Mostrando entradas con la etiqueta Caster Semenya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Caster Semenya. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de julio de 2025

#hemeroteca #mujeres #deportes #discriminaciones | La atleta Semenya logra una victoria parcial en su lucha judicial para poder competir con mujeres pese a sus niveles de testosterona

Caster Semenya habla con su abogado Gregory Nott en la corte europea de Derechos Humanos //

La atleta Semenya logra una victoria parcial en su lucha judicial para poder competir con mujeres pese a sus niveles de testosterona

El Tribunal de Derechos Humanos avala a la deportista que fue obligada a hormonarse para correr, pero rechaza que se violara su derecho a la vida privada y que fuera discriminada
Silvia Ayuso | El País, 2025-06-10
https://elpais.com/deportes/2025-07-10/el-tribunal-de-estrasburgo-concluye-que-suiza-violo-el-derecho-a-un-juicio-justo-de-caster-semenya-pero-rechaza-la-discriminacion.html

Victoria parcial para la atleta sudafricana Caster Semenya, convertida en el símbolo de la lucha de las atletas con exceso de testosterona por competir sin tener que someterse a tratamientos o “tests de feminidad”. La Gran Cámara del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo (TEDH) ha decretado este jueves que Suiza violó su derecho a un juicio justo en su demanda contra las normas impuestas por su hiperandrogenismo. A la par, sin embargo, ha declarado inadmisible su alegato de que, durante el largo proceso que ha tenido a la deportista sudafricana sin participar en competiciones internacionales desde 2018, se violó su derecho a la vida privada y a no sufrir discriminación.

Aun así, la decisión del tribunal de Estrasburgo, que es final, abre potencialmente la vía a que el caso regrese a los tribunales suizos. Según los jueces del TEDH, queda claro que el Tribunal Federal Suizo, que tiene la última palabra en la regulación impuesta por la federación internacional de atletismo World Athletics en 2018, no realizó un “examen particularmente riguroso” del caso, tal como exigía una demanda de tanto calado y que involucraban los derechos civiles de uno o más atletas.

La doble campeona olímpica de 800m no compite desde 2018 por negarse a reducir su nivel de testosterona. La sudafricana se ha visto obligada a elegir entre “salvaguardar su integridad personal y su dignidad, quedando excluida de la competición”, o “someterse a un tratamiento perjudicial, innecesario y supuestamente correctivo”, había argumentado durante la audiencia del caso, el año pasado, su abogada, Schona Jolly. La propia Semenya había declarado en esos momentos que la decisión de los jueces de Estrasburgo sería clave no solo para su caso, sino para todas las mujeres jóvenes que no quieren verse “deshumanizadas ni discriminadas”. La respuesta del tribunal de este jueves no le permite cantar victoria del todo.

Desde 2018, World Athletics impone a los atletas afectados por hiperandrogenismo o DSD (intersexuales, con diferencia de desarrollo sexual, porque su organismo produce más testosterona de la considerada por la ciencia como normal para el género femenino) rebajar con estrógenos su nivel de testosterona si quieren participar en pruebas internacionales entre los 400 y los 1.500m. La normativa, que fue creada 'ad hoc' contra Semenya, fue validada un año más tarde por el tribunal de arbitraje privado, el TAS, con sede en Suiza y financiado por el Comité Olímpico Internacional (COI), y avalada finalmente por el Tribunal Federal Supremo suizo un año más tarde en aras de la “equidad de las competiciones”. Semenya logró una primera victoria en Estrasburgo cuando el TEDH, en 2023, decretó que la triple campeona mundial sufrió discriminación por parte de la federación, así como un atentado a su vida privada, y concluyó que Semenya “no ha gozado de suficientes garantías institucionales y procesales en Suiza para permitirle que sus demandas fueran examinadas de forma efectiva”.

La sentencia fue recurrida por Suiza, lo que ha llevado el caso ahora a la Gran Cámara del TEDH, la máxima instancia del tribunal europeo de derechos humanos, cuya decisión es final.

viernes, 24 de marzo de 2023

#hemeroteca #transfobia #deportes | La investigación realizada con militares que da la razón al veto trans en el atletismo

El atletismo discrimina a las atletas trans //

La investigación realizada con militares que da la razón al veto trans en el atletismo

I. Trujillo | La Razón, 2023-03-24

https://www.larazon.es/deportes/investigacion-realizada-militares-que-razon-veto-trans-atletismo_20230324641d4b35079ac9000183b0a1.html

Corren malos tiempos para la “Ley Trans” a nivel internacional y también en España, donde el organismo que rige el atletismo ha asestado un nuevo golpe a la ley estrella de Irene Montero. El deporte ha iniciado una senda revisionista respecto a las atletas transexuales. La creación de una nueva categoría, las limitaciones a la edad de transición o sencillamente su expulsión del deporte femenino ya están encima de la mesa de los organismo internacionales que rigen las diferentes competiciones. Tras la natación, o el rugby, el atletismo anunciaba ayer su firme decisión de excluir a las deportistas trans en sus competiciones. Athletics, la federación internacional de atletismo, ha acordado que las atletas transgénero no podrán competir en categoría femenina en pruebas internacionales. En un primer momento se plantearon reducir los niveles de testosterona pero finalmente han optado por cerrar la puerta a los atletas transexuales.

