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domingo, 15 de febrero de 2026

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Coca Boom, artista drag, a los 28 años

David Parra como Coca Boom //

Muere Coca Boom, artista drag, a los 28 años

Las redes sociales despiden al icono del transformismo malagueño.
20minutos, 2026-02-15
https://www.20minutos.es/gente/muere-coca-boom-artista-drag-los-28-anos_6934381_0.html

El mundo drag está de luto tras conocerse la muerte de David Parra, conocido artísticamente como Coca Boom, a los 28 años. Muy conocida en la escena drag de Málaga y Torremolinos, se hizo muy conocida gracias a su talento sobre el escenario, pero también por ser una de las diseñadoras de los trajes del resto de sus compañeras.

Muchas de ellas se han despedido, devastadas, de ella en las redes sociales. Entre ellas, la célebre Pink Chadora, de Drag Race España: ¡Hasta siempre, amiguita! Me duele en el alma no haberme podido despedir de ella. Me habría encantado recordarle una vez más la admiración que le tenía; ojalá hubiera podido sentir, aunque fuera, la mitad de esa admiración por sí misma", ha escrito en su perfil de Instagram.

"Algunas personas no son conscientes del brillo que tienen ni de todas las cosas buenas que ofrecen al mundo. No sé... Podría decir tantas cosas de ella: buenas, buenísimas y tremendas, porque menuda cabrona era cuando quería. Mi drag está cargado de recuerdos con ella. Conmigo siempre fue tremendamente generosa. Aprendí mucho profesionalmente a su lado y siempre tendrá un lugar especial en mi corazón. Brillará para siempre. Nos vemos en las estrellas, bonitura. Hasta siempre, Coca", ha concluido.

Margarita del Cid, alcaldesa de Torremolinos, ha destacado de Coca Boom que era "un referente" para la localidad. "Lamentablemente, comparto con vosotros una tristísima noticia, de esas que nunca querría dar. Ha fallecido Coca Boom, artista y referente para su ciudad, Torremolinos", ha avanzado en sus redes.

"En estos momentos, mis pensamientos y también mis oraciones como persona creyente que soy, están con sus familiares y amigos, a quienes no puedo transmitirles más que mi abrazo más sincero y el pesar más profundo. Hoy Torremolinos pierde a una gran persona y artista", ha expresado la política.

viernes, 6 de junio de 2025

#hemeroteca #drag #espectaculos | «En el Tardeo Drag hay sitio para todos»

Una imagen del Tardeo Drag del pasado año //

«En el Tardeo Drag hay sitio para todos»

Espectáculo. El evento volverá a reunir el 14 de junio a cinco drags con las que «el público se lo pasará en grande ya que cada personaje ofrece una cosa distinta»
Martin Sansinenea 1 El Diario Vasco, 2025-06-06
https://www.diariovasco.com/oarsoaldea/errenteria/tardeo-drag-sitio-20250607195627-nt.html

Ritmo, música y buen ambiente. Eso es lo que se podrá encontrar el próximo sábado 14 de junio en Niessen Kulturgunea con el Tardeo Drag. Un evento que vuelve a Errenteria por segunda vez, después de un estreno «que fue increíble», destaca Oliber Nestar, organizador del evento.

Y es que el mundo drag se une al tardeo, algo que está muy de moda últimamente, lo que crea una combinación «fantástica». «Nuestro objetivo es quitar algunos estigmas sobre nuestro mundo», recuerda Nestar. «Normalmente lo drag se ha relacionado con la noche, con ser el mono de feria de una fiesta, pero queremos demostrar que no es así». No obstante, «sabemos que gracias a esas personas que fueron conocidas en ese mundo, ahora nosotros somos capaces de hacer un espectáculo de este tipo».

Un evento en el que «cualquier persona puede participar, y esto es algo que queremos que quede bien claro», destaca entusiasmado Nestar. Mayores, jóvenes e incluso niños tendrán las puertas abiertas para disfrutar de una tarde que «será memorable». En este sentido, destaca que «si queremos que sea para todos los públicos es porque creemos que hay que empezar a educar cuanto antes».

Cinco propuestas
Acida Liss, Anakoz, Garazi la Fantasy, Lady Dragma y Boombaystar serán quienes animen el ambiente con un show en el que habrá cinco propuestas distintas». Ácida canta en vivo un repertorio que incluye melodía líricas y otras mucho más actuales además de comedia. Por su parte, Anakoz representará un papel «mucho más cabaretera, mucho más de revista, mucho más antiguo travesti».

En cuanto a Garazi, Nestar destaca que es «mucho más fresca, más actual, incluso con repertorio euskaldun, mientras que Lady Dragma apuesta por ser mucho más dramática, más oscura, más Alaska». Por último, Boombystar, representado por el mismo Nestar, «es un personaje que mezcla un poco de todo».

Un evento de este tipo no podía dejar de lado al público como simple espectador, «había que intentar interactuar con ellos», subraya Nestar. Por ello, ya adelanta que habrá mucha interacción con el público, bajaremos del escenario por ejemplo para hacer una conga, o subiremos a los espectadores para que hagan los coros del show». Todo ello con el objetivo de «pasar un gran rato».

Previa a la actuación de las drags, que arrancará a las 18.00 horas, habrá música para empezar a calentar motores. En esta línea, tras el espectáculo que ofrecerán la música continuará hasta las 21.30 horas.

«Queremos ser algo fijo»
Con esta segunda edición, que además se enmarca dentro del Francisaldia, parece inevitable no pensar en que pueda ser un espectáculo fijo. «Nuestra idea es ir mejorando poco a poco, y aunque esta es nuestra segunda edición nos encantaría que fuese una fecha fija en el calendario».

En este sentido, Nestar destaca que «si en un futuro hacemos algo con más invitados lo haremos sin problema, pero siempre dando espacio a esas personas que están desde el primer momento».

No obstante, ahora la cabeza está centrada en el próximo sábado, «un día que de nuevo será para enmarcar» y para el que «quedan pocas entradas», a la venta por quince euros en Eureka Dance. En caso de que sobren, el mismo día del evento se pondrán a la venta en taquilla a un precio de 20 euros. Hay dos tipos de tickets, por un lado, los que dan acceso a la pista de baile, y por otro a las butacas, «para esas personas que prefieran estar sentadas».

No obstante, lo que será igual para unos y otros será el evento «el cual se desarrollará en un espacio completamente seguro, donde cada uno podrá acudir como quiera».

lunes, 3 de junio de 2024

#libros #transformismo #historia | ¡Eres tan travesti! : breve historia del travestismo en España

¡Eres tan travesti! : breve historia del travestismo en España / Anto Rodríguez ; prólogo de Supremme de Luxe.

Barcelona [etc.] : Egales, 2024 [06-03].
564 p.
Serie: Colección G ; 112.

/ ES / Libros / ENS / Ambiente / Drags / Historia / Testimonios / Transformismo / Travestis / Travestismo

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419728500 / 29.95 €
📝 Cita APA-7: Rodríguez, Anto (2024). ¡Eres tan travesti!: breve historia del travestismo en España. Egales.


Investigación, homenaje y viaje a todo color por la España travesti. Este es un viaje de más de un siglo que sigue el camino marcado por las transformistas, travestis y drags que trabajaron en España desde finales del siglo XIX. Está escrito para ser leído en voz alta en un estilo que se encuentra entre el tono académico del ensayo, el cuento o los artículos de las populares revistas de cotilleo. ‘¡Eres tan travesti! Breve historia del transformismo en España’ es una investigación urgente y fervorosa sobre un arte efímero, poderoso, político, cachondo y transformador de nuestra historia reciente. Es, sobre todo, un homenaje a todas las estrellas que iluminaron, iluminan y seguirán iluminando las noches de nuestro país. Al fin un título ilustrado que recoge la historia reciente del transformismo en nuestro país, incluyendo extractos de entrevistas o actuaciones. Está prologado por Supremme de Luxe, la presentadora de "Drag Race España" y actual concursante de "Tu cara me suena".

😏 Anto Rodríguez (Mieres, Asturias, 1986) es artista e investigador posdoctoral en la Facultad de Bellas Artes de la UCM. Habla sobre copla, pluma e historia en el podcast "Color Julay". Maricón desde guaje, en 2023 publicó "Boca abierta: la práctica artística del Lip Sync como archivo vivo" (Ed. Desiderata).

martes, 22 de agosto de 2023

#hemeroteca #gais | 'La Otxoa', icono gay de la Transición que 'liberó del armario' a una generación a ritmo de copla

El Diario / 'La Otxoa' a su llegada al teatro el día del preestreno de la obra //

'La Otxoa', icono gay de la Transición que 'liberó del armario' a una generación a ritmo de copla

En 1979 convirtió en un himno el emblemático 'Libérate', pero antes sufrió, como otros muchos, la incomprensión y la cárcel; ahora se retira de los escenarios a lo grande, con una obra que repasa su vida con las entradas agotadas
Belén Ferreras | El Diario, 2023-08-22
https://www.eldiario.es/euskadi/otxoa-icono-gay-transicion-libero-armario-generacion-ritmo-copla_1_10453545.html

“Libérate, libérate, ser 'mariquita' no es delito, ¡libérate!” Con esta frase, cantada a ritmo de copla pegadiza, 'La Otxoa' se convirtió en un icono del colectivo gay en un momento difícil, con la Transición apenas arrancada, cuando declararse abiertamente homosexual suponía prácticamente cerrarse todas las puertas. 'La Otxoa' las quiso abrir de par en par desde el escenario de una txosna en las segundas fiestas de Bilbao en la democracia. Corría el año 1979 y el 'Libérate' se convirtió en himno, mostrando que algo estaba cambiando, por fin, en la sociedad vasca y en la española, aunque hoy en día, 44 años después de aquella mítica actuación en el recinto festivo de Bilbao, todavía queda mucho camino por recorrer en la carrera hacia la igualdad real y en la lucha contra la homofobia.

José Antonio Nielfa, 'La Otxoa', fue uno de los que abrió camino desde el escenario en los peores momentos, uno de los muchos que sufrieron la cárcel después de que le aplicarán la Ley franquista de vagos y maleantes por ser homosexual, y que se convirtió en mito llamando desde una canción a una liberación colectiva de los que todavía se encerraban en el armario. “No lo calles lanza el grito, libérate', dice la canción. Él siempre se ha sentido libre.

