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jueves, 26 de mayo de 2022

#hemeroteca #transfobia | Impiden a una chica transexual cambiarse en un gimnasio de Castellón

El Mundo / Aura //

Impiden a una chica transexual cambiarse en un gimnasio de Castellón.

Denuncia que el centro la invitó a no acceder al vestuario femenino por la queja de otra usuaria. La ley trans de la Comunidad Valenciana le ampara y Aura alienta al colectivo a denunciar este tipo de acciones.
C.A.D. | El Mundo, 2022-05-26
https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/castellon/2022/05/26/628fb684fc6c83551d8b4583.html 

Aura, una chica trans, que ha denunciado que le prohibieron entrar al vestuario femenino en el gimnasio al que acude habitualmente en Castellón porque otra usuaria de este centro deportivo se habría quejado de su presencia en esa estancia. Aura denunció esta discriminación en las redes sociales y el gimnasio, que se disculpó casi inmediatamente, aseguró que se había tratado de un malentendido.

Pero, inmediatamente, su comentario en Twitter desde la cuenta @laninadelantro explicando la situación que había vivido comenzó a recoger comentarios de apoyo en esta red social y su caso se hizo viral.

La afectada, en declaraciones a ÀPunt, explicó que la recepcionista del gimnasio fue la encargada de comunicarle que, siguiendo las instrucciones del director del gimnasio, no podía entrar en el vestuario femenino. Según el testimonio de Aura, la trabajadora de este centro deportivo de la capital la instó a cambiarse de ropa en su domicilio, dado que no podría hacerlo en las instalaciones previstas para ese fin en el centro deportivo. «Le repliqué que yo también era una mujer», explicó ante las cámaras de la televisión autonómica.

La afectada explicó que la prohibición de entrar en el vestuario femenino suponía una manera de ocultarla de la sociedad y de hacerla sentir «mucho más incómoda de lo que ya podría estar en el vestuario». Además, considera que comentarios y actitudes como los que vivió en este gimnasio suponen una traba más al proceso de transición que está sufriendo.

Amparo legal
Cabe recordar que la ley trans de la Comunidad Valenciana, en el punto 6 del artículo 38, recoge que se garantizará el acceso a los espacios de las instalaciones deportivas de acuerdo con la identidad de género. Por lo tanto, Aura tiene amparo legal para acceder al vestuario femenino de este gimnasio.

Nada más conocer la denuncia en las redes sociales de la afectada, el gimnasio rectificó su directriz y, además de pedirle disculpas a Aura, le comunicó que podía volver a hacer uso de este espacio cuando quisiera.

La afectada, también a través de las redes sociales, celebró la decisión del centro deportivo de zanjar rápidamente la situación y alentó a cualquier persona que sufra este tipo de discriminación a denunciarla.

lunes, 17 de enero de 2022

#hemeroteca #transfobia #trabajo | El despido de Luisa días antes de someterse a la cirugía de reasignación de sexo

El País / Luisa Rus //

El despido de Luisa días antes de someterse a la cirugía de reasignación de sexo.

Una mujer transgénero demanda ante los Juzgados de lo Social de Madrid a su antigua empresa por vulneración de derechos fundamentales. El juicio se celebra el 21 de enero.
Merche Negro | El País, 2022-01-17
https://elpais.com/espana/madrid/2022-01-17/el-despido-de-luisa-dias-antes-de-someterse-a-la-cirugia-de-reasignacion-de-sexo.html

“El híbrido”, “el indefinido” o “el travelo” son tres de los apelativos que Luisa Rus, mujer transgénero de 33 años, recibió reiteradamente en su puesto de trabajo, tal y como relatan varios testigos. Estos insultos le han servido para impugnar su despido, que le fue comunicado cinco días antes de someterse a las cirugías de reasignación de sexo.

La mañana del jueves 26 de agosto, Luisa Rus pensaba que comenzaba su nueva vida. Era su última semana de trabajo como promotora en el espacio Samsung de unos grandes almacenes en la plaza de Callao, en Madrid, antes de unos días de vacaciones que iba a usar para someterse a la doble cirugía de reasignación de sexo. Había cuadrado las gestiones administrativas y los dos años de hormonación para que, a su vuelta, se pudiera leer ya en su documento nacional de identidad, por fin y con todas sus consecuencias, su verdadero nombre: Luisa. El de 2021 iba a ser un gran otoño, con pandemia o sin ella.

Cinco meses después, otra trabajadora de la tienda que ha compartido con Luisa tres años de trabajo, recuerda aún con sorpresa el día en que Vexter Outsourcing, del grupo Randstad, empresa que proporciona el equipo humano a la compañía tecnológica en este centro, la despidió. “No entendía nada cuando me lo dijo, no me entraba en la cabeza. Es un encanto de chica, siempre ayudando y hasta donde yo sé, muy buena vendedora”, cuenta. Otro trabajador habla en los mismos términos: “Me sonó raro, sí, en mi trabajo con ella los meses anteriores siempre ha sido una buena experiencia”. La periodista se identifica, y se tensa el ambiente. Este periódico ha podido saber que ambos empleados fueron llamados a las oficinas al día siguiente de estas conversaciones y que se ha enviado un correo electrónico a Randstad con sus declaraciones.

Un responsable de tienda, que también fue preguntado, relató no saber nada del despido. “Debe ser algo interno, aquí no sabemos nada”, dijo. Los tres afirman desconocer los motivos del fin del contrato de la mujer.

Este periódico se ha puesto en contacto con la empresa de contratación de personal, que afirma no tener “constancia de ninguna incidencia, queja o reclamación con carácter previo, en cuanto al trato recibido o dispensado por trabajadores, trabajadoras”. Añaden que en la empresa se respetan “los derechos de todas y cada una de las personas que trabajan en la compañía, se cumple con la normativa vigente y se sigue fielmente el cumplimiento de los derechos humanos”. Este diario ha intentado en reiteradas ocasiones recabar la versión de la compañía coreana dueña de la tienda, sin respuesta.

Carta de despido

“Me dijisteis que el trabajo de un promotor es vender, y eso hice”. Luisa se defendió al firmar el no conforme de la carta de despido. Desde Randstad le confirmaron que no eran las ventas la causa de la extinción del contrato. Se vio en la necesidad de preguntarlo, ya que el documento en el que se le notificó por escrito el fin de la relación laboral no refiere prueba alguna de la disminución del rendimiento de trabajo. Le remitieron a unos informes negativos de su superior, R. B., el encargado de la tienda, de los que no dieron detalles. En la notificación se limitan a nombrar el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores, que admite como causa de despido “la disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo normal o pactado”.

Ella les pidió que consultaran los indicadores de ventas: “Tenéis los datos, soy la que más ha vendido en el Black Friday y en diciembre”. La conversación, que está grabada, termina con una promesa de investigación del caso por el equipo de personal, y el reconocimiento de que disponen de valoraciones cualitativas y no objetivas relativas a su caso. De ahí que directamente le ofrecieran la indemnización por despido improcedente.

