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sábado, 14 de febrero de 2026

#hemeroteca #trans #cine | Ian de la Rosa, único español en la Berlinale: “Necesito ver películas donde ser trans no sea un conflicto”

El cineasta Ian de la Rosa, el viernes al mediodía en Berlín //

Ian de la Rosa, único español en la Berlinale: “Necesito ver películas donde ser trans no sea un conflicto”

El cineasta presenta ‘Iván & Hadoum’, la relación sentimental en el campo almeriense entre un chaval trans y una chica hispanomarroquí: “Es una historia de amor clásica con personajes y cuerpos que no lo son” 
Gregorio Belinchón | El País, 2026-02-14
https://elpais.com/cultura/cine/2026-02-14/ian-de-la-rosa-he-rodado-una-historia-de-amor-clasica-con-personajes-y-cuerpos-que-no-lo-son.html

Cuando Ian de la Rosa (Granada, 38 años) era pequeño, no estaba llamado a ser director de cine. “Pero sí recuerdo que con mi padre veía la trilogía de El padrino, y eso nos unía”, recuerda en Berlín a primera hora de la mañana del viernes, de punta en blanco porque la gala de estreno de su primer largo, 'Iván & Hadoum', se celebra a las 14:00. “Ni me quejo, soy feliz con todo lo que está pasando con la película”, que de la sección Panorama de la Berlinale pasará a la Oficial del festival de Málaga, en una travesía ya habitual del cine español, antes de alcanzar las salas comerciales el 19 de junio. De la Rosa, que creció en Níjar (Almería), iba para médico, hijo de trabajadores sociales; ahora es el representante español en la capital alemana.

'Iván & Hadoum' es una comedia romántica en el campo almeriense, con epicentro en una factoría de empaquetado de tomate. Los elementos nuevos los aportan sus protagonistas: si Iván (encarnado por Silver Chicón) es un transexual que nunca ha tenido la necesidad de salir de su pueblo, Hadoum (interpretada por Herminia Loh) es una marroquí educada en España que ha vuelto al pueblo solo lo suficiente para retomar impulso. “Cada uno tiene claro su horizonte. Uno es más familiar, ella es más aventurera en lo de buscarse su vida. Entonces van a ser consecuentes con lo que ellos han visto en la vida, a pesar de que se les cruza el amor”, explica su creador. “Porque está claro que mi filme es una historia de amor clásica con personajes y cuerpos que no lo son. Me parecía muy importante el tema del deseo y de los cuerpos, la representación trans más allá de la tragedia, como la vivimos en mi generación”.

De la Rosa estudió cine en la Escac, la escuela de cine catalana, porque tenía familia en Barcelona. Con 24 años comenzó a transicionar en su género. En 2015 participó en el festival de Cannes, en el apartado dedicado a escuelas de cine, con 'Víctor XX'. “Lo recuerdo como muy lejano. Porque transitar genera una factura en muchos sentidos. En muchos momentos de esos años sufrí una factura social y económica. Es complicado trabajar, es complicado sentirte a gusto”, sonríe de forma queda. “Ahora lo veo como algo del pasado, en realidad como algo muy lejano. También quiero señalar que la industria no es la de entonces. Ha cambiado muchísimo. Ahora tengo la sensación de que hay más espacio para todos, que se han abierto a nuevas voces y representaciones. Una película como esta no hubiera sido posible hace 10 años. Se ha hecho cuando ha llegado el momento”.

Aunque quiere señalar un referente que habitaba en su subconsciente y que hace poco redescubrió. “Volví a ver 'Belle Epoque', y redescubrí a Violeta, el personaje de Ariadna Gil”. Una película de 1992 con una historia fechada en 1931 le hablaba directamente a un cineasta en 2025: “La secuencia del baile está mostrando a las claras un cambio de sexo. Recordé que cuando era niño la película de Trueba fue el único reflejo que encontré en el cine popular de la transexualidad”.

El cine español también ha mejorado en su representación, por ejemplo, de la España rural. Sandra Romero deslumbró a finales de 2024 con 'Por donde pasa el silencio', y esa mirada del campo desde creadores nacidos allí se suma De la Rosa. “Por eso siento que la industria se está abriendo y se añaden nuevas miradas. Yo no vengo de una familia de cine ni artística ni nada. Mis padres son trabajadores sociales, mi abuelo no sabía leer ni escribir. Yo he estudiado dirección de cine con mucho esfuerzo y además he transicionado”. Y aprovecha para incluir una reivindicación: “¿Para cuándo una escuela pública de cine? He montado el filme en Bruselas y el editor, Yannick Leroy, había estudiado en una universidad pública. ¿Por qué en España es tan caro? Yo he tenido la suerte de que mi familia, para nada megaprivilegiada, me ha podido sustentar a nivel emocional más incluso que a nivel económico, y eso es muchas veces fundamental para coger impulso”.

En 2022 De la Rosa fue candidato a los premios Goya y ganó el Gaudí con su corto 'Farrucas', en el que mostraba la vida de cuatro adolescentes orgullosas de sus raíces marroquíes y españolas de El Puche, un barrio periférico de Almería. El cineasta lo rodó dos veces, porque la primera no le dejó contento. “Aprendí mucho de ese esfuerzo”. Y en ese viaje ya participó una chica, Hadoum Benghnidira Nieto, ahora actriz secundaria en 'Iván & Hadoum', que además ha prestado su nombre al título. “No escribí pensando en nadie. Puse en Google cantante hispanomarroquí andaluza y salió Restinga, el nombre artístico de Herminia. Así de claro. Me emocioné, era perfecta, aunque mis productores me pidieron prudencia. Yo llevaba razón. Silver era amigo de unas amigas, y contacté con él”.

Curiosamente Loh y Chicón proceden de la música, “eco de sus almas artísticas y de su generosidad”, necesaria para un rodaje realizado en tan solo cinco semanas. “Ah, y no les enseñamos el final en guion hasta la noche anterior. Pedí rodar el último día la conclusión del filme, para que sus cuerpos hubieran sentido el viaje de sus personajes”.

Acabando la conversación, De la Rosa confiesa un deseo que cumple 'Iván & Hadoum': “Necesito ver películas, al menos una, donde entienda que mi cuerpo puede ser deseado, que ser trans no es un conflicto. Evidentemente, cuando empieza a transitar, te estalla una bomba en tus cimientos, hay que reconstruirse completo. Hacerlo es duro, aunque también maravilloso. Yo repetiría el proceso”.

viernes, 14 de marzo de 2025

#hemeroteka #literatura #sexualitatea | Itxaro Borda: “Gure norabide sexualen, ezinegonen eta beldurren erraiteko hiztegi bat sortu dugu”

Itxaro Borda //

Itxaro Borda: “Gure norabide sexualen, ezinegonen eta beldurren erraiteko hiztegi bat sortu dugu”
984an ‘Bizitza Nola Badoan’ lehen poema liburua (Maiatz) argitaratu zuenetik hainbat poema-liburu, narrazio eta eleberri argitaratu ditu Itxaro Borda idazleak. 2024an argitaratu zuen azken lana, ‘Itzalen tektonika’ (SUSA), eta egunero zutabea idazten du Berria egunkarian. Periferiez, desiraz, plaka tektonikoez, sumendiez, euskalkien musikez eta euskararen transmisioaz mintzatu gara berarekin.
Garazi Basterretxea · Pikara Magazine | Argia, 2025-03-14
https://www.argia.eus/albistea/gure-norabide-sexualen-ezinegonen-eta-beldurren-erraiteko-hiztegi-bat-sortu-dugu 

Otsailaren azken astean Bilbon izan genuen Itxaro Borda (Baiona, 1959) idazle lapurtarra, Leila Guerriero kazetari argentinarrarekin batera saritua izan baitzen Gutun Zuria letren jaialdian, euskal literaturan egindako ekarpenengatik. “Bihotz kolpe berezia” sortzen dio Bordari Bizkaiko hiriburuak, maite du bertako kaleetatik lasai ibiltzea zein running egitea, txoko berriak ezagutzea zein ezagunak berrezagutzea. Baionan txokolate artean elkartea eskaintza tentagarria izan arren, Bilbon jarri genuen azkenean hitzordua, Azkuna Zentroko sarrerako zutabe batean. Bertako gelatxo batean sartu eta periferiez, desiraz, plaka tektonikoez, sumendiez, euskalkien musikez eta euskararen transmisioaz aritu ginen. Begietara begiratzen du Itxaro Bordak hitz egiten duenean eta askotan begiak pixka bat ixten ditu, esan nahi dituen hitzak ondo pentsatzeko. Edo barre egiteko. Izan ere, idaztea beretzat “hil ala bizikoa” den arren, umoreaz eta ironiaz blaitzen du egiten duen oro. Begiak pizten zaizkio 1984an ‘Bizitza Nola Badoan’ lehen poema-liburua (Maiatz) argitaratu zuenetik orain arteko ibilbide oparoa gogoratzean: poesia, narrazioa, abeslari askoren kanten letrak zein egunkarietarako zutabeak idatzi ditu berrogei urte hauetan.

G. Gutun Zuriaren inaugurazio ekitaldian makila “maskulino” hori eman zizutenean argi kokatu zenuen zeure burua bazterreko idazle bezala: euskalduna, iparraldekoa, emakumea, lesbiana...

