Mostrando entradas con la etiqueta Marta Reina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marta Reina. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de marzo de 2020

#hemeroteca #feminismo #transfobia | El feminismo trans-excluyente divide el movimiento en el 8-M

Imagen: La Vanguardia / Marta Reina
El feminismo trans-excluyente divide el movimiento en el 8-M.
Las ‘TERF’ se oponen a la presencia de mujeres trans en el colectivo y niegan la identidad de género.
Helena Pelícano | La Vanguardia, 2020-03-08
https://www.lavanguardia.com/vida/20200308/474006771254/feminismo-trans-excluyente-divide-movimiento-8m.html

En todos los movimientos sociales con una penetración significativa en la sociedad nacen, a lo largo del tiempo, discrepancias, guerras internas y escisiones. El feminismo, que busca, en todas sus expresiones, la igualdad entre el hombre y la mujer, no se sale de la norma. Las teorías de género se han mezclado a lo largo de la historia con todos los elementos de la sociedad y han dado lugar a un feminismo de izquierdas, liberal, racializado, ecologista, etc.

Sin embargo, en la víspera del 8 de marzo, el debate más encarnizado se produce en la frontera entre una parte del colectivo LGTBI y el feminismo. Las TERF, feministas radicales trans-excluyentes, en sus siglas en inglés, han fracturado el movimiento entre aquellas que aceptan a mujeres trans en el colectivo y las que no.

Este fenómeno, acuñado por la periodista Viv Smythe en 2008, empezó a coger fuerza en Reino Unido, donde la transfobia está muy extendida. Sus artículos sobre esta discriminación en los medios de comunicación ingleses se viralizaron en redes y Twitter se convirtió en el campo de batalla entre activistas pro y anti trans.

En España, las feministas trans-excluyentes han adquirido presencia en redes como un eco de lo sucedido en Inglaterra. Lidia Falcón, presidenta y fundadora del Partido Feminista, generó una fuerte polémica tras criticar, en un programa de televisión, la intervención de una niña transgénero en el parlamento extremeño. Según ella, “ese niño (...), inducido por una serie de lecturas, juegos y encuentros puede querer castrarse de aquí a 5 años”.

Falcón, activista feminista desde el franquismo, ha defendido desde entonces que el género humano no existe y que estamos intrínsecamente relacionados con nuestro sexo biológico. “El género es un constructo creado por profesoras universitarias sectarias hace muchos años. Lo que hay es el sexo y el cuerpo. Se ha de luchar contra la marginación, opresión, explotación de la mujer que ha nacido como tal a través del feminismo”, afirma Falcón.

La tesis de las TERF es que el género es una construcción social que emana del patriarcado y que únicamente aquellas que han nacido y han sido socializadas como mujeres han padecido la desigualdad vinculada a su sexo. Para Falcón, las trans pueden participar del movimiento porque “en el feminismo puede entrar todo el mundo”. Sin embargo, “tenemos muchos hombres camaradas, pero no podemos consentir que nos saboteen eliminando la distinción entre hombre y mujer”, matiza.

Lidia Falcón no niega, a pesar de ello, que exista la disforia, una terrible sensación de incongruencia entre el sexo con el que se nace y la identidad sexual. “Si (una persona) ha pasado por todo el proceso de cambio de sexo y sufre disforia debería tener el derecho a ser considerada una mujer”, reconoce. Sin embargo, insiste en que estos cambios han de producirse en la mayoría de edad y critica con dureza la permisividad de la sociedad en ese aspecto.

Estas opiniones han causado la expulsión del Partido Feminista de Falcón de Izquierda Unida, partido del que hasta ahora formaba parte. En un tuit emitido el 22 de febrero, se anunció la revocación de pertenencia “por reiterados incumplimientos estatutarios y mantener posiciones contrarias a las aprobadas en los órganos de IU”. La líder de la formación feminista sostiene que “aún no se nos ha comunicado oficialmente la expulsión”.

Ante este ataque frontal por parte de un feminismo profundamente relacionado con la política, muchas trans, activistas y feministas han reclamado que se las considere mujeres de pleno derecho y que se les permita participar del movimiento. Denuncian transfobia y falta de empatía por parte de sectores radicales del feminismo.

Marta Reina, primera mosso d’esquadra transexual, ha realizado un largo proceso de reasignación de sexo que terminó el pasado octubre con una operación en el Hospital de Bellvitge. Ella reniega de la etiqueta trans y prefiere identificarse como mujer reasignada, es decir, que a través de un tratamiento ha conseguido eliminar la disforia y hacer coincidir su sexo con el género con el que nació.

“Las TERF afirman que el género es sociológico, que no eres una mujer porque has vivido durante años como un hombre y con los privilegios del heteropatriarcado. ¿Pero qué ocurre cuando tu cerebro es el de una mujer y tú piensas como una mujer? Vives con esta incongruencia diariamente”, afirma Reina.

