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domingo, 2 de julio de 2023

#hemeroteca #homofobia #lgtbifobia | Uganda, el país que declaró la guerra a los derechos LGTBI+ en África Oriental

Protesta contra Uganda en el Orgullo de Munich, 2023-06-24 //
 
Uganda, el país que declaró la guerra a los derechos LGTBI+ en África Oriental
El país aprobó el pasado mes de mayo una de las leyes más severas contra el colectivo LGTBI+ en el mundo.
Daniel Malagón | Público, 2023-07-02
https://www.publico.es/internacional/uganda-pais-declaro-guerra-derechos-lgtbi-africa-oriental.html

La comunidad LGTBI+ está en el punto de mira en África, donde 32 países tienen prohibidas las relaciones entre personas del mismo sexo, según la base de datos de los derechos LGTBI, ILGA Mundo. En el caso de Mauritania y Nigeria, la homosexualidad conlleva pena de muerte ‘de facto’. Sin embargo, en África Oriental, Uganda aprobó el pasado mes de mayo una de las leyes más severas contra el colectivo en el mundo, según Naciones Unidas.

Esta ley ha sido condenada por organismos internacionales, como el observatorio de la ONU para los Derechos Humanos, que afirma que la norma "viola múltiples derechos fundamentales garantizados por la constitución de Uganda" y "rompe los compromisos asumidos por el Gobierno como signatario de una serie de acuerdos internacionales de derechos humanos".

Amnistía Internacional ha afirmado que la nueva norma tiene una "redacción ambigua e imprecisa" que es "profundamente represiva" y que "institucionalizará la discriminación, el odio y los prejuicios contra las personas LGBTI+".

Curro Peña, consultor de derechos humanos, LGTBI y asilo de ILGA, explica a Público que "las leyes que criminalizan a las personas LGTBI no siempre son demasiado claras porque al final lo que hacen es englobar todo que sea diversidad, sexualidad y género". Añade que la ley de Uganda "es utilizada para muchísimas otras personas LGTBI+, principalmente para personas trans, a las que se les engloba dentro de homosexualidad".

El código penal ugandés (de 1960) ya castigaba las relaciones entre personas del mismo sexo con cadena perpetua, un delito penal que rara vez se procesa. La diferencia con la nueva ley, que entra en vigor tras dos intentos anteriores en 2014 y 2019, es que esta norma crea nuevos delitos, con términos muy vagos como "promoción de la homosexualidad" (20 años de cárcel) e introduce la pena de muerte para varios actos considerados "con agravantes" explica en una conversación por teléfono con Público Roland Ebole, investigador de Amnistía Internacional en África Oriental.

"Promoción de la homosexualidad se refiere a todo tipo de comentarios en público, película, canción, discurso, pancarta, manifestación, activismo. Se prohíbe hablar de manera positiva de las personas LGTBI", argumenta Peña Curro.

Un precedente para los países colindantes
Los países orientales del continente como Sudán del Sur, Kenia o Tanzania también tienen vigentes leyes contra el colectivo, y el caso de Uganda puede ser un precedente para el endurecimiento de las penas en la región.

En Kenia, tanto el Gobierno como la Iglesia han intentado desatar la histeria colectiva ante la libre orientación sexual elevando la homofobia a través de medios de comunicación. El país dispone actualmente de una ley (datada en 1960) que castiga con 14 años de prisión la homosexualidad aunque Ebole afirma que "es una ley colonial, raramente es usada".

Un fallo de la Corte Suprema de Kenia el pasado febrero prohibió al Gobierno la discriminación por motivos de orientación sexual. Ante esta sentencia, William Ruto, presidente de Kenia, no dudó en alzar la voz: "Soy un hombre temeroso de Dios y pase lo que pase en la corte, incluso si respetamos la corte, nuestra cultura, valores, el cristianismo y el Islam no podemos permitir que las mujeres se casen entre sí, o que los hombres se casen con otros hombres".

Parlamentarios kenianos como Mohamed Ali han manifestado públicamente que los "gays africanos" no existían. En una información recogida por la agencia Reuters, Ali afirmaba que este colectivo "no eran más que mentirosos que solo pretendían obtener visados a Occidente, o querían obtener ayudas económicas de las organizaciones de derechos humanos".

La discusión sobre continuar por el camino del país vecino aún está en el nivel político. "¿Veo que vaya a ocurrir pronto? No creo que vaya a ser este año, ¿probablemente el siguiente año?", se pregunta Roland. "Aún quedan muchas cosas antes en el camino a las que se les da prioridad, como el alto coste de vida en Kenia".

Sin embargo, en la región, líderes, políticos y miembros religiosos están aliándose entre ellos para tratar de definir los llamados "malos comportamientos". "Está ocurriendo en Tanzania y Burundi. Es algo que la región se lo está tomando seriamente", anota preocupado el investigador keniano.

La UE no es clara con sus acciones
Con la ley ugandesa, el Gobierno se ha expuesto a la posible retirada de ayuda internacional. Sin embargo, el país ha dejado claro que Occidente no puede forzarlo a adoptar "sus valores".

"Existen discusiones en la Unión Europea sobre la reconsideración de acuerdos con Uganda por lo que están haciendo contra el colectivo LGTBI+, por ejemplo en la ayuda contra enfermedades, aunque esto está aún por ver", advierte Ebole. "Sin embargo, lo que no está haciendo adecuadamente es hablar claro sobre las consecuencias prácticas de este tipo de leyes", reclama.

Ganar terreno al odio
A pesar del oscuro panorama que se plantea en el continente, el movimiento LGTBI+ africano ha logrado importantes victorias en África Meridional. En concreto, en Namibia, donde reconocerán los matrimonios igualitarios celebrados en el extranjero.

El país ha anunciado que acatará el fallo dictado el pasado mes de mayo por el Tribunal Supremo para que los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en el extranjero deben ser reconocidos por el Gobierno namibio. Aunque teóricamente es 'ilegal' ser LGTBI+ en el país, resulta un avance en la batalla por la libre orientación sexual.

lunes, 24 de febrero de 2020

#hemeroteca #homosexualidad #cine | Bollywood rompe moldes con su primera película gay, cabrea a los Emiratos Árabes y entusiasma a Trump

Imagen: El País / 'Shubh Mangal Zyada Saavdhan'
Bollywood rompe moldes con su primera película gay, cabrea a los Emiratos Árabes y entusiasma a Trump.
La comedia romántica 'Shubh Mangal Zyada Saavdhan' es la primera película de India con protagonistas gays y pretende llevar a la calle una normalización que las leyes del país recogieron hace dos años cuando despenalizaron la homosexualidad.
Guillermo Alonso | Icon, El País, 2020-02-24
https://elpais.com/elpais/2020/02/24/icon/1582548031_746592.html

Esta es la trama de 'Shubh Mangal Zyada Saavdhan': Aman quiere casarse con Kartik y debe convencer a sus padres de que es el amor de su vida, pese a que ellos no aprueban esta relación. Esto no es una trama demasiado original para Bollywood, una industria cinematográfica millonaria que tiene como constante en sus tramas los amores imposibles y los romances complicados. Lo que hace especial, casi milagrosa, a ‘Shubh Mangal Zyada Saavdhan’ es que tanto Aman como Kartik son hombres.

Este pasado fin de semana la película (que se podría traducir como “Ten mucho cuidado con el matrimonio”) se estrenó en la India (en España no hay previsto estreno) y rompió un tabú histórico: es la primera película de Bollywood con protagonistas homosexuales."Creo que estamos preparados para una historia de amor homosexual. Es 2020 y nos hemos convertido en una sociedad más progresista”, declaró el ‘showman’ y actor Ayushmann Khurrab, que interpreta a Kartik y es una celebridad en el país, a ‘Times of India’. “Hay mucha aceptación ahí fuera, pero también muchísimos homófobos. Esta película es para ellos. El objetivo es que la vea ese sector de la sociedad que todavía tiene algo contra la población LGTBI".

La película, escrita y dirigida por Hitesh Kewalya, no solo ha causado impacto por sus dos protagonistas homosexuales (ya había habido anteriores filmes en los que se intuían o incluían, de forma secundaria, relaciones homosexuales como por ejemplo en ‘Fire’), sino porque los dos hombres se besan en la pantalla. Se besan, de hecho, en el tráiler. Ese detalle que podría parecer intrascendente a nuestros ojos es un hito en India, un lugar donde hace 24 años (solo 24 años) causó controversia un beso heterosexual (fue en la película ‘Raja Hindustani’). Desde que en 1952 la Corte Suprema de India dictaminó que los besos en pantalla eran indecentes, ese asunto ha causado incomodidad en las salas de cine y los hogares indios. No fue hasta finales de los años noventa cuando los besos románticos en pantalla, y siempre entre un hombre y una mujer, se normalizaron.

