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viernes, 5 de agosto de 2022

#hemeroteca #bisexualidad | "Falta que más gente crea que la bisexualidad es real, que no es una fase y que no te tienes que decidir"

BBC / Marcos Castillo, 'bisible' //

"Falta que más gente crea que la bisexualidad es real, que no es una fase y que no te tienes que decidir"

Rafael Abuchaibe | BBC, 2022-08-05

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-62359091 

A Marcos Castillo le cuesta entender cómo a alguien le pueden gustar o sólo las mujeres, o sólo los hombres. "Me cuesta entenderlo porque a mí no me pasa, a mí me gustan los dos", le cuenta el médico recién graduado a BBC Mundo en una conversación por Zoom desde su piso en Valencia. Marcos, de 23 años, nos habla desde la misma silla de ‘gaming’ blanca con negro en la que aparece sentado en muchos de sus videos de TikTok. Varios de ellos se han vuelto virales.

En uno de ellos -con más de 30,000 "me gusta" y más de 800 comentarios, en su mayoría de apoyo a lo que dice-, Marcos habla sobre su experiencia como bisexual. "Todo el mundo tiende a encasillarte, porque no entienden el hecho de que te gusten los chicos y, que luego seas heterosexual", dice en el video mientras gesticula vehemente con sus manos, adornadas las uñas con esmalte negro."Es como si para la gente [la bisexualidad] no tuviera sentido: si eres 'maricón', no te pueden gustar las chicas", sentencia el joven al final del video.

De la misma manera se sintió Luz Elena Aranda, una activista bisexual en Ciudad de México. Le cuenta a BBC Mundo que "salió del clóset" como "bi" hace 15 años. "Es difícil porque una de las primeras cosas con las que te encuentras es que hay una lista eterna de prejuicios alrededor de la bisexualidad", dice. "Que si las personas bisexuales somos infieles, que si no podemos estar con una sola persona, que necesitamos siempre andar probando una cosa y al otro día otra, que si nos gustan las orgías".

Luz Elena es parte de la compañía mexicana de cabaret Las Reinas Chulas, la cual usa la sátira en sus obras para referirse a temas polémicos. Es una plataforma que ha usado para intentar desarraigar algunas ideas que ella siente "venían incluídas" con el rótulo de bisexualidad pero que "nada tienen que ver" con su experiencia de vida.

La distancia de un océano que separa a Luz Elena y a Marcos no sólo es geográfica: es también generacional, cultural y de género. Pero ambos conocen de primera mano los mismos mitos, las mismas verdades a medias y, los mismos prejuicios que se cuelan cada vez que hay una discusión sobre bisexualidad. ¿Por qué es tan persistente la desinformación que existe sobre la B de la sigla LGTB+? Y ¿por qué persiste si, al parecer, la gran mayoría de personas que se identifican como LGBT+, al menos en América del Norte, dicen ser del equipo B?

Cada vez más bi

Según datos de la encuestadora Gallup, en 2021 un 5,6% de la población estadounidense se identificaba como LGBT+. Algo similar encontró el Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México (INEGI): su Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género reveló que un 5,1% de la población aseguró identificarse como LGTB+. En Canadá, al menos un millón de personas, es decir cerca de un 4% de la población, se identificaba de igual manera en 2018.

Y en los tres países, las cifras de personas LGTB+ que se identifican como bisexuales son sorprendentemente altas. Según Gallup, un 54,6% de los adultos LGBT+ en EE.UU. se identifica como bisexual. Le siguen personas que se identifican como "gay", con 24,5%, las que se identifican como "lesbiana" con 11,7% y "trans", con un 11,3%. Nuevamente las cifras en México coinciden: un 51,7% de la población LGTB+ se identifica como bisexual. Le sigue "gay", con 26,5%, "otra" con 11,2% y "lesbiana" con 10,6%.

Una generación sin información…
Frank Arteaga, mayor de 40 años, nació en una pequeña población rural en Bolivia, a una hora y media de la ciudad. "Yo recuerdo que ya desde la escuela y de muy niño sabía que amaba diferente", le cuenta a BBC Mundo, luego de quejarse de la fría tarde en Cochabamba. "Y estaba muy cerrado a la diversidad, mucho más cuando empecé a sentir cosas".

Dice que sus primeros besos fueron con chicas, pero que se sentía confundido cuando algunos de sus compañeros hombres le generaban sensaciones extrañas: esas sensaciones que, gracias a su crianza católica, Frank sentía debía reservar únicamente para las mujeres. "No tenía información. Pensaba que era la única persona de ese lugar de 5.000 habitantes que me sentía así. Así fue mi niñez, pensando que era el único diferente".

A miles de kilómetros, en una urbe metropolitana en México, Luz Elena estaba sintiéndose igual. "Fue muy complicado. Lo primero que hice cuando dije, 'claro, lo que pasa es que yo soy bisexual', fue meterme a la web a buscar información. No encontré mucha", dice la integrante de Las Reinas Chulas. "Por lo menos aquí en México no encontré datos, no encontré testimonios, no encontré grupos. Parecía que era una identidad muy solitaria".

Casi 10 años después de que Luz Elena hubiera empezado a buscar información sobre la bisexualidad, al otro lado del Atlántico, en España, Marcos comenzaba un proceso similar. Pero en esos 10 años, la web había sufrido una transformación total. "Yo tuve la suerte de vivir en un mundo con internet", dice el joven, reconociendo las dificultades que personas de la generación de Luz Elena y Frank tuvieron que afrontar. "Vivir en un mundo con un montón de gente que divulga en redes y en el que puedo informarme sobre cómo es la sexualidad, sobre lo que es normal, lo que no es normal, y darme cuenta de que al final, la sexualidad es algo que es imposible de encorsetar".

En eso coincide Randall Sell, el director del programa para la salud LGTBI de la Universidad de Drexel, en Pensilvania, EE.UU.: "Ahora, con internet, hemos visto una explosión de personas que se identifican como 'queer'", le dice a BBC Mundo. La palabra ‘queer’, que originalmente significaba "peculiar", hoy se usa para agrupar a todas las identidades que se alejan de la heterosexualidad. Incluye también la bisexualidad.

Sell explica que la identidad de una persona está en continuo cambio durante su vida, nutrida por una infinidad de factores. "Las personas forman su identidad por distintas razones, además de muchas influencias y muchas atracciones," dice, explicando que en la sociedad se exagera el vínculo entre la atracción sexual y la identidad. "A mí como investigador me encantaría que la gente formara su identidad únicamente basándose en la atracción, porque eso significaría que si alguien me dice que es bisexual, podría saber quién le atrae. Pero la verdad es que, muchas veces, no es así".

Es por esto, explica el académico, que ciertas personas, al menos en el tema de atracción sexual, se identifican de manera distinta dependiendo del contexto. Sell dice que ha tenido voluntarios que se identifican de una manera en el laboratorio, de otra en la casa, de otra con los amigos, y de otra con la pareja. "Si me dices a mí, un investigador, que eres bisexual, y luego le dices a tu novio que eres gay, no estás mintiendo en ninguno de los casos (...) Es una identidad y estás respondiendo dentro del contexto en el que estés".

Atracción e identidad
En sus estudios probabilísticos, Sell encontró que el 18% de las personas reportaba haber sentido atracciones hacia el mismo género. Pero, al contrario de lo que se podría pensar, solo entre el 1 y el 2% se consideraban gay o bisexual. Esto significa que la mayoría de personas que han sentido una atracción hacia el mismo género, no necesariamente se identificaba como homosexual o bisexual. "Ahí ves lo que decía, las personas no estaban mintiendo. La diferencia es que hoy, las personas están expresando más la manera en la que se identifican".

Pero, si existe una disonancia tan grande entre la cifra de personas que ha sentido atracción por el mismo sexo y aquellas que se definen como homo o bisexuales, ¿existe alguna manera de saber de manera concreta a quiénes realmente les gustan los dos géneros?

Uno de los primeros en utilizar mediciones científicas para intentar descubrir la respuesta a esta pregunta fue el profesor Gerulf Rieger. En 2005, dirigió un estudio publicado en la revista ‘Psychological Science’ en el que se medían patrones de excitación genital en hombres cuando veían imágenes tanto de hombres como de mujeres. Basó su estudio en los patrones de excitación sexual masculina porque, según explica, la exitación sexual en las mujeres es "mucho más compleja". El estudio -que apenas contaba con 33 voluntarios que se definían a sí mismos como bisexuales- aseguraba que los patrones de excitación de la mayoría de los bisexuales coincidían con los de los hombres homosexuales. Es decir, mostraban mayor excitación cuando veían imágenes eróticas de hombres.

Los titulares en los medios inmediatamente tomaron nota, y escribieron artículos en los que se decía que un estudio negaba la existencia de la bisexualidad. Pero Rieger, como buen científico, necesitaba más información. Durante años amplió la muestra y, en 2020, junto a un grupo de colegas publicó un estudio titulado: "Evidencia robusta de la orientación bisexual en los hombres". "Si me hubieras preguntado en 2005, te hubiera dicho que la mayoría de estos hombres que dicen ser bisexuales, simplemente no lo son. Son más gay que otra cosa", le dice Rieger a BBC Mundo.

"Pero ahora creo que, con el tiempo, las cosas han cambiado. Cuando hicimos el estudio en 2005 había un estigma mucho más grande sobre la homosexualidad. Así que algunos de estos hombres que dijeron ser bisexuales eran realmente gay, pero no habían salido totalmente del clóset". Hoy, con actitudes más tolerantes hacia las personas LGTB+ en la mayor parte de Occidente, Rieger dice que más hombres se identifican como "gay", y los que quedan en el grupo de bisexuales coinciden más con sus respuestas biológicas. Es decir, según el nuevo estudio, más hombres que se consideran "bisexuales" tuvieron respuestas a imágenes eróticas de ambos géneros, coincidiendo con la atracción que reportaban.

Cuanto más sabemos, más confuso es
La psicóloga de la Universidad de Utah Lisa Diamond estudia el tema de sexualidad, género y relaciones íntimas. Y le confiesa a BBC Mundo que, a medida que la ciencia hace nuevos descubrimientos sobre la sexualidad humana, siente que la posibilidad de encontrar una respuesta única a todas las dudas sobre esta faceta de nuestras vidas pareciera alejarse más. "Una manera para ilustrar esto", le cuenta a BBC Mundo, "es la dificultad que hay para definir 'orientación sexual'".

Para la profesora, la noción de ser "homosexual" parte de la idea de que las personas vienen en dos categorías: "No podemos hablar del 'mismo sexo' y del 'sexo opuesto' sin tener 'mismo' y 'opuesto', es algo que requiere dos". "Sabemos más ahora de lo que hemos sabido en la historia, sabemos que hasta el sexo biológico es mucho más ambiguo de lo que creíamos. Así que si se empiezan a desvanecer las categorías de hombres y mujeres, ¿qué es mismo y qué es opuesto?".

