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sábado, 7 de mayo de 2022

#hemeroteca #machismo | Los talibán reintroducen el velo obligatorio en Afganistán

El Mundo / Mujer con burka en Afganistán //

Los talibán reintroducen el velo obligatorio en Afganistán.

Se trata de la restricción más severa contra la libertad femenina desde que los islamistas se hicieron con el poder en agosto.
Lluís Miquel Hurtado | El Mundo, 2022-05-07
https://www.elmundo.es/internacional/2022/05/07/6276309dfdddff066a8b459c.html 

Su verdadera cara emerge poco a poco. Si durante meses han tratado de limitar el acceso de las niñas a las escuelas, el último timonazo de los talibán contra las mujeres ha sido el anuncio, este sábado, de un decreto para obligarlas a vestir con recato y regular su vestimenta. El Líder Supremo talibán, Hibatullah Akhundzada, ha dado la noticia de la norma, que contempla la obligatoriedad de cubrirse el rostro en público y prevé 'advertencias' y penas por incumplimiento.

El decreto viene con la aprobación del Ministerio para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, un organismo reintroducido por las autoridades del Emirato Islámico de Afganistán tras su regreso al poder el pasado verano, aprovechando la desbandada de tropas internacionales. En su introducción se alaba la importancia del hiyab -recato- en la ley islámica o charía, se asegura que la gran mayoría de afganas lo aprueban y se critica las prendas que no cubren lo suficiente.

En consecuencia, a continuación, la normativa especifica algunas de las características que deberá tener el velo aceptado por los nuevos señores de Afganistán: a grandes rasgos deberá ser una prenda de color negro, no deberá permitir que se adivine la figura del cuerpo femenino y, también importante, deberá cubrir el rostro de la mujer. Tal descripción coincide con las características del burka, la prenda que se convirtió en símbolo de la represión de los Talibán contra las mujeres en la década de los 90.

"Deberían llevar un chador [cuyo sinónimo es 'tienda de campaña', por la forma que produce al vestirse] porque es lo tradicional y respetuoso", aseguró el dirigente talibán. "Aquellas mujeres que no son demasiado ancianas ni demasiado jóvenes deben cubrir su rostro, excepto sus ojos, por orden de la charía, a fin de evitar provocar al reunirse con hombres que no son ‘mahram’ [guardián]", señala uno de los artículos.

Cada sociedad piadosa ha desarrollado su propia forma de interpretar el hiyab. En países de mayoría musulmana como Turquía, de naturaleza laica, no es obligatorio cubrirse el pelo más que en algunas mezquitas, aunque se espera que así sea. Por el contrario, en el vecino Irán sí se obliga, aunque la imposición se limita a cubrirse el pelo -y a no llevar pantalones cortos, en el caso de los hombres-. Agentes de Policía actúan contra quienes contradigan la norma y pueden multar el 'velo insuficiente'.

En Afganistán, bajo el anterior Gobierno republicano, no existía la obligación de llevar el velo, aunque era habitual llevarlo, con diferencias de prenda según el nicho sociocultural. Era predominante en zonas rurales y urbanas, y venía marcado tanto por la presencia de vistosos y coloridos ropajes tradicionales como por la importación de estilos similares a los de las iraníes. Todo esto se ha acabado con la vuelta al color negro, el color preferente de la ortodoxia islámica.

Asimismo, el nuevo decreto prevé una concatenación de respuestas judiciales en caso de desobedecimiento de su norma: si una mujer incumple la norma por primera vez, el 'mahram' recibirá una visita domiciliaria de las fuerzas de seguridad para advertirle de la situación. Si vuelve a ocurrir, elmahram será convocado en el Ministerio para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio. Una nueva reiteración comportará el encarcelamiento, siempre del ‘mahram’.

Con estas penas contra el varón, se certifica también la imposición de la figura del guardián, sin el cual la afgana, por decreto previo, ya no puede viajar entre ciudades o, en muchos casos, salir a la calle. De hecho el nuevo decreto recuerda que si la mujer no tiene trabajo importante fuera de casa "es mejor que se quede en el hogar". Un giro de 180 grados respecto a la vida en Afganistán hace un año, cuando, a pesar de las múltiples dificultades, las féminas podían trabajar y moverse con libertad.

Hoy, la prioridad para afganas y afganos es tener algo que echarse a la boca. La nueva fase de la guerra que sufre Afganistán, con atentados habituales del Estado Islámico, una pobreza desmesurada y un Gobierno sometido a sanciones por sus leyes rigoristas, está llevando a la desesperación de muchos. Las rutas migratorias están repletas de obstáculos. Muchas niñas están condenadas a un futuro oscuro, pues los Talibán siguen prohibiendo la apertura de escuelas de secundaria en numerosos distritos del país.

martes, 15 de marzo de 2022

#hemeroteca #igualdad | Calvo propone incluir en la Constitución una mención explícita a la igualdad de género

Google Imágenes / Carmen Calvo saluda a activistas trans en Salamanca //

Calvo propone incluir en la Constitución una mención explícita a la igualdad de género.

La presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso subraya que la actual redacción del artículo 14 ya «no es suficiente».
Europa Press | The Objective, 2022-02-15
https://theobjective.com/espana/2022-02-15/calvo-constitucion-igualdad-hombres-mujeres/ 

La presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados y exvicepresidenta primera del Gobierno de España, Carmen Calvo, ha abogado este lunes por una reforma del artículo 14 de la Constitución Española que incorpore explícitamente el principio rector de igualdad entre hombres y mujeres.

Durante su intervención en el I Foro Económico Español ‘Castilla-La Mancha: Logros y Desafíos’, celebrado en la sede de Eurocaja Rural en Toledo, Calvo ha subrayado que la actual redacción de ese artículo ya «no es suficiente». «Sería más armonioso que la Constitución dijera lo que dice la calle, que hombres y mujeres tenemos que ser iguales en derechos y libertades», ha subrayado.

En este sentido, se ha mostrado partidaria de que los grandes partidos políticos «estuvieran siempre atentos a lo que necesita reformas» y que no las «eludan tanto». «Hay constituciones en muchos países que se han reformado para incluir este principio, porque las sociedades han evolucionado en esa exigencia«, ha remarcado.

A su juicio, 43 años después, la democracia española «se merece que la volvamos a mimar y defender de manera aguerrida» y los partidos políticos «no pueden escurrir el bulto» en la cuestión de la igualdad de género reflejada en el texto constitucional porque «no es complicado». «¿Quién iba a decir que no a vivir en un principio radical de igualdad?», se ha preguntado.

Para Calvo, la democracia del siglo XXI «se la juega» en la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres en respuesta a las «expectativas y oportunidades de la mujer» como ciudadanas protagonistas, que es donde reside el «núcleo» de la democracia.

Así, la diputada socialista ha rechazado el discurso de formaciones políticas como Vox, que «niegan la premisa mayor, que es la violencia contra la mujer», e incluso ha apostado por «reforzar las medidas contra esto».

Mujeres afganas
Respecto a la situación de las mujeres afganas, ha recordado que la violencia contra las mujeres «es el rostro más feroz de la desigualdad en todas las sociedades del mundo». «Afganistán es el último país en el ranking mundial de nivel de democracia y la vara de medir de un sistema democrático tiene mucho que ver con el estatus de sus mujeres, de su educación e independencia económica».

«Hay que seguir haciendo un trabajo muy importante en Afganistán para proteger a las mujeres frente a los talibanes, aunque en política pasa igual que en la vida, y en ocasiones hay que hacer las cosas muy discretamente», ha dicho.

Por otra parte, la parlamentaria socialista ha defendido el derecho de las mujeres al aborto y a las técnicas anticonceptivas, reforzarlo desde la propia Constitución. «El mundo es machista porque existe la violencia pero también porque está conformado con la mirada y la perspectiva de los hombres», ha aseverado antes de subrayar que el cuerpo de la mujer es «distinto» al del hombre.

Así, al margen de los embarazos por violaciones, donde también hay que «poner el foco», ha criticado la percepción «patriarcal» de que la única función de la mujer fuera la de «traer hijos», cuando la mujer es una ciudadana más que tiene derecho a hacer compatible la maternidad con su estatus de ciudadana. «Tenemos el derecho a tener el control de nuestra propia biografía, eso para las mujeres es una cuestión vital que no puede estar pendiente de si es moral o no en función de cada partido político», ha remachado.

Por otra parte, Calvo ha reiterado su rechazo a la prostitución, que «no es una profesión sino una esclavitud» y a los vientres de alquiler, «una agresión a nuestro cuerpo». «Queremos que nuestros hijos sean nuestros; hay un registro de mentalidad que hay que cambiar, y lo tiene que cambiar el cupo de varones violentos y fascistas», ha concluido.

viernes, 4 de marzo de 2022

#hemeroteka #homosexualitatea #zinema | "Gizatasuna" deitzen diogun zerbait

Irutxuloko Hitza / 'Flee' pelikularen fotograma //

"Gizatasuna" deitzen diogun zerbait.

