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jueves, 16 de octubre de 2025

#hemeroteca #lesbianismo #memoria | Patronato de Protección a la Mujer: un reformatorio franquista para lesbianas que funcionó en democracia

Silvia Fernández y Eva García en una imagen de 2017 //

Patronato de Protección a la Mujer: un reformatorio franquista para lesbianas que funcionó en democracia

La lucha de su viuda logra que el Gobierno reconozca por primera vez como víctima de la dictadura a una mujer que fue recluida en centros religiosos de 1978 a 1985
Sonia Vizoso | El País, 2025-10-16
https://elpais.com/espana/galicia/2025-10-16/patronato-de-proteccion-a-la-mujer-un-reformatorio-franquista-para-lesbianas-que-funciono-en-democracia.html

La sevillana Eva García de la Torre estuvo recluida en un centro de castigo por ser lesbiana cuando la democracia ya estaba en marcha. Siendo menor y sin siquiera la asistencia de un abogado, fue juzgada en julio de 1978 en Andalucía y permaneció internada en Galicia hasta 1985 en entidades católicas del Patronato de Protección a la Mujer, la institución creada por la dictadura franquista para reprimir a las españolas que consideraba descarriadas. Tras sobrevivir a una adolescencia de violencia y trabajos forzados y llegar a alcaldesa de O Porriño (Pontevedra) por el PSOE, murió en 2022 sin ser consciente de su condición de víctima del fascismo. Este jueves su viuda, Silvia Fernández Quinteiro, ha recogido en Vigo de manos del ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, el certificado que acredita que sí lo fue, el primero que se entrega en España a una represaliada por el patronato.

El documento que oficializa que García de la Torre “padeció persecución por razones políticas e ideológicas” no es solo una reparación pública. Es también un “acto de amor”, el fruto de más de un año de investigación por parte de Silvia. “Es importante que se reconozca que Eva tuvo una vida injusta”, defiende esta abogada sobre quien fue su pareja durante casi dos décadas.

Todo empezó en enero de 2024, atravesando el duelo por Eva y tras leer en EL PAÍS un reportaje de Esther López Barceló sobre los horrores del patronato que dependía del Ministerio de Justicia franquista. “Cuando leí aquello, algo en mi cabeza hizo clic: “Eva estuvo ahí”, rememora su viuda. Relacionó lo que se relataba en aquel texto con todo lo que su mujer le había contado sobre su vida. Y decidió investigar. Consiguió sus expedientes de la Casa Cuna de Sevilla en la que vivió su infancia; del Tribunal Tutelar de Menores bajo cuya bota creció y sufrió; y del Patronato de Protección a la Mujer que la castigó por lesbiana.

Con el resultado de esas pesquisas y tras contactar con la Asociación Desterradas Hijas de Eva, se le ocurrió dar un paso hasta entonces inédito: solicitar formalmente ante el Gobierno central que Eva García de la Torre fuese reconocida como víctima del franquismo. Algunas de las expertas con las que consultó le advirtieron de que sería necesario modificar la actual Ley de Memoria Democrática para incluir en ella a las mujeres que sufrieron la represión del patronato. Pero se reunió con el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, y él le despejó esas dudas.

El ministro Ángel Víctor Torres entrega el certificado a Silvia Fernández //

Sin necesidad de cambiar la norma, Fernández Quinteiro tiene ya en sus manos el certificado que declara “ilegal e ilegítimo” al tribunal que juzgó a su pareja en 1978 y anula la condena que dictó. “Su internamiento, motivado en parte por su orientación sexual, se enmarca en las medidas de control y represión sobre las mujeres que fueron instauradas durante la dictadura franquista y que continuaron aplicándose en los primeros años de la Transición democrática”, reza el documento firmado por el ministro el pasado 20 de septiembre.

La vida de Eva García de la Torre comenzó en la Casa Cuna de Sevilla en 1962. Fue hija de una madre soltera que había sido repetidamente violada por su padre desde adolescente. Su expediente de aquella época reconocía que su abuelo era extremadamente violento, pero dictaminaba que ella debía ser tutelada por la dictadura para salvarla del “ejemplo corruptor que la menor recibe de su madre”. Como niña bajo el amparo del Gobierno de Franco, creció en centros religiosos en los que, según ella relataba, fue maltratada física y psicológicamente, además de esclavizada en talleres textiles, lavando ropa para hoteles y el Ejército, y sirviendo en casas de familias pudientes. “Si se meaba en la cama, dormía sobre el metálico, sin colchón. Si se rebelaba, la metían dos o tres días en un baño”, cuenta Fernández Quinteiro.

Con 16 años las monjas la denunciaron ante el Patronato de Protección a la Mujer por lesbiana. La señora de la casa en la que trabajaba como interna le encontró un escrito en el que García de la Torre confesaba que creía haberse enamorado de ella. Era julio de 1978 y el debate sobre derechos y libertades bullía en España a solo cinco meses del referéndum que aprobó la Constitución. Al mismo tiempo, una todavía adolescente García de la Torre era llevada a declarar ante un Tribunal Tutelar sobre su orientación sexual. Fue juzgada, condenada y recluida en los centros católicos que colaboraban con esta institución franquista.

Fue enviada a Vigo e internada en las Oblatas primero y luego en el El Buen Pastor, entidades religiosas que junto con otras como las Adoratrices, por ejemplo, colaboraron con el patronato en la represión de las mujeres, encerradas tras unos “muros por los que muchos hemos pasado sin saber lo que ocurría” dentro de ellos, recuerda Fernández Quinteiro. La democracia nacía en España, pero la dictadura no había muerto del todo. Allí estuvo recluida García de la Torre, obligada a rezar, a limpiar las instalaciones y a trabajar por una miseria. Fue costurera para una empresa textil, vendió libros y conoció al que luego fue su marido y padre de sus hijos. Estuvo a las órdenes de esta institución hasta 1985 cuando el Gobierno de Felipe González la hizo desaparecer. Ya casada estudió la carrera de Derecho y acabó siendo alcaldesa socialista de O Porriño durante siete años (2015-2022). Murió de un infarto a los 59 años, solo dos meses después de dejar el cargo asediada por una moción de censura. “Para las víctimas es importante que les reconozcan que tuvieron un sufrimiento brutal, que tenían razón, que no estaban locas”, concluye Fernández Quinteiro.

lunes, 27 de septiembre de 2021

#hemeroteca #lesbianismo #cine | Benedetta Carlini, la monja lesbiana que hizo un consolador con una talla de la Virgen

El Mundo / Fotograma de 'Benedetta' //

Benedetta Carlini, la monja lesbiana que hizo un consolador con una talla de la Virgen.

Tras su polémico paso por Cannes, llegó al Festival de Cine de San Sebastián la película de Paul Verhoeven 'Benedetta', inspirada en la historia real de una religiosa del siglo XVII.
Darío Prieto | LOC, El Mundo, 2021-09-27
https://www.elmundo.es/loc/celebrities/2021/09/25/614dff15e4d4d814648b45c9.html 

Paul Verhoeven (83) conserva la misma mirada indecente y cochina que lleva exhibiendo desde hace medio siglo, cuando se dio a conocer como cineasta con 'Delicias turcas' (1973). Escenas como el cruce de piernas de Sharon Stone en 'Instinto básico' (1992), los bailes de barra americana de 'Showgirls' (1997) o la puntería pistolera en la entrepierna de 'Robocop' (1987) forman parte ya de la iconografía popular. Pero la edad no ha apaciguado el interés turbador del director holandés. Así se pudo comprobar en el Festival de Cine de San Sebastián (que terminó el sábado) con su última obra, 'Benedetta'.

La película, cuya premiere tuvo lugar en el pasado festival de Cannes, se inspira en el libro 'Immodest Acts: The life of a lesbian nun in Renaissance Italy (Studies in the history of sexuality)', de la historiadora estadounidense Judith C. Brown, quien estudió el caso real de Benedetta Carlini, una monja que vivió en Italia en el siglo XVII. A partir de los archivos de los tribunales eclesiásticos, se sabe que Benedetta venía de una familia bien situada económicamente, y que entró en el convento de la Madre de Dios, en la ciudad toscana de Pescia. Igual que otras místicas de la época, Benedetta comenzó a experimentar una serie de visiones y apariciones. Fue nombrada abadesa del convento, mientras crecía su popularidad como hacedora de milagros.