Diamond ejemplifica su idea diciendo que en las relaciones gay entre dos mujeres es común ver diferencias en las presentaciones del género. "Siempre se ha visto que existen parejas de lesbianas en las que una se ve masculina y la otra femenina. Hay parejas en las que hay grandes diferencias en las presentaciones de género, en otras no. Y a veces coincide con el género asignado al nacer, pero a veces no". "Si eso es cierto, ¿tiene todavía sentido decir 'mismo género' y 'género opuesto'?".

"Las personas no mienten, es su identidad"
A pesar de lo difícil que pudo haber sido reconocerse a sí mismo como bisexual en un principio, y la confusión que le causó, Marcos es orgulloso de ser quien es. Hoy habla abiertamente sobre sus experiencias en TikTok y, de paso, brinda información a jóvenes que, como él, están tratando de entender su identidad. "El momento en el que tú sales de ese armario, por así decir, es tal el abismo al que te enfrentas que, una vez lo superas, otras cosas que antes te daban miedo dejan de darte".

Y, sin querer, por fin responde a una de las principales preguntas que habían quedado pendientes en la conversación. "Se me había pasado por la cabeza pintarme las uñas. Pero ¿cómo voy a pintarme las uñas, si eso es de chicas?", se preguntaba. "Luego recordé que ya todo el mundo sabe que tengo novio, así que qué más da. Si hoy me apetece pintarme la raya del ojo, pues me la pinto".

En nuestra conversación, sus uñas ya no están pintadas. La identidad de Marcos sigue mutando y lo seguirá haciendo durante toda su vida. Al igual que la de Luz Elena, la de Frank y la tuya. Puede que sus atracciones románticas y sexuales cambien con el tiempo, puede que no. Lo importante es que lo que dice Marcos hoy, es la realidad que vive actualmente.

Como dice Sell, Marcos "no está mintiendo" cuando dice que es bisexual. "Tenemos que entender que los humanos somos siempre cambiantes", recuerda el profesor Sell. "Puede ser durante el día, puede ser durante tu vida y no podemos tenerle miedo a esa fluidez".

Marcos coincide y hace una reflexión que resume sus sentimientos muy bien: "Yo puedo entender que alguien no entienda que sea bisexual. Lo que no entiendo es que una persona no respete y no crea en la existencia de mi identidad". "Falta que más gente crea que la bisexualidad es real, que no es una fase y que no te tienes que decidir", concluye.

jueves, 30 de junio de 2022

#hemeroteca #bisexualidad | Por qué los bisexuales, el colectivo no heterosexual más numeroso de España, siguen siendo invisibles en televisión

Carlos Cuevas (i) interpreta a Pol Rubio en 'Merlí, Sapere Aude' //

Por qué los bisexuales, el colectivo no heterosexual más numeroso de España, siguen siendo invisibles en televisión.

Guionistas, sexólogos y activistas LGTBI+ analizan la escasa y a menudo negativa representación de esta comunidad en programas y series nacionales.
Héctor Llanos Martínez | El País, 2022-06-30
https://elpais.com/television/2022-06-30/por-que-la-bisexualidad-el-colectivo-no-heterosexual-mas-numeroso-de-espana-sigue-siendo-invisible-en-television.html

Según los datos oficiales, en España hay más bisexuales que homosexuales, pansexuales o cualquiera de las comunidades LGTBI+. Sin embargo, siguen infrarrepresentados en un medio tan importante para la visibilización social como es la televisión. Y, cuando aparecen en ella, lo hacen a menudo acompañados del prejuicio. Así lo analizan un grupo de sexólogos, guionistas y representantes del colectivo a los que ha consultado este periódico.

El 6% de los españoles dice ser bisexual y el 5% se define como homosexual. Son datos de una encuesta de Ipsos de 2021 sobre la visibilidad y percepción pública del colectivo LGTBI+, que sitúa a España como el tercer país a nivel mundial y el primero europeo con mayor población no heterosexual. Entre los jóvenes, la presencia de la bisexualidad es aún mayor. La encuesta sobre relaciones sociales y afectivas del CIS de 2021 divide su estudio por edades y muestra que el 13,2% de los jóvenes de 18 a 24 años se declara bisexual y el 3,2%, homosexual.

Luis Noguerol, mediador cultural y miembro desde hace años de Lambda, colectivo por la diversidad sexual, de género y familiar de Valencia, considera especialmente nocivo el tratamiento que se da a la bisexualidad en el formato del infoentretenimiento. “Esos magacines de tarde, en los que tan pronto te hablan de la guerra de Ucrania como de la minifalda de moda y todos opinan, muestran la parte más carnívora de la televisión. Enmascaran ciertas opiniones y planteamientos nocivos y ‘lgtbifóbicos’ con argumentos supuestamente científicos. Cuando nos piden colaborar con ellos, suelen pedirnos perfiles dentro del colectivo que puedan generar morbo”, explica por teléfono.

La sexóloga y socióloga Norma Ageitos, que ha participado en formatos divulgativos de RTVE, recuerda que, al igual que existe el test de Bechdel para evaluar la brecha de género en series y películas, también existe el test de Vito Russo para hacerlo con respecto a la comunidad LGTBI+. “Y la televisión española no lo pasa. Falta seriedad a la hora de reflejar la bisexualidad o la diversidad sexual en general”, comenta. Destaca que en la ficción permanecen los clichés perpetuos: se considera de forma errónea que son personas más promiscuas, menos leales en sus relaciones afectivas o que están solo explorando hasta aterrizar en la heterosexualidad o la homosexualidad. “Y a mí me cuesta pensar en personajes bisexuales que sean hombres. Siguen generándose entre los personajes femeninos, que alimenten la fantasía masculina, pero sus tramas no tienen peso ni relevancia”, prosigue.

Yolanda Cosgaya, vocal de cultura del Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM) y guionista profesional, defiende que la televisión, como parte de la sociedad que es, se maneja mejor en blancos y negros que en el campo de los grises y los matices. La estructura que ella define como “monosexismo” hace que se entienda mejor la homosexualidad en contraposición de la heterosexualidad e incluso la transexualidad como lo opuesto al cisgénero. “Si una persona comienza una relación con alguien de su mismo sexo, el resto sobreentiende que se ha declarado homosexual. Te ven con respecto a quien tienes al lado”, apunta. “Y así se perpetúa la invisibilidad”, completa Ageitos.

En la temporada televisiva que está a punto de terminar, la presencia bisexual en los canales generalistas ha destacado en el formato de la telerrealidad. Estos programas, aunque basados en la convivencia y en la competición, establecen tramas que sirven de hilo conductor del relato, como ocurre con la ficción. El rapero Arkano explicó el pasado mes de noviembre que mantenía relaciones con hombres y con mujeres mientras competía en las cocinas de MasterChef Celebrity de La 1 de Televisión Española, como en su día lo hicieron Alba Reche, Natalia Lacunza y María Escarmiento en Operación Triunfo 2018, también de la cadena pública.

David Colchero lo comentó hace unos meses dentro de la convivencia de Secret Story (Telecinco) sin que marcara su paso por el concurso. Mantenía conversaciones ocasionales sobre el asunto con sus compañeros y fuera de la casa, en plató, se analizaba con igual naturalidad si podía tener una relación amorosa con un compañero o con una compañera, sin importar el género. En La isla de las Tentaciones, Zoe Mba Bayona también se declaró bisexual, aunque en esta ocasión sí sirvió para que el programa desarrollara una trama en torno al morbo que despertaba un posible acercamiento con su compañera Tania Medina. Este arco argumental nacía de algunos de los participantes masculinos del formato de Telecinco, que mostraban incomprensión y sorpresa ante la tendencia sexual de su compañera.

Lambda valora la capacidad de cambio social del entretenimiento televisivo, que se cuela a todas horas en todos los hogares. Incluso cuando esa visibilidad sea a menudo estereotipada. “Genera referentes y, a veces, resuelve dudas y abre diálogos en las familias, lo que hace que legislar estas realidades sea luego más plausible”, argumenta Luis Noguerol.

Al margen de la televisión generalista, las plataformas digitales programan en ocasiones series que abordan la bisexualidad desde una perspectiva más realista. “Generalmente son producciones independientes”, destaca Noguerol, ya que su bajo presupuesto permite una mayor libertad a la hora de contar el relato sin tener que contentar a tantos intermediarios (productoras, cadenas de televisión) ni a un público masivo. Yolanda Cosgaya destaca que casi ninguna de las producciones que abordan personajes bisexuales aparecen en televisiones en abierto, siempre están programadas en plataformas de pago y que, de nuevo, no siempre la representación es positiva. “En 'Merlí. Sapere Aude' (Movistar Plus+) sí que está bastante bien representado a través de las relaciones de su protagonista, pero en 'Élite' (Netflix) el personaje que se declara abiertamente bisexual es una vez más el villano y el atormentado”, recuerda la guionista.

Cosgaya admite que la bifobia interiorizada, nacida del rechazo que a menudo vive el colectivo dentro de la propia comunidad LGTBI+, hace que haya poco activismo bisexual al otro lado de la pantalla, en la silla de dirección, las mesas de guion y, en especial, en la producción. “Aunque los haya [trabajadores bisexuales], si en la producción se entiende que lo comercial y lo vendible es lanzar relatos que se sustenten en el cliché, no vamos a ver el cambio. Fuera de España, la protagonista de ‘Orange is the New Black’ (Netflix) era claramente bisexual, pero no se pronunció la palabra hasta la séptima temporada, después de que las asociaciones hicieran presión”, concluye.

martes, 17 de mayo de 2022

#hemeroteca #lgtbifobia | ¿Qué es la homofobia, la transfobia y la bifobia?

Público / Marcha LGTBI en Polonia, 2021-10-23 //

¿Qué es la homofobia, la transfobia y la bifobia?

Cada 17 de mayo se celebra el Día Internacional contra la intolerancia hacia las personas que tienen preferencias sexuales distintas a la heteronormativa.
Público, 2022-05-17
https://www.publico.es/sociedad/homofobia-transfobia-bifobia.html 

Cada 17 de mayo se celebra el Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia en conmemoración por la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales por parte de la Organización Mundial de la Salud, que tuvo lugar en 1990. El objetivo de esta reivindicación es poner fin a los actos de exclusión, violencia y odio que siguen existiendo hacia las personas cuya orientación sexual es distinta a la heteronormativa.

La homofobia, bifobia y transfobia se puede definir como el odio a los homosexuales, bisexuales y trans por simplemente serlo. La cultura heteropatriarcal ha perseguido por diversas razones, como la religión, a estas personas por alejarse de los marcos sexuales convencionales.

Aunque según han ido pasando los años las reivindicaciones LGTB han calado en gran parte de la sociedad, todavía uno de cada tres países castigan penalmente las relaciones homosexuales, once con la muerte. O lo que es lo mismo, en total son 69 Estados (de los 197 reconocidos por la ONU) los que criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo. Mientras que tan sólo en 28 está regulado el matrimonio igualitario, según la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA).

