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viernes, 28 de marzo de 2025

#hemeroteca #trans #transfobia | Mar Cambrollé, presidenta de la Federación Plataforma Trans: "La transfobia no es menos transfobia si viene de sectores progresistas"

Mar Cambrollé //

Mar Cambrollé, presidenta de la Federación Plataforma Trans: "La transfobia no es menos transfobia si viene de sectores progresistas"

La activista conversa con ‘Público’ con motivo de la manifestación contra la transfobia que ha convocado para este sábado la organización que preside.
María Martínez Collado | Público, 2025-03-28
https://www.publico.es/politica/transfobia-transfobia-viene-sectores-progresistas.html

Mar Cambrollé nació en Sevilla en 1957 y es una histórica activista por los derechos de las personas LGTBIQ+ en nuestro país. En particular, de las personas trans. Su compromiso con la causa se remonta a octubre de 1977, cuando cofundó el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria (MHAR), una de las primeras organizaciones en España en luchar por las disidencias sexuales. Esta misma agrupación convocó en 1978 la segunda manifestación por la libertad sexual, marcando un hito en la visibilización de la comunidad en plena Transición.

En 2007, Cambrollé fundó la Asociación de Transexuales de Andalucía (ATA)-Sylvia Rivera. Su trabajo fue determinante para la aprobación en 2014 de la Ley Integral de Transexualidad en Andalucía, pionera en España y Europa. Además, es presidenta de la Federación Plataforma Trans desde su creación.

En 2023, concurrió a las elecciones municipales del 28 de mayo cerrando las listas de Roberto Sotomayor, candidato al Ayuntamiento de Madrid por Podemos-IU. Y, en 2024, se presentó como candidata al Parlamento Europeo en las listas de Podemos, encabezadas por Irene Montero.

La trayectoria de Cambrollé es, en definitiva, testimonio de una vida dedicada a la lucha. En esta entrevista comparte algunas reflexiones sobre los desafíos que la comunidad LGTBIQ+ habrá de afrontar en los próximos años, la evolución de sus derechos y la importancia de continuar defendiéndolos, pues para ella esto no significa otra cosa que "defender la democracia y la justicia social". El próximo 29 de marzo se manifestará en la plaza Pedro Zerolo justamente por este motivo.

P. Comentabas antes de empezar la entrevista que habéis enviado una carta oficial a diferentes partidos políticos y sindicatos de cara a la manifestación convocada por la Plataforma Trans este sábado. ¿Con qué objetivo?


Para invitarles a sumarse a la lucha contra la transfobia. Enviamos la carta al PSOE, a Movimiento Sumar, a Podemos y a centrales sindicales como Comisiones Obreras, UGT, CGT y CNT. La transfobia debe ser tratada con la misma seriedad que otras discriminaciones, porque lo contrario es normalizarla. No podemos permitir que haya una jerarquización de las discriminaciones, donde unas se consideren más graves que otras. La transfobia es una realidad grave que afecta a muchas personas y que, si no se combate con firmeza, puede tener repercusiones en los derechos de todos los sectores vulnerables. Hoy nos atacan a nosotras, pero mañana serán otros colectivos quienes sufran estas agresiones.

P. ¿Cómo evalúas la evolución de los derechos LGTBIQ+ y, en particular, de las personas trans en esta legislatura?

Mi balance es que no se ha avanzado. Hemos visto una paralización en la aplicación de la ley trans. Un ejemplo grave es el hecho de que las personas trans extranjeras no pueden cambiar su documentación administrativa porque las instrucciones necesarias no se han desarrollado por parte del actual Ministerio de Igualdad. Esto no es solo un problema burocrático, sino un incumplimiento de derechos. La transfobia no es menos transfobia si viene de sectores progresistas.

Hace poco tuve una reunión con la ministra de Igualdad Ana Redondo, en la que expusimos nuestra preocupación por la falta de implementación de esta ley. Es inaceptable que una ley que lleva dos años en vigor no se esté aplicando plenamente. Además, el Ministerio del Interior ha reconocido el alarmante aumento de delitos de odio, pero sigue sin actuar con contundencia. La falta de sentencias y la impunidad con la que operan ciertos sectores están enviando un mensaje peligroso: que la transfobia no tiene consecuencias.

P. Has hablado del aumento de los delitos de odio. ¿Cómo percibes la situación a pie de calle?

Es preocupante. En los últimos cinco años ha habido 30.000 denuncias de delitos de odio, pero solo 29 sentencias. Y esto es indignante. La Fiscalía no actúa de oficio en casos de violencia contra personas trans, a pesar de que nos equiparan con peligros sociales, como dijo una vez Carmen Calvo, y toda esa sensación de impunidad, de que no se actúa, refuerza la violencia.

Vemos cómo nuestras denuncias son archivadas sistemáticamente, cómo se nos criminaliza en los discursos públicos sin repercusiones legales, cómo hay un discurso de odio que se legitima desde ciertas esferas del poder. Porque la violencia verbal y simbólica también es violencia, y el hecho de que se permita nos pone en peligro a diario. No es libertad de expresión, es un ataque a nuestra dignidad, a los derechos humanos.

Históricamente, las personas trans hemos sido marginadas, también en ámbitos esenciales como el sistema de salud. En 1995, un decreto nos excluyó del Sistema Nacional de Salud. Aunque algunas comunidades han legislado a su manera, sigue habiendo desigualdad en el acceso a tratamientos hormonales y cirugías. Frente a esto, nosotras hemos pedido reuniones con la ministra de Sanidad, Mónica García, y su respuesta ha sido el silencio. No se está priorizando nuestra salud.

Hemos pasado de la negación absoluta del derecho a la salud, a un modelo fragmentado donde depende de la comunidad autónoma donde vivas. Esto genera una discriminación brutal. Hemos solicitado, por ejemplo, que la criopreservación de gametos antes de iniciar tratamientos hormonales esté garantizada en todo el territorio, pero también sigue sin aplicarse en muchas comunidades. Esto es fundamental para garantizar nuestros derechos reproductivos.

P. Todo esto que describes ocurre, como dices, bajo un Gobierno de coalición progresista. Si en las próximas elecciones hubiera un cambio de Gobierno hacia la derecha, ¿cuáles serían las consecuencias?

Sería devastador. Vemos que el discurso de la ultraderecha criminaliza a las personas trans. No se está diferenciando entre libertad de expresión y discursos de odio. Si la derecha y la ultraderecha llegan al poder, los derechos conquistados estarán, sin ninguna duda, en peligro. Es importante entender que estos discursos no son solo palabras y que tienen consecuencias en nuestras vidas. En EEUU ya vemos cómo se están aprobando leyes que persiguen a las personas trans, prohibiendo su acceso a la salud, al deporte, a la educación. Esto no son palabras, es una amenaza real.

P. ¿Qué opinas sobre la reciente prohibición del desfile del Orgullo en Hungría? ¿En qué medida es un síntoma del avance de la extrema derecha en Europa? ¿Existe el riesgo de que estas políticas regresivas puedan influir en España u otros países de la UE?

La prohibición del Orgullo en Hungría es un reflejo de cómo la extrema derecha está ganando terreno en Europa y representa una amenaza no solo para la comunidad LGTBIQ+, sino para los derechos humanos en general. Estamos viendo cómo en distintos países se está atacando sistemáticamente a las personas trans y a otros colectivos vulnerables. Estas políticas de odio pueden extenderse a España y otros países de la UE si no actuamos con firmeza. No podemos permitir que los derechos humanos, como los derechos de las personas trans, sean solo una recomendación en Europa, deben ser de obligado cumplimiento. Los países que no los respeten deberían enfrentar sanciones severas, al igual que ocurre con el incumplimiento de normativas económicas.

P. Recientemente, el Tribunal Supremo ha rechazado pronunciarse sobre el nombramiento de Isabel García como exdirectora del Instituto de las Mujeres. ¿Qué mensaje crees que envía esta falta de respuesta a la comunidad trans?

