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jueves, 22 de enero de 2026

#hemeroteca #gais #turismo | Puerto Vallarta, el paraíso turístico del colectivo LGTBI

Puerto Vallarta, paraíso turístico gay y homonormativo //

Puerto Vallarta, el paraíso turístico del colectivo LGTBI

Uno de los destinos más importantes de Hispanoamérica gracias a sus playas, fiestas y eventos sociales y culturales
Víctor Rojas | ABC, 2026-01-22
https://www.abc.es/viajar/destinos/puerto-vallarta-paraiso-lgtbi-mexico-20260122110509-nt.html

Puerto Vallarta, un destino costero en el estado de Jalisco (México), no es sólo una ciudad de playas espectaculares y arquitectura característica, sino también uno de los enclaves LGTBI más importantes del mundo. Reconocido internacionalmente por su ambiente, su escena social y cultural, y una infraestructura turística especializada, el destino ha construido una reputación sólida que lo sitúa entre los principales referentes del turismo LGTBI en Hispanoamérica.

La llegada de turistas del colectivo comenzó en los años setenta, cuando artistas, bohemios y figuras alternativas empezaron a establecerse en la conocida como Zona Romántica, hoy corazón de la vida 'queer' en la ciudad y uno de los barrios gays más relevantes de México, pero que en sus inicios fue un espacio de encuentro informal.

Este proceso coincidió con una transformación más amplia de Puerto Vallarta, que pasó de ser un tranquilo puerto pesquero a un enclave turístico de proyección internacional. La presencia creciente de visitantes extranjeros, especialmente de Estados Unidos y Canadá, favoreció una mentalidad más abierta que permitió a la comunidad LGTBI encontrar un espacio de libertad poco habitual en la región durante esas décadas. Así, el barrio creció de forma orgánica, con negocios que nacieron para dar respuesta a una demanda real.

Una de las características más reconocidas de Puerto Vallarta es, precisamente, su ambiente inclusivo y seguro. A diferencia de otros destinos que adoptan una imagen 'gay friendly' de cara al turismo, aquí la cultura LGTBI forma parte de la vida cotidiana: desde negocios propiedad de personas 'queer' hasta eventos culturales que abrazan la diversidad. Esta apertura se traduce en una ciudad que recibe a cualquier persona, independientemente de su identidad de género u orientación sexual. En este sentido, los medios locales indican que el turismo LGTBI representa alrededor del 30% de los visitantes, pero genera cerca del 40% de los ingresos del destino gracias a su alto nivel de gasto y fidelidad.

La Zona Romántica —también conocida como Emiliano Zapata o Viejo Vallarta— es el epicentro de esta experiencia. En sus calles se concentra la mayor parte de bares, clubes, restaurantes, tiendas, hoteles y cafés que conforman el tejido social de la comunidad LGTBI. Entre los espacios más conocidos destacan el hotel Almar Resort y el 'beach club' Mantamar, escenarios habituales de fiestas locales e internacionales, gracias a colaboraciones con locales de otros destinos similares como Torremolinos.

Vida nocturna y diurna
Aunque Puerto Vallarta cuenta con múltiples playas de prestigio, Playa de los Muertos es la más vinculada al turismo LGTBI. En ella se encuentran zonas popularmente conocidas como 'Blue Chairs Beach', que funcionan como puntos de encuentro social frente al mar, además de áreas situadas frente a clubes donde la comunidad 'queer' se reúne para socializar, tomar el sol, disfrutar de la música y compartir el día. Más allá del ocio, este entorno se ha convertido en un espacio de convivencia intergeneracional que refuerza la sensación de comunidad y rompe con la idea de un turismo centrado en el consumo.

Durante el día, la playa es una de las opciones más elegidas, pero la vida nocturna de Puerto Vallarta es también uno de sus grandes atractivos. Al caer la noche, la Zona Romántica se transforma en el centro del ocio 'queer', con bares que ofrecen espectáculos 'drag', pistas de baile y propuestas más tranquilas para tomar algo y conocer gente. La música electrónica convive con el teatro, el cabaret y otros formatos que amplían la oferta nocturna del destino.

La oferta cultural también ocupa un lugar destacado en la agenda de la ciudad. Galerías de arte, espectáculos de cabaret, teatro independiente y propuestas musicales con artistas locales e internacionales permiten disfrutar de Puerto Vallarta más allá de la fiesta.

Otro de los factores que explica el éxito del destino es su capacidad para atraer a distintos perfiles de viajero. Desde quienes buscan vacaciones relajadas frente al mar hasta quienes priorizan la fiesta, el deporte, el bienestar o la cultura. Además, su clima, su conectividad aérea y su oferta hotelera adaptada a diferentes presupuestos lo convierten en una opción competitiva durante todo el año.

Eventos durante todo el año
Puerto Vallarta no concentra su atractivo en una única semana, sino que a lo largo de todo el año organiza eventos dirigidos a la comunidad LGTBI. Uno de los más reconocidos a nivel internacional es el 'Vallarta Pride', que suele comenzar el 17 de mayo, Día Internacional contra la LGTBIfobia, y se extiende hasta el fin de semana del 'Memorial Day' estadounidense. Con el paso de los años, esta cita se ha consolidado como uno de los eventos LGTBI más importantes de México.

El festival incluye desfiles, fiestas en la playa, competiciones deportivas, pasarelas de moda, actividades culturales, conferencias y conciertos. Además, se celebra en una fecha estratégica que permite atraer turismo internacional sin competir directamente con otras grandes celebraciones del Orgullo que tienen lugar en junio.

En su edición de 2025, Puerto Vallarta recibió alrededor de 30.000 visitantes durante el 'Vallarta Pride'. Su impacto no se mide únicamente en volumen de turistas —mayoritariamente procedentes de Estados Unidos y Canadá—, sino también en la activación de sectores como la aviación, la hostelería, las agencias de viajes y la oferta gastronómica. Asimismo, según cifras locales, cada año, más de 2 millones de personas LGTBI visitan este destino turístico y dejan más de 17 mil millones de pesos, lo que representa el 40% del producto interno bruto (PIB) de turismo de la ciudad.

Este peso económico ha reforzado también el compromiso institucional con la diversidad. En los últimos años, Puerto Vallarta ha impulsado campañas de promoción turística específicas para el público LGTBI, ha trabajado en la formación del sector servicios y ha apoyado iniciativas comunitarias centradas en el respeto y la visibilidad. La colaboración entre administraciones, empresarios y colectivos ha sido clave para consolidar este modelo.

A esta experiencia se suma la implicación de la comunidad local, fundamental para que el desarrollo del turismo LGTBI se perciba como natural. Vecinos, trabajadores del sector y pequeños empresarios forman parte activa de la vida cultural y social de este barrio gay. Esta conexión entre turismo y tejido social ha permitido a Puerto Vallarta conservar una identidad cercana y reconocible, muy valorada por quienes regresan año tras año.

La ciudad ha logrado así un equilibrio entre fiestas, convivencia y desarrollo económico que la ha convertido en un referente internacional. En un contexto global en el que los derechos del colectivo siguen siendo frágiles en muchos países, Puerto Vallarta se consolida como un espacio de libertad, visibilidad y pertenencia.

Además, Puerto Vallarta se ha convertido en un punto de referencia para viajeros LGTBI que buscan destinos donde sentirse seguros. En un contexto latinoamericano marcado por contrastes en materia de derechos, la ciudad destaca por ofrecer un entorno donde la diversidad forma parte del paisaje cotidiano. Esta normalización convierte al viaje no solo en una experiencia de ocio, sino también en una oportunidad para conectar con una comunidad global que encuentra en este enclave del Pacífico mexicano un espacio de expresión libre.

viernes, 18 de julio de 2025

#hemeroteca #homofobia | El Ayuntamiento de Murcia rechaza cambiar el nombre del callejón del Piscis

El Ayuntamiento de Murcia rechaza cambiar el nombre del callejón del Piscis
El escrito que recibió el Consistorio iba firmado por una única persona que dice actuar en nombre de una comunidad de vecinos de Santo Domingo
Gema Albaladejo | La Verdad, 2025-07-18
https://www.laverdad.es/murcia/ciudad-murcia/ayuntamiento-murcia-rechaza-cambiar-nombre-callejon-piscis-20250718155850-nt.html

Callejón del Piscis en Murcia //
La Comisión para la denominación de calles, espacios y edificios públicos del Ayuntamiento de Murcia rechazó este viernes la petición que realizó una comunidad de vecinos de un edificio de la calle Santo Domingo para cambiar el nombre del callejón del Piscis, situado entre la calle Enrique Villar y Santo Domingo y cuyo nombre hace honor desde el año 2022 al bar, espacio de referencia del colectivo LGTBIQ+, que lleva desde mayo de 1980 ofreciendo servicio en el mismo local. 

El escrito que recibió el Ayuntamiento de Murcia en nombre de toda la comunidad de vecinos no aportaba más documentación aparte y, además, iba firmado por una única persona que asegura representar a los vecinos sin aportar cifras sobre el número total de residentes que votaron a favor o en contra de la medida ni tampoco una alternativa de cambio de denominación para el callejón, según afirma Marco Antonio Fernández. 

