Mostrando entradas con la etiqueta Brujas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brujas. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de febrero de 2020

#hemeroteca #fiestas | Llodio homenajea a la bruja de Lezeaga

Imagen: EITB / La bruja de Lezaga en los carnavales de Laudio
Llodio homenajea a la bruja de Lezeaga.
El sábado de Carnaval se ensalzará su figura con danzas y un espectáculo de fuego.
A.O. | Noticias de Alava, 2020-02-20
https://www.noticiasdealava.eus/araba/2020/02/20/llodio-homenajea-bruja-lezeaga/1012869.html

Por segundo año consecutivo, Llodio ha optado por indultar de la pira, que pone el broche de oro al Carnaval, a su famosa bruja de Lezeaga. Aquella que, según la antigua leyenda, se mesaba los cabellos con peines de oro junto al puente de Lezeaga y atraía con hermosas canciones a los pastores laudioarras que osaban acercarse hasta su morada en la cueva de Sorginzulo y que, en la década de los ochenta fue convertida en la mascota carnavalesca local. "Ya el año pasado se eliminó la quema de la bruja y se optó por bailar alrededor de ella para poner en valor sus valores y su mensaje, además de homenajearla como icono protagonista de nuestros carnavales", recuerda la concejala de Fiestas, Maite Cortázar. De esta forma, la figura volverá a encabezar el pasacalles de arranque del Carnaval a partir de las 18.30 horas del sábado 22 y desde la calle Lamuza con los grupos Txikijai, el Bicicletero y acrobacias.

Laudio homenajea a la bruja de Lezeaga en sus carnavales.
El sábado y el martes se pondrá en valor la figura de la protagonista de mitos y leyendas.
Susana Martín | Deia, 2020-02-12
https://www.deia.eus/bizkaia/laudio-nerbioi/2020/02/12/laudio-homenajea-bruja-lezeaga-carnavales/1017448.html

Convertida en mascota carnavalesca desde la década de los ochenta, un muñeco que representa a la bruja de Lezeaga encabeza el sábado 22 el desfile de disfraces de Laudio para, después, ser condenado a convertirse en ceniza tras su quema la jornada del martes festivo. Así ha sido hasta el año pasado, cuando la corporación local decidió romper con esta última parte de la tradición y, en su lugar, rendir un homenaje a una figura que evoca al pasado de la localidad y a sus mitos y leyendas. Y tal como anunció la actual concejala de fiestas, Maite Cortazar, ese novedoso acto se va a mantener en la programación de esta edición de los carnavales. Será en dos ocasiones, la primera cuando la popular y colorida kalejira del sábado 22 llegue a la herriko plaza con un baile "a cargo del grupo Akelarre Dantza Taldea y un espectáculo de fuego", avanzó la edil. La segunda tendrá lugar en ese mismo escenario el martes, a las 19.00 horas, "con la propuesta central del día bajo el nombre de ‘La Bruja’ quemará la maldad, un momento muy especial y mágico que sorprenderá a los vecinos", aseguró. […]

miércoles, 20 de marzo de 2019

#hemeroteca #feminismo | Silvia Federici: “Si soy abolicionista lo soy con todas las formas de explotación del trabajo humano”

Imagen: El País / Silvia Federici
“Si soy abolicionista lo soy con todas las formas de explotación del trabajo humano”.
La filósofa y escritora feminista Silvia Federici habla sobre vientres de alquiler, capitalismo y violencia contra las mujeres.
Alba Moraleda | El País, 2019-03-20
https://elpais.com/elpais/2019/03/20/mujeres/1553071085_109576.html

No es raro que allí donde va, cuelgue el cartel de "no hay entradas". Silvia Federici (Parma, 1942) ha vuelto a España, la última vez fue el pasado año, para hablar sobre los retos que enfrenta el feminismo. Lo hizo este martes en el Palacio de la Prensa, en Madrid; lo hará este jueves en Pamplona, donde se celebrará un encuentro sobre la caza de brujas, un episodio de violencia contra las mujeres poco conocido de la historia, y se despedirá el próximo martes en Bilbao. Tres días para conocer, a través de su voz, una lucha que se remonta décadas atrás. En los setenta, la autora de 'Calibán y la bruja' impulsó una campaña junto a otras compañeras para exigir un salario para el trabajo doméstico. Labores no remuneradas e invisibilizadas que, según argumenta la filósofa, escritora y activista feminista, han sido imprescindibles para el desarrollo y la prosperidad del capitalismo.

P: ¿Se puede ser feminista y no estar en contra del capitalismo?

