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miércoles, 2 de septiembre de 2020

#hemeroteca #homosexualidad | El monje gay que maquilla a las misses

Imagen: El País / Kodo Nishimura

El monje gay que maquilla a las misses.

El religioso japonés Kodo Nishimura se ha dado a conocer como maquillador en concursos de belleza y además da conferencias sobre budismo y homosexualidad.
Gonzalo Robledo | El País, 2020-09-02
https://elpais.com/internacional/2020/09/01/mundo_global/1598950186_219644.html

El último temor que el monje budista gay y maquillador profesional Kodo Nishimura tenía respecto a su identidad sexual quedó superado cuando su maestro le dijo que el mensaje más importante del budismo es que "la salvación es igual para todos".

Compaginar la austeridad de la vida monacal con la exuberancia del maquillaje, los tacones y los trajes de princesa sí le era posible, porque en Japón muchos monjes budistas ejercen otra profesión aparte de su dedicación religiosa, y se visten de manera distinta a los tibetanos. "Tu carrera de maquillador y tus ropas brillantes no te impiden ayudar a los demás y enseñarles que todos somos iguales. Debes tener confianza en tu vocación de monje", asegura Nishimura que le dijo en su momento su tutor.

Hoy, Nishimura es un conocido experto maquillador de reinas mundiales de belleza y, al tiempo, da conferencias sobre religión y homosexualidad. "El papel de la religión no es limitar el potencial de las personas, sino ayudarlas a ir mas allá de sus limites", explica el monje budista en un inglés fluido que salpica con palabras en español, idioma que aprendió en repetidos viajes a España y gracias a las conversaciones frecuentes que mantiene con el que define como su mejor amigo, un barcelonés llamado Sergio que, como él, tiene 31 años. Emplea en español los términos "maricón" y "reinona" para explicar cómo al escuchar sus equivalentes en japonés sentía un fuerte complejo de inferioridad en su adolescencia.

A los 18 años se fue a estudiar arte a Estados Unidos y se dio cuenta del respeto que inspiraban allí profesionales de éxito que habían salido del armario. Eso lo animó, pero luego le entró ansiedad por las diferencias de sus rasgos faciales. "Mis ojos me parecían muy pequeños", dice, antes de calificar de hito en su vida la coronación de la japonesa Riyo Mori como Miss Universo en 2007.

Estudiando el rostro de Mori, se dio cuenta de que la sombra y el delineador agrandaban los ojos e intensificaban la mirada. Empezó a experimentar con su cara y se matriculó en el Make-up Designory, una escuela de Los Ángeles. Envió un correo a una maquilladora japonesa de la miss universo y se ofreció como asistente. Fue aceptado. Cinco años estuvo haciendo méritos hasta que se hizo su lugar en el circuito de los reinados mundiales.

Su padre y su madre también son monjes y Nishimura creció en un templo del centro de Tokio perteneciente a la secta Jōdo, una de las variaciones del budismo más practicada en Japón, fundada en el siglo XII. Por recomendación materna estudió budismo. Hoy, vive en el templo familiar y su rutina incluye impartir clases de su religión, que considera un credo inclusivo, y las alterna con sesiones de maquillaje de modelos para portadas de revistas.

Acaba de publicar un libro cuyo título en castellano equivaldría a "Libre y honesto. Vivir como la persona que quiero ser", en el que incluye relatos autobiográficos y cuestiona la vigencia en la vida actual de algunos valores tradicionales. Ha sido invitado a dar conferencias en la universidad de Yale, en las Naciones Unidas en Nueva York y aparece en el programa ‘Queer Eye’ de Netflix como consejero espiritual de un chico angustiado por la discriminación sexual.

