Mostrando entradas con la etiqueta Marina Logares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marina Logares. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #ciencia | LGBTSTEMDay: La ciencia diversa es mejor ciencia

Imagen: SINC
LGBTSTEMDay: La ciencia diversa es mejor ciencia.
Un reciente informe de tres prestigiosas instituciones científicas británicas revela que un 28 % de las personas LGTBIQA+ en Reino Unido han estado a punto de dejar el trabajo por el ambiente de discriminación. En España, donde no hay estudios al respecto, acaba de constituirse la asociación PRISMA para aumentar la visibilidad de este colectivo en el mundo científico y aportar modelos más inclusivos.
Javier Armentia | Agencia SINC, 2019-07-04
https://www.agenciasinc.es/Opinion/LGBTSTEMDay-La-ciencia-diversa-es-mejor-ciencia

Publicado también como:
La ciencia diversa es mejor ciencia.
Javier Armentia / Agencia SINC | El País, 2019-07-04

https://elpais.com/elpais/2019/07/04/ciencia/1562240845_090820.html

Hace unos días, conmemorando el día del orgullo LGTBIQA+ y los 50 años de los altercados de Stonewall que marcaron el comienzo de estas celebraciones reivindicativas, tres importantes instituciones británicas, el Institute of Physics, la Royal Astronomical Society y la Royal Society of Chemistry presentaban un informe conjunto (Exploring the workplace for LGBT+ physical scientists), donde se encuestaba a personas dentro de las ciencias básicas sobre su situación y qué implicaba en el desempeño de su profesión.

El informe revela que un 28% de las personas LGTBIQA+ del mundo de las ciencias físicas en el Reino Unido han considerado en algún momento de su carrera científica dejar su trabajo por el ambiente de discriminación que vivían por su condición afectiva o sexual. El porcentaje aumenta al 50 % en el caso de las personas trans.

El hecho de que casi todos hayan sentido hostilidad nos indigna y debe mover a la acción, como comentaba en un seminario sobre ciencia diversa e inclusiva organizado por la Sociedad de científicos españoles en el Reino Unido (CERU/SRUK) el pasado 6 de junio el astrofísico y divulgador Alfredo Carpineti, fundador de la asociación Pride in STEM y promotor desde 2018 de la celebración, el 5 de julio, del día del orgullo LGTBIQA+ en las disciplinas de ciencia, tecnología, matemáticas e ingerniería: #LGBTSTEMDay.

Sin embargo, si preguntáramos en cualquier centro de investigación, laboratorio, empresa tecnológica o universidad si existe alguna discriminación frente a la diversidad afectivo-sexual, todos dirían que no, que todo lo contrario, que ser lesbiana, homosexual, bisexual, transexual o de género no conforme o creativo no tiene nada que ver ni con el desempeño en la labor científica o tecnológica, ni por estas razones se excluye o minoriza a ninguna persona.

¿Qué sucede entonces? Para quienes vivimos nuestra realidad no cisheterosexual, sin embargo, la realidad es obvia: la discriminación existe y muchos optan por adoptar una normalidad que no parezca conflictiva. Si tienes suerte, esto te facilitará una carrera más o menos relajada en el mundo de la ciencia. Siempre que, claro, no te toque, por tu trabajo, tener que desplazarte a países en los cuales se discrimina a las personas LGTBIQA+, donde tendrás que plantearte volver al armario, olvidarte de tu pareja o convertirte en ese científico estereotipado, con un punto ‘friki’ pero sin ‘mariconás’, que queda bien en cualquier sitio por lgtbiófobo que sea.

Diversos estudios, como el Queer in STEM iniciado en 2013, que realizó encuestas a personal científico de diversas áreas preguntándoles por su situación personal y su percepción en el centro de investigación o de trabajo, muestran que las áreas científicas más igualitarias en género son habitualmente más inclusivas también en otros aspectos como la diversidad sexual. Áreas más masculinizadas, por el contrario, resultan menos inclusivas.

