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lunes, 13 de abril de 2026

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Soraya González, la artista que vivió a caballo entre la exclusión y los escenarios

Mar Cambrollé, Soraya González y Raúl Solís //

Muere Soraya González, la artista que vivió a caballo entre la exclusión y los escenarios

La transformista sevillana, conocida por actuar en el espectáculo de La Esmeralda, pasó por prisión y vivió en la precariedad tras una vida marcada por la represión franquista
Víctor Rojas | Six, 2026-04-13
https://www.revistasix.es/actualidad/muere-soraya-gonzalez-artista-de-sevilla-y-referente-trans-que-sobrevivio-a-la-represion-franquista.html

Solo en un día llegaron a detenerla hasta 14 veces. Un dato que resume las dificultades a las que tuvo que enfrentarse Soraya (Sevilla, 1951-2026) en vida. Una vida que acabó el pasado jueves y que deja como legado su arte, sus historias, su memoria y, sobre todo, su resistencia.

«Fue encarcelada por la Ley de Vagos y Maleantes. De hecho, en un solo día llegaron a detenerla hasta 14 veces cruzando el puente de Triana», explica el periodista Raúl Solís, escritor de ‘La doble transición’, libro que narra la vida de supervivencia de diferentes mujeres trans que vivieron el franquismo, entre ellas, Soraya. «Nunca renunció a ser quien era y ha muerto siendo una mujer. Yo creo que eso es lo máximo que ha hecho por el colectivo: enseñar a muchas generaciones que merece la pena vivir como una es», asegura Mar Cambrollé, activista y amiga de Soraya.

Soraya González, vecina del sevillano barrio de Triana, acudía de forma asidua al Paseo de Colón, donde había una zona durante la dictadura en la que se reunían mujeres trans, personas queer y LGTBI. «Era un lugar donde quedaban, ligaban y socializaban», contextualiza el periodista. Un día, intentando llegar a ese sitio, que estaba justo al cruzar el puente, la detuvieron 14 veces. La última vez la llevaron a comisaría y de ahí a prisión. «La policía la detenía sin que hubiera hecho nada; simplemente por sus andares, que consideraban femeninos», señala Solís.

Tanto es así, que la sevillana estuvo cerca de un año en prisión. Un hecho que le permitió solicitar la indemnización como víctima del franquismo, un reconocimiento que recibió gracias a la ayuda de Cambrollé. «Le correspondió una indemnización única de 8.000 euros», recuerda la activista, quien explica que durante el gobierno de Zapatero se consignó una partida presupuestaria para reconocer e indemnizar a personas que habían sido encarceladas por la Ley de Vagos y Maleantes o la Ley de Peligrosidad Social. Sin embargo, Cambrollé hace hincapié en que «una indemnización no puede reparar el dolor de haber sido encarceladas sin haber cometido ningún delito», una opinión que Soraya también refleja en el libro de Solís.

En el mundo artístico, Soraya ganó importancia en aquella época gracias al trabajo de transformista que realizaba en el espectáculo más famoso durante el franquismo en Sevilla, el de La Esmeralda. «Era un grupo de mujeres trans que tenían una caseta propia en la Feria de Abril. Además, tenían un local donde actuaban por la noche, en un sitio entre La Algaba y Sevilla capital», explica el escritor. Solís añade que la artista le contó que a esos lugares iban policías, familias… Era, dentro de la dictadura, «un espacio de pseudonormalización», pero siempre en la oscuridad, por la noche. Luego, al día siguiente, a plena luz, esos mismos policías que acudían al espectáculo podían detenerlas.

Cambrollé pone sobre la mesa que los escenarios han sido espacios donde han podido «hacer una afirmación rotunda de lo que son», así como espacios de transgresión frente a un sistema que negaba su existencia o, más aún, que las castigaba. «Es interesante pensar dónde empieza lo artístico y dónde lo político. Porque su manera de expresarse, de sentir, de ser y de hacer este tipo de espectáculos también era un acto político», reivindica la presidenta de la Federación Plataforma Trans.

Soraya de joven antes de salir a actuar y con su perro paseando por Triana //

Soraya también trabajó en Madrid y se vinculó con Paco España. «Esa es la parte artística de su vida, pero luego su realidad era muy distinta», relata con cierta tristeza Solís. El periodista comenta que la artista vivía en condiciones muy precarias, en un pequeño apartamento de una casa antigua de Triana. «Era usuaria de los servicios sociales de la Esperanza de Triana y tenía una pensión muy baja», afirma el periodista, quien recuerda que estas mujeres no cotizaban por su trabajo debido a la exclusión laboral. Una exclusión que se ha reflejado en los últimos años de la vida de Soraya.

Solís recuerda a Soraya como una mujer valiente, linda y entrañable, además de siempre orgullosa por cantar con su propia voz en sus espectáculos. Y lamenta no tener contacto con nadie de su familia. «Muchas personas LGTBI, especialmente de generaciones anteriores, no tienen vínculos familiares fuertes. En su caso no había una mala relación, pero sí cierta distancia. Y ahora, por ejemplo, tras su muerte, yo no tengo contacto con nadie de su familia», narra. 

Su militancia, su propia vida
Soraya no fue activista, pero sí participó en distintas manifestaciones, como el primer orgullo celebrado en Andalucía, y campañas, como la que se hizo por la Ley Trans. «Ella participó en la primera manifestación que hubo en Sevilla, en 1976 [i.e. 1978], por la despenalización de la homosexualidad», recuerda Solís, quien añade que «no fue activista en el sentido clásico, pero su militancia fue su propia vida». «Simplemente el hecho de haber existido y resistido a un sistema social, político y cultural ya te convierte en una superviviente y, por tanto, en un referente», puntualiza Cambrollé.

El periodista también recuerda los viajes que hizo con Soraya, en 2019, para presentar ‘La doble transición’. «Recuerdo especialmente un viaje a Madrid en AVE: iba mirando por la ventana como un niño al que sacan de casa por primera vez. Era muy entrañable», dice Solís, quien añade que en sus últimos años tenía una «salud muy delicada» aunque desconoce la causa de su muerte. «Su propia existencia ya era una bandera», concluye. 

Trabajar sin cotizar
La exclusión laboral afectó a Soraya al igual que a muchas mujeres trans de esa época. «Son personas a las que se les impidió trabajar en empleos reglados y, por tanto, cotizar. Muchas no pudieron estudiar por la hostilidad en colegios e institutos», destaca Cambrollé, quien recuerda que no había posibilidad de cambiarse el nombre, por lo que les exigían estudiar ‘como hombres’ o renunciar.

«Hay otra compañera, Silvia Reyes, que también aparece en ‘La doble transición’ de Raúl Solís. Ella vino con una beca desde Canarias a Barcelona para estudiar Medicina. Cuando llegó a la facultad, le dijeron que así no podía presentarse. Y, como muchas de nosotras, no renunció a ser quien era, aunque eso implicara pagar un precio altísimo. Terminó renunciando a sus estudios», asegura, además de añadir que la sociedad empujaba a las mujeres trans a la prostitución o, en los mejores casos, al espectáculo.

En este sentido, Cambrollé cuenta que lleva desde 1994, junto a la Federación de Colectivos Trans de España y otras asociaciones memorialistas, trabajando para que se apruebe una ley sobre memoria LGTBI y trans que planteaba medidas concretas para mayores de 65 años que pudieran acreditar haber sido represaliados como una pensión vitalicia equiparable a la de cualquier pensionista; acceso a vivienda pública; y, en caso de dependencia, acceso a residencias públicas.

También incluía medidas simbólicas como recuperar espacios de represión, como la cárcel de Huelva o el centro de Tefía en Fuerteventura, y convertirlos en lugares de memoria del colectivo LGTBI, no solo en placas conmemorativas. «La ley sigue en un cajón, pese a contar con el apoyo de más de 90 colectivos LGTBI y de las principales asociaciones memorialistas del país. Está muy bien recuperar la memoria histórica y exhumar fosas, pero hay personas vivas que también necesitan reparación y un final digno». Un final digno que, probablemente, Soraya no ha tenido.

miércoles, 21 de enero de 2026

#libros #patronato #franquismo | Redimir y adoctrinar : el Patronato de Protección a la Mujer (1941-1985)

Redimir y adoctrinar : el Patronato de Protección a la Mujer (1941-1985) / Carmen Guillén.

Barcelona : Crítica, 2026 [01-21].
272 p.
Serie: Contrastes.

/ ES / Libros / ENS / Franquismo / Iglesia y Estado / Memoria / Mujeres / Patronato / Persecuciones políticas / Represión / Transición

📘 Ed. impresa: ISBN 9788491998280 / 21.90 €
📝 Cita APA-7: Guillén, Carmen (2026). Redimir y adoctrinar : el Patronato de Protección a la Mujer (1941-1985). Crítica.
 Tras décadas de silencio, Carmen Guillén arroja luz al organismo franquista encargado del adoctrinamiento moral de las mujeres caídas.
De entre todos los fragmentos que componen la compleja historia del siglo XX español, pocos capítulos resultan tan oscuros y reveladores como los vinculados a las instituciones represivas del franquismo. La más longeva y, sin embargo, la menos conocida es el Patronato de Protección a la Mujer.