Con 75 años ha decido retirarse de los escenarios de forma definitiva y a lo grande, con una obra que cuenta partes de su vida con humor, aunque no todo hayan sido risas desde que nació en 1947. Una obra en la que la propia Otxoa canta sus míticas canciones y levanta al público de sus asientos demostrando que forma parte del imaginario bilbaíno casi al nivel de la baldosa de Bilbao, de la ría, del Athletic o de la calle san Francisco donde nació, justo al lado de la calle Las Cortes, conocida durante años como 'La Palanca', donde convivían los prostíbulos y los cabarets y cafés-teatro del Bilbao más genuino de la época. La obra, que se ha estrenado coincidiendo con el arranque de la Aste Nagusia tiene todas las entradas agotadas para las 12 funciones previstas.

Bajo el título 'Agur, Otxoa feroz', acompañado de un magnífico elenco de actores que le dan vida en diferentes etapas de su vida, se desgrana en el escenario de la Sala BBK su infancia en ese barrio de Bilbao, sus primeros trabajos en el bar de su familia y como se le empezó a llamar 'La Otxoa' después de trabajar en un bar que se llamaba así. Cuentan su pasión por dedicarse a la canción, aunque iba para futbolista, y su estancia primero en Madrid, luego en Torremolinos, y después en Barcelona, donde vivió más de una década y cantaba canciones de Lola Flores, y donde fue encarcelado por ser homosexual. Una experiencia que le marcó, y años después fue el primer artista en actuar para los presos en la cárcel vizcaína de Basauri, ya como toda una 'diva'. Regresó de Barcelona a Bilbao en los años 70, y convirtió los locales que abrió -primero La Chufa, y después La Otxoa-, en punto de encuentro de la noche bilbaína y del colectivo LGTBI en particular.

La obra cuenta también, sin dejar el sentido del humor, los malos momentos de su historia, que serán probablemente el reflejo de los que vivieron muchos, desde la persecución de la Policía por su condición de gay, al dolor del desamor o la incomprensión de una condición que nunca ha querido ocultar. Recuerda que le contó a su madre que era homosexual y ella no se lo creyó - o prefirió no hacerlo- y le dijo que eso de homosexual le sonaba a “nombre de plano combinado”. Porque en la época en la que José Antonio Nielfa empezó a querer ser La Otxoa, ponerse peluca y subirse a unos tacones para cantar, los homosexuales eran 'maricones' o 'mariquitas'. Una expresión que 'La Otxoa' usa en sus canciones y con la que se ironiza en la obra: “Que no puedes decir ahora mariquita” dice en un momento de la obra una de las actrices, “tienes que decir LGTBIQ+”.

José Antonio iba para futbolista, pero colgó las botas por los zapatos de tacón y las lentejuelas ha sido y es artista y sobre todo, activista por la visibilidad de la libertad sexual. “En mi casa nunca hubo armarios, sólo percheros”, dice.

sábado, 19 de agosto de 2023

#hemeroteca #gais #memoria | La Otxoa, un monumento a declarar bien social

Gara / La Otxoa en ¡Agur, Otxoa, feroz!

La Otxoa, un monumento a declarar bien social

Sin José Antonio Nielfa, La Otxoa, nuestra historia reciente hubiera sido mucha más aburrida y, seguro, más conservadora. Por eso, hay que preservarlo, como un monumento y memoria de la lucha LGTBI+. De eso va la emocionante «¡Agur, Otxoa, feroz!».
Amaia Ereñaga | Gara, 2023-08-19
https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2023-08-19/hemeroteca_articles/la-otxoa-un-monumento-a-declarar-bien-s 

Cuarenta y cuatro años después de aquella actuación mítica que cambió la vida de José Antonio Nielfa (Bilbo, 1947), La Otxoa, su ciudad acoge su despedida de los escenarios con una obra teatral sobre su vida titulada "¡Agur, Otxoa, feroz!". Una propuesta que transita entre el vodevil, el drama y la risa, construida sobre el respeto a un personaje que se abre en canal para contar su vida, y que es la vida de una generación que se revolvió contra la falta de libertades durante el franquismo. Porque la reivindicación para nuestra memoria de su lucha, la pelea por ser cómo ellos y ellas son y amar a quienes ellos o ellas quisieran, es de lo que va este estupendo y emocionante "¡Agur, Otxoa, feroz!" que han construido con cariño, cachondeo, pluma, mucho ritmo y un espíritu totalmente irrespetuoso -siguiendo el espíritu de la protagonista-, Unai Izquierdo, autor del texto, y Getari Etxegarai, la directora.

Junto a Gemma Martínez y Arnatz Puertas, Izquierdo y Etxegarai completan un elenco que tanto hace de cuerpo de baile como de personajes secundarios o de la propia La Otxoa en distintas etapas de su vida. José Antonio Nielfa es la quinta pata del banco o, más bien, el eje de todo, con su presencia y sus canciones.

Porque esto va de un repaso a su vida: del descubrimiento de su homosexualidad, de su ansia por ser cantante, de la persecución durante el franquismo, de redadas en Barcelona, de bares en las Siete Calles, de amores -algunos, amores perros- y de aquel triunfo en la Aste Nagusia de 1979, cuando ante un Arenal abarrotado cantó el "Libérate" que se convirtió en todo un himno y donde surgió la leyenda de este cantante que, subido sobre unos tacones, con tres pares de medias para ocultar los pelos de los piernas

lunes, 26 de junio de 2023

#hemeroteca #gais | Qué fue del bar gay, el primer lugar seguro de la comunidad LGTBI

El País / Un bar gay en Río de Janeiro en 1985 //

Qué fue del bar gay, el primer lugar seguro de la comunidad LGTBI
Fueron lugar seguro y punto de encuentro, pero los cambios sociales, la crisis, la pandemia y las nuevas formas de ligar han transformado los clásicos locales que conocieron otras generaciones
Guillermo Alonso | Icon, El País, 2023-06-26
https://elpais.com/icon/actualidad/2023-06-26/mataron-las-apps-a-la-noche-de-ambiente-un-recorrido-desde-el-cuarto-oscuro-hasta-la-era-del-grindr.html

Hay en 'Very', el disco que los Pet Shop Boys publicaron en 1993 y que se considera, por forma y letra, la salida oficial del armario del dúo, una canción muy evocadora sobre los bares gais. Se llama To speak is a sin y comienza así: “Hemos existido siempre / pero míranos ahora, juntos / pidiendo copas en la barra”. Corte a dos décadas más tarde, disco 'Elysium', álbum de madurez que pilla al grupo ya en sus 50 tardíos, y una canción llamada Invisible que dice: “Después de tantos años siendo el alma de la fiesta / es raro, pero me he vuelto invisible”. Merece la pena trazar una línea entre estos dos temas de un dúo que ha sido banda sonora oficial de los bares de ambiente de todo el mundo y su paralelismo con la crónica de esos propios lugares, desde el oscurantismo y la emoción nerviosa de las primeras veces a su actual cuestionamiento como algo obsoleto o tan aceptado que un bar gay ya es como cualquier otro. Tan visibles que se han vuelto invisibles. No es solo la llegada de las aplicaciones de ligoteo, ni la pandemia: es una nueva realidad en la que rígidas categorías como “gay” o “lesbiana” se han quedado antiguas en un mundo cada vez más diverso en lo afectivo, sexual e identitario y han hecho que los bares exclusivamente dedicados a unos o a otros parezcan, para algunos, cosa de otro tiempo.

Pero antes, claro, habría que hilar fino para decir qué era el bar de ambiente. Va más allá del local gayfriendly, en el que las muestras públicas de afecto entre dos hombres o dos mujeres ya no provocan miradas reprobatorias (pese a que sigue habiendo agresiones homófobas, España es el país con más aceptación en la diversidad de género y sexual, según una encuesta de la plataforma YouGov). Pero el bar de ambiente era otra cosa. Tenía algo de templo en su momento, era el lugar donde personas que se creían las únicas de su especie iban a encontrarse con otras como ellas, paraísos de la horizontalidad y la mezcla: los de 50 años charlando con los de 25, el empresario con el arrabalero, la lesbiana madura aconsejando a una joven que se cuestiona su sexualidad. Se iba a buscar sexo, sí, pero sobre todo se iba a hacer comunidad, a sentirse seguro. Tras una puerta cerrada o al final de las escaleras, en un sótano, muchos se sentían por fin libres.

La imagen del sótano es importante. “Cuando estudiaba en Barcelona en 1978 todos los bares gais estaban situados en un sótano, había alrededor de ellos cierta oscuridad. Te daba la impresión de que en cualquier momento te iban a dar una hostia. Todo era feo en ellos”. Habla Antonio Robles, que pasó de visitar los bares gais a tener dos de los más populares de Chueca y ser miembro de la junta directiva de AEGAL, la asociación española de empresarios LGTB. “Yo recuerdo, en mi juventud, tocar el timbre de los locales, ese protocolo emocionante de saber que al otro lado alguien te observaba por la mirilla por pura cuestión preventiva, por si era un gilipollas que venía a pegarnos. Puertas discretas, sin carteles en el exterior ni mucha alharaca. Viví ese oscurantismo”. Esto lo recuerda Juan Flahn, que pasaría después a ser promotor de una de las fiestas clave de Madrid en el siglo XXI, En Plan Travesti, y director de una de las grandes películas sobre Chueca, Chuecatown (2007). Uno de los principales logros de la lucha LGTB es, precisamente, haber subido del sótano y haber derribado esa puerta. Muy pocos años después los bares de ambiente ya se anunciaban con neones, banderas, travestis de dos metros repartiendo octavillas por las aceras aledañas y tiraban las paredes para gozar de grandes cristaleras al exterior. Antes de haber ganado derechos, se habían ganado las calles.

