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martes, 1 de agosto de 2023

#hemeroteca #lgtbi #derechos | Nepal y su gran avance en el matrimonio homosexual

IPS Noticias / Activistas nepalíes por los derechos LGTBI //

Nepal y su gran avance en el matrimonio homosexual

Andrew Firmin · CIVICUS | IPS Noticias, 2023-08-01

https://ipsnoticias.net/2023/08/nepal-y-su-gran-avance-en-el-matrimonio-homosexual/ 

Nepal es el último país en unirse a la ola mundial del matrimonio igualitario. El 28 de junio, su Tribunal Supremo dictaminó que el gobierno debe ofrecer inmediatamente el registro temporal de los matrimonios entre personas del mismo sexo, a la espera de un cambio en la ley. Al parecer, unas 200 parejas solicitaron el registro en cuanto se dictó la sentencia judicial.

Nepal se convertirá así en el segundo país de Asia, después de Taiwán, en reconocer el derecho de todas las parejas a contraer matrimonio. No es de extrañar que, como en muchos países que han logrado la igualdad en el matrimonio, sea la sociedad civil la que está haciendo posible el cambio, al haber presentado la demanda judicial decisiva.

Avance de la sociedad civil

Cada año se dan nuevos e importantes pasos en dos frentes cruciales: la despenalización de las relaciones entre personas del mismo sexo en los muchos países en los que aún están criminalizadas y el reconocimiento de la igualdad matrimonial en los países que más han avanzado.

En junio se logró un hito en Estonia, que se convirtió en el primer Estado postsoviético en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Ahora Nepal debería convertirse en el 36º país del mundo donde las personas LGBTIQ+ pueden contraer matrimonio, y el noveno en esta década.

En Nepal, estos esfuerzos se basaron en un avance legal anterior, cuando en 2007 el Tribunal Supremo dictaminó que el gobierno debía tomar medidas para garantizar la igualdad de derechos y poner fin a la discriminación de las personas LGBTIQ+.

Eso también fue el resultado de una petición legal presentada por varias organizaciones de derechos LGBTIQ+ tras la transición del país de una monarquía a una república democrática. Las personas LGBTIQ+ habían sido tan activas como cualquier otra en la reivindicación de la democracia, pero los derechos de las personas LGBTIQ+ no se reconocieron inmediatamente en el nuevo Nepal.

La sentencia de 2007 supuso un avance significativo: ese año se derogaron las leyes que prohibían las relaciones homosexuales. En 2015, la nueva Constitución de Nepal reconoció los derechos fundamentales de las personas LGBTIQ+ y prohibió la discriminación. El tribunal también reconoció el tercer género, una identidad arraigada en las culturas de Nepal y otros países del sur de Asia, y el derecho a registrarla en los documentos oficiales.

Las escuelas nepalíes ofrecen ahora una educación sexual integral a los estudiantes de 13 a 15 años, que incluye el debate sobre cuestiones LGBTIQ+. Esto fue el resultado de una campaña de la Sociedad Diamante Azul, una organización de la sociedad civil que ha liderado la lucha por los derechos LGBTIQ+ en Nepal desde 2001.

A medida que se reconocían más derechos, la continua discriminación en el derecho al matrimonio se hacía cada vez más patente. Poco después de la sentencia de 2007 se redactó un proyecto de ley para legalizarlo, en consonancia con la orden del tribunal de garantizar la igualdad de derechos. Correspondió a la sociedad civil exigir responsabilidades al gobierno.

Todavía hay retos por delante. De momento, el gobierno no ha respondido a la sentencia, lo que sugiere que no tiene prisa por legislar. Esto significa que los derechos de las personas siguen siendo vulnerables a la resistencia administrativa, lo que da lugar a una aplicación desigual.

El 13 de julio, por ejemplo, el Tribunal de Distrito de Katmandú rechazó la solicitud de una pareja de varones para registrar su matrimonio.

Reacción contra los derechos
Los litigios se han convertido en el principal medio por el que la sociedad civil consigue cambios en materia de derechos de las personas LGBTIQ+, como refleja la reciente serie de sentencias de despenalización dictadas en países del Caribe.

Esta estrategia puede provocar cambios jurídicos y políticos que vayan por delante de las actitudes sociales. Este ha sido el caso de Nepal, donde sigue habiendo estigma, prejuicios sociales y discriminación, y en la política nepalí, a menudo díscola, algunos políticos tratan de sacar provecho de ello.

En todo el mundo, los avances hacia el reconocimiento de los derechos de las personas LGBTIQ+ son mucho mayores que los retrocesos. Pero a los avances les sigue inevitablemente una reacción contraria a los derechos, combinada con esfuerzos políticamente oportunistas para movilizar el sentimiento anti-LGBTIQ+.

Esta reacción se observa en Estados Unidos, de donde emana la mayor parte de la financiación que hace posible las campañas contra los derechos en todo el mundo, así como en países europeos como Hungría, España y Turquía.

Pero se siente con más fuerza en los países del Sur global, donde las fuerzas que se oponen a los derechos LGBTIQ+ difunden la desinformación de que son una especie de imposición occidental.

Ello es evidente en varios países de África, como Kenia, Nigeria y Uganda, y de Asia, como Indonesia, donde un nuevo código penal tipifica como delito la actividad sexual entre personas del mismo sexo, y Malasia, donde los políticos sacan provecho de denigrar a las personas LGBTIQ+.

Por eso son tan valiosos los avances positivos en África y Asia: ofrecen esperanza a las personas LGBTIQ+ asediadas, no sólo en el ámbito nacional, sino en todo el mundo.

Los avances en Nepal deberían animar especialmente a los activistas de la India, donde el Tribunal Supremo está estudiando actualmente un caso que exige el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo, y de Japón, donde los intentos de obtener sentencias judiciales han sufrido reveses.

Las buenas noticias también deberían resonar en Tailandia, un país con una reputación relativamente progresista en materia de derechos LGBTIQ+, pero donde el matrimonio entre personas del mismo sexo aún no está permitido.

Cambio de actitudes
Los datos de los países que han adoptado la igualdad matrimonial demuestran que las actitudes públicas hacia el matrimonio entre personas del mismo sexo tienden a cambiar tras el cambio legal. En los países que lo introdujeron en los primeros años de este siglo, ahora cuenta con un apoyo mayoritario.

También es el caso de Taiwán, que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en 2019. Y allí, el cambio de actitudes sociales ha ido de la mano de nuevas reformas: en enero, el gobierno de Taipéi reconoció los matrimonios del mismo sexo de taiwaneses con parejas extranjeras. En mayo, las parejas del mismo sexo obtuvieron plenos derechos de adopción.

Cuando se trata de cambiar las actitudes sociales en Nepal, la lista anual de actos del Orgullo -el principal desfile del Orgullo nepalí que se celebra cada mes de junio, un desfile trans en diciembre y una manifestación de mujeres LGBTIQ+ -dentro de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer cada 8 de marzo- seguirá siendo un espacio vital para hacer más visibles a las personas LGBTIQ+ y reivindicar su derecho a existir en el espacio público.

La sociedad civil nepalí espera que, para la próxima manifestación del Orgullo, la ley haya cambiado. Pero harán algo más que esperar. Seguirán haciendo campaña hasta que se modifique la ley y, después, permanecerán alerta ante las reacciones y seguirán luchando contra la discriminación.

miércoles, 21 de abril de 2021

#hemeroteca #transgenero | El lugar del mundo donde la gente reconoce 5 géneros

Imagen: BBC / Bissu

El lugar del mundo donde la gente reconoce 5 géneros.

Daniel Stables | BBC Travel, 2021-04-21

https://www.bbc.com/mundo/vert-tra-56761988 

La isla indonesia de Célebes se extiende como una estrella de mar borracha en el océano Pacífico occidental, sus cuatro patas esmeralda tocan los mares de Celebes, Molucca y Flores. En su extremo suroeste se encuentra la ciudad portuaria de Macasar, una población ahogada por una niebla tóxica que durante mucho tiempo fue un importante punto comercial y la puerta oriental de Indonesia al mundo. En un amanecer gris, me puse de pie en el paseo marítimo mientras veía las proas curvas de los tradicionales veleros prahu avanzar elegantemente hacia el caos del puerto de Paotere. Llegaban allí para descargar pepinos de mar, sepias y otras extrañas criaturas de las profundidades marinas.