Desde 1941 hasta bien entrada la democracia, esta institución apuntaló su labor sobre cuatro pilares: trabajo y oración para redimir; disciplina y castigo para adoctrinar. En el cruce de intereses entre Iglesia y Estado, la doctrina católica sirvió para legitimar este control femenino. Miles de mujeres de todas las edades, procedencias y contextos socioeconómicos fueron entonces condenadas sin delito y encerradas sin juicio en nombre de esa moral. Bajo un disfraz de caridad se ocultó una realidad llena de abusos, trabajos forzados, robo de bebés y violaciones sistemáticas de los derechos humanos.

Este libro analiza el Patronato como una pieza clave en la arquitectura moral y política del franquismo y examina la huella que dejó en quienes lo padecieron y en una memoria colectiva que aún intenta asumir ese pasado.

viernes, 6 de junio de 2025

#hemeroteca #homofobia #franquismo | Badajoz tenía una de las cárceles de la represión «más duras» para el colectivo LGTBI

Javier Fernández-Galeano con dos de sus obras //

Badajoz tenía una de las cárceles de la represión «más duras» para el colectivo LGTBI

El historiador pacense Javier Fernández-Galeano guía una visita en el MEIAC por la memoria de las personas encarceladas por disidencia sexual y de género en el franquismo
Claudia Goyeneche | La Crónica de Badajoz, 2025-06-06
https://www.lacronicabadajoz.com/badajoz/2025/06/06/badajoz-tenia-carceles-represion-duras-118298520.html

Durante el franquismo, la cárcel de Badajoz se convirtió en un espacio de castigo para quienes el régimen consideraba sexualmente disidentes. Allí fueron enviadas personas de distintos puntos del país que no encajaban en el ideal de masculinidad impuesto por la dictadura: mujeres trans, hombres homosexuales o quienes simplemente rompían las normas de género. Según el historiador pacense Javier Fernández-Galeano, «Badajoz era la cárcel donde se enviaba a los homosexuales considerados más peligrosos», aquellos que debían ser castigados con mayor dureza por su supuesto «contagio social».

Esa historia, aún poco conocida, se recuperará mañana en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC), antiguo edificio penitenciario de la ciudad. A las 11.00 horas tendrá lugar una visita guiada a la exposición ‘Variaciones sobre el Panóptico. De Cárcel a Museo (1995-2025)’, a cargo del propio Fernández-Galeano, en el marco de L@s Palom@s. El recorrido abordará cómo el arte contemporáneo dialoga con la historia represiva del edificio, en especial con la persecución franquista a las personas LGTBI que fueron encarceladas allí. «Hay que seguir haciendo memoria. Mucha gente aún no sabe lo que fue la cárcel de Badajoz para el colectivo LGTBI», señala este historiador.

Fernández-Galeano, uno de los principales especialistas en historia LGTBI de España, ha investigado en centros de Estados Unidos, Argentina y Reino Unido, y actualmente es profesor de Historia en la Universidad de Valencia. Entre sus publicaciones destacan ‘Maricas’ y ‘Queer Obscenity’, esta última centrada en cómo, durante las dictaduras de Primo de Rivera y Franco, se confiscaba y archivaba la cultura erótica como forma de censura y control. Al MEIAC llega con esta obra y con ‘Gestos en la noche’.

Ley de Peligrosidad
La llamada Ley de Peligrosidad, vigente durante el franquismo, permitía sancionar no solo actos, sino también a personas consideradas «una amenaza» para el orden moral y social del régimen. En ‘Gestos en la noche’, Fernández-Galeano analiza 181 expedientes tramitados en el juzgado de Valencia —provenientes de Murcia y la Comunidad Valenciana— entre el tardofranquismo y la Transición. Allí se procesaba a personas acusadas de homosexualidad, una categoría que incluía también a mujeres trans, prostitución masculina o relaciones no normativas. «La mayoría de los represaliados acababan en la cárcel de Badajoz o la de Huelva, por eso voy a presentarlo allí», señala este autor.

La peligrosidad se medía según factores como el nivel de integración social, la expresión de género o la actitud ante el discurso oficial. Negarse a encajar en el modelo masculino podía agravar la pena. El aislamiento en Badajoz funcionaba como castigo y como supuesto método de «rehabilitación», y podía prolongarse más allá de los tres años estipulados, según el criterio de los funcionarios, especialmente duros con los presos LGTBI.

Edificio panóptico
Sin embargo, dentro de esa dureza, también surgían formas de resistencia. En su investigación, Fernández-Galeano documenta cómo, a pesar de la violencia, las mujeres trans encontraban maneras de cuidar su identidad y su cuerpo, por ejemplo, maquillándose con yeso de las paredes para pintarse los labios, y estableciendo vínculos afectivos con hombres, a pesar de la prohibición.

El edificio que hoy acoge obras de arte contemporáneo fue durante décadas un instrumento de control y sufrimiento. Su estructura panóptica, ideada para observar sin ser visto, resume bien el modelo de sociedad que impuso el franquismo. «El panóptico permitía una vigilancia constante y un castigo ejemplar. En él se encerraba a quienes se desviaban de la norma, no solo por lo que hacían, sino por lo que eran o parecían ser», explica este historiador.

Archivos «a la luz»
Uno de los grandes anhelos de Fernández-Galeano es profundizar en el caso concreto de la antigua cárcel de Badajoz. «Sería genial, pero tienen que abrirse los archivos», afirma. Como recuerda, la historia siempre depende de los documentos, y por eso es tan valiosa la labor de archiveros: «Son quienes permiten que las historias salgan a la luz». Su deseo es realizar algún día un estudio de los expedientes que actualmente custodia el centro penitenciario. «Me gustaría rastrear mucho el tema de las relaciones de afecto, o sea, cómo se vigilaban los noviazgos, el amor, el sexo dentro de la cárcel, cómo la cárcel no era solo un espacio de dolor y arrepentimiento, sino que también había redes de afecto y solidaridad. Todavía no ha llegado ese momento, pero ojalá», admite este pacense.

Mientras tanto, los archivos de la antigua cárcel siguen esperando el momento en que quizá, Fernández-Galeano, vuelva para contar las historias de aquellos represaliados del colectivo que se quedaron entre rejas.

viernes, 23 de mayo de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia | Erdogan sube de decibelios su discurso homófobo: "Los LGTBI son una plaga, enemigos de la humanidad que debo combatir"

Recep Tayyp Erdogan //

Erdogan sube de decibelios su discurso homófobo: "Los LGTBI son una plaga, enemigos de la humanidad que debo combatir"

Culpa al colectivo de alterar el equilibrio demográfico de Turquía reduciendo la tasa de natalidad a 1,5 hijos por mujer: "No permitiremos que se normalicen".
Luis Villajos | El Español, 2025-05-23
https://www.elespanol.com/mundo/europa/20250523/erdogan-sube-decibelios-discurso-homofobo-lgtbi-plaga-enemigos-humanidad-debo-combatir/1003743771807_0.html 

El presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, volvió a arremeter este viernes contra el colectivo LGTBI, tachando a sus miembros de "plaga" y de "enemigos de la humanidad" que deben ser combatidos.

"Estas personas son enemigas de la humanidad, de las mujeres y de los niños. La lucha contra la desviación LGTBI es también una lucha por la libertad, la dignidad y la salvación del futuro de la humanidad", declaró el jefe del Estado turco en el Foro Internacional de la Familia en Estambul.

Erdogan hizo estas declaraciones en su intervención en el Foro Internacional de la Familia, antes de recibir al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, este mismo viernes en Estambul.

Pese a la persecución que sufre el colectivo LGTBI en Turquía, en parte gracias al discurso y las políticas impulsadas por él y su partido, el mandatario denuncia, sin aportar prueba alguna, que científicos, artistas y políticos "están siendo linchados y prácticamente convertidos en cadáveres vivientes por criticar esa plaga".

Si bien la homosexualidad es legal en Turquía desde 1858, está sujeta a un fuerte tabú en grandes sectores de la sociedad.

Desde que el Gobierno turco, encabezado por Erdogan y su partido AKP, prohibiera en 2015 las marchas del Orgullo, la bandera del arcoiris es considerada cada vez más como un elemento subversivo.

En su intervención en el foro de este viernes, Erdogan criticó también la "legitimación del aborto".

En su opinión, los desarrollos favorables a los derechos de la comunidad LGTBI han alterado el equilibrio demográfico de Turquía, reduciendo la tasa de natalidad a 1,5 hijos por mujer, por lo que insistió que seguirá luchando contra el colectivo y la "neutralización de género".

"No nos someteremos a ninguna forma de intimidación. Continuaremos nuestra lucha contra las políticas de neutralización de género. No permitiremos que se normalicen", recalcó el presidente turco.

domingo, 18 de mayo de 2025

#hemeroteca #homofobia #franquismo | Lobotomías y torturas para curar la homosexualidad: cuando la psiquiatría estuvo al servicio de Franco

Antonio Vallejo-Nájera y placa del paseo que Madrid dedica ahora a su hijo //

Lobotomías y torturas para curar la homosexualidad: cuando la psiquiatría estuvo al servicio de Franco

La Ley de Vagos y Maleantes abrió la veda para que pudiera internarse a hombres no heterosexuales en prisiones donde eran sometidos a todo tipo de torturas, vejaciones y prácticas médicas cuyos efectos fueron, en muchos casos, irreversibles.
Alejandra Mateo Fano | Público, 2025-05-18
https://www.publico.es/sociedad/lobotomias-torturas-curar-homosexualidad-psiquiatria-estuvo-servicio-franco.html

“La homosexualidad como un escape desesperado de una imaginación enferma, como un intento de comunicarse, eternamente condenado al fracaso, de un ser aterrado y solitario, que no sabe o no puede amar”. Así luce la introducción del libro ‘Los homosexuales vistos por sí mismos y por sus médicos’ (1966), escrito por el doctor Lorenzo Frutos Carabias en pleno tardofranquismo. Un ejemplo paradigmático de la brutal maquinaria de propaganda homófoba que el fascismo puso en marcha durante años con la connivencia de médicos afines al régimen. Durante la dictadura, la sexualidad se encaminará exclusivamente a la reproducción social y a la perpetuación de la familia heteronormativa. De este modo, llegaron a proliferar gran cantidad de obras que aludían reiteradamente al carácter patológico de la homosexualidad. La construcción de una España “depurada” de desviaciones ideológicas, sexuales o identitarias contrarias a la estricta moral católica caminó necesariamente de la mano de la medicina psiquiátrica.

