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martes, 4 de mayo de 2021

#hemeroteca #muxes #identidades | Lukas Avendaño: “La ‘ideología de género’ nace en 1521 con la llegada de los peninsulares”

Imagen: Seminario Universidad

“La ‘ideología de género’ nace en 1521 con la llegada de los peninsulares”.

Entrevista a Lukas Avendaño, activista y artista mexicano.
Ana Beatriz Fernández González | Seminario Universidad, 2021-05-04
https://semanariouniversidad.com/cultura/la-ideologia-de-genero-nace-en-1521-con-la-llegada-de-los-peninsulares/ 

El antropólogo y artista escénico mexicano Lukas Avendaño fue el dedicado del recién concluido Festival Paréntesis de Danza Universitaria. Semanario Universidad conversó con él sobre los muxes zapotecas, la desaparición forzada de su hermano Bruno y Chavela Vargas, influencias decisivas en su vida y trabajo estético.

“Lloverá a cántaros y entonces sabrán que encontramos a Bruno y también temblará porque sigues estando vivo entre nosotros”.

Con este amoroso lamento comienza el video que el mexicano Lukas Avendaño presentó en el Festival Paréntesis de Danza Universitaria llevado a cabo de manera virtual del 26 al 30 de abril.

Danza U retoma este espacio de vital encuentro dancístico e interdisciplinario, luego de un año de ausencia debido a la pandemia por la COVID-19, que no permitió que se llevara a cabo en el 2020.

El Festival fue dedicado al antropólogo, activista y artista escénico mexicano, de quien se programó un video con su propuesta estética, entre otra veintena de obras de autores costarricenses; además, Avendaño participó en conversatorios vía ‘streaming’ abiertos al público.

El corto animado de Avendaño titulado “No por venganza, sí por justicia” gira en torno al proceso vivido por el artista y su familia, luego de la desaparición forzada de su hermano Bruno, quien fuera hallado muerto en una fosa clandestina el 12 de noviembre del año pasado, entre los límites de los municipios de Salina Cruz y el Istmo de Tehuantepec.

Avendaño es oriundo de la Región Istmo de Tehuantepec. Es descendiente del pueblo originario de los zapotecas, en donde nacen y viven los muxes en un tejido cultural que conforma un hecho social total.

Los muxes son “aquellas personas con aparatos reproductores considerados masculinos, pero que desempeñan roles sociales, culturales, sexoafectivos considerados no masculinos”, explica lento y minuciosamente Avendaño.

En conversación con este Semanario, el artista fue desgranando en detalle qué significa vivencialmente haber adoptado como manifiesto estético, cultural y político la visibilización y defensa del criterio de verdad que lo define en su muxeidad performática.

Desde su casa en la Región Istmo, los inmensos Pochotes y el canto de los gallos y los pájaros enmarcan el diálogo profundo y respetuoso de Lukas, persona defensora de los derechos LBGTIQ+, su etnicidad y género, entre otras causas éticas insoslayables.

¿Cómo ha sido este camino en que escogiste ser antropólogo y artista comprometido con tu cultura?


—Cuando uno vive en el campo, las experiencias estéticas están en la cotidianidad y a flor de piel, es decir, en las festividades locales y en la naturaleza —si la naturaleza nos permite nombrarla como una manifestación estética—, desde el trino de los pájaros, hasta cuando uno siembra una semilla de maíz o ve las borregas parir.

Yo empiezo a bailar danzas tradicionales para competencias en la escuela secundaria y de ahí surge mi aproximación a la danza formal y sistematizada. Después de la secundaria, para poder estudiar la preparatoria, fui a prestar un servicio social que le llaman instructor comunitario. Te capacitan dos meses como maestro rural y después te mandan a las zonas más marginadas del Estado para que atiendas a niñas y niños en educación básica. Yo tenía 15 años cuando me convertí en maestro rural y me mandaron a una comunidad en donde para llegar tenía que caminar 12 horas; eso me marcó profundamente porque veía mucha desigualdad.

Luego ingresé a la preparatoria e inicié los estudios de Derecho en Oaxaca, pero me di cuenta de que no era lo que deseaba por las limitaciones en relación con la conciencia social. Solo estudié un año y me pasé a Antropología; sin embargo, me encuentro que por ser una disciplina considerada una ciencia social, debe estar desmarcada de la subjetividad y no estaba dentro de mis posibilidades incidir en la realidad.

Accidentalmente llegué a la unidad de Arte, donde todas estas experiencia estéticas que yo había tenido en la infancia en el campo cobraban otra vitalidad con los estudiantes de escultura, de fotografía, de pintura, de grabado, de teatro, danza, música, de canto, y me sentí como pez en el agua. Ingresé a Danza mientras estudiaba Antropología.

Previo a esto yo venía haciendo intervenciones en el espacio público. Al llegar a Artes encuentro, si no las respuestas a mis preguntas, al menos que yo podía inventarlas, cosa que no me comprometía a ejercer de manera amoral o aética la profesión. Así tocó los temas que me interesan y sobre todo de la manera en que quiero abordarlos, mediante herramientas que me permitieron llevar estas interrogantes a espacios como la escena, la academia y el espacio público.

Simone de Beauvoir escribió que la mujer no nace sino se hace. Vos estás trabajando en la construcción de tu identidad, tu expresión, tu cuerpo, a partir de los muxe, ¿es una narrativa de esa subjetividad con elementos antropológicos? ¿Hacés también un trabajo arqueológico?

—Toda esta reflexión que llevo a la escena tiene que ver con haber nacido en la Región Istmo de Tehuantepec, en un ecosistema cultural de ascendencia de pueblos originarios zapoteca; y con haber llegado a Antropología. Cuando estoy por hacer el proyecto de investigación para el trabajo de titulación, una catedrática me motivaba a abordar el tema de los muxes. Los muxes son aquellas personas con aparatos reproductores considerados masculinos pero que desempeñan roles sociales, culturales, sexoafectivos considerados no masculinos.

Antes de que saliera del Istmo pensaba que el mundo se organizaba de esa misma manera en todas partes, pero cuando llego a la universidad en Jalapa, Veracruz, me doy cuenta de que el mundo es complicado, diverso, y que este ecosistema cultural tiene ciertas particularidades. Ese conflicto me llevó a reflexionar sobre la mismidad.

Una vez que obtuve la cédula profesional empecé a ahondar en una cosa que le llamé después “arqueología de la memoria”. Los peninsulares que llegan a esta región en 1521, nos llamaron culturales ágrafas, sin escritura, fuimos llamados denaturales, y se me hizo necesario hacer un ejercicio de arqueología de la memoria, sobre todo entendida como aquella epistemología no considerada como sujeta de generar conocimiento. Pareciera ser que desde Occidente solo era “de verdad y de razón” aquello que podía hacerse tangible en una escritura y un idioma conocido y ejercido por ellos; todo lo demás estaba sujeto a duda, sospecha e invalidación.

