red informal de apoyo y reconocimiento entre estudiosas e investigadoras. Proseguir con la crítica feminista al androcéntrico corpus filosófico y rescatar una genealogía del pensamiento femenino/feminista fueron tareas que consumieron y consumen aún mucho esfuerzo. El lograr carta de credibilidad para la filosofía feminista fue, que nadie lo dude, una dura pelea. La institucionalización de los Institutos de Investigación en Estudios de las Mujeres y/o Estudios Feministas –el primero, en 1979, la Universidad Autónoma de Madrid a cargo de María Ángeles Durán y otras colegas– a lo largo de la mayoría de las universidades españolas así como la proliferación reciente de estudios de Máster y Doctorado en las temáticas ligadas al género, la diferencia sexual o las políticas de igualdad apuntaló la posibilidad de una renovación generacional que hoy, sin embargo, se ve retada, lamentablemente, por el alcance de la precarización en la investigación universitaria. Una segunda novedad es que cada vez contamos con más investigadores jóvenes explorando el territorio complejo y abigarrado de los feminismos. Al impacto de los Estudios Culturales, el interés por las llamadas Nuevas Masculinidades o al horizonte “queer” se une a la pasión por pensadoras imprescindibles en los debates actuales del feminismo filosófico como, por citar solo a una, Hannah Arendt. En suma, hace no tanto tiempo, implicarse en la teoría feminista o los estudios de género suscitaba no pocos problemas. Se requería de virtudes nada «femeninas» como la audacia, el coraje y ayudaba mucho, todo hay que decirlo, el mostrar una cierta tozudez. No debemos olvidar, pues, que la incorporación de las mujeres al ámbito filosófico no ha sido ningún camino de rosas y que, sociológicamente hablando, este hecho debería ser uno de los más relevantes para entendernos como colectivo profesional. El vigor de la teoría feminista ha dinamizado las derivas de las distintas áreas de conocimiento filosóficas y los recambios generacionales, como ensayo aquí tentativamente, pueden ya empezar a trazarse en nuestra historia reciente. Esperamos que una publicación como esta ayude a desdibujar definitivamente el «efecto gueto» que, en tiempos anteriores, fue una necesidad de la que hicimos virtud. El hecho es que la transversalidad de las reflexiones ontológicas, epistemológicas, ético-políticas y estéticas sobre feminismos, géneros y sexualidades ha abierto, la problemática a más y más sectores en consonancia con su indudable relevancia filosófica.

