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sábado, 19 de septiembre de 2015

#hemeroteca #matrimonio | La conga de Rajoy y el PP

La conga de Rajoy y el PP.
Los discursos de Maroto, Alfonso Alonso y sus amigos se convierten en un alegato de la historia del movimiento gay durante el enlace del exalcalde de Vitoria.
Javier Casqueiro | El País, 2015-09-19
http://politica.elpais.com/politica/2015/09/19/actualidad/1442654337_493774.html

El chispazo ocurrió sobre las 3.30 de la madrugada. En la megafonía del restaurante El Caserón de Vitoria, donde se celebraba la boda del dirigente del PP Javier Maroto y su pareja desde hace 19 años, empezó a sonar fuerte la canción-himno Y.M.C.A grabada por Village People en 1978 y los más animados se decidieron a arrancar una conga, ese baile cubano que pone a todos los invitados a una fiesta en fila y danzando por la sala. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que había sido ubicado en la mesa Céline Dion, dejó la silla donde había estado cenando con su esposa y otros miembros de la cúpula del partido, y se sumó a la fiesta. Fue después de escuchar por boca de Maroto, el ministro Alfonso Alonso y otros amigos de la infancia del contrayente todo un alegato a favor de la historia y la lucha del movimiento gay para lograr el matrimonio homosexual, que el PP recurrió ante el Tribunal Constitucional en 2005.

Justo ahora hace diez años, Rajoy dio la orden a un grupo de diputados del PP entonces en la oposición al Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero de recurrir la ley que permitía los matrimonios homosexuales porque entendían que desnaturalizaba y desvirtuaba la "institución básica del matrimonio". En la noche de este pasado viernes, sobre las diez, Javier Maroto y su ya marido Josema Rodríguez, del que se enamoró cuando ambos estaban en la universidad, salieron a la puerta del restaurante vitoriano y el vicesecretario general de Política Sectorial del PP señaló: "Esta boda humilde es también un paso más al reconocimiento del matrimonio sea quien sea quien lo contraiga. La libertad para todos con los mismos derechos. Y hoy, una década después, mis compañeros de mi partido han querido dar este paso al frente".

No fue el único ni último alegato de la noche sobre lo que le ha costado al movimiento gay llegar a este punto. Maroto quiso así destacar, con su marido al lado, que para disfrutar ahora de ese logro antes "muchísimos hombres y mujeres activistas" tuvieron que lucharlo durante décadas. Cuando el PP interpuso el recurso ante el Constitucional muy pocas voces en ese partido se mostraron en contra y fue destacado entonces el rechazo a esa iniciativa de la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

En Vitoria, sin embargo, el PP siempre tuvo una posición de avanzadilla y sus responsables políticos tampoco respaldaron aquel recurso. Y no solo Maroto. Dentro de la propia fiesta de la boda del exalcalde de la ciudad, el ahora ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, que también fue regidor de la capital vasca, se expresó inequívocamente al margen de lo que había sido hasta ahora la línea oficial del partido. Alonso y otro amigo de la juventud de la pareja hicieron una glosa en sus discursos en la ceremonia de la lucha por la libertad del movimiento gay, por la tolerancia en general, y también un reconocimiento a lo que algunos tuvieron que soportar para alcanzar este punto actual mientras que otros intentaban cercenar esa libertad.

El presidente Rajoy escuchó atentamente todas esas intervenciones y ayer las aplaudió. El líder del PP refrendó así, acudiendo al festejo y deseando "toda la suerte del mundo" a los contrayentes, no solo un giro en su posición personal , sino también un cambio radical en las tesis oficiales de su partido.

La boda personal e íntima de Maroto se transformó en una fiesta política y en la constatación de la evolución del PP en ese punto. Desde el primer minuto y hasta el último, cuando el presidente y la vicepresidenta abandonaron el local sobre las seis de la mañana.

Javier Maroto, que es un auténtico fan de Eurovisión, quiso que todo estuviera pensado al detalle. La velada comenzó así con la canción Building Bridges, de Conchita Wurst, que se creó como himno de la edición del año pasado en Viena y se transformó en otro himno gay. Los invitados estaban situados en mesas de cantantes o grupos ganadores del festival, desde Masiel a ABBA.