Y yo, que he crecido en una genealogía casi de transmisión de conocimientos femenina, me di cuenta que la memoria era importante para nosotros; entonces siendo antropólogo y dado que la antropología legitima discursos, estoy en la posibilidad de legitimar mi discurso, mi memoria y esto que llamo “arqueología de la memoria”.

Terminé mis estudios para ser reconocido y escuchado, porque si fuiste a la escuela eres sujeto de ser escuchado, eres gente “de razón”, como decía mi abuelo; si no fuiste eres un ignorante, es decir, gente de “no razón”: no sabes, no hablas bien castellano, no te sabes expresar, y toda la carga peyorativa que pueda connotar el no haber pasado por un formación escolar. Reconocer al sujeto de razón era no solamente reconocer que tenía el dominio y el control de la lectoescritura sino que conlleva implícitamente reconocer un criterio de verdad absoluto.

Parte de mi trabajo en la escena que toca y coquetea con el tema de la etnicidad, del género, está encaminado a tal vez no desmentir el criterio de verdad hegemónico, pero cuando menos a que exista un ápice de posibilidad de ser falseado.

Actualmente en México, ese criterio de verdad es una Santa Cruzada en contra de las personas no heteronormadas haciendo alusión a una cita de la Biblia en el libro de Levítico: «aquel hombre que se acostara con otro hombre como con mujer comete abominación», y yo me doy a la tarea de pensar cómo falseo ese criterio de verdad.

La fecha de nacimiento de la ideología de género en el continente es 1521, con el arribo de esta institución que dice: estas tierras son de la Corona y por lo tanto pertenecen al Rey, a la santa María y a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, y todo aquel que no esté sujeto a ser bautizado será esclavizado o eliminado.

Esa ideología de género instaura que solo aquel nacido con aparatos reproductores reconocidos como masculinos es al que le corresponde el género masculino o el género hombre, y aquellas personas nacidas con aparatos reproductores reconocidos como femeninos se les reconoce el género femenino o mujer. Todo aquello que nazca en el intersticio de estos dos géneros son monstruos, seres luciferinos, antinatura. Eso es ideología de género. En la América seguramente habían otras prácticas completamente distintas al conocimiento que tenían los peninsulares y de ahí que en Panamá se reconozcan unas identidades que disienten de la construcción cultural de la heteronorma; en Ecuador se reconocen los hombres enchaquirados en documentos del siglo XVI; entre los nativos de Norteamérica y Canadá están los manitou. Ahora podemos hablar con menos ortodoxia de la muxeidad de la Región Istmo donde yo he tenido la fortuna de nacer y vivir, y desarrollarme. Espero morir aquí y eso me hace tener la corresponsabilidad del ejercicio de la ciudadanía.

¿Cómo se vive la muxeidad?


—Cuando hablo de un ecosistema cultural me refiero a la categoría sociológica propuesta por Émile Durkheim del hecho social total. Con la palabra muxeidad estoy refiriéndome a este hecho social total, es decir, no es una particularidad de un sector o de unos individuos que deciden tener una práctica disidente a la heteronorma, sino que estoy concibiendo que hay una serie de relaciones culturales, sociales, económicas, políticas que generan las condiciones para que la existencia de esta particularidad se convierta en una totalidad.

Hace 30 años, los muxes cumplían el rol de regulador de la sexualidad de la masculinidad mientras que había una institución punitiva y restrictiva con relación a la sexualidad de la feminidad. .

La masculinidad que responde a impulsos biológicos tenía que encontrar una válvula de escape a toda esa presión de la sexualidad reprimida, y para eso existía o se institucionalizó la figura de la muxeidad, se reconoció la figura del muxe y esta a manera de visagra articulado en muchos espacios tanto públicos como privados.

He leído que la muxeidad es considerada un género, ¿lo es?

—Yo pienso que no. Si el género de la feminidad es una construcción social y cultural, entonces cuando al muxe lo asocian con el género femenino —porque no es asociado con el no masculino—, no es un tercer género sino el género femenino, punto. Si yo estuviera en la necesidad de reconocerle un género yo diría que es un género no heteronormado masculino. Si se reconoce como un tercer género habría que reconocer la mujer hombre zapoteca, que son aquellas mujeres que desempeñan roles sociales y culturales no femeninos.

Es no ubicarlos de forma binaria.

—Sí, porque aquellos que han enunciado el tercer género, lo hacen desde un criterio de verdad que inaugura un nuevo orden de acuerdo con lo que conocen y al poder que tienen.

¿Cómo a partir de esta elección que vas construyendo, te vivís en el ámbito estético, del arte?

—Considero que los espectros que se le abren a los muxes es la experiencia estética. Ahora hay cada vez más muxes profesionistas, doctores, enfermeros, docentes, contadores, abogados; pero hace 30 años a los muxes que conocíamos se dedicaban hacer la comida, a cortar el cabello, a hacer trajes, oficios asociados a experiencias estéticas. Aún cuando están inmersos dentro de la religiosidad, están asociados con experiencias estéticas si pensamos la religiosidad como una experiencia escénica.

Es performativa...

—Es performativo, escenográfico, hay una vena de la estética entendida como un código de emociones olfativas, gustativas, visuales, táctiles, hasta transitar al nivel de la psique y que pueden conllevar a conceptualizarse en estética. Creo que ese es el proceso que yo pasé. Oler las flores, la tierra. Eso me lleva a abordar mi propuesta en la escena, ese bagaje, del cual culturalmente yo me había alimentado y ahora tengo la posibilidad de hacerle un pequeño tratamiento, para brincar al espacio performativo, escénico.

En el caso de la desaparición de tu hermano, escojés esa vía para denunciar este hecho, inmerso en un contexto de desapariciones forzadas, de muerte, de impunidad, del no compromiso del Estado para solucionar un entorno tan violento.

—Seguimos teniendo un sistema procurador de injusticia virreinal, donde hay ciudadanos de primera, segunda, tercera, cuarta y quinta clase, y los lumpen. Esto lo puedo ver por el proceso que nosotros llevamos, en que se nos era negado el derecho a hacer la denuncia siquiera, y no se diga el acceso a la justicia, el esclarecimiento de los hechos, a localizar a mi hermano. Simplemente el poner la denuncia —una experiencia que viven muchas familias que proceden de contextos rurales, campesinos e indígenas— pasa por este filtro.

Puedo decir esto con toda certeza porque hasta que fui a plantarme afuera del consulado de México en Barcelona fui escuchado. Todavía hay un gran sector de la población que a España la ve como la madre patria, y si algo dice España ese sector en automático se pone firme y obedece. Yo tuve que apelar a esos mecanismos virreinales: me planté ahí no sin antes estar acompañado de muchos medios de comunicación españoles. Solo entonces la Secretaría de Relaciones Exteriores llama la atención del Fiscal General y del Gobernador del Estado de Oaxaca, para que ponga atención al tema no por el tema en sí mismo, sino por el revuelo que está teniendo en el extranjero.

