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jueves, 25 de enero de 2018

#hemeroteca #arte #censura | Juan Francisco Casas: El artista que dibuja desnudos con bolígrafo, censurado en Instagram

Imagen: El País / Una de los dibujos de Juan Francisco Casas
El artista que dibuja desnudos con bolígrafo, censurado en Instagram.
Juan Francisco Casas es otro creador que ha sido víctima de la poca tolerancia de las redes sociales con el arte.
Fernando Bernal | Tentaciones, El País, 2018-01-25
https://elpais.com/elpais/2018/01/24/tentaciones/1516788351_784095.html

Juan Francisco Casas es un artista con una amplia carrera que trabaja a partir de fotografías que usa como punto de partida para sus pinturas y dibujos. "Generalmente los dibujos suelen ser realizados con bolígrafo, que es un material que me interesa especialmente por la coherencia de fondo con forma: mis temas son íntimos, privados, domésticos, muy ligados con la vida misma, cotidianidad que creo que el bolígrafo representa a la perfección", asegura.

La obra de Juan Francisco se encuentra se encuentra en las colecciones del Museo ARTIUM, la Colección del Ministerio de Asuntos Exteriores o la Colección de la Real Academia de España en Roma, así como en importantes colecciones privadas de todo el mundo. Pero a Instagram y a Facebook parece que no les gusta, porque le han censurado más de una vez sus cuentas. Hablamos con otro artista (los casos se suceden continuamente) al que le borran sus perfiles. En su caso, la primera vez fue en 2009.

- El desnudo está muy presente en tu trabajo.
- Así es, en mi trabajo lo privado se mezcla con lo público con mucha naturalidad y así el desnudo acaba apareciendo, pero más que desde una sexualidad tópica, desde un hedonismo y un goce puramente epicúreo.

- ¿Cuándo fue la primera vez que sufriste censura en la redes sociales y por qué?
- Ya ni recuerdo, pero la primera vez puede ser que haya sido en 2009 cuando me borraron mi primera cuenta de Facebook. Las razones siempre han sido las mismas: el desnudo en obras de arte, dibujos o pinturas.

- Ahora te han cerrado la cuenta de Instagram, ¿has recibido alguna explicación?
- Ninguna. Dicen que incumplido sus normas y por eso unilateralmente han eliminado la cuenta. Sin embargo explícitamente en las normas comunitarias que me dicen que he incumplido ellos dicen que, y cito textualmente: "Por diversos motivos, no permitimos que se publiquen desnudos en Instagram. Esta restricción se aplica a fotos, vídeos y determinado contenido digital que muestren actos sexuales, genitales y primeros planos de nalgas totalmente al descubierto. También se aplica a algunas fotos de pezones femeninos; sin embargo, sí se permiten fotos de cicatrices de mastectomías y de lactancia materna. También se aceptan desnudos en fotos de cuadros y esculturas".

Mis desnudos siempre han sido dibujos y pinturas, que ellos explícitamente permiten. Por lo tanto ellos están incumpliendo unas normas que todos los demás estamos obligados a cumplir, y dado que mis cuentas de Instagram y Facebook son para uso profesional, esta eliminación de cuenta no sólo me provoca un daño personal, sino que también profesional.

Debido a esto y a pesar de la dificultad que esto conlleva, me veo en la obligación moral de estudiar presentar cargos y aunque sea una batalla judicial desigual, creo que es necesario llamar la atención sobre la censura al arte, especialmente en estas plataformas. El problema, legalmente hablando, es que si el contrato, las normas comunitarias, lo incumple el usuario es eliminado, pero si dicho contrato lo incumple la plataforma la indefensión es total, a menos que recurras a los tribunales donde Instagram tiene su sede social: California.

- ¿Cómo se suelen comunicar estas cosas? ¿Existe, por así decirlo, un toque de atención previos?
- Suelen eliminar fotos pero Instagram no avisa de la eliminación de la cuenta.

- Cada vez que has tenido un problema con las redes has tenido la posibilidad de protestar, más allá de hacerlo público.
- En Facebook no, en Instagram puedes escribirles si consideras que es un error, pero nunca recibes respuesta.

