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viernes, 10 de junio de 2022

#hemeroteca #gaypitalismo | Flúor presenta as 'maricoins', a criptomoeda que combate a homofobia.

PonteVedra / Francisco Álvarez //

Flúor presenta as 'maricoins', a criptomoeda que combate a homofobia.

Manu Otero | PonteVedraViva, 2022-06-10

https://www.pontevedraviva.com/xeral/86016/fluor-presenta-maricoins-criptomoneda-combate-homofobia/

O número de criptomonedas existentes en circulación é practicamente infinito, pero este xoves en Pontevedra, durante o congreso de márketing dixital Flúor, presentouse unha das moedas máis especiais e comprometidas do mercado: as maricoins.

"Neste Orgullo faremos seis meses. Fai seis meses era unha idea feliz, un soño para mellorar o mundo e pelexar contra a discriminacion en base a crear a economía do colectivo LGBTIQ+. Ese soño materializouse en seis meses coa creación dun ecosistema, economía e moeda propia", explica Francisco Álvarez, un dos promotores dun proxecto que en só medio ano converteuse nunha multinacional.

"A moeda é de uso, non é especulativa. E foi acollida polo colectivo e a xente que respecta ao colectivo dunha maneira prodixiosa en todo o mundo. Viña para ir crecendo aos poucos, pero naceu directamente como unha multinacional", engade o emprendedor, que lanzou o seu proxecto coa intención de "dar un paso adiante para axudarnos entre nós e frear a discriminacion que existe no mundo, porque un de cada tres países castiga as relacións homosexuais, once deles coa morte", remarca Álvarez.

Neste sentido, argumenta o emprendedor afincado en Madrid que dispoñer dunha potente capacidade financeira e unha comunidade forte unida ao redor dunha moeda contribúe a "xerar un respecto internacional maior que se es unha comunidade sen vínculos cara ao exterior".

E o músculo económico deste colectivo está fóra de toda dúbida. "Todo o colectivo unido representa a cuarta economía mundial, o 7,5 % da poboación e só collendo ás persoas que o declararon, moitos seguen no armario. O feito de unirnos ao redor dunha moeda vai facer valer fronte á homofobia e discriminación social, penal e financeira", destaca o promotor de maricoins.

Ademais, para alcanzar o éxito aprovéitanse dun fenómeno sociolóxico que recolle un artigo científico publicado na revista US Today no que se confirma que as minorías discriminadas en Estados Unidos, como as comunidades afroamericanas, hispanas ou o colectivo homosexual, son dobremente propensos a empregar este tipo de moedas en comparación co estereotipo de home branco heterosexual.

A moeda atópase xa en circulación e os usuarios, coñecidos como "maricoiners", destinan os seus fondos a catro funciones principais. En primeiro lugar, para apoiar ás asociacións que loitan contra a discriminación do colectivo, ás que lles adxudican unha de cada catro maricoins para financiarse.

A segunda está relacionada cos comercios que utilizan maricoin como moeda de pago. Ao inscribirse reciben o seu maricoin Kit, asinan un manifesto e poñen o adhesivo no escaparate. Ademais de cobrar en maricoins, ofrecen descontos e recompensas aos clientes que pagan con esta moeda.

O terceiro piar son os 'maricoiners', que no seu móbil a través da 'mariwallet', xeran un "círculo virtuoso" ao consumir nos comercios porque "canto máis se use, máis sobe o valor das maricoins".

E o cuarto apartado desta moeda que combate a homofobia está pensada para os investidores. "É como a bolsa, as maricoins cotizan e empréganse para intercambialos por outras moedas ou criptomonedas. Nos mercados xa se reflicte o aumento de valor das maricoins, que non é especulativo".

Para evitar caer no mundo da especulación, algo no que caeron moitas das criptomonedas en curso, desde Maricoin impulsan varios mecanismos que impiden a fluctuación brusca, tanto á alza como á baixa, do activo. Do mesmo xeito, contan cun sistema de control do fluxo dos valores e, baixo a manga, gárdanse un as consistente na retirada legal de moedas en curso para provocar unha desvalorización controlada da mesma e evitar así a entrada de especuladores.

Dun modo similar, fan repercutir nas asociacións colaboradoras co proxecto Maricoin o aumento de valor destas moedas, así lle conceden a prazo fixo unha parte do investimento realizado polos asociados, usuarios da moeda e clientes dos comercios adheridos, un mecanismo que fará que o valor desta moeda manteña un crecemento lento pero constante.

Todos estes detalles dunha moeda recentemente nacida pero que xa cabalga entre xigantes, explicounos nunha mesa redonda que tivo lugar esta tarde de xoves na sede Afundación de Pontevedra Francisco Álvarez. O emprendedor compartiu espazo con Sandra Moreno, de Uttopion; e Felip Costa, de OffBeat - NFT Musicais, nun debate moderado por *Úrsula Estévez, de Asomados, sobre tendencias do márketing.

"É a primeira vez que voestoy en Flúor, resúltame especial a capacidade para sorprender dentro do ámbito do márketing. Moita xente cre que é previsible, pero sempre se reinventan a si mesmos", encomiou Álvarez o programa e enfoque desta cuarta edición de Flúor.

domingo, 27 de junio de 2021

#hemeroteca #libros #testimonios | Un liberal que inspiró las ideas socialdemócratas, un gay que amó a una mujer: Keynes y sus contradicciones

Imagen: El País / John Maynard Keynes //

Un liberal que inspiró las ideas socialdemócratas, un gay que amó a una mujer: Keynes y sus contradicciones.

El economista más influyente del siglo XX vuelve a marcar la agenda. 75 años después de su muerte, los planes de estímulo de EE UU y de la UE para afrontar la crisis desencadenada por el coronavirus se inspiran en sus recetas para salir de la Gran Depresión.
Joaquín Estefanía | El País, 2021-06-27
https://elpais.com/ideas/2021-06-27/un-liberal-que-inspiro-las-ideas-socialdemocratas-un-gay-que-amo-a-una-mujer-keynes-y-sus-contradicciones.html 

John Maynard Keynes, el economista más influyente del siglo XX, era una maraña de paradojas: un burócrata que se casó con una bailarina, un hombre gay cuyo mayor amor fue una mujer, un leal servidor del Imperio Británico que cargó contra el imperialismo, un pacifista que contribuyó a financiar las dos guerras mundiales, un internacionalista que ensambló la arquitectura intelectual del Estado-nación moderno, un economista que cuestionó los propios fundamentos de la economía, y finalmente un liberal que contribuyó a ensamblar el corazón de las ideas socialdemócratas.

Este manojo de contradicciones las desarrolla exhaustivamente el periodista americano Zachary D. Carter en un nuevo libro sobre el genio de Cambridge (‘El precio de la paz. Dinero, democracia y la vida de John Maynard Keynes’, Paidós) que se publica ahora, a los 75 años de su muerte. Este texto se une, entre otros, a la biografía canónica del personaje, de Robert Skidelsky, y a la de uno de sus seguidores más combativos, el norteamericano Hyman Minsky. De todas ellas se desprende que Keynes (1883-1946) es un cadáver ideológico muy incómodo: no se le puede enterrar mientras la economía siga padeciendo altas y bajas tan profundas como las que se turnan en el mundo real. Cuando la economía del mundo va bien, el funeral de Keynes prosigue a cámara lenta entre rezos y admoniciones dolorosas, pero cuando de nuevo pintan bastos, como durante la Gran Recesión y el Gran Confinamiento, incluso los poderosos vuelven suplicantes la vista al economista y entonces la ciencia económica se aleja de la pirotecnia ideológica del ‘mainstream’ político y académico.

El libro de Carter es muy completo. Hoy a Keynes se le recuerda fundamentalmente porque fue en el campo de la economía en el que sus ideas ejercieron mayor influencia. A los estudiantes universitarios de Ciencias Económicas se les enseña sobre todo que ha instado a los gobiernos a aceptar déficits públicos en una recesión y a gastar dinero cuando el sector privado no puede ni quiere hacerlo. Ello sería tan solo un keynesianismo de brocha gorda. Su agenda económica siempre se desplegó al servicio de un proyecto social más amplio y ambicioso. Keynes fue un filósofo de la guerra y de la paz, el último de los intelectuales ilustrados que concibió la teoría política, la economía y la ética como parte de un diseño unificado. Era un hombre cuyo principal proyecto no residía en la fiscalidad o el gasto público, sino en la supervivencia de lo que él denominaba “la civilización”. Su esposa, Lydia Lopokova, dijo que Keynes fue “más que un economista”. Y él, al escribir la necrológica de su maestro Alfred Marshall, definió esta profesión del siguiente modo: el gran economista debe poseer una rara combinación de dotes; debe ser matemático, historiador, estadista y filósofo; debe comprender los símbolos y hablar con palabras corrientes, debe contemplar lo particular en términos de lo general y tocar lo abstracto y lo concreto con el mismo vuelo del pensamiento; debe estudiar el presente a la luz del pasado y con vistas al futuro; ninguna parte de la naturaleza del hombre y de sus instituciones debe quedar por completo fuera de su consideración; debe ser simultáneamente desinteresado y utilitario, tan fuera de la realidad y tan incorruptible como un artista, y sin embargo, en algunas ocasiones, tan cerca de la tierra como el político.

