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lunes, 22 de febrero de 2021

#hemeroteca #queer | ¿Una teoría ‘queer’ anticapitalista?

Imagen: Nueva Tribuna

¿Una teoría ‘queer’ anticapitalista?

Antonio Antón | Nueva Tribuna, 2021-02-22

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/teoria-queer-anticapitalista-feminismo/20210222123139184873.html 

Existe una pluralidad analítica y teórica sobre lo queer. En el plano descriptivo, la propia palabra ha ido adquiriendo distintos significados. En su sentido literal inicial significa lo raro, extraño o no habitual. Hasta mitad del siglo XX se utilizaba para designar a las personas homosexuales de forma despectiva (‘maricón’, ‘bollera’). Pero a partir de las décadas de los sesenta y setenta, con los procesos de liberación sexual y orgullo gay, fue tomando un significado positivo y de afirmación de los grupos homosexuales de gais y lesbianas. En una acepción amplia se refiere a las personas distintas respecto de las normativas e identificaciones mayoritarias heterosexuales y ‘cisgénero’, es decir, a los colectivos LGTBI. ‘Queer’ adquiere un sentido de disidencia o transgresión frente a la normatividad de sexo/género dominante.

No obstante, en la medida que se va produciendo cierta normalización (en EE. UU. y Europa) de la vida y los derechos de las personas homosexuales, particularmente la regulación del matrimonio igualitario, lo ‘queer’ va adquiriendo un sentido más restrictivo. Así, se referiría a lo diferente no solo a la heteronormatividad sino también a la homonormatividad, es decir, quedaría solo lo bisexual e intersexual o, bien, lo transexual y transgénero. De esa forma, la Q de ‘queer’ puede representar al conjunto de LGTBI (a veces con más letras) o solo a personas distintas a esos colectivos o con otras características específicas que hace que se añada la Q.

Desde el punto de vista realista o pragmático, y dadas las grandes dificultades vitales de esos colectivos, la dinámica más transformadora e integradora es poner en primer plano la solidaridad y la defensa de sus derechos inmediatos desde su realidad concreta. Es el sentido del reciente manifiesto de ‘feministas por los derechos de las personas trans’ o la nueva ley para la defensa de sus derechos que está elaborando el Ministerio de Igualdad.

En el plano teórico hay distintos enfoques sobre lo ‘queer’; o sea, hay pluralidad de interpretaciones. La más elaborada es la postmoderna, sobre todo, a partir del pensamiento de J. Butler (ver Judith Butler y la pertenencia al feminismo). Existen posiciones intermedias entre posestructuralismo y estructuralismo marxista. Intentan conciliar, de alguna manera, el feminismo y la teoría ‘queer’ con posiciones anticapitalistas, materialistas o de clase social, desde enfoques marxistas no economicistas o más heterodoxos. Al mismo tiempo, se dan posiciones más realistas y multidimensionales y distanciadas del pensamiento idealista posmoderno y del determinismo esencialista.

Una perspectiva anticapitalista interesante, con sesgos troskizantes, es la de Nancy Fraser (‘Capitalismo. Una conversación desde la Teoría Crítica’ y ‘Los talleres ocultos del capital. Un mapa para la izquierda’) a la que le dedico un capítulo de mi libro “Identidades feministas y teoría crítica” para destacar sus aportaciones y sus límites. Cabe citar también a Lynne Segal (‘¿Por qué el feminismo? Género, Psicología y Política’) al integrar la mirada feminista y de clase social en el marco capitalista o la de Raewyn Connell (‘Género desde una perspectiva global’, junto con Rebecca Pearse). Me voy a detener en el enfoque marxista ‘queer’ de Holly Lewis (‘La política de todes. Feminismo, teoría queer y marxismo en la intersección’), con la influencia de ideas gramscianas y luxemburguistas, al mismo tiempo que feministas y ‘queer’. Me centro en varios aspectos teórico-políticos relacionados con un marco global y los límites del enfoque no binario y el concepto de normatividad.

El marxismo ‘queer’ de Lewis
Lewis hace una descripción histórica muy amplia e ilustrativa de los procesos feministas y ‘queer’ y su conexión con otros movimientos sociales, en particular, con el marxismo y la lucha anticapitalista. Cabe resaltar tres conclusiones (de las diez que explica) del marxismo ‘queer’, como lo denomina ella, para explicar sus aportaciones e insuficiencias.

La primera dice: ‘El modelo interseccional de la opresión debe ser reemplazado por un modelo unitario y relacional’. Acepta que el feminismo interseccional es un avance respecto del modelo dual de capitalismo/patriarcado (movimiento de clase y de género) pero según ella es insuficiente. Afirma que el racismo y el sexismo son procesos sociales dentro de una matriz material que sería la explotación capitalista. Pero la clase social la asienta en las relaciones económicas de la extracción de valor, según la versión marxista convencional. Así, aunque defiende que su centralidad sería táctica no moral, le sigue dando una prioridad en la articulación de los procesos emancipadores. Pero es la gente trabajadora la que está cruzada por los diferentes tipos de opresiones e identidades, sean de clase, de género o étnico-nacionales… en realidades, interacciones y procesos identitarios complejos y múltiples.

Por tanto, tal como explica E. P. Thompson, la clase social (trabajadora) debería abordarse como una relación sociohistórica y multidimensional de subordinación y desposesión, conformada procesualmente a través de la experiencia de la pugna de las capas subalternas frente a los poderosos, el capitalismo patriarcal o el ‘orden social institucionalizado’ (Fraser). En ese sentido, existen convergencias o intersecciones entre los movimientos económicos-sindicales (mejor que obreros) con otros procesos de lucha (feminista y antirracista) e identificaciones colectivas en la formación de un sujeto, como dice, unitario y relacional.

La segunda conclusión para comentar es la siguiente: ‘ser queer/trans no es reaccionario ni revolucionario’. Aquí lo expone con su autoridad desde su afirmación ‘queer’ o de ‘queerizar’ el marxismo y la cultura en general. Se desliga positivamente del determinismo sexual o de género criticando la idea (también generalizada en el marxismo determinista respecto al carácter revolucionario del proletariado) de que por la realidad de subordinación las personas y grupos sociales generan una conciencia y una actitud determinada, en este caso transgresora respecto a normativas y posiciones sociales dominantes.

Desde el determinismo no se valoran el conjunto de dinámicas estructurales, mediaciones institucionales y de poder y su interacción con las experiencias sociopolíticas y culturales de la gente que condicionan la relación entre realidad objetiva, conciencia y acción, entre estructura y agencia. Con ello la autora diferencia el sexo y el género de una práctica igualitaria-emancipadora que es la que definiría su actitud transformadora y su identidad sociocultural, feminista o ‘queer’, como persona o grupo social solidario y progresista.

Por ejemplo, desde la teoría crítica y relacional podemos distinguir cuatro planos: el feminismo como sujeto sociopolítico y cultural, junto con la conciencia e identificación feminista como sentido de pertenencia colectiva; la realidad del género, en ese caso femenino, con su papel social subordinado y la variedad de feminidades (y masculinidades); sus características biológicas de sexo (cis o trans), y las opciones sexuales heterosexual-homosexual (ocho según la escala de Kinsey, incluyendo formas mixtas y lo asexual).

También desde el movimiento de liberación homosexual se pueden diferenciar los cuatro planos con distintas expresiones: el de la opción sexual, como experiencia vital; el grado de conciencia o identificación expresado a través del ‘orgullo’ gay (o lesbiano); su papel social o estereotipo de género, y los propios colectivos LGTBI como movimiento o actor social específico con una dinámica y un proyecto liberadores y en alianza con el feminismo.

En lo ‘queer’, a falta de cuatro denominaciones distintas los cuatro significados se suelen integrar en el mismo significante, dándole un carácter más polisémico: realidad, conciencia o enfoque y sujeto... ‘queer’, en este caso no binario, indeterminado o distinto a las opciones mayoritarias de sexo, género y actor social. Sin embargo, no profundiza en esa senda de distinguir los distintos planos y analizar su interacción, y todavía le pesa cierta inercia estructuralista.

Igualmente de interés es su idea de rebajar la capacidad transformadora o anticapitalista de la acción contra la normatividad de sexo o de género: ‘El argumento de que el capitalismo prospera gracias a la normatividad ignora el hecho de que también prospera con la diversidad, el pluralismo, la moda y los nichos de mercado’, concluyendo que ‘es algo romántico pensar que puedes cambiar el mundo por medio de la diversidad sexual, la autoexpresión creativa y los vínculos comunales. Pero no puedes’. En ese sentido remarca que las personas trans e intersexuales también están marcadas por el género y que ‘no debieran ser utilizadas como una bandera de posibilidad radical para un futuro nuevo, posgénero’.

Está bien ese escepticismo sobre las posibles potencialidades transformadora de una opción sexual o de género si no van acompañados de un proceso colectivo (e individual) de cambio relacional, institucional y de poder, que es lo fundamental en los procesos igualitarios y emancipadores, en la conformación de sujetos sociopolíticos. En ese sentido, insiste en que ‘la cultura queer no es anticapitalista’ (desde su idea de qué es serlo), y ‘tampoco lo es ‘queerizar’ la cultura’. Por tanto, es positivo su rechazo al mecanicismo.

Sin embargo, es unilateral y excesiva su valoración de que ‘oponerse a la normatividad es un gesto político vacío’. Por un lado, es realista al relativizar la importancia de la normatividad como marco disciplinario del poder (según Foucault) que somete la individualidad y cuya oposición y la ausencia de normas sería central para emancipación individual y colectiva. Por otro lado, vence su inercia determinista de sobrevalorar los cambios estructurales y económicos, infravalorando la autonomía y la mutua interacción de las transformaciones socioculturales, normativas o de prácticas sociales de los propios actores respecto de los cambios político-institucionales; es su apuesta, todavía poco precisa, de ‘queerizar’ el marxismo.