Sindikalista, langile arrunta... (barrez) Gauza asko gehitzen ahalko nuke. Beti bazterreko sentitzen naiz, nahiz eta askotan zentroan nagoen. Jadanik sortzetik beretik hala izan da: gure eskualdea Nafarroaren iparraldean eta xarnegu gune batean dago, Okzitaniarekin mugetan. Euskararen bazterretik ere, desagertzen ari den euskalki bat, fisikoki ikusten da nola desagertu den Oragarretik [Baionan jaio arren, Oragarren hazi zen] 50 urtez, orain ari da berreskuratzen gazteekin. Iparraldekoa izanik Euskal Herri globalean. Emazte izatetik ere. Hasi ginenean Laura Mintegi, Tere Irastorza, ez zen kasik emazterik batere euskal literaturaren munduan, denak harritzen ziren, neska gazte bat euskaraz idazten eta ‘Basilika’ (Susa, 1989) atera nuenean gainera pornografiaz idazten, hori ez zen posible euskaraz. Ene euskara periferikoa ere izan da, sartu ditut hitz pornografiko zaharrak kontatzeko nuenaren zerbitzuan. Gero ere garai hartan lesbiana izateak beste ikuspegi bat ematen zidan gizon eta emazteen arteko gatazka eremu horri buruz. Kontent naiz leku horrekin, posizio bat da gauzen obserbatzeko, aztertzeko, kontatzeko, erdian zarelarik batzuetan eskuak eta hitzak pixka bat lotuak sentitzen dituzu. Pixka bat baztertua bezala sentitu naiz, baina nire lekua asumitzen dut periferiatik. Gainera, orain ditugun baliabide teknikoekin zentroak ere periferiak bilakatu dira eta alderantziz, bakoitzak sortzen dugu gure zentroa, aski harrigarria da bizitzeko.

G. Bilbon gaude eta hemen irudikatu dut zure hainbat eleberritako protagonista: Amaia Ezpeldoi. Iratxe Retolazak ‘Desira desordenatuak. Queer irakurketak (euskal) literaturaz’ (Utriusque Vasconiae, 2010) lanean aipatzen du hiri hau izan zela Ezpeldoirentzat desira gorpuzteko gunea, “lesbiana naüzu” esatean. Zergatik Bilbo?

Bilbo hiri handia da eta anonimatorako eskubidea ematen dizu, jendeak ez zaitu ezagutzen, nahi duzun bezala bizi zaitezke, LGTBQIA+ bazara badira taldeak beste lekuetan ez direnak edo ez zirenak Amaia Ezpeldoik Bilbon bere coming out egiten duen garaian. Nik Bilbo asko maite dut, Euskal Herriko leku asko bezala, baina bihotz kolpe berezia dut eta Amaia Ezpeldoiren sexualki plazaratze momentua Bilbori lotzea halako distira bat edo epikotasun bat ematen zion. Gainera, Bilbon pertsona harrigarriak gurutzatzen ditu, talde bat osatzen du, eta hori ezin nuen idatzi Baionan kokatuz ekintza, behar nuen hiri handi eta anonimo batera etorri.

G. Altxa Lili taldeko Oihan Indart, Ael Campistron eta Maiana Etxeberri Keufterian elkarrizketatu zituen June Fernándezek Urdin Elektrikoan. Oihan Indartek aipatu zuen lagun batek esan ziola eurek Baionatik ‘dragatuta’ ikustean hiria handitzen zela sentitu zuela.

Jadanik Maulen bizi zelarik Amaia [Ezpeldoi] lehen nobelan erraiten ahal da bisexuala dela lehen kapituluan eta amaieran lesbiana. Nahiz eta ez zuen erraiten, hala bizi zen, halako klandestinitate batean. Uste dut Euskal Herriko herri txikietan bazela joera hori, agerian bizitzeko behar izatea hiri batera joan, pertsona asko joan dira ez bakarrik Baionarat, joan dira Bordelerat, Pariserat, Londreserat. Gure herrietan gauzak aldatu dira, baina ez dira hainbeste aldatu eta ongi da Altxa Lili bezalako taldeak herrietan egotea. Amaia Ezpeldoik hori nahi du erakutsi, lekuan bertan behar dugula geure burua errealizatu, garen bezala. Eta hori da zailena.

G. Herri txiki, infernu handi vs. herri handiak, askatasun gune dikotomiarekin hautsi nahiko luke, beraz, Ezpeldoik?

Herri txiki hori egin jende guziak bizitzeko moduko herri bat, eta uste dut emeki-emeki hori ari dela gertatzen, non ez den politika orokorraren mailan atzerabuelta bat sortzen, berriz hiperkontserbadoreek gu bezalako jendea kanporatzerat behartuz. Hori ere gertatu daiteke. Nire herrian, Oragarren, Frantzian 2013an pasatu zelarik sexu bereko pertsonen ezkontzaren legea gure herriko auzapezak publikoki deklaratu zuen ez zuela sekula ezkontza-mota hori egingo, iparralde guztian 13 herri izan ziren horrelako prentsaurreko ikusgarri eta entzungarri batean hori adierazi zutenak. Ez da oraino dena egina, talde guzti horiekin posible da gauzak aldatzea.

G. Getxon Txatxarrak idazketa talde feministaren aurkezpen saioan gogoratzen naiz Egizu Getxo Euskaldun elkartetik idazleentzako bideo bat eskatu zizutela eta bertan esan zenuela zuretzat idaztea “espazio edo berri bat sortzea” izan zela.


Beti sentitu izan naiz leizearen hegian, batzuetan erori naiz eta beste batzuetan aitzina segitu dut. Nire bidea urratzen banu bezala sentitu naiz eta sentitu dut ere bide hori baliagarri izan zitekeela ene atzetik zetozen idazle edo sortzaileentzat. Sarerik ez zegoen ene denboran, beldurgarria zen, jakin gabe irakurleak nola hartuko zuen, euskal sistemak nola hartuko zuen, pentsatuz ere sistema horrek ez ninduela onartzen. Nik gauza batzuetan abusatu dut, ‘Basilikan’ (SUSA, 1989) bezala. Baina bazen bidea urratzeko molde bat, ausardia inkontziente batez. Orain pixka bat lasaitu naiz adinarekin beharbada eta sentitzearekin konplizitate handiagoa nire inguruan. Terriblea zen, gero emeki iruditu zait sare bat osatzen genuela eta hasi nintzen Tere Irastorza eta Laura Mintegirekin 1984-1985 urte horietan zehar desertuan predikatzen bezala, mintzaldiak eskaintzen Euskal Herrian barna. Orduan ez genuen oraino aipatzen genero ezberdintasunik, bakarrik emaztea eta literatura. Bazen holako apaleste sozial handi bat eta dena euskaraz egiten zen, apalestea ere.

G. Desiraren presentzia nabaria da zure poemetan: “Guziaz gogoratzen naiz, baina ez zure izenaz” esaten duen poema datorkit burura. Zelan ulertzen duzu desira?

Idazten hastean poesia idazten nuen, poesia eta bertsoa, euskara berreskuratzen hasi nintzen bitartean. Hitzaren desioa hizkuntzaren desioarekin batera piztu zitzaidan, 12-14 urte tarte horretan, berehala hasi nintzen publikatzen. Desira beti lotua izan da horri, hizkuntzaren desira, hizkuntzak zer esan dezakeen gure gorputzez, gure sozietateek duten desiraren ideia horretaz. Desira lotzen dut biziraupenari, Spinozaren conatus horri, bizitzeko indar horri. Ene literatura guztia amore ez ematearekin lotzen dut, beti izango da desira alor guzietan. Zure desira menderatzerat edo gutxiesterat etorriko dira, baina segi ezazu zure desiraren bide horretatik. Emazte gorputzari lotu desira ere bada ene lanetan, desira hori nik lotzen dut plazerarekin, atseginarekin, atsegin sexualarekin, orduko euskal jendartearen kontrako bidea hartuz. Batzuek pentsatzen dute euskal gorputza sakrifikatua izateko zela. Gabriel Arestiren “Aitaren etxea” bezala, defenditzen dut, baina galtzen ditut besoa, bularra… Bakarrik enbor batek du biziko du aitaren etxe hori. Horren kontrako bidea hartzen dut esanez: amaren etxea eraikitzen ari gara ere eta osorik behar dugu hor izan gorputza eta desira bizi-bizirik.

G. Eta poesiak zer ematen dizu hori gorpuzteko?

Poesiak badu zehaztasuna, laburtasuna, instintibotasuna, intuitibotasuna, hitz gutxitan gauza asko esan dezakezu eta hitz bakoitzak kristalizatzen du erran nahi duzun hori. Bolkanikoa da, telurikoa da. Asko maite dut. Batzuetan poesiaren eta bertsolaritzaren mugetan ibiltzen naiz, maite dut poesiarekin hitz bete horiek ozenaraztea, errimatzea. Zerbait armonikoa sortzea erran nahi dudan horrekin. Horregatik agian ene poesia asko kantatuak izan dira. Maite dut hizkuntza laino laino-zelai neutral batetik askatzea, ozentzea.

G. Poema-liburua da zure azken lana: ‘Itzalen tektonika’ (SUSA, 2024). Zer adierazi nahi izan duzu izenburuko irudi horien bidez?

Pirinioetako bilduma bat da, Auñamendietako ibilbide bat: ikusten da mendiak nola ari diren sortzen, amiltzen, mugimendu hori guzia ikusten da. Hartzen dut gure mendikate hori gure izateko eta gure nortasunaren eredu bezala. Gogorrak gara, kaskagogorrak, irauteko tema hori daukagu, aldatzea zail zaigu, baina egiten dugu. Beti gira txoke artean, beti gira hor bi plaken artean sakrifikatuak eta batzuetan plaka horiek baztertzen saiatuz gure bidea egiten dugu. Eta itzalak iragan bat badugulako, nik iragana etorkizuna baino luzeago dut. Beti izan dut naturarekiko sentsibilitate hori eta azken hogei urte hauetan bada kezka politiko eta ekologiko bat. Kolapso batera goaz eta min eginen du, biziki sufrituko dugu. Eta guk baino gehiago munduan zehar beste herrialde batzuek. Eta denbora berean mundu honek aldatu behar ez duelako ideologia totalitarioak ari dira indartzen: antiekologikoak, generoaren eta aniztasunaren kontrakoak… Ez dute aldaketarik nahi. Dena batera doa: desira, politika, ekologia, denak bat dira eta denak anitzak dira, gure munduaren irudirat.