Como anunciaba, entrando ya en los contenidos de este monográfico, la reflexión sobre la corporalidad, sobre las huellas carnales que nos van constituyendo, sobre la potencia de obrar y las vulnerabilidades, pero también, sobre las sedimentaciones históricas que producen, y se reproducen, en los cuerpos son hoy uno de los núcleos temáticos más vivos en la filosofía feminista. Isabel Balza –«Los feminismos de Spinoza: corporalidad y renaturalización»– recurre a los feminismos spinozianos, en el que se incluyen muchas autoras imprescindibles como Gatens o Braidotti, para abordar este nudo problemático, ese impensado de la mayor parte de la tradición filosófica que es la corporalidad. Balza lo enfoca desde un prisma ético y político en el que la ontología de la materialidad cobra una relevancia crítica notable frente a los sobreentendidos de la tradición liberal. El giro que proponen las spinozianas contemporáneas es que «lo impersonal es político». Esto permite abrir el feminismo a nuevas conectividades, señaladas por los ecofeminismos y la biopolítica, y pensadas bajo el referente de una «renaturalización». El referente crítico de estas autoras es, cómo no, Judith Butler. Ana Cecilia González desgranará, más adelante, una tríada ligada al cuerpo –texto, frontera y abyección– enormemente clarificadora para entender las tensiones materiales-simbólicas en la que está atrapada la performatividad del género de Butler. En suma, el giro material matiza muchos de los excesos del giro lingüístico-pragmático. En la misma línea de los debates del feminismo con otras tradiciones teóricas, Carmen Sáenz, en «Fenomenología y feminismo» reivindica la pertinencia del método y los conceptos de esta tradición para los feminismos así como la necesidad de que la corriente filosófica que arranca en Husserl se deje criticar por estos. Merleau-Ponty y sus reflexiones sobre la corporalidad son aquí centrales, pero las figuras de Edith Stein, su reflexión sobre la empatía, y la referencia a Simone de Beauvoir, autora clave en el lanzamiento de los feminismos filosóficos contemporáneos, nos lleva a un terreno en el que los «cuerpos vividos» desafían, también, la radicalidad de la conceptualización performativa del género de Judith Butler. Entre el spinozismo feminista y el fenomenológico hemos situado el bello texto de Encarnación Ruiz Callejón, autora atenta a la genealogía feminista, que se ocupa de Virginia Woolf –«Virginia Woolf: la política de los afectos de las “hijas de los hombres cultos”»– para vincular su reflexión antibelicista con la matriz patriarcal y presentarnos las claves de su pensamiento ético y político. Ruiz Callejón nos da la pauta de la situación original de subordinación de las mujeres contra la que han reaccionado los diversos feminismos. Cobra así especial relevancia el antiesencialismo de Woolf y su reconsideración de la compasión, el ascetismo y el «sano egoísmo» –en diálogo con Nietzsche– que se requiere para fulminar la influencia nefasta del Ángel del Hogar. A continuación, recalamos en la discusión sobre el impacto en la política feminista de Hannah Arendt, en especial, en la interpretación que hace de ella Zerilli, una autora que junto a De Lauretis, según Aránzazu Hernández Piñero, servirá de puente entre el feminismo postestructuralista e interseccional estadounidense y las lecturas del feminismo italiano de la diferencia sexual. Pero antes la red de conceptos arendtianos se anuda, en el artículo «Entre Arendt y Zerilli: algunas observaciones sobre el concepto de “entre”» de Edgar W. Straehle, en torno al concepto de “in-between”, que como espacio de interacción es condición de posibilidad de un mundo común habitado por la pluralidad y que se re-propone con cada nuevo comienzo, con la natalidad. La construcción de relaciones y las prácticas fundamentan así la libertad de las mujeres. La influencia de Arendt en el feminismo italiano de la diferencia es asimismo un elemento de lo tratado por Aránzazu Hernández Piñero –«(Des)conexiones (trans)atlánticas: recepciones estadounidenses del feminismo italiano de la diferencia sexual»–. Como ya decíamos, de la mano de De Lauretis y Zerilli se traza un viaje desde Italia al contexto estadounidense del feminismo de las diferencias frente a un feminismo de la diferencia sexual que, en la versión, sobre todo de Muraro, desconfía terriblemente de las aventuras posestructuralistas. Este artículo nos pone frente al problema de la descontextualización y re-contextualización de las teorías feministas y de la necesidad de que se «tiendan puentes» que alimenten la controversia en torno a los significados de la/s diferencia/s. «Feminismo Xicana» de Pablo Lópiz nos da claves importantes para entender el complejo asunto de los feminismos interseccionales –que conjugan género, clase y raza-etnicidad así como diversidad sexual y ánimo post o decolonial– y su desafío a la hegemonía «blanca». En la experiencia chicana la opresión de las mujeres se nutre de las historias de resistencia anticolonial y con las experiencias discriminadoras ligadas al racismo. ¿Se puede desde la experiencia de la subalternidad acceder a la filosofía? Lópiz recrea los dilemas que se han afrontado en las epistemologías feministas sobre el conocimiento situado, la subalternidad y las construcciones narrativas. Si Hernández Piñero hablaba de tender puentes en las recepciones críticas y discusiones políticas a un lado y otro del charco atlántico, Lópiz refiere la operación de «quemar puentes» ante las insidiosas operaciones de colonización teórica hechas tanto por la Academia estadounidense como por el etiquetado genérico de los Feminismos de Color frente a la especificidad de las luchas feministas chicanas. La vindicación, frente a la retórica de las diferencias, de un enfoque material sobre las condiciones de vida que aborde las injusticias estructurales y las reflexiones decoloniales sobre la misma construcción de la historia llevan a propo- ner «indigenizar el archivo». Hoy podemos hablar de las emergencias de los feminismos comunitarios en América Latina y el feminismo chicano es un referente básico para esta nueva emergencia indígena feminista. Regresemos de nuevo a Europa, a Alemania. Angélica Velasco Sesma en «Resistencia no violenta para una sociedad igualitaria y sostenible: el pensamiento de Petra Kelly» nos devuelve a las fuentes del ecofeminismo pacifista que propone un agenda, ya en los años setenta y ochenta del siglo pasado, que aún tenemos que realizar. Proporciona así un marco apropiado para un feminismo transnacional. La propuesta de una ética de la no violencia más allá de lo humano y en contra del pensamiento político «realista» se concatena con una visión holista de la degradación ambiental, el patriarcado, el capitalismo y, como resultado funesto de esta cadena, el militarismo.