La reforma de la Ley de Vagos y Maleantes en 1954 introduce por primera vez la consideración de las personas homosexuales como sujetos peligrosos. Más adelante, esta legislación se redondearía con la Ley de Peligrosidad Social, con el fin de “modificar estados como los referentes a quienes realicen actos de homosexualidad, la mendicidad habitual, gamberrismo, la migración clandestina y la reincidencia”. El régimen fascista, artífice de un perverso operativo para desterrar toda disidencia que pudiera desafiar la moral preestablecida, sembró la idea de que los homosexuales eran potenciales delincuentes. De esta suerte, pronto se estableció una vinculación directa entre homosexualidad y crimen que sirvió para legitimar cualquier atrocidad contra el colectivo. Una investigación de Soraya Gahete Muñoz, doctora en Historia Contemporánea, señala que jueces como Antonio Sabater consideraban que los varones no heterosexuales “llevaban una intensa vida instintiva y que eran altamente peligrosos, ya que se trata de sujetos perversos sin escrúpulos ni corazón, con manifiesta desviación ética y frialdad y ausencia de sentimientos”.

A través de esta primera ley pudo articularse un efectivo instrumentario legal capaz de acallar las sexualidades no normativas, autorizándose por primera vez el internamiento del colectivo en cárceles, campos de trabajo y centros psiquiátricos: “Art. 6.0, número 2.-A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos mentales o lisiados, se les aplicarán, para que las cumplan todas, sucesivamente, las medidas siguientes: a) Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en Instituciones especiales y, en todo caso, con absoluta separación de los demás”.

De Huelva a Fuerteventura: prisiones para “rehabilitar” homosexuales
En Huelva y Badajoz se encontraban los penitenciarios provinciales para homosexuales más conocidos de aquel entonces. Desde 1968 hasta 1978 (año en que se despenaliza la disidencia sexual), mientras la primera se utilizaba para internar a homosexuales considerados “activos”, la segunda estaba destinada a los “pasivos”. Por aquel entonces la transexualidad ni siquiera estaba contemplada, sino que se hablaba de “mujeres vestidas de hombres y viceversa” o personas con conductas impropias de su género que era preciso corregir.

En otras prisiones se crearon módulos específicos para recluir a estos presos, como en la Modelo de Barcelona o la cárcel de Carabanchel. Un relato publicado en el Diario Sur cuenta la experiencia traumática de La Moni, artista e icono LGTBI+ de la época, tras ser internada en la prisión onubense en 1963, con tan solo 17 años. “Fue detenida por ponerse un vestido de mujer en los carnavales. Fueron tres meses privada de libertad, aunque tuvo que quedarse uno más por no pagar la multa de 500 pesetas”. Hay que entender estos centros, no obstante, no como cárceles al uso sino como reformatorios pensados para la reconversión sexual.

Al no haber dinero para financiar centros públicos para lo que el franquismo llamaba “rehabilitación” de personas que hoy llamaríamos ‘queer’, no quedaba más remedio que internarles en penitenciarios convencionales: “Eran una especie de centros de internamiento para reaprender. La idea era que funcionaran como centros como de reaprendizaje, de atención”, cuenta Ramón Martínez, escritor y activista LGTBI+. La privación de libertad estaba regulada por el Tribunal de Calificación y la Iglesia era la encargada de establecer cuánto tiempo debía estar interna la persona. En la mayoría de casos, la estancia duraba entre dos y cuatro años, pero el tiempo podía reducirse si el interno accedía a someterse a ciertas terapias.

En el transcurso de esos tratamientos, todos ellos humillantes, crueles y traumatizantes a largo plazo, llegaron a ponerse en práctica sesiones de electroshock, esterilizaciones forzadas y hasta lobotomías. Estas cirugías consistían en extirpar la parte del cerebro en la que se consideraba que estaba localizada la “desviación sexual”. El psiquiatra franquista Juan José López Ibor, en su famoso ‘Libro de la vida sexual’ (1968), calificaba la homosexualidad como una “perversión sexual” o una “anomalía” consistente en “una situación psicodinámica”.

Otro de estos centros tendentes a aislar y reconvertir a personas del colectivo fue la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, conocida como la cárcel de Tefía, situada en Fuerteventura, a mediados de los años 50 y 60. En realidad, más que un penal con fines psiquiátricos fue un campo de concentración para homosexuales donde los reclusos vivían sometidos a agresiones y vejaciones de todo tipo, inclusive el uso del hambre como método de tortura. De hecho, en su momento recibió el apodo de “el Auschwitz de Fuerteventura” por las terribles condiciones de vida que albergaba. Gahete puntualiza, eso sí, que la imposición de medidas “curativas” dentro de los centros no iban tanto encaminadas al castigo sino a impedir que ciertos comportamientos entendidos como peligrosos pudieran extenderse por su posibilidad de contagio.

Vidas marcadas por el terror
Las brutalidades cometidas tanto en prisiones como en consultas psiquiátricas dejaron un reguero de hombres marcados de por vida por lesiones físicas y traumas psíquicos incurables. Los suicidios se multiplicaron exponencialmente, también los casos en que, tras los electroshocks, acababan desarrollando aversión al sexo. Martínez expresa que “a mucha gente se le perdió la pista después de haber sido internados porque nunca se volvía a saber nada de ellos, esas personas se quedaban tocadas de por vida tras las operaciones”. Es un congreso celebrado en Italia en 1972, López Ibor habla de su “exitosa experiencia” haciendo una lobotomía. “Mi último paciente era un desviado. Después de la intervención quirúrgica en el lóbulo inferior derecho, presenta, es cierto, trastornos en la memoria y la vista, pero se muestra ligeramente atraído por las mujeres”.

Las escasas historias de vida que han logrado transmitirse años después son desgarradoras: Oliver Duarte Herrera, antropólogo, técnico de proyectos en Fundación Triángulo Extremadura, quien actualmente está desarrollando una investigación sobre memoria LGTBI+, pudo entrar en contacto con víctimas de aquel sistema feroz: “Tengo un testimonio de un chico en Barcelona que ahora mismo tiene unos 77 años y que por la culpa que sentía por ser homosexual acudió a uno de estos psiquiatras que estaba muy de moda, sobre todo en las grandes ciudades, y por voluntad propia se sometió a estos tratamientos del electroshock. Era como una especie de descargas acompañadas de material complementario, como vídeos, y en el momento en que te ponían vídeos de personas de tu mismo sexo te daban como una descarga para que tu cuerpo rechazara el deseo homosexual”, señala.

En otros casos, las personas llegaban a las clínicas después de haber sido delatadas por su entorno cercano: lo cuenta Carmen García de Merlo, expresidenta de COGAM y activista trans, quien infiere que “se dio el caso de una señora que fue a confesarle al cura que su hijo era mariquita, y el cura llamó a la Policía, lo detuvieron y se lo llevaron a un centro de internamiento”. Otras veces, añade, había algún vecino o compañero de trabajo que denunciaba. Por eso, expresa Duarte, casi siempre “tenían que ocultar su manera de ser, sus gustos, sus deseos y ser como invisibles ante la sociedad. Sobre todo en los contextos rurales, donde la gente todavía sigue muy presa de esta situación en la actualidad”.

A su juicio, fruto de esas experiencias del pasado, se han heredado en las zonas rurales ciertas formas inconscientes de pensamiento como intentar pasar inadvertido y buscar estrategias de vida que no sean leídas como no heterosexuales. Pero también había una cuestión de clase que marcaba quién era detenido y quién podía salir airoso de una redada policial. La expresidenta de COGAM traslada, en este sentido, que en pleno franquismo “en Madrid había clubs y espacios concretos como la calle Almirante donde se hacían redadas, dado que se sabía que muchos homosexuales quedaban allí. En una de ellas, en el Café Gijón, cogieron a un grupo que estaba ahí charlando, se los llevaron a la comisaría, les hacían la ficha y los identificaban. Hasta que una vez vieron que uno de ellos era juez y fue entonces cuando les soltaron a todos”.

El vacío histórico en torno a la memoria lesbiana
En el caso de las mujeres, la represión actuó de una forma bien distinta al caso de los varones. Prácticamente no hubo internamientos carcelarios de lesbianas o bisexuales a excepción de algunas excepciones por varios motivos, señalan Carmen García de Merlo y Oliver Duarte Herrera. Por un lado, la consideración de las mujeres como “eternas menores” hacía que, en caso de que alguna fuera sorprendida manteniendo relaciones afectivas con otra, fueran enviadas con sus padres o maridos. Cuando eran devueltas a sus familias, estas las internaban en colegios religiosos femeninos para corregirles.

