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miércoles, 11 de enero de 2023

#hemeroteca #lgtbi #archivo | El poso cultural de la disidencia sexual: 80.000 obras rastrean la conciencia LGTBIQ

Fotografía de un grupo de travestis en Bogotá en 1971 //

El poso cultural de la disidencia sexual: 80.000 obras rastrean la conciencia LGTBIQ

Madrid acoge la nueva sede del Archivo Arkhé, un importante conjunto de documentos, publicaciones y objetos ligados a las vanguardias latinoamericanas
Carlos Primo | El País, 2023-01-11
https://elpais.com/cultura/2023-01-11/el-poso-cultural-de-la-disidencia-sexual-80000-obras-rastrean-la-conciencia-lgtbiq.html 

A los 19 años, cuando estudiaba en la universidad, Halim Badawi (Barranquilla, Colombia, 40 años) adquirió una antigua edición de ‘La pintura flamenca en Bogotá’, un raro opúsculo publicado por el historiador Francisco Gil Tovar en los años sesenta, y las colecciones completas de dos revistas colombianas de los setenta, ‘Plástica’ y ‘Prisma’. “Ya en aquel entonces tenía la idea de crear un archivo”, explica Badawi. Dos décadas después de aquellas primeras adquisiciones, lo que comenzó como una colección personal ha acabado convirtiéndose en el Archivo Arkhé, un conjunto de 80.000 piezas —publicaciones indexadas y clandestinas, fotografías, documentos, cartas, manifiestos, obras de arte y objetos— que desde el próximo febrero estará oficialmente instalado en un local de la madrileña calle del Doctor Fourquet.

En plena zona caliente del arte contemporáneo, a pocos metros del Museo Reina Sofía y de galerías como Moisés Pérez de Albéniz, Helga de Alvear y Espacio Mínimo, la nueva sede del Archivo Arkhé dará continuidad en Madrid a los esfuerzos de sus fundadores, Badawi y el abogado Pedro Felipe Hinestrosa (Pasto, Colombia, 48 años), que ya probaron a abrirlo al público en Bogotá en 2016. Tras su mudanza a Madrid a raíz de la pandemia, el 20 de febrero se inaugurará la primera exposición con fondos de la colección ligados a la memoria LGTBIQ. No es, sin embargo, la primera vez que su archivo se expone en la capital. En la exposición Giro gráfico, que se clausuró en el Reina Sofía el pasado octubre, ya había préstamos de la colección: unos ejemplares de la revista ‘Ventana Gay’, la primera dedicada al colectivo en Colombia, y varios carteles del orgullo LGTBIQ mexicano.

Ahora que las muestras de arte contemporáneo han normalizado incluir, además de obras de arte, documentos y materiales como publicaciones, carteles, apuntes, fotografías—, y tras el impacto que ha suscitado en el sector la adquisición por parte del Estado español del Archivo Lafuente, un conjunto privado especializado precisamente en este tipo de materiales, la entrada de Arkhé en la escena madrileña responde al espíritu de los tiempos. El propio Badawi, con experiencia como comisario y crítico de arte, empezó a atesorar estos materiales para suplir su ausencia en los archivos oficiales. “En ocasiones no encontraba las cosas que necesitaba en los archivos públicos”, explica. “Empecé a guardarlas yo para mis propias investigaciones”.

Este empeño coincidió con el surgimiento de una nueva ruta global del arte contemporáneo ligada a ferias y museos de México o Miami. “En ocasiones el coleccionismo privado de arte puede ser bastante mezquino, y Arkhé nació como una crítica a ese coleccionismo dominante, de pinturas de gran formato de firmas famosas, que acaban colgadas encima de una chimenea. Nosotros conservamos los despojos de la sociedad, los panfletos, los fanzines e incluso las revistas gais que los museos colombianos no querían, porque las consideraban pornográficas. Hay un desprecio cultural claro hacia este tipo de materiales, y la colección pretende justo lo contrario: que los investigadores puedan acceder a estos fondos para escribir sobre esas obras o incluirlas en sus muestras”.

La colección del Archivo Arkhé, que ya se encuentra parcialmente instalada en el espacioso sótano de su nueva sede madrileña, está dividida en dos focos principales. El primero está ligado al arte latinoamericano, e incluye joyas como un ejemplar del Manifiesto Antropófago de Oswaldo de Andrade, el movimiento que convulsionó la cultura brasileña en 1928. También hay publicaciones periódicas editadas por gigantes como el uruguayo Joaquín Torres-García —por ejemplo, la revista ‘Removedor’, publicada entre 1942 y 1945— o títulos seminales de las vanguardias latinoamericanas, como el manifiesto ‘Cuaderno del Bachué’, publicado en Colombia en 1930. Esta sección de la colección, que incluye un inventario exhaustivo de libros, revistas y folletos de arte desde el siglo XIX hasta hoy, aspira a reivindicar la identidad cultural de la región andina, “que ha sido subestimada por los museos”, explica Badawi, “especialmente en su parte más gráfica y política”.

El compromiso político define el segundo eje de la colección, que sus fundadores definen como Archivo Queer y documenta la evolución y la expresión de la disidencia sexual desde finales del siglo XIX, aunque algunas de sus piezas se remontan al siglo XVI. Es la parte del archivo que más ha crecido en los últimos años, y sus coordenadas exceden el ámbito latinoamericano para abarcar los cinco continentes. También los objetos que incluye son más diversos: hay revistas y fanzines, pero también cartas, fotografías personales —entre las que hay todo un archivo gráfico del transformismo a principios del siglo XX— e incluso vestidos, trofeos y bandas de coronación que testimonian el auge de la cultura drag en América Latina y que permiten reconstruir la historia silenciada de las minorías sexuales. “Nos interesan los materiales de la vida cotidiana”, explica Hinestrosa, “especialmente los museos no los quieren, y cuando muere el tío gay o la tía travesti, sus familiares los destruyen porque sienten vergüenza al ver expuesta la vida privada de sus parientes. De ahí que sea un territorio muy fértil para trabajar”.

El archivo incluye varios fondos con nombre y apellido, como el del activista e investigador venezolano Edgar Carrasco, fundador de ‘Entendido’, la primera publicación gay de Venezuela. “Quiso que nosotros conserváramos sus fondos, que no solo incluyen publicaciones y manuscritos, sino también su correspondencia con grupos LGTBIQ de todo el mundo, e ilustra cómo circulaban estas ideas en una época en que no existía internet”, explica Badawi. También han incorporado el fondo del activista León Zuleta, asesinado en 1993, y fondos menos ortodoxos como los álbumes de fotografías y recortes de prensa de la transformista Madorilyn Crawford, una pionera de la escena ‘drag’ colombiana de los años noventa.

Un ejemplar de la lujosa revista alemana ‘Der Eigene’ (1906), considerada la primera publicación para homosexuales de la historia, ejemplifica otra vertiente del archivo ‘queer’: documentar la explosión de la cultura ligada a la disidencia sexual en las décadas previas al surgimiento de los fascismos. Por ejemplo, con una primera edición de las ‘Cançoes’, de Antonio Botto (1921), un poemario homoerótico que suscitó un encendido debate en las letras portuguesas al que no fue ajeno Fernando Pessoa, defensor del autor y traductor de sus poemas al inglés. O novelas frívolas y elegantes como las de Álvaro Retana y Pedro Morante en el Madrid de los años veinte. Entre las joyas de la colección hay un ejemplar de ‘Por los caminos de Sodoma’ (1932), una novela publicada bajo seudónimo por el escritor colombiano Bernardo Arias Trujillo, de la que apenas quedan ejemplares desde que su familia decidiera destruirlos tras su impresión.