El informe de la American Physics Society estadounidenste Ambiente LGBT en Física, publicado en 2016, mostraba cómo en EE UU las normas sociales establecen de hecho una discriminación. Más del 40% de las personas encuestadas estaba de acuerdo con la siguiente afirmación: “Se espera que los empleados no actúen de manera demasiado gay”. El ya mencionado informe británico actualiza los datos en un contexto europeo. No hay todavía estudios análogos en España, pero podemos hacer una razonable adaptación. Incluso más negativa, porque la realidad LGTBIQA+ en la ciencia española es casi completamente invisible.

Ciencia diversa española
En España, en un análisis personal que hice en 2018 consultando a las 75 sociedades científicas que componen la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) pude comprobar que ninguna de ellas ha constituido un grupo de estudio, ni emprendido acciones específicas, referidas al colectivo LGTBIQA+. No hay investigaciones que analicen si las personas asociadas viven situaciones de desigualdad, ni tampoco se ha realizado una campaña inclusiva en estos años.

En otros países, sin embargo, se ve que todas las sociedades científicas llevan años trabajando estos temas. En EE UU y Reino Unido se organizan acciones específicas: los Pride months, encuentros de científicos y científicas LGTBIQA+, y elaboración de documentos como la Guía de inclusividad LGBT+ en Física y Astronomía elaborada en 2018 por la American Astronomical Society.

Sin embargo, la situación ha cambiado esta primavera, cuando constituimos una asociación que, como otras existentes por todo el mundo, lleva el distintivo de la diversidad: PRISMA, Asociación para la Diversidad Afectivo-Sexual y de Género en Ciencia, Tecnología e Innovación. Presentada el viernes 28 de junio en Barcelona y el 4 de julio en Madrid, PRISMA no solamente quiere aumentar la visibilidad de las personas LGTBIQA+ en los ámbitos científicos, sino aportar nuevos modelos de ciencia, que la hagan más inclusiva, con perspectivas amplias y con una clara vocación de activismo por la ciencia y contra las pseudociencias.

Nos parecen alarmantes las recientes noticias sobre el apoyo de diversas instancias a las terapias de conversión, una práctica denunciada por todas las autoridades científicas como una actividad anticientífica y peligrosa, con consecuencias a veces devastadoras para las familias implicadas; o fenómenos como el autobús transfóbico de asociaciones fundamentalistas, que invocaba a la ciencia para confundir mensajes en torno a sexo y género, especialmente sensibles en un sector, el de la transexualidad, que ha estado patologizado hasta hace poco más de un año por la OMS.

En unos años en los que la ciencia ha comprendido que conseguir una sociedad más igualitaria también es su lucha (la nuestra), PRISMA plantea una ciencia más diversa y anima a proponer referentes, algo que sigue siendo fundamental, como comentaba hace unos días en una entrevista en SINC la matemática Marina Logares. En el manifiesto que marca la presentación oficial de PRISMA se especifica esta necesidad, así como la de iniciar y promover investigaciones que permitan crear espacios de estudio y trabajo más inclusivos y diversos.

Cuando el entorno es inclusivo y diverso, se produce una ciencia de más calidad. Esto se mostraba en una publicación conjunta de las revistas Nature y Scientific American en septiembre de 2014 en el caso de diversidad étnica, y se ha podido comprobar en otros ámbitos: el impacto de la ciencia que planta redes amplias y diversas está medido en diversas investigaciones. Y en cierto modo, aunque la ciencia fuera igual de buena o mala, el viaje también habría merecido la pena.

Es algo que ahora comenzamos a comprender como algo evidente en el caso de hombres y mujeres en ciencia. Ir un poco más allá para aceptar las diversidades afectivas parece un paso lógico.

Javier Armentia Fructuoso (Vitoria-Gasteiz, 1962) es un astrofísico y divulgador de la ciencia español, miembro de la asociación PRISMA. Desde 1993 es director del Planetario de Pamplona.