Ante su creciente influencia, el nuncio en la zona realizó una serie de visitas al convento, hasta que una de las religiosas, Sor Bartolomea, confesó que mantenía una relación lésbica con Benedetta y que ambas se habían entregado a actos impúdicos que incluían el 'frottage'. Según cuenta el filme, Benedetta fue condenada y despojada de su rango de abadesa, aunque se le permitió permanecer en el convento y comer en el refrectorio con sus compañeras, eso sí, sentada en el suelo y en silencio. Así permaneció más de tres décadas, hasta su muerte en 1661 a los 70 años.

La historia de Benedetta sirve a Verhoeven para volver a su obsesión sobre el cuerpo y sus procesos de florecimiento y degradación. La actriz belga Virginie Efira encarna a Benedetta y lo hace poniendo toda su anatomía, desde la aparición de estigmas hasta lúbricas escenas con su amante. Verhoeven introduce un elemento aún más turbio en esta relación: una figurita de madera de la Virgen que las monjas lesbianas tallan hasta darle la forma de un falo, para usarlo así como consolador en sus juegos sexuales.

La aparición de este elemento ha soliviantado a ciertos sectores católicos, que han llegado a pedir la retirada del filme. Es el caso de la plataforma CitizenGO (heredera de HazteOír), que lleva recogidas 200.000 firmas (su objetivo es medio millón) de una petición al millonario francés Jérôme Seydoux, copropietario de la productora Pathé, para que "no siga distribuyendo este material altamente ofensivo".

"Por supuesto", denuncia CitizenGO en la presentación de la campaña, "una blasfemia abierta y obscena como esta nunca se habría permitido con el Islam o Mahoma. Se tolera y se aplaude porque se trata de una monja cristiana. Cuando no hay talento, la blasfemia es el único recurso...".

El texto de la petición a Seydoux reza así: "Quiero manifestarle mi preocupación por la muestra abierta y obscena de una blasfemia. También quiero manifestarle mi malestar y mi sentimientos ofendidos por esta película. No sólo se regodean con la homosexualidad de unas personas consagradas, sino que las muestran obteniendo placer sexual con una imagen de la Virgen... No sólo me ha ofendido a mí, sino también a la comunidad de 2.000 millones de cristianos del mundo". Y termina exigiendo una disculpa "con la comunidad cristiana a la que ha dañado gravemente". A falta de saber si el escándalo tiene efecto o no sobre la taquilla, el estreno de 'Benedetta' en España se ha adelantado al 1 de octubre.

Sin querer desmerecer de su carga sexual, Verhoeven siempre ha querido dejar claro que su principal interés era indagar sobre la religión y lo sagrado. Es más, la película llega después de una tentativa infructuosa de adaptar a las pantallas el libro que Verhoeven escribió sobre Jesús de Nazaret en 2007 y que iba a llevar el título de 'Jesús, el hombre'.

jueves, 22 de abril de 2021

#hemeroteca #lesbianismo #feminismo #iglesia | “Soy lesbiana y creo, profundamente, en Jesucristo y la Virgen”

Imagen: Cadena SER / Revuelta de las Mujeres en la Iglesia

“Soy lesbiana y creo, profundamente, en Jesucristo y la Virgen”.

Mujeres, feministas, diversas y creyentes. Retrato de las (otras) activistas católicas.
Celia Blanco | El País, 2021-04-22
https://elpais.com/elpais/2021/04/15/mordiscos_y_tacones/1618502309_176945.html

Muchas son las personas homosexuales que han encontrado en la iglesia el refugio para esconder su condición sexual. Ahora, mujeres creyentes y diversas pelean por dignificar su presencia y condición en el organigrama eclesiástico.

Laly estudió en Ávila, en un colegio católico en el que le enseñaron que las niñas buenas iban al cielo y a las malas se las defenestraba. Lo aprendió rapidito, siendo hija de guardia civil que, por inercia, caía en el colegio de monjas más cercano que hubiera a la casa cuartel. Su madre se quedaba tranquila así y su padre no replicaba. "Con las monjas estaba bien porque no se me ocurrió salirme jamás del redil. Soy creyente desde pequeña y me gusta cumplir con lo que supone serlo. Iba a misa, me implicaba en la parroquia y a nadie le extrañó que quisiera ser monja". Laly se ordenó a los 18 años. En cuanto se lo permitieron pasó a ser la madre Elvira.

En el convento conoció a Clara, quien después sería la madre Clarisa. Y lo que vino después es fácil de entender: jóvenes estudiantes en el convento, jornadas eternas de reflexión y análisis. Clara sostiene que era lo que tenía que pasar, siendo como eran tan parecidas en lo devoto y en lo seglar: "Tan fácil como que nos enamoramos". Aquello trastocó todos sus planes de ser monja, cosa que ambas querían. A los dos años de iniciar la relación ambas se salieron de la orden. En la actualidad, viven en una pedanía lejana de una ciudad andaluza que prefieren no desvelar. Son maestras de escuela. Comparten piso y, también, vida. Pero no llaman la atención ni sienten el más mínimo rechazo a su alrededor. "Pasamos desapercibidas. Solo somos dos maestras de escuela que comparten piso". En su barrio nadie se plantea que sean pareja. "En mi caso", afirma Laly, "me sentí rechazada por la iglesia, que era algo importante para mí. Sentía amor hacia una persona de mi mismo sexo y la Iglesia me repudiaba por ello". Ninguna sintió hostilidad en el convento. El resto de hermanas podían o no saber de su situación, pero no crearon dificultades: "No éramos las únicas; solo fuimos las únicas coherentes", remarca Clara.

Ni Laly ni Clara conocen lo que es la Revuelta de las Mujeres en la Iglesia, quienes en su cuenta de Twitter, única vía de comunicación, por ahora, explican que existen "hasta que la igualdad sea costumbre". Si las conocieran, se sentirían acompañadas por otras mujeres diversas profundamente creyentes, como ellas. En la revuelta de mujeres entienden mucho. Se denominan a sí mismas católicas, feministas y revolucionarias. Defienden que ser devota no significa ponerle flores a la virgen, sino pelear para que la comunidad no pase miserias. Mientras el Vaticano se cierra en banda a plantearse cualquier salida de la cisheteronormatividad, estas mujeres dinamitan donde más duele: en la base de la iglesia católica. Comunidades abiertas a proteger, cuidar, ayudar y acompañar a todas las personas que lo necesiten. Independientemente de quiénes sean y cómo sean. Pepa Moleón, es pedagoga jubilada y lo mismo te la encuentras en el movimiento de pensionistas que en la Revuelta de Mujeres en la Iglesia. Divorciada y madre de dos hijas. Compagina su activismo católico con colaboraciones en la revista Alandar. Forma parte de ese grupúsculo de devotas de Jesucristo que apuestan por una Iglesia diversa: "En la Iglesia estamos todas las personas. No solo las que siempre se cree", explica Pepa, "en los barrios, en la calle, el trabajo de parroquia no sabe cuál es tu condición sexual ni tu identidad de género, pero trabajas en comunidad. Puede que la iglesia diga que los matrimonios homosexuales no se reconocen eclesiásticamente, pero cada vez hay más sacerdotes que bendicen estas uniones. Los cambios llegarán y llegarán desde abajo".

Aupadas por el influjo que supuso el Me Too y el feminismo inclusivo, estas revolucionarias devotas pretenden llegar, incluso, a tener presencia en las altas jerarquías, pero su trabajo empieza en la base sobre la que se sostiene la Iglesia. Este es un trabajo de parroquia. Tere Casillas, doctora en neuroquímica y profesora de Formación Profesional, considera que, por mucho que la alta jerarquía se empeñe en establecer unos parámetros cisheteronormativos, la base de la Iglesia es una amalgama de diversidades varias: "Ya hemos tenido reuniones con algunos obispados, no solo el de Madrid y, sobre todo, con bastantes diócesis. Hemos escrito a Francisco (se refiere al papa Francisco en este tono coloquial) y sabemos que nos leerá. Francisco ha marcado una línea progresista muy buena, pero el mastodonte que es la Iglesia es complicado de mover. Esperanzas, todas". Y desde Latinoamérica les llegan muy buenas vibraciones: "Mujeres trans, lesbianas e intersex latinoamericanas se están uniendo a nosotras cada vez más. Esto es imparable. Los cambios no van a venir desde arriba. Llegarán desde abajo. La iglesia dice una cosa, pero de las bases surgen otras".