En los días siguientes, Luisa Rus recordó que llevaba tiempo preocupada. “Lo hablaba con mis compañeros, no comprendía cómo era siempre la última en valoraciones con esas cifras de ventas”, explica ahora. “Mis reportes mensuales siempre habían sido positivos, hasta la entrada del ‘store manager’ R. B. Ahí cambió todo”. Al poco, recibió la llamada de un exjefe que había dejado la empresa hacía unos meses. “Se había enterado de lo que me había pasado y me llamó para contarme”, cuenta ella. Según el relato de este exjefe, R. B solía referirse a Luisa, cuando ella no estaba, como “el indefinido”, el “tío-tía”, “híbrido” o “travelo”, añadiendo que “no sabe lo que es”, y que el resto le reía las gracias, él mismo incluido. “Me pidió perdón, porque alguna vez entró al juego para no sentirse desplazado”, sigue la mujer. Le animó a poner una denuncia, aunque dijo no querer declarar en un eventual juicio.

El día 1 de septiembre, Luisa Rus se sometió a las operaciones previstas. “Entrar al quirófano sabiendo que no tienes trabajo, y que tienes que pagar un préstamo porque es tu sueño...”, relata. La sanidad pública financia algunas intervenciones del cambio de género: las cirugías de pecho, garganta y vaginoplastia, pero no otras como la feminización facial y el láser para la eliminación del vello. Luisa había solicitado un crédito hacía meses para afrontar estos gastos y también para independizarse, y sus responsables en la tienda lo sabían. “Yo me imaginaba en otro escenario, aunque seguiría ayudando económicamente en casa. Me veía en octubre ya libre en el mundo, diciendo: ¡Aquí estoy yo!, y me encontré con todo lo contrario. He pasado muchas noches de ansiedad, de no dormir, de no querer vivir, de querer quitarte de en medio”.

Oferta para cerrar el caso
Su familia la animó a seguir. “Si hay que ir a juicio, se va”, le dijeron. La abogada Jennifer Sifert aceptó el caso e interpusieron una demanda contra Vexter Outsourcing y Samsung Electronics Iberia por vulneración de derechos fundamentales ante los Juzgados de lo Social de Madrid, cuyo juicio se celebrará el próximo viernes 21 de enero. “El derecho laboral es un mercado”, explica la letrada. “Me han llamado para ofrecerme una mejora de unos 1.500 euros sobre la indemnización que le corresponde”. Pero la afectada lo ha rechazado. Quiere que se le reconozca la discriminación y también dar visibilidad a su caso para que no le pase a nadie más. “Como esta chica querrá dinero, os ofrecemos hasta 6.000 euros”, le trasladaron a Siffert, intentando cerrar el proceso judicial desde la empresa de contratación temporal. Es algo habitual en los casos de denuncia por despido nulo. “Yo no busco que me den 100.000 euros: busco que se sepa, y que se haga justicia”, defiende Rus.

Lo que más le duele no es la actuación del responsable, sino que sus compañeros no la defendieran, o que celebrasen las bromas a sus espaldas. David Fernández, otro extrabajador del centro de Samsung con el que ha podido hablar este diario, sí lo ha reconocido y, a diferencia del anterior, él sí está dispuesto a testificar en el juicio. Pertenecía al servicio técnico y entraba y salía de la zona de oficinas con asiduidad. “Cuando Luisa pasaba a hacer alguna gestión, al salir se escuchaban risas, comentarios de los encargados”, cuenta.

Fernández refiere los mismos insultos que el exjefe que la animó a litigar. Y añade en conversación telefónica, que lo que le llamaba más la atención era “el trato despectivo” del encargado de la tienda con la mujer. “Con un tono que no le escuché nunca hacia otra persona, pero con ella sí: no lo llamaría de asco pero sí despectivo en el timbre”, explica. “Yo le decía a Luisa que no me gustaba que le hablara así”. Y continúa: “Era de las que más vendía y el trato era excelente, muy cercano con los clientes: era encantadora, muy suave y dulce”. La abogada solicitará poder incluir su testimonio en el juicio.

Lo ocurrido no se circunscribe al supuesto maltrato de este responsable. Desde que, a principios de 2019, ella explicó a sus jefes su proceso de reasignación de sexo, tardaron casi nueve meses en recursos humanos en dejar de llamarle Luis en los enunciados de las comunicaciones corporativas, y en tramitar el permiso para que pudiera usar los baños y vestuarios femeninos. En el audio de la comunicación del despido aún se puede escuchar a los responsables de personal referirse a ella hasta dos veces en masculino.

Grave depresión
En la argumentación de la denuncia, la abogada ha incluido que el despido de Luisa Rus le ha producido una grave depresión diagnosticada y documentada. Fue Pablo Vitry, amigo de la mujer, quien la llevó de la mano a ver a una terapeuta. Se conocen desde hace 14 años, cuando ambos estudiaban desarrollo de software y aplicaciones en la universidad. “Yo la conocí como Luis. Jugábamos al fútbol, nos pasábamos las tardes riéndonos a carcajadas, aunque no tuviéramos un duro. Ahora está como una ameba”, cuenta. Ella no quiere medicarse con antidepresivos, y prefiere atención psicológica: el proceso de hormonación ya le obliga a tomar muchas pastillas. “No quiero añadir más cosas a la mochila”, explica.

Las Navidades en casa han sido complicadas. Dulce Marín, su madre, concentra el sufrimiento familiar. “Que después de tanto tiempo en que ella quería ser mujer, y ahora cuando lo podía estar disfrutando ya, siga sufriendo, es muy doloroso para todos nosotros”, afirma.

Los planes de diversidad en las empresas, una asignatura pendiente
El colectivo trans tiene uno de los más altos índices de desempleo: un 67,27%, 27 puntos por encima de la media del colectivo LGTBI, de acuerdo a los últimos datos oficiales publicados por el Instituto de la Mujer, aunque otras mediciones elevan la cifra hasta un 85%. Otro número alarmante es el 40% de personas transgénero que aseguran haber sido rechazadas en entrevistas por prejuicios hacia su identidad.

Desde Apoyo Positivo, entidad que trabaja la diversidad, se ha atendido en 2021 a 150 personas en Madrid. De ellas, 54 eran personas transgénero, más de un tercio. Almudena García, su coordinadora, explica: “Algo que vemos mucho en hombres y mujeres transexuales es que no suelen pedir ayuda, porque no se sienten representados: no se identifican en los recursos sociales y de empleo disponibles”.
En cuanto a la dificultad de demostrar discriminación por transfobia o LGTBIfobia en el entorno laboral, es muy difícil. “Es mucho más sutil”, aporta Luis Sánchez, coordinador de asesoría jurídica del Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid, COGAM. “El Tribunal Supremo hace ya muchos años declaró despidos nulos por identidad sexual o de género, y se usan otros motivos”.

Ambas entidades reclaman la falta de existencia de planes de diversidad en las empresas. “Al igual que en su momento se avanzó en los planes de igualdad, es necesario en este sentido, pero no solo para el colectivo LGTBI, sino para cualquier tipo de diversidad, como puede ser la migración. Necesitamos entornos laborales seguros donde se nos juzgue por nuestro trabajo”, concluyen.

lunes, 25 de enero de 2021

#hemeroteca #trans #politica | Biden levanta el veto de Trump a las personas transgénero en el Ejército


Biden levanta el veto de Trump a las personas transgénero en el Ejército.