Ana Cecilia Gónzalez –«Cuerpo y performatividad: una revisión crítica desde la perspectiva del psicoanálisis»– nos devuelve al tema de partida y nos permite re-proponer la cuestión misma de la corporalidad como elemento de un debate más amplio acerca del alcance de la teoría feminista. Tras mostrarnos con claridad inusitada los tránsitos de la reflexión butleriana sobre el cuerpo, su propuesta lacaniana nos instruye acerca de las estrategias de exclusión de la alteridad pues sólo dando por incompleto, un no-todo, el lugar de los sujetos, de los «nosotros», podremos evitar las operaciones de estigmatización de las y los otros. Siguiendo este hilo problemático se nos plantea un nuevo viraje: el de la re-contextualización y el desplazamiento teórico-político, del marco estadounidense al español, que nos propone Luisa Posada Kubissa en «Teoría “queer” en el contexto español. Reflexiones desde el feminismo.» La autora se centra en analizar la recepción de la teoría “queer” en nuestro país y reconviene el esfuerzo de algunos sectores por dinamitar el feminismo, y su larga tradición de tres siglos de luchas políticas y logros teóricos, en pos de una operación hegemónica que, quizás, no tenga el largo recorrido que sus promotores esperan. Sin post-patriarcado no puede haber postfeminismo, reflexión que nos lleva a reconsiderar, en ese abigarrado tejido que es hoy el feminismo y sus derivas la cuestión de qué teoría feminista necesitamos para «seguir avanzando». Pero antes de acabar con la propuesta que nos hará Ana de Miguel en este sentido, vamos a transitar dos territorios político-culturales determinantes. La cuestión de los cuidados y la ciudadanía en el feminismo –«Ciudadanía y cuidados; apuntes para una política feminista democrática»– es reconstruida por Bartolomé Sales Gelabert como núcleo fundamental del cambio social. Su texto me ha hecho recordar lo que escuché a Diana Maffía hace un par de años en un coloquio en Chile: desnaturalizar, desprivatizar y desmercantilizar el cuidado eran para la autora argentina las claves para incluir la cuestión de la equidad de género en una agenda política republicana y feminista. La universalización del cuidado es una de las asignaturas pendiente que tendrá efectos en pensar los cuerpos, los géneros y las diferencias y que nos llevará a refundar no sólo la política sino la economía. Asimismo, Felip Vidal Auladell –«Joan W. Scott y Eva Illouz en la agencia de publicidad. Aportaciones para el análisis de la noción de experiencia en el discurso publicitario»– nos advierte del papel re-modelador de la publicidad en el contexto mercantilista neoliberal al hilo de las teorizaciones de la «experiencia» de Joan Scott y Eva Illouz. La atención a lo que podríamos llamar una política de las emociones que enfrente las tiranías de la sociedad de consumo es un frente abierto por el feminismo contra lo que, con Bourdieu, podemos denominar «violencia simbólica». La crítica de la cultura de masas es una asignatura obligatoria para el cambio social feminista y no puede dejar de atender las nuevas hegemonías mediáticas.