Una nutrida representación de revistas beefcake estadounidenses (publicaciones en las que se mostraban hombres semidesnudos en poses atléticas) de los años cincuenta sirve como transición al surgimiento del activismo a partir de los años sesenta: revistas como ‘Gay Power’ en Estados Unidos, ‘Fuori’ en Italia o Boletín Lambda en España ilustran la explosión contracultural de una escena que acogía tanto suntuosas publicaciones en color como fanzines escritos a máquina y fotocopiados de manera casi clandestina. En estas publicaciones la estética va siempre unida al activismo: en el número cero de ‘Madrid Gai’ (1983) hay una sección de noticias breves que denuncia casos concretos, con nombres y apellidos, de discriminación contra homosexuales.

En el otro extremo del espectro ideológico, una bandera arcoíris convertida en pancarta a favor de Donald Trump ilustra las luces y sombras del colectivo y de su historia. “Es un tipo de material que nunca habríamos comprado como coleccionistas privados, pero que tiene sentido en una colección como esta, que también aspira a recoger las contradicciones de lo ‘queer’”, explica Badawi.

miércoles, 28 de abril de 2021

#hemeroteca #feminismo #aborto | El aborto como punto de articulación de los feminismos globales

Imagen: ctxt / 8M de 2018 en Santa Fe, Argentina //

El aborto como punto de articulación de los feminismos globales.

El derecho a decidir está atravesado por múltiples reivindicaciones materiales, y es clave para aspirar a la libre expresión de la sexualidad y el deseo.
Josefina L. Martínez | ctxt, 2021-04-28
https://ctxt.es/es/20210401/Politica/35784/aborto-feminismo-sexualidad-Argentina-Polonia-Josefina-L-Martinez.htm 

Las luchas por los derechos reproductivos y sexuales han impulsado potentes movimientos de mujeres a escala global. Desde las huelgas de mujeres en Polonia a la marea verde de Argentina, desde el ‘Non una di meno’ de Italia al 8M en el Estado español, junto a las duras luchas en América Latina. ¿Cuáles son los retos actuales y las estrategias que se ponen en juego? ¿Cómo enfrentar las fuerzas conservadoras que buscan seguir recortando y bloqueando derechos? El espacio de debate “Voces situadas” del Museo Reina Sofía reunió a referentes feministas de varios países para intercambiar experiencias y reflexiones sobre el tema.

En los últimos años, “tres elementos han dado forma a la nueva ola del movimiento de mujeres a nivel global”, señala la feminista española Justa Montero. Se trata de las luchas de 'Ni una menos' contra la violencia machista, los movimientos por derechos reproductivos y también las luchas por cambiar las condiciones materiales de las mujeres.

El derecho a decidir está atravesado por múltiples reivindicaciones materiales, porque para hacerse efectivo debe ir acompañado de un plan de educación sexual integral en todos los niveles educativos, el libre acceso a métodos anticonceptivos y la sanidad pública para todas las personas (las migrantes sin papeles quedan excluidas). Además, no hay derechos reproductivos si no están garantizadas las condiciones elementales para la reproducción de la vida: ingresos fijos, trabajo, vivienda, etc. El derecho a decidir también es clave para aspirar a la libre expresión de la sexualidad y el deseo, lo que confluye con reivindicaciones históricas de los movimientos LGTBIQ.

De la marea verde al grito de América Latina
La madrugada del 30 de diciembre de 2020, las calles céntricas de Buenos Aires explotaron con la emoción de miles de mujeres. Después de décadas de lucha, se aprobaba por fin en el Congreso el derecho al aborto en Argentina. Esta victoria de la marea verde hacía vibrar a las mujeres de toda América Latina. “Nuestra ley incluye a las mujeres y personas con otras identidades de género con capacidad de gestar”, explica Martha Rosenberg, médica y psicoanalista, e integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Hace casi 20 años, la Campaña “se puso en movimiento en medio de una grave crisis económica, en medio de grandes movilizaciones populares, con la gente movilizada en asambleas populares, fábricas tomadas, piquetes en las rutas, manifestaciones, huelgas. En esas movilizaciones empezó a emerger la voz de las mujeres exigiendo derechos reproductivos”. En 2003, en el marco del Encuentro Nacional de Mujeres en la ciudad de Rosario (una tradición del movimiento de mujeres de Argentina con encuentros multitudinarios) se realizó una gran Asamblea por el derecho al aborto. Y allí nació la campaña que se identificó desde entonces con el pañuelo verde.

Sin embargo, la lucha en Argentina no ha terminado. La aprobación de la ley “es un enorme triunfo del movimiento feminista y del movimiento por los derechos sexuales y reproductivos, pero abre el horizonte de otros obstáculos y resistencias”. El proyecto aprobado no fue el presentado por la campaña, sino que fue negociado por la presidencia con sectores conservadores. El nuevo texto “incluye la objeción de conciencia, que es algo restrictivo”. Esta “no deja de ser una vía para la resistencia de las personas que se oponen al aborto. A dos meses de la aprobación de la ley ya hay impugnaciones, procesos y declaraciones de instituciones de salud haciendo una objeción de todo el personal”, asegura Rosenberg.

La situación es mucho más grave en el resto de América Latina, donde hasta el año pasado el 97% de las personas en edad reproductiva vivían en países en donde la ley de aborto es altamente restrictiva, según un estudio de la Red de Periodistas Feministas de América Latina y el Caribe.

Morena Herrera es activista por los derechos humanos en El Salvador, preside la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto y forma parte de la Colectiva Feminista para el Desarrollo Local. En Centroamérica, la penalización absoluta del aborto es el “ancla del ejercicio de la soberanía patriarcal y neoliberal. El control de la capacidad reproductiva de las mujeres garantiza una sociedad sumisa. Las mujeres nos convertimos en objeto de sumisión y de allí se traslada al conjunto de la sociedad. Se castiga cualquier pretensión de que nosotras no respondamos a esa expectativa de mujer madre”, denuncia Herrera.

Los tres países que se conocen como el triángulo norte –Guatemala, Honduras y El Salvador– se disputan actualmente cuál tiene la tasa más alta de feminicidios, así como de embarazos en menores. En Honduras, después del golpe de Estado de 2009, se prohibió la “pastilla del día después” o anticoncepción oral de emergencia, y hace unos meses hubo una reforma constitucional para poner un candado a cualquier modificación legal para legalizar el aborto. En Guatemala, durante el confinamiento, crecieron las tasas de embarazos en niñas de 10 a 14 años, mientras que en Nicaragua “el gobierno de Daniel Ortega ha declarado la guerra a las organizaciones feministas, que vienen denunciando que la penalización del aborto fue uno de los canjes con la Iglesia católica para asegurar la continuidad de ese gobierno”, asegura Herrera. Y agrega un dato escalofriante: en El Salvador, el suicidio de adolescentes embarazadas es una de las primeras causas de muerte materna en esa franja de edad, y las mujeres sospechosas de haberse realizado un aborto pueden terminar en la cárcel.

“Nosotras celebramos cada mujer que logramos sacar de la cárcel. Son mujeres que llegan a un hospital después de una complicación obstétrica. En las salas de emergencia son denunciadas y transitan del hospital a la cárcel. Son mujeres jóvenes que viven en la pobreza, porque las clínicas privadas no denuncian. Inicialmente se las acusa de aborto, pero después, a veces, les cambian el tipo delito y las condenan a cumplir 30 años de cárcel”. Eso fue lo que ocurrió con Manuela, una mujer salvadoreña que llegó a un hospital con hemorragias. Acusada de haberse provocado un aborto, fue condenada a 30 años de cárcel por el delito de homicidio agravado en 2008. Dos años después, murió de cáncer linfático, esposada a la cama de un hospital. Su caso ha sido llevado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por la Colectiva Feminista y la familia de Manuela.