Sus vínculos intelectuales le unieron a algunos de los filósofos más valiosos de la época, como G. E. Moore, Bertrand Russell o Ludwig Wittgenstein. También al círculo universitario de Los Apóstoles, la sociedad más selecta y secreta de Cambridge, a la que pertenecían los citados anteriormente, pero también Lytton Strachey, Leonard Woolf, E. M. Forster, Roger Fry, etcétera (el “apóstol” que ejerció más influencia en Keynes fue G. E. Moore, el autor de ‘Principia ethica’). Casi todos ellos confluyeron en el llamado grupo de Bloomsbury, una comunidad de escritores, pintores, filósofos, novelistas, editores, poetas, artistas y bohemios residentes en Londres que ponían en cuestión la moral victoriana con su forma de vivir y pensar, y proponían un nuevo orden social. Keynes, como persona vinculada a la economía y a los “aspectos prácticos”, era bastante excepcional en este ambiente, aunque no solo perteneció a él, sino que fue parte de su núcleo más central. Bloomsbury fue, posiblemente, el círculo cultural más poderoso de la Inglaterra de su tiempo. Algunos de sus componentes (Virginia Woolf, Gerald Brenan, Dora Carrington, Katherine Mansfield, Duncan Grant, Vanessa y Clive Bell...) devinieron en jueces del buen gusto, que pretendían inyectar en la élite gobernante.

Contaba Luis Ángel Rojo, uno de los keynesianos españoles más ilustres (‘Keynes, su tiempo y el nuestro’, Alianza Editorial), que los participantes en el grupo de Bloomsbury eran partidarios de una nueva sociedad que debía ser libre, racional, civilizada, orientada a la verdad y a la belleza; procedían, en general, del estrato profesional e ilustrado de la clase media británica, aunque se rebelaban contra sus ideas y sus valores. No sentían el deber social, y si se interesaban por la condición de las clases inferiores, era por razones de conciencia, no de solidaridad. Aspiraban a cambiar la sociedad transformando a la clase dominante desde la libertad, la razón, la tolerancia y —muy importante— la estética. Exclusivismo, afectación, intelectualismo y sentido de superioridad moral eran sus características más significativas. En ese ambiente, Keynes era un poco especial; lo consideraban un ser frío, carente de sentido estético (lo que no era cierto), que utilizaba su inteligencia como si fuera “una máquina de escribir”. Virginia Woolf escribió de él: “Maynard me parecía muy truculento, muy formidable. Era como un retrato de Tolstói joven, capaz de acabar una discusión que se pusiera a su alcance con un zarpazo, y sin embargo ocultaba, como dicen los novelistas, un corazón amable y sencillo bajo aquella armadura intelectual tan impresionante”.

El keynesianismo atravesó pronto el Atlántico y se transformó en una cultura política netamente norteamericana, o al menos tan estadounidense como británica: el ‘new deal’ de Roosevelt; el Plan Beveridge, antecedente del Estado de bienestar, o la Gran Sociedad de Lyndon B. Johnson reordenaron de modo esencial las vidas británica y americana logrando que ambas sociedades fueran más igualitarias, más democráticas y más prósperas. Joe Biden trata de proseguir ese camino. Ahora, en el siglo XXI, el mundo de la alta economía estadounidense (aquella de la que realmente dependen quienes ostentan el poder en el país) se divide de hecho en diferentes variantes del keynesianismo, independientemente de que los practicantes más conservadores de la disciplina consideren o no políticamente reconocerlo, y de que sus ideales morales y políticos ya no tengan mucho que ver en muchas ocasiones con los que apreciaba Keynes. Unos y otros habrán tenido que recordar las palabras del economista de Cambridge sobre la Gran Depresión, al tener que enfrentarse a las últimas crisis mayores del sistema: “El mundo ha tardado en percatarse de que (...) estamos viviendo a la sombra de una de las mayores catástrofes económicas de la historia moderna. Pero ahora que el hombre de la calle se ha dado cuenta de lo que está pasando, sin conocer ni el cómo ni el porqué, se siente abrumado por unos temores exagerados; en cambio, previamente, cuando comenzaban a aparecer los motivos de preocupación, no experimentó lo que hubiera sido una inquietud razonable. Empieza a dudar del futuro. ¿Se está despertando ahora de un sueño agradable para afrontar las tinieblas de la realidad? ¿O se está durmiendo con una pesadilla que pasará? (...) Nos hemos metido nosotros mismos en un desorden colosal, fallando en el control de un mecanismo delicado, cuyo funcionamiento no comprendemos”. El keynesianismo adquirió vida propia, en una historia en la que las batallas por los libros de texto en los campus universitarios desempeñan un papel tan destacado en la lucha por las ideas como los despliegues militares o los resultados electorales.

En las opiniones de un hombre intelectualmente tan poliédrico destaca su relación netamente crítica con el comunismo. Una de las paradojas más sobresalientes de la vida de Keynes, quizá la mayor, es que sus ideas hayan sido utilizadas como bandera económica de la izquierda socialdemócrata siendo él un liberal. Su objetivo fue siempre una especie de revolución pasiva del capitalismo, para hacerlo más eficiente. Alguien lo ha calificado como un “bombero del capitalismo”, con el fin de que funcione correctamente y no se autodestruya por sus continuos abusos e inmoralidades. Keynes, conocedor del percal, pensaba que los principales debeladores del capitalismo son los propios capitalistas.

Pero con quien no manifestó simpatía alguna, sino todo lo contrario, fue con el marxismo como doctrina y con el comunismo soviético como su principal aplicación política. En el año 1925, a punto de morir Lenin, viajó a la URSS con Lydia Lopokova y publicó sus impresiones en tres artículos. Primero destruyó dialécticamente 'El capital', la obra seminal de Karl Marx: “¿Cómo puedo aceptar un credo que erige como su biblia, por encima y más allá de la crítica, un libro de texto económico obsoleto, que sé que es no solo científicamente erróneo, sino sin interés o aplicación para el mundo moderno?, ¿cómo puedo adoptar un credo que, prefiriendo el tallo a la hoja, exalta al grosero proletariado por encima del burgués y de la intelectualidad que, con los defectos que sean, posee la calidad de vida y siembra con seguridad la semilla de todo el progreso humano?”. Este párrafo despectivo y altanero ha sido utilizado como prueba por quienes han considerado a Keynes un elitista, producto de su clase y de su formación y, como consecuencia, irremediablemente proclive a analizar los problemas económicos solo desde esos puntos de vista.

En suma, no podía soportar el marxismo como análisis ni el comunismo como método. Sus ataques son continuos a las pretensiones científicas del marxismo como materialismo histórico y como materialismo dialéctico, y a los horrores (todavía no conocidos en su mayor parte: faltaba casi medio siglo para la publicación del 'Archipiélago Gulag', de Aleksandr Solzhenitsyn) del sistema soviético. En sus 'Ensayos de persuasión' escribe una autodefinición que permite colocarlo en su lugar: “Cuando se llega a la lucha de clases como tal, mi patriotismo local y personal, como el de cualquier otro —excepto algunos entusiastas desagradables—, está vinculado a mi propio ambiente. Puedo estar influido por lo que me parece ser justicia y buen sentido, pero la guerra de clases me encontrará del lado de la ‘bourgeoisie’ educada”.

En general, trató de buscar un espacio entre los dos errores opuestos del pesimismo de su tiempo, que son los del nuestro: entre el pesimismo de los revolucionarios, que creen que las cosas están tan mal que no nos puede salvar más que un cambio violento, y el pesimismo de los reaccionarios, que consideran tan precario el equilibrio de nuestra vida económica y social que piensan que no debemos correr el riesgo de experimentar.

El buen divulgador
Keynes dirigió y agitó diversas publicaciones y escribió habitualmente en los medios de comunicación. Odiaba permanecer en una torre de marfil. Quería dirigirse al ciudadano común a través de cualquier soporte, incluida la radio (en julio de 1933, Keynes y el famoso periodista estadounidense Walter Lippmann llevaron a cabo la primera emisión transatlántica de radio). También a auditorios más selectos y de economistas. Su famoso poder de persuasión estaba vinculado a su uso del lenguaje verbal y escrito, pleno de elocuencia e ironía. Ayudó a la fusión de 'The Nation' (fue su propietario cuando la cabecera era 'The Nation and Athenaeum') con 'New Statesman', creando 'New Statesman and Nation'. Se trató de un órgano independiente de la izquierda, con quien no siempre estuvo de acuerdo porque “tenía poco de 'The Nation' y mucho de 'New Statesman” (en algunos momentos, a partir de 1931, la publicación manifestó crecientes simpatías hacia el comunismo soviético).

Siempre se ha dicho que pocos economistas como Keynes han empuñado la pluma con tanta calidad y tanta efectividad. Fue el editor de 'The Economic Journal', revista profesional de la Royal Economic Society, y se conservan artículos suyos en 'The Economist', 'The Times', 'The Manchester Guardian', 'The Sunday Times', 'Evening Standard', 'New York Evening Post', etcétera. Fue editor de 'The Economic Journal' y del 'New Statesman' casi hasta su muerte, para mantenerse al día de la teoría económica y para tener a mano un medio persuasor e influyente con el que comunicar sus ideas.

miércoles, 5 de mayo de 2021

#libros #testimonios | El precio de la paz : dinero, democracia y la vida de John Maynard Keynes

El precio de la paz : dinero, democracia y la vida de John Maynard Keynes / Zachary D. Carter ; traducción de Francisco J. Ramos.

Barcelona : Paidós, 2021 [05-05].
680 p.