“La homosexualidad femenina siempre ha estado muy silenciada y durante toda la dictadura apenas hubo casos de mujeres denunciadas como peligrosas sociales. Como no figuran prácticamente como internas en psiquiátricos, hay un silencio abrumador y por mucho que investigues no encuentres a nadie, no hay datos”, confiesa Martínez. En este sentido, el volumen de expedientes encontrados en el caso de los hombres contrasta con los escasos referentes a las mujeres lesbianas.

Por otro lado, la homosexualidad en ellas podía disfrazarse fácilmente de amistad en tanto que, por ejemplo, no estaba mal visto que dos o varias mujeres se reuniesen en una casa o durmiesen en la misma habitación, algo que sí despertaba recelos en los hombres. García de Merlo sostiene que “las mujeres que querían tener relación con mujeres o lo hacían a escondidas o vivían juntas como si fueran hermanas o primas; así no se enteraban”.

Eugenesia amparada por eminencias científicas de la época
La estrategia represiva del franquismo contó con la colaboración activa de los denominados “psiquiatras del régimen”, defensores de las teorías eugenésicas que comenzaron a brotar a partir del siglo XIX. En un momento de apogeo de la ciencia psiquiátrica, estos médicos franquistas utilizaron esta disciplina “como arma política para reprimir a todos aquellos que les resultaban incomodos”, destaca una investigación de la Universitat de Lleida. El más recordado fue quizás Antonio Vallejo-Nájera, para quien eran considerados “una vergüenza social y un foco de enfermedades venéreas” en tanto que aquellas conductas sexuales que no fueran destinadas a la reproducción eran entendidas como sodomitas.

Sus posturas eugenésicas basadas en el biologicismo positivista contribuyeron, como apunta el mencionado estudio, a justificar la aniquilación de las disidencias y reeducar a las masas “para que se resignaran a aceptar su lugar en el mundo”. La colección 'Hacer memoria' , editada por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, contiene una guía didáctica dedicada a quien ha pasado a la historia como ‘el Mengele español’. En ella se explica que, al calor de las teorías darwinistas que defendía, Vallejo-Nájera creyó fundamental “someter científicamente todos aquellos factores sociales que puedan influir, para bien o para mal, en las cualidades tanto físicas como psíquicas de la raza y de las generaciones futuras”. Madrid tenía una calle dedicada en el distrito de Arganzuela, el Paseo del Doctor Vallejo-Nájera (por Antonio Vallejo-Nájera Lobón); pero el Ayuntamiento, en 2017, aprobó un cambio para dedicar la calle a su hijo (Juan Antonio Vallejo-Nájera Botas) para tratar de cumplir con la ley de Memoria.

Otra de las consideradas eminencias psiquiátricas que más contribuyó a reproducir sistemáticamente el discurso patologizante sobre las disidencias sexuales fue Francisco J. de Echalecu y Canino, quien teorizó en España sobre el falso carácter hereditario de la homosexualidad. Llegó incluso a equiparar esta orientación sexual con la psicopatía, siendo uno de los padres de la Ley de Vagos y Maleantes. Durante todo el franquismo se forjó la idea de que la homosexualidad traía consigo inevitablemente actos de pederastia y abusos a niños y adolescentes. Ello subrayaba todavía más, a ojos del régimen, su hipotética peligrosidad. Por este motivo Echalecu basó buena parte de su carrera divulgativa en dar conferencias en las que explicaba cómo “prevenir la seducción de menores” cambiando las orientaciones “de los psicópatas”.

La obra ‘Sodomitas’ (1956) del policía y escritor antisemita Mauricio Carlavilla, conocido por el seudónimo ‘Mauricio Karl’, refleja muy bien este pensamiento. Así comienza el ensayo, uno de los más vendidos durante el fascismo en España: “La manada de fieras sodomitas, por millares, se lanza a través de la espesura de las calles ciudadanas en busca de su presa juvenil. Disfrazada de persona, la fiera sodomítica ojea entre el matorral ambulante de las aceras su pieza preferida, el cándido muchacho, más grato a su ávida pupila cuanto más inocencia lleva retratada en su fisonomía”. Ya en democracia, el psiquiatra neofascista y ultracatólico Enrique Rojas, heredero de estas teorías pseudocientíficas, confesó en una entrevista con Efe que la homosexualidad era consecuencia de un “desorden cronológico” y que su orientación se podía transmitir por “un error cromosómico”.

Este año, su hija y también psiquiatra María Rojas Estapé afirmó durante una conferencia que las relaciones homosexuales no son comparables a las heterosexuales. Actos públicos como el de Rojas Estapé transcurren todavía con total impunidad y no ha sido hasta 2023 que prohibieron por ley de las llamadas terapias de conversión.

sábado, 17 de mayo de 2025

#hemeroteca #lgtbi #memoria | El ‘orgullo’ se pasea por Bilbao: de las cárceles para gais al primer pub

Nagore y Aratz en el bancio rojo del Arenal, que recuerda la lucha contra el sida //

El ‘orgullo’ se pasea por Bilbao: de las cárceles para gais al primer pub

Desde que se condenara a las personas por ser homosexuales hasta nuestros días, el colectivo LGTBI+ ha peleado lo suyo. De su historia y su lucha se da buena cuenta en unas visitadas guiadas
Arantza Rodríguez | Deia, 2025-05-17
https://www.deia.eus/bilbao/2025/05/17/orgullo-pasea-bilbao-carceles-gais-9644998.html 

"Declarando el estado de peligrosidad social del expedientado le impongo el internamiento en Institución Especial para los homosexuales”. Con esta sentencia, basada en la Ley de Vagos y Maleantes, que fue modificada en julio de 1954 para incluir a las personas gais, arrancan las visitas guiadas que Ortzadar LGBTI+ ha puesto en marcha hoy para recorrer Bilbao y, a su vez, la historia y lucha del colectivo desde las cárceles para homosexuales al primer pub gay que contó con un cuarto oscuro.

Aratz Castro y Nagore Espin, coordinador y presidenta de la asociación, muestran, con motivo de la celebración hoy del Día Internacional contra la LGTBIfobia, algunas de las paradas de estos itinerarios, que se podrán realizar el tercer sábado de cada mes y en otras fechas festivas.

La represión del franquismo. Persecución y condenas
El orgullo se pasea libremente por Bilbao, pero no siempre fue así. Por eso el recorrido comienza en el Palacio de Justicia, donde se recuerda la represión sufrida por el colectivo en el franquismo. “La persecución era, sobre todo, contra los chicos gais. Se muestra una sentencia en la que se condena a una persona por ser homosexual y considerar que era un pervertido”, explica Aratz, quien añade que incluso “había cárceles exclusivas para homosexuales. De hecho, dependiendo de si tu rol sexual era activo o no ibas a una cárcel o a otra. Se cuenta también cómo se hacían las pruebas para saber de qué rol eras”.

Primeras manifestaciones. Lucha y cargas policiales
La visita se detiene en la Plaza Circular, desde donde se visualizan aquellas manifestaciones que a finales de los 70 arrancaban en Zabalburu camino del Casco Viejo para defender los derechos del colectivo. “Se permitía la manifestación, pero la homosexualidad socialmente no estaba bien vista y en las primeras manifestaciones incluso había cargas policiales. No es como hoy, que la gente te apoya”, expone Aratz, que destaca “la valentía” de los participantes. “Si salías en los medios de comunicación, podían identificarte y, por tanto, señalarte y te tenías que declarar por lo menos ante el entorno de donde te manifestabas”.

Entre aquellos pioneros, hace una mención especial a “las personas trans y a las que se dedicaban al transformismo, que eran las primeras que llevaban la pancarta y tuvieron un papel relevante”. También participó en las movilizaciones Kepa Gallego, cuyo testimonio se muestra, junto a otros, vía tablet. “Dice que aún le emociona saber que se puede casar cuando en aquella época pensaba que nunca lo podría hacer”, comenta Aratz.

Espacios donde reconocerse. Un lenguaje con guiños
Las vistas de El Arenal desde la Plaza de las Mujeres, donde se realiza otra parada, distan mucho de las que se contemplaban cuando era conocida como El balcón de la Lola, que hoy da nombre a una discoteca. “Aunque ahora vemos un paseo muy bonito, antiguamente eso era un parking y era una de las zonas, junto con los baños públicos y las partes oscuras de los parques, donde las personas gais solían ir a ligar y a encontrarse. En un contexto de represión, donde no era fácil reconocerse, se generó un lenguaje propio con guiños”, detalla Aratz, quien explica, a la sombra de Bilborock, cómo evolucionaron sus reivindicaciones. “Al principio se buscaba la legalización de las organizaciones y la no criminalización de la homosexualidad y a finales de los 80, principios de los 90, a través del ocio y de actividades culturales, lo que se hacía era crear espacios seguros, de encuentro, para no sentir que estás tú solo. Ahí surgen proyectos como Zinegoak o la asociación Aldarte, dirigida a mujeres lesbianas”, cita.

El banco rojo de El Arenal. El estigma del sida
La ruta se toma un respiro en el banco rojo de El Arenal, un memorial de la lucha contra el SIDA promovido por la asociación T-4. En este punto se visiona el testimonio de una de sus caras visibles, Marco Imbert. “Él cuenta que, al igual que pasó con el coronavirus, había mucho miedo porque no se sabía cómo se contagiaba el VIH y eso hizo que se aislara socialmente a todo aquel que se sospechara que lo pudiera tener. El estigma que se generó fue brutal”, lamenta Aratz.

