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martes, 3 de julio de 2018

#hemeroteca #travesticidio | Sasha Sacayán: "Mi hermana fue víctima de un travesticidio social, una cadena de violencias que termina con la muerte"

Imagen: El Diario / Diana Sacayán
"Mi hermana fue víctima de un travesticidio social, una cadena de violencias que termina con la muerte".
Sasha Sacayán, hermano de la activista asesinada Diana Sacayán, explica las condiciones de vida de las personas trans y travestis en Argentina. En América Latina la esperanza de vida para este colectivo ronda los 35 años. La lucha se centra en que la justicia reconozca, como en el caso de Diana, que existe el travesticidio y que hay que implementar políticas para que cesen. "Al conocer a las Madres de Plaza de Mayo tuvimos la posibilidad de pensar en otras perspectivas, que un mundo más digno era posible".
Cristina Armunia Berges | El Diario, 2018-07-03
https://www.eldiario.es/internacional/Argentina-vivimos-travesticidio-violencias_0_788821593.html

A Diana la mataron con 13 puñaladas. Y aunque esto sucedió en el año 2015, su legado hace vibrar con fuerza a todo el colectivo LGTBI latinoamericano. El pasado mes de junio la justicia argentina calificó por primera vez en la historia el asesinato de esta defensora de los derechos humanos de "travesticidio" y esto supone un paso enorme para el colectivo travesti-trans argentino.

Sasha Sacayán, hermano de Diana y coordinador del colectivo M.A.L., explica cómo fue el proceso judicial y cómo viven las personas trans en Argentina, donde la esperanza de vida para el colectivo apenas llega a los 35 años. Cada día, se enfrentan a una cadena de violencias brutales: rechazo familiar, obstáculos sanitarios y en educación, prostitución, enfermedades y asesinatos.

P. ¿Cómo definiría a su hermana y por qué es una referente en América Latina?

R. Diana ha sido una de las creadoras y precursoras de la Ley de Identidad de Género y de la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans, que son dos de las leyes más importantes en nuestro país y en todo nuestro territorio. Además, nuestra ley de identidad de género, de 2012, es una de las mejores del mundo porque no patologiza.

Antes de que existieran estas leyes, Diana tenía un gran recorrido en el territorio de La Matanza, que es uno de los más duros de nuestro país. Trabajó en el ámbito de la salud y de la educación, para la inclusión educativa y del empleo de este colectivo.

Fue haciendo un camino político dentro de su propia militancia. Ella ha sido una referente no solo por ser la precursora de estas leyes sino también por haber trabajado sobre el territorio –un barrio pobre– muchísimos años.

También trabajó en otras cuestiones sociales y se convirtió en un símbolo de la lucha por los derechos humanos y en toda una defensora del colectivo travesti-trans.

Era una persona pública, y eso nos permitió convertir el juicio sobre su muerte –por las características de esa muerte– en parte de la historia de la justicia argentina. Porque es la primera vez que se pronuncia sobre las muertes de las personas travestis y trans.

P. ¿Cree que el convertirse en una persona pública y conocida pudo ponerla en peligro?

R. Sí, yo creo que sí. De todas formas, la situación del colectivo es de una vulnerabilidad impensable. Nosotros mismos, que trabajamos toda esta temática, no pudimos evitar lo que pasó con Diana. El promedio de vida de las personas travestis y trans es de 35 a 40 años; esto habla de la estructura de violencia que existe sobre este colectivo.

Por supuesto que (su asesinato) tiene que ver con que ella haya sido una persona pública, con que además fuera una defensora de los derechos humanos y, además, con que es ella precisamente la que genera unas políticas públicas para la mejora de la vida de ese colectivo. Se atacó a quien estaba generando esas políticas.

P. Cuando se mata a un referente, muere también parte de su lucha.

R. Sí, sí, sí. Totalmente. Se está queriendo acallar algo que se dijo o que ese colectivo está diciendo. Por eso, lo que nosotros también planteamos en el juicio era eso. Que a raíz del caso, hemos podido hablar de la violencia estructural que existe sobre el colectivo.

P. ¿Cómo ha vivido la familia este proceso judicial?

R. Es una pregunta difícil... por mi parte junto con otra de mis hermanas que también es travesti, militamos siempre con Diana. La militancia es una forma de vida para nosotras desde que éramos niñas. Ha sido difícil y doloroso, pero veníamos de esta escuela y de este trabajo realizado. Veníamos de ser parte generadora de un montón de políticas, entonces, en ese sentido no hicimos más que ponernos a trabajar con lo que ya venía marcado por el trabajo anterior de Diana.