Txomin Lasa Manterola, zinema kritikaria | Irutxuloko Hitza, 2022-03-04

https://irutxulo.hitza.eus/2022/03/04/gizatasuna-deitzen-diogun-zerbait/ 

Badago animazioaren eta ilustrazioaren munduan idatzi gabeko arau bat, pertsonaien aurpegiak sinple-sinple, ia zehaztasun gabe, marraztea agintzen duena. Bai Hergek Belgikan marrazten zituen Tintinen komikietako azaletan, baita Japonian Ghibli taldearen filmetako fotograma orotan ere, bistakoa da protagonisten aurpegiak eta haien inguruneak marrazteko orduan metodo guztiz desberdinak erabili izan direla: bada, paisaiak xehetasunez bete izan diren artean, pertsonaien aurpegiak beti mantendu dira sinpletasun maila berean, oso gutxi zehaztuta. Aristotelesen poetikako ‘identifikazioa’-ren eredu klasikoari kasu eginez gero, ez da harritzekoa piktorikoki ere protagonista ahalik eta gutxien definitu izana; atzealdean Eiffel dorrea zein Fuji mendia izan arren, istorioaren irakurle/protagonista edonor izan dadin, alegia —arrazoia ote zuen, jada 70eko hamarkadan, Paul Ekman psikologoak oinarrizko sei emozioen aurpegierak unibertsalizatzen ausartu zenean?—.

Jonas Poher Rasmussek zuzendu duen ‘Flee’ filmeko eszenek ere munduko hamaika txokora eramango gaituzte: Afganistanetik Errusiara, Errusiatik Danimarkara, Danimarkatik Estatu Batuetara… Izan ere, errefuxiatu baten istorioa kontatuko zaigu, eta filmaren edukia dokumentala bada ere, animazioaren bidez eramango gaitu Rasmussenek laguna duen Amin errefuxiatuaren bidaia latzera. Jakina, benetako pertsonaiaren intimitatea errespetatzeko balio izan die animazioak, Amin anonimotasunean mantentzeko, eta bide batez, Danimarkan egun lortu duen egonkortasuna filma izaten ari den mundu birarekin gehiegi ez aztoratzeko (Oscar izendapenetan arrakastatsu irten da filma, Los Angeles dute, beraz, hurrengo geldialdia). Baina, horrez gain, dokumentala animatzeko proposamen original horrekin, formatu estetikoak lortzen duen soiltasun eta abstrakzioarekin, errefuxiatuen gatazka eremu unibertsalera erraz eta modu eraginkorrean itzultzea lortu du filmak. Ez al ditugu espresio berberak ikusten, ezaguterrazak (harridura, beldurra, tristura, atsekabea, eta abar), mundu osoko mila txokotatik alde egitera behartuta ikusten direnen aurpegietan? Bai Amin ihes egitera behartu zuten talibanen Afganistan hartan, baita, momentu honetan, Ukrainan bertan ere.

Animazioak ematen dion abstrakzioa batetik, ‘Memoir’ dokumentalak lortzen duen konkrezio aberatsa bestetik, kontraesanik sortu ez ezik, biak elkarren osagarri ezin hobe bihurtzen dira filmean. Aminen testigantzarekin, kontakizuna fikziozko gidoietan asmatzeko zailak izaten diren xehetasun erreal horietaz aberasten da: txikitako Van Dammen posterrak sortzen zion zirrara berezia, errusieraz bikoiztutako telenobela haiek, basoko iluntasunean dir-dir egiten zituzten koloretako zapatilak... Animaziozko aurpegi sinplearen atzean ezkutatzen den ahotsa bat da, Aminena, eta harrigarriak dira kontatzeko dituen xehetasun guztiak; beste edozeinena izan zitekeen ahots hori, ordea, baita gurea ere.

viernes, 20 de agosto de 2021

#hemeroteca #lgtbifobia #poblacionrefugiada | ATA Sylvia Rivera pide a la Junta que dé acogimiento a las mujeres, niñas y personas LGTBI afganas

Imagen: El Correo de Andalucía / Población afgana //

ATA Sylvia Rivera pide a la Junta que dé acogimiento a las mujeres, niñas y personas LGTBI afganas.

También piden al Gobierno Central apoyo y coordinación con las comunidades para afrontar esta emergencia humanitaria.
EFE | El Correo de Andalucía, 2021-08-20
https://elcorreoweb.es/andalucia/ata-sylvia-rivera-pide-a-la-junta-que-de-acogimiento-a-las-mujeres-ninas-y-personas-lgtbi-afganas-IC7444291 

Ante la llegada al poder de los talibanes en Afganistán y la aplicación por parte de estos de la Sharía, su interpretación de la ley islámica, aplicada de manera radical y fundamentalista en la que se castiga con la pena de muerte a las personas LGTBI por su condición, la Asociación Trans de Andalucía pide de manera urgente al gobierno de Juanma Moreno que habilite plazas de acogimiento para personas LGTBI y colectivos extremadamente vulnerables en la nueva situación que está viviendo Afganistán como son las mujeres y niñas, así como la puesta en marcha de un plan de protección y acompañamiento hacia estas personas.

Desde la asociación recuerdan también que según un estudio de la ILGA, Afganistán es uno de los 11 países donde aún se contempla la pena de muerte para las personas LGTBI.

“Todas estas personas están huyendo en una situación desesperada de su país de origen ante el riesgo y amenaza real que supone el régimen talibán para sus vidas, sin duda estamos viviendo una emergencia humanitaria ante la que los gobiernos e instituciones donde se respetan y son asumidos como un pilar de sus sociedades los derechos humanos, no pueden mirar hacia otro lado, la prestación de socorro supone una obligación ética ineludible, “ declara Mar Cambrollé, presidenta de ATA Sylvia Rivera.

“Andalucía se ha caracterizado históricamente por su solidaridad y acogimiento, más allá de territorios y fronteras, la sociedad andaluza es la de la cultura del universalismo de los derechos humanos, las instituciones y quienes representan al pueblo andaluz han de estar a la altura de este.” Concluye Cambrollé.

Así mismo desde la ATA Sylvia Rivera se pide también al Gobierno central el apoyo y coordinación con las comunidades, incrementando la dotación de recursos para tal fin y por otro lado, la creación de un corredor humanitario seguro para las personas que se están viendo obligadas a huir de sus hogares bajo este riesgo extremo para sus vidas, hasta Europa junto con las instituciones europeas. Es el momento de aplicar con carácter urgente los tratados internacionales en materia de derechos humanos.

jueves, 19 de agosto de 2021

#hemeroteca #lgtbifobia #poblacionrefugiada | Marea Arcoíris exige protección y refugio para las personas LGTBI afganas

Imagen: Público / Población afgana que sale del país //

Marea Arcoíris exige protección y refugio para las personas LGTBI afganas.

Marea Arcoíris ha señalado hoy cómo la victoria de los talibán ha situado a mujeres y niñas, y a las personas LGTB, en una posición de extrema vulnerabilidad donde sus vidas corren un riesgo real y ha pedido protección y refugio para ellas.
20 Minutos, 2021-08-19
https://www.20minutos.es/noticia/4796576/0/marea-arcoiris-exige-proteccion-y-refugio-para-las-personas-lgtbi-afganas/ 

En nota de prensa, ha explicado que, tras la llegada al poder del régimen talibán en Afganistán, la nueva ley que regirá en el país es la sharía y la ley islámica, interpretada y aplicada de manera estricta y radical por los fundamentalistas islámicos, castiga con pena de muerte a las personas LGTBI.

Ha indicado cómo, en estos primeros días, el gobierno talibán está intentando dar una imagen de moderación y de respeto a los derechos humanos dentro de la ley islámica, en un ejercicio de blanqueamiento de la violencia, el terrorismo y la misoginia.

Hoy, ha dicho, "asistimos con estupefacción a que gobiernos internacionales, y la propia UE, están dispuestos a darles credibilidad y reconocerlos como interlocutores válidos a pesar de las atrocidades cometidas en el pasado y de las alertas que nos llegan desde organizaciones internacionales que operan en el país y de la propia población afgana".

Marea Arcoíris ha recordado que Afganistán es uno de los once países del mundo que aún contemplan la pena de muerte para las personas LGTBI y ha exigido al gobierno del estado español y al de la UE la creación de corredores humanitarios seguros para que las mujeres y niñas y las personas LGTBI en peligro puedan salir de Afganistán, viajar a Europa y pedir protección.

"Sin estas medidas, no podrán salir de su país o se verán obligadas a hacerlo a través de rutas migratorias inseguras en las que pueden sufrir todo tipo de abusos", ha aseverado.

Ha demandado, así mismo, que se revisen los protocolos de asilo para personas LGTBI en riesgo por su condición ya que la mayoría de los expedientes son en la actualidad rechazados.

También, que tanto el Gobierno de La Rioja como los Ayuntamientos de esta comunidad "actúen frente a esta barbarie y tomen medidas concretas y reales más allá de declaraciones institucionales para acoger al mayor número de personas que huyen de un futuro donde sus vidas no pueden ser vividas".