Con el objetivo de cerrar este recorrido por filósofas, temáticas y controversias ligadas a las teorías del género, la diferencia sexual y la intersección de las opresiones, hemos dejado la que, quizás sea, la «madre» de todas las polémicas feministas, la de la dirección de la misma teoría feminista ligada a la acción social y política transformadora para el final. Ana de Miguel –«La dialéctica de la teoría feminista. Lo que nos une, lo que nos separa, lo que nos hace avanzar»– entra de lleno en la polémica sobre los derroteros recientes de la teoría feminista, y frente al «quemar puentes» opta por el «tender puentes». Se trata de reflexionar, dialéctica y no deconstructivamente, sobre la instalación de la misma teoría en una globalización neoliberal extremadamente lesiva, por sus grados de explotación, marginación, desempoderamiento y violencia, con las mujeres y, sobre todo, con las mujeres afectadas negativamente por la brutal precariedad no ajena a la localización geopolítica en el Sur Global –sabemos que hay muchos sures en el norte–. Chandra Mohanty es así un referente para re-establecer solidaridades feministas en un contexto de re-patriarcalización, que hemos visto reactivarse en este siglo XXI, y que remite al avance de los fundamentalismos religiosos, la agresiva neoliberalización y la expansión militarista. El dato de la precariedad más lesiva, ligada a la feminización de la pobreza y de la supervivencia que reduce el cuerpo de las mujeres a mera mercancía, es relevante frente a los intentos «sororicidas» de fracturar la unidad de acción política del feminismo. Completan este número de “Daimon” dos recensiones de novedades editoriales sumamente relevantes para enriquecer los debates aquí presentados. Nos queda, por tanto, seguir trabajando, a partir de las herencias teóricas analizadas y de muchas otras, en re-contextualizar y filtrar críticamente de las propuestas filosófico-feministas contemporáneas. Retos y desafíos no nos faltan.

SUMARIO
7-11 / Presentación: Cuerpos, géneros y diferencia(s) / María José Guerra Palmero
13-26 / Los feminismos de Spinoza: corporalidad y renaturalización / Isabel Balza Múgica
27-44 / Virginia Woolf: la política de los afectos de las «hijas de los hombres cultos» / Encarnación Ruiz Callejón
45-63 / Fenomenología y feminismo / María del Carmen López Sáenz
65-80 / Entre Arendt y Zerilli: algunas observaciones sobre el concepto de entre / Edgar Wilfried Straehle
81-95 / (Des)conexiones (trans)atlánticas: recepciones estadounidenses del feminismo italiano de la diferencia sexual / María Aránzazu Hernández Piñero
97-111 / Feminismo Xicana / Pablo Lópiz Cantó
113-129 / Resistencia no violenta para una sociedad igualitaria y sostenible: el pensamiento de Petra Kelly / Angélica Velasco Sesma
131-146 / Cuerpo y performatividad: una revisión crítica desde la perspectiva del psicoanálisis / Ana Cecilia González
147-158 / Teoría queer en el contexto español. Reflexiones desde el feminismo /
María Luisa Posada Kubissa
159-174 / Ciudadanía y Cuidados; apuntes para una política feminista democrática / Tomeu Sales Gelabert
175-190 / Joan W. Scott y Eva Illouz en la agencia de publicidad. Aportaciones para el análisis de la noción de experiencia en el discurso publicitario / Felip Vidal Auladell
191-204 / La dialéctica de la Teoría Feminista: lo que nos une, lo que nos separa, lo que nos hace avanzar / Ana De Miguel Álvarez
Reseñas
207-211 / Johnson, Roberta, Zubiarre, Maite (eds.): Antología del pensamiento feminista español (1726-2011) / Marta Madruga Bajo
211-222 / Suárez Briones, Beatriz (ed.): Las lesbianas (no) somos mujeres. En torno a Monique Wittig / Yasmina Romero Morales

lunes, 1 de diciembre de 2014

#hemeroteca #mujeres #franquismo | "Ni son bellas ni rebasan el nivel intelectual de cualquier modistilla francesa"

