Mostrando entradas con la etiqueta 0524-MUJ. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 0524-MUJ. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de mayo de 2025

#hemeroteca #antimilitarista #feminismo | Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme: por qué se celebra cada 24 de mayo y cuál es su importancia

Las mujeres no solo piden la paz, la construyen desde abajo, desde las heridas, desde la escucha //

Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme: por qué se celebra cada 24 de mayo y cuál es su importancia

Cada 24 de mayo se visibiliza una lucha silenciosa: mujeres que cambian armas por acuerdos, trincheras por redes de cuidado y poder por dignidad. Una revolución pacífica que no deja de crecer
Manoel Obando | Infobae, 2025-05-24
https://www.infobae.com/peru/2025/05/24/dia-internacional-de-las-mujeres-por-la-paz-y-el-desarme-por-que-se-celebra-cada-24-de-mayo-y-cual-es-su-importancia/ 

A menudo invisibilizadas en las narrativas oficiales, las mujeres han estado presentes en cada rincón del planeta donde la violencia ha marcado generaciones. Pero no solo como víctimas: también como gestoras de paz.

El Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme nació del coraje de activistas que acamparon frente a bases militares, exigiendo el fin de la carrera armamentista. Desde entonces, esta jornada se ha convertido en un punto de encuentro para quienes trabajan en resolver los conflictos desde la empatía, el diálogo y la memoria.

Cada año, miles de mujeres —campesinas, académicas, políticas, artistas y defensoras— renuevan su compromiso con un mundo donde las armas dejen de ser solución y se reconozca el valor de las estrategias no violentas. La paz, para ellas, no es solo la ausencia de guerra, sino la construcción activa de justicia y dignidad.

Un origen en protesta: la raíz femenina del pacifismo contemporáneo
Fue en la década de 1980 cuando un grupo de mujeres británicas tomó la decisión de instalar un campamento frente a la base de misiles de Greenham Common, en Inglaterra. Aquella acción, nacida desde la indignación por la presencia de armamento nuclear estadounidense en suelo europeo, marcó el inicio de un movimiento que uniría a mujeres de diferentes continentes bajo una causa común: detener la proliferación de armas y reclamar una seguridad centrada en la vida, no en la destrucción.

El gesto de ocupar ese espacio militar fue simbólico y radical. Las mujeres no solo se manifestaban contra la guerra, sino que también desafiaban los roles tradicionales impuestos por una sociedad militarizada.

Con cantos, performances y vigilias, convirtieron un lugar destinado al conflicto en un territorio de resistencia civil. Aquella semilla sembrada en Greenham germinó en redes globales que hoy siguen defendiendo la paz como derecho y necesidad.

Tejedoras de acuerdos: la presencia femenina en procesos de diálogo
Los acuerdos de paz no se firman solos. Y aunque las mesas de negociación históricamente han sido ocupadas por hombres, la presencia de mujeres en esos espacios ha sido clave para garantizar procesos más amplios y sostenibles.

Desde Filipinas hasta Colombia, pasando por Ruanda y Sudán del Sur, múltiples experiencias han demostrado que cuando las mujeres participan activamente en la resolución de conflictos, se amplían las perspectivas, se consideran las heridas del tejido social y se priorizan acciones reparadoras.

Pese a los avances, los obstáculos persisten. La representación femenina en estos procesos aún es limitada, y muchas veces su voz queda relegada a espacios secundarios o simbólicos. Sin embargo, las organizaciones lideradas por mujeres han sabido construir canales de participación más allá de lo institucional. Desde las comunidades hasta los foros internacionales, insisten en que la paz no puede construirse sin escuchar a quienes más han cargado con los efectos de la guerra.

El desarme como compromiso ético y político
Hablar de desarme implica ir más allá del retiro de fusiles o la desactivación de misiles. Para las mujeres que protagonizan este movimiento global, significa cuestionar el sistema que justifica el uso de la fuerza como forma de control. Por eso, el 24 de mayo se convierte también en una fecha para visibilizar las luchas contra el comercio de armas, la militarización de territorios y el gasto público destinado a la guerra.