La homosexualidad se despenalizó en India solo desde hace dos años, en septiembre de 2018. Y pese a haber salvado la cuestión legal, sigue siendo un tabú y un estigma para gran parte de la sociedad: para muchos indios, la homosexualidad sigue siendo un deshonor hacia la familia. Por eso ‘Shubh Mangal Zyada Saavdhan’ es importante: la decisión de cinco magistrados del Tribunal Supremo legitimó a la población LGTB ante la ley, pero la cultura popular podría hacerlo en los hogares y en las calles, donde gais, lesbianas, bisexuales, transexuales siguen siendo objeto de burla y persecución.

Por ahora, ‘Shubh Mangal Zyada Saavdhan’ ha puesto al menos un debate sobre la mesa: la película ha sido un éxito tras su estreno –lleva recaudados más de cuatro millones de euros en tres días– y en YouTube el tráiler acumula más de 52 millones de reproducciones en un mes. Como dato comparativo, el tráiler más visto de la historia, ‘Avengers: Endgame’, suma 132 millones, pero en once meses.

La crítica ha apoyado a la comedia: en 'Rotten Tomatoes', agregador de críticas tanto profesionales como aficionadas, las notas positivas ganan y llaman a la película “digna”, “hilarante”, “respetuosa” y “sensible”. Y celebran, especialmente, que se salga del retrato que en Bollywood se ha hecho habitualmente de los hombres homosexuales, que siempre eran personajes que aparecían para ser objeto de mofa.

Esta película es la primera de una serie de cintas que parecen llegar para normalizar las cosas. ‘Sheer Qorma’ también habla de una historia de amor entre hombres y ‘Ek Ladki ko Dekha And Aligarh’ (‘Cómo me sentí cuando la vi’), entre dos mujeres. Las dos, pese a no ser de gran presupuesto como ‘Shubh Mangal Zyada Saavdhan’, se estrenarán este año y ya han atraído atención internacional de medios como la BBC, que se preguntan: “¿Se está deshilachando por fin el conservadurismo de Bollywood?”.

El de Bollywood y la India puede, pero el de los Emiratos Árabes Unidos de ninguna manera. En el país ‘bling bling’ se unen las mieles del capitalismo con lo peor de un estado totalitario y Bollywood goza de un número millonario de espectadores gracias a que el 40 por ciento de la población es de origen hindú: es un lugar perfecto para recaudar millones en sus lujosas salas de cine, pero mientras no aparezca nada incómodo en la pantalla. El gobierno ha prohibido el estreno de la película. Tampoco se podrá ver en Kenia. "Kenia es una nación temerosa de Dios que pone en primer lugar a la familia, una institución derivada de la unión entre un hombre y una mujer", ha explicado el responsable de la junta que clasifica las películas en ese país. "Los que quieran verla, que se vayan a la India".

Mientras tanto, a ‘Shubh Mangal Zyada Saavdhan’ le ha salido un curiosísimo defensor: Donald Trump (previamente de visita oficial en India estos días), que en su cuenta oficial de Twitter retuiteó un mensaje del activista LGTB Peter Thatchell celebrando el éxito de la película en India y añadió: “¡Estupendo!”.

sábado, 8 de junio de 2019

#hemeroteca #cine #lesbianismo #testimonios | Gerald Hayo, violada para dejar de ser lesbiana: "Marcó mi vida, pero para nada cambió mi orientación sexual"

Imagen: El Diario / Gerald Hayo
Gerald Hayo, violada para dejar de ser lesbiana: "Marcó mi vida, pero para nada cambió mi orientación sexual".
"Ser lesbiana en Kenia puede ser cómodo si no estás con tu familia o si no dependes de nadie", señala Hayo, que tuvo que huir de su hogar por su orientación sexual. Esta activista pide a las personas homosexuales que vayan a la iglesia aunque no sean bienvenidas: "No me siento libre, pero hago un esfuerzo para estar cómoda". Hayo protagoniza ‘Now You Are a Woman’, un documental que se proyecta este lunes en el FIRE!!, la Muestra Internacional de Cine Gay y Lésbico de Barcelona.
Edgar Sapiña | El Diario, 2018-06-08
https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/Gerald-violada-lesbiana-Marco-orientacion_0_907459894.html

Gerald Hayo está estos días en Barcelona. Es activista por los derechos LBQ en Kenia y protagoniza ‘Now You Are a Woman’, el documental que ha dirigido Alba Muñoz y que se proyecta este lunes en el marco de la 24ª edición del FIRE!!, la Muestra Internacional de Cine Gay y Lésbico que tiene lugar en la capital catalana del 6 al 16 de junio.

La entrevista se realiza en el centro LGTBI de Barcelona, inaugurado en enero y atacado tan solo una semana después de su apertura. Hace tan solo unas semanas, el 24 de mayo, el Tribunal Superior de Nairobi (Kenia) decidió mantener en vigor los artículos que condenan con penas de prisión las relaciones sexoafectivas entre personas del mismo sexo.

¿Por qué activista LBQ y no LGTBI?
Hemos estado defendiendo el colectivo LGTBI durante mucho tiempo y cada vez que lo hemos hecho parece que el colectivo solo representa al hombre. Cada vez que hablamos del colectivo LGTBI el hombre está en el primer plano. En mi país los hombres homosexuales forman parte de una minoría reconocida, mientras que las personas LBQ no. Incluso tienen sus propios espacios, donde pueden tener citas o hacer sus reivindicaciones. Están reconocidos por el Gobierno, principalmente por el problema con el VIH. Por este motivo hemos decidido tener nuestro espacio, para ser visibles más allá del paraguas del colectivo LGTBI.

¿Cómo es ser lesbiana en Kenia?
Ser lesbiana en Kenia puede ser cómodo si no estás con tu familia o si no dependes de nadie, pero en el momento en que dependes de alguien, como tus padres, quieren saber quién eres o qué estás haciendo con tu vida. Cuando tienes 18 años se empieza a pensar en el matrimonio y en tener niños. Si pueden, tu familia te fuerza a casarte muy joven, para dejarte claro que eres una mujer. Cuando eres mayor y tienes tu propio espacio, la vida es difícil porque la comunidad te presiona. Además, como mujer no puedes alquilar una casa en Mombasa [donde vive]. Una mujer sola no lo puede hacer, lo tiene que hacer el marido. Donde vivo, mi novia conoce a la propietaria y por eso vivimos allí.

¿Y qué rutina tiene como activista?
Normalmente hago varias reuniones a la semana en mi casa, a veces también hago algunas fuera, cuando alguien me llama, pero eso es lo único que hago fuera, si no estoy siempre en casa porque no quiero ser atacada, es más seguro que estar en la calle.

Su madre y uno de sus hermanos planearon una violación correctiva contra usted. Pensaban que así dejaría de ser lesbiana. ¿Cómo le afectó?
Marcó mi vida, pero para nada cambió mi orientación sexual. Pensé que solo seguiría viva si me iba muy lejos de mi casa, para volver a ser yo. Esto me hizo acercarme más a Dios, empecé a leer la Biblia. Todo esto que hago no lo podría haber hecho si no me hubiera reconciliado con mi pasado. Si quiero seguir hacia adelante, tengo que perdonar y tengo que aceptar qué pasó. Me costó tiempo hasta llegar aquí, estaba muy enfadada. Cuando finalmente lo pude superar me sentí nueva, muy libre. Tengo que perdonar para crecer.

¿Cuándo ocurrió?

Tenía 20 años entonces. Antes de irme de casa, una amiga mía, que ahora es mi novia, me acogió. Estaba embarazada [a raíz de la violación]. Teníamos la intención de abortar, pero cuando no fue posible tuvimos la idea de vender al bebé.

¿Por qué no fue posible?
Lo planeé, estaba muy decidida. La primera vez que lo intenté tomé una droga líquida que me vendió una chica, pero no era para abortar, era para limpiar tu cuerpo por dentro, pero igualmente me la tomé con la idea de abortar. Al cabo de una hora la barriga me empezó a rugir, así que pensé que quizás estaba abortando. Pero no fue así. La segunda vez que lo intenté me prepararon una mezcla de hojas de té, porque me dijeron que me podían hacer abortar, pero cuando me la trajeron creo que vi algo o alguien que me decía que no lo hiciera. Fue allí cuando dejé de pensar en abortar.