La orden ejecutiva firmada por el presidente levanta la controvertida prohibición que impuso su predecesor alegando la supuesta “disrupción” y el coste de la inclusión del colectivo.
Pablo Guimón | El País, 2021-01-25
https://elpais.com/internacional/elecciones-usa/2021-01-25/biden-levanta-el-veto-de-trump-a-las-personas-transgenero-en-el-ejercito.html 

Fue uno de esos decretos en 280 caracteres, los que caben en un mensaje de Twitter, con los que Donald Trump acostumbraba a agitar su presidencia. Meses después de llegar al poder, en 2017, el republicano anunció que prohibiría al Departamento de Defensa reclutar a personas transgénero. Tras la firma del preceptivo memorando, la medida entró en vigor el 23 de marzo de 2018, propinando un mazazo al colectivo de personas transgénero, el eslabón más débil de la comunidad LGTB, que con la Administración de Barack Obama vio posible el cambio de sexo cuando ya formaban parte del Ejército. Este lunes, en su sexto día en la Casa Blanca, cumpliendo una promesa de su campaña electoral, el presidente Joe Biden ha firmado una orden ejecutiva que levanta la prohibición.

“El presidente Biden entiende que la identidad de género no debe ser una barrera para el servicio militar, y que la fortaleza de Estados Unidos se basa en su diversidad”, dice la Casa Blanca en un comunicado. “Permitir a todos los estadounidenses cualificados servir a su país en uniforme es mejor para el Ejército y mejor para el país, porque una fuerza inclusiva es una fuerza más efectiva. Expresado de manera sencilla, es hacer lo correcto y es por nuestro interés nacional”.

La firma de la orden ejecutiva supone la prohibición, con efecto inmediato, de que cualquier miembro del Ejército sea expulsado por su identidad de género. Podrán servir y quedar registrados bajo su género una vez hayan completado su transición. El decreto encarga además a los departamentos de Defensa y de Seguridad Nacional que revisen los historiales de servicio de los militares que fueron despedidos o rechazada su reincorporación por temas de identidad de género. Ambos departamentos deberán presentar un informe sobre sus progresos en el plazo de dos meses.

La medida aprobada este lunes contaba con el apoyo del recién confirmado secretario de Defensa, el exgeneral Lloyd Austin, con quien el presidente se ha reunido este lunes por la mañana en el Despacho Oval. Ya durante su audiencia de confirmación en el Senado, la semana pasada, Austin habló de la necesidad de revertir la prohibición de Trump, que había agitado el ambiente en el Pentágono durante estos cuatro años. “Apoyo el plan del presidente de revertir la prohibición”, dijo. “Si eres apto y estás cualificado para servir, y puedes mantener los estándares, se te debe permitir servir”.

El presidente Biden avanza con su anunciada lista de órdenes ejecutivas que considera urgentes para revertir algunas de las políticas más controvertidas de su predecesor y que, en esta su segunda semana, se centrarán previsiblemente en asuntos de igualdad. El plan del presidente es utilizar esta primera semana completa en la Casa Blanca, según un memorando que circuló antes de la investidura su jefe de Gabinete, Ron Klain, “para avanzar en la equidad y el apoyo a las comunidades de color y otras comunidades maltratadas”.

La medida, así como la prontitud con la que se ha tomado, subrayan la disposición de la Administración Biden a abordar los asuntos sociales pendientes en el Departamento de Defensa. Este mismo fin de semana, Austin anunció que pondrá en marcha un estudio para analizar cómo ha gestionado el Pentágono recientes polémicas de abusos sexuales. El primer secretario de Defensa afroamericano habrá también de ocuparse del asunto del racismo en el Ejército, que volvió a salir relucir con la revelación de que cerca de un 20% de los arrestados tras el asalto al Capitolio el pasado 6 de enero, animado por grupos de supremacistas blancos y de la extrema derecha, tienen relaciones con el Ejército.

Hasta hace algunos años, las personas podían ser excluidas del Ejército por ser transgénero. Pero en 2016, durante la Administración Obama, se decidió que aquellos individuos transgénero que ya estaban en el Ejército podrían seguir sirviendo de manera abierta. Y se estableció que, a partir del 1 de julio de 2017, el Ejército podría reclutar a personas transgénero. Pero Trump, después de su llegada al poder, en enero de 2017, quiso retrasar la fecha y pidió estudios adicionales para determinar si permitir a personas transgénero podría afectar a la capacidad del Ejército. Pocos meses después llegó el tuit de Trump: “Nuestros militares deben estar centrados en una victoria decisiva y completa, y no pueden estar sometidos a la carga de la tremenda disrupción y los costes médicos que acarrearían los transgénero en el Ejército”.

La prohibición, que finalmente entró en vigor en abril de 2019, tras dos años de batalla legal, también implicaba que el Ejército no costearía ninguna operación de cambio de sexo salvo aquellas imprescindibles -por motivos de salud- para aquellos que ya hubieran comenzado un tratamiento hormonal. Hasta 14.700 militares estadounidenses, según datos de 2019, se identifican como transgénero. El Pentágono, según sus propios datos, gastó ocho millones de dólares entre 2016 y 2019 en tratamientos para personas transgénero. Su presupuesto anual total es de 50.000 millones de dólares. En 2018, los cuatro jefes de la cúpula militar confirmaron en el Congreso que no hay constancia de que el servicio de personas transgénero ocasione la disrupción que sugería el tuit de Trump en el que anunciaba la prohibición.

Colectivos de activistas llevaban todos estos años luchando contra la prohibición. Alegaban que el Pentágono no necesita seguir analizando una situación que ya ha sido estudiada y que el Ejército estaba perfectamente capacitado para permitir el ingreso de personas transgénero si se tomaba la decisión que este lunes ha tomado el presidente Biden.

jueves, 26 de noviembre de 2020

#hemeroteca #trans #transfobia | El 77% de las mujeres trans ha sido discriminada a la hora de buscar empleo


El 77% de las mujeres trans ha sido discriminada a la hora de buscar empleo.

Además, un 34% lo sufre una vez que encuentra trabajo y un 58% se oculta y no habla de su identidad en el ámbito laboral según datos de la FRA (European Union Agency for Fundamental Rights).
EFE | Público, 2020-11-26
https://www.publico.es/sociedad/mujeres-trans-desigualdad-77-mujeres-trans-sido-discriminada-hora-buscar.html

La investigación realizada por la FRA revela datos preocupantes para el colectivo trans. La vocal de entidades de la Comisión Ejecutiva de la Federación Española de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB), Niurka Gibaja, considera que la altísima discriminación solo se explica porque "cuando vamos a una entrevista, se mira más lo que somos que nuestras capacidades y talentos". Prueba de ello son los altos niveles de desempleo del colectivo, que fuerzan a muchas de estas mujeres a ejercer trabajos sexuales. Un 48,2% de las mujeres trans se ha visto obligada a prostituirse para poder subsistir, según informa EFE.

Ejemplo vivo de esta discriminación es Silvia Zarate. Silvia lleva 20 años en España y cerca de 15 buscando trabajo. Formada en geriatría y peluquería, ha pasado años saltando de empleo en empleo temporal, cobrando en negro, hasta que no vio más salida que la prostitución.

Sandra Herrero, española de 22 años y saxofonista profesional, también ha manifestado a EFE las dificultades que sufre por ser mujer trans, muchas relacionadas con trabas administrativas y con problemas en el registro civil. Y otras tantas relativas a la discriminación que ha sufrido entre sus compañeros de trabajo.

FELGTB en la lucha contra la discriminación laboral
La Federación Española LGTB ha puesto en marcha un programa de inserción sociolaboral para las personas trans cuyo fin es acompañar a empresas y mujeres para dotarlas de la información y el apoyo suficiente para derribar prejuicios y generar espacios libres de discriminación.