Numerosas activistas denuncian que mientras los presupuestos militares crecen, los fondos para educación, salud y desarrollo se reducen. Frente a ello, proponen alternativas centradas en la prevención de conflictos, la educación en derechos humanos y el fortalecimiento de comunidades. El desarme, entonces, no es solo técnico: es una apuesta por otro modelo de sociedad, donde el poder no se mide en arsenales sino en la capacidad de proteger la vida.

Una jornada que une generaciones y territorios
En el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme no hay un único rostro ni una sola bandera. La diversidad de voces que lo integran es su principal fortaleza. Desde las mujeres indígenas que defienden sus tierras hasta las diplomáticas que impulsan tratados multilaterales, todas comparten una convicción: la paz es una tarea colectiva que debe incluir a quienes históricamente han sido excluidas.

En escuelas, plazas públicas, plataformas digitales y espacios legislativos, el 24 de mayo se conmemora con actividades que buscan sensibilizar, formar y movilizar. No se trata de celebrar, sino de recordar que aún queda mucho por transformar. Las historias de quienes resisten con palabras, abrazos y gestos cotidianos de dignidad siguen alimentando esta fecha que no quiere héroes, sino aliadas dispuestas a imaginar futuros libres de violencia y dominación.

#hemeroteca #antimilitarismo #feminismo | «Ninguna paz florece desde el cañón de un arma»

Ecuador Etxea / Armiarma se concentra por la paz en Bilbao //

«Ninguna paz florece desde el cañón de un arma»

En el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme, Armiarma denuncia el negocio de la guerra y propone una alternativa basada en los cuidados y la justicia social.
David BM | Ecuador Extea, 2025-05-24
https://www.ecuadoretxea.org/ninguna-paz-florece-desde-el-canon-de-un-arma/ 

En el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme, el colectivo Feminista y Antimilitarista, Armiarma, se congregó frente al Gobierno Militar de Bilbao para proclamar, con voz firme y sin rodeos: “Las feministas decimos NO a todas las guerras, a la industria militar y a las estructuras que las sostienen”.

En un acto cargado de simbolismo y determinación, las activistas leyeron un manifiesto que no escatimó en críticas hacia la lógica militarista que, según denunciaron, convierte la defensa en amenaza y la seguridad en control. “Defendamos la vida de otro modo”, clamaron, proponiendo una alternativa basada en los cuidados compartidos, las escuelas abiertas y las comunidades vivas.

El manifiesto también arremetió contra el negocio de la guerra y la industria armamentística, que, según las organizadoras, convierte el dolor en cifras y las fronteras en campos de batalla. “Ninguna paz florece desde el cañón de un arma”, afirmaron con contundencia.

Desde una visión feminista, Armiarma subrayó la importancia de poner en el centro los cuidados, la justicia social y la organización colectiva. “Nosotras, que sostenemos la vida, sabemos que la verdadera seguridad está en el vínculo con lo colectivo, no en el poder del fuego”, enfatizaron.

El manifiesto concluyó con un llamado a la acción: “Este 24 de mayo, salgamos juntas. Llevemos nuestras voces, nuestras pancartas, nuestras amigas. Ocupemos las plazas, los barrios, los espacios comunes. Porque la paz se construye en red. Y la red somos todas”.

La concentración de hoy en Bilbao se enmarca en una jornada internacional que conmemora el papel de las mujeres en la construcción de la paz y el desarme, recordando que desde 1982, el 24 de mayo se celebra el liderazgo y la participación de las mujeres en los procesos de paz y la erradicación de la violencia.

sábado, 26 de mayo de 2018

#hemeroteca #feminismo #antimilitarismo | Movilización feminista contra la industria militar vasca: "La guerra empieza aquí"

Imagen: Público / Marcha feminista antimilitarista
Movilización feminista contra la industria militar vasca: "La guerra empieza aquí".
Las manifestantes han llegado hasta las puertas de SENER, una empresa que trabaja en el ámbito de la fabricación de misiles. Se calcula que cerca de 100 compañías afincadas en Euskadi participan en el negocio de la guerra.
Danilo Albin | Público, 2018-05-26
http://www.publico.es/sociedad/feminismo-movilizacion-feminista-industria-militar-vasca-guerra-empieza.html

Primero eran unas pocas. Luego se animaron otras. Un día eran tantas que hasta se vieron con fuerzas para rodear una base militar. Ellas no llevaban armas, sino gargantas para gritar contra los que hacen la muerte y se enriquecen a su costa. Así nació Greenham Common, el campamento feminista que se instaló fuera de una base de la Royal Force británica en 1982. Este sábado, su lucha volvió a ser reivindicada por el movimiento feminista vasco frente a SENER, una empresa de esta tierra que gana dinero con las guerras lejanas.

