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sábado, 16 de marzo de 2019

#hemeroteca #mujeres #activismo | Bahijjahtu Abubakar: “Lo más importante es empoderar a las mujeres del pueblo”

Imagen: El País / Bahijjahtu Abubakar
“Lo más importante es empoderar a las mujeres del pueblo”.
Abubakar combate el cambio climático en Nigeria. Remadna lucha contra la radicalización en París. Ambas participan en un encuentro de grandes mujeres en Segovia.
Aurelio Martín | El País, 2019-03-16
https://elpais.com/sociedad/2019/03/16/actualidad/1552761177_116342.html

Bahijjahtu Abubakar, experta en desarrollar respuestas para mitigar los efectos del cambio climático con perspectiva de género, celebra que cientos de miles de jóvenes de todo el mundo salieran esta semana a la calle contra el cambio climático. Lo cuenta este sábado antes de intervenir en el IX Encuentro Mujeres que Transforman el Mundo, organizado por el Ayuntamiento de Segovia, donde participan activistas y defensoras de los derechos humanos, el medio ambiente o la paz.

Abubakar es la fundadora de Ruwes (Seguridad Energética de las Mujeres Rurales, en sus siglas en inglés), una iniciativa que nace de la necesidad de salvar vidas y la tierra y mejorar la economía erradicando la pobreza energética entre las mujeres de poblaciones rurales del África subsahariana. Ella considera que “hay esperanza” para frenar el cambio climático y defiende que el futuro debe estar en las manos de las mujeres. Está convencida de que los hombres africanos van a sumarse a las mujeres en esta lucha por el medioambiente. Según cuenta, los varones han visto que ellas reciben dinero e incentivos financieros que les permiten acceder a hornos ecológicos que evitan la contaminación y los problemas de salud que les provocan los humos.

Con Ruwes ha emprendido una cruzada de la que se han beneficiado ya más de 300.000 mujeres de dos millones registradas. Abubakar asegura que las nigerianas cocinan tres veces al día en un espacio cerrado. Además, la tala de árboles para obtener leña está haciendo aumentar la desertificación unos 0,6 kilómetros al año. “Estas mujeres tienen que ir cada vez más lejos a sacar leña y, cuando salen, las violan en el trayecto. No se puede decir nada, no hay costumbre en África de hablar de estas cosas, no se puede imaginar uno la vida que llevan, van a por leña, las violan y vuelven a la cocina e inhalan humo como si se fumaran 20 paquetes de cigarrillos (...) Además, cuando tienen un bebé lo atan a la espalda y el niño inhala lo mismo, también sufre el feto cuando están embarazadas, porque afecta al desarrollo del cerebro”.

Abubakar también coordina el Programa de Energías Renovables del Ministerio Federal de Medio Ambiente en Nigeria. Y empezó a promocionar la creación de centros para formar a las mujeres en el montaje de hornos ecológicos, tras acudir a India a conocer esta tecnología, que también supone una manera de economizar la madera porque se necesita quemar menos cantidad.

Luego existen otros hornos, con tecnología más avanzada, que incluso incorporan una tarjeta sim (tarjeta inteligente como la que llevan los móviles) para transmitir los datos de las horas que cocinan. Bahijjahtu Abubakar sostiene que se instalan gracias a donaciones y al acuerdo con una empresa estadounidense, aparte de beneficiarse de parte de lo recaudado con las multas que se imponen a los países desarrollados que más contaminan, como fija el Acuerdo de París. Estas instalaciones necesitan poca madera y se pueden alimentar de residuos de agricultura o de papel compactado reciclado que, en muchos casos, les facilitan las embajadas, una práctica que inició la de Estados Unidos en Abuya. Lo que no emplean en la cocina lo venden en el mercado.

Cuando se le pregunta cómo reciben en su país el trabajo que realiza, después de aclarar que como mujer ha trabajado mucho por estimular el interés sobre este problema que afecta a la salud del ser humano, afirma en tono jocoso: “Algunos quieren fusilarme”. “Las mujeres me adoran. He tenido invitaciones para salir de Nigeria y convertirme en CEO de una organización internacional, pero no quiero abandonarles, la gente confía en mi porque he entrado en sus cocinas para explicar el problema, han aprendido cómo montar los hornos, junto con sus hijas. Lo más importante es empoderar a la mujer del pueblo con información, financiación y tecnología”.

Imagen: El País / Nadia Remadna
Madres contra la radicalización
Nadia Remadna es una activista de familia argelina, madre de cuatro hijos. En 2014 fundó La Brigade des Mères (La Brigada de las Madres), una asociación para proteger a jóvenes de entornos radicalizados, contra el fracaso escolar y la violencia doméstica. También ha participado en el encuentro en la antigua cárcel de Segovia convertida en centro de creación.