/ ES / ENS / Libros / BIO / Economía / Filosofía / Historia - Siglo XX / Homosexualidad / John Maynard Keynes / Testimonios
📘 Ed. impresa: ISBN ‎9788449338151 / 28,00 €
 
[.es] En los albores de la Primera Guerra Mundial, un joven académico llamado John Maynard Keynes montó en el sidecar de la motocicleta de su cuñado para iniciar un viaje extraño y frenético que cambiaría el curso de la historia. Tras dejar atrás su plácida vida en la Universidad de Cambridge, Keynes se vio empujado a los pasillos de los ministerios de hacienda europeos para tramitar préstamos de emergencia y, tras ello, enviado a Estados Unidos para negociar los términos de la lucha económica durante el conflicto. El terror y la ansiedad desatados por la Gran Guerra lo convertirían en el intelectual más influyente y controvertido de su época, un hombre cuyas ideas aún conservan el poder de influir en nuestro tiempo.

Keynes no solo fue economista, sino uno de los pensadores más relevantes del siglo XX, y dedicó su vida a la defensa del arte y las ideas como motores del cambio. Como filósofo moral, teórico político y estadista, Keynes tuvo una vida extraordinaria que lo llevó desde las fiestas de principios de siglo en la desenfrenada escena artística del Círculo de Bloomsbury, hasta las fervientes negociaciones en París que dieron forma al Tratado de Versalles, el colapso del mercado en dos continentes, los avances diplomáticos en las montañas de New Hampshire y los estrenos de ballet en tiempos de guerra en el extravagante Covent Garden de Londres.

Entretanto, Keynes reinventó el liberalismo de la Ilustración para hacer frente a las desgarradoras crisis del siglo XX. En Estados Unidos, sus ideas dieron lugar al auge de la profesión económica, pero también propiciaron enardecidos enfrentamientos políticos en el marco de la Guerra Fría cuando los acólitos keynesianos se enfrentaron a los conservadores en una batalla intelectual por el futuro del país y el mundo. Aunque muchas ideas keynesianas sobrevivieron a la lucha, gran parte del proyecto al que dedicó su vida se perdió.

En esta fascinante biografía, el veterano periodista Zachary D. Carter desentierra el legado perdido de una de las mentes más fascinantes de la historia. ‘El precio de la paz’ restablece un conjunto olvidado de ideas sobre la democracia, el dinero y la buena vida con implicaciones transformadoras para los debates actuales sobre la desigualdad y las políticas de poder que dan forma al orden global.

jueves, 16 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #crisissociales #crisiseconomicas | La falsa dicotomía entre mantener la salud o salvar la economía

Imagen: Público
La falsa dicotomía entre mantener la salud o salvar la economía.
Vicenç Navarro | Público, 2020-04-16
https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2020/04/16/la-falsa-dicotomia-entre-mantener-la-salud-o-salvar-la-economia/

Un argumento que están promoviendo opinadores y políticos de sensibilidad neoliberal próximos a sectores del mundo empresarial de la mayoría de los países a los dos lados del Atlántico Norte es que hay que terminar con las medidas de confinamiento (que algunos, incluso, subrayan que nunca tendrían que haberse iniciado), pues estas medidas están amenazando con colapsar la actividad económica del país. En su mayoría, dichos opinadores son conscientes de que tales medidas son necesarias para controlar la propagación del coronavirus, que está causando un gran número de muertes. Aun así, argumentan que tal número es relativamente bajo, pues la gran mayoría de personas contagiadas con tal virus sobreviven y solo entre los ancianos la mortalidad es elevada. Consideran, pues, que tales muertes significan un coste relativamente menor y asumible (pues la mayoría de la población no queda afectada), coste que, además, es necesario para salvar la economía. Como dijo el vicegobernador del Estado de Texas en EEUU, Dan Patrick, en una entrevista en el canal Fox News, los abuelos de ese país deberían aceptar su muerte a fin de salvar la economía para sus nietos. Y hay algunas de estas voces que incluso piensan (aunque no lo dicen) que esta alta mortalidad entre loa gente mayor facilitaría la salvación del sistema de pensiones público, que hoy consideran insostenible. El ministro de Finanzas japonés, Tarō Asō, así lo insinuó en una ocasión. Para tales voces, lo más importante ahora es salvar la economía y reanimarla para que continúe. De lo contrario, todos tendremos problemas más graves que la pandemia: el paro y la falta de trabajo. Como dijo el presidente de EEUU, Donald Trump, "no podemos permitir que la cura sea peor que el problema".

¿Cuál es la economía que se quiere salvar?
Tal argumento podría parecer lógico y coherente, pues la actividad económica es imprescindible en cualquier país. Pero tiene un fallo muy grave. Y es que lo que se quiere salvar (y que llaman "la economía") son las políticas económicas que han sido, en gran parte, la causa de las enormes tragedias que están amenazando la propia supervivencia del ser humano (tanto la crisis climática como la enormemente insuficiente respuesta a la epidemia), consecuencia del enorme debilitamiento de los servicios de protección social como resultado de la aplicación de las políticas públicas neoliberales (que incluyen medidas como las de austeridad, que han mermado sectores como el sanitario y los servicios sociales, y reformas laborales que han incrementado masivamente la precariedad), las cuales caracterizan la economía que quiere salvarse.

En realidad, el sistema económico dominante se basa, hoy, en una producción y distribución de bienes y servicios que se rige por unas leyes del mercado que priorizan sistemáticamente a aquellos individuos y sectores de la población que tienen mayor capacidad adquisitiva, a costa de todos los demás. Y todo ello para el beneficio de minorías propietarias y gestoras de los medios de producción y distribución, cuyos beneficios económicos –sus intereses particulares- se anteponen al bien común de toda la ciudadanía.

¿Quiénes son los ganadores y los perdedores en esta economía?
La pandemia ha mostrado con toda claridad las consecuencias de este sistema económico. Durante los últimos años de la Gran Recesión se optimizaron estos intereses particulares, de manera que los beneficios de las minorías que derivan sus rentas de la propiedad y gestión de tales medios de producción y distribución se conseguían a costa de la reducción de los ingresos de la gran mayoría de la población, que adquiere sus rentas a través del trabajo y ocupación en tales medios, predominantemente mediante salarios. Un ejemplo de ello es España, donde las primeras rentas (las del capital) subieron, pasando de representar un 42,8% de todas las rentas en 2008 a un 46,5% en 2019, mientras que las segundas (las del trabajo) descendían durante el mismo período de un 57,4% a un 53,5%. Y ello se consiguió, primordialmente, a costa de reformas laborales regresivas (que aumentaron la precariedad) y de unos recortes del gasto público, primordialmente social, que debilitaron enormemente el mundo del trabajo. Tales recortes causaron las enormes carencias del sector sanitario, incluyendo la falta de respiradores (que se necesitan para poder salvar vidas) y de equipamiento protector (como son las mascarillas, las batas, los guantes y un largo etcétera) para los profesionales y trabajadores del sector sanitario y de todos los servicios esenciales. Todos estos recortes y reformas laborales se hicieron para "salvar la economía" (es decir, los intereses del mundo del capital), interpretando la economía como un sistema que favorece a una minoría (las clases pudientes) a costa de la gran mayoría de la población. Hoy, los niveles de vida y la protección social de esta mayoría están peor que antes de que se iniciaran tales políticas neoliberales. Y estamos viendo ahora las mismas voces utilizando el mismo argumento, subrayando que hay que permitir que la gente (y muy en especial, los ancianos) se mueran para salvar tal economía (esto es, sus intereses).

El orden económico de España como causa de la elevadísima mortalidad por la pandemia
España está entre los países donde las desigualdades entre las minorías financieras y económicas que obtienen sus ingresos de la propiedad del capital, y la mayoría de la población, que los obtiene a partir de su trabajo, son mayores, unas desigualdades que son de las más altas de los países desarrollados. A su vez, el gasto social (incluido el sanitario) público es muy bajo y hay una gran escasez de recursos (ver mi artículo "Las políticas económicas neoliberales matan. Hay que cambiarlas", Público, 03.04.20). Estos son los resultados de la economía neoliberal que existe en este y otros países. ¿Es esta economía la que se desea recuperar?

La respuesta popular: los aplausos a las 8 de la tarde

Hoy estamos viendo una movilización diaria y masiva en apoyo a los bien definidos como "héroes" en esta guerra contra el virus. Cada día, a las 8 de la tarde, millones de ciudadanos españoles e italianos salen al balcón para aplaudir y agradecer a todos los profesionales y trabajadores que se están jugando la vida para el bien común de salvar la vida de las personas (la gran mayoría perteneciente a las clases populares). Estos aplausos llevan implícita una protesta frente al orden económico (sostenido por el sistema político-mediático del país) que, en una guerra contra el virus, ha enviado a estos soldados a las trincheras sin haberles dado las armas suficientes. La muerte de tantos profesionales y trabajadores del sector sanitario no está causada por el virus. Está causada por la falta de protección frente al virus.

Es un movimiento, pues, de protesta frente a los causantes de tanta insuficiencia y escasez, que son los que gobernaron el país durante tantos años en los que se aplicaron esas políticas públicas por parte de los establishments político-mediáticos influenciados por los poderes económicos y financieros que dirigen la economía que se intenta salvar ahora. En este sentido, hay que aplaudir los pasos realizados por el nuevo gobierno de coalición de izquierdas para cambiar las prioridades del Estado y dar mayor importancia al sector social, cuya primera prioridad es defender la calidad de vida y el bienestar de la población. Pero hay que alertar de que, como consecuencia del excesivo poder que grandes sectores del mundo empresarial tienen sobre el ejecutivo y el poder judicial en España, sería un gran error intentar continuar las políticas económicas de austeridad (dictadas por el establishment dirigente de la eurozona) que han hecho tanto daño a nuestro país.