La asociación Mujeres Reasignadas nace para aclarar las dudas de la sociedad en cuanto a transexualidad y transgénero. Marta Reina, miembro activa de la organización denuncia la distorsión que ha habido en la última década sobre el concepto queer y la identidad de sexo.

“Son dos realidades muy diferentes, ya que el transgenerismo tiene que ver con la expresión de género y la identidad sexual. La transexualidad, en cambio, tiene que ver con el género: somos mujeres que nacimos en un cuerpo equivocado debido a factores biológicos todavía en fase de estudio, como genes defectuosos que inciden en la hormonación durante el embarazo”.

La teoría queer, ‘desviado’ en inglés, niega que los géneros, identidades y orientaciones sexuales estén inscritos en la biología humana, sino que son construcciones sociales que varían según la cultura. Eliminan todas las etiquetas y dan libertad al individuo para sentirse de la manera que quiera y cambiar cuando quiera.

Para Reina, su lucha como mujer reasignada “se centra en los problemas que afectan principal o exclusivamente a las mujeres. Nuestras necesidades no son las mismas que las de los ‘queer’ y LGTBI, aunque también sufran violencia y discriminación por parte de la mentalidad heteropatriarcal”.

Pese a la crítica a las defensoras de la teoría queer, todas las mujeres trans se han alineado para hacer frente a las TERF y defender su papel en el feminismo. Para Rosa María García, doctoranda en filosofía y portavoz de la Asamblea del Orgullo Crítico de Murcia, la transfobia emergente entre las mujeres se debe “al proceso de popularización del feminismo, cuya principal lucha actualmente es la violencia de género, relacionada para muchos con el sexo”.

García considera que “el auge de las TERF se debe al desconocimiento sobre las realidades trans y por la desinformación”. Además, critica la institucionalización de la transfobia que, según ella “ha comenzado cuando las mujeres trans hemos accedido a derechos básicos de ciudadanía”.

Cada una de las oleadas feministas ha tenido sus fracturas y debates. La inclusión de la transexualidad, la prostitución y la gestación subrogada son los que vertebran el debate actualmente en las instituciones. Con la Ley Trans y la Ley de Libertad Sexual cocinándose, las divisiones en la sociedad civil se hacen más palpables para tratar de intervenir en la futura legislación.

Aunque la pugna se de en los espacios políticos, en asociaciones y en Twitter, todas las feministas se preparan para un 8-M de reivindicación contra la desigualdad y la violencia de género, que afecta a todas las mujeres y que lleva más muertes en este año que el mismísimo coronavirus.

sábado, 29 de febrero de 2020

#hemeroteca #trans | Los transexuales que renuncian a la T de LGTBI: “Estamos más cerca de Lidia Falcón que del lobby"

Imagen: El Español / Marta Reina
Los transexuales que renuncian a la T de LGTBI: “Estamos más cerca de Lidia Falcón que del lobby".
Nace el Grupo de Mujeres Reasignadas, lideradas por Marta Reina, primera agente trans de Mossos d'Esquadra. Se consideran feministas y abolicionistas.
David López Frías | El Español, 2020-02-29
https://www.elespanol.com/reportajes/20200229/transexuales-renuncian-lgtbi-cerca-lidia-falcon-lobby/470954254_0.html

"No hablo en nombre de todas las transexuales. Hablo de las que nos hemos ido uniendo para marcharnos del colectivo LGTBI. Las que quieran quedarse allí, que se queden. Las que no, que se vengan con nosotras. De transexual a mujer reasignada. Nosotras nos largamos del colectivo. Nos vamos porque hay un lobby trans debajo de la letra T de LGTBI que no nos representa. Nosotras somos mujeres y feministas."

Se lo cuenta a El Español Marta Reina, la primera agente de Mossos d’Esquadra en cambiar de sexo. Ella ya ha cumplido íntegro el tránsito, que es el nombre con el que se conoce el proceso de reasignación sexual de una persona. Es decir, Marta ya pasó por todas las fases, incluso la de la cirugía. Marta está operada, es mujer de pleno derecho y se siente como tal. Ahora reniega de ciertos principios y políticas que se están llevando a cabo desde el colectivo LGTBIQ+.

LGTBIQ+. Un cóctel de siglas que engloba a diferentes colectivos que representan, a priori, a personas con identidad de género u orientación sexual distinta a la heterosexualidad. LGTBIQ es el acrónimo de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales, Queer y el símbolo +, bajo el que se engloba a todas aquellas personas que no se sienten representadas por ninguna de las anteriores. Ahora hay una rebelión en la letra T. Son transexuales y reasignadas que se sienten excluidas por su propio colectivo.