Estas embarcaciones pertenecen al pueblo bugis, una sociedad de marineros notable por reconocer cinco géneros. "Los bugis tienen palabras para cinco géneros que representan cinco formas de estar en el mundo", explica Sharyn Graham Davies, antropóloga de la Universidad Monash en Melbourne, Australia. Los bugis son el grupo étnico más grande de la isla de Célebes. Se concentran en Makassar y el campo de cultivo de arroz al norte de la ciudad, pero su destreza como marineros y comerciantes consolidó la influencia de los bugis en Indonesia y el archipiélago malayo. También sembró miedo en los corazones de los colonizadores europeos, quienes los veían como piratas despiadados.

Un pueblo influyente
A pesar de que representan solo seis de los 270 millones de habitantes que tiene Indonesia, los bugis son extremadamente influyentes. Algunos ejemplos destacados incluyen a Jusuf Kalla, quien fue dos veces vicepresidente de Indonesia; y a Najib Razak, ex primer ministro de Malasia. "Los bugis se encuentran entre los grupos étnicos con más fuerza del archipiélago, política, económica y culturalmente", señala Sudirman Nasir, un bugis que trabaja en salud pública en el sur de la isla.

La antropóloga Sharyn Graham Davies explica que en la sociedad bugis, los géneros makkunrai y oroani corresponden a los conceptos de mujer cis y hombre cis en Occidente. Los calalai nacen con cuerpos femeninos pero asumen roles de género tradicionalmente masculinos; pueden llevar camisa y pantalones, fumar cigarrillos, llevar el pelo corto y realizar trabajos manuales. Por otro lado, los calabai nacen con cuerpos masculinos pero asumen roles de género femeninos, usan vestidos y maquillaje y se dejan crecer el cabello. "Muchos calabai trabajan en salones de belleza", asegura Neni, una calabai del pueblo de Segiri, al norte de Makassar. "También ayudamos a planificar bodas y actuamos en ceremonias".

El quinto género
Los calabai no se hacen pasar por mujeres, detalla Davies, sino que exhiben su propio conjunto de comportamientos femeninos que serían mal vistos en las mujeres makkunrai, como usar minifaldas, fumar y actuar de una manera más sexualizada exteriormente. Dentro de la sociedad bugis, las personas calabai y calalai pueden ser mal vistas en algunos sectores, pero son ampliamente toleradas, incluso se considera que juegan un papel importante en la sociedad. De manera general no son atacadas ni perseguidas por miembros de su propia comunidad.

El quinto género bugis es el bissu, que no se considera ni masculino ni femenino, sino que representa la totalidad del espectro del género. Los bissu, como los calabai y calalai, muestran su identidad a través de la vestimenta: a menudo usan flores, un símbolo tradicionalmente femenino, pero llevan la daga keris asociada con los hombres. Muchos bissu nacen intersexuales, pero el término tiene implicaciones más allá de la biología.

Si bien el género en los bugis a menudo se describe como un espectro, se considera que los bissu están por encima de esta clasificación: son seres espirituales que no están a medio camino entre el hombre y la mujer, sino que encarnan el poder de ambos a la vez. "Se dice que, en su descenso del cielo, los bissu no se separaron convirtiéndose en hombre o mujer, como la mayoría de la gente, sino que siguieron siendo una unidad sagrada de ambos", explica Davies. Como tales, son percibidos como intermediarios entre mundos y ocupan un papel similar al de los chamanes en la religión bugis.

Poseídos por los dioses
Una anciana serena y un pollo que cacareaba fueron mis compañeros de viaje cuando me fui de Makassar en un maltrecho bemo (minibús público) de color azul celeste. Mientras avanzábamos hacia el norte, fragmentos de piedra caliza kárstica, cubiertos de jungla, se elevaban hacia el cielo desde los arrozales circundantes. Era época de siembra y pasamos por un campo donde se empujaba un arado mecánico, precedido por un desfile ritual de bissu, reconocibles por sus túnicas rojas, doradas y verdes y sus tocados adornados con flores de colores.

Seguimos conduciendo. El sol de la tarde comenzó a brillar como carbón y los agricultores bugis proyectaban sombras encorvadas y alargadas, mientras se inclinaban para ocuparse de los campos de arroz. Cuando cayó la noche, llegamos a la ciudad de Segiri, donde seguí a una multitud de lugareños hasta una gran casa de madera.

Cinco bissu estaban reunidos en el centro de la habitación alrededor de una pila de arroz. El humo del incienso fragante se arremolinaba en la casi oscuridad, y el sonido de los tambores y los cánticos se aceleró a un punto febril mientras el bissu bailaba bruscamente hasta un estado de trance.

Al unísono, desenvainaron sus dagas keris y comenzaron a apuñalar las hojas onduladas en sus propias sienes, palmas, incluso en los párpados, aparentemente sin sentir ningún dolor o apenas sacando una gota de sangre. Someterse a este ritual, conocido como ma'giri', y salir ileso es considerado como una prueba de que los bissu han sido poseídos por los dioses y están listos para dar bendiciones.

El idioma de los cielos
Esta ceremonia, como el desfile en el campo de arroz, está orientada a asegurar una cosecha abundante; buena salud y embarazos exitosos son otros de los resultados que se esperan de una bendición bissu. "Convertirse en bissu es una llamada del alma", dice Eka, jefe de los bissu en Segiri. "Viajamos a una edad temprana para estudiar con un bissu mayor y aprender nuestro idioma secreto, Basa To Ri Langiq (la lengua de los cielos), que solo nosotros podemos entender".

Además de otorgar bendiciones, Eka oficia bodas. "Los bugis nos tratan muy bien", prosigue. "Tienen que hacerlo, porque supervisamos todas las costumbres de los bugis". Aunque sus rituales religiosos y su concepción del género están impregnados de ideas preislámicas, la mayoría de los bugis son musulmanes, muchos devotos. "Hubo interacciones complejas entre los valores bugis y la enseñanza islámica", explicó Nasir. "Esto llevó a formas de sincretismo islámico-bugis".

Luchan contra su propia sexualidad
Por ejemplo, como señala Davies, los bugis a menudo acuden a los bissu para bendecir un próximo peregrinaje a La Meca. Muchos calalai y calabai luchan contra su propia sexualidad y contra el sentido de sí mismos, explica la antropóloga. Creen que su estilo de vida -que puede incluir relaciones entre personas del mismo sexo- es pecaminoso según la creencia islámica, pero también que son como son porque fue prescrito por Allah.

Por la misma razón, no tienen el concepto de haber nacido en el cuerpo equivocado. Aunque algunas calabai pueden someterse a procedimientos cosméticos para lucir más femeninas, no se considerarán mujeres, como descubrió Davies en su trabajo de campo. El islam comenzó a ser predominante en Indonesia cerca del año 1400, pero durante siglos los locales reconciliaron su variada percepción del género con la nueva fe. "Los marinos europeos escribieron sobre sus reflexiones sobre la diversidad de género en el la isla de Célebes desde al menos el siglo XVI", cuenta Davies.

Igualdad social
En 1848, el colonialista británico James Brooke escribió en su diario: "La costumbre más extraña que he observado es que algunos hombres se visten como mujeres y algunas mujeres como hombres; no ocasionalmente, sino toda su vida, dedicándose a las ocupaciones y búsquedas de su sexo adoptado". Al visitar la isla de Célebes, Brooke se sorprendió aún más por la igualdad social que observó entre mujeres y hombres, un sentimiento compartido por su compañero imperialista Thomas Stanford Raffles.

Un tercer género conocido como waria (un acrónimo de wanita, que significa mujer, y pria, que significa hombre) ha sido reconocido durante mucho tiempo en las sociedades de Indonesia. Sin embargo, desde mediados del siglo XX, Indonesia en general se ha vuelto menos tolerante con las ideas no binarias de género, lo que ha provocado la persecución de los calabai y bissu en particular.

Torturados y asesinados en los 50
A partir de la década de 1950, comenzó una ola de ataques violentos contra la comunidad LGBTQ. "Cuando el movimiento de rebelión Darul Islam de Kahar Muzakkar quiso establecer un estado islámico en la década de 1950, los bissu fueron arrestados, torturados y obligados a arrepentirse", recuerda Nurhayatai Rahman Mattameng, filólogo del pueblo bugis. A algunos bissu les raparon la cabeza para avergonzarlos públicamente; algunos fueron asesinados. "Durante la era del Nuevo Orden bajo el presidente Suharto (1967-1998), hubo una iniciativa llamada Operación Arrepentimiento", añade Mattameng. "Todos los bissu se vieron obligados a renunciar al Latang, la religión ancestral de los bugis, y en su lugar eligieron una de las religiones oficialmente reconocidas en Indonesia".