Polarización dialéctica frente a fragmentación postmoderna
La tercera de las conclusiones de Lewis por resaltar es: ‘el binarismo no es el problema y el pensamiento no binario no es la solución’. Comparto la critica a esa idea, eje fundamental para la actual ola cultural posmoderna. Alude a que no solo hay realidades dicotómicas, con el conflicto entre dos polos (por ejemplo entre racismo y antirracismo, o entre el poder establecido y las mayorías populares) sino que el propio relativismo posestructuralista también conforma nuevas polarizaciones, por ejemplo ‘cis’ / trans, binario / diverso o uniforme, normativo (hetero u homo) / ‘queer’. No entro en las diferentes fundamentaciones filosóficas entre el pensamiento dialéctico (polarización de contrarios, actualizado por Hegel, Marx y Laclau), la metafísica racionalista de la uniformidad (o linealidad) y la fragmentación liberal o postmoderna; ni tampoco en la crítica a la virtualidad del justo medio y el centrismo aristotélico (o confuciano) o de las terceras vías socioliberales.

Aquí lo que interesa destacar es que existen realidades con polos en conflicto (o antagónicos), con dinámicas de dominación y subordinación y, por tanto, de igualdad y emancipación, cuya respuesta supone una confrontación para superar la injusticia de la desigualdad y la discriminación y garantizar la igualdad y la libertad.

En particular, estamos hablando de la polarización binaria o dinámica dicotómica entre feminismo y machismo (como orden estructural de poder y privilegios), muy expresivo en consignas como “¡Feminismo pa’ adelante; machismo pa’ atrás!” Ese binarismo antagónico sí refleja una realidad a superar y favorece una estrategia transformadora; el horizonte es que un polo debe vencer al otro y neutralizarlo como grupo de poder dominador, aunque con una alternativa universalista igualitaria emancipadora o de derechos humanos.

A diferencia de esa polarización podemos decir que en otras dicotomías no hay antagonismo, como entre masculinidades y feminidades, heterosexualidad y homosexualidad, normatividad y ‘queer’, incluso entre hombres y mujeres en el plano personal. Por mucho que haya privilegios en los primeros componentes, no son los enemigos irreconciliables de los segundos. Las desventajas hay que atajarlas con firmeza, pero son de diferente carácter cuando hablamos del machismo imbricado con el orden social establecido y la imposición de unas relaciones desiguales. Este sí es el enemigo y no caben opciones intermedias, solo contundencia transformadora y pedagogía activa; sin embargo, el pensamiento no binario no acierta en su análisis y la estrategia de superación. Es decir, de acuerdo con Lewis, el pensamiento no binario no es la solución; tampoco el binario como regla generalizada.

Por tanto, no toda la realidad es lineal, fluida y simplemente diversa y fragmentada, como defiende el pensamiento posestructuralista; ni tampoco uniforme, estática y rígida, como señala el esencialismo, o exclusivamente dicotómico como explica el pensamiento dialéctico rígido.

Los derechos humanos o los valores republicanos de igualdad, libertad y solidaridad aportan una orientación universalista para la acción colectiva y el comportamiento individual. Pero la elección de la confrontación o la cooperación, así como su combinación, dependen del sentido de la realidad y su contexto. No siempre lo mejor es la conciliación o, bien, la pugna. Dicho con las virtudes clásicas: unas veces hay que priorizar la fortaleza (firmeza) y la justicia y otras la prudencia (sabiduría) y la templanza (entereza), por mucho que las cuatro expresen una finalidad ética y hay que saber combinarlas.

El marco para la acción feminista es, por un lado, la polarización (binaria) con el adversario patriarcal-capitalista, siendo problemáticas las vías intermedias o conciliadoras, y, por otro lado, la cooperación (interseccional y unitaria) con los aliados de las capas subordinadas o, bien, con aspectos no antagónicos, como la distinta normatividad sexual o de género. En esos casos son negativas las tendencias sectarias y excluyentes.

No tiene sentido generalizar un método de pensamiento (no binario) y una estrategia (diversa e inclusiva), válidos parcialmente para algunos campos (como la normatividad sexual o de género) a otros ámbitos y aspectos en los que prima la polarización de posiciones y la pugna transformadora como en el movimiento feminista frente al orden social machista. Tampoco está justificado para demostrar la supuesta superioridad intelectual o identitaria, destacando lo aparentemente nuevo (post o trans) y desplazar la relevancia del enorme problema de la desigualdad de género y la importante tarea de fortalecer un feminismo igualitario y una dinámica liberadora de los colectivos LGTBI, críticos y transformadores. En ese sentido, junto con Lewis, hay que diferenciar lo LGTBI y lo ‘queer’, así como la defensa de sus derechos, de una interpretación no binaria y discursiva que es específica solo de una corriente ideológica: la postmoderna.

En definitiva, los procesos de identificación y activación feminista se conforman en base a la dinámica binaria de polarización por el cambio de las relaciones sociales desiguales y dominadoras, expresadas con especial agudeza en la violencia machista y los mecanismos segregadores. El enfoque no binario es incapaz de explicar la profundidad de la realidad desigual y apoyar una estrategia transformadora eficaz. Pero esa polarización binaria absoluta, aplicada a otros campos (de género, sexo u opción sexual, por no hablar de otros tipos de relaciones interpersonales) generan dinámicas sectarias y excluyentes. Más, cuando distintas identidades de género o normatividades sexuales pueden ser legítimas y complementarias y forjar trayectorias unitarias o cooperativas frente a adversarios comunes y aun con disensos y conflictos parciales. La solución es la combinación de esa firmeza transformadora igualitaria-emancipadora con el respeto y la tolerancia a la diversidad y el pluralismo de las opciones vitales de cada persona y grupo social.

En resumen, hay un intento de superación, por una parte, de ideas posmodernas y, por otra parte, del estructuralismo mecanicista y excluyente, a través de un feminismo (o una dinámica ‘queer’) social y relacional, ni determinista ni solo cultural (o idealista). A pesar de los límites de pensadoras interesantes como Holly Lewis, este esfuerzo por superar las deficiencias de esas posiciones extremas esencialistas y posestructuralistas, buscando enfoques más multidimensionales e interactivos constituye una vía fructífera para elaborar un feminismo (y una teoría ‘queer’) transformador, en el marco de una teoría social crítica y realista y una dinámica igualitaria y emancipadora.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

#hemeroteca #lgtbifobia #politica | Italia da primer paso para una ley contra la homofobia y la transfobia

Imagen: Nueva Tribuna
Italia da primer paso para una ley contra la homofobia y la transfobia.

EFE | Nueva Tribuna, 2020-11-04

https://www.nuevatribuna.es/articulo/global/italia-da-primerpaso-leyhomofobia-leytransfobia/20201104180313180900.html

La Cámara de los diputados de Italia aprobó hoy un discutido proyecto de ley para combatir la violencia y la discriminación por motivos relacionados con la homofobia, la transfobia, la misoginia y la discapacidad y que ahora debe continuar su aprobación en el Senado.

El texto, que toma su nombre del ponente - el diputado del Partido Demócrata Alessandro Zan - originalmente contenía medidas de prevención y combate solo por razones relacionadas con el sexo, el género, la orientación sexual y la identidad de género, pero durante la discusión en el aula se incluyó igualmente la protección a la discapacidad.

Durante la votación de hoy, que concluyó con 265 votos a favor y 193 en contra, los partidos de la derecha protestaron enérgicamente al grito de "Libertad" y se taparon la boca al considerar que se trata de una ley "liberticida" que introduce el "delito de opinión sobre cuestiones relacionadas con el sexo y el género".

Algunos de los diputados de Forza Italia y Hermanos de Italia anunciaron que será la primera ley que eliminarán cuando ganen las elecciones.

La mayoría gubernamental, formada por el Partido Democrático, el Movimiento 5 Estrellas y otros partidos progresistas, votaron en bloque ante una ley "esperada desde hace muchos años" y que se inspira en los principios de igual dignidad social, sancionados por la Constitución para combatir los delitos de odio.

Uno de los puntos más criticados por la oposición es la institución, el 17 de mayo, de la Fiesta Nacional contra la homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia, con ceremonias e iniciativas también en escuelas de todos los niveles, incluida la primaria.

La ley también incluye la elaboración de estadísticas sobre discriminación de género que el Instituto de Estadística, previa consulta al Observatorio de seguridad contra actos discriminatorios (Oscad), deberá realizar al menos cada tres años.

Incluye además que se organicen centros antidiscriminación para apoyar a las víctimas de la violencia homotransfóbica, con la asignación de 4 millones al Fondo para políticas de derechos e igualdad de oportunidades.

El artículo 2 modifica el Código Penal integrando la circunstancia agravante de discriminación con motivos de sexo, género, orientación sexual o identidad de género o discapacidad.

"Con el visto bueno de la ley contra la homotransfobia, la Cámara lanza una primera señal clara de civismo. La batalla debe ganarse definitivamente. No podemos repetir los fracasos del pasado y ahora esperamos un proceso rápido en el Senado", declaró Giuseppe Brescia, presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara y diputado del Movimiento 5 Estrellas.