Más cerca del feminismo que de LGTBIQ+
“La letra T es un gran paraguas bajo el que ha cabido todo. Pero somos muchos las personas transexuales que no nos sentimos representadas por la gente que lo está liderando. Especialmente las mujeres reasignadas, que no estamos de acuerdo con la forma en la que se está llevando la cuestión de la transexualidad, ni social ni políticamente, ni en el ámbito sanitario. Hay ciertas personas en el colectivo, con poder de incidir hasta en política, y llevan un discurso con el que no estamos de acuerdo. Por eso nos queremos ir de la T”.

Ahora Marta, junto a un nutrido grupo de personas en su misma situación, se largan. Está sentando las bases para establecer una asociación de mujeres reasignadas, que es el nombre con el que se sienten más comodas. “De momento somos 35, aunque todavía no estamos constituidas como asociación. Pero esperamos que otras mujeres reasignadas se nos sigan uniendo y dejemos el colectivo LGTBI. Nosotras somos mujeres, feministas, abolicionistas y contrarias a los vientres de alquiler, que es algo absolutamente promovido y buscado por el lobby”.

Parece, a priori, que desde este grupo se acercan más a determinados discursos feministas radicales que excluyen a las transexuales del movimiento feminista, que a los propios transexuales. Marta se explica, precisamente unos días después de que el Partido Feminista (PFE) de Lidia Falcón haya sido expulsado de Izquierda Unida precisamente por discrepancias en cuestiones de identidad de género y de orientación sexual, así como por su rechazo a que los transexuales formen parte del feminismo.

La contradicción de Lidia Falcón
Lidia Falcón es el emblema de esta batalla. Ya en 2017 escribió un artículo titulado “Las últimas perversiones del feminismo”, en el que fijaba bien el posicionamiento de su formación respecto a los transexuales: “¿Ustedes saben lo que son las TERF? No se sientan ignorantes, yo tampoco lo sabía hasta hace dos días. TERF, acrónimo de 'trans exclusionary radical feminist', resulta que somos nosotras. Sí, las feministas de siempre, las que reclamamos desde hace 200 años libertad, igualdad, solidaridad. Ese término se lo han inventado un grupo de transexuales, apoyadas al parecer por otro grupo de LGTB, que siguiendo la teoría queer ─aquella que dice que no nacemos con una pretedeterminación de sexo sino que a lo largo de la vida escogemos variablemente el que queremos─ han decidido que ni el sexo, ni la edad, pueden ser definitorios”, resumía en Público.

Para avivar la polémica, Falcón comparaba en ese texto a los transexuales con pederastas: “Una foto de un señor con unos bigotazos negros lleva la leyenda: "Soy una niña de cinco años". Tal es la transformación que ha escogido. Y, en consecuencia, se ha sentido con derecho a acosar sexualmente a un niño de seis. Porque él se siente niña pequeña, y en consecuencia no es un pedófilo ni un pederasta sino un transgender, y por ello tiene derecho a violar niños. Y quienes nos opongamos a semejantes desquiciadas fantasías, somos TERF, homofóbicas, transfóbicas y perseguidoras de la libre elección de sexualidad y de edad”.

Falcón no solamente no ha variado su posicionamiento desde entonces. Incluso lo ha radicalizado, definiendo a los trans como “hombres con barba” y pronosticando que la normalización de la transexualidad entre los niños puede llevar a algunos incluso a practicarse castraciones. Este discurso es el que ha acabado con la ruptura del Partido Feminista con Izquierda Unida, que las ha expulsado.

Las reasignadas, dentro de esta situación que para ellas es una paradoja, no dudan en posicionarse más cerca de las feministas que del colectivo tran (a pesar de ser transexuales). No obstante quieren dejar claro que “no estamos exigiendo que todos los transexuales se operen. Hay muchas de nuestras hermanas que no se van a operar. Por miedo a la cirugía, por principios o por lo que sea. Pero lo que sí que te puedo decir es que, aunque en ambas partes hemos visto mucho desconocimiento, estamos más cerca de las feministas que del lobby trans”.

El lobby transexual
Marta recurre constantemente al término ‘lobby’ para definir al conjunto de personas que conforman la cabeza visible del colectivo transexual. Y se explica: “Teniendo en cuenta que un lobby es un grupo de presión formado por personas con capacidad de decidir cosas a nivel político en nombre de otras, pues sí, hay un lobby trans. Ciertos personajes han tomado una iniciativa y han decidio por nosotras. Están en reuniones donde no hay una persona reasignada para decidir ciertos asuntos. Por ejemplo: sabemos que se han hecho mesas redondas sobre tratamientos trans y han invitado a personas que están en contra de las cirugias. ¿Qué hacen ahí? Es gente que no sabe realmente nada de nuestro calvario. Pues esto es el lobby”.