Así pues, las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales sufren una clase de violencia específica por existir y actuar libremente de acuerdo con su orientación y expresión sexual. Muchas se enfrentan a insultos, malas caras, discriminaciones e incluso penas de muerte y torturas diarias.

domingo, 25 de julio de 2021

#hemeroteca #bisexualidad | Elisa Coll: "La bisexualidad no es un complemento: es una identidad válida y política"

Público / Elisa Coll //

Elisa Coll: "La bisexualidad no es un complemento: es una identidad válida y política".

La escritora y activista bisexual Elisa Coll ha escrito ‘Resistencia bisexual: mapas para una disidencia habitable’, una obra en la explica las violencias que sufren las personas de este colectivo, pero también cómo tejer alianzas para combatir estas discriminaciones.
Paula Ericsson | Público, 2021-07-25
https://www.publico.es/entrevistas/elisa-coll-bisexualidad-no-complemento-identidad-valida-politica.html 

Las personas bisexuales son aquellas que se sienten atraídas por más de un género. Cuando se habla de bisexualidad y sus discriminaciones se acostumbra a disparar a ciertos (falsos) tópicos: son promiscuas, viciosas, indecisas o no son de fiar. Son estigmas que se quedan en la parte superficial, de anécdota, dando a entender que son los únicos que sufre el colectivo. Pero la bisexualidad es mucho más que deseo: es una identidad disidente. Así lo explica la escritora y activista bisexual Elisa Coll (Madrid, 1992), autora de ‘Resistencia bisexual: mapas para una disidencia habitable’ (Melusina, 2021). "Cuando solo se habla de nuestra identidad desde el deseo para mí es un peligro porque hace que no veamos toda la carga de la violencia estructural que hay detrás", explica Coll. "La bifobia consiste no solo en decirnos viciosas, sino en sufrir violencia sexual, psicológica, física o tener graves problemas de salud mental. Es violencia con todas las letras", aclara.

El 46% de las mujeres bisexuales han sido violadas y el 75% han sufrido algún tipo de violencia sexual, según publicó ‘The National Intimate Partner and Sexual Violencie Survey’ el 2013 en los Estados Unidos. De todos los grandes grupos de identidad sexual, las personas bisexuales tienen los peores problemas de salud mental, incluyendo altas tasas de depresión, ansiedad, autolesión y suicidio, según el informe ‘Bisexual Invisibility report’, publicado el 2012 en Reino Unido. Estos solo son algunos de los ejemplos que Coll expone en su libro, donde pone nombre y cifras a estas violencias que quedan escondidas. La escritora deja claro que no se trata de hacer una competición sobre cuál es el colectivo que sufre más discriminaciones, sino de ponerles nombre a través de un libro y así ayudar a aquellas personas que tienen dudas o quieren informarse.

¿Qué impulsó a Coll a escribir este libro? Coll narra que salió "muy tarde del armario en comparación al resto" —alrededor de los 25 años— y que los referentes que ella tenía sobre la bisexualidad como algo "válido, identitario y político" eran de referencias muy lejanas de artículos en internet o de libros en inglés. "Quería hacer una referencia sólida y más completa, porque en el Estado español no he visto nada escrito desde la perspectiva en la que lo he hecho. Fue un trabajo muy emocionante, pero tenía mucho miedo porque me faltaban referencias", confiesa.

"De adolescente conocía la palabra bisexual, pero nunca la vinculaba a una identidad, sino a una cosa mucho más liviana que nada tenía ver con lo que yo era. Creía que era un lugar de paso y feo, no un lugar donde me podía quedar, crecer y crear comunidad", recuerda la autora. Con el tiempo, esta idea ha cambiado y uno de los objetivos del libro es defender que la bisexualidad es "una categoría válida, identitaria y completa". "La bisexualidad no es un complemento", añade. En este sentido, la autora protesta porque parece que las personas bisexuales sean objetos de deseo y no sujetas de este. "Somos sujetos de pensamiento, no es suficiente sacar la bisexualidad de la fantasía de los hombres cis y heterosexuales. Lo que tenemos que hacer es considerarnos sujetos con memoria histórica con deseo, sí, pero con muchísimas cosas más", argumenta.

¿La bisexualidad asusta?
Históricamente, se ha hablado de la bisexualidad como un punto medio entre la línea de la homosexualidad y la heterosexualidad. En un fragmento del libro, Coll se refiere a las sexualidades como un mapa, y no como una línea. "Por parte de la heterosexualidad asusta mucho que no haya una línea definida que nos separe a unas de las otras. Por parte del colectivo LGBTIQA+, hay miedo a que las bisexuales seamos el caballo de Troya que llevamos ideas heterosexuales y esto nos delega a ser una disidencia de segunda", lamenta.

Para evitar esta discriminación, Coll considera que hay que tener en cuenta la bisexualidad y la bifobia también dentro de los feminismos y del movimiento ‘queer’, porque si se rechaza contar con esta parte del colectivo, el movimiento deja de ser interseccional y de acoger a toda la diversidad. Por otro lado, remarca que, tal y como pasa con la lesbofobia, a las mujeres bisexuales que sufren violencias se las encasilla en las violencias por ser mujeres, sin tener en cuenta el componente de su identidad. "Es machismo u homofobia. La lesbofobia es una violencia estructural, tal como la bifobia misma. No se trata de ponerse ninguna medalla, sino de entender el problema, dar recursos y prevenirlo".

¿Cómo se hace red?
Mientras que la comunidad gay o lésbica está más arraigada, la bisexual siempre se ha encontrado en una especie de no-lugar, apoyando en las luchas feministas y lésbicas, pero con dificultades para encontrar su propio espacio. Ahora, esta situación está cambiando. ¿Pero cómo ha empezado? "La creación de la comunidad bisexual en mi caso vino por mis amigas", señala Coll. Cuando la escritora salió del armario, otras chicas de su alrededor hicieron el mismo paso. "Hacen falta referencias próximas para sentirte cómodo por cómo eres. El activismo colectivo es esencial para generar un cambio y estar presente en las luchas ‘queer’", señala.

Por otro lado, considera que las personas bisexuales tienen que trabajar por un activismo que trate de forma directa la bifobia y a partir de aquí tejer alianzas con los otros miembros del colectivo LGBTIQA+.

¿Todos somos bisexuales?
La bisexualidad es una identidad, remarca en todo momento la escritora, y la afirmación de "todos somos bisexuales" le saca la carga política a una identidad disidente, porque la norma continúa siendo ser heterosexual. Ahora bien, señala que no se tiene que caer en la trampa de vincular una identidad con una práctica.

"No tenemos que hacer distinción entre las bisexuales de verdad y las de mentira, las que nos han demostrado que lo son y las que no", alerta. Si se juega a este juego de bisexual buena o mala, para Coll se vuelve a caer en la misma desconfianza y acusación que hay respecto a las personas bisexuales por parte de la heterosexualidad y la homosexualidad. Es por eso que, si una persona tiene curiosidad para tener relaciones sexoafectivas con personas de su mismo género, no tiene que ser nada negativo si esto se verbaliza previamente y tiene el consentimiento de la persona con la que mantendrá la relación.

jueves, 20 de mayo de 2021

#hemeroteka #bisexualitatea #bifobia | Iris Dominguez. LGTBI aktibista: «Jendeak behin eta berriro esaten dizu alde bat aukeratzeko»

 Berria / Iris Domínguez //

Iris Dominguez. LGTBI aktibista: «Jendeak behin eta berriro esaten dizu alde bat aukeratzeko».

Trans ez-binarioa eta pansexuala da Iris Dominguez. Bisexualitatea oharkabean igarotzen dela esan du: ikusezina dela, jendeak ez duela ulertzen, eta aurreiritziak daudela. «Gazte asko identifikatzen dira bisexual gisa».
Iker Tubia | Berria, 2021-05-20
https://www.berria.eus/paperekoa/1886/040/001/2021-05-20/jendeak-behin-eta-berriro-esaten-dizu-alde-bat-aukeratzeko.htm 

Lanez lepo dabil Iris Dominguez LGTBI aktibista (Iruñea, 1992): astelehenean LGTBIfobiaren kontrako eguna izan zen. Ekainaren 28a ate joka dago, eta, gaur, sarri ikusezin eta anitzentzat ulertezin den gai bati buruz ariko da Iruñean: bisexualitateaz. Harrotu LGTBI guneak antolatu du tailerra, 18:30ean, Iturrama auzoko Civivoxen.

B letra beti hor dago, baina ez da sobera ikusten?
Askotan G eta L letren atzean ezkutaturik geratzen delako. Uste da bisexualek jasaten duten diskriminazioa dela homosexualekin nahasten dituztelako; beraz, kosta egiten da jabetzea badagoela opresio zehatz bat bisexuala izateagatik. B hori oharkabean pasatu da; lan gutxiago egin da kultura hori garatzen.

Zergatik ez da hain ikusgarria?
Orain gutxi arte harreman onargarri bakarra betirako eta monogamoa zen. Eredu horretan bisexualitatea ikusezina da, homosexualtzat edo heterosexualtzat hartuko baita pertsona. Azken hamarkadatan joera da denboran bikotekide monogamo zenbait izatearena, orduan jende bisexualak indar pixka bat hartu du. Baina oraindik jendeak behin eta berriro esaten dizu alde bat aukeratzeko.

Nahiko ohikoa da pentsatzea bisexualitatea iragankorra dela?
Okerrena da LGTB kolektiboan ere gertatzen dela hori: heterosexualitatetik ikusten da oso gay bezala; eta LGTB aldetik gutxiegi bezala, edo sobera heterosexual eta normatibo bezala. Erdian geratzen zara.

Gezurretako zerbait balitz bezala?
Oraindik bada maitasunaren ikuspegi erromantiko bat. Aurreko harremanak ikusten dira proba edo akats moduan, osoak izan ez balira bezala. Ikuspegi horretan bisexualitatea fase bat da, pertsona zuzena aurkitzen duzun arte.

Zergatik behar izaten da dena bi tiraderatan banatu?
Pertsona ez binario gisa, generoaren aldetik ere bizi dut hau. Gizartearentzat oso ezerosoa da jendea eskema normaletatik ateratzea: lehenbizi ezikusiarena egiten dute eta ezkutatu, eta, azkenean, txoko bat egiten diote horri, ez molestatzeko. Horrela sortzen da kapitalismo arrosa eta salgai diren ortzadarrak.

Zein dira bifobiaren ezaugarriak?
Iraintzeko maritxu esaten dizutenean, egia da parte batean homofobia dela, iraina esaten duenak ez baitaki bestea bisexuala den. Baina jasotzen duenak bifobia gisa hartzen du. Gizarteak homofobotzat duenaz gainera, estrak gehitu behar zaizkio: ikusezintasuna, ulertezintasuna, gainditu beharreko fasetzat hartzea, aukeratzeko exijitzea eta aurreiritzi sorta bat, tartean, promiskuitatearena.