Clara y Laly abandonaron el convento porque les pareció que no encajaban en los parámetros de la congregación: "Soy lesbiana y creo, profundamente, en Jesucristo y la Virgen", admite Laly. "Vivo en un pueblo donde participo de todas sus festividades religiosas, pero no me atrevo a decir a quién amo por miedo al rechazo. Si la Iglesia me aceptara, sería mucho más fácil que me quisieran, también, mis vecinas. Ojalá la Iglesia se planteara la más mínima intención pedagógica y educativa".

Ahí queda la petición de una mujer que sí se siente parte de la Iglesia.
 
Y TAMBIÉN…
La Iglesia también es feminista.

Asociaciones feministas religiosas quieren "que la Iglesia reconozca el protagonismo de las mujeres, que somos sujetos y no objetos de ella".
Andrea de Lucas | Cadena SER, 2020-02-29
https://cadenaser.com/programa/2020/02/29/hora_14_fin_de_semana/1582996549_574058.html

lunes, 27 de julio de 2020

#hemeroteca #libros #literatura | Bendita tú eres (Una mujer de verdades absolutas)


Bendita tú eres (Una mujer de verdades absolutas).

Raúl Duque Montilla | La Pluma Invertida, 2020-07-27

https://laplumainvertida.com/bendita-tu-eres-carlos-barea/ 

Allá por el año 2007 fui en varias ocasiones a la Sala Triángulo (actual Teatro del Barrio) a ver el montaje ‘Mejorcita de lo mío’. En aquel monólogo, la actriz Pilar Gómez hacía un recorrido a través de su experiencia como mujer, dramaturga y actriz, de lo difícil que se le había puesto la cosa, de lo “malita” que había estado en la vida, y de cómo ya iba mejorando de lo suyo.

No sé si lo que yo veía en el escenario era terapéutico para la actriz, desde luego para mí sí lo fue, de no haberlo sido no habría pagado en al menos tres ocasiones para ver la obra. En aquel repaso a su vida (su madre, sus novios, sus amigas), Pilar Gómez se detenía en un momento a pensar en las monjas de su infancia, y en como ella también quiso ser religiosa, porque (y cito de memoria) “las monjas tenían una verdad absoluta, y cuando una tiene una verdad absoluta, la vida es mucho más fácil”.

Desde luego que la vida es más sencilla si se tiene una verdad absoluta que te haga de faro, pero lo malo de las verdades absolutas es que son como las pompas de jabón: preciosas, iridiscentes, cautivadoras. Pero no duran nada. Y si tienes la mala suerte de que te estallen en la cara, solo conseguirás que te escuezan los ojos, porque el jabón que se usa para hacerlas crecer es Mistol del bueno.

La protagonista de 'Bendita tú eres', la primera novela de Carlos Barea y publicada por Egales, es una monja desterrada de su convento. Ángela, la monja expulsada, se sigue aferrando a su verdad absoluta, a su fe inquebrantable.

Mientras leo la novela me surge la duda de si Ángela cree en Dios, o simplemente anhela la plácida vida de la congregación, unos muros donde puede refugiarse de una vida de la que lleva escapando (y escondiéndose) cada noche durante treinta años. En esas paredes encuentra acomodo, como lo encontró la cantante yonki y prófuga de ‘Entre tinieblas’.

La burbuja de Ángela revienta una noche en la que se descubre su secreto: ella, que lo tiene todo para ser una buena monja, carece de lo esencial: una vulva. Y no descubro nada que no se sepa en la segunda (o tercera) página del libro. Ángela, que lleva tantos años huyendo de su genitalidad, se debe enfrentar a un mundo del que salió corriendo esperando no saber nunca nada más.

Ese nuevo mundo en el que la abandonan a su suerte está recubierto de una fina capa de Mistol: Lavapiés. Un mundo nuevo para el que no está preparada, pero que la deja atónita y fascinada: los bellos reflejos de luz que atraviesan las pompas de jabón.

Conforme avanzo en las páginas siento inquietud. Tengo la sensación de no estar entendiendo algo. No alcanzo a comprender si la monja-errante es una persona intersexual o una mujer transexual; pero con su subir y bajar por las calles de Lavapiés acabo siendo consciente de que yo también me aferro a mi verdad absoluta, a la necesidad de que todo sea binario. Mi problema también lo tiene el padre Miguel, la hermana Marisol y Rafael, el estanquero, personajes de la novela, que acrecentamos con nuestra mirada absoluta el drama de la monja-náufrago.

Si te adentras en el relato, te vas dando cuenta que lo que menos importa es el cajón de nuestra cabeza donde necesitamos colocar a Ángela. La grandeza de esta novela, es hacernos partícipes de la inmensa soledad de esta mujer, de su desatino, de su deambular, de su errático caminar por un barrio que, a la vez, la mueve y la paraliza. El cuerpo de Ángela es un saco de boxeo.

Lo fácil de contar esta historia hubiera sido desgranar el rosario de penurias de la infancia de Ángela, y convertirla en una víctima. Esos ‘flashbacks’ para contar miserias que ya sabemos Carlos Barea nos los ahorra. Lo que me cautivó de la lectura es el presente que se lanza al futuro, la constante sensación de que algo está por llegar.

Por eso, al final de la historia, cuando ya solo me quedaban unas pocas páginas, yo me decía: “¡Carlos no, no puede ser, no acabes así, no hagas esto!”. ¿Pero de qué otra manera puede ser? Bajo nuestra mirada Ángela miente, pero si mirásemos como mira ella, tiene una verdad absoluta. Solo se tiene a sí misma. Y no todos los pájaros saben vivir libres.

Pilar Gómez, la actriz que quería ser monja, en ‘Mejorcita de lo mío’ se para durante un momento frente al público y nos hace ver la distinción entre miedo y cobardía: “según Albert Ellis, el miedo es una emoción y la cobardía una actitud”. Al igual que la actriz, Ángela, (y Carlos Barea por escribir su historia), son miedosas, pero no cobardes.

lunes, 29 de junio de 2020

#libros #literatura | Bendita tú eres

Bendita tú eres / Carlos Barea.

Barcelona [etc.] : Egales, 2020 [06-29].
134 p.
Serie: Narrativa ; 260.

/ ES / NOV / Literatura / Libros / Cultura pop / Identidades / Monjas
📘 Ed. impresa: ISBN 9788417319984 / 16,90 €

[.es] Ángela es una monja que lleva más de treinta años enclaustrada en un convento. Una noche, tras terminar de rezar en su celda, tiene un accidente que provoca que el resto de hermanas descubran el secreto que llevaba guardando durante décadas. Tras ser expulsada de la congregación, acabará resguardándose en un modesto piso del barrio de Lavapiés desde el que tendrá que aprender a vivir en un mundo al que pensaba que nunca más tendría que volver a enfrentarse. ‘Bendita tú eres’ es una historia con tintes de novela iniciática que gira en torno a la búsqueda —forzada— de la identidad y donde se mezcla el imaginario religioso con elementos de la cultura popular. Un relato que pone en cuestión la constante necesidad de categorizar las identidades, así como los mecanismos sociales que obligan a ello.

viernes, 24 de enero de 2020

#hemeroteca #iglesia #violenciasexual | El Vaticano levanta el tabú sobre los abusos sexuales y laborales contra las monjas

Imagen: El País / Jorge Mario Bergoglio (c, de blanco) con un grupo de monjas en el Vaticano
El Vaticano levanta el tabú sobre los abusos sexuales y laborales contra las monjas.
La Iglesia creará una comisión para ayudar a las religiosas “quemadas” por el trabajo.
Lorena Pacho | El País, 2020-01-24
https://elpais.com/sociedad/2020/01/24/actualidad/1579875986_054823.html

Los abusos, tanto sexuales como de poder, cometidos contra las monjas en el seno de la Iglesia católica es un tema espinoso que el Vaticano aún no ha abordado plenamente, como sí ha hecho con los abusos sexuales a menores que han sacudido a la institución en las últimas décadas y han desatado una de sus mayores crisis. El suplemento mensual femenino del diario vaticano, L'Osservatore Romano se acerca en su próximo número de febrero -se publicará el 26 de enero- a las condiciones de vida de las religiosas en la Iglesia y ofrece una panorámica demoledora de los abusos y la explotación laboral que sufren las monjas. Constatan que se dan casos de agotamiento laboral y estrés postraumático, un tema que hasta ahora había sido tabú.