Imagen: Público
"Ni son bellas ni rebasan el nivel intelectual de cualquier modistilla francesa"
Los medios de comunicación del régimen franquista calumniaron y descalificaron a algunas de las mujeres que destacaron en el espacio político de la etapa republicana
Eloína Calvete | Público, 2014-12-01
http://www.publico.es/actualidad/558799/ni-son-bellas-ni-rebasan-el-nivel-intelectual-de-cualquier-modistilla-francesa

"Mujeres: difícilmente encontraréis en un régimen de los llamados de libertad una tutela más preocupada de vuestras auténticas libertades que las que os ofrecen los regímenes fascistas de autoridad y jerarquía". Estas líneas, recogidas en el "ABC de Sevilla" (13/09/1938) en un artículo titulado “La mujer y el fascismo”, resumen la ideología de la prensa escrita de la época franquista; una prensa que el gobierno utilizó para desvirtuar el ideal femenino republicano que defendieron mujeres como Margarita Nelken, Dolores Ibárruri, o Federica Montseny. De distintas ideologías y con más o menos acierto, ellas pretendieron situar a la mujer española en el lugar que la Iglesia y los diferentes sistemas patriarcales le habían negado siempre. Como representantes de un modelo femenino desprestigiado desde todos los ámbitos, sus nombres fueron criticados y despreciados en pro de la moral católica y de la "regeneración de la raza".

Las autoridades golpistas encontraron una base “científica” en la que apoyarse, las teorías eugenésicas desarrolladas en la Inglaterra del siglo XIX por Francis Galton y continuadas en la Alemania nazi. En España, fue el doctor Vallejo Nájera el encargado de establecer la "incapacidad" de hombres y mujeres de izquierda. En el campo de concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos), con prisioneros masculinos de distintas nacionalidades que pertenecían a las Brigadas Internacionales, las “Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos delincuentes” se llevaron a cabo en la prisión de mujeres de Málaga. El historiador catalán Ricard Vinyes Ribas, en su trabajo “Construyendo a Caín. Diagnosis y terapia del disidente: las investigaciones psiquiátricas militares de Antonio Vallejo Nájera con presos y presas políticos”, recoge alguna de las conclusiones de dichos textos: "Recuérdese, para comprender la activísima participación del sexo femenino en la revolución marxista, su característica labilidad psíquica, la debilidad del equilibrio mental, la menor resistencia a las influencias ambientales (...) cuando desaparecen los frenos que contienen socialmente a la mujer (...) entonces despiértase en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarles las inhibiciones inteligentes y lógicas..." En este contexto es fácil imaginar el tono que adquirieron las noticias relacionadas con las figuras femeninas arriba reseñadas.

Como dirigente del Partido Comunista español, Dolores Ibárruri Gómez se convirtió en objetivo importante de la prensa franquista. En los periódicos, su figura fue utilizada como símbolo de todo aquello que el régimen quería reprimir en su doctrina femenina. Las palabras recogidas del diario “La Vanguardia Española” (15/10/1960) no dejan lugar a dudas: "Dolores Ibárruri, La Pasionaria, es una de las figuras más tristes y de más envenenada historia, con abundar tanto éstas en el mundo comunista. Su nombre suena en los oídos españoles con acentos particularmente hirientes. Toda su actividad política fue un frenesí vengativo y rencoroso...".