#hemeroteca #lgtbifobia | Amelia Valcárcel desata la polémica al minimizar la persecución talibán a los homosexuales

La Voz de Asturias / La sharía regresa a Afganistán //

Amelia Valcárcel desata la polémica al minimizar la persecución talibán a los homosexuales.

Juan M. Arribas | La Voz de Asturias, 2021-08-19

https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2021/08/18/amelia-valcarcel-desata-polemica-minimizar-persecucion-taliban-homosexuales/00031629280576294481387.htm

Feminista histórica, catedrática de Filosofía Moral, miembro del Consejo de Estado y también auténtico peso pesado de influencia ideológica en el seno del partido socialista, Amelia Valcárcel se ha visto envuelta en no pocas polémicas de forma reciente por su posicionamiento feroz contra las leyes de ampliación del reconocimiento a los derechos civiles de las personas transexuales. Se trata de un debate muy intenso, y muy polarizado, en el seno del feminismo pero que en muchas ocasiones ha cruzado las líneas de la discusión teórica para entrar en las descalificaciones personales.

La última de estas polémicas se zanjó con una suspensión temporal de su cuenta de Facebook después de que publicara en su muro que la llegada de los talibanes al poder en Afganistán no suponía un peligro para «los varones homosexuales» ya que, según afirmó, la homosexualidad masculina «está normalizada» como «en la Grecia clásica».

La propia Valcárcel anunció la suspensión de su cuenta de Facebook desde otra red social, en esta ocasión Twitter, y la polémica se ha mantenido candente.

Pero lo cierto es que la homosexualidad está lejos de ser aceptada socialmente en Afganistán, ni por los talibanes ni por cualquier otro tipo de gobierno que se haya establecido en la región. Un informe del Departamento de Justicia de EE.UU ya recogía en 2009 el relato de ejecuciones a personas homosexuales, práctica considerada un auténtico tabú en todo el país y del que no se habla abiertamente de ninguna manera. Con todo, el informe detalla que la literalidad de la interpretación de la sharia que imponen los talibanes se refiere a actos de adulterio y sodomía, que la relaciones consensuadas entre adultos siempre se mantiene en gran secreto y con extremo temor a ser denunciadas y que buena parte de los ejecutados por prácticas homosexuales eran en realidad víctimas de abuso de carácter pederasta.

Porque tampoco es rigurosamente cierto que la homosexualidad estuviera normalizada e la Grecia Clásica. Las actitudes hacia la homosexualidad varían en distintos periodos de la antigüedad en Grecia y Roma, a veces severamente condenadas, en ocasiones aceptadas, pero no como práctica usual, y mayormente como relaciones de pedofilia de hombres adultos con jóvenes menores.

Algo similar sucede en el Afganistán rural, con la práctica denominada Bacha bazi que en realidad es un tipo de esclavitud infantil y prostitución de menores por la que hombres poderosos fuerzan a adolescentes para realizar bailes, canciones, también co frecuencia abusos de índole sexual, vistiendo atuendos femeninos.

Muchos de los partidarios de Amelia Valcárcel se han referido a esta tradición para defender que se refería a ella a la hora de hacer estas valoraciones pero la polémica ha continuado. También muchos de los que atacan a la filósofa asturiana critican el hecho de que su afirmación parece hacer equivalente la homosexualidad a la pederastia.

Apenas hace un mes, el juez talibán Gul Rahim, declaró al periódico alemán Bild, que los homosexuales bajo el nuevo régimen recibirían dos tipos de penas «ser lapididados o ser despeñados desde un muro de al menos tres metros de alto».

jueves, 16 de agosto de 2018

#hemeroteca #homofobia | Austria niega el asilo a un afgano de 18 años porque “no parece suficientemente gay”

Imagen: El País
Austria niega el asilo a un afgano de 18 años porque “no parece suficientemente gay”.
"La manera de caminar, su actitud y su forma de vestir no dejan entrever que pueda ser homosexual. No tiene nada que temer si regresa a Afganistán", asevera el informe de la oficina de Viena.
El País, 2018-08-16
https://elpais.com/internacional/2018/08/16/actualidad/1534408885_844672.html

Un joven afgano de 18 años que pidió asilo en Austria, aduciendo su condición de homosexual, ha recibido una respuesta negativa de una oficina de Viena, con la justificación de que "no parece suficientemente gay", según ha informado este miércoles la revista austríaca ‘Falter’. "La manera de caminar de usted, su actitud y su forma de vestir no dejan entrever en absoluto que usted pueda ser homosexual. Al no serlo, usted no tiene nada que temer si regresa a Afganistán", asevera el informe negativo remitido al solicitante, que llegó a este país europeo cuando era menor de edad. En Afganistán la homosexualidad se considera un crimen grave y está penada con la muerte. Otro de los "indicios" aducidos por los funcionarios es que el joven ha tenido peleas con otros chicos, lo que para ellos supone que "tiene un potencial de agresión que no cabe esperar en un homosexual".

Los funcionarios añaden en su informe que el solicitante "tiene pocos amigos" y gusta de salir solo o en grupos pequeños, cuando en la opinión de los evaluadores, "los homosexuales son más bien gregarios". Los trabajadores austriacos tampoco creen al joven cuando asegura en el informe que ha besado a chicos que no eran gais, porque si fuera cierto "habría recibido una tremenda paliza". La decisión de la oficina vienesa no es firme y el solicitante la ha recurrido, señala la revista citada.

Las detalladas descripciones del aspecto del solicitante de asilo han causado sorpresa y titulares irónicos tanto en la prensa austríaca como en la alemana. También en Holanda, asociaciones de defensa de gais y lesbianas han denunciado decenas de casos en los que los funcionarios han rechazado solicitudes de asilo porque los y las solicitantes no les parecían "lo suficientemente homosexuales".

Las personas refugiadas —este derecho está incluido en la Declaración Universal de Derechos Humanos— son las que huyen a través de fronteras escapando de conflictos violentos o de la persecución. Son víctimas de la violencia o sufren violación de sus derechos por diferentes motivos y no pueden acogerse a la protección de su país. Las principales causas son la orientación sexual (la homosexualidad es perseguida y castigada en muchos países, entre los que está Afganistán), la religión, la etnia, los conflictos armados, la obligación de pertenecer a bandos armados y el cambio climático, que ya ha provocado los primeros desplazamientos de población.


Y TAMBIÉN…
La justicia de Austria concede el asilo a un gay iraní después de que su Oficina Federal de Asilo lo rechazase por desconocer el significado de los colores de la bandera arcoíris.
Flick | Dos Manzanas, 2018-08-15

viernes, 23 de marzo de 2018

#hemeroteca #mujeres | Tristeza y estigma: la doble tragedia de las jóvenes viudas de Afganistán

Imagen: El País
Tristeza y estigma: la doble tragedia de las jóvenes viudas de Afganistán.
Tras décadas de conflicto, en Afganistán hay 2,5 millones de viudas que sufren costumbres que las relegan al aislamiento y la pobreza.
Hizbullah Khan | Planeta Futuro, El País, 2018-03-23
https://elpais.com/elpais/2018/03/16/planeta_futuro/1521203490_174932.html

Cuando Nasrin, que entonces tenía 16 años, estuvo cinco días sin noticias de su marido, supo que algo malo había pasado. Su esposo, que era policía en la provincia de Kandahar, solía volver a casa cada día después del trabajo. El sexto día, después de la oración de la mañana, alguien llamó a la puerta. Era el clérigo del pueblo acompañado por los ancianos. “El clérigo me dijo que sentía comunicarme que mi marido había muerto”, cuenta la joven viuda mientras reza junto a la tumba de su esposo en un cementerio de la ciudad.

Nasrin llevaba casada solamente siete meses cuando los talibanes mataron a su marido en un tiroteo mientras volvía del trabajo una noche de finales de noviembre de 2017. Esto significa que, además del duelo y la preocupación por cómo sobrevivir sin los ingresos que él llevaba a casa, la joven es víctima de una cruel costumbre de la región. En algunas zonas rurales de Afganistán, las comunidades pastunes creen que si un hombre sufre una tragedia durante los primeros 10 meses de matrimonio, es culpa de la esposa, que ha traído alguna maldición a la familia.

“Poco después de que muriese mi marido, empezaron a tratarme mal. No solo su familia, sino también las mujeres del pueblo”, cuenta Nasrin. Explica que tuvo que sufrir las agresiones verbales de los vecinos y los golpes de los familiares del difunto. “He sufrido dos tragedias. Una, la pérdida de mi esposo, con el que vivía muy feliz, siendo muy joven. La segunda es que no tuvimos hijos, así que tampoco tengo ninguna posibilidad de volver a casarme, ya que ahora tengo fama de ser una esposa que trae mala suerte”.

En cuatro décadas de conflicto casi ininterrumpido, Afganistán se ha convertido en un país de viudas de guerra. No hay cifras oficiales sobre cuántas mujeres han perdido a sus maridos en los combates, pero se calculan que son unos 2, 5 millones. El matrimonio precoz es corriente en las zonas rurales y en algunas ciudades del país, donde un tercio de las chicas se casa antes de cumplir 18 años, así que la media de edad de una viuda afgana es de tan solo 35.