La Iglesia Católica en Kenia rechaza de plano la homosexualidad, pero usted cree en Dios. ¿No es una contradicción?
Creo que no es la Iglesia, creo que, en cierta medida, es la comunidad LGTBI, porque yo creo en Dios, creo que Dios es amor y me ama. Quizás hay una presión, pero no quiero que afecte a mi creencia. Las personas LGTBI podemos ir a la iglesia, nadie puede detectarnos, así que si alguien puede hacer que las personas LGTBI no vayan a la iglesia creo que es porque no son lo suficientemente valientes. Si van a la iglesia, quizás algún día podremos decir públicamente que somos homosexuales, pero si no van dan poder a estos religiosos que son homófobos. Si un religioso no quiere homosexuales en la iglesia y consigue que no vayan, él gana. La cuestión está en lo que tu crees. Vas a la iglesia por tu fe, no por la gente que hay en la iglesia, porque si vas por la gente pierde el significado.

¿Se siente cómoda allí?
Voy a la iglesia aunque no me siento libre, pero hago un esfuerzo para estar cómoda. Incluso cuando llevo a alguna amiga, ella me ve bien, pero no hay libertad en la iglesia.

En el documental cuenta que cuando era una niña el fútbol era su vía de escape, pero de golpe su entrenador le expulsó del equipo por su orientación sexual.
El fútbol es mi talento. Estuve en el primer equipo femenino en Kenia, en Kisumu. Jugué allí durante un tiempo y cuando mi entrenador se dio cuenta de que era lesbiana me expulsó. Me dijo que escribiera una carta donde explicara por qué era lesbiana, pero no escribí nada. El entrenador le dio la carta de expulsión a mi hermano y ponía que no podía volver al campo nunca más a jugar con ellas. Eso me dolió, pensé que ya no podía hacer nada más.

¿Y ahora juega al fútbol?
Sí. No juego tan en serio como antes, pero jugar al fútbol ha sido positivo para mí, porque la comunidad piensa que si visto como un hombre es porque soy una futbolista, no una lesbiana.

viernes, 24 de mayo de 2019

#hemeroteca #lgtbifobia #justicia | El Tribunal Superior de Nairobi mantiene la criminalización de las relaciones homosexuales

Imagen: El Diario
El Tribunal Superior de Nairobi mantiene la criminalización de las relaciones homosexuales.
EFE | El Diario, 2019-05-24
https://www.eldiario.es/politica/Tribunal-Superior-Nairobi-criminalizacion-homosexuales_0_902560597.html

El Tribunal Superior de Nairobi declaró hoy constitucionales los artículos 162 y 165 del Código Penal de Kenia, que criminalizan las relaciones homosexuales con hasta catorce años de prisión, y desestimó así un recurso interpuesto por el colectivo LGTBI.

"Los demandantes han fracasado a la hora de demostrar que las disposiciones sean discriminatorias", dijo el magistrado John Mativo, ante una sala abarrotada de miembros del colectivo y periodistas, así como algunos partidarios de no despenalizar las relaciones homosexuales.

Los jueces argumentaron que los artículos no se dirigen en exclusiva a las personas LGTBI, por lo que cualquiera que cometa estos actos puede ser castigado y no se produce una discriminación.

También subrayaron que "no existe evidencia científica de que la condición de homosexual sea innata" y que los impulsores del recurso no aportaron pruebas suficientes para "demostrar que son discriminados y que sufren violencia".

Para los jueces, declarar la inconstitucionalidad de estos artículos abriría la puerta a la legalización del matrimonio homosexual, a lo que, sin embargo, no hace ninguna referencia el recurso de los demandantes.

Los numerosos miembros de la comunidad LGTBI que acudieron a la sala para escuchar en directo el veredicto acogieron el fallo entre lágrimas y abrazos de consuelo.

"Es un día muy triste, la gente está llorando", declaró a los medios el activista y miembro del colectivo Mariga Zoidi, para quien "no se trata solo de una ley, sino de un trozo de papel que afecta a las vidas de las personas, a su derecho a ser, existir y querer".

Si la sala y las puertas del juzgado eran escenario de abrazos, risas, fotografías y mucha bandera de colores al comienzo de la audiencia, el clima se tornó triste y murmullos y sollozos comenzaron a oírse conforme los magistrados avanzaban en su explicación.

Entre los asistentes, se encontraba David Ochara, pastor de la Cosmopolitan Affirming Church (CAC), una iglesia donde la comunidad LGBTI puede practicar su fe con libertad.

Según Ochara, la idea lanzada por los jueces de que la homosexualidad no tiene cabida en las raíces culturales e históricas kenianas carece de sentido porque "la cultura africana nunca ha criminalizado a la comunidad ni a las identidades de género fuera del espectro heterosexual, aunque no hubiera un nombre para ello".

También las redes sociales se hicieron eco de esa decepción y rabia y, asimismo, recogieron algunos comentarios de satisfacción con el dictamen.

"Hemos visto una y otra vez estas viejas leyes coloniales llevar a la comunidad LGTBI al sufrimiento, al acoso y a la tortura. Destruyen la vida de la gente y no hay lugar para ellas en una Kenia democrática", denunció Njeri Gateru, directora ejecutiva de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de Gais y Lesbianas, una de las entidades impulsoras del recurso.

Organizaciones de todo el mundo han manifestado su rechazo a la decisión de los jueces, como Human Rights Watch, cuya investigadora jefa sobre derechos LGTBI, Neela Ghoshal, lamentó que el Tribunal "ha relegado a las personas que tienen relaciones homosexuales a una ciudadanía de segunda clase".

Para esta ONG, "la policía usa esta ley como un pretexto para acosar y chantajear con dinero o sexo a las personas LGTB, así como denegarles servicios".

Los demandantes, por su lado, han subrayado que "en la práctica, el dictamen justifica el estigma, la violencia y la discriminación" contra la comunidad y han urgido al Gobierno a tomar medidas para protegerlos.

Asimismo, han anunciado su intención de recurrir la sentencia ante una corte de apelaciones, y, si fuera necesario, ante el Tribunal Supremo, máxima instancia judicial del país, en un proceso que puede durar años.

El pasado 22 de febrero, fecha en la que estaba previsto que esta Corte dictara sentencia, el fallo fue aplazado en el último momento, según el juez Chacha Mwita, ante la incapacidad de afrontar tal volumen de trabajo.

Veintiocho de los 49 países de África subsahariana penalizan las relaciones homosexuales e incluso algunos como Sudán y el norte de Nigeria, bajo la ley islámica, tipifican la pena de muerte para castigar estos actos, si bien raramente se aplica.

Por el contrario, países como Angola, Mozambique y las Seychelles ya no criminalizan los actos homosexuales, mientras que otros como Chad y Uganda han intentado recrudecer su legislación en los últimos años.

"Creo que hemos de apelar, hemos de luchar por nuestros derechos", indicó este viernes a las puertas del juzgado el activista trans ugandés Jordan Zuz, refugiado en Kenia, precisamente, por su identidad de género.

jueves, 23 de mayo de 2019

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Binyavanga Wainaina, la pluma lúcida de la sensatez

Imagen: El País / Binyavanga Wainaina
Muere Binyavanga Wainaina, la pluma lúcida de la sensatez.
El escritor y activista LGTBI keniano reclamó una mayor protección ante la violencia homófoba.
Gemma Parellada | El País, 2019-05-23
https://elpais.com/cultura/2019/05/23/actualidad/1558607244_499551.html

Pluma lucida y sensatez irrefrenable. El escritor keniano, Binyavanga Wainaina, buceó durante décadas entre libros y sensaciones no digeribles, entre relatos y verdades aparentemente incómodas, entre palabras, pasiones y dudas, antes de sucumbir, a sus 48 años, a un derrame cerebral. Se ha ido igual que su padre, a quien se confiaba de esta manera imaginaria y con falda roja, sobre sufrimientos y derrames, hace cuatro años. Binyavanga Wainaina o Ken, como le llamaban sus padres, ha muerto en el hospital Aga Khan de Nairobi (Kenia) antes de casarse: tenía planeado contraer matrimonio con su novio este mismo año en Sudáfrica.

