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lunes, 7 de diciembre de 2015

#hemeroteca #derechos #politica | Tamara Adrián ya es la primera diputada transexual en la historia de Venezuela

Imagen: Contrapunto / Tamara Adrián
Tamara Adrián ya es la primera diputada transexual en la historia de Venezuela.
La jurista será legisladora suplente de Tomás Guanipa.
Daniel Rojas | Contrapunto, 2015-12-07
http://contrapunto.com/noticia/tamara-adrian-ya-es-la-primera-diputada-transexual-en-la-historia-de-venezuela-51499/

Su propuesta es clara: Ley de Matrimonio Igualitario, de Identidad de Género, de protección a personas intersexuales y otras para “enderezar” el rumbo económico del país. La primera diputada transexual pintará de diversidad a la nueva Asamblea.

Ya es oficial. Tamara Adrián resultó electa como diputada suplente de Tomás Guanipa, representante del partido Voluntad Popular, en el Distrito Capital, tras las elecciones parlamentarias celebradas este domingo.

La abogada de profesión lo confirmó a través de su cuenta en Facebook, en la que reiteró que desde la nueva Asamblea Nacional (AN), que se instalará el próximo 5 de enero, cumplirá sus promesas electorales.

"Si bien todos los circuitos de Caracas, y todos los diputados nominales fueron ganados por la oposición, la existencia de los votos por 'independientes' marcaron que no se pudiera duplicar en Caracas la votación entre el PSUV y aliados y la MUD. En consecuencia, soy diputada electa, pero suplente del principal Tomás Guanipa, y la segunda diputada por lista, sería por el PSUV, Tania Díaz. Como diputada suplente haré todo lo necesario para cumplir con las promesas electorales que he asumido", escribió la parlamentaria.

Su postulación fue polémica, así como, por inédita, lo es la propuesta legislativa que defiende, pues incluye el debate del Proyecto de Matrimonio Civil Igualitario, una Ley contra la Discriminación, otra que avale la identidad de género para la comunidad trans, así como un norma que impida la mutilación de las personas intersexuales (aquellas que presentan discrepancia entre su sexo y sus genitales).

Adrián es la primera mujer transexual en ser electa como diputada en Venezuela y, por tanto, representa una voz para la reivindicación de los derechos inherentes a la comunidad GLBTI (gays, lesbianas, bisexuales, trans e intersexuales).

En conversación con Contrapunto, resaltó como fundamental debatir en primera discusión el Proyecto de Matrimonio Civil Igualitario que los movimientos sexo-género diversos consignaron ante el Parlamento Nacional en enero de 2014, a fin de abrir la posibilidad de que personas del mismo sexo pueden legalizar sus relaciones afectivas.

“Ese documento tiene una mora legislativa y, sin duda alguna, el PSUV que controlaba la agenda no quiso debatirlo, aunque la Constitución lo obliga. Hay que hacer esa primera discusión. Existe el compromiso, por lo menos de Voluntad Popular, porque todos los candidatos firmaron su apoyo a la Ley de Matrimonio Igualitario”, dijo.

Por su parte, la Ley de Identidad de Género permitiría que las personas trans puedan ser reconocidas por su sexo autopercibido y que así conste en los documentos de identidad.

Pero, según Adrián, antes que las anteriores debe existir una ley contra la Discriminación que proteja jurídicamente a personas que pueden sufrir vejaciones o crímenes por su orientación sexual o expresión de género, entre otras razones.

La prioridad legislativa de la MUD
Más allá del compromiso que tiene consigo misma y con la comunidad GLBTI, la diputada subrayó durante toda la campaña electoral que su trabajo no se centrará únicamente en los derechos de la sexo-género diversidad, sino hacia otras áreas primordiales para el país.

Ha dicho que apoyará reformas en las áreas de Economía y Finanzas, así como la Ley de Amnistía y de Reconciliación.

“En general, es mucho lo que tenemos que hacer para sacar a Venezuela del desastre en el cual se encuentra desde el punto de vista económico, social, cultural y sobre todo político”, expresó la jurista.

Adrián también está de acuerdo con la flexibilización del mercado cambiario y en impulsar el aparato productivo del país, por lo que plantea establecer reglas jurídicas más transparentes, un sistema judicial independiente y establecer límites a la actividad del Estado en materia económica.

“Debe tratarse el área económica y eso necesita de mucha creatividad, porque después de 15 años de decretos leyes, que van desde la Ley de Trabajo hasta la de Precios Justos, pasando por la de Contrataciones Públicas, siguiendo por la Ley del Banco Central y así sucesivamente, ellos (el oficialismo) destruyeron lo que se llama el principio de la legalidad administrativa, y es que el funcionario público tiene unas reglas que limitan su acción”, señaló.

“Al desaparecer esas reglas, el funcionario puede hacer lo que le da la gana y es lo que hemos venido viendo en los últimos tiempos”, agregó.

El país para todos
La diputada insistió, como el resto de sus compañeros de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), en que el poder en manos de la oposición no significará desunión o retaliación política. Al contrario, abogó porque se imponga en todo momento el respeto a la democracia nacional.