- ¿Qué opinas de que en nuestros días siga existiendo la censura artística?
- Es una prueba más de que avanzamos hacia unos tiempos cada vez más oscuros. Hay cosas que en los 80 no escandalizarían a nadie y ahora parece que cualquier pieza artística que trate el desnudo o la religión no tiene cabida ni en redes sociales y ni en lugares públicos de exhibición. A mi me han borrado hasta fotos de esculturas del siglo XVIII que estaban junto al David de Miguel Ángel en la Galleria dell'Accademia en Florencia. La tradición del desnudo en obras de arte tiene (al menos) unos 40.000 años de antigüedad y solo se ha censurado en culturas retrógradas y en proceso de involución.

- Últimamente ha habido más casos como el tuyo. ¿Habéis pensado los artistas en intentar un movimiento más grupal de contestación o protesta? ¿Serviría para algo?
- El problema no es el ruido que hagamos, el problema es que nada de esto es un error, es una labor concienzuda y persistente para eliminar cualquier cosa que vaya en contra del conservadurismo hegemónico global. Queda feo decir que censuran el arte por eso dicen en sus normas que no lo hacen, pero la realidad es que luego sí lo hacen, a sabiendas de que nadie va a demandarlos por eso. En mi caso no me he abierto otra cuenta ni nada: por ahora cualquiera que quiera ver mi obra puede hacerlo en mi web o en las galerías y museos que me exponen.

- Háblanos de tus planes de futuro, ¿en qué estás trabajando?
- Ahora mismo estoy preparando un libro que está escribiendo sobre mi obra Susana Blas para la editoral Nocapaper y comisariando una exposición colectiva llamada ‘Nepotismo Ilustrado’, todo para verano. Además, varias exposiciones para final de 2018 con las galerías que trabajo habitualmente, Fernando Pradilla en Madrid, Jonathan LeVine en Nueva York y el Museo en Bogotá.

martes, 20 de junio de 2017

#hemeroteca #arte #genero | Manuel Antonio Domínguez redibuja el género

Imagen: Hoyesarte / Fragmento de 'La relación estable', de Manuel Antonio Domínguez
Manuel Antonio Domínguez redibuja el género.
Hoyesarte, 2017-06-20

http://www.hoyesarte.com/evento/2017/06/manuel-antonio-dominguez-redibuja-el-genero/

Un dibujo inédito de 16 metros de largo protagoniza 'Conexiones XIII', última propuesta hasta el momento del programa puesto en marcha por Museo ABC y Fundación Banco Santander. En 'La relación estable', el onubense Manuel Antonio Domínguez (Villablanca, 1976) reflexiona sobre la identidad sexual y los roles género.

Un cuerpo, un sexo y un sinfín de estereotipos. La clasificación estructural de la sociedad, organizada en torno al género y a sus modelos establecidos, salta por los aires en la última propuesta de Domínguez. En este trabajo, afirma el comisario de la muestra, Óscar Alonso Molina, “las nociones que afectan a la identidad sexual y de género son puestas en tensión; se conectan e intercambian distintas ideas asociadas a la masculinidad y a la feminidad, jugando con ellas para presentar originales e inesperadas concepciones, imposibles ya de etiquetar”.

La obra del onubense dialoga en una misma sala con creaciones de las colecciones de la Fundación Banco Santander y del ABC. Lo nuevo y lo viejo estrechan lazos en un diálogo singular, ofreciendo nuevos puntos de vista. Este cruce de miradas no es casual. Domínguez ha seleccionado con acierto piezas que, como su obra, se prestan a diversas interpretaciones.

Procedente de Colección Banco Santander se presenta una pareja de bustos de la Manufactura de Alcora, de aire rococó, fechada alrededor de 1750. El artista ha elegido estos bustos cerámicos por el estilo ornamental, que feminiza el universo masculino, lo contagia y conquista transformando su autoridad. Curiosamente, las figuras que representan a un matrimonio, un oficial y su esposa, ya eran en su origen una construcción estereotipada sobre la condición social y los roles genéricos, raciales y culturales, pues el catálogo de la fábrica ofrecía en su época también distintas parejas de jóvenes, ancianos, negros y chinos.