La figura de Chavela Vargas fue un ejemplo para vos, ella te marcó, ¿por qué?

—Considero que fue una mujer como tantas otras que vivieron el México posrevolucionario adelantada a su tiempo. A ella se le conoce por cómo acuerpa la cultura mexicana desde la música, pero también desde una afectividad no heteronormada. Hay una pieza, la Macorina, que yo uso de una interpretación de Chavela, que he dicho es un homenaje a su coraje, valentía, a su decisión, su determinación, a su arrojo de vivir la vida como a ella se le vino en gana.

Yo me siento profundamente identificado con ella porque es como el prototipo de la abuela que tuve y de la madre que tengo. La veo como una gran abuela, como una gran madre. Recuerdo una entrevista donde a ella le preguntan: “usted no es mexicana; tenemos entendido que nació en Costa Rica; y ella para falsear el criterio de verdad y ante la necesidad de legitimarse, responde: “los mexicanos podemos nacer donde se nos pegue la gana”. Esa respuesta sintetiza su determinación y su arrojo de ser la mujer que fue, de ser el ejemplo que seguramente va a seguir siendo el imaginario de muchas generaciones.

martes, 21 de julio de 2020

#libros #muxes #literatura | Brujas

Brujas / Brenda Lozano.
México : Alfaguara, 2020 [07-21].
264 p.
Serie: Mapa de las lenguas.

/ ES / Libros / NOV / Literatura / Feminicidio / Lenguaje / Muxes / Tradiciones / Transgénero / Violencia
📘 Ed. impresa: ISBN 9786073189194 / 25,90 €
Otra ed.: Madrid : Alfaguara, 2021 [ 03-04] / ISBN 9788420456515

Cita APA-7: Lozano, Brenda (2020). Brujas. Alfaguara.

«[...] Un vórtice de gravedad que condensa toda la literatura de Brenda Lozano, donde conviven lo oral y lo escrito, las tradiciones populares y cierta perspectiva cosmopolita, el humor y la tragedia. Una inyección de electricidad, una música que se sigue escuchando mucho más allá de sus páginas.» -- Mauro Libertella

Paloma está muerta. Ha sido asesinada. Pero antes de ser Paloma, su nombre fue Gaspar. Antes de ser Paloma, Gaspar hacía ceremonias para curar a la gente, pero desde que se convirtió en Paloma, se dedicó a la vida nocturna con los hombres. Prefirió el amor a la purificación. Fue ella quien enseñó a Feliciana todo lo que sabe sobre la curandería. Con este aprendizaje, Feliciana descubre que, además de curar el cuerpo, también puede curar el alma. Pronto sus poderes serán conocidos en todas partes y personas de todo el mundo la visitarán para sanarse. Ella se convertirá en la curandera de El Lenguaje. Por otro lado, la periodista Zoé decide visitar a Feliciana al pueblo de San Felipe para descubrir no sólo la verdad sobre el asesinato, sino también la vida de la curandera. Y en ese mismo tenor, construirá su propio relato. ‘Brujas’ es una historia de tradiciones, sanaciones, violencia y, sobre todo, de la importancia del lenguaje; una novela maravillosamente escrita.

👤 Brenda Lozano es narradora, ensayista y editora. Estudió en México y en Estados Unidos. Ha tenido residencias de escritura en Estados Unidos, Europa, América del Sur, Japón. Ha sido antologada en diversas publicaciones, ha impartido cursos universitarios y talleres, y se ha involucrado en proyectos de cine y arte contemporáneo. Edita en la revista literaria ‘Make’ de Chicago, y es parte de la editorial Ugly Duckling Presse, de Nueva York. Su primera novela es ‘Todo nada’ (2009), le sigue ‘Cuaderno ideal’ (Alfaguara, 2014), y el libro de cuentos ‘Cómo piensan las piedras’ (Alfaguara, 2017). Fue reconocida por el Conaculta, Hay Festival y el Consejo Británico como una de las escritoras menores de 40 años más importantes de su país, y forma parte de Bogotá39, una selección de los nuevos autores más destacados de Latinoamérica. Escribe quincenalmente una columna en el periódico El País y vive en la Ciudad de México.

DOCUMENTACIÓN
Brujas de Brenda Lozano: Sororidad y sabiduría ancestral en tiempos de feminicidio.
Alejandra Márquez | Hablemos escritoras, 2020-12-28

https://www.hablemosescritoras.com/posts/285

jueves, 21 de noviembre de 2019

#hemeroteca #muxes #transgenero | El tercer género que habita en México protagoniza la portada de Vogue

Estrella en la portada de 'Vogue México'
El tercer género que habita en México protagoniza la portada de Vogue.
La edición de diciembre cuenta la historia de los ‘muxes’.
Sandra Arbat | La Vanguardia, 2019-11-21
https://www.lavanguardia.com/de-moda/moda/20191121/471776520899/vogue-portada-mexico-muxes.html

El término “muxe”, que deriva de la palabra mujer, no está recogido en La Real Academia Española, pero cuenta con una breve entrada en ‘Wikipedia’ que lo define como “persona nacida con genitales masculinos que asume roles femeninos en cualquiera de los ámbitos social, sexual y/o personal”.

Los ‘muxes’ son originarios del ‘Juchitán’, una región donde existen tres géneros que conviven sin discrepancias. Allí la mujer es tan fuerte como el hombre y el ‘muxe’ tan respetado como cualquiera de ellos. Esta última clasificación ha sido reconocida desde tiempos prehispánicos. Ahora, su historia se convierte en la portada de diciembre de ‘Vogue México’.

Aunque no fue hasta el 2017 que lograron tener su condición oficial como identidad de género, su fama y aceptación data de mucho antes. Especialistas en el tema han advertido que en la década de los 70 no existían tantos ‘muxes’, sino que eran hombres casados que se distinguían por llevar guayaberas con flores -una especie de camisola, de manga corta o larga, adornadas una especie de plizado vertical y algunas veces con bordados- coquetear con otros hombres y ser de una clase social alta.

Fue en la década de los 80 que, aprovechando la revolución sexual, que muchos hombres que sabían bordar empezaron a generar oficios y a travestirse. “Ser ‘muxe’ es una dualidad. Llevamos el rol dependiendo de las circunstancias, puede ser que en ocasiones me vea como un hombre y en otras como una mujer”, explica Pedro Enrique Godínez Gutiérrez, también conocido como La Kika, a ‘Vogue México’.

La antigüedad y esa visibilización que cuentan los ‘muxes’ no les ha librado de tener que lidiar con conflictos como el racismo, la homofobia e incluso la violencia. “Hasta ahora llevamos como nueve casos de crímenes de odio, hemos ido hasta la ciudad de Oaxaca a hacer demandas sociales y de justicia porque han sido perpetrados con actos terribles”.