En 2001, extremistas islámicos incendiaron la sede en Makassar de GAYa Celebes, una organización que aboga por los derechos de los homosexuales. En 2018, el ‘Jakarta Post’ informó que las mujeres transgénero estaban siendo detenidas y colocadas en centros de detención en la capital de Indonesia, como una medida "disuasiva" para las personas que se identificaban como waria.

"Los bissu, los calalai y los calabai están experimentando mucho estigma y discriminación, que lamentablemente está aumentando junto con la creciente asertividad del islam político", lamenta Nasir. "A nivel social, hay una fuerte tendencia hacia una mayor piedad y puritanismo, que podría compararse con la de los cristianos nacidos de nuevo en Occidente. El futuro de estas personas perseguidas no es muy prometedor".

"En peligro"
Eka está de acuerdo en que el futuro parece sombrío. "El número de profesores con conocimiento de costumbres bissu está disminuyendo. También está disminuyendo el interés de la gente en vivir como calabai", señala. "En el futuro, los bissu estarán en peligro de extinción". Sin embargo, no todo el mundo es tan pesimista sobre el futuro de esta cultura única. Hay ayuda disponible gracias a personas como Halilintar Lathief, una activista, artista y antropóloga bugis.

La organización de Lathief, Latar Nusa, lucha para revitalizar la cultura bissu y calabai preservando la literatura tradicional y empoderándolos para aprovechar los beneficios económicos de sus roles tradicionales al buscar trabajo remunerado como maquilladores de novias, planificadores de bodas y proveedores de catering y chamanes medicinales.

"Durante los primeros días, el trauma de la persecución que habían enfrentado significaba que nadie quería convertirse o pretender ser bissu", asegura Lathief. "Tenían miedo de ser arrestados o asesinados; algunos estaban avergonzados. Ahora, después de varios años, hay muchas más personas que se identifican como calabai y otras más que se enorgullecen de ser llamadas bissu".

jueves, 21 de noviembre de 2019

#hemeroteca #muxes #transgenero | El tercer género que habita en México protagoniza la portada de Vogue

Estrella en la portada de 'Vogue México'
El tercer género que habita en México protagoniza la portada de Vogue.
La edición de diciembre cuenta la historia de los ‘muxes’.
Sandra Arbat | La Vanguardia, 2019-11-21
https://www.lavanguardia.com/de-moda/moda/20191121/471776520899/vogue-portada-mexico-muxes.html

El término “muxe”, que deriva de la palabra mujer, no está recogido en La Real Academia Española, pero cuenta con una breve entrada en ‘Wikipedia’ que lo define como “persona nacida con genitales masculinos que asume roles femeninos en cualquiera de los ámbitos social, sexual y/o personal”.

Los ‘muxes’ son originarios del ‘Juchitán’, una región donde existen tres géneros que conviven sin discrepancias. Allí la mujer es tan fuerte como el hombre y el ‘muxe’ tan respetado como cualquiera de ellos. Esta última clasificación ha sido reconocida desde tiempos prehispánicos. Ahora, su historia se convierte en la portada de diciembre de ‘Vogue México’.

Aunque no fue hasta el 2017 que lograron tener su condición oficial como identidad de género, su fama y aceptación data de mucho antes. Especialistas en el tema han advertido que en la década de los 70 no existían tantos ‘muxes’, sino que eran hombres casados que se distinguían por llevar guayaberas con flores -una especie de camisola, de manga corta o larga, adornadas una especie de plizado vertical y algunas veces con bordados- coquetear con otros hombres y ser de una clase social alta.

Fue en la década de los 80 que, aprovechando la revolución sexual, que muchos hombres que sabían bordar empezaron a generar oficios y a travestirse. “Ser ‘muxe’ es una dualidad. Llevamos el rol dependiendo de las circunstancias, puede ser que en ocasiones me vea como un hombre y en otras como una mujer”, explica Pedro Enrique Godínez Gutiérrez, también conocido como La Kika, a ‘Vogue México’.

La antigüedad y esa visibilización que cuentan los ‘muxes’ no les ha librado de tener que lidiar con conflictos como el racismo, la homofobia e incluso la violencia. “Hasta ahora llevamos como nueve casos de crímenes de odio, hemos ido hasta la ciudad de Oaxaca a hacer demandas sociales y de justicia porque han sido perpetrados con actos terribles”.

Estos ‘muxes’, para muchos totales desconocidos, representan la fuerza del tercer género y muestran que el respeto y la lucha por la igualdad debería ser algo fácil de lograr.

sábado, 9 de noviembre de 2019

#hemeroteca #tercersexo | Mujeres encerradas y varones travestidos

Imagen: El País / Protesta trans en Delhi, India
Mujeres encerradas y varones travestidos.
Los hijras de la India han sido declarados “tercer sexo”. Pero que nadie se dé en pensar que asistimos al elogio de la libertad: no se les concede otro modo de vida que no sea el vicio ajeno.
Amelia Valcárcel | El País, 2019-11-09
https://elpais.com/elpais/2019/11/07/ideas/1573146376_228955.html

Atenas se parecía mucho más a Marrakech que a París, salvadas las distancias. En las calles había sobre todo hombres y las casas no necesitaban ventanas. Las mujeres vivían en el piso de arriba, el gineceo. En Roma la casa importante daba a un patio. Muchas de las sociedades urbanas son o han sido unas en las que el tránsito femenino del espacio público no estaba contemplado, como tampoco la concurrencia mixta en fiestas y saraos. Cuando este rasgo se acentúa más, entonces tenemos las sociedades de encierro femenino. Las mujeres evitan las calles o las transitan bajo un manto o un velo. Las únicas que pertenecen al ámbito público o ventanean son, de cajón, mujeres públicas. Obviamente no todas las mujeres pueden estar encerradas, porque la obligación doméstica se mantiene, y el trabajo de las mujeres nunca ha sido perdonado. En ese caso, o hasta los varones hacen la compra diaria y regatean por las sartenes, o las mujeres respetables extreman los signos de pertinencia y pertenencia cada vez que salen: jamás solas, siempre veladas y calladas.

Los griegos de los que venimos y a quienes admiramos con mucho fundamento eran una de estas sociedades. Las mujeres como es debido, esto es, las hijas, madres y esposas de los hombres importantes y respetables no concurrían en el espacio público y lo mejor era que ni siquiera se llegara a saber qué apariencia tenían. La simple mirada ajena podría deshonrarlas. En ciertos festivales desfilaban una vez las hijas de familia, cosa que tenía utilidad para ir conviniendo los casamientos, y eso era todo. El trajín exterior doméstico se confiaba a servidores o esclavos. Había excepciones, pero para confirmar la regla. Eurípides, que no le caía bien a todo el mundo —no como Sófocles, al que todos adoraban—, tenía una madre vendedora de verduras, mujer del común y del mercado, que sus compatriotas no dejaban de recordarle. Se sabe que criadas y callejeras están a disposición. El modo con que se señala que una mujer no lo está es precisamente su derecho a permanecer cubierta. Y para el placer, prostitutas y efebos.

La separación de sexos culmina cuando se invisibiliza a uno de ellos: las mujeres. Los romanos en esto eran sólo algo menos cancerberos. Las matronas vivían en sus casas y, fuera de ellas, bajo sus mantos y velos. Como en Grecia, se continuó castrando a niños a fin de tener sirvientes eunucos. Algunos de ellos llegaron muy alto en la administración imperial. El estricto purdah, la separación completa de varones y mujeres, de la India musulmana no nos ha sido desconocido en Europa en absoluto. Existe en nuestro mundo de referencia principal, el clásico grecolatino. Pues bien, las sociedades de encierro femenino solucionan a veces la ausencia de mujeres en el ámbito viril y público fingiéndolas: varias sociedades urbanas han previsto la presencia de varones especiales, travestidos, para la fiesta o el placer. Sobremanera esto ha ocurrido en Asia, en Japón, Indochina, Afganistán o la India, pero también en China, cuya Ciudad Prohibida sólo podía ser asistida por eunucos imperiales. Los “muchachos del placer” forman una comunidad separada de usos evidentes. Provienen de castas poco afortunadas y a veces son eunucos, aunque no siempre. Cuando la mirada viril quiere objetos sexuales permitidos entonces practica géneros más o menos acusados de homofilia hombruna.