En una entrevista, el prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, el cardenal João Braz de Aviz, admite que a su dicasterio llegan informes de casos de abusos a religiosas por parte de sacerdotes y que se están investigando. Si las víctimas de este tipo de crímenes son religiosas o religiosos, las denuncias las gestiona este organismo de la Santa Sede, a diferencia de los abusos a menores o a adultos laicos o seminaristas, de los que se ocupa la Congregación para la Doctrina de la fe, con mayores competencias. Cuando se trata de monjas faltan reglas precisas que dicten cómo proceder y protocolos actualizados de prevención.

El purpurado responsable del ente que gestiona los conventos también muestra su preocupación porque “empiezan a aparecer casos de abuso sexual entre monjas”, un “fenómeno que ha permanecido más oculto”, pero que “tendrá que salir a la luz”. “En una congregación nos han señalado hasta nueve sucesos”, apunta. Y recuerda que el papa Francisco ha pedido “transparencia total” en los casos de violencia sexual sobre las monjas.

Braz de Aviz también saca a la palestra otras cuestiones punzantes como el abuso de autoridad o el abandono y repudio que sufren las religiosas cuando dejan el convento. “Cuando la autoridad se interpreta como poder y no como servicio se puede llegar a situaciones dolorosas. Creo que las personas que desempeñan funciones de liderazgo también deberían aprender a compartir la vida y todas las necesidades con la comunidad como cocinar o limpiar”, apunta el cardenal. Y explica también que en Roma, a petición del Pontífice argentino, existe una casa de acogida para exmonjas, que han decidido apartarse de la vida religiosa o que han sido expulsadas y no tienen recursos, sobre todo si son extranjeras. “Nos enfrentamos a personas heridas con las que tenemos que reconstruir la confianza; debemos cambiar la actitud de rechazo, la tentación de ignorar a estas personas, de decir ‘ya no es nuestro problema”, reivindica. Y señala que ha visto un caso en el que la exreligiosa se ha visto obligada a prostituirse para poder mantenerse después de colgar los hábitos.

La revista vaticana, que se llama Mujeres, mundo, Iglesia y que en el pasado también ha denunciado abusos y explotaciones a monjas, aborda además el problema del agotamiento laboral y el estrés postraumático que afecta a un gran número de religiosas, un tema tabú hasta el momento. El asunto se trató en el último encuentro de la Unión Internacional de Superiores Generales (UISG), que decidió establecer una comisión internacional de cuidado personal que durante los próximos tres años estudiará el fenómeno y propondrá medidas para resolverlo.

Vacaciones, paga y vivienda
Según explica a la publicación la monja australiana Maryanne Lounghry, psicóloga e investigadora del Boston College y la Universidad de Oxford, las religiosas, muchas afectadas por el llamado síndrome del trabajador quemado, esperan que, al igual que en los casos de abusos a menores, se establezcan unas “líneas guías” que delimiten sus obligaciones y sus derechos en sus lugares de trabajo. También reclaman algo que se parezca a un contrato de trabajo. “Cada religiosa tiene que tener una especie de código de conducta, una carta de acuerdo con el obispo o el párroco para poder decirle: 'Sabe, trabajé 38 horas esta semana o no puedo trabajar el domingo y vuelvo el lunes, necesito un día libre'. Un contrato de negociación te hace más fuerte”, añade Lounghry.

“Invertir en el bienestar de las monjas” y, por ejemplo, concederles “dos semanas de vacaciones, una paga, una situación de vivienda digna, acceso a internet” o “incluso un año sabático después de cinco años de trabajo” son otras de las cuestiones que necesitan regulación con urgencia. “Trabajar en la ambigüedad, sin ciertas reglas, puede hacer que me sienta intimidado, abusado, molestado”, señala la psicóloga.

El papa Francisco, que en su primera homilía del año lanzó un fuerte alegato contra la violencia que sufren las mujeres, dentro y fuera de la Iglesia, admitió el año pasado que existen casos de abusos a las monjas por parte de sacerdotes y obispos . “No es algo que todos hagan, pero hay sacerdotes y obispos que lo hicieron, y aún lo hacen”, dijo en el vuelo de regreso de su viaje a Emiratos Árabes Unidos. “¿Tenemos que hacer aún más? Sí. ¿Tenemos la voluntad? Sí. Pero es un camino que viene recorriéndose desde hace tiempo”, añadió.

Los abusos sexuales dentro de las congregaciones religiosas no son un fenómeno nuevo ni solo reciente. Comenzaron a denunciarse en los años noventa. En 1995 la religiosa Maura O'Donohue presentó un informe sobrecogedor que destapó un panorama desolador, sobre todo en África: casos de novicias violadas por sacerdotes; médicos de hospitales católicos que se ven asediados por curas que les llevaban “a monjas y otras jóvenes para abortar”; o superioras que denunciaron la situación y acabaron suspendidas. En los últimos años han salido a la luz casos en todo el mundo, que aún no han recibido respuesta.

martes, 10 de diciembre de 2019

#hemeroteca #patrimonio | Aparece a la venta una talla barroca de un convento cerrado de Granada

Imagen. El País / Santa Rosa de Viterbo
Aparece a la venta una talla barroca de un convento cerrado de Granada.
La Policía Nacional requisa la obra, que se ofrecía por 350.000 euros, y las clarisas aseguran que no es su imagen. Los especialistas afirman que es la misma figura.
Peio H. Riaño | El País, 2019-12-10
https://elpais.com/cultura/2019/12/10/actualidad/1575986898_456746.html

El mismo vecino que hace un año denunció ante la Fiscalía de Medioambiente de Madrid el expolio de bienes procedentes de la iglesia del convento de Nuestra Señora de los Ángeles de Granada, trasladados a un anticuario del Rastro de Madrid, ha presentado una nueva denuncia por el expolio de otra pieza artística y de mayor importancia del mismo convento. El comerciante de obras del arte español, Nicolás Cortés, ha incluido en su catálogo de ventas la talla ‘Santa Margarita de Cortona’, del escultor barroco José de Mora (Baza, 1642 - Granada, 1724). La pieza se situaba a la derecha del altar de la iglesia de las franciscanas clarisas, como demuestran las fotografías de los vecinos de Granada, antes de que el convento cerrara a principios de 2018 por falta de vocaciones.

En la denuncia, Á. B. ruega medidas para “notificar al Ministerio de Cultura que el patrimonio artístico sacro se halla fuera de control y amenazado con su silencioso expolio, y que es necesario que el Estado español tome cartas en el asunto”. El denunciante recuerda a la Fiscalía que cerraron la instrucción pasada con la explicación de que tales piezas “no estaban a la venta”, sino que fueron trasladadas para ser “restauradas”, “a pesar de que la almoneda dio precio por ellas a la persona que las identificó”. Supuestamente, las piezas regresaron a Granada.

El galerista Nicolás Cortés asegura que compró la escultura de santa Margarita a un anticuario por 100.000 euros, a finales de 2017. Meses antes de que cerrara el convento. La figura acaba de aterrizar de Nueva York, donde estuvo a la venta por 350.000 euros, en la feria Tefaf, en noviembre, con el permiso de exportación concedido por la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes, a pesar de que la Ley de Patrimonio Histórico de 1985 es contundente: la Iglesia tiene prohibido el libre comercio de sus bienes. Solo puede hacerse cargo de ellos el Estado.

El Ministerio de Cultura aclara que el permiso fue concedido en junio de 2018 porque "la factura presentada por el anticuario acreditaba fehacientemente que la obra se había adquirido a un particular de Zaragoza y no a una institución eclesiástica". Cultura ha comunicado los hechos a la Policía Nacional “para que investigue la procedencia de la escultura y compruebe si se ha realizado una venta de patrimonio eclesiástico contraviniendo el artículo 28.1” de la Ley. A última hora de la tarde la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional había requisado la figura, mientras investiga los hechos denunciados.

