Mostrando entradas con la etiqueta Egipto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Egipto. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de julio de 2023

#hemeroteca #lgtbifobia | El estudiante de la UGR y defensor de los derechos LGTBI Patrick Zaki obtiene el indulto en Egipto

Europa Press / Patrick Zaki //

El estudiante de la UGR y defensor de los derechos LGTBI Patrick Zaki obtiene el indulto en Egipto

Europa Press | La Vanguardia, 2023-07-20

https://www.lavanguardia.com/local/sevilla/20230720/9122177/estudiante-ugr-defensor-derechos-lgtbi-patrick-zaki-obtiene-indulto-egipto.html 

El estudiante de la Universidad de Granada y activista egipcio por los derechos de los coptos y del colectivo LGTBI, Patrick Zaki, ha conseguido el indulto en Egipto, después de que a principios de semana fuera condenado a tres años de cárcel por el Tribunal de Emergencia de Seguridad de Egipto, y se prevé que regrese en un plazo breve a Italia para finalizar sus estudios.

Zaki, becario Erasmus Mundus del Máster en Estudios de las Mujeres y de Género (Gemma), fue arrestado el 7 de febrero de 2020 cuando regresaba a Egipto tras realizar sus exámenes en la Universidad de Bolonia, donde cursaba el primer año del máster.

"Sin una causa justificada" ha permanecido arrestado durante más de tres años, los primeros dos años encarcelado y desde entonces en arresto domiciliario. Llevaba esperando un juicio que se ha ido aplazando de manera continua desde su arresto y que finalmente se celebró el pasado martes 18 de julio, cuando fue condenado a tres años de cárcel, según han explicado desde la Universidad de Granada.

El indulto que acaba de recibir ha sido fruto de "toda la presión que se ha desarrollado desde el consorcio con el apoyo de todas las universidades implicadas", según ha señalado la coordinadora del máster, Adelina Sánchez Espinosa, que ha expresado su agradecimiento a la Universidad de Granada, a la de Bolonia, al resto de las universidades e instituciones y a la Comisión Europea".

Durante estos años Patrick Zaki y gracias al apoyo del consorcio, ha podido completar su formación en el máster GEMMA, y el pasado 5 de julio defendió desde Egipto, por videoconferencia con la Universidad de Bolonia, su Trabajo de Fin de Máster 'Media for and against Public Engagement', obteniendo una puntuación de Matrícula de Honor.

El consorcio GEMMA está coordinado por la Universidad de Granada y en él participan, además, las universidades de Bolonia, Central European University, Lodz, Oviedo, Utrecht y York.

domingo, 21 de marzo de 2021

#hemeroteca #inmemoriam | Fallece la destacada escritora feminista egipcia Nawal El Saadawi

Imagen: Noticias de Gipuzkoa / Nawal El Saadawi

Fallece la destacada escritora feminista egipcia Nawal El Saadawi.

La pensadora feminista egipcia más destacada del siglo XX ha fallecido este sábado a los 89 años de edad.
RC / EP | Noticias de Gipuzkoa, 2021-03-21
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/cultura/2021/03/21/fallece-destacada-escritora-feminista-egipcia/1098291.html 

La destacada feminista y escritora egipcia Nawal El Saadawi, una de las voces más prominentes del feminismo del último medio siglo en el mundo árabe, ha fallecido este domingo a los 89 años de edad en El Cairo después de un problema de salud no especificado, según ha informado el periódico 'Al Masry al Youm', para el que escribía habitualmente.

La ministra de Cultura egipcia, Inas Abdel Dayem, lamentó el fallecimiento de la escritora, a la que describió como un "desencadenante de un gran movimiento intelectual" contra el patriarcado en el mundo árabe.

El Saadawi, que dedicó buena parte de su vida a la medicina y la lucha contra la mutilación genital femenina, fue objeto de la censura en Egipto y otros países árabes por abordar temas considerados como tabú, como las mujeres y el sexo a través de libros tan significativos como 'Mujer en punto cero'.

En 1981, fue detenida junto con cientos de figuras de la oposición egipcia por criticar al entonces presidente de Egipto, Anwar El Sadat. También vivió en el exilio fuera de Egipto durante varios años durante el Gobierno del sucesor de El Sadat, Hosni Mubarak, quien fue derrocado en un levantamiento popular en 2011.

El Saadawi también fundó la Asociación de Mujeres Arabes Solidarias en 1982, y también ayudó a establecer la Fundación Árabe para los Derechos Humanos. En 2005 ganó el Premio Internacional Inana de Bélgica, y en 2012 ganó el Premio de la Paz Sean McBride de la Oficina Internacional de la Paz en Suiza.

Asimismo, también ejerció como directora general del Departamento de Educación para la Salud del Ministerio de Salud en El Cairo -- cargo que perdió tras la publicación de su libro 'Mujeres y Sexo' -- y secretaria general del Sindicato Médico de El Cairo, además de su trabajo como doctora en el Hospital Universitario.

La propia escritora denunció en numerosas ocasiones haber sido objeto de amenazas de muerte por parte de grupos islamistas y otros radicales.

lunes, 7 de enero de 2019

#hemeroteca #natalidad | Egipto busca frenar la natalidad con anticonceptivos, pero no financiará programas de educación sexual

Imagen: El Diario
Egipto busca frenar la natalidad con anticonceptivos, pero no financiará programas de educación sexual.
Los médicos advierten que limitar el número de hijos no es la solución en un país donde nace un bebé cada 15 segundos. Según la agencia de estadísticas oficiales del país, la Agencia Central de Movilización Pública y Estadísticas, el 27,8% de los egipcios vive bajo la línea de pobreza.
Ruth Michaelson | El Diario, 2019-01-07
https://www.eldiario.es/theguardian/Egipto-natalidad-anticonceptivos-financiara-programas_0_853564886.html

En la abarrotada oficina de la clínica de planificación familiar del hospital de New Cairo, Safah Hosny coloca una caja repleta de anticonceptivos junto al registro de visitantes, sobre un pequeño escritorio.

Ofrecen ocho condones por una libra egipcia (menos de 5 céntimos de euro), o ampollas de anticonceptivos inyectables por menos de 10 céntimos de euro. Un implante anticonceptivo que funciona durante tres años cuesta 15 céntimos, mientras que un DIU de cobre –el anticonceptivo más popular en el mercado, según la Dra. Hosny– cuesta 19 céntimos.

Los bajos precios, mucho menores que en cualquier farmacia egipcia, se explican por los subsidios del Ministerio de Salud de Egipto, ya que las clínicas como la que dirige la Dra. Hosny están en primera línea de la batalla del gobierno contra el boom de natalidad. Se ha lanzado un programa gubernamental llamado "Dos es suficiente" para instar a la población a ponerle límite al crecimiento de las familias. Según ha anunciado el primer ministro Mostafa Madbouly, desde este mes el gobierno dejará de proveer ayudas a las familias de más de dos hijos.

El programa de cinco años cuenta con un presupuesto de casi 17 millones de euros, carteles de campaña y una red en crecimiento de clínicas de planificación familiar fijas y móviles a lo largo y ancho del país. Los carteles que cubren las paredes del metro muestran un billete de 50 libras egipcias (unos 2,50 euros) partido en cinco trozos, con la pregunta "¿Preferirías dividirlo entre cinco o entre dos?"

Sin embargo, el precio y la disponibilidad de los anticonceptivos en clínicas como ésta en el hospital de New Cairo ocultan una cuestión mayor: a Egipto le queda un largo trecho para poder cambiar la mentalidad de su población.

"A veces llegan pacientes que no saben absolutamente nada de anticoncepción, así que tengo que explicarles los diferentes métodos", afirma Hosny. "Entonces la mujer elige, con el permiso de su marido. El marido generalmente viene a la primera visita y la mira firmar la planilla de consentimiento que demuestra que ella entiende, pero luego la mujer viene sola a las citas siguientes".

Hosny dice que la clínica no tiene problemas en ayudar a mujeres solteras. "Para mujeres solteras, sugerimos la píldora o las inyecciones", dice mostrando las píldoras anticonceptivas.

El Gobierno considera que el tamaño de la población es un problema tan grave, que el presidente Abdel-Fatah al-Sisi declaró en una conferencia en 2017: "En nuestro país tenemos dos desafíos reales: el terrorismo y la sobrepoblación".

Egipto tiene en este momento más de 104 millones de habitantes, incluyendo 94,8 millones dentro del país. Nace un bebé cada 15 segundos, lo cual ubica al país en el puesto número 13 del ranking mundial de población. Esta situación representa un problema para el abastecimiento de los recursos que ya son escasos, como el agua, y podría empeorar los penurias de las familias que luchan por poner comida sobre la mesa, especialmente tras la crisis económica de 2016 que hizo devaluar la moneda egipcia y desató una creciente inflación. Según la agencia de estadísticas oficiales del país, la Agencia Central de Movilización Pública y Estadísticas, el 27,8% de los egipcios vive bajo la línea de pobreza.

"Dos es suficiente"
Sin embargo, el programa "Dos es suficiente" corre el riesgo de perder de vista las cuestiones que realmente podrían marcar una diferencia cuando las familias, especialmente aquellas de la clase trabajadora egipcia, están decidiendo tener niños. La campaña aumentará la educación sexual a algunos profesionales médicos pero no contará con un programa de educación sexual en las escuelas, algo que actualmente no existe. También ignora las opciones para las mujeres con embarazos no deseados, mientras que en Egipto el aborto está a nivel legal dentro de una zona gris.