El lesbianismo se reivindica. Mujeres que alzan la voz
Bien merece otra parada la sede de la Asamblea de Mujeres, en la calle Pelota, donde se cuenta cómo el colectivo de lesbianas fue buscando su sitio. “Se incorporaron a asociaciones del movimiento gay, pero entendían que no se les estaba dando su espacio y se movieron hacia la Asamblea de Mujeres de Bizkaia, donde también surgieron tensiones porque las mujeres heterosexuales pensaban que había que priorizar el ser mujer frente a otras identidades”, explica Aratz.

El pionero pub High. El primer cuarto oscuro
El pub High, en La Naja, se ha ganado una reseña en otra de las visitas guiadas. “Hasta entonces las personas LGTB conquistaban bares normales, pero el High fue el primer pub gay de Bilbao y ofrecía, como novedad, el cuarto oscuro, donde se facilitaban las relaciones sexuales. Hoy el ocio LGTB se divide entre el Casco Viejo y San Francisco”, concluye.

viernes, 2 de mayo de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia #represion | Polémica por la ‘prohibición’ de banderas LGTBI en Eurovisión: Países Bajos anuncia que apelará la medida

S10, representante de Países Bajos en Eurovisión 2022, con la bandera arcoíris //

Polémica por la ‘prohibición’ de banderas LGTBI en Eurovisión: Países Bajos anuncia que apelará la medida

La restrictiva política impuesta por la UER ha vuelto a generar controversia y la televisión neerlandesa ha emitido un comunicado para manifestar su rechazo
Noé Guzmán | Infobae, 2025-05-02
https://www.infobae.com/espana/2025/05/02/polemica-por-la-prohibicion-de-banderas-lgtbi-en-eurovision-paises-bajos-anuncia-que-apelara-la-medida/ 

La reciente política de banderas anunciada para Eurovisión 2025 ha generado un intenso debate en varias partes de Europa. Según las nuevas disposiciones de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), los artistas solo podrán portar la bandera de su país durante los eventos oficiales de la competición. Esta medida ha sido criticada especialmente en Países Bajos, donde la emisora nacional AVROTROS ha decidido apelar la decisión tras una creciente controversia.

El origen de la polémica se dio a conocer a través de un artículo publicado en la página web de la emisora danesa DR, en el que se hacía referencia a la prohibición de portar la bandera feroesa en la ‘green room’. Este hecho tomó relevancia porque la representante de Dinamarca en Eurovisión 2025, Sissal, nació en las Islas Feroe. A raíz de esta decisión, la política actual solo permitirá a los artistas mostrar la bandera oficial del país que representan dentro del recinto.

Sin embargo, la normativa para el público es diferente. En este ámbito, la decisión queda en manos del país anfitrión, que en esta edición será Suiza. Reconocida por su compromiso con la libertad de expresión, Suiza permitirá en el recinto la exhibición de cualquier bandera que sea aprobada por sus autoridades, incluyendo las del orgullo LGTBIQ+ y de aquellos países que no participan en el certamen.

Inicialmente, AVROTROS respaldó la medida, siguiendo las declaraciones oficiales de la UER, en las que se definía a Eurovisión como un evento apolítico: “En los momentos oficiales, se muestra la bandera de cada país”, señaló la emisora holandesa. Sin embargo, añadieron: “Aunque entendemos las nuevas reglas, nos entristece que símbolos vinculados a la inclusión y la libertad de expresión, como la bandera arcoíris, hayan quedado dentro de esta medida restrictiva”.

La decisión también ha sido rechazada por parte de organizaciones defensoras de los derechos LGBTQ+, como COC Nederland, que expresó su preocupación por la exclusión de las banderas del orgullo en áreas como la ‘green room’ o durante la ceremonia de apertura. Tras las críticas, AVROTROS mantuvo conversaciones con esta organización, y, finalmente, el jueves anunció su decisión de apelar la política de la UER. La emisora, que también retransmite el popular evento del Orgullo de Ámsterdam, aseguró que la decisión de apelar no respondió solo a la reunión, sino a una reflexión más amplia, y propondrá permitir el uso de banderas del orgullo para respaldar a los concursantes.

Polémica recurrente
El conflicto no es nuevo en la historia de Eurovisión. En 2016, una política interna de banderas destinada a los agentes de seguridad también causó malestar público al establecer la retirada de todas las enseñas que no fueran las oficiales de los países participantes. Años después, se adoptaron restricciones que solo permitían ingresar al recinto con banderas de los países participantes, lo que fue percibido como una prohibición hacia otras insignias, incluidas las del orgullo. La controversia creció aún más el año pasado, cuando agentes de seguridad confiscaron varias banderas no binarias. En respuesta, Nemo, artista no binario y ganador de la edición, mostró esa misma bandera de forma destacada en el escenario, desafiando las reglas establecidas.

La apelación de AVROTROS reaviva el debate en torno a las políticas sobre banderas, planteando nuevamente las tensiones entre las normas oficiales del evento y el compromiso de Eurovisión como plataforma inclusiva y diversa. La decisión final de la UER será clave para definir el posicionamiento del certamen frente a sus valores históricos.

viernes, 25 de abril de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia #represion | Eurovisión prohibirá a los cantantes exhibir banderas LGTBIQ+ o cualquier otra que no sea la de su país

Nemo, ganadore de Eurovisión 2024, con la bandera no binaria //

Eurovisión prohibirá a los cantantes exhibir banderas LGTBIQ+ o cualquier otra que no sea la de su país

Los organizadores señalan que "hay que evitar mensajes políticos". A diferencia del año pasado, el público que acuda a Basilea sí podrá llevar la bandera palestina.
Javier Escartín | Huffpost, 2025-04-25
https://www.huffingtonpost.es/life/eurovision-prohibira-cantantes-exhibir-banderas-lgtibq-sea-pais.html 

La Unión Europea de Radiodifusión (UER), ente organizador de Eurovisión, ha informado a los 37 países participantes de la próxima edición del festival que sus artistas no podrán exhibir banderas que no sean la oficial de su respectivo país. Así se desprende de una nueva política sobre el uso de enseñas que el organismo ha difundido entre las televisiones públicas que competirán este año por el micrófono de cristal en Basilea (Suiza).

La cadena danesa DR ha publicado el contenido de dicha normativa, que ha sido aprobada después de que el año pasado -en la edición de Malmö 2024- se expulsara del estadio a eurofans por llevar la bandera palestina y se impidiera su exhibición en cualquier momento del show. Ahora, el público podrá acceder al pabellón St. Jakobshalle de Basilea -sede del certamen- con cualquier bandera que no viole las leyes suizas, incluyendo la de países no participantes, regionales o de movimientos sociales, como la LGTBIQ+.

Sin embargo, los artistas sólo podrán exhibir la bandera nacional de su país en los "eventos relacionados con el concurso". Es decir, también en aquellos actos que no se retransmitan por televisión pero estén vinculados directamente con el festival. Los organizadores señalan que "hay que evitar mensajes políticos" en un momento en el que diferentes televisiones participantes como España, Islandia o Eslovenia han protestado por permitir la inclusión de Israel en el concurso pese a la situación que se está viviendo actualmente en Gaza.

De esta manera, los cantantes no podrán mostrar banderas como la LGTBIQ+ o la de apoyo al colectivo no binario, como así hizo el ganador Nemo el año pasado. Tampoco banderas de solidaridad hacia el pueblo ucraniano en el contexto de la invasión rusa.

No cumplir con esta directriz tendrá un precio muy alto. Tanto los espectadores como los artistas podrían ser expulsados del espectáculo y se les confiscarán sus banderas. Sin embargo, la UER confía en que "que todas las delegaciones asuman la política de banderas de buena fe y entiendan que está diseñada para crear claridad y equilibrio cuando se trata de expresar identidades nacionales o de otro tipo".

El problema con las banderas se da desde hace mucho tiempo en Eurovisión. En 2016, la participante armenia recibió una reprimenda de la UER después de mostrar en las semifinales del concurso una bandera de la disputada región de Nagorno-Karabaj, zona por la que Armenia y Azerbaiyán mantienen un enconado conflicto bélico.

En 2019, cuando el festival se celebró en Israel, la televisión pública islandesa recibió una importante multa después de que sus representantes mostraran en televisión un pañuelo con la bandera palestina.
 

Y TAMBIÉN…
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Eurovisión toma una decisión radical sobre el uso de las banderas

La política también influye en Eurovisión, por eso la Unión Europea de Radiodifusión (UER) ha establecido una normativa para el uso de las banderas tanto para los concursantes como para el público.
Europa FM, 2025-04-26

#hemeroteca #supremacismo | El Gobierno de Trump detiene a una jueza por poner trabas al arresto de un inmigrante

la jueza Hannah Dugan en una imagen de archivo //

El Gobierno de Trump detiene a una jueza por poner trabas al arresto de un inmigrante

El FBI acusa a Hannah Dugan de desviar intencionadamente a agentes que acudieron al juzgado para detener a un mexicano
Miguel Jiménez | El País, 2025-04-25
https://elpais.com/us/migracion/2025-04-25/el-gobierno-de-trump-detiene-a-una-jueza-por-poner-trabas-al-arresto-de-inmigrantes.html 

La Oficina Federal de Investigación (FBI) del Gobierno de Donald Trump detuvo este viernes a una jueza de Milwaukee (Wisconsin), acusándola de obstruir una operación de detención de un inmigrante mexicano la semana pasada. La detención, anunciada por el director del FBI, Kash Patel, supone una escalada en el enfrentamiento del Gobierno de Trump con los jueces. Tras una vista ante el juzgado en que el Departamento de Justicia la acusó de obstrucción y de esconder a un inmigrante irregular, la jueza quedó en libertad.