El colectivo No Te Prives de Lesbianas, Gays, Trans y Bisexuales de la Región de Murcia apuntó este jueves por la noche a través de un comunicado que «parece más un ataque que algo que se formule con un propósito positivo» haciendo referencia a que no se ofrecía alternativa al nombre con alguna propuesta que ensalzarse alguna figura o acontecimiento histórico, y añadía: «solo la voluntad de que un callejón que no posee portales pierda el nombre de un local icónico de Murcia» 

Y TAMBIÉN… 

Piden retirar el nombre al Callejón del Piscis de Murcia 

Desde el Colectivo No Te Prives tachan de "homófoba" la solicitud planteada por una comunidad de vecinos al Ayuntamiento, que este viernes valorará el posible cambio 
Alba Marqués | La Opinión de Murcia, 2025-07-17 
https://www.laopiniondemurcia.es/murcia/2025/07/17/piden-retirar-nombre-callejon-piscis-119812775.html

Polémica en Murcia por la posible retirada del nombre 'Callejón del Piscis' 

La Comisión de Calles del Ayuntamiento de Murcia valorará este viernes la petición de un grupo de vecinos que piden que se retire el nombre de esta vía del centro 
Paco Sánchez García | Radio Murcia, Cadena SER, 2025-07-17 
https://cadenaser.com/murcia/2025/07/17/polemica-en-murcia-por-la-posible-retirada-del-nombre-callejon-del-piscis-radio-murcia/

sábado, 17 de mayo de 2025

#hemeroteca #lgtbi #memoria | El ‘orgullo’ se pasea por Bilbao: de las cárceles para gais al primer pub

Nagore y Aratz en el bancio rojo del Arenal, que recuerda la lucha contra el sida //

El ‘orgullo’ se pasea por Bilbao: de las cárceles para gais al primer pub

Desde que se condenara a las personas por ser homosexuales hasta nuestros días, el colectivo LGTBI+ ha peleado lo suyo. De su historia y su lucha se da buena cuenta en unas visitadas guiadas
Arantza Rodríguez | Deia, 2025-05-17
https://www.deia.eus/bilbao/2025/05/17/orgullo-pasea-bilbao-carceles-gais-9644998.html 

"Declarando el estado de peligrosidad social del expedientado le impongo el internamiento en Institución Especial para los homosexuales”. Con esta sentencia, basada en la Ley de Vagos y Maleantes, que fue modificada en julio de 1954 para incluir a las personas gais, arrancan las visitas guiadas que Ortzadar LGBTI+ ha puesto en marcha hoy para recorrer Bilbao y, a su vez, la historia y lucha del colectivo desde las cárceles para homosexuales al primer pub gay que contó con un cuarto oscuro.

Aratz Castro y Nagore Espin, coordinador y presidenta de la asociación, muestran, con motivo de la celebración hoy del Día Internacional contra la LGTBIfobia, algunas de las paradas de estos itinerarios, que se podrán realizar el tercer sábado de cada mes y en otras fechas festivas.

La represión del franquismo. Persecución y condenas
El orgullo se pasea libremente por Bilbao, pero no siempre fue así. Por eso el recorrido comienza en el Palacio de Justicia, donde se recuerda la represión sufrida por el colectivo en el franquismo. “La persecución era, sobre todo, contra los chicos gais. Se muestra una sentencia en la que se condena a una persona por ser homosexual y considerar que era un pervertido”, explica Aratz, quien añade que incluso “había cárceles exclusivas para homosexuales. De hecho, dependiendo de si tu rol sexual era activo o no ibas a una cárcel o a otra. Se cuenta también cómo se hacían las pruebas para saber de qué rol eras”.

Primeras manifestaciones. Lucha y cargas policiales
La visita se detiene en la Plaza Circular, desde donde se visualizan aquellas manifestaciones que a finales de los 70 arrancaban en Zabalburu camino del Casco Viejo para defender los derechos del colectivo. “Se permitía la manifestación, pero la homosexualidad socialmente no estaba bien vista y en las primeras manifestaciones incluso había cargas policiales. No es como hoy, que la gente te apoya”, expone Aratz, que destaca “la valentía” de los participantes. “Si salías en los medios de comunicación, podían identificarte y, por tanto, señalarte y te tenías que declarar por lo menos ante el entorno de donde te manifestabas”.

Entre aquellos pioneros, hace una mención especial a “las personas trans y a las que se dedicaban al transformismo, que eran las primeras que llevaban la pancarta y tuvieron un papel relevante”. También participó en las movilizaciones Kepa Gallego, cuyo testimonio se muestra, junto a otros, vía tablet. “Dice que aún le emociona saber que se puede casar cuando en aquella época pensaba que nunca lo podría hacer”, comenta Aratz.

Espacios donde reconocerse. Un lenguaje con guiños
Las vistas de El Arenal desde la Plaza de las Mujeres, donde se realiza otra parada, distan mucho de las que se contemplaban cuando era conocida como El balcón de la Lola, que hoy da nombre a una discoteca. “Aunque ahora vemos un paseo muy bonito, antiguamente eso era un parking y era una de las zonas, junto con los baños públicos y las partes oscuras de los parques, donde las personas gais solían ir a ligar y a encontrarse. En un contexto de represión, donde no era fácil reconocerse, se generó un lenguaje propio con guiños”, detalla Aratz, quien explica, a la sombra de Bilborock, cómo evolucionaron sus reivindicaciones. “Al principio se buscaba la legalización de las organizaciones y la no criminalización de la homosexualidad y a finales de los 80, principios de los 90, a través del ocio y de actividades culturales, lo que se hacía era crear espacios seguros, de encuentro, para no sentir que estás tú solo. Ahí surgen proyectos como Zinegoak o la asociación Aldarte, dirigida a mujeres lesbianas”, cita.

El banco rojo de El Arenal. El estigma del sida
La ruta se toma un respiro en el banco rojo de El Arenal, un memorial de la lucha contra el SIDA promovido por la asociación T-4. En este punto se visiona el testimonio de una de sus caras visibles, Marco Imbert. “Él cuenta que, al igual que pasó con el coronavirus, había mucho miedo porque no se sabía cómo se contagiaba el VIH y eso hizo que se aislara socialmente a todo aquel que se sospechara que lo pudiera tener. El estigma que se generó fue brutal”, lamenta Aratz.

El lesbianismo se reivindica. Mujeres que alzan la voz
Bien merece otra parada la sede de la Asamblea de Mujeres, en la calle Pelota, donde se cuenta cómo el colectivo de lesbianas fue buscando su sitio. “Se incorporaron a asociaciones del movimiento gay, pero entendían que no se les estaba dando su espacio y se movieron hacia la Asamblea de Mujeres de Bizkaia, donde también surgieron tensiones porque las mujeres heterosexuales pensaban que había que priorizar el ser mujer frente a otras identidades”, explica Aratz.

El pionero pub High. El primer cuarto oscuro
El pub High, en La Naja, se ha ganado una reseña en otra de las visitas guiadas. “Hasta entonces las personas LGTB conquistaban bares normales, pero el High fue el primer pub gay de Bilbao y ofrecía, como novedad, el cuarto oscuro, donde se facilitaban las relaciones sexuales. Hoy el ocio LGTB se divide entre el Casco Viejo y San Francisco”, concluye.

martes, 6 de mayo de 2025

#hemeroteca #homofobia | Dos agresiones homófobas en Torremolinos movilizan al municipio

Concentración en Torremolinos, el 3 de mayo, en repulsa por las dos agresiones homófobas //

Dos agresiones homófobas en Torremolinos movilizan al municipio
El Ayuntamiento ha convocado una concentración el 8 de mayo, después de que un centenar de personas se manifestara el sábado en repulsa por los ataques
Pablo León | El País, 2025-05-06
https://elpais.com/sociedad/2025-05-06/dos-agresiones-homofobas-en-torremolinos-movilizan-al-municipio.html

Dos agresiones homófobas en menos de 24 horas han sacudido Torremolinos este fin de semana. La madrugada del viernes, dos chicos fueron apalizados en la localidad malagueña, un referente LGTBI+, a manos de un grupo de jóvenes. Ocurrió en las puertas de una discoteca del barrio de La Nogalera, donde se concentran varios bares y discotecas. Al día siguiente, también durante la madrugada, un hombre fue amenazado también por un grupo de jóvenes.

“Quien pretenda que Torremolinos deje de ser un espacio seguro, se equivoca”, declaró la alcaldesa de la ciudad, Margarita del Cid (PP), poco después de conocerse los ataques. “Estamos unidos y con más fuerza que nunca. Aquí solo sobran los intolerantes”, remarcó, según recoge EFE. El Ayuntamiento ha convocado una concentración el 8 de mayo y el sábado se sumó a una manifestación de repulsa, organizada por organizaciones LGTBI+ locales. “Torremolinos es una tierra de libertad y de diversidad. Le pese a quien le pese”, añadió Del Cid.

Los chicos atacados el viernes estaban fumando en la puerta de una discoteca de la zona de La Nogalera. De repente, “un grupo de seis o siete varones jóvenes” empezó a pegarles puñetazos por todo el cuerpo, según recoge la denuncia. Ambos agredidos sufrieron heridas leves que requirieron atención hospitalaria. El ataque, que duró unos cinco minutos, ocurrió en torno a las 4.30. Después, los agresores huyeron en un coche al grito de “maricones”. La alcaldesa definió el ataque como “una brutal agresión homófoba”.

Menos de 24 horas después de la agresión se produjo otra denuncia por lgtbifobia. Fue la madrugada del sábado y según el testimonio del denunciante, “cuatro jóvenes” se dirigieron a él, en torno a las 3.30, amenazándole: “Te vamos a matar, maricón de mierda, vete de aquí”. A continuación, se produjo una cascada de insultos homófobos. Ante la situación, el hombre, que se dirigía al hotel donde se alojaba y estaba muy cerca de su destino, aceleró el paso para refugiarse en el establecimiento.

En la denuncia, este hombre detalla que ya había sufrido situaciones similares los días previos y que los ataques también se dirigían a otros clientes del hotel. En España, un 40% de las personas LGTBI+ ha sufrido algún tipo de acto de odio (acoso, discriminación o agresiones) en los últimos cinco años, según la encuesta Estado LGTBI+ 2024, elaborada por 40dB para la Federación Estatal LGTBI+ (Felgtbi+).