Diana escribía sobre las muertes de las personas trans, no solo datos. También cómo se encontraban esos muertos, cómo eran tratados. Todas esas investigaciones que no habían sido tratadas. Diana escribía notas cuando sus compañeras morían. Hacía referencias no solo al grado de violencia sino a las características de cada muerte y cómo nunca se investigaban esas muertes.

P. También fundó un diario que trataba la información del colectivo, ‘El Teje’. ¿Cómo hacía todo esto?

R. Su día a día comenzaba muy temprano. Militaba y trabajaba a todas horas, dedicaba todo el día y toda la noche a esto. Por la noche, en el barrio porque no tenemos oficina, todas las compañeras llegan a cualquier hora a resolver los asuntos. Diana siempre tomaba la responsabilidad de asumir e ir a todos los lados y acompañar a las compañeras donde hiciera falta. No solo escribía las políticas y las leyes, sino que también ponía el cuerpo. Y esa fue una de las características más fundamentales de Diana.

P. ¿La toma de conciencia de la sociedad argentina hacia el colectivo es más lenta de lo que podría suponerse puesto que el país está a la vanguardia en legislación?

R. Siento que hemos avanzado y hemos logrado muchísimas cosas en la justicia, porque era algo que iba con retraso. Pero es que el movimiento trans y travesti en Argentina tiene muy pocos años, y encima perdimos a Diana y también a la activista Lohana Berkins, que fue otro referente.

Ahora, las que conformamos este movimiento estamos rearmándonos y continuando con el legado que dejaron las compañeras. Pero también, la pérdida de estas compañeras genera un quiebre muy profundo. Y aún con todo esto, hemos logrado lo de la parte que tiene que ver con la justicia.

Gracias a que la respuesta ha sido positiva, vamos a poder plantarnos ante la justicia de otra forma. A la vez, la justicia va a apartar la mirada estigmatizante y que criminaliza nuestros cuerpos y disidencias sexuales. Esto es una victoria.

P. ¿En qué condiciones viven las personas trans y travestis en Argentina?

R. Son una serie de violencias. Es como una estructura. Nosotros hablamos de travesticido social, que es una serie de cadenas de violencia que existe sobre el colectivo. El último eslabón de esa cadena es el travesticidio, la muerte violenta. Pero después están todas las otras, que son muertes evitables y esas muertes se producen a través de todas estas violencias.

La primera violencia comienza cuando una persona comienza a elegir su identidad sexual y, en la mayoría de casos, es expulsada de sus hogares a una edad muy temprana, durante la niñez y la adolescencia. Después, no tienen un acceso normal a la educación y a la salud. Alrededor de un 90% son arrojadas a la prostitución como única opción de vida.

Estar en situación de prostitución desde que son muy jóvenes, les pone en un grado de vulnerabilidad muy explícito. Además de todas las enfermedades que se adquieren y que son evitables.

Aunque haya muchísimas políticas públicas, una cosa es la ley y otra la realidad. Como movimiento, tenemos que hacer muchísimo trabajo con respecto a la sociedad. También tenemos un Gobierno que no nos ayuda mucho porque nos aplica políticas de ajuste y veta nuestras propuestas de trabajo.

P. Durante el Gobierno anterior, Diana recibió su documento de identidad con el género cambiado de manos de Cristina Fernández de Kirchner. ¿Cómo vivió su hermana este hito?

R. Para ella fue muy emotivo y significativo en términos de pensar una sociedad más justa e igualitaria. (Desde este momento), se convierte en una figura más pública y conocida en todo el mundo.

P. ¿Por qué las Madres de Plaza de Mayo son sus grandes referentes?

R. En Argentina hay muchas clases y nosotras somos gente humilde. Venimos de la pobreza misma. Mi madre tuvo 17 hijos, y convivimos con mucha pobreza y muchas necesidades siempre. La educación en estos lados de mi país ha sido históricamente diferente a la del centro de Argentina.

No hemos tenido acceso a una biblioteca, a un libro o a otra historia contada. Para nosotras, las Madres ha sido lo único que hemos podido recibir como educación. Y a raíz de conocerlas, nos dimos cuenta de que nosotras necesitábamos conocer otras historias también contadas desde otros lugares. Fueron nuestras primeras referentes. Son muy diferentes porque fueron las únicas en las que pudimos agarrarnos cuando éramos jóvenes.

Al conocerlas, tuvimos la posibilidad de pensar en otras perspectivas, que un mundo más digno era posible.