Aurreiritzi sorta hori nondik heldu da? Nola aztertu dezakezu?
Deigarria da gizarteak LGTB dena normalizatzeko gizon gay bat edo emakume lesbiana bat normalak direla demostratu beharra. Askotan kolektiboan horri heldu diogu, bizirik irauteko, erabat ulergarria da. Ikuspegi horretan bisexualek molestatzen dute, zailagoa baita normalizatzea. Horrek aurreiritzi anitz sortu ditu. Are, kolektiboan badira bisexual batekin egoteko segurtasun handia behar duzula diotenak.

Alegia, alde batera edo bestera egon beharra dagoela?
Gizartean orientazio sexualari hainbesterako garrantzia ematen zaio azkenean sortzen dela gerra moduko bat, eta hartu behar duzu jarrera argi eta zehatz bat: espaloi batean edo bestean, baina erdian ez, auto batek harrapatuko zaituelako.

Nola ikusarazi bisexualitatea?
Bide luzea da: lehenik, jendeak jakin behar du badela, gutxienik erreferenteak sortuta. Bigarren partea da askotan kapitalismoak sortzen dituen erreferente horiek sustatzen dituzten aurreiritziak zuzentzea.

Belaunaldi berriek zergatik onartzen dute hobe bisexualitatea?
Hitza ikusgai egitean jendeak erabili dezakeelako. Harrigarria da: gazte asko identifikatzen dira bisexual gisa. Badirudi kolektiboaren %50 inguru izan gaitezkeela. Jende gazte pila bat heldu da landutako diskurtso oso indartsuarekin, nagusiagoei alde ederra ateratzeraino.

Zure Twitter kontuan diozu pansexuala zarela. Are ikusezinagoa den termino bat da hori?
Genero teorietatik heldu garenoi, binarioak ez diren identitateez mintzo garenoi, arrotz zaigu bi hori erabiltzea. Egia da bisexualitateaz gehien zabaldutako definizioak binarioak ez diren lagunak onartzen dituela, baina pansexual etiketa argiagoa da niretzat, genero guziek erakartzea baita pansexualitatea.

Heterosexualitate presuntziorekin bukatzeak lagun dezake bisexualitatea ikusgai egiten?
Inguruan soilik eredu heterosexualak dituztenentzat zaila da ulertzea ez dutela zertan denak horrela izan. Poliki ari da jendea ulertzen itxuragatik ezin dutela jakin zer genero edo sexu orientazio duen besteak.

lunes, 1 de febrero de 2021

#libros #bisexualidad | Resistencia bisexual : mapas para una disidencia habitable

Resistencia bisexual : mapas para una disidencia habitable / Elisa Coll Blanco ; prólogo de Isa Duque.

Santa Cruz de Tenerife : Melusina, 2021 [02-01].
168 p.

/ ES / ENS / Libros / Bifobia / Bisexualidad / Disidencia sexual
📘 Ed. impresa: ISBN 9788415373841 / 14,90 €

[.es] Una mirada potente y sin tapujos sobre la bisexualidad y la bifobia en primera persona. La escritura de Elisa Coll recurre a la investigación y las vísceras para proponernos una aproximación a la vez personal y política a la bisexualidad como identidad en constante disidencia, más allá del deseo y en abierta resistencia a la violencia estructural. La bisexualidad se transforma así en punto de encuentro, en un lugar de celebración, en un espacio habitable.

martes, 6 de octubre de 2020

#hemeroteca #bifobia | Un tribunal juzga si un hombre ocultó su homosexualidad “deliberadamente” a su esposa

Imagen: El País / Javier Vilalta
Un tribunal juzga si un hombre ocultó su homosexualidad “deliberadamente” a su esposa.
La demandante exige la nulidad civil de un matrimonio que acabó en divorcio de mutuo acuerdo hace nueve años y reclama una reparación de 10.000 euros. Él se declara bisexual.
Eugenio Viñas | El País, 2020-10-06
https://elpais.com/sociedad/2020-10-06/un-tribunal-juzga-si-un-hombre-oculto-su-homosexualidad-deliberadamente-a-su-esposa.html

Javier Vilalta se sentó el pasado jueves en un juzgado de Valencia para responder si ocultó a su exmujer que era homosexual antes de que se casaran. Ella lo ha demandado nueve años después de pactar el divorcio de mutuo acuerdo. La mujer cambió de parecer cuando, según relata en su demanda, dos amigos comunes le aseguraron que “conocían la homosexualidad” de Vilalta desde su infancia, y había mantenido una relación con un hombre también conocido por ambos desde la juventud. Ese hombre, más tarde y, “por teléfono, [...] corroboró” a la mujer esta relación, de acuerdo con el escrito. Él se declara bisexual.

La demandante, M. J. R., decidió iniciar un procedimiento civil, que sigue el Juzgado de Instrucción 9 de Primera Instancia de Valencia, para obtener la nulidad de su matrimonio y una indemnización de 10.000 euros por los daños “económicos y morales” derivados de haber contraído aquel matrimonio. “De haber tenido conocimiento de la condición de homosexual [...], no hubiera prestado su consentimiento”, según se explicita en la demanda. M. J. R. sostiene que el acusado lo ocultó “deliberadamente” y que, por tanto, el enlace no podía tener éxito.

El demandado se declaró bisexual en el juicio a través de su abogado. Vilalta no tuvo voz en la vista, a pesar de que quería, porque la Fiscalía –que se alineó públicamente con su defensa– consideró que no era necesario. La demanda no contempla la posibilidad de que Vilalta sea bisexual, solo habla de homosexualidad. “Aunque admitiéramos que Javier tuvo una relación con un hombre en el pasado, en cualquier caso, no existe ninguna razón por la cual una persona bisexual no pueda mantener un matrimonio feliz”, señala el abogado del demandante, Javier Molpeceres. Este periódico ha intentado recabar la versión de la demandante a través de su abogada, pero esta rechazó pronunciarse.

En el relato de la demandante, las relaciones heterosexuales trataban de ocultar en realidad la homosexualidad de su marido. El demandado, por su parte, asegura que no solo mantuvo con su esposa relaciones sexuales sino también con otras mujeres antes y después del matrimonio. La demanda incide en que Vilalta utilizó su unión “como refugio social que solapara totalmente su verdadera condición sexual”. La demandante pide la nulidad civil de su matrimonio con el propósito de borrar el rastro de su relación incluso en los documentos públicos. Además, solicita la indemnización.

El hombre asegura que no fue consciente de su bisexualidad hasta después del matrimonio, si bien admite haber tenido relaciones con hombres. “En cualquier caso, creo que no tendría por qué dar explicaciones en este sentido”, apunta Vilalta a este periódico. Además, insiste en que su relación emocional y sexual con la demandante, con la que compartió más de cinco años de relación de pareja (dos de noviazgo y tres casados), no estuvo afectada por su condición sexual.

“Es un juicio público sobre la orientación sexual de una persona”
En la vista estaba presente el trabajador social y sociólogo Ferran Senent, experto en igualdad y diversidad, que se mostró muy crítico con la celebración del juicio: “Es un juicio público sobre la orientación sexual de una persona. Envía un mensaje a cualquier persona fuera de la heterosexualidad: 'Escóndete porque en el futuro te van a poder juzgar, porque tu intimidad no es la normativa”. El también responsable técnico del Área de Inclusión Social y Convivencia del Ayuntamiento de Valencia argumenta que la legislación, “como es lógico, no contempla que una persona heterosexual pueda querer y desear a una persona de su mismo sexo” y que sea motivo para anular un matrimonio, apostilla.

En el mismo sentido se pronuncia Mar Ortega, vocal de Feminismos en la Federación Estatal LGTB: “Lo terrible de esta demanda es que visibiliza que para la justicia no existe la bisexualidad y que la homosexualidad sirve para abrir un juicio moral”. “Si gana la demandante, ¿qué precedente se crea? El mensaje para la sociedad es que la homosexualidad es algo que arruina vidas”. Ortega destaca que las modificaciones legislativas son “las más lentas de todo el sistema”, pero advierte que el caso de Vilalta ha generado una alarma interna en el colectivo.

Vilalta acudió al juicio acompañado por 30 personas. “Hasta hace 15 días apenas lo sabía nadie. He pasado unos meses encajando la situación, porque la demanda es el primer mensaje que recibí de ella después de años de amistad. Me ha costado asimilarlo, pero dada mi trayectoria como activista he decidido que ha de servir para evidenciar un grave problema de inconstitucionalidad y legislativo”, afirma el demandado, abogado especializado en la defensa de los derechos humanos y, en particular, de los reclusos.

“Lo grave de esta situación es que estamos asistiendo a un juicio moral, que vulnera varios derechos fundamentales de paso. El hecho de que se celebre el juicio demuestra que no existe ni libertad ni equidad sexual, y que la homosexualidad o la bisexualidad se pueden penalizar”, comenta Vilalta a El País.

La abogada de la demandante llegó a pedir a la defensa que presentara testimonios de mujeres que habían mantenido relaciones sexuales con Vilalta. La defensa hizo caso omiso. “Exponer este proceso y mi juicio público debe servir para que se extienda una mirada crítica en la opinión pública. ¿Para qué sirven los derechos a la intimidad, a la privacidad o las leyes de igualdad? Es algo que deben plantearse los representantes políticos, que deben recibir el mensaje, asumir que esto sigue pasando y que en sus manos está proceder para que nadie se vea obligado a enfrentarse a una demanda por su sexualidad”, afirma Vilalta.

domingo, 17 de mayo de 2020

#hemeroteca #lgtbifobia | Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia: expertos opinan sobre qué hay detrás de estos estigmas sociales

Imagen: Infobae
Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia: expertos opinan sobre qué hay detrás de estos estigmas sociales.
Se trata de un hito anual global para llamar la atención sobre la alarmante situación que enfrentan las personas con diversas orientaciones sexuales, identidades o expresiones de género, y características sexuales. La opinión de psicólogos y psiquiatras sobre el origen de estas “fobias”
Belen Filgueira | Infobae, 2020-05-17
https://www.infobae.com/tendencias/2020/05/17/dia-internacional-contra-la-homofobia-la-transfobia-y-la-bifobia-expertos-opinan-sobre-que-hay-detras-de-estos-estigmas-sociales/

Durante las últimas décadas, la protección de las personas LGBTI ha visto un progreso significativo a nivel mundial. En los últimos años, por ejemplo, la Corte Suprema de India declaró por unanimidad que todas las formas de sexo consensuado entre adultos son legales, despenalizando efectivamente las relaciones entre personas del mismo sexo. Angola derogó las disposiciones contra la homosexualidad y prohibió la discriminación basada en la orientación sexual. Pakistán promulgó una ley que protege los derechos de las personas transgénero y, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y comenzó a trabajar en una política de bienestar transgénero. Tal progreso es bienvenido, pero aún queda mucho por hacer para garantizar la justicia y la protección para todos.