¿Qué sucede cuando una práctica inmemorial se inscribe dentro de una democracia formal? Que ha de ser leída de otra forma. Comienza un sendero empinado: los hijras de la India, unos tres millones de personas, producto atávico de sociedades urbanas de encierro femenino, han sido declarados por el Estado actual “tercer sexo”. Pero que nadie se equivoque y dé en pensar que asistimos al elogio de la libertad. Lo duro y cierto es que suelen ser varones, castrados o no, de castas inferiores a quienes no se concede otro modo de vida que no sea el del vicio, ajeno, por supuesto. La India es, junto con China y Pakistán, poseedor de una notable brecha de sexo —50 millones menos de mujeres que de varones— y tiene unos 4 millones de hijras. Se consuma un atroz feticidio femenino porque se prefiere varón. Pero, a la vez, se gestan y paren varones pobres, muy pobres, que encontrarán sólo ante sí semejante salida vital. La India, que sigue consagrando niñas como prostitutas en templos, pero que no deja nacer a una tan enorme cantidad de mujeres, pretende presentar como tolerancia lo que sólo es el resultado de un patriarcado demente.

domingo, 23 de septiembre de 2018

#hemeroteca #trans #generonobinario | Beni: «Me identifico con el tercer sexo»

Imagen: La Voz de Galicia
«Me identifico con el tercer sexo».
Alemania permitirá en noviembre inscribir a un ciudadano que no responda a la etiqueta de hombre o mujer; eso quiere la gallega Beni, registrarse como persona.
Elisa Álvarez | La Voz de Galicia, 2018-09-23
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2018/09/23/me-identifico-tercer-sexo/0003_201809G23P30992.htm

Con siete años tuvo muy claro que no se sentía identificada con su cuerpo masculino. «Miraba las muñecas y quería ser como ellas, lisa». Antía Fernández comenzó un proceso de reasignación de sexo en Galicia y se ha sometido ya en la sanidad pública gallega a una mamoplastia -para colocarse implantes mamarios-, y a la amputación de los órganos genitales masculinos. Sin embargo, su paso por el quirófano acaba ahí. Y es que no quiere una reconstrucción del órgano genital femenino, «lo tengo claro desde siempre, y al estudiar anatomofisiología en los cursos de auxiliar de clínica, me di cuenta de que definitivamente no lo quería».

Antía Fernández, que se siente más identificada ahora con el nombre de Beni, sería una de las candidatas al tercer sexo que ha regulado el Gobierno alemán para aquellas personas que en los registros oficiales no quieren inscribirse ni en sexo masculino ni femenino, «me siento identificada con el tercer sexo porque yo esa casilla la dejaría en blanco o buscaría una palabra alternativa, la única etiqueta que realmente me identifica es persona», aclara.

El problema de Beni es que se siente mujer pero tras las intervenciones a las que se ha sometido, cuando se mira en el espejo no ve a una persona femenina, «por eso el nombre de Antía lo veo lejos del objetivo que perseguía. Y eso que nadie puede decirme que no lo he intentado. Antía es un nombre muy de mujer y yo no cumplo ese estereotipo», explica. Si camina por la calle, sin bolso y sin acicalarse, «el 80 % de la población me vería masculina, tendrían que tratar conmigo, porque lo que si me dicen mis amigas es que cuando abro la boca todo el mundo ve que soy mujer».

La batalla de Beni es ahora por lo tanto deconstruir la construcción social de género, «hay muchas personas en las redes sociales que piensan que si desapareciese el género la gente sería mucho más libre», apunta. Defiende que en los registros civiles o en el documento de identidad deben desaparecer los campos del sexo, o al menos aceptar alternativas al binarismo que se ha impuesto en la sociedad, de forma similar como ha aprobado ya Alemania. También asegura no encajar en ninguna etiqueta sexual, y reconoce querer neutralizarlo todo para ir hacia una expresión de género mixta. De ahí Beni, que además de ser un nombre menos binario que Antía, era también el de su abuela materna, «aunque mi alma es femenina sin duda alguna».

En la pista de voleibol

Beni saltó a los medios hace unos años como Antía Fernández, al ser la primera deportista transexual en competición oficial en España tras debutar con el Club Voleibol Calasancias. Todo su proceso de reasignación estuvo vinculado al Chuac, un complejo hospitalario al que está muy agradecida, «cómo no voy a estarlo si después de 35 años he conseguido lo que quería con siete», explica. Presume de haber sido pionera no solo en el campo deportivo, sino al convertirse en la primera paciente de la sanidad pública gallega a quien se le practicó una mamoplastia por este motivo, pero al mismo tiempo tiene ganas de desandar el camino, «no por dar un paso atrás, sino por darlo hacia adelante y lograr una integración social». En resumen, Beni quiere formar parte de una sociedad a la que todavía le cuesta aceptar los cambios y las diferencias.

sábado, 11 de noviembre de 2017

#hemeroteca #intersexualidad | Doctor: ¿es niño, niña o intersexual?

Imagen: El País
Doctor: ¿es niño, niña o intersexual?
Alemania ha sido el primer país europeo en reconocer legalmente el tercer sexo.
J. Galán / J. M. Abad Liñán | El País, 2017-11-11
https://politica.elpais.com/politica/2017/11/10/sepa_usted/1510306910_763741.html

Hay una tercera respuesta para la pregunta más normal de los padres: el sexo de su futuro hijo. La biología está cuajada de matices que la burocracia no entiende y, aunque ser hombre o mujer es lo normal, hay que reservar la cautela para una mínima parte de casos en los que el bebé nace con una anatomía reproductiva o sexual que a duras penas encaja en lo claramente masculino o femenino. Esta semana, Alemania ha dado un gran paso para reconocer a ese tercer sexo, el de los intersexuales.

A finales de 2018, como muy tarde, todos los marcos legislativos del país habrán permitido ya que un bebé se registre como "inter", "diverso" u otro término que describa su identidad de género en el Registro Civil. Y esa medida no implica solo que quien concibe los formularios administrativos se haya apeado por una vez de su espíritu cuadriculado, sino también ahorrarse operaciones innecesarias. Era habitual someter al bebé intersexual, con el apresuramiento que exigía la inscripción del recién nacido, a una intervención quirúrgica de asignación de sexo. Y, cuando menos, ahorrará procesos judiciales penosos para modificar los "marcadores de género" (la designación que aparece en la documentación oficial de una persona, como su partida de nacimiento o su carné de identidad, en la que figura el sexo consignado al nacer) de una persona a lo largo de su vida.

Alemania es el primer país europeo en reconocer esa opción explícitamente, aunque desde hacía cuatro años ya permitía dejar en blanco la casilla de sexo. En Dinamarca o Malta es posible marcar con una "x" la casilla del sexo en algunos documentos.

El reconocimiento de Alemania no solo es una rareza en Europa, sino prácticamente en todo el mundo. ILGA, una federación de asociaciones LGTBI (la i es, precisamente, de "intersexual"), publicó hace un año un análisis de las legislaciones nacionales, del que difundirá una actualización en unas semanas. El tercer sexo es un hecho legal en Australia y Nueva Zelanda, que fueron pioneras, aunque también en Nepal y Pakistán (con procedimientos que ILGA califica de "poco claros", eso sí). En Nepal se expiden pasaportes con sexo "o" (de "otros"), si bien quienes lo han logrado ha sido por perseverar ante la administración. En Pakistán, la Corte Suprema de Justicia dictó en 2009 una sentencia que permitía la inscripción de un "tercer género" en el registro de DNI. También es posible en Bangladés e India.

Canadá permite la tercera opción de género en el pasaporte y en Estados Unidos, el reconocimiento va por Estados: en Oregón y en Washington. En California se abre la posibilidad a los documentos de género neutro. La cuestión de la intersexualidad se ha puesto sobre la mesa en el país por iniciativas espontáneas para crear baños no binarios o la anulación por parte de la Administración Trump de las medidas de Obama para que los transgénero eligieran qué servicio utilizar.

¿Cuántos intersexuales hay?
No resulta fácil saber con exactitud cuántos niños podrán beneficiarse de la medida de Alemania (un cálculo somero de hace cuatro años establecía que unos 400 bebés al año), ni cuántos intersexuales nacen al año en el mundo. Porque ese mismo cuidado con los matices, esa conciencia de que no todo el mundo es hombre o mujer, es necesaria también para definir bien qué es una persona intersexual. "Intersexual" es un adjetivo cajón de sastre para incluir enfermedades o problemas médicos distintos, aunque con un denominador común: la persona intersexual nace con una anatomía sexual o reproductiva que no se corresponde exactamente con la definición típica de masculino o femenino. La controversia llega al decidir hasta qué punto un rasgo que se aleja de los dos sexos es suficiente por sí para clasificar a una persona como 'intersexual'. Y, para complicar el problema, resulta que no siempre esos rasgos asoman en el momento de nacer, sino que pueden aparecer durante el desarrollo de la persona.