P. ¿En qué tiene que seguir trabajando ahora su colectivo?

R. Estamos gestionando la sentencia de Diana. Queremos ahondar en las estadísticas a nivel nacional de la muerte de las compañeras. Y queremos seguir trabajando para que se haga realidad la Ley de Cupo travesti y trans, para que estas personas puedan acceder al empleo público.

jueves, 28 de junio de 2018

#hemeroteca #travesticidio #justicia | “Las travestis y las trans somos las grandes traicioneras del patriarcado y por eso pagamos con nuestras vidas”

Imagen: Público / Diana Sacayán y Cristina Fernández de Kirchner
“Las travestis y las trans somos las grandes traicioneras del patriarcado y por eso pagamos con nuestras vidas”
El juicio por el asesinato de Diana Sacayán, activista argentina que impulsó la Ley Nacional de Identidad de Género, se convierte en la primera condena por travesticidio con agravante por odio de género en Latinoamérica. Un hito para el feminismo argentino.
Sandra Rodríguez | Público, 2018-06-28
http://www.publico.es/sociedad/travestis-trans-grandes-traicioneras-patriarcado-pagamos-vidas.html

Encogida en un rincón, con trece puñaladas, amordazada y atada de pies y manos, encontraron a Diana Sacayán el 13 de octubre de 2015. La activista internacional por los derechos de los colectivos travesti y trans fue asesinada a los 39 años en su casa, en el barrio porteño de Flores. El pasado lunes 18 de junio, Gabriel Marino, un joven con el que mantenía una relación ocasional desde hacía dos semanas, era condenado a cadena perpetua por su asesinato: homicidio agravado por odio de género y violencia, señalado en el inciso 4º del artículo 80 del Código Penal argentino. Así se ejecutaba la primera condena por travesticidio por odio de género en Latinoamérica. Un hito histórico para el feminismo argentino.

Diana Sacayán se convirtió en una referente internacional por la lucha de los derechos de las personas travesti y trans. La tucumana fue la primera postulante trans a Defensora del Pueblo en el año 2012; la primera secretaria mundial de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA) en 2014; y una de las impulsoras de la Ley Nacional de Identidad de Género (2012), que le ayudó a obtener el cambio de DNI con el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. También creó el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL) en 2001. Incluso una ley lleva su nombre: al menos el 1% del cupo de puestos de trabajo del sector público deberán estar ocupados por personal travesti, transexual o transgénero.

La incansable lucha de Sacayán no fue en vano. Su juicio implica la primera condena por travesticidio con agravante por odio de género en Latinoamérica, un gran avance en el movimiento feminista al reconocerse en este caso la identidad de género dentro del marco legislativo de la violencia de género. “Se está reclamando que estos crímenes no pasen desapercibidos para el sistema judicial”, reclama Silvina Perugino, abogada especialista en género y comunicación.

Este jueves 28 de junio se celebra la tercera manifestación nacional contra los travesticidios y transfemicidios, que recorrerá el camino entre la Plaza de Mayo y el Congreso de la Nación de Buenos Aires, a partir de las 18 horas. La consigna principal es reclamar estas muertes, hacerse escuchar, exigir el acceso al trabajo y reivindicar una reparación histórica por las compañeras asesinadas y perseguidas.

La organización Casa del Encuentro cifra en cuatro el número de travesticidios en lo que va de 2018, haciendo referencia a los datos publicados en los medios de comunicación, por lo que la cifra es inexacta dado que no se da visibilidad a este tipo de crímenes.

La prostitución, “el único medio de subsistencia”
“Los travesticidios y transfemicidios no son sólo crímenes de odio; se trata de una comunidad que tiene una expectativa de vida de 32 años y que va bajando, cada vez morimos más jóvenes”, denuncia Florencia Guimaraes, activista de Furia Trava y autora del libro ‘La Roy’. Guimaraes recrimina al Estado y a la sociedad las condiciones en las que viven las mujeres trans y travestis: “Quien se atreva a romper con las normas establecidas por el patriarcado, la heteronormatividad, será disciplinado, castigado y, en estos casos, somos asesinadas”.

La activista travesti señala la prostitución como único medio de subsistencia para esta comunidad, una vez son expulsadas de sus hogares y de un sistema que las discrimina y las excluye. “La identidad de género se manifiesta entre los 8 y 13 años y ahí es cuando su entorno la rechaza”, señala. Guimaraes asegura que al Gobierno no le importa dónde van a parar esas niñas tras la exclusión: “Esas niñas han terminado en una esquina, han caído en las redes de la prostitución, en una catarata de violencia. Una niña que no sabe manejarse ante el mundo ni lo que es un preservativo es abusada constantemente por señores que se aprovechan del poder económico y simbólico que tienen sobre las feminidades”.

