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domingo, 3 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #trabajosexual | «Después de la pandemia se va a duplicar el número de prostitutas en Sevilla»

Imagen: El Correo de Andalucía
«Después de la pandemia se va a duplicar el número de prostitutas en Sevilla».
Muchas de estas mujeres están en una situación aún más vulnerable que antes por la crisis sanitaria actual.
Verónica Ojeda | El Correo de Andalucía, 2020-05-03
https://elcorreoweb.es/sevilla/despues-de-la-pandemia-se-va-a-duplicar-el-numero-de-prostitutas-en-sevilla-FJ6597351

La prostitución es, a menudo, invisibilizada y escondida en nuestra realidad, sin embargo, existe y ahora en plena crisis sanitaria, también. Estas mujeres están ahora en una situación mucho más vulnerable y difícil de afrontar que antes del confinamiento. No tienen recursos y, a esto se suma, la desinformación y desconexión en la que se encuentran. Antes las veías en las calles o en las carreteras, o estaban en pisos, clubes o grandes prostíbulos, la gran incógnita ahora es dónde y cómo están en medio de un estado de alarma. Una gran parte de estas mujeres se ha quedado sin la posibilidad de obtener ningún ingreso económico y con la dificultad de acceder a algunas de las ayudas. Si las mujeres prostitutas siempre han estado ocultadas, ahora lo están aún más. Esta situación va más allá del debate entre abolicionismo y regularización, va de supervivencia.

La situación de la prostitución está doblemente vulnerada. Por un lado, se encuentra el colectivo inmigrante en situación irregular y, por otro, las mujeres sin ningún ingreso por la situación de confinamiento, con cargas familiares y situaciones muy precarias.

Para conocer más de cerca la situación que están viviendo las prostitutas de Sevilla, hemos hablado con María José Barrera, una de las fundadoras del Colectivo de prostitutas de Sevilla. «Lo estamos pasando muy mal porque no tenemos recursos. Las mujeres nos llaman, incluso, porque no tienen bombona de butano y llevan 3 días sin ducharse. Hoy nos ha llamado una compañera para decirnos que si le podíamos pagar el internet porque se ha quedado aislada en un pueblo». Muchas de estas mujeres se sienten «abandonadas» y cuentan a este periódico que, en muchos casos, no saben a qué tienen «derecho». «Nadie nos informa».

Sara Vicente
, responsable de los programas de trata y prostitución de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, sostiene que «no tienen un lugar donde vivir ni recursos habitacionales, viven donde las explotan y están aisladas. Esto es lo que está pasando. Mientras que exista la prostitución, todo esto va a seguir pasando».

Pese al riesgo que supone seguir ejerciendo la prostitución, a muchas de ellas «no les queda más remedio» y lo hacen «para poder comer», expresa Barrera. Ahora mismo, aunque teóricamente los clubes no funcionan, en la práctica no se sabe a ciencia cierta. APRAMP contactó en las primeras semanas con 13 zonas abiertas (zonas industriales y polígonos), 36 espacios cerrados (clubs situados en autovías y carreteras) y 122 zonas invisibles (pisos donde las mujeres son prostituidas) para conocer la actividad de la prostitución en esta circunstancia y concluyó que «el 80 por ciento de los pisos siguen activos». Estos datos reflejan que hay todavía actividad. «Sigue habiendo una demanda clara y eso es lo que hemos articulado con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», afirma Rocío Mora, directora de APRAMP. «Las mujeres que están en clubes que sí funcionan son víctimas de trata», aclara Barrero.

Deudas en los clubes
En el caso de los clubes, las mujeres están siendo obligadas a pagar por servicios que no están haciendo ahora mismo. «Están generando una deuda enorme por el confinamiento», nos cuenta Barrero. «Cuando acabe esta crisis, las mujeres van a tener que conseguir el doble de clientes que antes para poder pagar la deuda y subsistir. Encima de todo, esto no se considerará proxenetismo porque nosotras somos ‘huéspedes’ y estamos pagando un ‘hospedaje’», añade. De hecho, muchas mujeres al no tener alternativa habitacional o no poder seguir en los clubes «están ahora en las casas de sus clientes para tener un techo y comida».