Según la American Psychological Association, el 17 de mayo de 1990, la Asamblea Mundial de la Salud de la Organización Mundial de la Salud aprobó la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Relacionados (CIE 10), que ya no enumera la homosexualidad como diagnóstico. Lanzado en 2004, el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia (IDAHOT por sus siglas en inglés) que conmemora ese día se ha convertido en una ocasión mundial para educar sobre las personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT) y para abogar por políticas públicas sensatas con respecto a las personas LGBT.

La celebración se ha convertido ampliamente en un hito anual global importante para llamar la atención de los tomadores de decisiones, los medios de comunicación, el público, las corporaciones, los líderes de opinión, las autoridades locales, etc., sobre la alarmante situación que enfrentan las personas con diversas orientaciones sexuales, identidades o expresiones de género, y características sexuales.

“Es sabido que las fobias no responden a la lógica racional. Se presentan para las personas que las padecen como una angustia irremediable ante a la percepción un objeto. Sin embargo, no sería del todo correcto entender la homofobia, la transfobia y la bifobia como una fobia más. Es posible que las personas con esas patologías presenten mecanismos de defensa severos y rígidos, que muestren poca plasticidad o cierta precariedad estructural. Aún así, a diferencia de las fobias cuya reacción frente al objeto fobígeno suele ser la huida en sus múltiples posibilidades, la cuestión más compleja e importante en las homo, trans y bifofias es la actitud hostil, incluso la conducta agresiva, que pueden tener para con los demás”, sostuvo en diálogo con este medio Agustina Fernández, psicoanalista, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina y especialista en adolescentes.

Para la especialista, desde el psicoanálisis se puede entender la fobia en general como señuelo que orienta al analista sobre los complejos subyacentes del sujeto que consulta. “En lo insoportable que les resulta aceptar al otro en tanto es diferente de sí mismos, en esa hostilidad, cuando se manifiesta desenfrenada - cosa que no sucede en todos los casos-, podría ubicarse un indicador de mayor patología. Los otros, sujetos homo, trans, bi, tienen pleno derecho a elegir y ejercer su sexualidad con libertad”, asegura.

Sin embargo, Silvia Di Segni, psiquiatra, miembro de APSA y autora de ‘Sexualidades. Tensiones entre la psiquiatría y los colectivos militantes’, no se trata de personas con padecimientos psíquicos, sino de “personas que se escudan con fines defensivos judiciales detrás de algo que de ninguna manera puede ser considerado como patología”. “La fobia es un miedo inmotivado y en estos casos no se habla de eso. Se habla de odio y de ataques a personas. Si se usa el término fobia se le está dando la ventaja a la persona de considerarla inconscientemente enferma o con algún padecimiento y eso no es así. Hay un odio claro y consciente en los ataques”, explicó.

“La fobia da cuenta de un desplazamiento: el miedo originario se desplaza a un sustituto. En el caso particular de la homofobia, transfobia y bibofia lo que se pone en juego es un conflicto con la propia sexualidad. El que discrimina al otro por su orientación sexual, en el fondo está rechazando una parte de sus propias tendencias reprimidas”, aseveró en diálogo con este medio la psicoanalista Fiorella Litvinoff.

Di Segni sostiene que la homofobia, la transfobia y la bifobia forman parte intrínseca e inseparable del patriarcado. Y asegura: “El patriarcado nace con el varón masculino, heterosexual, guerrero y procreativo al frente de la sociedad. La mujer que lo acompañe será solo eso, una compañía y cada uno tendrá que ocupar su lugar. ¿Qué sucede? Si un varón se identifica con aquello que la sociedad considera como femenino, no puede ser valorado, por ejemplo. Y las personas que no se identifican como varones ni como mujeres generan una ambigüedad intolerable. Cualquiera de estas actitudes para el patriarcado son temibles porque atenta con los propios cimientos”.

¿Qué es la homofobia?
La homofobia toma muchas formas diferentes. A veces toma la forma de actos físicos de odio, violencia, agresión verbal, vandalismo o discriminación flagrante, como despedir a un empleado, desalojar a alguien de su vivienda o negarle el acceso a alojamientos públicos basados ​​únicamente en su orientación sexual o su percepción de orientación sexual. Hay muchos otros tipos de homofobia y heterosexismo que ocurren todos los días. A menudo pasamos por alto estas acciones y exclusiones más sutiles porque parecen muy insignificantes en comparación, pero no lo son.

En el sentido clínico, la homofobia se define como un miedo intenso e irracional a las relaciones entre personas del mismo sexo que se vuelven abrumadoras para la persona. De uso común, la homofobia es el miedo a las relaciones íntimas con personas del mismo sexo.

Algunas actitudes homofóbicas, según el Pennsylvania College of Technology:
  • Mirar a una persona gay o lesbiana y pensar automáticamente en su sexualidad en lugar de verla como una persona completa y compleja.
  • Cambiar de asiento en una reunión porque alguien homosexual se sentó en la silla junto a la suya.
  • Pensar que pueden detectar a algunos que se identifican en el espectro LGBT.
  • Usar los términos “lesbiana” o “gay” como acusatorios.
  • Pensar que una lesbiana (si eres mujer) o un hombre gay (si eres hombre) está haciendo avances sexuales si te toca.
  • Sentirse repelido por las demostraciones públicas de afecto entre lesbianas y gais, pero aceptar las mismas muestras de afecto entre heterosexuales.
  • No confrontar un comentario homofóbico por temor a ser identificado con lesbianas y gais.
  • No preguntar sobre la pareja femenina de una mujer o la pareja masculina de un hombre, aunque usted pregunta regularmente “¿Cómo está su esposo esposa?” cuando te encuentras con un amigo heterosexual.
  • Sentir que los gais y las lesbianas son demasiado francos sobre los derechos civiles de las lesbianas y los gais.
  • Sentir que las discusiones sobre la homofobia no son necesarias ya que usted está “bien” con estos temas.
  • Asumir que todos los que conoces son heterosexuales.
  • Ser franco sobre los derechos de los homosexuales, pero asegurarse de que todos sepan que eres heterosexual.
  • Sentir que una lesbiana es solo una mujer que no pudo encontrar un hombre o que una lesbiana es una mujer que quiere ser hombre.
  • Sentir que un hombre gay es solo un hombre que no pudo encontrar una mujer o que un hombre gay es un hombre que quiere ser mujer.
  • Preocuparse por el efecto que un voluntario / compañero de trabajo lesbiano o gay tendrá en su trabajo o en sus clientes.
  • No ser solidario cuando tu amigo gay está triste por una pelea o ruptura.
  • Pedirle a colegas lesbianas u homosexuales que hablen sobre temas de lesbianas u homosexuales, pero no sobre otros temas sobre los que puedan estar informados.
  • Centrándose exclusivamente en la orientación sexual de alguien y no en otros temas de interés.

Niveles de actitud homofóbicos
Repulsión: la homosexualidad es vista como un “crimen contra la naturaleza”. Los gais están enfermos, locos, inmorales, pecaminosos, malvados, etc. y cualquier cosa está justificada para cambiarlos (por ejemplo, prisión, hospitalización, terapia de comportamiento negativo, incluida una descarga eléctrica).

Lástima: el chovinismo heterosexual. La heterosexualidad es más madura y ciertamente es preferible. Debería reforzarse cualquier posibilidad de volverse recto, y aquellos que parecen haber nacido “de esa manera” deberían ser compadecidos, “los pobres queridos”.

Tolerancia: la homosexualidad es solo una fase del desarrollo adolescente que atraviesan muchas personas y que la mayoría de las personas “crecen”. Por lo tanto, los homosexuales son menos maduros que los heterosexuales y deben ser tratados con la protección e indulgencia que uno usa con un niño. Los gays y las lesbianas no deben tener puestos de autoridad (porque todavía están trabajando a través de comportamientos adolescentes).

Aceptación: aún implica que hay algo que “aceptar”, caracterizado por declaraciones como “no eres gay para mí, eres una persona”, “lo que haces en la cama es asunto tuyo”, "está bien como siempre y cuando no hagas alarde de ello. Niega las realidades sociales y legales. Ignora el dolor de la invisibilidad y el estrés del comportamiento en el armario. “Hacer alarde” generalmente significa decir o hacer cualquier cosa que haga que la gente se dé cuenta.

“Todas aquellas acciones en contra de la diversidad sexual asientan en creencias que encubren ignorancia, odio, fanatismo, y, en el mejor de los casos, miedo. Y digo en el mejor de los casos, porque el miedo, por si solo, es una reacción de amenaza que encubre sentimientos de inferioridad y la creencia de no tener las habilidades propias para enfrentarla. Cuando ese miedo se convierte en oposición y reacción hacia lo diferente la conducta es peligrosa”, sostuvo en diálogo con Infobae Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo.

Bifobia: mitos y realidades de la bisexualidad

La sexualidad corre a lo largo de un continuo. No es una entidad estática, sino que tiene el potencial de cambiar a lo largo de la vida y varía infinitamente entre las personas. No podemos encajar nuestra sexualidad en categorías agradables que determinen quiénes y qué somos. La bisexualidad existe en muchos puntos a lo largo del continuo sexual.

Algunas personas pasan por un período de transición de bisexualidad en su camino hacia la adopción de una identidad lesbiana, gay o heterosexual. Para muchos otros, la bisexualidad sigue siendo una orientación a largo plazo. Para algunos bisexuales, la homosexualidad fue una fase de transición en su salida como bisexuales. Si bien ciertamente hay personas para quienes el comportamiento bisexual está de moda, esto no niega a las personas que llegan a una identidad bisexual en medio del dolor y la confusión y lo reclaman con orgullo.

“Freud ya dijo que en el comienzo de la vida, el ser humano es bisexual y luego se arriba a una elección pero esta elección puede cambiar y nunca se presenta de forma pura y definitiva. Las tendencias homosexuales añidan de distintas maneras (sublimadas en la amistad, reprimidas, inhibidas) en todos los sujetos”, advirtió Litvinoff.

Un mito que usualmente rodea a la bisexualidad es que aquellos que se consideran bisexuales se sienten igualmente atraídos por ambos sexos. La realidad es que la mayoría de los bisexuales se sienten atraídos principalmente por hombres o mujeres, pero no niegan la menor atracción. Algunos bisexuales nunca son sexuales con mujeres u hombres. La bisexualidad se trata tanto de sueños, deseos y capacidades como de actos. Los bisexuales son personas que pueden tener amantes de ambos sexos, no personas que deben tener amantes de ambos sexos.

Cómo la transfobia perjudica a nuestras comunidades

La transfobia se define como un miedo y/u odio hacia las personas transgénero, y es un problema grave que afecta a muchas personas. Las personas transgénero a menudo son marginadas e ignoradas en las comunidades homosexuales y heterosexuales. La ignorancia y el odio evitan que muchas personas transgénero se expresen o se identifiquen. Al igual que las personas homosexuales y lesbianas, muchas personas transgénero no pueden ser seleccionadas de una multitud solo por la forma en que se ven y se mezclan con las comunidades locales.