Eso añade complicación al cálculo de los bebés intersexuales nacidos. Según un análisis de casos de 1955 a 1998 de la Universidad de Brown publicado hace ya 17 años podrían alcanzar hasta un 2% de todos los nacimientos. Algo más sencillo resulta contabilizar los casos de algunos de los problemas médicos específicos relacionados con la asignación de sexo. Por ejemplo, en uno en cada 6.000 casos los bebés padecen agénesis vaginal (la vagina no se desarrolla y el útero tampoco, o solo en parte), en uno de cada 13.000 del síndrome de insensibilidad genética. Los andrógenos, responsables de desarrollar el pene, los testículos o el vello no son asimilados por las células y un cuerpo con cromosomas XY se desarrolla como el de una mujer. Hay casos en que esta insensibilidad es parcial, pero es aún más rara (uno de 130.000 casos). En uno de cada 83.000 nacimientos se detectaban ovotestes (gónadas que comparten rasgos de testículos y de ovarios). El estudio titubeaba a la hora de calcular a cuántas personas se sometió a algún tipo de cirugía para ‘normalizar’ la apariencia de sus genitales: entre una y dos de cada 1.000 nacimientos.

Además del aspecto médico o del legal, la lenta batalla por el reconocimiento del sexo más desconocido tiene un frente lingüístico: qué género gramatical aplicarle. En inglés, donde la marcación de género en los nombres y adjetivos es cosa infrecuente, se libra en el terreno de los pronombres. "He", "she" e "it" ya no sirven. Surgen así "ze", "zie" y otras curiosas propuestas.

Intersexual no es sinónimo de transgénero
No hay que confundir a un intersexual con un transgénero. El primer término alude a la anatomía física y el segundo a la identidad de género (como se siente una persona, con independencia de su sexo biológico). Para referirse a la condición intersexual en otros contextos se emplea la designación DSD (trastornos del desarrollo sexual).

miércoles, 8 de noviembre de 2017

#hemeroteca #intersexualidad | El Constitucional alemán permite inscribir a personas de un tercer sexo en el registro civil

Imagen: El País
El Constitucional alemán permite inscribir a personas de un tercer sexo en el registro civil.
Los alemanes podrán inscribirse como “inter”, “diverso” u otro término que describa su identidad sexual.
Ana Carbajosa | El País, 2017-11-08
https://elpais.com/internacional/2017/11/08/actualidad/1510136833_971544.html

Ni hombre ni mujer. El tribunal Constitucional alemán ha abierto la vía para registrar a personas con un sexo distinto del de hombre o mujer en una decisión que refleja la creciente visibilidad de la intersexualidad en numerosos países. Los alemanes que lo deseen podrán inscribirse, según el dictamen de la Corte de Karlsruhe como “inter”, “diverso” u otro término que describa su identidad de género de forma “positiva”, una vez que se incorpore el dictamen a las leyes nacionales.

El tribunal Constitucional fija el límite máximo de finales de 2018 para que los legisladores aprueben las modificaciones legales que permitan este tipo de inscripción en el registro civil y que convertirá a Alemania en el país pionero en Europa en cuanto al tratamiento legal de la intersexualidad.

Desde 2013, Alemania permite dejar en blanco la casilla binaria del registro, pero la resolución de hoy supone un avance para los colectivos que defienden otras identidades sexuales, al pasar de la omisión al registro de una tercera opción. El Constitucional considera discriminatoria la actual exclusión de un tercer sexo.

“Antes, a las personas que no encajaban en la definición binaria, se les asignaba la categoría de los que no tienen sexo. Ahora son personas con un género definido y por lo tanto con derechos. Esta es una decisión muy importante”, interpreta Mortiz Schmitz, portavoz de la organización Dritte Option, que llevó en 2014 el caso a los tribunales que ahora culmina en el Constitucional.

El tribunal alemán explica en un comunicado que la Constitución “también protege la identidad de género de aquellos que no puedan ser clasificados como “hombre” o mujer de forma permanente”. Y sostiene que la identidad sexual es una parte fundamental de la personalidad de los individuos que debe ser protegida. La sentencia, inapelable, estima que en Alemania podría haber unas 160.000 personas intersexuales. Es decir, una de cada 500 personas. Los cálculos con los que trabaja Naciones Unidas indican que entre el 0,05% y el 1,7% de la población mundial presentan rasgos intersexuales.

La resolución del Constitucional alemán nace de una demanda presentada por una persona nacida en 1989 y que pedía borrar su inscripción como “mujer” del registro civil y reemplazarla por una que dijera “inter/diverso” o solo “diverso”. El demandante presentó análisis cromosómicos para demostrar que pertenece a un tercer género distinto del masculino o el femenino. La demanda había sido rechazada hasta ahora en diversos tribunales, pero ahora el Constitucional contradice a las instancias inferiores.

La decisión de Karlsruhe remite a los legisladores la elección de cómo debe articularse la protección del derecho constitucional. Una opción sería el establecimiento de una casilla para una tercera opción concreta y otra podría ser incluso la eliminación de cualquier tipo de casilla del registro relacionada con el sexo.

Konstanze Plett, catedrática de derecho especializada en género de la Universidad de Bremen explica por teléfono que la sentencia del Constitucional culmina un proceso que comenzó hace décadas y que solo gracias al debate político y social se ha logrado. “Afecta a gente real, que no eligen ser como son y que tienen el mismo derecho que cualquier otra persona a ser aceptadas y reconocidas legalmente”, defiende.

La decisión alemana constituye una rareza en el contexto internacional que cuenta con escasos precedentes. Las leyes australianas por ejemplo reconocen la intersexualidad y prohíben la discriminación de estas personas. Nueva Zelanda permite también identificarse en el pasaporte como género neutro. En EE UU, los tribunales de los Estados de Nueva York, California y Colorado han reconocido también la intersexualidad. En Europa, Dinamarca e Irlanda son los países más avanzados en cuanto al reconocimiento de personas intersexuales, pero no cuentan con un status legal tan general y tan claro como el que acaba de regular el Constitucional alemán. En Francia, un tribunal rechazó la inscripción fuera de las categorías hombre o mujer.

El Comité Ético alemán había recomendado en 2012 que se ampliaran las opciones del registro civil, como sucedió un año después. “El Comité Ético opina que supone una interferencia injustificable al derecho a la privacidad y al derecho a la igualdad de trato que las personas que no pueden ser clasificadas como hombre o mujer debido a su constitución física se les obligue legalmente a asignarles una de esas categorías en el registro”, dijo entonces el Comité . El consejo de expertos pedía al Gobierno que se habilitara una tercera casilla o que el afectado pudiera decidir más adelante en su vida a qué categoría adscribirse.

martes, 8 de agosto de 2017

#hemeroteca #transexualidad | Un desfile del Orgullo transexual pide el fin de la transfobia en Nepal

Imagen: El Diario / Orgullo transexual en Nepal
Un desfile del Orgullo transexual pide el fin de la transfobia en Nepal.
EFE | El Diario, 2017-08-08
http://www.eldiario.es/sociedad/desfile-Orgullo-transexual-transfobia-Nepal_0_673682903.html

Un millar de nepalíes pertenecientes a la comunidad de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales (LGTB) celebraron hoy su particular desfile del Orgullo en las calles de Katmandú para pedir el fin de la transfobia en el país, el único del sur de Asia que reconoce los derechos de esta minoría.

Ataviados con vestidos tradicionales, banderas multicolor y globos, cientos de personas llegadas desde distintos puntos del país marcharon reivindicando la igualdad en la capital de Nepal, que acoge este desfile por séptimo año consecutivo.

"Nuestra sociedad aún duda en aceptarnos. Este tipo de eventos intentan concienciar a la gente y presionar a las autoridades para que escuchen nuestras demandas", dijo a Efe Pinki Gurung, transexual y presidenta de la Sociedad Diamante Azul (BDS), que lucha por los derechos de los LGTB en Nepal.

La activista lamentó que aunque la legislación del país reconoce los derechos de esta minoría, la sociedad nepalí aún alberga prejuicios contra el colectivo.

El desfile del orgullo en Nepal se celebra desde 2010 y se hace coincidir con la festividad hindú de Gaijatra, un día en el que la gente se viste con ropas coloridas para recordar a sus difuntos.