Para estas jóvenes, el fallecimiento del marido constituye una tragedia doble. Ignorantes de sus derechos y estigmatizadas por la tradición, a menudo se las condena a vivir el resto de su vida en la pobreza, solas y sin hijos.

“La imagen de la tristeza”
Alrededor del 94% de las viudas afganas no saben leer ni escribir, según cálculos de Naciones Unidas. Como no pueden trabajar, tras la muerte del marido muchas de ellas quedan relegadas a la pobreza extrema. Además, las jóvenes viudas de guerra sufren el derrumbamiento de los roles familiares, a menudo dictados por unas rígidas normas culturales. Las mujeres se suelen consagrar al cuidado del hogar y de los hijos, y dependen de los hombres para conseguir el alimento y un sitio donde vivir. Cuando una adolescente pierde a su marido, es muy difícil que se adapte y asuma ambas funciones.

“Las chicas de entre 15 y 19 años son las principales víctimas de la guerra. Un enorme número de viudas de guerra son adolescentes, no mujeres”, señala Uzma Azimi, una activista a favor de los derechos de las viudas.

Como son tan jóvenes, es menos probable que sepan cómo acceder a la ayuda que les corresponde y son más vulnerables a las tradiciones opresivas que las condenan al aislamiento y la pobreza. El Gobierno afgano indemniza a las viudas, pero la falta de formación hace que muchas jóvenes que han perdido a su esposo no sepan ni siquiera que tienen derecho a ese aporte económico, por no hablar de cómo solicitarlo, afirma Azimi.

Incluso aunque una viuda conozca sus derechos, el conservadurismo de las costumbres puede impedir que obtenga la compensación que le corresponde. Según las normas culturales de las comunidades pastunes rurales, cuando una mujer pierde a su marido tiene que pasar un año de luto antes de que un cuñado casado la tome como segunda esposa, independientemente de la diferencia de edad entre ambos. Toda la herencia o los bienes a los que tenga acceso la mujer pasan a ser propiedad del nuevo marido.

La tradición también condena a las viudas al aislamiento social, lo cual puede ser particularmente destructivo para una joven. “Cuando su marido fallece, las viudas adolescentes pierden toda su libertad. Son la imagen de la tristeza”, denuncia Azimi. “No se les permite ir a bodas, hablar en voz alta o divertirse. La cultura afgana prohíbe incluso que las viudas lleven ropa de color, joyas y maquillaje”.

La activista señala que Afganistán tiene una de las tasas de viudedad más altas del mundo en relación con el tamaño de su población, e insta al Gobierno a crear leyes específicas que protejan a las mujeres de las costumbres que las explotan cuando su marido fallece.

Pero Azimi sabe que una nueva ley no será demasiado eficaz si los ancianos de los pueblos no se implican también en la defensa de los derechos de las viudas. “En las zonas rurales, la mayoría de estas mujeres apenas tienen acceso a los tribunales, y creen en el sistema de justicia tribal”, explica. “Los ancianos de las tribus deberían reformar las tradiciones a través de la Jirga —el tribunal tribal de Afganistán— e impedir las prácticas crueles contra las viudas”.

Asimismo, quiere que el Gobierno otorgue más dinero para ayudar a las mujeres que han perdido a sus esposos, y con ellos, su única fuente de ingresos. “Las indemnizaciones no resuelven definitivamente los problemas económicos. El Gobierno debe facilitarles a todas la posibilidad de tener un empleo”.

Condenadas a seguir siendo pobres
Fátima tiene 18 años y es madre de dos hijos. Lleva viuda un año, desde que su esposo murió en una explosión en Helmand el día de su segundo aniversario. La pareja lo había celebrado por la mañana, antes de que el marido se marchase a su trabajo en una inmobiliaria. Volvió por la noche en un ataúd.

Como tantas otras viudas jóvenes, Fátima a duras penas logra mantener a su familia. Su situación se ve agravada por las estrictas ideas de su comunidad sobre lo que les está permitido hacer a las mujeres, aun cuando se convierten en la fuente de ingresos de la familia. “Desde que perdimos a la única persona que traía un salario no he recibido ninguna ayuda del Gobierno. También me ha sido muy difícil asumir el papel de mi marido porque las viudas estamos obligadas por unas prácticas culturales muy rígidas”, se lamenta.

Al principio, Fátima intentó conseguir trabajo en una oficina del Gobierno, pero nadie la contrataba porque no tenía estudios ni experiencia. “Ahora mendigo por las calles. Pido a los extraños que me ayuden para que mis hijos sobrevivan”.
  • Los nombres de algunas personas se han cambiado para proteger su identidad.
  • Este texto fue publicado originalmente en inglés en la página web de Newsdeeply en este enlace.

jueves, 2 de marzo de 2017

#hemeroteca #violenciasexual | El Gobierno afgano prohíbe a los 'niños prostitutos' para combatir a los talibán

Imagen: El Mundo
El Gobierno afgano prohíbe a los 'niños prostitutos' para combatir a los talibán.
Los yihadistas utilizan la tradición de los 'bacha bazi' para infiltrase en controles policiales y asesinar a sus miembros.
Amador Guallar | El Mundo, 2017-03-02
http://www.elmundo.es/sociedad/2017/03/02/58b6e5ad468aeb90668b4633.html

La tradición ancestral afgana de los "bacha bazi", o niños bailarines, en la que menores son maquillados y vestidos con ropas femeninas y bailan para el placer de apoderados para luego ser prostituidos al mejor postor, tiene los días contados. O, al menos, eso es lo que el Gobierno afgano espera tras aprobar una Ley que prohíbe y criminaliza esa práctica.

La tradición de los también conocidos como 'bacha bereesh' (niños sin barba) se remonta a los tiempos en los que Alejandro Magno cabalgaba por Afganistán. Su prohibición supone un paso de gigante para los que luchan por los derechos de los niños en el país y para acabar con la lacra de la explotación sexual infantil.

El Gobierno afgano podría haber llevado a cabo esta medida hace años, tal y como muchas organizaciones no gubernamentales han venido exigiendo durante más de una década, pero la Administración del presidente, Ashraf Ghani, sólo ha decidido tomar cartas en el asunto a partir de las informaciones reveladas por la agencia AFP en junio de 2016 en las que probaban cómo los talibán están utilizado a los "bacha bazi" para infiltrarse eficazmente en los puestos de control y comisarías locales en las provincias de Uruzgan, Kandahar o Helmand, entre otras, para asesinar a sus miembros.

Por su parte, los talibán prohibieron esta práctica bajo pena de muerte cuando llegaron al poder en 1996, cosa que aumentó su popularidad entre los civiles y las familias cuyos hijos sufrían las consecuencias de una tradición muy popular entre los combatientes muyahidín que acababan de derrotar a la Unión Soviética. En 2001, cuando la coalición internacional y la Alianza del Norte reconquistaron el país, los "bacha bazi" volvieron con más fuerza que nunca.

La Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán (AIHRC, por sus siglas en inglés) lleva años insistiendo en que a pesar de que la Ley afgana prohíbe la violación y la pederastia los 'niños bailarines' están excluidos de la misma, a pesar de sufrir "constantes violaciones físicas que los traumatiza de por vida con sentimientos pesimistas o de hostilidad y venganza", según un informe de la Comisión.

"Hasta ahora, la ambigüedad legal en el Código Penal afgano ha permitido que los perpetradores escapen y no sean condenados", explica el mismo informe. Asimismo, la Comisión se ha mostrado escéptica ante la nueva Ley porque "el Gobierno ha aprobado muchas leyes que luego no son aplicadas", acusando así al legislativo de Kabul de realizar leyes de cara a la galería.

Sin embargo, Nader Nadery, consejero personal del presidente Ghani, ha asegurado que "el Código Penal dispone ahora de un capítulo entero criminalizando la práctica de los 'bacha bazi'", según ha explicado a AFP. "Esperamos que las enmiendas al Código sean adoptadas e implementadas durante este mes dando así un gran paso para terminar con esa tradición desagradable", ha añadido.

El capítulo en cuestión, titulado "Conduciendo a los niños hacia la corrupción moral", no sólo prohíbe la práctica sino que también establece que "las víctimas no pueden ser procesadas". Este punto es de suma importancia porque en Afganistán las víctimas de violaciones y abusos sexuales, sobre todo mujeres, también están consideradas como parte del crimen y, por lo tanto, sujetas a penas de prisión.

"Ahora la Ley define a los que utilizan a los 'bacha bazi' como criminales y no deja lugar a ninguna ambigüedad", ha explicado Nasrullah Stanekzai, otro de los consejeros del presidente. "Entre las penas establecidas para los infractores destacan los siete años de prisión para los casos de asalto sexual, y la pena de muerte para los casos con agravantes como la violación de más de un niño".

Parlamentarios se oponen a la Ley
La utilización de los "niños bailarines" va más allá del aspecto sexual. Para los comandantes de la policía y el ejército, los señores de la guerra y los miembros de las élites política y económica del país los "bacha bazi" representan un símbolo de estatus, autoridad y opulencia.