Había algo característico de esos bares. Cierto aroma (mezcla de desinfectante y colonia), ciertos rituales (Pet Shop Boys cantaban en la mencionada 'To speak is a sin': “Primero miras, después te fijas y, si te atreves, sonríes”) y unas canciones habituales, con letras de amor y superación y base disco. Y no es casual: si las minorías sexuales abrazaron la música disco fue porque, al contrario que otros géneros, el disco se podía bailar en soledad cuando bailar con otra persona de tu mismo sexo era ilegal en muchos lugares del mundo (en Disneylandia lo fue hasta 1985). A menudo había en estos bares también cierto ambiente de taberna, pues especialmente en ciudades medianas o pequeñas podía haber un bar de ambiente o dos y los rostros, las canciones y el devenir de la noche eran siempre los mismos, un patrón que era agradable repetir. Es, de hecho, en ciudades pequeñas y medianas donde la desaparición del bar de ambiente ha sido más notable. Y su desaparición vino acompañada del auge de una tecnología llamada a cambiarlo todo: el Grindr.
 
Hola, ¿qué buscas?
Para resumir: si hoy todo el mundo encuentra sexo rápido a través del móvil fue porque hace casi tres décadas un homosexual perdido en una esquina del mundo decidió buscarlo. Primero llegó Gaydar, en 1999, historia con final trágico que inventó el hecho de poner, junto a una foto, un completo perfil con gustos y preferencias románticas y sexuales. Diez años después, Grindr fue pionera en el sistema de ligoteo por geolocalización, indicando a sus usuarios qué otros hombres cercanos a su zona buscaban a otro hombre. Su popularidad fue instantánea, se replicó en otras aplicaciones para todo tipo de público y en 2011 Vanity Fair lo llamó, en un largo reportaje, “el bar gay más grande del mundo”. Con un bar así, ¿quién necesita tabernas?

Aquí la historia se bifurca entre las grandes capitales y las provincias. Preguntando a habituales de bares de ambiente en ciudades pequeñas o medianas, casi todos conceden que o han desaparecido o quedan muy pocos. “Aquí había varios en los noventa y primeros de los dosmiles, ahora quedan un par”, cuenta un chico desde San Sebastián. “Había uno que cerró hace años, ahora tenemos otro pero no es propiamente gay, sino de eso que llaman ambiente mixto”, cuenta otro desde Plasencia. “Aquí hubo una época de oro de dos o tres bares de transformismo, dos bares gais, tres pubs... y ahora queda un club bastante decadente que pone todo el rato a María Isabel”, cuenta otro desde Gijón. “Teníamos dos, hoy quedan cero”, relata un pontevedrés. “Los dos que tenía localizados en mi ciudad han cerrado”, cuenta otro desde Valladolid. “Aquí quedan un par de garitos con actuaciones de transformismo, pero los bares han desaparecido. Las viejas lesbianas nos aburguesamos al encontrar pareja y las jóvenes prefieren buscarla a través de las redes a estar en un tugurio escuchando a Gloria Trevi”, explica una mujer desde Oviedo. “Aquí quedan dos, uno con música de Eurovisión, otro con pachanga. Grindr, Scruff y demás se lo cargaron todo”, se lamenta un hombre desde Vigo.

“Ahora, con las aplicaciones de ligue y una mayor aceptación y visibilidad, diría que no queda un solo bar de lesbianas en Madrid”, cuenta al teléfono Mili Hernández, figura histórica de Chueca por ser una de las fundadoras de la librería Berkana en 1993. “Pero para empezar, nunca ha habido tantos bares para lesbianas como para gais. Los bares de lesbianas eran un punto de socialización para muchas de ellas, pero existía el problema de que muchas no se atrevían a ir solas. Nada que ver con Nueva York: cuando yo vivía allí a las tres de la tarde te ibas al Henrietta Hudson a tomar una cerveza y si ligabas bien, si no, pasabas el rato”.

En el caso de los bares gais y aplicaciones de sexo, Antonio Robles lanza un interesante giro de guion: que más que hundirlos, los han salvado. “Ya no necesitas ir a un bar para ligar, tienes aplicaciones para ello, así que vas a un bar o a una discoteca a divertirte. Lo cual no significa que no puedas ligar, pero ya no es lo principal. La mayor parte de los bares gais, por ejemplo, han desechado también los cuartos oscuros. La historia se ha normalizado”. “Cuando yo era joven todos los locales de mariconeo tenían cuarto oscuro”, confirma Juan Flahn. “Ahora hay uno en el Hot, por ejemplo, pero mi sensación es que apenas se usa. Hay una relajación en el asunto del sexo por el sexo que ha hecho que estos locales se conviertan en locales de encuentro más convencionales. Grindr te proporciona sexo inmediato, pero ninguna aplicación hará sombra a la socialización en el bar. Y yo creo que mucho antes de que Grindr existiera, la gente ya estaba abandonado los cuartos oscuros, de que hemos ido por delante: esa historia tan furtiva del aquí te pillo aquí te mato era más de los noventa. Y en la actualidad, en los bares normales gais, esa cultura ya no está. Sí en los pocos bares especializados en sexo que quedan, pero ahí Grindr no tiene nada que hacer: esos siempre han sido Grindr andantes”.

¿Ha ocurrido con los bares gais lo mismo que con los de lesbianas? Robles y Flahn son más optimistas. “El bar gay no ha muerto”, apunta Robles, “pero sí que se ha reconvertido. Para empezar, los dueños originales de casi todos ellos se han jubilado y ha habido un relevo generacional y también de estética. Ahora son... otra cosa”. Flahn tampoco cree que hayan desaparecido. Y ni siquiera evolucionado. “Los de osos son lo mismo, los de travestis son lo mismo... Los que sí han perdido terreno son los locales más puramente dedicados al sexo, que se llevaban tanto en los noventa. Creo que en Chueca ya no queda ninguno, no sé si permanece alguno en Lavapiés. Ya nadie busca lo prohibido en un bar”.
Y entonces llegó la pandemia

2020 fue un año desastroso para la hostelería, pero curiosamente en los locales LGTB aparecieron unas salvadoras que venían, en parte, del pasado. “No podía haber grandes aforos, la gente tenía que permanecer sentada y en pequeños grupos...”, recuerda Robles. “Así que de repente se nos encendió la bombilla. ¿Qué se hace en un bar sentado en pequeños grupos y sin poder bailar? ¡Ver espectáculos de transformismo!”. Dicho y hecho. Chueca empezó a ofrecer, durante 2020 y 2021, aún con las restricciones, espectáculos de travestis por la tarde y lograban llenar algunos de sus locales más emblemáticos, como Black & White o LL y otros nuevos como Quién la invitó, Delirio, Vuélvete Loca o Prima’s. “No dejaban de preguntarnos si conocíamos a artistas”, añade Robles. “¡Faltaba personal! De repente, todos buscaban a quien poner en el escenario”.

El auge, caída y regreso del transformismo es otra gran historia que merece, en todo caso, contarse aparte. “Eso sí lo he vivido”, explica Robles. “Creí que, en su día, con la muerte de Torremolinos o de Sitges como paraísos turísticos gais y la desaparición de algunos bares míticos en Madrid, Valencia o Barcelona, el transformismo había muerto. Eso no fue así: se convirtió en otra cosa, en el rollo drag, y llegó a estar muy de moda. En la Gran Vía estaba el Gula Gula, que se llenaba todos los fines de semana de gente de todo tipo que cenaba viendo un show. ¡Y de repente cae el fenómeno drag y vuelve el transformismo clásico a salvar la pandemia!”.

Pero hay un factor por encima de consideraciones sociológicas, históricas y de tendencias: la hostelería pura. Licencias, precios, crisis. Vicente Pizcueta, portavoz de la asociación Noche Madrid, lo explica de forma breve: “En Chueca ya no se pueden abrir más bares. No se dan licencias. Si acaso, traspasarlos”. La ZPAE son las siglas de Zona de Protección Acústica Especial. Desde 2018 esta iniciativa ha puesto colores a los barrios y calles de Madrid para conciliar la convivencia entre hostelería nocturna y vecinos. Si uno se enfrenta a ese mapa, verá tres enormes puntos rojos en el centro: Chueca, Malasaña y La Latina. Ni un solo local nuevo en esas zonas es posible. “A esto habrá que darle una pensada en un futuro”, medica Pizcueta. Por lo demás, tanto él como Robles ven positiva ese control de la noche: hay más vigilancia y seguridad, afirman. “Esto, en barrios LGTB, al tratarse de un colectivo más vulnerable, es muy positivo”, matiza Pizcueta. Y que se respeten los aforos, mantiene Robles, se traduce en comodidad para los clientes. Atrás han quedado los pubs en los que no cabía un alfiler. “Llámalo fiscalización, si quieres”, remata Robles. “Pero hemos ganado todos en seguridad”.

Lo perdido son algunos bares. “Yo echo de menos esos locales de antes”, musita Mili Hernández con nostalgia al final de la conversación telefónica. El dueño de un local de ambiente ya cerrado en Oviedo lo resume con el humor lacerante propio de un buen travesti de aquellos antiguos escenarios. “¿Nos echáis de menos? Pues la culpa fue vuestra por dejar de venir”.

viernes, 2 de junio de 2023

#dokumentalak #francis #memoria | Harro gaude, Francis

 

Harro gaude, Francis
Euskal Telebista | Argia, 2023-06-02

https://www.argia.eus/multimedia/dokumentalak/harro-gaude-francis

Vicente Badillo ‘Francis’ Errenteriako 32 urteko gaztearen hilketatik abiatuta, Euskal Herriko LGTBI mugimenduaren genealogia,gaur egungo borroka eta aldarrikapenak jaso nahi ditu ETBko Ur Handitan saioak ondutako dokumentalak.

‘Francis’en hilketa Euskal Herriko 'Stonewall' gisa aldarrikatu izan du LGTBI mugimenduak: 1979ko ekainaren 10ean, Espainiako Poliziaren agente batek tiroz hil zuen Vicente Badillo, Errenterian trabesti gisa ikuskizunak egin zituen 32 urteko gaztea. Hilketa hark Euskal Herriko LGTBI mugimendua azalerazi zuen, bereziki Gipuzkoan: ordura arte klandestinitatean ibili zirenek manifestazioak publikoki egin zituzten lehen aldiz.

domingo, 21 de agosto de 2022

#hemeroteca #gais #transformismo | Anakoz Merikaetxebarria | Transformista: «Cuando me transformo soy un mujerón y una reinona que se come a todo Bilbao»

El Correo / Anakoz transformada //
Anakoz Merikaetxebarria | Transformista: «Cuando me transformo soy un mujerón y una reinona que se come a todo Bilbao»

Versiona esta noche en directo en La Pérgola éxitos discotequeros de los 70 y 80. «He sufrido muchos miedos hasta saber quién soy»
Luis Gómez | El Correo, 2022-08-21
https://www.elcorreo.com/aste-nagusia-bilbao/transformo-mujeron-reinona-20220821201548-nt.html 

Anakoz lleva camino de convertirse en el mejor transformista de Euskadi. Exmaquillador y peluquero del Arriaga, su camino no ha sido nada fácil. Esta noche estrena la Aste Nagusia musical en La Pérgola con el espectáculo 'Diskoeuphoria'.