La prostitución se agravará después del estado de alarma
Otra cuestión es el escenario futuro. Esta situación tan vulnerable para la prostitución puede desembocar en un agravamiento después del estado de alarma. De hecho, Barrera explica que «después de la pandemia se va a duplicar el número de prostitutas en Sevilla». «Nadie nos obliga a ejercer la prostitución, quien nos obliga es el frigorífico vacío, las facturas por pagar y los niños pidiendo. Lo hacemos porque no tenemos otro medio para sobrevivir. Nos explotan económicamente».

Durante estos días de crisis sanitaria, muchos colectivos están en un contexto muy vulnerable. No obstante, «estas mujeres, por la estigmatización que tienen y por la situación de precariedad en la que viven, son aún más vulnerables», destaca Pepa Cabanillas, de la Asociación Pro Derechos Humanos (APDHA). «Existe una gran estigmatización y clandestinidad por no poder dar la cara. Las prostitutas somos triplemente clandestinas: por ser inmigrantes, estar indocumentadas y/o por carencia de padrón», según Barrero.

Ingreso mínimo vital
Hace unos días, el Ministerio de Igualdad amplió el Plan de Contingencia contra la violencia de género durante el confinamiento para reforzar la protección de las mujeres víctimas de explotación sexual, de trata con fines de explotación sexual y de las «mujeres en contexto de prostitución». En esa ampliación del Plan se indica que estas mujeres, cuando cumplan los requisitos acordados, podrán ser beneficiarias del ingreso mínimo vital, aunque se encuentren en situación administrativa irregular. No obstante, Barrero considera que «muchas mujeres no van a pedir esa renta porque no tienen información de que esto está pasando. Qué importa que tengamos derecho a 14 cosas, si no sabemos qué cosas son».

jueves, 24 de octubre de 2019

#hemeroteca #trabajosexual | "Las prostitutas organizadas no hemos tenido nunca el apoyo del movimiento feminista"

Imagen: Diario de Cádiz / Debate sobre trabajo sexual en la Universidad de Cádiz
"Las prostitutas organizadas no hemos tenido nunca el apoyo del movimiento feminista".
La Facultad de Filosofía acoge una mesa redonda sobre trabajo sexual. La intervención de una prostituta sevillana arranca los aplausos de la sala.
Maribel Gutiérrez | Diario de Cádiz, 2019-10-24
https://www.diariodecadiz.es/cadiz/prostitutas-organizadas-apoyo-movimiento-feminista_0_1403260225.html

La mesa redonda ‘Universidad sin censura. Debatir en libertad sobre trabajo sexual’ venía rodeada de polémica. La Universidad de A Coruña canceló el pasado mes de septiembre la celebración de esta jornada tras las protestas generadas y las críticas recibidas, pero el rector de la UCA, Francisco Piniella, defendió la importancia de acogerla.

El máximo mandatario de la institución académica recordó el punto nueve del decálogo de su programa para las elecciones al Rectorado, que incluía “promover una Universidad socialmente responsable, igualitaria, feminista, diversa e inclusiva, comprometida con el medio ambiente y la cooperación internacional”; por lo que afirmó que “no entendemos una universidad pública que no sea feminista. Por eso estamos aquí”.

En la Facultad de Filosofía y Letras se apreciaba más expectación que rechazo en el público asistente. Salvo un par de rifirrafes expresados en voz alta entre dos jóvenes estudiantes y el moderador y una de las invitadas, el acto discurrió sin más problemas.

En él intervinieron el catedrático emérito de Derecho Penal de la Universidad de Cádiz, Juan María Terradillos; la coordinadora del Máster en Estudios de Género, Identidades y Ciudadanía de la UCA, Asunción Aragón; la vicepresidenta de la asociación Páginas Violetas, Teresa Agudo; Isabel Canto, del colectivo feminista Macondo; María Antonia Caro, por parte de Acciónenred-Andalucía; y la cofundadora del colectivo Prostituta Sevilla, Mª José Barrera.