"Creo que tiene que ser algo multidisciplinario", dice el Dr. Hussein S Gohar, ginecólogo y obstetra del hospital Yosri Gohar de El Cairo. "Hay que comenzar ofreciéndoles educación sexual a los niños, enseñándoles sobre anticonceptivos y los riesgos, así como sobre el futuro de la sobrepoblación. Luego hay que acercarse a los jóvenes que están por casarse y a las parejas ya casadas. Pero si vas a aprobar una ley que los castiga si tienen un tercer hijo, se les tiene que ofrecer una vía de salida, permitir la interrupción del embarazo e incluso proveer clínicas para abortos legales".

Según Gohar, el núcleo del problema se trata de pensar qué motiva a la gente a tener familias numerosas en Egipto. "Hay que cambiar la mentalidad de la gente y cómo ven las cosas, en lugar de simplemente decirles qué hacer", dijo. "No basta con decirles que la población es muy numerosa y que no hay suficiente agua, así que hay que tener menos hijos".

El Dr. Ahmed Fathy, ginecólogo y obstetra del hospital de New Cairo, está de acuerdo. "Para las familias más pobres, no se trata de si un hijo es un regalo de Dios, sino de que más niños representan mayor capacidad laboral", explica. "Si vives con tu familia en el campo, los trabajadores cuestan dinero. Pero si tienes más niños, uno puede cuidar los animales, otro manejar las máquinas y otro atender el huerto".

Además, los esfuerzos del Gobierno egipcio pueden fallar en lograr la participación de los médicos más conservadores de las zonas rurales, que son los que suelen transmitir el mensaje de que un niño es una bendición o limitan el acceso a la información sobre anticonceptivos. "La realidad es que el gobierno no puede llegar a cada rincón del país", dice la Dra. Natalia Kanem, directora del Fondo de Población de las Naciones Unidas, que se ha asociado con los ministerios egipcios para realizar la campaña "Dos es suficiente". "Los médicos privados pueden proveer información errónea o incluso realizar la llamada mutilación genital femenina. Nuestro trabajo es inundar el país con información real para luchar contra los mitos".

Una población muy joven y en rápido crecimiento representa una desventaja para las mujeres, dice Karem mientras cita el hecho de que el 62% de la población egipcia tiene menos de 30 años. "Si la población es muy joven, esos jóvenes tienden a tener hijos a una edad joven, ya que sus madres son jóvenes, y así se va acelerando el ritmo de la natalidad", afirma. "A menos que las mujeres puedan tomar la decisión consciente de tener hijos más tarde o casarse más tarde.

"Cuando se deja atrás a las niñas, se deja atrás a la mitad de la población".

lunes, 28 de mayo de 2018

#hemeroteca #violenciasexual | Yasmine El-Baramawy: “Hay que dejar de hablar de violación y hablar de respeto al espacio personal”

Imagen: El País / Yasmine El-Baramawy
“Hay que dejar de hablar de violación y hablar de respeto al espacio personal”.
Yasmine El-Baramawy, música y activista egipcia, sufrió una agresión sexual múltiple en 2012. Desde entonces, quiere que su testimonio saque a la luz todos los casos silenciados.
Alberto G. Palomo | Planeta Futuro, El País, 2018-05-28
https://elpais.com/elpais/2018/05/23/planeta_futuro/1527084645_505483.html

En Egipto, un país donde a las mujeres se les recomienda no fijar las pupilas en ningún hombre, Yasmine El-Baramawy mira de frente. A los ojos. Con una contundencia sin resquicios. Su seguridad se plasma en las respuestas rápidas, sin titubeos, y en la convicción con que defiende su postura. En noviembre de 2012, sufrió una violación múltiple en la plaza Tahrir, epicentro de las protestas que se desarrollaban en el país contra el Gobierno de Mohamed Morsi, cabecilla de los Hermanos Musulmanes. Su partido, Libertad y Justicia, alcanzó el poder tras el derrocamiento de Hosni Mubarak en la llamada Primavera Árabe.

Una turba de gente la rodeó. Empezó a notar manos “como de animales” que intentaban quitarle la ropa. Eran decenas. Desgarraron la camiseta y le bajaron el pantalón. Duró más de una hora y llegó a marearse, aunque nunca perdió el conocimiento. Creía que no salía viva. Ahora, aunque acceda sin problemas a una entrevista en una terraza del barrio de Zamalek, en El Cairo, prefiere no narrar de nuevo esta experiencia. Al mencionarle aquellos minutos se produce un escueto silencio. “Recuerdo todo, pero no me apetece contarlo de nuevo”, sentencia.

Desde entonces, esta música y compositora de 35 años es un símbolo de la lucha contra el acoso femenino en Egipto. Tras haber sufrido semejante episodio no buscó la venganza ni el rencor, sino “entender a la gente que la atacó”. “Fue mi primer objetivo”, dice. Le dolía el cuerpo y también la pasividad de los que lo vieron y no actuaron. Llegó a casa “en calma, tranquila”. Así lo rememora: “Estaba cansada y en shock, por supuesto, pero no rota ni triste. Simplemente me envolvía el enfado”. Abatida. Por la actitud de los que habían participado y de los que permanecieron mudos, parados.

Con una melena que a ratos cubre parte de su cara y un paquete de tabaco de liar con el que arma de vez en cuando un cigarrillo, El-Baramawy va desgranando esos rincones de la sociedad egipcia en los que la mujer solo tiene cabida como agente secundario. “En El Cairo tienes que ser o muy fuerte y valiente o muy sumisa, callándote y sin mostrar tus sentimientos. No hay término medio”, advierte. Las restricciones sociales y culturales —no está bien visto que la mujer trabaje fuera de casa, conduzca o baile— provocan que el día a día sea “muy duro” psicológicamente. “Todo forma parte de una situación de control. Es agotador. Hay que ser muy guerrera”.

Asume El-Baramawy que algo, poco a poco, ha cambiado. Hay grupos que ayudan ante el acoso. Se empieza a sentir cierta concienciación masculina. Pero de forma muy leve. Si antes el 99% lo veía normal, ahora es el 92%, calcula. Le sigue asombrando la gente que se mantiene aparte, que no ayuda, que hasta en la pareja considera que hay dos escalones, inferior en el caso femenino, superior en el de él. “Las chicas no tienen permiso para hacer lo que los hombres. Se espera que sean débiles, que no muestren deseo sexual, que no tengan relaciones antes de casarse… Todo es una cuestión de control”, insiste.

Tal papel femenino se extiende hasta la familia. Choca saber que entre los propios hermanos y hermanas existe una diferencia de trato o que ellos sienten que deben protegerlas. Algo que no pasa cuando la mujer en cuestión se encuentra en la calle. “Entonces se creen que las chicas son otra cosa; personas solas, sin familia”, indica El-Baramawy. Y ocurre parecido en la escuela, según explica: “Intentan ocultar la discriminación. No se dice nada. Se perpetúa el sexismo y se deja caer que si sufres un asalto es mejor no comentarlo para que no te genere un estigma social”. Añade: “Después de un ataque no se puede hacer nada, incluso siendo hombre. Siempre serás señalado”.

Sirve su ejemplo para confirmarlo. Cuando la violaron pasó un mes absorta, procesando aquello que aún removía sus tripas. Dejó de escribir canciones o tocar la guitarra, su profesión, durante año y medio. Hasta que decidió sacar a la luz el testimonio. Había puesto una denuncia, pero quedó archivada y jamás se tuvo en cuenta: ni siquiera pasó a ser considerada como penal. La impunidad legal acompañaba a la social. Su padre la persuadió para que no fuera a televisiones o radios. Su hermano, cuatro años mayor, la animó. Justo lo contrario de lo que pensaba. “Me sorprendió su apoyo”, sonríe mientras cuenta cómo esa alegría se topó con la decepción en algunos amigos de su círculo más próximo. “Decían que no era para tanto, que hay a quien le pegaban o le mataban”, lamenta. Los medios de comunicación extranjeros sacaron su caso. En Egipto se le hizo el vacío. “Algunos sitios me llamaron al tiempo, pero preferí no ir para que no quedara como que yo era la única, que era algo excepcional”, analiza.

Quería poner la semilla para que otras mujeres denunciaran una cotidianeidad asfixiante: en los dos primeros años desde la Revolución, cuando se sucedían las protestas en la plaza Tahrir, hubo unos 100 casos de violaciones grupales, contabiliza la activista. Venían precedidos por una brutal agresión a la reportera estadounidense Lara Logan, que tuvo que ser ingresada y luego contó en una entrevista de su propia cadena, la CBS, cómo unos 200 hombres fueron a pegarla. Pudo escapar de milagro, ayudada por otros manifestantes.

“Raro es quien no ha sufrido algún tipo de acoso sexual”, resume El-Baramawy, “yo pregunto a mis amigas y todas dicen que sí”. Su manera de actuar, no obstante, sigue siendo igual. Criada en Ad-Doqui, un distrito pegado por el noroeste a esta urbe de 19,5 millones de habitantes, se mudó a 6 de octubre, un municipio cercano, y se mueve en coche. “Ya apenas camino por la calle”, justifica como única transformación en la rutina. “Y no salgo tanto por sitios multitudinarios. Hacemos fiestas en casas o nos vemos en cafés del centro”, añade.