Su afinidad con todo lo hispano la confirman una colección de elegantes chaquetillas de estilo torero, decenas de seguidores hispanohablantes en Instagram y una excepcional admiración por Ángela Ponce, la mujer transexual que representó a España en el certamen de Miss Universo de 2018, a quien tuvo oportunidad de maquillar en Bangkok (Tailandia). "Me siento muy orgulloso de haberle podido decir que yo también hubiera querido ser Miss Universo y que ella era la realización de mis sueños".

viernes, 17 de agosto de 2018

#hemeroteca #violenciasexual | Dimite el líder budista acusado de abusos sexuales en China

Imagen: El País / Xuecheng
Dimite el líder budista acusado de abusos sexuales en China.
El Maestro Xuecheng, bajo investigación tras las denuncias de varias monjas, deja el cargo de presidente de la Asociación Budista de China.
Xavier Fontdeglòria | El País, 2018-08-17
https://elpais.com/internacional/2018/08/17/actualidad/1534500402_107361.html

El Maestro Xuecheng, uno de los líderes espirituales más conocidos de China y acusado de haber cometido abusos sexuales a varias monjas, ha dimitido de uno de sus cargos más relevantes. El abad del famoso templo de Longquan, situado a las afueras de Pekín, renunció a la presidencia de la Asociación Budista de China, un cargo que le convertía en el monje budista de más alto rango del país. La salida, anunciada el miércoles por la propia organización, no se relacionó directamente con la investigación sobre su figura, seguramente la de mayor perfil público que se vincula con el creciente movimiento que lucha contra del acoso sexual a las mujeres en el país.

La retirada de este famoso líder budista, que con menos de cincuenta años se convirtió en 2015 en el monje más joven en ostentar este cargo, no ha sido justificada. Xuecheng ha sido acusado, en un documento que se compartió a través de las redes sociales a principios de agosto, de haber abusado sexualmente de varias discípulas en su templo. El texto recogía el testimonio de hasta seis de ellas que aseguran haber recibido mensajes con contenido explícito por parte del monje, que las presionó para que mantuvieran relaciones sexuales con él. Cuatro de ellas accedieron a ello en contra de su voluntad.

Xuecheng, acusado también de corrupción y de permitir la construcción de edificios adyacentes al templo de forma ilegal, negó las acusaciones y tachó los hechos descritos de “falsos y distorsionados”. Siempre muy activo en redes, donde cuenta con más de un millón de seguidores, el abad no ha hablado desde entonces, ni de este caso en particular ni de ningún otro asunto. Xuecheng sigue siendo oficialmente el máximo responsable del templo de Longquan, de acuerdo con su página web. Un empleado dice no saber si el monje está o no en el recinto y se remite a la información oficial cuando se le pregunta por su paradero. Explica que no le ha visto “desde hace días”, pero que su ausencia del templo puede deberse “a su apretada agenda”.

La Administración Estatal de Asuntos Religiosos es la encargada de la investigación sobre Xuecheng. El abad fue interrogado después de que se conocieran estos supuestos abusos sexuales, pero a las pocas horas fue puesto en libertad, según informaron los medios locales. Desde entonces apenas hay información sobre él, lo que podría indicar que en la práctica esté bajo vigilancia e incluso tenga restringida la libertad de movimientos mientras se avanza en las pesquisas. Este método se aplica habitualmente con altos cargos del Partido Comunista de China acusados de corrupción y suele reflejarse en cambios en los cargos del afectado o el anuncio de “dimisiones” de puestos relevantes. Xuecheng, como expresidente de la Asociación Budista de China, tenía también un asiento también en la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, un órgano asesor del Gobierno.

Las denuncias contra este líder espiritual chino suponen el caso más prominente hasta la fecha del incipiente movimiento que lucha contra el acoso sexual a las mujeres en China. Influidas por el MeToo estadounidense, varias han explicado públicamente el acoso sufrido por parte de académicos, líderes de organizaciones no gubernamentales o influyentes presentadores de televisión. El movimiento, sin embargo, no ha alcanzado los círculos de poder del Partido Comunista chino. Incluso en el caso de las acusaciones contra Xuecheng, una figura indirectamente vinculada con la formación, el detallado documento que relata los supuestos hechos delictivos fue elaborado por otros dos monjes del templo y era, en principio, material interno para hacérselo llegar a las autoridades competentes. El texto terminó filtrándose y se compartió de forma masiva en las redes sociales. Desde que se hizo público, las informaciones sobre el caso se remiten a la escasa información oficial y están sujetas a la censura de las autoridades. Pero su dimisión, obligada o no, supone ya una importante victoria para las mujeres en China si se confirman las acusaciones.

jueves, 2 de agosto de 2018

#hemeroteca #budismo #violenciasexual | Acusan de acoso sexual al monje que preside la asociación de budistas chinos