- Anakoz. ¿Nombre artístico?
- No, no, es el mío.

- ¿Qué significa?
- Nada. Por eso no me puse un nombre artístico. ¿Para qué? Si más raro que esto...

- ¿Qué es ser hombre?
- Los sexos nunca están definidos. Cada uno es lo que desee ser.

- ¿Hubiera preferido ser mujer?
- No, aunque en mi época de Madrid me lo llegué a plantear porque mi personaje me comía.

- ¿A qué se dedicaba?
- Bailaba en discotecas. Tuve un cortocircuito y me pregunté ¿'Vas a ser mujer o no?' ¿Qué es lo que quieres?'. Se me pasó por la cabeza el cambio de sexo. Pero cogí las maletas y en el momento de aterrizar en Bilbao dije que no.

- ¿Por qué se transforma?
- Soy muy divertido y descarado, pero sin peluca, tacones y un vestido no sería capaz de cantar con mi propia voz y bailar. Tengo esa vergüenza dentro de mí.

- ¿Se maneja bien con un buen par de tacones?
- Ma-ra-vi-llo-sa-men-te.

- ¿Cuándo se maquilló por primera vez?
- A los 14 años.

- ¿Ha vivido sin tabúes?
- No. He tenido muchos miedos y problemas.

- Cuénteme.
- El transformismo derivó a un trastorno alimenticio. Buscaba la imagen de una mujer perfecta. Fue también un poco la causa de querer dejarlo todo. 'No puedo seguir con esta vida sin aceptarme a mí mismo y sin saber quién soy', pensaba. El qué dirán también influyó mucho.

- ¿Qué le decían?
- Me prejuzgaba demasiado y no me valoraba. Desde que en diciembre del año pasado volví a trabajar otra vez en esto sé quién soy, dónde estoy y adónde quiero llegar.

- ¿Qué le dolió más?
- Las burlas sobre mi físico. Me quedé superdelgado, 42 kilos.

- ¿Solo?
- En la profesión oía cosas del estilo 'ya llega la niñata', 'todos los vestidos la entran'... Esa inseguridad con 17 años... Empecé a fallar y salí escopetado.

- ¿Los dardos venían de los colegas con los que trabajaba?
- Sí, sí, sí.

- ¿La familia le apoyaría, no?
- Más que la familia, los amigos y, sobre todo, el público. Itziar Urtasun, la edil de Fiestas, me animó a agradecer a la gente ese apoyo. Y entonces me vine arriba.

- Dejó el Arriaga y cerró su peluquería para volcarse en el espectáculo.
- Estuve ocho años trabajando sin parar hasta que me ofrecieron el proyecto de Bataclan, pero no quería volver.

- ¿Por qué el transformismo ha adquirido tanta visibilidad?
- Nos ha venido bien el programa 'Drag Race', de Los Javis. A muchos jóvenes les está ayudando a salir a la calle maquillados y que no les juzguen ni les miren. Yo tampoco salgo con el letrerito 'hola, soy homosexual'.

- ¿A qué aspira?
- A sacar un single.

- ¿Todos necesitamos grandes metas?
- Entre renovarse o morir, siempre lo primero. No es por criticar, pero en Bilbao los transformistas trabajan con la fórmula 'funciono, me acomodo y sigo toda la vida con lo mismo'. Yo quiero sorprender. Voy a por todas. Antes me dejaba zarandear. Ya no. Sé lo que quiero.

- En la piel de Diana Ross, Donna Summer y Gloria Gaynor, ¿toca la gloria?
- Desde crío. Cuento siempre una anécdota. Hubo un día que fui a casa de mi prima a bailar. Me puso Donna Summer y me dijo 'tú, primo, eres homosexual'. Guardo desde entonces su disco 'Last Dance' como oro en paño.

- ¿Cuándo supo que era gay?
- A los 15. En casa estaba todo el día con tacones y vestidos.

- ¿Sus padres participaban en esas fiestas?
-Pues mira, mi aita, siendo bermeano, que era más cerrado que un ocho, siempre me ha apoyado. Ama lo lleva con más dificultad. Tiene un comercio en el Casco y es muy conocida. Luego está el qué dirán y, sobre todo, que es una vedette frustrada.

- Esto no le va a gustar a su ama.
- Pero es verdad. Venimos de una familia de artistas. Mi aitite, por ejemplo, era el director de la banda de cartón de La Peña y mi tío Roberto, de la Coral Bilbotarrak. El otro aitite y la tía Carmen eran de la ABAO. Cantaban zarzuelas.

- ¿Cuando versiona a sus divas es igual de reinona que ellas?
- Sí, pero con humildad. Ya toqué el punto de no ser humilde y lo perdí todo. Todas las versiones que tocaremos esta noche serán en directo. Es un espectáculo que nunca ha habido aquí. Sueño con ser la gran transformista de la villa.

- Dese tiempo.
- Ahora lo es Asier Bilbao, al que admiro. He aprendido muchísimo de él. Hay cosas que me gustan más y otras menos, porque, a la hora de hablar, se puede ser más fina, aunque me parece muy bonito lo que hace. Me gustaría hacer su recorrido, como el de La Otxoa. Estrenar las fiestas de Bilbao, que yo lo haga un domingo y Asier un lunes, es un regalo.

- Frente al espejo, ¿se ve mejor como Anakoz chico o como mujer?
- Me veo más atractivo de Anakoz chico, pero mucho más reinona de Anakoz chica. Con el personaje femenino tengo más picardía y soltura. El Anakoz hombre es más calladito y tímido y el mujerón se come a todo Bilbao. Es como ponerme un escudo. 
 

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miércoles, 3 de agosto de 2022

#hemeroteca #transformismo | Gasteiz: La Polaka estrena videoclip y prepara su show en La Blanca: "Soy una todoterreno"

Gasteiz Hoy / La Polaka //

La Polaka estrena videoclip y prepara su show en La Blanca: "Soy una todoterreno".

La Polaka llega con nueva canción a las fiestas de Vitoria-Gasteiz y reflexiona sobre su carrera.
Borja Triviño | Gasteiz Hoy, 2022-08-03
https://www.gasteizhoy.com/la-polaka-videoclip-entrevista/

Hablar de transformismo en Vitoria-Gasteiz es hablar de La Polaka, personaje al que el polifacético Javier Gallego da vida desde hace quince años. Quince años en los que el personaje creado por el político y hostelero alavés ha evolucionado.

La Polaka acaba de lanzar el videoclip de su canción 'Soy la Polaka'. Y el próximo domingo 7 de agosto presentará su show en la Plaza de la Provincia gasteiztarra. Será la tercera vez que el espectáculo de La Polaka es protagonista en las fiestas de La Blanca.

Su debut en el Waslala gasteiztarra

De manera casual y con mucha ilusión nació hace quince años el personaje La Polaka en el bar Waslala de Vitoria-Gasteiz: "Yo, de manera puntual, había hecho cosas en el teatro, pero el personaje surgió de casualidad. Para la noche del 14 de febrero de hace unos quince años, el bar Waslala tenía programado un show con tres transformistas de Santander. Por diversas razones, no pudieron estar y el dueño del local, del que yo era habitual, me pidió que saliese al escenario", nos cuenta La Polaka sobre aquella primera vez.

Aquel no fue su mejor show, pero Javier Gallego guarda un gran recuerdo de esa noche: "El playback iba por un lado y yo iba por el otro, pero cuando me vi dentro del traje era como si me hubieran poseído. Y aquella sensación me gustó".

Lo que parecía una simple anécdota se convirtió en algo habitual. El espectáculo de La Polaka se mantuvo en la programación del local durante un mes y, poco a poco, se fue abriendo paso en otros locales de ambiente.

Desde entonces, Javier Gallego ha llevado su personaje a infinidad de lugares: ha actuado durante nueve años en despedidas, pero también en bares o en fiestas de barrios y pueblos. "A lo largo de mi carrera he actuado más fuera del "ambiente" que dentro. Soy una todoterreno, pero donde más cómoda me siento es en una sala: ante un público sentado que disfruta con su consumición y con el que yo interactúo".

"Hacer un show en una despedida es una batalla, soy capaz de hacerlo pero te encuentras a gente muy pasada a la que tienes que controlar. En cambio, las fiestas de los pueblos es algo que también me gusta. Ese público es muy agradecido", cuenta La Polaka.

La Polaka sobre el escenario
Sobre el escenario La Polaka improvisa, se adapta al cien por cien a su público y no es muy amiga de los guiones: "Los guiones no siempre encajan con el público que tienes ese día. Entonces, yo lo voy adaptando sobre la marcha y a veces tiro de tres o cuatro coletillas para salvar el momento por si no tengo buen día. En el espectáculo, pasa que a la audiencia no le importa si tú tienes buen día o no. Tú tienes que hacer reír lo mismo, y entonces tiras de esas coletillas".

Tomando al grupo gasteiztarra de transformismo Estrellas en la Noche o a la artista bilbaína La Otxoa como referentes, La Polaka ofrece un show con mucho humor y en el que la canción es parte fundamental. "Cuando yo nací en los 80, en Vitoria-Gasteiz ya había un grupo de transformismo, que no se nos olvide. La Polaka va creando con su estilo propio, nunca ha ido de moderna y viene del mundo rural", cuenta la artista.

La Polaka nunca se ha considerado cantante, pero sí cree que la canción le da un plus a sus actuaciones. Por eso trata de evitar a toda costa los playbacks, algo que sí es habitual en el transformismo. "Queda mucho más original y aunque sea cantando regular, que sea con mi voz. Tengo una faringitis que me persigue y a veces tengo que tirar de playback, pero no es algo que me guste".