Nepal fue el primer país en legalizar la homosexualidad en el sur de Asia y desde entonces el país del Himalaya se mantiene como el único abanderado del arco iris en la región.

En 2007 el Tribunal Supremo pidió al Gobierno que incluyese la opción de tercer género en los documentos oficiales para los transexuales, aunque no fue hasta 2015 cuando se expidió el primer pasaporte a un transexual en el que su sexo era reflejado como "otros".

Alrededor de medio millón de los más de 27 millones de nepalíes pertenecen al colectivo transexual y 1,2 a la comunidad LGTB, según datos de la Sociedad Diamante Azul.

miércoles, 10 de mayo de 2017

#hemeroteca #tercergenero | Noruega avanza hacia el tercer género oficial

Imagen: Pikara / Foto de Cristina E. Lázaro / Manifestación en Noruega
Noruega avanza hacia el tercer género oficial.
Cristina E. Lázaro | Pikara, 2017-05-10
http://www.pikaramagazine.com/2017/05/noruega-tercer-genero-oficial/

Un comité parlamentario ha rechazado la posibilidad de estudiar la introducción de una tercera categoría en los documentos oficiales, a propuesta del Partido Laborista, pero éste se plantea llevar la medida en su próximo programa electoral. Las asociaciones trans noruegas esperaban esa negativa, pero confían en que ese avance administrativo sea cuestión de tiempo. Mientras tanto, caminan hacia un reconocimiento social e institucional a las identidades no binarias.

La negativa noruega estaba cantada. “El Comité Familiar Parlamentario rechazó la propuesta del Partido Laborista. No me ha sorprendido porque los democristianos están bien representados en este comité y, por supuesto, se oponen a esta idea”, explica Jan Elisabeth Lindvik, la líder de Forbundet for Transpersoner i Norge (FTPN), una de las principales asociaciones transgénero de Noruega. “El Parlamento votó ‘no’ al tercer género legal el 7 de marzo, pero ya lo sabíamos de antemano porque había dejado clara su intención”, afirma Pernille Sivertsen, quien preside la Queer Youth Norway y lidera la Skeiv Ungdom (SkU). Sivertsen no oculta su pena: “Establecer una tercera categoría de género legal supone que el Gobierno reconozca la variedad de géneros existente. Estamos muy decepcionados”.

Lejos de dar un paso atrás ante esta negativa, la sección LGTB del Partido Laborista [en noruego Arbeiderpartiet, AP] insiste en que está dispuesta a seguir trabajando por la creación de una tercera categoría de género oficial en Noruega. Por esta razón, promete luchar por la inclusión de la propuesta de “investigar/estudiar la posibilidad de introducir una tercera opción de género” en el programa electoral del partido para 2017 – 2021. En la actualidad, el Partido Laborista forma parte de la oposición. El Gobierno de Noruega está en manos de una coalición formada por el conservador Partido Socialdemócrata [Kristelig Folkeparti, KrF] y el ultraderechista Partido del Progreso [Fremskrittspartiet, FrP] cuya cabeza es la conservadora Erna Solberg. Como acaban de demostrar en el Comité Familiar Parlamentario, ambos partidos están poco o nada dispuestos a estudiar si quiera la posibilidad de crear una tercera categoría de género oficial.

“Si queremos introducir una tercera opción es para aumentar las posibilidad de que las personas encuentren un estatus legal con el que encajen. En una sociedad moderna esto no debería ser un problema. Hay que dejar a la gente ser lo que sienta”, defiende Jon Reidar Øyan, presidente de la sección LGTB del Partido Laborista, en declaraciones a Pikara Magazine. Para Øyan, “el ‘sexo’, desde el punto de vista legal, es simplemente la manera en que el Estado identifica nuestro sexo en el sistema de seguridad social y los documentos identificativos. El ‘genero’ legal se vuelve relevante cuando tenemos que enseñar nuestras acreditaciones. Hoy todo el mundo puede elegir entre dos categorías, nuestra propuesta pretende dar una tercera a aquellos que la quieran. Se trata de permitir a la gente definirse a sí misma”.

La comunidad LGTB noruega valora este gesto político. Sivertsen se muestra optimista: “Si el Partido Laborista incluye la proposición de impulsar la creación de un tercer género legal en su programa electoral y no solo en su borrador, nos hará muy felices. Al ser uno de nuestros principales partidos políticos, tiene capacidad para impulsar la medida y dar ejemplo a otros partidos”. Lindvik lo ve con buenos ojos y los pies en la tierra: “Esto ayudará, pero no creo que de lugar a una nueva legislación la próxima legislatura”.

Lindvik cree que aún hay demasiados obstáculos para el establecimiento inminente de un tercer género oficial en Noruega, pero tiene clara la dirección en la que hay que trabajar: “El primer paso es resolver algunas cuestiones jurídicas que tienen que ver con la familia, la paternidad y la salud del tercer género”. Su asociación se ha unido con otras asociaciones para dar este primer paso. En ello están.

“FTPN, FRI [‘Foreningen for Kjønns og Seksualitetsmangfold’, cuya traducción al español vendría a ser Asociación para la Diversidad de Género y Sexualidad], SkU y Skeiv Verden han unido sus fuerzas para impulsar este proceso. Se nos han asignado abogados para que nos ayuden. Esperamos tener resultados a primeros de mayo”, explica Lindvik a Pikara Magazine. Si todo va según su plan, de este trabajo saldrá un documento que será distribuido a todos los partidos políticos.

Pero la legalidad no es el único campo a trabajar de cara al establecimiento de una tercera opción de género en Noruega. Según Lindvik “hay personas trans que piensan que una tercera categoría de género les hará la vida ‘mucho más fácil’, pero no se han parado a pensar en los problemas que esto puede implicar”. En este sentido, desde su asociación esperan mejorar el trabajo en términos de información, comunicar adecuadamente lo que proceda sobre el tercer género y lo que implica ‘de facto’ para la comunidad trans. También influir poco a poco en el cuerpo político para que, con el tiempo, sus iniciativas lleguen a buen puerto.

El tercer género en cifras

Nadie parece tener cifras oficiales sobre cuánta gente podría querer utilizar la categoría de tercer género en Noruega si esta se hace realidad. “Hasta ahora más de 500 personas han cambiado su género legal. No hemos hecho un estudio para ver cuanta gente elegiría una tercera categoría de género, pero tenemos razones para creer que sería un número similar”, señala Lindvik.

Sivertsen ve “imposible estimar a cuánta gente afectaría” la inclusión de una categoría legal para el tercer género, pero la cantidad no le parece relevante. “Lo importante es cada una de las personas que quiera cambiar su género lo pueda hacer. Eso es lo importante de verdad, los individuos a los que les concierne”, destaca. Øyan coincide en que, aunque beneficie a una minoría, “será maravilloso que lo que está escrito en el pasaporte concuerde con la identidad de género que la persona siente que tiene”.

En estos momentos, la propuesta por parte del Partido Laborista noruego es “investigar/estudiar la posibilidad de introducir una tercera opción de género”. Nada más. Preguntado sobre el contenido de la misma, Øyan responde: “Necesitamos tiempo para descubrirlo”. Este debate y descubrimiento debería tener lugar durante el próximo congreso de la formación política, que se celebrará en Oslo entre el 20 y el 23 de abril.

Al margen de lo que haga este u otro partido político, Lindvik está convencida de que es solo cuestión de tiempo que el tercer género sea una categoría oficial en Noruega: “Hace cinco años nadie hubiese creído que en 2016 íbamos a tener una reconocimiento de género legal. Por eso pienso que una tercera categoría alternativa será aceptada por la sociedad y la clase política”.

Pronombre ‘hen’ y tercer género
Los idiomas noruego, sueco y danés son tan parecidos que la población de estos tres países nórdicos pueden entenderse sin gran problema. En sueco, el pronombre personal para él es ‘han’, para ella ‘hon’. En noruego, el pronombre personal para él es ‘han’, para ella ‘hun’. A primera vista, tiene sentido pensar que la palabra ‘hen’ pudiera servir como pronombre personal de tercer género en cualquiera de las dos lenguas.

