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miércoles, 12 de febrero de 2020

#hemeroteca #lesbianismo | Paula Alcaide: “En las relaciones entre lesbianas a veces se pierde el contacto físico”

Imagen: Pikara / Paula Alcaide
“En las relaciones entre lesbianas a veces se pierde el contacto físico”
Hablamos con Paula Alcaide, psicóloga, de su trabajo terapéutico con mujeres lesbianas: de amor, sexo, celos, maternidad y bollodramas, el fénomeno lésbico que Alcaide ha analizado en profundidad en su primer libro.
Andrea Momoitio | Pikara, 2020-02-12
https://www.pikaramagazine.com/2020/02/las-relaciones-lesbianas-veces-se-pierde-contacto-fisico/

Paula Alcaide (Barcelona, 1989) ha sido mi terapeuta. Acudí a ella, como tantas otras, porque no sabía cómo gestionar una ruptura. Ella agarró mi mano y ahí fuimos, poquito a poco, saliendo de la tormenta. Dice que le gustaría que su profesión se extinga en algún momento, pero, por ahora, tiene mucho trabajo. El año pasado publicó ‘Cómo superar un bollodrama’ (Egales), su primer libro, que a muchas nos ha servido de salvavidas. Las relaciones entre lesbianas son tan complejas como todas las relaciones, pero hay factores sociales que, a veces, añaden un extra de dificultad a eso del amor. Relacionarse no es tan ideal como nos hace creer la industria cinematográfica, pero formar un equipo con alguien sigue siendo la apuesta vital de muchas personas. Algo tendrá. Encontrar el equilibrio entre tus necesidades y las de la otra, en un contexto de lesbofobia evidente, es un reto que muchas asumimos sin tener el material necesario en la mochila para soportar las inclemencias del clima.

¿Por qué hacía falta un libro como el tuyo, Paula?
Desde 'Más que amigas', de Jennifer Quiles, se han publicado muy pocos libros que hablen del sufrimiento entre mujeres desde la perspectiva más psicológica de los procesos. Lo podríamos catalogar como un libro de autoayuda. Lo planteo como una conversación profunda, un diálogo con las lectoras. Es un libro muy descriptivo, se quedan muchas preguntas abiertas: “¿Qué estoy haciendo?”, “¿Cómo me estoy relacionando con otras mujeres?”, “¿Por qué estoy sufriendo por amor?”. Se llama ‘Cómo superar un bollodrama’ porque es una expresión que se repite mucho en consulta y quería empoderar el concepto.

No hay muchas psicólogas que se dediquen en exclusiva a trabajar con lesbianas.
Muchas psicólogas generalistas, por decirlo de alguna manera, se están perdiendo algunos procesos de las minorías porque no los ponen en el foco. Se pierden algunos puntos, cierto lenguaje, un código en común. Es una especialización que en Estados Unidos e Inglaterra sí tiene más peso. A España lo trajimos sólo hace 10 años. Gabriel J. Martin y yo montamos un grupo LGBTI en el Colegio de Psicología e impartimos una formación online en el Colegio de Madrid. Todavía estamos en las antípodas de construir esa psicología afirmativa LGBTI.

¿Qué es la psicología afirmativa?
Es una corriente que se focaliza en la orientación afectivosexual y en la identidad de género como una fortaleza y no como vulnerabilidad. Es una corriente, un tipo de psicología, centrada en el colectivo LGTBI, que nace como contrapuesta a las terapias de conversión, a las terapias que en el siglo pasado estigmatizaban la diversidad.

¿Nos podría ayudar a superar un bollodrama una psicóloga hetera?
Creo que no. Creo que tiene más potencia si te acompaña alguien que está especializada, que reconoce esa vivencia como personal y la reconoce en sus entornos próximos. Le da una dimensión y una profundidad mucho mayor.

En tu libro hablas mucho de la ‘simbiosis lésbica’. ¿Es una tendencia especialmente común entre lesbianas? ¿No tienden todas las parejas a parecerse?

Desde las premisas del amor romántico, yo creo que estamos empujadas todas a tener esas fusiones o simbiosis bajo la idea de la complementariedad y media naranja. Sí creo que las mujeres hemos sido más instruidas en el amor y menos en la autonomía. Las mujeres, en la consulta, hablan mucho más del amor que los hombres. Si una pareja es compromiso, intimidad y pasión, las mujeres fomentamos mucho la intimidad y el compromiso y a veces perdemos la pasión. Precisamente porque hay mucha intimidad. Falta oxígeno, faltan espacios personales y el deseo se va mermando. No tienes a nadie a quien desear sino alguien pegado a ti.

¿Pasa lo mismo en las relaciones entre dos hombres?
No. No pasa tanto. Tienen mucho más claro cuál es su espacio y cuál es su autonomía. Hay una lectura de género evidente.

