Mostrando entradas con la etiqueta Antipornografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antipornografía. Mostrar todas las entradas

sábado, 9 de julio de 2022

#hemeroteca #subrofobia | Altamira Gonzalo: "La gestación subrogada debe prohibirse a nivel internacional"

La Nueva España / Amelia Valcárcel y Altamira Gonzalo //

Altamira Gonzalo: "La gestación subrogada debe prohibirse a nivel internacional".

La jurista carga contra los vientres de alquiler en el cierre de la Escuela Rosario de Acuña y alerta de la "violencia" en el porno y la prostitución.
A. Sanz Yus | La Nueva España, 2022-07-09
https://www.lne.es/gijon/2022/07/09/altamira-gonzalo-gestacion-subrogada-debe-68145921.html 

La erradicación de los vientres de alquiler debe erradicarse a la vez en todos los países del mundo. Así lo considera, al menos, la jurista Altamira Gonzalo, protagonista de la última charla de la Escuela Feminista Rosario de Acuña, que cerró su edición tras tres días de ponencias. La experta, a petición de la organizadora de la cita Amelia Valcárcel, centró su intervención en dos de los asuntos más candentes de la agenda feminista: el concepto de "paridad" entre hombres y mujeres y la denominada maternidad subrogada, que para Gonzalo es "otra forma de violencia" hacia las mujeres.

La activista tituló a su ponencia "Paridad en el horizonte y vientres de alquiler en la puerta de atrás" y señaló que estos dos objetivos, aunque tienen "apariencia de antípodas entre ellos", tienen matices morales y judiciales comunes. "La conexión entre ambos términos está en el internacionalismo. No conseguiremos librarnos de los vientres de alquiler si no se detiene de forma internacional, y tampoco conseguiremos la paridad si no se logra en todo el mundo", señaló la experta.

Gonzalo, sin embargo, también quiso destacar que el movimiento, en realidad, va por el buen camino. "Hasta hace pocos años, nuestra posición (como mujeres) ha sido tan subordinada que, visto con perspectiva histórica, podemos decir que en pocos años hemos conseguido muchos avances, y lo hemos conseguido con la lucha del movimiento", declaró.

En cuanto a la situación de los vientres de alquiler, concretó la jurista que se trata de un "problema global" y que, por tanto, su prohibición debe regularse con el acuerdo de todos los países. Y lo justificó así: "No pondremos solución si no somos capaces de conseguir que se prohiba en todo el mundo, porque la gente que tiene dinero y quiere un bebé, viajará a cualquier otro país para comprar niños y niñas a demanda". Y añadió: "Hay mil formas de llamar al vientre de alquiler, pero son formas de esconder la realidad de lo que es: una apropiación de la capacidad reproductiva de las mujeres".

Añadió la activista que la violencia contra la mujer, por su distintas vertientes, sigue siendo una de los temas más urgentes de la agenda feminista. Aseguró que, además de los vientres de alquiler, la industria pornográfica y la prostitución deben ser considerados también formas de agresión que atentan contra la paridad. Gonzalo cerró su intervención explicando ejemplos de países que sí permiten los vientres de alquiler. "El núcleo de la gestación subrogada es la renuncia a la maternidad", aseveró.

"Lo ‘queer’ no es feminismo, vulnera los derechos de la mujer", asegura la Alcaldesa
"Está habiendo un intento de decir que las teorías ‘queer’ son feminismo. No es el feminismo, es otra corriente de pensamiento que además vulnera los derechos de las mujeres". La alcaldesa Ana González criticó así ayer la corriente de pensamiento que aboga por romper las ideas establecidas de sexualidad y género –un pensamiento muy vinculado al colectivo LGTBI–, en la que fue la última jornada de la Escuela Feminista Rosario de Acuña, en cuya clausura acompañó a la filósofa Amelia Valcárcel. Señaló la regidora que las jornadas, para ella, mejoran a cada edición, y destacó especialmente la intervención de Alicia Miyares, filósofa y escritora feminista: "Fue impresionante, levantó al público y causó gran sensación". La prostitución es un tema que se desarrolló a lo largo de las jornadas feministas, y la alcaldesa reconoció que "aquí, en Gijón, también hay prostitución", aunque como en otras ciudades "se enmascara a través de los locales de hostelería". Alertó del auge de los pisos de prostitución, convirtiéndose en "un sistema más peligroso para las mujeres", y reprochó que el partido de Ciudadanos quiera ahora regular esta práctica: "Por vender, vende hasta a las mujeres". Para González, la continuidad de esta escuela "demuestra que no nos frenan, y que el feminismo está dispuesto a discutir y a utilizar argumentos". La regidora concluyó alabando al resto de ponentes. "Son teóricas y activistas que vienen con la palabra y explican el mundo, y el cómo se vulneran los derechos de las mujeres. Estoy muy satisfecha", concluyó la Alcaldesa.

jueves, 5 de marzo de 2020

#hemeroteca #feminismo #abolicionsimo #transfobia | Las feministas abolicionistas critican las leyes de libertad sexual y trans

Imagen: Ecuador Etxea / Presencia abolicionista en la manifestación 8M de Bilbao
Las feministas abolicionistas critican las leyes de libertad sexual y trans.
EFE | La Vanguardia, 2020-03-05

https://www.lavanguardia.com/vida/20200305/473976962319/las-feministas-abolicionistas-critican-las-leyes-de-libertad-sexual-y-trans.html

El sector del feminismo que aboga por la abolición de la prostitución ha calificado de "disparate" la futura ley trans y ha criticado el anteproyecto de ley de libertad sexual, porque no ha tenido en cuenta la prostitución y la pornografía, que, según dice, son "las mayores expresiones de violencia sexual".

Así lo han manifestado representantes de este sector este jueves en la presentación de su manifiesto para el 8M en Madrid, donde han asegurado que el movimiento feminista "no puede convertirse en un cajón de sastre" en el que "el sujeto sea la diversidad".

Victoria Sendón, activista de la organización Nación Mujeres, ha recordado que, aunque las feministas son "solidarias" con cualquier tipo de corriente que implique la liberación de las personas, hay algunos movimientos que "se quieren subir al carro de un movimiento que ahora mismo es exitoso".

La plataforma se ha mostrado contraria a la aprobación de una ley trans -anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su discurso de investidura- ya que asegura que "no se puede hacer de esta manera" y que habría que consultar al movimiento feminista para "tener en cuenta su experiencia".

En este sentido, ha expresado su coincidencia con la posición defendida por Lidia Falcón, presidenta del Partido Feminista, que fue expulsado de IU a petición de los colectivos trans, por su oposición permitir por ley las terapias para el cambio de sexo en menores sin un informe psicológico previo.

El sector abolicionista también ha criticado el anteproyecto de ley de violencias sexuales, por no haber tenido en cuenta la prostitución y la pornografía, que son "las mayores expresiones de violencia sexual".

"Los prostíbulos están abiertos todos los días delante de nuestras narices", ha denunciado Sendón, quien considera que este hecho supone una "violencia y una humillación" hacia las mujeres.

Por su parte, Sonia Lamas, portavoz del Centro de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales, ha recordado que el 80% de la violencia sexual se produce "en los senos más cercanos a los ámbitos familiares", y no solo en ámbitos donde hay alcohol o en callejones oscuros.

El manifiesto del sector abolicionista incluye "reivindicaciones urgentes" como el fin de la violencia contra las mujeres, que han calificado de "terrorismo machista", o el reconocimiento de la prostitución como violencia machista.

lunes, 2 de marzo de 2020

#hemeroteca #feminismo | Rosa Cobo: “El patriarcado necesita de la violencia para perpetuarse”

Imagen: Madrid Sindical / Rosa Cobo
Rosa Cobo: “El patriarcado necesita de la violencia para perpetuarse”.
Alejandra Acosta | Madrid Sindical, 2020-03-02
https://madridsindical.es/2020/03/02/rosa-cobo-patriarcadoviolencia/

Lleva toda su vida investigando en la teoría feminista y la sociología de género y es autora de numerosos trabajos de divulgación por los que ha recibido diversos premios. Profesora titular de la Universidad de La Coruña, Rosa Cobo preside además la Red Académica Internacional de Estudios sobre Prostitución y Pornografía. Entre 2006 y 2008 formó parte del equipo asesor de la Unidad de Mujeres y Ciencia del Ministerio de Educación. En 2017 publicó “La prostitución en el corazón del capitalismo”. Advierte que el patriarcado intenta someter al movimiento feminista a procesos de despolitización para quitarle su dimensión transformadora y subversiva.  