Ante este brote de odio, ocurrido en una ciudad que es un icono LGTBI+, la noche del sábado se convocó una manifestación que ―con el lema 'Ni un paso atrás en nuestra seguridad y libertad'― reunió a cientos de personas, incluyendo representantes del tejido asociativo, empresarial y del Ayuntamiento. “[En Torremolinos], cuna de los derechos LGTBI, no vamos a permitir que ocurran estas agresiones”, afirmó Nacho Martínez, presidente de Acogat (Asociación de comerciantes gais de Torremolinos). “Por eso hemos activado los protocolos necesarios y nos hemos manifestado para que sepan que aquí no; en Torremolinos no”, añadió.

Martínez afirmó que esta semana iban a mantener reuniones con el Ayuntamiento y la Subdelegación del Gobierno para demandar “más seguridad en la ciudad, tanto para el colectivo como para el resto de ciudadanos y turistas”. La alcaldesa Del Cid, que también se sumó a la protesta, pidió a las autoridades que actúen “de forma contundente hasta detener a los agresores”.

Además, según anunció la alcaldesa, el equipo de gobierno municipal se concentrará a las puertas del Consistorio este jueves, 8 de mayo, tras la celebración de un pleno extraordinario (ya programado, aunque se aprovechará la oportunidad para realizar seguimiento institucional a estas agresiones, confirman fuentes municipales). Para Del Cid “es el momento de dar la cara por lo que creemos y defendemos, que no es más que poder ser lo que quieras ser, sin miedo y en libertad”.

Torremolinos es una pequeña potencia turística desde hace décadas. La ciudad malagueña, con unos 70.000 habitantes, registro casi 5,5 millones de pernoctaciones el año pasado, según los últimos datos municipales. “Desde hace 60 años, Torremolinos ha sido un destino de sol, playa y personas LGTBI, siempre diverso”, remarcaba la alcaldesa en una entrevista en EL PAÍS. Uno de los motores de la economía local es el Orgullo de Torremolinos, que el año pasado produjo un retorno de casi 100 millones de euros y atrajo a más de 80.000 visitantes (casi un 100% de ocupación hotelera). La cita celebra en 2025 su décimo aniversario con eventos y actuaciones de artistas como Melody, representante de España para Eurovisión este año, Sonia y Selena, Merche, o Ladilla Rusa, entre otros.
El teléfono 028 atiende a las víctimas de lgtbifobia las 24 horas del día, todos los días del año. También conocido como teléfono Arcoíris, es un servicio de información y atención a víctimas de delitos de odio y de discriminación anónimo, gratuito, confidencial y accesible. Además, se puede contactar por correo electrónico (028-online@igualdad.gob.es) o conectar a través de un chat online.

viernes, 11 de abril de 2025

#hemeroteca #inmemoriam | Adiós a Toni de El Forat, pionero en Alicante como icono del colectivo LGTBI

Toni Brotons en Ibiza, donde pasó sus últimos años //

Adiós a Toni de El Forat, pionero en Alicante como icono del colectivo LGTBI

El empresario hostelero, que abrió uno de los primeros bares dedicados al público homosexual, fallece en Ibiza.
Miquel Hernandis | El Español, 2025-04-11
https://www.elespanol.com/alicante/alicante-ciudad/20250411/adios-toni-forat-pionero-alicante-icono-colectivo-lgtbi/1003743711178_0.html 

Toni Brotons, conocido como Toni de El Forat, ha fallecido este viernes en su casa en Ibiza. El empresario hostelero, pionero en el movimiento de liberación del colectivo LGTBI durante la transición a la democracia es un referente por el trabajo hecho con el local que regentó durante décadas en el centro de la ciudad de Alicante.

Su hermana Isabel Brotons explica a El Español que el fallecimiento se ha producido de manera inesperada esta mañana. "Ha desayunado y cuando volvía a su casa ha caído redondo al suelo, han intentado reanimarlo y cuando ha llegado la ambulancia ya estaba muerto", explica.

El Forat abrió sus puertas en 1974 en la calle Cisneros con el nombre completo de El Forat de la Quica. Luego pasó a General Primo de Rivera entre 1991 y 1995 para finalmente establecerse en la plaza de la Santísima Faz de 1999 a 2013 ya con la versión acortada.

Isabel, emocionada, recuerda que "fue el primer local en el que la gente podía ser libre sin cuarto oscuro porque estaba en contra de los bares con eso, porque no les gustaba, él decía que los guetos que no". "Él abrió la puerta a la libertad que tenemos hoy y que nos quieren quitar", sentencia.

La melena larga de Toni y un pendiente marcaban la diferencia en una España en la que existía la ley de vagos y maleantes de 1954 que señalaba a los homosexuales. E Isabel asegura que al pedir la licencia del primer local le preguntaron "si era para un bar de putas o maricones".

El Forat de la Quica abrió y en él, según continúa su hermana pequeña, "se hacían las reuniones clandestinas del Partido Comunista y de la CNT". Muchos años más tarde, otros partidos como Compromís y Sumar han pedido que el Ayuntamiento le dedique una calle a Toni como pionero en la liberación LGTBI, "pero no quiero que ningún partido lo utilice porque siempre fue el marginado, el bar de maricones".

Si ese homenaje quedó pendiente, en 2023 sí recibió en persona el merecido apoyo a una trayectoria en defensa de la libertad de las personas. El Archivo de la Democracia en la UA organizó la exposición ‘Memoria LGTBIQ en Alicante’ donde se presentaban parte de los fondos que había cedido de su colección personal.

martes, 1 de abril de 2025

#hemeroteca #lgtbi #memoria | La rebelión del Stonewall de 1969: la noche en que el colectivo LGTBI dijo basta y cambió la historia para siempre

Lo que sucedió en Stonewall fue la primera chispa de una rebelión más grande //

La rebelión del Stonewall de 1969: la noche en que el colectivo LGTBI dijo basta y cambió la historia para siempre

La redada del 28 de junio de 1969 provocó una respuesta inédita de las personas presentes, que se enfrentaron a la policía cansadas de los abusos, marcando el inicio visible de una lucha organizada
Héctor Farrés | El Diario, 2025-04-01
https://www.eldiario.es/spin/rebelion-stonewall-1969-noche-colectivo-lgtbi-dijo-basta-cambio-historia-pm_1_12180593.html

Tener que esconderse para existir. Bailar en la penumbra, mirar con disimulo, besar de reojo. A finales de los años 60, ser gay en Nueva York implicaba vivir a la contra, incluso cuando caía la noche. No era una cuestión de estilo de vida, sino de supervivencia.

Las leyes no protegían, la policía no disimulaba y la ciudad no perdonaba. Sin embargo, en medio de tanta hipocresía, había un local donde todo eso quedaba suspendido durante unas horas.

El ‘Stonewall Inn’ no ofrecía lujos, pero sí refugio. Martin Boyce, que frecuentaba el bar, lo definió así: “El bar era un tugurio, feo, sin agua corriente detrás de la barra... si conocías el bar y tenías una botella de cerveza o una lata, las limpiabas porque podías pillar hepatitis por las bebidas”. A pesar de su precariedad, era uno de los pocos espacios donde personas homosexuales podían bailar sin miedo, algo que en otros locales estaba explícitamente prohibido.

Estaba en el corazón del Greenwich Village, un barrio vibrante que reunía a artistas, estudiantes, ‘drag queens’ y adolescentes que habían sido expulsados de sus casas. Era también un negocio manejado por la mafia, que sacaba tajada de la falta de protección legal hacia el colectivo: cobraban entradas, servían alcohol sin licencia y chantajeaban a clientes con alto poder adquisitivo para no revelar su orientación sexual.

El estallido de una rabia acumulada durante años
La madrugada del 28 de junio de 1969, la redada policial se topó con algo distinto. No era la primera vez que entraban a desalojar, pero esta vez la gente no se dispersó. Según contó Boyce, “por alguna razón que ni siquiera ahora puedo explicar, empezamos a dar pasos hacia él”, refiriéndose a uno de los agentes. “Pestañeó, tragó saliva y se dirigió hacia dentro del bar”, aseguró. Fue el punto de inflexión.

Lo que comenzó con empujones acabó en una confrontación abierta entre la policía y quienes estaban hartos de esconderse. Las ‘drag queens’ lideraron el pulso desde la calle, algunos lanzaron monedas, después ladrillos. Otros, como el activista Marty Robinson, decidieron organizar la respuesta: con tiza, escribió en el suelo ‘Mañana por la noche en Stonewall’ para convocar a más personas.

Durante los días siguientes, la protesta se multiplicó. Cientos se sumaron frente al local, se enfrentaron a los antidisturbios, formaron barricadas, improvisaron coros y coreografías en medio de la tensión. Boyce relató que uno de los momentos más extraños fue cuando, frente a los refuerzos policiales, varias personas se tomaron de los hombros y comenzaron a cantar ‘Somos las chicas del Village’ mientras levantaban las piernas como en un musical. Cuando llegó la carga policial, él mismo recibió un golpe en la espalda que no notó hasta el día siguiente.

El Orgullo como respuesta política al silencio impuesto
Lo que ocurrió no fue un hecho aislado. Venía precedido de años de persecución legal: en casi todo Estados Unidos, las relaciones homosexuales eran ilegales. En Nueva York, bastaba con vestirse con ropa considerada del ‘sexo opuesto’ para ser detenido. Las terapias con descargas eléctricas eran legales hasta 1973. En ese contexto, Stonewall fue solo la chispa que encendió una indignación latente. “Simplemente fue la noche en la que se encendió la mecha”, reconoció Boyce.

Un año más tarde, el 28 de junio de 1970, se organizó en Central Park la primera marcha del Orgullo, ideada por quienes comprendieron que aquella rabia espontánea tenía que canalizarse. Eric Marcus, autor del libro ‘Haciendo historia: La lucha por la equidad de derechos para gays y lesbianas 1945-1990’, lo resumió con claridad: “El Stonewall convirtió un movimiento pequeño y localizado en un gran movimiento nacional que se expandió por todo el mundo”.