Fuerzas conservadoras y el caballo de troya de los objetores de conciencia
“El estado, la iglesia y la derecha están en guerra contra nosotras”, pero “el 75% de la gente apoya las huelgas de mujeres, y el 70% de la gente apoya el derecho al aborto”, asegura desde Varsovia Marta Lempart, abogada y activista feminista polaca. Ella es cofundadora del movimiento ‘Ogólnopolski Strajk Kobiet’, OSK (Huelga de las Mujeres). El movimiento “Huelga de las mujeres polacas” viene organizando protestas desde el año 2016, y, ahora, el pañuelo verde de las argentinas también es un símbolo de la lucha por el derecho al aborto en Polonia. En plena pandemia, en el otoño de 2020, la derecha conservadora en el gobierno intentó prohibirlo mediante la Corte Constitucional. La respuesta fue un movimiento masivo en más de 150 ciudades polacas. “Sabemos que tenemos que hacer mucho trabajo, pero lo vamos a hacer, como lo han hecho las hermanas de Argentina”, advierte Lempart, que agradece todo el apoyo internacional que han recibido.

La situación es diferente en países como Italia y el Estado español, donde el derecho al aborto ya tiene varios años de legalidad. Y, sin embargo, entre la ley y la vida siempre hay distancias, algo de lo que saben mucho las mujeres. En el caso italiano, donde el aborto es ley desde 1978, el poder del Vaticano se hace sentir mediante la objeción de conciencia, que, en los hechos, impide a muchas mujeres acceder a un aborto gratuito. Una situación que se ha agravado con la pandemia y los confinamientos.

Eleonora Mizzoni forma parte de ‘Obiezione Respinta’ (Objeción rechazada). Explica que vienen elaborando un mapa de los objetores desde 2007 para concentrar todas las informaciones al respecto y que las mujeres puedan tomar decisiones. En Italia, “el 60% de los médicos son objetores y a veces no hay un solo médico en toda una región que practique abortos. Las mujeres tienen que viajar horas o tomarse vacaciones para abortar. Las personas sin papeles no pueden acceder a un aborto dentro del sistema sanitario”.

“Esto conecta los derechos reproductivos con las cuestiones sociales –asegura Mizzoni–. El derecho al aborto, el derecho a la vivienda y a tener ingresos para poder escapar de la violencia machista: todas estas cuestiones están presentes en el movimiento ‘Non una di meno’”. Las organizaciones feministas denuncian que la ley de objeción de conciencia abre múltiples interpretaciones contra este derecho. Por ejemplo, muchas farmacias se niegan a vender la “pastilla del día después” amparándose en la objeción de conciencia. Así puede ocurrir que una localidad se quede sin farmacias que vendan estos medicamentos.

“Durante el confinamiento hubo muchísimos problemas. Las páginas del proyecto recibieron una avalancha de pedidos de ayuda. La emergencia pandémica llevó a todo el sistema sanitario a una situación crítica, y el acceso al aborto fue uno de los primeros servicios que sufrieron recortes. La Covid y la gestión de la pandemia ha agravado lo que se viene denunciando hace muchos años”, explica la activista italiana.

La objeción de conciencia aparece entonces como un mecanismo por el cual las fuerzas más conservadoras siguen bloqueando y limitando el derecho a decidir de las mujeres en numerosos países. Esto se siente con más fuerza en aquellos donde la Iglesia católica mantiene importantes pactos con el Estado, como Italia y el Estado español.

“Solo en Cataluña tenemos más de un 40% de profesionales en la red pública que son objetores de conciencia. En el resto del Estado español no hay información”, dice Sílvia Aldavert García, coordinadora de la Associació de Planificació Familiar de Catalunya i Balears (APFCiB).

¿Cómo puede ser que esta información no sea pública? El Estado se niega a brindar los datos de los objetores de conciencia, con la excusa de la preservación de la intimidad de los médicos. Una mujer sólo se entera que su médico de cabecera es objetor cuando ya está embarazada y quiere realizarse un aborto, lo que genera nuevos problemas. ¿No tenemos derecho las mujeres a saber si el ginecólogo que nos atiende está a favor o en contra de realizar un aborto?

Además, la ley obliga a reflexionar durante tres días a las mujeres que solicitan la interrupción del embarazo. Aldavert lo cuestiona: “Esto es una imposición, es la única ley que obliga a los ciudadanos a reflexionar sobre un servicio. Es una imposición del estado sobre nuestros cuerpos. Y con esa imposición se deja claro que las mujeres somos ciudadanas de segunda”.

Intercambios, experiencias compartidas, estrategias de lucha en común a través de las fronteras. Los derechos sexuales de las mujeres nunca están asegurados, son bloqueados o puestos bajo ataque. En esta sociedad capitalista y patriarcal, el control sobre los derechos reproductivos y la sexualidad aseguran también mejores condiciones para la reproducción del capital. Una sociedad que privilegia las ganancias de algunos sobre la vida de millones, como vemos trágicamente en esta pandemia. Pero la lucha sigue. “Celebramos y lloramos con la ley en Argentina, porque nos ayudó a ver que es posible que las mujeres cambiemos la historia. Ahora acumulamos y construimos esa fuerza tectónica”, asegura Morena Herrera desde El Salvador.

martes, 20 de abril de 2021

#hemeroteca #trans #poblacionmigrante | 'Volver a nuestros países sería la muerte', el drama de las migrantes trans en México

Imagen: Cultura Colectiva / Una residente en Casa de Colores

'Volver a nuestros países sería la muerte', el drama de las migrantes trans en México.

Muchas de las mujeres que se encuentran en nuestro país prefieren quedarse aquí en un refugio que ellas mismas crearon para protegerse.
Lau Almaraz | Cultura Colectiva, 2021-04-20
https://news.culturacolectiva.com/mexico/como-viven-las-mujeres-migrantes-trans-en-mexico/

Decenas de migrantes trans se cobijan estos días en la Casa de Colores de la mexicana Ciudad Juárez, un refugio creado por ellas mismas en el que compartir sueños, anhelos y miedos tras una travesía de miles de kilómetros. "Muchas de las compañeras que viven aquí, no han pensado en volver a su lugar de procedencia, sería una sentencia de muerte", cuenta este sábado a Efe Susana Coreas, mujer trans procedente de El Salvador y fundadora del albergue.

La semana pasada, el Gobierno estadounidense reveló cifras récord de detenciones de migrantes en su frontera con México, con más de 172 mil en marzo, entre ellos casi 19 mil menores. Mientras que México informó que se presentaron ante el Instituto Nacional de Migración 17 mil 445 extranjeros en marzo, una cifra sustancialmente superior a los seis mil 172 casos de diciembre pasado.

En Centroamérica, como en tantos otros puntos de la región, formar parte del colectivo lésbico, gay, bisexual y transexual (LGBT) es sinónimo de discriminación y vulnerabilidad. Y por ello, muchos de ellos hacen las maletas y emprenden la ruta hacia el sueño americano, sumándose a la ola de migratoria de los últimos meses.

Un refugio lleno de sororidad
En la Casa de Colores, en el corazón de Ciudad Juárez, un grupo de 43 mujeres trans pasa la jornada entre sonrisas, tacones y vestidos. En este refugio, creado por migrantes y para migrantes, todas ellas dicen sentirse libres. El inmueble es amplio y a simple vista se perciben las paredes gastadas. Pero las chicas están acondicionando el edificio, que era un hotel en desuso al que paulatinamente le han hecho adecuaciones para vivir de una forma óptima.