“El pronombre ‘hen’ se ha utilizado en Suecia durante mucho tiempo para describir a un sujeto sin género. Por eso, fue fácil empezar a utilizar este pronombre para un género no binario”, explica Lindvik. El líder del FTPN considera que en Noruega se están haciendo muchos esfuerzos por aplicar 'hen' a las personas trans, pero no tiene claro si su uso se consolidará o no. “Si será un éxito, no lo sé. Quizá solo lleve un tiempo a la sociedad acostumbrase a usarlo. De momento, no es común que se use en el lenguaje hablado cotidiano. Pero como digo, puede ser cuestión de tiempo que se acepte. Especialmente entre la gente más joven”, opina.

No obstante, hay una gran diferencia entre usar el pronombre neutro ‘hen’ e introducir una tercera categoría legal de género. Así lo destaca Sivertsen, quien lamenta que los medios de comunicación confundan ambos debates con frecuencia: “Muchos de nosotros preferimos el pronombre ‘hen’ y lo usamos a diario. El parlamento no puede decidir que no utilicemos una palabra, la discusión sobre ‘hen’ es si se debe o no introducir la palabra en el diccionario. Queer Youth Norway cree que se debería incluir”.

La líder de SkU y Queer Youth Norway cree que, por cuestiones lingüísticas, ‘hen’ no sería la forma más apropiada para denominar una nueva categoría de género en Noruega. “Yo creo que deberían denominarlo ‘otros’, como ya han hecho en algunos documentos en los que uno tiene que escoger si es hombre, mujer u otro”, dice. A su juicio, de introducirse la tercera categoría de género, lo ideal sería que permitiera “cambiar su género legal a toda persona con género fluido, no binario, ‘queer’ o cualquier otro”.

Otras prioridades en la agenda trans
El primer debate del año sobre la posible adopción de una tercera categoría de género en los documentos oficiales no ha armado revuelo ni en la sociedad ni en los medios de comunicación noruegos. No obstante, la comunidad transexual del país de los fiordos se muestra decidida y dispuesta a seguir luchando por el avance de sus derechos.

Ahora, la inclusión de esta tercera categoría de género no es la prioridad absoluta de las asociaciones transexuales del país. Para FTPN el objetivo más importante es ver cambios dentro del Sistema de Salud de Noruega, especialmente en su estructura. “Queremos, por ejemplo, que un médico de cabecera pueda suministrar un tratamiento hormonal. Las oficinas regionales de NAV [‘Nye arbeids og velferdsetaten’, importante institución que regula gran parte de las ayudas económicas que concede el gobierno], pueden ayudar con los implantes de silicona, fijaciones, pelucas, etc.”, defiende Lindvik.

Tras muchos años de lucha a sus espaldas, Lindvik ha aprendido que la unión hace la fuerza: “No estamos solos en esta batalla. Somos capaces de cooperar con otras grandes asociaciones LGTB. ¡Continuaremos así!”. También que la lucha tiene que ser más decidida que nunca, que no es momento para dejar que las fuerzas flaqueen: “No podemos dar ningún derecho por hecho. Aún tenemos que luchar por ellos. Desafortunadamente, ¡en el mundo que nos rodea hay muchos Trumps!”

domingo, 19 de marzo de 2017

#hemeroteca #transexualidad | Pakistán cuenta a los transexuales por primera vez en su censo de población

Imagen: El País
Pakistán cuenta a los transexuales por primera vez en su censo de población.
El sexto país más poblado del mundo no ha contado a sus habitantes desde hace 19 años.
El País, 2017-03-19
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/03/14/mundo_global/1489511312_996197.html

Pakistán empieza este miércoles un censo de población que por primera vez contará a las personas transexuales. El país, reconocido como el sexto más poblado del mundo, no ha censado a sus habitantes desde hace 19 años, cuando eran 137 millones, que se calcula han aumentado hasta los 200 millones. El Gobierno pakistaní, que reconoce un tercer sexo en los documentos oficiales desde 2011, ahora incluirá esta opción en el conteo de sus pobladores.

Cuando la persona sea preguntada sobre su género, tendrá tres números como opciones de respuesta: 1 para indicar que es hombre, 2 para mujer y 3 si se declara transexual, según la agencia France Presse. Representantes de la comunidad trans han destacado la inclusión en el censo de este colectivo, que ha sido históricamente reconocido, pero muchas veces perseguido.

La intención de los organizadores del censo ha sido dar visibilidad a varias minorías del país, así que la casilla de un tercer sexo es solo una de las muchas opciones que tendrá el cuestionario. Por ejemplo, el recuento de población dará luz sobre las minorías religiosas, debido a que hasta ahora solo hay cálculos de que existen entre dos y diez millones de cristianos, y entre dos y cinco millones de hindúes. El 95% de la población es musulmana.

Los paquistaníes también tendrán que seleccionar si hablan alguna lengua de las nueve que estarán listadas —aunque hay decenas de variantes regionales en todo el territorio—. "Pakistán no es un país con una población homogénea. Es multiétnico, se hablan más de 80 lenguas", ha dicho Muddassir Rizvi, que encabeza la organización del censo.

El último censo se realizó en 1998. La ley paquistaní ordena que cada 10 años debe hacerse un nuevo recuento de población, pero el Gobierno no lo autorizó hasta hace tres meses. Más de 118.000 funcionarios y 200.000 miembros del Ejército realizarán los cuestionarios en dos etapas entre el 15 de marzo y el 25 de mayo. "Publicaremos los resultados resumidos sobre hombres, mujeres, transexuales y el de la población total en alrededor de 60 días", ha declarado a la agencia EFE un portavoz de la Organización de Censo de Población de Pakistán.

lunes, 7 de marzo de 2016

#hemeroteca #generonobinario | La ambigüedad de género desafía los roles tradicionales: "No me considero hombre ni mujer"

Imagen: 20 Minutos / Rion
La ambigüedad de género desafía los roles tradicionales: "No me considero hombre ni mujer".
Género no binario es un término paraguas bajo el que se refugian las personas cuya identidad de género no encaja en los roles de hombre y mujer. De acuerdo con la Fundación Daniela, "puede ser una mezcla de ambas identidades [hombre y mujer] o un constructo alternativo a este". Nepal emitió en agosto el primer pasaporte que contempla una tercera opción en cuanto al género, que quedó reflejado con una O de otros.
Carlota Chiarroni | 20 Minutos, 2016-03-07
http://www.20minutos.es/noticia/2677391/0/testimonio/genero-no-binario/identidad-de-genero-transexualidad/

A Rion se le asignó el género femenino al nacer, hace 21 años. Y precisamente por esto se vio obligado a vestir la falda que dictaba el colegio católico de chicas en el que estudió. Detestaba esa prenda casi tanto o más que el color rosa. Los años no consiguieron que se acostumbrara a ella, pero sí a que sus compañeras de pupitre le llamaran 'chicazo', un apodo con el que se sentía cómodo e identificado: "No me iba a cabrear porque en el fondo tenían razón". Con el tiempo se dio cuenta de que no encajaba en el género femenino que se le había asignado en base a sus genitales. Tampoco en el extremo opuesto: el masculino.

Su identidad de género, por extraño que pueda parecer en España debido a la falta de visibilidad, desafía los dos roles tradicionales que impone la sociedad: Rion no se considera hombre ni mujer, esas identidades se han quedado obsoletas en un siglo XXI que está en constante cambio. Es lo que se conoce como género no binario, un término paraguas bajo el que se refugian las personas cuya identidad de género no encaja en ninguno de los dos polos opuestos y que, según la Fundación Daniela, "puede ser una mezcla de ambas [hombre y mujer] o un constructo alternativo a este".

Se trata de una manera de ser y sentir diferente, que nada tiene que ver con la orientación sexual, la expresión de género o la intersexualidad (personas que nacieron con genitales no definidos). Actúa, en concreto, como un término genérico para aunar a ese colectivo que no encaja en la figura de hombre y mujer. Hay casos, como el de Rion, que se identifican únicamente dentro del género no binario. Otros, sin embargo, escogen una identidad (agénero, género fluido, maverique…) dentro de éste.

Las opciones son infinitas y cada caso tiene sus matices y sus propias aristas. Lo único que tienen en común todos ellos es que no se posicionan. La mayoría opta por utilizar un lenguaje neutro, mientras otros se resignan y aceptan los pronombres del género que más les puede representar. Algunas personas sienten la necesidad de cambiar ciertas partes de su anatomía, de someterse a un tratamiento hormonal, de realizar una transición total o parcial de su cuerpo; otras no. Algunas pueden sentirse más cómodas con una expresión de género masculina, femenina o ambigua. No hay una norma que establezca dónde están los límites porque, de eso se trata, no los hay.