La responsable de inserción sociolaboral de FELGTB, Carmen Sánchez-Cogolludo, ha explicado que para acreditar el compromiso de las empresas que se adhieran a dicho programa, van a lanzar el sello "Yes, we trans" que visibilizará la implicación de las entidades que trabajan por la inserción, tanto del sector público como del privado. También han defendido la necesidad de elaborar una "Ley Trans" que incluya incentivos para aquellos organismos y empresas que fomenten la inclusión del colectivo.

La pandemia ha acentuado estas desigualdades, pues ha afectado de manera especialmente dura a los colectivos vulnerables. "Debido a la discriminación laboral, muchas mujeres trans han sido empujadas a las actividades no reguladas para subsistir y durante la época más dura del confinamiento, muchas tuvieron que recurrir a los bancos de alimentos y a la solidaridad de sus amistades, vecinos o asociaciones para poder comer y dormir a cubierto. No podemos permitir que esto se vuelva a repetir", han declarado las representantes de la FELGTB a EFE.

miércoles, 13 de mayo de 2020

#hemeroteca #trans #inmemoriam | Muere la mujer que impulsó el gran caso sobre los transgénero pendiente en el Supremo de EE UU.

Imagen: El País / Aimee Stephens
Muere la mujer que impulsó el gran caso sobre los transgénero pendiente en el Supremo de EE UU.
Aimee Stephens fue despedida en 2013 tras comunicar que viviría como una mujer. El tribunal aún debe decidir si la Ley de Derechos Civiles de 1964 cubre la orientación y el cambio de sexo.
Amanda Mars | El País, 2020-05-13
https://elpais.com/internacional/2020-05-13/muere-la-mujer-que-impulso-el-gran-caso-sobre-los-transgenero-pendiente-en-el-supremo-de-ee-uu.html

Aimee Stephens ya no verá el desenlace del caso con más trascendencia sobre los derechos de gais y transexuales al que se ha enfrentado el Supremo de Estados Unidos en años. Stephens, que fue despedida de la funeraria en la que trabajaba en 2013 al comunicar que había cambiado de género, murió este martes a los 59 años por complicaciones en la enfermedad de riñón que padecía. La cuestión de fondo a la que se enfrenta el alto tribunal es si la ley de Derechos Civiles de 1964, que prohíbe la discriminación de los trabajadores por motivo de raza, sexo o religión, también cubre la orientación sexual y el cambio de sexo.

Stephens parecía una mujer frágil y abrumada. Costaba imaginarla al frente del caso que iba a escribir un capítulo de la historia de los derechos LGBT. Cuando El País la entrevistó el pasado octubre, en una biblioteca pública cercana a su casa en Michigan, relató su historia de amor y descubrimiento e insistía en que los jueces deben comprender que el género “es algo más de lo que hay entre tus piernas al nacer”. Había crecido como Anthony en un pueblo llamado Fayetteville, en la sureña Carolina del Norte, en el seno de una iglesia baptista. Se había ordenado pastor. Se había casado y enviudado y vuelto a casar con Donna, hoy su viuda.

A lo largo de su historia, el Supremo estadounidense ha moldeado la sociedad con sentencias históricas, como la que legalizó el matrimonio igualitario en todo el país o la que vetó la segregación racial en los espacios privados, todas a partir de casos particulares, denuncias que escalaron de juzgado en juzgado hasta llegar a la máxima autoridad judicial del país. El caso de Aimee Stephens era uno de ellos.

Stephens llevaba varios viviendo una doble vida: Aimee llevaba faldas por casa, Anthony vestía uniforme masculino en el trabajo. Hasta el que el 31 de julio de 2013 entregó una carta a su jefe, Thomas Rost, dueño de Harris Funeral Homes, para comunicarle su transición de género. Este la despidió dos semanas después alegando que él había contratado a un hombre y que su apariencia femenina supondría “una distracción” para las familias de luto y un rechazo a los mandamientos de Dios. Entonces comenzó la batalla judicial. Otras dos denuncias de empleados gais despedidos -uno de ellos, ya fallecido también- mantienen abierto el proceso que va a marcar un punto de inflexión para la comunidad LGBT estadounidense, pues la mitad de los Estados carecen de legislación específicas contra la discriminación laboral de este colectivo.

Donna Stephens, la viuda de Aimee, dio las gracias a las entidades e individuos que las apoyan por mantener en sus oraciones a su “mejor amiga y compañera del alma". Ambas se conocían desde la infancia, pero hicieron su vida con otras personas y se reencontaron años después. En 2008, cuando a Donna se la llevaban los demonios porque sospechaba que Anthony la engañaba con otra mujer, supo la verdad y se amoldó. A primero de octubre, ambas acudieron juntas a la argumentación oral del Supremo.

martes, 12 de mayo de 2020

#hemeroteca #inmemoriam #trans | Muere la primera mujer transgénero que motivó caso de discriminación ante la Corte Suprema de EE.UU.

Imagen: El Comercio / Aimee Stephens
Muere la primera mujer transgénero que motivó caso de discriminación ante la Corte Suprema de EE.UU.
AFP | El Comercio, 2020-05-12
https://www.elcomercio.com/actualidad/muerte-mujer-transgenero-discriminacion-eeuu.html

Una mujer transgénero estadounidense, que fue la primera en llevar los derechos de esta comunidad ante la Corte Suprema de Estados Unidos, murió el martes 12 de mayo del 2020, cuando esperaba que el máximo tribunal emitiera una decisión sobre su caso.

Aimee Stephens, de 59 años, murió en su domicilio de Detroit, en el norte de Estados Unidos, al lado de su pareja Donna, anunció en un comunicado la poderosa asociación de defensa de los derechos cívicos ACLU.

“Aimee no deseaba ser una heroína o una pionera, pero lo fue”, comentó Chase Strangio, uno de los integrantes de ACLU que la ayudó a llevar su caso judicial.
La asociación no informó del motivo del deceso, pero la mujer sufría una grave insuficiencia renal.

Después de trabajar durante seis años como hombre en una funeraria, le dijo a su empleador que había comenzado su transición al sexo femenino.

En ese momento su jefe, Thomas Rost, que se decía “cristiano devoto”, la despidió argumentando que no quería distraer el duelo de sus clientes.

Aimee Stephens lo llevó ante la justicia por discriminación. Luego de haber perdido en primera instancia ganó la apelación y su empleador llevó el caso al más alto tribunal de justicia del país.
Paralelamente a su caso, la Corte Suprema revisó despidos de otros dos homosexuales y se espera que emita en junio su decisión final referente a los derechos de millones de empleados en esa situación.

domingo, 8 de diciembre de 2019

#hemeroteca #lgtbifobia #trabajo | El drama laboral de las personas trans en España: el 85% está en paro y evita salir del armario en el trabajo

Imagen: La Sexta
El drama laboral de las personas trans en España: el 85% está en paro y evita salir del armario en el trabajo.
Muchas personas LGTBI prefieren evitar comentarios homófobos o incluso que no les contraten por esa razón. Una plataforma laboral quiere acabar con la LGTBIfobia: ponen en contacto a empresas que luchan por la diversidad y ayudan a encontrar trabajo a candidatos del colectivo.
La Sexta, 2019-12-08
https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/el-drama-laboral-de-las-personas-trans-en-espana-el-85-esta-en-paro-y-evita-salir-del-armario-en-el-trabajo_201912075debd73c0cf2203004e63636.html

En su desesperación por conseguir trabajo, Diana tuvo que esconder su identidad una vez más: "Tuve que echar currículums con mi nombre de chico, porque conocía la empresa a la que estaba echando. Era muy complicado si lo hacía con el nombre de chica". Diana se visibilizó como mujer trans hace tres años. Ahora tiene 51, y ya no sabe qué hacer para conseguir un puesto de trabajo.