R: No. No se puede. El feminismo no es una escalera para que la mujer mejore su posición, que entre en Wall Street, no es un camino para que encuentre un lugar mejor dentro del capitalismo. Soy completamente contraria a esta idea. El capitalismo crea continuamente jerarquías, formas diferentes de esclavización y desigualdades. Entonces, no se puede pensar que sobre esta base se pueda mejorar la vida de la mayoría de las mujeres, ni de los hombres. El feminismo no es solamente mejorar la situación de las mujeres, es crear un mundo sin desigualdad, sin la explotación del trabajo humano que, en el caso de las mujeres, se convierte en una doble explotación.

P: ¿Cree que el movimiento feminista, para llegar a más personas, corre el riesgo de despolitizarse?

R: Que tantas mujeres salgan a la calle es fundamental. Nos da confianza y es una señal de malestar, de deseo de cambiar las cosas. Por eso me parece muy positivo. El reto hoy es cómo vamos a redireccionar esa energía. Hay que impulsar programas, propuestas, debates. Tenemos que concretar qué queremos, qué vamos a pedir, qué se puede hacer. Creo que toda esta energía que sale de la calle tiene que empezar un proceso de definición. Así es como va a coagular y no se va a perder.

P: El movimiento Me Too ha recibido críticas, por ejemplo por parte de Tarana Burke, por quedarse en la denuncia pero no profundizar en las causas de la violencia contra las mujeres, ¿qué le parece?

R: La prensa se ha ocupado mucho de ellas, pero las feministas llevan años y años denunciando el acoso sexual sobre todo en relación al puesto de trabajo. Ahora la prensa lo descubre porque son mujeres de Hollywood. Pero el acoso sexual es estructural de la relación entre hombres y mujeres en la sociedad capitalista. Estas siempre han tenido una situación económica más precaria, siempre han sido más dependientes de ellos y se han visto obligadas a negociar servicios sexuales. Esto sigue hoy, a pesar de que la mujer haya tenido más acceso al trabajo asalariado.

Hay toda una historia de mujeres que deben vender su cuerpo, no solamente en la prostitución, en todas las profesiones. No ver este aspecto cultural es una mistificación. Se da una gran publicidad, pero no va a la raíz del problema. Un ejemplo sencillo, las camareras en Estados Unidos viven de las propinas y les dan muy poco. Ellas saben que su postura sexual con los clientes interviene. Hay algunas que me han contado que a fin de mes, cuando tienen que pagar la renta, se exponen más porque sube la propina. Esta venta continua sexual del cuerpo es parte de una situación económica histórica. Si no vamos a denunciar estos casos estamos distorsionando.

P: Dijo en una entrevista que puede ser peor la explotación del cerebro que la explotación de tu cuerpo, algo que no gustó a feministas abolicionistas...

R: En la sociedad capitalista las mujeres siempre han tenido un acceso muy débil al sustento, siempre han necesitado vender su cuerpo. No comprendo la postura de aquellas feministas que aíslan la prostitución como una cosa particularmente degradante y no ver las miles de formas de degradación a las cuales las mujeres están sujetas. No lo comprendo, me parece que penaliza sobre todo a aquellas más pobres que son aquellas que han necesitado más recurrir a la prostitución. Por eso digo que en esta sociedad en la que todo se vende es peor vender tu cerebro, tu integridad moral e intelectual, no solo que una mujer venda su vagina.

Hay mujeres que se casan con hombres no porque los aman, sino porque es una solución económica o que las maltratan y que se ven en la obligación de practicar sexo con ellos. ¿Por qué no se quiere ver todo esto? Si soy abolicionista lo soy con todas las formas de explotación del trabajo humano. Este es para mí el objetivo, que no debemos vendernos de ninguna manera, que se puede vivir en una sociedad en la cual la venta de nuestro cuerpo, corazón, cerebro o vagina no sea necesaria.

P: Sobre los vientres de alquiler, ¿se puede ser madre o padre a cualquier precio?

R: Es una abominación. No se vende solamente un útero, se vende también un bebé. No se puede vender a otra persona. La maternidad subrogada es producir una persona solamente para venderla, sin responsabilizarse de ella. En Estados Unidos hay un mercado subterráneo no reglado de familias que tienen bebés subrogados que nacen con malformaciones, el producto no es perfecto, o no es del sexo deseado, y los hacen circular por Internet.

Hay mujeres que se dicen feministas que lo apoyan, como la capacidad de las mujeres a decidir sobre su cuerpo. Y hay otras que lo legitiman diciendo que da a las parejas de hombres la posibilidad de ser padres, pero la paternidad no es un derecho a cualquier precio.