"También en este frente, el Parlamento debe cancelar una demora de décadas. Somos uno de los pocos países de Europa que no cuentan con un organismo independiente para la protección de los derechos humanos y la lucha contra la discriminación", agregó.

sábado, 9 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #movilidad #ecologismo | Las organizaciones ecologistas exigen que el dinero público no se use para apuntalar una movilidad insostenible

Imagen: La Tribuna de Toledo
Las organizaciones ecologistas exigen que el dinero público no se use para apuntalar una movilidad insostenible.
Nueva Tribuna, 2020-05-09
https://www.nuevatribuna.es/articulo/sostenibilidad/organizaciones-ecologistas-exigen-dinero-publico-use-apuntalar-movilidad-insostenible/20200509113604174638.html

Las principales organizaciones ecologistas rechazan las ayudas que se prevé que conceda el Ministerio de Industria a la compra de coches y demandan que no se utilice el dinero público para planes de renovación de flota con vehículos contaminantes, ni para rescates de líneas aéreas.

El Estado debe apoyar los servicios esenciales, como la sanidad, la educación o el transporte público, y medidas para la emergencia ecológica que necesitarán un importante refuerzo tras la crisis.

Mientras la terrible crisis sanitaria de la COVID–19 va entrando poco a poco en vías de solución se atisba una crisis económica sin precedentes, que afectará particularmente al Estado español, debido tanto a la severidad de la crisis sanitaria, como a la dependencia del turismo en España. De hecho, ya son numerosas las empresas que han solicitado o incluso se han asegurado ayudas del Estado.

En este sentido se sitúan los planes solicitados por el conjunto del sector de la industria del automóvil que, según distintas fuentes, parece que pueden tener comprometidos hasta 800 millones de euros en estímulos para la compra de vehículos, en un nuevo plan Renove que puede destinarse a la compra de cualquier tipo de vehículos, incluso diésel y gasolina.

Ante esta situación, las principales organizaciones ecologistas, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF, demandan al Gobierno que no dedique fondos públicos a rescates y planes de ayuda a las actividades que más contribuyen al cambio climático y la destrucción de la biodiversidad. Insisten en que cualquier medida de apoyo a empresas esté condicionada a criterios de sostenibilidad ambiental y social.

Las organizaciones ambientales solicitan que los fondos públicos sean utilizados ahora más que nunca para proteger a las personas, mejorar el sistema sanitario y el resto de los servicios públicos y para prepararnos para afrontar la emergencia climática y de biodiversidad a la que nos enfrentamos.

España debe priorizar sus apoyos económicos a los sectores esenciales más vulnerables y condicionarlos a criterios de sostenibilidad. Las ayudas siempre deben atender y formar parte de una estrategia de descarbonización y transición justa. En este sentido, las organizaciones ecologistas reclaman más transparencia y debate en el diseño de las ayudas, así como su presencia en las mesas de negociación donde se aborden.

No volver a un modelo altamente contaminante
El transporte supone un 27% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero en España y el 60% de las emisiones las producen los automóviles. Aunque la industria argumenta que la renovación de la flota ayudaría a reducir emisiones, lo cierto es que su propensión a vender vehículos cada vez más grandes y pesados (como los SUV) está provocando que aumenten las emisiones del parque automovilístico. Las ayudas han sido anunciadas por Industria tan solo un día después de que la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, se reuniese con la patronal Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), lo que ha indignado a las asociaciones ecologistas.

Mientras la crisis sanitaria sigue causando estragos, todo parece indicar que Industria cederá a la presión de los fabricantes, concediendo cientos de millones de dinero público para comprar más coches, incluidos diésel y gasolina. Por ello, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF, exigen al Gobierno que reconsidere sus prioridades y piense en las personas antes que en las grandes empresas.

Por otro lado, la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), de la que Anfac es parte, ha solicitado a la Comisión Europea que se relajen los objetivos de reducción de emisiones medias de CO2 en los coches nuevos vendidos este año, que deberían lograr una media de 95 gCO2/km. Una petición que, de cumplirse, pondría en serio peligro el objetivo de descarbonización del transporte en 2050. Lejos de proponer condicionantes ambientales a un rescate, la industria del automóvil demanda una rebaja de sus compromisos ambientales.

Algo similar ha sucedido con la industria de la aviación. Desde que el pasado mes de marzo la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) reclamara ayudas por valor de 200.000 millones de dólares para el sector, numerosas aerolíneas han recibido cuantiosos apoyos públicos valorados en unos 26.000 millones de euros solo en la UE.

En el Estado español Iberia y Vueling han recibido 1.010 millones de euros en préstamos avalados por el Estado, mientras que Aena ha obtenido casi 2.000 millones de euros (300 directamente del ICO -Instituto de Crédito Oficial-). Importantes cifras a las que se sumará otra inyección millonaria del Gobierno en el marco del instrumento de ayudas estatales que se está negociando en la Comisión Europea.

A día de hoy, la aviación es el único sector de la UE cuyas emisiones de CO2 siguen creciendo, con un aumento del 26% desde 2013. Al mismo tiempo, las aerolíneas disfrutan de importantes exenciones fiscales que, por ejemplo, les permiten ahorrar 27.000 millones de euros anuales, solo en impuestos, al combustible en la UE. Además, al contrario que el resto de sectores, no tienen un compromiso de descarbonización.

A pesar de ello, la industria insiste en exigir ingentes rescates públicos sin ninguna obligación ambiental o de cualquier otro tipo para compañías cuyos beneficios se realizan a costa de aumentar sus impactos sobre el planeta y las personas. Las organizaciones ecologistas reclaman que, si se llegan a producir estos rescates, se haga con compromisos ambientales, entre los que tienen que estar la adopción de una senda de descarbonización antes de 2050 sin créditos de carbono, la aceptación de un impuesto al queroseno y de los billetes aéreos, y la introducción de un porcentaje obligatorio de combustibles derivados de energías renovables (‘power to liquid’).

En cualquier caso, las demandas ecologistas enfatizan que se debe priorizar el apoyo a los servicios públicos. En lo que respecta al transporte, el servicio esencial que se debe apoyar es el transporte público. Estos operadores están haciendo frente a pérdidas millonarias y no han podido acogerse a ninguna de las ayudas ofrecidas por el Gobierno.

La ayuda estatal es absolutamente necesaria para mantener este servicio público, ya que el transporte público es la columna vertebral de la movilidad urbana y metropolitana, y pieza imprescindible para garantizar la movilidad de todas las personas. Ninguna ciudad puede dejar caer su transporte público y apoyarse únicamente en el automóvil, sería un error fatal que dispararía los niveles de congestión y contaminación que afectarían a millones de personas.

Para Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF, ahora es el momento de atender, junto a la social, la emergencia ambiental a la que nos enfrentamos. La lucha contra la pérdida de biodiversidad y el cambio climático deberían ser los destinos prioritarios de los fondos públicos, a través de varias acciones, medidas y planes: fomentar e instalar energías renovables (con medidas especiales para impulsar la participación ciudadana), mejorar la eficiencia energética de los edificios, apostar por la agroecología, etc.

Estos sectores son fuente muy importante de empleo y nos ayudarán a afrontar la crisis ecológica. Seguir apoyando a las empresas más contaminantes (mayoritariamente de capital extranjero) nos hará aún más difícil afrontar la emergencia climática y ecológica, frenará la transición energética y contribuirá a agravar los riesgos de crisis sanitaria.

sábado, 25 de enero de 2020

#hemeroteca #poblacionchina #estereotipos | Ni geishas ni sumisas: la lucha contra los estereotipos de las mujeres chinas en España

Imagen: Nueva Tribuna
Ni geishas ni sumisas: la lucha contra los estereotipos de las mujeres chinas en España.
Con motivo del comienzo, a partir de este sábado 25 de enero, del año número 4718 del calendario lunar, nos acercamos a las mujeres de origen chino residentes en España.
Lucía Cortés · AmecoPress | Nueva Tribuna, 2020-01-25
https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/ni-geishas-ni-sumisas-lucha-estereotipos-mujeres-chinas-espana/20200125123423170436.html

Una de las tantas leyendas que circulan en torno al año nuevo chino dice que la rata fue la primera en llegar ante el Emperador de Jade cuando convocó a todos los animales. Con ella dará comienzo, a partir de este sábado 25 de enero, un nuevo ciclo: el año número 4718 del calendario lunar bajo el signo de este pequeño roedor.

En Madrid, se ha convertido ya en una tradición celebrar esta festividad con una amplia gama de actividades que tienen su epicentro en el barrio de Usera. Durante unos días, la comunidad china que vive en España se volverá más visible que nunca. Un colectivo tradicionalmente más reservado que toma las calles para proclamar sus tradiciones y cultura milenarias. Por este motivo nos hemos querido acercar a las mujeres de origen chino y conocer un poco más de cerca los estereotipos y la realidad en la que se mueven.

En la actualidad viven en nuestro país 193.207 personas de nacionalidad china de las que 97.880 son mujeres, según datos del INE a 1 de julio de 2019 (últimas cifras publicadas). El 1 de enero de 2002 eran únicamente 30.268. Buena parte de la migración china que se ha asentado en España procede de la provincia oriental de Zhejiang. El primer boom se vivió en la década de los 80 y 90 aunque en etapas más recientes se han diversificado las zonas de origen. Se trata en todo caso de personas que buscaban nuevos horizontes al albor del crecimiento económico español.

Ellas se enfrentan a una doble discriminación por el hecho de ser mujer y estar racializadas. En ocasiones, además no conocen la lengua española, tan distinta de la suya materna, lo que las hace más vulnerables a sufrir situaciones racistas. Al fin y al cabo, cuando a la condición de género se le suma la diversidad racial, las mujeres se encuentran más desprotegidas ante la exclusión social. A qué estereotipos se enfrentan, cuál es la realidad de su día a día y qué discriminaciones sufren por su origen y por ser mujeres.