Por otro lado, dos dibujos para portadas de la revista ‘Blanco y Negro’, de la década de los años 30, protagonizadas una por una figura masculina y otra por dos mujeres, han sido las elegidas de la Colección ABC. La obra ‘Marta y María’ de Abelardo Parrilla Candela (1936), con reminiscencias al art déco, representa los nuevos papeles e imagen que la mujer empezó a asumir en la época. De la misma forma que la ilustración del simpático feriante (sin título), dibujada por Hipólito Hidalgo de Caviedes (1931), representa al tipo popular del momento, entre canalla y gañán. Sin embargo, tras su integración en el proyecto de Manuel Antonio Domínguez, estas obras se prestan a ser vistas de una manera más ambigua de lo que en principio cabría esperar.

La imagen masculina

El artista, cuya técnica minuciosa aborda un mundo figurativo y narrativo, plagado de detalles que hacen inagotable la contemplación de sus piezas, muestra en esta exposición una serie de obras de registro realista, línea clara y muy definida, que se completan con acuarela y ‘gouache’. Comprometido en la observación de cómo se construye la imagen masculina, Domínguez deja en manos del espectador la capacidad de interpretar las escenas, con creaciones que no tienen un significado definitivo más allá de una mirada subjetiva y de la concepción individual.

En palabras del comisario, la muestra “hace referencia directa a esos presupuestos que se asumen por defecto y no se discuten, dando por hecho que cualquier apariencia es una representación fiel de aspectos intangibles más profundos y complejos. Ideas y creencias asumidas, cuyos cimientos, en contraposición al título, se tambalean ante la mirada de Manuel Antonio Domínguez”. De esta forma, en su obra los dogmas se volatilizan y las certezas individuales o sociales saltan por los aires.

Dibujo deslumbrante, certero y que se convierte en una de las piezas de la exposición en todo un reto privado. Una obra monumental que estará acompañada por otras ilustraciones, instalaciones y obras realizadas con diversos objetos que trascienden el papel, con las que se demuestra que “todo en torno a las cuestiones de género es una construcción colectiva; algo que empieza por la naturaleza que otorgamos a lo que miramos, y en la cual seguramente se proyectan miedos y anhelos, fantasía y deseo, verdad y mentira”, concluye Óscar Alonso Molina.

Sobre Domínguez
Manuel Antonio Domínguez estudió Bellas Artes en Valencia. Su obra se encuentra en la programación habitual de distintas ferias y galerías de nuestro país. Entre sus exposiciones individuales cabe destacar ‘Del mismo en el sentido contrario’ (Galería Ángeles Baños, 2008), ‘La impotencia aprendida’ (Galería Raquel Ponce, 2012), ‘Se terminó el rollo’ (Galería Ángeles Baños, 2013), ‘Piso de soltero’ (Galería Yusto/Giner, 2014) o ‘Traslaciones’ (Museo de Huelva, 2015) –esta última resultado de la concesión de la Beca Daniel Vázquez Díaz–; así como las recientes colectivas ‘Quién es ese hombre’ (TEA, Tenerife, 2016), o ‘Diálogos de dos mundos’ realizada en el Museo de Arte Moderno de la República Dominicana, fruto de su última residencia artística en 2017.

lunes, 12 de diciembre de 2016

#hemeroteca #arte | Un jubilado guardaba entre sus papeles un dibujo de Leonardo Da Vinci

Un jubilado guardaba entre sus papeles un dibujo de Leonardo Da Vinci.
El Metropolitan de Nueva York autentifica el croquis del artista, valorado en 15 millones. Estaba en una carpeta de su padre bibliófilo.
Álex Vicente / Amanda Mars | El País, 2016-12-12
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/12/12/actualidad/1481559206_190644.html

Un médico jubilado de una localidad del interior francés acudió a la casa de subastas parisina Tajan, siguiendo el consejo de su compañera sentimental, para estimar el valor de un conjunto de 14 dibujos. “Casi todos italianos y pertenecientes a los siglos XVI y XVII”, afirmaba ayer Thaddée Prate, director del departamento de dibujos antiguos de Tajan. “Su propietario, que prefiere mantenerse en el anonimato, los conservaba en una carpeta desde hacía muchos años, tras haberlos heredado de un padre bibliófilo, y no era consciente de su valor”, añade Prate. Entre esos dibujos, figuraba un estudio del martirio de San Sebastián, que recordaba a otros similares de Leonardo da Vinci. Y era obra de un artista zurdo, como lo fue el maestro renacentista. Se recurrió entonces al experto Patrick de Bayser, especialista en dibujo y consultor para distintas casas de subastas, con la intención de determinar su autoría. “El croquis está ejecutado con una pluma ágil, contorneada con un redondeado que da densidad al cuerpo, que resulta habitual en la época de la ‘Adoración de los magos’, antes de que Leonardo se marche a Milán”, asegura De Bayser.