El reto de la futura economía: poner lo social en el centro

Y es ahí donde se requiere una respuesta a las excelentes e impresionantes manifestaciones diarias y pasar de esta economía neoliberal a otra que ponga en su centro "la economía de los cuidados". Es urgente y necesario priorizar la producción y distribución de los bienes y servicios que favorezcan el bien común en lugar de intereses minoritarios particulares. No hace falta que se fabriquen tantos automóviles a costa de tan pocos respiradores. O tanta ropa para las clases pudientes cuando hacen falta mascarillas, batas y guantes. El Estado, en sus distintos niveles, como responsable del bien común, tiene la autoridad para incentivar, y si ello falla, ordenar la fabricación de productos y de regular los precios de productos esenciales para garantizar el bienestar de la población, priorizando lo social y común sobre beneficios económicos particulares. No se puede permitir que los productores de tales productos se estén aprovechando de la escasez (que mata a la gente) para incrementar el coste de sus productos.

Hoy hará falta que el Estado cree empleo. Y es ahí donde la necesaria expansión de los servicios del Estado del bienestar (desde los servicios de sanidad y sociales hasta la educación, la vivienda y otros servicios, además de la reconversión industrial y energética para protegernos también del cambio climático) es de una enorme importancia. En España, solo un adulto de cada diez (y en Catalunya, donde las medidas neoliberales se han impuesto incluso con mayor dureza por parte de la derecha neoliberal catalana, hoy secesionista, uno de cada once) trabaja en los servicios públicos (primordialmente, en los servicios del Estado del Bienestar). En Suecia es uno de cada cinco. Y Suecia, así como otros países escandinavos (que durante la mayor parte del periodo 1945-2020 han sido gobernados por partidos socialdemócratas en alianza con partidos a su izquierda), son los países que tienen menos desigualdades sociales (de clase social y género), mayor conciencia ambiental y mejores indicadores de calidad de vida en el mundo. Y mayor eficiencia económica, como incluso el Vaticano del neoliberalismo, Davos, ha tenido que reconocer en su informe ‘The Global Competitiveness Report 2019’ (ver mi artículo "Cómo el pensamiento económico dominante, causante de tanto sufrimiento, se reproduce: Davos", ‘Público’, 03.02.20). Concretamente, en dicho informe se reconoce que "Suecia, Dinamarca y Finlandia no sólo se han convertido en unas de las economías del mundo más avanzadas a nivel tecnológico, más innovadoras y dinámicas, sino que también proporcionan mejores condiciones de vida y mejor protección social, están más cohesionadas y son más sostenibles que sus iguales". No se podía decir más claro.

Es un error (motivado por razones ideológicas) considerar que las medidas neoliberales (neoliberalismo es la ideología del mundo del capital) son las más eficientes para recuperar la economía. Lo que ha ocurrido con la Gran Recesión es un claro ejemplo de ello. Cualquier evaluación hecha prueba que han sido un desastre (y no hay otra manera de definirlo) para la calidad de vida de las clases populares (que son la mayoría de la ciudadanía). Se necesitan políticas que vean la inversión social como algo central en la necesaria redefinición de la economía. Hoy, la salida de la crisis económica tiene que pasar por el aumento de la población empleada en los servicios públicos del Estado del Bienestar (expandiendo los ya existentes y creando nuevos como los del 4º pilar del bienestar –escuelas de infancia y servicios de atención a las personas dependientes–), muy poco desarrollados en nuestro país. Tal inversión, no solo estimularía la economía a través del aumento de la demanda, sino que reforzaría los servicios básicos para mejorar la seguridad, felicidad y bienestar de la población (que debería ser el objetivo principal de cualquier Estado), aumentando con ello la productividad económica, bajando a la vez el tiempo de trabajo semanal y mejorando los salarios, reforzando los instrumentos –como los sindicatos– garantes de la defensa de los derechos de la población trabajadora. En contra de lo que se ha creído, la experiencia muestra que la expansión del Estado del Bienestar (incluyendo la "economía de los cuidados") es una necesaria inversión en el desarrollo humano, social y económico de un país. Los datos así lo confirman.

Vicenç Navarro.
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universitat Pompeu Fabra y Director del JHU-UPF Public Policy Center.

martes, 14 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #trabajo #poblacionmigrante | El campo no es España

Imagen: ctxt
El campo no es España.
Los trabajadores inmigrantes ‘simpapeles’ que hacen que las campañas agrícolas generen riquezas siguen sin derechos. El decreto del Gobierno para la agricultura no contempla su regularización.
Pastora Filigrana | ctxt, 2020-04-14
https://ctxt.es/es/20200401/Firmas/31902/campo-jornaleros-inmigrantes-recoleccioncontratacion-pastora-filigrana.htm

El 8 de abril el Gobierno publicó un decreto para favorecer la contratación temporal de trabajadores en el sector agrario. El cierre de fronteras y la limitación de los desplazamientos han originado una carencia de trabajadores y trabajadoras agrícolas para hacer frente a las campañas de recolección que se suceden en primavera y verano en distintos territorios del Estado. Más de 10.000 trabajadoras marroquíes se han quedado sin poder llegar a Huelva para la campaña de la fresa. Esto es solo un ejemplo. Muchos trabajadores de Europa del Este que se desplazan para la recolección tampoco estarán este año. Faltan manos. El Gobierno ha tomado medidas en este decreto para flexibilizar las contrataciones y hacer más atractivo el sector agrario de forma que haya un gran número de trabajadores sustitutos que se ‘animen’ este año a recolectar.

Tomar medidas era necesario y urgente, aunque estas sean insuficientes. Pero, más allá de las críticas, lo más interesante es que la propia existencia de estas medidas pone sobre la mesa grandes verdades de las que no suelen salir en los telediarios: la mano de obra agrícola es mayoritariamente inmigrante, y el trabajo del campo, al igual que el de cuidados, sigue siendo invisible y precario en la economía neoliberal.

En el campo no trabajan los europeos blancos
En toda Europa el grueso de la mano de obra agrícola la conforman las personas migrantes. Francia se ha quedado sin 200.000 manos este año y Alemania sin 300.000. En el Estado español la tendencia es similar. Quizás los datos de temporeros agrícolas autóctonos solo sean destacables en Andalucía y Extremadura, donde hay muchas familias que siguen viviendo del jornal en el campo. Además, hay más mujeres autóctonas que hombres en las grandes campañas como la de la fresa. Existe una clara tendencia a que el campo lo elija quien menos opciones tiene y estas suelen ser las mujeres. Lo del jornalerismo autóctono en Andalucía y Extremadura hay que entenderlo dentro del papel de colonia interna que juegan estos territorios en el mapa europeo. A medida que se asciende hacia el norte es menos común encontrar economías familiares autóctonas que dependan exclusivamente del trabajo por temporada en el campo.

En España, en general, son inmigrantes los principales temporeros agrícolas. La Ley de Extranjería dio la posibilidad de contratar en origen a contingentes de trabajadores que llegan para las campañas agrícolas y se vuelven cuando estas finalizan. Estos contingentes, sumados a la población extranjera que vive de forma permanente en el territorio español, conforman las principales bolsas de mano de obra agrícola.

Una realidad invisible para la opinión pública es la población flotante de personas migrantes que se trasladan de un territorio a otro a lo largo del año para trabajar en las distintas campañas. El problema habitacional que sufren estas personas es alarmante. La falta de alojamientos públicos, la reticencia de los propietarios a alquilarles, sobre todo a la población africana, y el incumplimiento por parte de la patronal de su obligación de facilitar alojamiento son las causas de la infravivienda y las chabolas de inmigrantes. El chabolismo laboral es la realidad de miles de trabajadores que viven seminómadas entre campaña y campaña: en primavera en Huelva para la fresa, en Lleida en verano para la fruta de hueso, en Valencia en invierno para la naranja... y vuelta a empezar. Invisibles y precarizados pero siendo una pieza fundamental en la economía nacional, la huerta de Europa.

La propia existencia del decreto de 8 de abril deja claro que el sector agrícola es uno de los motores de la economía y que sin trabajadores inmigrantes estamos en apuros y hay que inventar fórmulas que incentiven el trabajo en el campo. El Gobierno ha optado, sin embargo, por seguir invisibilizando a la mitad de los temporeros inmigrantes que se desplazan de un lugar a otro con la chabola sobre los hombros. Me refiero a esa mitad que no tiene permiso de trabajo y cuya fuerza de trabajo vale menos, porque el miedo a la expulsión siempre abarata los costes para la patronal. Los ‘simpapeles’ no suponen gastos de cuotas a la seguridad social, y demandan menos cuando no se les paga el jornal conforme al convenio, no se conceden permisos o no se pagan las horas extras. Este año los miles de trabajadores inmigrantes ‘simpapeles’ que hacen posible que las campañas agrícolas generen riquezas seguirán sin tener derechos. El decreto no contempla su regularización. Solo hace referencia a inmigrantes con permiso de trabajo en vigor antes del estado de alarma y jóvenes extranjeros extutelados. Recordemos que a estos menores que llegan solos al territorio español se les concede, al cumplir los 18 años, un permiso de residencia hasta los 21 que no le da derecho a trabajar. Esto los aboca a la exclusión a ellos y a las redes de prostitución a ellas, en demasiadas ocasiones. Este año habrá una excepción, durante unos meses tendrán permiso de trabajo solo para el campo.

La bolsa de inmigrantes irregulares seguirá estando disponible un año más para abaratar costos de producción a la patronal. La fruta que comemos y exportamos seguirá manchando la dignidad. Cuando dividamos un año más las toneladas de fruta producidas entre las altas a la Seguridad Social en cada campaña seguiremos obteniendo la cifra de la vergüenza, la mano de obra sin derechos que trabajan pero no existen.