#hemeroteca #lgtbi #ciencia | La ciencia diversa es mejor ciencia

Imagen: El País
La ciencia diversa es mejor ciencia.
Un 28% de los científicos LGTBIQA+ en Reino Unido ha estado a punto de dejar el trabajo por el ambiente de discriminación. En España acaba de constituirse la asociación PRISMA para aumentar la visibilidad de este colectivo en el mundo científico.
Javier Armentia / Agencia SINC | El País, 2019-07-04
https://elpais.com/elpais/2019/07/04/ciencia/1562240845_090820.html

Publicado originalmente como:
LGBTSTEMDay: La ciencia diversa es mejor ciencia.

Un reciente informe de tres prestigiosas instituciones científicas británicas revela que un 28% de las personas LGTBIQA+ en Reino Unido han estado a punto de dejar el trabajo por el ambiente de discriminación. En España, donde no hay estudios al respecto, acaba de constituirse la asociación PRISMA para aumentar la visibilidad de este colectivo en el mundo científico y aportar modelos más inclusivos.
Javier Armentia | Agencia SINC, 2019-07-04
https://www.agenciasinc.es/Opinion/LGBTSTEMDay-La-ciencia-diversa-es-mejor-ciencia

Hace unos días, conmemorando el día del orgullo LGTBIQA+ y los 50 años de los altercados de Stonewall que marcaron el comienzo de estas celebraciones reivindicativas, tres importantes instituciones británicas, el Institute of Physics, la Royal Astronomical Society y la Royal Society of Chemistry presentaban un informe conjunto (Exploring the workplace for LGBT+ physical scientists), donde se encuestaba a personas dentro de las ciencias básicas sobre su situación y qué implicaba en el desempeño de su profesión.

El informe revela que un 28% de las personas LGTBIQA+ del mundo de las ciencias físicas en el Reino Unido han considerado en algún momento de su carrera científica dejar su trabajo por el ambiente de discriminación que vivían por su condición afectiva o sexual. El porcentaje aumenta al 50% en el caso de las personas trans.

El hecho de que casi todos hayan sentido hostilidad nos indigna y debe mover a la acción, como comentaba en un seminario sobre ciencia diversa e inclusiva organizado por la Sociedad de científicos españoles en el Reino Unido (CERU/SRUK) el pasado 6 de junio el astrofísico y divulgador Alfredo Carpineti, fundador de la asociación Pride in STEM y promotor desde 2018 de la celebración, el 5 de julio, del día del orgullo LGTBIQA+ en las disciplinas de ciencia, tecnología, matemáticas e ingeniería: #LGBTSTEMDay.

Sin embargo, si preguntáramos en cualquier centro de investigación, laboratorio, empresa tecnológica o universidad si existe alguna discriminación frente a la diversidad afectivo-sexual, todos dirían que no, que todo lo contrario, que ser lesbiana, homosexual, bisexual, transexual o de género no conforme o creativo no tiene nada que ver ni con el desempeño en la labor científica o tecnológica, ni por estas razones se excluye o minoriza a ninguna persona.

¿Qué sucede entonces? Para quienes vivimos nuestra realidad no cisheterosexual, sin embargo, la realidad es obvia: la discriminación existe y muchos optan por adoptar una normalidad que no parezca conflictiva. Si tienes suerte, esto te facilitará una carrera más o menos relajada en el mundo de la ciencia. Siempre que, claro, no te toque, por tu trabajo, tener que desplazarte a países en los cuales se discrimina a las personas LGTBIQA+, donde tendrás que plantearte volver al armario, olvidarte de tu pareja o convertirte en ese científico estereotipado, con un punto ‘friki’ pero sin ‘mariconás’, que queda bien en cualquier sitio por lgtbiófobo que sea.