P: Tras aterrizar en España, empezó su gira por Valladolid. Allí ha denunciado un episodio de la historia poco conocido, que a veces queda recogido como un hecho folclórico: la persecución y matanzas de mujeres acusadas de ser brujas en la Edad Media. ¿Hay hoy nuevas cazas de brujas?

R: Sí. Se persigue a mujeres acusadas de ser brujas en países de África, zonas de India o en Papúa Nueva Guinea. Han sido matadas sobre todo mujeres mayores y solteras. He escrito sobre esto, me parece claro que está conectado con la globalización, con la extensión de la organización capitalista, el despojo de las tierras comunales, además de la llegada de sectas evangelistas y pentecostales, que hablan de Satanás, del pecado y dicen que si eres pobre es porque tienes problemas o porque hay personas en tu comunidad que conspiran contra ti. Hay mujeres que han sido enterradas vivas, quemadas. En el norte de Ghana hay campos de concentración donde se han refugiado mujeres acusadas de ser brujas y que han sido expulsadas de sus pueblos.

martes, 19 de marzo de 2019

#hemeroteca #mujeres #cazadebrujas | Silvia Federici: “La caza de brujas contribuyó a destruir el poder social de la mujer, a desvalorizarla como sujeto”

Imagen: El Salto / Silvia Federici
Silvia Federici: “La caza de brujas contribuyó a destruir el poder social de la mujer, a desvalorizarla como sujeto”.
La activista y teórica feminista Silvia Federici está de gira por el Estado español. La autora de ‘Calibán y la Bruja’ abordará uno de sus temas de estudio fundamentales, la memoria histórica de la caza de brujas, en un encuentro que tendrá lugar el próximo fin de semana en Pamplona.
Sarah Babiker | El Salto, 2019-03-19
https://www.elsaltodiario.com/feminismos/silvia-federici-brujas

En el momento de esta entrevista, hace pocas horas que Silvia Federici (Parma, 1942) ha aterrizado en Madrid después de un vuelo transatlántico. Una podría esperar que el cansancio impregnara el discurso de esta mujer que cuenta con varias décadas de lucha y teorización feminista a sus espaldas. Sin embargo, durante más de un hora, repasará muchos de los desafíos que ha enfrentado y enfrenta el feminismo.

Referente del feminismo autónomo italiano, integrante de la campaña por el salario doméstico en los setenta, Federici lleva una vida invitándonos a reflexionar sobre la relación de los movimientos con el poder, sobre el rol del trabajo reproductivo en el capitalismo o sobre la acumulación primitiva a costa de las mujeres y los pueblos.

Pero si hay algo que moviliza el entusiasmo de la autora de 'Calibán y la Bruja' (Traficantes de Sueños, 2010) durante esta conversación, es precisamente el estudio de la persecución a las mujeres acusadas de brujería. Una historia perdida, de la que sabemos muy poco, y que sin embargo puede servirnos para entender el pasado y leer el presente, argumenta. Así, esta visita de Federici al Estado español tiene una cita central: acudir al Primer Encuentro Feminista sobre la Caza de Brujas que tendrá lugar en Iruña del 22 al 24 de marzo. El evento forma parte de una campaña que la misma Federici viene impulsando junto a la Editorial Traficantes de Sueños. Esta primera entrevista, centrada en esta temática, forma parte de un conversación más amplia, de la que publicaremos dos entregas más en las próximas semanas.

P. Recuerdo que al leer ‘Calibán y la Bruja’ me resultó fascinante la recuperación de la historia sobre la caza de brujas. Es una obra que te interpela para repensar el pasado y lo que supuso para las mujeres, para el mundo todo, esta persecución. ¿Cómo volver a esta historia nos puede ayudar a interpretar el presente?

R. En primer lugar, es que hoy también existe la caza de brujas, por ejemplo en África, en India, en Papúa Nueva Guinea. En Arabia Saudí están matando mujeres acusándolas de ser brujas: así, en el mundo islámico, también se está difundiendo esta idea de que existen las brujas. Se trata de procesos que se incrementan en la década de los 80 y 90. Mano a mano con el proceso de globalización, con la privatización de la tierra, con un proceso brutal de despojo.

Más recientemente, por ejemplo, hemos visto en Estados Unidos, no caza de brujas en sí, pero en la cultura popular, hay toda una cultura mediática que está relanzando la temática de las brujería en formas muy muy perversas, como si se tratara de un tema de diversión. Se hace película tras película en las que se representan mujeres como brujas, como seres demoníacos, seres destructivos que tienen poderes sobrenaturales que son incapaces de controlar.