“Son personas relevantes, que están repercutiendo a nivel político. Ciertas personas con un ideal concreto, sin contar con los problemas y las desigualdades que hay bajo ese paraguas, están asistiendo a actos sociales, dando su opinión sin tenernos en cuenta, sin respetarnos y haciéndolo por sus propios intereses. Y fíjate que no te hablo del lobby gay. Eso que llaman lobby gay está por otras cosas. Está más preocupado por montar el Pride que por nosotras. Te buscan para completar ese conjunto de letras. Es una especie de cuota. Yo te hablo de un lobby trans, directamente”.

“Yo soy binaria. No es que hoy me considero mujer y dentro de un ratito hombre. O incluso gente que no se identifica como nada. Soy mujer y estoy muy orgullosa. La ola, lo que pega, es ‘lo trans’. Lo de decir que vives en tu cuerpo, que no está equivocado. Pero hay un abismo con nosotras, con las hormonas, con la cirugía, con el calvario que pasamos. Y resulta que nos estamos encontrando más transfobia desde las que no están operadas hacia nosotras, que desde nosotras hacia ellas”, concluye Marta.

“No a lo queer”
Sea como fuere, ellas ya no están dentro. Las mujeres reasignadas rompen con su pasado y con la letra T del colectivo, pero “no lo hacemos para crear nuestro propio lobby. No queremos una letra R en el puzzle de letras que ya son LGTBIQ, etc, etc. Nosotras somos mujeres, reasignadas, feministas y abolicionistas. Yo, por ejemplo, también soy contraria a la gestación subrogada” subraya Marta, la presidenta del grupo. Sus fuerzas ahora se están centrando en oponerse a la futura ‘Ley Trans’, una ley de 2018 que todavía no está en vigor y que sustituirá a la vigente, que data de 2007. “Es una ley que compra toda la teoría queer, en la que en ningún caso creemos”.

Marta se explica: “La teoría queer nos dice que todo es un constructo social, que no hay hombres ni mujeres y que cada cual se puede sentir como quiera. Eso le pega una patada a la ciencia y a la biología. Lo enfoca todo desde la sociología, cuando este es un asunto a abordar desde la antropología. No puede ser todo un constructo social. No es que yo me sienta mujer y dentro de un rato me sienta hombre o que mi género vaya fluyendo. No, mira. Yo soy mujer y estoy muy orgullosa de ello”, señala Marta.

Pero según consideran en el Grupo de Mujeres Reasignadas, “la teoría queer se recoge en la próxima ley que se va a aprobar, en la que cualquier podrá cambiar su identidad según se sienta hombre o mujer. Habla de “libre determinación”. No pide certificados médicos, endocrinos y psicológicos. Nosotras no estamos de acuerdo. Somos conscientes del calvario que supone el tránsito y exigimos unos mínimos. No te estoy diciendo que una mujer transexual que todavía no se haya hecho la cirugía no pueda entrar al lavabo de mujeres. Yo iba al lavabo de mujeres. No tienes que estar sometida a la cirugía. Pero esa persona sí que tendrá que pasar un tránsito y tendrá que someterse al tratamiento hormonal. Que llegue luego o no a la cirugía es otra cuestión. Pero lo que no puede ser de ninguna e las maneras es que alguien decida que ahora es hombre y luego mujer y vaya cambiando, no puede valer esa libre disposición de la que habla la ley trans. El punto 4 del artículo 7, donde pone que no hace falta pasar por un control médico. Porque hay casos con los que tenemos que tener cuidado”, advierte. Y pone un ejemplo.

“Hemos sabido estos días del caso de un hombre que trabajaba como drag queen en Gran Bretaña. Lo metieron preso y dijo que él no se sentía hombre, así que ingresó en una cárcel de mujeres y allí violó a algunas internas. ¿Es un caso aislado? Sí, seguro. Pero insisto en que a estos extremos se puede llegar con esta cuestión de la libre determinación, de decidir que la identidad de género de cada persona es la que en ese momento quiera cada individuo. Con eso es con lo que no estamos de acuerdo”.

Es precisamente en esa parte de la Ley Trans, en el artículo 7.4 donde encuentran las reasignadas sus puntos en común con el discurso de Lidia Falcón: “Ella ha resucitado un malestar que hay en muchas personas, porque la Ley Trans no se ha hecho con coherencia. Es en la cuestión de la libre disposición de la identidad de género en la que no estamos de acuerdo con esta ley y sí con Falcón. No puede limitarse a lo que siente cada persona. Es algo mucho más serio y complicado; se necesita un control y un acompañamiento médico”.

No obstante, chocan con ella y su partido en otros puntos, “como los relativos a los niños y niñas trans. Es muy crítica con la cuestión de administrar los bloqueantes a los peques. Pero es una problemática que hay que vivir muy de cerca. Hay que conocer a esas familias y al pequeño. Es difícil entender para la sociedad que alguien con 2 o 3 años no se sienta identificado con el sexo que tiene. Pero yo aquí le doy un voto al sistema médico, porque los hospitales se están poniendo mucho las pilas en este asunto. Los peques llegan a su tránsito bastante bien atendidos y con una visitas previas al psicólogo y al psiquiatra que reafirman su identidad”.