Fetichización y exotismo
Quan Zhou, autora de ‘Gazpacho Agridulce’ y ‘Andaluchinas por el mundo’ destaca que “ha habido una hipersexualización y fetichización de lo que es la mujer asiática en el sentido de qué exótica”. “Lo que tienen es esa imagen de chica sumisa que dice que sí a todo, que es cute. También creo que se ha visto influido por el manga”. “Luego no coincide con la realidad, casi todas las chicas asiáticas o descendientes como yo tienen mucho carácter”. Señala lo que ella llama “la fiebre amarilla”, personas fanáticas de la cultura china que pueden provocar que dejen de verlas como una mujer en su individualidad y más como parte de un todo. En el extremo contrario a esta fetichización comenta que también “hay gente que te rechaza por completo debido a tu etnia”. Y rememora anécdotas como cuando a su hermana le dicen “eres muy guapa para ser china”.

“Como esa lejanía, esa idea exótica que a su vez está fomentada por los medios donde siempre sale la misma caricatura estereotipada y simplista de lo que es ser un chino y de lo que es ser una mujer china. No hay variedad en los medios entonces eso crea que la gente con la que nosotros interactuamos diga “ay eres muy guapa para ser china”, “hablas muy bien español” y ese tipo de cosas”. “Nos retratan exactamente igual en todos lados, sea humor o sea noticia, y eso perpetua los estereotipos. No tienen esa sensibilidad y no hay representación. Tiene que haber visibilidad y tiene que haber educación”.

Susana Ye, periodista, colaboradora de El País y Cuarto Poder y creadora del documental 'Chiñoles y bananas', cuenta algunos de los estereotipos a los que se enfrentan las mujeres de origen chino. Ella también ha escuchado aquello de “eres muy guapa para ser china”. “Ese comentario que en principio podría ser halagador, no lo es en absoluto. Por un lado, relativiza tu físico en comparación con un supuesto conjunto; lo que se supone que es un aplauso en realidad es un tortazo”, sentencia. Al igual que Zhou, ella pone el foco en tendencias recientes como fenómeno del k-pop coreano o el boom del turismo chino como promotoras de un cambio de visión hacia las mujeres. Además, apunta a la identificación por parte de muchas personas de la mujer china como “ejemplo de femineidad” desde un punto de vista patriarcal. “Es una mujer delicada, dulce, obediente, que no da problemas, que prioriza la familia, esa compañera de vida que no cuestiona a su pareja. Esto viene un poco por la fantasía que hace muchísimo tiempo se ha instalado a través del cine y la literatura. Al fin y al cabo, ¿cuál ha sido la imagen que se ha instalado tradicionalmente de la mujer asiática? La geisha”. “En general persiste esta idea de que somos serviciales, eso toda la comunidad china, pero en particular sobre las mujeres”.

Líderes del autoempleo
Más allá de estereotipos, bulos y prejuicios, lo cierto es que la comunidad china destaca por poseer una mentalidad ligada a la filosofía del trabajo. El espíritu emprendedor es lo que empuja en multitud de ocasiones a las migrantes chinas de su país de origen hasta España. Pese al bulo extendido a todo el colectivo de migrantes en España, rara vez recurren a las ayudas asistenciales del Estado.

Así lo explica un reciente informe del Ayuntamiento de Barcelona “Barcelonesas de contexto social chino. Retos y oportunidades para la ciudad”, por el cual el consistorio de la capital catalana entrevistó a un grupo de mujeres de origen chino para acercarse a la realidad en la que viven estas mujeres. Entre ellas se señala la tendencia a recurrir a la propia red social y a la capacidad de superación ante situaciones adversas. “Son pocas las que recurren a la administración por desconocimiento de los servicios debido a la barrera lingüística; sensación de falta de eficacia en la intervención debida a los tiempos que requiere; y desconfianza y temor a la fiscalización”.

Desde la campaña Stop Rumores de la Federación Andalucía Acoge, señalan algunos rumores comunes a toda la comunidad china. Y sin duda, todas y todos lo hemos escuchado alguna vez: si abren tantos negocios es porque no pagan impuestos. O que reciben un trato de favor para conseguir nuevos locales o que incumplen la normativa laboral en cuanto a los horarios. Sin embargo, señalan que “la mayoría de personas de China que llegan a España lo hacen para iniciar actividades empresariales, lo que beneficia al país por la aportación vía impuestos o la creación de empleo”. Así lo indican las cifras, una alta prevalencia del autoempleo pues 57.922 personas de nacionalidad china están dadas de alta como autónomas, es decir, un 16,9% del colectivo de autónomos de origen extranjero, según datos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos a julio 2019.

En la lucha para contrarrestar las noticias falsas esparcidas contra las personas migrantes y refugiadas está el proyecto Maldita Migración, de Maldita.es. Hasta ahora han podido observar como el bulo más difundido hacia la comunidad china afecta a ambos sexos. Al igual que recoge Stop Rumores, les han llegado numerosos bulos que sostienen que "los chinos no pagan impuestos". “Hemos entrado al contenido y hemos investigado que eso no es así. Y que la nacionalidad no tiene nada que ver en este caso”. Desde Maldita señalan el peligro que entrañan estos bulos, aparentemente inocuos. “Los bulos generados en torno a la población migrante y refugiada alimenta el discurso del odio hacia ellos y les expone al debate público y social”.

La trampa de generalizar
Para Yue Fu, cofundadora de Liwai Acción Intercultural, los estereotipos hacia la comunidad china han ido llegando por oleadas. “En los años noventa hubo una serie de problemas dentro de la propia comunidad china, de forma interna, entonces la gente empezó a la comunidad china como una mafia. De ahí surgieron los estereotipos como que los chinos no mueren, de que todos trabajan para las mafias. Todos estos estereotipos ya están un poco anticuados, pero siguen existiendo. Hace poco surgió otra oleada con que los chinos lavan dinero. El año pasado con el caso del BBVA, que todas las bancas cierran y bloquean cuentas chinas, que lo siguen haciendo hasta el día de hoy. Si vas a un banco, ya sea Bankia o BBVA, y tú dices que tienes nacionalidad china te dicen, literalmente, que no te pueden abrir la cuenta porque eres chino. A mí me lo han dicho”. Fu hace referencia a la situación de bloqueo masivo de cuentas bancarias que afectó muy especialmente a personas de nacionalidad china a las puertas del año nuevo chino del pasado año y que produjo gran malestar en la comunidad ante la falta de información y desamparo en la que se encontraron.

Sobre los bulos señala el daño que hacen algunos rumores: que comen perros y gatos, que trabajan para mafias. Pero hay otro tipo de información a la que no se da relevancia en los medios. “Por ejemplo, la última semana ha habido dos casos de asesinatos de personas chinas. El de Parla fue el primero y hace dos días un estudiante chino fue asesinado en Moncloa. En una semana han muerto dos personas chinas. La comunidad china vivimos una situación de inseguridad extrema y todo eso no sale a la luz. Está ahora por todos lados el año nuevo chino y la gente no se interesa por estos asesinatos, los medios se interesan solo por la festividad que es lo que más llama la atención”, sentencia.

También pide que deje de verse a la comunidad china como un todo y a las mujeres como un único perfil. “Depende mucho de la clase social, de su contexto socioeconómico, hay mujeres empresarias. Había una mujer china que estaba en la directiva de Telefónica, está también el personal de la embajada, gente de la élite. Luego también de la clase de media, empresarias o gente que trabaja en multinacionales como Huawei u Oppo. Hay mujeres chinas por todos lados. Luego hay otra realidad de la clase obrera que trabaja en otros comercios, de camarera, de dependienta, etc., por cuenta ajena”. A muchas de ellas tampoco son ajenos los problemas de conciliación laboral que afectan a tantas mujeres en nuestro país. “La mayoría de estas mujeres cuando tienen hijos mandan a los niños a China para que los cuiden sus abuelos, la otra generación. Hay otras que tienen que contratar a niñeras o a una persona que les recoja y lleve a los niños al colegio y pagar entonces un dinero extra”. Sobre el año nuevo chino nos cuenta que puede ser un arma de doble filo: por un lado es muy positivo en cuanto a visibilización y promoción de la cultura y por otro puede caer en la folklorización. “Todo es muy folklórico. (...) Consideramos que esto significa que la gente se está acerando, se está integrando, pero de hecho esto es bastante superficial. Al final la comunicación y el acercamiento real tienen que ser entre las personas”.

martes, 10 de diciembre de 2019

#hemeroteca #urbanismo #exclusionsocial | Arquitectura hostil: una ciudad contra los sintecho

Imagen: Nueva Tribuna
Arquitectura hostil: una ciudad contra los sintecho.
Cándido Marquesán Millán | Nueva Tribuna, 2019-12-10
https://www.nuevatribuna.es/opinion/candido-marquesan-millan/arquitectura-hostil-ciudad-sintecho/20191210120856168984.html

Este fin de semana leyendo sin saber cómo, he podido acceder a una pagina Web argentina titulada APU Agencia Paco Urondo. Periodismo militante, donde aparecía un artículo, para mí impactante, ‘Arquitectura hostil: la ciudad como un territorio sin pobres’ de la periodista Nadia Mayorquín. De verdad sobrecoge el nivel de crueldad al que puede llegar el ser humano.

Señala Nadia que en Buenos Aíres se diseñan bancos de cemento que simulan ser confortables, hiedra de plástico que simula naturaleza viva para embellecer el paisaje urbano, pinchos en los aparadores y hasta zumbidos de alta frecuencia. Estrategias urbanísticas que intentan desalentar las conductas no deseadas por el poder. La arquitectura hostil es una tendencia de diseño urbano donde los espacios públicos se construyen o alteran para desalentar su uso. Hay un mobiliario de vocación disciplinaria. Los más afectados por esta estrategia son las personas sintecho y los jóvenes. Esta tendencia está más típicamente asociada como medio de repeler a las personas sintecho, por ejemplo, en la forma de "pinchos anti sintecho", los cuales son colocados en superficies planas para impedir su uso como lugar de descanso. Ya en el extremo de la crueldad humana habla de “Basureros “inteligentes” que por su diseño hermético pretenden servir “para evitar que la gente se meta y saque basura” según lo expresó Eduardo Macchiavelli, ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires. Solamente lo puedan usar los vecinos y los comerciantes que disponen de una tarjeta magnética. En la Avenida Corrientes se han instalado 18 de estos artefactos inteligentes. La imagen que aparece a continuación se comenta sola.