Estos ‘muxes’, para muchos totales desconocidos, representan la fuerza del tercer género y muestran que el respeto y la lucha por la igualdad debería ser algo fácil de lograr.

martes, 12 de febrero de 2019

#hemeroteca #muxes #violencia | Dan el último adiós al activista muxe Oscar Cazorla en Juchitán

Imagen: Istmopress / Oscar Cazorla, en una fotografía de Ann Summa
Dan el último adiós al activista muxe Oscar Cazorla en Juchitán.
Diana Manzo | Istmopress, 2019-02-12

http://www.istmopress.com.mx/istmo/dan-el-ultimo-adios-al-activista-muxe-oscar-cazorla-en-juchitan/

Con música tradicional y alegre, cohetes, aplausos y mucha indignación, familiares y amigos le dieron el último adiós a Oscar Cazorla, activista muxe y fundador del colectivo de las Autenticas Intrépidas Buscadoras del Peligro que fue asesinado la noche del sábado en su domicilio particular en la ciudad de Juchitán Oaxaca.

Oscar Cazorla López, fue hallado muerto la noche del sábado en su casa donde presentaba rastros de tortura y herida por arma blanca en su pecho, lo cual le produjo la muerte.

Según datos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca quién ya realiza una investigación la causa de su muerte fue por laceración de víscera cardiaca por instrumento punzocortante, por lo que abrió una carpeta de investigación por el delito de homicidio calificado y señaló aplicará los más altos estándares en materia de derechos humanos a grupos vulnerables.

El cortejo fúnebre de Oscar Cazorla partió de su hogar hasta llegar a la explanada del palacio municipal de Juchitán en donde sus compañeras muxes le rindieron un homenaje mediante un discurso y una serie de aplausos.

Pedro Linares, integrante del colectivo de las “Autenticas Intrépidas Buscadoras del Peligro” expresó en su lengua natal el zapoteco lo grande que fue Oscar Cazorla y el legado importante que dejó en el tema de la diversidad sexual, porque luchó contra la homofobia y la discriminación.

Dijo que su partida duele en el fondo del corazón y que no se olvidará jamás, también exigió justicia por su asesinato y resaltó que en la familia Cazorla López hay mucho dolor.

“Se nos fue el comerciante, el político, el fundador de las Autenticas Intrépidas Buscadoras del Peligro, duele su partida, Oscar no es la madre de los muxes de Juchitán, sino “la abuela de los muxes” por ser grande como persona, se fue, y nos dejó a las Autenticas Intrépidas Buscadoras del Peligro quienes vamos a continuar con su legado para seguir luchando a favor de una diversidad sexual libre de discriminación”, expresó.

Posteriormente el cortejo continuó hasta llegar al panteón “Domingo de Ramos” en donde descansaran los restos del activista muxe.

Amaranta Gómez Regalado reiteró la exigencia de justicia por la muerte violenta que sufrió Oscar Cazorla y pidió a las instancias dar con los responsables de este homicidio.

“La comunidad muxe de Juchitán y la sociedad en general estamos tristes por lo ocurrido a Oscar, una intrépida de gran corazón que siempre nos compartió sus alegrías, fue asesinado y exigimos justicia, no más que eso, para él y todas las personas que han sido ultimadas en nuestro municipio”, recalcó.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

#hemeroteca #fiestas #muxes | La vela Muxe reconstruye el orgullo de Juchitán

Imagen: Huffpost / Vela muxe en Juchitán
La vela Muxe reconstruye el orgullo de Juchitán.
Una de las tradiciones más importantes del sur de Oaxaca sigue en pie a un año de los sismos que devastaron Juchitán.
Luis Baylón | Huffpost, 2018-11-21
https://www.huffingtonpost.com.mx/2018/11/21/la-vela-muxe-reconstruye-el-orgullo-de-juchitan_a_23596531/

La región del Istmo de Tehuantepec en Oaxaca, sufrió el 7 de septiembre el embate de uno de los sismos más intensos ocurridos en ese estado. Juchitán, la ciudad más importante de aquella región estuvo reducida a escombros, un año más tarde y durante el fin de semana largo del 16 al 19 de noviembre que las fiestas de 'La vela Muxe' inundaron a la ciudad trayendo parte de su esplendor y orgullo.

‘HuffPost México’ contactó a Amurabi Méndez, quién es un observante de la cultura juchiteca, y nos habló información de la edición 43 de 'La vela', esta se llevó a cabo haciendo gala de la diversidad y de la inclusión de los juchitecos ante esta expresión de identidad. El evento de este año tuvo una asistencia de casi 10 mil personas; hoteles, bares, restaurantes, fondas y muchos negocios abrazan su fiesta.

El viernes comenzó con la 'Regada de frutas', anteriormente se compartían frutas y alimentos, ahora se han modernizado y comparten trastes, utensilios del hogar, abarrotes, cigarros, dulces y lo que de la imaginación de las muxes.

Las muxes son vistas por el pueblo admiradas y celebradas por sus vecinos, los habitantes de Juchitán.

El sábado se celebra una misa, dados los efectos del sismo se lleva a cabo en una carpa. Ahí el sacerdote bendice a la Reina Mayté I, quien la comunidad muxe la nombró para este año. La bendición se da para que esté libre de problema y su fiesta sea memorable para sus invitados.

Una gran fiesta con cerveza y lo mejor de la comida del Istmo provocan el gozo de los invitados y la anfitriona. En esa fiesta la etiqueta y la gala son prioritarios, los finos vestidos de la región y para ellos guayaberas y pantalón de vestir.

La fiesta es tan intensa que el sol puede alcanzar a ver a los invitados hasta el amanecer del domingo, los sones y canciones de la región acompañaron a todos durante la velada.

Termina la fiesta y lo siguiente es visitar el Ojo de Agua, donde la gente entra a refrescarse y a pasar una resaca mucho más tranquila que la intensa fiesta vivida una noche atrás.

viernes, 29 de junio de 2018

#hemeroteca #muxes | 'Muxe', la identidad que cuestiona la división de géneros desde una región de México

Imagen: El Diario / Lukas Avendaño
'Muxe', la identidad que cuestiona la división de géneros desde una región de México.
El artista mexicano Lukas Avendaño habla sobre su identidad muxe, propia de la cultura zapoteca y que no encaja en las categorías de hombre y mujer. Nacidos con sexo masculino, asumen un rol y una estética femenina, en una tradición que encuentra sus raíces en la época precolombina. Avendaño ha llevado la 'muxeidad' al arte escénico: "Partió de una necesidad de evidenciar que el mundo es más que una escala de grises".
Pau Rodríguez | El Diario, 2018-06-29
https://www.eldiario.es/catalunya/identidad-cuestiona-pequena-comunidad-Mexico_0_786721755.html

Fue al salir de su región natal, el istmo de Tehuantepec (Oxaca), cuando Lukas Avendaño se dio cuenta de lo que era ser muxe. En el ambiente diverso de la facultad de Antropología de la Universidad de Veracruz, no fueron sus pendientes, ni su pelo largo, ni siquiera las faldas que a menudo llevaba, lo que le hizo sentir cierto rechazo. Fue al tratar de entregarle un ramo de flores a un amor platónico con el que compartía clases: "Me dijo que no las aceptaba, que no podía ser", comenta.