La respuesta del Tribunal Supremo deja las puertas abiertas y reconoce que la Plataforma Trans tiene legitimidad para personarse no solamente en los casos LGTBIQ+, como decía el abogado del Estado. También habla de que existen otras mujeres. Por lo tanto, creo que deja muy claro que las mujeres trans también son mujeres y que la Plataforma Trans es una entidad con capacidad jurídica y con legitimidad para hablar. En ese sentido, yo celebro esta sentencia. El verdadero problema es que tenemos un Gobierno que parece que premia la transfobia con altos cargos dentro de las instituciones. Lo hemos visto con Isabel García, pero también con Carmen Calvo. Es decir, la transfobia no solo se ha tolerado, sino que se ha recompensado. El hecho de que Isabel García fuera nombrada directora del Instituto de las Mujeres a pesar de sus posturas es un insulto a nuestros derechos.

P. ¿Qué valoración hacer de la petición de las organizaciones LGTBIQ+ para abrir expediente al juez Carlos Valle por su discurso criminalizador hacia personas homosexuales? ¿Crees que existe una tendencia preocupante en ciertos sectores judiciales hacia la criminalización del colectivo?


Es extremadamente grave que un juez haga declaraciones que equiparen la homosexualidad con la pederastia. Es un discurso que criminaliza nuestra existencia y fomenta el odio. En la judicatura sigue habiendo sectores con planteamientos fascistas, patriarcales y elitistas, y esto es un problema estructural. No podemos permitir que quienes imparten justicia refuercen prejuicios y discursos de odio. Este caso demuestra que necesitamos una reforma profunda en la justicia para erradicar estas mentalidades retrógradas.

P. Recientemente se han denunciado redadas policiales que afectan de manera desproporcionada a personas LGTBIQ+ bajo la excusa del chemsex. ¿Qué opinas sobre estas prácticas? ¿Crees que hay una mayor vigilancia y criminalización de la comunidad LGTBIQ+ en ciertos ámbitos que en otros sectores de la sociedad?

Por suerte, esto no es algo que ocurra siempre, pero hay un componente indudablemente clasista y discriminatorio en estas operaciones policiales. No podemos permitir que la comunidad LGTBIQ+ sea perseguida bajo excusas que no se aplican con el mismo rigor a otros sectores de la sociedad. La discriminación siempre golpea más fuerte a los sectores más precarizados. Hay una vigilancia desproporcionada en espacios de la comunidad LGTBIQ+, mientras que en círculos de élite estas prácticas no ocurren. La persecución tiene muchas caras, y una de ellas es el miedo que generan estas acciones. Después de tanto andar, después de tanto sufrimiento, no nos merecemos seguir viviendo con miedo.

P. Google y Apple han tomado medidas para cancelar espacios ultra en internet. ¿Qué papel crees que deben jugar las grandes tecnológicas en la protección de los derechos LGTBIQ+?

Las grandes tecnológicas operan en países con leyes y normativas que deben respetar. Si en España o en la UE existen leyes contra los discursos de odio, las plataformas digitales deben acatarlas. No puede ser que una empresa de cualquier otro sector que no cumpla, por ejemplo, la legislación laboral sea sancionada, pero estas plataformas sigan permitiendo discursos de odio con total impunidad. Si no respetan nuestras leyes, deberían perder su licencia para operar, como ya ha ocurrido en otros países como Brasil.

P. Para finalizar, ¿qué mensaje enviarías a nuestras lectoras para hablarles de la necesidad de celebrar la manifestación del 29 de marzo contra la transfobia?

Es una obligación moral. No se trata solo de derechos trans, sino de derechos humanos. Hoy atacan a las personas trans, pero mañana irán a por otros colectivos. La manifestación saldrá de la plaza Pedro Zerolo y será un grito de dignidad, de furia trans. Debemos levantarnos con fuerza contra la transfobia porque no podemos permitir que nos silencien. Nos ha costado mucho llegar hasta aquí. Hemos sufrido palizas, encarcelamientos, discriminación laboral y social. Ahora que hemos conseguido ciertos avances, no podemos permitirnos retroceder. La transfobia no es solo un problema de las personas trans, es un problema de toda la sociedad. Defender nuestros derechos es defender la democracia y la justicia social.

lunes, 17 de julio de 2023

#hemeroteca #lgtbi #memoria #cine | 'Te estoy amando locamente': la historia real de la lucha LGTBI andaluza de 1977

RTVE / Fotograma de 'Te estoy amando locamente' //

'Te estoy amando locamente': la historia real de la lucha LGTBI andaluza de 1977

La película narra la lucha contra la Ley de peligrosidad aplicada al colectivo hasta 1978. Te estoy amando locamente (2023) entra en el top 10 en su segundo fin de semana en salas.
R. Elices | RTVE, 2023-07-17
https://www.rtve.es/television/20230717/estoy-amando-locamente-historia-real-lucha-lgtbi-andalucia-1977/2450268.shtml

Desde la euforia, desde la rebeldía, desde el color de la música y el baile, pero también desde la lucha, la política, la memoria y la revolución. Te estoy amando locamente (2023), el primer largometraje de Alejandro Marín que se estrena en cines el próximo 6 de julio, el joven director al que conocimos con por su serie ‘Maricón perdido’, aspira a convertirse en un símbolo del movimiento LGTBI en el cine español. Una película que aborda el tema fuera de estereotipos, caricaturas o dramas exacerbados. Basada en la historia real de las primeras manifestaciones a favor de los derechos gays en Andalucía, la película narra la lucha por la derogación de la Ley de peligrosidad social y por la amnistía sexual a través de la historia de Miguel y su madre, Reme.

La historia nos traslada a Sevilla en 1977, un momento en que la homosexualidad está perseguida. Reme (Ana Wagner) es la madre de Miguel (Omar Banana), un joven que aspira a ser artista. Por amor a su hijo Reme vence sus prejuicios involucrándose en el naciente movimiento LGTBI andaluz, y concretamente en el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria (MHAR), una organización que existió de verdad, fundada por Marc Cambrollé Jurado, una de las pioneras en la defensa por los derechos de las personas trans en España a las que se rinde homenaje en la película.

'Te estoy amando locamente', clip exclusivo
Cuando muchos de los derechos conseguidos se ponen hoy día en tela de juicio, ‘Te estoy amando locamente’ muestra resonancias del presente al bucear en la memoria. Una película con la que Marín quiere en valor las primeras manifestaciones en defensa de las personas homosexuales y trans de nuestro país y a todas aquellas personas, pioneras en la lucha del colectivo LGTBI, que consiguieron avanzar en derechos y acabar con la persecución legal de la homosexualidad, el 25 diciembre de 1978, día en el que se modificaba la ley de peligrosidad y rehabilitación social, derogando su artículo tercero, que perseguía y condenaba a personas homosexuales.

El Orgullo a través del cine
Un largo proceso de investigación e implicación personal llevaron al directo, Alejandro Marín, a tirar de un hilo, el del movimiento LGTBI gestado en el palacio arzobispal de Sevilla que dio como resultado una historia contada desde la comedia, pero con un trasfondo político y social muy duro. En la España de aquellos años y, especialmente en un contexto más conservador y marcado por la religión como era Andalucía, más del 80% de sus ciudadanos consideraba que la homosexualidad debería ser eliminada. La integridad física y emocional del colectivo estaba siempre al filo de la navaja, en riesgo permanente (si no escondían quienes eran) de ser expulsados de sus trabajos, reprobados por sus familias, encarcelados o exiliados.

Una pancarta LGTBI sobre la Giralda
Seis meses antes de que la Ley de Peligrosidad social fue derogada, en Sevilla se vivió una de las manifestaciones más simbólicas a nivel nacional. Organizada por el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria (MHAR), la multitud del colectivo se echó a las calles para clamar por la abolición de dicha ley. Recogieron firmas e instando al Ministerio de Justicia derogar la LPRS.

Toda esta acción revolucionaria para la época, culminó con el mitin-manifestación del 25 de junio de 1978, en el que, de forma totalmente visible, los miembros del MHAR y otras personas tomaron las calles para exigir libertad, amnistía para los presos que estaban en las cárceles por ser homosexuales y transexuales, y para pedir, una vez más, la abolición de la LPRS. Un mapa de Andalucía en blanco y verde con un triángulo rosa en medio, un puño cerrado y el acrónimo del MHAR presidía las marchas.