El festejo permitió ver, de nuevo, a un Rajoy más suelto y con ganas de divertirse que aguantó en la velada hasta el final, casi a las seis de la madrugada. Rajoy bailó, como lo hicieron otros dirigentes presentes, pero lo que más destacó en ese apartado de la fiesta fue el diferente comportamiento y la distinta facilidad para la integración entre la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. La número dos del PP, siempre acompañada de su marido, apenas se movió y se marchó temprano. Sáenz de Santamaría, que acudió sin su esposo, danzó con todos los grupos y hasta agarró el micrófono para cantar temas de Nino Bravo y Mocedades y fue una de las últimas en retirarse.

Javier Maroto reservó para el final de la ceremonia un homenaje a su tierra vasca y un grupo despidió a todos los presentes con un aurresku.

viernes, 18 de septiembre de 2015

#hemeroteca #matrimonio | Maroto: «El PP dice hoy aquí que el derecho al matrimonio es para todos»

Imagen: El Diario Vasco
Maroto: «El PP dice hoy aquí que el derecho al matrimonio es para todos».
El secretario sectorial de la formación conservadora, Javier Maroto, reconoce a "todos esos activistas de todos los partidos" que le han permitido casarse este viernes con su novio de siempre en una ceremonia a la que asistió Rajoy, Cospedal y la cúpula del PP en Vitoria.
Aitor Alonso / Iera Agote | El Diario Vasco, 2015-09-18
http://www.diariovasco.com/politica/201509/18/maroto-dice-aqui-derecho-20150918230119.html

"Hoy, la dirección de mi partido, el Gobierno, dice que el derecho al matrimonio es para todos". El vicesecretario general del PP y exalcalde de Vitoria, Javier Maroto, ha contraído este viernes matrimonio con su novio de siempre, Josema Rodríguez, en un enlace que los conservadores han aprovechado para sumarse a la corriente mayoritaria de aceptación del matrimonio homosexual en igualdad de condiciones que el heterosexual. "Las sociedades evolucionan, los partidos evolucionan y hoy mi partido y el Gobierno quiere sumarse a eso porque ya en España el derecho al matrimonio es para todos y hoy todos compartimos ese mensaje". Así lo ha tratado de expresar al menos el propio Maroto, una vez finalizado el enlace en un hotel-restaurante de Vitoria, su ciudad, a la que ha acudido la plana mayor del PP con el presidente Mariano Rajoy y la secretaria general Dolores de Cospedal a la cabeza.

Maroto ha pronunciado estas palabras mientras en el interior del restaurante le aguardaban los 270 invitados al evento. Todos ellos han podido presenciar el acto no oficial de boda, tras el enlace formal que ha tenido lugar esta mañana en el Ayuntamiento. Posteriormente, se ha servido un cóctel de bienvenida a los invitados y una cena compuesta por ensalada de gambas, solomillo al foie y tarta nupcial.

La boda de Maroto, anunciada en junio (antes de ser llamado a Madrid por Rajoy para entrar en la dirección nacional del partido), había causado en las últimas fechas quebraderos de cabeza en el PP, que abordó en términos de estrategia la conveniencia de que la cúpula acudiera a un enlace que era heredero de la ley de matrimonios gays aprobada por Zapatero, y que el PP recurrió al Tribunal Constitucional. Finalmente, los líderes conservadores dieron el sí. Rajoy, Cospedal, la líder vasca Arantza Quiroga, Floriano, Moragas, Javier Arenas... todos se han dejado ver sonrientes este viernes en Vitoria.

Maroto, que abandonó la celebración un momento al filo de las 21.30 horas para atender a la prensa, dijo que era evidentemente un momento muy especial para él "en lo personal", pero básicamente acudió a los micrófonos a lanzar un mensaje político, como se esperaba. El vicesecretario sectorial tuvo un recuerdo a "todos los activistas, algunos de los cuales ya no están aquí (en una alusión que recordó a Pedro Zerolo, el socialista recientemente fallecido) que hicieron posible esto, que lucharon por los derechos de los que ahora hemos gozado nosotros".

En referencia a su propio partido, Maroto dijo que era consciente de que "mis compañeros han dado un paso al frente para hacer un matrimonio para todos igual, con los mismos derechos y deberes".