¿Transexual y TERF?
El grupo va avanzado a pequeños pasos y en breve se constituirán en asociación. “La junta está constituida y estamos elaborando los estatutos. Cuando la registremos será de ámbito estatal”, explica, aunque ya tienen cuenta en Twitter y un canal en Telegram. Van estableciendo las primeras reuniones con la administración catalana, que es la región donde ha surgido este grupo.

Pero, sobre todo, son conscientes de que van a tener enemigos y enemigas por doquier: “Por un lado hay feministas muy radicales, las TERF, que no nos quieren, porque para ellas, si no naciste siendo mujer, hagas lo que hagas, nunca serás mujer. Por el otro, hay transgénero que nos odian porque hemos hecho todo el tránsito y ahora somos mujeres plenas. Hay mucha gente que no nos traga y ahora menos. Sabemos que no va a ser fácil, pero lo asumimos”.

Se puede acabar dando la paradoja de que a Marta Reina, que es transexual, desde dentro del colectivo LGTBIQ+ la acaben llamando terf. Es decir, que ahora que es mujer, reniegue de los trans. Marta se ríe ante esa posibilidad y no lo descarta. Pero ya tiene claro cuál es su bando: “Somos mujeres, binarias y feministas. Y lo que puedo asegurarte es que estaremos en la manifestación del 8-M con nuestras hermanas feministas, codo con codo, en la zona no mixta. En la zona de mujeres, claro. Lo que somos”.
Nota de IGLU: Por mucho que lo quieran negar, para Lidia Falcón y sus acólitas, nunca podrán ser 'mujeres', ni 'reasignadas' ni pollas; están condenadas a ser 'hombres castrados' o 'hombres sin rabo'. No tienen más que escucharla o leerla.

domingo, 5 de noviembre de 2017

#hemeroteca #transexualidad | Marta Reina Izquiano · Mosso d'Esquadra transexual: «Sorprende ser policía, transexual y de Podemos»

Imagen: La Rioja / Marta Reina
Marta Reina Izquiano · Mosso d'Esquadra transexual: «Sorprende ser policía, transexual y de Podemos».
La policía catalana afirma no concebir «estar en un partido de derechas» y se reconoce como un «cóctel explosivo» .
Diego Marín A. | La Rioja, 2017-11-05
http://www.larioja.com/nacional/sorprende-policia-transexual-20171105002509-ntvo.html

Santiago Reina nació como tal en 1970, pero hace cuatro años inició su «tránsito» -así lo llama- para ser Marta. Su caso es el primero reconocido dentro del cuerpo de los Mossos d'Esquadra. Ella ejerce como agente de seguridad aeroportuaria en El Prat, es mujer transexual y su peculiaridad se incrementa teniendo en cuenta que es militante de Podemos. Ayer, invitada por Podemos en La Rioja, participó en una jornada sobre transexualidad celebrada en Nájera.

-Es la primera en dar a conocer su caso pero ¿es la única?
-En la Policía de Cataluña sí fui la primera que ha pasado de hombre a mujer, pero en este momento desconozco si hay algún otro caso. A nivel estatal soy la segunda.

-En su caso parece haber tenido bastante comprensión por parte de sus compañeros, ¿ha sido así?
-Sí, desde que di a conocer el caso. Aunque al principio no fue fácil, también cambié de servicio y estaba más avanzada en mi tránsito. A partir de ahí fue más cómodo.

-No siempre se cuenta con mucha empatía. ¿Ha tenido buena experiencia en ese sentido?
-Hay buena aceptación por las personas más allegadas, pero no he tenido la misma suerte en otros ámbitos, como en una asociación a la que pertenecía o amistades menos próximas que, por un motivo u otro, se van distanciando.

-En el ámbito laboral, ¿algún conflicto por el uso de vestuarios o servicios, según el sexo?
-Me cambié de servicio a mitad de tránsito y a donde llegué no vieron problema de ningún tipo. En esta segunda etapa laboral no he tenido ningún problema.

-¿Su condición de 'mosso d'Esquadra' le retuvo a la hora de dar ese importante paso y cambiarse de sexo?
-No. Lo llevé con la máxima naturalidad que pude, acomodándome un poco a los pasos del tránsito, que es largo y lento. A veces he sufrido alguna mirada... pero ha sido excepción y, sobre todo, al principio, cuando tenía una imagen andrógina. Entonces era más dificultoso el trabajo y más cuando yo no pillé la baja. Ahora ya es mucho más cómodo y paso más desapercibida.

-¿Se siente identificada en Podemos, que parece más sensible a esta condición sexual?
-Soy militante activa, responsable de Políticas LGTBi y coordinadora del Círculo de Políticas de Seguridad. Me siento más cercana por los ideales políticos. No concibo estar en un partido de derechas.