Entre el camino del mitin a la manifestación, varios miembros del MHAR subieron los escalones de La Giralda y desde lo más alto de Sevilla desplegaron una pancarta rosa: “Libertad sexual”, ponía en la enorme tela que lanzaron al aire. No ondeó demasiado tiempo, pero la imagen quedó inmortalizada y que ahora recupera a todo color ‘Te estoy amando locamente’. El director insiste, esta no es una cinta de convencidos para convencidos, sino una historia para abrir mentes y cambiar el punto de vista.

jueves, 6 de julio de 2023

#hemeroteca #lgtbi #memoria #cine | ‘Te estoy amando locamente' reivindica a los pioneros activistas LGTBI para “no repetir errores del pasado”

El Diario / Alba Flores (c), una de las activistas en 'Te estoy amando locamente' //

‘Te estoy amando locamente' reivindica a los pioneros activistas LGTBI para “no repetir errores del pasado”

Alejandro Marín debuta en el largometraje con una emotiva y divertida película que bebe de 'Pride' para contar la lucha del colectivo LGTB andaluz en 1978
Javier Zurro | El Diario, 2023-07-06
https://www.eldiario.es/cultura/cine/amando-locamente-reivindica-pioneros-activistas-lgtbi-no-repetir-errores-pasado_1_10356853.html

Hace apenas siete días el vicepresidente de la junta de Castilla y León, Juan García Gallardo, calificaba a la bandera LGTBI como “trapo arcoíris”. Casi a la vez, el líder nacional de su partido, Vox, aseguraba que él no celebraba el orgullo porque como heterosexual no iba con él la reivindicación. El mismo partido, junto al PP, votaba en contra de desplegar la bandera en el Parlament Balear y la retiraban de ayuntamientos como Vegas del Genil (Granada), Toledo, donde lucía desde hace siete años, Ciudad Real, Valladolid, Burgos o Nàquera (Valencia). También censuraban una proyección de Lightyear por contener un beso entre dos mujeres y la representación de la obra Orlando. Ese es el contexto donde llega a los cines ‘Te estoy amando locamente’, una película que luce la bandera en su cartel y que reivindica, pone en valor y muestra con orgullo a los activistas pioneros en la lucha por los derechos del colectivo que realizaron la primera manifestación del Orgullo de la historia de Andalucía: la protagonizada por el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria en 1978 en Sevilla.

Ocurría justo un año después de la primera marcha, la de Barcelona, y en esta ocasión la peculiaridad era el origen humilde y obrero de aquellas personas que pusieron el cuerpo para abrir camino a las nuevas generaciones. Su objetivo era lograr la amnistía total para todas las personas encarceladas y la abolición inmediata de la Ley de Peligrosidad Social. Un hecho de hace 45 años que, desgraciadamente, suena demasiado actual. ‘Te estoy amando locamente’ es Memoria Histórica desde una película que bebe de la comedia social británica (con ‘Pride’ y ‘Billy Elliot’ como grandes referentes reconocidos). Un filme hermoso y tierno con mimbres de icono queer. Sus protagonistas —entre los que se encuentran Omar Banana, Ana Wagener y Alba Flores— y director dieron, de hecho, el pregón del Orgullo en Madrid en un discurso donde pedían no dar ni un paso atrás ante el avance de la extrema derecha en España.

Su director, Alejandro Marín, ya demostró mano junto a Bob Pop en ‘Maricón perdido’, y ahora sigue la estela de aquella serie con un filme que llega en el mejor momento posible. Marín tiene claro que aunque le preocupe, y mucho, lo que está ocurriendo, no le asusta. “¿Miedo? Ninguno. Es preocupante la situación, pero no nos van a callar”, dice con claridad. Es consciente de que la película “llega en un momento en el que se va a poner más el foco, porque la intención era hacer un homenaje y poner en valor a a las personas que iniciaron la lucha LGTBI en este país y hacer Memoria Histórica, que es muy importante y más que nunca ahora para no repetir los errores del pasado. Suena un poco ambiguo decir que estamos contentos por estrenar ahora, porque obviamente el momento es preocupante, pero si estamos aportando algo en estos momentos, mejor que mejor”, opina.

‘Te estoy amando locamente’ es brillante y optimista. Apuesta por la luminosidad en vez de por la tragedia, por mostrar lo que se consigue cuando se toman las calles juntos. Un optimismo revolucionario, un concepto que agrada a Alejandro Marín y que él junto a su coguionista Carmen Garrido plantearon desde el inicio: “Queríamos hacer una película que fuera de heroínas y héroes y no de víctimas, que suena un poco grandilocuente, pero es así. Fueron víctimas, pero lo bonito era la luz desde la que lucharon, lo valientes que fueron, lo inconscientes también, porque salían a la calle a manifestarse y poniéndose en peligro. Entonces nos pareció muy importante quedarnos con esa faceta y transmitirlo a día de hoy para que den ganas de seguir luchando y de dar las gracias a estas personas, porque parece que se nos olvida”.

Esa es otra de las labores que cumple el filme, el poner foco en unos luchadores normalmente olvidados en el relato oficial. “Yo antes de hacer la peli no tenía ni idea”, reconoce Marín que, según investigaba para el guion, sintió que estaba en deuda con estos activistas y quiso que todo el mundo conociera su historia, “porque la lucha LGTB es la lucha por los derechos humanos, y eso nos concierne a todas”.

Una respuesta a la extrema derecha
La llegada de ‘Te estoy amando locamente’ al cine continúa una serie de creaciones artísticas que se han fijado en aquellos años de la Transición y en las personas que vivieron todavía aterradas y con miedo a ser quiénes eran realmente. Secun de la Rosa cerraba hace poco su paso por Madrid con su monólogo ‘Las piscinas de la Barceloneta’, sobre el colectivo LGTB en los primeros años de democracia, y la escritora Alana S. Portero se ha convertido en un fenómeno literario gracias a ‘La mala costumbre’, el relato de una mujer trans en un barrio obrero de la periferia de Madrid.

Para Alejandro Marín esto está siendo “un poco instintivo”, pero cree que también responde a una respuesta “a la ultraderecha en este país”. “Nos hemos dado cuenta de que los derechos que estábamos dando por hecho y que llevábamos un tiempo sin poner en valor se ponen en peligro, y creo que esto ha hecho que, desde nuestra pequeña parcelita, cada uno intente decir algo y mostrar que la cultura es una herramienta muy útil para intentar concienciar, para intentar transmitir estos valores de de lucha”, opina.

Si en ‘Pride’ era la unión de los mineros y el colectivo LGTBI, en ‘Te estoy amando locamente’ se muestra el sorprendente apoyo de una pequeña parte de la iglesia andaluza, vinculada a la lucha obrera, y que ayudó a la organización creando espacios y apoyando sus inicios. Alejandro Marín deja muy claro que han contado “la excepción”. “No era una intención blanquear a la Iglesia para nada, porque han sido de los peores enemigos que ha tenido el colectivo desde siempre. Eso es una cosa que lo sabemos, pero es verdad que la excepción era tan bonita...”, añade y pone en valor el trabajo de aquellas personas que en la “lucha antifranquista estuvieron cerca de quienes más lo necesitaban”. Para Marín la respuesta en salas importa menos que lo que están viviendo en los pases previos, donde la gente les está dando las gracias por la película y hay madres que se acercan a Ana Wagener para contarle que ellas han vivido lo mismo. Cine que habla de nosotros, que mira al pasado para proyectar optimismo hacia un futuro que no puede dar pasos atrás.

sábado, 1 de julio de 2023

#hemeroteca #lgtbi #memoria | Andalucía verde, blanca y arcoíris

El Salto / Acto de Huelva Transita frente a la antigua cárcel de Huelva, 2023-06-28 //

Andalucía verde, blanca y arcoíris

El colectivo LGTBIQ andaluz reivindica una memoria y una historia propia con diversas iniciativas
Aurora Báez Boza | El Salto, 2023-07-01
https://www.elsaltodiario.com/lgtbiq/andalucia-verde-blanca-arcoiris

“Qué es eso de orgullo gay, eso los maricones de Nueva York, aquí somos andaluces”, así de tajante se mostraba La Moni de Huelva, referente de la lucha LGTBIQ en Andalucía, en una entrevista en la televisión pública onubense cuando le preguntaban por el orgullo gay. Una sentencia que en la actualidad puede ser leída como el clamor de una época, las disidencias buscan en las historias de su tierra espejos cercanos donde mirarse más allá de los que provienen de la cultura anglosajona, para reivindicar una memoria propia.