¿Qué pasa con el sexo en las relaciones entre lesbianas? ¿Se acaba antes?
No hablaría de relaciones entre lesbianas sino de relaciones lésbicas entendiendo que puede haber una relación entre una mujer lesbiana y una bisexual o dos mujeres bisexuales pueden tener una relación lésbica.

Lo que dicen los estudios es que hay mayor satisfacción sexual al principio de la relación pero, luego, en gran parte la falta de espacios personales, al no echarse de menos, al no tener este puente que cruzar, que dice la sexóloga Esther Perel, puede acabarse. Perel habla del deseo que se construye cuando no tienes a la otra persona, cuando la deseas y te quieres acercar a ella. Eso creo que lo construimos mal entre mujeres. Hablamos mucho más. Hay una hipercomunicación para nada efectiva. Le damos más vueltas en las discusiones a la parte emocional. A veces hay una parte de contacto físico, de cuerpo a cuerpo, que se pierde.

Nos falta analizar otros modelos de relaciones porque nos encontramos con muchas situaciones de monogamia en serie: tienes una relación, funciona, pero cuando se deteriora porque ya parece más tu compañera de piso, normalmente lo que hacemos es sustituir a esa persona por otra. Parece que se entiende el enamoramiento como el único elemento que hace que volvamos a desear.

¿Qué factores, además de esa simbiosis lésbica de la que hablas, pueden provocar que dos mujeres dejen de mantener relaciones sexuales? ¿Nos interesa menos el sexo?
No creo que nos interese menos el sexo, pero sí creo que hay un condicionante social importante. Sobre todo a la hora de ser asertiva en relación al sexo y en eso estamos en desventaja.

Hay muchos factores que influyen: las preocupaciones, estados de ánimo depresivos, ansiedad, estrés crónico, que hace que baje la libido; también las mujeres reconocemos en menor medida cuándo estamos excitadas por una cuestión de fisionomía evidente, excepto en el caso de las mujeres trans que no se han sometido a una cirugía de reasignación genital; y porque a veces estamos mucho en la mente y le prestamos poca atención al cuerpo. Vemos parejas que no es que no tengan ese deseo sino que no están generando espacios para que es deseo fluya desconectándose de las preocupaciones.

¿La falta de sexo afecta menos a las relaciones lésbicas?
No lo sé. Conozco menos las relaciones heteros, pero depende de qué entendamos por afectar.

¿Se puede tener una relación sana con alguien si tú no te sientes bien contigo misma?
Tendríamos que definir qué es una relación sana, tendríamos que debatirlo. Todo el mundo, en algún momento, nos sentimos mal. Para mí lo importante no es sentirte bien o mal sino cuánto dura esa emoción y qué haces a continuación. ¿Te responsabilizas de tu propio bienestar o proyectas hacia fuera para que las otras personas sean tus dianas o tus salvadoras? Todo eso que nos inventamos sin acabar de entender que una pareja es un espejo.

En el libro hablas de los celos como los reyes del bollodrama. Dices que tienen el origen en el miedo a perder a alguien y en el instinto territorial de autoprotección. ¿No es una visión muy naif de una emoción horrible?
Soy partidaria de reconciliarnos con nuestras emociones, también con esas que se consideran malas. Tú puedes estar en pareja y tener manía a tu pareja. Puedes estar en pareja y sentir celos. Puedes sentir muchas cosas. Es una emoción que no podemos negar. Si coges una emoción y la demonizas, estás perdiendo una oportunidad para analizarla, para ponerla encima de la mesa y trabajar individualmente con ella. No digo que en la pareja sea normal tener celos, pero sí que es normal en la condición humana tener ese punto de territorialidad. La pregunta es: “¿Cómo vamos colocar eso?”; “¿Cómo lo vamos a trabajar?”; “ Vale, sí, siento celos, ¿ahora cómo actúo?”

Si los celos los sufren ellos, en el feminismo no lo entendemos tanto.

Todo depende de qué hagas para operativizar esos celos. Puedes sentir celos y que eso te lleve a una conversación superhonesta en la que puedes decir: “Mira, eso me ha hecho sentir vulnerable” o “Esto me ha conectado con aquello que me pasó hace tiempo”. Esos celos, de punto de partida, no tienen una resolución negativa para la propia pareja. Yo creo que el punto está en hacerte cargo de tus propios celos. He sentido celos, sí; igual que sientes rabia si algo te saca de quicio, pero te haces responsable de ello. En un momento determinado, puedes explicárselo a tu pareja, pero sin culpabilizarla. Ese es el problema.

¿Hasta dónde se pueden entender los celos?