G. Bertan esaten duzu 14 urterekin zuretzat idaztea “hil ala bizikoa” zela. Eta orain ere bai.

Hil ala bizikoa zen 14 urtetan, sentitzen duzu zure baitan desira, bestearenganako, ez dela orokorrean zure belaunaldiko gazteek bizitzen dutenaren antzekoa eta horrek beldur ikaragarria ematen du. Eta kaier intimo bati aitortzen diozuna bizirik irauteko baliabidea da. Orain ere hala sentitzen dut, baina jokoaren sentsazio pixka bat txertatu diot, bestela terriblea izango zen. Komunikatzeko ezin hori, euskaraz hitzak ez aurkitzea izugarria zen. Gero taldean emeki-emeki gure norabide sexualen, gure ezinegonen eta gure beldurren erraiteko hiztegi bat sortu dugu.

G. Txikitan euskara galarazi zizutela kontatu zenion Uxue Alberdiri, 2010ean ARGIA aldizkarian egindako elkarrizketan. Zertan lagundu zizun idazteak berreskuratze prozesu horretan?

6 urte arte, frantses eskolan sartu arte, gure etxean euskaraz baizik ez ginen ari. Gure auzoa euskalduna zen. Eskolan frantsesa ikasi behar genuen. Badut poema bat “Amaren irria” izena duena. kontatzen dut nola amak hitzen maskulino eta femeninoa erakusten zigun eskolara joan aitzineko gauean. Amaitzen dut erranez horregatik generoa uhertzen dudala, batzuetan femeninoa eta maskulinoa ez ditut ondo erabiltzen frantsesez. Hor sartu ziguten buruan euskara ez genuela gehiago erabili behar, gurasoei esan zieten hizkuntza hori erabiltzen bazuten gurekin “elbarri linguistikoak” bilakatuko ginela. Ez dakit nola ene eskuperat jauzi ziren 1960ko hamarkadako lehen euskal diskoak, eta konturatu nintzen zerbait galtzen ari nintzela eta hasi nintzen berreskuratzen. Idaztea izan da euskara berreskuratzeko modu bat, hizkuntza berreskuratzen duzu eta jendarte baten historiaren eta kulturaren partaide ere bilakatzen zara. Horregatik enetako idaztea da hil ala bizikoa oraindik ere, aire pixka batekin.

G. Eta idazten hastean izena aldatu zenuen.

Euskaraz idazten hasi nintzelarik iduritzen zitzaidan ene legezko izena, Bernadette, ez zela egokia autore baten izendatzeko. Garai hartan bazen Bizkaian Itxaro izeneko kantari bat, Lekeitiokoa, haren berri izan nuen eta ikusi nuen “Itxaro Borda” izenak musikalitate ona zuela, “Amaia Ezpeldoi” bezala. Modu bat da aldarrikatzeko norberaren eskubidea dela berrizendatzea, biziari eman nahi dion norabidea hautatzeko.

G. Euskara errekuperatu eta bere kapetan zehar arakatu duzu, euskalkiak erabili dituzu, hizkuntzarekin jolastu duzu...

Baliabide estilistiko gisa erabiltzen ditut euskalkiak, ematen dio testuari halako kolore biziduna, bestela neutroa gelditzen da. Gero eta gehiago Batuak integratzen ditu, euskarak hitz guzien beharra du, biziraun nahi baldin badu. Nik ere, ene hizkuntz sisteman ezagutzen dudan euskara guzia sartzen dut, eta uste dut horrek euskarari bizi zerbait ematen diola, ahotsen aniztasuna islatzeko.

G. Zeintzuk ahots islatu nahi izan dituzu?

Gaurko laborariak, ez mitifikatu ditugunak, langileak, langabetuak, adinekoak, gazteak, pertsona transak, lesbianak, gayak... HIESA, lantegi ixteak Maulen, ikastolako egunerokotasunak eta mundu horretako gazi-gozoak... gai horiek guziak, aipatzen ez zirenak. Erakutsi konflikto orokor baten barruan konfliktoak bazirela. Eta horretarako baliagarri izan zaizkit hitz guztiak, euskalkien musika horiek guziak.

jueves, 16 de mayo de 2024

#libros #arte #amores | Pasiones creativas : parejas, tríos y líos de una noche que construyeron la Historia del Arte

Pasiones creativas : parejas, tríos y líos de una noche que construyeron la Historia del Arte / Juanra Sanz, Bernardo Pajares.

Madrid : Aguilar, 2024 [05-16].
256 p.

/ ES / Libros / ENS / Amores / Arte / Creatividad / Deseo / Relaciones amorosas

📘 Ed. impresa: ISBN 9788403523296 / 18.90 €
📝 Cita APA-7: Sanz, Juanra, y Pajares, Bernardo (2024). Pasiones creativas : parejas, tríos y líos de una noche que construyeron la Historia del Arte. Aguilar.


El primer libro de los populares divulgadores de Arte compacto, un pódcast sobre arte con una perspectiva distinta, abordará 10 historias de amor, pasión y deseo que dan significado a grandes obras de arte.

«La pasión, el amor y el desamor son algunas de las principales emociones que conforman las obras de arte. En este libro nos hemos propuesto compartir a modo de diario escrito a dos voces nuestros pequeños descubrimientos y reflexiones sobre un aspecto de la historia del arte que nos atrae irremediablemente: las intimidades -sentimentales, sexuales, amistosas- desde las que se gestaron algunas de las más significativas obras de arte. Nos preguntamos por la creatividad que brotó cuando las flechas -no siempre bienintencionadas, todo hay que decirlo- de Cupido se clavaron en Edward Hopper y Josephine Nivison, Peter Hujar y David Wojnarowicz, Dora Maar y Picasso, Francis Bacon y sus amantes, Robert Mapplethorpe y Patti Smith y otros polígonos amorosos que dieron lugar a maravillosas pinturas, esculturas y fotografías que aún hoy son el reflejo de las historias que las vieron nacer».

Juanra Sanz y Bernardo Pajares, pareja, trabajadores del Museo del Prado y divulgadores en el popular pódcast 'Arte compacto', relatan con detalle y maestría algunas de las historias de amor, pasión y creatividad que han marcado -para bien o para mal- la historia del arte.

sábado, 6 de agosto de 2022

#hemeroteca #lesbianismo #poesia | El icono lésbico que ha inspirado a Christina Rosenvinge: "Habla del cuerpo y del deseo"

La Vanguardia / Christina Rosenvinge //

El icono lésbico que ha inspirado a Christina Rosenvinge: "Habla del cuerpo y del deseo".

La compositora y cantante rescata la obra de la poeta clásica Safo de Lesbos.
Sílvia Colomé / Sergio Vila-Sanjuán | La Vanguardia, 2022-08-06
https://www.lavanguardia.com/cultura/20220806/8450158/libros-secretos-christina-rosenvinge-safo.html 

Christina Rosenvinge viaja hasta la antigüedad para compartir en el podcast ‘Los Libros secretos’ de La Vanguardia uno de sus escritores de cabecera. En concreto, una escritora, la poeta Safo de la isla de Lesbos, a quien descubrió primero “como un icono lésbico” antes de percibir su “influencia entre los autores del siglo XX”. También ha sido su caso, ya que la compositora, cantante y actriz, le ha dedicado su último espectáculo musical, estrenado este verano en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.

Para Rosenvinge, la obra de Safo “conecta con la corriente que rescata y revaloriza la obra de numerosas artistas que a lo largo de la historia han sido ignoradas o no valoradas suficientemente”. Admirada e incluso seguida por poetas como Homero, solo ha llegado completo uno de sus poemas. “Su obra no fue preservada al mismo nivel que otros clásicos porque a los tiempos posteriores les fue imposible asimilar tanto erotismo, una presencia femenina tan fuerte, una mujer que habla del cuerpo, del deseo y que celebra la vida sin culpa alguna”, asegura.

Recientemente la editorial Acantilado ha publicado una nueva edición de los poemas y testimonios de Safo, a cargo de la poeta andaluza Aurora Luque, que incorpora nuevos poemas rescatados por los investigadores entre los años 2004 y 2014. También los incluye la antología de Safo en catalán ‘I desitjo i cremo’, en traducción de Eloi Creus, publicada este año por editorial Proa.

La autora, que dio pie a los términos “sáfico” y “lesbianismo", también inauguró “la estirpe de los cantautores hasta donde sabemos”, comenta Rosenvinge antes de detallar que “su poesía no era escrita, se interpretaba delante de grandes audiencias y era cantada acompañada por una lira y un coro”. La compositora revela que con el espectáculo de teatro ha intentado “devolver la música a los poemas de Safo”.

lunes, 10 de enero de 2022

#hemeroteca #homosexualidad #cine | ‘El poder del perro’ sigue cosechando premios

Hoyesarte / Fotograma de 'El poder del perro' //

‘El poder del perro’ sigue cosechando premios.

Javier López Iglesias | Hoyesarte, 2022-01-10

https://www.hoyesarte.com/cine/el-salvaje-poder-del-perro_298173/ 

Con ‘El poder del perro’, Jane Campion rompe más de una década de silencio y firma una nueva y brillante vuelta de tuerca a la lista de películas que, proponiéndoselo o no, alejan a un género tan clásico como el ‘wéstern’ de su rostro más convencional. Sobre la novela homónima de Thomas Savage, recientemente publicada en España por Alianza Editorial, la realizadora neozelandesa, que ganó con esta propuesta el León de Plata a la mejor dirección en el pasado Festival de Venecia y acaba de conseguir el Globo de Oro a la mejor dirección y mejor película dramática, levanta una más que inquietante urdimbre de sentimientos contrapuestos que reflejan las vulnerables personalidades de sus protagonistas.

Los hermanos Burbank, Phil y George, son antagónicos y pese a ello socios, se respetan y viven juntos como propietarios del mayor rancho del valle de Montana. Phil –eje central de la película gracias al gesto sobrio, siempre inquietante, del que dota Benedict Cumberbatch al personaje que interpreta– es un hombre hermético que, al tiempo, despierta temor y admiración en su entorno. George (Jesse Plemons) es la otra cara de la moneda gracias a su carácter paciente y bonachón. Uno es delgado y anguloso; el otro rechoncho y descuidado. Uno es violento y retador; el otro tranquilo y sensible. Necesitado de amor.