En el territorio andaluz, la historia LGTBIQ enterrada por años de silencio, vuelve a florecer y a buscar su hueco a través de diversas iniciativas y reivindicaciones por parte del colectivo. Y es que la comunidad autónoma cuenta con una amplia genealogía de referentes, desde su propio Stonewall con la persecución en el pasaje Begoña, una de las primeras manifestaciones LGTBIQ del estado español, la del 25 de junio de 1978 y grandes referentes como Manolita Chen, Miguel de Molina u Ocaña.

En un momento en el que los discursos y la violencia LGTBfóbica tienen un repunte en Andalucía y en el resto del estado español, según la encuesta realizado por 40db para la FELGTB más de 280.000 personas LGTBI+ han sufrido agresiones en los últimos cinco años, el colectivo echa la vista atrás en su historia para recuperarla y aprender de ella. Uno de los casos más paradigmáticos de represión histórica LGTBIQ en el territorio es la de la antigua cárcel de Huelva, que durante las décadas de 1960 y 1970 fue destinada al internamiento de homosexuales, que eran castigados al amparo de la Ley de Vagos y Maleantes. En este edificio solo se destinaba a aquellos “homosexuales-activos”, para los considerados pasivos se encontraba una cárcel del mismo tipo en la ciudad de Badajoz. “Yo tengo claustrofobia por culpa de la vieja prisión. No había casi espacio para dormir”, relata La Moni de Huelva, al ser preguntada por su paso en el centro.

El pasado miércoles 28 de junio el colectivo transfeminista LGTBIQ+ organizaba una concentración frente al edificio para “recordar los motivos por los que salimos a la calle y para no olvidar que el Estado español ya no nos encarcela, pero siguen presentes como formas de castigo, como la falta de reconocimiento o la invisibilización”.

El edificio en el que durante el franquismo se reprimió y se ejerció violencia sobre diversas personas por su identidad de género u orientación sexual se encuentra desde hace décadas derruido y abandonado por las instituciones. Desde 'Huelva transita' exigen que se rehabilite el espacio como un lugar para la memoria del colectivo. “Es un espacio que forma parte de nuestra historia, somos lo que somos por quienes vinieron antes. No hay casi espacios en España que hablen de nuestra historia”, comenta Rozío Fajardo Fernández desde Huelva Transita.

La reivindicación memorialística de las disidencias onubenses surgen en un contexto en el que por primera vez tras varios años en el ayuntamiento no se ha colgado la bandera LGTBIQ durante el día internacional del orgullo tras la entrada de la nueva alcaldesa del PP.

A pesar de la represión en Andalucía, también surgieron espacios seguros para las personas LGTBIQ durante el franquismo. El Pasaje Begoña fue durante la década de los 60 y 70 un punto de fuga para las disidencias sexuales en el contexto de una dictadura que los perseguía y criminalizaba. Torremolinos era uno de los destinos turísticos predilectos para los extranjeros en el tardofranquismo, un espacio donde el régimen permitía cierta apertura con fines económicos.

Este trasiego de turistas y esta permisividad hizo posible un espacio de ocio donde se encontraban las disidencias sexuales de la época. La referente en la lucha trans en Andalucía, Manolita Chen, encargada del pregón del Orgullo Crítico en Madrid el pasado miércoles, lo recuerda de este modo “Era un paraíso, una cosa que es imposible de explicar. Cuando yo veía allí dos chavales dándose besos y dos mujeres con un brazo, así por lo alto, yo decía esto no es el mundo, esto es el paraíso”.

El 24 de junio de 1971 se producía en el Pasaje Begoña “La Gran Redada”, una serie de detenciones sin precedentes que supuso la detención de 300 personas. La operación se realizaba en el contexto de “la campaña iniciada por la autoridad gubernativa de Málaga, en orden a velar por la moralidad y las buenas costumbres” según publica el medio El Eco de Canarias en julio de 1971. Para muchos medios y parte de la sociedad, la actuación estaba justificada como un proceso para regenerar Torremolinos a través de “Un plan gubernativo para saneamiento y clarificación de los medios de raro ambiente de Torremolinos” justificaba el periódico ABC al hacerse eco de la noticia.

Desde la Asociación del Pasaje Begoña reflexionan, en el libro conmemorativo por el 50 aniversario de la Gran redada: El Pasaje Begoña, en la memoria LGTBIQ, sobre la decisión que apuntan, fue “tomada desde Madrid para mostrar fuerza de un régimen que ya se veía estaba agonizando”.

El colectivo LGTBIQ andaluz también ha salido a la calle a reivindicar su lugar en el mundo desde 1978. El 25 de junio de ese año se celebraba la primera manifestación “por la libertad sexual” en Andalucía. La acción, organizada por el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria de Andalucía, recorrió toda la ciudad de Sevilla reivindicando, “la ‘libertad sexual’, ‘la abolición de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social’, ‘la amnistía total y homosexual’ y ‘la despenalización de todos los actos homosexuales”. Este hecho histórico dejó una imagen para la posteridad y para la inspiración de las generaciones LGTBIQ andaluzas futuras: La giralda adornada con un cartel en el que se podía leer “Libertad Sexual”.

Este hito y otros, así como diversas publicaciones y colectivos LGTBIQ históricos, están recogidos en el archivo TRANSFEMINISTA/KUIR/TRANSMARIKABIBOLLO ANDALUZ, Guardianxs de la memoria. Un proyecto de recuperación de la memoria que “pretende contribuir a abrir una reflexión sobre las posibles dinámicas centro/periferia, norte/sur sobre las que se está repensando en el mencionado campo activista a partir de la construcción de memorias de los colectivos disidentes sexuales y de género y los transfeminismos de Andalucía. Su objetivo principal es luchar contra la desmemoria, la invisibilización y falta de reconocimiento de nuestros movimientos”.

El cartel oficial del orgullo LGTBI de Andalucía de este año realizado por la artista Cynthia Veneno, ha puesto en el centro la necesidad de reivindicar la memoria histórica en la diversidad, subrayando “la lucha de esas personas mayores que dieron los primeros pasos para conseguir los derechos sociales que se mantienen en la actualidad”.

Veneno se ha inspirado para el cartel en la obra del pintor cantillanero José Pérez Ocaña, un referente de la historia LGTBIQ en el territorio. “Para mí Ocaña como homosexual que soy es un referente, es una revolución y estoy muy orgulloso”, Miguel Ángel Tirado es un joven cantillanero que trabaja en el Centro de Interpretación de la obra de Ocaña en la localidad. Sus palabras reflejan el sentir de un pueblo donde se respira las vivencias y la cosmovisión del pintor, y donde su huella sigue indeleble.

Intersexuales en la historia

Las referencias para las personas disidentes son esenciales a la hora de poder vivir una vida completa y digna. El activista y artista intersexual Bernar SF ha realizado una investigación sobre personas intersexuales en la historia que ha volcado en un fanzine con sus ilustraciones. “Necesito referentes de gente que haya vivido antes que yo, que también está en la misma situación porque no tenía ninguna”, argumenta el artista sobre las razones que le impulsó a emprender este proyecto.

Bernar emprendió esta búsqueda porque ha vivido toda su vida sin referentes ni en los libros de historia ni a su alrededor. “Este año ha sido la primera vez que en la manifestación de Sevilla se ha hecho un bloque intersex, es la primera vez que veo gente intersex de carne y hueso y no soy yo mismo delante del espejo”. Las personas intersex que Bernar ha recogido en su fanzine abarcan distintos territorios y períodos de tiempo. “se habla de que ahora están empezando a haber activistas intersex, es verdad que hay más visibilidad, pero personas intersex ha habido durante toda la historia”, concluye el activista.