Pregunta- Rosa, ¿cómo se explica la fuerza arrolladora y global de lo que ya se conoce como cuarta ola feminista?
Respuesta- No existe un país en el mundo en el que hoy no haya un movimiento feminista. Nunca antes había ocurrido. Es algo insólito. Pienso que el corazón de esta cuarta ola es la violencia sexual. Hemos conquistado derechos y espacios de libertad, pero la violencia contra las mujeres aumenta de forma escandalosa. Es una realidad con la que todas convivimos de una u otra forma a lo largo de nuestra biografía. Pero no solo. La precarización laboral se ceba con nosotras. Somos mayoría en el trabajo a tiempo parcial, en la economía sumergida, en los salarios de miseria. Nuestra vida ha empeorado y se ha producido un grito colectivo de rabia que significa que hasta aquí hemos llegado.

P.- Siempre que el feminismo adquiere vigor el patriarcado se revuelve e intenta desprestigiarlo. ¿Por qué tanta prevención?
R.- El feminismo es un pensamiento y un movimiento social profundamente crítico que remueve los cimientos del capitalismo neoliberal y del patriarcado. Por eso intentan someterlo a procesos de despolitización, para quitarle su dimensión fuertemente transformadora y subversiva.

P.- Adviertes, en este sentido, que se ha extendido de forma indiscriminada el uso del término “género” como sinónimo de feminismo. ¿Qué consecuencias tiene?
R.- Que vacía de contenido al movimiento feminista y debilita a las mujeres como sujeto político colectivo, con la consiguiente pérdida de influencia política y capacidad transformadora. El género se convierte en un eufemismo. Así, algunas acciones políticas se denominan de género, lo que permite financiar proyectos destinados a varones con el argumento de que el género no es exclusivo de las mujeres, sin tener en cuenta que la pobreza, el desempleo, la violencia y la desigualdad la sufren sobre todo las mujeres. Por eso yo prefiero hablar de violencia patriarcal, porque todos los sistemas de poder necesitan del consentimiento y de la violencia para perpetuarse.

P.- De igual forma se está imponiendo el concepto de equidad frente al de igualdad.
R.- Tanto desde las instituciones del capitalismo internacional como desde El Vaticano y los países musulmanes se ejerce una presión muy seria para que desaparezca de todos los comunicados el término igualdad y se sustituya por el de equidad. Recordemos que las religiones y la tradición asumen como una ley natural la inferioridad de la mujeres y por eso resulta tan difícil de desmontar, como todos los prejuicios. Hay todo un entramado material y simbólico que sostiene la hegemonía masculina.

P.- Una cuestión que genera debate es si el feminismo debe acoger a otros colectivos que reivindican derechos e igualdad.
R.- El feminismo tiene un sujeto político clarísimo y difícilmente discutible. Somos las mujeres. Esta cuarta ola tiene mucha fuerza, mucha energía, un marco teórico, un conjunto de reivindicaciones políticas y tiene estrategia. No hay un movimiento social que tenga tanta historia ni una tradición intelectual tan poderosa ni un conjunto de luchas tan sostenido como el feminista. Ocurre que hay un sector minoritario del movimiento feminista que ha hecho una alianza con la teoría queer (que defiende identidades y orientaciones sexuales diferentes) creando un clima muy propicio para la legitimación de las sexualidades disidentes. Pero éstas se inscriben en el movimiento LGTBI, cuyo imaginario ideológico y reivindicaciones son diferentes.

P.- ¿Es crítica entonces con la presencia destacada del movimiento LGTBI en el movimiento feminista?
R.- Para las feministas la libertad sexual es un objetivo más pero no el fundamental. A nosotras nos preocupa el trabajo gratuito en el hogar, la feminización de la pobreza, nos preocupa muchísimo que el capitalismo neoliberal haya convertido a las mujeres en elementos fundamentales de todas las economías ilícitas y de todas las industrias ilegales, como la de la explotación sexual. Las feministas tenemos que estar en nuestro lugar, que es dar voz a las necesidades de las mujeres, sobre todo de aquellas que están en una situación de grave desigualdad, de falta de recursos, que son sacadas de países pobres para ser explotadas en el servicio doméstico o usadas como esclavas en la prostitución.

P.- En 2017 publicaste “La prostitución en el corazón del capitalismo”. Es otro de los grandes frentes del feminismo. ¿En qué ha cambiado respecto al siglo XX?
R.- Hasta los años 80 del pasado siglo la prostitución no tenía ningún impacto económico. No había comenzado el proceso de exportación de mujeres de países del sur al norte. Pero a partir de los 90 se transforma en una industria interconectada, con muchos brazos en la economía legal e ilegal, que oscila entre la segunda y tercera fuente de beneficios a escala global en el marco de las economías ilícitas. Su impacto económico es tan potente que se ha convertido en una estrategia de desarrollo para los países cuyo sistema productivo no puede competir con las reglas del capitalismo neoliberal. Un ministro de Tailandia al que preguntaron por la situación económica respondió que tenían que sacrificar a una generación de mujeres para sacar al país adelante. La prostitución del siglo XXI habita en el corazón del capitalismo neoliberal junto al narcotráfico, la venta de órganos, de armas o los vientres de alquiler.

P.- ¿Cómo hacer frente a esas mafias tan poderosas? ¿Es posible abolir la prostitución?
R.- Se puede. Lo ha hecho Irlanda, Noruega, Islandia, Suecia, Francia… Se pueden tomar medidas. Otra cosa es que haya voluntad política para sacarlas adelante. Este gobierno tiene la obligación de hacer políticas abolicionistas y cerrar los burdeles, que como dice Amelia Tiganus (activista que fue víctima de trata) son auténticos campos de concentración.

P.- Otro negocio millonario que se ha globalizado es el de la pornografía, en el que investigas ahora. Preocupa mucho la facilidad de acceso de los menores...

R.- La edad media en la que una persona comienza a ver pornografía es de 11 años. Se accede desde cualquier dispositivo con un solo clic y de forma gratuita. En la pornografía hay un discurso de odio extraordinariamente fuerte contra las mujeres. Hasta tal punto que en muchos vídeos ni siquiera hay relación sexual, solo actos de tortura. Se pega a las mujeres, las atan, les ponen bolsas en la cabeza, les dan electricidad... Es sadismo en estado puro. Es importante que entendamos que el núcleo sobre el que se articula la pornografía es la exaltación de la violencia contra la mujer. La pornografía no puede ser accesible para nuestros niños y adolescentes y es urgente introducir la coeducación en el sistema educativo.

P.- El próximo 8-M volveremos a salir a la calle, pero no a quejarnos sino a vindicar. Hay que aclararlo.
R.- Es fundamental que entendamos que el feminismo no consiste en que las mujeres digamos que no queremos ser maltratadas por los varones, o en lamentar el triste destino de muchas mujeres en el mundo. Como señala Celia Amorós, hay que distinguir entre el memorial de agravios y la vindicación política. Por supuesto que somos agraviadas, pero tenemos que transformar el agravio en vindicación política y ésta en deslegitimación de la desigualdad, de la explotación económica, de la falta de respeto social y de la discriminación en cualquier espacio y realidad.

lunes, 24 de febrero de 2020

#hemeroteca #transfobia | Qué es el “lobby trans” al que el Partido Feminista culpa de su expulsión de IU

Imagen: El Salto / Orgullo Crítico en Madrid
Qué es el “lobby trans” al que el Partido Feminista culpa de su expulsión de IU.
Feministas transexcluyentes ven en la expulsión del Partido Feminista del seno de Izquierda Unida la mano del “lobby trans”. Pero, ¿qué es este lobby y quién lo maneja?
Patricia Reguero | El Salto, 2020-02-24
https://www.elsaltodiario.com/transexualidad/lobby-trans-partido-feminista-iu-expulsi%C3%B3n

Un “lobby trans” está detrás de la expulsión del Partido Feminista del seno de Izquierda Unida. No solo eso, sino que, además, “rige los destinos de la izquierda”. Es la explicación que ve el partido de Lidia Falcón tras una cifra: el 85%, el porcentaje de votos de la Asamblea Político Social con el que se ha expulsado a esta organización política de Izquierda Unida.

Estos argumentos han circulado en diferentes versiones en las redes sociales desde que se conoció la decisión de la asamblea de Izquierda Unida. Pero, ¿qué es el “lobby trans” y quién lo maneja?

Una búsqueda en Google da una primera pista y muestra que son medios ultracatólicos o de extrema derecha los que utilizan el concepto de “lobby trans”, una conexión que hace también el sociólogo y activista LGTB Lucas Platero. “Es curioso ver cómo el lenguaje de la derecha es parecido al del feminismo conservador, que es también tránsfobo; estamos viendo alianzas que, por otra parte, no son insospechadas, porque esto lo hemos visto en las “guerras del sexo” con el tema de la antipornografía”, dice Platero en referencia a las 'feminist sex wars' en las que feministas de Estados Unidos se enfrentaron en los años 70 por temas como la pornografía.