Wainaina escudriñó el mundo —el suyo y el de los demás—, husmeó con detalle el entorno y dejó latir sus vísceras durante años antes de saber (y querer) compartir su sensatez al galope de su pluma precisa e inquieta. Instalado en Sudáfrica durante años, donde estudia primero y después se dedica a la literatura gastronómica y de viajes, Wainaina zarandea por primera vez los radares de la literatura internacional en 2002, con el relato ‘Discovering home’, que gana el Premio Caine de Literatura.

Su estilo provocativo, satírico, afilado, empieza a calar entre los lectores mientras el escritor desarrolla, además, una plataforma para la nueva generación de escritores del cuerno de África. En 2003 crea 'Kwani' —¿Y ahora qué?— en Nairobi, la primera revista literaria regional desde la desaparición de 'Transitiony', preguntándose por qué solo se conocen escritores como Ngugi Wa Thiong’o y alimenta un vivero de jóvenes prosistas, poetas y ensayistas. Varios de los colaboradores acaban llevándose el Premio Caine.

En 2005, Wainaina se viraliza con una burla abierta a la visión condescendiente y absurda de los occidentales sobre África. Caricatura construida a través del realismo más puro, el ensayo ‘Cómo escribir sobre África’, publicado en la revista Granta, se dispara a nivel planetario señalando de frente, a golpe de ironía y obviedades, el colonialismo contemporáneo.

Inquieto, explorador, amante de la gastronomía y de la cocina, Wainaina dirige el Centro Chinua Achebe de Literatura Africana (del Bard College), vive y escribe entre Nueva York, Cape Town y Nairobi, disfrutando de sus pasiones y colaborando con medios y revistas como el Mail & Guardian, Chimurenga, el National Geographic o el New York Times pero, en su treintena sigue midiendo sus sentimientos con los de su familia y esconde su homosexualidad.

Publica su primer libro en 2011, presentado como unas memorias bajo el título ‘Un día escribiré sobre este lugar’ —traducido al español como ‘Un día escribiré sobre África’—, donde despliega infancia, relato, críticas y estilo con la brillantez sellada Wainaina y merodea alrededor de "este lugar" que son sus espacios, sus referentes, su países, aquellas tierra (Sudáfrica, Kenia y Uganda, de dónde era originaria su madre) que conforman su universo creativo. Un viaje con elementos recurrentes en una generación de escritores del continente que se pregunta con audacia sobre su identidad, la vulneración y reivindicación cultural. Sin embargo, un capítulo se queda sin publicar.

Presentado como el "capítulo perdido" de ‘Un día escribiré sobre este lugar’, Wainaina da un valiente paso al frente en 2014. En medio de una tormenta de leyes homófobas en la región, el conocido y reconocido escritor Binyavanga Wainaina hace pública su homosexualidad, con un texto desgarrador y dulce, complejo y respetuoso, profundo y directo, lleno de amor y de dolor: "Mamá, soy homosexual". El ensayo le convierte en un referente, no solo entre la comunidad LGTBI, para quienes significa un enorme impulso hacia la tolerancia: certifica su agilidad para desenmarañar sandeces.

Wainaina planeaba casarse este 2019, con el hombre con el que ha compartido la vida desde hace años. Iba a hacerlo en Sudáfrica, donde es legal que dos hombres contraigan matrimonio. No es la primera vez que sufría un derrame. Y, como le dice a su padre, baba, en aquel mensaje vía TED talk de 2015, con una falda roja, puede que "esto que nos pasa en la cabeza, medio genético" esté alimentado o le afecte el estrés. Pero Wainaina no había acabado de vivir, ni de ser valiente. Ni de escribir. Ni de querer. Nos has quedado mucho por leer, Binyavanga Wainaina.

miércoles, 22 de mayo de 2019

#hemeroteca #inmemoriam | Sin tambores para despedir a Binyavanga

Imagen: El País / Binyavanga Wainaina
Sin tambores para despedir a Binyavanga.
El escritor keniano, autor de 'Algún día escribiré sobre África' y activista LGTBI, muere a los 48 años en Nairobi.
Chema Caballero | El País, 2019-05-22
https://elpais.com/elpais/2019/05/22/africa_no_es_un_pais/1558509569_239910.html

El escritor keniano Binyavanga Wainaina había nacido en Nakuru y falleció anoche a los 48 años en Nairobi. Se nos ha ido muy pronto. Deja una obra inconclusa y un fuerte activismo por el colectivo LGTBI. Nos quedamos con ganas de leer ese siguiente libro que siempre prometió tras la publicación en 2011 de 'Algún día escribiré sobre África' ('One day I will write about this place'). Unas memorias que le hicieron conocido mundialmente por la frescura de su estilo y el mostrar el día a día de una nueva generación de africanos nacidos mucho después de las luchas de independencia. También por superar los conflictos sobre la identidad cultural que tanto marcaron la literatura producida en el continente entre los años cincuenta y sesenta y de los que todavía hoy es abanderado Ngugi wa Thiong'o, compatriota suyo. A él lanza varios dardos a lo largo de la obra, en temas como por ejemplo que si escribir en inglés, su idioma materno, le hace menos "escritor africano".

Cuenta Wainaina, que ha muerto de un ataque al corazón, según informaba Nairobi news, que cuando vio en la tele el entierro de Jomo Keniatta, el primer presidente de su país, alucinó con los tambores y danzas que le rindían homenaje, porque la música que él escucha era muy distinta: Abba, Boney M., Kenny Rogers, Lionel Richie y, sobre todo, Michael Jackson como tantos otros adolescentes en cualquier parte del mundo. Estas confesiones no encajan con la idea que muchas personas tienen de África, rompen muchos tópicos sobre el continente.

Ese es el mayor legado que Wainaina deja tras de sí: enseñarnos a escribir sobre África sin caer en los estereotipos. Una idea que desarrolló en ‘Kwani?’ una revista que fundó en Nairobi tras ganar en 2002 el Caine Prize for African Writing con un relato titulado ‘Discovering Home’. Fue en sus páginas donde empezó a desarrollar sus críticas a la forma en que los corresponsales extranjeros y las grandes ONG cuentan África. Todas sus opiniones las sistematizó en un libro que llevó por título ‘How to write about Africa’ (‘Cómo escribir sobre África’) donde con mucha ironía resume, en 10 páginas, todos los errores que se cometen cuando se busca “la historia más africana, más negra”; o “el niño más negro, más hambriento y de ojos más grande de Oxfam; el más salvaje de los salvajes africanos con vida, violando salvajemente a las más mutiladas de las chicas genéticamente mutiladas, etcétera”, como más tarde también recogió en ‘Algún día escribiré sobre África’.

En 2014, publicó un capítulo de ‘Algún día escribiré sobre África’ que no se había atrevido a hacer mientras su madre vivía: ‘I am a homosexual, mum’ (‘Soy homosexual, mamá’) con el que hizo pública su condición sexual. Desde entonces ha desarrollado un intenso activismo en favor de los derechos LGTBI, sobre todo en su país de origen, aunque desde hacía tiempo pasaba largas temporadas en Estados Unidos. En mayo de 2018 anunció en redes sociales que había pedido la mano a su novio nigeriano con el que vivía desde 2012 y preparaban la boda que se iba a celebrar en Sudáfrica.

En los últimos años ha estado muy activo en redes sociales y ha participado en conferencias y charlas. En muchas de ellas ha criticado intensamente el deseo de muchos africanos, especialmente de la clase media, de parecerse a los europeos y de que África se parezca cada vez más a Europa. Siempre guiado por su gran ironía, publicó una serie de vídeos donde habla de la falta de imaginación de sus conciudadanos y pide a la clase media africana que libere su imaginación.

Hace años dijo estar enfermo, pero nunca aclaró la naturaleza de su enfermedad. Muchos de sus seguidores achacaron a este hecho que no publicase nada nuevo desde 2011 a pesar de las promesas hechas al respecto. “La vida tiene urgencia cuando se alza ante la muerte”, escribió Wainaina en ‘Algún día escribiré sobre África’ y quizás por eso vivió tan intensamente sus últimos años sin dejar de provocar un solo momento a su audiencia con la valentía que siempre le ha caracterizado.

#hemeroteca #inmemoriam | Fallece el escritor y activista LGTBI keniano Binyavanga Wainaina

Imagen: El Diario / Binyavanga Wainaina
Fallece el escritor y activista LGTBI keniano Binyavanga Wainaina.
EFE | El Diario, 2019-05-22

https://www.eldiario.es/cultura/Fallece-activista-LGTBI-Binyavanga-Wainaina_0_901859985.html

El escritor keniano y conocido activista por los derechos del colectivo LGTBI (Gais, Lesbianas, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales) Binyavanga Wainaina murió este martes en un hospital de Nairobi a causa de un derrame cerebral, confirmó hoy su familia.