Mas lo descrito en Buenas Aires se ha convertido en algo común en otras muchas ciudades del mundo, como en Nueva York. Este domingo ‘La Vanguardia’ publicaba un reportaje titulado ‘Mejor te traes la silla de casa’. El subtitulo es muy claro “A medida que crece la población de los sintecho, Nueva York intensifica la “arquitectura hostil”, esas armas de diseño para excluir a la gente del espacio público. Se comenzó a diseñar hace una par de décadas, cuando la polarización de la desigualdad distanció a los superricos de los pobres. En la calle 87, cerca de la Tercera Avenida de Manhattan, en una valla se han instalado unos pinchos metálicos para impedir que la gente se siente. Lo curioso es que los vecinos los utilizan para amarrar sus perros. En la calle 77 hay una valla con barra antiasiento. Bancos verticales que van contra la naturaleza de un banco en la calle 86. Alféizar con pinchos en edificio residencial en calle 86 y Park. Un banco para tumbarse de los de diseño de “cara amigable” según el arquitecto Tobías Armborts. El objetivo es evitar que utilicen el espacio público los alrededor de los 79.000 sintecho neoyorkinos. Los llamados 'homeless', un triste atractivo de la "ciudad de los rascacielos", donde la miseria contrasta con la reluciente riqueza, y miles de personas, incluso niños y ancianos, carecen de una casa. Todas estas personas sintecho que abundan cada vez por nuestras ciudades, recuerdan a aquellas que el gran novelista inglés del siglo XIX, Charles Dickens, reflejó en sus novelas ‘Oliver Twist’ o ‘La pequeña Dorrit’. Obras en las que ejercitó la crítica a la pobreza y a la estratificación social de la era victoriana.

En España no nos quedamos atrás. No vamos a ser menos. La Fundación RAIS –Red de Apoyo a la Integración Sociolaboral– calcula que hay en España unos 30.000 sin techo, el mayor estado de vulnerabilidad y desprotección posible. Cáritas en el informe '¿En qué sociedad vivimos?' eleva la cifra a 40.000. Por ello, los observamos por todas las ciudades españolas. De septiembre de 2018 es un reportaje de El País, titulado ‘Una guía de la arquitectura contra los pobres en España’, realizado por José Manuel Abad Liñán. David Alameda y Javier Galán. Las ubicaciones analizadas con este tipo de arquitectura son A Coruña, Albacete, Alicante, Almería, Barcelona, Bilbao, Cádiz, Castellón, Córdoba, Madrid, Girona, Granada, Huesca, Ibiza, Jaén, Las Palmas, Lleida, Logroño, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, San Sebastián, Sevilla, Tarragona, Tenerife (varias localidades en la isla), Valencia, Valladolid, Vigo, Vitoria y Zaragoza. Insertan algunos dibujos de este diseño arquitectónico: bancos con apoyabrazos para que no se puedan tumbar: una superficie resguardada queda inutilizada con unos pinchos; e igualmente un soportal con .rejas. Y otros más artilugios crueles...

En mi ciudad Zaragoza hace unos años en la Avenida Clavé había una zona ajardinada muy agradable con una fuente, bancos, arbolada que producía sombra para el verano. Mas, al estar habitada por transeúntes, sintecho, fue desmantelada y convertida en una zona inhóspita, porque así lo demandó la vecindad. También es cierto que eran frecuentes los altercados. No obstante, la responsabilidad es de la Administración por dejar tirados en la calle a gente aquejada de enfermedades psicológicas o de alcoholismo. Son seres humanos.

Todo lo descrito es una prueba del nivel de deshumanización al que se puede llegar en esta sociedad actual, especialmente en el ámbito de las ciudades. Hay seres humanos que sobran. Lo explicaba muy bien Bauman Zygmunt en el 2005 en su libro ‘Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias’. Me fijaré en la reseña que hace a tal libro Sonia Cajade Frías en la ‘Revista de Antropología Social de la Universidad Complutense de Madrid’ de 2010. Bauman plantea una de las paradojas más inquietantes de la modernidad: la producción de una cultura de “residuos humanos”, toda una masa de “poblaciones superfluas” de emigrantes, refugiados y demás parias. Antes, esta generación de residuos superfluos era desviada y reabsorbida por otros lugares a los que todavía no había llegado el proceso de modernización. Sin embargo, en las actuales condiciones de globalización, de extensión de la modernidad a todo el planeta, lo anterior se ha vuelto imposible, pues aquellos lugares se encuentran actualmente también “llenos”. De este modo, la eliminación, el reciclaje —o cuando menos “invisibilización”— de los residuos no deseados se ha convertido en uno de los principales problemas de las sociedades contemporáneas, para el que, es necesario buscar “soluciones locales a problemas producidos globalmente”. Estos procesos de “modernización perpetua, compulsiva, obsesiva y adictiva” extendidos a todo el planeta han dado lugar a una aguda crisis de la industria de eliminación de residuos humanos. Mientras que la producción de residuos humanos persiste en sus avances y alcanza nuevas cotas, en el planeta escasean los vertederos y el instrumental para el reciclaje de residuos”. De ahí, la creciente preocupación por cuestiones como la inmigración y las solicitudes de asilo, así como por los fenómenos de superpoblación en distintas zonas del planeta, todo lo cual centra la atención social e institucional hacia las fronteras construidas y genera una potente “industria de la seguridad” temerosa de la rebelión de los márgenes.

Termino con unas reflexiones. En su libro ‘Vidas al descubierto. Historias de vida de los sin techo’, las sociólogas Elisabet Tejero y Laura Torrabella, nos advierten de la posibilidad de que cualquier persona, en una determinada época de su vida, puede llegar a encontrarse en una situación sintecho. Tal como ha señalado Beck, las teorías de la sociedad del riesgo nos advierten sobre la universalización y democratización de los riesgos, no solo de perder posiciones de bienestar, sino, de manera más radical, verse inmerso en una situación de pobreza y exclusión. Nadie está libre por diferentes circunstancias, el verse obligado a dormir entre cartones en un cajero.

Y TAMBIÉN…
Mejor te traes la silla de casa.
A medida que crece la población de los sintecho, Nueva York intensifica la “arquitectura hostil”, esas armas de diseño para excluir a la gente del espacio público.
Francesc Peirón | La Vanguardia, 2019-12-08
https://www.lavanguardia.com/vida/20191208/472104790481/mejor-te-traes-la-silla-de-casa.html
Arquitectura hostil: la ciudad como un territorio sin pobres.
La ciudad es contemplación y acción. No está vacía, cuando no tiene aquello que la convierte en espacio de acción, no fomenta la interacción y socialización, es sólo espectáculo.
Nadia Mayorquín | APU · Agencia Paco Urondo, 2019-04-28
http://www.agenciapacourondo.com.ar/cultura/arquitectura-hostil-la-ciudad-como-un-territorio-sin-pobres
Una guía de la arquitectura contra los pobres en España.
Las calles están salpicadas de obstáculos que impiden el descanso de las personas sin hogar que casi siempre pasan desapercibidos para el resto de ciudadanos. Este es un recorrido por la llamada 'arquitectura hostil' en una treintena de ciudades españolas.
José Manuel Abad Liñán / David Alameda / Javier Galán | El país, 2018-09-17
https://elpais.com/sociedad/2018/09/05/actualidad/1536157307_408801.html

jueves, 28 de noviembre de 2019

#hemeroteca #franquismo #ideologiadeodio | El fascismo no es respetable. (Acunando al patriarcado)

Imagen: Nueva Tribuna
El fascismo no es respetable. (Acunando al patriarcado).
Teresa Galeote | Nueva Tribuna, 2019-11-28
https://www.nuevatribuna.es/opinion/teresa-galeote/fascismo-es-respetable-acunando-patriarcado/20191128105400168609.html

En 1947, Antonio Vallejo Nágera es nombrado por las instituciones franquistas profesor de Psiquiatría en la Universidad de Madrid, cargo que desempeñó hasta 1959, siendo el primer catedrático numerario de dicha especialidad en la Universidad española. El psiquiatra dotó de base científica la política franquista al afirmar que el “marxismo” era una enfermedad incurable. Amparándose en tal pensamiento, se justificaron los robos de bebés para apartarlos de tan terrible lacra y educarlos en los cánones que el régimen impuso.

El psiquiatra del régimen franquista afirmaba que la tríada “Dios, Patria y Familia”, principal valor de la raza hispana, se había degenerado y que el pensamiento marxista de la lucha de clase había pervertido a la sociedad. Vallejo Nágera se centraba en la influencia de la cultura obrerista que se estaba implantado, la cual desembocaba en una enfermedad social:

“Las epidemias de San Vito se han visto sustituidas por otras epidemias que causan numerosas víctimas, por haberse traducido en lucha de clases. Han desaparecido de la conciencia colectiva las constelaciones. Dios, patria y familia que tanto influyen en la sensibilidad del pueblo”.

“El fenotipo amojamado, anguloso, sobrio, austero, se transformaba en otro redondeado, ventrudo, sensual, venal y arribista, hoy predominante. Tiene tan estrecha relación la figura corporal con la psicología del individuo que hemos de entristecernos de la pululación de Sanchos y penuria de Quijotes”.