Por tanto, me parece que ésta es una temática muy muy actual que se debe afrontar. De ahí este encuentro que vamos a hacer, este programa que tenemos para revisitar, recuperar la historia de la caza de brujas en España y en el futuro también en otros lugares. Necesitamos visibilizar este proceso, esa persecución que se ha ocultado históricamente, que nunca se ha considerado importante —a ninguna mujer, a ningún hombre le han enseñado qué fue la caza de brujas—, que se ha prácticamente borrado, o peor, se ha convertido en una leyenda, una fuente de diversión.

De las brujas también se ha hecho un personaje que es mítico, legendario, y en los lugares donde hubo persecución se ha armado también una especulación comercial, se venden las muñecas de las brujas. Todo esto me parece una cosa verdaderamente peligrosa y perversa.

P. De qué maneras afectó la caza de brujas a la situación social de las mujeres...

R. Nosotras hemos tomado esta iniciativa de recuperar esta historia, poner luz y decir qué pasó, que ese conocimiento salga de la academias, salga del ámbito de los historiadores especializados que escriben libros que poca gente lee. Que sean las mujeres, las nietas de las mujeres que fueron quemadas, quienes revisiten hoy qué les pasó a sus abuelas, qué les pasó a esas mujeres, porque, en primer lugar, nos damos cuentas de que la caza de brujas se acompañó también de una campaña de terror contra las mujeres que ha dejado un impacto muy fuerte sobre la condición social, sobre la imagen de quiénes son las mujeres, ha contribuido a destruir el poder social de la mujer, a desvalorizar a la mujer como sujeto social.

Es importante también añadir que la caza de brujas en los siglos XVI y XVII y después, fue también exportada a las colonias a través de los misioneros, de los conquistadores. En América Latina: Colombia, Brasil... Sirvió para fustigar, demonizar la lucha de los esclavos. Así, creo que es muy importante recuperar esta historia ante todo para comprender cuáles fueron las fuerzas sociales que implicó, cuáles fueron sus motivaciones y cómo todo esto impactó en la condición de la mujer y su relación con el presente. Cómo nos ayuda a comprender el incremento de la violencia contra la mujer, de la cual somos testigos cada día en cualquier parte del mundo.

En segundo lugar, pero también muy importante, es que hoy la caza de brujas regresa, tenemos muchísimos casos en varios países del África, en el norte de Ghana hay varios campos de concentración donde mujeres que son acusadas de brujería huyen para protegerse. Estas mujeres se encuentran con situaciones terribles. También en Tanzania o África central, ha habido persecuciones.

P. ¿De qué se les acusa exactamente?, ¿por qué se las persigue y castiga?

 R. He estudiado este fenómeno y creo que está muy conectado con procesos de globalización, con procesos de expansión de la relación capitalista, una expansión conectada con el despojo de la tierra, su privatización. Por ejemplo, hoy en África hay un ataque a las tierras de los africanos, a sus tierras comunales. Están las compañías mineras, la petrolera, los energía verde. Prácticamente, las tierras de los africanos —las comunitarias sobre todo— son cada vez menos.

Entonces inician procesos perversos. En este contexto intervienen estas sectas pentecostales que son los nuevos misioneros, que tienen su origen en Estados Unidos y son financiados por sus fuerzas de derecha. Están exportando toda una visión religiosa, muy muy negativa, muy peligrosa, que dice que el diablo, satanás está conspirando. Van a estas comunidades que ya se están desagregando por el ataque económico, por la acción del Banco Mundial, del FMI. Pero ellos dicen que la culpa es de Satanás, que hay gente en la comunidad que está tramando contra los demás.

Difunden manuales contra satanás, el diablo, el pecado, todo esto ha creado situaciones de desconfianza en comunidades donde ya el empobrecimiento general crea conflicto social. En India también, hay bibliografía que conecta este incremento de las acusaciones de brujería, de las matanzas de mujeres —están quemando a mujeres vivas como antes, las entierran vivas— con el ataque a los bienes comunales, la tierra comunal, el despojo, el empobrecimiento, todas estas cosas.

Como en el pasado, es muy conveniente para los poderosos —en un momento de ataque a las comunidades, a las relaciones comunitarias— crear estas sospechas de la bruja, del enemigo que vive en la comunidad. Así se rompe la solidaridad en un momento fatal, en un momento de gran urgencia donde la solidaridad debería ser total. Hay bibliografía sobre estas cuestiones, pero por parte de antropólogos, etnógrafos que son quienes están abordando este tema, o incluso periodistas. Pero en los movimientos sociales de esto no se habla. Hay tantos problemas que África parece una realidad muy lejana.