Imagen: El Español / Xuecheng
Acusan de acoso sexual al monje que preside la asociación de budistas chinos.
El Maestro Xuecheng, ha sido denunciado por dos monjas de uno de los templos que dirige por haber forzado a varias acólitas.
El Español, 2018-08-02
https://www.elespanol.com/mundo/asia/20180802/acusan-sexual-monje-preside-asociacion-budistas-chinos/327217497_0.html

Uno de los monjes budistas más conocidos y populares de China, el Maestro Xuecheng, presidente de la asociación que regula esa religión en este país, ha sido acusado de abusar sexualmente de monjas en uno de los templos que dirige, según informa el diario oficial ‘Global Times’.

Xuecheng, cuyo nombre de nacimiento es Fu Ruilin, ha sido denunciado por dos monjas del templo de Longquan, uno de los más conocidos de Pekín, donde según un informe enviado por éstas a las autoridades forzó a varias acólitas a mantener relaciones sexuales con él.

Las denunciantes, Si Xianjia y Shia Xianqi, también aseguraron que envió "mensajes ilícitos" a algunas monjas e intentó manipularlas.

Xuecheng preside la Asociación Budista de China, es miembro de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (similar una cámara alta en las democracias occidentales) y es abad de los templos de Longquan, Famen y Guanghua.

Según los detalles del informe, Xuecheng envió mensajes al menos a seis monjas del templo pequinés con textos amenazantes en los que les pedía que mantuvieran relaciones sexuales -como parte de un estudio de técnicas de control de la mente, señala el documento- y al menos cuatro de ellas cedieron a su petición.

"El templo de Longquan está dominado por su hechizo, y Xuecheng las manipuló para que sirvieran a su 'imperio budista', en el que sus discípulas sacrificaron las doctrinas y violaron la ley", subraya el documento.

Xuecheng, de 51 años, acusó a las dos denunciantes de distorsionar los hechos y diseminar falsa información, aunque ha abierto la puerta a que las autoridades investiguen el caso, en un comunicado también firmado por otros miembros de la dirección del templo.

Fuentes relacionadas con el escándalo citadas por ‘Global Times’ señalaron que el monje fue brevemente detenido e interrogado por las autoridades como parte de la investigación del caso, aunque se encuentra en libertad (este miércoles publicó imágenes en su microblog asistiendo a una ceremonia política).

Como parte del movimiento "Yo también" que desencadenaron escándalos como el caso Weinstein en EEUU, algunas mujeres chinas han denunciado en los últimos meses presuntos acosos sexuales de importantes figuras de este país, entre ellos académicos, periodistas, entrenadores deportivos o incluso líderes religiosos.

Y TAMBIÉN…
El MeToo choca con el budismo en China.
La denuncia por acoso sexual contra un importante líder religioso es el primer gran caso de un fenómeno incipiente.
Xavier Fontdeglòria | El País, 2018-08-02
https://elpais.com/internacional/2018/08/02/actualidad/1533204451_285660.html

jueves, 4 de febrero de 2016

#hemeroteca #transexualidad | De monje budista a supermodelo: la espectacular transformación de Mimi Tao

Imagen: BBC / Mimi Tao
De monje budista a supermodelo: la espectacular transformación de Mimi Tao.
BBC, 2016-02-04
http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/02/160204_modelo_trans_monje_am?ocid=socialflow_twitter

Es una de las modelos más populares de Tailandia, pero hace sólo una década estudiaba para convertirse en monje budista. Y era niño.

Mimi Tao tiene 22 años y ha recorrido en su corta vida un camino de transformaciones profundas.

Cuando nació varón recibió el nombre de Phajaranat Nobantao.

"Cuando mis padres enfrentaron muchas dificultades económicas me enviaron a un templo budista. Allí pasé un período de entrenamiento, en el que nuestros maestros querían saber si teníamos suficiente paciencia, ganas de aprender y deseos de seguir las enseñanzas de Budha", dijo la modelo al programa Outlook de la BBC.

Mimi fue ordenado monje y vivió durante seis años en el templo junto a otros 200 jóvenes. Durante ese período comenzó a explorar su verdadera identidad.

El templo era un lugar con mucha paz. Tenía mucho tiempo para contemplar si vivía con autenticidad".