Durante muchos años la historia de las personas lgtbi han sido borrada dejando sin referentes a parte de la población mundial afectando negativamente en su capacidad de imaginar vidas posibles y dignas. Reivindicar esas historias invisibilizadas es abrir el camino a las personas lgtbiq a poder narrarse a sí mismes y también cambiar el concepto de memoria colectiva. Como escribió Ann Cvetkovich en 'Un archivo de sentimientos': “La historia de las personas lgtbiq necesita un archivo radical de las emociones, con el fin de documentar la intimidad, la sexualidad, el amor y el activismo –todas las áreas de la experiencia que son difíciles de documentar a través de los materiales de un archivo tradicional”.

viernes, 26 de mayo de 2023

#hemeroteca #lgtbi #politica | Ser parte del ruido

El Salto / Mani de MHAR contra la LPRS. Sevilla, 1978-06-25 //

Ser parte del ruido

El jolgorio revolucionario de las mariquitas en Sevilla, en junio de 1978, abrió el camino de la democracia. Este 28 de mayo, os pido ser parte del ruido y llenar las urnas de furia arco iris.
Mar Cambrollé · Activista histórica y presidenta de la Federación Plataforma Trans | El Salto, 2023-05-26
https://www.elsaltodiario.com/lgtbiq/ser-parte-del-ruido

Hace 45 años salí de mi casa temblándome las piernas para ir al mitin que el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria (MHAR) habíamos convocado un 25 de junio en Sevilla para reivindicar la abolición de la Ley de Peligrosidad Social y para pedir que los presos y presas que estaban en las cárceles por su orientación o identidad sexual salieran a las calles.

Recién muerto el dictador y en un país todavía preconstitucional, nos encontramos con una asistencia masiva, ¡había ansia de libertad! Todo el maltrato y la falta de oportunidades de una sociedad tan oscura como aquella en la que crecí pasaron en ese momento por mi mente antes de pronunciar las primeras palabras que daba ante un auditorio semejante: “Nos llaman peligrosos porque subvertimos el orden establecido, pero peligrosos son los que evaden capitales y provocan el paro”. Las piernas me dejaron de temblar.

Nos vinimos arriba y ese mitin derivó en la primera manifestación por la libertad sexual de Andalucía. Salimos a la calle con orgullo, negándonos a seguir sintiendo miedo por ser quienes éramos, negándonos a seguir asumiendo las condiciones infrahumanas y el atropello de derechos humanos al que el régimen franquista nos sometió a las personas de la diversidad sexual.

Ese mismo día desplegamos una pancarta de cincuenta metros en La Giralda que decía “Libertad Sexual”. Un día sonoro, Sevilla inundada de mariquitas sin miedo a darse la mano, a besarse, a expresarse, de mujeres trans que caminaban contando animadamente sus batallitas, su gran batalla por ser. Ese jolgorio revolucionario de quienes se habían hartado de estar en silencio, ante la atónita mirada de los desacostumbrados transeúntes, fue uno de los caminares colectivos que abrieron nuestra democracia, las personas LGTBIQ también contribuimos a su construcción, fuimos parte del ruido que vino a cambiarlo todo.

Cuatro décadas después, lo que parecía imposible nos vuelve a helar el corazón, la resurrección y el auge de los discursos fascistas y reaccionarios que nos quieren devolver a la España del blanco y negro, la resurrección del argumentario franquista, volviéndonos a situar a las personas trans en el peligro social, criminalizando nuestras vidas y las de nuestras familias, las amenazas de la derecha ultra derechizada y la propia ultraderecha de derogar las leyes de protección y reconocimiento de las personas LGTBIQ, unido a que PSOE, una fuerza política identificada por la ciudadanía en el espectro de la izquierda, no solo ha asumido argumentarios reaccionarios con respecto a las personas trans, sino que ha sido fuente de inspiración para la ultraderecha, convierte en especialmente preocupante el momento histórico en el que nos encontramos.

En la experiencia que he tenido durante la larga y dura lucha por conseguir la Ley Trans, junto a los colectivos trans, junto a las familias, no nos resignamos. Y, sin esta tenacidad y resistencia, no habríamos conseguido el mayor avance para las personas trans en toda la democracia. Si alguien se ganó mi confianza y admiración en ese camino fue la Ministra de Igualdad, Irene Montero, y se las ganó a pulso, junto a su equipo en el Ministerio, aguantando una campaña de acoso brutal por tierra, mar y aire, dando la batalla en el Gobierno ante las retrógradas posiciones ideológicas de la entonces poderosa Carmen Calvo y las tretas del socio mayoritario para evitar que la ley saliera adelante. Nadie daba un duro, decían “no se puede”, “no podéis”, “el PSOE no va a ceder”, “no vais a ningún lado”. No apagamos nuestro ruido.

No voy a pedir disculpas por las molestias a un PSOE que se negaba a reconocer nuestros derechos humanos a pesar de no querer soltar la bandera LGTBIQ y que nunca se le olvide el pin en la solapa. Considero extremadamente necesaria una fuerza política que se atreva a causar molestias a quien no quiera causar mejora en las condiciones de vida de la ciudadanía o de los sectores más vulnerables de ella, que se atreva a ejercer la convicción y la valentía a pesar del alto coste disuasorio, de la violencia política y personal, que se atreva a escuchar al movimiento social, a acompañarle y a llevar sus demandas y reivindicaciones al BOE, se tenga enfrente a quien se tenga.

La criminalización de la valentía y la convicción en política con expresiones como inflexible, cabezota o extremista no hacen sino señalarlas como artífices de lo que realmente abre brecha ante situaciones que el poder se resiste a cambiar. Lo sé de buena tinta.

Quiero hacer un llamamiento a las personas LGTBIQ y sus familias: es preciso tomar conciencia, llegar hasta aquí ha costado mucho, persecución, cárceles, sexilios, palizas, desarraigo familiar, no quiero que el peaje que ha pagado mi generación lo paguen las nuevas y porque no solo es imprescindible defender todo lo que se ha logrado, sino mantener la fuerza y la esperanza en seguir avanzando, no queremos más pero tampoco nos conformaremos con menos que la igualdad.

Igual que salimos a las calles en el 78, os pido en el nombre de nuestras antecesoras que no os tiemblen las piernas este 28 de marzo. Os pido ser parte del ruido para llenar las urnas de furia arco iris, por las candidaturas de inflexibles y cabezotas que en derechos LGTBIQ no vienen con promesas, sino con derechos publicados en BOE y son condición de posibilidad para seguir avanzando.

Mar Cambrollé es presidenta de la Federación Plataforma Trans. Su nombre cierra la lista de la candidatura de Podemos-IU encabezada por Roberto Sotomayor en las elecciones municipales de Madrid.

martes, 26 de julio de 2022

#hemeroteca #trans #activismo | Mar Cambrollé: La activista sevillana que cambió el mundo trans

Mujeres del Sur / Mar Cambrollé (c) en el Orgullo LGTBI de Cádiz //

Mar Cambrollé: La activista sevillana que cambió el mundo trans.

Las personas trans no sufrimos una patología mental, somos una expresión más de la diversidad humana. Yo no soy un hombre que se cambió a mujer. Soy una mujer trans desde que nací, y como mujer trans me voy a morir, me opere o no. He tenido la suerte de tener una familia que me quiere como soy y que siente orgullosa de mí. Con las feministas me llevo tan bien como siempre porque, antes que nada soy una mujer feminista y de izquierdas.
Nani Carvajal | Mujeres del Sur, 2022-07-26
https://mujeresdelsur.es/mar-cambrolle/ 

«No me siento menos mujer que otras, sino parte de la diversidad de las mujeres», me dice esta vieja amiga que cuando la conocí se llamaba Francisco José. Era, y sigue siendo guapa, alta, atlética, resultona... Vino a verme a la casa de Fulmen de la calle Zaragoza, en Sevilla, lugar que antes solía frecuentar, me dijo, y en el que conoció a muchas feministas de la hoy llamadas históricas. Ya por entonces, comenzaba el siglo, estaba fraguando la Asociación Trans de Andalucía.

M.C.- «Soy una activista histórica, pero también de hoy y de mañana. La primera asociación Trans la fundamos en 2007 y gracias a nuestro trabajo pudimos conseguir que el Parlamento andaluz aprobase la primera Ley de España y de Europa que reconocía los derechos de las personas trans. Eso se logró en 2014 y por unanimidad.»

Ciertamente, la Ley Integral de Transexualidad de Andalucía se aprobó el 25 de junio de 2014 y reconocía en sus dos primeros artículos que «1. Todas las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos, con independencia de su identidad de género. 2. Ninguna persona podrá ser objeto de discriminación, acoso, penalización o denegación de servicio por motivo de su identidad de género.» Fue la primera ley de España y de Europa que reconoció estos derechos y se la trabajó nuestra Mar:

M.C.- «La Ley contenía principios novedosos e imprescindibles para abordar la discriminación de las personas trans. Uno era entender las identidades trans como diversidad y no como patologías mentales, como hasta entonces las consideraba la Organización Mundial de la Salud e incluso la Asociación de Psiquiatría americana. Otro fue acoger la tesis que se había introducido por primera vez en el mundo desde Argentina en 2012: la libre autodeterminación de género».