Por este motivo diversos parlamentarios afganos ya han anunciado que se opondrán con todas sus fuerza a la Ley. "He recibido varias llamadas telefónicas de miembros del legislativo asegurándome que nunca dejarán que la Ley sea aprobada por el Parlamento", ha explicado Soraya Sobhrang, miembro destacado de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán.

Asimismo, Sobhrang ha descrito la iniciativa como "una batalla para salvar a los esclavos del siglo XXI". Una confrontación que no será fácil y que tendrá que luchar cara a cara con una de las tradiciones más controvertidas del país. Por ello, las enmiendas al Código Penal han sido aprobadas a través de un decreto presidencial durante el actual receso parlamentario, evitando así a aquéllos que se oponen a la misma.

Pero para Sobhrang esta triquiñuela política no es suficiente ya que cuando la Ley sea revisada por el Parlamento muchos legisladores harán todo lo posible para anularla o presionar a Ghani para que no la implemente. La batalla para acabar con los niños esclavos sexuales, muchos de ellos secuestrados o vendidos por sus propias familias, sólo acaba de comenzar.

miércoles, 5 de octubre de 2016

#hemeroteca #mujeres | El primer restaurante de mujeres para mujeres de Afganistán

Imagen: Noticias de Guipuzkoa / Homira Kohzad, dueña del restaurante
El primer restaurante de mujeres para mujeres de Afganistán.
El espacio femenino nació como un proyecto para víctimas del maltrato.
EFE | Noticias de Gipuzkoa, 2016-10-05
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2016/10/05/ocio-y-cultura/que-mundo/-el-primer-restaurante-de-mujeres-para-mujeres-de-afganistan-

Nacido como un proyecto para víctimas del maltrato, un grupo de mujeres ha abierto el primer restaurante para mujeres en Afganistán, un espacio pensado para ayudar a aquellas que sufren el abuso físico y psicológico de una sociedad machista y además quieren disfrutar de una comida sin sufrir estigma o acoso.

Un sitio donde comer sin que docenas de ojos estén mirando, donde una mujer pueda tomar agua sin que el marido tenga que pasar el vaso por debajo del burka o donde se pueda conocer la vida de la mujer afgana a través de los rostros de otra época, así es el Restaurante Bost Family.

Pensado como un proyecto para mujeres maltratadas, tras un trabajo de casi tres años de la organización no gubernamental Centro para el Desarrollo del Talento de las Mujeres Afganas (AWSDC) y desde hace alrededor de un mes es un lugar de encuentro para mujeres y familias que quieren disfrutar de una salida no siempre fácil en Kabul.

Alrededor de 25 jóvenes, en su mayoría víctimas de violencia doméstica, trabajan como camareras y cocineras en el primer restaurante en ser construido, decorado y dirigido por mujeres en la capital de Afganistán.

En una pared naranja, retratos de las mujeres de los reyes afganos; en las mesas, comida tradicional y de otras latitudes con la calidad de un restaurante de primer nivel con la que alimentar el cuerpo pero también el espíritu.

"Nuestra sociedad todavía no ha alcanzado la madurez para aceptar nuevas prácticas y costumbres para la sociedad de hoy", indico a Efe Humaira Kohzad, fundadora del restaurante y consultora.

Kohzad quiere que el local sea un "lugar seguro para que las mujeres se puedan reunir, sentirse libres, lejos del acoso en las calles y donde puedan charlar mientras comen".

"Si un chico va a un restaurante con su novia en Kabul, todos los hombres mirarán a la chica ¿Cómo van a disfrutar de la comida?", se preguntó esta activista, al señalar que esa es una de las razones para que las familias no frecuenten este tipo de locales.

La única forma que tienen de hacerlo, dice, es pagando un dineral para viajar al extranjero y poder disfrutar allí de un espacio público.

"Queremos darles eso a menor costo", indicó, al mencionar un menú en el que el plato más caro cuesta 350 afganis, alrededor de cinco dólares.

Y está funcionando. Decenas de familias visitan ya a diario este restaurante situado en el corazón de la ciudad en el que los hombres solo se encargan de la protección, y donde el resto de trabajos, salvo el del jefe de cocina, son desempeñados por mujeres.

Durante un año las trabajadoras serán también aprendices que se capacitarán en asuntos como gestión de negocios, hospitalidad o servicios gastronómicos y se graduarán con la idea de comenzar ellas mismas un negocio en el que la AWSDC les ayude.

"Pueden establecer su propio restaurante, da igual si grande o pequeño, incluso si es una cafetería", dijo la promotora.

Los beneficios del restaurante también van a los bolsillos de las empleadas, sobrevivientes de la violencia y de las dificultades que han tenido que pasar, algunas de ellos sin familia y todas en la lucha por continuar su vida tras el trauma.

Aryan tiene 23 años y es madre de tres niños de entre 1 y 4 años. Fue víctima de violencia en su hogar y se separó de su marido hace un año quedándose sin un medio para continuar con su familia.

Buscó refugio en una casa de acogida de la ONG y hoy es una camarera más del restaurante, pero a pesar de los 15 años de avances para la mujer tras la caída de los talibanes en 2001, la conservadora sociedad afgana sigue considerando un tabú que las mujeres trabajen fuera o lleven su propio negocio.

"Sufrí mucho, mi familia no me permitía trabajar, vengo aquí en busca de refugio, mi único objetivo es ahora permanecer firme y tener mi propio negocio para alimentar a mis tres hijos", indicó con cara de tristeza Aryan.

"Como miembros de la sociedad, quiero cuidar de mis hijos, quiero otra vez mi propia vida y mi propia identidad", indicó.

Kohzad dice que es el momento de cambiar y que las mujeres deben pelear por tener su propia identidad.

"¿Cuánto tiempo deben las mujeres ser identificadas a través de la identidad de su marido, de su padre?, se preguntó, mirando a la pared naranja.

En ella, entre los rostros de las primeras damas aparece una mujer con burka.

"¿Conoces a esa mujer?", pregunta, y sin esperar responde "es la mujer del mulá Omar", la esposa del fallecido líder de los talibanes.

Explicó que todos los afganos saben de los reyes de Afganistán, pero apenas de las mujeres que les acompañaron y por eso han tratado de retratarlas a ellas en el tiempo en que vivieron.

Y la mujer con el burka refleja el gobierno de los talibanes, cuando todas fueron obligadas a llevar ese atuendo y a ser siempre acompañadas por un hombre cuando salían de casa, dijo.

sábado, 23 de julio de 2016

#hemeroteca #testimonios | De niña casada a los 13 años a escritora que quiere liberar a las mujeres afganas

Imagen: El Diario / Zahra Yaganah
De niña casada a los 13 años a escritora que quiere liberar a las mujeres afganas.
Zahra Yaganah rompe muchos tabúes en su libro ‘Luz de cenizas’: escribe explícitamente sobre la violación dentro del matrimonio, la menstruación y el daño de por vida que causan los matrimonios infantiles. Según su editor, el libro ha sido el éxito de ventas más rápido en la última década en Afganistán: las primeras mil copias se agotaron en tres meses. "Las mujeres podemos encontrar nuestro camino a pesar de los problemas que tenemos", defiende la autora.
Sune Engel Rasmussen / Traducción de Lucía Balducci | El Diario, 2016-07-23
http://www.eldiario.es/theguardian/nina-esposa-historia-liberando-mujeres-afganas_0_539646858.html

Cuando Zahra Yaganah era una niña, su madre la golpeó tres veces. En una ocasión fue porque se le cayó una bandeja con copas de cristal. Otras dos veces, por dejar que se queme la comida por estar muy absorta leyendo ‘Los miserables’, de Victor Hugo.

Yaganah tenía 11 años y ya le gustaba mucho leer. Creció como refugiada afgana en Irán y de pequeña aprendió a cocinar gracias a su madre, una mujer muy trabajadora y de costumbres tradicionales. Pero su verdadera pasión era la palabra escrita. Luego, cuando su vida se convirtió en un purgatorio de violencia y maltrato, tanto la literatura como la cocina le serían de gran ayuda para liberarse.

En su libro, que se ha convertido en uno de los más rápidos éxitos de ventas de Afganistán, Yaganah narra su traumática vida. ‘Luz de cenizas’, publicado en marzo, es en parte ficción y en parte una devastadora autobiografía marcada por la opresión que –según ella– sufren todas las mujeres afganas.

Zahra espera que el libro ayude a las mujeres a liberarse. "Es imposible para una mujer afgana leer este libro y no encontrar algún tema que refleje parte de su propia historia", señala. "Las mujeres podemos encontrar nuestro camino, a pesar de los problemas que tenemos".

Para ayudar a liberarse de la opresión, Yaganah rompe muchos tabúes. Escribe explícitamente sobre temas como la violación dentro del matrimonio, la menstruación y el daño de por vida que causan los matrimonios infantiles.

Solo dos personas aparecen en el libro con su nombre real. Una es Zahra, la protagonista adolescente basada en la autora, obligada a casarse a los 13 años con un hombre que le dobla la edad.