P. Todo esto me está haciendo pensar en momentos en los que la explotación capitalista brutal ha llevado a algunos pueblos a formular explicaciones o figuras esotéricas que encarnaban el despojo y el sufrimiento.

R. Es una conexión interesante porque se trata también de historias coloniales. Por ejemplo, en Kenia en los años 30 y 40, la investigadora Luise White ha escrito este libro muy importante sobre los vampiros que era una visión realista de lo que le pasaba a la gente. Sentían que les sacaban la sangre, les mataban. El colonialismo se apropiaba de toda su riqueza vital, de toda su energía.

Parece que esto está regresando. Las historias de zombis en Sudáfrica, por ejemplo, están volviendo, pero esta vez se articulan no contra el explotador sino contra las mujeres, y sobre todo contra las mujeres mayores. Por otro lado en el Congo, o en la República Democrática del Congo, hay toda una denuncia de los misioneros pentecostales que dicen que hay niños que están poseídos por el demonio. Así, en los últimos años se han creado dos figuras, el cazador de brujas, que va de país en país, como antes, y el exorcista. A este último, la gente le llama para que libere a su niño, al que se acaba torturando.

Hay gente que en el empobrecimiento general se ha creado pequeños negocios entorno a esto. Resulta muy conveniente también para los jefes locales, las autoridades que tienen compromisos con compañías mineras, generar esta confusión. Es muy importante sacar a la luz todo esto.

P. Entonces, ¿se ha pasado de representar la explotación o al explotador como una figura esotérica o monstruosa, a buscar el mal entre los propios miembros de la comunidad?

R. Durante miles de años, sobretodo en comunidades agrícolas precristianas, han existido leyendas de espíritus que pueden ser buenos o pueden ser malos: si tú te comportas bien con ellos te favorecen, si no, te pueden matar. Pero la idea de que hay personas que son demoníacas, que son totalmente malas, es una cosa nueva típica del cristianismo que divide el mundo en dos: el bien y el mal, Dios y Satanás.

Esta visión dualista no es herencia de creencias precristianas. Esta visión del diablo como enemigo de la humanidad, la bruja que es una persona que pone en peligro a la humanidad, que vive para hacer el mal, el mal por el mal, es una visión que aterroriza, que elimina toda empatía, elimina la posibilidad de solidaridad con estas mujeres. Si no, cómo se puede explicar que las quemaran vivas, la gente miraba cómo las quemaban. Las habían demonizado. Yo creo que esto también está sucediendo ahora.

Esta campaña que estamos haciendo tiene varias motivaciones, una es comprender la herencia de la caza de brujas, y también hacer justicia. No digo que se pueda hacer justicia hablando, pero en cierto modo nosotras somos la voz de estas mujeres que fueron torturadas, quemadas, a quienes les robaron la voz de la garganta. Nos han privado de su historia.

miércoles, 20 de febrero de 2019

#hemeroteca #fiestas | Laudio cambia la tradición y no quemará a la bruja de Lezeaga en Carnavales

Imagen: Naiz
Laudio cambia la tradición y no quemará a la bruja de Lezeaga en Carnavales.
Con este acto Laudio busca poner en valor a las brujas en pro de unas fiestas y una sociedad mas igualitaria.
Naiz, 2019-02-20
https://www.naiz.eus/es/actualidad/noticia/20190220/laudio-cambia-la-tradicion-y-no-quemara-a-la-bruja-de-lezeaga-en-carnavales

La bruja de Lezeaga es la figura protagonista del Carnaval de Laudio, sin embargo, cada martes de Carnaval arde en el fuego. Este año la mascota carnavalesca se salvará de convertirse en ceniza, después de que el Ayuntamiento de Laudio decidiera romper con su tradición.

En lugar de quemar a la figura de la bruja, este año el pueblo de Laudio la homenajeará entendiendo que las brujas representan a las mujeres valientes que desafiaban al sistema. El homenaje correrá a cargo del grupo de baile Itxarkundia Dantza Taldea e interpretarán la conocida canción de Xabi Solano ‘Erre zenituzten’.

Con este acto, Laudio busca poner en valor a las brujas en pro de unas fiestas y una sociedad mas igualitaria. La concejala de fiestas, Amets Meatza opina que esta tradición «retrotrae a un pasado en el que la quema era un mecanismo de control y una amenaza hacia la libertad de la mujer, una época en la que se invisibilizaba su trabajo y se quería mantener en el ámbito doméstico».

La quema de la bruja ha sido motivo de debate en Laudio en los últimos años. Tal y como recuerda el medio Aiaraldea, el colectivo feminista Otsemeak llegó a robar la figura carnavales en modo de protesta.