Patel anunció el arresto de la jueza del condado de Milwaukee Hannah Dugan a través de la red social X, aunque borró el mensaje poco después de publicarlo. En su post, acusaba a la jueza de “desviar intencionadamente a agentes federales para que no pudieran arrestar a la persona que buscaban en el juzgado”, que debía comparecer ante la jueza en un procedimiento de violencia de género abierto contra él.

“Afortunadamente, nuestros agentes persiguieron al delincuente a pie y está detenido desde entonces, pero la obstrucción de la jueza aumentó el peligro para el público”, añadió Patel en su mensaje.

La jueza fue detenida alrededor de las 8 de la mañana en el juzgado del condado, según señaló Brady McCarron, portavoz del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, a la agencia Bloomberg. El 18 de abril, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) intentaron arrestar a un ciudadano mexicano tras una audiencia en la sala de Dugan, según informó el diario local ‘Journal Sentinel’. La jueza dirigió a los agentes del ICE a la oficina de otro juez y luego permitió al acusado salir de la sala por una puerta lateral, bajar por un pasillo privado y acceder a una zona pública, según informó el periódico.

Este mismo viernes, la jueza compareció ante el tribunal federal de Milwaukee, donde los fiscales la acusaron de obstrucción y ocultación de una persona para evitar su detención. Los cargos acarrean penas de hasta seis años de prisión. “La jueza Dugan lamenta profundamente y protesta por su detención. No se llevó a cabo en interés de la seguridad pública”, declaró su abogado, Craig Mastantuono, durante la vista, informa Associated Press. El juez federal Stephen Dries la puso en libertad a la espera de futuros procedimientos.

Dugan está acusada de conducir al inmigrante, Eduardo Flores-Ruiz, y a su abogado fuera de la sala del tribunal a través de la puerta del jurado el 18 de abril como una forma de ayudar a evitar su arresto, según una declaración jurada del FBI presentada en el tribunal.

La declaración cita al agente del tribunal diciendo que escuchó a Dugan decir palabras como “Espere, venga conmigo” antes de acompañarlos a una zona no pública del juzgado. La acción fue inusual, según el FBI, porque “solo los agentes, los jurados, el personal del tribunal y los acusados bajo custodia escoltados por agentes utilizaban la puerta trasera del jurado. Los abogados defensores y los acusados que no estaban bajo custodia nunca utilizan la puerta del jurado”.

Se trata del primer caso conocido en el que el Departamento de Justicia detiene a un juez local por interferir en la aplicación de la ley de inmigración desde que Trump regresó a la Casa Blanca. Durante el primer mandato de Trump, una jueza local de Massachusetts fue acusada por el Departamento de Justicia de obstrucción a las actuaciones de las autoridades de inmigración. Los cargos fueron retirados después de que la jueza aceptara someterse a una posible sanción disciplinaria, aunque negó haber cometido ilegalidad alguna. Por ahora no se ha tomado ninguna medida.

Trump y su Gobierno se han comprometido a investigar y procesar a los funcionarios locales que no colaboren con las autoridades federales en materia de inmigración. El presidente ha prometido detener y deportar a millones de inmigrantes indocumentados. El Departamento de Justicia ordenó en enero a los fiscales que investigaran posibles cargos penales contra funcionarios estatales y locales que obstruyeran o impidieran las actuaciones de las autoridades federales en materia migratoria. Como posibles vías para el procesamiento, un memorando citaba posibles cargos de conspiración, así como la violación de una ley que prohíbe dar refugio a personas que se encuentran ilegalmente en el país.

En ocasiones, como ha ocurrido en el caso de Milwaukee, los agentes de inmigración intentan detener a inmigrantes indocumentados que comparecen ante los tribunales estatales por cualquier otro asunto.

La detención de la jueza Dugan se produce en medio de una creciente disputa entre el Gobierno de Trump y los jueces por las políticas de control migratorio de la Casa Blanca. Por lo general, son los jueces federales los que se han ocupado de esos casos, que han llegado hasta el Tribunal Supremo. Los jueces impidieron provisionalmente al Departamento de Interior seguir deportando a inmigrantes en aplicación de la Ley de Enemigos Extranjeros, una ley de 1798 aprobada para tiempos de guerra.

Dugan fue elegida en 2016 para la sala 31 del tribunal del condado, según informa Associated Press. De acuerdo con su biografía como candidata judicial, también ha trabajado en las divisiones civil y testamentaria del tribunal. Antes de ser elegida para el cargo público, Dugan ejerció en Legal Action of Wisconsin y en la Sociedad de Ayuda Legal. Se graduó en la Universidad de Wisconsin-Madison en 1981 con una licenciatura en Humanidades y obtuvo su doctorado en Derecho en 1987 en la misma universidad.

sábado, 12 de abril de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia #ideologiadeodio | Miles de personas denuncian con una marcha "gris" en la capital húngara los ataques de Orbán a la comunidad LGTBI

Miles de personas se concentran en la plaza de los Héroes de Budapest //

Miles de personas denuncian con una marcha "gris" en la capital húngara los ataques de Orbán a la comunidad LGTBI

Una nueva ley prohíbe "las reuniones que promuevan o exhiban el cambio de sexo de nacimiento o la homosexualidad". El Gobierno también ha promovido una reforma legal que no permite la adopción a las parejas del mismo sexo.
EFE | RTVE, 2025-04-12
https://www.rtve.es/noticias/20250412/miles-personas-denuncian-con-marcha-gris-capital-hungara-ataques-orban-a-comunidad-lgtbi/16538783.shtml 

Miles de personas ataviadas con prendas de color gris se han manifestado este sábado en la capital húngara, Budapest, para defender la diversidad y la democracia liberal frente a las políticas del Gobierno de Viktor Orbán y su reforma legal que prohíbe en la práctica la marcha del orgullo LGTBI.

"Seamos todos iguales y grises" es el lema con el que el Partido del Perro de Dos Colas (MKKP), una formación satírica sin representación parlamentaria pero muy popular, ha convocado una marcha por el centro de Budapest en la que han participado miles de personas.

"Es especialmente importante defender a las personas LGTBI", ha asegurado dicha formación en un comunicado, recordando la seriedad de la protesta pese al tono festivo e irónico que ha tenido.

La marcha, que ha tenido su origen y final en la céntrica plaza de los Héroes, fue anunciada por sus organizadores como del "orgullo iliberal", en alusión al sistema iliberal que defiende Orbán y que mantiene el respeto a la celebración de elecciones pero prescinde de muchos otros elementos de las democracias occidentales.

Al llamado del MKKP, los participantes han vestido todos de gris para "ser iguales" e incluso han ondeando banderas del arcoiris, símbolo de la diversidad y el orgullo LGTBI, pintadas solo de blanco, negro y gris.

"Todos los problemas del mundo vienen de la diversidad y de la individualidad", señala el MKKP en un comunicado en el que se burla de las políticas del Gobierno que limitan cada vez más los derechos de la comunidad LGTBI en el país. "Si todo el mundo fuera igual y todos pensaran igual, ¡no habría guerras! Además de Bruselas, la diversidad es el otro responsable de la guerra", afirman, ironizando sobre cómo Orbán acusa a la Unión Europea (UE) de belicismo por apoyar a Ucrania frente al ataque de Rusia. 

El Gobierno prohíbe "las reuniones que exhiban la homosexualidad"
La reforma legal aprobada en marzo, con la mayoría absoluta del Fidesz, el partido de Orbán, prohíbe "las reuniones que promuevan o exhiban el cambio de sexo de nacimiento o la homosexualidad", así como la participación en ellas, todo en nombre de la defensa de los menores y su desarrollo "adecuado". El texto prevé multas y el uso de tecnologías de "reconocimiento facial" para identificar a los participantes de estos encuentros.

Partidos opositores, ONG y organizaciones de la comunidad LGTBI han denunciado que con esta ley se podrá prohibir la marcha de Orgullo, que se prevé para finales de junio, como acto final del mes Budapest Pride.

Orbán llegó al poder en 2010 y en estos 15 años su Gobierno ha limitado legalmente los derechos de la comunidad LGTBI. Su mayoría parlamentaria aprobó una nueva Constitución en 2011 en la que fijó que el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. El Gobierno también ha promovido una ley que prohíbe la adopción a las parejas del mismo sexo.