¿Entender? Yo diría que la palabra entender... Si los celos nos están apelando, pues como cualquier otra emoción. Has sentido celos, bien, pues como si sientes alegría. Hay que ir al fondo de eso. A veces, por lo políticamente correcto, no acabamos de entrar en el tema. En relaciones poliamorosas, los celos son el mecanismo a partir del cual se empiezan muchas negociaciones y se establecen límites.

¿Hay cierta imposición del poliamor en entornos feministas?
Creo que no. El poliamor plantea alternativas en contra de la doctrina del amor romántico y del emparejamiento en base a mitos como la media naranja y es superpositivo. Ahora bien, sí que creo que tenemos que aterrizar cosas. A nivel teórico hay propuestas que pueden ser muy potentes, que apelan al sentido de la libertad, pero luego en consulta ves como se complican. Es difícil gestionar los afectos tanto en una pareja monógama como en parejas múltiples, en parejas abiertas o permeables. Cuantos más elementos introduces, más importante que te centres en lo que te estás pasando y en cómo puedes ser más asertiva para comunicarlo a una pareja o a varias. Toda esa articulación implica más revisión emocional y hay que hacerlo.

En el libro pones un ejemplo. Tu novia habla mucho con su ex y esto te hace sentir celos. Propones negociar cómo va a ser esa relación. Determinar cuánto vais a hablar, por ejemplo. ¿No es ceder mogollón?
Hay gente que recoloca las relaciones con sus ex, que construyen una nueva etapa y una nueva relación; pero también hay quien no deja ir. Y no es tanto por lo que te aporta sino por nostalgia. A veces mantenemos a gente en nuestra vida porque nos sentimos más coherentes: “Si esta persona ha sido importante, tiene que seguir siéndolo”. Pues a lo mejor sí o, a lo mejor, no.

¿Hay mucha diferencia entre los celos en una pareja hetera o lésbica?
Bueno, hay elementos diferenciales de género, pero la raíz es la misma. Lo que sí que creo que la modulación es distinta.

¿Tenemos más alarmas activadas en las relaciones heterosexuales?
Probablemente. Por eso es importante decir que a partir de un momento no se está hablando de un bollodrama sino de violencia intragénero. Hay puntos ciegos aún en las relaciones entre mujeres. Probablemente toleramos cosas que nos costaría más tolerar en una relación heterosexual.

¿No te da miedo hablar de violencia intragénero y que eso sirva de excusa para poner en cuestión la lectura feminista de la violencia machista?

Sí, claro. Ponerlo encima de la mesa no deslegitima y no puede quitar esa fuerza al movimiento feminista en la reivindicaciones en contra de la violencia de género. Eso sí, yo soy partidaria de, por lo menos, nombrarlo. Eso ayuda a muchas pacientes que, en un momento determinado, necesitan entender la campaña de desprestigio que está haciendo su exnovia tras dejar la relación o cómo está tratando de aislarla. Esos mecanismos de culpa, de control, se tienen que poner sobre la mesa. Yo no lo equiparo, pero hay que hablar del tema.

En tu libro hablas de cómo hay quien genera ciertos triángulos para provocar celos a su parejas.

Sí, hay gente que, desde su propia baja autoestima, intenta que la otra se insegurice. Al final es otro tipo de violencia psicológica.

Las redes sociales han sido una vía muy importante para el ligoteo entre lesbianas. De Chueca.com a Wapa. Nos movemos bien ahí.
Sí, porque somos una comunidad mucho más pequeña. Es difícil que encuentres a una persona que te atraiga, que te guste, que haya ‘filing’, intereses en común... y que justo viva en tu mismo pueblo. En ciudades más grandes no pasa tanto y hay mucha migración interna a ciudades. Las relaciones a distancia o ciber relaciones son complicadas. Siempre recomiendo conocer a la persona lo más pronto posible porque se dan casos de relaciones a distancia en las que ni se ven y acaban con sorpresa.

¿Qué especificidades tienen este tipo de relaciones?

Son relaciones en las que tiene que haber una base de confianza muy grande, en las que es muy importante aprender a gestionar la frustración y negociar mucho: lo relacionado con el dinero, cuándo nos vemos, cómo, dónde, cuánto. Probablemente sean relaciones que duran más tiempo porque, cada cual, mantiene sus espacios personales. La base es una base, a veces, incluso más sana que la de las relaciones que empiezan viéndose todos los días y en las que se genera mucho más rápido esa fusión.

Al margen de la distancia, justo lo contrario: ¿Qué pasa con la endogamia? Acabamos todas en los mismos bares. El ambiente puede ahogar.
La parte positiva es que te permite una socialización en la que hay que trabajar mucho las relaciones. La parte negativa es que tienes que hacer más trabajo relacional. A veces, si estás mal, no te apetece. Da la sensación de tener que exponerte a personas y entornos ante los que no elegirías exponerte.