Wainaina, de 48 años, sufrió su primer derrame en 2016, el mismo año en el que confesó, durante el Día Mundial contra el Sida, ser seropositivo. "Lo que dije es cierto. ¡Soy VIH positivo y feliz! Eso es todo lo que puedo decir", dijo entonces en su cuenta de Twitter.

Además, se convirtió en una de las primeras figuras públicas africanas en revelar su homosexualidad en el año 2014, lo que causó un gran debate en Kenia frente al discurso dominante de que ser gay es algo "antiafricano".

Autor de las divertidas memorias "One day I will write about this place" ("Un días escribiré sobre este lugar"), ese mismo año fue nombrado por la revista ‘Time’ como una de las "personas más influyentes del mundo".

El escritor del ensayo satírico "Cómo escribir sobre África" ganó en 2002 el reputado Premio Caine de Literatura Africana, conocido también como el "Booker de África".

En "Cómo escribir sobre África", Wainaina crítica la manera repleta de imágenes preconcebidas y prejuicios que autores extranjeros usan a la hora de hablar de África, con lugares comunes como guerreros, niños famélicos y paisajes de atardeceres rojizos.

"Asimismo, necesitarás un club nocturno llamado Tropicana, donde mercenarios, ricos y malvados africanos, prostitutas, guerrilleros y expatriados se reúnen", narra, con ironía, en la que es considerada quizá su obra más emblemática.

"Termina siempre tu libro con Nelson Mandela diciendo algo sobre arco iris o renacimiento. Porque te importa", sentencia Wainaina, en su crítica sobre los tópicos en los que caen muchos escritores foráneos al hablar de asuntos africanos.

Fundador de la revista literaria keniana "Kwani?", era también un experto en la cocina tradicional y moderna de África y llegó a recopilar más de 13.000 recetas de todo el continente.

viernes, 17 de mayo de 2019

#hemeroteca #lgtbi #lgtbifobia | Africanos LGTBI en Kenia, asfixiados entre la homofobia y la burocracia

Imagen: El País / Refugiadas LGTBI protestan en Nairobi frente a ACNUR
Africanos LGTBI en Kenia, asfixiados entre la homofobia y la burocracia.
Refugiados y solicitantes de asilo del colectivo reclaman una mayor protección ante la violencia homófoba.
Patricia Martínez · EFE | Planeta Futuro, El País, 2019-05-17

https://elpais.com/elpais/2019/05/17/planeta_futuro/1558082731_425691.html

Fuera de la oficina de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) en Nairobi acampan refugiados y solicitantes de asilo y la mayoría son miembros del colectivo LGTBI. Desde Ruanda a los dos Congos, pasando por Uganda o Somalia, su grito es el mismo: una mayor protección ante la violencia homófoba.

A escasos metros de la carretera Waiyaki Way —foco habitual de atascos en el corazón de la capital keniana—, mujeres somalís con coloridos vestidos se protegen del sol bajo un escueto árbol; madres burundesas amamantan a sus hijos; refugiados gais alzan con orgullo la bandera arcoíris. Dos de ellos se plantan un beso.

En la tierra, entre finos colchones y mantas masáis que cubren a niños dormidos, quedan todavía restos de ceniza del pasado 10 de mayo, cuando entre pequeños fuegos y humaradas de gas lacrimógeno la Policía arrestó a al menos 23 de personas por agresión y escándalo público. Los agentes aseguran que bloquearon la carretera; ellos, que actuaron de forma pacífica.

"Estamos aquí para preguntarle [a Acnur] dónde se supone que deberíamos estar", resume la ugandesa Julie Collins Red, de 21 años y que como casi todos los presentes decidió abandonar en algún momento el campamento keniano de Kakuma —que acoge más de 180.000 refugiados— por no sentirse a salvo como una mujer transgénero.

"Viví con miedo hasta cruzar a Kenia por los numerosos asesinatos en Uganda del colectivo LGTBI (Lesbianas, Gais, Transgénero, Bisexuales e Intersexuales)", explica Red, vestida con un abrigo de plumas rojo, medias oscuras y tacones de leopardo falso, pese al calor. "Llegué en agosto de 2018, pero desde entonces Acnur no ha trabajado en mi caso. Dicen que tienen las manos atadas y que es una cuestión del Gobierno (keniano)", asegura.

Aunque Kenia, al igual que otros 32 países africanos, considera la homosexualidad ilegal, sí que reconoce el derecho de asilo a quienes se sientan perseguidos por su orientación sexual o identidad de género. Sin embargo, una vez dentro de sus fronteras les obliga a permanecer en dos áreas designadas: el campamento de refugiados de Kakuma o el de Dadaab, en el noreste del país.

"Es algo que llevamos escuchando desde 2016: casos de refugiados LGTBI en Kakuma a los que han intentado quemar en sus casas, a los que han golpeado, por lo que un gran número ha tenido que ser realojado en Nairobi o en otras partes de Kenia", confirma a Efe el investigador para África de Human Rights Watch (HRW) Otsieno Namwaya.

"Sin embargo, una vez fuera, cuando la comunidad descubre que son gais, vuelven a ser objeto de violencia y, por ello, le están pidiendo a Acnur una mayor protección, algún tipo de seguimiento", matiza Namwaya.

Sin salir del armario
El congoleño Katila Paul Servent, de 29 años, lo sabe muy bien. Dejó atrás su Goma natal en 2010 y durante los ocho años siguientes vivió en Kakuma, donde asegura que, en lugar de ser bienvenido, sufrió amenazas, agresiones y fue encarcelado en repetidas ocasiones por la Policía.

Como bisexual, llegó incluso a casarse con una mujer, con la que ahora tiene dos hijos de ocho y nueve años, a fin de conseguir cierta protección y pasar desapercibido ante las miradas ajenas.

En 2018, tras más de 10 entrevistas con Acnur y las autoridades kenianas, consiguió la condición de refugiado, con la que hoy anhela, como los otros cientos de acampados, ser reasentado junto a su familia en un tercer país.

"Los que pagan algo de dinero, aunque no sea una gran cantidad, consiguen ser reubicados antes", critica Servent, sumándose a las voces que tachan de corrupto a este organismo de la ONU.

No obstante, el sueño de alcanzar Europa, EE UU o Australia es una opción solo disponible para una exigua minoría. Según los últimos datos de Acnur, en 2018 solo fueron reasentados 55.692 refugiados de los aproximadamente 1,2 millones que lo necesitan: menos de un 5% en todo el mundo.

Así, los refugiados LGTBI que no aspiran a abandonar Kenia en un futuro próximo se ven obligados a vivir de forma discreta en el seno de una sociedad conservadora, a no llamar demasiado la atención, a no salir del armario en público.

"Esperaba algo mejor en Kenia", reflexiona la ugandesa Aisha Nakakande, de 25 años, que se vio forzaba a huir de Uganda cuando su círculo cercano se enteró de que era lesbiana. "Los kenianos son homófobos. No les gustamos en absoluto, te lo prometo", subraya.

"Me cogieron con mi novia y nos pegaron, nos hicieron de todo", recuerda sobre el día que dejó de hablarse con su familia. Sus padres no saben que cruzó la frontera a Kenia y que hoy duerme al raso frente a Acnur; su novia tampoco. "Yo solo corrí. Cuando te están pegando, acosando, te quieren matar, solo corres", rememora.

Una gran parte de los casi 200 refugiados LGTBI contabilizados por Acnur en el campamento de Kakuma proceden de Uganda, donde una ley contra la homosexualidad firmada por el presidente Yoweri Museveni en 2014, e invalidada meses después por el Constitucional, penaba con la cadena perpetua las relaciones homosexuales.

Por ello, muchos empezaron a ver en Kenia una especie de salvavidas, donde la ley colonial que establece penas de hasta 14 años de prisión raramente se aplica y que, además, el próximo día 24 podría convertirse en el nuevo frente pro-LGTBI de África, si finalmente el Tribunal Superior de Nairobi despenaliza estos actos.

"También somos personas"
Lejos de la farragosa burocracia, el rechazo social y las leyes centenarias que tildan las relaciones homosexuales como actos contra natura, estos solicitantes de asilo y refugiados LGTBI solo quieren recibir un trato equitativo, pues como repiten hasta la saciedad, lo que ellos sienten es tan natural como lo que siente un heterosexual.