"Desechan los currículums sin foto. Si la pongo es malo, y si no la pongo es peor". Es la realidad de las personas trans: el 85% del colectivo en España está en paro. "Es duro. Muchas veces me pregunto si no hubiese sido mejor haber seguido en el armario". Precisamente, el 62% del colectivo LGTBI evita salir del armario en su entorno laboral.

Ante ello, Soledad Murillo, secretaria de Estado de Igualdad, ha expresado que "las empresas tienen que abordar necesariamente un protocolo de vivir en una sociedad libre de prejuicios". Porque es el puesto de trabajo uno de los espacios donde la LGTBIfobia es más frecuente: "Hablamos de un 86% de profesionales que han escuchado este tipo de comentarios. Y que lo escuchen muy frecuentemente, un 31%".

Frente a este escenario llega a España 'Mygwork', una nueva plataforma de trabajo para el colectivo LGTBI que "busca conectar a las empresas e instituciones que apuestan por la diversidad del colectivo con las personas LGTBI aliadas".

De momento, ya hay unas 150 organizaciones que se comprometen a luchar por la diversidad. "Ayuda a sacar tu potencial cuando no estás preocupado en qué voy a contestar si me preguntan qué he hecho durante el fin de semana, o si te topas a alguien en una discoteca con tu pareja". El objetivo, dicen, es visibilizar a todo el colectivo LGTBI en el mundo laboral.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

#hemeroteca #trans #derechos | Por una ley trans estatal

Imagen: Arainfo / Concentración trans en Zaragoza
Por una ley trans estatal.
Erik García, Visión Trans Federación-Plataforma Trans | El Periódico de Aragón, 2019-09-11
https://www.elperiodicodearagon.com/noticias/espacio3/ley-trans-estatal_1384780.html

El pasado 27 de agosto, colectivos LGTB y trans fueron convocados por el presidente en funciones, Pedro Sánchez, a una reunión conjunta para recoger las demandas de estos colectivos y así elaborar un programa sensible a lo expuesto. La Federación Plataforma Trans le hizo entrega de un documento donde analizaba la anacrónica situación de discriminación que vienen sufriendo las personas transexuales en España.

Sin embargo, el programa presentado por el PSOE se incluye tan solo una reforma de la actual Ley 3/2007, que no es una ley trans ni de identidad de género, sino una ley administrativa. Dicha propuesta de reforma, solo contempla el cambio de nombre en el DNI. A nuestro juicio, una medida que llega tarde, insuficiente y una insensibilidad a las demandas planteadas.

Día a día, se continúan vulnerando los derechos de las personas trans: el acceso al mercado laboral, una atención sanitaria que nos trata como enfermos mentales, una educación que no respeta la identidad sentida y no nos incluye en los currículum educativos, una ley que excluye a los menores y un marco legal que no protege nuestra dignidad y ha quedado obsoleto.

En el documento presentado se solicitaba el proyecto de una ley trans específica. Reparar tantos años de discriminación y en todos los aspectos que atraviesan nuestras vidas, requiere de un marco jurídico específico, integral y transversal. Los colectivos trans estamos consternados e indignados, ya que habíamos depositado nuestra confianza en que este cambio solo sería posible con un gobierno progresista, con altura de miras para subvertir la discriminación de las personas trans y situar de nuevo a España en el referente donde se mire el resto del mundo. Estamos hartos de escuchar que se nos reconoce como uno de los grupos humanos más vulnerables social y legalmente, pero sin embargo no se efectúa una reparación institucional, social y cultural, que cuente además con la participación activa del sujeto político. Esta reparación pasa necesariamente por una ley trans estatal.

Así mismo, exigimos que los delitos de odio que sufrimos las personas trans sean sancionados, que se apliquen las leyes que reconocen no solamente nuestros derechos en igualdad al resto de la ciudadanía. Las mujeres y los hombres trans sufrimos la violencia machista en una escala que aumenta de una manera abrumadora al no considerar como primordial la reparación que ha de hacerse cargo por parte del estado. El pasado 26 de mayo, una pareja trans fue agredida en la ciudad de Zaragoza y se ha pedido que tanto fiscalía como el juez a cargo del caso apliquen la ley trans de Aragón (aprobada en 2018). Todavía tenemos que luchar y denunciar que una agresión por nuestra identidad es violencia machista y ha de ser considerada como delito de odio en el caso de que así sea.

Todas las violencias han de ser sancionadas y todas las personas deben de ser iguales en derechos.

lunes, 19 de agosto de 2019

#hemeroteca #lgtbifobia | El mapa que muestra los estados de EE.UU. en los que te pueden despedir o echar de casa si eres gay

Imagen: BBC / Jack Phillips, el pastelero homófobo de Lakewood, Colorado
El mapa que muestra los estados de EE.UU. en los que te pueden despedir o echar de casa si eres gay.
Cecilia Tombesi y Beatriz Díez | BBC, 2019-08-19

https://www.bbc.com/mundo/noticias-49052104

Evonne decidió cambiar de empleo antes de que la despidieran y tuviera que darle explicaciones a su familia.

Esta profesora estadounidense, residente en Texas, dejó su trabajo en el aula, en contacto con los estudiantes, a cambio de un empleo de oficina que no le satisface y para el que no se formó.

La razón de este cambio: su orientación sexual.

"Estoy muy metida en el clóset", le cuenta Evonne a BBC Mundo, "pero aun así no quería correr el riesgo de que alguien se enterara y que el rumor llegara a oídos de mis jefes".

"Hay muchos prejuicios en el mundo educativo y más en un estado como Texas", añade.

En efecto, Texas es uno de los estados de EE.UU. en los que te pueden despedir del trabajo o donde los caseros pueden expulsarte de casa por tu orientación sexual o identidad de género.

No es el único.

Diferencias entre estados
En la actualidad, en Estados Unidos no hay una ley federal que ampare explícitamente a la comunidad LGTBI (lesbianas, gays, transgénero, bisexuales e intersexuales) ante situaciones de discriminación laboral o de vivienda.

Lo más aproximado es la ley de Derechos Civiles de 1964, una legislación trascendental en la historia del país que continúa siendo el marco de referencia en cuanto a derechos civiles y laborales y que en su Título VII prohíbe la discriminación por "raza, color, religión, sexo y origen nacional".

A falta de una ley federal, los estados tienen la competencia de emitir y aplicar sus propias leyes.

Menos de la mitad de los 50 estados más el Distrito de Columbia que conforman EE.UU. tienen legislación que explícitamente prohíba la discriminación por orientación sexual e identidad de género en el empleo y la vivienda.

Es decir, 28 estados carecen de leyes estatales que impidan que una persona LGTBI sea despedida del trabajo o expulsada de casa por los dueños.

De ellos, 19 estados tienen algún tipo de legislación antidiscriminación en ámbitos diferentes al laboral o de vivienda.

Los otros nueve no contemplan ningún tipo de protección: no tienen leyes contra los crímenes de odio hacia las personas LGTBI ni contra el acoso o discriminación en la escuela, tampoco prohíben las terapias de conversión ni permiten el cambio de sexo en documentos oficiales como la licencia de conducir o el certificado de nacimiento.