¿Qué necesidades suelen tener las lesbianas en terapia?

Compañía para el proceso de autoaceptación y para trabajar la lesbofobia interiorizada; crisis personales, de todo tipo. Muchas por rupturas; algunas por búsqueda de modelos alternativos de relación, cómo abrimos la pareja, cómo tenemos una relación poliamorosa; terapia de pareja, sobre todo por falta de deseo o problemas en la convivencia; y también cuestiones relacionadas con la maternidad lésbica.

¿Qué suele pasar con la maternidad lésbica?
La frustración que se genera por no poder quedarse embarazadas, por ejemplo. A veces, la elección: ¿Quién va a ser la madre gestante? También lo relacionado con los miedos vinculados a la LGBTfobia. Vale, vamos a tener una familia, ¿cómo trabajar para no transmitir esos miedos que nos quedan a nosotras?

¿Qué pasa con las relaciones armarizadas?
Yo suelo hablar de disparidad homofóbica, de esos diferentes niveles de lesbofobia y bifobia interiorizada, que hacen que en un momento determinado una se avergüence, se sienta culpable, ansiosa, hipervigilante. Si ocultas la relación, la estás degradando por miedo al estigma social. Se generan dinámicas perversas en la que una parece la amante. Esa ocultación genera mucho dolor y afecta al autoestima.

¿Tú estás a salvo de un bollodrama?

Ni yo ni nadie está a salvo de un bollodrama. Yo creo que con los años aprendes a conocerte más a ti misma, a entenderte más y a intentar ser más respetuosa con la persona que eres, a asumir más tus propias emociones. Entonces hay menos proyección hacia fuera y más entendimiento hacia dentro. Eso siempre consigue que la intensidad, la negativa, vaya disminuyendo.

¿Están idealizadas las relaciones lésbicas? Es habitual escuchar a compañeras feministas heterosexuales diciendo: “¡Me voy a hacer lesbiana!”

Son relaciones más igualitarias normalmente, hay mucha más comunicación. Otra cosa es que sea afectiva. Pero claro, luego está la cara B y ahí hay demasiada intensidad emocional. De todas formas, cuando alguien dice eso, está poniendo encima de la mesa una idea de elección que a mí no me parece tal. Que se lo expliquen a mujeres lesbianas que viven en países donde están condenadas a la pena de muerte o a la cárcel. ¿Desde qué lugar de privilegio se está diciendo eso?

domingo, 18 de febrero de 2018

#hemeroteca #machismo | 'Sunshine', la historia del novio de instituto que no ama, maltrata

Imagen: El País / Fotograma de 'Sunshine'
'Sunshine', la historia del novio de instituto que no ama, maltrata.
Este corto de tres minutos sirve para reconocer a los adolescentes maltratadores.
Emilio Sánchez Hidalgo | Verne, El País, 2018-02-18
https://verne.elpais.com/verne/2018/02/18/articulo/1518954072_605559.html

“’En el instituto yo tenía un novio que…’ es una frase a la que le pueden seguir decenas de ejemplos. Yo tenía un novio que no me dejaba ponerme algunos vestidos porque eran muy cortos, o muy escotados, o ambas cosas; que se enfadaba cuando quedaba con aquellos amigos que a él no le caían bien; que acabó prohibiéndome estar con ellos; que me interrogaba cuando había salido sin que él estuviese; que decidía qué hacíamos, dónde íbamos y hasta a qué hora".

La periodista de El País Isabel Valdés, coordinadora del blog 'Mujeres', empieza así el texto que escribió en el Día contra la Violencia de género de 2017. "Probablemente todas nos reconozcamos en cualquiera de esos ejemplos en algún momento de nuestra vida [...]. La idea de que el amor es posesivo y permisivo con todo está tan arraigada que es difícil verlo", añade. Para distinguir ese amor falso y que maltrata ayudan cortometrajes como el que abre este artículo, promovido por Day One, una asociación estadounidense que lucha contra la violencia machista entre jóvenes.

Es menos de tres minutos, ‘Sunshine’, obra del brasileño Guilherme Marcondes, muestra cómo una adolescente va descubriendo poco a poco que su novio es un maltratador. El machismo siempre había estado ahí, pero la protagonista lo confunde con el ideal del amor romántico al ritmo de la canción 'Walking on sunshine'. Al principio todo parece muy bonito, pero enseguida aparecen los celos.

Al novio le molesta que su novia se ponga faldas o vestidos, no le gusta que baile con sus amigas, le presiona para que no coma... Cada vez disimula menos su agresividad hacia ella.