Cambio de nombre
Cortés sostiene que ha actuado con transparencia y que la compró sin saber su procedencia. “Me dijeron que era de una colección particular. No se me ocurriría ir a un convento a comprar, porque es ilegal. Lo que no sabía es que las monjas estaban vendiendo obra”, explica el reconocido galerista, con tres décadas de experiencia. En la mañana del martes Cortés ha presentado la factura de compra y el permiso de exportación ante la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Judicial. La venta podría declararse nula y la pieza volver a la orden.

En ningún caso la galería especifica la procedencia, aunque determinan que el autor es José de Mora y representa a santa Margarita de Cortona. Grupos como SOS Alhambra y la Asociación Granada Histórica y Cultural han denunciado que la talla ha salido del convento clausurado. Sin embargo, la Madre Federal, sor Josefa, responsable de la coordinación de los conventos de las franciscanas clarisas, asegura a El País que no es así. “En el convento de los Ángeles no había ninguna imagen con esa advocación”, señala. La escultura que ahora es santa Margarita, era santa Rosa de Viterbo. Explica sor Josefa que la talla en venta se “asemeja” a la de santa Rosa, pero que esta es “de autor desconocido”. Pero no es así: desde 1953, Antonio Gallego y Burín, el gran experto en la vida y obra de José de Mora, identificó a la santa como obra del escultor y lo publicó en la famosa ‘Granada. Guía artística e histórica de la ciudad’ (cuya última reedición es de Comares, en 2015).

“Es evidente que ambas imágenes no son coincidentes al 100%. Por ejemplo, puede apreciar en la articulación superior izquierda, que tiene una inclinación y movimiento totalmente diferente y la toca del cuello no coincide en su talla y en su forma”, explica por escrito sor Josefa, en un correo electrónico en el que adjunta una imagen de la santa. Y asegura que la talla la tiene la orden, aunque no concreta dónde está ubicada.

El drama de la escultura
José Luis Romero Torres confirma a El País que se trata de la misma escultura. Es doctor historiador del arte y conservador del patrimonio de la Junta de Andalucía, donde desempeña el cargo de jefe de departamento del servicio de infraestructuras culturales, y firmó la ficha de atribución de la escultura en el catálogo de ventas de Cortés. Él es el responsable del cambio de advocación de una santa a otra. Margarita también era conocida como la pecadora penitente y el gesto de la santa encaja, según el especialista, en esta definición. “Esta pieza es muy dramática por el rostro y por la fuerza de las manos”, asegura.

Por su experiencia en la Junta reconoce que el patrimonio de los conventos de clausura no está inventariado y que, “lamentablemente, la venta es una práctica habitual, que está ocurriendo en toda España”. Lázaro Gila es catedrático de Historia del Arte en la Universidad de Granada y tiene documentados todos los conventos de Granada. No le cabe duda de que la figura que ha salido a la venta es la que estaba en el altar de las clarisas. “José de Mora no hizo nunca la misma imagen dos veces. Ni siquiera Pedro de Mena hace imágenes gemelas. No es posible que sean dos distintas”, cuenta. Denuncia que se están cerrando muchos conventos -tres el año pasado- y que venden las imágenes sin ningún control “y a saldo”. Sobre este convento explica que lo que está sucediendo “es gravísimo”.

Tras consultar a las restauradoras Clara Delgado y Sali Criado, con más de dos décadas de experiencia en tallas de madera, también confirman que se trata de la misma escultura. Criado asegura que tras revisar los pliegues del manto de ambas fotografías -la de santa Rosa y la de santa Margarita- “coinciden absolutamente”. Es de las pocas partes que no se pueden alterar. “Tendrías que retallar para alterar esa parte y eliminar la policromía original. Y en este sentido, hasta las estrellas coinciden en los mismos lugares”, señala la experta. Cuenta que la posición de las manos puede variarse sin ningún problema al ir encajadas; por ejemplo, rellenando el hueco original y perforando uno nuevo. La mano izquierda ha sufrido un reajuste en su restauración, tal y como confirma la propia galería.

La abogada de Cortés alega que su cliente compró por 100.000 euros sin saber a qué autor correspondía la escultura y que, posteriormente, con el análisis de Romero Torres, descubrieron, por sorpresa, que era de José de Mora, escultor muy popular en Granada, alumno aventajado de Alonso Cano y muy reconocible, sobre todo, en sus características cejas. A pesar de atribuírsela a Mora, ni la galería ni el especialista hicieron entonces referencia a la ubicación que Antonio Gallego y Burín ya había dado a conocer.

martes, 5 de febrero de 2019

#hemeroteca #iglesia #violenciamachista | El Papa Francisco admite el histórico abuso de sacerdotes y obispos a monjas

Imagen: El País / Jorge Mario Bergoglio
El Papa Francisco admite el histórico abuso de sacerdotes y obispos a monjas.
Francisco cree que las mujeres todavía son tratadas como "segunda clase" y reconoce que hay curas que abusan de las religiosas sexual y laboralmente.
Daniel Verdú | El País, 2019-02-05
https://elpais.com/sociedad/2019/02/05/actualidad/1549381910_768587.html

El Vaticano celebrará dentro de dos semanas una reunión con todos los presidentes de las conferencias episcopales del mundo para tratar el tema de los abusos a menores. Empieza a estar claro, sin embargo, que no será suficiente para atajar la mayor crisis que vive la Iglesia en los últimos años. Más allá de los centenares de casos que llegan a Roma, el Papa tiene ahora también sobre la mesa el problema histórico de los abusos a las monjas por parte de sacerdotes y obispos. Si no lo tenía claro todavía, se lo recordó esta semana un duro editorial de la revista femenina que publica ‘L’Osservatore Romano’, el periódico de la Santa Sede que Francisco lee cada mañana. “No es algo que todos hagan, pero hay sacerdotes y obispos que lo hicieron, y aún lo hacen”, admitió en el vuelo de regreso de su viaje a Emiratos Árabes Unidos.

El Papa quiso enmarcar el problema (como suele hacer en el tema de los abusos) en un contexto histórico también fuera de la Iglesia. “El maltrato de las mujeres es un problema. Yo diría que la humanidad aún no ha madurado. La mujer es de segunda clase”, señaló. Pero el argumento es complicado de sostener viniendo de la máxima autoridad de una institución que ha marginado sistemáticamente a las mujeres, las ha relegado a los puestos de servicio e impedido su ascenso a posiciones de mando en la curia romana. En ningún lugar o constitución está escrito que el Papa no pudiera hacerlo si lo desease, pero tampoco se ha hecho nada para remediarlo durante este pontificado, como ya denunció la propia directora del suplemento de L’Osservatore Romano, Lucetta Scaraffia, en un artículo para este periódico.

En los últimos meses han salido a la luz nuevos casos en todo el mundo. Incluso un oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe dimitió la semana pasada acusado por una exmonja de haberla intentado besar durante una confesión. “Me alegra que estemos trabajando en esto. Algunos sacerdotes han sido apartados por ello y no sé si está terminado el proceso, pero también cerrar algunas congregaciones femeniles corrompidas por esto [este tipo de casos]. Yo no puedo decir ‘en mi casa no ocurre’. Es verdad. ¿Tenemos que hacer aún más? Sí. ¿Tenemos la voluntad? Sí. Pero es un camino que viene recorriéndose desde hace tiempo”.

El tiempo, sin embargo, empieza a apremiar en medio de una crisis que amenaza fuertemente este pontificado. Francisco justifica ese “camino” con el lento pero fructuoso trabajo (según su opinión) realizado por su predecesor. “Benedicto XVI tuvo el coraje de cerrar una orden femenina que tenía un cierto nivel de esta esclavitud de las mujeres, esclavitud también sexual, de parte de sacerdotes, y a veces de los fundadores, que les quitan la libertad a las mujeres. Fue un hombre que tuvo el coraje de hacer mucho sobre este tema”.