La reapertura del local como gesto de memoria activa
Décadas después, el local reabrió. En 2007, Kurt Kelly y Stacy Lentz se hicieron con el espacio con la intención de preservar su significado. “Queríamos recuperar la historia, que fuera tratado y respetado como debía, porque no lo estaba siendo”, explicó Kelly. Desde entonces, el nuevo Stonewall combina espectáculos de ‘drag’, conciertos y cabaré con una vocación activista.

Lentz, muy comprometida con la defensa de los derechos LGTBI, amplió el alcance del local para que representara a las mujeres lesbianas y que ellas se sintieran bienvenidas, corrigiendo el sesgo masculino que arrastraba el bar.

Hoy es un lugar restaurado, con barra de madera, banderas arcoíris y visitas de figuras públicas. Pero lo importante no está en el decorado, sino en la memoria que conserva. El verdadero legado del Stonewall no fue la resistencia puntual, sino la conciencia colectiva que surgió a partir de ella. La idea de que no hacía falta esconderse para vivir.

domingo, 9 de marzo de 2025

#hemeroteca #homofobia | Marlaska y Collboni contra el sexo, las drogas y el rock and roll

Manifestación del Pride Barcelona 2024 //

Marlaska y Collboni contra el sexo, las drogas y el rock and roll

David Jiménez · Lingüista y comunicador social | Público, 2025-03-09

https://www.publico.es/opinion/columnas/marlaska-collboni-sexo-drogas-rock-and-roll.html 

Las modas siempre vuelven. Vuelve el fascismo a Europa, vuelven los pantalones anchos y, por volver, ha vuelto hasta la peligrosidad social. Hace unos días, este mismo diario denunciaba cómo la Policía en Madrid estaba actuando contra las personas LGTBIQ+ con sesgos claramente homófobos con la excusa del ‘chemsex’. Estas operaciones han incluido redadas, humillaciones, encerronas, multas e incluso riesgo de cárcel, todo ello bajo el pretexto de la salud pública. En este país, algunas cosas quedaron atadas y bien atadas, y la represión policial es una de ellas.

Uno siempre quiere pensar que son casos aislados. Algunos policías que se están infiltrando en chills porque quieren gozar de ese sadismo uniformado del que hacen gala impunemente. Sin embargo, la semana pasada, unos 13 guardias urbanos, al servicio del “primer alcalde gay de Barcelona” (como si Colau no contase como mujer bisexual porque, al fin y al cabo, es mujer), irrumpieron en un club de sexo entre hombres. Algunos asistentes a ese club relatan cómo, placa en mano, hicieron salir a todos los asistentes a la fiesta, interrumpiendo seguramente algún coito, para inspeccionarlos a todos en busca de sustancias ilícitas. La inspección se prolongó durante varias horas, en una actuación que algunos asistentes han catalogado de “militarista”.

A raíz de este suceso, los chats de la comunidad LGTBIQ+ barcelonesa han ardido y se ha roto el silencio sobre en qué se traduce el Pla Endreça de Collboni contra el sexo colectivo. La de este club de sexo no ha sido la única batida: también se está persiguiendo sistemáticamente el cruising (búsqueda de sexo en lugares públicos) en Montjuïc y, por supuesto, se está persiguiendo a las trabajadoras sexuales de la ciudad condal. Marlaska y Collboni, dos hombres gays al frente de Interior y del Ajuntament de Barcelona, respectivamente, tienen un mensaje para ti, marica mala, y están usando a la Policía para ello. Da igual que vivamos una crisis de vivienda de proporciones colosales: a follar, a casa.

Esto no es nuevo. Las redadas en espacios LGTBIQ+ tienen un largo historial, tanto en España como en el resto del mundo. La memoria de Stonewall en Estados Unidos o del Pasaje Begoña en nuestro país siguen siendo recordatorios de que la represión policial ha sido una constante en la historia de nuestra comunidad. Durante el franquismo, la Ley de Vagos y Maleantes (posteriormente reformulada como Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social) se usaba para encarcelar y estigmatizar a personas homosexuales y trans. Que en pleno 2024 se sigan empleando estrategias policiales similares, bajo la justificación de la lucha contra las drogas, es una muestra de cómo la violencia nunca se fue, solo se transformó.

Christo Casas explica en su último libro ‘Maricas malas’ cómo la aprobación del matrimonio igualitario nos llevó a la aparente victoria de una mayor tolerancia hacia las personas LGTBIQ+ a la vez que nos trajo una derrota: la domesticación de la marica mala. El sistema nos ha aceptado siempre y cuando seamos Marlaska y Collboni: perfectos heterosexuales que duermen con otro hombre, pero que jamás pondrán en duda el sistema del cual son una pieza más. Se trata de una aceptación condicional: puedes ser gay, pero siempre que encajes en la norma y no desordenes el espacio público con tu deseo.

Esa domesticación de la disidencia ha permitido que la agenda LGTBIQ+ oficial se enfoque en cuestiones como la representación y el consumo, mientras que las reivindicaciones más radicales han sido sistemáticamente neutralizadas. Mientras Collboni se jacta de ser “el primer alcalde gay de Barcelona”, la persecución a espacios de libertad sexual como el cruising, las saunas o los clubs de sexo sigue intensificándose. La sexualidad disidente es un problema porque escapa a la privatización y armarización del deseo.

Porque no nos engañemos: esto no es una lucha contra las drogas. Si el PSC y el PSOE quisiesen luchar contra las drogas y no contra los pobres y el escándalo público que supone la sexualidad libre, habrían empezado por otro lado. La Guardia Urbana podría haber irrumpido en una reunión de ejecutivos de una gran multinacional en el 22@ en busca de cocaína. La salud pública podría preocupar tanto a la Policía Nacional en Madrid que podrían estar haciendo encerronas para pillar a los cayetanos del barrio de Salamanca o esperar a la salida de determinados platós de televisión. Pero no. Van a por los mismos de siempre.

Y es que, como dijo una vez una concursante de un ‘reality’, “cuando te haces mayor, te das cuenta de dos cosas: el queso es muy caro y todo el mundo se droga”. Se trata de una afirmación universal en una sociedad que se despierta con cafeína y se duerme con ansiolíticos. Ante esta realidad, los gobiernos tienen dos opciones. El PSOE y el PSC parecen que están optando por una de ellas: ejercer una guerra contra pobres y disidencias mediante el uso desproporcionado de la Policía para buscar quién se droga, con quién tiene sexo y dónde. La otra opción, quizás la única posible para la izquierda, sería dedicar todos esos euros, todos esos esfuerzos públicos pagados entre todes a la prevención de riesgos para que a nadie le pase nada y al acompañamiento psicológico y social para aquellas personas que hayan caído en una adicción. Pero claro, eso no les interesa. La represión es más fácil, más rápida, más efectista. Al final, las modas siempre vuelven y, por eso, nos volvemos a encontrar aquí reciclando lemas punkis de los 90: ‘más orgías y menos policías’.

jueves, 27 de febrero de 2025

#hemeroteca #homofobia #policias | Denuncian una actuación "desproporcionada" de la Guardia Urbana en un club LGTBIQ+ de Barcelona

Imagen de archivo de una manifestación LGTBI en Barcelona //

Denuncian una actuación "desproporcionada" de la Guardia Urbana en un club LGTBIQ+ de Barcelona

Más de una decena de agentes registraron y cachearon a las personas del local, según testigos. Desde el consistorio explican que se trata de una "inspección administrativa rutinaria.
Judit Castaño, María Martínez Collado | Público, 2025-02-27
https://www.publico.es/sociedad/denuncian-actuacion-desproporcionada-guardia-urbana-club-lgtbiq-barcelona.html

Organizaciones de la comunidad LGTBIQ+ han denunciado públicamente una actuación policial de la Guardia Urbana de Barcelona "totalmente desproporcionada" en un club gay de la ciudad. Según han informado diferentes testigos a entidades locales, este martes tuvo lugar una redada en un local que se encuentra en la calle Calàbria, en el Eixample, en la que participaron más de una decena de agentes. Los policías registraron a todos los clientes e inspeccionaron el local durante dos horas. El encargado del espacio afirma que no había pasado nunca algo parecido.

Fuentes del Ayuntamiento de Barcelona han confirmado a ‘Público’ que la operación efectivamente tuvo lugar y explican que consistió en una "inspección administrativa rutinaria" en el marco de las inspecciones de los locales de pública concurrencia. Algo que difiere de la versión ofrecida por Javier Rodríguez Núñez, responsable del Comissionat de Polítiques d’Infància, Adolescència, Joventut i LGTBI, que ha justificado que "se ha actuado por quejas vecinales que referían menudeo" en su cuenta de X (antes Twitter). Según el consistorio, en el local se detectaron cuatro infracciones y se detuvo a una persona por tráfico de drogas. "Durante el inicio de la inspección se personaron en el local tres agentes de la Guardia Urbana, pero tras la detención acudieron cuatro agentes más", detallan desde el Ayuntamiento. Testimonios que estaban presentes en el momento de la actuación contradicen, sin embargo, al consistorio y elevan la cifra a 13.

La comunidad LGTBIQ+, organizada en colectivos y asociaciones, viene denunciando que desde hace años muchas personas del entorno han sufrido todo tipo de redadas arbitrarias y humillaciones con la excusa de las drogas y el chemsex (fenómeno sociocultural que consiste en mantener relaciones sexuales en un ambiente de consumo de sustancias psicoactivas). ‘Público’ se hizo eco de este tipo de actuaciones a mediados de febrero, en una exclusiva donde tres personas relataron su testimonio y confesaron haber vivido diferentes tipos de abusos policiales. El Movimiento Marika de Madrid también continúa monitorizando y recogiendo información al respecto.