Diversos estudios, como el Queer in STEM iniciado en 2013, que realizó encuestas a personal científico de diversas áreas preguntándoles por su situación personal y su percepción en el centro de investigación o de trabajo, muestran que las áreas científicas más igualitarias en género son habitualmente más inclusivas también en otros aspectos como la diversidad sexual. Áreas más masculinizadas, por el contrario, resultan menos inclusivas.

El informe de la American Physics Society estadounidenste Ambiente LGBT en Física, publicado en 2016, mostraba cómo en EE UU las normas sociales establecen de hecho una discriminación. Más del 40% de las personas encuestadas estaba de acuerdo con la siguiente afirmación: “Se espera que los empleados no actúen de manera demasiado gay”. El ya mencionado informe británico actualiza los datos en un contexto europeo. No hay todavía estudios análogos en España, pero podemos hacer una razonable adaptación. Incluso más negativa, porque la realidad LGTBIQA+ en la ciencia española es casi completamente invisible.

Ciencia diversa española
En España, en un análisis personal que hice en 2018 consultando a las 75 sociedades científicas que componen la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) pude comprobar que ninguna de ellas ha constituido un grupo de estudio, ni emprendido acciones específicas, referidas al colectivo LGTBIQA+. No hay investigaciones que analicen si las personas asociadas viven situaciones de desigualdad, ni tampoco se ha realizado una campaña inclusiva en estos años.

En otros países, sin embargo, se ve que todas las sociedades científicas llevan años trabajando estos temas. En EE UU y Reino Unido se organizan acciones específicas: los Pride months, encuentros de científicos y científicas LGTBIQA+, y elaboración de documentos como la Guía de inclusividad LGBT+ en Física y Astronomía elaborada en 2018 por la American Astronomical Society.

Sin embargo, la situación ha cambiado esta primavera, cuando constituimos una asociación que, como otras existentes por todo el mundo, lleva el distintivo de la diversidad: PRISMA, Asociación para la Diversidad Afectivo-Sexual y de Género en Ciencia, Tecnología e Innovación. Presentada el viernes 28 de junio en Barcelona y el 4 de julio en Madrid, PRISMA no solamente quiere aumentar la visibilidad de las personas LGTBIQA+ en los ámbitos científicos, sino aportar nuevos modelos de ciencia, que la hagan más inclusiva, con perspectivas amplias y con una clara vocación de activismo por la ciencia y contra las pseudociencias.

Nos parecen alarmantes las recientes noticias sobre el apoyo de diversas instancias a las terapias de conversión, una práctica denunciada por todas las autoridades científicas como una actividad anticientífica y peligrosa, con consecuencias a veces devastadoras para las familias implicadas; o fenómenos como el autobús transfóbico de asociaciones fundamentalistas, que invocaba a la ciencia para confundir mensajes en torno a sexo y género, especialmente sensibles en un sector, el de la transexualidad, que ha estado patologizado hasta hace poco más de un año por la OMS.

En unos años en los que la ciencia ha comprendido que conseguir una sociedad más igualitaria también es su lucha (la nuestra), PRISMA plantea una ciencia más diversa y anima a proponer referentes, algo que sigue siendo fundamental, como comentaba hace unos días en una entrevista en SINC la matemática Marina Logares. En el manifiesto que marca la presentación oficial de PRISMA se especifica esta necesidad, así como la de iniciar y promover investigaciones que permitan crear espacios de estudio y trabajo más inclusivos y diversos.

Cuando el entorno es inclusivo y diverso, se produce una ciencia de más calidad. Esto se mostraba en una publicación conjunta de las revistas Nature y Scientific American en septiembre de 2014 en el caso de diversidad étnica, y se ha podido comprobar en otros ámbitos: el impacto de la ciencia que planta redes amplias y diversas está medido en diversas investigaciones. Y en cierto modo, aunque la ciencia fuera igual de buena o mala, el viaje también habría merecido la pena.

Es algo que ahora comenzamos a comprender como algo evidente en el caso de hombres y mujeres en ciencia. Ir un poco más allá para aceptar las diversidades afectivas parece un paso lógico.