Antes de que la teoría ‘queer’ desmontara a partir de los 80 las etiquetas masculino y femenino, atribuyendo las identidades sexuales y de género a una construcción social, el pueblo zapoteco -etnia indígena mexicana- ha venido incluyendo en su seno un colectivo que desafía estos conceptos. Son muxes. "Ni ‘los’ ni ‘las’ muxes, porque en zapoteco no existe un artículo que distinga entre géneros", precisa Avendaño.

Muxe es aquel que, habiendo nacido con sexo masculino, asume la estética y los roles reservados a mujeres. "Las familias lo asumen como algo natural; 'así me lo trajo Dios', dicen las madres, pero no como un castigo como se suele decir con los homosexuales, sino como algo bueno", resume Avendaño. Dada la naturalidad con la que han vivido históricamente en su comunidad, en la zona de Tehuantepec, descartan etiquetas como la de transsexual o la del llamado tercer género.

"No es un tercer género, porque se asume el femenino", resume Avendaño. A lo largo de los años, los jóvenes muxe han acompañado a madres y hermanas en las labores del hogar. "Es lo propio de un contexto agrario, donde no hay mucho donde escoger; ahora se ha diversificado todo y muxes como yo han ido a la universidad y viajado a Europa", comenta este mexicano desde una de las estancias del colectivo La Xixa Teatre en el barrio del Raval de Barcelona.

Nacido en 1978 en una localidad de 50 habitantes, Avendaño creció sin que nadie le corrigiera cuando escogía las figuras femeninas en los juegos infantiles. "Esto me permitió pensar que uno podía ser hombre, mujer o cualquier otra cosa", celebra. Antropólogo y artista de ‘performance’, se encuentra estos días en Barcelona impartiendo talleres de artes escénicas. Ha protagonizado además una protesta frente al Consulado de México, también mediante el arte de acción, para denunciar la situación de decenas de miles de desaparecidos en su país. Uno de ellos es su hermano Bruno, del que no tienen noticia desde el 10 de mayo.

Los orígenes de la ‘muxeidad’
El origen de la identidad muxe es materia de discusión por historiadores y antropólogos, pero pocos dudan de que sus raíces se remontan a la época precolombina, cuando la cultura zapoteca era una de las más importantes de centroamérica. Los ‘berdache’ o dos espíritus en norteamérica (nacidos hombres pero sin un género definido) o los enchaquirados en la zona de Guayaquil serían ejemplos, en otras puntos del continente, de identidades que desafiaban los dogmas occidentales de género, así como el de las relaciones sexuales y el matrimonio.

"La muxeidad no es por lo tanto algo excepcional; lo extraordinario es que haya podido sobrevivir a 500 años de persecución, negación e invisibilización", sostiene Avendaño. Para este artista, es una prueba más de que la heteronormatividad, es decir, la imposición de la heterosexualidad a lo largo de la historia, es solo eso: una imposición social y política, que en este caso tiene que ver además con la conquista española que llevó consigo una idea de sexualidad y género.

El antropólogo Lynn Stephen lo dejó escrito así en un artículo en 2002: "La coexistencia del rol muxe con otros roles masculinos que ponen a los hombres en posiciones de dominación en relación a las mujeres sugiere la influencia del sistema de dos géneros colonial español, que resultó en la jerarquía de género y a menudo en la subordinación de la sexualidad de las mujeres a la de los hombres".

En la actualidad, tampoco la categoría muxe es algo cerrado. Los hay que han optado por hacer el tránsito a mujeres cambiando de sexo. Tampoco tiene que ver con la orientación sexual. Algunos tienen mujer e hijos, otros mantienen relaciones duraderas con hombres, otros tienen relaciones bisexuales.

En pleno siglo XXI, la muxeidad no es ajena al movimiento por los derechos LGTBI, aunque la aceptación con la que se vive hace que a algunos les cueste convertirla en materia de reivindicación política. "’Muxe’ no busca hacerse evidente, o enunciarse, o marchar debajo de una bandera, sino que simplemente ‘es’”, expresa Avendaño.

A su vez, este artista reconoce sin embargo que la influencia del colectivo LGTBI y las libertades sexuales ha impregnado esta identidad. Se percibe, por ejemplo, en la ropa. Pese a que en las imágenes más populares los muxe visten el tradicional y colorido traje de tehuana, no siempre es así. Avendaño viste durante la entrevista una camiseta básica, bermudas tejanas y unas zapatillas deportivas. Según un estudio de Amaranta Gómez, también muxe, la ropa femenina es un atributo reciente, a partir de los años 50 por influencia del travestismo.

La identidad ‘muxe’ y el arte

Desde que empezó recitando poemas en la facultad, pasando por sus estudios en la academia de arte, Lukas Avendaño no se planteó hacer de lo ‘muxe’ motivo artístico. Sus primeras performances, a principios de siglo, tuvieron que ver con otras realidades que le rodeaban: la guerra (acababan de suceder el atentado de las Torres Gemelas y la guerra de Irak), la inmigración (parte de su familia se había ido a vivir a Estados Unidos) o la pobreza (él es el primero de su familia en ir a la universidad).

"No es que yo lo decidiera en un momento dado, partió de una necesidad de evidenciar que el mundo es más que una escala de grises", reflexiona. La temática de la muxeidad la empezó a abordar en 2012 con ‘Réquiem para un alcaraván’, inspirado en el viaje de Frida Khalo y otros intelectuales y artistas a la zona de Tehuantepec. De aquel episodio de los años 30 surgió la obra de la pintora mexicana 'Las dos fridas', un autorretrato en el que Khalo aparece con el traje de tehuana.

Con la indumentaria tehuana se plantó Avendaño a las puertas del Consulado de México en Barcelona el pasado jueves. La ha traído consigo porque en las próximas semanas lleva ‘Réquiem para un alcaraván’ de gira por Polonia. La acción que protagonizó tiene que ver con otra realidad que sufre tanto él como México entero, y que está comenzando a impregnar su actividad artística. Se trata de las desapariciones, que han afectado a más de 34.000 personas en su país, entre ellas su hermano Bruno, del que no saben nada desde el pasado 10 de mayo, Día de la Madre.

