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domingo, 14 de febrero de 2021

#hemeroteca #transfobia #terf | Las redes sentencian a Massiel por "tránsfoba" tras unas polémicas declaraciones en el 'Deluxe'


Las redes sentencian a Massiel por "tránsfoba" tras unas polémicas declaraciones en el 'Deluxe'.

20 Minutos, 2021-02-14

https://www.20minutos.es/noticia/4583029/0/las-redes-sentencian-a-massiel-por-transfoba-tras-unas-polemicas-declaraciones-en-el-deluxe/ 

Este sábado, Massiel fue la primera entrevistada del ‘Deluxe’. La cantante es una de las invitadas más recurrentes del programa, y siempre que acude deja todo tipo de titulares sobre política o prensa rosa. Si ya en su última aparición, en noviembre, dejó clara su animadversión por Podemos y Albert Rivera, en esta ocasión fueron otros temas los que protagonizaron la conversación.

Y es que, le preguntaron a la artista por su opinión respecto a la última polémica causada por la monarquía: la noticia de que la princesa Leonor estudiará en un prestigioso centro educativo de Londres. La mujer comentó que no le parecía algo necesariamente malo, pues se pagaría con la asignación económica a la monarquía "y esta no se ha subido el sueldo, en cambio los políticos sí", dijo.

Sin saberse muy bien cómo, terminó haciendo unos comentarios bastante polémicos sobre el colectivo LGTBI: "Si una persona decide hormonarse o cambiarse de género, está bien, pero piano, que eso no se elige. No es normal que luego, en una cárcel de mujeres, haya una con pene". De sus palabras se sobreentendió que pensaba que una persona trans que no se hubiera operado los genitales no tendría derecho a ir a la cárcel propia de su género.

Sin embargo, cuando un estupefacto Jorge Javier Vázquez le preguntó si opinaba, como él, que alguien que se siente mujer debe ir a la cárcel de mujeres y viceversa, la cantante asintió, entrando en conflicto con su afirmación anterior. El presentador quiso cambiar rápido de tema, sabiendo la que se podría armar en redes y que les llamarían tránsfobos, una preocupación que la cantante aseguró no compartir.

¡Y el catalán no se equivocaba! Rápidamente, algunos usuarios se lanzaron a afear las declaraciones de Massiel. Entre todos, los hubo bastante conocidos, como Brays Efe, Itziar Castro, Carla Antonelli, Miguel Frigenti o Topacio Fresh, quien aseguró que regañaría a la cantante. Y es que, se trató de un mensaje bastante cuestionable al darse en un contexto marcado por el debate de la llamada Ley trans.

domingo, 12 de agosto de 2018

#hemeroteca #memoria #franquismo | Massiel, la antifascista que cantó a la libertad y fue censurada en Televisión Española

Imagen: El Diario / Massiel en 1968
Massiel, la antifascista que cantó a la libertad y fue censurada en Televisión Española.
Sus ideales le valieron un enfrentamiento con la dictadura por no querer ir al Pardo y sacarse una foto con Franco, así como la censura en la cadena pública. Declaró públicamente ser antifascista y estar a favor del divorcio, lo que le costó un asalto a su casa por parte de dos militantes ultraderechistas.
Carmen López | El Diario, 2018-08-12
https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/Massiel-antifascista-nego-fotografiarse-Franco_0_802119915.html

Hace semanas, RTVE público en su página web un documento que hasta ahora había permanecido en un rincón oscuro de sus archivos. Se trata del capítulo piloto del programa presentado por José María Íñigo ‘La gente quiere saber’, en el que un grupo de personas del público preguntaba al personaje invitado sobre su vida, su carrera o lo que fuese.

En ese episodio de prueba, la protagonista fue Massiel y sus respuestas no pasaron la censura franquista ni de lejos. Declarar públicamente ser antifascista y estar a favor del divorcio no estaba muy en la línea del régimen.