Actualmente 15 de las 17 comunidades autónomas españolas protegen los derechos de las personas trans. Sólo faltan Castilla y León y Asturias. Gracias a estas leyes, en 2022, el 80% de las personas trans están hoy «estudiando en universidades y no ejerciendo la prostitución por las esquinas», nos recuerda esta incansable mujer con las fechas de su rebelión grabadas en el cerebro. El fenómeno trans, cuenta Mar Cambrollé, ha seguido un proceso similar al de las mujeres y el feminismo:

M.C.- «Toda la vida ha habido grupos de izquierdas -dice- sin embargo, ni siquiera en esos partidos las mujeres teníamos visibilidad. Y lo mismo sucedía en sindicatos o en organizaciones empresariales. Las mujeres hemos tenido que organizarnos como grupo independiente porque sufrimos una discriminación estructural. ¿Qué que nos pasa a las personas trans? pues que, aunque tenemos unas organizaciones que se llaman LGTB, que son generalistas, consideramos que no abordan de manera integral la discriminación específica que sufrimos. Por eso, igual que las mujeres, también hemos tenido que organizarnos de forma autónoma y desde 2014 contamos con una federación de colectivos específicos trans, que no son LGTB, sino que son trans.»

La federación trans, que tiene presencia en 14 de las 17 comunidades del estado español, es la que ha impulsado la necesidad actual de un mayor avance legislativo como el que se contempla en el proyecto de Ley Trans que en estos momentos tiene en estudio el Congreso de los Diputados. Los ordenadores de la Asociación de Transexuales de Andalucía no dan abasto en su sede de la sevillana calle Orfila donde Mar Cambrollé, su pareja, Alejandro, y el resto del equipo ultiman los textos de las posibles enmiendas que quieren presentar para enriquecer la futura Ley.

M.C.- «Hemos puesto encima de la mesa la necesidad de esa Ley Trans específica. Lo mismo que en su momento las mujeres pusieron la necesidad de una ley contra la violencia de género. No sufren la misma discriminación gays, lesbianas y bisexuales que las personas trans. De la misma forma que hombres y mujeres no sufren la misma discriminación. Gays, lesbianas, bisexuales y personas trans podemos ser colectivo LGTB pero no todas las personas somos discriminadas igual».

Me insiste Mar Cambrollé en que las personas trans sufren una discriminación específica y estructural diferente a la que puede padecer el resto del colectivo LGB. «No son personas, como es el caso de las Trans, que descubren en un momento de su vida que no se reconocen en el sexo que les ha venido impuesto al nacer; tampoco necesitan tratamiento médico; no son gente que debe adecuar su nombre en el DNI; no suelen estar excluidas del mercado laboral ni encuentran dificultades a la hora de alquilar una vivienda. En cambio, todo eso los sufrimos las personas trans a nivel mundial. Eso se llama discriminación estructural».

«Cuando hablo de estructural me refiero por ejemplo, en el caso de las mujeres, a que vivimos en un mundo hecho por hombres, pensado por hombres, sólo por para hombres y donde las mujeres fueron apartadas. A través de la herramienta del feminismo por fin las mujeres han podido alcanzar cotas de igualdad. Pues lo mismo nos pasa a las personas trans: vivimos en un mundo de persona CIS en el que las personas trans hemos sido expulsadas desde los márgenes de la cultura a las ciencias, el arte, la política... por eso, sólo a través de una lucha autónoma y específica seremos capaces de por un lado de analizar la situación que nos discrimina y, por otro, de definir soluciones».

No habla de cosas inalcanzables, pero sí difíciles, complicadas, duras. Y lo hace de una forma intensa, convencida plenamente, con su seseo andaluz y una ajustada utilización de las palabras. Asombrosa dialéctica para quien se ha hecho a sí misma y se ha curtido a base de afrontar obstáculos.

'Paca La Brava' (1i) en la primera mani gay en Sevilla, 1978-06-25 //

M.S.- ¿Cuántos años llevas luchando para dejar atrás a Francisco José y ser Mar Cambrollé Jurado con todas las de la Ley?


M.C.- «Yo empecé esta lucha cuando aún estaba vivo el dictador en el año setenta y cinco, en Sevilla, en un grupo que al final se consolidaría y que se llamó Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria. Este es el colectivo que convoca la primera manifestación pública trans en Andalucía, el 25 de junio de 1978. Hicimos un gran trabajo que sería pionero, aunque nos llevaba un año de adelanto el Frente de Liberación de Cataluña».

En España, como en el resto del mundo el camino hacia la libertad de la transexualidad ha estado sesgado por la intolerancia de las dictaduras o la ignorancia de las democracias. En los años 70, con Franco aún en plena forma, se renovó la Ley de Vagos y Maleantes y se actualizó bajo la denominación de Ley de Rehabilitación y de Peligrosidad Social. Acto seguido nacería en Cataluña un incipiente movimiento de resistencia en favor de la liberación homosexual -Movimiento Español de Liberación Homosexual (MELH)- que tuvo que dirigir sus reivindicaciones al dictador y a las cortes franquistas a través de correspondencia enviada desde localidades europeas. «Era la única forma de que no nos siguieran la pista, dice Mar Cambrollé. Te hablo de una Ley que estaba en vigor y que decía que de manera individual éramos un peligro social, así que organizados figúrate: una banda de terroristas».

«Paca La Brava»

En aquella primera manifestación del 78 Mar todavía no era Mar. Tampoco Francisco José. En el ambiente se la conocía como Paca la Brava.

«Era yo muy brava».

Fue una manifestación seguida de un mitin que se celebró en los antiguos locales de CCOO de Sevilla, en la calle Calatrava. Toda la documentación de la época y de las actividades posteriores de la lucha transexual andaluza puede consultarse el Archivo Histórico de Andalucía porque ha sido cedida y lleva el título de «Colección Mar Cambrollé».

Camino al andar

No tanto la de Paca la Brava pero sí la pista de Mar Cambrollé era fácil de seguir para la gente de los medios de comunicación. Recuerdo haberla entrevistado para TVE en varias ocasiones y siempre tuve la impresión de que terminaría sometiéndose a una operación de cambio de sexo. Nada más lejos de la realidad:

M.C.- «No me he operado de cambio de sexo. Todo el mundo trans recibe como una gran presión un binario que impone la sociedad que no solamente es sexista sino que también excluye la diversidad . Es un binario en la expresión de género y en la expresión corporal. Pero todo esto lo he aprendido yo ahora, porque he tenido que deconstruirme de forma autónoma, aprendiendo, He abierto camino andando.»

De chica no tuvo tiempo para estudiar pero andando, andando, como ella dice, se ha recorrido Mar etapas maratonianas. Hoy presenta enmiendas a las leyes del Congreso, preside federaciones estatales y es toda una autoridad nacional e internacional en el discurso y la reivindicación del colectivo trans.

M.C.- «Mi familia era muy humilde y desde los 14 años estoy trabajando porque necesitaba mi ayuda. No me arrepiento de nada pero fue una época dura: yo era muy femenina, me acosaban mucho y recibía muchas burlas. Mi infancia fue difícil porque mi padre no me entendía. Me dió la primera paliza cuando tenía 6 años porque me cogió vestida de niña y jugando con niñas y me hizo pasar una adolescencia muy mala. Sin embargo no siento ningún tipo de recelo ni por mi madre ni por mis hermanos y hermanas, y puedo decir que he tenido la suerte de tener una familia que me quiere como soy y que incluso se ha sentido y se siente orgullosa de mí. Pero como mujer he tenido que hacerme un espacio en la vida».

Trans desde que nace

Cambrollé se emancipó con 19 años. Se fue a vivir con un chico y montó un puesto de artesanía en la sevillana Plaza del Duque: «Así trabajé unos 10 o 12 años, hasta que consideré que era el momento de dar un salto. Y lo di para hacer mi transición social. Tenía 25 años.»