Cuando el hombre se quita la careta del todo, la novia está atrapada. Unos tentáculos la ahogan, se pierde en un laberinto y, cuando encuentra la salida, él está al otro lado de la puerta con un ramo de flores. "No confundas amor y abuso", dice el texto con el que termina el corto.

"En esta época digital en la que un vistazo -en redes sociales- a una relación muestra siempre una pareja feliz, hay que recordar que las apariencias engañan más que nunca. Un romance adolescente pasa de emojis felices a los celos y el control frente a tus ojos", explica en su página web la productora estadounidense que firma el corto, Lobo. También colabora la productora BBDO. "El ritmo de 'Walking on sunshine' se mezcla con la sutil y siniestra dirección de la narrativa. Al principio coincide con los momentos románticos de la pareja, pero pasa rápidamente a un segundo plano que esconde comportamientos abusivos", añade.

Este cortometraje se ha empezado a mover en redes sociales después de que fuera compartido el 16 de febrero en Twitter por el blog 'La criatura creativa'. Lleva más de 18000 retuits en dos días. En las respuestas al tuit, además de los comentarios machistas que nunca faltan, muchas mujeres aseguran haber visto o vivido situaciones parecidas a las descritas en el cortometraje.

La violencia machista afecta especialmente a las jóvenes
La Macroencuesta de violencia contra la mujer que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad publicó en 2015 muestra que las jóvenes son un colectivo especialmente vulnerable. El 25% de las mujeres de 16 a 25 años consultadas aseguran haber padecido violencia machista en los últimos 12 meses. La media general es del 9,6%, 15 puntos menos.

Sin embargo, muchas personas sigue sin entender la violencia machista como un problema de primer orden. Y, lo que es peor, los jóvenes son los primeros que le quitan hierro al asunto. Según los datos del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), uno de cada cinco españoles (21,2%) de 15 a 29 años están muy o bastante de acuerdo en que la violencia de género es un tema "que está politizado, se exagera mucho". Más de uno de cada cuatro (27,4%) señala que es una conducta "normal" dentro de la pareja. Las últimas cifras del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) muestran un aumento de la preocupación por la violencia machista en España.

El cortometraje de este artículo recuerda bastante a ‘La historia de Pepe y pepa’, un cuento con el que la socióloga cordobesa Carmen Ruiz Repullo ayuda a los adolescentes a detectar posibles situaciones de maltrato. "Es habitual ver miradas y codazos mientras la cuento, porque siempre hay aludidos", dijo a Verne en noviembre de 2017. La pareja de la historia va avanzando en una escalera de conductas machistas. Varios escalones se pueden ver en el cortometraje ‘Sunshine’.

domingo, 11 de febrero de 2018

#hemeroteca #poliamor | 'Polidramas', 'polifakes' y 'polikamikazes': lo que desconoces del poliamor

Imagen: El País
'Polidramas', 'polifakes' y 'polikamikazes': lo que desconoces del poliamor.
Las 'policosas' sirven para designar situaciones que se dan en el poliamor.
Noemí Casquet | Verne, El País, 2018-02-11
https://verne.elpais.com/verne/2018/02/10/articulo/1518282311_099196.html

El poliamor está de moda, es un hecho: aparece en televisión, en revistas, en artículos e incluso, es un reclamo de campañas de publicidad. Si todavía no tienes muy claro de qué va este modelo relacional, te lo explicamos brevemente. El poliamor es una relación no monógama donde no existe ni exclusividad sexual ni afectiva y donde hay pleno consenso y conocimiento de todas las partes. Sí, eso significa que se pueden tener más de una relación afectiva.

Existe un diccionario poliamoroso, una serie de cuestiones y palabras que son propias de dicha comunidad. Jorge Roldán, representante de Poliamor Madrid (un colectivo en Madrid enfocado a las formas de amar no monógamas), afirma que “al final un grupo necesita de su identidad, por lo tanto, usar el prefijo ‘poli’- en algunos conceptos nos ayuda a identificarnos con ciertas cosas”. Con ‘policosas’, esas palabras novedosas que sirven para reconocer situaciones que a muchos les pueden resultar familiares. La más común de encontrar, incluso si eres monógamo, probablemente son los ‘polifakes’.

“Poli¿qué?” Sí, los ‘polifakes’, “aquellas personas que dicen ser poliamorosas y no lo son. Suelen expresar que quieren vínculos y cuidados, pero por su parte no lo hacen y lo disfrazan de libertad individual”, concluye Jorge.