Aunque esa grabación de 1972 no llegó a emitirse, las ideas políticas de la artista no eran ningún secreto. Antes de ganar Eurovisión hace precisamente 50 años, ya se había hecho muy famosa con canciones como ‘Rosas en el mar’ o ‘Aleluya’, firmadas por Luis Eduardo Aute. Versos como "Voy pidiendo libertad y no quieren oír/ Es una necesidad para poder vivir/ La libertad, la libertad/ Derecho de la humanidad/ Es más fácil encontrar rosas en el mar", la metieron inmediatamente en el saco de la canción protesta.

Puede que si Joan Manuel Serrat no se hubiese empeñado en cantar la versión en catalán de ‘La La La’ para representar a España en el festival de Eurovisión, la carrera de la cantante hubiese sido diferente (y viceversa). Pero evidentemente a la dictadura ni se le ocurrió la posibilidad de que otra lengua que no fuese el castellano representase al país, así que tuvieron que llamar a una sustituta. Massiel estaba en aquel momento en México dando conciertos, así que se tuvo que coger el primer avión que encontró y plantarse en el Royal Albert Hall de Londres.

Según cuenta en un reportaje de Jesús Ordovás en la 2 de TVE, todo fue una estratagema del mánager del Dúo Dinámico Lasso de la Vega. Sus representados son los autores de la canción, así que pensó que si se quitaba a Serrat de en medio actuarían ellos, pero en Televisión Española dijeron que querían a una chica y su estrategia se fue al garete.

"Yo no sabía ni cómo era la canción, pero pensé que si era buena para Serrat, sería buena para mí, porque por aquel entonces cantábamos cosas comprometidas. Yo cantaba de negro, sólo tenía un traje y al ganar un poco de dinero en México me lo copié en morado y rojo, que son mis colores. Iba con bota larga, vestido largo, muy existencialista, melena y un colgante de plata. Al llegar y escuchar la canción, me dije 'Hay que hacer un estilismo. Ponte moderna, que esto va de pop'. Me fui a París y me encargué un traje en Courrèges que pagué con todo el dinero que había ganado en México. Menos mal que gané el festival y me lo pagaron".

Tan pegadizo es el estribillo de la canción, que Massiel no se ha podido desprender de él. Manolo de la Calva, uno de los dos compositores, la avisó de que iba a llevar la canción con ella toda la vida. Y, de hecho, en cada entrevista que le hacen declara que está harta de hablar de lo mismo una y otra vez. Ya se lo había soltado a Miguel de los Santos en el programa ‘Retrato en vivo’ en 1979 y apenas habían pasado diez años. El tiempo no la ayudó en ese aspecto.

"Pintaban una cruz con patas, señorita"
Aunque ganar el festival la catapultó a la fama, ni su carácter ni sus ideales cambiaron. De hecho, le valieron un enfrentamiento con la dictadura por no querer ir al Pardo a recoger el Lazo de Dama de Isabel la Católica y sacarse la foto con Franco. Se lo mandaron por correo meses después y estuvo vetada en Televisión Española durante un año, según ha contado.

En 1970 se subió a los escenarios teatrales junto a Fernando Fernán Gómez para interpretar ‘A los hombres futuros, yo, Bertolt Bretch’, dirigida por Antonio Díaz Merat y estuvo de gira por todo el país (el disco con las canciones se publicó dos años después). Ese trabajo le otorgó el "carnet de roja", al menos por parte del P.E.N.S (Partido Español Nacional-Socialista).

‘Agente Provocador’, de la editorial La Felguera, ha rescatado un reportaje de la revista Triunfo en el que se cuenta el asalto a la casa de Massiel por parte de dos integrantes de la organización ultraderechista. Un ataque que más bien fue una astracanada y que, sobre todo, sufrió la pobre criada que se llamaba Adelina, tenía 18 años y era de León.

Los asaltantes la amordazaron y la ataron a una silla para poder hacer pintadas por toda la casa. Entre otras cosas, dibujaron cruces gamadas (incluso en el famoso abrigo de chinchilla de la cantante) y escribieron "Roja", "PENS" o "Beethoven, sí!".