Son inseparables, cabalgan juntos acarreando las miles de cabezas de ganado de su hacienda e incluso duermen en la misma habitación y en las mismas camas que ocupaban cuando eran niños. Sus vidas fluyen en común hasta que George se enamora de Rose, una joven viuda (Kirsten Dunst, acaso en el mejor papel de su carrera hasta la fecha), se casa y decide traer a vivir al rancho a su esposa y al hijo de ésta, Peter (magnífico también Kodi Smit-McPhee, tal y como ha reconocido la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood al premiarle con el Globo de Oro al mejor actor de reparto), un enigmático adolescente de sexualidad incierta y sensibilidad a flor de piel.

Desde ese momento, Phil alienta su crueldad y decide hacer la vida imposible a los recién llegados. Sin piedad vuelca toda su violencia sobre la mujer y el chico, mientras George observa desconcertado una animadversión que no comprende. Así las cosas, hasta que el animal que Phil lleva dentro comienza a sentir una especie de irreprimible atracción por el joven.

Entre paisajes deslumbrantes discurre la trágica historia de traición y deseo de ‘El poder del perro’, que capta a través de una dirección de actores que ya se mostró plena en la realizadora hace casi treinta años cuando estrenó ‘El piano’ (1993). Sentires reprimidos y emociones capadas como consecuencia de una sexualidad extrañamente enclaustrada dotan a la película de una inquietante, soterrada, tragedia que aumenta en cada uno de los fotogramas de las más de dos horas de metraje.

Todo encaja en lo que se narra, también la atípica y disonante banda sonora de Jonny Greenwood, sobre un trasfondo asfixiante, áspero y masculino, en una América naciente de territorios sin horizonte y valores primitivos y extremos.

Como apunta Campion, el deseo marca ‘El poder del perro’ “pues este sentimiento tiene un interés fundamental para mí porque habla de lo que motiva a los seres humanos. Savage rompió con su libro los esquemas del ‘wéstern’ con su complejo estudio sobre las masculinidades” y ella, la realizadora, ha plasmado el espíritu del libro en una película imprescindible.

martes, 12 de noviembre de 2019

#hemeroteca #homosexualidad #federicogarcialorca | El Lorca enamorado y celoso de su intimidad

Federico (c, de pie) en Buenos Aires, 1933-1934
El Lorca enamorado y celoso de su intimidad.
Una exposición en el centro consagrado al escritor en Granada transita por el deseo y el sexo en su vida y su obra.
Margot Molina | El País, 2019-11-12
https://elpais.com/cultura/2019/10/09/actualidad/1570636358_811482.html

“Tenemos curiosidad, que no es malsana sino algo muy natural, por saber más sobre Lorca, porque es una persona que despierta simpatías”, apunta Christopher Maurer, el hispanista estadounidense especialista en el poeta granadino que ha comisariado la muestra ‘Jardín deshecho’. Es la primera gran exposición que ofrece el Centro Federico García Lorca de Granada tras recibir, en junio del pasado año, todo el legado del autor de ‘La casa de Bernarda Alba’. “Él mismo, cuando empezaba a ser conocido, le dijo a un amigo: ‘Quiero y retequiero mi intimidad’. Pero debemos de tener en cuenta que entonces la idea de privacidad era muy distinta. Ahora el ámbito privado es como el Ártico, queda cada día menos. Vivimos el gran deshielo de la privacidad”, agrega el comisario.

La muestra, que estará abierta hasta el 6 de enero de 2020, gira en torno a los conceptos de amor, deseo y sexualidad en la vida y la obra del poeta granadino y descubre a un hombre "valiente y sincero, que criticó directamente, sin tapujos, lo que no le gustaba de la sociedad granadina de principios del siglo XX", apunta Sara Navarro, directora del centro.

"Quien ha vivido como yo y en aquella época en una ciudad tan idiota y tan bárbara bajo el punto de vista social como Granada cree que las mujeres, o son imposibles o son tontas. Un miedo frenético a lo sexual y un terror al 'qué dirán' convertían a las muchachas en autómatas paseantes, bajo las miradas de esas mamás fondonas que llevan zapatos de hombre y unos pelitos en el lado de la barba", escribió el poeta recordando su adolescencia en 1932 en su elegía a la pintora María Blanchard.

"En muchas de sus obras está presente el deseo. Sus personajes desean algo que no pueden conseguir, como Yerma, al hijo que no tendrá, o doña Rosita, al novio que nunca vendrá, o la voz del poeta en ‘Sonetos del amor oscuro’", reflexiona Laura García-Lorca, presidenta de la Fundación Federico García Lora y directora artística de ‘Jardín deshecho’.

Un deseo muchas veces frustrado, como el que sintió su amiga Emilia Llanos, de quien se exhibe un sugerente retrato con los pechos desnudos realizado por Ismael González de la Serna, junto al primer libro publicado en 1918 por Lorca, ‘Impresiones y paisajes’, que dedicó a su amiga: "A la maravillosa Emilia Llanos, tesoro espiritual entre las mujeres de Granada; divina tanagra del siglo XIX". "Lo que podía haber sido un amor con una mujer que nunca fue. Al final de su vida ella lamentó que nunca los hubieran dejado estar solos", apunta Laura García-Lorca.

El mismo libro, el único escrito en prosa en el que narra sus viajes por España cuando estudiaba en la universidad, que se autodedica el poeta y que puede verse ahora por primera vez: "A mi queridísimo Federico García Lorca, único que me conoce y sabe ahondar todo el encanto de tristezas que tiene mi corazón. Su propio corazón".

La idea del jardín, tan presente en la producción del poeta español más universal que está traducido a 38 lenguas, se materializa al comienzo de la muestra en una instalación de la granadina María Moreno creada con plantas y frutas que la artista ha recogido en la Vega de Granada y que aparecen en la obra de Lorca. Un jardín poético, humilde, que cuelga sobre una alfombra alpujarreña del siglo XIX en la que puede leerse "Viva mi dueño" y que da paso a las cinco salas que vertebran la exposición y que incluyen algunos libros y documentos que se exhiben por primera vez.

"La mayoría de las obras procede del legado que incorporamos, por fin, en junio del año pasado. Pero también hay préstamos de la Biblioteca Nacional, el Ayuntamiento de Granada, los museos Casa de los Tiros y Casa Natal de Fuente Vaqueros, del Archivo Agustín Penón/Marta Osorio o de la familia de Rafael Rodríguez Rapún, uno de los amantes de Lorca, que fue secretario del grupo de teatro que montó el poeta, La Barraca, y a quien dedicó su ‘Sonetos de amor oscuro’", comenta Sara Navarro. "Es curioso ver el listín de teléfonos de Rafael, en el que aparece el nombre de Federico, pero sin el número; obviamente porque se lo sabía de memoria", apunta Laura García-Lorca, sobrina del poeta, que agradece la colaboración del dramaturgo Alberto Conejero, autor de la obra 'La piedra oscura' inspirada en las últimas horas de la vida de Rodríguez Rapún, quien ha hecho posible que la familia de Rapún preste el material.

La llegada de todos los manuscritos, documentos, fotografías y dibujos que custodiaba la Residencia de Estudiantes de Madrid va a convertir a Granada “en el epicentro del universo lorquiano”, ha asegurado Maurer por teléfono desde Boston (EE UU), en cuya universidad es profesor de Literatura Española. "Hemos incluido una sección con las lecturas de Federico, para recordar que no fabricó su obra espontáneamente; sino que es fruto de sus lecturas. En su poesía amorosa él dialoga con autores del Renacimiento, con Góngora, Juan de la Cruz o Teresa de Jesús; algo que me parece muy bonito. Siempre me han interesado los artistas que reconocen sus influencias", añade Maurer, académico correspondiente de la Real Academia Española desde 2009, especialista en el Siglo de Oro y en la Generación del 27 y autor de más de 15 ediciones.

Dibujos, pinturas, libros, carteles de las representaciones de sus obras de teatro, el traje de marinero con el que posó en Buenos Aires (entre finales de 1933 y principios de 1934) y cartas, muchas cartas, componen esta partitura a cuatro manos —las de Maurer y Laura García-Lorca— con la que el espectador tiene la sensación de estar abriendo cajones en la casa del poeta.

sábado, 26 de octubre de 2019

#hemeroteca #masculinidad #violenciamachista | Rita Segato: “Hay que demostrar a los hombres que expresar la potencia a través de la violencia es una señal de debilidad”

Imagen: El Salto / Rita Segato
Rita Segato: “Hay que demostrar a los hombres que expresar la potencia a través de la violencia es una señal de debilidad”.
Rita Laura Segato es una escritora, antropóloga y activista feminista argentina residente en Brasilia, habla sobre feminismos y machismos.
Lionel S. Delgado | El salto, 2019-10-26
https://www.elsaltodiario.com/feminismos/rita-segato-hay-que-demostrar-hombres-expresar-potencia-violencia-senal-debilidad

Me invita a un helado mientras visitamos Santander. Nos cuenta que una señal para distinguir un buen helado es que se derrita rápido: tendrá menos agua y conservantes, y será más cremoso. Todo en ella es cercano. Su acento, su mirada y sus palabras. Mi colega Sergio le hace una ruta por la ciudad y cuenta sobre el incendio que la arrasó. También que, a partir de ahí, la especulación y los intereses de clase moldearon el espacio a su gusto. Ella es siempre curiosa, responde a todo con sorpresa y te escucha con atención.

Rita Segato (Buenos Aires, 1951) vino a la ciudad a dar un curso sobre Discriminación y Violencia en la Universidad Menéndez Pelayo. Yo asistí al curso con ganas. Sus clases siempre hierven de ideas, conceptos e imágenes que vuelan de un lado a otro. Como buena antropóloga, tiene ejemplos para todo. Cultos de posesión, rituales de iniciación, mitos clásicos, arte, política, guerra. Sus ideas son fuertes y golpean duro.