En resumen, los ‘polifakes’ son aquellas personas que se definen como poliamorosas pero no parten de la base ética y consensuada que se requiere en el poliamor. A Amarna Miller, actriz, activista pro sex y poliamorosa, el concepto no le acaba de gustar. “Me parece que dentro de cualquier opción relacional hay personas que no tienen 100% claro lo que están haciendo. Hay gente que empieza en una relación poliamorosa y al cabo de un tiempo decide que aquello no es lo suyo. Otros que están en la monogamia sin sentirse cómodos dentro de ese modelo. Otra cuestión sería hacerte pasar por poliamoroso con fines poco éticos, como llevarte a alguien a la cama. En cuyo caso, eres idiota; te identifiques como monógamo, poliamoroso o cono de tráfico”, comenta.

En todo caso, los ‘polifakes’ pueden llegar a camuflarse muy bien, pero al final, en la gran mayoría de las situaciones, se acaban descubriendo. “Hasta que no la lía y hace algo, no se puede saber. En Poliamor Madrid vetamos a alguien porque nos habían alertado de su comportamiento varios miembros. Decidimos que esa persona no formara parte del colectivo y que no asistiera a ninguna de las reuniones que organizamos”, explica Jorge.

“Quiero ser poliamoroso contigo”
Sara, autónoma y poliamorosa, conoce a los ‘polifakes’ de cerca. “Él no estaba preparado para cuidar las crisis. Hay que tener una bonita inteligencia emocional para todo esto y una empatía muy grande. Además, él tenía pareja monógama e intentó introducir este tema con calzador”, asegura. Porque sí, también están aquellas personas que, sabiendo que te identificas con este modelo relacional, intentan seducirte con frases del tipo “yo quiero ser poliamoroso contigo” o “quiero ser tu segundo poliamor”.

Son personas que, aunque nunca hayan escuchado hablar del concepto, ya se sienten identificadas con lo poco que le explicas y quieren tirarse a la piscina (contigo, claro). Pero ¿por qué lo hacen? “Queda muy pro decir que tienes una relación con varias personas, cuando la gracia está en poder elegir, en la libertad que te aporta”, asegura Sara. “También me he encontrado con varios chicos que, a nivel sexual, podrían tolerarlo, pero a nivel sentimental, ni de broma. Y a veces tengo la sensación que la no exclusividad sexual era cuestión de tiempo: tarde o temprano me querían cambiar”.

Los dramas dentro del poliamor
Parecido al perfil de ‘polifake’, encontramos el ‘polikamikaze’, aquellas personas que descubren el poliamor y “entran a saco, se relacionan con muchísima gente y después no saben gestionarlo. A partir de ahí, ocurren dos cosas: o dejan un montón de 'cadáveres' a su alrededor, o desaparecen y no se les vuelve a ver”, aclara Jorge.

Cadáveres en forma de ‘polidramas’. “Entiendo los ‘polidramas’ como aquellos problemas que se derivan de tener relaciones poliamorosas y que solo se dan dentro de este modelo relacional. Por ejemplo, la dificultad a la hora de gestionar dos parejas simultáneas, que una de tus parejas sienta celos de la otra, o que tú mismo no sepas manejar de forma constructiva ciertas situaciones”, explica Amarna. “He vivido varios ‘polidramas’, sobre todo relacionados con los celos, que es uno de esos paradigmas que nos inculcan desde pequeños y por lo tanto, es muy complicado de deconstruir”.

“No dejan de ser personas en una relación intentando gestionar un conflicto amoroso”, asegura Sara. Esto, seguramente, nos suene a todos, seamos poliamorosos o no. “Se gestiona con mucha comunicación y escucha e intentando no poner el ego por delante”, aconseja Jorge, quien afirma no tener ‘polidramas’ en su vida porque “los corta de raíz”.

Cuando esos ‘polidramas’ se repiten en varias relaciones poliamorosas se suele expresar como ‘poliinfierno’, un concepto que introduce Kathy Labriola en El Libro de los Celos y que define como “tres conductas clave que se derivan de una situación insoportable en la que parece que se ha perdido el control de las cosas y tienes la impresión de que tu relación principal va a ser destruida por una relación externa”. El primer círculo es “bajar el nivel; cuando de repente, la pareja principal siente que se la ha bajado el nivel de ser única a ser una de las dos parejas”. El segundo círculo es “el desplazamiento; cuando sientes que la relación externa está recibiendo tantos cuidados que está desplazando a la relación principal”. Y finalmente, el tercer círculo, “la intromisión; cuando la relación externa invade el espacio de la pareja y hace que la pareja principal se sienta insegura”.

¿Existe tanta diferencia entre las ‘policosas’ y las ‘monocosas’?
Aunque muchas de estas situaciones resultan exclusivas de las relaciones poliamorosas, en realidad, pueden aparecer en la monogamia. Al fin y al cabo, nos centramos en la gestión de emociones positivas y negativas, como puede ser el amor, los miedos o las inseguridades (más conocidas como celos); y como asegura Jorge, “por fin, cada vez más nos vinculan a emociones y sentimientos, que es, en realidad, lo que significa el poliamor”.