“En una democracia, cada uno tiene derecho a tener una opinión política, a tener una religión, una creencia, pero la regla de oro es que nadie puede pasarle la aplanadora al otro. Los chavistas son bienvenidos a la discusión porque la verdad no la tiene nadie, por lo que se debe construir un acuerdo en función de distintas visiones para contribuir a la riqueza colectiva que se llama la democracia”, destacó.

Adrián también indicó que el discurso, en lo sucesivo, debe regresar a la tolerancia y a la unión nacional.

“El llamado de atención es que habíamos naturalizado el insulto, se había naturalizado la forma esta de desprecio al otro y creo de alguna manera ellos (el oficialismo) no se dieron cuenta de cuánto iba creciendo el monstruo a su lado, que yo llamo esa madeja de insultos, de disminución de la producción, entre otros (…) Esta es una victoria que hay que administrar con muchísimo respeto al elector”, añadió.

Sobre quiénes podrían integrar la dirección de la Asamblea Nacional, a partir de enero, dijo desconocerlo porque “aún falta por saber el listado final de los electos por la Unidad”.

¿Quién es Tamara Adrián?
Adrián es una abogada y doctora en Derecho Comercial de la Université Panthéon-Assas de Paris. Nació como Tomás Adrián y recibió la reasignación de sexo en el año 2002.

Ayer, los electores escogieron a Tomás Adrián, que es el nombre con el que aparece en la cédula de identidad de la abogada que decidió cambiar de género desde hace más de 10 años.

En 2010 presentó sus credenciales ante la Asamblea Nacional para optar a un cargo de Magistrada de la Sala Constitucional de la Tribunal Supremo de Justicia.

Además, es representante de la Red de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales de Venezuela.

lunes, 30 de noviembre de 2015

#hemeroteca #transgenero | Ricardo no es ni ‘él’ ni ‘ella’: es un des-generado

Ricardo no es ni ‘él’ ni ‘ella’: es un des-generado.
Tiene 23 años y no es como cualquier mujer.
Daniel Rojas | Contrapunto, 2015-11-30
http://contrapunto.com/noticia/ricardo-no-es-ni-el-ni-ella-es-un-des-generado-50064/

Para las personas trans, el entendimiento y respeto a su identidad de género es una de las principales dificultades en su lucha por ser reconocidos en la sociedad. A continuación, esta historia es contada por un varón que se siente mujer.

La Miss Venezuela 1972, María Antonieta Cámpoli, lo dejó al descubierto delante de toda su familia. En el sentido metafórico de la expresión: lo sacó casi a la fuerza del clóset cuando él apenas tenía 12 años.

“Él es gay”, afirmó la exmiss reina de belleza, dejando al niño pasmado y con la sensación de que su intimidad había sido violentada.

“Ella es amiga de mi abuela. Un día estábamos hablando y, de repente, se me quedó viendo, yo estaba escribiendo en una servilleta, vio mi letra que siempre ha sido muy larga y muy femenina y dijo eso: ‘Él es gay”, recuerda Ricardo Zerpa, que hoy tiene 23 años.

Ese día marcó el resto de los siguientes, porque mientras para sus familiares lo dicho por Cámpoli no era gran sorpresa, para él era una media verdad que, paulatinamente, descubriría.

Sí, le gustan los hombres, pero no era gay y no lo es ahora: Ricardo es una mujer y es transgénero.

“No se nace mujer, se llega a serlo”
Fue en 2009, ya llegado a Caracas, cuando este barinés de crianza hizo una segunda salida del clóset, ante sus amistades, y se asumió como mujer trans.

“Al principio, yo no lo veía como algo normal, sino que esto está mal, yo me tengo que vestir así, seguir un patrón de comportamiento social, hablar de tal manera. Después, empecé a reconocerme y afirmarme como mujer, eso fue en el 2009, hace seis años. Sabía que era una mujer”, dice el joven.

Pero, no es una mujer como cualquier otra, sino una con un cuerpo de hombre.

Mientras habla, “Ricky”, como es conocido por sus amistades, permite a quien lo entrevista que lo llame de acuerdo al género que mejor le parezca, ya sea como hombre o como mujer. Eso, al menos, por los momentos.

¿Cómo prefieres que la gente se refiera a ti, como ‘él’ o ‘ella’?, es la pregunta que sale a flote entrada la conversación, desde su casa.

“No me molesta que me digan ‘él’ o ‘ella’. Me autonombro, de acuerdo con mi estado de ánimo, como mujer u hombre. A veces me levanto y me quiero poner unos tacones y otro día me da ladilla y me pregunto ¿por qué soy así?, ¿por qué no puedo ser como todos los demás?, y otros días me digo ¿por qué no puedo ser aceptado?, ¿por qué no podemos aceptar que estamos todos en el mismo mundo y ya?”, contesta, mientras, con las piernas cruzadas, aspira uno a uno una serie de cigarrillos.

¿Qué es la identidad de género?
Ricky pertenece al grupo de personas que en el mundo se consideran como trans, es decir quienes tienen un conflicto entre su sexo biológico y como se perciben físicamente, lo cual los lleva a realizar modificaciones parciales o completas de sus características sexuales externas que no se corresponden con el género con el que se sienten identificadas.