P. Afirmas que tu trabajo debe entenderse como un estudio sobre la masculinidad. En estos estudios, la violación siempre ha sido un tema central. ¿Qué relación existe entre la masculinidad y la violación? 

R. Creo que la violación esconde un factor fundamental del orden patriarcal imperante. Hay que entender que la violación no es un crimen como cualquier otro. La violación se aleja, a la vez, de esa imagen del hombre como lobo hambriento que viola porque no puede controlarse, y también de la imagen del hombre como ladrón, que roba el sexo de la mujer. La violación no es un crimen sexual; es, más bien, un crimen expresivo, por un medio sexual. Con la violación se dicen dos cosas: una a la mujer y otra a los otros hombres.

A la mujer se le comunica una lección moral: la mujer es sospechosa de inmoral desde el comienzo de los tiempos, y la violación le castiga por desobediente. A los otros hombres, la violación les comunica la potencia. La masculinidad, para mantenerse, tiene que confirmarse por los interlocutores masculinos y, para ello, necesita exhibirse. El caso de La Manada aparece acá como el paradigma de la interlocución masculina. Mediante el acto grupal aflora una estructura que es la del orden patriarcal, un orden que ordena sacrificar una víctima para la construcción de la masculinidad de sus agresores. Y aquí, en la violación, la masculinidad se revela frágil porque se estructura como la exhibición violenta de una potencia para los ojos de los otros hombres. Es la búsqueda desesperada de afirmación. Es clarísimo en La Manada esto. Por esto se graban, por eso comparten el vídeo. Es un placer narcisista masculino en el que se revela una cofradía en la que los aspirantes a hombres necesitan recibir su título de los ojos de los otros hombres.

P. En España, desde el caso de La Manada se han dado 135 casos de violaciones grupales, 43 solo en 2019. ¿A qué se debe esta epidemia? 

R. No me gusta el término epidemia para esto. La epidemia es automática y retira la deliberación. Prefiero usar el término de mímesis. La pregunta aquí es ¿por qué ese efecto mimético de la violación en grupo?

Como lo que se revela en la violación es una estructura, es muy fácil que esa estructura se replique. El caso de La Manada se replica porque, aunque se critiquen y se condenen, siguen apareciendo como un espectáculo de la potencia. Y este espectáculo rige la masculinidad, sobre todo la de los jóvenes, que son los que no han conseguido probar aún su soberanía sobre la vida, su potencia. Ese espectáculo donde la confirmación de la potencia aparece como una fiesta masculina en la violación grupal hace que sea contagiosa. Es muy fácil que miméticamente se vaya replicando cuando los violadores aparecen en los medios de comunicación como hombres potentes. Y en eso tienen mucha responsabilidad los medios.

P. ¿Y por qué aumenta ahora? 

R. El aumento de las violaciones tiene que ver también con la precarización de la vida. Si hay cada vez más dificultades para exhibir una potencia económica, moral o intelectual, ya que los dueños del mundo son cada vez menos, el hombre vive como una emasculación esta precariedad: no tiene forma de afirmarse. El mandato de masculinidad dice a los hombres que necesitan apropiarse de algo, ser dueños. La precarización de la posición masculina pone en cuestión su potencia. Y por lo tanto solo queda la violencia —sexual, física, bélica— para restaurarse en la posición masculina.

Crímenes como las violaciones en grupo muestran la existencia de una masculinidad progresivamente precarizada. Es una necesidad urgente que los hombres redefinan lo que es ser hombre, porque, si no, van a ser atrapados por una ola de violencia.

P. Al hablar sobre el hombre afirmas que a la masculinidad le acompaña siempre un factor de opacidad para sí mismo. El hombre no es reflexivo respecto a su masculinidad. ¿Cómo afecta esto a su lugar en el mundo? 

R. En el trabajo que realicé durante más de diez años con violadores entendí que la violación muchas veces no es un acto inteligible para el propio violador. El violador, la mayoría de las veces, no entendía el propio acto. Ahí entendí que la masculinidad es opaca para sí misma, que no suele haber una reflexión ni una racionalidad descriptible detrás de muchos actos del hombre. El hombre actúa de una forma automática para reponerse de esa posición inferiorizada. Hoy en día hay una inferiorización de todos y todas. Lo que pasa es que las mujeres esa inferiorización no la sentimos de la misma manera que los hombres. Los hombres tienen que reponer esa posición, y de ahí su búsqueda de demostrar la potencia. Hay que demostrar a los hombres que buscar expresar la potencia por medio de la violencia es una señal de debilidad. El hombre que usa el recurso de la violencia es un hombre frágil. Lo que se quiere exhibir como potencia es precisamente impotencia.

Ese mensaje, cuando lo comunico, lo reciben inmediatamente, entienden lo que estoy diciendo muy rápido. Y eso es porque existe un intenso sufrimiento masculino. Es deseable construir la masculinidad de otra forma. Porque en esa búsqueda de la potencia por la violencia, el hombre se destruye, se deteriora. Mata, pero también muere. Les perjudica y no están nunca contentos.

P. ¿Qué salida les queda entonces a los hombres? 

R. Creo que la historia de la masculinidad ahora está marcada por los hombres que perciben y entienden su sufrimiento. Pero no creo que tengan que venir los hombres a salvar a las mujeres. Somos las mujeres las que estamos auxiliando a los hombres para percibir cuánto daño les hace el mandato de masculinidad y cuánto les puede interesar a ellos construir nuevos modelos de masculinidad. Sin modelos de llegada, es decir, sin modelos fijos e ideales que tenemos que cumplir, porque esos modelos siempre pueden volverse autoritarios. Pero para eso hay que prestar mucha atención a los más jovencitos.

En las escuelas de Secundaria a las que he ido últimamente, hay muchos chicos que hacen un esfuerzo enorme por no ir en la dirección del machito. Hacen un esfuerzo enorme y creo que es por ahí por donde uno puede constituirse sin ese mandato de masculinidad.

P. La masculinidad está cambiando, pero si todo cambio abre un proceso de crisis, esta crisis también puede ser capitalizada por la reacción. ¿Qué piensas sobre el repliegue masculino hacia posiciones conservadoras? 

R. Creo que la reacción responde a una agenda. Muchos hombres que se repliegan ahí están siendo captados por una agenda reaccionaria de todos aquellos que perciben que desmontando el mandato de la masculinidad y deshaciendo el orden patriarcal se está en riesgo de que todos los poderes caigan por tierra.

Y aquí aparece el fascismo para capitalizar ese repliegue. Y eso es porque, por definición, el voto fascista es un voto característico de personas con resentimiento. Y hay varios tipos de resentimiento. Hay personas que sienten que no han recibido el debido respeto, ni el debido aprecio. El fascismo es una estrategia. Mediante el señalamiento de un enemigo común, consigue construir un rebaño masivo de aliados. El fascismo es una política del enemigo. Todas las políticas del resentimiento, que campan más cuando la insatisfacción se amplía, buscan un enemigo común. Los migrantes y las mujeres, en ese sentido, son un blanco fácil. El nuevo fundamentalismo vuelve a ver a la mujer como en la época de las brujas. Y eso hace resurgir un patriarcado político, que es un orden que luego se va a revestir de discurso religioso, discurso moral, etc. Pero que el fondo es un orden político de dominación. El patriarcado es funcional al orden de los dueños. Ese patriarcado que dice que la mujer debe ser sometida y la demoniza.

P. ¿Entonces el feminismo apunta al verdadero corazón de la estructura patriarcal que sostiene el orden de las cosas? 

R. ¡Por supuesto! ¡Y esto el poder lo sabe! El poder entiende que el feminismo que no tiende al poder puede desestabilizarlo todo. Por eso hay que tener cuidado con cierto feminismo que es patriarcal, es un feminismo que tiende al poder.

P. ¿Te refieres al feminismo liberal? 

R. Sí, pero no solo. También a algunos feminismos radicales. El feminismo tiende a disolver el poder porque lo distribuye. El feminismo busca un mundo vincular, donde la reciprocidad es uno de los valores centrales. Pero hay una voluntad por parte de algunos grupos de que exista una verdad feminista única y que las otras se supriman. El intento de vanguardizar lo veo muy feo. Porque una de las características de la practicidad feminista es que es pragmática, no verticalista y principista. La politicidad femenina es un trabajo arduo, pero no va por ahí. Así vemos que hay grupos que se dicen feministas pero que se comportan de forma patriarcal, intentando tomar el poder en un sentido patriarcal.

Por eso creo en el “Let it be” de los Beatles, deja que el tiempo actúe en nosotros. Abandonar esa visión utopista que define el camino que debemos recorrer porque tiene el objetivo claro. Esa visión tiende al autoritarismo.

P. En España este debate que enfrenta a varios feminismos se enfoca en el papel de las mujeres trans, en las trabajadoras sexuales y las mujeres racializadas. ¿Qué opinas sobre esto? 

R. Al final es el debate sobre si las mujeres que tienen otros cuerpos pueden o no estar en la manifestación del movimiento. Eso en Argentina afectó mucho al movimiento 'Ni Una Menos'. Casi hasta amenazarlo con romperlo. La presencia de que no puede haber otro cuerpo que no sea el de mujer. Me sale otra vez el “Let it be”. Hay que dejar ser, hay que dejar suceder. No podemos prevenir los males que pueden ocurrir si otros cuerpos aparecen junto al feminismo. ¿Para qué prevenirlo ahora? Vamos viendo lo que sucede, vamos viendo lo que pasa. No nos debemos olvidar de la diferencia entre el movimiento del Me Too y el movimiento del Ni una menos en Argentina. No tienen nada que ver el uno con el otro. El Me Too es mucho más pequeño, mucho más circunstancial y tiene otra estructura, y se refiere a otra historia de nación. El Me Too se dirige al Estado, el Ni una menos se dirige a la propia sociedad. No le pide nada al Estado, reflexiona sobre el periodo de cambio de la sociedad. Algo totalmente diferente.