La casa buscó entonces una tercera opinión, la de la comisaria de dibujos italianos y españoles de Museo de Arte Metropolitano de Nueva York (el MET, como se le llama coloquialmente), Carmen C. Bambach, quien confirmó que lo que el médico llevaba bajo el brazo era un Da Vinci de pleno de derecho. La pieza, cuyo hallazgo fue avanzado este domingo por ‘The New York Times’, corresponde al principio de la etapa del artista en Milán, entre los años 1482 y 1485, y tiene un valor en el entorno de los 15 millones de euros.

Se trata, según explicó la comisaria al rotativo, del primer Da Vinci ignoto y verdadero que se encuentra en este mercado en tres lustros, cuando Sotheby’s subastó una lámina de Hércules (se estima que de entre 1506 y 1508) que también fue ‘bendecida’ por ella y que ahora es propiedad conjunta del MET y de una coleccionista llamado Leon Black. Bambach rechaza la autenticidad de otra piezas que en años posteriores han sido consideradas obra del genio renacentista por alguno expertos, como ‘La Bella Principessa’, el retrato de una joven que un experto reputado como Martin Kemp atribuyó a Da Vinci en 2009 y despertó muchas dudas entre otros analistas.

Al analizar el reverso del dibujo ahora encontrado en París, los expertos hallaron pequeños estudios científicos sobre la sombra de la luz de una vela, y una serie de notas en escritura especular, de derecha a izquierda, que el artista italiano solía utilizar. Según De Bayser, el esbozo podría pertenecer a una serie de ocho dibujos, referenciados por Da Vinci en el 'Códice Atlántico'. Dos de ellos están conservados en el Museo de Bayona y la Kunsthalle de Hamburgo y se distinguen por un trazo menos perfeccionado. “Existe una progresión en cuanto a la intensidad dramática. En los dos anteriores no aparece el paisaje, aunque el que acabamos de descubrir tampoco sea el definitivo. Todavía se ven en él numerosas correcciones, lo que indica que el artista todavía se encontraba inmerso en su búsqueda”, afirma De Bayser.

“Hay mucho cambios de idea, mucha energía en el modo en el que explora la figura, tiene una espontaneidad furiosa”, dijo la comisaria del MET en el Times sobre la obra. Bambach es una gran conocedora de la obra de DaVinci, responsable de la organización en 2003 de la primera gran retrospectiva en Estados Unidos del trabajo en papel del artista. Según el ‘Codex Atlanticus y libros de notas depositados’ en Milán, entre su obra en papel figuran un total de ocho dibujos de San Sebastián y este encontrado en París podría ser uno de ellos. Otros están en los museos de Hamburgo (Alemania) y Bayona (Francia). Al contrario de los otros dos, monocromáticos, este presenta sombreado en dos tintas.

Tajan desea sacar el dibujo a subasta en junio de 2017, tras estimar su valor en los citados 15 millones de euros. Antes, el Estado francés deberá conceder su permiso de venta en los próximos cuatro meses. Según la casa de subastas, expertos del departamento de dibujo de Museo del Louvre analizaron el esbozo a principios de noviembre. El Estado tiene derecho a prohibir la venta de la obra e impedir que abandone el territorio francés si lo declara “tesoro nacional”. Entonces contaría con dos años y medio para comprar la obra a precio de mercado, según la legislación vigente en Francia.

Entre 15 y 20 obras verdaderas
Rocía Aguilera Vázquez

De Leonardo Da Vinci solo están autentificadas entre 15 y 20 obras. El profesor de Historia del Arte del Trinity College de Londres Martin Kemp descubrió en 2009 —gracias a una huella dactilar— un dibujo (33 x 23,9 centímetros) hecho con tizas de colores y tinta sobre pergamino que representa a Bianca Sforza, hija ilegítima del duque de Milán. El retrato fue bautizado como ‘La bella principessa, pero algunos dudas de la atribución. La National Gallery de Londres expuso en 2011 el óleo ‘Salvator Mundi’, descubierto meses antes en Nueva York y atribuido a Da Vinci. Robert Simon, de la Universidad de Columbia, certificó la obra vendida en 2013 al multimillonario ruso Dmitry Rybolovlev por 114 millones de euros. La clave para atribuirla fue cómo está pintada una bola de cristal que sostiene Cristo. En 2013 se anunció el descubrimiento de ‘El Retrato de Isabel de Este’, hallado en el búnker de una adinerada familia suiza. Carlo Pedretti, máxima autoridad en Da Vinci, aseguró que era una réplica casi exacta del carboncillo de 1500 que se conserva en el Museo del Louvre.