Valora el movimiento #MeToo (Yo también, iniciado el año pasado por actrices de Hollywood), que ha puesto el foco en una desdicha global. “No están acusando a los hombres, solo se están expresando. Diciendo que si yo tengo un problema, tú también, como género. Y, si lo sabes, ayúdame, no me ataques”, explica. En su país queda mucho por recorrer. “Somos 100 millones de personas y, aunque haya ciertas iniciativas y un teléfono de atención, es insuficiente. Está en nuestra naturaleza preocuparse por estas cosas. Lo mamas en tu padre, en tu marido y cualquier declaración se silencia o se intenta caricaturizar”.

¿Qué hace falta? “Deberíamos empezar en las escuelas. Desde pequeños. Creo que no tenemos que hablar de agresión sexual o violación, porque siempre volvemos a la casilla de salida. En estos casos, se culpa a ella o a él y se acaba el asunto. No se genera debate. Tenemos que hablar de espacio personal: sacar este nuevo tema iría acompañado de una mayor aceptación. Y nos permite avanzar en otros sentidos, como el de defender el derecho a ser uno mismo o hasta a ir desnudo por la calle”.

Carrera de música retomada y voz firme, El-Baramawy se considera, seis años más tarde, alguien “fuerte”. Segura de sí misma y con un papel que desempeñar frente a sus compatriotas. Cada fotograma que le aflora en la mente de lo que le ocurrió en Tahrir es un motivo por el que luchar. Y aunque no lo quiera contar de nuevo, ni delante de un té ni en sus letras de canciones, sabe que nada le impedirá jamás mirar a los ojos de los hombres.

martes, 22 de mayo de 2018

#hemeroteca #homofobia | Los siete destinos turísticos más peligrosos para viajar si eres gay o lesbiana

Imagen: Nueva Tribuna
Los siete destinos turísticos más peligrosos para viajar si eres gay o lesbiana.
Si eres un viajero LGBT, además de las precauciones habituales, debes tener en cuenta los países a los que vas a viajar, ya que en algunos casos incluso podría llegar a peligrar tu vida.
CromosomaX | Nueva Tribuna, 2018-05-22
https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/destinosturisticos-peligrosos-viajar-gay-lesbiana-lgtb-lgtbi-travel-rusia-jamaica-lituania-egipto-nigeira-uganda-arabiasaudi-xenofobia/20180522125242152211.html

Viajar por el mundo es uno de los placeres que da la vida. Conocer nuevas culturas, vivir nuevas experiencias... Sin duda se trata de uno de los momentos más dulces para la vida de todo aquel fascinado por lo desconocido.

Pero si eres un viajero LGBT, además de las precauciones habituales, debes tener en cuenta los países a los que vas a viajar, ya que en algunos casos incluso podría llegar a peligrar tu vida. Se han de considerar muchos aspectos para mayor tranquilidad, desde aspectos legales a normas de comportamiento o zonas comprometidas que es mejor evitar. Y, por supuesto, decidir si apoyar el turismo en un país en el que tu condición sexual es ilegal y cuyo actual gobierno se muestra contrario a los derechos de ciertos colectivos.

Si vas a viajar y eres lesbiana o gay lo ideal es tener siempre presente lo siguiente:
  • Las leyes actuales LGBT del país: ¿es la homosexualidad legal? ¿existe algún tipo de ley que te proteja de ataques homófobos?
  • Busca información en Internet o en tu entorno de amistades. ¿Alguien ha viajado a este país y tiene alguna experiencia que te pueda contar?
Por eso queremos contarte cuáles son los países más homófobos del mundo y que pueden ser verdaderamente peligrosos si quieres viajar de una forma natural y no encorsetada.

La lista de países más homófobos del mundo:

1. Rusia
Sobran las palabras para decir lo que opinamos sobre las políticas de Rusia. Vladimir Putin ha convertido la homofobia en su bandera y no se avergüenza ni un segundo de ello. Apoyan a Chechenia en su persecución a homosexuales y hacen lo propio en su país, persiguiendo a todos aquellos que hagan actos tan delictivos como cogerse de la mano, vestir de rosa, o repartir flyers de fiestas LGBT. Quieren que la homosexualidad desaparezca del país y no lo hará, por que es la naturaleza humana, pero lo terrible del asunto es que el gobierno alenta a los homófobos a que señalen y ataquen a los homosexuales o aquellos que "lo parezcan". Lo más increíble es que la comunidad internacional no hace nada al respecto, por lo que no recomendamos en absoluto que viajes a Rusia.

2. Jamaica
La primera sorpresa llega con un país como Jamaica. Todos lo asociamos al relax, a la playa, a descansar y a que nadie te moleste... a menos que seas una persona LGBT. Entonces sí que puedes encontrarte con problemas, porque el sexo homosexual es totalmente ilegal en el país y no se cortarán un pelo en detenerte si se enteran de que has practicado sexo gay. El gobierno, como el ruso, apoya a los homófobos y a la violencia contra las personas LGBT, por lo que en un caso de homofobia, estarías completamente desatendido y desprotegido por parte de las autoridades.

3. Lituania
Sí, forman parte de la Unión Europea, participan en Eurovisión y supuestamente han suavizado su opinión sobre la homosexualidad, pero la realidad es bien distinta. Si bien existe un buen tejido de colectivo LGBT, también hay muchas personas en contra. ¿Te imaginas que en España existieran movilizaciones masivas contra el Orgullo? Pues en Lituania sigue sucediendo, así que muy importante a la hora de tenerlo en cuenta para viajar.

4. Egipto
Este sea probablemente el destino turístico que más duela, porque sus siglos de historia lo hacen infinitamente interesante, pero Egipto no se salva de la quema, es un país homófobo y no se esconde de ello. Las "leyes de la moral" te prohíben ser homosexual, y como te pillen, te pueden caer 17 años de trabajos forzados. Al final, parece que no haya pasado el tiempo en Egipto. Uno de los temas más controvertidos es que en Egipto los hombres suelen ir de la mano y realizar muestras públicas de afecto a menudo, pero no te confundas, si te ven a ti, como turista, hacerlo con tu novio, no les va a gustar un pelo. La persecución a los gais en Egipto es real y lo vemos muy a menudo.

5. Nigeria
Nigeria es uno de los países más homófobos del mundo y otro al que ne absoluto podemos recomendate que viaje. Las mafias y la propia sociedad ven a las personas LGBT como enfermos y la única solución para ellos es apalearlos en público. Es otra de esas visitas turísticas que te recomendamos que te ahorres.

6. Uganda
Prácticamente la totalidad de África, con la excepción de Suráfrica, es homófoba. Solo Guinea Ecuatorial, Mozambique y un par de países pequeños más son relativamente tolerantes: la homosexualidad no es ilegal. Pero en el resto de países africanos sí lo es. Uganda es uno de los casos más sangrantes y el hecho de que sean tan homófobos no ayuda a la pobreza del país. Lo peor es que los homófobos luchan para legislar leyes que obliguen a meter en la cárcel a los homosexuales solo por serlo o parecerlo.

7. Arabia Saudí
Otro de esos destinos turísticos a los que cada vez más gente va a disfrutar de sus atracciones y atractivos, pero es importante que recordemos que ahí siguen siendo homófobos y la homosexualidad es totalmente ilegal.

Cualquier miembro del colectivo LGBT, por tanto, puede viajar a estos destinos, pero siempre teniendo en consideración la situación actual de los mismos y de los posibles peligros a los que uno puede enfrentarse en ciertas sociedades solo por ser quien es.

jueves, 18 de enero de 2018

#hemeroteca #homofobia | Cruzada contra los gais en Egipto: "Intentaron violarme en la comisaría"

Imagen: S.G. (d) con su pareja en El Cairo
Cruzada contra los gais en Egipto: "Intentaron violarme en la comisaría".
Gobierno, policía y prensa emprenden una campaña antigay en el país. Son 'cazados' en sus casas, violados en comisaría y marginados por la sociedad. Una víctima relata el infierno que vive: “Vivo oculto y estoy en tratamiento psicológico”.
Francisco Carrión | Papel, El Mundo, 2018-01-18
http://www.elmundo.es/papel/historias/2018/01/18/5a5f8fc446163f134e8b457b.html

La mirada de S.G. aún guarda los destellos del terror. La pesadilla que le tortura y le hace sentirse un fugitivo comenzó una noche del pasado verano. «Eran las tres de la madrugada. Llegué a mi apartamento con dos amigos, una amiga y una transexual. Los vecinos se percataron y empezaron a aporrear la puerta y a preguntar qué hacíamos allí. Yo les contesté que aquella era mi propiedad pero no quedaron satisfechos. Gritaron y fueron avisando al resto de la comunidad», relata a ‘Papel’ el joven de 25 años, que rehúsa desvelar su identidad por miedo a las represalias.

Durante las horas siguientes, una turba se fue congregando en las inmediaciones de su piso. «Intenté negociar con ellos porque sabía que si se inmiscuía la policía sería una catástrofe pero no hubo manera», rememora el veinteañero. «El hombre que llevaba la voz cantante sentenció que aquello era una reunión de gais y el resto acordó retenernos hasta que llegaran los agentes. El incidente estaba ya fuera de control. Luego le contaron a la policía que éramos maricas y que estábamos practicando sexo. Según ellos, los gemidos les habían despertado».

En su búsqueda de pesquisas, los gendarmes consideraron pruebas del crimen dos preservativos hallados en el baño y la ropa interior de su hermana. Un proyector, que las fuerzas de seguridad confundieron con una cámara de vídeo de alta calidad, sirvió como evidencia de la supuesta grabación de películas pornográficas de temática gay en el piso.

Campaña de represión
La traumática historia de S. G. -acusado de incitación al libertinaje y pendiente de una posible condena de tres años- es tan sólo una de la cada vez más extensa lista de homosexuales cazados por las autoridades locales. En los últimos meses, unos 90 individuos han sido arrestados en la peor campaña de represión contra la comunidad homosexual en décadas.