En su opinión, la aparición del concepto de “lobby trans” alberga cierto paralelismo con el manoseado “lobby gay” —concepto que también usa Falcón— en el contexto del debate sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo en España, aprobado en 2005. Hoy, lo que hay sobre la mesa es una propuesta de Ley Trans y un Ministerio de Igualdad que se ha declarado abiertamente transincluyente. “Hablar del ‘lobby gay’ o del ‘lobby trans’ es una manera interesada de introducir cierta sospecha sobre consensos sociales amplios sobre la constitución de derechos que son nuevos y genera resistencias”, explica.

Sin embargo, llama la atención sobre un hecho: no existe en el Estado español una tradición feminista tránsfoba. En sus dos investigaciones publicadas junto a Esther Ortega Arjonilla sobre este asunto (“Building coalitions: The interconnections between feminism and trans activism in Spain” y “Movimientos feministas y trans* en la encrucijada: aprendizajes mutuos y conflictos productivos”), Platero acredita que las mujeres trans han formado parte de las discusiones del movimiento feminista al menos desde 1993. “Cuando se habla de lobby, se presupone que existe una élite trans que se dedica a tomar decisiones: eso es imposible”, concluye.

Pese a que no existen estudios que analicen de manera específica la situación de las personas trans en España, sí hay algunos datos que ayudan a dar algunas pistas. Empleo, salud o educación son algunos asuntos sobre los que reflexionar.

Con una encuesta realizada en 2019, la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) asegura que el 42% de las personas trans que participaron en la encuesta sufrieron amenazas o maltrato psicológico durante 2018. El sondeo releva además que casi el 70% de las 70 personas entrevistadas fueron insultadas en este periodo de tiempo, el 31%, acosadas y que el 42% sufrieron negación al acceso laboral. Además, muestra que el 16% fue víctima de agresiones o abusos sexuales, mientras que el 9% sufrió violencia con lesiones y el 12% violencia sin lesiones. Por otra parte, el 19% reconoció haber sufrido discriminación a la hora de acceder a los servicios sanitarios y el 31% haberla sufrido al intentar acceder a otro tipo de servicios.

Para Platero, lo que hay de fondo es una cuestión sobre la hegemonía: “Estas señoras ahora no son tan importantes porque ahora la gente joven es feminista sin pedir permiso a nadie. Y le interesa Paul B. Preciado, Virginie Despentes, Miquel Missé, Itziar Ziga, Javier Sáez, Fefa Vila... nombres que no son ese feminismo de la segunda ola que llama a la unidad de una mujer, en singular”. 
 
Dos años denunciando
“Lo que ha pasado en Izquierda Unida es lo que pasaría en cualquier otro partido, porque Falcón ha hecho declaraciones contrarias al partido, la pregunta no era si había que expulsarlo sino cuándo se iba a hacer”, explica a El Salto Diana Cardo, una mujer trans que se afilió a Izquierda Unida en los años 90 y es militante desde entonces.

Cardo se cuenta entre las personas que, hace algo más de dos años, empezaron a poner el dedo en la llaga dentro de la coalición, una denuncia que ha venido también desde fuera: la Federación Trans acusó al Partido Feminista de haber cometido un delito de odio por unas declaraciones de este partido en diciembre.

Desde que en 2016 salió del armario e hizo pública su identificación como mujer trans, ha vivido algunas situaciones desagradables en el partido. Sin embargo, el concepto de “lobby trans” ha aterrizado de manera aún más reciente en sus redes.

“El ‘lobby trans’ es una cosa que se han sacado de la máquina de propaganda las feministas transexcluyentes para desprestigiar al colectivo trans”, dice. Cardo cree que las mujeres trans no podrían invisibilizar a las mujeres (cis), aunque quisieran: “En España solo el 0,025% de la población se declara trans, y podemos suponer que de ellas la mitad sean mujeres, ¿cómo va invisibilizar esa minoría al 50% de la población?”. “Yo no puedo hacer lobby porque mi preocupación es cómo voy a buscarme la vida”, suelta.

Sobre las acusaciones que apuntan a que IU es menos feminista tras expulsar a Falcón, considera que “IU no es menos feminista, al contrario. Ellas se creen que son el feminismo, Lidia Falcón dice qué es el feminismo y que cualquier crítica es un ataque al feminismo: eso es lo que hacen las TERF”.

Sobre la teoría queer, Cardo es tajante: “Yo no estoy de acuerdo”. Además, cree que muchas mujeres trans ni siquiera la conocen. En el mismo sentido apunta Platero: “La teoría queer es una teoría crítica sobre el género pero también de otras categorías sociales. Mucha gente trans no tiene ni idea de teoría queer ni tiene por qué tenerla”.

miércoles, 19 de febrero de 2020

#hemeroteca #feminismo #abolicionismo | Las contradicciones de España ante el 8M: ¿país de igualdad o país de puteros?

Imagen: Diario16 / Cadena feminista en Madrid, 2020-02-08
Las contradicciones de España ante el 8M: ¿país de igualdad o país de puteros?
Mónica García de Yzaguirre | Público, 2020-02-19
https://blogs.publico.es/dominiopublico/31008/las-contradicciones-de-espana-ante-el-8m-pais-de-igualdad-o-pais-de-puteros/

Tras más de 40 años de la Constitución Española de 1978, parecen palpables muchos logros en materia de derechos fundamentales y libertades públicas, en la normalización de la democracia y del pluralismo. Vemos lo avanzado en pro de la libertad de pensamiento y de expresión, en la lucha por la igualdad y la no discriminación, hacia el respeto de la dignidad de la persona y de los derechos humanos.

Cercana la celebración del Día Internacional de la Mujer el próximo 8 de Marzo, los españoles podemos sentirnos orgullosos de ser, en Europa y en el mundo, un país pionero en la defensa de esa igualdad, en la visibilización de las víctimas y en el compromiso de los poderes públicos para la promoción de mecanismos de obtención de una igualdad más efectiva, sobre todo en la lucha contra la violencia de género y en la regulación del matrimonio entre personas del mismo sexo. Se pueden citar la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, La Ley 13/2005 por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio o la Ley Orgánica 3/2007 para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, que plasmó la transposición de varias directivas europeas.

A pesar de estos logros, la revolución contracultural necesaria para la igualdad real de varones y mujeres, ambas mitades de la población, que nos libere de conductas aprendidas, que ponga fin a la violencia y a la tolerancia ante comentarios y situaciones de trato desigual por el mero hecho de ser mujer, todavía no se ha producido. Los roles y estereotipos de dominación y sumisión, de que la mujer debe ser dócil y satisfacer los deseos del varón, parece que persisten soterrados en la sociedad española, sobre todo relacionados con la sexualidad. Algunas estadísticas evidencian que queda mucho por hacer.

España es el tercer país del mundo y el primero de Europa en consumo de prostitución. Es el burdel de Europa, un paraíso para puteros. Somos el principal destino europeo de turismo sexual. El 90% de las personas utilizadas en la trata de seres humanos con fines de explotación sexual son mujeres. En nuestro país están actuando estas mafias cada vez con mayor impunidad, dada la enorme dificultad de su desarticulación. La mujer prostituida en España, según la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida (APRAMP), tiene actualmente este perfil: en un 92% extranjera, de entre 18 y 25 años, de nacionalidad nigeriana, rumana, sudamericana o china, está o ha estado bajo la explotación de estas mafias y, en muchos casos, fue captada cuando era menor.

Según la página PornHub, el año pasado España ocupó el puesto 12 de los países del mundo en el número de visitas a esa plataforma web, que alcanzó los 42.000 millones. Y el 68% de esos visitantes web españoles fueron varones. El video pornográfico más visto escenifica una violación de una mujer por varios hombres. Existen tópicos de búsquedas de prácticas sexuales de un grupo de varones respecto a una mujer que permanece pasiva, eyaculaciones, penetraciones, etcétera. Un 80% de los vídeos heterosexuales tienen algún contenido de insultos, vejaciones o agresiones físicas del varón a la mujer, cuando no escenifican directamente violaciones, muchas de forma grupal. El mensaje que ofrece este tipo de pornografía es que la mujer es un objeto para la satisfacción sexual del varón, que el uso sexual compartido de una mujer por varios hombres genera su hermanamiento y una potenciación de su masculinidad y que el deseo y la voluntad de la mujer es irrelevante, pues aunque se resiste al principio o permanece pasiva y, a veces, drogada o inconsciente, al final termina disfrutando. Actos humillantes sin contenido sexual (como meter la cabeza de la mujer en el retrete) se ofrecen como algo sexualmente excitante.