"Todos te dicen que eres un niño, pero a medida que vas creciendo te vas dando cuenta de que no eres quien dicen. Tu yo interior es femenino. Te gustan los vestidos, te gusta tu ser femenino y no el masculino", explica Red, quien reconoce que a lo largo de su vida ha intentado suicidarse en tres ocasiones, en momentos en los que muchos de sus amigos LGTBI estaban presos en Uganda.

Para Namwaya, tanto el Gobierno keniano como Acnur han fracasado de forma significativa, pues ni el primero ha sido "amigable a la hora de apoyar a la comunidad refugiada en Kenia, no solo LGTBI, sino refugiada", mientras el segundo se ha mostrado "insensible" a las preocupaciones de esta comunidad dentro y fuera de los campamentos.

"En lugar de darme 6.000 chelines (unos 53 euros que Acnur les entrega como ayuda para el pago de un alquiler), que me lleven a un sitio que sea seguro", urge Nakakande, que puntualiza: "Aunque (seamos) refugiados, también somos personas. Tenemos sangre roja en nuestras venas, así que, al menos, que nos traten como seres humanos".

"Me gustaría ir a cualquier país que sea más seguro y que respete a los trans", continúa Red, pese a que no consigue mencionar ninguno en concreto. "Solo he oído que en América matan a muchos", dice.

Subida en sus tacones de leopardo falso afirma dos cosas: que ama su vida y que confía en Dios para que un día cambie su suerte y pueda vivir como una mujer plena. "Jesús —medita— no condena a ninguna persona gay o transgénero. Él estuvo aquí para salvarnos a todos".

lunes, 4 de marzo de 2019

#hemeroteca #cine #lesbianismo | Una película sobre lesbianas prohibida en Kenia gana el 'Oscar africano'

Imagen: 20 Minutos / Fotograma de 'Rafiki'
Una película sobre lesbianas prohibida en Kenia gana el 'Oscar africano'.
EFE | 20Minutos, 2019-03-04
https://www.20minutos.es/noticia/3578224/0/una-pelicula-sobre-lesbianas-prohibida-kenia-gana-oscar-africano/

La actriz Samantha Mugatsia, protagonista del filme Rafiki, prohibido en Kenia por supuestamente fomentar el lesbianismo, recibió este sábado el premio a la mejor actriz en FESPACO, el Festival Panafricano de Cine y de Televisión de Uagadugú, en Burkina Faso, conocido por su relevancia como el 'Oscar africano'.

"Que 'Rafiki' gane mejor actriz en FESPACO es monumental. No solo es un reconocimiento del arte keniano y añade a Kenia a la historia del cine africano, sino (que también es) un gran reconocimiento de la libertad de expresión dentro de África", expresó hoy la directora de este largometraje, Wanuri Kahiu, vía Twitter.

Fuera de sus fronteras, esta película supuso el estreno de Kenia en el Festival de Cannes, compitiendo el pasado mayo en la sección 'Una Cierta Mirada'; la segunda en importancia del certamen.

Causante de gran controversia por representar una relación amorosa entre dos jóvenes lesbianas, Kena (Samantha Mugatsia) y Ziki (Sheila Munyiva), ‘Rafiki’ fue vetada al público en su país en abril, según el Consejo de Clasificación de películas de Kenia (KFCB), por "su contenido homosexual".

Sin embargo, como prerrequisito para que pudiera ser considerada para los premios Oscar, la censura tuvo que ser levantada y ‘Rafiki ‘se proyectó durante una semana a finales de septiembre en unas pocas salas de cine del país, días en los que cientos de kenianos abarrotaron los teatros.

"La gente cuando piensa en homosexualidad solo piensa en la parte sexual, pero esta película se centra en la relación humana entre dos personas, y te hace comprender que lo que ellas sienten puede sucederle también a tu hermana o a tu hermano", aseguró tras ver este filme el espectador, Okaka Felix.

En Kenia, las relaciones entre personas del mismo sexo están penadas con hasta 14 años de prisión y hasta hace no mucho era constitucional realizar al sospechoso un examen anal como prueba de su condición de homosexual.

El pasado 22 de febrero, el Tribunal Superior de Nairobi aplazó hasta finales de mayo una sentencia histórica que debía haberse pronunciado sobre si los artículos 162 y 165 del Código Penal, que prohíben las relaciones homosexuales en el país, son o no inconstitucionales al ser origen de discriminación.

viernes, 22 de febrero de 2019

#hemeroteca #homofobia | Kenia aplaza la decisión sobre la despenalización de las relaciones homosexuales

Imagen: El Diario / Activismo LGTBI en Kenia
Kenia aplaza la decisión sobre la despenalización de las relaciones homosexuales.
El veredicto que se esperaba para este viernes se ha retrasado por un "alto volumen de trabajo", según uno de los tres magistrados que deben pronunciarse. Colectivos LGTBI alegan la inconstitucionalidad de artículos del Código Penal que son causa de discriminación y persecución homófoba.
EFE | El Diario, 2019-02-22
https://www.eldiario.es/internacional/Kenia-dictamen-despenalizacion-relaciones-homosexuales_0_870712987.html

El Tribunal Superior de Justicia de Nairobi, que debía haberse pronunciado este viernes sobre la constitucionalidad de los artículos del Código Penal que prohíben las relaciones homosexuales, ha atrasado su veredicto hasta el próximo 24 de mayo. Uno de los tres magistrados ha justificado el atraso del fallo "por el gran volumen de trabajo".

Se trata de un juicio histórico por el que diversos colectivos LGTBI llevan luchando desde 2016, año en el que interpusieron un recurso alegando que los artículos 162 y 165 del Código Penal eran causa de discriminación y persecución homófoba.

"Hemos tenido algunos desafíos, uno de nuestros colegas todavía está de baja, el otro está fuera de Nairobi, mientras que dos de nosotros estamos involucrados en otros procesos de más de tres jueces. No es una tarea fácil reunirnos a todos", se ha disculpado este viernes en la Corte Superior de Nairobi el juez, Chacha Mwita. Al tratarse de un caso que afecta a la Constitución, serán tres magistrados y no uno los que anuncien el veredicto.

Dichos artículos, que datan de la época colonial, establecen penas de hasta 14 años de prisión por "conocimiento carnal contra natura", eufemismo con el que se sancionan las relaciones homosexuales en una treintena de países africanos.

La abogada Sande Liguyya, que representa a los diversos colectivos LGTBI, ha declarado a las puertas del juzgado que este atraso supone una "decepción", pero se ha mostrado optimista de cara al futuro veredicto ya que "la sociedad keniana está dispuesta al diálogo".

En 2017, la activa comunidad LGTBI keniana ya consiguió que se prohibieran las revisiones médicas anales a sospechosos de haber mantenido relaciones sexuales y en 2015 logró que se reconociera el derecho de asociación de este colectivo.

Sin embargo, hay quienes todavía se muestran opuestos a esta despenalización —en un país de una mayoría cristiana conservadora— entre ellos, el presidente keniano Uhuru Kenyatta, quien rechaza que la homosexualidad sea una característica africana y que los derechos LGTBI sean un "tema candente" en Kenia.

miércoles, 9 de mayo de 2018

#hemeroteca #ablacion | Nice Nailantei, la guerrera masái que quiere acabar con la mutilación genital femenina en Kenia

Imagen: El Diario / Nice Nailantei
Nice Nailantei, la guerrera masái que quiere acabar con la mutilación genital femenina en Kenia.
Nice Nailantei Leng’ete es la embajadora contra la mutilación genital de Amref Health Africa, ONG galardonada con el Princesa de Asturias de Cooperación 2018. Huyó dos veces de su ceremonia de mutilación genital y hoy es una destacada líder que ha salvado a unas 15.000 niñas de esta práctica. La revista ‘Time’ acaba de incluirla en su lista de las cien personas más influyentes del año.
Maribel Hernández | El Diario, 2018-05-09
https://www.eldiario.es/desalambre/kenia-mutilacion_genital_femenina-ablacion_0_769224276.html

Escapar era la única manera de convertirse en "la mujer de sus sueños". Nice lo hizo dos veces. A la misma hora. En torno a las cuatro de la madrugada. Después de la ducha con agua fría que precede al ritual a modo de anestesia. Escondida en el mismo árbol. La primera vez, con su hermana. La segunda, sola. "Sabía que si luchaba por mí, tal vez algún día podría hacer por otras chicas de mi comunidad lo que no pude hacer por mi hermana", cuenta a eldiario.es.