El campo “no lo quiere nadie”
La segunda verdad que pone en evidencia la existencia de este decreto es que el campo “no lo quiere nadie”. El Gobierno ha decretado que las personas que estén cobrando algún subsidio por desempleo o formen parte de un ERTE a causa de la Covid-19 podrán trabajar en el campo sin perder su derecho al subsidio. Bien sabe el Gobierno que difícilmente los españoles blancos van a ir por su propio pie a trabajar en el campo si no se les incentiva. Y no porque los españoles blancos no quieran trabajar, sino porque las condiciones de trabajo son de extrema precariedad.

El convenio del campo de Huelva tiene un salario base por debajo del salario mínimo interprofesional, se queda en unos escasos 40 euros la jornada. Aun así, muchos trabajadores autóctonos estarían dispuestos a trabajar por este salario si se garantizara que se trabajan ocho horas, cinco días a la semana. Pero no se trabaja así. Dependiendo de las condiciones climáticas, la semana puede reducirse a dos o tres días. Nadie deja de cobrar un subsidio para trabajar 10 días al mes. El trabajo del campo cotiza en un régimen especial de la Seguridad Social, y los días de faena no suman para cobrar el desempleo en el Régimen General. Sí suman para poder acceder al subsidio agrario cuando hay campañas, pero son tantas las peonadas que hay que juntar para tener ese derecho que se necesita plena dedicación en el año.

Veremos cómo reacciona este año la patronal si de verdad cuenta con trabajadores autóctonos que estén cobrando un subsidio mientras trabajan en las campañas de recolección. Porque estos no van a soportar tan fácilmente que no se le paguen las horas extras, o que se le deje a deber salarios. La patronal sabe que, cuando no existe el miedo al hambre, la conflictividad sindical es mayor. Lo mismo este año con trabajadores subsidiados en el campo tenemos hasta una huelga por la mejora del convenio, lo mismo hasta le tenemos que dar las ‘gracias’ al Gobierno.

Pastora Filigrana es abogada y activista por los derechos humanos.

lunes, 2 de diciembre de 2019

#hemeroteca #politica | Marruecos pone fin al contrabando con Ceuta y asfixia la ciudad

Imagen: El Confidencial / Porteadora en Melilla
Marruecos pone fin al contrabando con Ceuta y asfixia la ciudad.
Desde la ciudad, se exportaban anualmente mercancías por valor de 700 millones. Este comercio era uno de sus principales motores económicos.
Ignacio Cembrero | El Confidencial, 2019-12-02
https://www.elconfidencial.com/espana/2019-12-02/marruecos-ceuta-contrabando-asfixia-ciudad_2359167/

Después de Melilla, Ceuta. Las autoridades de Marruecos han suspendido el contrabando a través de la frontera ceutí desde hace casi dos meses y varios indicios apuntan a que esa decisión es definitiva. Hace 17 meses, Rabat ya cerró, sin consultar a España, la aduana comercial en la frontera de Melilla, cuya apertura fue pactada en el tratado hispano-marroquí de Fez de 1866.

“Son muchos los síntomas de que Marruecos ha dado por concluido el fenómeno del porteo [contrabando tolerado]”, afirma Abdelmalik Mohamed, presidente de la Asociación Residentes en Ceuta. Sus palabras resumen una opinión generalizada en la ciudad autónoma, asfixiada económicamente por Rabat, que nunca quiso abrir una aduana comercial para que pudiera exportar legalmente a Marruecos.

“Ceuta se muere”, escribía este domingo, en la portada de 'El Faro de Ceuta', Carmen Echarri, su directora. “Lo hace poco a poco”, añadía. “Se va desfigurando. Se arrastra a base de puñaladas que abren heridas que nadie tapona. La suspensión del porteo (…) ha supuesto la puntilla a una situación gravísima. Se está ante un asunto de mayor envergadura que afecta a todos y que muestra ya sus primeras consecuencias en forma de despidos (...). Es una asfixia brutal”, concluía.

El contrabando o “comercio atípico”, como lo llaman los ceutíes, movía, sin embargo, un volumen mucho mayor de mercancías que las exportaciones legales de Melilla a Marruecos (47 millones de euros en 2017). Cuando era consejero de Hacienda de Ceuta, Guillermo Martínez Arcas (PP) calculó que las exportaciones de su ciudad a Marruecos ascendían a unos 700 millones de euros anuales, el equivalente de las ventas españolas de vino y aceite a EEUU.

El director general de Aduanas marroquí, Nabyl Lakhdar, daba, el miércoles pasado, una estimación muy parecida en el diario digital 'Medias 24': entre 565 y 754 millones. En total, según Lakhdar, la Hacienda marroquí deja de percibir anualmente entre 360 y 540 millones de euros en aranceles a causa del contrabando con las dos ciudades españolas. Aunque reconocen el perjuicio causado, expertos españoles consideran esta horquilla muy exagerada.

“Hay dos opciones: seguir conviviendo con este fenómeno con todo el daño que genera a nuestra economía, como así lo hemos hecho durante años, y destruir empleo en casa, o afirmar que el contrabando es una infracción, y pararlo”, añadía Lakhdar. El 'comercio atípico' es una competencia desleal para los que fabrican en Marruecos o importan legalmente mercancías a través de los puertos de Casablanca y Tánger. Un estudio encargado a una consultora por la agencia pública para el desarrollo de la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas (ARTTA) aportará pronto datos sobre el perjuicio que el contrabando causa a la economía marroquí.

El 'comercio atípico' era hasta ahora uno de los principales motores económicos de Ceuta, y lo sigue siendo de Melilla. Aunque solo genera unos centenares de puestos de trabajo —los 7.500 porteadores que acarrean los bultos son todos marroquíes—, el impuesto de importación (IPSI) de esas mercancías es una importante fuente de ingresos para la ciudad. Debía de proporcionar este año el 24,43% (71,6 millones) del presupuesto municipal. La recaudación se quedará por debajo, pero el Estado compensará la diferencia.

Rabat venía ya recortando desde hace meses los productos que podían entrar en Marruecos y prolongando los cierres de Tarajal II, la frontera por la que transita el contrabando con Ceuta, con motivo de las fiestas religiosas de ambos países o de las vacaciones veraniegas. También incrementó con nuevos aduaneros —medio centenar, según la prensa ceutí— sus efectivos en la frontera.

En primavera, la aduana marroquí prohibió la entrada de ropa, y el 7 de octubre hizo otro tanto con las almendras, al tiempo que anunció a la Delegación del Gobierno en Ceuta que los productos perecederos, sobre todo el atún y los lácteos, también iban a ser vetados. Manifestó, además, su intención de hacer un censo de porteadores para que solo aquellos en riesgo de pobreza pudieran seguir trabajando.

Los empresarios del polígono ceutí cercano a la frontera, en cuyas naves se almacenan las mercancías destinadas al contrabando, pidieron a la Delegación del Gobierno que solicitara a sus interlocutores marroquíes una moratoria para que pudieran dar salida a su 'stock'. Estos rechazaron la petición. Los patronos del polígono replicaron entonces cortando todo el contrabando. Estaban convencidos de que la protesta masiva de los porteadores obligaría a la aduana marroquí a abrir la mano, según fuentes conocedoras de los contactos que mantuvieron con la Delegación del Gobierno.

Unos 3.000 porteadores se han concentrado, según la estimación de la prensa ceutí, un par de veces del lado marroquí de la frontera bloqueándola por completo durante un par de horas. Eso es todo. “La tibieza de la movilización está incitando a Rabat a prolongar el cierre hasta que sea definitivo”, señala una fuente al tanto de las intenciones marroquíes. “Solo si se produjera una revuelta, la decisión de la aduana sería reversible”, vaticina.

El cierre definitivo goza de apoyos en la incipiente sociedad civil marroquí. Mohamed Benaissa, que preside desde Tetuán el Observatorio del Norte para los Derechos Humanos, lo ha pedido en más de una ocasión alegando el carácter “inhumano” del trabajo de los porteadores. En lo que va de año, han fallecido dos porteadoras del lado marroquí de la frontera y varias decenas han resultado levemente heridas.

En Castillejos (que los marroquíes llaman Fnideq), la aglomeración urbana marroquí de 78.000 habitantes pegada a Ceuta, la supresión del porteo se vive como una crisis. “Si se acaba con el contrabando, nadie saldrá ileso aquí”, comenta al teléfono un joven residente en España que ha regresado recientemente a la ciudad. “Es que no solo los porteadores, sino también los restauradores, los tenderos, los taxistas, etcétera son los que están siendo golpeados” por su suspensión, añade. “Y no solo en Castillejos sino también en Tetuán [380.000 habitantes], donde se vive en parte de ese negocio”, concluye. De Castillejos y sus alrededores salen además a diario unos 5.000 marroquíes, casi la mitad empleadas de hogar, a trabajar en Ceuta, la mayoría en negro.

Para Marruecos, acabar con el contrabando es una tarea ingente, y no solo porque la mayoría de los porteadores se irán al paro sin cobrar ningún subsidio. Para atenuar el impacto, Rabat estudia poner en marcha un plan de apoyo a las mujeres porteadoras, según Lakhdar. Gracias a este comercial ilegal, pero tolerado, cientos de aduaneros y policías redondean sus ingresos cobrando comisiones de los empresarios por hacer la vista gorda o dedicándose ellos mismo a trapichear a través de terceros, como señala un informe del Parlamento marroquí publicado el 9 de julio. Hace ya más de una década, el semanario 'Al Ayam' de Casablanca calculó que se embolsaban al año unos 90 millones de euros en 'propinas'.