La firma, por la mañana
En realidad, Javier Maroto había formalizado su unión con su novio por la mañana, a primera hora, en una simple ceremonia en su despacho de apenas diez metros cuadrados en el Ayuntamiento de Vitoria, del que es portavoz del primer partido de la oposición. Por la noche, el convite fue mucho más nutrido, con cerca de 270 invitados. Poco antes de las 20.30, hora programada para el enlace, ha llegado la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal. Después lo hicieron el propio Rajoy y Arantza Quiroga, entre otros muchos compañeros de formación. Los ya maridos, Javier Maroto y Josema Rodríguez, se dejaron ver felices en el acceso al restaurante. El exalcalde vestía un chaqué de corte moderno, azul marino con chaleco gris de seis botones y una llamativa corbata en tonos azules sobre camisa blanca. Maroto ha declarado estar "nervioso". Pero enseguida ha matizado. "Son mis amigos, mis familiares y vamos a pasarlo bien", ha manifestado.

lunes, 14 de septiembre de 2015

#hemeroteca #matrimonio | Javier Maroto: "No hay ninguna polémica con mi boda, me siento apoyado por el PP"

Imagen: El Confidencial
Javier Maroto: "No hay ninguna polémica con mi boda, me siento apoyado por el PP".
El vicesecretario del Partido Popular habla en exclusiva con 'Vanitatis' para abordar los debates en torno a su enlace con su novio Josema. "Rajoy será duda hasta el último momento", asegura.
Eva Bárcena / Ana Sánchez Juárez | Vanitatis, El Confidencial, 2015-09-14
http://www.vanitatis.elconfidencial.com/noticias/2015-09-14/javier-maroto-no-hay-ninguna-polemica-con-mi-boda-me-siento-apoyado-por-el-pp_1011056/

La polémica está servida. El próximo viernes 18, en Vitoria, el vicesecretario sectorial del Partido Popular y exalcalde de la capital vasca, Javier Maroto, contrae matrimonio con José Manuel Rodríguez Carballo, Josema para los amigos. Su novio desde hace 19 años.

A pesar de que los protagonistas desearían menos atención mediática ante el evento, que un alto cargo del Partido Popular, grupo que presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional contra la Ley 13/2005 que permite el matrimonio homosexual, se case en su ciudad con su novio de toda la vida y por todo lo alto ha levantado más de un comentario malicioso. Sin embargo, tal y como ha declarado Maroto en exclusiva para Vanitatis, él cree que su boda está dentro de la normalidad. “No es percibida dentro del Partido Popular de manera especial por ser un enlace entre dos hombres -asegura-. Es una polémica artificial creada por los medios de comunicación”. De hecho, el vicesecretario explica que el partido sabía desde septiembre que iba a casarse (“antes de mi nombramiento”, puntualiza) y que el tema ya había sido abordado por la cúpula. "Me siento apoyado por el partido y por el Gobierno", sentencia.

Sin embargo, sigue en el aire la asistencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a la celebración. “No ha confirmado su asistencia porque tiene otras prioridades de Estado. Será duda hasta el último momento”, aclara Maroto, aunque en algunos medios se ha asegurado que en Génova hay ya un debate abierto entre los que no ven adecuado que Rajoy acuda a Vitoria el próximo viernes y los que sí. “Yo me paso en Génova todo el día y no he oído nada”, declaraba Pablo Casado, vicesecretario de comunicación, el viernes pasado en el programa Espejo público. “Yo iré a la boda, Maroto es un tío estupendo y su novio también”, confirmó Casado, quien intentó terminar con las quinielas de quién irá y quién no. “Él no querría que su boda fuera portada de un medio nacional, normalmente ha sido portada por lo bien que lo ha hecho como alcalde”, sentenció.

En busca de la normalidad
“No entiendo que una pareja homosexual tenga que casarse con cinco invitados y casi de tapadillo. Nuestra boda será en nuestra ciudad, en nuestro ayuntamiento, con nuestras familias y amigos. Como cualquier pareja. Sé que muchos jóvenes vascos ven en nosotros que se puede vivir la homosexualidad de manera natural”. Javier Maroto nunca ha utilizado su orientación sexual como arma política, pero tampoco teme hablar de ella cuando es para dar ejemplo.