Y TAMBIÉN…
Se descubre un dibujo de Leonardo da Vinci valorado en 15 millones de euros.

El documento llegó a la casa de subastas Tajan de París en la carpeta de un doctor junto a 13 dibujos más.
El Cultural, El Mundo, 2016-12-12
http://www.elcultural.com/noticias/arte/Se-descubre-un-dibujo-de-Leonardo-da-Vinci-valorado-en-15-millones-de-euros/10203

domingo, 27 de marzo de 2016

#hemeroteca #erotismo | Petites Luxures: La deliciosa sencillez del sexo

Petites Luxures: La deliciosa sencillez del sexo.
Cultura Inquieta, 2016-03-27
http://culturainquieta.com/es/erotic/item/9292-petites-luxures-la-deliciosa-sencillez-del-sexo.html

Nos encanta el tan sugestivo y sencillo erotismo del artista francés que se hace llamar Petites Luxures. Sus ilustraciones a rotulador contienen un alto contenido erótico festivo.

Petites Luxures obviamente no encuentra en el sexo nada alarmante. Cree que puede ser decididamente salvaje, voluptuoso y apasionado sin perder el encanto erótico, la belleza y la elegancia.

Según comenta Petites Luxures, hace esos dibujos porque se considera un ser ampliamente sexual, pero también porque no encuentra en las otras imágenes que se dicen llamar “eróticas” ese juego de sensualidad total que el sexo puede tener.

jueves, 17 de septiembre de 2015

#hemeroteca #arte | La feminidad según Fernando Vicente


Imagen: Hoyesarte / Ilustración de Fernando Vicente
La feminidad según Fernando Vicente.
Hoyesarte, 2015-09-17

http://www.hoyesarte.com/evento/2015/09/la-feminidad-segun-fernando-vicente/

La Fiambrera (Madrid) abre su temporada expositiva con 'El eterno femenino', una muestra dedicada al trabajo de Fernando Vicente (Madrid, 1963), uno de los ilustradores españoles de referencia, que repasa su visión sobre la mujer, un elemento constante en su carrera. La muestra incluye los trabajos más recientes e inéditos sobre sus conocidas series de 'pin ups', 26 ilustraciones que muestran la belleza femenina con un estilo pícaro y sensual.

Además, este recorrido se completa con 14 pinturas de su serie Venus, realizadas sobre láminas anatómicas y con referencias a los grandes temas de la pintura clásica. Vicente utiliza en esta serie una de sus técnicas características, combinar la presencia constante de la figura humana con otros elementos que el propio artista ha ido coleccionando a lo largo de su vida.

Fernando Vicente es un artista autodidacta cuyos primeros trabajos vieron la luz en los años ochenta, en plena movida madrileña. Durante más de diez años trabajó en el mundo de la publicidad, terreno que abandonó en 1999 para volver de nuevo a la ilustración. Desde entonces ha realizado numerosas trabajos, como los carteles de la Feria del Libro de Madrid o portadas de libros y discos. Además, sus trabajos han sido publicados en medios como Babelia, El País, Gentleman, Vogue, Rockdelux, Playboy o Letras Libres.

viernes, 1 de octubre de 2010

#books #art | Quaintance

Quaintance / Reed Massengill, Dian Hanson (ed.)
Köln : Taschen, 2010
168 p. : il.
Ed. trilingüe alemán - francés - inglés

ISBN 9783836507325 / 75 €
/ DE / FR / EN / ILU
/ Arte / Dibujo / Estados Unidos / George Quaintance / Historia / Homosexualidad y arte / Kitsch / Pintura - Siglo XX

Vista previa | Taschen
Quaintance

Un pintor de machotes como hombre renacentista
La vida extravagante y el arte prohibido de George Quaintance

George Quaintance fue un artista adelantado a su tiempo, un hombre que emprendió con éxito varias carreras y, sin embargo, jamás disfrutó de una fama masiva. De haber nacido unas décadas más tarde, quizás lo conoceríamos hoy como un estilista todoterreno de celebridades, como un profesor de "Dancing with the Stars" –la versión anglosajona de "Mira quién baila"–, o acaso como el gran artista que aspiró a ser.