-¿Ha tenido más rechazo por sus ideales políticos dentro del cuerpo de los 'mosso d'Esquadra', quizá, que por su condición sexual?
-Sorprende ser policía, mujer transexual y, encima, estar en Podemos. Tengo todo el 'cóctel explosivo'... pero, la verdad, no puedo decir que aquí en Cataluña se hayan sorprendido mucho en mi trabajo, casi al contrario, muchos me han dicho que también son de Podemos.

-¿Trabajó en la jornada del 1-O?
-Estoy destinada en un servicio en el que, afortunadamente, no tengo que estar en la calle 'dando palos'. Ese día fue horrible. Sí es cierto que, cuando acabé mi servicio, fui a apoyar al colegio de donde vivo.

-¿Sintió alguna presión ese día?
-No. Vergüenza por ver lo que hizo el Gobierno español, sí. La Policía estamos para proteger a la ciudadanía, no para pegar palos cuando se estaba ejerciendo un derecho que, creo, lo podían ejercer. La actuación policial debía haber acabado el sábado.

-¿Y qué le parece la marcha de Puigdemont a Bélgica?
-Debo opinar lo mínimo posible.

sábado, 10 de junio de 2017

#hemeroteca #transexualidad | Marta Reina: "En los vestuarios de los hombres de la policía, machismo hay... y mucho"

Marta Reina
Marta Reina: "En los vestuarios de los hombres de la policía, machismo hay... y mucho".
Vocal del área de Transexualidad de Gaylespol, afirma que ser agente de los Mossos d'Esquadra le ha facilitado la transición de género.
Montse Terrasa | Diario de Mallorca, 2017-06-10
http://www.diariodemallorca.es/palma/2017/06/10/vestuarios-hombres-policia-machismo-hay/1222783.html 

-Afirma que no es el ejemplo típico de una persona que ha realizado la transición de hombre a mujer...
-No, no son circunstancias tan dramáticas como otras porque el hecho de ser policía te da cierto privilegio a la hora de hacer el cambio. Pasar por un médico forense para el cambio de DNI, con todo lo que conlleva, o a la hora de viajar por el camino de la sociedad... Por el hecho de que tú seas policía, el trato es totalmente distinto. No tan solo en el exterior, sino con los compañeros. Tú también llevas pistola y eres un policía más. Por eso digo que no soy el ejemplo más adecuado.

-La jornada sobre delitos de odio ha dejado en evidencia que los cuerpos policiales siguen siendo un ámbito difícil, muy masculino, machista...
-Sí, más bien transfóbico. Con una compañera que ha cambiado de sexo, difícilmente un policía va a insultar o faltar el respeto, o discriminarla, sabiendo que es policía y sabiendo que existen leyes como las que se han citado en la jornada. Evidentemente, esto frena mucho que un compañero se dirija a una trans, chico o chica, que sea compañera de una forma discriminatoria. ¿Machismo? Y tanto. Aparte, antes de ser mujer he sido hombre y, en los vestuarios de los hombres, machismo hay... y mucho. Pero tengo 46 años y creo que también ha habido un cambio radical en lo que era la policía de antes, quienes hemos conocido a los grises, aunque sea de pequeñitas, a lo de ahora...

-Su transición empezó a partir de los 40 años. ¿Cree que su vida hubiera sido diferente de haberla realizado antes?
-No sé si hubiera entrado en la policía, no lo sé. Viéndolo desde afuera, creo que sí... Hubiera sido más fácil, porque no es lo mismo hacer un cambio, una transición, a los 40 que a los 15, pero creo que no hubiera sido igual.

-¿Hubiera podido ascender en los Mossos siendo mujer desde el principio?
-Soy agente, así que difícilmente voy a ascender...

-Pues ¿tener mayor reconocimiento profesional?
-Yo he tenido una discriminación dentro de los Mossos, pero es distinta, viene por otra razón, sobre todo por el tema de la especialidad en falsedad documental. Cuando existen ciertos elementos que no te acompañan, pues difícilmente te planteas ascender...

-¿En su especialidad es más fácil encontrarse con trabas?
-Sí, es una especialidad conflictiva dentro de los cuerpos policiales, no solo en los Mossos, y eso crea envidias...

-¿Pesa mucho ser una cara visible del colectivo transexual? Esa responsabilidad de reivindicar con su caso personal, que invadamos su intimidad...
-No, en ningún momento me pesa. Yo decidí a mitad de camino qué hacer, porque antes, por el cargo que tenía en la asociación Interdocpol, había salido en televisión en unas cuantas ocasiones y era difícil esconderme, porque dentro de mi transición todavía continuaba siendo presidenta de la asociación... Era difícil esconderse cuando tienes el whatsapp de periodistas de TVE o de TV3 que en un momento determinado, cuando hay noticias sobre falsedad documental, tiran de ti... Y decidí dejarme de entrevistas poco serias y darme a conocer, porque lo tenía que hacer. ¿Me pesa? No, lo llevo bastante bien. Cuando llevas temas sanitarios sobre problemas de las transexuales, de las que nos estamos medicando y vamos a pasar por cirugía, te das cuenta de que hace falta gente y que seas noticia.