Imagen: BBC
Según se observa en el mapa, los estados que no prohíben la discriminación contra las personas LGTBI bajo ninguna circunstancia son: Alabama (AL), Carolina del Sur (SC), Dakota del Sur (SD), Georgia (GA), Michigan (MI), Misisipi (MS), Montana (MT), Oklahoma (OK) y Wyoming (WY).

En los otros estados, que tampoco penalizan la discriminación laboral o de vivienda, hay algunas salvaguardas:
  • Alaska permite que se cambie el sexo solo en las licencias de conducir.
  • Arizona (AZ) tiene una ley contra los crímenes de odio por orientación sexual y permite que se cambie el sexo en las licencias de conducir y certificados de nacimiento.
  • Arkansas (AR) tiene una ley contra el acoso a los estudiantes por orientación sexual e identidad de género.
  • Carolina del Norte (NC) tiene una ley contra los crímenes de odio por orientación sexual e identidad de género.
  • Dakota del Norte (ND) permite que se cambie el sexo solo en las licencias de conducir.
  • Florida (FL) tiene una ley contra los crímenes de odio solo por orientación sexual.
  • Idaho (ID) permite que se cambie el sexo solo en las licencias de conducir.
  • Indiana (IN) permite que se cambie el sexo solo en las licencias de conducir.
  • Kansas (KS) tiene una ley contra los crímenes de odio por orientación sexual y permite que se cambie el sexo solo en las licencias de conducir.
  • Kentucky (KY) tiene una ley contra los crímenes de odio por orientación sexual.
  • Luisiana (LA) tiene una ley contra los crímenes de odio por orientación sexual.
  • Misuri (MO) tiene una ley contra los crímenes de odio por orientación sexual e identidad de género y permite el cambio de sexo solo en las licencias de conducir.
  • Nebraska (NE) tiene una ley contra los crímenes de odio por orientación sexual.
  • Ohio (OH) permite que se cambie el sexo solo en las licencias de conducir.
  • Pensilvania (PA) prohíbe las exclusiones de las compañías de seguros para la atención sanitaria a las personas transgénero y permite que se cambie el sexo en las licencias de conducir y certificados de nacimiento.
  • Tennessee (TN) tiene una ley contra los crímenes de odio por orientación sexual.
  • Texas (TX) tiene una ley contra los crímenes de odio por orientación sexual.
  • Virginia (VA) permite que se cambie el sexo solo en las licencias de conducir.
  • Virginia Occidental (WV) permite que se cambie el sexo en las licencias de conducir y certificados de nacimiento.
  • Wisconsin (WI, en amarillo en el mapa) es un caso especial porque tiene numerosas leyes contra la discriminación, también en el empleo o la vivienda, pero limitadas a la orientación sexual, excluyendo a las personas transgénero.

Existen algunas excepciones dentro de los propios estados. En Idaho, por ejemplo, 11 ciudades tienen sus propias regulaciones locales para proteger los derechos de las minorías sexuales y en Texas hay seis ciudades en una situación similar.

Algunos estados como Carolina del Norte ofrecen protección laboral a empleados públicos LGBTI, pero no a los del sector privado.

Disenso legal
"A la mayoría de la gente le sorprende que en más de la mitad de los estados del país no haya protecciones totales para el colectivo LGTBI", señala Janson Wu, director ejecutivo de la organización GLAD.

Para Wu y demás activistas, la orientación sexual y la identidad de género están comprendidas en el concepto general de sexo y por ello consideran que la ley de 1964 debe servir como protección federal contra la discriminación.

Sin embargo, esa no es una interpretación legal aceptada por todos los jueces y tribunales del país.

En conversación con BBC Mundo, Wu explica que la Corte Suprema de EE.UU. se pronunciará sobre el tema en octubre, cuando emitirá fallos sobre tres casos que pueden cambiar el panorama hacia uno u otro lado.

Se trata de las demandas de dos empleados que fueron despedidos de sus trabajos por ser homosexuales y una mujer transgénero que fue despedida después de cambiar de sexo.

Para Wu no es posible separar la orientación sexual y la identidad de género del sexo.

"El gobierno federal prohibió la discriminación por sexo [en 1964]. En las últimas décadas cada vez más tribunales interpretan que eso incluye a las personas LGTBI", indica.

"Si eres un empleado gay y te despiden por esa razón es porque te relacionas con alguien de tu propio sexo. Y la cuestión transgénero está vinculada directamente con el sexo.

"Para nosotros es una lectura muy clara de la ley y esperamos que la Corte esté de acuerdo con eso", apunta el director de GLAD.

La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó una ley de Igualdad que añade los conceptos de orientación sexual e identidad de género al Título VII de la ley de Derechos Civiles, pero el líder de la mayoría en el Senado, el republicano Mitch McConnell, no ha iniciado todavía la discusión en esa cámara.

"Hay un esfuerzo concertado entre los grupos conservadores cristianos del país de socavar las pocas protecciones que tenemos", denuncia Wu.

"En EE.UU. tenemos fuertes protecciones para organizaciones religiosas e iglesias, como debe ser, por la promesa constitucional que defiende la libertad religiosa, y eso es bueno.", subraya.

"Pero cuando hablamos de individuos y negocios privados, no iglesias ni organizaciones religiosas, todo el mundo debería seguir las mismas reglas".

Y TAMBIÉN…
La administración de Trump quiere legalizar el despido “por ser homosexual”.

Pretenden que los trabajadores gais no estén amparados bajo la ley.
Jara Atienza | La Vanguardia, 2017-09-29
https://www.lavanguardia.com/vivo/lgtb/20170928/431616376887/donald-trump-orgullo-gay-ley-despido.html

jueves, 18 de julio de 2019

#hemeroteca #transexualidad | El Gobierno valenciano elimina trabas para que las personas trans puedan ser bomberos

Imagen: El País
El Gobierno valenciano elimina trabas para que las personas trans puedan ser bomberos.
La Generalitat incluye en su decreto de acceso al cuerpo de extinción de incendios que no se excluirá a los diagnosticados con los llamados "trastornos de la identidad sexual".
Ferran Bono | El País, 2019-07-18
https://elpais.com/sociedad/2019/07/18/actualidad/1563464866_812832.html

El Gobierno valenciano, formado por el tripartito PSOE, Compromís y Unides Podem, tiene previsto aprobar este viernes una alegación en virtud de la cual se eliminan las trabas para que las personas transexuales puedan acceder al cuerpo de bomberos en el decreto que establece las bases y los criterios generales para la selección, promoción y movilidad del personal de las escalas y categorías de los Servicios de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamiento.

En ese decreto, como en buena parte de las textos de este tipo en España, se incluye un apartado titulado ‘Trastornos psicológicos y psiquiátricos’, en el que se dice textualmente: "Serán excluyentes las alteraciones de la conducta avaladas por informe especializado psiquiátrico y/o psicológico según los criterios diagnósticos de enfermedades mentales incluidas en el DSM-IV-TR o sus posibles actualizaciones".

Las opacas siglas del DSM-IV-TR corresponden a la cuarta edición del ‘Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales’ (en inglés, ‘Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders’, de manera abreviada, DSM), de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría. Se trata de una clasificación y descripción de los trastornos mentales, la más utilizada en las distintas pruebas psicológicas de selección.

En este manual, cuya cuarta edición se ha quedado anticuada pero aún se emplea, se incluye bajo el epígrafe de ‘Trastornos sexuales y de la identidad sexual’ la llamada "disforia de género", una expresión que alude al disgusto, desajuste o malestar con el sexo biológico, y que se emplea también para referirse a la transexualidad.