Francisco tiró de una anécdota sin identificar, pero con enorme parecido a lo sucedido en una congregación de monjas francesas, para explicar la resistencia que a menudo hay en las investigaciones de este tipo. “Ratzinger [cuando era el prefecto para la Doctrina de la Fe] tenía todos los papeles sobre una orden religiosa en la que existía corrupción sexual y económica, pero había filtros... Y el Papa [entonces Juan Pablo II] organizó una reunión queriendo conocer la verdad. Ratzinger fue con todos esos papeles, pero cuando terminó la reunión, volvió y le dijo a su secretario que guardara todo en el archivo porque '¡había ganado el otro lado!’. Pero no podemos escandalizarnos por esto. Forma parte de un proceso. Pero luego, cuando fue Papa, lo primero que hizo fue pedir que le trajesen las cosas del archivo y comenzó a trabajar al respecto. El folclore sobre Benedicto lo pinta como más bueno que un pedazo de pan. Y es bueno, pero lo hacen parecer débil. Y de débil no tiene nada. Ha sido un hombre fuerte, consecuente. Fue él quien comenzó con este tema”·.

sábado, 12 de enero de 2019

#hemeroteca #violenciamachista | Mujeres y abusos, deudas del Papa

Imagen: El País
Mujeres y abusos, deudas del Papa.
Las jóvenes laicas están dejando la Iglesia, también sus madres y abuelas.
Lucetta Scaraffia | El País, 2019-01-12
https://elpais.com/internacional/2019/01/12/actualidad/1547313686_295507.html

Durante los primeros años de pontificado del papa Francisco, una revolución atravesó la vida de la Iglesia católica, que en las décadas anteriores se había centrado sobre todo en los problemas de bioética, a los que era difícil y arriesgado enfrentarse, y ante los que la Iglesia, cuya postura parecía siempre muy rígida, no siempre conseguía presentarse como la defensora de los débiles.

Francisco devolvió al primer plano a los pobres, representados hoy principalmente por los emigrantes, pero también por los habitantes de las zonas más míseras del tercer mundo, oprimidos por la miseria y los desastres ecológicos, mientras que su misericordia se extendió a aquellos que, después de un matrimonio, habían formado una nueva familia, así como a las mujeres que pedían perdón por el pecado del aborto, y que hasta su providencial intervención debían dirigirse a un obispo para obtener la absolución.

Sin duda, se ha tratado de elecciones fundamentales, que parecían haber vuelto a situar a la Iglesia, institución muy discutida y criticada frente a la modernidad, del lado de los "buenos", el único en que una institución religiosa puede colocarse para ser aceptada. Y los escándalos de pedofilia y filtración de documentos que marcaron el pontificado de Benedicto XVI parecían superados, si no resueltos.

Las nuevas acusaciones a miembros del clero (entre ellos cardenales famosos y poderosos como Pell, McCarrick y Barbarin) han llegado de forma repentina e inesperada y afectan no solo a países en los que ya se habían producido escándalos semejantes, como Estados Unidos y Alemania, sino también a Latinoamérica, e incluso a Argentina. No parece que el escándalo provocado por las acusaciones de abusos, encubrimientos y falta de sensibilidad hacia las víctimas, vaya a apagarse a corto plazo: una imagen devastadora que la Iglesia deberá mejorar con medidas concretas, severas y urgentes.

Pero ahora surge otra cuestión, la de las mujeres inexistentes e invisibles a ojos de las jerarquías eclesiásticas, acostumbradas a dar por descontado su servicio. Hoy las religiosas ya no aceptan condiciones vergonzosas de explotación y humillación. Los episodios de rebelión abundan, casi siempre ignorados por los medios de comunicación, como la protesta de algunas benedictinas suizas que desde un antiguo monasterio, con una foto provocadora, han pedido el voto para las religiosas en el sínodo.

Esto está haciendo que reaparezca un fenómeno infravalorado, el de los abusos y la violencia de miembros del clero hacia las religiosas, clasificados por las jerarquías como relaciones románticas. En cambio, en la mayoría de los casos, se trata de relaciones impuestas por un hombre con poder a una mujer que no lo tiene, a veces obligada a soportarlo por sus propias superioras, temerosas de que se tomen represalias contra la institución.

La crisis está confirmada por la rápida y dramática caída de las vocaciones femeninas: sin las monjas, que trabajan intensa y desesperadamente en todo el mundo, dando un testimonio cristiano concreto, ¿cómo resistirá la institución?

Pero nadie parece darse cuenta de la gravedad del problema, nadie parece percibir que la violencia hacia las mujeres por parte de eclesiásticos a veces provoca abortos, incluso pagados por quien ha abusado de ellas, porque las monjas no tienen dinero. También las jóvenes laicas están dejando la Iglesia, y sus madres y abuelas, que sostenían las parroquias como catequistas, u organizando la asistencia a los pobres y a los ancianos, no encuentran quien las sustituya. Después de ellas solo está el vacío.

Pero la jerarquía solo piensa en los hombres, los discursos sobre las vocaciones se centran en las sacerdotales y ni siquiera el sínodo sobre los jóvenes ha afrontado los problemas de las jóvenes. A pesar de las numerosas llamadas del papa Francisco, la antigua y consolidada costumbre de considerar a las mujeres algo inexistente no ha encontrado hasta ahora ninguna respuesta seria.

Lucetta Scaraffia es historiadora y directora del suplemento de la mujer en L’Osservatore Romano.

jueves, 1 de noviembre de 2018

#hemeroteca #iglesia | Tolosa: El corazón del convento Santa Clara

Imagen: Tolsa Turismoa / Claustro del convento Santa Clara, Tolosa
El corazón del convento Santa Clara.

Aunque las visitas no están permitidas, el área de Turismo de Tolosa ha publicado una colección de fotografías del interior de este edificio religioso construido entre los siglos XVII y XVIII donde viven monjas clarisas de clausura.
Marta San Sebastián | Noticias de Gipuzkoa, 2018-11-01
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/11/01/vecinos/tolosaldea/el-corazon-del-convento-santa-clara

Aunque no están permitidas las visitas por la clausura de sus residentes, existe ahora el privilegio de pasear por los pasillos del convento Santa Clara, adentrarse en sus salas y conocer un poco más su historia a través de la colección de fotografías que ha hecho pública el departamento de Turismo del Ayuntamiento de Tolosa. Más de 400 años de historia contemplan a esta orden religiosa instalada en Tolosa, que ha tenido diferentes ubicaciones e, incluso, fue ocupado por las tropas francesas y utilizado como hospital militar entre 1808 y 1813. Todas las fotografías se pueden ver en la web municipal.

La fundación de la orden en Tolosa se remonta a 1612, cuando Miguel Pérez de Mendiola y su esposa, Magdalena de Unanue, pusieron con real licencia a disposición de la primera comunidad de clarisas su casa-torre de Iturriza.

Pero no fue la primera ubicación propuesta. Previamente, en el año 1609, presentaron al Ayuntamiento de Tolosa un memorial para la fundación de un monasterio de monjas recoletas de la orden y regla de Santa Clara en la ermita de la Magdalena y su casa contigua, en el barrio de Santa Lucía. Para ello ofrecieron 10.000 ducados y otros 500 ducados de renta. En el memorial se decía, entre otras cosas, “que la villa sea la patrona única del convento perpetuamente, y en su nombre el Ayuntamiento quien pueda poner en él y su iglesia las armas de la misma villa”. Los promotores obtuvieron todas las licencias civiles y eclesiásticas necesarias, a excepción del Consejo de Castilla, que dictaminó que no se podía fundar un monasterio fuera de la villa.

Ante esta negativa, los promotores ofrecieron para su enclave la torre de Iturriza, en la actual calle Korreo, lugar donde primitivamente se alojó la comunidad. También se barajó la posibilidad de su instalación en Iribarazeta, en la actual plaza Nueva. Sin embargo, se consideró que éste no era el lugar apropiado para una actividad como la pretendida; el tamaño de la casa era reducido e incómodo para las religiosas, de modo que la comunidad comenzó a buscar un edificio de nueva planta adecuado a las necesidades monacales.

En el año 1655 se consiguió el traslado a su actual ubicación gracias a la aportación económica que realizó el tolosarra Juan de Urrutia enviando dinero desde América. Dicho traslado se efectuó el 30 de septiembre de 1666. Ese año se fundó el actual convento, cuya iglesia fue levantada posteriormente, entre 1711 y 1732.

Estructuras de madera, patio y huerta
A través de las fotografías publicadas los tolosarras pueden adentrarse en este edificio declarado Monumento Histórico-Artístico de interés provincial en el año 1964.