La autora de ‘La Roy’ también es sobreviviente del sistema prostituyente, en el que estuvo sumergida durante 12 años. Guimaraes relata su historia en el libro, que utiliza como herramienta de lucha en el feminismo, con una mirada abolicionista: “¿Quién hay más subversivos que nosotras, las travestis y las trans, que somos las grandes traicioneras del patriarcado, que salimos al mundo renunciando a todo ese marco de privilegios? Rompemos con ese falocentrismo y por eso lo pagamos con nuestras vidas”.

La abogada añade un impedimento más para que estos crímenes lleguen a juicio: “El proxenetismo cuenta con el amparo policial y a la Justicia, que se rodea de un ámbito patriarcal y machista, los travesticidios y transfemicidios es lo que menos le interesa”.

Un gran triunfo del feminismo
Diana Sacayán y la también activista Lohana Berkins alzaron su voz durante toda su vida por los derechos de la comunidad trans y travesti. Su lucha por participar en los encuentros nacionales de mujeres fue constante, ya que al principio no se las aceptaba. “El aporte que dio Sacayán al feminismo en Argentina y en el mundo es algo que nunca le podremos devolver. Su cabeza siempre pensando más allá, rompiendo con lo establecido, soñando con cosas que a todas nos parecían inalcanzables y que ella logró. Es un ejemplo de lucha”, recalca la abogada.

La furia y el dolor se convirtieron en una lucha constante y rebeldía para salir a la calle y alzar su voz contra los travesticidios y el patriarcado. “Sabemos que va a llevar mucho tiempo y que muchas compañeras quedaremos en el camino, pero el capitalismo y el sistema patriarcal caerán juntos”, insiste Guimaraes.

Perugino tampoco desiste: “El próximo objetivo es el aborto legal, seguro y gratuito; otra deuda histórica que tienen los Estados modernos con las mujeres”.

martes, 19 de junio de 2018

#hemeroteca #travesticidio #justicia | Condena inédita en Argentina por el travesticidio de la activista Diana Sacayán

Imagen: El País / Sasha Sacayán tras conocer la sentencia por travesticidio
Condena inédita en Argentina por el travesticidio de la activista Diana Sacayán.
Por primera vez la Justicia contempla un homicidio "calificado por odio a la identidad de género" y sentencia a perpetua al asesino, Gabriel Marino.
Mar Centenera | El País, 2018-06-19
https://elpais.com/internacional/2018/06/18/argentina/1529347548_002191.html

A Diana Sacayán la mataron de 13 puñaladas por travesti. Así lo entendió el Tribunal Oral 4 de Buenos Aires en una sentencia inédita en la que condenó a cadena perpetua a Gabriel Marino por "homicidio calificado por odio de género". Por primera vez, la Justicia argentina reconoció que el asesinato de esta líder del movimiento LGBTIQ fue "un crimen de odio a la identidad travesti". La abarrotada sala de audiencias estalló en aplausos que obligaron a interrumpir momentáneamente la lectura de la sentencia. Fuera de allí, las decenas de compañeras, amigos y activistas que seguían el veredicto desde el pasillo, a través de una pantalla gigante, convirtieron el sexto piso del Palacio de Tribunales en una fiesta.

"Ella se lo merecía. Por suerte y por fin pudimos hacerlo. Por primera vez en la historia la Justicia se pronunció sobre un travesticidio. Diana, aún no estando físicamente, sigue haciendo aportes que van a cambiar la historia de nuestro país", dice a El País su hermano, Sasha Sacayán, minutos después de escuchar la sentencia desde la primera fila. Diana Sacayán fue una de las principales defensoras de la Ley de Identidad de género que Argentina aprobó en 2012, siendo pionera en América Latina. Fue también la promotora de la ley de cupo laboral trans y una de las primeras en recibir un DNI con su género y nombre modificados de manos de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Su asesinato conmocionó a la comunidad LGBTIQ. El 11 de octubre de 2015 Sacayán fue hallada muerta en su casa del barrio porteño de Flores. La maniataron, la acuchillaron y después la taparon con un colchón. Fue asesinada "con ferocidad", según el perito que realizó la autopsia. Gabriel Marino, de 25 años, llegó al juicio acusado por "homicidio triplemente agravado por haber sido ejecutado mediando violencia de género, por odio a la identidad de género y con alevosía, en concurso ideal por robo". Los jueces consideraron probada su participación en el asesinato, que perpetró con 23 años. La investigación sigue abierta porque los investigadores sospechan de una segunda persona, que aún no ha sido llevada a juicio.