El enésimo incidente ocurrió este lunes cuando 10 sospechosos de «libertinaje» fueron detenidos en Alejandría. «Es la oleada más amplia de arrestos desde 2001, cuando 52 personas fueron detenidas en el Queen Boat, un club nocturno de El Cairo», confirma Dalia Abdelhamid, investigadora de la Iniciativa Egipcia para los Derechos Personales.

En septiembre, la aparición de una bandera arco iris en el concierto de una popular banda de rock libanesa recrudeció la saña gubernamental. «Hay pánico entre los homosexuales egipcios. Desde el concierto la mayoría ha optado por esconderse. Muchos han desactivado su Facebook y las aplicaciones de citas para evitar que les sigan. Algunos simplemente han desaparecido», comenta una activista cuya organización ha abrazado también la clandestinidad. «Existe una cacería sistemática mediante redadas en sus propios hogares y en la calle. A menudo, son pescados también en internet».

La división de la policía encargada de preservar la moral pública actúa en virtud de una legislación de 1961 destinada a combatir la prostitución. Una norma que los agentes aplican ahora navegando por aplicaciones como Grindr. «Sus tácticas resultan cada vez más sofisticadas. En uno de los últimos casos, un policía se hizo pasar por un ciudadano del golfo Pérsico. La persona con la que chateaba le pidió que le enviara una copia de su pasaporte con parte de la información oculta con tres dedos. Y el agente se lo acabó remitiendo», indica Abdelhamid.

Una vez desplegada la trampa, los homosexuales -en su mayoría hombres de clases baja y media- afrontan el calvario de la comisaría y la prisión, donde son golpeados, insultados y agredidos sexualmente. S.G. no ha olvidado la retahíla de abusos que sufrió. «Los policías le dijeron a los presos que hicieran lo que quisieran conmigo. Uno de ellos intentó violarme», admite cabizbajo el joven en un café de El Cairo.

Violaciones en comisaría
Las palizas y el acoso sexual no son los únicos dramas que afrontan las víctimas. «El examen anal practicado por médicos forenses sigue siendo una práctica muy extendida. Solo les preocupa aquellos que han sido penetrados pero los resultados no pueden ser usados como pruebas definitivas de que existió una relación. De hecho, cada informe forense concluye insistiendo en que el uso de lubricante o crema puede ocultar las señales del coito anal», denuncia la investigadora, alarmada por el entusiasta papel de la prensa local al alentar la cruzada moral del régimen que dirige el ex jefe del ejército Abdelfatah al Sisi. «Están instigando la homofobia. Usan lenguaje de la policía como los términos pervertido o redes de prostitución y publican los nombres, las direcciones y las profesiones de los arrestados».

En plena escalada y con el aplauso de los máximos líderes religiosos musulmán y cristiano del país -ambos lo consideran una enfermedad curable-, el Parlamento estudia un draconiano proyecto de ley que cierra el círculo para criminalizar las relaciones homosexuales y perseguir símbolos relacionados con la comunidad LGBT, desliza la activista que exige anonimato. «Están tratando -opina un activista que quiere permanecer en el anonimato- de distraer a la sociedad. La situación política no es buena y se acercan las elecciones presidenciales con la popularidad de Al Sisi en caída libre. Quiere aparecer como un líder preocupado por la decencia de su pueblo».

Uno de los 26 hombres arrestados a finales de 2014 en un hamman (baño público) del centro de El Cairo durante una redada grabada por las cámaras de televisión trató de suicidarse al recobrar la libertad. «Algunos salen de prisión totalmente abatidos. Han arruinado su reputación; han sido abandonados por sus familias; han perdido su empleo; y, en algunas ocasiones, han tenido que trasladar su lugar de residencia», sostiene Abdelhamid. S.G., que tiene al menos la fortuna de que su familia respalda su identidad, no ha podido regresar a un apartamento que busca comprador. «Vivo oculto y salgo solo lo estrictamente imprescindible. Estoy en tratamiento psicológico. La medicación me hace sentir mejor. Nunca me imaginé en una situación como ésta».

martes, 10 de octubre de 2017

#hemeroteca #homofobia | Decenas de detenidos en Egipto tras ondear una bandera LGTB

Imagen: El País
Decenas de detenidos en Egipto tras ondear una bandera LGTB.
Con Al Sisi, la comunidad gay se ha convertido en el chivo expiatorio de la grave crisis social.
Ricard González | El País, 2017-10-10
https://elpais.com/elpais/2017/10/09/opinion/1507562738_920281.html

El Gobierno de Egipto ha dado un paso más en su campaña de represión a la comunidad gay. En las últimas dos semanas, decenas de personas que apoyan las reivindicaciones homosexuales han sido arrestadas en varias ciudades del país después de que el pasado 22 de septiembre se ondearan varias banderas arcoíris en un concierto del popular grupo libanés Mashrou’ Leila.

Según la ONG Iniciaitva Egipcia por los Derechos de las Personas (EIPR en sus siglas en inglés), la cifra de detenidos asciende a 57 e incluye residentes en ciudades del país que nada tuvieron que ver con el incidente del concierto. De estos, al menos una treintena han sido ya procesados. A los cargos habituales contra la comunidad gay, como lujuria o incitación al vicio, se ha añadido esta vez el de pertenencia a una organización ilegal. Sin embargo, el Código Penal egipcio no prohíbe de forma expresa la homosexualidad.

La polémica ha crecido tras la denuncia de que varios de los arrestados habrían sido sometidos a pruebas anales, lo que ha suscitado la condena de varias organizaciones de derechos humanos, tanto egipcias como internacionales. “Los tests anales forzados son equiparables a la tortura. No hay ninguna base científica para esas pruebas y no pueden estar justificadas bajo ninguna circunstancia”, denuncia Najia Bounaim, directora de la campaña de Amnistía Internacional para el norte de África. “Es completamente absurdo que investiguen el incidente de la bandera como un acto criminal. Nadie debería ser castigado por expresar su solidaridad con las personas LGTB”, añadió.

Por su parte, el grupo Mashrou’ Leila, popular y a la vez controvertido en el mundo árabe por su defensa de los derechos de los homosexuales, emitió un comunicado en el que expresaba su tristeza por una nueva campaña represiva. Desde la llegada al poder del mariscal Al Sisi se ha intensificado el acoso judicial y mediático contra la comunidad gay, convertida en chivo expiatorio de la grave crisis social, política y económica que padece el país.

viernes, 6 de octubre de 2017

#hemeroteca #homofobia | HRW condena la campaña de arrestos en Egipto contra la comunidad LGTB

Imagen: El Diario
HRW condena la campaña de arrestos en Egipto contra la comunidad LGTB.
EFE | El Diario, 2017-10-06
http://www.eldiario.es/sociedad/HRW-arrestos-Egipto-comunidad-LGTB_0_694330706.html

La ONG Human Rights Watch (HRW) denunció hoy la campaña represiva y mediática lanzada por las fuerzas de seguridad y los medios de información egipcios y contra la comunidad de lesbianas, homosexuales, transexuales y bisexuales (LGTB, según sus siglas en inglés).

HRW se suma así a las condenas de varias asociaciones de defensa de derechos humanos nacionales e internacionales contra la ola de detenciones que comenzó tras un concierto, el 22 de septiembre, del grupo musical libanés Mashru Leila, en el que algunos asistentes enarbolaron la bandera multicolor que representa al colectivo LGTB.

"Las fuerzas de seguridad han sido implacables en sus intentos de localizar y detener a gente sospechosa de ser homosexual o de apoyar los derechos de los LGTB, la mayoría de los cuales no están relacionados con la cuestión de la bandera multicolor", asegura HRW en un comunicado.

La asociación civil egipcia Iniciativa Egipcia para los Derechos Personales denunció el pasado miércoles que al menos 57 personas han sido detenidas en Egipto por su orientación sexual desde el 22 de septiembre en lo que describió como una campaña "sin precedentes".

"Egipto debe detener inmediatamente esta represión viciosa contra un grupo vulnerable solo porque agitaron una bandera", aseguró en el comunicado la directora de HRW para Oriente Medio y el Norte de África, Sarah Leah Whitson.

La ONG recuerda que el 4 de octubre, 6 personas fueron condenadas a entre uno y seis años de cárcel acusadas de "libertinaje" y de "incitar al libertinaje" y más personas están pendientes de juicio los días 12 y 29 de octubre, por su orientación sexual.

HRW también destacó que varias ONG egipcias han denunciado que al menos 6 de los detenidos fueron forzados a pasar un examen anal practicado por un médico para determinar supuestamente sus hábitos sexuales.

Paralelamente, HRW condenó también el comunicado difundido el 30 de septiembre por el Consejo Supremo para la Regulación de los Medios, que ordenó prohibir "la promoción o la difusión de lemas homosexuales" así como la aparición de homosexuales en los medios.