Cuando la artista llegó a casa, acompañada por la portera y un técnico de televisión, se encontró con ese panorama y los dos delincuentes, que no debían de tener ni 20 años y que, según declaró a la publicación: "estaban más nerviosos que nosotros". Le pidieron que no llamase a la policía hasta pasados 20 minutos y dijeron "no estamos de acuerdo con lo que hemos escrito, pero nos han obligado y pueden obligarte a ti también".

Al final Massiel les metió prisa y se fueron, dejando a la pobre Adelina "obligada a estar atendida en un hospital psiquiátrico, víctima de un shock psíquico con traumas delirantes". Repetía la frase: "Pintaban una cruz con patas, señorita, una cruz con patas".

Genio y figura
De Massiel se ha dicho de todo: que era una niña del régimen, que era más roja que la sangre, que se bebía hasta el agua de los floreros (esto se ha cansado de desmentirlo), que es una malhablada, que es divertida y un torbellino. Como poco. De todo esto lo que está claro es que tiene temperamento, lo que le ha servido para sobrevivir a muchas cosas, entre ellas al machismo imperante en su profesión. Así lo contó en ‘Retrato en vivo’:

"Soy muy luchadora, muy trabajadora, bastante profesional y entonces chocas con la gente que se cree que por tu condición femenina pueden abusar. Y se creen que esto no se puede hacer en serio, que es la niña que quiere cantar, que es un ‘hobby’… entonces es cuando vas y pones encima de la mesa todas las cartas y dices 'no señor, esto es una profesión, este es mi ‘modus vivendi’, esto hay que tomárselo en serio' y no te dejas avasallar. Ahí es cuando dicen que vas a protestar. Y no, simplemente exiges en la misma medida en la que te entregas en tu profesión. Yo procuro no pasar por nada por lo que no tenga que pasar".

Massiel grabó 14 álbumes, actuó en cuatro películas y en numerosas obras de teatro. Se casó tres veces, tiene un hijo y un perro llamado Lenin. Detrás de su nombre artístico vive María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa, una mujer que tiene una carrera que va mucho más allá de aquel ‘La La La’ que la hizo famosa y a la vez la eclipsó. Ella misma lo dice cada vez que le preguntan: "50 años hablando de lo mismo, qué aburrimiento".

viernes, 6 de abril de 2018

#hemeroteca #memoria #eurovision | La operación ‘La, la la’

Imagen: El País / Massiel en Eurovisión del año 1968
La operación ‘La, la la’.
Hace 50 años España conquistó Eurovisión tras unas peripecias rocambolescas que dejaron damnificados a los protagonistas: Joan Manuel Serrat y Massiel.
Diego A. Manrique | El País, 2018-04-06
https://elpais.com/cultura/2018/04/05/actualidad/1522948630_279160.html

Precaución: entramos en la memoria sentimental de los españoles que vivieron los sesenta. Hace hoy exactamente 50 años, una enérgica Massiel, con un vistoso vestido de Courrèges (que, por limitaciones técnicas, TVE solo pudo mostrar en blanco y negro), irrumpió en el escenario del Royal Albert Hall londinense y se llevó el primer premio del Festival de Eurovisión, ganando por un voto al favorito Cliff Richards, que concursaba con una pachangada, ‘Congratulations’.

Un terremoto en la España de 1968, donde muchos medios celebraron aquel triunfo minifaldero como un logro del régimen. En todo caso, fue un éxito de la única televisión entonces existente, TVE. España no era una potencia musical pop pero, dos años antes, había sido el punto de partida del ‘Black is black’, de Los Bravos, luego número uno en medio mundo; se trataba de un producto paneuropeo (cantante alemán, músicos y compositores británicos) dirigido por el francés Alain Milhaud, residente en Madrid, pero se comercializó como creación de un grupo español.