"Estarás orgullosa de mí"
Mimi Tao dijo a la BBC que sentía deseos cada vez más fuertes de ser una mujer.

"Llegó un momento en que ya no podía ocultar mis sentimientos".

"Pensaba que si realmente era un hombre por dentro debía sentirme en paz".

"Tenía sentimientos femeninos, pero no quise decir nada porque sabía que la sociedad tailandesa no aceptaba abiertamente al tercer sexo, especialmente si se trataba de un monje".

Encerrada en su cuarto y a escondidas, la joven comenzó a ponerse lápiz de labio y poco después comenzó a tomar anticonceptivos.

"Las pastillas me hacían sentirme femenina, mi piel era más suave y comenzaron a crecerme los senos. Traté de ocultar los cambios pero una vez cuando mi madre vino a visitarme se dio cuenta y se puso furiosa conmigo".

"Yo sólo le dije: 'mamá, soy yo, tienes que aceptarme como soy. Todavía soy una buena persona y un día estarás orgullosa de mí'".

"Buena semilla"
Mimi se quedó en el templo otro año para terminar su educación, pero cuando su familia enfrentó más dificultades financieras, decidió buscar empleo.

Luego de trabajar durante un tiempo en un espectáculo de cabaret se convirtió en modelo. "Es un trabajo bien visto en la sociedad tailandesa y yo anhelaba ser aceptada".

Tras meses de intentos fallidos, Mimi logró entrar en contacto con una modelo profesional en su país para perdirle un consejo.

"Ella me dijo que debería trabajar el doble que otras jóvenes porque al principio no me aceptarían como mujer".

La joven envió también su perfil a agencias en Milán, París, Londres y Nueva York. Algunas se interesaron en conocerla personalmente, pero no tenía dinero para el pasaje.

"Entonces me dije a mi misma: debo ir a un lugar en el que pueda crecer. Soy una buena semilla y si pones una buena semilla en una roca no crecerá. Necesita buena tierra".

Mimi se trasladó a Singapur, donde realizó varias campañas publicitarias para marcas de ropa interior, y luego regresó a Tailandia, donde es hoy una de las modelos más conocidas.

Aceptación
Mimi Tao compartió la historia de su transformación con una galería de imágenes en su cuenta de Instagram.

La popularidad, sin embargo, no siempre la protege de actitudes de rechazo en la sociedad.

"Me gustaría pensar que he ayudado a cambiar la forma en que se ve a los transexuales en mi país. Pero aún hay ocasiones en las que sufro discriminación en mi comunidad".

"En una ocasión fui a una entrega de premios y me pidieron que me fuera. Me dijo simplemente, 'aquí no dejamos entrar gays ni trans'".

"Si esto me pasa a mí a pesar de la fama, ni me puedo imaginar las situaciones difíciles que deben soportar otros".

La modelo sí logró la aceptación de una de las personas clave en su vida.

"Mi mamá me dice ahora que está orgullosa de mí. Cuando salimos juntas ella me presenta diciendo, 'ésta es mi hija, es modelo y es famosa'".

"Ser aceptada por mi familia me da mucha fuerza. Si somos aceptadas por nuestras familias, entonces nos aceptará también la sociedad, el país y el mundo".

Los pasos de Buda
La joven cree que algún día, cuando logre pagar las deudas de su familia, tendrá una vida "más simple" en una granja.

Por ahora sigue su carrera de modelo y asegura que muchas enseñanzas del templo la acompañan, como la importancia de recordar que recibimos lo que damos.

"Pero no pienso volver a ordenarme como monje", dijo a la BBC.

"No creo que para seguir los pasos de Buda necesitas usar hábitos color azafrán."

"Si tu mente está en paz y eres una buena persona, ya eres un monje".
 