Pero Quaintance, que murió en 1957, vivió y trabajó durante una época en que la homosexualidad era reprimida, en que sus gozosas pinturas y fotos de hombres musculosos no podían mostrar un pene. En una era anterior a los disturbios de Stonewall, la revolución sexual, los derechos gays y la crisis del sida, Quaintance y su arte erótico kitsch subsistieron al filo de la legalidad.

Medio siglo después, el mundo masculino de fantasía creado por Quaintance, poblado por latin lovers, vigorosos vaqueros y peones de torsos escultóricos, conserva su encanto seductor. Sus preciadas pinturas —que suman apenas 55— raramente salen a subasta, vendiéndose, en cambio, en privado, por cifras no reveladas. En tanto el artista 'de hombretones' más eminente de los años 1940 y principios de los 1950, su obra para "Physique Pictorial", "Demi-Gods" y "Body Beautiful" inspiró una generación de pintores como Tom of Finland, Harry Bush, Etienne y otros, estrellas menores en su estela.

Criado en una granja de la Virginia rural, Quaintance transitó un fascinante sendero de reinvención de sí mismo: en distintos puntos de su vida fue bailarín de vodevil, el retratista favorito de la alta sociedad de Washington y diseñador de peinados para famosos, aunque nunca llegara a tocar un pelo.

"Quaintance" de Taschen recorre la sorprendente historia de su vida y vuelve a poner en circulación sus pinturas, coloridas, kitsch y culturalmente resonantes, obras que hicieron de George Quaintance el artista 'de hombretones' más popular y exitoso de su época y una de las figuras más intrigantes de ésta.


Sobre el autor: Reed Massengill es un fotógrafo y escritor cuyo Portrait of a Racist de 1994 fue nominado al premio Pulitzer. Es autor y editor de diversos libros, incluidos "Self-Exposure: The Male Nude Self-Portrait" y "Uncovered: Rare Vintage Male Nudes".

Sobre la editora: Dian Hanson es una editora de más de 25 años de experiencia en las publicaciones masculinas. Comenzó en "Puritan Magazine" en 1976 y editó otros títulos no menos importantes como "Partner", "OUI", "Hooker", "Outlaw Biker", y "Juggs" magazines. Es la autora y editora de otros libros de Taschen: "The Big Book of Breasts" y "The Big Penis Book", entre otros.


Documentación
Pionero de una estética gay
“De su arte en su adolescencia quedan huellas, como un mural con un Cristo muy apuesto rodeado de discípulos cachas.” “Durante cuatro años se retiró a su Rancho Siesta y fue ese un tiempo muy creativo, cuando su obra alcanzó el cénit”
Lola Huete Machado | El País Semanal, El País, 2010-07-04 | IMAGENES

domingo, 4 de julio de 2010

hemeroteka | George Quaintance, pionero de una estética gay

Pionero de una estética gay
“De su arte en su adolescencia quedan huellas, como un mural con un Cristo muy apuesto rodeado de discípulos cachas.” “Durante cuatro años se retiró a su Rancho Siesta y fue ese un tiempo muy creativo, cuando su obra alcanzó el cénit”
Lola Huete Machado | El País, El País Semanal, 2010-07-04

Imagen: El País
El norteamericano George Quaintance pintó y popularizó el estilo homoerótico en los cincuenta, una época en que la cultura gay estaba lejos de ser lo que hoy es. Él abrió camino a otros artistas famosos, como Tom of Finland. Un recuerdo en la Semana del Orgullo Gay.

De su mano e imaginación brotaron esos vigorosos cowboys, latin lovers, operarios de torsos escultóricos y culo prieto que pueblan el imaginario homosexual… Cualquier marcha del Orgullo Gay debería detenerse siempre un minuto para rendir homenaje a este virginiano que dio las primeras puntadas en una estética homo que inunda hoy las calles del mundo. Así, cuando usted se encuentre a lomos de una carroza luciendo músculo, botas de puntera, jeans ajustados y mucho paquete… ahí mismo estará Georges Quaintance bien representado aunque tal nombre ni le suene. Con momentos así, inimaginables en su tiempo puritano, debió él soñar mucho.