Un trato similar recibió Federica Montseny Mañé, dirigente anarquista y primera mujer en ocupar un cargo ministerial en España. En su caso, el agravio se inició ya con sus padres. De nuevo “ABC de Sevilla” (9/09/1937) se hacía vocero del gobierno: "Me trae a la memoria el recuerdo de Federico Urales y su mujer, Soledad Gustavo... ¡Qué excelente pareja de farsantes para llevar a un concurso o exhibir en una feria!... ¿habrá nacido allí Federica Montseny, la ex ministra de Sanidad del Gobierno de Valencia...? No lo sé, ni sabía tampoco que Soledad Gustavo hubiese nunca dado a luz otros engendros que los de su monstruosa imaginación"

Margarita Nelken Mansberger, nacida en Madrid y de ascendencia judía, fue la figura femenina republicana que, con diferencia, recibió el trato más degradante en los diarios del momento. Su condición de mujer de ideología liberal unida a su origen la convirtieron en víctima propiciatoria de unos medios que no vacilaron en acusarla de los peores delitos. Así fue descrita en “La Vanguardia Española” (01/11/1949): "En la vida pública no hay más que hombres con faldas, cualquiera que sea su sexo. Y Doña Margarita Nelken, diputado, agitador comunista, agente a sueldo de Moscú, es un hombre público. Pocos habrán ejercido en estos últimos tiempos influencia más nefasta. En la galería de monstruos de nuestra historia contemporánea, tiene un puesto señalado por su propio derecho... serpiente con faldas, vagabunda sin patria y sin Dios... que envenenaba e inducía al asesinato a sus secuaces rurales y que hubiera traficado en drogas tóxicas o en carne humana..."

Éstos son sólo tres ejemplos representativos de lo que supuso para las mujeres españolas el triunfo de los golpistas en la Guerra Civil. Durante la 2ª República una serie de reformas sociales dejaron entrever un esperanzador futuro para un país inmerso en un atraso secular. Pero los nuevos gobernantes marcaron un antes y un después de la contienda fratricida y los medios de comunicación se convirtieron en medios de persuasión, en elementos indispensables para un poder que pronto recurrió al castigo y a la humillación de aquellos que defendieron la libertad: los perdedores. Socialistas, anarquistas, republicanos... no importaba la ideología, el nuevo régimen no hizo diferencias. Todos eran uno y hubo una definición para todos: comunistas.

El modelo de mujer diseñado por el franquismo se concretó en una figura femenina cuyas principales labores consistían en ejercer de madre abnegada, esposa sumisa y devota cristiana. Un modelo que los medios se prestaron a divulgar y para ello no dudaron en recurrir a un discurso alejado del periodismo y próximo a la difamación. En “ABC de Sevilla” (20/11/1934) se podía leer: "...Como toda España las conoce, eso nos dispensa de designarlas por sus nombres. Aunque parezcan animadas y aún enardecidas por una noble fiebre idealista, no son más que aventureras de la política (...) es difícil que inspiren el menor interés porque ni son bellas, ni rebasan intelectualmente el nivel de cualquier modistilla francesa (...) Su feminismo empieza y acaba en la ropa. La más ilustre de todas ellas hubiera sido feliz con un marido que no fuese un fantoche y que la hubiese revelado las angustias y los placeres de la maternidad".

Las figuras femeninas que destacaron en el espacio republicano no fueron muy numerosas, pero en un país en el que apenas se había comenzado a hablar de feminismo, su labor se tornó más importante y sus esfuerzos más valiosos. Se necesitarían muchos años para apartar del imaginario colectivo la negativa imagen de aquellas mujeres que se integraron en el espacio político de un país con una larga tradición arcaico-religiosa. Y aún hoy persisten ciertos estereotipos de género que parecen querer cuestionar y/o limitar su plena integración. 

DOCUMENTACIÓN
Construyendo a Caín: diagnosis y terapia del disidente : las investigaciones psiquiátricas militares de Antonio Vallejo Nágera con presas y presos políticos / Ricard Vinyes Ribas
En: Ayer (ISSN 1134-2277), n. 44 (2001), p. 227-252. Ejemplar dedicado a: El sexenio democrático.

Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1652713~S1*spi