La transfobia se puede encontrar en formas que van desde bromas a violencia hasta simplemente no reconocer que existen personas transgénero. La transfobia perjudica a las personas trans ante todo. También envía un mensaje a la población en general de que cualquiera que intente con cualquier expresión o identidad que no se ajuste a las expectativas sociales de su género será ridiculizado, silenciado, marginado económicamente, asaltado o incluso asesinado. A menudo, la transfobia se usa para mantener a las personas en roles de género rígidos a través de la intimidación.

La primera y mejor manera de combatir la transfobia es hablar en contra de la violencia y el discurso de odio o dirigirse hacia las personas trans. Las películas que muestran a las personas transgénero como una broma o como psicóticas deben denunciarse públicamente por fomentar estereotipos dañinos. Cuando alguien habla de las personas trans como personas “repugnantes”, “exóticas”, “divertidas”, “enfermas” u otros estereotipos que deshumanizan a las personas trans, les hacen saber que no está bien decir cosas odiosas o hirientes en su presencia.

Un mito que usualmente rodea a la transexualidad es que “todas las personas trans son gay”. Algunas personas transgénero se sienten atraídas por el género opuesto a lo que identifican, algunas se sienten atraídas por el mismo género que se identifican y otras escogen y eligen entre los sexos. La simple verdad es que la identidad de género tiene muy poco que ver con la orientación sexual.

Contratá Trans: capacitación online gratuita para la diversidad y la inclusión laboral
La organización Impacto Digital invita a la capacitación online gratuita dirigida a empresas, organizaciones de la sociedad civil, organismos públicos y personas en general, que se llevará a cabo el lunes 18 de mayo a las 15 horas. El evento tiene como objetivo formar en temas de diversidad e inclusión, dar a conocer la realidad de las personas trans y colaborar con las redes de respuesta frente a la crisis económica y sanitaria actual.

Según los datos relevados en la investigación La Revolución de las Mariposas, el 70% de las mujeres trans nunca fue a una entrevista laboral luego de asumir su identidad de género. Dentro del 30% restante, muchas pasaron por experiencias de discriminación al momento de presentar un currículum o enfrentar una entrevista. “Las trayectorias educativas y laborales de las personas trans se ven seriamente afectadas por diversos factores. Es en este contexto que 6 de cada 10 mujeres trans ejerce la prostitución. El 80% de ellas comenzó antes de cumplir 19 años y el 87% querría dejar si tuviera otra posibilidad", introduce Maryanne Lettieri, docente del bachillerato popular trans Mocha Celis y líder del proyecto Contratá Trans.
  • La expectativa de vida de las mujeres trans es de 40 años.
  • 6 de cada 10 mujeres trans abandonan sus estudios secundarios a causa de la discriminación (ATTA y Huésped, 2014).
  • El 83% fue víctima de actos de violencia y discriminación policial, el 46% vive en viviendas deficitarias (Indec e INADI, 2012).
  • El 34% vive con VIH y tienen dificultades para acceder a los tratamientos antirretrovirales (RedLacTrans, 2014).
Sobre los orígenes de la iniciativa, Lettieri dice: “Luego de analizar la falta de acceso al trabajo de la población trans, detectamos los obstáculos a los que se enfrenta la propia población así como también las empresas, con el objetivo de acortar la brecha entre ambas y darles el impulso necesario para fomentar la inserción laboral. Comenzamos con capacitaciones presenciales y luego, en alianza con ONU, creamos este curso online gratuito para que accedan tanto las organizaciones públicas como las privadas”.

Contratá Trans es una iniciativa impulsada por una red de organizaciones para promover y acompañar la inclusión de personas trans en empresas y organismos públicos. Gracias al apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y ONU Sida se desarrolló el módulo de capacitación virtual gratuito que formará a miles de personas durante el evento. Por su parte, el apoyo de la Embajada del Reino de los Países Bajos permitirá acompañar de manera gratuita a personas trans en sus procesos de inclusión laboral durante el 2020.

Durante la jornada del 18 de mayo, se recaudarán fondos individuales que serán destinados a la red de apoyo a personas trans del Bachillerato Popular Mocha Celis, que asiste a más de 500 personas en situación de emergencia social desde la declaración del aislamiento social preventivo obligatorio.

“Nuestro principal objetivo es lograr la contratación y cambiarle la realidad a una persona trans, pero también comenzar ese cambio de raíz a nivel social tan necesario. Las empresas están compuestas por individuos que pueden contagiar este saber en sus círculos, aportando a una sociedad más tolerante que acepte la diversidad”, concluyó Maryanne Lettieri.

Elevar nuestras voces contra la homofobia, la transfobia, la bifobia y la intersexofobia el 17 de mayo es una oportunidad para reafirmar nuestro compromiso de respetar la dignidad humana y defender los derechos humanos. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para garantizar justicia y protección para todos y garantizar que nadie se quede atrás.

lunes, 20 de abril de 2020

#hemeroteca #bifobia #musica | Liam Payne pide perdón al colectivo bisexual tras la polémica por su canción ‘Both Ways’

Imagen: La Vanguardia / Liam Payne
Liam Payne pide perdón al colectivo bisexual tras la polémica por su canción ‘Both Ways’.
Le acusan de estigmatizar y sexualizar la figura de las personas con esta orientación sexual.
La Vanguardia, 2020-04-20
https://www.lavanguardia.com/muyfan/20200420/48628851530/liam-payne-polemica-bisexual-cancion-both-ways-perdon.html

Mientras el reencuentro de 'One Direction' se fragua, sus miembros siguen con sus carreras en solitario en marcha. Liam Payne se ha visto envuelto en una polémica a causa de una de sus últimas canciones, Both Ways, donde se le acusa de sexualizar y estigmatizar al colectivo bisexual en sus letras. Ahora el artista ha querido pedir perdón y ha explicado los motivos que le llevaron a elegir ese tema para interpretarlo.

Las críticas surgieron el pasado mes de diciembre cuando Both Ways se publicó. Su letra tenía un claro contenido sexual pero hubo cierta parte de la población que se sintió ofendida por lo que el artista cantaba.

“Mi niña, a ella le gustan las dos cosas. Le gusta cómo sabe todo. Un par más, lo llamaremos juegos previos” es parte de la letra de la canción de Liam Payne que hizo que el colectivo bisexual se sintiese señalado y juzgado.

“La comunidad LGTBI+ no es para tu fetiche. Ver mujeres jóvenes, hombres o cualquier persona siendo sexualizados de esa manera es repugnante”, escribió un usuario de Twitter que obtuvo mucha repercusión en la red social.

“Me disgusta cómo las personas heterosexuales todavía piensan que las mujeres bi (y las personas bi en general) solo valen para sus fantasías”, decía otro. Liam Payne se convirtió en TT por la polémica y ahora, unos meses después, ha querido no solo hablar sobre ello sino pedir perdón.

“Lo siento por cualquiera que se haya ofendido por ciertas canciones o cosas diferentes en el álbum” ha declarado a ‘Daily Star’. “Nunca fue mi intención ofender con ninguno de los escritos o cosas que estaba haciendo. Simplemente me estaba desafiando a mí mismo en diferentes áreas”, añadió.

Y es que el contenido de los temas de Liam Payne ha subido un poco de tono desde que estuviera en 'One Direction' y, dado al éxito que ha tenido, ha querido seguir por esa línea. “Me encasillaron en este tipo de cosas y, por supuesto, soy un chico joven, estoy interesado en ese tipo de cosas, me gusta la idea de las canciones y los ritmos o ciertas vibraciones, así que pensé, ‘Ok, vamos con ella” ha declarado sobre las letras “sexualmente sugestivas”.

Por otra parte, Liam Payne reveló hace unos días que se está planeando una reunión de 'One Direction' cuatro años después de anunciar que se tomaban un descanso. Los cinco integrantes de la boyband podrían reunirse de nuevo para un especial de televisión en el que celebrarían su décimo aniversario como banda.

lunes, 23 de septiembre de 2019

#hemeroteca #bisexualidad | ¿Donde están nuestras amigas bisexuales? Sobre bifobia y amistad

Imagen: El Salto / El símbolo de la bisexualidad //

¿Donde están nuestras amigas bisexuales? Sobre bifobia y amistad.

A pesar de sufrir altos niveles de violencia, por encima incluso de otras orientaciones sexuales disidentes (gays, lesbianas), las personas bisexuales apenas tenemos vínculos de amistad con otras personas bisexuales. Si la alianza de la amistad es uno de los pilares más importantes a la hora de luchar contra la cisheteronorma, ¿por qué no nos hemos juntado?
Elisa Coll Blanco | El Salto, 2019-09-23
https://www.elsaltodiario.com/revolutionontheroad/donde-estan-nuestras-amigas-bisexuales 

El año pasado hubo un periodo de varios meses en los que algunas de mis amigas más cercanas y yo nos veíamos constantemente en manifestaciones, charlas y otros eventos relacionados con el activismo, pero nos costaba horrores encontrar un hueco para tomar un café y contarnos qué tal nos iba la vida. Entonces surgió una broma que estiramos hasta lo inestirable porque, la verdad, nos parecía graciosísima, aunque probablemente pierda toda la gracia al explicarla: si llegara el día en que se acabaran todas las opresiones, ya no tendríamos nada de lo que hablar ni manera de relacionarnos y nuestra amistad quedaría obsoleta. Nos imaginábamos a todas sentadas en torno a una mesa camilla, con una mantita y tés, sumidas en un incómodo silencio sin saber qué decir mientras el mundo celebraba la paz mundial.

Por muy divertida que nos pareciera esta imagen, lo cierto es que tiene una base de realidad: los grupos de amistades suelen tener en común circunstancias estructurales, opresiones o privilegios. Hace poco leí un artículo publicado en 2006 (1) de M. Paz Galupo, profesora en la Universidad de Towson que ha realizado investigaciones sobre las amistades en el colectivo LGTBIQA+ (dentro de un contexto occidental) que muestran la tendencia, dentro de dicho colectivo, a construir vínculos con personas del mismo género, raza [sic] u orientación sexual. Leyendo este artículo caí en la parte más dura de esta broma: nuestra amistad está marcada, en sus propias palabras, "en parte por el heterosexismo y la homofobia [sic] dominantes". Si todo esto no existiera, ¿nos habríamos hecho amigas?

Sin embargo, Galupo encontró una excepción. Una excepción que, a pesar de serlo, apenas ha sido estudiada y mucho menos visibilizada, y que a mí me dejó planchada al leerlo: las personas bisexuales apenas tenemos vínculos de amistad con otras personas bisexuales. La mayoría de la gente de la que nos hacemos amigas se nombran como homo/heterosexuales, especialmente estas últimas. ¿Por qué? ¿Dónde estamos las bisexuales? Teniendo en cuenta que, en términos de orientación sexual, tenemos las tasas más altas de violencia sexual, de violencia en pareja (incluida la violencia de género), de riesgo de sufrir depresión o ansiedad ¿por qué no nos hemos juntado?