Relata su experiencia en el distrito 93 de Seine-Saint Denis, de París, donde el ISIS recluta a sus miembros entre hijos de emigrantes árabes. “La situación en algunos barrios de la periferia es muy difícil, no hay que tomárselo a la ligera. Hay muchos jóvenes que se han ido a Siria, muchos convertidos, y cada vez se ven más niñas con velos. Pero los políticos no intervienen, actúan por intereses electorales y financieros. En Francia no sabemos manejar la urgencia, hay una gran cobardía política. Al principio pensaban que iban a ir unos cuantos [jóvenes] a hacer la guerra a Siria, pero ahora nos encontramos con el problema de los que quieren volver y los que se han radicalizado quedándose en Francia”.

Remadna defiende que el papel de la mujer es fundamental para evitar la radicalización “porque es la primera víctima, la protectora de sus hijos. Pero hay muchas que tienen miedo de hablar, hay una gran presión familiar y social”. Reclama que se una más gente a la causa y lamenta: “Solas no podemos, el problema es que tenemos una política enfrente que no se mueve. En Francia nos gusta mucho dar lecciones, pero no tenemos más remedio que luchar contra ello [la radicalización] porque depende el futuro de nuestros hijos y nietos”.

En el Encuentro de Mujeres que Transforman el Mundo también han intervenido la rusa Svetlana Gánnushkina, varias veces candidata al Nobel de la Paz, luchadora contra la xenofobia y la intolerancia; Carmen Avendaño, una madre coraje española que se levantó contra los narcos que robaban las vidas de sus hijos en los pasados años ochenta y noventa; Mayerlis Angarita, activista por la paz en Colombia, o las veteranas reporteras Rosa María Calaf y Carmen Sarmiento.

viernes, 3 de febrero de 2017

#hemeroteca #politica | El Gobierno sueco ‘responde’ a Trump con una foto de mujeres del gabinete

Imagen: El País / Isabella Lövin en primer plano
El Gobierno sueco ‘responde’ a Trump con una foto de mujeres del gabinete.
La viceprimera ministra firma una propuesta ambiental rodeada de siete colaboradoras del Ejecutivo.
El País, 2017-02-03
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/02/03/actualidad/1486138306_245675.html

La vice primera ministra de Suecia, Isabella Lövin, ha ‘respondido’ al presidente de Estados Unidos. Y lo ha hecho con una fotografía donde aparece rodeada de siete mujeres del gabinete del país nórdico. Esta imagen imita a una de las primeras difundidas por la Casa Blanca sobre Donald Trump, en la que se le veía firmando una orden acompañado solo por hombres.

Lövin ha subido a sus redes sociales la imagen en la que se le ve, bolígrafo en mano y con una carpeta abierta, rodeada de colaboradoras del Ejecutivo —una de ellas, embarazada—. "Somos un Gobierno feminista, como muestra esta foto. Es al observador al que le corresponde interpretar esta imagen", ha comentado la ‘número dos’ en el Gobierno de Suecia.

En la fotografía de la Casa Blanca, que generó una ola de críticas, Trump estaba firmando tres órdenes, una de ellas para prohibir la financiación a ONG que brindan asesorías en el extranjero a favor del aborto. Grupos feministas criticaron que una decisión sobre las mujeres estaba siendo tomada únicamente por hombres. La imagen fue tomada el 23 de enero, después de un fin de semana de protestas multitudinarias organizadas por mujeres en todos los rincones de EE UU y del mundo.

El proyecto que está firmando en la imagen Lövin, ministra de Desarrollo Internacional y Clima, tiene por objetivo acabar en Suecia con las emisiones de gases de efecto invernadero para 2045. Una medida que también contrasta con las posturas de Trump, que incluso ha puesto en duda los efectos nocivos del cambio climático. "Hay una demanda internacional de encontrar un líder en temas climáticos. Quiero mostrar que Suecia está lista para tomar ese liderazgo", ha dicho la vice primera ministra.

Suecia es un país pionero en los derechos de las mujeres, reconocido por su alto nivel de participación femenina en la vida laboral. En el parlamento, la presencia femenina es del 45%, y en el gabinete del primer ministro Stefan Löfven hay paridad entre hombres y mujeres, según datos del propio Gobierno.

viernes, 4 de diciembre de 2015

#hemeroteca #mujeres | La lucha contra el cambio climático olvida a las mujeres

Imagen: El Diario
La lucha contra el cambio climático olvida a las mujeres.
Varios estudios señalan la necesidad de abordar las políticas climáticas desde una perspectiva de género ya que el cambio climático afecta de forma diferente a hombres y mujeres. "Por ejemplo, la sequía implica que mujeres y niñas, encargadas de la recolección de agua, tendrán que caminar largas distancias", explica la investigadora Janna Tenzing a El Diario. "El número de hambrientos podría reducirse en más de 100 millones de personas si se diese a las mujeres rurales el mismo acceso a los recursos que tienen los hombres", asegura la FAO.
Teguayco Pinto | El Diario, 2015-12-04
http://www.eldiario.es/sociedad/cambio_climatico-Cumbre_Clima-desigualdad-brecha_de_genero_0_458104881.html