"Dada la masiva campaña de arrestos y el clima de miedo, informar de manera objetiva sobre este asunto y dar voz a la comunidad LGTB es más importante que nunca", concluyó Whitson.

lunes, 2 de octubre de 2017

#hemeroteca #homofobia | Egipto lanza una nueva cacería contra los homosexuales

Imagen: El Mundo / Banderas arcoíris en el concierto de Mashrou Leila en Egipto
Egipto lanza una nueva cacería contra los homosexuales.
Aumentan las redadas policiales contra la comunidad gay tras la aparición de una bandera arco iris en un concierto de rock. El Gobierno egipcio impone la censura en los medios de comunicación y prohíbe la difusión de "una enfermedad vergonzosa".
Francisco Carrión | El Mundo, 2017-10-02
http://www.elmundo.es/sociedad/2017/10/02/59d26b5822601d84178b4665.html

Todo comenzó el pasado 22 de septiembre durante un concierto de la banda libanesa Mashrou Leila. En mitad de la actuación, una bandera arco iris asomó entre el público. Las imágenes de la enseña convertida en icono gay, divulgadas por la prensa local y las redes sociales, han desatado una oleada de arrestos de ciudadanos acusados de "libertinaje" y la censura gubernamental a cualquier información sobre homosexualidad en los medios del país más poblado del mundo árabe.

Las primeras detenciones se registraron el pasado lunes después de que el fiscal general egipcio Nabil Sadek abriera una investigación tras jornadas de presión mediática e iracundas declaraciones. Las fuerzas de seguridad arrestaron a siete personas al ser presuntamente identificadas en un vídeo del concierto. Según la fiscalía, fueron acusadas de "promover la desviación sexual" y detenidas durante un periodo inicial de 15 días, que suele ser prorrogado indefinidamente.

Dos días antes de este primer arresto múltiple, otro egipcio de 19 años fue arrestado tras ser cazado a través de una aplicación móvil de citas, una práctica habitual de la policía egipcia, en las cercanías de la pirámides de Giza. El pasado martes un tribunal de delitos menores de la capital le condenó a seis años de prisión y una multa por "libertinaje" e "incitación al libertinaje". La corte, que le acusó de ser uno de los asistentes al concierto donde exhibió la bandera, le impuso seis años adicionales de libertad condicional.

La ofensiva se ha saldado con nuevos detenidos en los últimos días. El miércoles seis hombres fueron arrestados en plena calle y acusados de haber participado en el incidente de la bandera. Según las informaciones publicadas por los medios de comunicación locales, otros ocho fueron detenidos el jueves en dos actuaciones policiales.

Los arrestados serán sometidos a un examen anal para determinar si existió conducta homosexual, llevado a cabo por la autoridad médica forense. Una práctica atroz denunciada por las organizaciones de derechos humanos, prohibida por la legislación internacional y considerada un modo de tortura por la ONU. "Egipto debería de dejar de dedicar recursos gubernamentales a cazar individuos por lo que supuestamente hacen en sus dormitorios o por expresarse en un concierto de rock y emplear, en cambio, su energía en mejorar su sombrío historial de derechos humanos", apuntan desde Human Rights Watch (HRW) en un comunicado.

Persecución homófoba

El golpe de Estado que en julio de 2013 desalojó del poder al islamista Mohamed Mursi ha resucitado la persecución contra una comunidad que había gozado de cierto aperturismo al abrigo de las revueltas que destronaron a Hosni Mubarak. El régimen del actual presidente, el ex jefe del ejército Abdelfatah al Sisi, ha emprendido una campaña de moralidad pública que ha arrestado a más de 250 ciudadanos por supuesta homosexualidad, según estimaciones de la ONG local Iniciativa egipcia para los derechos personales.

En ocasiones, además, los acusados han sido sometidos al escarnio público gracias a la leal colaboración con la policía de medios de comunicación afines al Gobierno. "Tanto si agitan la bandera arco iris, chatean en una aplicación de citas o tienen su negocio en la calle, todas estas víctimas de arrestos por libertinaje deberían ser puestas en libertad de inmediato", ha reclamado Sarah Leah Whitson, directora de HRW para Oriente Próximo y norte de África.

Una solicitud a la que se ha sumado Amnistía Internacional. "Resulta deplorable que la fiscalía tenga tanto interés en la caza de personas en base a su supuesta orientación sexual", ha denunciado Najia Bounaim, directora regional de Amnistía Internacional. Según una organización local citada por HRW, al menos 34 personas han sido detenidas por conducta homosexual en el último año.

No obstante, el concierto de Mashrou Leila -su vocalista musulmán, Hamed Sinno, no oculta su homosexualidad y entre su repertorio figuran canciones que relatan una relación gay- ha inaugurado una nueva escalada con una cascada de reacciones. El sindicato de músicos egipcio ha abierto una investigación y prohibido futuras actuaciones del grupo, un veto que ya sufren en Jordania.

El Consejo supremo para la regulación de los medios, un organismo creado por Al Sisi para ahogar los últimos reductos de libertad de prensa, ha prohibido "cualquier acto de simpatía o promoción de la comunidad homosexual" en los medios de comunicación. Según la nota de la entidad gubernamental, la homosexualidad es una "vergonzosa enfermedad" que sólo puede aparecer en publicaciones y programas de televisión cuando sirva "para mostrar el arrepentimiento de estas personas o la admisión de que la homosexualidad es un comportamiento inaceptable".

"Las recientes campañas que catalogan la presencia de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales como derechos humanos no es real. La homosexualidad contradice la humanidad y las religiones", concluye la orden de un órgano oficial que exhorta a los medios a difundir "modos apropiados de educar a los hijos".

Las aplicaciones de móvil o las páginas web de contactos se han convertido en herramientas empleadas por la policía para atrapar a quienes atentan contra la "decencia pública". La prácticas de las fuerzas de seguridad son un calco de los tiempos en los que Mubarak sojuzgaba a los egipcios. Perseguidos por la policía y la moral más conservadora, los homosexuales están acostumbrados a ser blanco de los ataques con redadas como la que tuvo lugar el 11 de mayo de 2001.

Aquella noche 52 hombres fueron arrestados en el Queen Boat, un club nocturno a orillas del Nilo, y acusados de "libertinaje" y "conducta obscena", según una legislación de 1961 destinada a combatir la prostitución. Durante su martirio en prisión, fueron golpeados, torturados y sufrieron incluso abusos sexuales.

jueves, 6 de julio de 2017

#hemeroteca #lesbianismo #testimonios | El "amor prohibido" de una joven de Vigo la mantiene atrapada en Malasia

Imagen: Faro de Vigo / María Suerio y Riham Hafiz
El "amor prohibido" de una joven de Vigo la mantiene atrapada en Malasia.
María Sueiro mantiene una batalla burocrática para poder casarse con su pareja, la egipcia Riham Hafiz, y lograr un visado que normalice su situación en Malasia y viajar a España.
Enrique Martínez | Faro de Vigo, 2017-07-06
http://www.farodevigo.es/sociedad/2017/07/06/lucha-viguesa-defensa-amor/1711614.html

María Sueiro López es una joven viguesa de 27 años.Tras titularse en Fisioterapia por la Universidad de Vigo, abandonó España en busca de oportunidades, recalando en Malasia hace más de dos años. Todavía está empadronada en Vigo, pues no ha conseguido el visado necesario para establecerse en el país asiático como residente. Su amor por una joven egipcia llamada Riham Hafiz la mantiene atrapada en la capital, Kuala Lumpur.

Sueiro cumplió en febrero año y medio sin volver a nuestro país, puesto que su pareja no puede entrar en Europa. Lo único que desean es casarse, algo ilegal en todos los países a los que puede viajar Hafiz, sin ciudadanía europea ni visado para poder entrar en la UE a pesar residir desde 2014 en Malasia. Su boda les permitiría poder visitar juntas Vigo, la ciudad natal de María, y a su familia

Ambas han recorrido embajadas, enviado correos y contactado con cientos de personas buscando una solución. Temen que Hafiz sea enviada de vuelta a África ahora que no posee trabajo estable.

"¿Cómo es posible que hasta me tengan que sugerir que la forma más fácil de solucionar esto es pagarle a un hombre español para que se case en Egipto con mi pareja? Soy muy consciente de que éso es un negocio y existe. Pero yo no quiero hacer las cosas así, es una medida desesperada a la que ni pensaría recurrir", se queja María.

"No pido dinero, no pido un trabajo. He trabajado duro toda mi vida y buscado mis propias oportunidades. No necesito que nadie me dé las cosas hechas. Pero sí pido mi derecho a casarme con la persona que quiero en mi propio país y saber que puedo viajar con ella libremente sin tener que decirle adiós cada vez que quiero o necesito visitar España", afirma rotunda

Sueiro escribió una carta a la Embajada española en Malasia y acudió personalmente para comprobar si era posible casarse allí. Afirma que no le dejaron explicarse, aunque no había nadie más a quien atender. Su contestación, según la viguesa, fue que la embajada tiene que cumplir las normas del Estado en el que se encuentra, no al que pertenece. Lamenta Sueiro que "si se sentasen un segundo y escuchasen, sabrían que lo que parece tan sencillo, acudir al territorio español para efectuar el casamiento, no lo es para nosotros, pues Hafiz no puede pisar España".

"No sé si esto va a tocarle la fibra sensible a alguien, va a despertar algún sentimiento en quien lo lea o va a concienciar a la gente. Pero no puedo esperar más. Estoy cansada de quedarme de brazos cruzados y aceptar el no por respuesta, el "no podemos hacer nada", "tenéis que hacer esto y lo otro" y explicaciones y soluciones que están completamente fuera de nuestro alcance", denuncia María.

La egipcia llegó a Malasia muy joven, con pocos ahorros y apenas estudios y experiencia laboral. Las oportunidades fueron escasas, y cuando al fin consiguió un trabajo de dos años de duración, el salario era de 1.500 ringgits mensuales (307,88 euros) por ochenta y cuatro horas a la semana, descansando solo un día. En aquella época, Hafiz vivía en un cuarto de lavadoras y pagaba como un favor "solo" 400 ringgits de alquiler. Actualmente ambas viven en un pequeño estudio que les cuesta 1.600 ringgits al mes. Residen en Kuala Lumpur, capital del país, y por tanto los precios son altos.