Ahora, José de Lamo, director general de la Agencia Valenciana de la Igualdad en la Diversidad, bajo la competencia de la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, ha introducido una alegación añadida al decreto, que dice: "De acuerdo con la Ley 8/2017, de 7 de abril, de la Generalitat, integral del reconocimiento del derecho a la identidad y expresión de género en la Comunitat Valenciana», no será motivo de exclusión aquellos diagnósticos relativos a «trastornos de la identidad sexual» o similares, aunque aparezcan en el DSMs-IV-TR o sus posibles actualizaciones".

El gobierno valenciano es uno de los primeros en España en revisar la normativa para actualizar y eliminar las trabas de acceso a los bomberos. En Cataluña y en Madrid, por ejemplo, aún no se ha modificado. La oferta pública de empleo de la Diputación de Huesca reservó a finales del pasado año plazas en el cuerpo de bomberos para personas transexuales en virtud de la Ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación de Aragón (conocida como Ley Trans).

En noviembre de 2018, el Consejo de Ministros decidió revisar toda la normativa para cohesionar y suprimir cualquier discriminación de este tipo, si bien el ritmo de revisión es lento.

En la quinta edición del manuel DSM, publicada en 2013, la transexualidad deja de ser un trastorno mental. En el DSM-5, desapareció el término "Trastorno de la Identidad de Género" y se conserva la "disforia de género". Además, el pasado año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó una nueva clasificación de enfermedades que llevará al debate en la asamblea general del organismo de este año. La ICD-11, el nombre de la clasificación, saca la "incongruencia de género" -la transexualidad- de la clasificación de las enfermedades mentales, y lo deja dentro del capítulo de las disfunciones sexuales. Esta clasificación es menos empleada por los profesionales que el DSM.

miércoles, 12 de junio de 2019

#hemeroteca #transfobia | La difícil relación entre las personas trans y el sistema sanitario

Imagen: El Diario / Victoria Gómez y Rubén Castro
La difícil relación entre las personas trans y el sistema sanitario: "En ginecología me llaman Rubén, pero cuando me desvisto empiezan a tratarme en femenino".
Las personas trans suelen afrontar obstáculos cuando van al médico, entre ellos, ser llamados por su nombre anterior o sentir indiferencia y cuestionamiento. La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) ha elaborado un sondeo en base a 69 entrevistas. Casi la mitad asegura retrasar o anular citas médicas por miedo a la discriminación. "Al mismo tiempo que el dolor, estaba la ansiedad y el temor a cómo te van a mirar, qué comentarios te van a hacer o tener que mostrar tu cuerpo", señala Rubén Castro, un joven trans, sobre su última visita a urgencias.
Marta Borraz | El Diario, 2019-06-12
https://www.eldiario.es/sociedad/Victor-aparece-Victoria-cuchichea-violentada_0_909209621.html

"Cuando eres trans, surgen muchos miedos y rechazo a ir una consulta médica incluso cuando tienes una gripe". Rubén Castro, de 25 años, describe así la difícil relación que existe entre las personas trans y el sistema sanitario, que sigue sin adaptarse a la diversidad de quienes han sido asignados con un género al nacer, pero han decidido transitar a otro (o a ninguno). "Al final no tenemos los mismos derechos que el resto porque nuestro bienestar está dependiendo de la voluntad o sensibilidad de los profesionales", señala el joven, uno de los testimonios de la nueva campaña de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB).

La organización ha puesto el foco en los obstáculos que suelen afrontar muchas personas trans cuando van al médico y ha elaborado un sondeo que arroja conclusiones avaladas por la ONG Médicos del Mundo, que participa en la campaña. El estudio ha entrevistado a 69 personas trans de diferentes ciudades. De ellas, casi la mitad (un 48,5%) declara haber anulado o retrasado citas médicas, tanto de atención primaria como de especialistas, por miedo a la discriminación. Entre los motivos que esgrimen, se encuentra el temor a no ser tratado con respeto, a ser invisibilizada en consulta o a no ser nombrada de forma correcta en la sala de espera.

Esta es una de las trabas más habituales y algo que reiteran la mayoría de los testimonios recopilados por la FELGTB. Se produce cuando el expediente médico y la tarjeta sanitaria reflejan un nombre que ya no es el utilizado por la persona, lo que provoca situaciones incómodas y exposición ante el resto de pacientes. Es lo que le ocurre a Victoria G.C, una mujer trans hondureña refugiada en España desde hace tres años. Como aún no tiene la nacionalidad, no ha podido cambiar su nombre en los documentos sanitarios. "A mi no me molesta que me pregunten cómo quiero ser llamada y, de hecho, lo he dicho muchas veces, pero es algo que pasa. Cuando en la sala de espera te llaman Víctor y se levanta Victoria, la gente cuchichea y te sientes violentada".

Si Victoria, de 36 años, tuviera la nacionalidad española podría haber modificado su tarjeta sanitaria al igual que hizo Rubén, tal y como permite la Comunidad de Madrid, donde residen ambos. Aunque él sí haya podido cambiar su nombre y sexo legal, sigue enfrentándose a situaciones "muy incómodas", explica. Por ejemplo, cuando pide una cita en su médico de cabecera para ginecología, cuenta, el sistema informático utilizado rechaza el trámite porque aparece en él con nombre y sexo masculino "y no soy una mujer". "Pongo una reclamación, me llaman a los cinco días y me dan la cita, pero no debería ser así".

Este joven también hace hincapié en la importancia en el uso de los pronombres. "En ginecología me llaman Rubén, pero una vez que me desvisto me tratan en femenino automáticamente, con pronombres femeninos", lamenta. En este sentido, tanto la FELGTB como Médicos del Mundo reivindican que el sistema tenga en cuenta que las personas trans son heterogéneas y cada una decide por qué proceso médico desea pasar de forma que muchas eligen no hormonarse ni someterse a cirugías.

Desconocimiento de la realidad trans
El informe elaborado por ambas organizaciones recoge decenas de testimonios más allá del nombre utilizado en las consultas. Así, prácticamente un tercio de las personas entrevistadas aseguró no acudir nunca o muy poco al médico y esgrimieron motivos como no sentirse bien atendidas. En muchos casos, las respuestas aluden a "miradas, detalles, indiferencia" o "cuestionamiento de las decisiones". "Casi siempre dudan de mi género", dice una de las personas encuestadas.

La última experiencia de Rubén con el sistema sanitario ilustra algunas de estas conclusiones de la investigación y de la práctica diaria de Médicos del Mundo. El joven sufrió un dolor fuerte en el pecho y, aunque pensó que debía ir a urgencias, lo fue retrasando, hasta que aumentó. "Al mismo tiempo que el dolor, estaba la ansiedad, los nervios y el miedo por tener que decir que soy una persona trans. El temor a cómo te van a mirar, qué comentarios te van a hacer o tener que mostrar tu cuerpo está ahí", resume.

No obstante, las prácticas no son uniformes y otras personas refieren no haber tenido ningún problema: el 52,2% contestó no haber sentido un trato discriminatorio o poco adecuado por el personal sanitario por el hecho de ser una persona trans, aunque la otra mitad manifestó que sí. Más allá de los prejuicios o los estereotipos, la FELGTB apunta en su informe a que "existe mucho desconocimiento de la realidad trans". Para paliar estas lagunas, la organización exige formación e información adecuada para todo el personal sanitario, que es una de las reivindicaciones clave de su nueva campaña.