Una actuación "desproporcionada" y "militarista"
Luis Villegas, gerente de la ONG Stop, ha expresado su preocupación en una conversación con ‘Público’. Villegas señala que esta intervención policial ha supuesto un impacto importante en la comunidad LGTBIQ+, en especial para las personas que se encontraban en el local en el momento del operativo: "Supongo que fue un impacto brutal para quienes estaban en ese momento allí, el hecho de verse rodeadas de agentes...".

Desde la ONG explican que tienen una relación estrecha con el establecimiento intervenido, ya que en ese espacio realizan labores de prevención y distribución de material informativo. Para Villegas, este tipo de operativos, sin previo aviso y con una presencia policial tan numerosa, generan una situación de vulnerabilidad extrema: "Que de pronto entren más de diez policías en un club donde se supone que se generan espacios de mucha intimidad es muy violento".

En Stop advierten que esta intervención "no es un hecho aislado" y que en los últimos meses han observado un "incremento de la presión policial en espacios frecuentados por la comunidad LGTBIQ+", en especial en zonas de ‘cruising’. "Nos hemos enterado de que este mismo fin de semana ha habido redadas en un parque público, una zona de 'cruising' histórica en Barcelona, algo que la gente no vivía desde la transición", denuncian.

La ONG ha trasladado estas preocupaciones a diversas instancias, incluyendo los Mossos d'Esquadra, la Guardia Urbana y el Comissionat LGTBI del Ayuntamiento de Barcelona, pero, según Villegas, no han recibido respuestas claras. "Nos dicen que esto no va a ir a más... pero las redadas continúan", lamenta. El Ministerio del Interior, bajo el mando de Fernando Grande-Marlaska, también está en conocimiento de este tipo de actuaciones. De hecho, el departamento respondió en octubre de 2024 a un escrito de un activista que se dirigió personalmente al director de gabinete del ministro para informarle de dichos abusos. La respuesta, tal y como adelantó ‘Público’, consistió en instarles a que presentaran denuncian formales en los canales correspondientes.

Desde Stop critican que la acción policial parece tener un carácter "estigmatizante". Villegas se pregunta por qué "mientras se criminalizan estos espacios de socialización de la comunidad LGTBIQ+", no se adoptan medidas similares en otros entornos. "No se van a la salida de una multinacional a vigilar a todos los ejecutivos que salen a ver cuánta cocaína llevan: ¿por qué a nosotros sí y a ellos no?".

Asimismo, denuncia que este tipo de actuaciones refuerzan la criminalización de las personas más vulnerabilizadas, como los usuarios de ‘chemsex’, un fenómeno sociocultural que, según Stop, requiere un abordaje desde la salud pública y no desde la represión policial. "Es una auténtica caza de brujas. Están penalizando el consumo, no el tráfico, de una forma escandalosa", señala Villegas. Además, afirma conocer casos de detenciones y registros injustificados, como la de un voluntario de otra entidad que fue cacheado e intimidado por la policía mientras realizaba labores de salud comunitaria: "Estamos muy enfadados. Esto no tiene ningún sentido. Si más de 0,3 gramos de metanfetamina se considera tráfico y la dosis mínima de consumo es de 0,5 a un gramo, y según estudios de Barcelona un 12% de los GBHSH (hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres) practican ‘chemsex’ con ‘tina’, ¿la policía va a detener a toda esa población?", concluye Villegas.

El Observatori Contra la LGTBIfòbia, por su parte, ha denunciado la actuación a la Oficina para la No Discriminación (OND) del Ayuntamiento de Barcelona y ha activado su protocolo contra la LGTBIfobia. También informará de la actuación policial al sindicato de Greuges de Barcelona para que valore si ha sido correcta o no.

Eugeni Rodríguez, presidente de la entidad, reclama explicaciones por parte del Gobierno municipal de Jaume Collboni (PSC), independientemente del motivo de la actuación. "Que entren a un local 13 agentes de la Guardia Urbana es absolutamente desproporcionado y militarista, que infringe el ordenamiento jurídico de cualquier Estado de Derecho y democrático como es el español. Es desproporcionado, con todo lo que conlleva de criminalización e incriminación del colectivo", ha reprochado.

Rodríguez lamenta que este tipo de "redadas arbitrarias" en bares de ambiente, "que ya se daban hace 40 años", estigmatizan este tipo de locales y las practicas que allí se desarrollan. "Hay otras formas de solucionar posibles incidencias más allá actuaciones policiales de este tipo, como hablar con las entidades, la mediación...", señala en declaraciones para este medio.

No es un caso aislado
Barcelona en Comú, el principal grupo de la oposición, también ha mostrado su preocupación por una actuación policial que consideran "sobredimensionada". Sospechan que no se trata de algo puntual, sino que formaría parte de un conjunto de actuaciones que se están dando últimamente contra este tipo de locales y prácticas concretas. Jessica González, regidora de los Comuns, ha anunciado que pedirán explicaciones al Ejecutivo municipal. "Presentaremos una pregunta por escrito para que el Gobierno responda con trasparencia. Utilizaremos todas las herramientas para esclarecer los hechos", han confirmado fuentes de Barcelona en Comú.

jueves, 13 de febrero de 2025

#hemeroteca #homofobia #policia | ¿Podemos confiar en ellos?

La policía escoltando a Ciudadanos en MADO 2019 //

¿Podemos confiar en ellos?

Paco Tomás | Público, 2025-02-13

https://www.publico.es/opinion/columnas/podemos-confiar.html

Tras leer las dos informaciones que ha difundido esta semana Público, me atrevería a escribir que a las comunidades LGTBIQ+ no nos ha sorprendido. Llevamos años denunciando los abusos policiales y esto es solo una gota más que deseo acabe por colmar el vaso. La mayoría de las personas LGTBIQ+ hemos tenido una experiencia desagradable con la policía, sea nacional o municipal. Desde el año 1986, cuando Arantxa Serrano se besó con una amiga en la puerta de la Dirección General de Seguridad y ambas fueron detenidas y sometidas a registros vaginales, hasta hoy, cuando Alberto (seudónimo de una de las personas que contó su testimonio a este diario) es detenido al salir de una discoteca y, en comisaría, le hicieron desnudarse, abrirse las nalgas y mostrar sus genitales a ocho policías, han pasado treinta y ocho años y, supuestamente, una democracia que nos dotaba, a las personas LGTBIQ+, no solo de derechos sino también de libertades.

Yo sufrí una humillante redada en un bar gay de Palma, en Mallorca, porque la policía tenía la sospecha de que en su interior se había escondido un delincuente que perseguían. No sé si lo encontraron pero desde luego, a todos los que estábamos allí, nos trataron como si fuéramos el delincuente. Hace nueve años, en el barrio de Lavapiés, mi amigo Antonio se dirigía a un local gay cuando un coche de policía le deslumbró con las luces largas. La policía le desnudó completamente en plena calle para ver si llevaba algo de droga para consumo personal. Hace dos años, de madrugada, mi amigo Alberto se estaba besando con otro chico y un coche de policía se detuvo a su lado. Los policías les llamaron la atención de malas maneras y les preguntaron que qué estaban haciendo. Mi amigo contestó que besarse y los policías les ordenaron que se separasen. Mi amigo y su ligue se fueron de allí pero aún recuerda el miedo que sintió ante la posibilidad de que la pareja de policías se hubiera bajado del coche. Frases como “ahora verás lo que te va a pasar en Leganitos”, o expresar “qué asco” cuando una persona, en el registro, saca un lubricante, son propias de una policía heredera del franquismo.

El hostigamiento sistemático que sufren las comunidades LGTBIQ+ por parte de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado es tan antiguo como la homofobia que reside en ellos, de manera estructural. Es cierto que hay asociaciones de policías LGTBI+ que trabajan por la diversidad e imparten formaciones específicas para acabar con la lgtbifobia en la policía pero también es igual de cierto que apenas logran que el grueso de la profesión asista a ellas. Después de las informaciones que hemos conocido esta semana es lógico que nos preguntemos si podemos confiar en la policía. Resulta obvio señalar que son Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. No están para protegerte a ti. Están para proteger y defender al Estado. Y tú eres un vecino, una mano de obra, un voto, pero no el Estado. Y mientras el Estado se rija por la heteronorma, mientras por las grietas del sistema se filtre la homofobia, estarán en nuestra contra. Y lo más duro de tener que escribir este párrafo es hacerlo con un ministro del Interior que es gay.

Hemos leído en este diario que Grande-Marlaska conoce, desde hace más de tres meses, las detenciones arbitrarias, los cacheos humillantes y las infiltraciones de agentes en espacios seguros gais y, que sepamos, se ha desentendido del problema. Lo que se contesta desde el Ministerio de Interior es que si te sientes perjudicado por una mala praxis policial, lo denuncies en la policía. Eso es como decirle a una víctima de violencia de género que primero informe a su maltratador de que va a denunciarle.

Por supuesto que no estamos en los años de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. Ni siquiera en los años de la ley de Escándalo Público. Faltaría más. Pero estos 47 años que han pasado desde entonces no pueden ser un pretexto para dejar de prestar atención al hostigamiento actual. Las personas LGTBIQ+ sabemos que pocos individuos e instituciones se atreven a señalarnos y discriminarnos directamente por nuestra orientación o identidad. Desde Stonewall, siempre se ha usado una excusa para hacerlo. Desde la protección de la infancia hasta la ideología de género pasando por el borrado de las mujeres o, como en este caso, la lucha contra la droga. Como si el consumo recreativo de estupefacientes fuese un hábito exclusivo de las personas LGTBIQ+.