No existe una evidencia científica sobre consumo de prostitución y pornografía y una mayor violencia sobre la mujer. Pero lo que sí parece evidenciarse es que estos datos dibujan unas conductas culturalmente aceptadas que transmiten el mensaje de que la mujer sirve a la satisfacción del deseo sexual masculino, cosificada, sin voluntad, sin tratarla como persona. En España, entre 2016 y 2019, se han denunciado 166 agresiones sexuales en grupo de varones hacia mujeres, tipo manada.

Hay un discurso destinado a generar un estado de opinión en el sentido de que la igualdad entre varones y mujeres no sólo ha sido ya alcanzada, sino superada, que sostiene que ser mujer resulta un privilegio en España para obtener algún cargo o ventaja pública, que minimiza las situaciones que persisten de violencia contra la mujer, entre otros argumentos, por ser una causa de muerte con datos porcentualmente irrisorios (1.032 entre 2003 y 2019, once ya este año), que postula que el hombre está perseguido, que en las relaciones de pareja puede acabar en la cárcel con la sola denuncia de maltrato por parte de su compañera y que el mantener relaciones sexuales con una mujer es hoy un factor de riesgo, exponiéndose el varón a ser imputado como agresor sexual.

Hay también un discurso que pretende apropiarse de la lucha por la igualdad de forma sectaria, como si la democracia, el pluralismo, el feminismo (como lucha por la igualdad entre varones y mujeres) y la defensa de los derechos humanos fueran patrimonio único de un sexo o de un determinado color político, y busca generar un estado de opinión anti-discrepancia, utilizando epítetos denigratorios para etiquetar a todos los que no defiendan sus postulados.

La democracia y la defensa de los derechos fundamentales es patrimonio de todos, con independencia del género y de la ideología política. Nuestra Constitución parte del pluralismo, del respeto y reconocimiento de la discrepancia. No podemos volver al maniqueísmo simplista, en el que unos son buenos y otros malos. No podemos sustituir la defensa de los argumentos con el insulto a quien piensa distinto. No podemos construir nada si el diferente es un enemigo. Tenemos que convivir en la diversidad y todos estamos interesados en que nuestra sociedad sea más democrática y respetuosa con los derechos. Varones y mujeres, sin importar la ideología, estamos implicados en alcanzar un cambio cultural que rompa las estructuras y esquemas heredados de desigualdad y que permita que nuestros hijos, niños y niñas, vivan en un mundo con las mismas oportunidades, en el que ninguno sea cosificado.

Quizá este 8 de Marzo debamos hacer una reflexión conjunta para consensuar el modelo de sociedad que queremos: un país de igualdad o un país para puteros.

Mónica García de Yzaguirre. Magistrada y miembro de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV)

sábado, 8 de febrero de 2020

#hemeroteca #feminismo | Revuelta de mujeres

Imagen: El Diario
Revuelta de mujeres.
Adelante con la revuelta de las mujeres: de aquí al 8 de marzo y hasta el 8 de marzo del año en que entreguemos el alma, estaré con mis hermanas.
Elisa Beni | El Diario, 2020-02-08
https://www.eldiario.es/zonacritica/Revuelta-mujeres_6_993610637.html

"Si el sexo es irrelevante, todas las políticas para combatir la desigualdad estructural que las mujeres padecemos se tornan irrelevantes" - Alicia Miyares

Mujer. Mujeres. Mujeres lesbianas. Mujeres negras o asiáticas. Mujeres transexuales. Mujeres de campo y mujeres de ciudad. Mujeres profesionales y mujeres pobres. Todas mujeres. Que no deje de resonar la palabra mujer en la revuelta porque esta es una revuelta de las mujeres contra la opresión de los roles impuestos por razón de nuestro sexo. Porque tenemos un sexo, las mujeres tenemos un sexo biológico y es por esa mera razón por la que hemos sido obligadas a adoptar un rol y un constructo social que nos ha alejado sistemáticamente del poder, del espacio social y de la igualdad y nos ha arrojado tradicionalmente a la pobreza, la desigualdad, la precarización, la explotación, el doble trabajo, las discriminaciones laborales y toda la injusticia patriarcal. Por ser mujeres.

Mujer es un nombre hermoso. Mujer, sin prefijos que yo, desde luego, no admito.

A muchos les va a parecer extraño, pero antes de escribir esta columna he dudado siquiera unos instantes. Pocos. Lo he hecho porque sé lo que va a suceder, aunque para muchos de mis lectores suponga una novedad, sé el tipo de ataques que voy a recibir y, la verdad, me reafirmo en que no me importa. Pero fíjense en que me justifico y verán que eso es por algo.

Ayer se produjo el primer acto de la llamada "revuelta feminista", justo un mes antes de un 8 de marzo que arriba en un momento complejo y delicado: tras dos años de un éxito fulgurante que ha visibilizado, normalizado y extendido la lucha feminista y, precisamente por ello, en un momento en el que las fuerzas contrarrevolucionarias se han convertido en virulentos ataques. El hecho de que la ultraderecha haya convertido al movimiento feminista, un movimiento político sin duda alguna, en el blanco fundamental de sus discursos, no es sino un reconocimiento de la pujanza y los éxitos que la lucha de las mujeres está cosechando y de la constatación de que se trata ya de una fuerza política transversal y transgeneracional que no tiene ni visos de parar, ni intención de esperar mucho más tiempo para lograr sus objetivos.

Tras dos años de éxitos, este 2020 se presenta, sin embargo, con un muy diferente planteamiento respecto a la forma de continuar la lucha y con divergencias importantes por la intromisión de tendencias o teorías que están apartando, o intentando apartar, los tradicionales objetivos de lucha feminista de la agenda. En principio, la cuestión de si convocar una huelga este año en que el día de lucha cae en domingo a mí me resulta más o menos irrelevante. Ambas opciones tienen sus argumentos en pro y en contra, como ya descubrimos en ediciones pasadas. De facto, créanme, muchas mujeres que ocupamos espacios públicos no quedamos muy satisfechas con el resultado final de desaparecer de nuestros lugares para dejar que los ocuparan hombres. Eso en el caso de las mujeres que nos dedicamos a la comunicación fue un debate especialmente abierto y sin una conclusión homogénea.

La cuestión es que debajo de este debate meramente organizativo subyace otro más de fondo, que es el que resuena como un tamtam –esperemos que no de guerra– en el fondo de muchas divergencias que se empiezan a visualizar dentro de los colectivos y personas que se agrupan en la lucha feminista. Esta semana pasada, hemos visto mensajes en Twitter de la Coordinadora Feminista 8M con los carteles para este año y el texto "La huelga general feminista ¡va!" y la respuesta de la Asamblea Abolicionista de Madrid que rezaba: "El 8 de Marzo es el Día Internacional de la Mujer y ahí no se ve la palabra MUJER".

Y es que bajo la revuelta hay marejada. El feminismo es un trabajo político de lucha de las mujeres. La aparición densa en redes y en las asambleas de seguidores de las denominadas teorías queer está enconando las posiciones. El mostrarse contraria a estas teorías que pretenden que el sexo y el género no son sino un constructo social y que, por tanto, se puede fluir de uno a otro o a posiciones no binarias, les ha valido a reputadísimas feministas españolas una lluvia de insultos y de descalificaciones. De ahí entenderán mi pequeña reticencia a embarcarme en este sujeto que es un tabú soterrado dentro del propio movimiento feminista.

Yo lo tengo meridianamente claro. Soy feminista porque soy mujer y porque me bato por los derechos y la igualdad de las mujeres frente a la opresión de una estructura social que aún pervive y a la que llamamos patriarcado. Todas las mujeres son bienvenidas a esta mi lucha, también las mujeres transexuales, por supuesto: para mí son mujeres como yo. Pero no comparto las teorías queer. Me parecen antifeministas y, en ocasiones, hasta misóginas, porque todo lo que suponga diluir el sujeto político mujer de esta lucha es volver hacia atrás y no ir hacia adelante, como sugieren. Las teorías queer, en mi opinión, bajo una retórica que parece subversiva y transgresora, están diluyendo el sujeto político y saboteando banderas tradicionales del feminismo, como son la abolición de la prostitución, el rechazo de los vientres de alquiler o la pornografía como explotación y muchas otras. Yo respeto todo planteamiento filosófico o teórico que otros puedan tener, pero no puedo compartirlo porque si el sexo no existe, si el sexo es algo que pende de una decisión, entonces las mujeres no solo no somos un sujeto político de derechos, sino que veo cómo se abre la puerta a huir de la opresión fluyendo hacia el género que tiene un rol preponderante.

Un discurso de este tipo es un discurso que está llamado a destruir el feminismo y que pretende hacerlo desde dentro. Está además fomentando una reacción brutal y visceral ante esos planteamientos –el género fluido, el no binario– que se vuelve reacción contra el feminismo como si, de facto, el feminismo al completo estuviera de acuerdo con una formulación teórica que a mí me parece una cháchara efectista que no resiste mucha confrontación filosófica; es más, que no resiste ni una lectura analítica de muchos de los postulados que construye.