Entre otras cosas, pide además que se tenga en cuenta la realidad de las personas no binarias –aquellas que no se identifican ni como mujeres ni como hombres– porque el sistema sanitario "suele obligarlas a encajar en un género o en otro", dice Victoria. "Yo he visto casos de personas que acaban diciendo 'pues hoy voy de mujer o voy de hombre y así me evito problemas'", ejemplifica la psicóloga clínica y miembro de Médicos del Mundo, Inmaculada Amador. La experta señala que el sistema público de salud "sigue funcionando en base al binarismo", algo que, asegura, "tiene que cambiar". "Es el sistema el que debe adaptarse a la diversidad, no las personas diversas a él".

La modificación de la ley de 2007
La situación, sin embargo, no es homogénea y varía en función de las leyes autonómicas LGTBI aprobadas por cada comunidad. Algunas cuentan con protocolos médicos más o menos desarrollados o en algunas se permite la modificación de las tarjetas sanitarias, como en Madrid. Eso sí, después de la intervención del Defensor del Pueblo, que llamó la atención a la Consejería de Sanidad tras años de incumplimiento. Sin embargo, otros territorios como Castilla y León, Asturias o Castilla-La Mancha no cuentan con este tipo de normativas.

Por ello, los colectivos trans piden la reforma urgente de la ley 3/2007 de 15 de marzo, que regula la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas. La norma, a las puertas de ser modificada en el Congreso antes del adelanto electoral, hace que las personas trans tengan que someterse a dos requisitos médicos para cambiar su nombre y sexo legal: dos años de hormonación y la obligación de presentar el informe diagnóstico de disforia de género. Ambos condicionantes son patologizantes –que muestran como enfermedad o trastorno una realidad– para la comunidad trans, que pide eliminarlos para avanzar en el principio de la libre autodeterminación del género.

Este derecho, reconocido como tal por organismos internacionales como el Consejo de Europa y organizaciones como Amnistía Internacional, implica que cada persona pueda ser tratada y reconocida según su identidad sin necesidad de que la misma sea autorizada por terceros, como ocurre actualmente. Por otro lado, los colectivos exigen, y con este sentido se tramitaba en el Congreso la modificación, que la reforma de la ley de 2007 incluya a los menores de edad y a las personas sin nacionalidad española, para que puedan modificar su nombre y sexo. "Siendo mujer trans, se suman otro tipo de intersecciones. Las escalas de discriminación van aumentando por ser migrante y racializada", zanja Victoria.

#hemeroteca #transfobia | El 50% de los transexuales retrasa o anula sus citas médicas para evitar ser discriminado

Imagen: El País / Victoria Gómez y Rubén Castro
El 50% de los transexuales retrasa o anula sus citas médicas para evitar ser discriminado.
El 75% de estas personas considera que los profesionales sanitarios tienen un conocimiento bajo o muy bajo sobre su realidad, según un sondeo de la FELGTB.
Ana Teresa Roca | El País, 2019-06-12
https://elpais.com/sociedad/2019/06/12/actualidad/1560346881_980163.html

Cuestiones como querer que te congelen los óvulos antes de hormonarte; acudir a una consulta de ginecología y que el sistema te la anule porque tu nombre es masculino; que les llamen por un nombre masculino hasta que descubren que sus genitales no lo son; pedir cita con un endocrino y que te deriven a psiquiatría. Estas son algunas de la trabas que se detectan en una pequeña encuesta presentada por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) y Médicos del Mundo. Por ello, Rubén Castro siempre va al médico desde hace años con la ley en su mochila. “He tenido que cambiar varias veces de doctor por el desconocimiento y desinformación que existe en torno a las personas trans”, afirma. Y Castro no es un caso único.

La mitad de estas personas anula o retrasa sus citas médicas por el malestar que les produce pensar que van a vivir una nueva situación de discriminación como la que han sufrido en anteriores consultas. Esto se debe a que el Sistema Nacional de Salud aún aborda la transexualidad desde una perspectiva binaria y estereotipada, según el sondeo. El 20% de las personas trans anula sus compromisos médicos por temor a que se las llame por un nombre que no es el suyo, el 16% porque piensa que no se les tratará con respeto y el 14% porque no quiere que se les invisibilice como personas trans en la consulta.

Así se han sentido Victoria Gómez y Rubén Castro, quienes achacan estas situaciones a la falta de conocimiento y formación, aunque en ocasiones también de voluntad. “Pedimos que se nos llame por el nombre que sentimos, pero esta petición nunca se cumple”, dice Gómez. "Mi nombre oficial es Víctor, y cuando me identifico como Victoria y me llaman con el anterior, la gente espera encontrarse con Víctor, ahí empieza ese choque emocional de sentirte avergonzada, de vulnerabilidad”, explica. De hecho, el 50% de las personas asegura que han sufrido un trato discriminatorio en alguna ocasión al acudir a los servicios sanitarios, de las cuales un 16% dice haberlo sentido siempre o casi siempre.

La primera vez que Castro acudió al sistema sanitario pidió cita con el endocrino, pero le derivaron a psiquiatría. “Y no me daban opción. Me decían que no podía acudir sin tener un informe psiquiátrico que de verdad diagnosticara mi identidad”, resalta. Casi el 30% de los encuestados afirmaron que ya no van al médico nunca o casi nunca y alegaron como motivo el trato discriminatorio. “Tenemos mucho miedo y rechazo al acudir al médico. No puede ser que mi bienestar sanitario dependa de la persona que me está atendiendo”, señala Castro. Y lamenta que en la actualidad se siga patologizando su condición sexual y no se le facilite la visita al ginecólogo, cuando tiene derecho, porque sus papeles ya cambiados le identifican como hombre.

Sensibilización, formación y cambios legislativos
Victoria Gómez es hondureña, y según la ley vigente de 2007 solo los españoles pueden optar al cambio de nombre en los documentos oficiales. Lleva tres años viviendo en España y aún le quedan dos para optar a la nacionalidad. “El derecho a la autodeterminación debe estar garantizado por la legislación española, tal y como indica el Parlamento Europeo. A día de hoy, solo está reconocido en algunas comunidades gracias a las legislaciones autonómicas, pero no podemos permitir que la ciudadanía tenga distintos derechos en función de donde resida. Necesitamos una ley estatal, así como la correcta atención sanitaria a estas personas”, ha zanjado el secretario de organización de la FELGTB, Loren González.

Con el objetivo de mostrar las distintas situaciones a las que se enfrentan las personas transexuales en los centros de salud, la FELGTB ha desarrollado un ‘Manual de Instrucciones’, vídeos que ofrecen pautas para el personal sanitario.

El 75% de las personas trans considera que el personal sanitario tiene un conocimiento bajo o muy bajo sobre su realidad. “En algunas provincias no hay ni unidades de identidad de género o endocrinos especializados, por lo que muchos se tienen que ir a médicos privados o, directamente, no acuden a las consultas”, ha recalcado Inmaculada Amador, psicóloga de Médicos del Mundo.

Ante esto, han solicitado que, de manera “prioritaria”, se forme a los profesionales sanitarios, tanto del sector público como del privado, sobre las particularidades de la realidad transexual. Y que se modifique de manera “urgente” la ley, que aún exige un diagnóstico médico que establezca que no te identificas con el género con el que has nacido (disforia de género) para poder realizar el cambio de nombre en el registro oficial, así como haber realizado dos años de tratamiento hormonal, ser español y mayor de edad.