Gran parte de este comercio se hace además en efectivo y en dírhams, lo que permite a Marruecos ahorrar divisas. Ceuta y Melilla son los dos únicos lugares del mundo donde se cotiza la moneda marroquí. El contrabando es, por último, uno de los cauces del blanqueo del dinero de la droga (resina de cannabis) que mueve a ambos lados del Estrecho de Gibraltar unos 10.750 millones de euros al año, según Naciones Unidas. Marruecos es el mayor exportador del mundo de ese estupefaciente.

En Melilla, el “comercio atípico por ahora no está interrumpido, aunque existe temor y un profundo malestar entre los empresarios que se dedican a él”, comenta Julio Liarte, que hasta hace 10 días era consejero de Hacienda de la ciudad. Allí, la delegación del Gobierno sí hizo, hace más de una década, una estimación de cuánto dinero movía y llegó a la conclusión de que ascendía a unos 450 millones de euros anuales, un cálculo que también coincide con el marroquí.

Para Melilla, el cierre unilateral por Rabat de la aduana comercial fue, el 1 de agosto de 2018, un enorme revés por el que el Gobierno español nunca formuló la menor queja, mientras que el ministro Josep Borrell hizo a los melillenses promesas incumplidas. Ahora se añade la amenaza de que, si la supresión del contrabando no causa demasiados problemas en Ceuta, las autoridades marroquíes harán otro tanto en la frontera melillense ahogando aún más a la ciudad autónoma.

Reconvertir a los porteadores, entre 3.000 y 5.000, que cruzan a diario la frontera de Melilla, según la estimación del Ministerio del Interior español, sería para Rabat todavía más difícil de hacer en los aledaños de Ceuta. La región de Tetuán y Tánger, que circunda Ceuta, es la que más se ha desarrollado en Marruecos durante los 20 años de reinado de Mohamed VI, por lo que las posibilidades de encontrar allí un trabajo de subsistencia son algo mayores que en Nador y Beni Enzar, las ciudades colindantes con Melilla.

Y TAMBIÉN…
Trampa mortal en la frontera entre España y Marruecos: "Es un pasillo de Guantánamo".
Avalanchas, asfixias, golpes y empujones. Así es el día a día de las mujeres porteadoras.
Rebeca Hortigüela | El Confidencial, 2019-07-20
https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2019-07-20/la-muertes-invisibles-del-comercio-en-la-frontera-de-espana-con-marruecos_2120735/

jueves, 12 de julio de 2018

#hemeroteca #natalidad #capitalismo | Los surcoreanos se extinguirán en 2750 si no se ponen ya a tener más hijos

Imagen: PlayGround
Los surcoreanos se extinguirán en 2750 si no se ponen ya a tener más hijos.
El país que más horas trabaja del mundo se está quedando sin tiempo ni ganas para engendrar.
Astrid Otal | PlayGround, 2018-07-12
https://www.playgroundmag.net/now/los-surcoreanos-se-extinguiran-en-2750-si-no-se-ponen-ya-a-tener-mas-hijos_30167330.html

A los surcoreanos podría matarles el capitalismo. Dejar de existir -literalmente- en un mundo que continuará sin ellos. En el país no están naciendo suficientes bebés para mantener la población. La gente muere y cada vez son menos los que vienen detrás. Es la consecuencia del llamado milagro económico que vivieron.

Si solo se mira a su economía, se celebran los datos y al resto puede despertarnos incluso cierta envidia: su tasa de desempleo no supera el 3% y el salario medio es de más de 35.000 euros al año. Luego viene el reverso: tener un hijo parece incompatible con la furia del mercado laboral.

Con la tasa de natalidad actual -situada en 1,19 hijos por mujer-, el país perderá 10 millones de habitantes en 2056 y 30 millones para 2100. En 2750, ya no habrá surcoreanos. La simulación del fin la ha realizado la Asamblea Nacional de Corea del Sur.

Más gente está decidiendo posponer el matrimonio, posponer tener hijos. Si es que llegan. Para entenderlo, todos vuelven la vista atrás. En los años 80, el país inició una transformación bestial. No había sindicatos ni derechos laborales porque el dictador militar Park Chung-hee, que asesinaron un año antes, los había prohibido. Pero Chung-hee puso los cimientos para crear un potencia: protegió un oligopolio y empezó a dar crédito a las compañías. Hoy en el mundo entero se tiene móviles Samsung, coches Hyundai y aires acondicionados LG. En poco tiempo, Corea del Sur pasó de una economía poco desarrollada a una potencia.

Las sagas de corrupción tampoco fallan. Casi todos los mandatarios en democracia han estado envueltos en algún escándalo. El más sonado fue el llamado La Rasputina, donde a la expresidenta Park Geun-hye, hija del dictador, fue condenada a 24 años de prisión por abuso de poder, coacción y soborno. Siguiendo los pasos de su padre, la exmandataria concedió favores políticos a los grandes conglomerados surcoreanos -como Samsung- a cambio de decenas de millones de dólares.

Pero los problemas de derechos laborales no están solo en las grandes corporaciones -conocidas como chaebols-, sino que afecta a todos los sectores, incluso más. Los que limpian, cocinan o trabajan en una tienda de ropa. Solo en marzo de 2018, una ley aprobada lograba acabar con la jornada laboral inhumana de 68 horas y pasaban el tope a 52.

La boyante economía que no para de producir impide tener tiempo. Los que quieren tener una familia relegan el deseo. Ahora al país le preocupa extinguirse. Spolier: después de Corea del Sur, unos de los que menos nacimientos ven son los españoles.

viernes, 25 de mayo de 2018

#hemeroteca #empresas #lgtbi | La banca quiere que sus empleados salgan del armario

Imagen: Cinco Días / Barclays Bank en el desfile del Orgullo LGTBI en Londres
La banca quiere que sus empleados salgan del armario.
La gestora Fidelity ha instalado baños de género neutro en su sede de Londres. Ya hay fondos que invierten solo en compañías que favorecen la diversidad sexual.
Miguel Moreno Mendieta | Cinco Días, 2018-05-25
https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/05/22/fortunas/1526996965_759702.html

Oli Shakir-Khalil es el director de inversiones en mercados emergentes de la gestora de fondos Fidelity International y trabaja en la City de Londres, el corazón de las finanzas europeas. Vivió un calvario en la anterior empresa en la que trabajaba, al sentirse discriminado por su orientación sexual. Hasta llegó a intentar suicidarse.

Ahora, tras salir del armario, se ha convertido en un referente para el respecto de la diversidad sexual en Fidelity. Para concienciar sobre lo difícil que resulta trabajar en un entorno que te juzga y te margina por tu orientación o identidad sexual, este gestor de fondos ha contado su historia en varias conferencias, retransmitidas en directo para varios centenares de compañeros de toda Europa.

El grupo Fidelity, para proteger diferentes orientaciones e identidades sexuales, ha implantado baños de género neutro en su cuartel general de Londres. Consiste en un baño único, para todo el personal, con cubículos individuales. Así los empleados transgénero no tienen por qué sentirse incómodos al entrar en el baño de hombres o de mujeres. La gestora también ha puesto en marcha un teléfono de denuncias para casos de acoso. Su compañía gemela en Estados Unidos, Fidelity Investment, se posicionó hace un año en contra de la propuesta legislativa del estado de Texas para obligar a los alumnos transexuales a utilizar el baño correspondiente al género con el que habían nacido.

Cada vez son más las gestoras de fondos y los bancos de inversión que se quieren implicar en la lucha por el respecto de la diversidad sexual. Goldman Sachs, por ejemplo, tiene una responsable ejecutiva de diversidad y ha empezado a preguntar en sus entrevistas de trabajo sobre esta cuestión para prevenir cualquier tipo de discriminación en el proceso de selección. Desde hace años ya monitorizaban la raza, la nacionalidad y el género, pero ahora también preguntarán por la orientación sexual.

En Londres, cada vez son más las grandes firmas de inversión que se comprometen para proteger a este colectivo. “Hay que ponerse en la piel de las personas que son juzgadas simplemente por la persona a la que aman o el género con el que se identifican”, explica Michael Roaemer, jefe de cumplimiento normativo de Barclays y responsable de patrocinar el Desfile del Orgullo en Londres. “No me puedo imaginar lo difícil que debe ser no poder llegar al trabajo y habar con normalidad de lo que hice el fin de semana. No puedo imaginarme lo difícil que debe de ser que no te acepten tal y como eres. Por eso en Barclays queremos que todo el mundo se sienta cómodo para trabajar y expresarse tal y como es, en su conjunto”.

Además de convertirse en patrocinador oficial del Orgullo, Barlcays fue el primer banco británico que mostró a parejas del mismo sexo en un anuncio y redecoró cientos de cajeros durante la celebración del Orgullo, con los colores de la bandera del colectivo de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales (LGTB).

También las aseguradoras
Bancos, gestoras de fondos y también aseguradoras. En la francesa Axa es un referente por sus políticas de diversidad e inclusión. “El desarrollo de la diversidad en la orientación sexual es uno de nuestros pilares estratégicos, que hace de nuestra empresa un mejor lugar para trabajar y desarrollar nuestras carreras profesionales”, explicaba recientemente Carmen Polo, directora de recursos humanos de Axa España, durante la firma de un convenio con la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales, y Bisexuales (FELGTB). La compañía ha sido reconocida como una de las 10 mejores empresas en la gestión de la diversidad sexual.