En una entrevista exclusiva ofrecida a Vanitatis tras ser incluido en la lista de los gais más influyentes de España, recordó su encuentro con un chico de 18 años que acudió a verle con sus padres, que buscaban un referente gay que le diera confianza. “Le expliqué que hay que vivir con normalidad y exigir y pedir respeto”, explicó. Maroto nunca ha tenido problemas en dar su opinión sobre temas tan controvertidos como el matrimonio homosexual. “Cuando se aprobó la Ley del Divorcio hubo el mismo debate, es cuestión de tiempo que se acabe. Los homosexuales han existido toda la vida -insiste-. Es muy injusto que, después de compartir toda una vida con alguien, los gais viudos no tuvieran ningún tipo de derechos”.

Una pareja anónima
“Presidente, le presento a Josema, mi pareja”. Siete simples palabras con las que el que era nuevo alcalde de Vitoria, Javier Maroto, presentaba su novio a Mariano Rajoy en el año 2011. Claro que cuando desde los 27 años estás obligado a llevar escolta policial por el terrorismo, tampoco tiene por qué asustarte presentarle al hombre que cargó sobre sus hombros el recurso en el Constitucional para evitar tu boda. Y ese era el caso de Maroto.

A pesar de su escalada en el Partido Popular, a base de buen hacer y buena mano, el vicesecretario sigue viviendo en Vitoria con su futuro marido, al que conoció en una reunión de exalumnos de la Universidad de Deusto. Josema Rodríguez tiene dos licenciaturas y es gerente de un grupo de sociedades y fundaciones públicas en Durango, pueblo en el que nació y que logró salvar de la bancarrota. Un currículum a la par del de su pareja, único político vasco que habla a la perfección cuatro idiomas: euskera, inglés, alemán y castellano.

Con el anuncio de su enlace, Maroto vio cómo su relación saltaba a los titulares. La asistencia o no del presidente del Gobierno la ha convertido en la boda del año, la única que podría encontrarse tanto en la sección de nacional como en la de corazón de cualquier periódico. Pero, mientras otros debaten lo que es idóneo y lo que no en la lista de invitados, los contrayentes prefieren quedarse al margen de la polémica para disfrutar los últimos preparativos de un enlace que ha tardado casi 20 años en llegar.

Y TAMBIÉN…
Javier Maroto: "Ser gay no me ha supuesto ningún problema ni ventaja en el PP".

Acaba de llegar al Gobierno, pero lo ha hecho con fuerza, como salió del ayuntamiento de Vitoria. Es gay y del PP. No le cuesta reconocerlo. Y además se casará en septiembre a bombo y platillo.
Ana Sánchez Juárez | Vanitatis, El Confidencial, 2015-06-25
http://www.vanitatis.elconfidencial.com/noticias/2015-06-25/javier-maroto-no-he-tenido-ningun-problema-ni-ventaja-en-el-pp-por-ser-gay_901444/

sábado, 6 de junio de 2015

#hemeroteca #matrimonio | Javier Maroto, el alcalde de Vitoria se casa: 'No me gustan ni los guetos gays ni los del Partido Popular'

Imagen: El Mundo / Javier Maroto y José Manuel Rodríguez Carballo
Javier Maroto, el alcalde de Vitoria se casa: 'No me gustan ni los guetos gays ni los del Partido Popular'.
Javier Maroto y su pareja se casarán en unos meses en el Ayuntamiento de la ciudad. Josema es un economista que trabaja como gerente de unas sociedades de Durango. Se conocieron en una reunión de ex alumnos de la Universidad de Deusto hace 19 años. Mariano Rajoy bendijo su relación hace cuatro años cuando Maroto fue investido alcalde.
Josean Izarra | El Mundo, 2015-06-06
http://www.elmundo.es/loc/2015/06/06/5571bb7146163fad3f8b4580.html

"Presidente, le presento a Josema, mi pareja", le dijo Javier Maroto Aranzábal (43) a Mariano Rajoy hace ahora cuatro años, el 11 de junio de 2011. Una investidura como alcalde de un joven político vasco, bregado en el cuerpo a cuerpo de la política local desde 1999 y endurecido por la presión del terrorismo etarra y su mundo que le obligó a estar permanentemente custodiado por escoltas desde los 27 años.