Para La Polaka es muy importante saber diferenciar entre Drag y transformista: "Cada cosa tiene su historia y para mi, un Drag es más imagen, más pose y baile. En cambio, el transformista completo, hay muchas variedades de transformista, se transforma en un personaje, coge el micro, hace speech, canta e interactúa con la gente. Hay drags que lo hacen, pero no es exactamente lo mismo. Un transformista tiene un trato más cercano con su público".

La otra cara de La Polaka
Cuando en mayo de 2021 Javier Gallego fue elegido alcalde de Ribera Alta, el personaje de La Polaka se tomó un descanso hasta que el alcalde tuvo todo encauzado: "Una vez que aquello cogió forma y color, yo volví a los escenarios. Todo el mundo que me eligió como alcalde ya sabía de mi trayectoria, y yo nunca me he escondido. Ese tiempo de descanso me vino bien para centrarme en algo que era nuevo para mí. Entrar en un Ayuntamiento no es fácil y por muy bien que me lo dejaron, había muchas cosas que me resultaban nuevas. Una vez cogidos los mandos de la nave, pude volver a los escenarios progresivamente".

Desde hace un año, Javier es uno de los socios que La Casette, conocido local del Casco Viejo gasteiztarra: "Cuando adquirimos La Casette lo hicimos con la etiqueta de bar de 'ambiente'. Es algo que no nos parece mal, pero nosotros consideramos La Casette un bar diverso. Y toda la gente que venga con educación y buenos modales tiene cabida en nuestro bar. Las épocas de los bares de ambiente afortunadamente creo que ya han pasado. Ya no hace falta esconderse y aunque el tema del odio desgraciadamente va in crescendo, ahora mismo no encontramos sentido a un bar solo de ambiente, a un gueto. Entonces sí era necesario y muy necesario".

'Soy la Polaka', nueva canción y videoclip
La Polaka acaba de lanzar el videoclip de la canción 'Soy la Polaka', un pasodoble que la artista ha compuesto de arriba a abajo: "La canción que presento tiene su toque de censura. Si presento la que compuse originalmente, me echan de Vitoria. Esa, la presentaré en mis bolos o no, dependiendo del público. La canción tiene un toque muy picante pero a la vez muy elegante", cuenta La Polaka sobre este videoclip que cuenta con imágenes de Ribera Alta y Vitoria-Gasteiz.

El 7 de agosto en la Plaza de la Provincia
La Polaka ofrecerá su show el próximo domingo 7 de agosto al público gasteiztarra. La del este 2022 será la tercera vez que la transformista actúe en fiestas de La Blanca.

Y aunque Vitoria-Gasteiz siempre ha portado la etiqueta de clasista y tradicional, La Polaka se siente muy querida y valorada en su ciudad: "Tradicionalmente en Vitoria-Gasteiz se ha valorado más lo de fuera pero ahora, parece que está despertando al artista local. A los vitorianos nos gusta mucho el espectáculo de todo tipo, que nos gusta mucho el arte y cuando viene algo lo valoramos y participamos".

La cita arrancará a las 23:00 horas y a La Polaka, que presentará su nueva canción, la acompañarán sobre el escenario otras artistas como Queen Fenis, Gloria Jurado, Mari Conan y Alain Velasco: "'La casette del recuerdo' es el título de mi show y en veremos a un artista al que tras la pandemia le ha costado volver a los escenario. Un poco lo que me ha pasado a mí, yo he vuelto por mi público. La gente, ahora más que nunca, necesita entretenimiento y risas."

También se subirán al escenario las neskak de la Cuadrilla Akelarre, neskak que han participado de forma altruista en el último videoclip de La Polaka y que presentarán su coreografía.

sábado, 2 de julio de 2022

#hemeroteca #transformismo #testimonios | Gilda Love, la transformista de 97 años que ha sobrevivido a todo: “Me rajaban los trajes con una cuchilla, pero salía a bailar con ellos rotos”

El País / Gilda Love, protagonista de 'Cantando en las azoteas' //

Gilda Love, la transformista de 97 años que ha sobrevivido a todo: “Me rajaban los trajes con una cuchilla, pero salía a bailar con ellos rotos”.

La película ‘Cantando en las azoteas’ se adentra en el día a día de este icono de la Barcelona canalla, superviviente de la España franquista y todavía en los escenarios.
Jaime Lorite | Icon, El País, 2022-07-02
https://elpais.com/icon/2022-07-02/gilda-love-la-transformista-de-97-anos-que-ha-sobrevivido-a-todo-me-rajaban-los-trajes-con-una-cuchilla-pero-salia-a-bailar-con-ellos-rotos.html 

“Los vecinos se sonríen / en sus ventanas postreras (...) ¡Los mariquitas del sur / cantan en las azoteas!”. Los versos que escribió Federico García Lorca en ‘Canción del mariquita’ han servido al director Enric Ribes (Barcelona, 33 años) para poner título a la película y, con ella, a la vida de uno de los grandes personajes de la casi extinta Barcelona canalla: Gilda Love (San Fernando de Cádiz, 97 años), transformista aún en activo y protagonista de ‘Cantando en las azoteas’, híbrido entre documental y ficción que se adentra en sus vicisitudes y su humilde día a día en el barrio del Raval de Barcelona.

En el largometraje, en cines desde el 1 de julio, vemos la estrecha relación que mantiene con sus vecinos, en forma de red de apoyo mutuo, mientras trata de pagar las facturas mediante una pequeña pensión y el dinero que obtiene de los espectáculos que sigue realizando, a pesar de rozar el siglo de edad. “Le he visto estar con 38 grados de fiebre, ponerse el vestido, salir y transformarse completamente. Se vuelve una persona fuerte y dura. Le pueden doler los pies, puede tener un mal día, pero su pasión por el arte se impone”, explica a ICON Ribes, amigo de Gilda desde hace más de un lustro.

Nacido con el nombre de Eduardo antes de la proclamación de la II República Española, Gilda Love ha sido y continúa siendo un símbolo de la escena ‘underground’ en la capital catalana, ciudad a la que llegó en 1967, en pleno tardofranquismo, y que ya no abandonó. Tras cumplir el servicio militar obligatorio, emigró y comenzó a actuar en locales emblemáticos del mundo travesti como el cabaret Madame Arthur de París. Atrás dejó una infancia donde, por la vía familiar, se le plantó la semilla del espectáculo, viajando de feriante y cantando y bailando en pueblos cuando solo era un niño. También pudo alejarse de sus hermanos varones, falangistas y mayores que él, que le hacían la vida imposible.

“Siempre me tenían atormentado, porque ellos se daban cuenta de lo que yo era. Tenía una hermana que era modista y me vistió una vez de gitana, porque ella y mi madre decían que era bonito y que parecía una niña. Mis hermanos, por verme vestido así, me pusieron una cerilla y me intentaron quemar como a Juana de Arco. En la espalda aún tengo una quemadura. Me hacían calamidades, no me mataron de milagro”, revela Gilda Love a ICON.

La historia de orígenes que narra Gilda siempre es la misma, tanto en la película como en sus espectáculos: iba a nacer con una hermana gemela, pero ella salió primero, murió estrangulada con su cordón umbilical y Gilda recogió su testigo invocando esa mitad perdida. “Café con leche”, se define en el documental. Cuando el director Enric Ribes escuchó este relato en uno de los espectáculos de Gilda Love, quedó fascinado y fue a su encuentro. “Es como el cuentacuentos de una generación casi olvidada”, describe. Ambos realizaron una pequeña pieza de cinco minutos en 2017, también llamada ‘Cantando en las azoteas’, pero, sintiendo que Gilda tenía muchas más posibilidades, Ribes le propuso rodar un documental largo que no fuese estrictamente biográfico, sino que, de manera ficcionada y con la ayuda de un guion, reflejase su vida cotidiana. La vida que había elegido. Así, aunque Gilda no conserva la relación con su familia, vemos cómo la comunidad de su barrio se ha convertido en su familia.

“Todos los que aparecen son vecinos que conoce del Raval. Con el chatarrero, por ejemplo, tiene una relación de años. Incluso creo que pasó unas semanas viviendo en su piso”, dice Ribes. Pese a que la casa en la que transcurre la película no es su auténtica casa, puesto que la perdió y actualmente reside en un piso social, lo que muestra la película, indica el director, tiene una base auténtica: “Gilda lo ha perdido todo, no tiene sus cosas, aunque pudo recuperar algún vestido. Si en el anterior proyecto yo no hubiera hecho un escaneado de sus fotografías, tampoco tendría fotos de su madre”. El grueso de la historia, que consiste en Gilda encargándose durante unos días de una niña por los problemas de sus padres para cuidarla, también se ampara en una experiencia real. “A mí siempre me ha gustado formar mi propia familia, ¿sabes lo que te quiero decir?”, afirma Gilda. “La película está muy bien hecha, es muy humana y coincide con mi vida. En mi antigua casa, había un niño que vivía arriba y, siempre que subía las escaleras con sus padres, me llamaba a la puerta y yo le daba galletas y juguetes. Siempre tenía detalles con las personas que vivían a mi lado”.

Gilda, además, colaboraba en su anterior piso con la fundación Arrels, que ayuda a personas sin hogar. “Vinieron y me preguntaron que, como tenía tres habitaciones, qué me parecía acoger a un muchacho que estaba un poco disminuido. Les dije que muy bien, claro, porque así me daba compañía”. Su atención, cuidado y familia formada por personas de alrededor también se extiende a colegas artistas. Por ejemplo, Carmen de Mairena, con quien compartió camerino durante años, recibió también visitas de Gilda en sus años finales, hasta que murió en 2020. “Estaba en una residencia del Ayuntamiento y yo iba siempre a verla. Era también una persona muy humana. Le gustaba que le llevase donuts, sus favoritos eran los de chocolate”, rememora con cariño.

De vuelta a los cines

La película ‘Cantando en las azoteas’ ha contado con la participación de dos figuras destacadas del cine español. En el guion, que escribió Enric Ribes con Xènia Puiggros, fue clave, según señala el director, la edición y las instrucciones de Isa Campo, guionista de ‘Maixabel’ y gran referente en España del formato de documental ficcionado debido a sus trabajos junto a Isaki Lacuesta, como 'Entre dos aguas'. También colabora Pilar Palomero, la directora que triunfó en los Goya de 2021 con Las niñas, que aquí hizo labores de ‘coach’ con la pequeña Chloe Romero. No obstante, los diálogos de la película no estaban previamente escritos. “Intentábamos que hubiera una narración natural, sin aprender nada. Yo a Gilda le lanzaba ‘¿Te acuerdas cuando me contaste…?’ y lo recogía, porque es un actor nato”. Su aparición en esta película, de hecho, no es la primera: en el año 2000 apareció en el documental holandés ‘Yo soy así’, sobre los últimos días de la barcelonesa Bodega Bohemia. En un instante de ‘Cantando en las azoteas’, Gilda Love ve con emoción la actuación que le grabaron entonces.