Las habitaciones son amplias, cuentan con espejos sencillos, pero grandes, y en muchas de ellas hay una gran variedad de maquillaje y pelucas. En el tercer piso, ajustaron dos sillones grandes y es ahí donde las interesadas reciben clases de inglés. Arriba de todo tienen una rústica terraza donde pasan las horas.

En el limbo
Coreas es considerada la fundadora y matriarca de este refugio, que arrancó funciones en noviembre de 2020. La mujer narra que al llegar a Ciudad Juárez, en septiembre pasado, le brindaron apoyo en un albergue municipal. Sin embargo, dentro de las reglas del espacio tenían sin comunicación a los migrantes durante la noche, lamenta.

Posteriormente, llegó a otro espacio y ahí les dijeron a los migrantes que no pidieran asilo político en Estados Unidos, ya que se los negarían inmediatamente. En consecuencia, relata, ella no ha solicitado refugio en el país vecino por lo que no forma parte del tristemente famoso programa "Remain in Mexico" impulsado por el expresidente Donald Trump. Por ende, desconoce cuánto tiempo deberá esperar para arreglar su estatus migratorio.

"Este albergue se creó a raíz de la situación de calle que vivía. Nos corrieron de un albergue y vine con ocho compañeras que también son de El Salvador", declara a Efe Susana. Al llegar a la hoy Casa de Colores no había servicio de electricidad ni agua potable. Pero poco a poco, y con apoyos de organizaciones civiles, han mejorado el sitio.

"Cuando vine aquí, eran ocho chicas y yo, pero se fue corriendo la voz y somos 43 y tengo capacidad para admitir hasta a 45 personas", señala.

Huir o morir
La esperanza de vida en América Latina y el Caribe es de 75.2 años. No obstante, para las mujeres trans se reduce a los 35 años, según un informe del 2018 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que enumera entre las causas la "violencia, pobreza y exclusión" que padecen.

"Muchas de las compañeras que viven aquí, no han pensado en volver a su lugar de procedencia, sería una sentencia de muerte para ellas. Aquí me subo al bus y la gente no se asusta al verme así de mujer", cuenta Coreas. La mayoría de sus compañeras de travesía, recalca, huyen de la violencia y la falta de empleo. "En Juárez es un poco más fácil", destaca agradecida con la ciudad.

Otro de los casos es el de Fernanda Levin, de 27 años y procedente de El Salvador, quien menciona que en ese país no existe la diversidad. "Somos una comunidad vulnerable. En mi país nos toman en cuenta para campañas políticas y después de estas volvemos a ser nada", denuncia la mujer, que se ve "varada en el limbo" y se encarga de las finanzas del albergue.

Fortaleza y dignidad
Ignacio Díaz, activista mexicano de la comunidad LGBT, asegura que los migrantes buscan lograr la "dignidad" en su lugar de destino y por eso emprenden el viaje hasta llegar a la fronteriza Ciudad Juárez.

"Tratamos de apoyar a esta comunidad en cuestiones de asistencia. El migrar de sus lugares, es por cuidar sus vidas, huyen de ser asesinadas. Y hay quienes dicen que, en caso de no poder cruzar hacia Estados Unidos, están más seguras en esta franja fronteriza", afirma Díaz.

Como muestra de apoyo y solidaridad, explica, se llevaron a cabo bodas colectivas y varias entidades civiles les ayudan a cubrir sus necesidades básicas.

lunes, 15 de marzo de 2021

#libros #antropologia #historia | El diablo y el fetichismo de mercancía en Sudamérica

El diablo y el fetichismo de mercancía en Sudamérica / Michael T. Taussig.

Madrid : Traficantes de Sueños, 2021 [03-15].
350 p.

/ ES / ENS / Libros / Antropología social / América Latina - Historia
📘 Ed. impresa: ISBN 9788412276244 / 25,00 €

La figura del diablo ocupa un lugar fascinante en la historia europea y una posición nada evidente en la transición del feudalismo a las primeras formas de producción capitalistas, tal y como muestran los siniestros capítulos de persecución de brujas y la erradicación de las culturas comunitarias campesinas de base precristiana. En este libro ya clásico, Michael Taussig observa una trayectoria similar en la imposición de las formas de producción capitalistas entre las comunidades agrarias de América Latina, al tiempo que nos sumerge en el significado social del diablo en el folclore de los mineros bolivianos y los trabajadores del valle del Cauca en Colombia. Todo ello dentro del marco de una evolución histórica que cubre desde la conquista española y el trabajo esclavo en las plantaciones hasta la minería y la agroindustria modernas.

A partir de un original empleo de ciertas categorías marxistas, Taussig nos muestra cómo el fetichismo del diablo media en el conflicto entre los modos capitalistas y precapitalistas de objetivación de la condición humana. Nos enseña cómo las narrativas del pacto con el diablo, en las que el alma se ve embargada por un poder temporal e ilusorio, están ligadas a la alienación y extrañamiento de los trabajadores respecto de las mercancías que producen en el modo de producción capitalista. Y al mismo tiempo, nos devuelve una imagen por completo desnaturalizada del particular fetichismo de nuestra sociedad capitalista, según el cual las mercancías y el dinero pasan a tener una vida propia con independencia de la acción y la voluntad de los actores humanos.

Esta edición se acompaña de un extenso epílogo del autor sobre el valor de su obra treinta años después de su publicación. Taussig valora así algunas de sus ingenuidades originales, al tiempo que de la mano de Benjamin y Bataille nos ofrece una nueva luz sobre los contenidos de la metáfora del pacto con el diablo.

👤 Michael Taussig (Sidney, Australia, 1940) es un antropólogo australiano. Recibió su PhD en antropología en la London School of Economics, es profesor en la Universidad de Columbia y la European Graduate School. Tiene antepasados askenazis, de origen alemán y checo. Su área de especialización es la antropología médica.

martes, 11 de febrero de 2020

#libros #iglesia #historia | Más allá de los Andes : los orígenes ultramontanos de una iglesia latinoamericana (1851-1910)

Más allá de los Andes : los orígenes ultramontanos de una iglesia latinoamericana (1851-1910) / Francisco Javier Ramón Solans.
Bilbao : UPV/EHU, 2020 [02-11].
306 p.
Colección: Historia Medieval y Moderna; 85.
ISBN 9788413191102 / 22 €

/ ES / ENS
/ América latina / Historia – Siglo XIX / Identidades / Iglesia católica

¿Por qué hablamos de una Iglesia católica latinoamericana? ¿Qué es lo que une a países e iglesias tan diversas como las de Perú, México o Argentina en el espacio imaginado de América Latina? ‘Más allá de los Andes’ analiza la gestación y consolidación de este original proyecto católico transnacional como el resultado de una serie de iniciativas impulsadas desde ambos lados del Atlántico en la segunda mitad del siglo XIX.

El libro parte de la fundación de la primera institución latinoamericana de la historia, el Colegio Pío Latinoamericano en Roma, para luego pasar a abordar una serie de iniciativas colectivas como la celebración de un concilio para toda la región. Asimismo, estas iniciativas no se pueden explicar sin tener en cuenta dos procesos paralelos: la internacionalización de las diversas iglesias latinoamericanas y su orientación hacia Roma. Así pues, para la elaboración de estas propuestas resultaron fundamentales la articulación de redes transnacionales, los viajes de católicos por América y Europa o la creación de una opinión católica global.