Para crear comunidad y acercar el poliamor a personas dentro del mismo modelo relacional (o no), en Poliamor Madrid crearon “las policañas”, reuniones que tienen lugar el segundo sábado de cada mes y donde se reflexiona sobre conceptos y cuestiones como el amor, la fidelidad, los celos o la inteligencia emocional. Las policañas están abiertas a todos aquellos que, con respeto y empatía, quieran acercarse a las ‘policosas’ que envuelven este mundo poliamoroso.

martes, 21 de febrero de 2017

#hemeroteca #violencia | Lucas Hernández y su exnovia admiten que hubo un forcejeo por una discusión de celos

Imagen: El Mundo / Lucas Hernández llegando al juzgado
Lucas Hernández y su exnovia admiten que hubo un forcejeo por una discusión de celos.
La Fiscalía no acepta el pacto entre Lucas Hernández y su novia para evitar el juicio. El futbolista del Atlético de Madrid y su pareja serán juzgados por sendos delitos de violencia doméstica por una pelea el pasado 3 de febrero. Tras su declaración, viajará en un avión privado a Alemania para el partido de Champions ante el Leverkusen.
Europa Press | El Mundo, 2017-02-21
http://www.elmundo.es/deportes/2017/02/21/58ac142a268e3e4a718b4591.html

Lucas Hernández y su ya expareja se han sentado esta mañana en el banquillo de los juzgados de Violencia sobre la Mujer por el episodio que protagonizaron la madrugada del pasado 3 de febrero, admitiendo ante el juez que hubo un forcejeo tras una fuerte discusión por celos.

El jugador del equipo rojiblanco ha relatado ante la Sala que el 2 de febrero hubo una discusión después de que Amelia le comentara que quería romper la relación, pidiéndole dinero para un piso de alquiler. Entonces, él decidió irse del chalet en el que ambos convivían por aquellas fechas a un hotel de Móstoles. Horas más tarde y tras llamarle éste cerca de quince veces, Hernández decidió regresar a la casa y se encontró a su expareja "muy alterada" y "fuera de sí". La mujer le golpeó con su móvil y dañó el vehículo, habiendo entonces un forcejeo en el que se arañaron y se pudieron agredir mutuamente.

El fiscal pide para el jugador siete meses de cárcel por un delito de maltrato en el ámbito familiar (art. 153.1) del Código Penal y la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena; privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante dos años.

Asimismo, para su expareja, Amelia, también pide cuatro meses de prisión por un delito de maltrato en el ámbito familiar (art 153.2 del Código Penal), así como la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena; privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante 2 años.

El juicio estaba previsto para las once de la mañana, una vez que se rechazzra la petición de fijar otra fecha para evitar su coincidencia con el partido que el Atlético de Madrid juega esta noche contra el Bayer Leverkusen en Alemania, y para el que el jugador ha sido convocado por Diego Simeone. Por tanto, cuando acabe la declaración, cogerá un avión privado que lo llevará a Leverkusen, para que aterrice lo antes posible, y poder estar en el BayArena.

viernes, 31 de enero de 2014

#libros #literatura | El invitado amargo


El invitado amargo / Vicente Molina Foix, Luis Cremades
Anagrama, Barcelona : 2014
416 p.
ISBN 9788433997708 [2014-01] / 19,90 €

/ ES / NOV / BIO
/ Amor / Celos / Literatura / Parejas / Testimonios

“El invitado amargo” empieza con el anuncio de la muerte del padre en una escena de cama de su hijo, y termina, al cabo de más de tres décadas, el mismo día del año y en la misma casa, donde la entrada de unos ladrones hace salir de una caja negra el pasado de dos amantes. En el transcurso, no siempre lineal, de ese tiempo iniciado por el encuentro de un escritor de treinta y cinco años y un joven estudiante que escribe versos, el libro se despliega como una novela de la memoria, un recuento verídico tratado con los dispositivos de la ficción. Pero también como un ensayo narrativo sobre las ilusiones y los resentimientos del amor, y como un doble autorretrato con paisaje –el de la España cambiante de los años 1980– y con figuras, una rica galería de personas reales, algunas sobradamente conocidas, tratadas como personajes o testigos de una tragicomedia de la felicidad, la infidelidad, las búsquedas personales y el anhelo de lo que pudo ser.