M.C.- «Hay algo que la gente tiene que entender y es que para las personas trans no hay un momento en que se produzca una necesidad o un deseo de cambio de sexo, es que somos personas trans desde que nacemos hasta que nos morimos. Otra cosa es que no tengamos conciencia o que no sepamos expresarlo con palabras. Yo no soy un hombre que se cambió a mujer, yo soy una mujer trans desde que nací y como mujer trans me voy a morir».

M.S.- ¿Y con las feministas como te llevas?

M.C.- «Siempre me he llevado bien. Creo que el feminismo es una herramienta qué sirve para luchar contra todo tipo de opresiones y además creo que sus señas de identidad como la transversalidad o la interseccionalidad me afectan como mujer además de por por mi circunstancia especial. Creo que el feminismo no es una alternativa hegemónica pensada sólo para mujeres blancas, burguesas o heterosexuales, está ahí para todas las mujeres, las pobres, las ricas, las trans, las lesbianas…»

M.S.- ¿Está entendiendo el movimiento feminista la lucha específica trans?

M.C.- «Creo que ha habido una intención perversa por parte de mujeres con mucha influencia que se han podido sentir invadidas por un feminismo novedoso, más amplio, que se posiciona frente al colonialismo, que viene hablando desde el ecologismo, desde el anti racial o desde el el anticapitalismo, y por supuesto, también desde el transfeminismo. El feminismo es de todas, por eso tiene que incluir la perspectiva trans».

La madre de todas las ideologías

Mar Cambrollé reconoce que el feminismo es la mejor propuesta para un orden social basado en la igualdad para todos y todas, la base del cambio:

M.C.- «Yo he vivido la foto en blanco y negro y ahora vivo en la época del color y de la digitalización. He recibido palizas y castigos que hoy hemos cambiado por el amor y el acompañamiento de los padres y de la familia en general. Yo no pude estudiar pero hoy si es posible estudiar. Gracias a nuestra lucha hoy existen protocolos en los colegios y en las universidades que protegen a las personas trans del acoso y del bullying y se exige un respeto a su dignidad y a su identidad sexual, y eso ha sido posible gracias a una revolución que se ha gestado en las últimas décadas en el activismo trans».

Activismo cuyo liderazgo ha sido mayormente encabezado por Mar Cambrollé, una mujer enérgica que ha sabido ganarse el respeto y el cariño de buena parte de la sociedad. Una mujer cien por cien que además se siente feliz por el logro de haber subvertido y calado en una generación que ya no cree en el cuento del cuerpo equivocado ni en otras patrañas que confunden y paralizan su derecho a la libre identidad de género.

domingo, 10 de junio de 2018

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | El movimiento LGTB andaluz se rompe y habrá dos manifestaciones del Orgullo: una institucional y otra “crítica”

Imagen: La Voz del Sur / Presentación del Orgullo Crítico del Sur
El movimiento LGTB andaluz se rompe y habrá dos manifestaciones del Orgullo: una institucional y otra “crítica”.
Los colectivos se han dividido al negarse la convocatoria institucional a recordar el cuarenta aniversario de la primera marcha andaluza por la libertad sexual que se celebró en Sevilla en 1978.
Raúl Solís | La Voz del Sur, 2018-06-10
https://www.lavozdelsur.es/el-movimiento-lgtb-andaluz-se-rompe-y-habra-dos-manifestaciones-del-orgullo-una-institucional-y-otra-critica/

El 23 de junio por las calles de la capital andaluza habrá dos manifestaciones del Orgullo LGTB: una institucional organizada por el Ayuntamiento de Sevilla, el Orgullo de Andalucía, y el ‘Orgullo Crítico del Sur’, organizado y convocado por más de 40 entidades agrupadas en la Plataforma 40 Aniversario y en la que se recordará la efeméride de la primera marcha por la libertad sexual de Andalucía, celebrada el 25 de junio de 1978 y que estuvo promovida por el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria (MHAR).

El motivo que ha provocado la ruptura del movimiento LGTB andaluz es la “declinación por unanimidad”, según ha confirmado Inmaculada García, portavoz de la plataforma que convoca el Orgullo de Andalucía, a una propuesta de la Plataforma 40 Aniversario para que el manifiesto y la pancarta de la cabecera estuvieran dedicados y como protagonistas a los activistas históricos que lideraron la manifestación pionera de hace cuatro décadas por las calles de la capital andaluza.

Ante la negativa de los organizadores del Orgullo de Andalucía a aceptar la propuesta de la Plataforma 40 Aniversario, ésta acusa al Ayuntamiento de Sevilla de incumplir un acuerdo plenario, aprobado por unanimidad, que pedía que el Orgullo de Andalucía, organizado y financiado en su totalidad por el Consistorio hispalense, recordara este año al histórico colectivo Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria, que fue el colectivo convocante de la primera marcha por la libertad de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales en 1978, en un contexto donde aún estaba vigente la Ley de Peligrosidad Social por la que se metía en la cárcel a las personas LGTB.

El Orgullo de Andalucía está apoyado por Fundación Triángulo, Asociación Adriano Antinoo -entidad vinculada al PSOE-, Defrente LGTB, Ojalá Málaga, Sevilla Diversidad y Togayther; por su parte, el Orgullo Crítico del Sur está respaldado por más de 40 organizaciones, entre las que destacan la Asociación de Transexuales de Andalucía, Federación Andaluza Arco Iris LGTBI, Sindicato de Estudiantes, la Plataforma Feminista 8 de Marzo, Izquierda Unida, Participa Sevilla o Partido Counista de Andalucía.

Ambas manifestaciones, tanto la organizada por el Ayuntamiento de Sevilla como el ‘Orgullo Crítico del Sur’, tendrán lugar el sábado 23 de febrero a las 20 horas, aunque no recorrerán el mismo trayecto ni terminarán en el mismo lugar. El Orgullo de Andalucía tendrá carrozas, mientras que la manifestación crítica será “feminista y anticapitalista” y contará con una fiesta musical al final de la marcha, aunque de menor presupuesto que la del Orgullo de Andalucía: “Nuestra fiesta será a precios populares, porque no tenemos ningún ánimo de lucro y queremos que sea una fiesta popular”, indican los organizadores del ‘Orgullo Crítico del Sur’.

Más de 10.000 personas en el ‘Orgullo Crítico del Sur’
La organización del Orgullo Crítico del Sur espera la llegada a Sevilla de más de 10.000 personas, procedentes de todas las provincias andaluzas. Para ello se fletarán autobuses desde todos los territorios de la geografía andaluza y en el ánimo está superar el número de participantes del Orgullo de Andalucía, “para demostrar que somos el Orgullo de la gente frente al institucional, organizado desde los despachos sin contar con las asociaciones y sin memoria por los activistas pioneros que lo dieron todo por la libertad”, indica Mar Cambrollé, quien hace 40 años participó activamente en la primera marcha LGTB de Andalucía. “Tenemos que acabar con la imagen del mercado rosa, del gay mono y rico con un apartamento de lujo en Chueca; la realidad LGTBI es bien distinta: somos currantes, estudiantes, mujeres, bolleras, trans, bisexuales precarios y maricas racializadas y pobres”, apostilla la histórica activista.

jueves, 24 de mayo de 2018

#hemeroteca #memoria | Una pintada por la libertad sexual sobrevive en los juzgados de Sevilla 40 años después

Imagen: El Diario / Mar Cambrollé con los restos de la pintada de MHAR
Una pintada por la libertad sexual sobrevive en los juzgados de Sevilla 40 años después.
El Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria pide a la Junta que la proteja y señale el sitio como Lugar de Memoria Histórica de Andalucía. Mar Cambrollé, presidenta de ATA-Sylvia Rivera y autora de aquella pintada el 24 de junio de 1978: "Aún sigue allí como testigo mudo de la historia".
Javier Ramajo | El Diario, 2018-05-24
https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/pintada-juzgados-Sevilla-testigo-historia_0_774822670.html

Han pasado 40 años, menos un mes, y la pintada sigue ahí. El 25 de junio de 1978, Andalucía vivió su primera manifestación por la libertad sexual, convocada por el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria (MHAR). Este año se cumple el 40º aniversario de aquella protesta. La noche anterior, una de sus integrantes, Mar Cambrollé, quiso plasmar de aquella forma en una de las paredes del edificio de los juzgados de Sevilla la reivindicación por la abolición de las leyes represivas, tratando de presionar al entonces gobierno de UCD para la amnistia sexual y la derogación de cuantas leyes penalizaban la homosexualidad en el código civil y militar.