Fue esta última invitada, la última también en tomar la palabra, quien centró toda la atención de la mesa redonda. El resto de intervinientes daban vueltas sobre el concepto de prostitución; su evolución en distintos momentos de la historia; las alternativas que existen para abordarlo; el feminismo o la igualdad; pero fue la voz, alta y clara, de María José quien arrancó los mayores aplausos en la sala.

Ella, prostituta, hablaba descarnada y sincera sobre este colectivo. “En ningún país del mundo se ha conseguido acabar con la prostitución”, reconoció, entonces “el debate está en si en ejercerla de manera clandestina o legal”. María José denunció que en España “la prostitución está regularizada para la patronal, pero las putas no tenemos derecho a nada”. Reclamó que se les trate igual que a los dueños de los pubs de alterne o de las salas de fiestas que acogen chicas de compañía y gritó que “duele que las putas organizadas seamos consideradas el cáncer del feminismo. No tenemos el apoyo del movimiento feminista. Queremos que vuestras hijas no se vean en una situación así sin armas para defenderse”.

María José subrayó que “las mujeres que se meten ahora en este mundo están saliendo de las colas del Instituto de la Mujer, de las colas de los Asuntos Sociales, de la cola de la pobreza”.

Sus críticas también iban dirigidas a los partidos políticos, a las administraciones, a las entidades sin ánimo de lucro que les ayudan e incluso a las fuerzas y cuerpos de seguridad. “La policía nos dice que no podemos denunciar una violación porque son gajes del oficio. Las asociaciones sólo nos hacen análisis de sangre y nos dan condones. Y los partidos siguen dando licencias a bares de alterne y multando a más prostitutas que a clientes”.

“No ha habido una campaña publicitaria que haya conseguido restarnos a ningún cliente” y suplicó la empatía de las mujeres que se consideran feministas. “Lo único que quiero es que no seáis inhumanas con nosotras”.

viernes, 8 de marzo de 2019

#hemeroteca #mujeres #trabajosexual | María José Barrera: “Las putas no pedimos permiso; pedimos paso”

Imagen: El Nacional / María José Barrera
María José Barrera: “Las putas no pedimos permiso; pedimos paso”.
Anna Solé Sans | El Nacional, 2019-03-08
https://www.elnacional.cat/es/sociedad/huelga-feminista-maria-jose-barrera-putas-pedimos-paso_361374_102.html

“A las putas nos quieren sacar del movimiento feminista porque políticamente no interesamos”. Así se expresa la exprostituta y fundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, María José Barrera. “El movimiento feminista no quiere que las trabajadoras sexuales formemos parte de él”.

Barrera explica que no las dejan participar y opina que el 8-M es abolicionista. “Estamos diciendo que el 8-M haremos huelga de consumo, de educación, pero nadie dice nada de las putas”. Cuenta que el año pasado, fueron a la manifestación de Sevilla con sus hijos con las caras tapadas: “No éramos bienvenidas. Nos hacían fotos como si fuésemos algo raro, nos mapeaban en las redes sociales. El día del orgullo salimos con una pancarta y vinieron en busca de nosotras. Las abolicionistas parecían paparazzis”.

Así, reclama que “no somos un colectivo vulnerable porque tenemos unos ovarios como dos carretas. Somos un colectivo marginado por la sociedad. Por los políticos, por los colectivos feministas, estamos olvidadas por los sindicatos…”.

Los estudios indican que hasta el 90% de las prostitutas que ejercen esta actividad lo hacen de manera forzada. Pero Barrera no está de acuerdo. “¿Estos datos de dónde los sacan? Los da la policía. ¿Y cómo cuentan? 1, 2, 3, 4 y 45 son víctimas de trata. Cuando lo seríamos todas. Las 'víctimas de trata' son inmigrantes no documentadas. Nosotras no hablamos. Entran y te separan”. Y expone que “cuando llegan, no sé si te habrás dado cuenta, pero en las redadas las mujeres salen menos difuminadas. Al hombre y a la mujer les tapan la cara, pero a las mujeres menos. Y cuando las enseñan apuntan a la ropa, tetas y culo. ¿Eso no cosifica el cuerpo?”.