El personaje del esposo la golpea salvajemente –igual que hacía el esposo de Yaganah en la vida real– y el dinero que ella gana trabajando en un horno de ladrillos, él se lo roba para mantener su adicción a las drogas. Es justamente el relato de su matrimonio lo que hace que el libro de Yaganah sea tan devastador y revolucionario a la vez.

La misma noche de bodas de Yaganah fue una travesía tremendamente dolorosa. "Yo pensaba que tenía que servir a mi esposo como a un rey", dice. Apenas una adolescente, Zahra no tenía idea de lo que era el sexo con penetración. A la mañana siguiente se despertó en el hospital.

En el libro, relata: "Odiaba el matrimonio, la noche de bodas, el concepto de marido y mujer y todas las cosas que acababan siendo dolorosas. El odio era un vestido que me quedaba ajustado al cuerpo. Esa noche, nos llevaron a una habitación y sin haber siquiera intercambiado una palabra me encontré a Sultán a mi lado. Inmediatamente después sentí un dolor espantoso que atravesaba todo mi cuerpo. No recuerdo nada más. Cuando abrí los ojos, estaba en la cama de un hospital".

Pedagogía para mujeres y hombres
Para Yaganah, el empoderamiento de la mujer está inextricablemente ligado a la educación sexual tanto de mujeres como de hombres. El sexo en el matrimonio en Afganistán a menudo es equivalente a una violación, y es algo que sufren muchísimas mujeres, afirma.

En un país en el que los hombres ignoran casi por completo la vida interior de las mujeres, Luz de cenizas está escrito no solo para que lo lean mujeres sino también hombres.

"Tengo un amigo que ahora tiene mucho cuidado con cómo se comporta, porque no quiere ser como esos hombres violentos. Su mujer dice que es mucho más amable después de haber leído mi libro", dice entre risas. "Ahora incluso ayuda a fregar los platos".

El otro personaje de la novela que aparece con su nombre real es Narges, la hija de Zahra.

Debido a la corta edad de su madre –Zahra tenía 14 cuando tuvo a su hija– la niña desarrolló un trastorno del crecimiento y murió a los 4 años.

Yaganah comenzó a escribir hace tres años. Después de escribir y revivir la muerte de Narges, tuvo que hacer una pausa de tres meses. Esta pérdida también toca una fibra sensible de los lectores.

"Me conmovió mucho", dice Mohammad Hossein Saramat, director del instituto Marifat en Kabul y seguidor del trabajo de Yaganah. "Incluso el mencionarlo aquí contigo me conmueve".

A finales de 2007, tras mudarse de Herat, en el oeste de Afganistán, a Irán, Yaganah se vio obligada a tomar una decisión. Una noche, después de no haberle entregado a su marido dinero para drogas, ella y sus dos hijos se despertaron rodeados de ropa incendiada. La puerta estaba bloqueada y las ventanas, con rejas. Afortunadamente, fueron rescatados por los vecinos.

Yaganah pidió el divorcio, una decisión radical en Afganistán, y huyó a Kabul con sus hijos. Allí, tuvo diferentes empleos hasta que un amigo la ayudó a conseguir un trabajo como cocinera en televisión, usando los conocimientos que había aprendido de pequeña. Reconstruyó su vida, luego actuó en teatro y se involucró en la lucha por los derechos de las mujeres.

Ahora vive con sus hijos en su propia casa. Su editor dice que su libro ha sido el más rápido éxito de ventas de la última década en Afganistán: las primeras mil copias prácticamente se agotaron en tres meses.

En la calle está aparcado un coche Daewoo Matiz rojo que Yaganah utiliza para llevar a los niños de picnic los fines de semana. Su hija tiene la misma edad que ella tenía cuando la obligaron a casarse, y su hijo es unos años menor.

El marido de Yaganah desapareció después del divorcio. Reapareció en Irán, donde fue arrestado por tráfico de drogas y condenado a ocho años de prisión, pero ahora está libre. Yaganah piensa que no debe de tener dinero para viajar a ningún sitio, pero de todas formas el hombre logra poner nerviosa a la familia. Hace poco, por primera vez en 10 años, llamó a la hija por teléfono desde Irán.

Pero Yaganah, ahora con 32 años de edad, ya no se deja intimidar, incluso cuando la sociedad afgana espera que lo esté.

"Cuando hablas, siendo una mujer, los hombres aquí se enfrentan a ti", explica. "Te acusan de hablar contra los hombres. Siempre intentan que no hables en nombre de las mujeres".

sábado, 2 de abril de 2016

#hemeroteca #poblacionmigrante | Australia se gasta 6 millones de dólares en un filme para desalentar la inmigración

Imagen: El Diario / Rodaje de 'The Journey'
Australia se gasta 6 millones de dólares en un filme para desalentar la inmigración.
La película muestra la dura realidad de los afganos que pagan elevadas sumas de dinero para atravesar el Océano Índico.
Sune Engel Rasmussen/ Ben Doherty · The Guardian / Traducción de Emma Reverter | El Diario, 2016-04-02
http://www.eldiario.es/theguardian/Australia-millones-dolares-desalentar-inmigracion_0_500800622.html

El Departamento de Inmigración del Gobierno de Australia ha financiado una película cuyo objetivo final es desalentar a todos aquellos afganos que quieran llegar hasta Australia para solicitar asilo. El filme, emitido por dos cadenas de televisión de Afganistán, quiere reforzar la noción de que no vale la pena arriesgar la vida para hacer un viaje que no cuenta con el beneplácito de las autoridades australianas.

‘The Journey’ (‘El viaje’), una producción que ha contado con un generoso presupuesto, muestra el trágico destino de unos solicitantes de asilo que cruzan el Océano Índico.

Con un presupuesto de 6 millones de dólares, la película ha sido financiada por los contribuyentes australianos y se ha rodado en tres países diferentes. La semana pasada se estrenó en dos canales de televisión de Afganistán. El país fue el segundo exportador mundial de refugiados y migrantes en 2015, solo superado por Siria.

"Las imágenes son duras, me disgusté", reconoce Ali Reza, un sastre de 18 años: "Ya sé que es una película interpretada por actores pero lo cierto es que muchos afganos viven situaciones parecidas".

La compañía Put It Out There Pictures, que produjo la película por 4,34 millones de dólares, indica en su página web que el objetivo final del filme es informar a los espectadores "sobre la futilidad de dar dinero a los contrabandistas para que los ayuden a pasar, los peligros del viaje y las duras políticas migratorias que deberán superar si finalmente consiguen llegar hasta aguas australianas".

A juzgar por las respuestas de los jóvenes que han hablado con The Guardian, los productores han logrado el objetivo que se habían marcado.

"Es una buena película", afirma Mostafa Ebadi, un joven de 23 años: "Muestra cómo los contrabandistas mienten a los viajeros antes de partir". Mohammad Tawab, también de 23 años, reconoce que se quedó muy impactado con las imágenes de los refugiados languideciendo en cárceles de Indonesia. Para Yama Taheri, que jugaba a fútbol en un parque del centro de Kabul, la secuencia más desagradable es la que muestra el ahogamiento de tres hermanos. "Pensé que si algún día intento hacer esta travesía con mis amigos este podría ser mi destino final".

Afganistán ha sido durante más de tres décadas el mayor exportador de refugiados del mundo. Ahora, ha sido superado por Siria; el conflicto ha empujado a millones de personas hacia otros países. La mayoría de refugiados afganos encuentran refugio en países vecinos, como Paquistán e Irán. Sin embargo, se trata del país que manda a más nacionales a Australia por mar. A la mayoría de afganos que han hecho esta travesía se les ha concedido el asilo. Cada año, desde 2009, entre el 96% y el 100% de solicitantes de asilo afganos han conseguido que se reconozca su condición de refugiado.

Sin embargo, en los últimos años ha disminuido la cifra de afganos que quieren ir a Australia. El endurecimiento de las políticas de asilo y los mensajes de aviso de las campañas del gobierno australiano los han desalentado. En 2015, la mayoría de los solicitantes de asilo afganos se dirigió a Europa; solo en Alemania llegaron 150.000.

Daud Hossaini, de 42 años, estuvo planeando su viaje a Australia durante tres años, ya que su hermano vive en ese país. Cuando las políticas de asilo se endurecieron empezó a dudar pero pensó que la situación cambiaría cuando hubiera elecciones. Sin embargo, tras ver la película el viernes pasado decidió enterrar el sueño de llegar a Australia." ¿Qué sentido tiene este viaje si me voy a morir durante la travesía?", pregunta.

Lapis Communications, la compañía encargada de promover y adaptar la película en Afganistán, Paquistán, Irán e Irak indicó que el filme no es propaganda encubierta del gobierno australiano.

"Los patrocinadores de la película no se esconden ni desmienten su participación", indica Sarah-Jean Cunningham, la directora de operaciones y desarrollo empresarial: "El mensaje y los valores de la película giran en torno a una situación muy grave y trágica, y el objetivo del film es salvar vidas".