A Enric Ribes, Gilda Love le recuerda a la bailaora catalana Carmen Amaya: “De ella decían que, al bailar, sudaba mucho. Tenía un problema renal y, como ella zapateaba y bailaba con mucha fuerza, el sudor le hacía drenar y eso le permitió vivir más años de los que le daban como esperanza. Gilda también tiene esto de morir sobre el escenario y, al mismo tiempo, alargar su vida a través de él”. Pero Gilda explica que la longevidad le viene de familia: su madre se casó con 14 años, tuvo 20 partos (fueron siete hermanos, nueve hermanas y otros cuatro bebés que fallecieron) y vivió hasta los 102 años. Su padre llegó a los 99. Gilda sobrevivió también al régimen franquista, aún en boga cuando se instaló en Barcelona. En el Raval, pudo encontrar la oportunidad de ser como quería ser gracias a los locales nocturnos, en los que frecuentemente pernoctaba para que las autoridades no le detuvieran por la calle y le aplicasen la Ley de Vagos y Maleantes. “Es verdad que la gente pensaba de otra manera. A mí muchas veces me rajaban los trajes con una cuchilla, salía a pista con los vestidos rotos. Pero había ambiente por todos lados”, sostiene Gilda.

El transformista está al tanto de la popularidad del actual ecosistema drag, gracias a figuras como RuPaul o el concurso Drag Race. “Como esos programas están en plataformas, tiene amigos que se los descargan. Piensa que los que salen son muy guapos, pero le resulta algo de otra generación. No le gusta que no canten de verdad”, relata Ribes. Gilda confirma: “No es para mí. Lo mío es transformismo de varieté. Los ‘drag queens’ son otro estilo, lo veo más como carnaval que como espectáculo”. No es su único choque con el presente. El artista lamenta que la escena de variedades ha desaparecido y no hay nada que se acerque remotamente a su época en el club Kit Kat del carrer Escudellers, los 17 años que pasó en la Bodega Apolo o la extinta Bodega Bohemia. “Antes en Barcelona había muchos pianistas. Hacíamos canciones en la calle, las montábamos allí y después subíamos a la habitación para entrenarlas. Era una vida muy distinta. No sé si volverá a haber una ola de espectáculos. Lo que hay ahora es porno, piden mucho porno en salas, bodas, bailes y sitios de esos. Es en lo que está la juventud ahora, en espectáculos de porno y jazz, con orquestas”, dice Gilda por teléfono, mientras Enric Ribes, que atiende a la conversación por el manos libres, no puede contener la risa. Gilda, no obstante, tiene bolos programados. Por ejemplo, este mismo 15 de julio actúa en Raval Cuir, en el espacio El Molino de Barcelona.

“Vive en su mundo de ‘shows’. Ayer me dijo que se tenía que ir a buscar un vestido de una modista al final de una línea de Metro. Tiene este punto muy quijotesco de vivir en lo añejo y en las películas clásicas de Hollywood, como el Quijote con los libros de caballerías”, resume Ribes. Su nombre, obviamente, es una referencia a la película ‘Gilda’ (1946), que asegura que vio 13 veces en el cine, así como que también llegó a conocer a su actriz, Rita Hayworth. “Vino a París con aquel príncipe con el que se casó [Alí Khan] y me pareció muy simpática. Me acerqué, le dije que era fan suyo y ella me contestó en americano que le encantaba que fuese su fan. A mí ella me gustaba mucho, eso de la bofetada [en referencia a la famosa escena de la película donde Hayworth abofetea a Glenn Ford] me chiflaba”.

Las memorias de la Barcelona que Gilda conoció parecen también mediadas por el cine. Como si estuviera hablando de musicales al estilo de ‘Un día en Nueva York’ o ‘Las señoritas de Rochefort’, Gilda describe una ciudad donde “llegaban los barcos americanos, había un ambiente maravilloso por el Paralelo y la gente cantaba en las terrazas, que estaban llenas”. “Antes actuaba en los cines, había varietés. Ponían una película y salía yo después a actuar. Nada de eso existe ya. Los cines y los teatros están casi todos cerrados”, dice. Hoy, con casi 100 años y de la mano de ‘Cantando en las azoteas’, será posible volver a ver y escuchar a Gilda Love actuando en cines.

sábado, 4 de junio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #transformismo | Castellón destina 40.000 euros para una escultura de la transformista del Grao Pepa Wells

El Mundo / Pepa Wells //

Castellón destina 40.000 euros para una escultura de la transformista del Grao Pepa Wells.

El Acord del Fadrell evalúa ahora el proyecto para hacer realidad su compromiso con el colectivo LGTBI. Instalará en una calle la obra artística dedicada a la mítica activista.
Chelo Pastor | El Mundo, 2022-06-04
https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/castellon/2022/06/04/629a4664fc6c8343628b45d5.html 

40.002 euros es el importe de la «realización, traslado e instalación en la vía pública» de una escultura urbana dedicada a Pepa Wells, según consta en el listado de licitaciones que recoge la Plataforma de Contratación por acuerdo de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Castellón. Así pues, en estos momentos, el tripartito (PSPV, Compromís y Podem-EUPV) aborda la «evaluación previa» del compromiso adquirido meses atrás con el colectivo LGTBI de dedicar un homenaje póstumo a la mítica transformista del Grao.

No es el primer recuerdo a la figura de Wells como transformista y activista en defensa de los derechos del colectivo de gays y lesbianas de Castellón. En junio de 2019, el consistorio, a través del Queer Fest, ya ensalzó su intensa trayectoria artística y reivindicativa en el marco de los actos programados con motivo del mes del Orgullo LGTBI.

Pepa Wells, nombre artístico adoptado por Pepe Aguilar, dedicó su vida a intentar normalizar en Castellón el transformismo, tras sufrir en carne propia discriminación por su condición sexual, pero también con el orgullo de haber participado en la primera manifestación que se realizó en Barcelona, en 1977, a favor de la Ley de Peligrosidad y Reforma Social.

«Cuando todo el mundo tenía miedo a decir que era homosexual y a salir del armario, él ayudó con su visibilización a toda la ciudad», aseguraron desde la comunidad LGTBI al fallecer Pepa Wells en abril de 2021. Tras su muerte, como consecuencia de un cáncer, el Ayuntamiento a través de la Concejalía de Feminismo y LGTBI, aceptó la petición popular, con recogida de firmas, sobre todo, en el Grao, de levantar una escultura en su recuerdo.

Mientras se valora el recuerdo de Castellón a su más conocida transformista, el Ayuntamiento también tiene pendiente de instalar la obra que ha sufragado como reconocimiento a la labor realizada por Alcer Castalia, la Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades Renales de la provincia.

Fuentes de la organización que ayer celebró su jornada de sensibilización, indicaron a este rotativo que el Ayuntamiento trabaja en estos momentos para decidir cuándo y dónde instalará la escultura de hierro realizada por el artista Rafa Gallent, también vecino del distrito marítimo.

sábado, 19 de febrero de 2022

#libros #transformismo | Travestí

Travestí / Mista [Louis Bou].

Madrid: Mista Studio [autoedición], 2022 [02-19].
224 p. : il.

/ ES / Libros / ENS / Artistas / Drags / Fotografía / Testimonios / Transformismo / Travestis / Travestismo

📘 Ed. impresa: ISBN 9788409365289 / 45,00 €
📝 Cita APA-7: Mista (2022). Travestí. Mista Studio.


‘Travestí’ es un recorrido a través de la escena drag en España. Contiene más de 190 fotografías a todo color. El 90% de las imágenes incluidas han sido realizadas en exclusiva para este libro. Incluye entrevistas de Valeria Vegas y textos de Ana Locking, Juan Flahn, Paco Tomás, Agustín Cascales y un prólogo de Mista.

‘Travestí’ es el título que da nombre a este libro. El acento en la “i” hace referencia a la manera con la que se nombraba a una transformista o drag-queen en España, en los años setenta y ochenta. Tomamos esta particular palabra como inicio para el recorrido de este libro, en el que encontraremos leyendas del transformismo patrio como Psicosis Gonsáles, La Prohibida, Supremme Deluxe , Kika Lorace, Diva Houston, Sharonne , Yogurinha Borova o Krystal Forever, junto a las nuevas generaciones que vienen cargadas de contouring y nuevas propuestas artísticas como por ejemplo Venedita Von Däsh, Porca, Hornella Góngora, Ariel Rec, Miss Khristo o Sansanonas. ‘Travestí’ pretende ser una celebración del travestismo como una forma de arte y una exploración emocionante de lo que ese modo de expresión artística significa para cada una de estas rutilantes estrellas.

“Las travestis son las nuevas folclóricas, y este libro da fe de ello. Un recorrido fotográfico de la mano de Mista, que convierte magistralmente a las retratadas en auténticos iconos pop, dispuestas a pasar a la posteridad a través de estas páginas, con sus mejores sonrisas, sus más espectaculares atuendos y sus miradas más retadoras. Arte sobre arte. Un mundo de ficción que se torna más real que nunca, donde están todas las que son y son todas las que están. No digas artista, di travestí”. —Valeria Vegas

martes, 4 de enero de 2022

#hemeroteca #travestismo | Plumas al viento: un recordatorio de la España más travesti

Shangay / 'Gay Club' con Paco España //

Plumas al viento: un recordatorio de la España más travesti.

El escritor y documentalista Juan Sánchez hace un repaso en profundidad imprescindible de la escena travesti en España, desde sus inicios a comienzos del siglo XX hasta la actualidad.
Juan Sánchez | Shangay, 2022-01-04
https://shangay.com/2022/01/04/travesti-drag-transformismo-espana-plumas-juan-sanchez/ 

El transformismo llega a España con el siglo XX, al mismo tiempo que a otros lugares de Europa, y lo hace de la mano del italiano Leopoldo Fregoli. A raíz de su éxito, aparecen otros transformistas autóctonos como Ernesto Foliers, que siguió la nueva moda impuesta por el francés Robert Bertin de imitar a grandes estrellas femeninas de las variedades. “La Fornarina, la Palau, la Fons y otras son imitadas por Foliers con tan justa semejanza, que más parece el tipo real representado que la copia” (Eco Artístico, 1910).