El Me Too viene del feminismo norteamericano. Un feminismo que, salvo algunas raras excepciones, yo llamo feminismo ‘pilgrim’ (peregrino), el feminismo de los peregrinos puritanos fundadores. ¡Es un feminismo puritano! Por ejemplo, mis hijos fueron a un colegio en Estados Unidos y ese colegio tenía puesto en las paredes “No PDA”. “No Public Displays of Affection”, No muestras públicas de afecto... No quiero eso en mi vida nunca. Y por eso hay que tener mucho cuidado con la pauta puritana. Hay un error muy grande que está ocurriendo en algunos feminismos: es necesario que nuestras muchachas y muchachos puedan negociar su deseo cara a cara, cuerpo a cuerpo. Entregar al Estado o a los otros la negociación de nuestro deseo es un error muy grave... Yo puedo decirte “me gustas”, tú puedes decirme “me gustas”, vamos a negociarlo, sin ofensa. Esta habiendo una presión para entregar a una instancia ajena la negociación de nuestro deseo. Y eso no puede ser así.

El feminismo surge de prácticas muy prolongadas, tradiciones de colaboración y horizontalidad, y pluralidad absoluta. Y deberíamos mirar hacia ese momento donde no hay vanguardia, no hay una hegemonía de un sector que conduce al resto. ¿Cómo vamos a entender eso con la prohibición de la prostitución? Una cosa autoritaria en extremo. No creo que pueda haber esos autoritarismos en el movimiento feminista. La politicidad de la mujer es un soltar, no un prohibir. Claro que la prostitución y el prostíbulo es una de las grandes escuelas de la pedagogía de la crueldad masculina. Los hombres van en grupo y no buscan tanto el acceso al cuerpo de la mujer, sino otra cosa: la celebración de la masculinidad, generar un pacto de complicidad entre hombres, etc. El hombre no va solo al burdel. Va en grupo. Y, por lo tanto, es un problema social de género. Pero no creo que la criminalización lo pueda solucionar. Porque la trata ya es ilegal, y eso no la ha abolido. La prohibición no es la eliminación del problema, es más bien la invitación a una clandestinización mayor todavía.

P. ¿Qué futuro ves entonces para el feminismo en los próximos años? 

R. Por mucho tiempo pensé que el feminismo no estaba consiguiendo llegar a destino. Los feminicidios no paraban, la violencia crecía cada vez más. Pero hoy pienso que las mujeres estamos tocando el núcleo de la reproducción del poder: el patrón patriarcal. Por primera vez veo posible el acceso a una nueva politicidad y una nueva era social. Pero no viene por el Estado. Viene por las prácticas de las mujeres mismas, que son las guardianas del arraigo, del tejido de los vínculos. Y mi esfuerzo ahora es demostrar que esas prácticas de ese tejido del vínculo son políticas. En ese tejido se esconde una política distinta. Las marchas de mujeres no son como las de los sindicatos, partidos políticos o movimientos masculinos. Tienen otras características: son festivas, son lúdicas, son amorosas. Allí se generan amistades inmediatas, son físicamente próximas. Y todo eso genera vínculos, que son el soporte de la vida. Está habiendo un viraje para comprender que los soportes de la vida están ahí, y hay que cultivarlos y ver su contenido político. Además, lo que nos dice que estamos llegando a destino es la reacción de los que nos odian. La reacción violenta de los de siempre es la medida de lo que estamos avanzando.

jueves, 3 de octubre de 2019

#hemeroteca #homosexualidad #federicogarcialorca | Deseo y sexo en Lorca

Imagen: La Vanguardia / Pjilip Cummings y Federico García Lorca, agosto de 1929
Deseo y sexo en Lorca.
El hispanista estadounidense Christopher Maurer organiza en Granada la primera gran exposición sobre el poeta y el amor.
Adolfo S. Ruiz | La Vanguardia, 2019-10-03
https://www.lavanguardia.com/cultura/20191003/47781968492/exposicion-lorca-amor-granada-christopher-maurer.html

Casi con un año de ­retraso por “problemas burocráticos”, el Centro Federico García Lorca de Granada abre el próximo 19 una muestra inédita centrada en el deseo, la pasión y el sexo, la “primera gran exposición sobre Lorca y el amor”, comisariada por el hispanista norteamericano Christopher Maurer, uno de los mayores expertos en el poeta granadino.

Manuscritos, cartas, fotos, libros, obras de arte y objetos personales que se guardan en el Centro y que se muestran al público por primera vez se unirán a otras piezas procedentes de colecciones privadas, materiales procedentes de personas que han guardado documentos de aquella época que ahora cobran luz en ‘Jardín deshecho’, el título elegido para la muestra.

Christopher Maurer explica que “respetando el misterio y sus límites y haciendo lo posible para no confundir a Lorca y sus personajes”, ha intentado dejar hablar al poeta, o no hablar, mediante la selección más amplia posible de cartas, fotos, textos literarios, libros y objetos personales conservados en el Centro Federico García Lorca y en otros archivos públicos y privados: “restos del jardín deshecho de su breve vida”.

“Lorca sostiene desde sus primeras obras una profunda, extática y a veces agónica meditación sobre el amor, uno de los temas esenciales de su vida y su obra”, señalaba Maurer hace unos días. El público podrá seguir en la muestra todos los terrenos amorosos de Lorca, desde sus primeros sentimientos de atracción hacia muchachas de la Vega granadina, como María Luisa Egea, hasta alcanzar sus grandes pasiones, “todos hombres”.

Con 18 años Lorca sabía que la cuestión sexual “no iba como debería ir. Sus amigos se iban con prostitutas y disfrutaban, pero él no. Para él fue una tragedia cuando se dio cuenta”, escribía Francisco Umbral en ‘Lorca, poeta maldito’. Con todo, Maurer destaca en un artículo que la frustración amorosa no fue la fuerza impulsora de la vida de Lorca, ni de sus criaturas literarias. “En el centro de todo está más bien el deseo, una fuerza infinitamente más poderosa que el apetito erótico”, añade.

Por el alma de Lorca pasan Salvador Dalí, una de las grandes pasiones en su época de la Residencia de Estudiantes; el escultor Emilio Aladrén; Rafael Rodríguez Rapún, compañero en La Barraca y a quien dedicó S, y Eduardo Rodríguez Valdivieso, su último amante antes de que los falangistas fusilaran al poeta en agosto de 1936. “Me asalta la idea de si tú no me querrás como yo a ti”, escribe Federico a Eduardo. La correspondencia entre Dalí y Lorca, de la que una parte se expondrá en la muestra, se prolongó entre 1923 y 1936. Fue recogida con amplitud y profundidad en ‘Querido Salvador, Querido Lorquito’, gracias al periodista Víctor Fernández.

Maurer cita unas palabras de Ian Gibson cuando señala que “al acercarnos a Lorca debemos recordar su condición de homosexual, de homosexual para quien asumir plenamente su condición de tal, en una sociedad intolerante, fue una lucha cotidiana nunca del todo resuelta antes de que los fascistas acabaran con su vida a la edad de 38 años”. En el joven Federico siempre quedó interiorizada la moral sexual católica de la época y nunca podrá buscar con desenfado el disfrute sexual, aclara Maurer.

“Sólo hombres he conocido. La normalidad no es ni lo tuyo de conocer sólo a la mujer, ni lo mío”, respondió Lorca a su amigo, director de escena y dramaturgo Rivas Cherif cuando éste le preguntó por su orientación sexual. Para el poeta, “lo normal es el amor sin límites, porque el amor es más y mejor que la moral de un dogma, la moral católica. No hay quien mande, no hay quien domine, no hay sometimiento. Se necesita una verdadera revolución; una moral nueva, una moral de libertad entera”, señalaba Lorca.

Christopher Maurer ya fue el impulsor de una gran exposición sobre el poeta granadino en la Biblioteca Pública de Nueva York con el título ‘Poeta en Nueva York’, sobre el periplo americano de Lorca, un viaje que, en opinión del hispanista, marcó un cambio radical en su poesía y sus ideas sobre el teatro y la justicia social.

domingo, 11 de agosto de 2019

#hemeroteca #feminismo #censura | No es el feminismo, es la tontería

Imagen: El Diario / C. Tangana
No es el feminismo, es la tontería.
Que dentro de la militancia feminista haya contradicciones, errores, o hasta imbecilidad, no tiene tanto que ver con el feminismo sino con la condición humana.
Luna Miguel | El Diario, 2019-08-11
https://www.eldiario.es/zonacritica/feminismo-tonteria_6_930266966.html

Cancelar un concierto de C. Tangana por letras sexistas es una muy mala idea. Pero decir que son "las feministas" las que han provocado tal censura es una idea igualmente nefasta. Que dentro de la militancia feminista haya contradicciones, errores, o hasta imbecilidad, no tiene tanto que ver con el feminismo sino con la condición humana.

El ejemplo perfecto lo puso Philip Roth (…).

[Inciso, para quien no lo sepa: Philip Roth, escritor estadounidense fallecido hace no mucho, y conocido entre otras cosas por el rechazo que generaba, en un determinado sector feminista de la academia, su literatura plagada de personajes masculinos misóginos. A saber, que hasta una autora como Virginie Despentes se refiere a él como "un verdadero macho" en las entrevistas. Sí, la misma Despentes que quita hierro a las ideas de otros escritores misóginos y polémicos como Michel Houellebecq. Porque al final todo es una cuestión, creo, de filias y de fobias].