Así que adelante con la revuelta de las mujeres. De aquí al 8 de marzo y hasta el 8 de marzo del año en que entreguemos el alma, estaré con mis hermanas. También con las lesbianas, las transexuales y las racializadas. Por supuesto. Faltaría más. Para lo otro no contéis conmigo. Nadie va a borrar de mi lucha la conciencia de que ha sido mi sexo biológico el que me ha otorgado un lugar en el mundo que no era igualitario. Si me van a dedicar unos cuantos bufidos descalificadores en forma de "TERF" (trans exclusionary radical feminist), la verdad, estoy acostumbrada a que lo que digo levante ampollas. Yo soy lo que soy y no aquello que quieran denominarme.

Al resto, incluidos los que estaban muy lejanos a esta polémica, señalarles que no va a permanecer mucho tiempo aletargada y que, ahora mismo, incluso en los entornos del Gobierno de coalición, hay personas que defienden una y otra postura; lo cual puede, como imaginan, suponer algún problema.

Yo no soy de esconder la cabeza. Yo soy feminista porque peleo por los derechos de las mujeres y, además, he leído suficiente filosofía como para que no me acogoten una serie de frases y conceptos aparentemente sesudos pero de dudosa realidad conceptual.

Por la revuelta feminista, siempre.

martes, 22 de octubre de 2019

#hemeroteca #abolicionismo | Las universidades prostituidoras

Imagen: El País
Las universidades prostituidoras.
Lidia Falcón | Público, 2019-10-22
https://blogs.publico.es/lidia-falcon/2019/10/22/las-universidades-prostituidoras/

Veinte universidades españolas entre las que se encuentra la de Salamanca, la más ilustre de España, han organizado jornadas sobre prostitución con el indisimulable propósito de contribuir a la campaña por su legalización. Tanto los temas que se han seleccionado, como las participantes, pertenecen al lobby que está impulsando una legislación permisiva –aún más que la que tenemos- para que el negocio prostituidor crezca y recoja más beneficios.

Veinte centros de la sabiduría. Comenzó hace unas semanas la de La Coruña y cuando recibió las críticas de las abolicionistas suspendió las jornadas, muy dolidos sus organizadores con lo que consideraron “censura” feminista. Y al parecer se están vengando, con la colaboración de otras diecinueve que deben estar regidas por una dirección que acoge en su seno a proxenetas de toda laya, con sus cómplices –y víctimas a la vez- que operan ahora como activistas por los derechos de las prostitutas.

Al parecer, para que las feministas no seamos tachadas de represoras y censoras hemos de consentir, calladas, toda clase de ignominias perpetradas contra las mujeres: la prostitución, la pornografía, el alquiler de vientres, todas las violencias que están masacrando a la población femenina.

Creíamos que las Universidades eran templos del estudio y pese a las divergencias y controversias que se producen en su seno, que hacen avanzar la ciencia, no permitían que se debatieran en sus sagrados espacios disparates o monstruosidades. Excepto cuando estuvieron aherrojadas por la represión franquista, y aún entonces unos cuantos profesores se arriesgaron a defender los derechos humanos con riesgo de su propia libertad, hasta ahora en nuestras Universidades no se permitiría debatir si debemos instaurar la tortura nuevamente como método de interrogatorio, o la esclavitud con protección social, o los dogmas de los Testigos de Jehová sobre las transfusiones de sangre, o la preeminencia de la raza blanca sobre las de color, por poner algunos ejemplos. Y no por ello los rectores y decanos universitarios se sienten censores de la libertad de expresión.

Porque si es cierto que la libertad de expresión no tiene límites, sí los tiene la investigación científica y sociológica en el ámbito universitario, para que nunca más se sucedan los horrores del régimen nazi que convirtió las universidades en espacios del horror con los experimentos biológicos y la difusión del racismo y el exterminio de colectivos humanos.

En tiempos en que el capitalismo ha introducido con tanto éxito la ideología de la libertad en el discurso de políticos, filósofos, sociólogos, periodistas, con el que convencer a la sociedad de que le permitan perpetrar sus crímenes con total impunidad, la prostitución se presenta como una opción libre, voluntaria y respetable. Para algunas mujeres, que suelen ser pobres, por supuesto, y que no son ni las madres ni las esposas ni las hijas ni las hermanas de quienes así la defienden. Esas otras que se merecen ser carne de deseo sexual de los hombres, a cambio de míseras compensaciones, porque no tienen alternativa para sobrevivir.

Ciertamente, unas cuantas activistas, preparadas por el lobby prostituidor, están difundiendo el mensaje de que son ellas las que escogen esa “profesión”, que es rentable, agradable y digna, y que están siendo perseguidas por las feministas inquisitoriales.

En el discurso de las regulacionistas no existe ni el negocio de los lobbies proxenetas, el segundo más rentable del mundo después del tráfico de armas, ni el beneficio de chulos y macarras ni aún siquiera la violencia cotidiana que sufren las mujeres explotadas. La prostitución es una opción privada y totalmente voluntaria que depende únicamente de la decisión de la mujer, y que además es más rentable que cualquiera otra profesión manual, como la de fregar escaleras. Siempre se da esta alternativa en los ejemplos escogidos.

En ese perverso discurso no se menciona nunca lo que supone la relación sexual, la más profunda de las relaciones humanas, en la que el atractivo físico, la simpatía, el afecto y el deseo son fundamentales para hacer de ella el culmen del placer humano. Condiciones que ni se plantean en el coito rápido, tantas veces violento y denigrante, que deben soportar las víctimas al menos veinte veces al día, por diferentes hombres, para que su actividad les permita sobrevivir. Y poco más, que ni los gastos de su mantenimiento ni las coimas que han de pagar a proxenetas y policías les permiten ni aún siquiera pagar las deudas que tantas veces han contraído anteriormente.

Ninguna de estas terribles condiciones, que aquí tan someramente he enumerado, se plantean en la veintena de jornadas prostituidoras que las Universidades han enmascarado bajo la enseña de la libertad de expresión.

Y yo me pregunto, ¿realmente en esas Universidades no hay ni rectores ni decanos ni catedráticos ni profesoras que sean capaces de ver la infamia que supone la prostitución para las mujeres y la perversión de una sexualidad masculina que se satisface con ella? ¿Y qué enseñanzas impartirán a los alumnos sobre sexualidad y amor, hoy en que la pornografía es la principal fuente de conocimiento de las relaciones sexuales para los adolescentes? ¿Y a esos profesores y profesoras que consienten que en su Universidad se haga campaña por legalizar la prostitución les gustaría que sus hijas se dedicaran a ella? ¿Y sus dirigentes, de diferentes disciplinas y esfuerzo en el estudio y en el saber, ven con naturalidad y hasta complacencia que en sus aulas se reciba a proxenetas y cómplices para defender que los cuerpos de las mujeres pueden estar al servicio de una sexualidad venal para hombres pervertidos?

¿Esos profesores y profesoras se han planteado alguna vez, ya en el terreno de lo simbólico, lo que supone la aceptación social de que la sexualidad masculina se satisface con la explotación y vejación de la mujer, porque las mujeres pueden ser prostitutas porque son mujeres?

Esos profesores y profesoras que consienten semejante indignidad en los espacios donde se enseña, se estudia, se investiga y se avanza el conocimiento, que deberían estar dedicados a estudiar y debatir cómo defender los derechos humanos, el progreso y el avance de la igualdad entre hombres y mujeres, no son dignos de trabajar en el ámbito universitario, que queremos sea el que tenga los ideales más elevados en la larga búsqueda de la verdad y el progreso humano.

domingo, 13 de octubre de 2019

#hemeroteca #abolicionismo | Rosa Cobo: “La pr* jamás puede considerarse un trabajo, es un modo de supervivencia”

Imagen: Deia / Rosa Cobo
Rosa Cobo · Teórica feminista y profesora de Sociología: “La pr* jamás puede considerarse un trabajo, es un modo de supervivencia”.
El recién creado Movimiento Abolicionista de Euskal Herria celebró ayer sus primeras jornadas con la conferencia inaugural de Rosa Cobo, autora de ‘La prostitución en el corazón del capitalismo’
Ane Araluzea | Deia, 2019-10-13
https://www.deia.eus/2019/10/13/sociedad/euskadi/la-prostitucion-jamas-puede-considerarse-un-trabajo-es-un-modo-de-supervivencia

Tan convencida está de que abolir la prostitución es la única forma de erradicar la injusticia que viven las mujeres condenadas a ejercerla que a esta lucha dedica gran parte de sus desvelos. Rosa Cobo argumenta con razones de peso a quienes hablan del libre albedrío de las mujeres y, por lo tanto, defienden la legalización. “La libertad no se desarrolla cuando su espacio es el de la vulnerabilidad, la pobreza y la falta de oportunidades”, argumenta la activista, que pone como ejemplo los atropellos sucedidos en países que han optado por legitimar este negocio como Alemania, donde hay burdeles que ofrecen tarifas planas a los puteros.