Confiesa el mítico Edmond de Bries, natural de Cartagena, que fue Foliers quién le inspiró para dar el paso al transformismo, para el que mostraba aptitudes desde niño. Primero lo hizo de manera caricaturesca, hasta que la mítica cupletista La Fornarina le animó a que lo hiciera en serio, y consiguió grandes éxitos con su lujoso vestuario y sus impecables imitaciones de las divas del momento. De Bries se mostraba pleno de entusiasmo en una entrevista de 1930: “Después de diez años de carrera, el público me sigue favoreciendo con su atención y continúo alegre y cancanesco, inundando los escenarios de plumas y mantones, pedrerías y tisúes. ¿Quién dijo penas? ¡Ah!”.

Con el paso de los años, el transformismo se fue sexualizando con artistas como Derkas, Mirko, Luisito Carbonell, Freddy, etc. En el ambiente transgresor de ‘La Criolla’ de Barcelona se podía encontrar todo tipo de público en busca de emociones fuertes; frecuentado lo mismo por la alta burguesía que por prostitutas o delincuentes, era también lugar de encuentro de homosexuales y travestis, entre ellos el mismísimo Flor de Otoño. Los travestis barceloneses llamaron la atención de Jean Genet, que los menciona en su libro ‘Diario de un ladrón’ con motivo de la manifestación que tuvo lugar por el cierre de unos urinarios públicos.

También en los locales madrileños, el público se acostumbró a ver a estos hombres vestidos de mujer con actitudes provocativas y seductoras, para desesperación de algunas artistas femeninas del género y de sus madres, que consideraban que estos imitadores les quitaban trabajo. Con la proclamación de la República, la permisividad fue aún mayor –aunque nunca se legislara nada a favor de la homosexualidad–, pero al finalizar la Guerra Civil con la victoria del bando franquista, esos aires de libertad desaparecieron y fueron borrados del panorama artístico al prohibirse los espectáculos de travestis. Algunos, como Derkas, se reciclaron en modistos de vestuario para espectáculos; otros como Mirko interpretaron con ropa masculina el mismo repertorio que antes hacían con vestuario femenino. Y es que este país volvía a vestirse, según algunos, como Dios manda.

Si la Guerra Civil se había llevado a Federico García Lorca, la posguerra se llevó a Miguel de Molina, que vio lo complicado que iba a ser vivir en aquella España que no le toleraba por no responder al canon de virilidad impuesto por el nuevo régimen. Aun así, la semilla que sembró iba a dar frutos apenas unos años después. Cantantes como Tomás de Antequera, Antonio Amaya, Rafael Conde ‘El Titi’ o Pedrito Rico siguieron la estela de Miguel de Molina, lo que, lógicamente, les generó problemas con el público y la censura por su actitud y su llamativo vestuario.

Con este panorama, era normal que en los años siguientes el transformismo estuviera ausente en nuestro país, salvo de forma grotesca o cómica para provocar equívocos y gags en obras de teatro y en películas. Y como las cosas siempre pueden ir a peor, en 1954 tiene lugar la reforma de la Ley de Vagos y Maleantes (que databa de 1933), en la que la homosexualidad aparece explícitamente como delito. Esto situaba claramente a los homosexuales al margen de la ley, y los convertía en carne de cárcel.

Al final de la década de los 50, el argentino Alfredo Alaria aterriza en España precedido por un gran prestigio internacional, y causa un enorme impacto con sus espectáculos musicales. En 1961 pone en pie la película ‘Diferente’, que es una ‘rara avis’ por sus imágenes cargadas de insinuaciones homosexuales y algunos momentos de travestismo, y sorprendentemente, burló a la censura existente. Eran pequeños destellos en el erial que suponía para el mundo homosexual aquella España católica y conservadora. Años después, Alaria sería deportado a su Argentina natal, un hecho que nadie cuestionó, aunque ocurriera en los primeros años de la Transición.

En la década de los 60, la famosa transexual francesa Coccinelle asombra al público español con sus actuaciones en Madrid y otras ciudades, aunque se evitaba hacer alusiones públicas a su transexualidad, la cual quedaba sobreentendida en la palabra “enigma” o la frase “el caso clínico de la historia al alcance de todos”. Corría el año 1966. Dos años más tarde, Coccinelle interviene en la película ‘Días de viejo color’, dirigida por Pedro Olea. Su presencia en la película podría haber sido un buen reclamo pero, quizás por miedo a la censura, quedó en una breve aunque muy divertida intervención.

Pese a todo, en esos años comenzaron a aparecer espectáculos con travestis en Barcelona, tal como recuerda Manuel López González (Lorena Loys para el mundo del arte travesti). A mediados de los 60, La Margarita bailaba su singular ‘Danza del fuego’ y Violeta la Burra hacía de las suyas en el Copacabana. Barcelona era un reducto de permisividad para los homosexuales que no dieran problemas, o sea, que tuvieran un trabajo, que no provocaran escándalos y no se dedicaran a la prostitución. Consecuentemente, fue lógica la peregrinación que hubo hacia la ciudad condal de homosexuales de otras zonas del país, como cuenta Manuel/Lorena, que se plantó en Barcelona en compañía de su amiga La Dominga. Son años duros en los que tiene que buscarse la vida y acaba siendo detenido cuando está en un bar de “mariquitas tapadas”. Pasa a la Cárcel Modelo, donde coincide con Madame Arthur, que promete ayudarle cuando salgan, y le consigue su primer trabajo como travesti. Debuta como Lorena Loys en el Gambrinus, que en 1969 se atrevió a montar un espectáculo de travestis, y se convirtió en un local único al que acudían curiosos de todo tipo, incluidos famosos como Carmen Sevilla, Marisol, Antonio el Bailarín, etc. Su cierre frenó aquel oasis, pero pronto apareció el Barcelona de Noche y, junto a otros locales como el Whisky Twist y La Bodega Apolo, crearon un ambiente adelantado al resto del país.

La siguiente década comienza mal para el colectivo. En 1970 se proclama la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que intentaba entre otras cosas “frenar el aumento de la homosexualidad”. Aun así, fueron tiempos propicios para comenzar una movilización por los derechos de los homosexuales y empezar a ganar terreno y visibilidad para lo que hoy llamamos colectivo LGTBIQ+. Por otro lado, ya fuera en locales semiclandestinos o tímidamente en el cine y el teatro, la homosexualidad y el travestismo van dejándose ver. A mediados de la década, tras la muerte de Franco, el cambio político permite que esta visibilidad sea mayor, y es cuando se empieza a hablar de la moda de los travestis. El actor y humorista Cassen lo cantaba así en 1976: “Soy un travestí, soy un travestí, soy un travestí que es lo que ahora gusta aquí. Como el éxito ahora es que te tomen por señora, yo ya me decidí y me hice travestí”.

Cantando, contando chistes, dialogando con el público, artistas tan dispares como Madame Arthur, Violeta la Burra o Pierrot comenzaron a visibilizar al homosexual afeminado que no solo está ahí para ser cuestionado e insultado. Ahora es un ‘mariquita’ que puede defenderse a golpe de micrófono y descaro. Estos y otros artistas comenzaron a mariconear a gusto en los escenarios de Madrid, Barcelona, Valencia, Torremolinos, Sitges, etcétera, e hicieron activismo a su manera, algo que a veces era cuestionado incluso desde el propio colectivo.

En Madrid se produce un gran boom con locales como Centauros, Sacha’s, Dimas o el Gay Club, que tenía mayor categoría y atraía como sala de fiestas a un público más heterogéneo. Paco España vino de Barcelona, y desde el escenario del Gay Club se hizo con el trono de rey de los travestis. Contaba que “los dos primeros años de estar en Madrid lo pasé fatal. En los primeros años del Gay venía la policía, nos llevaba detenidos porque decíamos una palabra más, porque nos pintábamos más un ojo que el otro o porque salíamos con faldas siendo obligatorio salir con pantalones. Por decir una vez ‘coño’ cantando ‘Mi vida privada,’ me llevaron a comisaría”. También Ángel Pavlovsky y Pierrot pasaron por el local del paseo del Prado como maestros de ceremonias, y junto a la brasileña Yedda Brown, Elianne, Ricky Anderson o el coreógrafo argentino Jorge Aguer formaron parte de aquel irrepetible elenco. Otros artistas del género eran muy populares en diferentes zonas de España en los años 70 y primeros 80: Escamillo en El Molino de Barcelona, Fernando Vargas en El Molino Rojo de Madrid, la Esmeralda de Sevilla en su venta sevillana, La Otxoa en el Bataclán de Bilbao... Sin olvidarnos de El Titi en Valencia y toda España con su himno ‘Libérate’.

El cine español reflejó como pudo los cambios que se estaban produciendo en la sociedad española en cuanto al mundo homosexual. ‘Los placeres ocultos’ (Eloy de la Iglesia, 1976) se erige como película pionera en la temática, y se estrenó gracias a una fuerte presión mediática sobre la administración. Por su parte, ‘Haz la loca… no la guerra’ (José Truchado, 1976), pese a ser una película oportunista y que ridiculiza en muchos momentos al homosexual y al travesti, tiene el mérito de hacerse eco del indulto que iba a poner en libertad a algunos homosexuales en las cárceles; y además nos brinda una actuación de un Paco España en su mejor momento interpretando ‘Mi vida privada’, un himno en el que aún había que leer entre líneas. ‘Cambio de sexo’ (Vicente Aranda, 1976) habla por primera vez de la temática transexual en una película dura y valiente, y nos ofrece la exuberancia y belleza de Bibi Andersen en todo su esplendor. ‘El transexual’ (José Jara, 1977) nos mete en el Gay Club de Madrid para contarnos la historia de una mujer transexual que tiene algunos puntos en común con la vida de Lorena Capelli. Protagonizada por Ágata Lys, también interviene la espectacular Yedda Brown contando algunos pasajes de su vida. ‘Ocaña, retrato intermitente’ (Ventura Pons, 1978) nos acerca a alguien tan singular como Ocaña y nos enseña una Barcelona muy permisiva con el personaje y su actitud provocativa. Otra película clave de la época es ‘Gay Club’ (Ramón Fernández, 1980), que, pese a sus deficiencias, nos sigue dando información sobre cómo eran las cosas entonces, los enfrentamientos entre los que se aferraban al pasado y los que se abrían a una nueva época; y de paso, nos regala la presencia de Juan Gallo ‘La otra Lola’, Paco España o la bella vedete Elianne, grandes figuras del mundo travesti del momento y del Gay Club de Madrid.