Javier Armentia es astrofísico y divulgador de la ciencia, miembro de la asociación PRISMA. Desde 1993 es director del Planetario de Pamplona.

miércoles, 29 de mayo de 2019

#hemeroteca #lesbianismo #testimonios | Marina Logares: “Las lesbianas somos invisibles”

Imagen: El País / Marina Logares
“Las lesbianas somos invisibles”.
La matemática Marina Logares lucha por romper el tabú que rodea a las mujeres homosexuales en la ciencia.
Manuel Ansede | El País, 2019-05-29
https://elpais.com/elpais/2019/05/28/ciencia/1559071397_626794.html

Cuenta la matemática Marina Logares que salió del armario en su trabajo el día que llegó con siete puntos de sutura en la frente. “¿Qué te ha pasado?”, le preguntó su jefe. La respuesta fue larga. Un domingo del verano de 2009, Logares había estado paseando de la mano con su entonces novia por el centro de Vigo, hasta que un desconocido empezó a gritarles en una calle oscura, solitaria y estrecha. “Ella iba con faldita y yo con vaqueros. El hombre nos dijo de todo, lo típico: que nosotras no habíamos probado suficientemente un tío y que él nos lo iba a enseñar”. Logares, que además de matemática es cinturón negro de taekwondo, sintió que aquel hombre les iba a atacar por la espalda. “Así que me di la vuelta y me enfrenté”, recuerda.

El resultado fue una pelea callejera entre Logares, que mide 1,60 metros, y un grandullón enajenado que resultó ser boxeador profesional. “Me tiró un montonazo de puños a la cara. Me defendí y los aparté”, relata la científica. “Le tiré una patada, perdí la chancla y en el momento en el que me la estaba poniendo otra vez me tiró un puño y me pilló en la frente. Siete puntos. Al final me pidió disculpas. Creo que se sorprendió de que yo no me amedrentara”, rememora ahora mostrando la cicatriz, pese a todo, con una sonrisa.

Logares, nacida en Madrid en 1976, ha sido una de las protagonistas del congreso BYMAT, organizado en el Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT) de Madrid con ayuda de la Fundación BBVA para acercar a jóvenes investigadores de todo el mundo. La científica, profesora de la Universidad de Plymouth (Reino Unido), es la autora de 'La geometría y otras revoluciones' (CSIC), un libro en el que recorre la historia de esta disciplina desde su nacimiento en el Antiguo Egipto, cuando los dueños de las tierras tuvieron que aprender a encontrar los límites de sus propiedades tras las crecidas del río Nilo. Geometría en griego significa, literalmente, “medir tierras”.

En la segunda edición de su 'Crítica de la razón pura' (1787), el filósofo prusiano Immanuel Kant sentenciaba que “una nueva luz brilló en la mente de la primera persona [...] que demostró las propiedades del triángulo isósceles”. Los isósceles son triángulos que tienen iguales dos ángulos y dos lados, como sabe hoy cualquier colegial de 10 años. Pero, hace 2.300 años, cuando el griego Euclides recopiló el saber matemático de su época, nada era una obviedad. “Fue el comienzo de la abstracción, de una ciencia abstracta”, subraya Logares, recordando unas frases de la autobiografía de Bertrand Russell, el matemático que ganó el Nobel de Literatura en 1950: “Comencé a leer a Euclides cuando tenía 11 años, con mi hermano como tutor. Fue uno de los grandes acontecimientos de mi vida, tan deslumbrante como el primer amor”.

Plymouth fue el puerto en el que estuvo atracada la flota inglesa que derrotó a la Armada Invencible del rey español Felipe II en 1588. Más de cuatro siglos después, Logares investiga allí los fibrados de Higgs, un conjunto de ecuaciones conectado con la teoría de cuerdas, la idea no comprobada de que los ladrillos más elementales de la materia, como los electrones, no son objetos puntuales, sino filamentos que vibran. Antes de Plymouth, Logares se doctoró en la Universidad Autónoma de Madrid en 2006 y pasó por el Instituto Max Planck de Matemáticas en Bonn (Alemania), por el ICMAT en Madrid y por la Universidad de Oxford (Reino Unido).