También el gigante alemán Allianz es un abanderado de las políticas de inclusión y diversidad. La compañía lleva años comprometida con esta causa y ha sido reconocida en varias ocasiones como una de las mejores compañías para trabajar para el colectivo LGTB.

La última vuelta de tuerca en el avance de la lucha contra la discriminación por la orientación sexual o la identidad de género está en los fondos de inversión que solo invierten en compañías comprometidas con esta causa. La firma LGTB Capital fue fundada en 2010 a las afueras de Londres para dar servicios financieros con enfoque específico en la diversidad sexual.

Además de tener un equipo de asesoramiento financiero para este colectivo, LGTB Capital ha elaborado un índice que califica a las empresas que cotizan en Bolsa en función de sus políticas de diversidad sexual (el LGBT Diversity Investment Index). Para los inversores activistas, hasta hay un fondo cotizado que replica la evolución de ese índice y su rentabilidad en el último año ha sido de más del 14%.

martes, 30 de enero de 2018

#hemeroteca #demografia | A India le faltan más de 63 millones de mujeres

Imagen: El País
A India le faltan más de 63 millones de mujeres.
El Gobierno indio alerta sobre la desproporción de hombres y mujeres en la población causada por los abortos selectivos.
Ángel L. Martínez Cantera | El País, 2018-01-30
https://elpais.com/internacional/2018/01/30/actualidad/1517326148_900518.html

La histórica preferencia de la sociedad india por los hijos varones ha provocado un poderoso desequilibrio demográfico. El Gobierno Indio calcula que en la población faltan más de 63 millones de mujeres con respecto a la que sería una tendencia natural. La desproporción entre el número de hombres y mujeres en el país estaría causada principalmente por los abortos selectivos, según el último 'Estudio Económico' anual publicado este lunes, que por primera vez incluye un apartado específico sobre la mujer. Además, las autoridades estiman que otras 21 millones de niñas -en un país con una población total de 1.324 millones- no son deseadas por sus familias al nacer ya que tienen que cargar con el lastre económico que supone una práctica atávica como la dote.

“Una vez que nacen, las vidas de la mujeres ha mejorado pero la sociedad parece seguir queriendo que menos de ellas nazcan”, explica el capítulo séptimo del 'Estudio Económico', dedicado a la igualdad de género. La encuesta muestra que la obligación de que la esposa abandone el hogar familiar después del matrimonio – y la consiguiente pérdida de un salario – junto a las leyes de herencia de propiedades o la dote matrimonial son algunos de los factores sociales que determinan la preferencia por los varones.

También denominado ‘feticidio femenino’, el aborto de niñas en el país asiático ha sido objeto de estudio por revistas médicas internacionales, que estiman la desaparición de hasta medio millón de fetos femeninos anualmente. Aunque ni la interrupción del embarazo ni la determinación del sexo son delitos en India, la Ley de Técnicas y Diagnósticos Prenatales (PCPNDT por sus siglas en inglés) sí penaliza los exámenes del sexo de los fetos mediante sonografías y otras técnicas, así como el aborto selectivo.

Aparte de esta práctica existe en la India una tendencia a ofrecer mejor tratamiento médico y nutritivo a los hijos que a las hijas.

La proporción natural de sexos, sin alteración humana, es de 1.050 hombres por cada 1.000 mujeres. En 1970, India casi cumplía ese ratio de relación entre sexos (1.060) pero el dato en 2014 se ha incrementado considerablemente hasta los 1108 hombres, a pesar de que la selección de sexo fue ilegalizada en 1994. Un fenómeno parecido, e incluso más acentuado, se ha producido en el mismo periodo en China, donde el ratio ha pasado de 1.070 a 1.156.

Así, la encuesta confirma que “las familias donde nace un niño son más propensas a dejar de tener hijos que las familias en las que nacen niñas”, lo que denomina como ‘meta-preferencia por los varones’. El estudio demuestra que la media de las familias indias prefiere tener dos hijos, pero hay hogares en que tienen hasta cinco vástagos hasta que el último es un varón.

Activistas denuncian no solo el escaso cumplimento de la ley de técnicas y diagnósticos prenatales, sino también de la ley contra la dote matrimonial. Aunque abolida en 1961, la práctica extendida del pago de cuantiosas sumas, en metálico o en bienes, a la familia del novio es una de las tradiciones atávicas que inducen a las familias a no querer tener hijas para obviar así la carga económica que ello supone.

Aunque la prevalencia de niños sobre niñas está tradicionalmente asociada con la precariedad económica de india rural, en la que vive más de 65% de la población del país, la encuesta revela que el incremento de la riqueza no es un factor determinante en la preferencia de niños respecto a niñas. Según el estudio, algunas áreas acomodadas de la capital, Nueva Delhi, la tendencia, lejos de revertirse, ha empeorado.

“El reto del género es antiguo, probablemente desde hace milenios”, explica el autor del informe y asesor económico Arivan Subramanian, quien urge al país a “enfrentarse a la preferencia social por los niños”.

Ante las cifras alarmantes ofrecidas por el estudio, los expertos señalan la importancia de desarrollar encuestas nacionales y estatales basadas en el desglose por sexos, para una mejor identificación de otros problemas derivados como la violencia doméstica o la discriminación laboral.

#hemeroteca #demografia | Empresarios y Gobierno alertan del problema demográfico vasco

Imagen: Deia / Protesta de pensionistas en Bilbao
Empresarios y Gobierno alertan del problema demográfico vasco.
Es “preocupante” señala Tapia pues, según PWC, faltarán 100.000 trabajadores en 2028.
Xabier Aja | Deia, 2018-01-30
http://www.deia.com/2018/01/30/economia/empresarios-y-gobierno-alertan-del-problema-demografico-vasco

La economía vasca puede tener un problema importante en los próximos años por el impacto de la cuestión demográfica, reducción de población y envejecimiento de la misma, “una situación preocupante”, en opinión de la consejera de Desarrollo Económico del Gobierno vasco, Arantxa Tapia, pues según un informe de la consultora PWC, el País Vasco tendrá un déficit de unos 100.000 trabajadores en el horizonte de diez años al pasar a la edad de jubilación la generación del baby boom, los nacidos entre 1958-1968, la más numerosa de Euskadi.

Tapia no dudó en calificar de “preocupante” el problema demográfico que existe en Euskadi y, en este sentido, recordó la necesidad de profundizar en el Pacto por la Familia y la Infancia presentado este mismo mes por el lehendakari Iñigo Urkullu, y que, entre otras medidas, busca aumentar la natalidad en Euskadi para incrementar los actuales 18.000 nacimientos anuales. No obstante, aseguró que el plan no tendrá éxito si no se logra mejorar la conciliación y la flexibilidad horaria, pero cree que, para aumentar la mano de obra en Euskadi, también será “imprescindible” atraer talento.

Esta “grave” situación demográfica que, según los empresarios vascos consultados por PWC, podría paliarse, en parte, si se crean las condiciones competitivas para que vengan a Euskadi inmigrantes “formados y cualificados”, no oculta que existe otra realidad incuestionable a abordar y es que la economía vasca necesita una “mejora de competitividad” para situar a Euskadi “entre los mejores” porque los márgenes empresariales y el beneficio “se está viendo reducido”, destacó Tapia.

La consejera de Desarrollo Económico intervino con motivo de la presentación en Bilbao del informe ‘Temas candentes de la economía vasca’, elaborado por PwC, tras recoger las aportaciones de un grupo de trabajo formado por presidentes, consejeros delegados y máximos ejecutivos de las principales empresas vascas. Tapia subrayó que el Gobierno vasco conoce cuáles son los “retos” de Euskadi pero también señaló que lejos de la autocomplacencia es un hecho incuestionable que la economía vasca “está avanzando y mejorando” en productividad y resultados.

Los máximos responsables de PWC, Gonzalo Sánchez y Ricardo Celada señalaron que los temas que preocupan sobre la economía vasca son la cuestión demográfica; el capital humano y educación; emprendedores; marco laboral; fiscalidad; entorno político; infraestructuras; industria 4.0 y la coyuntura mundial.

miércoles, 24 de enero de 2018

#hemeroteca #mujeres #discriminaciones | El Foro de Davos habla de la discriminación a las mujeres sin apenas mujeres

Imagen: Huffpost
El Foro de Davos habla de la discriminación a las mujeres sin apenas mujeres.
Las mujeres apenas alcanzan la representatividad del 21% en el Foro de Davos, donde se reúnen los líderes empresariales del mundo.
HuffPost , 2018-01-24
http://www.huffingtonpost.es/2018/01/24/el-foro-de-davos-pone-el-foco-en-el-acoso-sexual-y-el-machismo-con-solo-un-21-de-mujeres_a_23341860/

Las mujeres, apoyadas por el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, han alzado su voz en contra del acoso sexual, la violencia de género y la discriminación laboral, en un lugar, el Foro Económico Mundial, que aún está muy dominado por los hombres.

El Foro de Davos, que se ha inaugurado este martes oficialmente, acoge a más de 3.000 líderes de la cultura, la sociedad civil, la política y la economía, entre ellos 70 jefes de Estado y de Gobierno, pero las mujeres apenas alcanzan una representatividad del 21%.

La organización ha querido no obstante dar "una importante señal" a favor del poder de las mujeres, al elegir como copresidentas de la cuadragésima octava edición del Foro a siete mujeres, desde mandatarias y responsables de organizaciones económicas, sindicales y científicas a ejecutivas de empresas y presidentas de fundaciones.