Rajoy estrechó la mano de José Manuel Rodríguez Carballo, Josema, y Maroto, en uno de los días más importantes de su vida, amplió su sonrisa. Cuatro años después, tras casi 20 años desde que Javier y Josema se conocieran, el mejor alcalde del PP, según los resultados de las últimas elecciones, se casa y con su boda reivindica, con la misma naturalidad que en la presentación ante Rajoy, su homosexualidad.

Su reelección -aún en el aire por culpa de EH Bildu-, la boda y las molestias de una intervención de peritonitis, que ya le ha obligado a pasar dos veces por el quirófano, no le dan tregua estos días a Maroto. Junto a él, Josema Rodríguez, un economista brillante con dos licenciaturas en Deusto, aplicadísimo estudiante de euskera (en el que roza la perfección) y gerente de un grupo de sociedades y fundaciones públicas en Durango, el pueblo en el que nació en 1965. Juntos mantienen sus rutinas como la de pasear a media tarde entre el centro de la ciudad y la basílica de Armentia, un recorrido de apenas tres kilómetros en el que la pareja recibe felicitaciones y en el que se niegan con amabilidad y firmeza a atender a LOC.

"Nunca he hablado de mi vida privada, nunca la he ocultado y nunca la voy a utilizar", responde el alcalde en funciones exquisito en las formas mientras Josema, a su lado, escucha. Pero lo cierto es que la pareja provoca que los grupos de 'runners' que trotan por el paseo del Prado y los caminantes que suben y bajan entre Vitoria y el pico de Armentia se giren a su paso y cuchicheen. "¡Qué vivan los novios!", les grita Eneko González, concursante en un reality de la televisión vasca, en un tono cargado de guasa.

"Lo que más me molesta es la renuncia al anonimato y a mi vida personal", reconocía Maroto durante la intensa campaña electoral cuando, en charlas informales con periodistas, se planteaba la posibilidad de hacer bandera de su homosexualidad para contrarrestar las acusaciones de intolerante y xenófobo que ahora se reavivan para forzar su expulsión de la Alcaldía con un pacto político a tres entre EH Bildu, PNV y PSE-EE.

Maroto entonces dijo no. Y su historia de amor con Josema volvió a mantenerse en la privacidad de sus más íntimos. Hasta que el alcalde, con las emociones a flor de piel, confesó sus sentimientos en las primeras palabras de la noche electoral. Josema, uno más en la sala del hotel Ciudad de Vitoria en el que el PP vasco celebraba la única alegría de una jornada electoral nefasta, ya intuyó que su relación traspasaría los límites de Vitoria.

Deusto, el origen
Un noviazgo que se inició en Bilbao, en una de los encuentros que propiciados por la Universidad de Deusto, donde reúne a sus ex alumnos, y que propició un flechazo inmediato. El joven Maroto dejó de lado los convencionalismos de una ciudad de provincias y se aferró con fuerza al carpe diem, su lema. Hijo de una familia de clase media y emparentado con una saga de empresarios, Maroto era pieza codiciada entre las jóvenes de los elitistas colegios del Niño Jesús, Nazareth y Ursulinas y en la ciudad se recuerdan sus efímeros noviazgos, pero el ahora alcalde mostró sin ambages sus sentimientos cuando conoció a Josema y su familia se volcó con él. Sus amigos, un grupo heterogéneo, pero en el que juegan un papel estelar el ministro Alfonso Alonso y el parlamentario Iñaki Oyarzábal, sueltan las confidencias con cuentagotas y, en vísperas de recibir la invitación para la boda del año, que se celebrará en otoño, reclaman absoluto anonimato. "Sus padres y sus hermanos Ramón y Nuria le dijeron: 'Si tú eres feliz, nosotros también' y Javier acertó al ser franco porque su familia le adora", señala uno de sus íntimos.

Maroto y Josema alimentan esa excelente relación y se desplazan asiduamente desde su piso en el Ensanche vitoriano al chalé en un pueblecito de las afueras en el que viven los padres del alcalde. Su vida como pareja discurre en el centro de la ciudad sin hacer ostentosa su relación. Su afición en común: Eurovisión, que vieron el pasado 23 de mayo junto a unos amigos. El favorito de Maroto fue Suecia... y ganó. Su convivencia la iniciaron en Durango, la localidad en la que nació la pareja del alcalde de Vitoria y en la que aún trabaja como gerente de las sociedad públicas y fundaciones -Organismos Autónomos, según la denominación oficial- de este municipio vizcaíno en el que nació el ya fallecido Iñaki Azkuna y en el que residía hasta su designación como lehendakari Iñigo Urkullu. Con ambos mantenía una excelente relación Josema Rodríguez y fue él quien le presentó a Azkuna, uno de los ejemplos de Maroto de alcalde, comprometido con su ciudad.