DOCUMENTACIÓN
La increíble transformación de un monje budista en una modelo de éxito.
Mimi Tao nació siendo chico y estuvo varios años enclaustrado en un templo budista. Pero tras aceptar su identidad dejó esa vida atrás y ahora es una de las modelos más populares de Tailandia.
El Diario Vasco, 2016-02-05
http://www.diariovasco.com/sociedad/201602/05/transformacion-monje-budista-modelo-20160205175245.html

miércoles, 20 de enero de 2016

#hemeroteca #derechos | Camboya: Cuando solo Buda entiende

Imagen: El País / Jessie J. en su camerino de Phnom Penh
Cuando solo Buda entiende.
La comunidad LGBT de Camboya, uno de los países más pobres del sudeste asiático, lucha por salir de su aislamiento y combate la discriminación reafirmándose a sí misma.
Andrea Olea | El País, 2016-01-20
http://elpais.com/elpais/2016/01/18/planeta_futuro/1453133230_277294.html

“Simplemente, un día la gente se dio cuenta de que existíamos”, concluye tras reflexionar unos instantes la menuda Leaphy Heng. Sentada en el suelo de la pequeña asociación proLGBT para la que trabaja, Leaphy ofrece té a los visitantes mientras explica con desenvoltura que ahora tiene un novio, pero antes fue una novia, y que puede afirmarlo con orgullo. Aun así, es consciente que su caso marca la excepción y no la regla. Leaphy, que empezó a colaborar con RocK (Rainbow Community Kampuchea) hace un par de años, sabe del largo camino que queda por recorrer en Camboya en la defensa de los derechos de personas de los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales.

Aunque en textos del siglo XIII ya aparecen referencias a relaciones entre personas del mismo sexo en este país, la realidad de la comunidad gay sobre el terreno ha permanecido invisibilizada hasta hace relativamente pocos años, constata un amplio informe de 2014 de la agencia de la ONU para el Desarrollo (PNUD) y la organización estadounidense USAid.

A diferencia de lo que ocurre en sociedades de cultura cristiana o musulmana, donde la religión conlleva fuertes prejuicios sobre la homosexualidad, el budismo practicado mayoritariamente en Camboya y en otros países de la región no tiene ese componente homófobo, señala el mismo informe, pero la tolerancia que preconiza este credo no basta para acabar con los prejuicios sociales.

La tradición en el reino jemer señala un camino de sentido único: matrimonio e hijos, algo que difícilmente encaja con orientaciones sexuales distintas a la heterosexual. “La homosexualidad nunca ha sido un delito en nuestro país, pero la presión social es muy fuerte”, recuerda la portavoz de RocK. “En Camboya hay que casarse y tener hijos; si no, te conviertes en una deshonra para tu familia”.

A los 15 años, Pipi se dio cuenta de que su cuerpo y su mente no se correspondían. “Me sentía hombre y tenía cuerpo de mujer”, explica este joven de 21 años de gestos suaves y rostro aniñado. “Mi familia me rechazó cuando se lo conté: me quitaron el teléfono móvil, me impidieron ir a la escuela, los vecinos me insultaban… Aun hoy, mis padres y mi abuela siguen sin aceptarme”.

Cuando un joven gay camboyano decide dar el paso, a menudo debe enfrentarse a una dura estigmatización, tanto en casa como en el colegio. El sentimiento de discriminación es tan fuerte que según una reciente encuesta de la empresa TNS, casi un tercio de las personas del país que se reconocen como LGBT aseguran no haber salido del armario y una de cada cinco desearía ser heterosexual.

En busca de una identidad
Los jóvenes LGBT, especialmente las lesbianas y los transexuales masculinos, son con frecuencia obligados a contraer matrimonio con personas del sexo opuesto o son separados a la fuerza de sus parejas por padres, que en algunos casos recurren a las autoridades locales y acusan de secuestro a los compañeros sentimentales, sostiene el activista Sron Srurn, fundador de la asociación juvenil CamASEAN, que también habla de “curas milagrosas” que incluyen aislamiento, golpes y quemaduras.

“En nuestra cultura, los roles de género están muy delimitados y el conflicto viene si existe ambigüedad, si no te comportas como un hombre o una mujer en sentido estricto”, explica la portavoz de RocK. “Por eso muchas lesbianas optan por solucionar el problema convirtiéndose en hombres”.

Kim Maurice, expatriada canadiense fundadora de una red mujeres gays en Phnom Penh, apunta: “En Camboya las lesbianas tomboy (literalmente, marimacho, aunque en el mundo gay no es un término peyorativo) adoptan frecuentemente un nombre masculino, se consideran a sí mismas hombres, y se comportan como tales”, explica.