El acoso sexual en la agenda de Davos

En un momento en el que el movimiento femenino impulsado desde Hollywood #MeToo (Yo también) ha dado visibilidad a nivel internacional al acoso sexual en la esfera cultural, económica y política, el Foro de Davos ha colocado esta problemática en la agenda de su encuentro anual.

La directora ejecutiva de Oxfam Internacional, Winnie Byanyima, ha dicho en un debate que para luchar contra el acoso sexual que hay que eliminar las leyes que discriminan a la mujer en la economía, ya que aún hay 155 países que las tienen. "Tenemos que hacer frente a la desigualdad económica para poner fin a la violencia sexual", ha recalcado.

La vicepresidenta ejecutiva y máxima responsable de desarrollo de negocio en Microsoft, Peggy Johnson, ha explicado cómo la multinacional ha eliminado la "mediación forzosa" interna en casos de denuncias de acoso social y apoyado la elaboración de una legislación para acabar con este tipo de prácticas."En EEUU hay unos 60 millones de estadounidenses con cláusulas contractuales sobre la mediación privada", señaló.

"Algo está cambiando" "Algo está cambiando lentamente" en la sociedad, sostuvo, y emocionada recalcó que muchas mujeres jóvenes, como su hija, ya no toleran ninguna actitud machistas o abusiva de los hombres.

La presidenta y consejera delegada de Advertising Council, Lisa Sherman, que ha lanzado la campaña #ThatsHarassment (Esto es acoso) a través de seis cortos sobre casos de abuso sexual en el lugar de trabajo, describió cómo no se atrevió a confesar que era homosexual por miedo a que pudiera "perjudicar su carrera".

Las copresidentas del Foro, entre ellas la primera ministra de Noruega, Erna Solberg, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, han abogado a su vez por empoderar a las mujeres y luchar por la igualdad de género mediante la educación e instrumentos de financiación.

"Denegar derechos iguales a las mujeres no es un plan válido para el futuro y no tiene sentido ni política ni económicamente", ha subrayado Solberg, mientras que Lagarde ha dicho que las copresidentas quieren demostrar que "incluso sin testosterona" pueden "generar una energía constructiva y positiva para impulsar soluciones" en Davos.

Las mujeres que han puesto voz a la discriminación de género recibieron el respaldo del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, quien calificó el acoso sexual de "problema sistémico".

"Necesitamos un debate crítico"
Los movimientos #MeToo, 'Time is up' (Se acabó) y las Marchas de las Mujeres en EEUU y otras partes del mundo "nos dicen que necesitamos un debate crítico sobre los derechos de las mujeres, la igualdad y las dinámicas de poder en torno al género", ha afirmado.

'El tiempo realmente se acabó', dijo Trudeau, quien cuenta con un gabinete con igual número de hombres que mujeres, indicó que "cada uno de los líderes" políticos y empresariales puede "actuar inmediatamente" y "contratar, promover y retener a más mujeres".

No porque hacerlo sea lo justo o lo correcto, sino porque es lo más inteligente, ha recalcado Trudeau en un aplaudido discurso.

domingo, 15 de enero de 2017

#hemeroteca #mujeres | Paquita, la pensionista cuyo discurso social revolucionó 'LaSexta Noche'

Imagen: La Sexta / Paquita Martín
Paquita, la pensionista cuyo discurso social revolucionó 'LaSexta Noche'.
El Huffington Post, 2017-01-15
http://www.huffingtonpost.es/2017/01/15/pensionista-la-sexta-noche_n_14180534.html

"Tengo 91 años pero no soy gilipollas". Así de contundente se mostró Paquita, una pensionista que tuvo la oportunidad de intervenir durante el programa LaSexta Noche mientras el economista José María O'Kean trataba de dar respuesta al problema de las pensiones.

Y su discurso, de gran contenido social, se llevó la gran ovación de la noche, incluida la de alguno de los tertulianos habituales, como Javier Sardá:

"Que alguien piense que la mujer que ha trabajado, ¿por qué tiene que tener las pensiones más bajas que los hombres? Yo no es que quiera que a los hombres les quiten la pensión o se la bajen, lo que quiero es que se la suban a las mujeres. Y que piensen en esas mujeres viudas que no han trabajado por atender a los hijos, a los maridos. Porque en tiempos cuando te casabas te tenías que ir de la empresa. Yo por eso no me casé hasta los 49 años, porque no me daba la gana que a mí me quitaran el trabajo porque le diera la gana a un señor que estaba mandando. Y yo digo que esas mujeres que no han podido trabajar y que tienen la pensión de viudedad que es una, perdónenme la frase, una mierda. Y yo de economía no entiendo, pero sí entiendo de la economía de mi casa y sé cómo se vive en las casas".

Cuando los conductores del programa quisieron dar la voz de nuevo a O'Kean, Paquita volvió a la carga: "Lo que tienen que hacer es dar más trabajo a hombres y mujeres jóvenes que están en paro y que puedan trabajar para que las pensiones puedan ir para arriba. Tengo 91 años pero no soy gilipollas".

#hemeroteca #economia | Juan Torres: “Reivindico el afecto”

Imagen: El País / Juan Torres
Juan Torres: “Reivindico el afecto”.
El economista recuerda a Chávez, reprocha a Podemos su falta de cariño y ataca a Rajoy: "Qué se puede esperar de él si dice que hay que hacer una política 'como Dios manda".
Manuel Jabois | El País, 2017-01-15
http://politica.elpais.com/politica/2017/01/13/actualidad/1484311465_443769.html

El catedrático Juan Torres (Granada, 1954) colecciona graffitis y acaba de publicar un libro, ‘Economía para no dejarse engañar por los economistas’ (Deusto, 2016).

P. ¿También por usted?
R. También por mí. Aunque yo me vacuno de este peligro siguiendo a Ortega y Gasset, que nos decía a los profesores: "Cuando enseñes enseña también a dudar de lo que enseñas". Ahora se está intentando hacer creer que la economía resuelve sola los problemas sociales.

P. No hay un modelo perfecto.
R. Es la gran excusa. Después del siglo XIX se crea la fantasía de la máquina de relojería. Y como funciona así, nadie puede meter mano. Aún se enseña en las facultades que los mercados financieros corrigen los problemas sin necesidad de acción externa. Bien: se nos ha caído el sistema financiero en la cabeza, y los profesores entran en las aulas explicando los mismos modelos de regulación.

P. Escribió junto a Vicenç Navarro un borrador económico para Podemos.
R. Me chocó que antes de empezar tuviésemos tantas dificultades para saber qué querían.

P. ¿Qué hicieron entonces?
R. Unas propuestas, algo imperfecto y no cerrado, porque la idea es que sirviese como debate. Pero ellos no hicieron nada. Reconozco que esto es normal: a veces uno entrega un papel a alguien y el papel se va a la papelera. Me apenó que aquella algarabía mediática no hubiera sido explotada. Y que no se tirase del hilo de propuestas que hubieran sido buenas para España.

P. ¿Por ejemplo?
R. Promover un pacto de Estado para frenar la caída de los salarios. No se hizo nada. Es un error. Confiar la puesta en marcha de un proyecto alternativo en España a la política fiscal y a la intervención del Gobierno es ingenuo. Tenemos grandes restricciones por nuestra pertenencia a la UE. Hay cuestiones que sería imposible llevarlas a cabo salvo que se rompiese con el euro. Pero hay otras vías que pueden combinarse con la pertenencia a Europa y que pueden ser más efectivas.

P. ¿Por eso habla de dictadura?
R. En el ámbito económico no hay democracia. No lo digo yo: Merkel dijo que ningún Parlamento podría modificar las reglas de endeudamiento. Si los parlamentos no son soberanos en el plano presupuestario, que es lo que dio pie al nacimiento del Estado moderno y democrático, es que no hay democracia.

P. Defiende que se pueda gastar lo que no se tiene.
R. Esa idea que tanto le gusta repetir a Merkel o a Rajoy es infundada. No hace falta ser un Nobel para darse cuenta de que una familia no es lo mismo que un Estado. Un Estado pide de por vida; una familia no. A España se le permite emitir deuda perpetua. Merkel y Rajoy no saben de lo que hablan. ¡Pero qué se va a esperar de una persona que dice que hay que hacer una política “como Dios manda”!

P. ¿Echa de menos la economía en el debate actual de Podemos?
R. Es una discusión de primerizos: dónde poner los muebles y dónde colocarse cada uno.

P. Abandonó un plató porque le dijeron que había sido mentor de Chávez.
R. Es de risa sino fuese por la maldad que lleva detrás. He estado en Venezuela en dos períodos. Si para algo me ha servido es para entender que no quiero para mi país una división tan grande como la que hay: nadie puede gobernar con un nivel mínimo de acierto.

P. Ha recuperado en su blog, entre otros escritos, el obituario que escribió de Chávez. Es especialmente entusiasta.
R. Públicamente era mitinero y vociferante. En su despacho era otro. Me pareció entrañable y preocupado por su país. Podía haberme callado cuando murió, porque haber escrito lo que siento en el mundo en el que estamos te trae problemas. Pero reivindico el afecto. Reivindico incluso la economía de lo doméstico, de lo que tenemos cerca. Yo no quiero que la economía sea una ciencia lúgubre, ni que mi vida sea algo que no tiene que ver con el cariño. Es algo que me chocó de Podemos. Cuando a los autores nos daban castañas por media España no tuve una mano en el hombro que me dijese: “Estamos contigo”.

P. Un ‘graffiti’ de su colección.
R. Es como elegir hijo. Pero mira: “Mil vidas que tuviera, mil vidas que te amaría”. Alguien a quien abandonan y se va a una pared a escribir eso. Qué maravilla.