El espectro actual es más amplio y diverso que hace unas décadas y el testimonio de Rion -nombre que adoptó debido a su ambigüedad- lo demuestra: "No encajaba con las chicas, pero veía a los chicos y tampoco me veía reflejado". Así, fueron muchas las dudas que le invadieron durante su adolescencia, cuando trataba de entender quién era y por qué ninguno de sus amigues -como llama a sus amigos en lenguaje neutro- se sentía como él. Por qué durante años trató de masculinizar su expresión de género con ropa ancha si en realidad no se sentía como tal. No fue hasta hace dos años cuando descubrió en internet el término de género no binario y sintió que había encontrado su lugar, la pieza del puzzle que faltaba y que le completaba. El término que le confirmó que su caso no era excepcional y que no estaba solo.

"Me da miedo que me rechacen por ser quien soy"
Nada tiene que ver su historia con los retratos sobre transexualidad de los que se hacen eco el cine y la televisión: testimonios rotos, intensos, llenos de dolor, y con el drama como principal hilo conductor de una vida marcada por la tragedia. Aquí no hay duelo ni sufrimiento, solo las inseguridades propias de su edad algo más acentuadas por su ambigüedad de género. Eso, y la rebeldía de quien lucha por mostrarse al mundo tal y como es, por permitirse preguntar, dudar y tratar de no encajar en el contexto binarizado que impone la sociedad.

De esas inseguridades habla sin tapujos y con una comodidad sorprendente, como si la grabadora que nos separa no estuviera ahí. Acudir a las entrevistas de trabajo -donde tiene que facilitar el nombre que todavía aparece en el DNI- es uno de ellos. También lo es la búsqueda de pareja. Aunque su identidad de género sea ambigua, no hay dudas en cuanto a su orientación sexual: siempre se ha sentido atraído por los chicos. "A ellos les gustan femeninas, y yo no soy así", asegura. Lo normal es que se fije en chicos homosexuales. Y de ahí surgen sus mayores fantasmas: "No me da miedo que me rechacen por mi físico o porque no les guste mi personalidad. Me da miedo que me rechacen por ser quien soy o por no tener lo que quieren que tenga entre las piernas".

Rion solo se siente incómodo con el pecho, no encaja con él. Es más, hace un par de años, gracias al canal de YouTube que se abrió, pudo costearse los binders que disimulan el busto, y que rondan los 40 o 50 euros: "Cuando me vi en el espejo mi cabeza hizo click, me sentí yo por primera vez". De su cuerpo quiere cambiar ciertas cosas (le gustaría que le saliera barba o agravar la voz) y por eso se va a someter a un tratamiento hormonal, pero no todas las personas de género no binario sienten esta necesidad.

"Son los perros verdes de los perros verdes"
No hay forma de saber con exactitud cuánta gente comparte el sentimiento de Rion; mucho menos en España, donde su visibilidad es nula. Pero, de acuerdo con Isidro García Nieto, trabajador social y sexólogo de la Fundación Daniela, cada vez son más las personas que se identifican dentro de éste. El porcentaje, aunque crece, es pequeño y mucho más significativo en gente joven que en personas de edad avanzada, principalmente porque, a su juicio, los jóvenes de ahora se han criado en un ambiente más diverso y liberal que hace unas décadas.

Nieto expone a 20minutos las dificultades añadidas con las que debe lidiar una familia en estos casos: "Si ya es complicado de por sí entender la transexualidad, lo es mucho más si el niño no es un niño y tampoco es una niña, sino algo alternativo". Pero incide en que los más allegados no se llevan la peor parte, sino los protagonistas de estas historias: "Imagina tener una identidad de género minoritaria dentro de las minoritarias".

El hecho de que en la actualidad no exista un organismo que les represente únicamente a ellos, al género no binario, hace que se sientan desamparados: "No hay una organización en este momento donde se reúnan o encuentren referentes positivos. Y esto es muy duro para ellos. Es como ser el perro verde de los perros verdes". Diferentes colectivos en España, sin embargo, buscan ese reconocimiento y ya se han empezado a movilizar a través de páginas de Facebook e internet. Entre las competencias de los profesionales que les atienden, como explica uno de los doctores de la Unidad de Identidad de Género del Hospital Ramón y Cajal, se encuentra reforzar su identidad.

Una tercera opción de género en el registro civil
En cuanto a la legalidad, para pedir un cambio de sexo en el registro civil español es necesario un informe médico que diagnostique a la persona con disforia de género y un segundo informe que acredite que se encuentra en tratamiento para "acomodar" sus características a su sexo sentido durante dos años, tal y como asegura a este medio la abogada Ana Cañizares de Vivar y Asociados.

Pero ese cambio de género solo permite sustituir la M de masculino por la F de femenino o viceversa. España, por el momento, no contempla incluir un género alternativo en el registro civil. Tampoco dejar el hueco en blanco. Australia, sin embargo, incluyó una tercera opción en 2014, cuando el Tribunal Superior aprobó una vía alternativa "no específica" que quedaría reflejado con una X. También Nueva Zelanda. Y fue Nepal el país que emitió por primera vez, en agosto de 2015, el primer pasaporte donde se contempla otra disyuntiva: permite rellenar el apartado del sexo con una O (de otro) en lugar de las habituales M o F. Alemania tiene algo similar, aunque solo se refiere a las personas intersexuales, es decir, aquellas que nacieron con genitales no definidos. Y lo mismo sucededió el pasado agosto en la ciudad de Tours (Francia) con un hombre intersexual.

A Rion le gustaría cambiar su sexo en los documentos oficiales, pero es consciente de que, para que ese momento llegue, es necesario que su caso y el de tantas otras personas se visibilice. Este joven de 21 años habla con la paciencia de quien quiere hacerse entender, con la rebeldía de quien lucha contra los roles impuestos y con la esperanza de que su testimonio ayude a otras personas que están en su misma situación: "Si existe un término que lo defina y gente que experimenta lo mismo que tú, entonces no estás solo".

viernes, 26 de febrero de 2016

#hemeroteca #transgenero | Un nuevo paraíso: las ticunas transgénero del Amazonas colombiano

Imagen: Vice
Un nuevo paraíso: las ticunas transgénero del Amazonas colombiano.
Nelson Morales | Vice, 2016-02-26
http://www.vice.com/es_mx/read/un-nuevo-paraiso-las-ticunas-transgenero-del-amazonas-colombiano

El deseo y la seducción son mi impulso para crear imágenes. En ese proceso de búsqueda personal, entablé una relación con las muxes del istmo de Oaxaca, México, de donde soy originario. Ellas pertenecen a una comunidad homosexual que ha traspasado la idea del género para asumir una identidad exageradamente femenina, una suerte de "tercer" género.

Durante varios años he explorado su universo y gradualmente he ido registrándolo en imágenes. Poco a poco he accedido a su performance con el fin de cuestionar mi propia identidad.

Continuando con ese proceso exploré el encanto colombiano, gracias al proyecto 20Fotógrafos Amazonas. Sin tantas expectativas y sólo con el deseo de realizar una inmersión en la selva, en sus colores, en sus mitos, leyendas, en sus tersas pieles y su diversidad sexual, para crear una serie de imágenes en las cuales pudiera jugar con los espacios, el contexto, la luz y la exploración del cuerpo.

En mi acercamiento a la comunidad transgénero del pueblo Ticuna, en Colombia, encontré similitudes y diferencias con las muxes de Oaxaca; sin embargo, el deseo, el juego y la adrenalina fueron un hilo conductor que me hizo sentir en lugares muy parecidos. Me llamó la atención lo similar que es el color de su piel, la unión entre ellos, la exageración del exceso y, sobre todo, el hecho de que tanto las muxes en México, como los homosexuales ticuna, sueñan con esta idea de hacer todo para ser o parecer a una mujer.

Los ticuna tienen claramente definida su búsqueda femenina y piden a gritos poder expresarse y ser vistas y admiradas por los demás sin ser juzgadas. Ellas están en la selva, en el río, en las calles del pueblo, dándole un color y sabor especial a la zona. Su comunidad los acepta. Algunos trabajan, otros son estudiantes con aspiraciones a continuar con una carrera, otros apoyan a su familias en las labores del hogar.

Hace 15 años, nada de esto ocurría en las comunidades de la selva amazónica. Sólo en época reciente, gracias a la influencia de los medios de comunicación, el transgenerismo ha comenzado a emerger en estas comunidades. Cuando las conocí, sentí la necesidad de hacer autorretratos y retratos con gente de la comunidad con el fin de sentirme parte del lugar y transmitir esa energía que puede llegar a ser sensual y transgresora.