Al acceder al recinto, el visitante se encuentra de frente con un impresionante patio lleno de flores y plantas. Las imágenes ilustran este espacio alegre que las monjas utilizan para pasear, charlar, hacer sus tareas, leer, disfrutar del sol cuando este lo permite, y compartir sus conocimientos.

Las escaleras invitan a subir a la segunda planta donde poco o nada ha cambiado durante estos siglos. Las estructuras de madera antigua visten los pasillos en los que hay infinidad de elementos religiosos: libros gigantes con letras y pentagramas, objetos pertenecientes al Papa, esculturas, cruces y figuras.

Las monjas clarisas que viven en el convento cuidan su huerta con esmero. El terreno, que también aparece en las fotografías, está en la parte trasera del edificio y de ahí es donde obtienen las verduras y hortalizas para su propio consumo.

La iglesia del convento es muy conocida por su excepcional acústica y acoge muchos recitales. Durante el Certamen de Corales de Tolosa se reciben muchas peticiones por parte de los coros para cantar en él.

Los avatares históricos, como guerras e inundaciones, han obligado a la comunidad clarisa tolosana a mudarse temporalmente hasta en cuatro ocasiones. El convento fue ocupado por tropas francesas y fue utilizado como hospital militar en la Guerra de la Independencia y durante las guerras carlistas. En sus alrededores, se hallaron cuerpos de soldados enterrados en aquella época.

Todavía hay quien tiene fe en la tradición y se acerca al convento para dejar huevos a las monjas para que haga buen tiempo en ocasiones especiales y bodas. Incluso, en un momento dado tuvieron que pedir a los tolosarras que no se los llevaran, porque no sabían qué hacer con tanto huevo en su despensa. Desde el Ayuntamiento invitan a conocer a través de las fotografías a esta comunidad con siglos de historia en Tolosa. 


Abrimos las puertas al Convento de Santa Clara.
Tolosa Turismoa, 2018-10-25

https://turismoa.tolosa.eus/es/abrimos-puertas-convento-santa-clara

El convento de Santa Clara es un edificio religioso de las monjas de clausura Clarisas, construído entre los siglos XVII y XVIII. Nos topamos con él en cuanto cruzamos el histórico puente de Navarra “Naparzubia”, al principio del camino hacia el monte Uzturre y a Izaskun.

Todavía no se puede acceder como visitante por motivo de la clausura de las residentes, pero hemos tenido la suerte de acceder para enseñaros lo que se encuentra dentro. ¡Sigue leyendo para conocerlo!

En cuanto entramos, nos encontramos de frente con un impresionante patio lleno de flores y plantas preciosas. Un espacio donde puedes ver a las monjas pasear, charlar, hacer sus tareas, leer, disfrutar del sol cuando este lo permite, y compartir sus conocimientos.

Cuando comienzas a subir, te das cuenta de que el lugar ha sido siempre así: estructuras de madera antigua, pero madera impecable. Te encuentras con decenas de elementos religiosos, cada uno con su significado e historia: libros gigantes con letras y pentagramas, objetos pertenecientes al Papa, esculturas, cruces, figuras...

Llama también la atención la huerta inmensa que tienen hacia la parte de atrás del convento, la cual han aprovechado durante muchos años para su propio consumo.

La iglesia del convento es también muy conocida por su excepcional acústica; durante el Certamen de Corales de Tolosa (que se celebra a finales de octubre y comienzos de noviembre) se reciben muchas peticiones por parte de los coros para cantar allí.

También nos han confesado que todavía hay quien se acerca para dejarles huevos, para que haga buen tiempo en fechas especiales, pero que en un momento tuvieron que pedir que se dejara de hacer, ya que se quedaban sin saber qué hacer con tanto huevo. Podemos asegurar, que humor no les falta.


El suicidio de las órdenes religiosas
Juan Cruz | El Español Digital, 2018-11-02

https://www.elespañoldigital.com/el-suicidio-de-las-ordenes-religiosas/

La caída en picado de la Fe, viene precedida y seguida de la de las vocaciones tanto sacerdotales como religiosas. Desde el Concilio Vaticano II no paran de caer unas y otras y nadie parece capaz de frenar tal desastre; ni tampoco tener mucho interés en ello. Algunas cifras son más que elocuentes.

Los datos que les ofrecemos a continuación son más que elocuentes. Las órdenes religiosas caen en picado, han entrado en barrena, no hacen más que decaer y cerrar conventos y monasterios.

En el periodo 2000 a 2018, ambos inclusives, en España se han cerrado 163 conventos y monasterios masculinos y femeninos. De ellos, 118 lo fueron femeninos y 45 masculinos, repartiéndose de la siguiente forma:

Femeninos. Clarisas (27), Concepcionistas Franciscanas (21), Carmelitas Descalzas (19), Dominicas (13), Agustinas (8), Clarisas Capuchinas (7), Monjas Cistercienses (5), Salesas (5), Agustinas Descalzas (3), Agustinas Recoletas (2), Monjas Redentoristas (2), Justinianas (1), Jerónimas (1), Brígidas (1), Comendadoras de San Juan de Jerusalén (1), Monjas Mínimas (1) y Monjas Trinitarias (1).

Masculinos. Franciscanos OFM (27), Carmelitas Descalzos (8), Dominicos (5), Franciscanos Capuchinos (3), Cartujos (1) y Benedictinos (1).

Por provincias, las más castigadas por esta plaga fueron: Valencia (14), Zamora (11), Navarra (10), Valladolid (8) y Guipúzcoa (7).

Por años los peores ha sido los últimos, es decir, 2015 (14), 2016 (15), 2017 (27) y 2018 (15).

No hacen falta muchos comentarios. ¿Tomarán nota la jerarquía eclesiástica y los superiores de dichas órdenes o seguirán como hasta ahora cantando aquello de ‘pío, pío, que yo no he sido’? Recordemos la imperiosa necesidad de oración y penitencia para que Nuestro Señor nos conceda sacerdotes y religiosos y, además, que sean santos. La oración es el combustible que alimenta a la Iglesia, sin personas que se dediquen a ella –sin que todos oremos con fe, devoción e insistencia–, la Iglesia sólo es una ONG más dedicada a alimentar el cuerpo, pero no el espíritu que es lo que importa; y mucho menos a salvar almas.


Y TAMBIÉN…
La estafa de sor Ángela al convento de clausura.
Era administradora de las salesas en Vigo y será juzgada por el desfalco de 17.500 euros cuyo móvil es una incógnita.
Elisa Lois | El País, 2018-11-19
https://elpais.com/politica/2018/11/19/diario_de_espana/1542641381_606805.html 
El Papa decide sobre la tribuna de Ipurúa.
Un conflicto por el terreno de un convento, que debe solucionar el Vaticano, paraliza las obras de demolición de parte del estadio del Eibar.
Jon Rivas | El País, 2018-10-31
https://elpais.com/deportes/2018/10/31/actualidad/1540976582_006160.html

domingo, 12 de agosto de 2018

#hemeroteca #mujeres #historia | Sor Juana Inés de la Cruz, la monja literata que defendió que las mujeres pudieran estudiar

Imagen: ABC / Juana Inés de la Cruz
Sor Juana Inés de la Cruz, la monja literata que defendió que las mujeres pudieran estudiar.
Mártir del conocimiento, según Amado Nervo, es la figura literaria más importante del Barroco mexicano. Ingresó en un convento para escapar del matrimonio.
María Vila | ABC, 2018-08-12
https://www.abc.es/cultura/libros/abci-juana-ines-cruz-monja-literata-defendio-mujeres-pudieran-estudiar-201808120018_noticia.html

No es frecuente que, en estos tiempos, las carreras universitarias consigan despertar el interés de los alumnos más que apagarlo, pero, mientras cursaba mi grado en Lengua y Literatura Españolas–nombre desafortunado para referirse a la antigua Filología Hispánica–, me conmovió profundamente la historia de Sor Juana Inés de la Cruz, la figura literaria más importante del Barroco mexicano y, posiblemente, del Barroco de toda Hispanoamérica. E igual que me conmovió entonces el que la misma mujer que escribió el célebre poema «Hombres necios que acusáis / a la mujer sin razón…» acabara convencida de que, como mujer, no debía escribir, ahora me sorprende con la misma intensidad el silencio del feminismo hacia los silencios de sor Juana.