La fama y el prestigio retratista del erotismo masculino se la llevaron más tarde otros artistas como Tom of Finland, Harry Bush o Etienne. Ellos tuvieron suerte con la época en que nacieron. Quaintance, no. Pero él fue pionero. ¿Estilo Brokeback mountain de vaqueros curtidos acampados en un valle idílico? Él lo dibujó hace ya más de 70 años. ¿Sensibilidad y ternura masculina? También. Hombres que nadan y se rozan; hombres que beben juntos desnudos; aquel que domina al caballo; un tercero abrochándose el pantalón mientras otro yace boca abajo en el canapé; toreros al estilo Valentino de Sangre y arena, que rezan, lucen traje y desmesura. Y los titula Pyramid builders, Hercules, Orpheus in Hades… “Fundador del estilo bollycao masculino”, dirá de él luego la revista gay In Touch.

Quaintance creó y trabajó con pasión estos temas mucho antes siquiera de que se pudiera creer que entre hombres podía haber algo más que charlas de machotes sobre el precio de las cabezas de ganado y las batallitas de guerra. Y su vida entera –en un tiempo de homosexualidad reprimida donde mostrar un desnudo era ilegal, y un pene, verdadero sacrilegio– transcurrió cual paradigma de ese mundo que años después sería normal, cool, homoestándar digamos.

Vivió entre 1902 y 1957. Nació en Virginia entre ganado y desde niño estuvo dotado para el dibujo. Es fácil visualizar Virginia y mucho más un rancho en ese lugar y aquel tiempo. “Mis antepasados fueron todos granjeros”, dijo él en una revista antes de morir. Pero su familia no censuró nunca su talento y le dejaron hacer, a pesar de que el padre necesitaba una mano masculina (solo tuvo una hermana, Nannie, que murió pronto) para una hacienda en la que hasta hubo esclavos un día. George, al parecer abiertamente afeminado desde niño, carne de cotilleo del valle durante toda su vida, realizó su travesía particular desde lo rural hasta lo metropolitano.

De su arte ya en la adolescencia quedan huellas, en objetos caseros o en un mural religioso para su comunidad en el que pintó un Cristo apuesto rodeado de discípulos bien cachas. Se marchó muy joven a estudiar arte en una Nueva York efervescente (en la Art Students League), pero acabó en la danza. Desde el principio impactó en su entorno con su talento, su vitalidad, su particular estética, sus novios latinos e indios (con idas y venidas, el puertorriqueño Víctor García, al que conoció a finales de los años treinta, fue su compañero y asistente hasta el final de su vida), su amor por lo multicultural y multidisciplinar, por el cambio, como si alguien le hubiera indicado que cuando algo marchaba bien, debía dejarlo atrás y comenzar de nuevo. “Tuvo tantas carreras como vidas tiene un gato”, dicen de él. Fue además profesor de danza y de bodybuilding, actor de vodevil, escultor, director escénico, siempre dibujante y, al final, pintor de esa sorprendente colección de 55 lienzos repletos de sensualidad masculina, de sujetos poderosos y lánguidos en poses y entornos bucólicos, de los cuales 18 se han perdido. Durante un tiempo incluso trabajó con seudónimo: Quentan (en dos portadas de Art Déco de 1933, en las que se aprecia ya su estilo figurativo y su facilidad para plasmar el movimiento).

Pocas veces se le ha rendido homenaje. Pero ahora la casa Taschen, de mano de su editora más provocativa, Dian Hanson, le dedica un libro titulado sencillamente Quaintance, uno de cuyos textos (“Vagabondage”) está escrito por el fotógrafo, autor y editor Reed Massengill, candidato al Pulitzer en 1994. “Si hubiera nacido cuando murió”, dice Massengill, “quizá le conoceríamos como uno de los más famosos estilistas todoterreno de celebridades, como un profesor de baile de una academia de televisión o como el gran artista que aspiró a ser”. La obra de Taschen (que ha restaurado 24 lienzos para este proyecto) pone además en circulación esas pinturas últimas más coloristas, neoclásicas y kitsch. El suyo es un arte erótico que subsistió “al filo de la legalidad en una era anterior a los disturbios de Stonewall, la revolución sexual, los derechos gay y la crisis del sida”. El texto ilustra sobre las publicaciones y contextualiza el ambiente de la época, y recorre la trayectoria del artista, centrándose en la aparición de sus trabajos en las primeras revistas del universo del músculo y más allá, desde Physique Pictorial, Your Physique (de la que fue director de arte de 1946 a 1948), Body Beautiful, etcétera.