‘Buscando a Bruno’ es el nombre que recibe su nueva performance. "El objetivo es que Bruno no se convierta en un ejemplo exitoso de impunidad del Estado mexicano", lamenta el artista. "Si esclarecemos su paradero, podremos dar esperanzas a muchísimas familias sobre esa posibilidad", confía.

martes, 8 de mayo de 2018

#hemeroteca #transgenero #politica | Oaxaca: Activistas muxes denuncian que 17 candidatos simulan ser mujeres trans para burlar cuotas de género

Imagen: El País / Naomy Méndez (c) y otras activistas muxes
Activistas muxes denuncian que 17 candidatos simulan ser mujeres trans para burlar cuotas de género.
El Instituto Electoral de Oaxaca investigará las pruebas aportadas por un grupo de activistas.
Eugenia Coppel | Verne, El País, 2018-05-08
https://verne.elpais.com/verne/2018/05/07/mexico/1525729786_752440.html

Hace apenas unos días, el órgano electoral de Oaxaca presumía un logro histórico: por primera vez en México se habían registrado 19 mujeres transgénero para ser candidatas a cargos de elección popular en el Estado. La noticia, sin embargo, provocó reacciones encontradas entre la comunidad defensora de la diversidad sexual. Al sentimiento de satisfacción se ha sumado la indignación por supuestas irregularidades en el cumplimiento de las normas electorales.

"Por un lado me siento feliz de que haya personas trans participando en las elecciones", dice a ‘Verne’ Naomy Méndez, una mujer ‘muxe’ originaria de Juchitán (Oaxaca), donde el llamado "tercer género" es parte de la cultura tradicional. Pero tanto Méndez como algunas de sus compañeras activistas aseguran que 17 de los 19 candidatos han simulado tener la identidad trans para lograr la paridad de género que la ley electoral exige a los partidos y así poder contender.

La denuncia de las mujeres ‘muxes’ ante el organismo oaxaqueño no es el primer aviso sobre la existencia de esta práctica. El pasado 26 de abril, la consejera Carmelita Sibaja Ochoa consideró que dos partidos políticos -el Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza (Panal)- habían intentado burlar la cuota de género pidiendo inscribir a seis de sus candidatos hombres como mujeres transgénero y al mismo tiempo pidiendo "absoluta discreción" sobre su identidad.

“La comunidad en la que vivo es muy pequeña y de costumbres muy ortodoxas, por lo cual, si llega a saberse esta situación sobre mi persona, sería objeto de discriminación, violencia verbal, social, así como burlas de personas que aún hoy en día son intolerantes con las personas de mi condición", pedía uno de los candidatos en una carta que fue leída por Sibaja Ochoa en una sesión del consejo general.

La consejera, sin embargo, determinó que ese tipo de solicitudes eran contrarias a los principios de no discriminación e igualdad que se buscaban promover originalmente con los Lineamientos de Paridad de Género para las elecciones 2018. En el artículo 16 de ese documento se estableció que "en el caso de postulación de personas transgénero, transexuales, intersexuales o ‘muxes’, la postulación de la candidatura corresponderá al género al que la persona se autoadscriba y dicha candidatura será tomada en cuenta para el principio de igualdad de género".

Como figuras públicas, los candidatos tienen que hacer actos de campaña y presentarse ante los electores como miembros del género al que se autoadscriben, se argumentó en el consejo. Por esa razón se rechazó la posibilidad de mantener en secreto la identidad trans de los contendientes y el órgano declaró que las seis candidaturas eran improcedentes.

La denuncia reciente de las mujeres muxes busca probar que 17 de los 19 candidatos transgénero que sí fueron aceptados para contender, son en realidad hombres cisgénero. Es decir, que nacieron como hombres y se identifican como tales. "Son personas que juegan con la bandera de la diversidad sexual para ganar una candidatura electoral", sostiene Naomy Méndez. "Nosotras, como personas transgénero, transexuales, intersexuales y ‘muxes’ hemos luchado día tras día para lograr estos puestos públicos, y es indignante que otros intenten usurpar estos espacios haciéndose pasar por una de nosotras".

"Es muy lamentable este caso", consideró por su parte Michelle Altamirano, la primera consejera electoral transexual en Oaxaca, que lleva a cabo su labor en un distrito de la costa. "Esperamos que los consejeros del IEEPCO pongan atención y abran una investigación sobre estos candidatos que ponen en riesgo la paridad de género, mienten a los órganos electorales y a la ciudadanía con tal de mantener o llegar al poder", dijo a ‘Verne’ vía telefónica.

El instituto electoral ha escuchado las demandas de la sociedad civil y ha prometido respuestas. Un representante del IEEPCO explica a ‘Verne’ que las 19 candidaturas trans que sí quedaron registradas lo hicieron mediante una carta firmada, donde los contendientes se autoadscriben al género femenino y no piden guardar el secreto. Por tanto, el organismo electoral no puede afirmar que esto no sea verdad. Sin embargo, el IEEPCO aseguró en un comunicado que investigará las posibles simulaciones a partir de los indicios presentados por las mujeres ‘muxes’. En caso de encontrarlos procedentes, los casos podrían pasar al Tribunal Electoral del Estado.

miércoles, 9 de agosto de 2017

#hemeroteca #lgtbi | No binario, genderqueer y otras identidades que debes conocer

Imagen: Desastre / Ilustración de Rory Midhani
No binario, genderqueer y otras identidades que debes conocer.
Desastre, 2017-08-09
http://desastre.mx/cultura/no-binario-genderqueer-y-otras-identidades-que-debes-conocer/

El paradigma dicotómico que gobierna al mundo poco a poco ha comenzado a ser desmontado con la proliferación de diversas formas de expresión que desafían las lógicas binarias, rígidas y unidireccionales que dividen a las personas en hombres y mujeres y que determinan qué significa y cuáles deben ser las experiencias al asumirse de una u otra forma. Muchas de estas identidades cuestionan la naturalidad de aquello que llamamos sexo y de los comportamientos que están asociados con él.

A continuación te presentamos una pequeña lista de identidades para comprender y exponer la diversidad existente en materia de identidad de género y visualizar que el mundo no se divide únicamente en dos polos estáticos:

Cisgénero. Este término se usa para denominar a las personas cuyo género con el que se identifican coincide con aquel que les fue asignado al nacer, el cual a la vez está relacionado con la lógica de la segmentación del cuerpo, donde por medio de los genitales se determina y construyen la identidad, roles y comportamientos de las personas que son determinadas bajo un género específico.

La importancia de este término radica en que evidencia que incluso aquellos géneros que son considerados “normales” o “más comunes” son resultados de una construcción social y cultural.

Transgénero. Se usa para denominar a las personas que se identifican con el género opuesto que les fue asignado al nacer. En algunos casos, las personas transgénero suelen someterse a procesos hormonales para modificar su cuerpo y hacer que éste se adapte a las características femeninas o masculinas, según sea el caso; sin embargo, la intervención del cuerpo no da cuenta de la legitimidad de una identidad de género, por lo que muchas personas deciden no modificar su apariencia.