DOCUMENTACIÓN
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La Hungría de Orbán, homofobia de Estado

Marton y Adam son una pareja gay que adoptó un niño; Bárbara Illes, una lesbiana a la que la nueva ley se lo prohíbe. La UE presiona al polémico presidente Víktor Orbán para que retire sus leyes homófobas.
Raquel González | RTVE, 2021-10-27
https://www.rtve.es/noticias/20211027/portada-hungria-orban-homofobia-estado/2199562.shtml
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Orbán culpa a la inmigración de la violencia contra las mujeres, la homofobia y el antisemitismo

El primer ministro húngaro presenta las prioridades de su presidencia de turno de la UE. En respuesta a su discurso, la presidenta de la Comisión Europea, Von der Leyen, le ha acusado de "arbitrariedad".
RTVE, 2024-10-09
https://www.rtve.es/noticias/20241009/viktor-orban-presenta-prioridades-presidencia-hungria-consejo-europeo/16280307.shtml
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Hungría aprueba una enmienda de ley que prohíbe la celebración del Orgullo LGTBI para "proteger a los menores"

La norma ha sido propuesta por el partido ultranacionalista de Viktor Orbán
La oposición ha señalado que la medida "no es protección de menores, es fascismo"
RTVE, 2025-03-18
https://www.rtve.es/noticias/20250318/hungria-aprueba-enmienda-ley-prohibe-celebracion-orgullo-lgtbi-para-proteger-menores/16496625.shtml

lunes, 7 de abril de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia #ideologiadeodio | El GPS insta a la UE a desplegar su diplomacia para frenar las violaciones de los derechos humanos del colectivo LGTBI en países como Hungría

Marcha 'Seamos todos iguales' en Budapest, 2025-04-12 //

El GPS insta a la UE a desplegar su diplomacia para frenar las violaciones de los derechos humanos del colectivo LGTBI en países como Hungría

“No se puede permitir ni un retroceso que signifique poner en peligro a las personas LGTBI”, explica el diputado Vicente Montávez en esta proposición no de ley.
PSOE, 2025-04-07
https://www.psoe.es/congreso/noticias-congreso/el-gps-insta-a-la-ue-a-desplegar-su-diplomacia-para-frenar-las-violaciones-de-los-derechos-humanos-del-colectivo-lgtbi-en-paises-como-hungria/

La iniciativa parlamentaria del Grupo Parlamentario Socialista denuncia la situación y los pasos atrás que algunos países miembro de la Unión Europea están desplegando con nuevas leyes que discriminan, ponen en peligro y suponen una violación “sistemática” de los derechos humanos del colectivo LGTBI en Europa.

La proposición no de ley, impulsada por el portavoz del GPS en la comisión Mixta para la Unión Europea, Vicente Montávez, destaca la preocupación por esta regresión en derechos y libertades de estas personas “que no pueden permitirse en el seno de la UE porque son incompatibles con los valores y los principios europeos, con la Carta de Derechos Fundamentales de la UE y con el Convenio Europeo de Derechos Humanos”.

El grupo socialista destaca en concreto la situación que sufre este colectivo bajo el gobierno de Hungría, que está aprobando leyes homófobas para prohibir las manifestaciones del Día del Orgullo o normativa supuestamente para defender a los menores en la que se equipara homosexualidad y pederastia. “Se trata de un ataque frontal que vuelve a estigmatizar a las personas LGTBI”, se denuncia en la PNL.

Diplomacia UE para frenar legislaciones homófobas
“La Unión debe seguir impulsando avances políticos y sociales que aún quedan por conquistar para la igualdad real del colectivo LGTBI”, reclama esta iniciativa, porque “no se puede permitir ni un retroceso en este ámbito”.

En este sentido, los socialistas instan a la UE que utilice “todos los medios diplomáticos posibles a su alcance” para alertar y condenar las normas discriminatorias en algunos países de los 27 y para denunciar los actos de intolerancia y de odio contra las personas LGTBI” porque, explica la PNL, “no representan los principios y valores comunes que sustentan los cimientos sobre los que se han asentado las instituciones europeas”.

martes, 1 de abril de 2025

#hemeroteca #lesbianismo #deportes | "Siendo abiertamente homosexual, no me quedaban muchas otras opciones": un cambio de nacionalidad en la WTA clama contra la homofobia

Daria Kasatkina //

"Siendo abiertamente homosexual, no me quedaban muchas otras opciones": un cambio de nacionalidad en la WTA clama contra la homofobia

La persecución al colectivo LGTBIQ+ en Rusia queda en evidencia con la medida que ha tomado la tenista Daria Kasatkina
Cadena SER, 2025-04-01
https://cadenaser.com/nacional/2025/04/01/siendo-abiertamente-homosexual-no-me-quedaban-muchas-otras-opciones-un-cambio-de-nacionalidad-en-la-wta-clama-contra-la-homofobia-cadena-ser/

La represión hacia la comunidad LGTB en Rusia ha empujado a la tenista Daria Kasatkina a cambiar su nacionalidad a partir de ahora. La rusa, actual número 12 del mundo, competirá bajo el cobijo de la bandera australiana desde el torneo de Charleston que arranca esta semana. Después de varios años en el exilio y perseguida por su condición sexual, la jugadora ha explicado el cambio que anunció hace unos días.

Su petición para el cambio de nacionalidad había sido aceptada, pudiendo participar como australiana desde su siguiente campeonato oficial. "Estoy muy contenta de comenzar este nuevo capítulo en mi vida. Con todo lo que está pasando en mi anterior país, no me quedaban muchas otras opciones. Para mí, siendo abiertamente homosexual, si quiero ser yo misma, tengo que dar este paso", aseguró Kasatkina en la previa del torneo.

La tenista reveló también que el proceso fue iniciado por la Federación de Tenis de Australia, y admitió que le costará acostumbrarse al cambio. "Me siento diferente, no voy a mentir. Es emotivo para mí. Tengo que acostumbrarme. Pero estoy muy contenta de empezar este nuevo capítulo de mi vida representando a Australia en el gran escenario". Con este cambio, además, Kasatkina ha pasado a ser la número 1 australiana.

Otra confrontación con Ucrania de por medio
Kasatkina, que además residía en Dubai desde hace más de dos años huyendo de la represión rusa, venía compitiendo bajo bandera neutral debido a las limitaciones impuestas a los tenistas rusos tras la invasión de Ucrania. La propia tenista, de hecho, había sido una de las pocas caras públicas de su país en posicionarse abiertamente en contra de esta decisión del gobierno presidido por Vladimir Putin.

Estos capítulos propiciaron que un político ruso pidiese que se le incluyera en la lista de espías por su relación con la cantante rusa Zemfira, quien también huyó del país en 2022 y a la que se considera una "agente extranjera" por ello.

#hemeroteca #lgtbi #memoria | La rebelión del Stonewall de 1969: la noche en que el colectivo LGTBI dijo basta y cambió la historia para siempre

Lo que sucedió en Stonewall fue la primera chispa de una rebelión más grande //

La rebelión del Stonewall de 1969: la noche en que el colectivo LGTBI dijo basta y cambió la historia para siempre

La redada del 28 de junio de 1969 provocó una respuesta inédita de las personas presentes, que se enfrentaron a la policía cansadas de los abusos, marcando el inicio visible de una lucha organizada
Héctor Farrés | El Diario, 2025-04-01
https://www.eldiario.es/spin/rebelion-stonewall-1969-noche-colectivo-lgtbi-dijo-basta-cambio-historia-pm_1_12180593.html

Tener que esconderse para existir. Bailar en la penumbra, mirar con disimulo, besar de reojo. A finales de los años 60, ser gay en Nueva York implicaba vivir a la contra, incluso cuando caía la noche. No era una cuestión de estilo de vida, sino de supervivencia.

Las leyes no protegían, la policía no disimulaba y la ciudad no perdonaba. Sin embargo, en medio de tanta hipocresía, había un local donde todo eso quedaba suspendido durante unas horas.

El ‘Stonewall Inn’ no ofrecía lujos, pero sí refugio. Martin Boyce, que frecuentaba el bar, lo definió así: “El bar era un tugurio, feo, sin agua corriente detrás de la barra... si conocías el bar y tenías una botella de cerveza o una lata, las limpiabas porque podías pillar hepatitis por las bebidas”. A pesar de su precariedad, era uno de los pocos espacios donde personas homosexuales podían bailar sin miedo, algo que en otros locales estaba explícitamente prohibido.

Estaba en el corazón del Greenwich Village, un barrio vibrante que reunía a artistas, estudiantes, ‘drag queens’ y adolescentes que habían sido expulsados de sus casas. Era también un negocio manejado por la mafia, que sacaba tajada de la falta de protección legal hacia el colectivo: cobraban entradas, servían alcohol sin licencia y chantajeaban a clientes con alto poder adquisitivo para no revelar su orientación sexual.

El estallido de una rabia acumulada durante años
La madrugada del 28 de junio de 1969, la redada policial se topó con algo distinto. No era la primera vez que entraban a desalojar, pero esta vez la gente no se dispersó. Según contó Boyce, “por alguna razón que ni siquiera ahora puedo explicar, empezamos a dar pasos hacia él”, refiriéndose a uno de los agentes. “Pestañeó, tragó saliva y se dirigió hacia dentro del bar”, aseguró. Fue el punto de inflexión.

Lo que comenzó con empujones acabó en una confrontación abierta entre la policía y quienes estaban hartos de esconderse. Las ‘drag queens’ lideraron el pulso desde la calle, algunos lanzaron monedas, después ladrillos. Otros, como el activista Marty Robinson, decidieron organizar la respuesta: con tiza, escribió en el suelo ‘Mañana por la noche en Stonewall’ para convocar a más personas.

Durante los días siguientes, la protesta se multiplicó. Cientos se sumaron frente al local, se enfrentaron a los antidisturbios, formaron barricadas, improvisaron coros y coreografías en medio de la tensión. Boyce relató que uno de los momentos más extraños fue cuando, frente a los refuerzos policiales, varias personas se tomaron de los hombros y comenzaron a cantar ‘Somos las chicas del Village’ mientras levantaban las piernas como en un musical. Cuando llegó la carga policial, él mismo recibió un golpe en la espalda que no notó hasta el día siguiente.

El Orgullo como respuesta política al silencio impuesto
Lo que ocurrió no fue un hecho aislado. Venía precedido de años de persecución legal: en casi todo Estados Unidos, las relaciones homosexuales eran ilegales. En Nueva York, bastaba con vestirse con ropa considerada del ‘sexo opuesto’ para ser detenido. Las terapias con descargas eléctricas eran legales hasta 1973. En ese contexto, Stonewall fue solo la chispa que encendió una indignación latente. “Simplemente fue la noche en la que se encendió la mecha”, reconoció Boyce.