(...) Decía que el ejemplo perfecto lo puso Philip Roth cuando en una entrevista con ‘The Paris Review’ le preguntaron por "los ataques feministas que había sufrido su obra", y él zanjó el asunto pidiendo que "no se elevara a eso llamándolo ataque 'feminista'", pues solo se trataba de gente que había hecho una "lectura estúpida" de su obra. Me acuerdo mucho de esta genial respuesta de Roth cada vez que veo a una compañera —como ha sido el caso de Berta Gómez Santo Tomás, editora de La Fronde, entre otras tantas— siendo atacada y cuestionada por defender el carácter ocioso, ¿y gozoso? de la música de C. Tangana y al mismo tiempo mostrarse militante feminista, como si acaso ambas cosas fueran incompatibles. Feministas de cabecera como Luciana Perker, de hecho, llevan mucho tiempo reflexionando sobre la búsqueda de un "feminismo del goce". Y en su libro ‘Putita golosa’ ya se adentró en todos estos planteamientos, tratando de liberar el deseo, buscando "un deseo más justo, equitativo, menos cruento", porque para ella el feminismo también es potenciar la empatía, con el fin liberarse de las armas juiciosas "del amo".

De modo que acusar al feminismo de censor por la mala práctica de unas pocas mentes, por un lado, y acusar a las feministas de malas feministas por gozar de la música de C. Tangana, por otro, no dejan de ser dos maneras de deslegitimar (como lo haría "el amo", sí) una lucha que es mucho más grande e importante de lo que lo son estas polémicas. Venga, hagamos que esto solo sea un bache veraniego y apuntemos un poco más arriba con nuestros dedos revestidos de uñas de gel.

jueves, 25 de julio de 2019

#hemeroteca #lesbianismo | ¿Dónde estaban las lesbianas?

Imagen: Google Imágenes / Fotograma de 'Elisa y Marcela', de Isabel Coixet
¿Dónde estaban las lesbianas?
Beatriz Gimeno | Con la A, 2019-07-25
https://conlaa.com/donde-estaban-las-lesbianas/

Este año el movimiento LGTB celebra el año de la memoria y es una buena ocasión para pensar sobre la memoria lésbica, porque no hay presente ni futuro sin pasado.

Y es ahí dónde nos hacemos la primera pregunta: ¿Quiénes han sido las lesbianas? No lo sabemos. Mientras que solemos ser capaces de identificar en la historia a varones que han tenido sexo con varones, amores con varones, que han escrito sobre ello, que han sido castigados por ello..., de la existencia lésbica apenas existe rastro más allá de las relaciones sexuales entre mujeres representadas por varones con el objetivo de excitarse sexualmente, de las que tenemos vestigios muy antiguos. Pero no podemos identificar existencias lesbianas verdaderas; no hay rastro de las lesbianas porque apenas existe rastro de las mujeres. No conocemos casi nada de los deseos íntimos de las mujeres a lo largo de la historia porque las mujeres no son las que cuentan la historia; pero sí sabemos que hasta hace muy poco tiempo (y aún es así en gran parte del mundo) las mujeres no han sido dueñas de su sexualidad ni de sus cuerpos, no han tenido acceso al placer. Su sexualidad, sus deseos, sus cuerpos y sus vidas no les han pertenecido a ellas, sino a sus familias, a sus comunidades, a sus padres o maridos. Los hombres son dueños de sí mismos, aunque sea para infringir la ley o para pecar, mientras que a menudo las mujeres no han dispuesto de esa libertad ni de ese dominio de sí. ¿Puede ser lesbiana una mujer cuyo único destino posible es casarse con un hombre y darle hijos? Según los estándares actuales, en los que el deseo es la base de la identidad sexual, sí podría, pero históricamente el deseo femenino simplemente no existía. Por eso no importaba y por eso los castigos eran generalmente menores para las mujeres que tenían sexo con otras mujeres que para los hombres. Lo que en el caso de los hombres era un ejercicio (perverso quizá) de su libertad, en el caso de las mujeres era visto muy a menudo como un entretenimiento sin importancia, porque a la hora de la verdad las mujeres eran puestas a disposición de los varones vital y sexualmente.

Por eso el lesbianismo va indisolublemente unido al feminismo en su lucha por conseguir grados de libertad y agencia para las mujeres. Y por eso también, a lo largo de la historia es muy difícil distinguir entre lesbiana y mujer autónoma; y por eso a cualquier mujer autónoma se la ha tratado de insultar con el calificativo de “lesbiana”. Porque sólo las mujeres con un grado importante de autonomía podían ser lesbianas; porque para ser lesbiana hay que disponer de la propia vida y ser dueña del propio cuerpo. Esta condición de posibilidad entre las mujeres autónomas (entendiendo por tales aquellas que no dependen de un hombre ni material ni subjetivamente) y las lesbianas es evidente también para el imaginario patriarcal que, históricamente, ha construido ambos tipos de mujer como la misma mujer y, siempre, como una mujer amenazante. Así, históricamente, “lesbiana” no definía a una mujer que tuviera sexo con otra mujer (algo imposible de verificar) sino que se trataba de una calificación estigmatizante para cualquiera que se saliera del rol tradicional ya fuera que se saliera sexualmente, socialmente, económicamente, que no quisiera ser madre, que no quisiera casarse, que se vistiera de hombre, etc. Por tanto, la categoría de lesbiana se ha utilizado desde siempre como un instrumento de control y castigo para las que se situaran fuera del rol femenino tradicional.

La historiadora Lillian Faderman ha escrito una importante obra sobre la historia y la memoria de las lesbianas con la intención de demostrar que el interés sexual por otra mujer no puede ser lo central si buscamos lesbianas en el pasado. Debido a ello, muchas activistas lesbianas la acusaron de desexualizar el lesbianismo. Sin embargo, si nos guiáramos únicamente por el interés sexual de las mujeres en el pasado nos podría ocurrir que no encontráramos apenas lesbianas, pero tampoco heterosexuales, pues la heterosexualidad obligatoria hacía que fuera de ella las mujeres no pudieran sobrevivir. No tenemos ninguna prueba de que las mujeres heterosexuales en el pasado no hubieran preferido librarse de las ataduras a las que dicha heterosexualidad las conducía, como el matrimonio, que era una institución de absoluta sumisión legal y dependencia vital. Si no podemos inferir que las mujeres que estaban obligadas a casarse eran heterosexuales, tampoco podemos deducir que no fueran lesbianas. También sabemos que, en el pasado, muchas mujeres escogieron hacerse pasar por hombres para poder desarrollar sus vidas, ¿eran lesbianas, eran trans? No lo sabemos, pero sí sabemos que, históricamente, ser leída como un hombre era casi la única manera de poder viajar, de poner un negocio, de trabajar, de ganar dinero, si no se contaba con un hombre que te mantuviera o si, simplemente, se deseaba ser libre. A veces olvidamos que las mujeres siempre han querido ser libres. De lo que sí tenemos pruebas es de que cuando las mujeres comienzan a poder elegir, a partir del siglo XIX, muchas de ellas escogieron construir vidas con otras mujeres fuera de la norma heterosexual. Es el caso de la mayoría de las intelectuales, escritoras, artistas, profesionales, viajeras... pioneras que necesitaron situarse al margen de la heterosexualidad para poder construir sus propias vidas. No sabemos cuántas de estas mujeres que vivían con otra mujer tenían sexo. No lo sabemos porque el sexo no deja muchos rastros en una cultura contada casi exclusivamente por los hombres. Saber si en una relación íntima entre dos mujeres había genitalidad es muy difícil, y lo es también saber qué relaciones estaban definidas por la atracción sexual y en cuales otras el sexo surgía después o no llegaba a surgir nunca. Si en alguna mujer conocida del pasado hubieran existido evidencias de que mantuvo relaciones sexuales con otras mujeres lo más probable es que esto se hubiera borrado intencionadamente de su biografía, mientras que en el caso de los hombres, por el contrario, la homosexualidad siempre es posible leerla como un subtexto oculto. Dadas las restricciones sociales que esta cultura impone a los hombres para experimentar, para sentir o para establecer cualquier tipo de lazo emocional o sexual con otro hombre, a un varón siempre es más fácil situarle a un lado u otro de la norma heterosexual y eso hace que cualquier desviación de la misma sea muy visible. Las mujeres siempre han podido tocarse, besarse, abrazarse o acariciarse sin que ninguno de estos comportamientos tuviera importancia, ya que la norma para ellas venía determinada por la necesidad de contraer matrimonio y ser madres. Para las mujeres la mayor ruptura con la norma heterosexual era permanecer soltera, escapar de la sumisión legal que significaba el matrimonio. En definitiva, que no se trata de negar la existencia del sexo entre mujeres en el pasado (de hecho a pesar de la vigilancia hay muchas pruebas de que hubo mujeres que tenían relaciones sexuales elegidas), sino de saber que la existencia o no de lesbianismo no puede depender de la prueba de existencia de genitalidad, al menos hasta el momento en que un número apreciable de mujeres pudieron ya escoger cómo vivir sus vidas.

Por todo ello, Faderman establece que hay tres criterios para buscar vestigios de lesbianas en el pasado (criterios que no siempre coinciden en la misma persona): prácticas sexuales, desviación de las normas sociales de la feminidad y autoconcienca de sentimientos de amor o deseo por otra mujer. En todo caso, lo importante es afirmar que el lesbianismo en el pasado era casi siempre y de manera necesaria una práctica de liberación personal del patriarcado. Antes de que se desarrollara lo que hoy conocemos como la identidad lesbiana ha habido mujeres (muy pocas) que decidieron prescindir de los hombres en sus vidas y forjar alianzas con otras mujeres para ser libres; alianzas que a veces incluían relaciones sexuales y que a veces seguramente no. Lo importante es que no olvidemos que la heterosexualidad es, como dice Iván Ilich, la “ortopedia conceptual” del patriarcado y que siempre han existido mujeres que han combatido con sus vidas y sus cuerpos esta normatividad.