El presidente del organismo, Sebastian Coe, ha asegurado que a partir del 31 de marzo no se permitirá participar en competiciones que puntúen para el ránking mundial a ninguna atleta transgénero que haya pasado por la pubertad masculina. Asimismo, agregó que se creará un grupo de trabajo para seguir investigando las directrices de elegibilidad de los transexuales. "No vamos a decir que no para siempre", afirmó Coe.

La medida dificulta la participación en pruebas atléticas de nivel de un colectivo que ya de por sí lo tenía complicado. Desde 2019, a raíz del caso de Caster Semenya, World Athletics ya exigía a las mujeres una testosterona por debajo de los cinco nanomoles por litro durante un año, una medida que era el doble de exigente que la establecida por el COI (10 nanomoles por litro), pero esto era insuficiente para los expertos que seguían denunciando las ventajas físicas con respecto a sus competidoras nacidas mujer.

Numerosos estudios científicos han tratado de demostrar la injusticia que supone incluir atletas trans en categorías femeninas. Uno de los más rotundos, realizado con militares, da la razón a la decisión tomada por World Athletics.

Esta investigación sugiere que las mujeres transgénero mantienen una ventaja atlética sobre sus compañeras cisgénero incluso después de un año de terapia hormonal. Los resultados, publicados en el British Journal of Sports Medicine, establecen que el período de espera actual de un año para los atletas olímpicos que están en transición es inadecuado. “Para el nivel olímpico, el nivel de élite, diría que probablemente dos años es más realista que un año”, dijo el autor principal del estudio, el Dr. Timothy Roberts, pediatra y director del programa de capacitación en medicina adolescente en Children’s Mercy, Hospital de Kansas City (Misuri).

Esta tesis cuestiona las normas aprobadas por el COI en 2015 en las que se indican que aquellos que pasen de mujer a hombre pueden participar sin problemas en competiciones masculinas, mientras que aquellas que sigan un camino inverso deberán cumplir una serie de condiciones para evitar competir con ventaja. Estas normas, fundamentalmente la que señala que el nivel de testosterona en suero (la hormona masculina, la que da fuerza y velocidad y da ventaja a los hombres sobre las mujeres) debe ser inferior a 10 nanogramos por litro durante al menos los 12 meses anteriores a la competición en que se desea competir, obligarán a las mujeres a someterse a terapias hormonales.

Un año fue precisamente el tiempo que estuvo alejada Lia Thomas de la natación para realizar su transición. Hasta 2019, formaba parte del equipo masculino de la Universidad de Pensilvania bajo el nombre de Will Thomas. Tan solo un después de comenzar el tratamiento hormonal para suprimir la testosterona que su organismo producía de forma natural, la Asociación Nacional Deportiva Universitaria (NCAA) aceptó su traspaso al equipo femenino de natación. Y en noviembre de este año comenzó a competir en la categoría femenina batiendo todos récords y generando un sonoro escándalo a nivel mundial. Ahora, este nuevo estudio afianza los argumentos de lo que se oponen a que la nadadora compita en categorías femeninas por las “ventajas de su cuerpo biológicamente masculino” y da la razón a la federaciones de rugby, ciclismo o atletismo.

Al año mantienen sus ventajas
El periodo establecido por el COI es, según este estudio, totalmente insuficiente. “Al año, las mujeres trans todavía tienen una ventaja sobre las mujeres cis”, dijo, refiriéndose a las mujeres cisgénero o no transgénero.

Roberts comenzó a investigar el desempeño atlético de hombres y mujeres transgénero mientras estaba en la Fuerza Aérea, trabajando con el coautor y médico, el teniente coronel Joshua Smalley, en una clínica que coordinaba la atención para los aviadores que iniciaban o continuaban su transición de género.

Los miembros del servicio activo deben realizar una prueba de preparación física cada seis y 12 meses. Roberts, Smalley y otro coautor, el Dr. Dale Ahrendt, se dieron cuenta de que tenían acceso a datos sólidos sobre los miembros del servicio antes, durante y después de que comenzaran el tratamiento de reemplazo hormonal.

Los tres médicos realizaron una revisión retrospectiva de registros médicos y pruebas de condición física de 29 hombres transgénero y 46 mujeres transgénero de 2013 a 2018. La evaluación de la condición física de la Fuerza Aérea incluye la cantidad de flexiones y abdominales realizadas en un minuto, y el tiempo requerido para correr 2.5 kilómetros. También tenían registros sobre cuándo los sujetos comenzaron con testosterona o estrógeno, el tipo de hormona utilizada y la cantidad de días desde que comenzó el tratamiento hasta que sus niveles hormonales alcanzaron el rango normal de adultos para una persona cisgénero.