"Las mujeres constituyen la mitad de la población y si la política climática no responde adecuadamente a las necesidades y prioridades de la mitad de la población, no puede ser eficaz". Janna Tenzing, investigadora del Instituto Internacional de Medio Ambiente y Desarrollo, es la principal autora de un reciente informe en el que incide en la necesidad de aplicar una perspectiva de género a las políticas sobre cambio climático. Tenzing se encuentra en la cumbre del clima que se está celebrando en París, donde la plataforma de Mujer y Género exigirá un "acuerdo climático justo y sensible al género", que garantice "una participación pública plena, inclusiva y equitativa entre hombres y mujeres en la toma de decisiones".

El cambio climático es un problema de carácter global, que tiene un importante impacto social, económico y político para todo el planeta. Sin embargo, no afecta por igual a toda la población, siendo las regiones más pobres las más vulnerables. Diversas plataformas han denunciado que estas desigualdades preexistentes deberían tenerse en cuenta a la hora de desarrollar políticas y acciones en la lucha contra el cambio climático, en particular en el caso de las mujeres, que representan el 70% de la población que vive por debajo del umbral de pobreza. Varios estudios han demostrado que los hombres y las mujeres son vulnerables al cambio climático en diferentes grados y que los primeros disponen de más medios para adaptarse a los problemas generados por eventos meteorológicos extremos.

En general, señala Tenzing, los diferentes efectos que tiene el cambio climático en hombres y mujeres tienen que ver con las funciones y responsabilidades que las distintas sociedades asignan a ambos. "El aumento de las sequías, por ejemplo, implica que las mujeres y las niñas (que son las encargadas de la recolección de agua en muchas comunidades), tendrán que caminar largas distancias para encontrar agua", afirma la investigadora. El dedicar más tiempo a este tipo de actividades, reduce el tiempo del que las mujeres disponen para su educación o para realizar trabajos que generen ingresos, lo que perpetúa y agrava la desigualdad.

Ausencia de mujeres en los foros de decisión
Pero las mujeres no solo sufren más los efectos del cambio climático, sino que suelen quedar fuera de los ámbitos de decisión, de forma que, en ocasiones, las propias políticas encaminadas a mitigar estos efectos terminan por aumentar las desigualdades preexistentes. "Si las políticas climáticas no reconocen las diferencias del impacto del cambio climático entre hombres y mujeres, es decir, si la política climática es ciega al género, entonces lo más probable es que no tenga en cuenta las necesidades y prioridades de las mujeres", asegura Tenzing, que ha sido consultora de Naciones Unidas.

Políticas como el programa de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal en los Países en Desarrollo, lanzado por la ONU en 2008 y que permite a las naciones industrializadas compensar sus emisiones pagando a los gobiernos por la conservación de carbono almacenado en árboles, pueden conducir a una mayor exclusión de personas pobres y carentes de tierra, frecuentemente mujeres, cuyos medios de vida dependen de productos forestales. Así lo han alertado varios estudios, tanto de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, como de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

Grandes desigualdades en el sector agrícola
Precisamente el acceso a la tierra es uno de los principales problemas a la hora de analizar el impacto del cambio climático y la desigualdad de género. El cambio climático tiene efectos considerables en los sistemas de producción agrícola y las mujeres que se dedican a esta labor, a menudo como medio de subsistencia, "no tienen el mismo nivel de acceso que los hombres a las técnicas o tecnologías que ayudarían a que sus cultivos sean más resistentes a eventos meteorológicos extremos", explica Tenzing.

La falta de acceso de las mujeres a los recursos que son esenciales para el desarrollo agrícola ha sido denunciado en diversas ocasiones por la FAO, que asegura que "el número de hambrientos podría reducirse en más de 100 millones de personas si se diese a las mujeres rurales el mismo acceso a los recursos que tienen los hombres".

Según datos de esta organización, solo el 7% del total de las inversiones agrícolas son otorgadas a las mujeres que trabajan en este sector y solo el 5% de las mujeres tiene acceso a los servicios de extensión agrícola, pese a que representan el 43% de la mano de obra y generan hasta el 80% de la producción de alimentos en algunas regiones. Si mujeres y hombres tuvieran el mismo acceso a los recursos productivos, los rendimientos en sus granjas podrían aumentar entre 20% y un 30%, lo que supondría "un gran estímulo para todo el sector agrícola, la economía en general y la sociedad en su conjunto", asegura la FAO.

Con respecto al desarrollo de la cumbre, Tenzing asegura que aunque "la relación entre cambio climático e igualdad de género es cada vez más reconocida", espera que "se adopte un nuevo acuerdo sobre el cambio climático que reconozca la igualdad como un principio que guíe las acciones de lucha contra cambio climático en el futuro".