"Me liberó un poco todo el enojo, toda la angustia y el dolor que sentí durante estos dos años y medio", dice Sasha Sacayán entre abrazo y abrazo. "Costó mucho y fue muy doloroso este tiempo porque nos abocamos en el juicio, no tuvimos tiempo ni para el proceso de duelo", continúa.

La sentencia es un exponente más de los cambios en marcha en Argentina. En 2015, Argentina vio nacer al movimiento 'Ni Una Menos' contra la violencia machista, que se extendió con rapidez por gran parte de Latinoamérica. En las últimas semanas, una multitudinaria marea verde ha tomado las calles para exigir la legalización del aborto, que tiene ya media sanción en la Cámara de Diputados. Hoy, la condena a perpetua por un crimen de odio ejemplifica también los avances en el reconocimiento de los derechos de personas trans. Hasta hace pocos años, la mayoría no terminaba sus estudios y era expulsada del hogar. Ante la dificultad para conseguir un trabajo, muchas optaban por la prostitución.

Diana Sacayán nació en Tucumán el 31 de diciembre de 1975 en un hogar con 15 hermanos. La familia se mudó a La Matanza, en la periferia bonaerense, cuando ella era una niña. Asumió su identidad trans a los 17 años y fue detenida en numerosas ocasiones durante su adolescencia por el código de faltas bonaerense, que criminalizaba el travestismo. "Al calabozo no volvemos nunca más", cantaban hoy, eufóricas, militantes trans en los pasillos del Palacio de Tribunales.

Cuando Diana fue asesinada tenía 39 años. El promedio de vida del colectivo trans en América Latina es de 35. A lo largo de las 12 audiencias del juicio, numerosos testigos hicieron hincapié en la persecución y estigmatización que sufren travestis y transexuales. Con la legislación a favor, ha mejorado su aceptación social, pero aún son discriminados en escuelas, hospitales y lugares de trabajo. Tampoco ha cesado la violencia física contra ellas.

"El juicio a Diana ha sido un juicio a todas las ‘travas’. Y es sólo el comienzo. Que la justicia empiece a condenar crímenes de odio, que empiece a hablar de travesticidios, de las condiciones en las que vivimos, del sistema prostituyente que nos mata y nos condena es muy, muy emocionante", señala la activista travesti Florencia Guimaraes al término del juicio.

En 2001 Diana Sacayán creó el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (M.A.L), una organización dedicada a promover la inclusión educativa, laboral y sanitaria de las personas LGBTIQ. Un mes antes de su asesinato, en septiembre de 2015, vio como el proyecto de cupo laboral que redactó y presentó tres veces a la Legislatura bonaerense era finalmente aprobado. La conocida como Ley Diana Sacayán establece que al menos el 1% de los puestos de trabajo del sector público deben estar ocupados por "personas travestis, transexuales y transgénero que reúnan las condiciones de idoneidad para el cargo". Sus herederas exigen que esa ley se cumpla a nivel nacional. 

103 crímenes de odio
En 2017, el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT registró 103 crímenes de odio por orientación sexual e identidad de género en Argentina. El 61% de los casos de violencia tienen como víctimas a la población trans (travestis, transexuales y transgénero). "Los datos únicamente permiten vislumbrar una realidad que es, sin duda, mucho peor de lo que sugieren los números", señala el informe. Las cifras surgen de los medios de comunicación y denuncias ante organismos del colectivo.

jueves, 15 de octubre de 2015

#hemeroteca #transfobia | Adiós a Diana Sacayán: “Ella dejó un legado, hay que continuar su lucha”

Imagen: Infojus
Adiós a Diana Sacayán: “Ella dejó un legado, hay que continuar su lucha”.
El INADI anunció que se va a presentar como querellante en la causa. El velatorio se hizo en la sede de la Asociación Boliviana de Laferrere: hubo música de Lila Downs, flores y banderas y carteles de militancia, como ella quería. Más tarde, el cuerpo fue trasladado al cementerio Lar de Paz, en González Catán. Allí familiares y amigos la despidieron con cantos y palabras en su honor. “Espero haber hecho un aporte a la lucha por un mundo sin desigualdad”, había escrito Diana en un poema.
María Florencia Alcaraz y Matías Máximo | Infojus Noticias, 2015-10-15
http://www.infojusnoticias.gov.ar/nacionales/adios-a-diana-sacayan-ella-dejo-un-legado-hay-que-continuar-su-lucha-10190.html

Cuando el cortejo llegó al cementerio Lar de Paz en González Catán, La Matanza, el coche que trasladaba al cuerpo de Amancay Diana Sacayán pasó por debajo de un puente multicolor. Sus familiares y amigos sostuvieron una bandera enorme de la diversidad sexual. A pesar del dolor, no hubo lugar para el silencio. “Acá está la resistencia trans”, cantaron con voz firme todos los presentes una y otra vez. “¡Diana, Diana, Diana corazón. Acá tenés las travas para la liberación!”, fue otro de los cantitos. Todos terminaban en aplausos y el grito: “Diana Sacayán, presente. Ahora y siempre”. Para muchos el llanto fue inevitable.