¿Como valora la creación del Movimiento Abolicionista de Euskal Herria?
-Es una alegría para mí que estoy tan comprometida con la investigación y la lucha a favor del abolicionismo. Es un dato más de que la conciencia crítica abolicionista está creciendo.

Además de con la prostitución pretende acabar con la pornografía y los vientres de alquiler.
-La pornografía se ha convertido en una instancia fundamental de educación sexual, todos los puteros reconocen que han visto mucha pornografía antes de acudir a la prostitución. Hay un hilo directo. El capitalismo neoliberal ha hecho de la prostitución, de la pornografía y de los vientres de alquiler, tres fenómenos que objetualizan, cosifican y mercantilizan los cuerpos de las mujeres, nichos de mercado muy importantes.

La edad de los puteros cada vez es menor. ¿Se puede relacionar con el consumo de la pornografía?
-Está vinculado a la pornografía pero también al proceso de normalización de la prostitución, que envía a los hombres el mensaje de que no está mal. Se ha creado un discurso en el que la prostitución es el resultado de un contrato libre firmado entre dos partes iguales y, por lo tanto, un acto de consumo: los fines de semana se van a la prostitución con el mismo espíritu con el que yo iría a cenar.

Los hombres del Estado son los terceros consumidores del mundo.
-Sí, es terrorífico. De cada diez españoles cuatro acuden a la prostitución. Y eso que aquí no está reglamentada, porque la legalización va acompañada por una subida en la tasa de los demandantes. El problema no es solo que acudan a la prostitución, sino que configuran un imaginario por el cual todas las mujeres somos prostituibles.

¿Que la mujer sea objeto de consumo ha conllevado que el deseo sexual de un hombre sea considerado un derecho?
-Quizás sea al revés. Aunque nunca está claro qué fue primero, si el huevo o las gallinas. La prostitución y la pornografía existen porque los varones tienen interiorizado “el derecho natural a acceder al cuerpo de las mujeres”. Con la conversión de la prostitución, de pequeños negocios sin impacto económico a esta industria global de explotación sexual que funciona como una multinacional, los hombres van asentando la idea de que es un derecho como otro.

La OMS asegura que el 90% de las mujeres prostituidas proviene de la trata con fines de explotación sexual. ¿Diferenciar la prostitución y la trata es un error?
-El lobby de la explotación sexual quiere hacer una distinción, señalando que la prostitución es aceptable y que hay legalizarla, mientras que la trata es mala porque nace de la coacción y hay que prohibirla. La trata existe porque la demanda ha crecido tanto que se necesitan mecanismos para abastecer al mercado de la explotación sexual. Hay muchas que son víctimas de trata y otras muchas que son engañadas tras aprovecharse de su extraordinaria vulnerabilidad.

La procedencia de las víctimas de trata siempre es la misma.
-Países como Rumanía, Nigeria, Tailandia, Camboya, Colombia, México… han hecho de la industria de la explotación sexual una estrategia de desarrollo. Es una elección muy consciente de esos países para que luego estas mujeres envíen remesas y se conviertan en un balón de oxígeno para sus economías. Para convencerlas se les dice que en dos años van a tener suficiente dinero para volver a su país, comprar una casa y tener una vida como la que tenemos tú o yo.

Dentro del feminismo hay una corriente que defiende que la regulación de la prostitución favorecería la protección de las mujeres. ¿Qué opina al respecto?
-Opino lo que se está viendo. Estudios en Holanda y en Alemania, dos países que tienen reglamentada la prostitución, indican que la vulnerabilidad de las mujeres ha crecido. ¿Podemos olvidar tarifas planas de 50 euros por las que alemanes acuden a los burdeles a comerse unas salchichas, tomarse una cerveza y acceder a todas las mujeres que están ahí? Todas las investigaciones están poniendo de manifiesto que esto hay que pararlo.

Entonces está ocurriendo justo lo contrario de lo que se pretendía.
-En los países en los que se legaliza la prostitución el bienestar de las mujeres se ha reducido. Si empresarios legales no hacen un contrato a sus trabajadores, ¿qué contrato se les puede hacer a las mujeres que están en prostitución? ¿Se les van a pagar horas extras cuando tienen que estar todo el día ahí? ¿Cuanto estipularán que vale una mamada o una penetración anal? Carece de sentido.

¿Y está funcionando el modelo abolicionista de países como Suecia?
-La prostitución se ha reducido de una manera drástica. El modelo abolicionista nórdico considera que hay que ilegalizar la industria, que ha desaparecido;que hay que sancionar a los puteros, que ya no contemplan la prostitución como una práctica habitual y legítima;y que las mujeres que están en prostitución no deben ser penalizadas. ¿Hay bolsas de prostitución? Sí, pero no tiene nada que ver con lo que había previamente. La prostitución jamás puede ser considerado un trabajo, es un modo de supervivencia al que acuden las mujeres que no tienen más que su propio cuerpo para poder sobrevivir.

Hay quien ampara su defensa a favor de la legalización en la libertad de las mujeres para ejercer la prostitución.
-La libertad no se desarrolla cuando su espacio es el de la vulnerabilidad, la pobreza y la falta de oportunidades. Quienes tenemos una posición crítica con la prostitución no queremos criminalizar a las mujeres, sino hacer un análisis político y crítico de la institución que tiene un carácter fundacional para el patriarcado.

¿Sirve la abolición de la prostitución en un país cuando en el resto del mundo el turismo sexual sigue moviendo tanta gente?
-Si no se producen políticas abolicionistas ni va a aumentar la conciencia crítica, ni se va a configurar como una alternativa política. Cada vez hay más países que contemplan políticas abolicionistas. Se puede poner el foco en las agencias de viajes que están orientadas al turismo de explotación sexual, pero también sobre los puteros que van a Camboya porque el acceso a las niñas es muy fácil.

¿Afecta al abolicionismo el hecho de que la realidad de las mujeres que ejercen la prostitución esté invisibilizada?
-Sí, aunque el abolicionismo está creciendo en todo el mundo, y de manera significativa en el Estado español. El movimiento ha visibilizado la industria criminal que hay detrás pero también a los puteros que consideran que acceder al cuerpo de mujeres vulnerables es un derecho. La principal aportación del abolicionismo ha sido identificar el sufrimiento, el dolor y la violencia a la que están expuestas las mujeres que están en prostitución.

¿Por dónde se puede empezar?
-Habría que ilegalizar la industria, criminalizarla, multar a los puteros y con ese dinero y otra parte que tendría que poner el Estado se debería hacer una bolsa para las mujeres que están en prostitución. La solidaridad es fundamental porque erosiona el estigma y también lo son las políticas públicas de igualdad para aquellas mujeres que quieren otro modo para poder vivir: Alternativas habitacionales, apoyo psicológico, formación profesional...

lunes, 30 de septiembre de 2019

#hemeroteca #abolicionismo | Presentan el Movimiento Abolicionista de Euskal Herria contra la prostitución

Imagen. EITB / Euskal Herriko Mugimendu Abolizionista
Presentan el Movimiento Abolicionista de Euskal Herria contra la prostitución.
La asociación actuará, especialmente, contra lo que consideran tres tipos de explotación del cuerpo de la mujer: la prostitución, la pornografía y los vientres de alquiler.
EITB, 2019-09-30
https://www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/detalle/6705791/presentan-movimiento-abolicionista-euskal-herria-prostitucion/

Esta mañana se ha presentado ante la sociedad Euskal Herriko Mugimendu Abolizionista, el movimiento de mujeres contra la prostitución, los vientres de alquiler y la pornografía. Parten de la idea de que son tres maneras de explotar el cuerpo de la mujer que obstaculizan el camino a la igualdad entre hombres y mujeres.

El 12 de octubre celebrarán las primeras jornadas abolicionistas para tratar la prohibición de ese negocio en Euskal Herria, el segundo que más dinero mueve en todo el mundo.