Estas iniciativas partían de la necesidad de hacer frente a una serie de problemas que percibían como comunes y entre los que cabría destacar el malestar producido por el intervencionismo estatal en materia religiosa a través del patronato republicano. Estos desafíos hicieron que muchos católicos latinoamericanos miraran más allá de los Andes y el Atlántico hacia Roma en busca de orientación y consuelo. Al hacerlo, cambiaron la percepción que tenían de ellos mismos y de su rol en el seno de la Iglesia católica global.

domingo, 3 de noviembre de 2019

#hemeroteca #transfobia | La tortura de ser transexual en Latinoamérica

Imagen: El País / Una mujer transexual se prostituye en la calzada de Tlalpan, Ciudad de México
La tortura de ser transexual en Latinoamérica.
En Brasil, la esperanza media de vida del colectivo es de 35 años. Honduras contó 21 asesinatos en seis meses. "Nuestras vidas no son importantes", dice una activista.
Carlos Salinas | El País, 2019-11-03
https://elpais.com/sociedad/2019/10/29/actualidad/1572375082_149859.html

La vida de Anahy Rivas, de 25 años, terminó de forma violenta la madrugada del pasado sábado. La mujer transexual ejercía la prostitución cerca del bulevar de Los Héroes, una arteria importante de San Salvador, cuando unos hombres se acercaron a solicitar sus servicios. Al aproximarse al vehículo, la sujetaron a la fuerza y tiraron de ella, pero el auto arrancó antes de que la mujer entrara por completo y sus piernas fueron arrastradas a lo largo de cinco kilómetros, según el relato ofrecido a El País por activistas de la comunidad LGBTI de El Salvador, el pequeño país centroamericano donde se multiplican los crímenes de odio contra transexuales. La joven fue asfixiada y también intentaron degollarla, según el relato. El cuerpo fue abandonado a la entrada de una discoteca de la capital salvadoreña. “Es una barbarie”, resume Amalia, una activista transexual que lucha para que las autoridades de su país investiguen, esclarezcan y criminalicen a quienes cometen semejantes vejaciones. “Nos preocupa, nos asusta y nos indigna”, afirma.

El caso de Anahy no es el único registrado en este país de apenas 21.000 kilómetros cuadrados y 6,4 millones de habitantes, con una población conservadora y agobiado por la violencia y la pobreza. Camila Díaz, de 29 años y que también ejercía la prostitución, fue hallada en enero con numerosos golpes e inconsciente cerca de una zona de clubes nocturnos de la capital salvadoreña. Fue trasladada hasta un hospital, donde falleció días después. El informe forense decretó politraumatismo contuso como la causa de la muerte. La prensa salvadoreña relató que la mujer había protagonizado una trifulca, por lo que fue detenida por policías locales, quien, según los testigos, la golpearon. El cuerpo fue hallado más tarde cerca de donde Camila se ganaba la vida. Tres agentes fueron detenidos en relación al caso. Días después, otra mujer trans conocida como Lolita fue asesinada a machetazos en Sonsonate, un pequeño municipio en el oeste de El Salvador. Estos crímenes siguen impunes. “Nos genera gran indignación ver cómo nuestras compañeras son asesinadas”, dice Amalia, activista trans que trabaja en Comcavis, una de las organizaciones más beligerantes en la defensa de los derechos de la comunidad LGBTI en El Salvador, donde han sido asesinadas 68 mujeres transexuales entre 2016 y 2019. “La impunidad es muy alta: estos crímenes no son investigados ni criminalizados por las autoridades, a pesar de que se producen con enorme violencia”, afirma Amalia.

En la vecina Honduras la realidad no es muy diferente. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) registra 325 asesinatos de integrantes de la comunidad LGBTI entre 2009 y 2019 y hasta julio pasado sumaban 21 crímenes de odio contra transexuales. La semana del 3 al 8 de julio fue especialmente fatídica, con al menos tres homicidios de mujeres transexuales: Antonia Laínez, de 38 años, fue asesinada a balazos en el departamento de Yoro, al norte del país; el 6 de julio, Santi Carvajal fue atacada a balazos en la ciudad de Puerto Cortés, también al norte de Honduras. Carvajal falleció en el Hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante del país centroamericano. Dirigía el programa corte crítico La Galaxia de Santi, en un canal de televisión de su localidad. Y la madrugada del 8 de julio moría por un balazo en el abdomen la activista Bessy Ferrara, de 40 años, en la región central hondureña. La Red Lésbica Cattrachas ha hecho un minucioso trabajo de documentación de crímenes contra gais, lesbianas y transexuales desde 1994. Ese año comenzaron los registros en las estadísticas locales, que muestran que hasta 2019 se produjeron 118 muertes de transexuales, 65 de ellas por armas de fuego. Leer los registros de Cattrachas es sumergirse en el horror: “Los modus utilizados con mayor frecuencia [para asesinar a trans] fueron ejecución, con 33 casos, acribillamiento (31), apuñalamiento (12), estrangulamiento (5), lapidación (5), golpes (7), machetazo (4) y otros". El nivel de impunidad en estos crímenes es también alto: 96% según los informes de Cattrachas.

Brasil y México son los países latinoamericanos donde se registran los mayores índices de violencia contra gais, lesbianas y transexuales. Brasil es considerado el país más peligroso del mundo para este colectivo, donde la esperanza de vida de las personas transexuales es de 35 años. Hasta julio se registraban 123 asesinatos. Las estadísticas en rojo también destacan en México, un país golpeado por el crimen organizado y una guerra sin cuartel contra los carteles de la droga. Durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018) fueron asesinadas 473 personas de este colectivo, 261 transexuales. Los Estados más violentos son Veracruz, Guerrero, Quintana Roo, Estado de México, Chihuahua, Puebla y Tamaulipas. Ari Vera, presidenta de la organización Almas Cautivas que trabaja con mujeres transexuales encarceladas en México, no solo lamenta la violencia que las golpea, sino el nivel de impunidad de su país. “No se nos garantiza el acceso a la justicia por los prejuicios que hay hacia nosotras, que en gran parte somos vistas como personas problemáticas, no valiosas. Si quieres denunciar un acto de violencia, la autoridad no lo toma con seriedad. Nuestra palabra no importa.” Aunque en México se han registrado avances en los derechos, Vera asegura que son las personas transexuales quienes todavía sufren mayor discriminación: “El 87% sufre violencia psicológica”.

De regreso en El Salvador, el lunes fueron sepultados los restos de Anahy, la joven transexual asesinada por unos desconocidos. Familiares y amistades, varias de ellas transexuales, se reunieron alrededor del féretro. Antes de ser enterrado, el cuerpo de Anahy sufrió una última afrenta de parte de las autoridades salvadoreñas: como no tenía padres o parientes cercanos, reclamar los restos fue una pesadilla para quienes asistieron a las instalaciones de Medicina Legal, según explicaron a medios locales. “Nuestras vidas no son importantes”, se lamenta Amalia, la activista trans que lucha para que a estos crímenes no se los trague la impunidad.

viernes, 18 de octubre de 2019

#hemeroteca #trans #television | Paco León regresa a 'La casa de las flores': "No volveré a aceptar otro papel trans... pero este hay que acabarlo"

Paco León en 'La casa de las flores'
Paco León regresa a 'La casa de las flores': "No volveré a aceptar otro papel trans... pero este hay que acabarlo".
El actor repite como María José en la segunda temporada de 'La casa de las flores', que se estrena este viernes 18 en Netflix. "Gente joven me ha confesado que se ha decidido a hacer la transición animados por mi personaje", dice. Eduardo Rosa es otra de las incorporaciones españolas del reparto: "Si me ofrecieran ganar la lotería o esto, elijo esto".
Laura Pérez | Vertele, El Diario, 2019-10-18
http://vertele.eldiario.es/noticias/Entrevista-Paco-Leon-Eduardo-Rosa-La-casa-de-las-flores-Temporada2_2_2168503130.html

‘La casa de las flores’ vuelve a abrir hoy sus puertas con una segunda temporada donde aumenta la presencia española, con María León, Eduardo Rosa y Eduardo Casanova sumándose a Paco León, que se mantiene en el reparto como María José. El actor habla con claridad cristalina sobre este rol: "No volveré a aceptar ningún papel trans, pero este hay que acabarlo", dice Vertele sobre la controversia por el hecho de que un intérprete cis diera vida a una persona transexual femenina.