"Gobierno escucha, el MHAR está en lucha". La firma de aquella pintada sigue visible hoy en el inmueble que aún alberga algunos de los juzgados sevillanos "como testigo mudo de la historia", explica a eldiario_es Andalucía Mar Cambrollé, que reconoce haberse sentido "emocionada" por el descubrimiento de un particular. "Es algo que me ha conmovido, porque aquella pintada la hice yo misma", sin haberse percatado hasta ahora de que aún sigue ahí aunque ha pasado por delante "cientos de veces".

La "historia emotiva" de aquella pintada puede que tenga mayor recorrido que el nostáligico que aquella época de lucha por la libertad sexual. El actual MHAR, que actualmente está proceso de legalización en el Registro de Asociaciones de Andalucía, pide a la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía que inicie los trámites oportunos con las administraciones competentes para proteger y señalar esa pintada como Lugar de Memoria Histórica de Andalucía.

Así, ha preparado un dosier con la información, instando concretamente a la Junta a instalar una placa de metacrilato para la protección y preservación de la pintada, así como fijar en la parte superior una placa de metal que haga alusión al momento histórico y a la autoría de la pintada. En el mismo sentido han pedido que sea atendida su "justa petición" y que, para concretar detalles, les reciba el director general de Memoria Democrática, Javier Giráldez. Cambrollé ha señalado que la Dirección General ha valorado ya la propuesta tras una primera conversación.

Según recuerdan los proponentes, "la acción política emprendida por el MHAR fue decisiva para que, en el contexto social y político, la izquierda andaluza, partidos y sindicatos tuvieran que posicionarse a favor y apoyar la lucha por la libertad sexual y contra las leyes represivas del franquismo". "El apoyo de casi la totalidad de partidos políticos y sindicatos, se concretaron en las movilizaciones y actos organizados por el MHAR", señalan en el dosier enviado a la Junta.

El MHAR, entre otras acciones, recogieron firmas dirigidas al Ministerio de Justicia exigiendo la abolición de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. También mostraban su protesta con pintadas como la que protagoniza esta historia en fachadas donde reivindicaban la abolición de las leyes represivas y defendían la libertad sexual.

Aquella pintada se realizó "por la noche y con mucho miedo". "No sería la primera vez que recibía un balazo en la cabeza jóvenes que pintaban en las paredes libertad y derechos a un régimen fascista", recuerdan. "Para sorpresa nuestra, y como si de un testigo mudo de la historia que se niega a ser sepultada o menoscabada, aún parte de esa pintada después de 40 años continúa siendo visible".

"Andalucía tiene que recuperar la memoria, esta no puede ser borrada, ya que la memoria histórica es el antídoto contra la amnesia de la justicia, además porque esta lucha ha sido parte del aporte a la conquista de la democracia", concluye la petición.

miércoles, 11 de abril de 2018

#hemeroteca #archivos #lgtbi | El Archivo General de Andalucía ya cuenta con una colección para estudiar la historia del movimiento LGTB andaluz

Imagen: La Tercera Informción / Mar Cambrollé y Mateo Páez
El Archivo General de Andalucía ya cuenta con una colección para estudiar la historia del movimiento LGTB andaluz.
La histórica activista andaluza Mar Cambrollé ha cedido a perpetuidad los documentos de la lucha LGTB del tardofranquismo y la transición.
La Tercera Información, 2018-04-11
http://www.tercerainformacion.es/articulo/actualidad/2018/04/11/el-archivo-general-de-andalucia-ya-cuenta-con-una-coleccion-para-estudiar-la-historia-del-movimiento-lgtb-andaluz

El Archivo General de Andalucía ya custodia el material histórico del movimiento de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales de Andalucía, tras la donación a perpetuidad este martes de la colección documental, propiedad de la líder transexual Mar Cambrolle, quien ha querido acreditar el trabajo activista por las libertades sexuales durante el tardofranquismo y la transición democrática, tanto de organizaciones clandestinas como de personas a título individual.

En total, se han depositado en el Archivo General de Andalucía un total de 104 documentos, compuestos principalmente por recortes de prensa, carteles, pegatinas, documentos políticos firmados por los partidos políticos y centrales sindicales de la época y octavillas sin depósito legal por la clandestinidad en la que operaba el activismo homosexual tanto en el tardofranquismo y primeros años de la transición, ya que hasta 1979 no sale la homosexualidad del Código Penal, así como material político de la primera manifestación del Orgullo LGTB que se organizó en Andalucía el 25 de junio de 1978.

Según ha acreditado el director del Archivo General de Andalucía, Mateo Páez, en el informe en el que acepta la solicitud de depósito voluntario de Mar Cambrollé, esta documentación conservada “es prácticamente la única que documenta el proceso de estas pioneras movilizaciones en pro de los derechos de las personas homosexuales en Andalucía”.

“Es un ingreso muy importante, por la categoría que representa el fondo, ya que es un colectivo muy oculto y difícil de rastrear en los archivos”, ha señalado Mateo Páez, director del Archivo General de Andalucía, ante los medios de comunicación durante el acto de firma en el que la entidad archivística ha aceptado la donación a perpetuidad de la colección de Mar Cambrollé, propietaria de la colección documental y presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía, quien ha puesto a disposición de la sociedad andaluza este material “para que no se olvide la historia, no se reescriba ni se secuestre”.

Cabe destacar el papel dinamizador que jugó el entonces Movimiento Homosexual de Acción Revolucionario (MHAR) en Andalucía y también en el resto de España. Además de organizar la primera manifestación andaluza del Orgullo LGTB el 25 de junio de 1978 por las calles de Sevilla y un mitin de más de 1.000 personas en los locales de Comisiones Obreras en la capital hispalense, en Andalucía tuvo lugar el encuentro de la coordinadora estatal de las organizaciones homosexuales de distintos puntos del Estado, en el que el MHAR fue la organización anfitriona y del que salió una serie de acciones encaminadas a que desapareciera la homosexualidad del Código Penal por Adolfo Suárez tras una campaña de estas entidades, un hecho que entró en vigor en febrero de 1979, momento en el que las organizaciones de homosexuales dejaron de ser clandestinas y las personas LGTB dejaron de entrar en prisión en aplicación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social.

lunes, 30 de junio de 2014

#libros #activismo | Mar Cambrollé, una mujer de verdad : el MHAR, los orígenes del movimiento homosexual y transexual en Andalucía


Mar Cambrollé, una mujer de verdad : el MHAR, los orígenes del movimiento homosexual y transexual en Andalucía / Francisco Artacho Gómez
La Calle, Antequera (Málaga) : 2014 [07]
164 p.
ISBN 9788416164226 [2014-06]
/ ES / BIO
/ Activismo / Andalucía / ATA / Liberación sexual / Mar Cambrollé / MHAR / Testimonios / Transexualidad / Transición

“Mar Cambrolle, una mujer de verdad” es la biografía de Mar Cambrollé Jurado, una sevillana que siempre llevó por bandera la lucha por lo que ha creído que era justo defender. Pero su vida son muchas vidas. La de Francisco, como la bautizaron sus padres, y que se crió en los barrios más pobres de la ciudad. Es la vida de Paco, que participó en la lucha contra el franquismo, cuando ya el genocida dictador daba los últimos coletazos. Su vida también es la del activista que organizó y lideró el primer, y hasta hoy desconocido, movimiento por la liberación homosexual en Andalucía. Su sangre activista la ha llevado, 30 años después, a liderar la lucha “trans” en Andalucía, territorio a la vanguardia de los derechos del colectivo en Europa. Pero en las páginas de su biografía no podían dejar de aparecer sus vivencias personales, su intromisión como trabajadora del sexo, su etapa como empresaria y sus enfados con el colectivo LGTB.

ENLACES
La Calle | Mar Cambrollé, una mujer de verdad
http://www.editoriallacalle.com/libro/mar-cambroll%C3%A9-una-mujer-de-verdad
>
DOCUMENTACIÓN
Las geografías de Mar Cambrollé
Luis de Luis | Andaluces Diario, 2014-07-11
http://www.andalucesdiario.es/cultura/geografias-de-cambrolle/ 
Una mujer muy brava
Román Orozco | El País, 2008-11-29
http://elpais.com/diario/2008/11/29/andalucia/1227914535_850215.html