Cunningham niega que la cifra que se embolsó Lapis por la promoción y adaptación del filme (1,63 millones de dólares) sea excesiva: "Esta cantidad refleja el gran volumen de trabajo que hemos hecho".

La película no ha convencido a todos los espectadores. A medida que crezca la violencia y el desempleo, los afganos seguirán marchando de su país. Humayoon, un hombre de 29 años que solo pudo ver el principio de la película ya que tenía una boda, señala que solo se quedará en Afganistán si tiene trabajo.

"Si no puedo mantener a mi familia, ¿Qué se supone que debo hacer?".

sábado, 26 de marzo de 2016

#hemeroteca #testimonios | Sonita: "El matrimonio forzado te hace sentir como un animal a la venta"

Imagen: El Diario / Sonita Jackson
Sonita: "El matrimonio forzado te hace sentir como un animal a la venta".
La joven afgana se rebeló contra el destino que le imponían su familia: casarla con un desconocido siendo menor de edad. Un documental, que ha triunfado en Sundance y Ámsterdam, cuenta cómo ha convertido el hip hop en su grito de auxilio.
Alejandro Ávila | El Diario, 2016-03-26
http://www.eldiario.es/andalucia/Sonita-matrimonio-forzado-sentir-animal_0_483302848.html

Tiene alma de estrella del rock: una persona con voz propia, seguridad en sí misma y capacidad para llegar al corazón de la gente que la rodea. Se llama Sonita Jackson, es una rapera afgana de 19 años y protagoniza un documental, Sonita, que está siendo la sensación de la temporada cinéfila. La película comenzó su andadura en el prestigioso Festival Internacional de Documentales de Ámsterdam (IDFA), donde se llevó entre otros el premio del público.

En Sundance ha repetido la jugada. Sonita huyó a Irán siendo una niña para evitar que la casaran con un desconocido y allí aprendió a rapear. El hip hop fue el grito de auxilio que le ha abierto las puertas de su segunda huida, en este caso a Estados Unidos. Ahora, ha convertido su experiencia en su propósito vital: acabar con el matrimonio forzado.

¿Cómo está siendo acogida su película?
Estoy tan emocionada que no puedo ni creérmelo: ¡A la gente le está encantando! Es increíble el apoyo que me está brindando el público y el mensaje tan positivo que me transmiten. Cuando estaba en Irán, mis únicos fans eran mis amigos.

¿A qué se dedica ahora en Estados Unidos?
Soy estudiante y voy a la Wasatch Academy en Utah. Me gustaría ser abogada en el futuro y ayudar a acabar con los matrimonios concertados infantiles. Mi objetivo es trabajar con asociaciones y crear programas que trabajen con los padres y los líderes de las comunidades. Hay que explicarles qué significa en realidad el matrimonio forzado y cómo pueden tomar otro tipo de decisiones que beneficien de verdad a sus hijas.

¿Qué significan para usted Afganistán, Irán y Estados Unidos?
Afganistán es mi infancia, Irán mi juventud y Estados Unidos, mi futuro. La verdad es que no quiero quedarme toda mi vida en Estados Unidos. En realidad, quiero volver a mi país cuando termine mis estudios para ayudar a otras chicas que están pasando por la misma situación que yo. Ese es mi objetivo.

¿De qué manera está llevando a cabo su activismo en contra de los matrimonios infantiles forzados?
Con mis canciones y con la promoción de la película. Hace poco fui a Noruega para cantar y dar un discurso ante el primer ministro sobre cómo los matrimonios forzados impiden el acceso a la educación de las niñas. Les ofrecí mi testimonio, el de una niña que lo ha sufrido en sus carnes y les conté que mis amigas no pueden ir al colegio porque las fuerzan a casarse y a quedarse en casa.

"El matrimonio es el mejor trabajo que puede encontrar una mujer", dice en la película una de sus amigas de la infancia.
No lo es, pero muchas chicas piensan que es lo único que pueden conseguir en su vida: preocuparse por su marido y criar a sus hijos.

¿Qué le atraía de Estados Unidos cuando vivía en Irán?
Quería estar en un lugar seguro y poder ir a la escuela, recibir una educación.

Es curioso, porque en Occidente hay muchos niños que odian ir a la escuela.
Sí, porque ellos siempre la han tenido ahí, pero para mí era un sueño poder ir al colegio. Recibir una educación es algo nuevo para mí, un sueño hecho realidad.

¿No es duro haber pasado toda su vida sintiéndose amenazada?
Sí, y es maravilloso poderme sentir completamente segura por primera vez en mi vida. Ya no me preocupa que, por ser mujer, no pueda salir a la calle, ir al colegio o tomarme algo con mis amigos. Me siento muy segura y muy feliz de poder recibir una educación. Es un sueño.

¿En qué momento se dio cuenta de que era injusto que le prohibieran ir a la escuela?
En algún momento de mi infancia, no recuerdo a qué edad, mi padre me dijo que no podía salir más a la calle a jugar con tus amigos. A tu edad te tienes que quedar ya en casa, me dijo. En cambio, mi hermano sí podía seguir saliendo a la calle con sus amigos. No lo entendía, aquello era nuevo para mí… y lo consideraba profundamente injusto. También me parecía muy injusto que me tuvieran que vender en matrimonio para pagarle la boda a mi hermano.

¿Pensó en algún momento que la estaban tratando como una prostituta?
No, al ser una tradición, no te sientes como una prostituta. Lo que sientes es diferente y peor: que eres como animal a la venta.

¿Le gustaría ser madre en algún momento de su vida?
No es algo que me haya planteado aún. En caso de que me decida a ser madre, educaría y aconsejaría a mis hijas lo mejor posible y les diría que ellas pueden elegir su propio destino. No quiero enseñarles las malas tradiciones de mi país. En Afganistán tenemos tradiciones muy buenas, pero el matrimonio forzado no lo es, es una violación de los derechos humanos.

¿Cuándo empezó a interesarse por el hip hop?
Como nadie me prestaba atención y no tenía el apoyo de mi familia, busqué una forma alternativa de comunicarme con mi familia y demostrarles que tenía voz propia. El hip hop resultó ser la mejor forma de compartir lo que sentía. Primero lo intenté escribiendo poemas y canciones pop, pero no tenían fuerza, así que probé con el rap y me gustó, me gustó muchísimo. Está lleno de energía.

¿Cree que ha podido ayudar a otras personas con su vídeo?
Con esta canción pude ayudar a una amiga, que ahora es libre y puede ir a la escuela. He sido capaz de cambiar la mentalidad de mi familia y de muchas personas.

¿Qué tipo de hip hop escucha?
De Afganistán, Irán y Estados Unidos. Ahora conozco un montón de raperos americanos buenísimos, pero al principio solo conocía a Eminem. No tenía a nadie que me enseñara a rapear, así que lo hice de manera autodidacta escuchando a otros raperos.

Tal y como muestra la película, tiene siempre muy claro lo que quiere.
Debido a todas las experiencias que he atesorado, he aprendido a ser fuerte y a conseguir mis objetivos. Mi profesora en Irán fue la que me enseñó a ser así.

¿Le han dicho alguna vez que tiene espíritu de estrella del rock?
(Ríe) Sí, mis amigos de Irán me lo decían a menudo… y ahora me dicen lo mismo mis compañeros de Utah.

¿Cómo es ahora la relación con su madre?
Nuestra relación ahora es muy diferente, es mi amiga y me pregunta por mi próximo videoclip. Tengo muchas ganas de hacer canciones nuevas, pero antes tengo que mejorar mi inglés. El activismo es ahora lo más importante para mí.

viernes, 25 de marzo de 2016

#hemeroteca #mujeres | Arte callejero en Afganistán: grafitis por la libertad

Imagen: El Mundo / Shamsia Hassani
Arte callejero en Afganistán: grafitis por la libertad.
Paka Díaz | El Mundo, 2016-03-25
http://www.elmundo.es/yodona/lifestyle/2016/03/25/56f18b83e2704e7c468b462b.html

Cuando estuve en Afganistán en 2006, me sorprendió el color parduzco que se repetía en las montañas, las calles y los edificios. El frío invierno contribuía a la monocromía mientras que los burkas azules, ese símbolo universal de opresión, daban alegres pinceladas de color. Me llamó la atención aquella paradoja. Precisamente, los burkas son la firma que plasma Shamsia Hassani en sus obras. Considerada como la primera grafitera afgana, utiliza sus pinturas para dar color a un país agotado por las guerras y el terrorismo. En ese Kabul de polvo y barro, las pintadas de Shamsia y los velos de colores de las mujeres que crea con sus sprays destacan en las paredes. También en los suelos aparecen sus dibujos como bocas abiertas a otros mundos oníricos que, con la técnica en 3D que emplea, casi dan vértigo. Sus obras quieren abrir las mentes de sus conciudadanos en un grito de libertad, pero reconoce que, aunque siempre se sintió atraída por el arte, jamás pensó en hacer grafitis por una simple razón: no sabía lo que eran.