Otra autora y activista bisexual a la que admiro, Shiri Eisner, menciona en su libro ‘Bi: Notes for a bisexual revolution’ un estudio publicado en 2011 en Estados Unidos (2) que recogía la frecuencia de angustia mental ("mental distress") de mujeres lesbianas y bis en áreas rurales y urbanas. Ambos colectivos muestran niveles similares en el entorno rural, pero al estudiar zonas urbanas, los de las lesbianas "se reducen significativamente, mientras que los de las bis prácticamente se duplican". Una de las razones principales tiene mucho que ver con los estudios de Galupo: en las ciudades existen comunidades LG que acogen, validan y empoderan, haciendo de colchón y refugio frente a las violencias derivadas de la cisheteronorma. Sin embargo, apenas existen en el estado español comunidades o colectivos bisexuales, y los que hay se han formado muy tardíamente, careciendo a día de hoy de la afluencia, la cohesión y el amplio discurso político que tienen otros colectivos con más recorrido histórico.

Lo cierto es que les bisexuales siempre hemos estado ahí: en nuestros grupos de amigues heteros, bolleras, maricas. Pero estas amistades han estado condicionadas, en parte, por nuestras prácticas. En un encuentro Bi-Bollo que organicé con algunas compañeras el año pasado en Madrid, varias chicas/es bisexuales contaban que en sus entornos cercanos el trato cambiaba significativamente en función del género de la pareja con la que estuvieran. Esta historia se repite una y otra vez, y Galupo la recoge en el mencionado artículo: en amistades entre chicas bis y heteros, una dinámica muy extendida es omitir el hecho de que las bis son, precisamente, bis, y centrarse en todo lo que se tiene "en común", creando una imagen falsa de heterosexualidad compartida, traducida al final en un armario translúcido. Y aunque no he encontrado aún estadísticas parecidas respecto a las amistades bi-bolleras, en aquel encuentro quedó claro que se da una dinámica parecida y a veces más difícil de encajar por venir de un colectivo con el que se comparten tantas violencias: si estás con un tío es que tan disidente no serás. Todo esto, además, normalmente marcado por una visión binarista del género y dejando a un lado una vez más a las identidades no binarias.

Y ahora, el misterio de Cuarto Milenio: si las bisexuales no estamos juntas, pero a su vez las heteros y bolleras se rodean principalmente de heteros y bolleras, ¿dónde estamos, entonces? Muchas de nosotras, nosotres, metidas en armarios. Desde que me nombré abiertamente como bisexual, no son pocas las amigas (y compañeras, conocidas o personas con las que he compartido dos cervezas) que me han confesado que ellas también son bisexuales aunque gran parte de su entorno no lo sabe. La mayoría de ellas se nombraban heterosexuales, pero algunas se nombraban lesbianas. Varias han dejado de nombrarse, simplemente. Porque nuestra "transición" a nombrarnos bisexuales muchas veces es, simplemente, la omisión: no concretar, no situarnos en ningún lado. Y esto significa, muchas veces, ocultar (de forma más o menos consciente) una parte de quienes somos, cercenar parte de nuestra identidad sin dejarla crecer, florecer, sin compartirla con quienes más queremos: nuestras amigas.

¿Lo bonito? En comunidades donde otras opresiones son tan fuertes que sobrepasan o se funden con la bifobia, a las que no pertenezco por mis privilegios (soy blanca, cis, sin diversidad funcional): que el concepto de ‘disidencia sexual’ puede resultar mucho más amplio y menos divisorio, demostrando una vez más que ni una sola violencia estructural caerá si no caen todas. En mi entorno: que hablar de bifobia nos ha hecho, a mis amigas y a mí, acercarnos y cuidarnos más y mejor. Crear la verdadera alianza bihetero, la verdadera alianza bibollo: dejar de omitir las partes inconvenientes, incómodas de nuestra amalgama de vivencias y deseos y dolores y ponerlas desnudas sobre la mesa, señalando cariñosamente los privilegios y dando espacio a las preguntas cuidadosas sin miedo a ofender, para poder convertir ese ‘unas/otras’ en un ‘nosotras’ diverso. Y, por favor, estando atentas a nuestro lenguaje cuando hablemos de disidencia afectiva/sexual, y no sólo respecto a la bisexualidad sino también considerando disidencias aún más invisibilizadas como la asexualidad - porque es posible que nuestras palabras condicionen la decisión de un ser querido de salir del armario con nosotres, o de seguir escondiéndose en él. Los armarios están llenos de bisexuales y la amistad es la patada más fuerte que se puede dar a la puerta para destrozarla y no volver dentro nunca más.

1/ M. Paz Galupo (2006), Sexism, Heterosexism and Biphobia, Journal of Bisexuality, 6:3, 35-45
2/ San Francisco Human Rights Comission LGTB Advisory Committee (2011), Bisexual Invisibility: Impacts and Recommendations. San Francisco, California (EEUU)

Elisa Coll Blanco.
Activista bisexual, creadora del taller "Viajar solas sin dinero y sin miedo" y autora del fanzine "Mitos del amor romántico".

miércoles, 4 de septiembre de 2019

#hemeroteca #bisexualidad | Kristen Stewart revela las presiones por ocultar su bisexualidad en Hollywood

Imagen: El País / Kristen Stewart
Kristen Stewart revela las presiones por ocultar su bisexualidad en Hollywood.
"Hazte un favor y no salgas con tu novia de la mano en público, así podrás trabajar en una película de Marvel", recuerda la actriz que le aconsejaron tras su éxito en la saga de Crepúsculo.
El País, 2019-09-04
https://elpais.com/elpais/2019/09/03/gente/1567531085_698183.html

“Hazte un favor y no salgas con tu novia de la mano en público, así podrás trabajar en una película de Marvel”. Esto fue lo que Kristen Stewart llegó a escuchar como consejo si quería conseguir papeles de éxito. “Cuando empecé a darme a conocer, gente de la industria me dijo claramente: ‘no se puede saber que eres lesbiana’. Yo no quiero trabajar con gente así”, asegura la actriz, de 29 años, en una entrevista en la edición británica de ‘Harper’s Bazaar’, donde denuncia las presiones que recibió para ocultar su bisexualidad en Hollywood.

"Me informaban desde una mentalidad de la vieja escuela, que es: quieres preservar tu carrera, tu éxito y tu productividad, y hay personas en el mundo a las que no les gustas. No les gusta que salgas con chicas, y no les gusta que te identifiques como ‘lesbiana’, pero tampoco que lo hagas como ‘heterosexual’. A la gente le encanta cotillear, pero ¿a ti qué coño te importa?”, reflexiona.

Stewart, que recientemente ha debutado como directora, reconoció en público su homosexualidad por primera vez en febrero de 2017, en el programa ‘Saturday Night Live’. La actriz dedicó un monólogo al presidente de Estados Unidos después de que este hablara mal de ella en dos tuits en 2012 tras su ruptura con el actor Robert Pattinson. “Donald, si no te caía bien en el pasado, probablemente tampoco te caeré bien ahora porque, además de ser la invitada de ‘Saturday Night Live’, soy tan ‘gay’, tío”, dijo ganándose la ovación del público. Desde entonces, ese mensaje se ha convertido en un grito de apoyo para dar una mayor visibilidad del colectivo LGTBI.

Su relación más larga —y la más famosa—fue la que mantuvo durante casi cuatro años con su compañero de reparto en la saga cinematográfica Crepúsculo, Robert Pattinson, cuyo amor traspasó la pantalla. Unos años después de que la pareja se separara en 2013, Stewart confirmó que estaba saliendo con la productora Alice Cargile, su novia hasta 2016. Luego mantuvo una relación intermitente con la modelo Stella Maxwell, con quien llegó a convivir en su casa de Los Ángeles; también se la ha relacionado con la estilista Sara Dinkin y actualmente se la ha visto acompañada de la guionista Dylan Meyer.

A pesar de su propósito de mantener su vida personal lo más alejada posible de los medios, la obsesión de la prensa rosa con la actriz la ha llevado a protagonizar más de un titular a lo largo de estos años. “Cambió todo cuando empecé a salir con chicas. Me di cuenta de que si lo ocultaba era como estar avergonzada de lo que tenía. Así que empecé a mostrarme más en público. Abrí mi vida y soy mucho más feliz”, aseguró la actriz a la revista ‘Elle’, en 2016.

"Cuando Rob y yo estábamos juntos, no teníamos ningún ejemplo a seguir. Nos quitaron tanto que, buscando controlar un único aspecto de nuestras vidas, decíamos 'nunca hablaremos de nuestra relación, porque es nuestra”, recuerda ahora la actriz a la revista británica sobre su obsesión por proteger su vida privada.

Aunque fue Crepúsculo lo que la catapultó a la fama, Stewart ha participado en numerosas películas de un cine más independiente con el que ha triunfado más en festivales que en la gran pantalla. Ahora, Stewart es uno de los ángeles del ‘remake’ de ‘Los ángeles de Charlie’, dirigida por Elizabeth Banks. Además, acaba de presentar en el Festival de Venecia ‘Seberg’, de Benedict Andrews, y ha estrenado el tráiler de ‘Underwater’, película dirigida por William Eubank.

lunes, 24 de junio de 2019

#hemeroteca #literatura #homosexualidad | Jaime Bayly: "Traté de ser completamente gay, pero no lo conseguí"

Imagen: Elñ Mundo / Jaime Bayly
Jaime Bayly: "Traté de ser completamente gay, pero no lo conseguí".
Ana del Barrio | El Mundo, 2019-06-24
https://www.elmundo.es/papel/historias/2019/06/24/5d036103fc6c83fe6e8b461b.html

El escritor vuelve con ‘Pecho frío’, una novela en la que el protagonista descubre que le va mucho mejor cuando finge ser gay. Jaime Bayly, el ‘enfant terrible’ de las letras peruanas, ha sentado la cabeza, pero continúa siendo fiel a su lengua afilada.

P. ¿De qué trata tu nueva novela 'Pecho Frío'?
R. Es la historia de cómo un beso en televisión le cambia la vida a un hombre, que era un perdedor feliz. Ese perdedor razonablemente feliz se convierte en un hombre famoso y ganador, pero infeliz.

P. ¿La novela es una parodia del movimiento homosexual?
R. En realidad, es una parodia de las apariencias. Yo, hace 25 años, publiqué una primera novela titulada 'No se lo digas a nadie'. Era una novela traspasada de culpa y dolor por todo lo gay. El protagonista llevaba la pulsión gay como una condena. Ahora, 25 años después, el personaje de esta novela descubre que fingiendo ser gay le va mucho mejor. Le ofrecen mejores trabajos, le piden que sea político, le pagan por las entrevistas... Es una parodia de cómo ha cambiado el mundo gay en estos 25 años.