“Se va a acabar, se va a acabar, esa costumbre de matar”, vitorearon. A la activista trans la despidieron más de 200 personas. Le dejaron una bandera argentina, una multicolor y una wiphala, la bandera de los pueblos originarios. También tiraron flores de todos los colores. Diana descansa en tierra matancera, donde se crio y vivió desde que era una beba. Está en el lugar desde donde fundó MAL (Movimiento Antidiscriminatorio por la Liberación) en 2002. El cementerio está ubicado muy cerca del predio del CEAMSE donde Diana se unió a la pelea de los vecinos autoconvocados para ponerle freno a esa montaña de basura que les deterioraba la calidad de vida. Sus restos fueron enterrados cerca, también, de la ruta 21 donde ella se plantó como piquetera cuando en La Matanza la comida la ponía la olla popular, la moneda era el patacón y en los barrios se desplegaban los trueques.

El año pasado la militante trans hizo un poema. “Cuando yo me vaya no quiero gente de luto / Quiero muchos colores, bebidas y abundante comida / Esa que de niñ* me hacía falta”, escribió. Anoche, en la sede de la Asociación Boliviana de Laferrere, en el conurbano bonaerense, comenzó su sepelio, con música de Lila Downs de fondo y flores. Como ella quería. Esta mañana continuaron llegando amigos y familiares desde todos lados. Los abrazos, el mate y el recuerdo de Diana circularon entre los presentes.

“Deseamos que esta luche continúe. Ella dejó un legado. Tenemos que continuar su lucha”, dijo Cinthia, una de las sobrinas de Diana. Antes de que comenzara el cortejo que salió en caravana, se improvisó un acto homenaje. Cinthia se paró frente a todos los que se concentraron en el salón donde se hizo el velatorio. No entraba nadie más. Agradeció la fuerza y cariño que le estaban dando a la familia. “Que se esclarezca lo que pasó”, pidió. En el fondo, las fotos de Diana colgaban de las paredes, también había imágenes de Ernesto Che Guevara, Evo Morales y otros referentes bolivianos.

“Tiene que cesar la persecución al movimiento trans”

Después de las palabras de despedida de Cinthia, que dijo que ayer descubrió “lo inmensa que era su tía”; hablaron distintos representantes de entidades de derechos humanos y sindicales. Pedro Mouratian, interventor del Instituto Nacional contra la Discriminación la Xenofobia y el Racismo (INADI) expuso ante los presentes y anunció que el organismo se va a presentar como querellante en la causa que investiga el crimen de Diana. “Hasta siempre, compañera”, la despidió Mouratian.

“Podemos tener ley de Matrimonio Igualitario, ley de Identidad de Género, ley de Cupo trans pero vamos a seguir peleando por el derecho a la vida”, dijo Noelia Luna de la Asociación Civil Miser (Movimiento de Integración Sexual étnica y religiosa). Todos la aplaudieron.

Martín Canevaro de 100% diversidad y derechos, frente a todos, destacó que “estamos despidiendo a una gran militante social y política”. Pidió “Memoria, Verdad y Justicia por Diana Sacayán”.

Al momento de hablar Lily Galeano, de HIJOS, contó que era una admiradora del trabajo de Diana. “Nos deja la enseñanza de que había que ir por el trabajo. Tiene que cesar la persecución al movimiento trans”, dijo. Pablo Pimentel, titular de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza (APDH) propuso que la ley de cupo trans para la provincia de Buenos Aires se llame Diana Sacayán.

“Cuando yo me vaya quiero una despedida sin cruces”
La familia de Diana es numerosa: con ella, eran 16 hermanos, todos del mismo matrimonio de padres tucumanos que se trasladaron a la provincia de Buenos Aires cuando la activista tenía nueve meses. Los padres murieron y entre sus hermanos queda una joven trans, que era muy apegada y la tenía como referente. Los que pudieron anteponerse al dolor o a la distancia estuvieron en el velatorio.

“Diana empezó desde joven a considerar esta asociación boliviana como parte de su espacio, fue donde dio sus primeros pasos en el compromiso con el activismo por los derechos humanos. Acá la querían mucho y por eso cuando nos enteramos de esta noticia horrible vinimos a preguntar si era posible velarla acá. Aceptaron y con gusto. Es un espacio que fue importante en su vida y donde se sentía cómoda”, dijo a Infojus Noticias Micaela, una de sus sobrinas.