La Jefatura Superior de Policía dice que no hay discriminación. Que ellos actúan sobre zonas y espacios donde creen que puede existir algún hecho delictivo. Esa es la clave. Donde “ellos creen”. ¿Y en qué se basa esa creencia? Pues en sus prejuicios, que les llevan a discotecas, saunas o zonas de la ciudad concurridas por hombres homosexuales. ¿Habéis visto redadas y actuaciones policiales en los bares de Ponzano o en los locales frecuentados por jóvenes de chaleco y pelo acolchado? No. Y os aseguro que hay motivos para hacerlo. Es ahí cuando una investigación se convierte en una investigación de características homófobas.

En el estado mental de los policías sigue instalada una idea excluyente del enemigo, de lo correcto y lo admisible, que hace que nunca piensen que el delito está en un hombre hetero blanco, con traje y corbata, que se toma una copa en el barrio de Salamanca. Para ellos, el color de tu piel, tu vestimenta, tu orientación sexual o identidad de género o el barrio en el que vives es algo que, sin más, te convierte en sospechoso.

Y que no vengan ahora a decirnos que están luchando contra el chemsex. Crearse perfiles en aplicaciones gais de contactos para atraer a chicos a direcciones falsas de chills, animándoles a comprar droga que luego ellos van a utilizar como prueba para tu detención, es propio de una caza de brujas. Es bien conocida mi postura ante el chemsex. Me preocupan muchas de las conductas que suceden en esos espacios y las razones que llevan a las personas a participar de esas largas sesiones de drogas y sexo. Pero esas conductas no son exclusivas de la población homosexual. Son muchos los hombres cishetero que las hacen en habitaciones de hoteles y con presencia de prostitutas. Algunos con afiliaciones políticas incluso. Pero, al margen de eso, si una sociedad ha asumido que las adicciones son un problema de salud, ¿qué hace la policía deteniendo a personas que lo que necesitan es un acompañamiento terapéutico? Esa persecución policial es íntegramente homófoba porque se canaliza exclusivamente hacia hombres homosexuales y exime a la sociedad y a las administraciones de su responsabilidad en la información sobre prevención, reducción de daños y terapia.

Todo esto es un problema muy serio porque hace que las personas LGTBIQ+ sigamos sin denunciar las agresiones que sufrimos porque, claramente, desconfiamos de la policía. Y nuestra confianza es algo que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se tienen que ganar. Y actos como estos echan para atrás cualquier avance. Y más cuando su jefe es un hombre homosexual que ignora las llamadas de atención que le da su propia comunidad.

sábado, 25 de enero de 2025

#hemeroteca #homofobia | «Cabinas patera» en una sauna gay mortal: «Cada semana sacan un cadáver»

«Cabinas patera» en una sauna gay mortal: «Cada semana sacan un cadáver»
Según han reconocido fuentes de la Policía Nacional a este periódico, «no podemos hacer nada» porque «tienen todo en regla, tanto a nivel sanitario como a nivel administrativo»
María Curiel | El Debate, 2025-01-25
https://www.eldebate.com/sociedad/20250125/cabinas-patera-sauna-gay-mortal-cada-semana-sacan-cadaver_263560.html 

Entrada de la sauna Center //
A las tres y media de la tarde de este miércoles una ambulancia del SAMUR aterriza en la madrileña calle Valverde. «Es una alteración cardiaca, una arritmia», afirma el equipo de Emergencias Madrid a este diario. «Es así todas las semanas», revela una vecina.

«Desde hace un mes la Policía secreta lleva rondando por esta calle, preguntando en todos los locales. Están buscando droga. Desde diciembre hasta ahora siempre hay policía en esta calle. Ambulancia mínimo una vez por semana; policía casi todos los días», asevera esta vecina en conversación con El Debate.

Esta calle, ubicada en pleno corazón de Madrid, alberga una sauna de temática gay, garito reservado exclusivamente para los hombres y que cuenta con servicios 24 horas de sauna vapor, sauna finlandesa, cabinas, sala de cine y bar, según aseguran en su cuenta de Instagram.

«Siempre da problemas. Una vez me encontré en el patio una prostituta con las rodillas ensangrentadas hablando con un chulo que venía de ahí dentro», explica otra mujer que vive en el barrio. «El otro día me paró un señor que iba puesto hasta arriba, como de unos 40 años, que no tenía mala pinta y me dijo en inglés: 'Oye, perdona, es que me han echado de la sauna porque le he tocado el culo a un camarero, pero ha sido sin querer. He perdido un vuelo. ¿Te importa darle al camarero 300 euros para que me vuelva a dejar entrar y a ti te doy 100 pavos?'. Obviamente yo no entraba ahí ni muerta. Consiguió volver a entrar y al segundo le echaron de la sauna y vino la Policía. Y así siempre», relata esta joven vecina de Valverde.

Interior de la sauna
Las patrullas de la Policía Nacional recorren el barrio de forma constante y siempre acaban estacionando frente a este local. «Todas las semanas muere alguien por sobredosis», comentan dos residentes de la zona. «Desde que llevo aquí, ya he visto tres cadáveres», asegura otra vecina a este medio. «Imagino que si la gente se muere a las 3 de la mañana, limpian todo y llaman a la Policía para que levanten el cadáver a las 11, que es cuando yo los he visto», añade.

Según han reconocido fuentes de la Policía Nacional a este periódico, «no podemos hacer nada» porque «tienen todo en regla, tanto a nivel sanitario como a nivel administrativo», se lamentan. Por su parte, trabajadores de la sauna han afirmado a este diario que desconocen si se han sacado cadáveres del local: «Yo no sé nada de eso», ha afirmado uno de ellos. «No sabría decirle por qué viene la Policía», ha añadido.

«Un antro de mala muerte»
«Ha sido la primera vez que he estado este antro por llamarlo de alguna forma. Más que una sauna es un local de ‘cruising’... He estado cerca de 40 minutos. La gente estaba en las cabinas como si fueran cabinas pateras», reza una de las reseñas de Google sobre esta sauna.

«Primera y última vez que voy. Sauna en muy mal estado, sucia, poca higiénica, gente fumando en cabinas. Sin piscina, sauna de vapor o no sé qué era eso, pero muy descuidado, puertas rotas, suelo resbaladizo. Un antro de mala muerte», denuncia públicamente otro cliente. «Puedes comprar drogas, contratar ‘escorts’. La gente no va a por sexo, van a drogarse», explica otro.

«Las reglas de higiene no se cumplen. La gente te propone drogas delante de los empleados, y fuma por todas partes. Servicio de condones / lubricante casi inexistente», dejó escrito otro usuario hace 9 semanas.

Una vecina del barrio ha afirmado, asimismo, a este periódico que «ya solo por sanidad e higiene no podría tener los permisos. Su sistema de ventilación da a la calle. Eso no puede pasar una inspección de sanidad». Por otro lado, relata que «llamé el otro día a la policía porque un chico que venía de la sauna estaba estampándose la cabeza contra una pared».

lunes, 20 de enero de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia | La era Trump: los Village People no eran gais y las empresas no eran verdes

Trump bailaba detrás de los Village People en el mitin //

La era Trump: los Village People no eran gais y las empresas no eran verdes

La banda amenaza con demandas a quienes los asocien a la homosexualidad. Las grandes compañías corren a eliminar sus políticas climáticas, de diversidad y de inclusión. El presidente de EE UU no esconde hacia dónde vamos.
Ricardo de Querol | El País, 2025-01-20
https://elpais.com/television/2025-01-20/la-era-trump-los-village-people-no-eran-gais-y-las-empresas-no-eran-verdes.html 

Hemos pasado muy rápido del greenwashing, el lavado verde o ecopostureo, al greenhushing, el silencio verde: no hables de la crisis climática que te llamarán ‘woke’. Lo mismo ha ocurrido con las políticas de diversidad, sexual o étnica, demolidas de repente. Tras el buenismo, aunque fuera como estrategia de ‘marketing’, se impone sin miramientos el malismo. Casi todos los poderosos se recolocan rápidamente ante lo que viene con Donald Trump, aunque sea a costa de que pensemos que sus posiciones anteriores eran una farsa.

Cuando las grandes empresas, bancos y fondos de inversión corren a deshacer sus compromisos con la descarbonización y la sostenibilidad, y también sus políticas de diversidad o de inclusión de minorías, lo que nos están diciendo es que, en contra de lo que defendían anteayer, esos valores les importaban un bledo, que si cambia el viento dejan que se lo lleve todo. JPMorgan, Pimco, BlackRock Inc y State Street han alegado, tras desbaratar la alianza Climate Action 100+, que tenían un riesgo reputacional y regulatorio porque la preocupación por el medio ambiente está ahora muy mal vista por la nueva Casa Blanca. El dinero se alinea con el que manda, siempre ha sido así.

Y ahora resulta que Village People nunca fue un grupo gay, ni hablaba de la vida de los gais, ni fue popular entre los gais. El sexteto intervino en la noche del domingo en el último mitin de Donald Trump antes de tomar posesión, en un pabellón abarrotado de Washington. Trump bailaba detrás de ellos ‘Y.M.C.A.’, su éxito de música disco de 1978, que habla de una conocida organización cristiana juvenil y masculina: “Ellos tienen de todo para que los hombres disfrutéis”. Esta “gente del Village” que da nombre al grupo se refería a Greenwich Village, el barrio neoyorquino conocido por su vida cultural y nocturna, también de ambiente LGTBIQ. El disco que contiene la canción se llama “Cruisin’”, como las relaciones apresuradas y anónimas entre hombres. El tema 'I’m a Cruiser' era así de explícito: “Creo que eres sexi y dulce. Una cita caliente sería un placer”. Por no citar 'Macho Man': “Créeme, es un hombre macho. Con su camisa vaquera y su cuero, siempre parece el puto amo. (...) Todo hombre debe ser un hombre macho. Para vivir una vida de libertad, los machos tienen actitud”.