En la Universidad de Plymouth, Logares también es codirectora del grupo LGTB+, dedicado a intentar evitar que nadie en el campus sea discriminado por su orientación sexual. "Las lesbianas somos invisibles. Sigue siendo un tema tabú en muchos aspectos”, lamenta. Por ejemplo, detalla, India es una potencia en el estudio de los fibrados de Higgs y ella viaja allí a menudo para asistir a congresos o para reunirse con sus colaboradores indios. La primera vez que visitó el Instituto Tata de Investigación Fundamental, en Bombay, fue en 2008, cuando en India todavía regía una ley de 1861 que castigaba las relaciones sexuales "antinaturales" con penas de entre 10 años de cárcel y cadena perpetua.

“¿Para qué ir allí con mi novia? ¿Para pasar el rato con miedo y sentirnos menos?”, se pregunta. “Allí tendríamos que haber disimulado. Si juntas las camas de la habitación, ¿cómo lo explicas? Es humillante”. El Tribunal Supremo despenalizó la homosexualidad en septiembre de 2018.

El pasado 19 de marzo, la estadounidense Karen Uhlenbeck, de 76 años, se convirtió en la primera mujer que ganaba el Premio Abel, dotado con unos 600.000 euros y considerado el ‘Nobel’ de las matemáticas. Dos meses antes, Logares estuvo comiendo con ella tras un congreso en Austin (Texas). “Es absolutamente genial”, señala. En ‘La geometría y otras revoluciones’, la madrileña recuerda tiempos mucho más duros para las mujeres, como los que vivió la matemática alemana Emmy Noether (1882-1935), “la primera en abordar los problemas físicos de forma abstracta”.

Noether fue la segunda mujer que se doctoró en una universidad alemana. Su talento era tal que atrajo la atención de David Hilbert, uno de los matemáticos más importantes de la historia, que la invitó a la Universidad de Gotinga en 1915 para desarrollar la reciente teoría de la relatividad de Albert Einstein. El claustro de la facultad alemana se opuso y Hilbert, según recuerda Logares, dejó una frase para la historia: “No veo que el sexo de la candidata sea un argumento contra su admisión como profesora. Después de todo, somos una universidad, no una casa de baños”.

Más de un siglo después, la batalla continúa. En el ICMAT, por ejemplo, solo el 12% de los investigadores son mujeres. “Y yo soy la única matemática pura en mi departamento”, explica la profesora de la Universidad de Plymouth. A su juicio, faltan referentes femeninos en matemáticas, alguna figura equivalente a la de Coral Bistuer, la deportista española que en 1987 ganó un campeonato mundial de taekwondo e hizo que muchas niñas, como la propia Logares, se pusieran un traje de artes marciales. “Coral Bistuer hizo un trabajo fantástico, porque de repente era famosa, era fantástica, era una competidora impresionante”.

A Logares, además, le gustaría ver a más mujeres abiertamente lesbianas en la vida pública. “A ser lesbiana tienes que aprender sola, porque no tienes modelos. Mi modelo son los tíos. ¿Quién sale con las chicas en las películas? El tiazo. Pero yo no soy un tiazo. ¿Qué hago? ¿Cómo me la ligo?”, plantea. La matemática recuerda un capítulo del show de Ellen DeGeneres, una de las presentadoras de televisión más famosas de Estados Unidos. “Ella consigue el número de teléfono de una chica y está con unos amigos en plan: «¿Qué hago? ¿La llamo o no la llamo?». Y, entonces, su mejor amiga le dice: «No sé, yo siempre he pensado que la chica no tiene que llamar primero»”.