Detrás del cajón con el cuerpo de Diana hubo una cruz tapada por seis tiras con los colores de la bandera de la diversidad sexual. Ese gesto respondió a otro de los versos de su poema: “Cuando yo me vaya quiero una despedida sin cruces; tod*s saben sobre mi atea militancia / Y sin machos fachos porque también saben sobre mi pertenencia feminista”. Al costado, había un cartel con la inscripción “#NiUnaMenos, basta de travesticidios”.

Ayer a las 23 horas, un micro salió desde el Congreso de la Nación, dispuesto por la Secretaría de Derechos Humanos, para aquellos que quisieran ir hasta Laferrere. A esa misma hora, una corona de flores del intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, llegaba a la asociación boliviana. Hoy, otro micro partió desde la sede porteña del INADI con el mismo fin.

Las coronas llegaron desde todos lados: el Ministerio de Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Página 12 -Diana colaboraba en el suplemento Soy-, la diputada Karina Nazabal, el Bloque de Diputados del Frente para la Victoria, el Partido Comunista, entre otros. Hoy cuando se llevaron el cuerpo armaron un camino de flores para salir del lugar.

Una muerte violenta
Diana fue encontrada muerta en el departamento donde vivía con una amiga, en el barrio de Flores. La autopsia ratificó que se trató de una muerte violenta producida por heridas de arma blanca y que la víctima intentó defenderse, según publicó el portal Fiscales, de la Procuraduría General de la Nación. El titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción Nº4, Matías Di Lello, avanzó ayer con una serie de medidas destinadas a esclarecer el homicidio en conjunto con la titular de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), la fiscal Mariela Labozetta. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se manifestó en contra de la violencia y la discriminación que sufren las mujeres y pidió el pronto esclarecimiento del asesinato.

Diana lideraba el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL) y era secretaria mundial trans alterna de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales (ILGA). Después de la sanción de la ley de Identidad de Género, participó de los proyectos de pensión y cupo laboral trans en la provincia de Buenos Aires.

En 2012, Diana recibió de manos de la presidenta Cristina Fernández su DNI con la identidad de género que eligió para su vida. Ese derecho civil adquirido no fue un principio ni un fin: su activismo había empezado mucho antes y siguió hasta los últimos días. “La semana pasada tuvimos una reunión para coordinar un proyecto de abrir una oficina del INADI que trabaje en la zona oeste, porque hay mucho por trabajar en discriminación y derechos humanos”, contó Penélope Gutiérrez. “Cuando yo me vaya espero haber hecho un pequeño aporte a la lucha por un mundo sin desigualdad de género, ni de clase”, escribió Diana.

#hemeroteca #transfobia | Asesinada una conocida activista transexual en Argentina

Imagen: Google Imágenes / Diana Sacayán
Asesinada una conocida activista transexual en Argentina.
Es el tercer homicidio de una persona de este colectivo en el país en un mes.
Alejandro Rebossio | El País, 2015-10-15
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/15/actualidad/1444917911_851901.html

El asesinato de la activista transexual Diana Sacayán, que fue encontrada muerta en su piso de Buenos Aires el pasado martes, ha conmocionado a buena parte de su país. El de Sacayán es el tercer homicidio de una transexual en solo un mes. La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, pidió este miércoles que las fuerzas de seguridad federales y la Policía Metropolitana —que depende del ayuntamiento de la capital— investigaran el “horrendo crimen”. Aún se desconoce el móvil del asesinato de la mujer, de 40 años.

La imagen de la fallecida dirigente del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL) y de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales (LGTB) fue registrada por última vez el pasado domingo por una cámara de seguridad del barrio porteño de Flores en el que vivía. Entró en su piso junto a un hombre. La Policía cree que el asesinato se produjo ese día o al siguiente. El martes fue hallado el cuerpo con una herida de cuchillo en el abdomen y rastros de que la víctima intentó defenderse.

Sacayán fue una de las cuatro transexuales en recibir un nuevo DNI —además de la mano de la presidenta Fernández— con su identidad de género, tras la aprobación de ley de identidad de género en 2012. Nació en un hogar pobre de la provincia norteña de Tucumán. Emigró junto a su familia de pequeña al Gran Buenos Aires (periferia de la capital argentina) y muy joven empezó a ejercer la prostitución para sobrevivir ya que en otros empleos la discriminaban por se transexual. Fue una de las promotoras de la reciente ley de cupo laboral para transexuales y travestis, que establece desde septiembre que al menos el 1% de los funcionarios bonaerenses debe pertenecer a este colectivo.