Es el caso de Sokhan, que trabaja en control de calidad en una fábrica textil a las afueras de Phnom Penh. El año pasado completó su metamorfosis y no se arrepiente. “Cuando iba vestido como una mujer, todo era más difícil”, explica. Ahora puede mostrarse de forma más abierta con su pareja, de la que muestra orgullosa decenas de fotos.

Huir de casa
Pero el peso de la tradición coexiste con motivos puramente económicos: en un contexto de extrema pobreza, en los hogares se espera que todos los hijos aporten a la economía familiar y la salida del armario es vista como un gesto de irresponsabilidad.

El PNUD señala en su informe que muchos hombres gais aceptan casarse con mujeres para no romper lazos con sus seres queridos mientras siguen manteniendo sexo esporádico con otros hombres. La sociedad camboyana tolera estas conductas si se producen de forma discreta y no afectan a la estructura familiar tradicional.

Para quienes deciden ser consecuentes, escapar de su hogar se convierte muchas veces en la única salida. Cientos huyen de casa cada año, algunos con no más de diez años de edad, según un estudio del Centro Camboyano para los Derechos Humanos (CCHR). Cuando llegan a ciudades como Phnom Penh se convierten en víctimas del alcoholismo, la drogadicción, y en presa fácil de las redes de prostitución o el abuso infantil, apunta el mismo documento.

En la puerta del Blue Chilli Bar, uno de los locales gais más conocidos de Phnom Penh, un pequeño cartel iluminado por luces de neón anuncia que esta noche habrá show de drag queens. Son las diez de la noche de un viernes y en el interior deambula una mezcla de jóvenes camboyanos, solos o con amigos, hombres blancos maduros, y alguna turista europea que ha venido a ver el espectáculo. Los camareros, todos jóvenes y atractivos, coquetean entre sonrisas con la clientela y sirven cócteles al ritmo de música comercial que suena a volumen discreto.

En el camerino, una minúscula sala donde se amontonan pelucas, boas de plumas y vestidos de cuero y lentejuelas, el calor es asfixiante. El viejo ventilador, que parece a punto de expirar, no ayuda demasiado. John, de 23 años, se maquilla con esmero frente al espejo antes de salir al escenario transformado en Jessie J. Mientras aplica con cuidado sucesivas capas de rímel en unas pestañas interminables, este estudiante de Marketing explica que se marchó de casa pronto para no “convertirse en una carga” para sus padres. El travestismo y el show vinieron como algo natural: “Me encanta bailar y descubrí que se me daba muy bien”, remarca.

El resto de divas (Rihanna, Leona Lewis…), terminan de prepararse entre comentarios afilados como dardos y bromas sexuales. Todos dicen tener cumplidos los 18, aunque en algunos casos queda la duda. Se saben afortunados, porque a pocas manzanas de distancia, en los alrededores de la Universidad Nacional y el templo de Phnom Wat, otros chicos de su edad alquilan su cuerpo por horas y se exponen continuamente a la violencia de la calle.

En los últimos cinco años, numerosos locales para público homosexual han abierto en la capital camboyana y en otras grandes ciudades del país, como Siem Riep y Battambang. Camboya se está convirtiendo en un incipiente destino turístico gay y el Gobierno, consciente de los ingresos que genera este tipo de público, trata de reforzar la idea de aperturismo.

El Blue Chilli, inaugurado hace justo una década a pocos metros del palacio presidencial, fue pionero en acortar el apelativo “gay friendly” y dejarlo en gay a secas, explica orgulloso el propietario del local, Sokha Kem, de 36 años. “En los últimos diez años, la situación de la comunidad LGBT ha mejorado mucho en este país”, asegura el empresario, bisexual y activista pro derechos gais, quien cree que las autoridades y la sociedad son cada vez más tolerantes.

Avances políticos
Lo cierto es que sí ha habido progresos, al menos en el plano político. En 2004, el veneradísimo rey Sihanouk (fallecido en 2012) se pronunció por primera vez a favor del matrimonio gay en Camboya. Recientemente, el Gobierno ha puesto en marcha a través del ministerio de la Mujer varias iniciativas legislativas para promover la igualdad de género y el empoderamiento femenino, y el año pasado lanzó un documento sobre violaciones de derechos en grupos vulnerables, centrado precisamente en la discriminación que sufren lesbianas y mujeres bisexuales, a las que el ministerio de Género ha incluido en su Plan Nacional de prevención de la violencia contra la mujer. Para las asociaciones pro derechos LGBT camboyanas, estas iniciativas marcan hitos en la defensa de los derechos gais.