Aquella primera vez tenía ocho años. Hoy Nice Nailantei Leng’ete es una joven masái de 27 que no se imagina en ningún otro empleo que no sea el que realiza para Amref Health Africa, la ONG galardonada con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2018. Trabaja como promotora de unos ritos de paso alternativos, con comunidades masái y samburu de Kenia y Tanzania. En ellos no hay "corte", se bendicen libros.

En los últimos siete años, estiman que han salvado a unas 15.000 niñas de la mutilación genital femenina. Lejos de ser consideradas una vergüenza y deshonra para sus familias -estigma que Nice sufrió durante años- ahora son respetadas, prosiguen con sus estudios y no contraen matrimonio a edades tan tempranas. Ser la impulsora de este "movimiento", como ella lo denomina, la ha llevado a aparecer recientemente en el listado de las 100 personas más influyentes de 2018 de la revista 'Time'. El camino ha sido largo.

"Si lloras durante el 'corte' nadie se casará contigo"
Las Naciones Unidas calculan que alrededor de 200 millones de mujeres en todo el mundo han sido mutiladas genitalmente, una práctica que persiste en al menos 27 países africanos, pese a ser ilegal en muchos de ellos. El último en sumarse a esta tendencia ha sido Liberia, que anunció el pasado mes de enero su prohibición, aunque solo durante un año. Gambia y Nigeria ilegalizaron la práctica en 2015.

La mutilación genital femenina está prohibida en Kenia por ley desde 2011. Según la última encuesta nacional demográfica y sanitaria, su prevalencia es del 21% en mujeres de 15 a 49 años y del 11% entre los 11 y 15 años. No obstante, se trata de una tradición arraigada entre la población masái, donde el porcentaje de mujeres que la han sufrido supera el 70%.

En su aldea natal, Noomayianat, el rito de paso o ‘emuatare’ marca la transición de la infancia a la edad adulta: la extirpación del clítoris las convierte en "mujeres". Antes de su propia ceremonia, concebida como una celebración, las niñas asisten durante un tiempo como espectadoras en una especie de entrenamiento para "ver cómo las otras niñas son fuertes". Desde pequeñas se les inocula la idea de que no deben llorar. Por supuesto, tampoco desobedecer.

Nice lo estuvo viendo durante un año. "Quieren prepararte. No puedes llorar, ni siquiera debes moverte, tienes que ser fuerte. Si lloras durante el 'corte' entonces ningún hombre se casará contigo porque eres una cobarde", explica.

A ella, este entrenamiento le sirvió para entender lo que no quería. "Antes de mi ceremonia había visto morir a una chica por culpa de la circuncisión, recuerdo que sangraba mucho. La mayoría de las chicas de mi edad ya no volvían a la escuela, se casaban, por eso decidí dar ese paso y luchar".

La primera huida fue junto a su hermana mayor. Eran huérfanas y su tío había preparado el rito –son celebraciones muy costosas- para ellas y sus tres primas. Se escondieron en lo alto de una acacia durante más de dos horas. Cuando bajaron, caminaron 17 kilómetros hasta la casa de una tía materna.

"Nos dijo que estábamos creando problemas, que vendrían y nos pegarían a nosotras y a ella. Nos quedamos allí una semana. Mi tío llegó con un grupo de hombres, nos golpearon y amenazaron, que si no accedíamos a ser circuncidadas moriríamos, que traeríamos la vergüenza a toda la comunidad. Después de eso mi hermana me dijo que no podíamos estar siempre huyendo", relata.

La segunda vez escapó sola. Su hermana le prometió que no la delataría. A ella la mutilaron. Abandonó la escuela y a la edad de 12 años se casó con un hombre mayor. Tiene tres hijos. Nice lo escuchó todo desde el árbol. En esa ocasión, decidió ir a casa de su abuelo. Lloró. Era demasiado joven, quería estudiar. Le juró que se marcharía y jamás regresaría, que acabaría convertida en una niña de la calle. La mediación de su abuelo ante su tío fue determinante, la autoridad de los ancianos es incuestionable en las comunidades masái.

Y así, año tras año, consiguió ir posponiendo el momento y continuar en la escuela. Acabó el instituto y fue a la universidad. Nice cumplió su deseo, el precio fueron la soledad, las burlas y el rechazo: "Era un mal ejemplo".

Hasta que Amref Health África llegó a Noomayianat. Buscaban a una chica que supiera leer y escribir para participar en un programa de capacitación. A los ancianos no les quedó más remedio que elegirla. "No era la mejor opción, porque había desobedecido, pero era la única".

"Cuando los guerreros vieron que era mujer, se fueron"
Tras la experiencia, formada en temas de salud sexual y reproductiva, comenzó a trazar su plan para acabar con esta práctica entre los suyos. En él había una pieza esencial: los hombres. "En mi comunidad son los hombres quienes toman las decisiones así que por mucho que demos información a las mujeres y a las niñas necesitamos que ellos se involucren en nuestro trabajo", reconoce.

Decidió comenzar por los ‘morans’, los jóvenes guerreros masái, a quienes se les permite la poligamia. "Ellos son los futuros maridos, quienes te dirán que no puedes casarte por no estar circuncidada, por no considerarte una mujer". Tardaron dos años en consentir hablar con ella. "En mi primera reunión eran 14 y cuando vieron que yo era una mujer se levantaron y se fueron. Solo quedaron dos. Pero nunca me rendí", recuerda la activista.

Con el tiempo y la complicidad de algunos jóvenes pudo llegar a los ancianos, formar a hombres que hablaran con otros hombres y organizar debates abiertos, también con mujeres, en los que discutir cuestiones sobre desarrollo comunitario, VIH, educación sexual y poco a poco ir introduciendo el tema de la mutilación genital, el matrimonio forzado o los embarazos en adolescentes. Nice logró convencerles de que mutilar a las niñas no es bueno para el desarrollo, que es mejor educarlas.

Una vez comprendido el problema, sería más fácil encontrar solución. "Las soluciones tienen que venir desde la comunidad. Cuando les das la información y lo entienden, buscan las alternativas. Los ritos de paso alternativos surgieron desde la comunidad", comenta.

La alternativa: de extirpar el clítoris a los libros
El problema no es la ceremonia, sino la mutilación y las consecuencias de este acto sobre la salud y la vida de las mujeres. "Queremos conservar nuestra cultura, no estamos diciendo que todo sea malo", matiza. Los ritos de paso alternativos celebran la cultura y la identidad masái. "La fiesta es la misma, la comida, la cerveza tradicional, la gente baila, canta, llevamos los trajes rojos típicos, tan solo reemplazamos el corte por educación", explica.

"Durante tres días, reunimos a las niñas y las capacitamos en temas de salud, educación, derechos sexuales y reproductivos y después de este proceso tenemos la ceremonia. Se bendicen libros y reciben la bendición de los ancianos. Pero en el buen sentido, no para ir a cuidar a un marido o hijos sino para convertirse en personas importantes, en la persona que quieran llegar a ser", resalta con orgullo.

La activista reconoce que "no es fácil 100%". "Todavía hay chicas que escapan de sus familias y acuden a nosotras, tenemos la presión de otros hombres… Eso significa que aún hay mucho por hacer". En este sentido, Nice sueña con disponer algún día de un refugio donde poder acoger a las niñas que huyen.

"También quiero abrir una escuela para chicas y para empoderar a las mujeres, un lugar donde puedan recibir formación en actividades productivas que generen ingresos", proyecta. Por el momento, ya está trabajando en una academia para líderes. Cada año tiene previsto capacitar a 50 niñas de las distintas comunidades con las que trabaja para que se conviertan en modelos a seguir. "Necesitamos voces jóvenes, yo no puedo seguir siendo el modelo en los próximos 40 ó 50 años".