Sin embargo, el también director insiste en resaltar las muchas cosas positivas que ha traído consigo esta experiencia. "La intención de Netflix y mía, como la de Manolo [Caro], que pensó y creó ese personaje, era dignificar a un personaje que a menudo está fuera de los estereotipos, en la marginalidad Es así en México y en Latinoamérica. Y aquí en España también, aunque tengan más visibilidad, sigue siendo un sector muy marginado todavía", señala el artista, que considera importante "que en algo ‘mainstream’ se normalice un personaje así".

La mayor satisfacción para él está en que "gente que al principio estaba recelosa o que veía mal que un actor cis interpretara a un personaje trans, hayan dado el visto bueno después, algunos más y otros menos". "Incluso gente joven me ha confesado que se ha decidido a hacer la transición animados por el personaje", apunta. Algo muy valioso, puesto que "ayuda a la gente a tener un modelo positivo".

El personaje "spoiler" de Eduardo Rosa: "Es muy jugoso"
Junto a él, Eduardo Rosa se incorpora con un papel que, bromea, es un spoiler en sí mismo. Por lo tanto, no puede dar demasiados detalles sobre su identidad: "¡Tienes que tener mucho cuidado! Están muy pendientes de lo que dices", comenta con humor.

Con todo, puede dar algunas pinceladas: "Es muy jugoso, un chico español que viene de Estados Unidos y entra en la familia De La Mora, que juega mucho con el deseo sexual y que tiene un pasado devastador", avanza el actor, que se diera a conocer con ‘Presunto culpable’.

Su progresión profesional, al pasar en apenas un año de una ficción nacional al reparto de un éxito internacional, que le ha llevado a rodar en México durante cinco meses, resulta ciertamente "increíble" para él: "Si me ofrecieran ganar la lotería o esto, elijo esto".

‘La casa de las flores’ se ha convertido en poco más de un año en una de las gemas del catálogo hispanoamericano de Netflix. Ahora, sus personajes y dichos están más que asumidos en la cultura popular, pero con todo, su aceptación no fue tan predecible para sus propios integrantes. León reconoce que fue del todo inesperado su arraigo en España, pero más aún cuando ha ido a otros países y regiones, como Argentina o Colombia. "Sentir que había sido un éxito a nivel latino me sorprendía, y que una serie mexicana haya calado tanto... Hay gente enganchadísima", asegura.

jueves, 19 de septiembre de 2019

#hemeroteca #aborto #politica | De la esperanza a la rabia: Ecuador rechaza por cinco votos despenalizar el aborto en casos de violación

Imagen: El Diario
De la esperanza a la rabia: Ecuador rechaza por cinco votos despenalizar el aborto en casos de violación.
El proyecto para legalizar el aborto en caso de violación necesitaba este martes 70 votos a favor en el Parlamento, pero solo logró 65. Abortar en Ecuador es ilegal excepto en dos casos: cuando la vida de la madre está en riesgo o cuando una mujer con discapacidad mental ha sido violada.
María García Arenales | El Diario, 2019-09-19
https://www.eldiario.es/internacional/esperanza-Parlamento-ecuatoriano-despenalizar-violacion_0_943855942.html

Si hubiera que elegir una palabra para describir el sentir de las organizaciones feministas en Ecuador sería, sin duda, indignación. El Parlamento ha rechazado este martes despenalizar el aborto en todos los casos de violación y malformación del feto. Los colectivos lamentan que el Estado continúe así "criminalizando" a las mujeres, sobre todo a las jóvenes y a las que disponen de escasos recursos económicos.

Un total de 65 parlamentarios votaron a favor de la reforma del Código Penal que proponía ampliar los casos en los que se habilita el aborto, mientras que 59 se opusieron y seis se abstuvieron. Tan solo cinco votos más habrían bastado para aprobar la reforma legislativa.

"Es indignante; tanto los asambleístas que votaron en contra como los que se abstuvieron o decidieron no estar en la Asamblea no nos representan. Tuvieron un momento histórico para el avance de los derechos de las mujeres y, sin embargo, no les interesó. Lamentablemente retrocedimos diez años en los derechos de las mujeres", cuenta a eldiario_es la psicóloga Cristina Cachaguay, presidenta de la organización ecuatoriana Mujeres por el Cambio.

El rechazo de esos diputados a la despenalización del aborto en determinados casos responde, según la activista, a "un cálculo político" de cara a las elecciones presidenciales de 2021, ya que si hubieran votado a favor de esa reforma "no serían reelectos en los próximos comicios", afirma.

Tampoco hay que olvidar que Ecuador es un país conservador, con un 80% de población católica, y, al igual que en otras naciones de la región como Brasil, Argentina y Colombia, "también aquí ha habido un fortalecimiento de una ultraderecha a la que no interesan los temas relativos a los derechos", añade Cachaguay.

Abortar en Ecuador es ilegal excepto en dos casos: cuando la vida de la madre está en riesgo o cuando una mujer con discapacidad mental ha sido violada. Se trata de una legislación vigente desde 1938 y establece penas de cárcel de seis meses a dos años para las mujeres que deciden abortar.

Según datos de la organización feminista ecuatoriana Surkuna, un total de 435 mujeres fueron criminalizadas por aborto entre enero de 2013 y enero de 2019 en el país. Este mismo colectivo cifra en 20.632 los abortos registrados a lo largo de 2016 en adolescentes de 15 a 19 años, o dicho de otra manera: 56 adolescentes interrumpen su embarazo cada día poniendo en riesgo su salud, pues en su mayoría se someten a prácticas inseguras. Asimismo, Surkuna sostiene que en 2016 hubo 1.102 abortos en niñas de 10 a 14 años, si bien la ley ecuatoriana considera violación toda relación íntima con menores de 14.

"La decisión que tomó el martes la Asamblea Nacional fue lamentable, una medida que contribuye al retroceso de los derechos humanos de las mujeres y de las niñas porque continuar con un embarazo producto de una violación es un acto de tortura, un trato cruel y degradante", indica a eldiario_es Mayra Tirira, abogada de este colectivo encargado de defender a mujeres que han sido criminalizadas por abortar en el país latinoamericano.

Desde las organizaciones feministas también recuerdan que la mayor parte de las mujeres que en Ecuador "son ultrajadas y violentadas" provienen de los sectores más populares. "El Estado sigue criminalizando la pobreza. Las mujeres ricas abortan fuera del país, mientras que las pobres lo hacen de forma clandestina y mueren", sostiene Cachaguay.

Aunque el proyecto para legalizar el aborto en caso de violación y malformación del feto haya fracasado esta vez –y otra más en 2013–, los colectivos de mujeres en Ecuador ya han advertido de que "esto recién empieza" y de que continuarán "posicionando el tema en la agenda" con el objetivo de poder decidir sobre sus propios cuerpos.