La compañía para la que trabaja Sueiro como oficinista puede ayudarle a conseguir el visado, pero la viguesa denuncia la existencia de corrupción en el país en el que reside, y afirma que hasta que no consiga ciertos objetivos de ventas, no le ayudarán. Aunque asume que quizás sus esfuerzos no resuelvan sus problemas, no se da por vencida.

Denuncia la joven viguesa que "si fuésemos una pareja de sexo opuesto, sería tan fácil como ir a Egipto y conseguir el papel, entonces podríamos viajar juntas a España sin problemas".

En Malasia no es legal el matrimonio homosexual, al igual que en Egipto, donde está duramente penado, y la policía malaya aplica la sharia (ley islámica) sobre los locales, encarcelándolos si mantienen relaciones con personas del mismo sexo, pero se respeta a los turistas. Esta "doble moral" se debe a que Kuala Lumpur es una ciudad dinámica en la que conviven distintas razas, se construyen grandes riquezas y existe un movimiento de personas de todo el globo, según relata María a Faro.

"Somos dos personas trabajadoras, luchadoras. Sin miedo a esforzarnos y enfrentarnos a lo que venga. Hemos pasado por muchas situaciones surrealistas, hemos crecido y aprendido a mirar al futuro y a no rendirnos cuando las cosas se ponen feas. No ha sido fácil, pero siempre encontramos fuerza para seguir adelante". En cualquier caso, Sueiro denuncia que "los políticos malasios no están preparados para el cambio, y aunque nosotras nos casemos en un país donde es legal, en cuanto volvamos a Malasia no será efectivo a efectos prácticos. Estoy orgullosa de que España haya sido uno de los primeros países en legislar al respecto, pero la realidad es que en la mayor parte del mundo, el matrimonio homosexual no está permitido ni reconocido".


María Sueiro: "Veo a muy largo plazo volver a Vigo; este año es imposible".
Tanto Malasia como las normas de extranjería de la UE impiden a su pareja visitar España
Enrique Martínez | Faro de Vigo, 2017-07-07
http://www.farodevigo.es/sociedad/2017/07/07/maria-sueiro-veo-plazo-volver/1712240.html

La viguesa María Sueiro reconoció ayer a Faro que no espera retornar a su ciudad natal "en un largo tiempo", debido a las difíciles circunstancias en las que se encuentra en Malasia viviendo con su novia, la egipcia Rahim Hafiz, con la que lleva dos años de relación, como ayer recogió este periódico en exclusiva.

María resaltó que al pertenecer al mismo sexo y residir en un país islámico como Malasia no pueden realizar su sueño de casarse. Además, la imposibilidad de formalizar su relación les impide también visitar juntas España, ya que Hafiz, al serle ofrecidos solamente trabajos esporádicos o sin contrato en Malasia, no puede cumplir los requisitos para solicitar el visado que le permita moverse por la UE.

Sueiro subraya que si ella fuese un chico, y estuvieran en Asia o en cualquier lugar, solucionar su situación sería tan sencillo como casarse en Malasia y Hafiz ya podría pisar España, por lo que se trasladarían de Kuala Lumpur a Vigo sin problemas y cuando quisieran.

El apoyo de su familia y amistades anima a la joven viguesa a continuar, pero aunque agradezca el cariño no cree que vaya a arreglar el problema. "Veo a muy largo plazo volver a Vigo. Este año, imposible", asume. No piensa insistir ante la Embajada española, y reconoce que cuando no le dieron solución estaban siguiendo la ley, pero al mismo tiempo denuncia la falta de empatía de no haberse parado a atender su caso: "Yo no enviaría una carta si no existiera una razón. El hecho de haberme escuchado, ese gesto simple y humano, me habría servido", lamenta la viguesa.

Lo que les preocupa es no tener libertad para moverse: "solo pido el derecho básico de poder ir con mi pareja a mi propio país. Estamos trabajando, moviéndonos, pero seguimos a la espera. Lo terrible es que para quienes nos lo podrían formalizar son solo unos papeles, no les cuesta tanto, pero a nosotras nos cambiaría la vida."

Aunque la búsqueda de una solución sea complicada, su objetivo es reivindicar un derecho básico que en caso de ser una pareja "convencional" estaría garantizado, brindándoles la posibilidad de desplazarse sin limitaciones.

Apoyos de las LGTBI
En relación con este caso, desde Ultreia LGTBI afirman que "habría que realizar manifestaciones, campañas por las redes, hablar con las instituciones y con despachos de abogados. Es un tema complejo, pero si todas las asociaciones LGTBI de Galicia, feministas y activistas se unen, seguro que se consigue algo".

Manifiestan que hasta que no estén comprometidos todos los países con la igualdad, estos obstáculos tendrán lugar, y apelan al internacionalismo, "para luchar contra la discriminación LGTBI en el mundo, especialmente en África y Asia, donde la homosexualidad se castiga con penas de muerte."

La asociación LGTBI Galiza Entende denuncia que ser homosexual sigue estando penado en más de 70 países, y que este "no es un caso aislado, sino uno de los pocos visibles". Piensan que nuestra Embajada podría al menos facilitarles más información, y afirman estar dispuestas a comenzar una recogida de firmas y concentrarse las veces que sea necesario para que esta joven consiga casarse.

lunes, 1 de mayo de 2017

#hemeroteca #lgtbifobia | Egipto: Cuando ser homosexual se considera «libertinaje»

Imagen: La Razón / Shaza Ismail y Jimena Rico
Cuando ser homosexual se considera «libertinaje».
Tras la caída de Mubarak, la situación de las parejas gais no ha mejorado en Egipto: la Policía los «caza» en las redes sociales.
Rocío López | La Razón, 2017-05-01
http://www.larazon.es/sociedad/cuando-ser-homosexual-se-considera-libertinaje-DB15057598

La peripecia de Jimena y Shaza ha puesto de relieve las dificultades que tienen las parejas homosexuales para vivir su relación en los países islámicos. La homosexualidad no figura explícitamente como delito en el Código Penal de Egipto, aunque existen otros mecanismos punitivos. Dos leyes promulgadas en 1950 y 1961 para combatir la prostitución y el libertinaje respectivamente, han llevado a decenas de personas a prisión con motivo de su orientación sexual. Uno de los casos más sonados durante la dictadura de Mubarak se produjo en 2001, cuando 52 personas fueron arrestadas en el «Boat Queen», un barco que solía ser frecuentado por homosexuales. Acusados de delitos contra la moral, 21 fueron sentenciados a tres años de cárcel y trabajos forzados.

La persecución no cesó tras la caída del dictador. Por el contrario, desde el golpe de Estado de 2013 que elevó al poder al ex jefe de las Fuerzas Armadas, Abdel Fatah el Sisi, las redadas y las detenciones se han intensificado. Así lo confirma a este periódico Ibrahim Abdella, cofundador de la ONG Solidarity with Egypt LGTB: «Además, los medios están ahora más implicados en la difusión de un discurso del odio. El presentador de televisión Tamer Amin comenzó a dirigir en su programa palabras muy duras contra los gais, especialmente tras el vídeo de la boda difundido en 2014». La mencionada grabación fue registrada por los asistentes a una ceremonia celebrada en un barco sobre el Nilo, en la que una pareja de hombres escenificaba un casamiento ante un grupo de amigos. Ocho de ellos fueron identificados en el vídeo, que fue difundido por los medios locales y condenados a tres años de cárcel. En 2015, 26 varones que habían sido acusados de participar en «orgías homosexuales» en un baño público fueron absueltos, aunque su detención ya había sido emitida en televisión por la periodista Mona Iraqi, quien se jactaba de haber denunciado los hechos a la Policía.

Las redes sociales y las «apps» de contactos son otra de las herramientas empleadas por los agentes, quienes efectúan su cacería contactando a posibles objetivos con cuentas falsas. Entre finales de 2013 y noviembre de 2016, Solidarity with Egypt LGTB ha registrado 114 casos abiertos contra gays en los que figuran 210 homosexuales y 64 personas transgénero, entre quienes se incluyen nueve extranjeros. El cofundador de la organización añade un apunte desgarrador: «Desafortunadamente no contamos con datos sobre lesbianas. Creemos que la razón es que en una sociedad tan conservadora como esta, las mujeres homosexuales sufren la misma discriminación que los varones pero con una diferencia: en su caso, es mucho más fácil para sus familiares encerrarlas en casa y obligarlas a contraer matrimonio con un hombre». Según Abdella, la reacción de las familias al descubrir que la orientación sexual de sus allegados no se ajusta a la norma depende de lo tradicional que sean sus miembros. Los casos más extremos pueden terminar con lo que se conoce como crímenes de honor: «Hay hombres que han sido asesinados por sus propios parientes, nosotros hemos contabilizado varios casos» revela este activista.

miércoles, 26 de abril de 2017

#hemeroteca #feminismo #testimonios | Nawal el Saadawi: "No se puede ser feminista y aprobar el uso del velo"

Imagen: El País / Nawal el Saadawi
Nawal el Saadawi: "No se puede ser feminista y aprobar el uso del velo".