Según han explicado en la rueda de prensa de la presentación, en Suecia había cientos de clubs de prostitución, y hoy en día no queda ninguno. Respecto al Estado español, han asegurado que hay unos 1.500, y que la prostitución es un negocio en el que los proxenetas controlan la trata de mujeres.

sábado, 3 de agosto de 2019

#hemeroteca #feminismo #politica | Ninguneando al Partido Feminista

Imagen: El Periódico Extremadura / Reunión del PSOE con colectivos feministas
Ninguneando al Partido Feminista.
Lidia Falcón | Público, 2019-08-03
https://blogs.publico.es/lidia-falcon/2019/08/03/ninguneando-al-partido-feminista/

Ya conocemos la vieja táctica española de ningunear al competidor. Y el PSOE es experto en ello. Pero resulta realmente indigno que Pedro Sánchez presuma de consultar al Movimiento Feminista para la trascendental tarea de redactar un programa de gobierno en los momentos de incertidumbre y urgencia que estamos viviendo y no haya convocado ni a mí ni al Partido Feminista. Como tampoco a Vindicación Feminista, al Tribunal de Crímenes contra la Mujer y al Frente de Lucha Feminista, organizaciones todas que las más veteranas militantes del feminismo en España hemos levantado y sostenido con nuestro sólo esfuerzo a lo largo de décadas. En esas épocas heroicas para nosotras no hubo subvenciones ni premios ni aún ese partido que se llama socialista ha sido capaz de publicar noticias, reportajes o entrevistas sobre nuestro trabajo en las revistas institucionales de los Institutos de la Mujer, de las que viven unas cuantas funcionarias,

Ya sabemos, porque así nos lo comunicó Carmen Calvo hace pocos días, que el feminismo es propiedad privada del PSOE, pero no imaginaba tanto pertinaz ninguneo contra nosotras como si fuéramos sus enemigas. Cuando necesitaron nuestro apoyo en las reivindicaciones fundamentales se mostraron moderadamente amables, que nunca lo son sinceramente, pero cuando se creen triunfantes entonces borran del mapa toda presencia que no sea la de sus afiliadas y simpatizantes, a las que les va bien esa lealtad.

Lo peor es que tal hostilidad no beneficia a ninguna. Las dirigentes socialistas y sus ámbitos de influencia podrían haber aprendido del resultado de las elecciones en Andalucía y ahora en Madrid, donde con el triunfo de las derechas más reaccionarias retrocedemos en derechos y libertades, todavía no sabemos hasta cuánto. Pero cuando desde el Partido Feminista estuvimos alertando antes de las consultas electorales de la necesidad de que el Movimiento Feminista se implicara en dar consigna de voto y en hacer campaña electoral contra la derecha que venía, ni aún respuesta obtuvimos.

Pero que no engañen a nadie. Esas representantes del MF que se han reunido con Carmen Calvo y Pedro Sánchez en la representación teatral de fingir que consultan a la variedad del feminismo, son todas del PSOE o de sus aledaños. Y sólo se puede esperar de ellas adulaciones y consensos con el gobierno para no llevar adelante verdaderas transformaciones de la realidad social, de las que más necesitadas estamos las mujeres.

En un país donde se asesinan una o más mujeres cada día, donde se presenta una denuncia por violación cada 8 horas, donde hemos enterrado 1.012 mujeres, asesinadas por algún hombre, y quedan 500 niños huérfanos desde la aprobación de la Ley de Violencia de Género de 2004, ni ese Partido Socialista ni ese sector del MF adscrito a él muestran la preocupación que debería suscitarles esta masacre ni toman las medidas imprescindibles para atajarla.

El muy publicitado Pacto de Estado contra la Violencia de Género, una farsa que representaron los 13 grupos parlamentarios que se reunieron durante 9 meses en 2016, con la intervención de 90 asesores que decidieron las ilustres señorías, alguna de las cuales eran partidarias de legalizar la prostitución, ni se ha implementado ni ha tenido resultado alguno. Y ya nos hemos acostumbrado.

No oigo ni leo, en la multitud de comunicaciones que se transmiten por las caóticas RRSS, que se reclame con urgencia la aplicación de las medidas aprobadas, aunque sean tan inocuas e ineficaces como las que componen los dos centenares de artículos de que consta el Pacto. Y eso solo en referencia a la violencia, porque, ¿qué se proyecta acerca de las diferencias salariales, el acoso sexual en el trabajo, la marginación de la mujer de los puestos de dirección?

Los datos que nos ofrecen periódicamente los sindicatos son tan patéticos como hace una década. Un último titular de la prensa dice que han aumentado un 30% las solicitudes de las trabajadoras de reducción de jornada laboral para cuidar hijos. Y esa ridiculez de los permisos parentales para “igualar” las condiciones de contratación de hombres y mujeres, ni se practica, como ya vaticiné, ni significa avance alguno, cuando supongo que no es un secreto para nadie que un hijo no se cría en unos meses.

Y, ¿qué decir de otros gravísimos dramas que se están produciendo en nuestro país ante la indiferencia culpable del gobierno, del PSOE, del Movimiento Feminista? En estos momentos se intentan rescatar los cadáveres de los 170 emigrantes ahogados en el Mediterráneo hace un par de días. Y seguimos, siguiendo instrucciones de la OTAN, fabricando armamento para suministrarlo a satrapías como Arabia Saudí.

Los más firmes principios de la izquierda, que fueron defendidos con valentía por sus militantes en los tiempos heroicos, la República, el antimilitarismo, el antiimperialismo, la laicidad, el reparto de la riqueza y la lucha contra la desigualdad, y que fueron fundamentales en las reivindicaciones de nuestras predecesoras como Mujeres Libres y el Partido Comunista han desaparecido de las reivindicaciones feministas, centradas hoy en tres o cuatro temas a que se reducen sus agendas, como las llaman.

El Movimiento Feminista se enfrenta en este momento al reto trascendental de convertirse en una fuerza política de verdadera izquierda para poder influir decisivamente en las políticas de los gobiernos, o ser condenado a la irrelevancia de la que emerge, como un vampiro, un día al año. O, como en este momento, ser reducido a una decena de asociaciones creadas por o en el entorno del PSOE, que pedirán respetuosamente a sus jefes unas cuantas mejoras, que además no se llevan a cabo. Véase la abolición de la prostitución, la prohibición de los vientres de alquiler y la pornografía, ni aún se ha aprobado una ley contra la trata de personas con fines de explotación sexual, de la que llevan hablando una década.

Mientras tanto, millones de mujeres siguen viviendo en la miseria, la explotación, la desesperanza, y con ellas sus hijos, y sus mayores, y los discapacitados y los enfermos, y todas las personas que están sufriendo interminablemente la explotación del Capital y el Patriarcado, de los que el PSOE es cómplice consentido.

lunes, 25 de abril de 2016

#hemeroteca #pornografia | Porno, izquierda y derecha

Porno, izquierda y derecha.
La forma que le da el porno a nuestra sociedad es grotesca, de abuso y humillación, de explotación y de falta de respeto absoluto por las mujeres. Nadie nace queriendo ver porno de violaciones, se les educa para ello, y se les educa a través del propio porno.
Barbijaputa | El Diario, 2016-04-25
http://www.eldiario.es/zonacritica/porno-barbijaputa_6_509259101.html

Juan Manuel de Prada ha sido objeto de mofa por sus declaraciones sobre el porno, tras afirmar en su artículo en el ABC que los consumidores de pornografía convencional desearán también en algún momento "consumir pornografía en la que aparezcan niños", definiéndolos como "esclavos de [sus] instintos". Siendo como es un conocido machista, las burlas en Twitter no se han hecho esperar. Y no es para menos, el texto parece haber sido escrito en el siglo XV, hablando de los pecados de la carne y de la sobriedad como virtud.

Nuestros padres ya crecieron pensando que si se masturbaban se quedaban ciegos, y nuestras madres se avergonzaban de su sexualidad de tal forma que no hacía falta amenazarlas con ceguera alguna. A nosotras, hoy día, nos toca rebelarnos contra esa o cualquier otra imposición. Nuestra sexualidad es nuestra, el sexo es sólo eso y ya hemos aprendido a pasarnos la moral católica por las trompas de Falopio.

Pero en todo este jaleo nadie parece haberse dado cuenta de que la oposición a la industria del porno, el movimiento antipornografía, no es ni de lejos propiedad de la derecha y su moral cristiana.

En la década de los 80 el movimiento antipornografía se alzó en los EEUU. Libre de las ataduras 'moralistas' de movimientos antipornografía anteriores, esta crítica no se basaba en la pureza del pensamiento o la lucha contra la degeneración: era un movimiento centrado en la liberación de las mujeres. Feministas como Andrea Dworkin, Gloria Steinem o Catharine MacKinnon se atrevieron a alzar su voz y retratar a la industria del porno como lo que realmente es: la representación de la humillación de las mujeres para disfrute y placer de los hombres. Pornografía significa literalmente "la representación de las putas", y entendieron que ninguna mujer podría ser libre mientras su clase fuese representada siendo violada, humillada y agredida para el beneficio de las erecciones de los hombres.