Un año más tarde, el 28 de junio de 1970, se organizó en Central Park la primera marcha del Orgullo, ideada por quienes comprendieron que aquella rabia espontánea tenía que canalizarse. Eric Marcus, autor del libro ‘Haciendo historia: La lucha por la equidad de derechos para gays y lesbianas 1945-1990’, lo resumió con claridad: “El Stonewall convirtió un movimiento pequeño y localizado en un gran movimiento nacional que se expandió por todo el mundo”.

La reapertura del local como gesto de memoria activa
Décadas después, el local reabrió. En 2007, Kurt Kelly y Stacy Lentz se hicieron con el espacio con la intención de preservar su significado. “Queríamos recuperar la historia, que fuera tratado y respetado como debía, porque no lo estaba siendo”, explicó Kelly. Desde entonces, el nuevo Stonewall combina espectáculos de ‘drag’, conciertos y cabaré con una vocación activista.

Lentz, muy comprometida con la defensa de los derechos LGTBI, amplió el alcance del local para que representara a las mujeres lesbianas y que ellas se sintieran bienvenidas, corrigiendo el sesgo masculino que arrastraba el bar.

Hoy es un lugar restaurado, con barra de madera, banderas arcoíris y visitas de figuras públicas. Pero lo importante no está en el decorado, sino en la memoria que conserva. El verdadero legado del Stonewall no fue la resistencia puntual, sino la conciencia colectiva que surgió a partir de ella. La idea de que no hacía falta esconderse para vivir.

miércoles, 26 de marzo de 2025

#hemeroteka #homofobia #memoria #frankismoa | Homosexualen aurkako Bilboko auzitegia

Bilboko Naxa kaia 1958an. Bilboko Alfer eta Gaizkileen auzitegiaren arabera, garai hartan puntu hori homosexualen bilgune nagusietakoa zen //

Homosexualen aurkako Bilboko auzitegia

Nagore Irazustabarrena Uranga | Argia, 2025-03-26

https://www.argia.eus/argia-astekaria/2911/homosexualen-aurkako-bilboko-auzitegia

Bilbo, 1954. Hiriko Alfer eta Gaizkileen Auzitegia homosexualen aurka jazartzen hasi zen, erregimen frankistak izen bereko legea (‘Ley de Vagos y Maleantes’, 1933) espresuki horretarako egokitu ondoren. Frankismoak homosexualen aurka egiten zuen lehenago ere, eta 1970ean legea bertan behera utzi ondoren ere jarraituko zuen. Baina 1954-1970 tarte horretan homosexualek berariazko tokia izan zuten legedian.

Bilboko auzitegiaren jardunaz ezer gutxi aztertu da berriki arte. Bizkaiko Agiritegi historikoan auzitegiak homosexualen aurka tramitatutako 117 espediente daude gordeta. Antonio Pérez Embeita historialariak espediente horietan oinarritu du ‘Historia Social’ aldizkariaren azken alean argitaratu duen lana. Artikuluak agerian uzten duen lehen datua da epaitutako gehienak erruduntzat jo zituztela: 117tik 89. Legeak askotariko kondenak jaso arren, gehienei 3-6 hilabete bitarteko kartzela zigorra ezarri zieten.

Kasu gehienak gizonezko gazteenak dira, 30 urtez azpikoenak, bereziki 16-20 adin tartekoak. Horrek esan nahi du adin txikikoak ere epaitu zituztela, nahiz eta Alfer eta Gaizkileen Legeak berak halakorik galarazten zuen. Gainera, gehienak kualifikazio txikiko lanetan edo langabezian zeuden, errepresio frankistaren transbertsalitatearen adierazle. Horrez gain, epaituek ez zuten abokatu propiorik kontratatzeko aukerarik izan. Kasu guzti-guztietan beren alde lan kaskarra egin zuten ofiziozko abokatuak egokitu zizkieten.

Auzitegiaren jarduna ez zen Bizkaira mugatu, atxiloketa gehienak Bilbon bertan eta, neurri txikiagoan, Donostian egin arren. Hirietan, auzitegiak eta Poliziak “’invertido’-en bilgune” nagusiak kontrolatzen zituzten, esaterako, Naxa kaia Bilbon eta Kontxako pasealekuko bainu publikoak Donostian. Eta, hala ere, epaitutako gehienak etorkinak ziren; Gipuzkoako 32 kasuetatik soilik erdia ziren gipuzkoar jatorrikoak. Guztira, bizkaitar jatorrikoak 19 izan ziren eta beste guztiak kanpotik etorritakoak ziren, nagusiki Galiziatik.

Perbertsio sexualaren adierazleak
Ez zituzten ekintza homosexualengatik epaitzen “homosexualak izateagatik” baizik. Eta nola frogatzen zuten izaera hori? Hasierako urteetan argudio soil eta laburrak jasotzen dituzte espedienteek, baina 1960tik aurrera berniz pseudozientifikoz jantzi zituzten azterketa forentseak. Hona hemen adibide bat: “Osaera arrunteko genitalak, tamaina nahiko txikikoak. Sakonera ahuleko uzkia, esfinter eroria, baina ez gehiegi. Izaerari dagokionez, irekia da, zuhurtziaz hitz egin arren, eta ongi definituak eta tipifikatuak ditu bere perbertsio sexualaren adierazleak, bere itxurakeria, janzkera eta txukunkeriagatik (nahiz eta makillatuta ez egon). Nahiko egiatia da, subjektu hauen artean batere ohiko ez dena, eta horrek bere alde jokatzen du, hezkuntza maila jasoa adierazten baitu bere tara ulertzeko eta gutxitzeko, ukatzen ez badu ere”.

Kopuruari dagokionez, Pérez Embeitak dio kasu gutxi direla. Baina dokumentazio faltari egozten dio hori. Urte batzuetan espediente bat bera ere ez dago, eta Bilboko auzitegiaren eskumenean zeuden Errioxan nahiz Kantabrian kasurik ez zen izan, nonbait. Ziurrenik urte eta probintzia horietako dokumentuak galdu direlako –edo oraindik agertu ez direlako– dela uste du historialariak. Eta, hala ez balitz ere, kasu “gutxi” horiek gehiegi dira.

lunes, 17 de marzo de 2025

#llibres #memoria | Ho vam donar tot

Ho vam donar tot / Cristina Farré ; pròleg de Roser Vernet ; epíleg de Eduard Márquez.

Barcelona : Manifest Llibres, 2025 [03-17].
314 p.

/ CAT / Libros / ENS / Franquismo / Memoria histórica / Persecuciones políticas / Represión / Transición

📘 Ed. impresa: ISBN 9788410344365 / 20.00 €
📝 Cita APA-7: Farré, Cristina (2025). Ho vam donar tot. Manifest Llibres.


«Em revé la tendresa d’aquella abraçada i d’altres. Havíem après de pressa a conèixer el valor d’un instant. Vivíem amb tant neguit i amb tan poc temps per a nosaltres que eren moments pletòrics, indicadors de la profunditat del nostre vincle. Érem conscients que la vida podia ser molt curta, en qualsevol moment ens podien detenir o matar. Res d’això no ens aturava. Ens movíem en aquella no-frontera entre la revolució i l’amor on només comptava l’intens present.»

Des dels carrers de la Barcelona dels anys seixanta fins a l’exili, passant per la detenció i tortures a la DGSE, Dirección General de Seguridad del Estado a la Puerta del Sol o les cel·les del Penal d’Alcalá de Henares, aquest és el relat d’una dona que va viure intensament un temps marcat per la lluita, la repressió i l’esperança.

Una història de criança de dos infants en un barri obrer de Barcelona en clandestinitat. Un exili, llarg i dolorós, que la va portar a l’Algèria revolucionaria on va treballar als micròfons de la ràdio estatal i com a corresponsal –sota pseudònim– al diari Egin per més tard passar per Colòmbia –fugint de la guerra civil algeriana– i finalment un temps curt a Cuba. El retorn d’un exili a un país que ja no era el que havia conegut. Una vivència travessada per assassinats de companys, detencions, tortures, presó i exili. La força d’un sacrifici ple de tendresa.

Aquest és un viatge de cinquanta anys a través de la història viva, plena de lluita, dignitat i amor a la justícia. Una veu que vol deixar constància d'una època i d'un compromís irrenunciable. Un testimoni d’un segle revolucionari, que van des de la vivència personal als esdeveniments globals que han transformat el nostre món, on la nostra protagonista va participar.

Tens a la mà el llibre dels oblidats dels oblidats. Ho van donar tot i van deixar un exemple de trajectòria de lluita apassionada que ha quedat com a llegat, flama i llavor.

«Dins del despatx buit del rector ens vam topar amb un bust gran de Franco i, amb un “què hi fot aquest aquí?” que va pronunciar algú, es va fer un silenci sobtat. No sabíem que havíem estat “convivint” amb ell dins del que consideràvem la nostra universitat. Era absolutament ofensiu. Tenia el Tono al costat. Vaig veure la seva mirada rebel, múrria, on ens retrobàvem, ens realimentàvem mútuament i després ens menjàvem el món. Vam agafar el bust –ostres, com pesava!– i amb un o dos més ens vam anar desplaçant mentre uns altres obrien els finestrals immensos. I vam llançar, so-lem-ne-ment, el Generalísimo per la borda. Amb un catacrac brusc i contundent, va quedar esclafat al ciment de la Gran Via.»