En la revista 'Acción española' del año 1936, el psiquiatra afirmaba lo siguiente: “En las clases bajas populares predominan los deficientes mentales y los incultos más que en otros estratos sociales superiores”.

Enrique González Duro sostuvo que Vallejo Nágera se proponía restaurar la inquisición, porque el psiquiatra sostenía que el español tenía sangre inquisitorial y era preciso recuperarla por el bien de España.

“Corre sangre de inquisidores por nuestras venas y en nuestros genes paternos y maternos están incrustados cromosomas inquisitoriales”.

Consideraba que las ideas que habían invadido el país, durante la República, eran antipatrióticas, extranjeras y corruptoras de los valores hispánicos. Sus ideas fueron bien vistas por el gobierno, ya que en 1938 se encargó al psiquiatra el estudio definitivo que dotaría de carácter científico la represión que se ejercía contra las personas leales a la República. Para dicho estudio, Vallejo Nágera creó el Gabinete de Investigaciones Psicológicas, un organismo que estaba bajo la jerarquía de la dirección de campos de concentración de prisioneros. La institución creada era una copia del Instituto Alemán que difundió las ideas nazis sobre la eugenesia.

Desde el Instituto, el psiquiatra desarrolló una de sus teorías, la cual consideraba a los marxistas y los individuos de los estratos sociales más bajos gentes a erradicar para mejorar la raza hispánica. Según él, ésta debía elevarse a sus momentos más gloriosos. Querían experimentar con hombres y mujeres de las prisiones y campos de concentración para identificar y destruir el mal marxista. El estudio se realizó en el campo de concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos). En dicho campo existían 3.000 soldados republicanos y más de 600 brigadistas internacionales; el estudio fue recogido en el trabajo, 'Psiquismo del fanatismo marxista'. El doctor Vallejo Nágera y otros como él inyectaban a su pacientes cardiazol, un fármaco que llevaba al borde la muerte, provocaba también el coma hipoglucémico, el choque acetilcolínico, la carbonarcosis, el bombeo espinal, además de realizar lobotomías.

En la Revista Semana Médica Española, 1939. Afirmaba:

“La inferioridad mental de los partidarios de la igualdad social y política o desafectos. La perversidad de los regímenes democráticos favorecedores del resentimiento promociona a los fracasados sociales con políticas públicas, a diferencia de lo que sucede con los regímenes aristocráticos donde sólo triunfan socialmente los mejores".

Para él, el ideario marxista y la igualdad social favorecía a los inferiores mentales, incapaces de ideales espirituales y a quienes solo les satisface las apetencias animales. Y en aras a fomentar a los mejores, todo hombre debía estar dispuesto a procrear la raza:

“Constituye un deber de todo buen ciudadano, consciente de la responsabilidad moral de su destino histórico crear una familia, si tiene capacidad y salud para ello. Es el solterón, por regla general, un mal patriota y un mal ciudadano, o un enfermo. Piensen los solterones seriamente sus deberes para con Dios, la Patria y el Estado y confirmarán el precedente aserto [...] El ciudadano modelo de la Nueva España será casado y prolífico.”. Vallejo Nágera, 'Política racial del nuevo estado', Editorial Española 1938, p. 55

Sobre la mujer
Antonio Vallejo Nágera consideraba que las mujeres eran fundamentales para el estudio que él pretendía y, por ello, en mayo de 1939, sometió a 50 presas republicanas a un experimento racial; eligió a mujeres de la prisión provincial de Málaga, de distintas edades. Sus investigaciones le permitieron degradar la figura de aquellas mujeres republicanas, que tachaba en sus estudios como un "ser degenerado, lleno de ferocidad y de rasgos criminales", tesis que publicaría años más tarde en la Revista Española de Medicina y Cirugía para dejar constancia de la temible influencia del "gen rojo" y la necesidad de extirparlo. No se conoce la identidad de aquellas mujeres que estuvieron expuestas durante un tiempo a tan humillantes pruebas. El psiquiatra redactó un amplio informe de sus víctimas. Aquellas "mujeres marxistas" eran cincuenta: 33 condenadas a muerte, 10 a reclusión perpetua y las 7 restantes tenían penas de entre 10 y 15 años. Hasta les robó el nombre. Ningún archivo pone nombres y apellidos a las presas malagueñas, aunque se conoce cómo el temido psiquiatra las consideraba peligrosas en diferentes niveles de grupos, considerando a las marxistas las más degenerada. Entre las conclusiones, Nágera afirmó que "la mujer roja y la mujer en general tenía rasgos físicos de extraordinaria inferioridad con respecto al hombre".

Esperanza Bosch, autora de 'La psicología de las mujeres republicanas según el Dr. Antonio Vallejo Nágera' declara en su estudio que el psiquiatra estaba convencido de que las mujeres tenían un virus que era necesario extirpar y que ser de izquierdas tenía una inconfundible relación con la perversión humana. Las mujeres republicanas sufrieron una espuria denigración en la posguerra, por parte de la dictadura franquista. Esperanza Bosch afirma: "A estas mujeres les quitaron a sus hijos para destruir sus mentes y anular sus voluntades". Aquellas cincuenta presas fueron el primer material de un estudio sistemático sobre las teorías nazis, que el Franquismo asumió y practicó.

El psiquiatra afirmaba que el psiquismo femenino tiene muchos puntos con el psiquismo infantil y con el instinto del animal, y que ese instinto primario despierta en el sexo femenino la crueldad, ya que ésta tiene una gran carencia de inteligencia. El psiquiatra, además de buscar el llamado “gen rojo”, definía a la mujer como un ser inferior al servicio de la maternidad; escribió numerosas páginas que intentaban demostrar la inferioridad de las mujeres. Entre otras perlas misóginas, afirmó lo siguiente:

"A la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de la isla de Kerguelen, ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella".

Mirta Núñez, profesora y ex-directora de la Cátedra de Memoria Histórica, de la Universidad Complutense de Madrid, asegura que el principal objetivo era vejar a la mujer que había transgredido los límites de la feminidad tradicional durante la República. De algún modo, esta humillación quería provocar que la vergüenza a la que habían sido sometidas delante de sus vecinos les forzara a regresar al hogar y al ámbito familiar, de donde nunca debieron salir. Igualmente, las presas políticas que habían hecho de enlaces en los partidos o habían combatido como milicianas en el bando republicano, fueron severamente castigadas por “adhesión a la rebelión militar”. Pero además, sobre ellas recaía la losa de ser consideradas traidoras de su género. Toda una visión sostenida en las “investigaciones científicas” del psiquiatra y militar Antonio Vallejo-Nágera, que ha pasado a la historia por sus estudios misóginos sobre la mujer republicana. Fue uno de los impulsores de la segregación entre hijos y madres rojas, con el objetivo de evitar que los pequeños “se contagiaran” de su ideología. “De ahí procede todo el problema de los niños robados”, afirma Mirta Núñez.

No hay que olvidar que las órdenes religiosas entraron de lleno en la dictadura para encargarse de la administración y vigilancia de las presas. Las monjas coaccionaban a las encarceladas para que regresaran al seno de la Iglesia y cumplieran con todos los ritos. En 1940, 22 congregaciones se repartían la gestión de las prisiones en España, entre ellas las Hijas de la Caridad, que lo hicieron en Las Cortes de Barcelona. El gobierno y la Iglesia querían “recristianizar” a la sociedad que se había alejado de la moral católica.

El hacinamiento y el tratamiento que recibieron varias de las mujeres que pasaron por allí, bien podía ser calificado como, “almacén de reclusas”. Algunas recuerdan haber dormido junto a otras seis mujeres en celdas acondicionadas para dos personas. La falta de higiene, las malas condiciones sanitarias, el hambre y la expansión de enfermedades se aliaban allí con la angustia de escuchar cada noche los disparos que en el cercano cementerio del Este acababan con la vida de hombres y mujeres a los que Franco considera enemigos.

Las mujeres abarrotaron las cárceles, sobre todo en los primeros años de posguerra. La madrileña cárcel de Las Ventas, creada por Victoria Kent, primera Directora General de Prisiones de la historia de España, con el objetivo de modernizar y dignificar las condiciones de las reclusas, se vio desbordada con 3.500, cuando estaba pensada para 500 reclusas.

Juan Antonio Vallejo Nágera, muere en Madrid, el 25 de febrero de 1960, pero su pensamiento fascista contra las mujeres está aún presente.

lunes, 5 de agosto de 2019

#hemeroteca #politica | El ariete de Vox. ¿Cómo combatir la falsa diversidad de la alt-right española?

Imagen: Nueva Tribuna / Santiago Abascak e Ignacio Garriga
El ariete de Vox. ¿Cómo combatir la falsa diversidad de la alt-right española?
Alejandro Diéguez Morato | Nueva Tribuna, 2019-08-05
https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/vox-politica-lgtb-psoe-democracia/20190805130157165105.html

Imaginemos una realidad alternativa. Nos situamos en el pasado 28A, elecciones nacionales. El PSOE logra 123 escaños, cumpliendo las altas expectativas que había generado, tras una campaña incendiaria el PP cae pero logra mantener su hegemonía en la derecha, el bipartidismo se refuerza con respecto a los nuevos partidos.

Llega la inauguración del congreso. Cientos de fotógrafos y periodistas se agolpan a las puertas y en los pasillos. Los equipos van de un lado a otro, en medio de la confusión nadie se da cuenta de un detalle. Los diputados se sientan y la mesa de edad da inicio a la legislatura. En ese momento y sólo entonces, los periodistas se percatan. De los 350 diputados, solo hay dos mujeres y para mayor sorpresa, una de ellas es del partido de la alt-right Vox.