Veinte años después de la huida que hizo de ella un mal ejemplo para otras niñas, Nice Nailantei recorre el mundo como embajadora de la lucha contra la mutilación genital femenina. Los ancianos de su comunidad han reconocido su fortaleza otorgándole un ‘esiere’, el bastón negro que simboliza liderazgo entre los masái. Es la primera mujer en tenerlo. "Tenemos que celebrar las pequeñas victorias, apreciar los logros, por pequeños que sean. Así podremos hacer grandes cosas".

viernes, 10 de noviembre de 2017

#hemeroteca #homofobia | Kenia culpa al turismo gay de un encuentro sexual entre leones machos

Imagen: El País
Kenia culpa al turismo gay de un encuentro sexual entre leones machos.
El responsable del organismo censor asegura que los animales han copiado “los comportamientos de parejas del mismo sexo” y opina que se encuentran poseídos por “fuerzas demoníacas”.
El País, 2017-11-10
https://elpais.com/internacional/2017/11/10/mundo_global/1510319149_490602.html

La censura sobrevuela también la conducta de los animales que viven en libertad en territorio keniano. O al menos de dos leones machos que fueron descubiertos en el parque natural Masai Mara, al sur del país, por la cámara del fotógrafo especializado Paul Goldstein la semana pasada. Su único pecado, a ojos de Ezekial Mutua —el actual responsable del Instituto de Clasificación de Películas de Kenia (KFCB en sus siglas en inglés)— es encontrarse uno encima del otro en posición de apareamiento en una apartada zona de maleza. "Su conducta es extraña y creo que la única explicación es que los animales hayan visto a parejas homosexuales en conductas impropias cuando éstos visitan el parque", afirmó en unas declaraciones recogidas por un periódico local de la capital.

Mutua, que ha provocado un revuelo de indignación en las redes sociales, fue más allá y sostuvo que los leones también pueden ser conducidos por "fuerzas demoníacas" debido a que los demonios "no sólo poseen a las personas". Este funcionario es una figura conocida en Kenia al posicionarse en contra de la comunidad LGTB unido a su afán por prohibir cualquier película en la que se promuevan valores relacionados con la homosexualidad. Todo ello le ha valido el calificativo de "policía de la moralidad". Una forma de ejercer su oficio que también extrapola a Twitter: "Los científicos deberían estudiar este comportamiento. Como en las personas, el principal propósito del sexo es la procreación", escribía el pasado 2 de noviembre.

Una afirmación que concuerda con la pretensión del organismo que gestiona, amparado por el Ministerio de Deportes y Cultura, de promover "los valores nacionales" y proteger a los más pequeños de "contenidos dañinos". El último programa televisivo que no ha pasado el corte ha sido ‘Andi Mack’, del canal Disney Channel. La serie, que acaba de estrenar su segunda temporada, trata sobre la identidad sexual de uno de sus personajes principales. "Los niños deben recibir la información adecuada de que la familia consiste en la unión entre personas de sexo opuesto", sostuvo Mutua en otro tuit y añadió que "ningún programa infantil con contenido gay se emitirá en el país".

Sin embargo, Mutua ha ido un paso más allá para encontrar una explicación a la "inusual conducta" entre los leones de Masai Mara. "Ambos necesitarían terapia, porque los animales no ven películas". En un momento de la entrevista, incluso, el funcionario deja la puerta abierta a la posibilidad de que fueran dos mamíferos del sexo contrario: "Me gustaría disponer de sus registros para confirmar si son realmente dos leones machos". Hasta 2010, se habían registrado en el mundo cerca de medio millar de especies que mantenían algún tipo de actividad sexual entre miembros del mismo sexo.

Algunos usuarios de Twitter no han tardado en mostrar su rechazo a las deducciones vertidas por Mutua. "Ve y aíslalos tú mismo si eres lo suficientemente hombre", escribía un usuario después de que el funcionario opinara que a estos animales "habría que apartarlos del resto". Otros, argumentaban sobre su trabajo de censor: "Deberías prohibir los programas con robos, violencia y tiroteos porque también son ilegales en Kenia".

Según recoge Amnistía Internacional, el Tribunal Superior de Mombasa confirmó el pasado junio la legalidad de "practicar exploraciones anales" a hombres sospechosos de mantener relaciones entre ellos. Una sentencia que vulnera el derecho a la intimidad como estipula el derecho internacional. En la actualidad, Kenia es uno de los 18 países africanos que imponen penas de hasta 14 años por este tipo de actos. De momento, la censura no ha llegado al mundo animal en libertad.

lunes, 13 de marzo de 2017

#hemeroteca #testimonios | La granja en África de Jonah

Imagen: El Periódico / Jonah Kipkemoi
La granja en África de Jonah.
El ganador sorpresa del maratón de Barcelona quiere comprar vacas para alimentar a su pequeño hijo.
Joan Carles Armengol | El Periódico, 2017-03-13
http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/granja-africa-jonah-vencedor-maraton-barcelona-5892409

Su vida parece de película. "Yo tenía una granja en África al pie de las colinas de Ngong...", comenzaba la novela de Karen Blixen que dio pie a la película ‘Memorias de África’. Jonah Kipkemoi Chesum, ganador sorpresa del maratón de Barcelona, podrá decir pronto lo mismo a poco que le vaya bien. No será en las colinas de Ngong, sino en Itén, la localidad del Valle del Rift (Kenia) donde ha vivido siempre. Pero el sueño es el mismo, tener una granja (‘shamba’ en suajili) con muchas vacas para alimentar a su naciente familia.

Si su representante, el inglés James Ruskin, le consiguió a Jonah un viaje a Barcelona, fue para ganar unos cuantos dólares haciendo de ‘liebre’, es decir, marcando el ritmo adecuado a los favoritos para que lleguen en el tiempo previsto a la meta. Con esos 3.000 euros tenía un solo objetivo: comprar una vaca para alimentar a su pequeño hijo de seis meses, con el que vive en una de esas clásicas y modestas chozas con el techo de chapa que pueblan Itén.

Pero la ‘liebre’ se convirtió en galgo y, al verse con fuerzas y con los ‘cracks’ a los que teóricamente tenía que ayudar fuera de juego, el keniano de 28 años decidió seguir hasta el final para culminar, triunfal, el primer maratón de su vida. Una victoria que le reportará 10.000 euros más, al haber parado el crono por debajo de las dos horas y 9 minutos. De haberlo hecho por debajo de las 2.07, el premio se habría doblado.

Incendio fatal
Con esos 13.000 euros que se llevará de vuelta a Itén, Jonah Kipkemoi Chesum podrá comprar más de una vaca, desde luego. Quizá podrá poner las bases de esas soñada ‘shamba’ por todos los atletas de fondo kenianos que florecen en el Valle del Rift. A la espera de que su representante le vuelva a conseguir una carrera en Europa -una vez recuperado del tremendo esfuerzo de ayer, para junio o julio-, el atleta que ayer dio una de la sorpresas más tremendas mejorará sus condiciones de vida en Kenia y verá revertir una vida dura que se le complicó desde muy pequeño.

Porque Jonah, además de ser la primera ‘liebre’ capaz de ganar en maratón de Barcelona en 39 ediciones, es también el primer atleta oficialmente paralímpico en conseguirlo. De niño, se vio inmerso en un incendio que le provocó quemaduras en la parte derecha de su cuerpo y una deformación muy visible en la mano derecha. A los Juegos de Londres 2012 acudió como paralímpico en la categoría T46 y corrió los 800 (fue 6º) y los 1.500 metros (7º). El año pasado le cambiaron de categoría, a la T47, que solo contempla pruebas de velocidad y salto de longitud, por los que decidió cambiar los Juegos Paralímpicos de Río por una carrera de medio maratón en Cardiff, donde en octubre logró la mejor marca de su vida (1.02.04). Un registro que avanzaba sus posibilidades en la distancia más larga, que hasta ahora no se había atrevido a completar. Los 2.08.57 de este domingo podrían haber supuesto un esplendoroso récord mundial paralímpico si aún siguiera en la categoría anterior, que ostenta el español de origen marroquí Abderraman Ait Kammouch con 2.26.54. Pero el keniano se ha encontrado con la paradoja de que no existe plusmarca universal en su nueva catalogación.

"Cuando salí del hotel no sabía que ahora sería el vencedor del maratón de Barcelona porque ni siquiera tenía previsto acabarlo. Pero en el kilómetro 35, al verme solo en cabeza y con fuerzas, es cuando he decidido seguir hasta el final", explicaba ayer el keniano. "Yo tenía una granja (‘shamba’) en África...", podrá escribir si algún día decide emular a Blixen y dejar las memorias de una vida de película.

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Tuul, gloria y miseria en el maratón olímpico de Barcelona’92.
El atleta mongol, último en la cita de hace 25 años, no pudo entrar en el Estadio, fue menospreciado por un juez y luego se supo que había sido ciego hasta un año antes de la carrera.
Robert Álvarez | El País, 2017-03-14
http://deportes.elpais.com/deportes/2017/03/13/actualidad/1489434407_941865.html