P. Y, ¿de qué manera ha evolucionado?
R. Radicalmente. Antes, cuando yo me sentía gay en mi juventud, lo que se decía era: "Hay que tenerle compasión y lástima al gay". Ahora, es lo contrario: está de moda ser gay. Es al homofóbico al que se le mira con compasión.

P. ¿Qué tópicos sobre el movimiento LGTB hay que romper?
R. Cuando yo descubrí que me gustaban los hombres, era una tragedia. Tu familia lo veía como una enfermedad terminal o que podía tener cura. Te llevaban a psiquiatras, a predicadores religiosos... América Latina ya no es la región lastrada por la homofobia de hace 35 años. En Perú, hay políticos gais. Esto era inimaginable hace 30 años cuando se tenían que ir del país. Ahora, no sólo nadie se escandaliza sino que la diversidad es valorada.

P. Tampoco está todo conquistado. En España, Vox vuelve a hablar de llevar a terapia a los hijos gais.
R. No está todo conquistado, pero la gran pregunta es dónde está la mayoría moral. Antes era homofóbica; ahora la mayoría moral es ‘gay friendly’. Vox representa a un parte de la sociedad española homofóbica, pero es una parte muy marginal. No es la mayoría. No han desaparecido, pero están en un rincón cada vez más acotado. Ya no mandan.

P. ¿Es fácil ser bisexual?

R. No, porque nadie te cree. El gay piensa que sigues siendo un gay, sólo que te da un poco de vergüenza o lo quieres maquillar. El hombre macho heterosexual de la caverna, a la antigua, tampoco te cree porque piensa que si te gustan los tíos no perteneces al club de los machos. Te quedas en el medio del camino.

P. ¿Cómo es ese lugar?

R. Yo he salido dos veces del armario. La primera vez cuando dije que me gustaban los hombres. Y, la segunda, cuando dije que había tratado de ser completamente gay fuera del armario, pero no lo conseguí. Veo que también me siguen gustando las mujeres. La pregunta que te hacen es que quién te gusta más y la respuesta es que no tengo ni idea. Eso depende de la persona y del momento. Yo me enamoré de Silvia hace 10 años y no me costó nada dejar a mi novio para estar con ella. Fue lo natural. Era lo que me pedía el corazón. Así como pagué un precio por decir que me gustaban los hombres, también lo he pagado cuando te asumen como gay y te enamoras de una mujer.

P. ¿Qué precio has tenido que pagar?
R. Pierdes lectores gais.

P. ¿Sí?
R. Hay un tipo de lector gay muy militante, muy radical, levemente intolerante, que si te había canonizado como gay, de inmediato te demoniza. Lo ven como una mancha y una traición. "¡Hombre, ya eras gay, ya lo habías conseguido". Piensa que eras uno de los suyos y ahora estás con una mujer. Pero el sexo es continuamente una traición. Las pasiones son ingobernables. Uno nunca sabe de quién se va a enamorar. Casi nadie se enamora de la persona correcta. Te enamoras de quién no tendrías que haberte enamorado y es lo que a mí me ha pasado toda la vida.

P. ¿Jaime Bayly ha sentado la cabeza?
R. Es verdad que estoy viviendo desde hace 10 años una suerte de felicidad familiar con esposa, con hijo de 8 años y perrito, que yo pensé que era imposible y que no estaba reservada para mí. No me cuesta ningún trabajo serle fiel a mi mujer. La amo.

P. ¿Sois una pareja abierta?
R. Si eso supone promiscuidad o estar sexualmente con otras personas, no. No necesito eso. No me lo pide el cuerpo. Que yo sepa ella tampoco. Somos una pareja abierta en la medida en que nos contamos todo: nuestros secretos y fantasías, eso es muy saludable.

P. En estos tiempos de corrección política, ¿puedes decir lo mismo ahora que hace 20 años?
R. Si una mujer es muy guapa, antes de decirla qué linda eres, me lo pienso dos veces. Hay muchas mujeres lindas que se sienten incómodas si uno las juzga por su apariencia física. Es mejor morderse la lengua. No me pasa esto con los hombres lindos. Si yo veo a un hombre muy guapo, que me gusta mucho y que me erotiza, no me corto para nada en decírselo. Con las mujeres, en estos tiempos, uno tiene que refrenar esa coquetería viril.

P. Carmen Lomana afirmó que estábamos castrando a los hombres.
R. Yo no diría que nos están castrando sino que nos están educando, nos están desasnando. El problema es que hay mujeres a las que todavía les gusta el hombre rudo que espolea a cierta fantasía. Creo que la seducción es un juego de a dos en el que las reglas no están inventadas ni son las mismas para toda pareja y, a veces, las reglas pueden ser políticamente incorrectas. Yo conozco mujeres que esperan que el hombre...

P. Las empotre contra la pared.
R. Sí y que no se ande con tantos remilgos y que no pida tantos permisos. Cada pareja tiene que redescubrir sus reglas de seducción.

P. ¿Eres un showman metido a escritor o un escritor metido a showman?
R. Yo diría que lo segundo. Soy un escritor que, como no vende suficientes libros, se tiene que resignar a salir en televisión todas las noches. No me quejo. Me pagan bien, pero uno sueña con vivir tan sólo de los libros y eso, en mi caso, no ha sido posible.

P. Sin embargo, la mayoría de los intelectuales menosprecia al medio televisivo.
R. Sí. Creo que se equivocan. La mayoría de los intelectuales no son inteligentes. Una persona inteligente debería ver con alergia el peso de sentirse un intelectual. La televisión tiene mala fama, pero hay formas y formas de hacerla. Yo creo que he encontrado una forma de hacer televisión, que no está reñida con la inteligencia.

P. ¿Hay muchos impostores en el mundo literario?
R. Yo diría imitadores. He conocido a muchos escritores argentinos que querían escribir como Cortázar. Se cuentan por centenares los escritores que han deseado escribir como García Márquez. Creo que es un paso en falso. El imitador es un impostor y hay que encontrar la voz propia. El estilo no hay que buscarlo, tiene que ser una cosa visceral, dictada por la intuición. Me pasa con los imitadores como con la pornografía: si tú quieres follar como los maestros de la pornografía, vas a fracasar. No puedes follar como ellos, es imposible. Sólo ellos pueden hacerlo así. En la literatura tampoco hay que intentar imitar. Los grandes maestros son inimitables.

P. ¿Cómo está tu relación con Mario Vargas Llosa?

R. Le sigo admirando mucho.

P. ¿Le tienes envidia?

R. Yo no describiría mi sentimiento hacia él como envidia. Yo diría que le tengo admiración. Es un gran maestro que ha escrito obras inmortales. Esto no se dirá nunca de mí. Uno como escritor es primero lector y uno como lector quisiera escribir las obras que más le han impresionado. Él en ese sentido será siempre un gran maestro para mí.

P. A la escritora Elvira Sastre le han llovido críticas demoledoras tras ganar el Seix Barral. Lo mismo te pasó a ti cuando quedaste finalista del Planeta y Marsé criticó la insuficiente calidad literaria de tu obra.

R. Marsé es un gran escritor y tenía razón. Ninguna de mis novelas estará nunca a la altura de las suyas. Comprendo que él encontrara insuficiente aquella novelita mía. A mí Elvira Sastre me gusta mucho. Me parece que es muy talentosa y que se merece el premio. Los lectores raramente se equivocan. Más frecuentemente se equivocan los críticos. Cuando un crítico se ensaña con una escritora que goza de tantos lectores, lo hace en parte porque asume que esa popularidad comercial es sospechosa.

P. ¿Nos quieren a todos igual de pobres?
R. [Ríe] Hay que tener cuidado con los charlatanes de la izquierda que dicen defender a los pobres. Y también con los de la derecha. En realidad, no quieren sacar al pobre de su abyecta pobreza, sino que quieren salir ellos mismos de la pobreza y la política es una vía bastante expedita para lograrlo. La pobreza que les preocupa es la suya. Una vez que lo han conseguido, se compran el chalé y ya están cómodos. ¿Son tan buenos para acabar con la pobreza en general? Yo digo que no. Es lo que yo veo en América y te voy a poner dos ejemplos radicalmente opuestos: Maduro y Macri. Maduro es un dictador chavista y Macri es un demócrata de derechas. En Venezuela, hay muchos más pobres ahora que hace 20 años, cuando comenzó el chavismo. En Argentina, también hay más pobres, cuatro años después de Macri. Hay que tener cuidado con los políticos que dicen que entregan su vida y se inmolan por los pobres.

P. ¿En España ha pasado lo mismo?
R. Yo creo que sí.

P. Los líderes de Podemos se compraron un lujoso chalé en Galapagar.
R. Son unos grandes charlatanes que han hecho de la política un estilo de vida que les procura pingües beneficios. No sólo han recibido consultorías del chavismo, sino que trabajan para televisiones iraníes. ¿Cómo puedes ser moderno, progresista, liberal, defensor de los pobres y de las minorías sexuales, de las mujeres que quieren abortar y cobrar un salario de la televisión iraní? ¿La dictadura iraní es progresista? No lo creo. Si vas de progresista, tienes que practicar una cierta coherencia moral. Descreo profundamente de los charlatanes que dicen que combaten la pobreza. En realidad, lo único que quieren es darse la gran vida ellos mismos. Y lo consiguen. ¡Fíjate en Venezuela! Ahora hay una camarilla riquísima y ladrona que se cuenta por decenas y el resto se muere de hambre. Y esa es una revolución que se hizo en nombre de los pobres. Cuatro millones de pobres venezolanos se han ido caminando por toda América del Sur.

P: Antes existía un complejo de inferioridad de la derecha ante el planeta progre, ¿está desapareciendo?
R. Sí. Antes la izquierda tenía el monopolio de la sensibilidad. Si defendías a los pobres y te atormentaban las desigualdades, tenías que ser de izquierdas. Si eras de derechas, defendías a la gente con dinero. Esto ha cambiado. Cada vez más los ciudadanos comprenden que no importa tanto quién es de izquierdas o de derechas, sino quién sabe crear riqueza y mejorar la calidad de vida de la gente. A veces, hay gente que llega desde la izquierda y pienso en la señora Bachelet en Chile. A veces, lo hace gente de derechas. Eso explica que haya tanto gobierno de derechas en América Latina cuando antes no había casi ninguno. Ahora, tenemos Brasil, Argentina, Paraguay, Chile, Perú, Colombia... Hay una primavera de derechas en América Latina.

P: La última pregunta. ¿Sigues teniendo ambiciones políticas?
R. [Ríe] No, ninguna. Soy feliz como escritor y periodista de opinión. Ambos oficios están reñidos con el ejercicio de la política profesional. Si uno se mete en la política, tiene que sentir esa llamarada en el estómago y estar dispuesto a tragarse todos los sapos crudos del mundo. Mira, Pedro Sánchez. Está allí porque no se rindió. Ése es un político profesional. Yo he hecho grandes sacrificios para tratar de convertirme en un escritor.