La víctima también había batallado en 2010 por la ley de matrimonio gay y dos años después, por la de identidad de género. Hacía colaboraciones periodísticas en ‘El Teje', el primer periódico transexual de Latinoamérica, y en ‘Página/12’.

La Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT) advirtió que el homicidio de Sacayán es el tercero contra una transexual en 30 días. Marcela Chocobar y Coty Olmos fueron halladas muertas en las provincias de Santa Fe y Santa Cruz.. El caso, advirtieron, muestra “con enorme crudeza el efecto concreto que la discriminación y el odio tienen sobre las personas LGBT”. El Consejo Nacional de las Mujeres recordó “la lucha y la figura” de Sacayán y recordó que en Argentina, la expectativa de vida de las transexuales es de 36 años, sobre todo por los crímenes de odio y la violencia institucional.

Sacayán había denunciado hace pocos meses que la Policía Metropolitana la detuvo y la golpeó en medio de una pelea porque un hombre la había insultado en el tren. El año había escrito un poema, Cuando me vaya, en el que decía: "Cuando yo me vaya no quiero farsantes en mi despedida;/quiero a mis travas queridas, a mi barrio lumpen, a mis hermanos de la calle, de la vida y de la lucha.../Cuando yo me vaya sé que en algunas cuantas conciencias habré dejado la humilde enseñanza de la resistencia trava, sudaca, originaria".

miércoles, 14 de octubre de 2015

#hemeroteca #inmemoriam | Diana Sacayán, la activista que logró que el 1% de los empleos públicos fueran para personas trans

Imagen: 20 Minutos / Diana Sacayán reconocida por su labor el pasado 2 de Octubre
Diana Sacayán, la activista que logró que el 1% de los empleos públicos fueran para personas trans.
Violeta Assiego | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2015-10-14
http://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2015/10/14/diana-sacayan1/

“Desde ILGALAC solicitamos a las autoridades judiciales argentinas el pronto esclarecimiento de la muerte de Diana Sacayán y de todas las mujeres y personas LGBTI asesinadas en la Argentina. Es imprescindible llevar verdad y justicia a familiares, amigxs y a todo el movimiento LGBTI Argentino e internacional que permanecerá de luto ante esta irreparable pérdida.”

Fue la propia Cristina Kircher la que le entregó a Diana Sacayán el DNI donde reconocía legalmente su identidad de género como mujer. Era miembro del Programa de Diversidad Sexual de INADI y una de las defensoras más activas de los derechos de las personas trans, secretaria de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bixesuales (ILGA) y una de las líderes del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL). Pero ante todo era una activista, una referencia y un icono en la lucha por los derechos de las personas trans, uno de los colectivos más maltratados del mundo, también en Argentina.

Las redes sociales se han volcado en muestras de solidaridad y admiración, de enfado y tristeza ante el asesinato que ha tenido lugar en su propia casa este martes 13 de octubre.

Una de las últimas (e importantísma) conquista de derechos en las que participó activamente fue la aprobación por parte de la Cámara de Senadores de Buenos Aires de una Ley que crea en su sector de empleo público un cupo mínimo, de al menos un 1% por ciento de los empleos, para que el colectivo trans, travesti y transgénero pueda tener acceso a un trabajo digno.

El artículo quinto establece que las beneficiarias de la norma serán “las personas travestis, transexuales y transgénero, mayores de 18 años de edad, hayan o no accedido a los beneficios de la ley 26.743 (de identidad de género) y que reúnan las condiciones de idoneidad para el cargo que deben ocupar de acuerdo con sus antecedentes laborales y educativos”. Además establece que el incumplimiento total o parcial de la Ley “constituirá, para los/as funcionarios/as responsables, mal desempeño en sus funciones o falta grave, según corresponda”.

Mientras se esclarecen los motivos y circunstancias de su asesinato, el tercero en ARgentina de una mujer trans en el último mes, y se averigua la identidad del autor, le rendimos este minúsculo homenaje en el blog con una entrevista breve que se le hizo en la que se presenta y describe cuál su trabajo.

Además pueden ver las imágenes de las últimas declaraciones que prestó, precisamente, con motivo de la aprobación del cupo del 1% de empleo público para las personas trans, algo que en este momento en España nos cuesta que logrará a poder hacerse realidad a corto plazo.

Son activistas como Diana Sacayán, las que nos recuerdan a quienes nos movemos en estos barros, que en esto de la lucha de los derechos humanos no hay imposibles y que hay que ser ambiciosos y quererlo todo: justicia, igualdad y legalidad.

Cariño y mucho ánimo para la gente querida de Diana Sacayán.