Lo cierto es que solo dos de los seis miembros originales de la banda eran homosexuales, pero todos interpretaban esos roles o, si acaso, los parodiaban. Es hetero el cantante, letrista y líder Victor Willis, el único que se mantiene desde los años setenta, quien afirma ahora que de ninguna manera Y.M.C.A. era un himno gay: “Saquen sus mentes de la cloaca”, dijo. Willis amenaza incluso con llevar a los tribunales a quien sostenga lo contrario: “Mi esposa comenzará a demandar a cada una de las organizaciones de noticias que se refieran falsamente a ‘Y.M.C.A.’, ya sea en sus titulares o insinuándose en la historia, como algún tipo de himno gay”. Porque decir eso es, añade, una “difamación” y se refiere a actividades “ilícitas”. Podría demandar ya a David Hodo, el que iba de obrero y está retirado, quien dijo en una entrevista en 2008: “Míranos. Éramos un grupo gay”; que su disco de debut, ‘Village People’, era “posiblemente el álbum más gay de todos los tiempos”, y que la canción ‘Y.M.C.A.’ “celebraba a los hombres gais” de esa asociación juvenil.

No debería ser querellable recordar que el grupo se formó como una colección de homosexuales estereotipados (el policía, el obrero, el militar, el motero, el indio y el vaquero). Los artistas fueron reclutados por el productor Jacques Morali a través de un anuncio que decía: “Se buscan tipos machos y con bigote”. Morali se inspiró en una fiesta de disfraces en el club The Anvil del Village, en cuya puerta había un hombre vestido como un nativo americano en una película de vaqueros. Willis admite hoy, eso sí, que en este 2025 su himno no-gay dejará de sonar en muchos locales sí-gais por su identificación el trumpismo.

Ver a los Vïllage People cerrar el mitin de Trump (que retransmitió íntegro la CNN) y subirse a la ola MAGA, tan hetero y tan testosterónica, es chocante. Pero lo que asustaba era el mitin en sí, aunque no tanto a los que han seguido su campaña electoral, porque este show tiende a repetirse. El nuevo presidente alardeó de que han terminado las políticas de diversidad e inclusión, esa tontería de evitar la discriminación de gais y lesbianas, las y los transexuales (”insanos”, los llamó), minorías étnicas o discapacitados. Una y otra vez insistía Trump en la deshumanización de los inmigrantes, a los que citó como “animales”; repitió el bulo de que vienen de cárceles y psiquiátricos que se han quedado vacíos en sus países de origen, y dijo que a su lado “los criminales de EE UU parecen buena gente”. Puso en las pantallas gigantes imágenes de los peores delincuentes de origen extranjero que encontró para entusiasmo de ese público que ansía millones de deportaciones.

Esta propaganda evoca tiempos muy oscuros. Y no hacía falta: Trump ya había ganado las elecciones, estaba a punto de tomar posesión. Podía haberse contenido un poco, decir que iba a gobernar para todos, cosas así. Pero no. No dulcifica nada el mensaje siniestro y agresivo del nuevo presidente que terminara con Y.M.C.A., ese himno que, afirmo ahora, nunca fue de los gais, señora Willis.

viernes, 5 de julio de 2024

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | De los cuatro gatos a la locura total: la transformación del Orgullo vista con los ojos de un acompañante

El Diario / RQTR en la manifestación del Orgullo de 1995 en Madrid //

De los cuatro gatos a la locura total: la transformación del Orgullo vista con los ojos de un acompañante

Desde que marché por primera vez junto a los protagonistas LGTBI, la manifestación ha alcanzado una dimensión extraordinaria, aunque al final siento que subyace la esencia de exigir derechos al tiempo que se baila, se abraza, se besa y se festeja
Raúl Rejón | El Diario, 2024-07-05
https://www.eldiario.es/sociedad/cuatro-gatos-locura-total-transformacion-orgullo-vista-ojos-acompanante_129_11503526.html

Soy el privilegio: soy hombre. Soy blanco y encuadrado como heterosexual. Este 6 de julio, como casi todos los años, iré al Orgullo de Madrid. Y aunque la cartelería del Ayuntamiento se esfuerce por esconderlo será, otra vez, una manifestación y una fiesta a la par.

El Orgullo LGTBI de Madrid ha pasado de reunir en 1995 a 2.000 personas por un carril de la calle de Alcalá mientras el tráfico atronaba a su lado a ocupar el Paseo de El Prado con varios cientos de miles de personas. Una metamorfosis radical para alguien que, al acompañar a los protagonistas, descubrió el activismo, el compromiso y la reivindicación. De la marcha junto a los compañeros que ponían la cara ante las cámaras para proteger a quienes no habían podido salir del armario al gran desfile en el que todo el mundo reclama su ‘selfie’.

“Nadie se descuelga”
“Nadie se descuelga. Nadie va solo”. Esa era la consigna en 1995, 1996 o 97 me cuenta Ignacio Blanchart, que fue vicepresidente de la asociación de gais y lesbianas de la Universidad Complutense de Madrid, Rosa que te Quiero Rosa (RQTR), una de las organizadoras de las manifestaciones de la segunda mitad de la década de los 90. “Teníamos que cuidarnos porque habían apuñalado a un compañero mientras pegaba carteles para anunciar la manifestación”.

Conozco a Ignacio desde hace 35 años. Y me cuenta esto porque he pedido a mis amigos y amigas que me ayuden a recordar cómo ha ido cambiando el Orgullo. Muchas veces, desde al lado, las transformaciones más sutiles no se aprecian.

Cuando caminábamos en aquellas marchas, las televisiones y los fotógrafos iban buscando personas que no se taparan la cara. “En las ‘manis’ de los años 90 nos insultaban por la calle al pasar”, recuerda Rebeca Gómez, que estuvo junto a su novia entre los que crearon RQTR. Ella también está aportando sus recuerdos a este periplo de la memoria. Vaya por delante: en los locales de esa asociación, mientras ayudábamos a pintar pancartas para el Orgullo, Rebeca y yo acabamos convirtiéndonos en pareja.

Estos días basta con teclear en el buscador de internet: “Entradas fiestas Orgullo” para comprobar la cantidad de locales que montan su ‘Pride party’ para después de la manifestación. Todas con precio a la altura de Nochevieja. Todas se llenan. Ignacio me recuerda que nosotros íbamos a un local llamado La Rosa, al lado de la plaza del Carmen de Madrid, “porque si eras gay, lesbiana, trans o amigo solo podías ir a dos fiestas el día del Orgullo: la de La Rosa o la de Xenon. No había más”. “Amigos” era como nos llamaban a los ‘simpatizantes’ con la causa.

“La espectacularización de la sociedad no es algo nuevo, aunque ciertamente en los últimos años, cuanto más espectacular sea un fenómeno, más visible se vuelve y más atención se le presta”, me contesta la catedrática de Antropología Social de la UOC y experta en activismos LGTBI, Begonya Enguix. “Siempre he destacado que el Orgullo, además de fiesta, es reivindicación, aunque esa reivindicación sea festiva”.

De repente somos cientos de miles
No recuerdo cuándo la marcha del Orgullo se transmutó en masiva. Veo que en 1999 la policía contó 30.000 asistentes (¡más que lo que calcularon los organizadores!). Ignacio apunta: “El año 2000 fue una explosión. Había muchas carrozas, mucha fiesta, mucha alegría...”. La hemeroteca refuerza esa idea. Ese año, de repente, salimos a la calle 100.000 personas. “Íbamos caminando y grupos de señoras mayores nos aplaudían y bailaban en la acera”, me asegura Rebeca. ¿La verdad? No tengo una imagen nítida de cómo se multiplicaba la dimensión. Décadas después, en mi memoria particular se pasa de un grupito de cuatro gatos a una locura total en 2007 con el Europride.

Por eso echo mano de otro referente con el que he salido a manifestarme varias veces: el que fue redactor jefe de la revista ‘Zero’, Mario Suárez. “En la revista empujamos mucho, justo desde 2000, para que el Orgullo creciera al estilo de, por ejemplo, San Francisco. Los meses de junio, la portada ya era muy, muy política, para calentar el ambiente”. Y entonces llegó la ley de matrimonio igualitario en 2005, que convirtió España en una referencia mundial, me recuerda Mario como diciendo: “¿No te acuerdas de eso?”

Siempre unido a los bares

Como no fue posible durante muchos años “la expresión libre y en público de los deseos y pasiones no normativos” los lugares de reunión eran “fundamentalmente bares y discotecas”, explica la antropóloga Begonya Enguix. Algunos de los cuales siguen existiendo y patrocinando carrozas en la manifestación de Madrid. “No olvidemos que el referente moderno del activismo y la lucha LGTBIQ+ es un bar, el Stonewall Inn de Nueva York. Por tanto, lo comercial ha estado siempre muy relacionado con las realidades LGTBIQ+”, analiza.

Lo cierto es que, a lo largo de estos años, el día del Orgullo me inundaba como una mezcla de fiesta y reivindicación. Como una inmersión en el universo LGTBI que, sinceramente, su actual maxidimensión ha diluido en parte. Porque ahora somos mucho más espectadores que participantes. Las vallas que delimitan el recorrido y el larguísimo número de carrozas nos ha ido apartando.

“Cuando nos gustaba una carroza hacíamos la cabalgata con ella. Al son de la música que ponían, coreando cánticos”, evocan Ignacio y Rebeca. Y es cierto que mientras caminábamos por Gran Vía –porque sí, durante algunas ediciones se invadía la Gran Vía– hacíamos temblar el asfalto cantando “que bote Fuencarral”, una de las vías por las que cruzábamos. Admito que es cierto que la muchedumbre era tal al lado de los vehículos que cualquier experto en seguridad se hubiera puesto lívido o perdido las plumas de arriba abajo.