Eterna candidata al Nobel de Literatura, pionera en la lucha por la igualdad y activista contra la violencia amparada en la tradición o la religión, la egipcia Nawal el Saadawi ha utilizado su vida como material para sus 60 libros. El más conocido, ‘Mujer en punto cero’, acaba de reeditarse.
Anatxu Zabalbeascoa | EPS, El País, 2017-04-26
https://elpais.com/elpais/2017/04/26/eps/1493157934_149315.html 

La igualdad por la que la escritora, psiquiatra y activista egipcia Nawal el Saadawi (Kafr Tahl, 1931) lleva seis décadas luchando está lejos de ser real. “Tanto en Egipto como en Estados Unidos”, precisa. Eterna aspirante al Premio Nobel de Literatura, la polémica autora de Mujer en punto cero (Capitán Swing, en castellano, y Angle, en catalán) ha conocido los dos lados del poder. Fue directora de salud pública en su país y consejera de la ONU para el programa Mujeres en África. Pero tuvo que publicar sus libros en Líbano cuando fueron censurados en Egipto y exiliarse tras ser encarcelada y acusada de revolucionaria. En el Palau Macaya de la Fundación La Caixa de Barcelona explica por qué incluso la prostitución puede ser liberadora en ciertos países y por qué es una feminista en contra del velo, aunque algunas mujeres aseguren llevarlo voluntariamente. Sus 60 libros, traducidos a 40 idiomas, están basados en sus vivencias. Tras años de destierro, regresó a El Cairo porque cree que allí puede ser más útil. En 2011 muchos ciudadanos coreaban sus ideas en la plaza Tahrir de su ciudad. Ella también estuvo allí. Nada en sus movimientos y energía delata los 85 años que tiene.

Lleva décadas defendiendo los derechos de la mujer en la zona del mundo en la que parecen más vulnerables. ¿Qué ha mejorado?
La esperanza es poder. En prisión, bailaba para animarme. Nunca me he rendido. Pero lo que más me preocupa de Egipto es lo mismo que me inquieta del resto del mundo. No es posible separar lo local de lo global. Vivimos en un único mundo, no en tres, y está dominado por el mismo poder capitalista, patriarcal y religioso.

¿Todas las religiones son represivas?
Todas: el cristianismo, el islamismo y el judaísmo, las tres religiones monoteístas que dominan al mundo, son un sistema machista, racista, militar y fanático que oprime particularmente a las mujeres y a los pobres. En Egipto fuimos colonizados por los británicos y ahora estamos colonizados por los estadounidenses y los europeos. Las mujeres nunca podrán ser liberadas en un país que no esté liberado. En el ámbito solo de los derechos de las mujeres ha habido regresión. Hace medio siglo, en la Facultad de Medicina nadie llevaba velo. Ahora el 90% de las mujeres se cubre la cabeza.

Bajo un mismo nombre, el feminismo lucha por cosas diversas. Algunas feministas aprueban el velo. Lo consideran parte de la libertad individual. ¿No es posible estar a favor del velo si defiendes la igualdad?
El velo empezó en el judaísmo y el cristianismo. Era el castigo a Eva por haber accedido al conocimiento, comiendo del árbol de la ciencia. El velo simbolizaba el corte de la cabeza. Ese es el problema: convierte a las mujeres en cuerpos sin cabeza. En el cristianismo, cuanto más devota era una mujer, más se cubría. Piense en las monjas. El islam lo heredó. De modo que no se puede ser feminista y aprobar el uso del velo. Ahí no hay libertad de elección, admitirlo es aceptar la esclavitud.

¿Qué ha visto mejorar?
En Egipto luchamos conjuntamente contra los islamistas radicales y el colonialismo estadounidense y europeo. Las mujeres también estamos luchando. Y estamos ganando.

¿Qué están ganando? Según Unicef, en el mundo todavía hay 200 millones de mujeres con los genitales mutilados. La ONU quiere erradicar la ablación para 2030. ¿Por qué tan tarde?
La ONU es muy conservadora. Tampoco han condenado la mutilación genital masculina. Como médico, estoy en contra de ambas. Millones de hombres sufren biológica, psicológica y socialmente cuando se les practica la circuncisión. He luchado toda mi vida contra esto y creo que avanzamos porque el Gobierno egipcio aprobó en 2008 una ley que prohíbe la circuncisión y la ablación.

Cuando Nawal el Saadawi tenía seis años, su daya, la mujer que cuidaba de ella y sus hermanos, entró en su habitación y buscó su cuerpo bajo las sábanas con una cuchilla de afeitar. La niña no supo qué ocurrió aunque sintió un dolor que la atravesaba y empezó a sangrar. Lo ha contado en su novela La hija de Isis (Del Bronce).

Que a usted le cortaran el clítoris marcó su vida. Y su literatura.
El enfado te despierta. He utilizado mi rabia para proteger a las mujeres, a los niños y a los hombres.

¿Qué recuerda? ¿Estaba su madre delante?
Por supuesto. Ella también había sido mutilada. 
 
¿Y ni siquiera así pudo evitarlo?
No se daba cuenta. No conocía otra cosa. Ni yo me planteaba que hubiera posibilidad de no pasar por eso. Solo fui consciente del daño que implicaba cuando estudiando Medicina vi cómo mutilaban a otras niñas. Entonces regresó el dolor. En psiquiatría existe una amnesia llamada de infancia, uno olvida lo doloroso, pero ese daño vuelve cuando lo ves en otros.

Su escritura habla de ese dolor.
Es mi memoria.

En su infancia, ¿no habló de la ablación con sus hermanas o amigas?

Imposible. Lo considerábamos algo natural, no se nos pasaba por la cabeza que pudiera no practicarse.

¿Cómo la afectó físicamente?
Al principio no me di cuenta.

¿Pudo sentir placer sexual?
No. En realidad, yo no he tenido vida sexual.

Tiene dos hijos.
Los hijos no tienen nada que ver con los orgasmos. Las mujeres mutiladas sabemos que el primer órgano sexual del cuerpo es el cerebro. He alcanzado orgasmos con mi mente; en mis matrimonios, jamás.

¿Por la ablación?
En parte, pero la inhibición por educación es tan negativa como la mutilación.

Usted, que lo ha discutido todo, ¿no cuestionaba esa inhibición?
La primera educación puede lavarte el cerebro. Me costó aprender que el sexo no era algo sucio. El islamismo, el judaísmo y el cristianismo están de acuerdo en ese punto. La Virgen María no tuvo sexo. Pensé que yo sería igual, que pariría sin practicar sexo.

¿Su hija padeció ablación?
No. Jamás lo hubiera permitido.

Se convirtió en psiquiatra para lidiar con este tema.

Muchos problemas físicos se resuelven en la mente. Fui una niña inhibida sexual, política y socialmente. Pero mi mente rompió todos esos tabús y me hizo libre. Aunque la mente tiene límites: cuando te cortan el clítoris, no te lo puede implantar de nuevo.

De 1966 a 1972 fue directora general del Ministerio de Sanidad egipcio. Protestar le costó el puesto.
El ministro era un dictador y me acusó de revolucionar a la gente por decir cosas como las que le estoy contando. El poder no quiere afrontar cómo ejerce el mando. Incluso cuando viví exiliada en Misuri (Estados Unidos) tuve que enfrentarme al presidente de mi universidad. Era pro Bush. Yo lo critiqué durante una conferencia y me echó. Siempre he tenido problemas por opinar por lo que me parecía injusto.

¿Cómo ha lidiado con tanto conflicto?
Escribiendo: la escritura es poder.

Vivió casi dos décadas en EE UU y dio clase en Nueva York, Florida, California...
Sí. Y en todas partes vi mujeres oprimidas. Viven bajo el mismo sistema capitalista, patriarcal y de control religioso.

¿No hay algún lugar en el mundo donde los derechos humanos sean más respetados?
Claro que hay grados de desigualdad: no es lo mismo Suecia que Arabia Saudí, pero hoy todos vivimos bajo la misma sociedad de consumo que pone el dinero por encima de las personas.

Una carta de protesta a Dios fue su primer escrito.
El poder del Estado y el divino oprimen. Por eso los Gobiernos necesitan a la religión. Precisan de Dios para justificar la injusticia. Escribí la carta con siete años. Sacaba muy buenas notas y le dije que si era justo debía tratarme como a mi hermano, o incluso mejor, porque las suyas eran malas. Le escribí que si no respondía no creería en él.

¿Por eso nunca creyó? ¿Qué entendemos por Dios?
Para mí Dios es la justicia. Eso lo aprendí de mi abuela paterna, que era campesina y no había leído nunca el Corán. La justicia, la libertad, el amor es mi Dios. Es mi diosa [carcajada], corríjalo.

Ha escrito que deshacerse del deseo nos hace libres. ¿Eso no es budismo?
El budismo también tiene cosas malas. Y Buda era machista. Desprenderse de cualquier atadura nos libera. Incluso de la de la maternidad, que esclaviza a las mujeres. Fui una esclava de mis hijos. Toleré tres maridos por ellos. Cuando me divorcié me libré de la prisión del matrimonio y de la atadura de la maternidad. Hay montones de prisiones: salimos de una y caemos en otra.

¿Qué relación tiene con sus hijos?
Muy buena. Son independientes. Mi hija escribe. Mi hijo hace películas. Los veo poco. Pero me alegro cuando ellos se alegran. Eso es todo lo que necesito.

En 2011, mucha gente congregada en la plaza Tahrir de El Cairo gritaba sus ideas. ¿Cómo transformar el enfado en política?
Despertando a la gente. Nadie puede liberar a nadie, excepto uno mismo.