Pero los 80 pasaron, y lo que ahora se considera progresista está influenciado por el liberalismo, y la primacía del individuo por encima de la clase. El feminismo había luchado por revelar la naturaleza política del sexo (es decir, que no es meramente un acto físico, sino que tiene consecuencias importantes en nuestra visión de la sociedad y de otros), pero ahora el individuo ha pasado a ser el centro de la cuestión. Los debates se centran en el consentimiento de la práctica, y no en el análisis de la misma, que se ha dejado de lado. La humillación deja de ser algo material y objetivo, sino que se encuentra en los ojos de quien la padece. Una escena no es humillante a menos que tú lo interpretes como una humillación. Y basándonos en esto, entonces, es difícil decir que algo es humillante.

Es decir, si una mujer accede a ser humillada, golpeada y atada, no hay nada de malo, porque ella ha consentido. Lo que consienta cada uno en su habitación es la elección de cada uno, ahí sí es defendible el individualismo (aunque plantea preguntas como por qué siente alguien excitación con la humillación, pero ése es otro tema). Pero cuando se trata de una escena que verán millones de personas, muchas de ellas aún formándose, no nos debería valer con el hecho de que la protagonista lo haya consentido. Y esto es extrapolable a muchas otras cuestiones.

Ante esta disyuntiva, estas dos posturas enfrentadas: si hay consenso es bueno vs aunque haya consenso es perjudicial y perpetúa roles patriarcales, deberíamos preguntarnos ¿qué sabemos sobre el porno? O más importante, ¿qué sabemos de la sociedad que lo consume y lo produce?

Sabemos que el porno es una industria multimillonaria, producida y consumida principalmente por hombres heterosexuales. Sabemos que es propaganda de género. Sabemos que la inmensa mayoría de los hombres la consume de forma habitual a partir de la adolescencia. Sabemos que millones de adolescentes son educados por Internet antes que por sus padres en cuanto a sexualidad se refiere. Y lo que aprenden es básicamente lo que está representado: escenas misóginas donde el hombre siempre tiene poder sobre la mujer, donde la mujer es un mero objeto que está ahí para que el hombre llegue al orgasmo. Una vez se corre, se acabó la escena.

Sabemos que cuando estos adolescentes y hombres consumen pornografía, los términos que más buscan son "adolescentes", "lesbianas", "hermanastra", etc. y términos como "facial" y "violación" son tan recurrentes que tienen su propia categoría en muchas de estas páginas, cuando no, páginas para sólo vídeos sobre esos temas. Sabemos que "el 12 por ciento de internet es pornografía -4,2 millones de sitios web, unas 28.000 personas mirando porno por segundo" (Caitlin Moran, 'How to be a woman') , es decir, que todos esas personas están viendo desde que son adolescentes (en la mayoría de los casos, mucho antes de que padres o profesores les hayan hablado del sexo) imágenes de mujeres a cuatro patas, de rodillas recibiendo la eyaculación de uno o varios hombres a la vez, etc. Imágenes que, de una u otra forma, representan a la mujer como un recipiente que el hombre usa para darse placer. Misoginia, en resumidas cuentas.

¿Y qué sabemos de nuestra sociedad? Sabemos que vivimos en lo que las feministas denominan "la cultura de la violación", una sociedad en la que los hombres se esmeran en ver hasta dónde pueden llevar a las mujeres, en comprobar qué son capaces de hacerlas hacer. La mitificación del sexo anal es la prueba más evidente: es la fantasía de millones de hombres, y lo es precisamente porque muchísimas mujeres se niegan a practicarla, no porque esa penetración difiera mucho de la otra.

Sabemos que las mujeres son también cosificadas e hipersexualizadas en todos los ámbitos: publicidad, programas de TV, superproducciones de Hollywood, etc

Sabemos que la violencia contra las mujeres en nuestra sociedad está ya considerada por la OMS como una pandemia. Y sabemos que existe una problema de género que va desde no encabezar jamás un gobierno a ser víctima de violencia de género, pasando por todo lo que ya sabemos: acoso callejero, violaciones, etc.

Pero volviendo al porno. Los términos más buscados, la pornografía más consumida, es aquella que rompe los límites que las propias mujeres establecen: relaciones sexuales con chicas jóvenes sobre las que existe una relación de poder, prácticas de humillación que las mujeres no suelen consentir, y el fruto prohibido, las mujeres que jamás podrán tener: las mujeres lesbianas (top 1 de búsquedas sobre porno). ¿Qué relación existe entre el porno que consumen los hombres y el comportamiento de los hombres? ¿El arte imita a la vida o la vida imita al arte?

La respuesta que cada persona da a esta última pregunta suele ser clave en la postura que toma frente al porno. Quienes defienden la actual pornografía (y entre estas personas hay muchas que se consideran progresistas) suelen defender que el arte imita a la vida. Sí, el porno es machista, pero machista es la sociedad. Cambiando la sociedad, cambiará el tipo de porno que se consume. En definitiva, que la misoginia precede al porno, el porno no la causa ni la perpetúa.

Esta postura (claramente liberal, puesto que defiende que el mercado se autorregula para satisfacer la demanda) tiene algo de cierto. Sí, sólo una sociedad profundamente misógina podría haber creado una industria multimillonaria basada en la humillación, sin duda la pornografía no precede a la misoginia. Pero ¿es eso importante para el debate? Sin duda, el imperialismo precede a los ‘sweat shops’ (talleres del Tercer Mundo donde hacinan y explotan a trabajadores), y la esclavitud (la cristalización más brutal del racismo) precedió al Ku Klux Klan en Estados Unidos. Sí, claro. Pero la clave no es qué vino antes, sino qué perpetúa y fomenta el qué. El racismo concibió los linchamientos, y los linchamientos son racismo. El imperialismo metió a millones de personas a producir para nosotros en condiciones infrahumanas, y eso es imperialismo. La misoginia concibió el porno, y el porno es misoginia. Por lo tanto, el porno perpetúa la misoginia. No se puede luchar contra uno sin luchar contra el otro.

Ninguna quiere que se nos meta en la cama nadie que no queremos, como se metió la Iglesia en las camas de nuestros padres, y precisamente por eso no debemos obviar que otra institución lleva metida en la cama con nosotras desde el principio: el porno. El porno moldea el deseo masculino, la percepción de la sexualidad femenina, y pasa horas influyéndonos a nosotras y a las personas con las que nos relacionamos.

¿Se puede reformar el porno? En el feminismo también hay debate en torno a esto. En mi opinión, sí que se puede cambiar. Si el feminismo entrara en tromba en la industria pornográfica, sin escenas con relaciones de poder, sin imágenes de mujeres siendo humilladas sistemáticamente, no sólo aumentaría el número de mujeres que ven porno, (recientemente, una de las mayores web de porno, ha hecho un estudio sobre qué porno ven las mujeres y más de la mitad de las mujeres del planeta eligen el porno lésbico, allí donde no hay hombres, ni escenas como las antes descritas, curiosamente), sino que dejaría, antes o después, a la actual pornografía a la altura de las películas de Pajares y Esteso. Rancias, obsoletas, irreproducibles.

Pero, claro, para que el feminismo entrara en tromba en el porno debería generar dinero, y a día de hoy, lo único que genera el feminismo son comentarios violentos y agresivos en los artículos feministas, luego es la pescadilla que se muerde la cola.

De momento, el porno feminista que existe, aunque es muy pequeño, se ha consolidado. Eso no cambiará los gustos de un día para otro en aquellos que teclean “violación” al buscar porno, pero sí abre un nuevo frente y es un porno que consigue no herir la sensibilidad de muchas personas.

Pero como todo, el porno también es interseccional, y ni eliminando el actual porno se acabará la misoginia ni introduciendo nuevas perspectivas al porno se conseguirá cambiarlo por completo.

En resumen, De Prada se equivoca al referirse a la pornografía como la expresión de los instintos, al hablar del naturalismo, pero en nuestra reacción no podemos obviar que, como dijo Brecht, el arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma. Y la forma que le da el porno a nuestra sociedad es una forma grotesca, de abuso y humillación, de explotación y de falta de respeto absoluto por los límites de las mujeres. Nadie nace queriendo ver porno de violaciones, se les educa para ello, y se les educa a través del propio porno. Si no podemos ver eso, si nos negamos a hablarlo y discutirlo, si nos empeñamos, en pos de no ser unas puritanas o unas estrechas, en tratar la pornografía como el culmen del progresismo, acabará cumpliéndose aquella cita de Dworkin de que el porno es el cementerio de elefantes al que la izquierda ha venido a morir.
 
Y TAMBIÉN…
¿Existe de verdad el porno feminista?.

Hoy varias realizadoras escriben y producen películas X. Su llegada a la cúspide se traduce en un nuevo cine adulto que persigue respetar los derechos de los actores y mostrar placer genuino.
María Ovelar | SModa, El País, 2013-07-14
http://smoda.elpais.com/moda/existe-de-verdad-el-porno-feminista/