Los nuevos tiempos hacen que los españoles vayan conociendo este mundo hasta entonces casi invisible, salvo para los iniciados. El humorista Pepe Da Rosa, en 1977, dedicaba una de sus historietas a los travestis que seguían sorprendiendo a la mayoría de los españoles: “El travestismo es convertirse un tío con pelo, músculo y mondongo en una rubia platino que traga el más macho. Una pequeña operación, cuatro inyecciones y una peluca y convierte usted a Kojak en una hermana de Nadiuska”.

Publicaciones como ‘Papillon’, ‘Party’ (con su sección ‘El travesti de la semana’), ‘Lib’ (que publica ‘El libro de los travestis’) u otras más serias hablaban de ellos, aunque con una terminología confusa. En aquellos años todos eran travestis, tanto la persona que se hormonaba y estaba en un proceso de cambio de sexo como la que solo se vestía de mujer para una actuación. Pero poco a poco se empieza a adecuar el lenguaje a la personalidad de cada uno. Los travestís no siempre tienen un reflejo cómico. Sus vidas, a medio camino entre la calle y los escenarios, daban pié a letras melodramáticas. Amina cantó en 1982 este desgarrado tema que, aunque hoy nos parezca un despropósito, pudo servir en su momento para la visibilización, que era lo primordial: “Nací así, desperfecto de la vida, todos hablan de mí. Yo no soy hombre ni mujer, tengo que vivir así, tengo que vivir así. Fingiendo todas las noches, al público hago reír, ellos ríen y yo lloro, yo no quise nacer así. Travestí, travestí, travestí, travestí, travestí…”.

A mediados de los ochenta, el fenómeno travesti y los espectáculos de imitadores empiezan a dar síntomas de agotamiento, y hubo intentos de renovar este tipo de shows. Así, algunos travestis y transexuales traspasan las barreras de los clubs especializados y de los espectáculos habituales, como por ejemplo Fama, que tuvo un papel importante en la película ‘La muerte de Mikel’ (Imanol Uribe, 1984), en la que encontramos también a La Otxoa, toda una leyenda en el País Vasco y que aún sigue en activo. Volviendo a Fama, su imagen tan personal y su voz, que rompe con el tópico del travesti histriónico y con tendencia al humor, produce un cierto impacto. Publica el disco ‘El otro espejo’ con canciones de Vainica Doble y monta un espectáculo con el mismo nombre, escrito por Carmen Santonja, en el que participa la sin par Rata de Antequera.

Bastantes películas de estos años incluyen de forma ocasional un travesti o transexual en su reparto, pero vamos a citar a dos de especial importancia: una de ellas, el documental ‘Vestida de azul’ (Antonio Giménez-Rico, 1983), que da voz a seis personajes en busca de un espacio y un reconocimiento de su condición. Las confesiones de estos transexuales suponen hoy en día un valiosísimo testimonio sobre la España de aquellos años. La otra es ‘La tercera luna’ (Gregorio Almendros, 1984), que se adentra también en este mundo desde la ficción con una historia rocambolesca. La presencia de Ana Valdi, Pierrot, Juanito Díaz ‘El Golosina’, Walkiria Montini, Vanesa Nell, Yani Forner, Antonio Vargas, Rafael Conde ‘El Titi’, Jhosette, Adriana Ferrer, Young Silvans y Watusi Show la convierten en una pieza única.

Miembros de la llamada movida madrileña cultivan un travestismo muy singular, mezclando el glam rock o referencias al underground americano con nuestras folklóricas. “Reina por un día, día de ilusión, dulces melodías en tu corazón. Tus anhelos, tus deseos hoy se cumplirán, y tus sueños y tus ansias realidad se volverán”. Esta canción, ‘Reina por un día’, adquiría en la voz de Paco Clavel un matiz muy diferente al original. Con sus personales ‘looks’, abanderado de la libertad en el más amplio sentido de la palabra, huyendo de las etiquetas, su ‘cutrelux’ –o ‘guarripop’– rechaza cualquier norma a la hora de vestir. La ropa no tiene sexo, parece decirnos desde los escenarios o las portadas de sus discos, y aunque use algunas prendas femeninas, sus estilismos nunca llegan a identificarle con un hombre vestido de mujer.

En esta línea están el inclasificable Fabio McNamara, con sus estilismos de fantasía, y Pedro Almodóvar, jugando a un gay power de paseo por La Mancha, con el dúo Almodóvar y McNamara. El cineasta acumula en su filmografía un buen número de personajes travestis y/o transexuales, aunque sin duda las más recordadas son la Tina de ‘La ley del deseo’ (1987), interpretada con desgarradora verosimilitud por Carmen Maura, junto con Letal (Miguel Bosé) de ‘Tacones lejanos’ (1991) y La Agrado (Antonia San Juan) de Todo sobre mi madre (1999). Posteriormente, con ‘La mala educación’ (2004) viaja al mundo travesti de los años de la Transición, acompañado por actores como Gael García Bernal, Javier Cámara y Francisco Boira, y recrea estos personajes siempre al límite del exceso artístico y vital. Sin olvidar, claro está, a Sandra, la imitadora oficial de Sara Montiel en esos momentos, también presente en esta película.

Pese a los cambios, el cutrerío y la explotación seguían reinando en el mundo del espectáculo travesti. Esto obliga a grandes transformistas como Manel Dalgó a emigrar fuera de España. Chez Nous en Berlín le acoge con los brazos abiertos, y se gana el prestigio y la admiración del público en numerosos lugares de Europa.

“Las drags nos están barriendo. No puedo con las drags. Son unas mamarrachas. Han confundido circo con travestismo. Qué digo circo, mimo.” Así opinaba La Agrado en ‘Todo sobre mi madre’ sobre esta nueva línea de travestismo que aparece en los 90 ¿Es posible que el fenómeno drag perjudicara al travesti autóctono? El estreno de la película ‘Las aventuras de Priscilla, reina del desierto’ (Stephan Elliott, 1994) nos trae a España la figura de la drag queen, y el travesti de toda la vida da paso a un personaje más alejado de nuestra tradición, que entiende este arte de una manera más sofisticada, con un vestuario y maquillaje muy elaborados. Estos personajes se ubican en diferentes ambientes y se convierten en animadores de fiestas, gogós, figuras decorativas en muchos casos. Aunque con un estilo diferente, Psicosis Gonsales es denominada drag queen, quizás por la necesidad de renovar también el lenguaje ‘queer’. El actor y bailarín argentino Norberto Di Giorno, residente en España desde 1975, lanza un personaje que cala rápidamente entre el público. Dotado de un envidiable don de palabra, le da una vuelta al travesti clásico, le incorpora una actitud diferente, a medio camino entre el ‘trash’ y el punk. Empieza a provocar al público con insultos y acaba creando una drag bien recibida en todas partes, incluidas las diferentes televisiones del país.

Aunque a lo largo de los años habían aparecido puntualmente en algunos programas de debate como personajes fuera de lo común, generando polémica y siendo a veces tratados de forma bastante lamentable, el mundo trans y travesti toma la televisión especialmente con la figura de Cristina La Veneno en 1996. El huracán Veneno marca un antes y un después, ya que nadie había sido tan descarado ni se había expuesto de forma tan descarnada. Pero las heridas que arrastraba y las que le acabó causando su nuevo estatus de personaje popular fueron letales. Su vida, con pasajes realmente dramáticos, era contada por ella misma en diversos programas de televisión y, finalmente, se convierte en libro (escrito por Valeria Vegas) y en la serie de ficción de Los Javis.

Otra personalidad histórica en estos años es Carmen de Mairena, culminación del folklórico que deviene en travesti y transexual según pasan los años. Del Miguel de Mairena de vestuario y maquillaje exagerado, pasamos a Carmen, una personalidad que enamora a muchos, aunque a menudo se la utilizara como objeto de burlas en los programas de televisión que animaban las noches catódicas de los 90 hasta bien entrado el nuevo siglo.

El panorama ha evolucionado desde aquellos primeros años en que las travestis estaban siempre al borde de la visita a comisaría y la multa, y hoy en día desarrollan una trayectoria más libremente elegida. Fiestas como Shangay Tea Dance –pionera del movimiento drag, por su escenario pasaron Psicosis Gonsales, Carmen Xtravaganza, Hot People, In Drag, Diabéticas Aceleradas, La Terremoto de Alcorcón, Sandra Love o la mismísima RuPaul–, En Plan Travesti, Que Trabaje Rita y otras abrieron el camino a nuevos talentos y recuperaron en ocasiones a nombres históricos ligados a la cultura queer española. Por otro lado, algunos artistas consiguen en la actualidad un reconocimiento profesional antes impensable: La Prohibida, todo un ídolo pop y no solo en España; Nacha la Macha, que entronca con la tradición del travesti folklórico que cultivaron tantos en los años 70; Diossa, centrada en su trayectoria musical y literaria; Supremme De Luxe, drag queen igualmente polifacética y que se apuntó el tanto de presentar la versión española del ‘RuPaul’s Drag Race’; La Plexy, Kika Lorace, Yogurinha Borova, Chumina Power, Samantha Hudson, etc. Nuevas y diferentes formas de entender el travestismo, sin perder el humor casi nunca, reivindicando casi siempre, conectando con el público más joven, apareciendo en televisión en programas destinados a un público muy general. Pero el derecho a ser lo que uno decida ser, sin seguir un patrón, continúa siendo cuestionado por sectores de la sociedad y la política, así que no está de más seguir lanzando plumas al viento en un mundo que sigue poniendo dificultades y ante el que hay que estar atento siempre para no perder nada de lo ganado desde aquellos oscuros años hasta hoy.