En 1968, TVE disfrutaba de tal omnipotencia que exigió a las discográficas nacionales que presentaran sus próximos grandes lanzamientos para elegir la canción que iría a Eurovisión. En esa preselección coincidieron el Dúo Dinámico, con ‘La, la, la’, y Joan Manuel Serrat, que debutaba como cantante en castellano con ‘El titiritero’. Trabajaban para sellos diferentes pero compartían representante: José María Lasso de la Vega. Y saltó la chispa: concursar con ‘La, la, la’ pero interpretada por Serrat. A su favor, el ‘sex appeal’, la juventud (26 años) y el caché de encarnar aquella expresión juvenil conocida como “canción protesta”, que no se sabía muy bien qué cosa era en un país sometido a la censura.

Dicho y hecho. No hubo límite de gastos: se encargaron unos arreglos nítidamente festivaleros, firmados por el alemán Bert Kaempfert. Serrat grabó versiones en castellano, catalán, inglés, italiano, francés y portugués. Para ‘el noi del Poble Sec’ se abría la perspectiva de una carrera internacional. Estaba deslumbrado, lógicamente.

Para entender lo que ocurrió a continuación conviene recurrir a los textos del locutor Ángel Casas, que entonces ejercía de periodista musical y cubrió aquel choque de sensibilidades. Serrat fue sometido a una fortísima presión por la llamada ‘gauche divine’, nebuloso clan barcelonés del que formaba parte. Los argumentos: era una traición al catalanismo cultural que él representaba, una concesión a la TV franquista y, desde luego, le colocaba en el territorio de la canción comercial.

Serrat propuso a Juan José Rosón, entonces director efectivo de TVE, cantar ‘La, la, la’ en catalán. Buscando un compromiso, Joan Manuel hasta sugirió aderezarlo con una estrofa en catalán. De ninguna manera, respondió Rosón, que le avisó: “te convertirás en un artista provinciano, cuando tienes todo el mundo a tu alcance”. Mientras, la maquinaria de TVE seguía en marcha: se grabó un clip apresurado del ‘La, la, la’ original en los exteriores de Prado del Rey, en medio de un agitado calendario de visitas promocionales a otras televisiones europeas.

Escoltado por el locutor Federico Gallo y el presentador Artur Kaps, Serrat salía de un plató en París cuando se enteró de la decisión de TVE: iba a ser reemplazado por Massiel, que grababa para su misma compañía, Zafiro; también estaba identificada con una cierta ‘protesta’ (y más acostumbrada que él a los festivales competitivos). Gallo le presentó un documento infame que debía firmar, pidiendo perdón y eximiendo de toda responsabilidad a TVE. Serrat se negó; Gallo volvió a Madrid mientras el cantante, en un ‘drugstore’ de Campos Elíseos, era consolado por Kaps, hombre sabio que le profetizó que superaría cualquier veto. Efectivamente, entonces funcionaban las listas negras en TVE, y Serrat desapareció de la pequeña pantalla, que no se hizo eco de su posterior “carta abierta a la opinión pública española”.

Lo demás es asunto bien conocido: hasta ha quedado reflejado en la serie ‘Cuéntame’. Massiel volvió entre el delirio nacional y descubrió que había mordido un caramelo envenenado. A diferencia de colegas como Raphael, se negó a que Franco le impusiera el Lazo de Isabel la Católica, concedido ‘ipso facto’ tras triunfar en Londres. Se podría afirmar que ha sido víctima de la ‘maldición de Eurovisión’: una anécdota que ha eclipsado el resto de su quehacer profesional.

Y luego, la acción corrosiva de la rumorología. Desde el disparate de inventar maletines llenos de dinero, procedentes de Banca Catalana, para influir en la decisión de Serrat, a minimizar la victoria de Massiel como fruto de maniobras franquistas. Siempre se habló de que funcionarios de TVE viajaron por Europa antes del festival, consiguiendo votos a cambio de comprar series de países del Este y favores diversos. ¿La verdad? Si esos planes existieron, detrás solo pudo haber un espejismo o genuina picaresca berlanguiana: votaban 17 jurados, tan dispersos como heterogéneos.