-Choca que tampoco rehúsa hablar del hombre que fue.
-Es que le tengo mucho cariño, qué quieres qué te diga. Me ha acompañado durante 40 años. Incluso, hace un año y medio, vacié el armario totalmente de la ropa de Santi, porque había que hacerlo, y me dio pena. Lo miras con una visión de 'pobrecito'. He llevado antes a Marta dentro y ahora toca esconder a Santi. La naturaleza se ha portado así conmigo y no tengo que rechazar nada. Tienes que ser tú misma y ya está.

Marta Reina

Primera agente transexual de los Mossos d’Esquadra. Compagina su profesión policial, de especialista en falsedad documental, con todo lo que suponga dar visibilidad al colectivo LGTBI, como las Jornadas de Delitos de Odio que se celebraron ayer organizadas por la Policía Local de Palma. Allí explicó su caso que, dice, no es habitual.

Experiencias personales: Pastor explica el trato recibido por parte de los mandos 

La jornada sobre delitos de odio de ayer sirvió para dar a conocer casos de discriminación por prejuicios. Y quien quiso explicar su experiencia fue la propia regidora de Seguridad ciudadana, Angélica Pastor. Afirmó que había sido cuestionada dentro de la Policía Local por su edad, su situación personal, su experiencia e incluso por su forma de vestir, que “también era objeto de comentarios en la plantilla”.

Pastor se presentó como una “mamá joven de dos niñas, divorciada” y con estudios. La regidora se remontó al momento de asumir el cargo y tener que tratar con gente más mayor y con más experiencia laboral dentro de la Policía Local. “Me siento en una junta de mandos, con 10 ó 12 personas que no entienden qué hago allí. Y mi problema fue que ellos sabían más de policía, pero yo venía un poco formada, como abogada. Y eso me supuso una serie de problemas”, relató.

Sonia Vivas, de la oficina de delitos de odio, explicó casos ocurridos en Palma y alertó sobre las hinchadas procedentes de países europeos que visitan Mallorca.


La Policía Local celebra este viernes una jornada sobre delitos de odio con expertos.
Europa Press, 2017-06-08

http://www.europapress.es/illes-balears/noticia-policia-local-celebra-viernes-jornada-delitos-odio-expertos-20170608165130.html

La Policía Local de Palma celebrará este viernes una jornada sobre delitos de odio en la que participarán los fiscales José Díaz Cappa y Miguel Ángel Aguilar; el deportista Xavi Torres y el agente Marta Reina, entre otros ponentes.

De este modo, la jornada busca ofrecer una visión desde el ámbito social, jurídico y policial, según ha indicado la Policía Local en una nota informativa.

Se tratará la visión de las personas sin hogar, el aporofobia -fobia a pobreza y las personas pobres-, contando con personal de Médicos del Mundo; la transexualidad, tanto de personas adultas como de menores -con la Unidad de Identidad de Género de Son Espases, la Asociación Chrysallys Baleares y la Asociación Gaylespol; y la diversidad funcional y las capacidades de las personas, para lo cual se contará con el deportista Xavi Torres.

Además, se abordará, desde el campo policial la recogida de denuncias de este tipo de delitos y se analizarán casos concretos. Finalmente, desde el punto de vista jurídico se analizará la vertiente delictiva desde las redes sociales y los fundamentos jurídicos.

En este sentido, La Policía Local de Palma ha recordado su compromiso contra los delitos de odio y ha explicado que organiza esta jornada para sensibilizar a la ciudadanía sobre la necesidad de denunciar este tipo de actos.

miércoles, 4 de mayo de 2016

#hemeroteca #transexualidad | La primera policía catalana transexual

Imagen: La Vanguardia / Marta Reina
La primera policía catalana transexual.
Marta Reina, perito en falsedad documental reconocida internacionalmente, relata el proceso de reasignación de sexo.
Fede Cedó | La Vanguardia, 2016-05-04
http://www.lavanguardia.com/vida/20160504/401541883621/primera-policia-catalana-transexual.html

“Nací chico en 1970, me llamaba Santi...”. Así empieza el relato de Marta Reina, la primera agente de Mossos d’Esquadra que ha decidido dar a conocer su historia y el proceso de reasignación de sexo. Un proceso plagado de incomprensión que queda atrás con la satisfacción de verse aceptada, especialmente entre sus compañeros e, incluso, por los mandos policiales “en los que he encontrado un apoyo incondicional”. Hace tan sólo tres años, Santi decidió salir del armario y dar el paso para someterse al cambio de sexo, del que ya está en la segunda fase. Todo, para llegar a ser finalmente Marta.