Y si Tom of Finland (Touko Laaksonen) mostró en los años setenta con osadía y gran calidad todos los juegos sexuales explícitos posibles entre hombres (tumbados, de pie; por delante, por detrás; en cualquier ambiente, posición u ocasión) en un universo gay pensado para excitar mostrándolo todo, en las obras de Quaintance, sin embargo, no se muestra nada abiertamente. Su juego es otro. Él sugiere todo. Y ahí es donde, paradojas, reside su valor. Porque, al mirar, uno se convierte en espectador anonadado de hombres recios con torsos, culos y otras cosas bien firmes entre los que pasa mucho sin que parezca que pasa nada. En sus primeros trabajos pintaba hombres idílicos solos. Al final de su vida, eran piezas de relaciones eléctricas entre varios, de las que tenía gran demanda. Hombres con hombres entre los que hay relación sentimental, no solo sexo. Sus personajes se miran, se ofrecen y prometen uno al otro, se desean… “Al contrario de lo que dictaba la cultura pre Stonewall, que el romance nunca era una opción para homosexuales, Quaintance demostró que era tan posible como entre heterosexuales”. Sus piezas no solo nos invitan a disfrutar con hombres desnudos, sino que nos permiten verlos disfrutando unos con otros, sigue Massengill. Ahí está el punto Q.

De Nueva York se había marchado Quaintance a Los Ángeles en 1947, donde fundó junto a su compañero Víctor el estudio Quaintance Fine Arts. “Antes de dedicarse a los desnudos masculinos, se ganó una reputación como retratista de ricos y famosos, incluyendo diplomáticos de Washington, luminarias de Hollywood y otros notables”, dicen de él en GlbtG (encyclopedia de gay, lesbian, bisexual, transgender and queer culture). Allí, además, transmutó en peluquero, y aunque nunca tocó un pelo a nadie (él tenía poco y lucía un tupé llamativo), se hizo famoso creando peinados (con denominaciones como Rhumba, Armament o Medusa), llegando a tener entre sus clientes hasta a Marlene Dietrich.

Fue allí donde conoció al fotógrafo gay Bob Mizer, que retrataba hombres semidesnudos (su Athletic Model Guild, AMG, es legendario). Y quería explotar el mercado gay. “Sacó en mayo de 1951 el primer ejemplar de Physique Photo News. Quaintance supo que había encontrado un hogar para su talento”. Y le dio a la publicación empuje artístico. Una explosión de títulos (Tomorrow’s Man; Vim, Men and Art; Star Models; Adonis; Body Beautiful; Grecian Guild Pictorial…) que ya no tenían tanto que ver con una exhibición de musculitos, sino con la belleza masculina, siguió a aquella iniciativa. La demanda de tales revistas entre los hambrientos gays sacó del armario la obra de Quaintance. Y cuando murió de repente por infarto en 1957, tras su periodo más fértil en Rancho Siesta, su obra poco a poco se olvidó. Para sus fans: en el Forest Lawn Memorial Park, Glendale, California, sección Eventide, Lot 2116, espacio 1, están enterradas las cenizas del artista. 

Fuente
Pionero de una estética gay
“De su arte en su adolescencia quedan huellas, como un mural con un Cristo muy apuesto rodeado de discípulos cachas.” “Durante cuatro años se retiró a su Rancho Siesta y fue ese un tiempo muy creativo, cuando su obra alcanzó el cénit”
Lola Huete Machado | El País Semanal | El País, 2010-07-04 | IMAGENES 

PUBLICACIONES


Quaintance / Reed Massengill, Dian Hanson (ed.)
Köln : Taschen, 2010
168 p. : il.
Edición plurilingüe alemán-francés-inglés

ISBN 9783836507325
PVP 74,99 €


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