Organizaciones como RocK, creada en 2009, o CamASEAN suponen un fuerte respaldo para los jóvenes que decide salir del armario. La primera asociación da apoyo e información, organiza talleres y trata de crear una estructura a nivel nacional con misiones en las zonas rurales para sacar a las personas LGBT de su aislamiento.

Las autoridades camboyanas están moviendo ficha y convirtiéndose en un “gran apoyo”, admite Srorn Srun, de CamASEAN. Muestra de ello son las ya mencionadas iniciativas del ministerio de la Mujer, y otras “como las del ministerio de Educación, Juventud y Deporte, que ha iniciado un programa de formación a profesores sobre orientación sexual e identidad de género para evitar el acoso escolar”, ejemplifica.

La existencia de la comunidad LGBT en Camboya va haciéndose más presente: los medios angloparlantes camboyanos abordan asiduamente temas relacionados con la comunidad gay y este año nació la primera revista queer, Q Cambodia.

El colectivo ha encontrado un aliado inesperado entre los monjes budistas. “El budismo no conlleva los prejuicios de las religiones de Occidente, en ese sentido es mucho más tolerante”, explica Leaphy. “Buda consideraba que la gente tiene derecho a amar a quien sea, que la gente tiene derecho a ser amada, sin importar su género o su orientación sexual”, asegura. En el día del Orgullo Gay, que cada año crece en afluencia en Phnom Penh, los religiosos bendicen a personas homosexuales para mostrar su adhesión a la causa, otro espaldarazo en un país en el que el más del 95% de la población practica el budismo.

Pero ¿qué es lo que impide entonces un avance real en la aceptación de la homosexualidad en Camboya? Paradójicamente, “las instituciones avanzan más deprisa que la sociedad y las mayores reticencias, al igual que en otros países de la región como Vietnam, Tailandia o Laos, vienen de la propia familia”, lamenta Srun, cuya asociación trata de involucrar al entorno familiar en la aceptación de la orientación sexual de sus hijos y también al resto de la sociedad camboyana.

Aunque no es tan optimista como sus compañeros sobre la actitud de las autoridades y cree que la comunidad LGBT “no es una prioridad para el Gobierno”, Leaphy quiere acabar con un pensamiento positivo: “Si aceptamos lo que somos, si Buda nos entiende… un día la sociedad lo hará también”.

lunes, 18 de mayo de 2015

#hemeroteca #transexualidad | Cuando ella es él y él es ella

Imagen: El País
Cuando ella es él y él es ella
Sam y Yollie son una pareja transexual que lucha por conseguir la igualdad de derechos. Su país, Tailandia, no reconoce su nueva identidad.
Ana Salvá | El País, 2015-05-18
http://elpais.com/elpais/2015/05/18/planeta_futuro/1431955083_565502.html

“Nos queremos como una pareja heterosexual”, dicen Sam y Yollie. Ella, estrella del pop convertida en política, nació en el cuerpo de un hombre; mientras que él nació en el de una mujer. Dos años después de comenzar su relación ambos luchan por conseguir que se reconozca su nueva identidad, casarse y considerar la opción de adoptar un hijo. “Nuestra relación no es un amor adolescente, pensamos en nuestro futuro”.

En Tailanda, un país que acoge todos los años el concurso de Miss Universo para transexuales y los cambios de sexo se anuncian en el periódico, sus derechos están muy lejos de ser iguales a los de los demás hombres y mujeres. Las personas transexuales no están reconocidas legalmente. Incluso después de una operación de cambio de sexo completa, como las de Sam y Yollie, continúan manteniendo su género de nacimiento en el carnet de identidad y no pueden casarse: el matrimonio entre una persona transexual y un hombre o una mujer se considera homosexual y está prohibido. “Legalmente no podemos casarnos de la forma que somos. Sam sería mi mujer y yo su marido. Si adoptamos un hijo, Sam será la madre y yo el padre. ¿Crees que me quiero casar como marido o Sam como mujer? ¿Crees que quiero ser el padre?”, se pregunta Yollie, quien encabeza su lucha por la igualdad desde la Asociación Femenina para Transexuales, de la que es presidenta. El año que viene pasará a llamarse Asociación para Personas Transexuales para que otras personas como Sam puedan formar parte.