En este caso, el entrevistado en cuestión nació como un varón, pero se siente mujer, aunque eso de sentirse etiquetado tampoco le agrada.

“Yo quiero ser arbitrario y salirme del género masculino y femenino. Me gustaría crear una nueva etiqueta. O, ¿por qué no puedo ser Ricardo y ya?. De todas formas, yo soy fiel a la frase de Simone de Beauvoir: ‘No naces mujer, llegas a serlo’”, sentencia.

Esa frase, utilizada como bandera del feminismo mundial, hace referencia a que ser mujer es una construcción social que asigna a las hembras una serie de modos de comportamientos que las convierte en “mujeres”. Según esta lógica, ser mujer implica ser madre, ama de casa, entre otros roles atribuidos a ellas.

“Soy un des-generado”
Ricky se ubica entre ese grupo de personas que desafía el sistema que solo admite dos formas de ser y estar en el mundo: hombres y mujeres. Él quiere ser una persona libre de etiquetas y vivir sin ataduras.

“La mayoría de las personas trans quieren hacerse la transición sexual porque creen que así es como pueden llegar a verse ante la sociedad como una mujer. Es como decir que yo me tengo que ver como la sociedad quiere que yo me vea”, explica, enciende otro cigarrillo, y acentúa la mirada realzada con un delineado azul.

Bajo esta decisión personal, el joven mantiene una imagen andrógina, en la que no disimula sus maneras femeninas combinadas con un cuerpo estilizado de hombre y ademanes, culturalmente, asociados a la mujer.

“No sé en qué género encajo. Yo me digo el des-generado, pero sé que no soy un hombre. Soy una persona a la que le gustan los hombres. Si a ti te dejan elegir tú vas a saber que eres, pero lo tienes que descubrir por ti mismo”, asevera.

El golpe literal
El tema del transgenerismo no es el único asunto del que debe ocuparse Ricky. Él es negro y vive en una zona del este de Caracas donde vive en calidad de alquilado desde hace más de 5 años. Asegura sentirse discriminado por cuestiones de raza y género.

“Soy trans, soy negro y por aquí, por donde vivo, es probable que piensen que soy un negro malandro y marico. Hay mucha discriminación por acá”, dice.

Además de eso, a Ricky la discriminación le ha golpeado, literalmente.

“Una vez en Altamira un hombre desconocido me dio un golpe en el estómago y me dijo ¿qué, maricón, te vas a poner a pelear conmigo?. Alguien me dice ‘maricón’ y me molesta. No discuto, pero me molesta el insulto”, recuerda y deja ver un brillo de indignación que se asoma en sus ojos y en su verbo siempre filoso dispuesto a defender a ultranza su vida, su verdad.

Aunado a ello, en Venezuela las personas trans no cuentan con un marco jurídico que las proteja contra la discriminación, que sancione los crímenes de odio por transfobia y que les permita, como sí sucede en Argentina –entre otros países- el cambio legal de su género y su nombre en los documentos de identificación.

Un cuerpo sin senos y con vagina

Ese vacío legal de Venezuela les impide el acceso a terapias hormonales o a readecuaciones de sexo desde los centros públicos de salud de manera gratuita, como garantizan otros países.

Todo lo anterior es importante porque la comunidad trans recurre a las cirugías de readecuación de sexo para acoplar su identidad de género con el cuerpo.

Para las hombres que se identifican como mujeres, convertir la anatomía masculina a femenina requiere eliminar el pene, y así construir una vagina.

Después de la cirugía, el estrógeno (una hormona femenina) estimulará el desarrollo del pecho, ensanchará las caderas, inhibirá el crecimiento del vello facial y aumentará un poco el tono de voz.

Ricky rechaza casi por completo esa posibilidad radical y se abre a una discusión polémica para la misma comunidad trans.

“He pensado en no ponerme senos, pero sí vagina. Pero, después de pensar en eso, me pregunto: ¿para qué quiero tener una vagina?, ¿será que eso de verdad me va a hacer feliz?. Estoy como en el limbo todo el tiempo, porque siempre le consigo la contraparte. Pinté un cuadro sobre un hombre embarazado porque me golpeó el tema de la menstruación, no tengo ovarios ni útero, es decir, no puedo quedar embarazado”, reflexiona.

“Puedo ser mujer sin hacerme la transición, eso sería seguir el estereotipo, el patriarcado”, añade.

Quizá por esta postura le resulta tan complicado establecer una relación sentimental.

“Es muy complicado porque, ¿cómo le explico todo esto a una persona?. Dicen que le gustan los hombres y ahí entro yo y les digo: ¿qué es ser hombre?, ¿tener barba?. Yo me estaba dejando crecer la barba y luego me dije ¿por qué me tengo que dejar la barba? Yo puedo perfectamente estar así tranquilo.¡Esto es lo que hay!, ¡ámalo o adiós!”, subraya.

Es tajante y reafirma: "¡yo soy una mujer!"