¿Las mujeres poderosas ayudan a alcanzar la igualdad?
Algunas no entienden el feminismo. Creen que ser feminista es odiar a los hombres. Y nada de eso: yo amo a los hombres progresistas. Y a las mujeres progresistas. No me gustan las que para mandar se vuelven patriarcales, y la mayoría de las que llegan a ministras o consiguen presidir algo lo hacen. Ese tipo de persona no ayuda a las mujeres. Las perjudica. Por eso las mujeres poderosas para mí son las que luchan contra la desigualdad en su propia familia, en sus trabajos y en su vida cotidiana. Eso es lo que cambia las cosas.

Ha escrito que todas las mujeres son prostitutas.
El matrimonio es prostitución.

Usted se ha casado tres veces. ¿Así se sintió en sus matrimonios?
No, por una razón muy sencilla: siempre he sido el sustento económico. Nunca me trasladé a una casa de mi marido. Nunca acepté un regalo, ni de él ni de ningún otro. En una relación sentimental no puede haber relación económica, y no es fácil porque entendemos los regalos como demostraciones de afecto, pero conducen al sometimiento. Y en mi país, con mucha frecuencia, un matrimonio oculta lo que entiendo como prostitución encubierta. La dignidad tiene mucho que ver con poder pagar tus gastos.

¿Amó a sus maridos?
Bueno, amor es una palabra muy grande. No he encontrado el hombre que me hiciera amarlo. Amé a mi abuela, a mis hijos, a mis padres. Pero el amor pleno no puede existir en una sociedad capitalista y patriarcal en la que una parte de la población domina a la otra. Lo que entendemos por amor también es producto del sistema bajo el que vivimos. Los hombres tienen tantos prejuicios como las mujeres. Viví con mi tercer marido, un activista marxista, durante 43 años. Estuvo encarcelado por defender los derechos humanos y sin embargo en casa oprimía a nuestra criada. Estaba lleno de contradicciones. Ninguna de mis parejas –ni mi marido médico, ni el segundo que era juez ni el tercero activista– me ha tratado como a un igual.

¿Usted no tiene contradicciones?
Claro. Tratar de ser justo es un trabajo vitalicio porque las capas psicológicas que heredamos nos hacen ver como natural el sometimiento.

¿La prostitución no es otro tipo de esclavitud?
Depende. La protagonista de ‘Mujer en punto cero’ se libera de la esclavitud a la que la somete su marido gracias a la prostitución.

¿Existió?
Estuve con ella tres horas. Fue ejecutada. Pero me contó su demoledora historia. Por eso escribí el libro.

Ella asesinó a su chulo. ¿Defiende llegar al asesinato para ser libre?
Estoy contra el asesinato, pero puedo matar. Cuando me encarcelaron, mi mejor amiga era una asesina. Cuando uno es creativo, mata con su lápiz. Si no hubiera sido escritora, hubiera podido llegar a matar.

¿Se convirtió en novelista para llegar a un mayor número de lectores?
No. Escribí mi primer libro con 13 años: Memorias de una niña llamada Squad. Quería ser bailarina porque soy muy atlética. Todavía nado. Mi sueño era unir la fuerza de mi cuerpo, mente y espíritu. El esplendor se da cuando esos tres van juntos. Lo que los separa es la religión.

¿Cómo educó a sus hijos?
No los eduqué. Se educaron ellos. Mi hija es escritora. Y hace poco publicó un texto explicando que los había educado sin ser autoritaria pero siendo valiente. Observándolos, dejando que tomaran decisiones.

¿Usted ha hecho lo mismo?
Me temo que no.

¿Los oprimió?
Bueno, espero que ellos no lo sientan así.

¿Cómo se educa sin intervenir?
Cuando me preguntaban, respondía. Nunca los obligué a nada. No quise utilizar la autoridad. Uno educa más con lo que hace que con lo que dice. No puedes enseñar algo que tú no practicas. Mis hijos viven en Egipto porque no serían capaces de irse. Creemos que tenemos que ayudar.

¿Sus maridos trataban de educar a sus hijos?
No quise que les mandaran. Estoy en contra de toda autoridad que no sea moral. Los niños necesitan madres poderosas que los protejan de sus padres.

Está asumiendo que los padres son negativos.

Ser poderoso sin razón para serlo genera agresividad. Mis hijos fueron libres y ahora son personas creativas.

Cuando en 1981 la encarcelaron, ¿la juzgaron?
Qué va. [El entonces presidente egipcio] Anuar el Sadat dio la orden por unas conferencias que di oponiéndome al acuerdo entre Israel y Egipto.

Pero años antes, cuando Israel invadió Egipto en 1968, sí la dejaron trabajar como médico voluntaria en el frente.
Estoy contra la injusticia, la colonización, la invasión militar. No diferencio entre política, economía o sexualidad. En todos los ámbitos la injusticia es inadmisible.

Pasó tres meses en la cárcel.
Hasta que asesinaron a El Sadat. Si no lo hubieran matado podría seguir allí.

¿Qué aprendió?
Mucho. Siempre aconsejo una temporada en prisión. El dolor es el mejor educador: mi vida está llena de él, por eso he podido crecer. En la cárcel, los presos están clasificados por grupos: ladrones, asesinos, traficantes y políticos. Me hice amiga de una asesina que se había convertido en la asistenta de la carcelera porque esta se dio cuenta de que era una asesina honesta: había matado a su marido harta de que violara a su hija.

¿Volvió a verla?
La mataron en la cárcel. Allí escribí ‘Memorias de la cárcel de mujeres’. A los presos políticos no nos daban papel, pero las prostitutas tenían papel higiénico y lo escribí en uno de sus rollos. Es uno de mis mejores libros.

Mubarak, sucesor en la presidencia de El Sadat, la sacó de la cárcel en 1981 y luego, en 2005, usted se presentó a las elecciones a la presidencia de su país compitiendo con él.
Fue para enviar un mensaje sobre lo que se podía hacer, pero la policía empezó a perseguirnos. Al final nos lo prohibieron. Todos los Gobiernos que he conocido están contra los pobres y del lado del 1% de la humanidad que controla el capital. Eso hoy es aplicable a todo el planeta.

¿Preferiría el Nobel de Literatura o el de la Paz?
El premio que me interesa es que uno de mis libros le cambie la vida a alguien.

miércoles, 18 de enero de 2017

#hemeroteca #violenciasexual | Egipto se pone serio con el acoso sexual

Imagen: El País / Acoso en plena calle de El Cairo
Egipto se pone serio con el acoso sexual.
Una nueva ley aprobada por el Parlamento dobla las penas de prisión por la lacra del acoso sexual.
Ricard González | El País, 2017-01-18
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/01/18/mundo_global/1484732222_758749.html

Desde hace más de dos décadas, el acoso sexual constituye una auténtica epidemia en Egipto, y muy especialmente, en El Cairo. Las cifras confirman los relatos de muchas chicas que afirman que los comentarios soeces, las miradas lascivas e incluso los tocamientos en espacios públicos son un tormento diario. Según una encuesta realizada en 2013 por la agencia de la ONU para los derechos de la mujer, un 99% de las mujeres confiesan haber sido acosadas en la calle. Ahora, una nueva ley aprobada por el Parlamento egipcio dobla las penas de prisión por la lacra del acoso sexual.

Ante la pasividad de unas autoridades alineadas con la cultura patriarcal dominante, ya fuera en la era Mubarak o las surgidas de la ‘primavera árabe’, hubo de ser la sociedad civil la que diera el grito de alarma. Varias ONG, como HarrassMap, que compila las agresiones y las sitúa en el mapa para alertar de las zonas y horarios más peligrosos, o ‘Shuft taharrush’ (“Vi el acoso”), que organizaban patrullas de protección en las fechas más peligrosas, iniciaron una tarea de concienciación de la sociedad. El mundo de la cultura colaboró con varios documentales y con el exitoso filme El Cairo 678, que fue capaz de traspasar las fronteras del valle del Nilo.

No fue hasta 2014, cuando se produjo una brutal agresión frente a las cámaras en una manifestación a favor del presidente Abdelfatá al Sisi, cuando las autoridades se vieron obligadas a reaccionar, y promulgaron la primera norma que tipificaba como delito el acoso sexual. Sin embargo, pocas condenas han tenido lugar desde entonces. No en vano, cuando sucede en la calle, la víctima debe capturar ella misma al agresor, llevarlo a una comisaría de policía, y procurarse al menos dos testigos, según explica Hala Mustafá, la presidenta de ‘Shuft Taharrush’. Pero aún en el caso de que la víctima consiga apresar al acosador, no siempre cuenta con el apoyo de los agentes, que a veces la presionan para que no presente la denuncia.

A principios de mes, el Parlamento egipcio aprobó una ley que endurece los castigos a los perpetradores de este tipo de delitos. En concreto, se dobla la pena de prisión de seis meses a un año para los agresores e incrementa la multa mínima, que pasará de 5.000 libras (unos 250 euros) a 10.000 libras (unos 500 euros) en los casos de acoso sexual, cuya definición incluye no solo tocamientos en zonas erógenas, sino también gestos o palabras de contenido sexual. Además, también endurece el castigo para los abusos sexuales a menores.

Desde HarassMap, se ha aplaudido el reciente cambio legal, considerado un paso en la buena dirección. Sin embargo, se apunta que si no va acompañado de otras acciones del Estado, servirá de poco. “La gente en la calle necesita saber que el acoso sexual es un crimen, no solo un fenómeno... Es necesario hacer más campañas de concienciación”, sostiene Alia Soliman, la responsable de comunicaciones de HarassMap, que considera que una parte de la población no es consciente de que ya se han dictado sentencias de cárcel por acoso.