Beatriz Gimeno Reinoso es filóloga y feminista activista por los derechos LGTBI y contra la legalización de la prostitución. Perteneció a COGAM (Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid) para luego unirse a la Federación Española de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, de la que fue presidenta sustituyendo a Pedro Zerolo, trabajando para la aprobación en España del matrimonio entre personas del mismo sexo. Ha sido diputada por Podemos en la X Legislatura de la Asamblea de Madrid y responsable del área de Igualdad del partido al que representa en la Comunidad de Madrid. Autora de diversos libros y artículos relacionados con los temas de su competencia, ha dictado numerosas conferencias participando como ponente en distintos eventos.

domingo, 12 de agosto de 2018

#hemeroteca #mujeres #historia | Sor Juana Inés de la Cruz, la monja literata que defendió que las mujeres pudieran estudiar

Imagen: ABC / Juana Inés de la Cruz
Sor Juana Inés de la Cruz, la monja literata que defendió que las mujeres pudieran estudiar.
Mártir del conocimiento, según Amado Nervo, es la figura literaria más importante del Barroco mexicano. Ingresó en un convento para escapar del matrimonio.
María Vila | ABC, 2018-08-12
https://www.abc.es/cultura/libros/abci-juana-ines-cruz-monja-literata-defendio-mujeres-pudieran-estudiar-201808120018_noticia.html

No es frecuente que, en estos tiempos, las carreras universitarias consigan despertar el interés de los alumnos más que apagarlo, pero, mientras cursaba mi grado en Lengua y Literatura Españolas–nombre desafortunado para referirse a la antigua Filología Hispánica–, me conmovió profundamente la historia de Sor Juana Inés de la Cruz, la figura literaria más importante del Barroco mexicano y, posiblemente, del Barroco de toda Hispanoamérica. E igual que me conmovió entonces el que la misma mujer que escribió el célebre poema «Hombres necios que acusáis / a la mujer sin razón…» acabara convencida de que, como mujer, no debía escribir, ahora me sorprende con la misma intensidad el silencio del feminismo hacia los silencios de sor Juana.

Juana de Asbaje y Ramírez nació entre 1648 y 1651 cerca de la ciudad de México, nueva España. Hija ilegítima de una mujer criolla, la propia sor Juana nos cuenta cómo aprendió a leer con apenas tres años, siguiendo a su hermana mayor a la escuela de lectura para niñas. La maestra que comenzó a enseñarle siguiéndole su juego muy pronto descubrió las aptitudes de la niña. Lo que comenzó como una travesura pronto se convirtió en la llave que le abrió a Juana la puerta de la sabiduría. Con ocho años Juana quería que la enviaran disfrazada de hombre a la Universidad, pero su madre, prudentemente, la envió a México con unos parientes. Juana leía y estudiaba por su cuenta cuantos libros caían en sus manos. Consciente de que necesitaba saber latín para acercarse al saber de los clásicos, se cortaba cuatro o seis dedos el cabello y si cuando le volvía a llegar hasta el punto en que se lo había cortado no se sabía la lección, se lo volvía a cortar en pena de rudeza, que no le parecía razón que estuviese vestida de cabellos cabeza que estaba tan desnuda de noticias. Cerca de los dieciséis años se había convertido en una jovencita hermosa, lúcida y cuya fama de sabia llegó a los oídos del virrey, el marqués de Mancera, que la llamó a la corte para que sirviera como dama de compañía de su esposa, la marquesa Leonor. Allí fue sometida a una científica lid en la que cuarenta profesores universitarios de distintas disciplinas la examinaron. Después de verla desembarazarse con total soltura de las preguntas, argumentos y réplicas, el marqués afirmó que parecía un galeón real defendiéndose de pocas chalupas.

En 1669 Juana ingresó en el convento de San Jerónimo. De su Carta de respuesta a su confesor, el padre Núñez de Miranda, y de su famosa Respuesta a sor Filotea es fácil extraer que no ingresó en el convento por vocación religiosa, sino para escapar al matrimonio. Ella era consciente de que en el convento iba a tener las distracciones propias de la vida religiosa, pero consideró que era el mejor camino para seguir estudiando. Mártir del conocimiento, como ha dado en llamarla Amado Nervo, no siempre fue fácil. En la Respuesta menciona cómo la superiora fue la primera en perseguirla y prohibirle estudiar durante tres meses y ella obedeció, pero solo en cuanto a no tomar libro […] porque aunque no estudiaba en los libros, estudiaba en todas las cosas que Dios crio, sirviéndome ellas de letras y de libro toda esta máquina universal. Y así su celda se convirtió en centro del saber de su época. En ella recibía la visita de los virreyes, los marqueses de Mancera primero, los de la Laguna después, con los cuales también entabló una estrecha amistad. Su relación con la marquesa María Luisa, la Lisi de sus versos, nos ha dejado algunos de los más hermosos poemas amorosos del Barroco español. Siguiendo los cánones amatorios impuestos por el amor cortés y la lírica petrarquista, los poemas de sor Juana dirigidos a la marquesa desprenden un lirismo que nos traspasa y nos hace preguntarnos de inmediato acerca de la naturaleza de ese amor. Ríos de tinta hay escritos sobre ello, sin que la crítica se ponga del todo de acuerdo sobre si se encuentra dentro de las fórmulas habituales hacia los benefactores o si las excede. Tal vez por su estrecha amistad, tal vez porque al ser dos mujeres se les permitía una mayor libertad y acercamiento, lo que se observa es una pasión que desborda la simbología de la época, aunque lo haga en un plano estrictamente platónico. Ser mujer, ni estar ausente, / no es de amarte impedimento, / pues sabes tú que las almas / distancia ignoran y sexo.

Estos escritos profanos dieron lugar a severas voces discordantes. La más dolorosa debió de ser la de su confesor, el padre Núñez. Fruto de los continuos ataques de este es la Carta de 1682 en la que sor Juana se enfrenta a él y defiende su derecho a estudiar y a escribir. En la carta termina agradeciéndole la preocupación por la salvación de su alma pero le invita a que la deje porque hay otros caminos para salvarse.

Hacia 1690, con los marqueses de la Laguna en España y publicando allí la obra de sor Juana Inés, nuestra poeta alcanzó su momento de mayor fama y reconocimiento. La publicación de Inundación castálida recibió un sinfín de alabanzas de escritores y literatos españoles. Pero en México la situación no era tan positiva. Al frente de la iglesia estaba el arzobispo Aguiar y Seijas, misógino exacerbado. Su posible enemigo, el obispo Fernández Santacruz, amigo de sor Juana, le pidió a la monja que escribiera una crítica a un sermón de un jesuita amigo del arzobispo: La carta Athenagórica. Este texto de sor Juana se publicó acompañado de una carta firmada por una tal sor Filotea, una figura tras la cual parece ser que se escondía el propio Fernández Santacruz. Esta carta en la que se criticaba que sor Juana no limitara su ingenio a escribir sobre materias religiosas dio pie a la poeta a escribir la Respuesta a sor Filotea, que se podría considerar el primer escrito feminista de América. En él sor Juana menciona a mujeres sabias de la historia y de la biblia, como Santa Catalina o la mismísima Hipatia de Alejandría, con la que llega a sentirse identificada; critica las envidias de que es objeto y reivindica el derecho a la mujer al estudio y al conocimiento.

Esta Respuesta inició una polémica cuya violencia difícilmente pudo prever Juana. Con sus protectores en España, el nuevo virrey debilitado por unos motines, el abandono de Fernández Santacruz y los ataques misóginos de Aguiar y Seijas, sor Juana se fue quedando aislada y sola. Octavio Paz nos dibuja nítidamente el asedio que debió de sufrir. Vendió su biblioteca —sus más de cuatro mil libros—, suplicó al padre Núñez que volviera a ser su confesor y, finalmente, en 1692 dejó de escribir. En 1695 murió al atender a sus hermanas en una epidemia. Murió, aunque de algún modo ya había muerto antes, con su renuncia, con su silencio.

Algunos autores han querido ver en esta renuncia un mero gesto para salvarse de la Inquisición. Se apoyan en el espíritu rebelde y combativo de sor Juana y en que ha aparecido un inventario según el cual encontraron en su celda ciento ochenta libros. Es más fácil admirarla así, indomable, invencible. Pero ese inventario no aclara cuándo fue realizado, y su biógrafo, Calleja, señala que no dejó en su celda más que tres libritos de devoción y muchos cilicios y disciplinas. ¿Conversión entonces? Tal vez, aunque cuesta creer en una posible llamada de la fe en una persona que ha reiterado que se hizo monja para que le estorbasen lo menos posible en el estudio. Queda una última explicación que haría su silencio aún más terrible, la explicación por la que el feminismo la ha olvidado: la convencieron, la rompieron, dominaron su espíritu y la llenaron de sentimientos de culpa. Su rendición no fue un acto exterior, sino interior. Incapaz de luchar contra todos, terminó creyéndose culpable de los males de su país, culpable del pecado de elación, de vanidad, culpable de querer leer y escribir y defender con su alma la igualdad de las mujeres. Y así las últimas palabras escritas en su testamento fueron las que me parten el alma: «yo, la peor de todas».

Y TAMBIÉN…
Sor Juana Inés de la Cruz, la poetisa rebelde del Siglo de Oro.
Durante el siglo XVII las mujeres no tenían acceso a la educación y a la cultura, sin embargo la novohispana se consolidaría como una de las grandes del Barroco tardío.
Eugenia Miras | ABC, 2018-05-23
https://www.abc.es/historia/abci-juana-ines-cruz-poetisa-rebelde-siglo-201805231221_noticia.html
El amor sin tabúes entre sor Juana Inés de la Cruz y la virreina de México.
Un libro reúne los poemas que la gran escritora barroca dedicó a su protectora, la condesa de Paredes.
Ferran Bono | El País, 2017-03-30
https://elpais.com/cultura/2017/03/29/actualidad/1490761165_233141.html
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Y ADEMÁS…
Hildegarda de Bingen, la monja que habló de la liberación sexual femenina en la Edad Media.

Durante el siglo XII «la sibila del Rin» se convirtió en una de las personas más influyentes entre reyes y papas.
Eugenia Miras | ABC, 2018-07-18
https://www.abc.es/historia/abci-hildegarda-bingen-monja-hablo-liberacion-sexual-femenina-edad-media-201807180903_noticia.html