Hay voces que consideran que el Ayuntamiento de Madrid ha terminado por asestar un abrazo del oso al Orgullo. Rebeca, Mario e Ignacio coinciden en que ha habido tiempos peores. Porque mientras Madrid no paraba de recibir visitantes, agrandar su figura de foco de impulso por los derechos y llegar a ser elegida para el World Pride, hubo momentos en los que esa misma administración deseó que nos manifestáramos en un parque periurbano alejado del centro como es la Casa de Campo. Sacó la música de la plaza germinal de Chueca. Obligó a un pregón ‘sottovoce’ y redobló las multas.

Salir a exigir derechos al tiempo que se baila, se abraza, se besa y se festeja es lo que más huella me ha dejado el Orgullo. Es lo que recuerdo y me recuerdan como su idiosincrasia. Ser partícipe.

“Creo que es una posición improductiva considerar incompatible la protesta con el mercado y la fiesta”, abunda Begonya Eguix. “Ambos no tienen por qué ser contradictorios. De hecho, se refuerzan, puesto que refuerzan la visibilidad de las realidades y las luchas LGTBIQ+ y su reconocimiento. Yo siempre he defendido que la manifestación de Madrid era una manifestación y no un desfile, y que es tan festivo como reivindicativo, aunque incluya cuerpos y carrozas espectaculares y comercializables o comercializados”.

Quizá por el lugar vital de dónde vienen, mis amigues concuerdan en que, durante todo este tiempo, hemos defendido que “cuánto más visibles, mejor” y que "el Orgullo crítico y el ‘oficial’ son complementarios”.

Tan complementarios que, este año, vamos todos juntos a las dos manifestaciones, una vez más.

lunes, 3 de junio de 2024

#libros #transformismo #historia | ¡Eres tan travesti! : breve historia del travestismo en España

¡Eres tan travesti! : breve historia del travestismo en España / Anto Rodríguez ; prólogo de Supremme de Luxe.

Barcelona [etc.] : Egales, 2024 [06-03].
564 p.
Serie: Colección G ; 112.

/ ES / Libros / ENS / Ambiente / Drags / Historia / Testimonios / Transformismo / Travestis / Travestismo

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419728500 / 29.95 €
📝 Cita APA-7: Rodríguez, Anto (2024). ¡Eres tan travesti!: breve historia del travestismo en España. Egales.


Investigación, homenaje y viaje a todo color por la España travesti. Este es un viaje de más de un siglo que sigue el camino marcado por las transformistas, travestis y drags que trabajaron en España desde finales del siglo XIX. Está escrito para ser leído en voz alta en un estilo que se encuentra entre el tono académico del ensayo, el cuento o los artículos de las populares revistas de cotilleo. ‘¡Eres tan travesti! Breve historia del transformismo en España’ es una investigación urgente y fervorosa sobre un arte efímero, poderoso, político, cachondo y transformador de nuestra historia reciente. Es, sobre todo, un homenaje a todas las estrellas que iluminaron, iluminan y seguirán iluminando las noches de nuestro país. Al fin un título ilustrado que recoge la historia reciente del transformismo en nuestro país, incluyendo extractos de entrevistas o actuaciones. Está prologado por Supremme de Luxe, la presentadora de "Drag Race España" y actual concursante de "Tu cara me suena".

😏 Anto Rodríguez (Mieres, Asturias, 1986) es artista e investigador posdoctoral en la Facultad de Bellas Artes de la UCM. Habla sobre copla, pluma e historia en el podcast "Color Julay". Maricón desde guaje, en 2023 publicó "Boca abierta: la práctica artística del Lip Sync como archivo vivo" (Ed. Desiderata).

jueves, 16 de mayo de 2024

#libros #homosexualidad #literatura | A la sombra de un laurel de Indias

A la sombra de un laurel de Indias / Jesús Nadador.
Roca Editorial, 2024 [05-16].
448 p.

/ ES / Libros / NOV / Literatura / Ambiente / Homosexualidad / Relaciones familiares / Violencia

📘 Ed. impresa: ISBN 9788410096011 / 22.00 € 
📝 Cita APA-7: Nadador, Jesús (2024). A la sombra de un laurel de Indias. Roca Editorial.
Un violento asesinato. Un padre que perseguirá la verdad. Un camino que le hará volver a sí mismo.
Don Mariano es un juez retirado que lleva una existencia infeliz en Zaragoza, donde dedica los días a cuidar de su jardín, su único refugio. Su monótona vida, sin embargo, se trastoca cuando recibe la noticia de que su hijo, David, de quien se distanció años atrás, ha sido asesinado en Tenerife. Las misteriosas circunstancias que rodean este crimen llevarán a Mariano a emprender un viaje a la isla en busca de respuestas. Lo que vivirá allí lo cambiará todo: siguiendo el rastro de David, descubrirá el turbio mundo que se esconde tras la pacífica faceta del lugar. En su esfuerzo por destapar esta red de crímenes se verá en el punto de mira de peligrosos enemigos, hará amistades inesperadas e, incluso, se reencontrará consigo mismo.

‘A la sombra de un laurel de Indias’ combina lo mejor del thriller y la novela de autodescubrimiento para regalarnos una historia apasionante y conmovedora. Un relato emotivo sobre cómo reconstruirnos cuando lo hemos dado todo por perdido, con la isla de Tenerife como telón de fondo.
 
DOCUMENTACIÓN
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Leer a cara des-cubierta
Roca Editorial acaba de publicar un libro de temática LGTBI... pero no quiere que lo sepas.
Ramón Martínez | La mirada rosa, El Salto, 2024-10-22
https://www.elsaltodiario.com/mirada-rosa/leer-cara-des-cubierta

lunes, 29 de abril de 2024

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Félix Daniel, el más moderno de Bilbao

Félix Daniel, posando en los 90 para 'Viernes de Evasión' //

Muere Félix Daniel, el más moderno de Bilbao

El diseñador, DJ y «agitador», colaborador del dúo Chico y Chica y recordado por locales como El Convento o El Patio de Mi Casa, falleció este domingo a los 56 años
Carlos Benito | El Correo, 2024-04-29
https://www.elcorreo.com/bizkaia/muere-felix-daniel-moderno-bilbao-20240429124337-nt.html

Existen muchos Bilbaos, y uno de ellos es un Bilbao colorista, desinhibido, progresista, juguetón y, en definitiva, más moderno que ninguna otra ciudad. Pues bien, si hay alguien que haya encarnado esa vertiente inquieta y efervescente de la capital vizcaína, ese tiene que ser Félix Daniel, una personalidad tan extraordinaria que resulta muy difícil encapsularla en una sola definición y obliga a ir describiéndolo por facetas, con la sensación de quedarse siempre corto: el diseñador, discjockey e incansable «agitador» ha fallecido este domingo, a los 56 años, y de pronto Bilbao se mira al espejo y se ve un poco más antigua y más sosa.

En principio y ante todo, Félix era diseñador de moda. Todavía estaba en el instituto cuando decidió apostar por una estética poco convencional y empezó a dibujar sus primeros bocetos. Creó un estilo único y, por supuesto, también lo lució: cuántas personas que no lo conocían se habrán preguntado, al cruzarse con él por la calle, quién diablos era ese tipo del que no podías apartar la vista. Lo mismo diseñaba pantalones de campana que otros tan ceñidos como la propia piel, en una mezcla de estilos, colores y tejidos que él sabía resumir en cuatro palabras: «Mis diseños soy yo», declaraba en 1997 al 'Viernes de Evasión', el cuadernillo juvenil de este periódico. «La gente está demasiado preocupada por el qué dirán. A lo mejor les gusta un montón uno de mis conjuntos, pero siempre se cortan a la hora de ponérselo encima. Somos demasiado tradicionales en nuestra forma de vestir», argumentaba Félix, que ganó premios en Expomoda, impartió clases e incluso regentó su propia tienda, Poliéster.

La otra faceta en la que brilló fue la de discjockey. En locales como El Convento, El Patio de Mi Casa o Sildabia, Félix Daniel era una garantía de disfrute pop y fiesta bien entendida. El dúo Chico y Chica, otro referente de ese Bilbao chispeante y a todo color, le tenía siempre presente: «Compañero en aventuras musicales, emocionantes viajes, conciertos y en cada momento de alegría y asombro que compartimos», lo describían esta mañana en sus redes. De todas sus colaboraciones, por fuerza hay que destacar una: 'Tú, lo que tienes que hacer' es la canción que Chico y Chica escribieron «a su medida» para celebrar su 30 cumpleaños y grabaron con él como vocalista invitado. «Lo que tenemos que hacer es tener estilo propio, no dejar de hacer las cosas por lo que digan de nosotros», concluía la letra de aquel tema inolvidable, que este periódico recomendó para mejorar los ánimos en lo más crudo de la pandemia.

«Un seductor nato»
«Yo no he conocido a nadie que cause ese impacto en gente tan diferente. Félix era un seductor nato, sabía cómo hacerse querer y creaba vínculos con las personas. ¡A todos les hacía sentir especiales!», explica emocionada Lourdes Madow, su eterna cómplice. «Se atrevía con todo e iba hasta el final. ¿Que había que cantar? Se cantaba. ¿Que había que organizar un desfile? Se organizaba. Yo le he visto hacer un traje-chaqueta de un día para otro, perfectamente cosido. Félix era tan cuqui...», continúa Madow, que es quien lo describe como «agitador» y también es una de aquellas personas que, antes de conocerle, se quedaba pasmada al topárselo por Barrenkale.

«En todos estos años, con su criterio único e intuitivo, Félix siempre ha estado planeando sobre cada nueva canción que íbamos haciendo: '¿Le gustará a Félix?', '¿qué cara va a poner Félix?', '¡a Félix le va a encantar!'», explican Chico y Chica, que siempre se han referido a él como «la persona más moderna» que han conocido. Y seguro que, aunque ahora les falte, seguirán teniéndolo en cuenta como árbitro de lo que merece la pena. La mejor manera de recordarle hoy es volver a escuchar esta canción.