Originaria de Kandahar, la familia de Shamsia se trasladó a Irán huyendo de la guerra. Allí nació la artista en 1988 y, desde pequeña, demostró una inclinación por el arte. Cuando regresó a Kabul en 2005 ingresó en la facultad de Bellas Artes. Cinco años después se apuntó a un taller de pintura organizado por Combat Communications, un grupo artístico local. Su profesor resultó ser CHU, un gurú del arte urbano muy conocido, además de por su magna obra, por trabajar como consultor para Banksy. Un montón de jóvenes aprendieron sus técnicas de 'street art', pero sin duda una destacó entre todos. En un vídeo que hizo con sus compañeros de pintadas, Shamsia lo explica con sencillez: "Nunca había visto algo así. La palabra grafiti ni siquiera existía en mi país. Antes de asistir a ese taller, para mí la pintura se limitaba a dibujar en un lienzo. Pero los sprays convirtieron la experiencia en algo totalmente diferente. No quería parar de pintar".

El grafiti abrió una ventana a Shamsia y a sus colegas a un mundo donde el arte saltaba libre a las calles y era allí, precisamente, donde ella quería estar. Al principio le resultó duro. Pero en el taller se creó una atmósfera excitante. Todos eran conscientes de estar haciendo algo nuevo. Juntos crearon el primer mural de grafiti del país. Tras aquella experiencia, el viejo Centro Cultural Ruso de Kabul se convirtió en uno de los lugares donde ella y sus amigos hacían pintadas cada vez más bellas y trabajadas. Sin embargo, sentían que estaban demasiado resguardados, querían que sus obras estuvieran al alcance de todos. Así que comenzaron a dejarse ver por las calles de Kabul, dibujando en paredes viejas sus piezas llenas de color. Las de Shamsia, que representaban a mujeres, pronto sobresalieron. "Quería pintar sobre los Derechos de la Mujer en mi país. Suelo dibujarlas con burka, pero lo hago con un trazo moderno. Es mi forma de sacarlas de los viejos clichés. Cuando trabajo recreo la figura femenina, sus hombros, su cuerpo... Sus problemas siempre están en mi pensamiento, así que trato de reflejarlos también en mi obra", explica.

Las figuras que pinta aparecen en las paredes como recordatorios de esas otras mujeres reales. Las suyas están hechas de luz y colores. Algunas juguetean con los pies descalzos, contemplan un pasado gris desde un presente luminoso o tocan un instrumento como símbolo de libertad. Muchas se sienten como pájaros nómadas en busca de un refugio seguro. "Por la guerra y los talibanes, las afganas se han enfrentado a bastantes limitaciones. En el pasado tuvieron que encerrarse en sus casas. Parecía que la sociedad quería olvidarse de ellas. Uso mis pinturas para recordarlas", dice la artista, "quiero demostrar que han regresado con más fuerza, que están llenas de energía y quieren volver a empezar. Por eso las pinto muy grandes, porque son las protagonistas". Shamsia también señala que el mayor obstáculo para ellas no es tener que llevar el burka, sino la guerra: "Hay un montón de dificultades, como la falta de acceso a la educación. Para mí, la libertad no es la eliminación del burka, sino tener paz".

El arma de Hassani para alzar la voz por los derechos de la mujer es el grafiti. Pero no es la única que está usando esta herramienta con ese fin. En Brasil, la artista urbana Panmela Castro lidera Rede Nami, una red feminista de arte urbano que denuncia la violencia machista y recuerda, por ejemplo, que en su país cada día son asesinadas 15 mujeres. En Amán, Jordania, se encuentra el mayor mural de Oriente Próximo, auspiciado por el proyecto Women on Walls. Está pintado por artistas femeninas como Laila Ajjawi, una joven palestina refugiada que se ha convertido en una promesa del arte urbano y que denuncia una sociedad patriarcal en la que ellas no tienen control sobre sus destinos. También en Egipto el 'street art' sirve a las mujeres para gritar al mundo desde las paredes. Aya Tarek cuenta con un gran número de seguidores en Facebook y ha protagonizado la película de animación 'Micrófono', de Ahmad Abdalla. Otras destacadas artistas urbanas egipcias son Hend Kheera, cuya extraordinaria obra ha sido reseñada por la revista 'Rolling Stone', o Hanaa El Degham, que ahora reside en Berlín. El grafiti floreció en Egipto durante la Primavera Árabe y, aunque duramente reprimido, continúa siendo una herramienta para denunciar los desmanes del régimen, mientras que colectivos como Nooneswa continúan su lucha por la mujer con campañas icónicas como la firma 'No label me' (no me etiquetes). La libertad del arte urbano y su carácter reivindicativo lo convierte en la forma de expresión artística perfecta para clamar por la igualdad.

Mientras, en Kabul, Shamsia Hassani se ha convertido en la profesora más joven de la facultad de Bellas Artes, donde enseña escultura y pintura. Además, ha creado talleres de grafiti para los estudiantes y la organización Berang Arts, desde la que promueve el arte. "Aunque la tradición artística afgana se remonta en la historia y se pueden encontrar casos como el de Kamaleddin Behzad, un miniaturista excepcional que pintaba en la época de Leonardo da Vinci, el arte moderno es un concepto nuevo. La mayoría de los afganos están en contra de él porque les parece un invento occidental, una herramienta colonizadora más. Yo no estoy de acuerdo si el artista y su concepto son afganos. El arte es parte de la cultura", explica Shamsia, que está considerada una de las artistas más importantes del país y que en 2014 fue nombrada por la revista 'Foreign Policy' una de las cien personalidades más influyentes del mundo.

Además, en 2014 fue nominada para el Premio Artraker, que ayuda a artistas de países en conflicto a promover su obra. Este año, el prestigioso Museo Hammer de Estados Unidos la ha becado para una residencia, por lo que en estos momentos se encuentra en Los Ángeles. Su experiencia pintando en sus calles ha supuesto un cambio. "El mural que he hecho en West Adams ha sido una experiencia muy liberadora. En Afganistán tengo que terminar en unos pocos minutos, pero aquí he podido trabajar durante horas sin ser acosada o sentir miedo. No tenía que preocuparme por los bombardeos o sospechar de cada persona que pasaba. Todos eran amables y me sentía segura. En Afganistán estoy siendo juzgada constantemente, no como artista, sino como mujer. En Los Ángeles, cuando alguien se detiene es para fijarse en en mi trabajo, no en mí", explica.

miércoles, 2 de marzo de 2016

#hemeroteca #mujeres #fotografia | Mujeres afganas o la violencia cotidiana

Imagen: Hoyesarte / Fotografía de Gervasio Sánchez
Mujeres afganas o la violencia cotidiana.
Hoyesarte, 2016-03-02

http://www.hoyesarte.com/evento/2016/03/mujeres-afganas-la-violencia-cotidiana/

Las fotografías de Gervasio Sánchez (Córdoba, 1959) y los textos de Mónica Bernabé (Barcelona, 1972) se unen para dar a conocer la difícil situación que sufren las mujeres afganas cuando se cumplen 13 años de la caída del regimen talibán. La exposición, organizada por la Asociación para los Derechos Humanos en Afganistán (ASDHA), se exhibe en la primera planta del Centro de Historias de Zaragoza.

La muestra ‘Mujeres. Afganistán’ pone de manifiesto la violencia existente contra las mujeres de este país. Se trata de una violencia endémica y estructural, un problema social potenciado por la guerra, la impunidad generalizada, la falta de educación, la instrumentalización de la religión y las leyes machistas.

Como asegura Bernabé, “el proyecto ayuda a profundizar en las causas de la violencia contra las mujeres y los problemas que genera más allá de juicios de valor simplistas o superficiales basados en clichés, como el uso del burka o el velo islámico”. La periodista destaca que también reivindica la importancia de la paz, la justicia y la educación para que se produzcan cambios sociales, y habla del papel clave que juegan las nuevas generaciones.

Tanto la exposición, formada por 150 fotografías, como el libro que la complementa, se dividen en seis bloques. Las principales temáticas tratadas son el matrimonio forzado e infantil; la fuga; la drogodependencia; el suicidio; los avances legales y la realidad; y las consecuencias de la impunidad y la guerra. También se muestran ejemplos de mujeres contracorriente, mujeres que a pesar de su contexto han encontrado la manera de hacerse escuchar en este ambiente de hostilidad o de tener presencia en el ámbito público, tan restringido a los hombres.

Larga gestación
Para llevar a cabo este proyecto han sido necesarios seis años, desde 2009 a 2014, en los que Gervasio Sánchez ha realizado ocho viajes de larga duración a Afganistán. Allí ha estado acompañado por la corresponsal Mónica Bernabé, que lleva casi ocho años sobre el terreno, así como el apoyo de la única entidad española que trabaja en el país, ASDHA.

“En los últimos años he realizado proyectos muy duros sobre los mutilados por las minas antipersona, las víctimas de las desapariciones forzosas y las brutales consecuencias de los conflictos armados. No me asusto fácilmente. Pero debo reconocer que en Afganistán me he encontrado lo peor del ser humano: su incapacidad para sentir empatía y piedad hacia las víctimas, y unos grados de violencia e impunidad difíciles de presenciar en otros países”, explica Sánchez.