América Latina es una de las regiones del mundo con leyes más restrictivas en cuanto al aborto. En El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua y República Dominicana la interrupción del embarazo está prohibida bajo cualquier circunstancia. El aborto en la región solo está despenalizado en Uruguay, Cuba, Guyana, Puerto Rico y Ciudad de México, lugares donde las mujeres siguen enfrentándose a numerosas dificultades para acceder a estos servicios.

lunes, 19 de agosto de 2019

#hemeroteca #mujeres #defensadelatierra | Miles de mujeres indígenas marchan en Brasil por la defensa de la Amazonia

Imagen. El Salto / Marcha de mujeres indígenas en Brasilia
Miles de mujeres indígenas marchan en Brasil por la defensa de la Amazonia.
Mujeres de más de 130 pueblos originarios se unieron en Brasilia en la Primera Marcha de Mujeres Indígenas. Alertan sobre la amenaza para el medio ambiente que suponen las políticas desarrollistas del gobierno de Bolsonaro.
Andrea Ana Gálvez | El Salto, 2019-08-19
https://www.elsaltodiario.com/mapas/marcha-mujeres-indigenas-brasil-alertan-desarrollismo-bolsonaro-amazonia

Miles de mujeres indígenas ocupan la ciudad soñada por Niemeyer. Brasilia se convirtió por cinco días en la sede de la Primera Marcha de Mujeres Indígenas. Organizadas por la Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), llegaron como representantes de más de 130 pueblos originarios de todo el país. Del 9 al 14 de agosto se reunieron en la capital federal para debatir, visibilizar sus demandas, ampliar alianzas y elaborar un documento final que recoge sus reivindicaciones. Con el lema “Territorio: nosso corpo, nosso espirito”, trazaban la matriz fundamental, añadiendo al urbanismo modernista de la ciudad otras territorialidades y desafíos.

En el contexto de esta semana ya histórica, la APIB también organizó el Foro nacional de mujeres indígenas de Latinoamérica, en el que se pretendía ampliar las alianzas internacionales. A ella asistieron algunas representantes indígenas, parlamentarias y organismos de toda América Latina. Desde el Foro se insistió en la importancia de la articulación de los pueblos indígenas de la región y la necesidad de multiplicar la presencia en las instituciones. Aunque el pueblo indígena tiene representación en algunos organismos públicos, el balance sigue siendo insuficiente. En las elecciones de 2018, destacó la llegada al Congreso de los Diputados de Joenia Wapichana, la primera mujer indígena elegida en Brasil.

Con el fin de unificar esfuerzos y afianzar redes, el último día se unieron a la Marcha de las Margaritas, la mayor acción de mujeres en Brasil, en su mayoría campesinas y provenientes del mundo rural. Este año, con la presencia de las indígenas, unas 100.000 mujeres pintaron de lila el eje del planalto de Brasilia. Comparten reivindicaciones en la defensa del territorio, amenazado por las empresas del agro y ganaderas, la industria maderera, las hidroeléctricas y la política cómplice del actual presidente.

La cuestión del territorio y del medio ambiente resultan poco banales en un país en el que en 2017 se registró la cifra más alta de activistas medioambientales asesinados, seguido por Colombia, según Global Witness. El año pasado la cifra se mantuvo alta y según alertan no hay indicios de mejora para este 2019.

El territorio-cuerpo-espíritu
Mujeres Potyguará, Timbira, Jurunas, Yawalapiti, Tembé, Guajajara, Krenak, Pataxó... hasta mujeres del pueblo Awa de la región del Maranhão, de reciente contacto, participaron esta semana en las movilizaciones. Desde la organización destacan el esfuerzo y el coraje de estas mujeres que “nunca habían salido de su territorio, que nunca habían viajado en autobús o en avión, pero que hicieron el esfuerzo, que vieron la necesidad de salir de sus lugares e ir a la capital de los poderes para mostrar al mundo su lucha”. Según Survival, Brasil es el hogar del mayor número de pueblos indígenas no contactados de todo el planeta. Se estima que más de cien de estos grupos viven en la Amazonía.

Pintadas con jenipapo y urucum, quisieron mandar un mensaje al mundo y visibilizar el papel de las mujeres que, en su mayoría, se colocan en la primera línea de batalla en la defensa de sus tierras. “Estamos reivindicando el derecho a la vida, y este derecho es defender nuestro territorio. El territorio para los pueblos indígenas es muy importante, es donde nosotros damos continuidad y seguimiento al derecho de vivir. Nosotros nos alimentamos de la tierra, de la caza, de los peces. En cuanto nosotras defendemos el territorio, defendemos también nuestros cuerpos y nuestros espíritus”, explica Puyr, del pueblo Tembé, habitantes de El Alto Río Guamá, al norte del Amazonas.

Otro de los ejes de la Marcha fue construir una oposición unificada al gobierno de Bolsonaro, que, según dicen, “ha hecho retroceder 30 años” la cuestión indígena. “Si bien el peligro de los bosques y la Amazonía no es una novedad y han estado mucho tiempo en riesgo, la amenaza se profundiza. Bolsonaro y su petición de inversiones económicas para explotar aún más los bosques, minerales y otros recursos del país y convertir nuestros territorios en ‘tierras más productivas’ está asentando un duro golpe a nuestros pueblos”, dice Sônia Guajajara, una de las principales lideresas y candidata a la vicepresidencia en las elecciones del año pasado.

Según la lideresa, el actual gobierno de Brasil quiere acabar con las principales conquistas que han ido consiguiendo en estos largos años de lucha. Básicamente piden que Bolsonaro cumpla con la Constitución de 1988, que ordena al Estado demarcar y proteger las áreas tradicionalmente ocupadas y necesarias para la supervivencia física y cultural de los pueblos originarios. Los pueblos indígenas de Brasil viven en cerca del 13% del territorio brasileño. Ahora, ante la declaración del gobierno de “no demarcar ni un centímetro para las reservas indígenas o para las quilombolas” [territorio para los descendientes de comunidades esclavas africanas], temen por su existencia.

El medio ambiente y el derecho de vivir
Una vez que Bolsonaro asumió el cargo, no dejó de sorprender a la comunidad internacional. En enero afirmó la intención de abandonar el Acuerdo de París al calificarlo de “dañino para la soberanía del país”. Un año después afirmó que seguirá en el Acuerdo pero que mirará con lupa las restricciones que puedan perjudicar a la economía nacional.

Aunque Brasil seguiría en el Acuerdo, hay formas de abandonar este tipo de pactos y una de ellas sería no preservar el territorio indígena, denuncian desde la APIB. Según argumenta Sônia Guajajara, ha habido líderes más sabios que el actual presidente que han buscado formas de extender el desarrollo económico al mismo tiempo que respetaban y reconocían las contribuciones de estos pueblos para la cuestión medioambiental. “Los indígenas son, y así se ha comprobado, los que más lo protegen. Es una forma natural y gratuita por la simple razón de que es un modo de vida. No sirve seguir buscando tecnología cara si tenemos una solución dentro, mucho más barata, que es respetar las poblaciones que habitan ese territorio”, afirmó la lideresa.

Ante la impunidad y la deforestación de los bosques brasileños, la acción y modo de vida de estas mujeres sería clave para la preservación de la Amazonía, que según EOM ya ha perdido una quinta parte de su superficie. Las temperaturas aumentan y “el pulmón del planeta” podría pasar de ser uno de los principales sumideros de C02 a ser emisor del carbono absorbido debido a la tala y quema de árboles de esta región.