Transexual. El término, al igual que el de transgénero, se usa para nombrar a las personas que no asumen el género que les fue atribuido al nacer, una de las diferencias es que las personas transexuales se someten a cirugías de reasignación sexual para poseer órganos sexuales considerados como propios de los hombres o de las mujeres.

Travesti. En algunas zonas latinoamericanas el término se usa para nombrar la identidad de personas transgénero y transexuales. También se usa para describir a quienes usan prendas consideradas culturalmente propias del género opuesto del que socialmente se les atribuye.

Trans*. Algunas postura utilizan el término trans para englobar a transgénero, transexual y travesti con la intención de oponerse a la determinación patológica que en un origen tuvieron estas palabras. De forma general se trata de identidades en donde las personas transitan de un género a otro, renunciando a las determinaciones discursivas sobre su cuerpo.

Genderqueer. Se usa para describir a personas cuya identidad se distancia radicalmente de las normas de género y convencionalismos sociales que determinan qué significa hombre o mujer, por lo que estas personas no se identifican como uno ni como otra.

Género no binario. Es una identidad en la que las personas no asumen un género asimilado en el binarismo. Es decir, no se identifican como hombre o como mujer, sino que expresan una inconformidad a tener que asumirse como una de esas identidades. Las personas que se identifican como no binario se oponen a las categorías hombre-mujer como la base de la realidad. En muchos casos es usada como sinónimo o traducción de genderqueer.

Gender Bender. Esta categoría tiende a incluir a todas las identidades que cuestionan las normas de género basadas en el biologicismo y el esencialismo. Comúnmente esta identidad está asociada con posturas críticas que rechazan la imposición del género como resultado del sexo.

Muxe. Es un vocablo zapoteco, cuyo origen, se cree, proviene de la palabra “mujer”, al ser adaptado a la fonética de la lengua local. La palabra es usada específicamente en el Istmo de Tehuantepec, una zona conformada por Veracruz, Oaxaca y Tabasco, para referirse a las personas que al nacer fueron determinadas como hombres pero se identifican como mujeres.

No obstante, cabe aclarar que no necesariamente todas las muxes asumen vestimentas consideradas femeninas. En las familias tradicionales, los padres crían a uno de sus descendientes como muxe, es la hija a la que quieren más y es la encargada de hacer labores domésticos y cuidar a los padres hasta la vejez.

Marica. Es una identidad disidente que se opone a las normas heterosexuales que anclan el sexo, el género, el deseo. Tiende a usarse como una posición crítica frente a la sexualidad normativa, por ello utiliza una injuria como identificación, es una forma de reivindicación del insulto que sirve como figura de encuentro de todas y todos aquellos que han sido marginados por la sexualidad hegemónica.

Agénero. Se usa para describir a una persona sin género.

Género fluido. Pueden identificarse como hombre o como mujer, pero ello no determina que sus expresiones de género se limiten a lo que decimonónicamente se espera de esos géneros. Como su nombre lo dice, tienen a transitar entre ambos géneros sin estacionarse en ellos.

Pangénero. Es una identidad en la que convergen muchas identidades de género, aunque de una manera fija y no variable.

Existe una gran variedad de términos para nombrar identidades diferentes a la cisgénero. Estas identidades alrededor del mundo poseen particularidades específicas que se inscriben de acuerdo a cada región y el contexto, cultural, social y religioso; por ejemplo, en la cultura hindú existen las hijras, consideradas el tercer sexo, intermediario entre hombre y mujer; ejemplos como este hay muchos que dan cuenta de la complejidad de la identidad de género.

jueves, 2 de febrero de 2017

#hemeroteca #transgenero | Muxes: una comunidad en Oaxaca desafía los conceptos tradicionales de la identidad y el género

Imagen: El País / Naomy Méndez, muxe
Muxes: una comunidad en Oaxaca desafía los conceptos tradicionales de la identidad y el género.
No hay una sola forma de llamar o definir a los miembros de este grupo.
Mónica Cruz | Verne, El País, 2017-02-02
https://verne.elpais.com/verne/2017/01/31/mexico/1485834145_612368.html

Cuando Lukas Avendaño era pequeño jugaba con sus amigos a los 'Thundercats', la serie animada sobre un grupo de superhéroes con rasgos felinos. “Cuando teníamos que elegir un personaje, yo optaba por ser Chitara”, cuenta a ‘Verne’ vía telefónica. “Chitara es un personaje femenino, pero en ningún momento pensé que por esa elección yo era ‘muxe’ (mu-she) o que el resto de los niños lo viera de esa forma. Simplemente era algo natural que no se cuestionaba”. Avendaño, un antropólogo y artista de Tehuantepec (Oaxaca), es parte de un grupo que forma parte importante de la población del Istmo de Tehuantepec, en el sureste mexicano.

Se les llama ‘muxes’. Los textos académicos y los artículos periodísticos definen a esta comunidad como “hombres que presentan características femeninas”, “travestis”, “mujeres transgénero o transexuales” o como un “tercer género”. Para Avendaño, es difícil encontrar una sola definición de ‘muxe’. “Aún tengo dudas sobre si se debe llamar un tercer género porque si un hombre adopta características femeninas no deja ser hombre, solo escapan de la heteronormatividad”, comenta. “Por otro lado, si una ‘muxe’ aspira a ser mujer o se identifica como mujer, entonces no es un género distinto. En la ‘muxeidad’ hay muchas capas y no todos se identifican o son identificados de la misma forma”.

Desde niño, este artista ‘muxe’ ha sido llamado e identificado con artículos y adjetivos masculinos. “Yo soy el tercero de cinco hermanos varones, pero en lugar de salir con ellos y mi padre al campo me quedaba con mi hermana”, cuenta Avendaño. “Junto con ella realizaba roles que se consideran tradicionalmente femeninos como limpiar, lavar ropa y hacer la comida. Pero siempre me han llamado por mi nombre, José Lukas, y se refieren a mí como ‘él’, no como ‘ella’”.

Existe, sin embargo, la posibilidad de que en su comunidad y en ciertas circunstancias lo identifiquen bajo el género femenino. “Si yo entro a una cantina con el cabello largo recogido en un chongo o las uñas largas o pintadas, los varones me van a reconocer como ‘muxe’, pero en ningún momento me llaman así”, apunta Avendaño. “Se pueden acercar y decirme ‘guapa’, aunque en la mayoría de los casos es un coqueteo en el que no se usan adjetivos. Me pueden preguntar ‘¿cómo te llamas?’. Y yo respondo: ‘me llamo cariño’ y no digo mi nombre. Es una seducción en la que se juega con el espacio y el lenguaje, muy distinto a como ligan los hombres en la Ciudad de México”.

En la lengua zapoteca, añade Avendaño, no existe el género gramatical. “Esa es otra razón por la que en la cultura del Istmo no se acostumbra llamar a alguien en femenino o en masculino”, dice.