Barrera cuenta que el ejercicio libre y consentido de la prostitución no es delito y que quienes la trabajan no son víctimas. Resalta que simplificar y confundir la trata de seres humanos o la violencia de género con la prostitución, no contribuye a proteger a las verdaderas víctimas de estos delitos.

“¿A mí sólo me invaden mi cuerpo cuando soy puta?”, se pregunta. “Mira, no. También cuando mi novio me obliga a follar. También cuando vives con un maltratador y estás aguantando sabiendo que es un maltratador y tienes que mantener relaciones sexuales con él. No lo dejas porque no tienes alternativa laboral. Cuando decidimos que con nuestro cuerpo hacemos lo que nos da la gana es porque tenemos derechos. Las putas pedimos derechos”.

“Nos hacen las pruebas del sida en guetos”
Barrera comenta que las prostitutas evitan ir a los servicios sociales por miedo a que les quiten sus hijos. Aun así, remarca que se pueden organizar "como cualquier mujer monoparental. Un niño va al cole a tomar las clases lectivas, pero ¿cuántas hacemos uso de la guardería, del comedor o alguna extraescolar para ganar más tiempo?”.

“Y no he terminado”, subraya. Porque tomar la decisión de ir a los servicios sociales o no, no es para Barrera lo más difícil. Una de las otras cosas que preocupa a las trabajadoras sociales es el hecho de ir al médico. “Tú llegas allí y le dices que eres puta. A partir de entonces, todo lo que tu tengas está relacionado con el coño. Te duele una muela y está relacionado con eso. ¿Te duele la garganta? Pues también. ¿Tienes problemas psicológicos? Eso es porque eres puta. A ti, te joden en tu trabajo, vienes con problemas laborales y te dan la baja por ansiedad. A mí se me señala”.

“Nos hacen las pruebas del sida en guetos" y destaca que ir a hacerse un análisis es complicado. Ir al médico, para ellas, "no sólo tiene que ver con el sida o las enfermedades de transmisión sexual. Quizá estaría bien una revisión ginecológica", reclama.

Barrera también echa de menos educación y pedagogía en los clientes y en los clubes. Asegura que no ha "visto jamás un cartel en las puertas de los clubes diciendo que el condón no se negocia”, y se queja que “nadie educa al cliente, pero a nosotras nos enseñan a poner condones con la boca”. Aunque éste no es el único problema con el que se encuentran las trabajadoras sexuales en los clubes donde trabajan. Según explica, las comidas son un problema. “Tenemos una alimentación de mierda. He visto los huevos cambiar tres veces de color”. “Si trabajamos hasta las 5 de la mañana, ¿quién baja a desayunar a las 7 o las 8?”, demanda.

El estigma social que recae sobre las trabajadoras sexuales llega, sin embargo, a todos los niveles. Así, explica que no reciben el mismo trato que otras chicas. “Cuando te violan, no es lo mismo si eres puta. La gente no sale a protestar por ello”. “Hay un estigma muy fuerte”, remarca. “Hay víctimas de primera y víctimas de segunda. Y las putas somos víctimas de segunda”. Precisamente por eso, la consigna y la petición que resalta Barrera es bien clara: “Las putas no pedimos permiso, pedimos paso”.

Ni Ámsterdam ni Alemania
“No lo queremos. Ninguna quiere Ámsterdam. Las putas no queremos Alemania. Nosotras estamos de acuerdo con el derecho de las putas”. Según su opinión, en Ámsterdam se ha regulado la prostitución para terceros, es decir, para empresarios. “Las putas de ahí no están ni organizadas ni representadas. Están en asociaciones y en clubes”.

“En Ámsterdam te dan un carné como puta y hay clientes que le han hecho fotos”. “Ámsterdam es una vergüenza. Eso no es prostitución. Eso no es trabajo sexual. Eso es ocio y libertinaje y gente riéndose de las putas”, sentencia.