Ellas insistieron en Brasilia en que no se trata de un problema relativo solo a la cuestión indígena, es un tema que va más allá de las fronteras. “Es una lucha, de hecho, por el clima, por el planeta tierra. Cuando defendemos nuestros territorios, nuestros cuerpos y nuestros espíritus, también estamos defendiendo la vida de los demás pueblos que habitan este planeta”, afirma Guajajara.

jueves, 8 de agosto de 2019

#hemeroteca #lgtbifobia #crimenesdeodio | Unas 1.300 personas LGTBI fueron asesinadas en Latinoamérica desde 2014

Imagen: Google Imágenes
Unas 1.300 personas LGTBI fueron asesinadas en Latinoamérica desde 2014.
Los homicidios se han dado en un "escenario de retroceso" ante "una oleada conservadora que persigue un modelo de sociedad desigual, excluyente y reaccionario" en la región, señala el informe de la Red Regional de Información sobre Violencias LGBTI en América Latina y el Caribe.
EFE | Público, 2019-08-08
https://www.publico.es/internacional/lgtbi-1300-personas-lgtbi-asesinadas-latinoamerica-2014.html

Unas 1.300 personas de la comunidad LGTBI fueron asesinadas en Latinoamérica entre enero de 2014 y junio de 2019, la mayoría en Colombia, México y Honduras, según un informe regional dado a conocer este jueves en El Salvador.

El documento, denominado "El prejuicio no conoce fronteras", da cuenta de 1.292 homicidios de miembros del colectivo de Lesbianas, Gais, Transgénero, Bisexuales e Intersexuales (LGTBI) en nueve países de Latinoamérica y el Caribe en el referido lapso.

Los asesinatos se han dado en un "escenario de retroceso" ante "una oleada conservadora que persigue un modelo de sociedad desigual, excluyente y reaccionario" en la región, señala el informe de la Red Regional de Información sobre Violencias LGBTI en América Latina y el Caribe.

La mayoría de las muertes violentas de estas personas se concentran en Colombia, México y Honduras con 1.108 casos, que representan el 85,7 % del total.

Las víctimas en su mayoría son hombres gais y mujeres trans con edades entre los 18 y 25 años, pero en países como República Dominicana se registran homicidios de jóvenes de hasta 13 años de edad.

En Colombia, Perú, República Dominicana y Paraguay las víctimas son asesinadas principalmente con "objeto cortante o punzante", mientras que en México, Honduras, Guatemala y El Salvador con armas de fuego.

"A pesar de estos datos tan alarmantes, los Estados de la región continúan sin definir líneas claras y efectivas para prevenir, investigar y sancionar adecuadamente la violencia contra las personas LGBTI", se advierte en el documento, elaborado con datos de diversas organizaciones sociales.

Añade que estas muertes "impactan de manera desproporcionada a un grupo tradicionalmente excluido" y muchas de ellas están motivadas en prejuicios sociales. "El mensaje detrás de estas violencias es claro: las personas LGBTI deben ocultar su sexualidad e identidad a cambio de mantenerse con vida", sostiene el estudio.

El informe no refleja los datos recabados en Brasil, donde las "proyecciones preliminares" cifran en 1.650 los asesinatos, con lo que el número de homicidios podría superar los 2.900.

La situación de las muertes violentas de personas LGTBI de dicho país se dará a conocer en un informe posterior en fecha no revelada.

Según el documento presentado en San Salvador, Brasil "quizá es uno de los países que reporta mayores retrocesos en la región" en materia de derechos humanos de este sector de la población.

El pasado 28 de junio, durante la conmemoración del 50 aniversario de la Revuelta de Stonewall, el gobierno brasileño eliminó el Consejo Nacional LGBTI.

Una situación similar se registró en El Salvador con la llegada de Nayib Bukele al Ejecutivo el 1 de junio pasado, al eliminar la Secretaría de Inclusión Social, con lo que "no hay aplicación" de las políticas a favor de la comunidad de la diversidad sexual dejadas por la Administración anterior.
 

DOCUMENTOS
El prejuicio no conoce fronteras : lesbianas, gay, bisexuales, trans e intersex en países de América Latina y el Caribe : homicidios de 2014 - 2019

https://sinviolencia.lgbt/2019/08/05/el_prejuicio_no_conoce_fronteras/

martes, 16 de julio de 2019

#hemeroteca #vih | El contagio del VIH en América Latina crece un 7% en ocho años

Imagen: El País / Protesta en Venezuela por la falta de antirretrovirales
El contagio del VIH en América Latina crece un 7% en ocho años.
Brasil empuja notoriamente el incremento del padecimiento en un continente en que cada año se registran unos 100.000 casos nuevos.
Georgina Zerega | El País, 2019-07-16
https://elpais.com/internacional/2019/07/16/america/1563291795_328105.html

La lucha contra el VIH en América Latina ha dado marcha atrás. La tasa de contagio del virus en la región ha crecido un 7% entre 2010 y 2018, según el último informe del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida. El documento, presentado este martes, señala una ralentización de la disminución de los casos a nivel global, algo que la ONU ha calificado como "preocupante". Los datos señalan que alrededor de 100.000 personas contraen el virus cada año en el continente americano, donde Brasil se ha consolidado como columna vertebral del incremento al aportar más de la mitad de los casos. El aumento implica un varopalo para una región que entre 2005 y 2013 había registrado un descenso del 3%. Las cifras más recientes han situado ahora a América Latina entre las zonas a vigilar en los próximos años.

Además de Europa del este y Asia central, América Latina ha aparecido como una de las regiones del mundo con los peores datos en la lucha contra el VIH, según el reporte global de Naciones Unidas. Brasil, el país más poblado, ha sufrido un 21% de incremento y ha arrastrado al continente a los números rojos. No es, sin embargo, el que más ha empeorado. Entre 2010 y 2018, la tasa de nuevos contagios anuales ha crecido un 34% en Chile, un 22% en Bolivia y un 21% en Costa Rica. También han aumentado las infecciones en Uruguay, Honduras, Guatemala y Argentina, pero en rangos menores al 10%. Mientras que en México la tasa se ha mantenido estable.

Estos datos notablemente negativos, en un continente donde el último año se registraron unas 35.000 a causa del sida, han sido compensados por los números de otros países que reportaron buenas cifras. El Salvador, con los mejores resultados de la región, ha logrado durante los últimos ocho años una reducción de casi la mitad de los casos nuevos. Colombia, Ecuador y Paraguay han seguido el mismo camino al mostrar avances significativos con reducciones del 22, 12 y el 11%, respectivamente.

En el mundo hay actualmente unas 37,9 millones de personas infectadas, de las cuales 1,9 millones reside en América Latina. Solo dos tercios de ellas tienen acceso a antirretrovirales, según el informe. La ONU estima que durante el año pasado unos 1,7 millones contrajeron el virus y unos 770.000 pacientes murieron por enfermedades relacionadas con el sida. El documento hace hincapié en la necesidad de poner atención en comunidades como la de hombres homosexuales, que han sufrido un aumento en la tasa de contagio en la región del 40%, o mujeres transexuales, que han marcado un incremento tanto en el Caribe como en América Latina del 4%.

Aunque las cifras globales continúan descendiendo desde 2010, la ONU ha alertado que "se progresa, pero cada año menos" y ha mantener el foco en la lucha contra el virus. La desaceleración pone en riesgo, según apunta el informe, los objetivos marcados para 2020, que proponen que la mayoría de las personas que viven con VIH conozcan su estado, que la gran parte de los diagnosticados reciban terapia antirretroviral de manera continuada y que de ellos, la mayor cantidad tenga supresión viral. Sin embargo, Naciones Unidas ha alertado que a este ritmo, esas metas no se alcanzarían.