La historia entre ellos dos fue un amor a primera vista. “Cuando le conocí me quedé en shock. Había visto otros transexuales masculinos en Youtube, pero nunca en Tailandia. Cuando le vi por primera vez al entrar a la asociación pensé, ¡guau! Organizamos varios encuentros casuales, así es como empezamos a conocernos el uno al otro”, explica Yollie.

La asociación que preside estima que en Tailandia viven alrededor de 5.000 transexuales, pero éstos cálculos son muy conservadores y podrían darse muchos más. A diferencia que en la vecina Malasia, en Tailandia pueden expresar su identidad públicamente sin miedo a la persecución. La sociedad, de mayoría budista, los tolera. Pero no los acepta. De acuerdo con el principio del karma, consideran que fueron adúlteros en sus vidas anteriores y por eso se les impuso como castigo quedar atrapados en un cuerpo que no es el suyo, condenándolos al amor no correspondido. “Este no es el paraíso para las personas transexuales, el país se ha ganado esta reputación porque muchos extranjeros vienen a operarse atraídos por los buenos precios y medicina de calidad”, explica el conocido cirujano Preecha Tiewtranon.

Los obstáculos a los que se enfrentan no terminan al pasar por el quirófano. Tras la operación, sus documentos de identidad no demuestran quienes realmente son y quedan excluidos de la educación, el empleo y los servicios sociales, según un informe publicado por ONUsida en 2014. Sus problemas aparecen siempre que tienen que enseñar su carnet de identidad ya sea para abrir una cuenta bancaria, viajar al extranjero o buscar un empleo porque los empleadores evitan tener problemas si otra persona puede ser contratada. “Podemos trabajar en dos o tres cosas: maquilladora, artista de cabaret y, la última opción, trabajadoras sexuales”, denuncia la representante de la comunidad transexual tailandesa. “Algunas carreras exigen llevar uniforme, uno para los hombres y otro para las mujeres. Me piden que lleve la ropa de un hombre. ¿Cómo voy a llevar ropa de hombre? ¿Cómo Sam va a llevar ropa de mujer?”, expone Yollie.

Para poder validar su identidad femenina, en una ocasión Yollie trató de falsificar su carnet de identidad, aun sabiendo que estaba haciendo algo ilegal. “Me encerraron en una cárcel de hombres varias horas antes de ir al juzgado y temía por lo que me pudiera pasar si me quedaba”, explica. El código penal tailandés no reconoce sus órganos como una vagina, y en el caso de violación, no podría presentar cargos contra nadie.

El Gobierno tailandés estudia la posibilidad de reconocer a las personas transexuales en la Constitución como un tercer género para no identificarse como hombres o mujeres. Pero no se contempla el cambio del sexo de nacimiento en los documentos oficiales. “Solo quiero que se nos reconozca. Yo soy una mujer y Sam es un hombre. La aprobación del tercer género es sólo un primer paso”, expone Yollie.

Se estudia que los transexuales puedan tener hijos
Las personas transexuales podrían tener hijos en el futuro. “Hoy en día se hacen trasplantes de útero, el primero se realizó con éxito en Suecia hace dos años”, cuenta el doctor Preecha Tiewtranon, autor de alrededor de cuatro mil transformaciones en sus más de 30 años de carrera.

“En nuestros primeros casos conseguimos crear los labios mayores, la uretra y la vagina. Con el tiempo añadimos los labios menores y el clítoris”, explica. Una operación de transformación de hombre a mujer tiene una duración de cuatro horas y cuesta 8.000 euros en la consulta del doctor Preecha. La intervención de mujer a hombre es más delicada, podría llevar más de un año y el precio asciende a 35.000 euros.

“A día de hoy lo que no podemos es dar la posibilidad de procreación, pero estamos trabajando en ello. Hemos hecho algunas investigaciones, pero el riesgo es muy alto. Si los médicos prestamos más atención a los transexuales, llegarán más inventos”, expone el cirujano.