Por supuesto, esto es una invención. España, gracias a la lucha de miles de mujeres en la calle y en la tribuna, tiene el orgullo de tener uno de los parlamentos con mayor porcentaje de mujeres. Gracias a la lucha feminista y a la dedicación de políticas históricas como Campoamor o Nelken este escenario es imposible.

Para que la gente se sienta representada, ha de compartir atributos con los diputados. Los escaños han de llenarse de reflejos de la sociedad. En 1978, 21 mujeres no eran suficientes siendo este género un 50% del país y en 2019 sólo dos diputados negros no son suficientes para representar un 2,4% de la población.

En estas elecciones casi ocurre un suceso muy particular. Si no fuera por un diputado del partido socialista, de los 350 miembros del congreso, sólo uno habría sido negro. Y, aún más chocante, este diputado sería Ignacio Garriga, de Vox.

¿Es Vox un partido decente maltratado por la izquierda mediática?, ¿Se puede ser xenófobo teniendo diputados negros o machista teniendo diputadas? ¿Tenemos más ejemplos de este fenómeno en otros países?

Esta estrategia no es nueva, responde a una táctica típica de los nuevos movimientos de la alt-right a nivel internacional. La idea básica es usar a miembros de un colectivo determinado para mantener discursos xenófobos y dificultar que sean criticados por los medios o la oposición.

Trump fue uno de los primeros que puso de moda esta idea. Como señala el corresponsal de la Casa Blanca del Washington Post Toluse Olorunnipa, el ahora presidente se hizo fotos en la campaña con banderas LGBT y bromeó sobre que las personas transexuales podían usar el baño que quisieran en sus oficinas. Usó a personas de estos colectivos buscando una apariencia de tolerancia pero luego ha legislado y ejercido el poder en su contra.

Desde la oposición, esta idea se aplica en su relación con los medios: Si te acusan de racista: Manda a una persona negra a defender tus ideas. ¿Te tachan de machista? Pues mandas una mujer. Es una estrategia que puede parecer absurda, ¿Que importa a quien manden, si en los debates se responden a las ideas?

Esta táctica les funciona gracias una de las ideas más integradas en la izquierda española e internacional: La “Standpoint theory”. La premisa básica de este concepto es la siguiente: Si quieres debatir sobre un conflicto, has de tener en cuenta la visión de las personas que viven ese problema por encima de las que no. De esta manera para hablar de aborto se ha de escuchar a las mujeres, para hablar de racismo a los inmigrantes y para hablar de la comunidad LGBT+ a los miembros de la misma.

Esta visión ha ganado fuerza con la diversificación de las personas poderosas a nivel internacional. Antes, muchos de los políticos, periodistas y personas de influencia mediática eran hombres blancos y heterosexuales. Estos debatían sobre todos los problemas y muchas veces se perdía la visión de las personas que viven esa realidad en su día a día.

Esta idea ha ayudado a la izquierda a huir del enfoque puramente económico que había sido tan predominante y a enriquecer la raíz de las luchas que defiende pero ha creado un punto débil del que se ha aprovechado la extrema derecha por partida doble.

Por un lado, la ultraderecha usa esta teoría para combatir cualquier crítica en temas delicados. Los tertulianos y periodistas no se atreven a poner contra las cuerdas a un ciudadano negro en temas de inmigración. Temen romper sus propios esquemas y que parezca que le están explicando a un miembro de una minoría que saben mejor que él lo que sufre el colectivo al que pertenece.

Por el otro, usan a estos “voceros” para presentar una especie de corriente contrahegemónica. “No todos los homosexuales estamos a favor de las leyes LGTB” “No todos los inmigrantes estamos a favor de políticas migratorias de acogida”, etc. se plantan como una especie de resistencia contracultural. Hacen que su discurso conservador parezca revolucionario.

Cómo he tratado previamente, el discurso funciona porque gira una idea de la izquierda posmoderna contra sí misma. ¿Cómo va a debatir un hombre blanco de izquierdas con una persona negra nacionalizada o una mujer de Vox sobre lo que supone ser inmigrante o mujer?

La solución que propongo parece sencilla pero es relativamente difícil de aplicar: Se debe retomar el materialismo en la izquierda. Debemos volver al que siempre ha sido nuestro campo de batalla, la visión económica de la historia y los conflictos. En este sentido señala el pensador marxista Paul Mason que en un interesante artículo sobre la vandalización de la tumba de Marx por miembros de la alt-right, hace hincapié en el miedo que tienen estos grupos de una izquierda materialista organizada.

Esto no implica renegar de las nuevas olas de derechos sociales. El feminismo o el antirracismo han de reforzarse dándoles una base económica. ¿Afecta por igual el patriarcado a Ana Botín y a una Kelly? ¿Sufren el mismo racismo los jeques árabes del petróleo y los manteros? Ningún conflicto social se puede entender aparte de la economía. Aun cuando esta no es la raíz, sirve para empeorar el problema.

Siguiendo esta idea ¿Cómo se puede enfrentar a los falsos portavoces de minorías de la alt-right? Con táctica: Nunca caer en expresiones ofensivas como “El negro de Vox”. Confrontar a estas personas con realidades objetivas y alejadas de raza, género o su atributo concreto. Si viene un chico negro le preguntas sobre su postura antiabortista y sobre el golpe de estado franquista (Ignacio Garriga ha apoyado el alzamiento y se enorgullece de que su familia se uniera al mismo) si le quieres hablar de raza te puedes centrar en su postura en temas migratorios nunca hablando directamente de Vox como un partido racista en general.

Hay que abandonar la postura paternalista que ha desarrollado en ciertos casos la izquierda. Una persona por ser homosexual, racializada o mujer no tiene por qué tener unos valores ejemplares. Hay mujeres fascistas, inmigrantes que apoyan el golpe de estado y homosexuales que quieren cerrar las fronteras. Parte del respeto a un colectivo es no idealizarlo ni adscribirlo a tus preceptos morales.

En los últimos años en España, el debate se ha centrado en luchas y conflictos muy variados: La crisis catalana, el drama de los refugiados, el tan necesario feminismo y la lucha por los derechos LGTB. Pero nos estamos olvidando de uno de los problemas que empeoran todo lo demás, la pobreza y la desigualdad.

La ultraderecha se siente cómoda en este terreno. Mucha de su fuerza electoral proviene de enfrentarse a los acuerdos de amplio consenso, ideas que pueden compartir personas desde Podemos hasta el Partido Popular. Para luchar contra ella, debemos sacarles temas que les sean incómodos.

Volvamos a nuestro campo de juego. Retomemos la lucha histórica contra la precariedad y la pobreza. Encontremos en la lucha por la igualdad económica de base la llave para enfrentar todos los problemas previamente mencionados. Aprendamos del antirracismo, del orgullo y del feminismo y dotémoslos de un contenido económico.

Ante unos movimientos sociales con base materialista, esta estrategia dejará de tener sentido. Busquemos la solución a los conflictos actuales en los logros del pasado.

sábado, 4 de agosto de 2018

#hemeroteca #memoria #franquismo | La orgía de fusilamientos del verano del 39 en Madrid

Imagen: Nueva Tribuna / Las Trece Rosas
La orgía de fusilamientos del verano del 39 en Madrid.
En la madrugada del 5 de agosto de 1939, cincuenta y seis personas fueron fusiladas en la tapia del cementerio del Este de Madrid. Entre ellas estaban las "Trece Rosas".
Fernando Olmeda | Nueva Tribuna, 2018-08-04
https://www.nuevatribuna.es/articulo/historia/5-agosto-epicentro-terror/20180725095702154210.html

El mes de abril de 1939 fue caótico en Madrid. En la capital conquistada -donde regía el estado de guerra impuesto por el general Espinosa de los Monteros, comandante del I Cuerpo de Ejército y primer gobernador militar, reinaba la sed de venganza y se produjeron numerosas ejecuciones extrajudiciales. Superados esos primeros días, se puso en marcha la máquina judicial del nuevo régimen, con consejos de guerra sumarísimos sin garantía alguna para los reos, y que solían desembocar, sin piedad alguna, en condenas a la pena capital.

La primera ejecución en la tapia del cementerio data del 16 de abril de 1939. El día más terrible fue el 24 de junio (ciento dos ejecuciones), seguido del 14 de junio (ochenta y dos ) y el día 4 de junio del mismo mes (cuarenta). El 24 de julio fueron ejecutadas cincuenta personas, pero el ritmo se redujo durante una semana (solo cuatro reos fusilados el día 29). El 31 de julio fueron llevados al paredón treinta y cinco republicanos.

Todos los asesinados aquella mañana del 5 de agosto -trece mujeres y cuarenta y tres hombres- residían en Madrid, Puente de Vallecas y Chamartín de la Rosa, salvo uno, de Ciudad Real. Los más jóvenes eran Virtudes González García, José Gutiérrez González, Isidro Hernández de la Fuente, Victoria Muñoz García, Gil Nogueira Martín y Luisa Rodríguez de la Fuente. Tan solo dieciocho años. Una gran mayoría tenía menos de treinta.