Juana de Asbaje y Ramírez nació entre 1648 y 1651 cerca de la ciudad de México, nueva España. Hija ilegítima de una mujer criolla, la propia sor Juana nos cuenta cómo aprendió a leer con apenas tres años, siguiendo a su hermana mayor a la escuela de lectura para niñas. La maestra que comenzó a enseñarle siguiéndole su juego muy pronto descubrió las aptitudes de la niña. Lo que comenzó como una travesura pronto se convirtió en la llave que le abrió a Juana la puerta de la sabiduría. Con ocho años Juana quería que la enviaran disfrazada de hombre a la Universidad, pero su madre, prudentemente, la envió a México con unos parientes. Juana leía y estudiaba por su cuenta cuantos libros caían en sus manos. Consciente de que necesitaba saber latín para acercarse al saber de los clásicos, se cortaba cuatro o seis dedos el cabello y si cuando le volvía a llegar hasta el punto en que se lo había cortado no se sabía la lección, se lo volvía a cortar en pena de rudeza, que no le parecía razón que estuviese vestida de cabellos cabeza que estaba tan desnuda de noticias. Cerca de los dieciséis años se había convertido en una jovencita hermosa, lúcida y cuya fama de sabia llegó a los oídos del virrey, el marqués de Mancera, que la llamó a la corte para que sirviera como dama de compañía de su esposa, la marquesa Leonor. Allí fue sometida a una científica lid en la que cuarenta profesores universitarios de distintas disciplinas la examinaron. Después de verla desembarazarse con total soltura de las preguntas, argumentos y réplicas, el marqués afirmó que parecía un galeón real defendiéndose de pocas chalupas.

En 1669 Juana ingresó en el convento de San Jerónimo. De su Carta de respuesta a su confesor, el padre Núñez de Miranda, y de su famosa Respuesta a sor Filotea es fácil extraer que no ingresó en el convento por vocación religiosa, sino para escapar al matrimonio. Ella era consciente de que en el convento iba a tener las distracciones propias de la vida religiosa, pero consideró que era el mejor camino para seguir estudiando. Mártir del conocimiento, como ha dado en llamarla Amado Nervo, no siempre fue fácil. En la Respuesta menciona cómo la superiora fue la primera en perseguirla y prohibirle estudiar durante tres meses y ella obedeció, pero solo en cuanto a no tomar libro […] porque aunque no estudiaba en los libros, estudiaba en todas las cosas que Dios crio, sirviéndome ellas de letras y de libro toda esta máquina universal. Y así su celda se convirtió en centro del saber de su época. En ella recibía la visita de los virreyes, los marqueses de Mancera primero, los de la Laguna después, con los cuales también entabló una estrecha amistad. Su relación con la marquesa María Luisa, la Lisi de sus versos, nos ha dejado algunos de los más hermosos poemas amorosos del Barroco español. Siguiendo los cánones amatorios impuestos por el amor cortés y la lírica petrarquista, los poemas de sor Juana dirigidos a la marquesa desprenden un lirismo que nos traspasa y nos hace preguntarnos de inmediato acerca de la naturaleza de ese amor. Ríos de tinta hay escritos sobre ello, sin que la crítica se ponga del todo de acuerdo sobre si se encuentra dentro de las fórmulas habituales hacia los benefactores o si las excede. Tal vez por su estrecha amistad, tal vez porque al ser dos mujeres se les permitía una mayor libertad y acercamiento, lo que se observa es una pasión que desborda la simbología de la época, aunque lo haga en un plano estrictamente platónico. Ser mujer, ni estar ausente, / no es de amarte impedimento, / pues sabes tú que las almas / distancia ignoran y sexo.

Estos escritos profanos dieron lugar a severas voces discordantes. La más dolorosa debió de ser la de su confesor, el padre Núñez. Fruto de los continuos ataques de este es la Carta de 1682 en la que sor Juana se enfrenta a él y defiende su derecho a estudiar y a escribir. En la carta termina agradeciéndole la preocupación por la salvación de su alma pero le invita a que la deje porque hay otros caminos para salvarse.

Hacia 1690, con los marqueses de la Laguna en España y publicando allí la obra de sor Juana Inés, nuestra poeta alcanzó su momento de mayor fama y reconocimiento. La publicación de Inundación castálida recibió un sinfín de alabanzas de escritores y literatos españoles. Pero en México la situación no era tan positiva. Al frente de la iglesia estaba el arzobispo Aguiar y Seijas, misógino exacerbado. Su posible enemigo, el obispo Fernández Santacruz, amigo de sor Juana, le pidió a la monja que escribiera una crítica a un sermón de un jesuita amigo del arzobispo: La carta Athenagórica. Este texto de sor Juana se publicó acompañado de una carta firmada por una tal sor Filotea, una figura tras la cual parece ser que se escondía el propio Fernández Santacruz. Esta carta en la que se criticaba que sor Juana no limitara su ingenio a escribir sobre materias religiosas dio pie a la poeta a escribir la Respuesta a sor Filotea, que se podría considerar el primer escrito feminista de América. En él sor Juana menciona a mujeres sabias de la historia y de la biblia, como Santa Catalina o la mismísima Hipatia de Alejandría, con la que llega a sentirse identificada; critica las envidias de que es objeto y reivindica el derecho a la mujer al estudio y al conocimiento.

Esta Respuesta inició una polémica cuya violencia difícilmente pudo prever Juana. Con sus protectores en España, el nuevo virrey debilitado por unos motines, el abandono de Fernández Santacruz y los ataques misóginos de Aguiar y Seijas, sor Juana se fue quedando aislada y sola. Octavio Paz nos dibuja nítidamente el asedio que debió de sufrir. Vendió su biblioteca —sus más de cuatro mil libros—, suplicó al padre Núñez que volviera a ser su confesor y, finalmente, en 1692 dejó de escribir. En 1695 murió al atender a sus hermanas en una epidemia. Murió, aunque de algún modo ya había muerto antes, con su renuncia, con su silencio.

Algunos autores han querido ver en esta renuncia un mero gesto para salvarse de la Inquisición. Se apoyan en el espíritu rebelde y combativo de sor Juana y en que ha aparecido un inventario según el cual encontraron en su celda ciento ochenta libros. Es más fácil admirarla así, indomable, invencible. Pero ese inventario no aclara cuándo fue realizado, y su biógrafo, Calleja, señala que no dejó en su celda más que tres libritos de devoción y muchos cilicios y disciplinas. ¿Conversión entonces? Tal vez, aunque cuesta creer en una posible llamada de la fe en una persona que ha reiterado que se hizo monja para que le estorbasen lo menos posible en el estudio. Queda una última explicación que haría su silencio aún más terrible, la explicación por la que el feminismo la ha olvidado: la convencieron, la rompieron, dominaron su espíritu y la llenaron de sentimientos de culpa. Su rendición no fue un acto exterior, sino interior. Incapaz de luchar contra todos, terminó creyéndose culpable de los males de su país, culpable del pecado de elación, de vanidad, culpable de querer leer y escribir y defender con su alma la igualdad de las mujeres. Y así las últimas palabras escritas en su testamento fueron las que me parten el alma: «yo, la peor de todas».

Y TAMBIÉN…
Sor Juana Inés de la Cruz, la poetisa rebelde del Siglo de Oro.
Durante el siglo XVII las mujeres no tenían acceso a la educación y a la cultura, sin embargo la novohispana se consolidaría como una de las grandes del Barroco tardío.
Eugenia Miras | ABC, 2018-05-23
https://www.abc.es/historia/abci-juana-ines-cruz-poetisa-rebelde-siglo-201805231221_noticia.html
El amor sin tabúes entre sor Juana Inés de la Cruz y la virreina de México.
Un libro reúne los poemas que la gran escritora barroca dedicó a su protectora, la condesa de Paredes.
Ferran Bono | El País, 2017-03-30
https://elpais.com/cultura/2017/03/29/actualidad/1490761165_233141.html
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Y ADEMÁS…
Hildegarda de Bingen, la monja que habló de la liberación sexual femenina en la Edad Media.

Durante el siglo XII «la sibila del Rin» se convirtió en una de las personas más influyentes entre reyes y papas.
Eugenia Miras | ABC, 2018-07-18
https://www.abc.es/historia/abci-hildegarda-bingen-monja-hablo-liberacion-sexual-femenina-edad-media-201807180903_noticia.html