La cita era a las 12.00 junto al Puente Colgante en Getxo, a unos 1.800 metros de esa compañía. No era difícil saber quiénes se dirigían hacia allí: tal como aparecía en la convocatoria, la mayoría de las participantes vestía ropa negra. La iniciativa servía para poner fin a una serie de actos celebrados esta semana por el Movimiento Feminista de Euskal Herria en el marco del Día Internacional de las Mujeres Contra la Guerra que se conmemoró el jueves 24.

“Vamos a ir a SENER porque no podemos ir a todas a la vez”, afirmaba a Público Irati González Larena, una de las organizadoras. En efecto, entidades que trabajan en el ámbito antimilitarista señalan que en Euskadi existen cerca de 100 empresas que participan, de una manera u otra, en el negocio de la guerra. Según el Centro Delàs de Estudios por la Paz, en el País Vasco se produce el 16% del volumen de fabricación para defensa del conjunto del Estado español.

La gigantesca SENER ocupa un lugar preponderante en esa lista. La compañía fundada por el millonario del Opus Dei Enrique Sendagorta —premiado en 2014 por el Rey Juan Carlos I con el Premio Reino de España a la Trayectoria Empresarial— está considerada como una de las “referencias” nacionales “en sistemas de misiles y está especializada en aplicaciones de ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento)”, subraya un informe elaborado por el Centro Delàs de Estudios por la Paz y la Ong SETEM.

Colectivos antimilitaristas vascos también han denunciado que esta compañía mantuvo “compromisos de colaboración con la empresa israelí de armamento ‘Israel Aircraft Industries LTD’ para el diseño de ‘nuevos materiales aeronáuticos’ por valor de 5 millones de euros a través del programa VULCAN”. También habrían dado su aporte a la empresa militar Rafael, “para la cual ha diseñado los sensores que van en los aviones militares israelís, los cuales sirven para localizar y focalizar el objetivo a bombardear”.

Asimismo, los directivos de SENER formaron parte de la comitiva que acompañó al Rey Felipe VI en la polémica visita oficial que realizó el año pasado a Arabia Saudí, cuyas tropas mantienen a la población de la vecina Yemen bajo bombardeos indiscriminados. “Si una empresa con sede en Getxo está yendo a hacer negocios con un régimen de ese tipo, hay que señalarlo”, apuntó a Público Aitziber Lasa, otra militante feminista que este sábado participó en la movilización de este sábado.

Las manifestantes tardaron unos diez minutos en llegar hasta las puertas de SENER. Las mujeres que portaban la pancarta, en la que podía leerse "Las feministas nos plantamos ante la guerra", detuvieron allí su marcha. Entonces arreciaron los cánticos contra la industria militar, mientras otras colocaban un cartel en las rejas de la compañía con un mensaje que también se había escuchado a lo largo de la manifestación: “La guerra empieza aquí”.

“Heteropatriarcales y racistas”
En un manifiesto, el Movimiento Feminista de Euskal Herria denunció también que “las guerras son colonialistas, heteropatriarcales, imperialistas, racistas, clasistas y capitalistas”. Todo eso, apuntaron, “choca de lleno con las necesidades y reivindicaciones más básicas del feminismo”, dado que no quieren “un modelo social en el que las mujeres, sus cuerpos o sus territorios sean oprimidos bajo ninguna excusa”.

En tal sentido, señalaron que SENER y otras empresas relevantes con sede en Euskadi, entre las que ubicaron a ITP y SAPA, “colaboran con su tecnología en la fabricación de armamento causante de la muerte de centenares de miles de personas”. Al hilo de ello, denunciaron “el papel de las instituciones, gobiernos y banca en el mantenimiento de los conflictos y la militarización” y lanzaron un reclamo muy claro: “que dejen de amenazar nuestros cuerpos, nuestros territorios y nuestras vidas”.