Hasta aquel día habían sido fusiladas dieciocho mujeres (María Panticosa Riaza el 7 de mayo; Milagros Albarrán Muñoz el 26 de mayo; Concepción González Martínez el 4 de junio; Manuela y Teresa Guerra Basanta el 24 de junio; Ángeles Pomariega Panizo el 8 de julio; Felicitas Manjón García el 12 de julio; Carmen Santos Bueno el 14 de julio; Francisca Orejón López el 17 de julio; Ángela Jiménez Sebastián, Josefa Perpiñán García y Clotilde Vidal Martín el 24 de julio; Juana Benito Sanz, Visitación Blanco González, Josefa Gutiérrez Moreno, Isabel Huelgas de Pablo, Aurora López Lobo y Josefa Rodríguez Fernández el 31 de julio). Solo aquella madrugada del 5 de agosto fueron fusiladas trece. Las "Trece Rosas". En su carta de capilla, Julia Conesa Conesa escribió: "Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no me lloréis nadie. Salgo sin llorar. Cuidar a mi madre. Me matan inocente, pero muero como debe morir una inocente. Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija, que ya jamás te podrá besar ni abrazar. Besos para todos, que ni tú ni mis compañeros lloréis. Que mi nombre no se borre en la historia"

Entre 1939 y 1940 se ejecutó en la tapia a unas 2.000 personas. Los fusilamientos continuaron hasta 1944 (el último data del 4 de febrero de ese año), aunque la media diaria fue decreciendo, y posteriormente en las instalaciones militares de Carabanchel. En el listado oficial del Ayuntamiento de Madrid pueden consultarse los nombres de los casi 3.000 ejecutados.

domingo, 27 de mayo de 2018

#hemeroteca #lenguaje #politica | Los silbatos para perro y el discurso nacionalista de Rivera

Imagen: Nueva Tribuna / Albert Rivera y su 'España Ciudadana'
Los silbatos para perro y el discurso nacionalista de Rivera.
El término ‘dogwhistle politics’ -política del silbato para perros- es la expresión metafórica que se usa en filosofía del lenguaje y lingüística para denominar un fenómeno que es bastante común en el discurso político.
José R. Torices | Nueva Tribuna, 2018-05-27
https://www.nuevatribuna.es/articulo/espana/discursonacionalista-albertrivera-espa%C3%B1aciudadana-ciudadanos-populismo-nacionalismo-rivera-arrimadas/20180527131936152346.html

El término ‘dogwhistle politics’ -política del silbato para perros- es la expresión metafórica que se usa en filosofía del lenguaje y lingüística para denominar un fenómeno que es bastante común en el discurso político. Un silbato político -por abreviar- es un acto de habla que se caracteriza por enviar un mensaje doble: uno al conjunto de oyentes que lo reciben -audiencia general-, y otro, un mensaje codificado que solo puede ser captado por una parte de esos oyentes -audiencia objeto-. La metáfora con los silbatos para perros es clara: estos silbatos lanzan un sonido con una frecuencia tan alta, que solo los perros pueden oírlo, pero no así los humanos. La idea es que, en un acto de habla como el del silbato político, el mensaje codificado, el que es silbado, solo es audible para una parte de los oyentes. Normalmente, este mensaje silbado comunica un contenido de naturaleza racista, homófoba o clasista. Como ha señalado el filósofo Jason Stanley, en su libro de 2015 ‘How Propaganda Works’, en nuestras democracias liberales, que un político ataque de manera explícita valores como la igualdad, la libertad o la justicia arremetiendo contra determinados sectores de la población conlleva el rechazo inmediato de la mayor parte de la ciudadanía. Por esta razón, para recibir el apoyo de los más reaccionarios y, al mismo tiempo, no espantar al electorado más moderado, muchos políticos y medios de comunicación afines usan mecanismos de propaganda política más sofisticados, como los silbatos políticos.

El estudio del fenómeno se ha centrado hasta ahora, sobre todo, en la política norteamericana. Uno de los casos de estudio es el de George Bush y su oposición a la decisión Dred Scott. Esta decisión hace referencia a la sentencia emitida por la Corte Suprema de los EEUU en el caso Dred Scott vs. Sandford de 1857. Con ella se negaba el derecho a la ciudadanía a toda persona de descendencia africana. En 2004, en un debate con el demócrata John Kerry, Bush criticó esta sentencia declarando, así, su oposición al aborto y a la decisión de la Corte Suprema de los EEUU de despenalizarlo, en 1973. La comparación entre la decisión Dred Scott y el caso Roe vs. Wade, el caso por el que la Corte Suprema despenaliza el aborto, es habitual en los círculos conservadores. La idea es que, del mismo modo que la Corte Suprema de 1857 erró al considerar que las personas de descendencia africana no eran personas, la Corte Suprema de 1973 erró al considerar que el feto no es una persona. El de Bush era, por lo tanto, un mensaje implícito dirigido a los sectores más radicales del electorado estadounidense, en concreto, a los fanáticos religiosos. Eso sí, sin mencionar nunca explícitamente en su intervención la cuestión del aborto.

El pasado domingo 20 de mayo, el partido de Albert Rivera, Ciudadanos, inauguró su nueva plataforma de participación ciudadana: España Ciudadana. Una plataforma de ciudadanos “libres” e “iguales” que “tiene que servir para recuperar la autoestima de país”, lanzada “para que los ciudadanos vuelvan a creer en su democracia, en sus instituciones, en España […], pero la España moderna, optimista, democrática, europea”. Al final de su intervención Rivera dijo lo siguiente:

“Yo no veo rojos y azules: yo veo españoles. Yo no veo, como se dice, gente urbanita y gente rural: yo veo españoles. Yo no veo jóvenes o mayores: yo veo españoles. Yo no veo trabajadores o empresarios: yo veo a españoles. Yo no veo a creyentes o agnósticos, yo veo españoles.”

Hay un sentido en el que esto que dice Rivera es trivial, pero hay otro sentido, más profundo, si se quiere, y técnico, en el que lo que dice es peligroso. Con este discurso de “ni rojos ni azules, ni trabajadores ni empresarios, ni creyentes ni agnósticos”, Rivera está apuntando al sentir común de una parte importante del electorado al que se dirige. Se trata de un electorado que se siente cómodo posicionado en un espacio político intermedio entre la derecha y la izquierda del espectro, al menos en el plano discursivo. Para este electorado autodenominado “de centro”, las palabras del líder de Ciudadanos son puro sentido común, el reflejo de una España “moderna” que está cansada de derechas e izquierdas, de Franco y de República, de empresario opresor y trabajador oprimido; una España que, como dice Marta Sánchez en su versión del himno y Rivera remarcó en su discurso, no tiene que “pedir perdón” por ser patriota. Para esa parte del electorado, las palabras de Rivera significan lo que significan.

Sin embargo, una porción de ese electorado al que se dirige Rivera es claramente ultraconservadora; algunos saben que lo son, otros no. Se trata de un electorado al que nadie se dirige explícitamente porque hacerlo espantaría a los más moderados -y a los que son ultraconservadores, pero no lo saben-, pero que tanto el Partido Popular como Ciudadanos se disputan. Para los más politizados de ese sector, el discurso de Rivera tiene un timbre similar al discurso del fundador de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera: la crítica al discurso de clases -“yo no veo trabajadores o empresarios: yo veo españoles”, así como la apelación al nacionalismo español por encima de las diferencias territoriales. Volvamos la vista a atrás y recordemos las palabras de Primo de Rivera: “España ha venido a menos por una triple división: por la división engendrada por los separatismos locales, por la división engendrada por los partidos y por la división engendrada por la lucha de clases. Cuando España encuentre una empresa colectiva que supere todas esas diferencias, España volverá a ser grande como en sus mejores tiempos”. Para el oído ultraconservador, y también para el fascista, las palabras de Rivera resultan extremadamente familiares. Esta familiaridad con el lenguaje usado por el líder de Ciudadanos sirve para movilizar ese tipo de voto hacia la formación naranja.

Quizás algunos lectores piensen que este análisis es equivocado, que, en realidad, Rivera buscó inspiración en el discurso de apertura de Obama en la Convención Nacional Demócrata de 2004, en Boston, y no en Primo de Rivera. Sin embargo, este hecho no cambiaría nada el análisis aquí presentado. Como bien ha señalado el politólogo Roger Senserrich en su artículo Copiar a Obama y sonar como Primo de Rivera, hay dos diferencias fundamentales que creo que ayudan a entender por qué mensajes tan similares desde el punto de vista semántico pueden dar lugar a reacciones tan dispares en los oyentes. Son los aspectos pragmáticos del lenguaje, que tanto filósofos como lingüistas han estudiado desde hace décadas, los que explican ambas diferencias en el discurso. La primera tiene que ver con el contexto desde el que se profiere el mensaje: los problemas políticos que más preocupan a la ciudadanía de cada país, los aspectos sin resolver del pasado reciente que siguen teniendo eco en la actualidad, cuáles son los valores y cómo son representados en cada país, etc. La segunda tiene que ver con el estatus del hablante: no es lo mismo que quien apele a la unidad sea, como en el caso de Obama, alguien que pertenece a un colectivo que ha padecido y padece una discriminación sistemática por pertenecer a dicho colectivo, que ser parte, como ocurre con Rivera, del colectivo más privilegiado, cada uno en sus respectivos países.

Lo peligroso de este tipo de discursos, además del engaño a la audiencia general, es que el silbato político puede ejercer su efecto persuasivo en la audiencia objeto incluso sin que esta sepa que está siendo movilizada por razones que despreciarían. Uno de los rasgos centrales de este tipo de acto de habla es que el hablante puede negar que haya comunicado el mensaje silbado sin entrar en contradicción con lo que ha dicho explícitamente. Por eso, aunque reprochemos a Albert Rivera que con su discurso está mandando mensajes codificados -deliberadamente o no- a los sectores más ultraconservadores del electorado español, él siempre podrá negarlo sin producir extrañeza. Lo esperanzador es que, como ha mostrado la politóloga Tali Mendelberg de la Universidad de Princeton, hacer explícito el mensaje silbado y ponerlo sobre la mesa para su discusión puede reducir el impacto que el mensaje silbado tiene en la audiencia objeto, al menos en esa parte que es, sin saberlo, ultraconservadora.

José R. Torices. Filósofo y doctorando en el Departamento de Filosofía I de la Universidad de Granada.