Esta mujer ha esperado 40 años para iniciar un proceso extremadamente duro. En los años setenta “era muy difícil afrontar mi sexualidad”, aunque desde pequeña sabía que sus pensamientos ya no eran los propios de un hombre. No ayudó su rígida educación en un internado de Barcelona, donde “incluso me golpeaban en la mano izquierda” para modificar su hábito de escribir con esa izquierda. “Ya en aquel entonces siempre tenía tendencia de jugar más con las niñas”. Era una época en la que no existía ninguna información sobre gais y lesbianas, y menos aún sobre transexualidad. Aunque ella siempre ha tenido claro que “esto no era una opción” por lo que ha vivido complejas vicisitudes: “fases interiores que nunca he comentado y que te acabas quedando para ti”.

Santi dio el paso hace tres años con el apoyo de su familia (aún le queda una tercera fase). “De mi transición”, como ella la llama. De mirarse en el espejo y desconocer quién es la persona que se reflejaba en él. Hasta que “tuve un brote y dije basta” y decidió ponerse en manos de psicólogos especialistas para tratar la disforia de género. Comenzó el tratamiento hormonal y de reasignación de sexo, al que se ha adaptado perfectamente, “un proceso muy largo que culmina con la operación final”.

Por su condición de policía y reconocida perito internacional en falsificación de documentos, Marta sabía que no tendría fácil su integración social. Accedió al cuerpo de Mossos d’Esquadra en 2002 y desde entonces ha tenido que superar “procesos fallidos para intentar cambiar” porque le faltó valentía. Al final, hace tres años dio el paso y notificó su decisión a sus superiores. “Hubiera sido imposible ocultarlo”, reconoce ya que con el tratamiento hormonal se empiezan a notar cambios como el aumento de pecho y la desaparición de la barba.

“Te empiezas a reconocer como mujer, te pintas las uñas, te depilas las cejas...”. Marta asegura llevarse mejor con sus compañeras ya que “me entienden mejor. La interacción con ellas es más fácil y te aceptan antes”.

Desde que desveló su transexualidad, Marta admite que ha sido “muy bien aceptada por mis compañeros y superiores”, quienes una vez conocieron su situación “me apoyaron y dieron todas las facilidades” hasta el punto de aceptar el cambio de vestuario e incluso “adaptar la armilla antibalas”. En ningún momento se ha sentido incómoda, por lo que reconoce que, de lo contrario, le hubiera sido muy difícil avanzar en su nueva vida. “No soy la primera transexual en un cuerpo de seguridad”, desvela para no arrogarse méritos. La primera fue Alba Romero, una Guardia Civil de Castellón con la que ha trabado una gran amistad. Eso sí, Marta Reina tiene claro que “hubiera sido mosso igualmente” ya que “soy policía por vocación”.

Para desdramatizar, Reina tira de anecdotario. El más reciente, su participación en el congreso internacional de Interdocpol (International Documents Police), una asociación internacional de especialistas para la detección de movimientos terroristas a través de documentación falsa. En el último, celebrado en Riva de Garda (Italia), aunque “me conocían como Santi, presidí el congreso como Marta”. Un cambio que no todos los representantes recibieron con normalidad. Por ejemplo, “los italianos se mostraron contrariados, igual que los participantes de países musulmanes, mientras que los sudamericanos lo encontraron de lo más normal”, relata. “Lo más gracioso –recuerda– fue la reacción de los nigerianos, que no me dirigieron la palabra pero porque no me reconocieron”.

Como presidenta de Interdocpol, Marta es reconocida internacionalmente por su extensa labor en el campo de las falsificaciones documentales. “Soy una mujer con los conocimientos de Santi”, al que dice querer mucho pero con el que “no tengo ninguna relación”.

En la actualidad trabaja en un destino de seguridad ciudadana en un gran espacio público donde puede poner en práctica su saber. Perito en Falsedad Documental por la Universitat Abat Oliba CEU, es una acreditada especialista en delitos transnacionales y contra la propiedad intelectual. Ha recibido formación en la policía argentina y en Interpol. En la asociación, Marta se rodea de especialistas que colaboran con las policías de todo el mundo para ayudar a detectar en primera instancia los documentos falsificados “que después analizará la policía científica”. La red Interdocpol contribuye a la detección de nuevos documentos falsos “cada vez más difíciles de detectar” que se analizan y difunden en la red de la comunidad policial, así como con especialistas en verificación de identidad “a través de las fotografías”.

Y TAMBIÉN…
La primera ‘mossa d’esquadra’ transexual.
La agente es una reconocida experta en el campo del análisis y falsedad documental.
El País, 2016-05-04
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/05/04/catalunya/1462355560_971168.html