Luis Cremades y Vicente Molina Foix han escrito de un modo singular pero separadamente este libro sin precedentes. En la libertad mutua de rememorar por separado, en la importancia dada a lo que pusieron por escrito mientras se amaban y se traicionaban, los autores reencuentran el territorio común de la palabra para mirarse desde el presente tratando de recuperar con desnuda autenticidad, sin nostalgia, lo que esos espejos contuvieron en su día y han dejado como poso. Y lo han hecho, como ellos mismos señalan irónicamente, siguiendo el patrón del «folletín» en el sentido original del término: cada capítulo, firmado en alternancia por ambos, se escribía sin previo acuerdo y le llegaba al otro manteniendo la intriga, como en las novelas del siglo XIX. Con la diferencia de que en ese “feuilleton” en 64 capítulos los dos protagonistas-lectores sabían el final, pero no las sorpresas y revelaciones que su propia historia les podía deparar. En este libro, que no dejará indiferente a ningún lector, asistimos a la demostración de la probada maestría de Molina Foix y a la revelación narrativa de un poeta, largo tiempo en silencio.

ENLACES
Anagrama | El invitado amargo

http://www.anagrama-ed.es/titulo/NH_523
El Boomeran(g) | El invitado amargo
http://www.elboomeran.com/obra/2051/el-invitado-amargo/
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DOCUMENTACIÓN
Amor sin resguardo

Molina Foix y su antiguo discípulo Luis Cremades recrean el tiempo de su relación en los 80 en una original y conmovedora narración a dos voces.
Ignacio F. Garmendia | Diario de Sevilla, 3014-10-06
http://www.diariodesevilla.es/article/ocio/1870854/amor/sin/resguardo.html
Memorias
Elputojactwist, 2014-09-26

http://www.dosmanzanas.com/2014/09/memorias.html
"El invitado amargo", de Vicente Molina Foix y Luís Cremades
Una historia real de amor contada a dúo por sus protagonistas con sinceridad deslumbrante
Ana Alejandre | Diario Siglo XXI, 2014-03-24
http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/172158/el-invitado-amargo-de-vicente-molina-foix-y-luis-cremades#.VGdJXIdmCUY
Lo que más nos importa
En el libro de Molina Foix y Luis Cremades, 'El invitado amargo', cada uno narra un capítulo del romance que vivieron en los 80
Elvira Lindo | El País, 2014-03-23
http://elpais.com/elpais/2014/03/20/opinion/1395329764_570724.html
El invitado amargo
Píramo | Cesó todo y déjeme, 2014-03-23
http://cesotodoydejemefb.blogspot.com.es/2014/03/243-el-invitado-amargo.html
El erotismo como una de las bellas artes
Marta Sanz | El Confidencial, 2014-03-08

http://blogs.elconfidencial.com/cultura/biblioteca-publica/2014-03-08/el-erotismo-como-una-de-las-bellas-artes_98697/ 
El invitado amargo (Presentación)
Sonia Aguirre Duque | Heroínas Díscolas, 2014-03-01

http://heroinasdiscolas.blogspot.com.es/2014/03/el-invitado-amargo-presentacion.html
Memoria del amor
Tomás Val | Mercurio, n. 159 (2014-03)

http://revistamercurio.es/lecturas/ensayo/memoria-del-amor/
El invitado amargo de Molina Foix y Luis Cremades
Rafael Martín | El Placer de la Lectura, 2014-03-00

http://www.elplacerdelalectura.com/2014/03/el-invitado-amargo-de-molina-foix-y-luis-cremades.html
El invitado amargo
Luis Francisco Pérez, 2014-02-27

http://juegodelasdecapitaciones.blogspot.com.es/2014/02/el-invitado-margo-vicente-molina-foix-y.html
“El invitado amargo”, de Vicente Molina Foix y Luis Cremades
Joaquín Pérez Azaústre Diario Abierto, 2014-02-20

http://www.diarioabierto.es/172520/el-invitado-amargo-de-vicente-molina-foix-y-luis-cremades
El invitado amargo
Rafa González García | Ventana Cultural LGTB, 2014-02-17

http://ventanaculturallgtb.blogspot.com.es/2014/02/el-invitado-amargo.html
El invitado amargo
Santos Sanz Villanueva | El Cultural, El Mundo, 2014-02-14

http://www.elcultural.es/revista/letras/El-invitado-amargo/34149
El invitado amargo: la valentía de desbrozar el tiempo
Pura María García | Eros y palabras, 3014-01-30

http://puramariagarcia.com/2014/01/30/el-invitado-amargo-la-valentia-de-desbrozar-el-tiempo/
El invitado amargo
Luis Antonio de Villena, 2014-01-29 / Publicado también en: El Mundo

http://luisantoniodevillena.es/web/articulos/el-invitado-amargo/
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AUDIOS
Hay Festival Cartagena | Presentación de El invitado amargo

http://www.elplacerdelalectura.com/2014/03/el-invitado-amargo-de-molina-foix-y-luis-cremades.html