“Preguntar y no asumir”
El significado de la palabra ‘muxe’ aún se discute entre historiadores y antropólogos, según un estudio del Instituto de Estudios Sociales de La Haya (Países Bajos). Una teoría sugiere que proviene de la palabra en castellano ‘mujer’ que se adoptó al zapoteco en el siglo XVI. Avendaño, quien también es antropólogo social, explica que la cultura ‘muxe’ tiene una conexión con la tradición del ‘balana’, la preservación de la virginidad de las mujeres hasta el matrimonio, la cual se originó durante la evangelización en la época virreinal. “La mujer no puede tener una vida sexual activa hasta casarse, pero el hombre no tiene esta regla”, añade. “La ‘muxeidad’ nace en parte de esa necesidad sexual del hombre y al mismo tiempo la necesidad de mantener la integridad de las mujeres, por así decirlo”.

Tradicionalmente la población ‘muxe’ no tiene relaciones monogámicas o duraderas y se considera un tabú que un o una ‘muxe’ se relacione con una mujer. “Hay varones que están casados y tienen hijos, y pueden tener una relación con un ‘muxe’, pero a ellos no se les dice ‘muxe’”, explica y agrega: “Con la influencia de la cultura occidental, algunas reglas han cambiado. Hay ‘muxes’ que tienen relaciones de pareja con hombres, pero normalmente son de otra zona de México”. También existen ‘muxes’, comenta Avendaño, que aspiran a adoptar una identidad de mujer occidentalizada. “Se maquillan, se someten a cirugías plásticas o cambios de sexo aspirando a esa imagen. Esas ‘muxes’ usan los adjetivos femeninos y en algunos casos no quieren ser llamadas ‘muxes’, sino por el nombre femenino que eligen”.

Avendaño dice que aún hay mucho por discutir y reflexionar acerca la ‘muxeidad’. “En el caso del género, lo mejor es siempre preguntar a la persona y no asumir”, comenta. “También es necesario que la gente entienda que no todo se debe encasillar bajo los estándares de su cultura. A veces me preguntan por qué en el Istmo hay tolerancia a los ‘muxes’. Yo les pregunto de vuelta: ‘¿por qué crees que en tu cultura no hay tolerancia hacia estas prácticas?’”

El residente de Juchitán realiza interpretaciones artísticas, que él define como instalaciones en el cuerpo humano, inspiradas en la cultura y experiencia’ muxe’. […]

Gunaa y nguiiu
Naomy Méndez es una ‘muxe’ que se identifica por el género femenino. “Hay una gran gama de ‘muxes’, pero existen dos categorías principales: las’ muxes gunaa’ y los ‘muxes nguiiu’ (in-gui-ú)”, dice a ‘Verne’ vía telefónica. El primer grupo se identifica como femenino y el segundo como masculino. Méndez, estudiante y activista de 25 años, dice que comenzó a reconocerse como ‘muxe’ desde los 12 años. “A esa edad empecé a maquillarme y a verme más femenina”, apunta. “El primer paso es reconocerse a una misma como ‘muxe’, pero también poco a poco vas conviviendo con otras ‘muxes’ que te van guiando en el camino y así es como vas formando tu identidad”.

Méndez dice que ella, como gran parte de la población ‘muxe’ no se identifica ni como hombre ni como mujer. “El problema es que en el español o eres uno o eres el otro, pero en muchos aspectos sí somos un tercer género”, comenta. “Hay ‘muxes gunaa’ que hacen una transición a mujer y quieren ser identificadas como mujer. En mi caso, yo me acepto como ‘muxe’”.

A pesar de que ella prefiere describirse y ser descrita con artículos y adjetivos femeninos, no encuentra ofensivo o hiriente que usen el género opuesto. “Yo no tengo ningún problema, pero sí es muy ofensivo para otras personas”, comenta. “Creo que aún hay que hacer más trabajo de sensibilización para que la gente entienda que hay que preguntarnos y llamarnos como nosotras o nosotros nos sintamos”.

Esta falta de consideración puede ocasionar problemas más graves para la comunidad ‘muxe’. “Desde hace muchos años, las ‘muxes gunaa’ hemos peleado por nuestro derecho a entrar al baño de mujeres”, comenta. "Nosotras no queremos usar el baño de hombres y nos sentimos más cómodas usando el baño de mujeres, pero todavía enfrentamos muchos impedimentos”.

Méndez asegura que esta discriminación va más allá del uso del baño. “En este sentido los ‘muxes nguiiu’ tienen más privilegios que las ‘gunaa’. No solo pueden entrar al baño de hombres (el de su elección) sin problemas, también tienen más oportunidades para estudiar y obtener empleo. Las ‘muxes gunaa’ aún enfrentan muchos obstáculos para ser aceptadas fuera de los oficios tradicionales de las artesanías y el bordado por ejemplo. Todavía hay mucho trabajo por hacer para terminar con este tipo de discriminación”.

domingo, 15 de enero de 2017

#hemeroteka #zinegoak | Ez gizon, ez emakume: muxe.

Ez gizon, ez emakume: muxe.
El Diario Vasco, 2017-01-15


'Zinegoak' jaialdiaren aurtengo edizioa 14. izango da, otsailaren 20tik martxoaren 5era arte. LGTB nazioarteko zinema eta arte eszenikoen jaialdiak aurtengo edizioaren kartela genero identitateari lotuta sortu dute. Orain arte, aldiz, sexu orientazioa edo transexualitatea irudikatu dute. 

Nortasuna, rolak edo genero adierazpenen moduko kontzeptuak publiko orokorrari helarazteko asmoz, aurtengo karteleko protagonista Tehuantepec lurraldeko muxe bat da. Zapoteca kulturako hirugarren generoa da hau, gizonezko edo emakumezko identitaterik ez dutenak. 

Argazkia Nuria Lopez Torres argazkilari kataluniarraren lana da, generoa, nortasunak, bortizkeriak eta sexualitateak lantzen dituen argazkilaria. Irudiko protagonistak Estrella du izena. 

Pau Guillen Zinegoak jaialdiko zuzendariak azaldu duenez, «jende asko harrituta egon daiteke gizonezko edo emakumeetatik haragoko generoez berba egiten dugunean. Gure inguruko herrialde askotan binarioak ez diren generoak onartzen dira modu ofizialean». Horrela, Alemanian, Australian edo Nepalen, besteak beste, dokumentu ofizialetan genero neutroak hautatzeko aukera dago. 

Karteletik haratago, Zinegoak jaialdiak genero aniztasunarekin lotutako hainbat gai landuko ditu aurtengo edizioan. «Gaietan izan dugun eboluzio hau presente egongo da jaialdia osatzen duten lanetan ere. Gai afektiboak bakarrik landu beharrean, gero eta interes handiagoa dago genero identitatearen eraikuntzarekin lotura duten gaietan sakontzeko», adierazi du.