Rodríguez inició su andadura profesional en el Banco Nacional de París, trabajó luego durante tres años en una empresa de máquina-herramienta de la zona y consiguió, ya como interventor general del Ayuntamiento de Durango (plaza que logró en concurso-oposición)reequilibrar las cuentas de un municipio que llegó a rozar la bancarrota. Muchos de los aciertos en la gestión municipal que Maroto, el único político vasco que habla perfectamente cuatro idiomas (euskera, ingles, alemán y castellano), ha puesto en marcha en Vitoria nacen de los consejos que le traslada su pareja. Durante casi tres años, Maroto se desplazaba todos los días entre Durango y Vitoria (donde formaba parte del equipo de gobierno de Alfonso Alonso) y en ese ir y venir a punto estuvo de perder la vida cuando un conductor semidormido tras una noche de fiesta chocó frontalmente contra él en Mañaria, en el arranque del puerto de Urkiola.

"Josema siempre dice que, pase lo que pase, caigo de pie", ha reconocido Maroto en plena reflexión ante su posible (y merecida) reelección al frente de Vitoria. Un triunfo electoral que ratificó su perfil político más allá de las siglas de su partido. Frente a una caída en votos del 40% en el resto de Euskadi, Maroto multiplicó sus apoyos con la eficacia y la valentía política como bandera.

"Nada más llegar al Ayuntamiento comencé a reunirme con gente y tras 12 horas de encuentros salía a la calle pero escuchaba cosas muy distintas. '¿Por qué recibimos a los mismos?', le pregunté a mi secretaria. Y ella me confesó que se filtraban las peticiones de citas. Aquello se acabó en ese momento y ahora todos los jueves recibo a vecinos que me cuentan sus problemas particulares, sus cosas... y de ahí nacen muchas propuestas y la posibilidad de saber qué piensan y qué necesitan mis vecinos», defiende este animal político al que teme el PNV porque ha sido el único en abortar su objetivo de imponerse en las instituciones vascas más importantes.

Y es que el método Maroto se ha convertido en la única fórmula con la que el PP vasco parece contar para contrarrestar su pérdida de respaldo electoral agravada por los resultados del pasado 24-M. Maroto, que sí accede a hablar de política, se sonroja cuando se le señala como el mejor activo político del PP en Euskadi y se le recuerda que sólo él y Xavier García Albiol (en Badalona) han logrado en 2015 más votos que hace cuatro años. "Escuchar a la gente y estar en la calle no es el método Maroto, es una obligación", defiende en el exterior del Parlamento Vasco, donde ha liderado la eliminación del fraude en el cobro de las ayudas sociales que prestan las administraciones vascas.

Boda sin guetos
"Cuando creo en algo, voy hasta el final", sentencia justo cuando su secretaria en el Ayuntamiento se desplaza hasta la Cámara vasca para la firma de unos documentos urgentes. El alcalde hace un quiebro sobre su papel como político en la defensa de los derechos de los homosexuales. Crítico hacia dentro con el recurso presentado por el PP contra la ley impulsada por Zapatero sobre el derecho al matrimonio, Maroto aboga por el "ejemplo" frente a la "pancarta".

"Sé que muchos jóvenes en Vitoria y en el País Vasco ven en nosotros que se puede vivir la homosexualidad de manera natural. No entiendo que una pareja tenga que casarse con cinco invitados y de tapadillo. Nuestra boda será en mi ciudad, en nuestro Ayuntamiento, con nuestras familias y amigos. Como cualquier pareja. No me gustan ni los guetos gays, ni los del PP. Soy anti-gueto, pero no voy a hablar más", zanja Maroto cuando suenan las alarmas para que los parlamentarios vascos voten una resolución sobre la xenofobia tramitada para contrarrestar el tirón del alcalde de moda.