Más flexiones y abdominales, dos años después
Durante los primeros dos años después de comenzar con las hormonas, las mujeres trans en su revisión pudieron hacer un 10 por ciento más de flexiones y un 6 por ciento más de abdominales que sus compañeras femeninas cisgénero. Después de dos años, dijo Roberts a NBC News, “eran bastante equivalentes a las mujeres cisgénero”. Sus tiempos de carrera también disminuyeron, pero dos años después, las mujeres trans seguían siendo un 12% más rápidas en la carrera de 2,5 km. que sus competidoras cisgénero.

Como era de esperar, la testosterona también afectó a la condición física de los hombres transgénero: antes de comenzar con las hormonas, realizaban menos flexiones de brazos y tenían tiempos de carrera más lentos que los hombres cisgénero en el grupo de control. Sin embargo, después de un año de tratamiento, esas diferencias desaparecieron.

Con los abdominales, los hombres trans eran comparables a los hombres cisgénero antes del tratamiento y, de hecho, los superaron después de un año con testosterona. El seguimiento más prolongado de cualquier participante fue de dos años y medio, según Roberts. “Estar en el ejército tal vez no sea lo mismo que ser un atleta de élite, pero agregó es una situación comparable, en la que tienes a alguien haciendo todo lo posible para mantener o mejorar sus habilidades”, agregó.

El debate sigue abierto y el COI se lava las manos. No ha establecido criterio alguno para los Juegos Olímpicos de París 2024 y deja la protección del deporte femenino en manos de las federaciones. La senda del revisionismo parece no tener marcha atrás.

jueves, 21 de julio de 2022

#hemeroteca #intersexualidad #deportes | El silencioso regreso de Caster Semenya y el oscuro futuro de las atletas intersexuales

El Mundo / Caster Semenya en el Mundial de Eugene, Oregón //

El silencioso regreso de Caster Semenya y el oscuro futuro de las atletas intersexuales.

Vetada en los 400, los 800 y los 1.500 metros, la sudafricana compite en los 5.000 metros, donde no consigue pasar ni de primera ronda. Confiesa que ofreció enseñar su vagina a los jueces de la Federación Internacional.
Javier Sánchez | El Mundo, 2022-07-21
https://www.elmundo.es/deportes/mas-deporte/2022/07/20/62d5f5dbfdddff96508b45b4.html 

No, no. No interviews, sorry".

Caster Semenya estuvo en el Mundial de Eugene. Estuvo porque apareció en la lista de inscritas, porque paseó por el campus de la Universidad de Oregón y porque algún cándido periodista intentó hacerle unas preguntas durante su paseo. Pero es como si no hubiera estado. En los 5.000 metros, una de las pocas distancias que le permiten correr, entró gracias a las bajas de otras y la pasada madrugada quedó eliminada en la ronda previa. De las 16 participantes de su serie acabó decimotercera. De alguna manera, estuvo por estar. O porque no estar hubiera sido aceptar que los de arriba, ellos, los malos, han ganado.

Recuerden: Semenya es intersexual, una mujer con cromosomas XY, altísimos son sus niveles de testosterona. Y en abril de 2018 la Federación Internacional de Atletismo decretó una norma en su contra. En la práctica le prohibieron competir. Y sólo le dejaron dos salidas: o medicarse para reducir su testosterona o olvidarse de las carreras de 400, 800 y 1.500 metros, es decir, de las distancias en las que fue dos veces campeona olímpica y tres veces campeona mundial. Intentó la primera, se sintió realmente mal, y optó por la segunda, no sin luchar. Mientras lo probaba en el fondo, misión imposible para su físico, pasó por todos los tribunales posibles hasta llegar al último: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo donde su caso ha quedado aparcado. Dicen que este año habrá sentencia. Quizá el próximo. Quién sabe.

Tampoco importa. A los 31 años, ningún juzgado salvará ya su carrera. Pero sí podría ayudar a otras, por las que Semenya lucha; Francine Niyonsaba y Margaret Wambui de Burundi, Christine Mboma y Beatrice Masilingi de Namibia y así tantas, muchas.

De hecho, un argumento jurídico de Semenya es precisamente ese: que son muchas. Según un estudio de la asociación activista interACT: Advocates for Intersex Youth, como mínimo un 1,7% de la población mundial tiene características intersexuales por lo que prohibir su participación en las pruebas deportivas es más o menos lo mismo que vetar a los pelirrojos. Es un buen punto de vista. El problema es que no funciona o, al menos, aún no ha funcionado. Ningún tribunal se ha pronunciado todavía a favor de Semenya y las cosas cada vez se están poniendo peor para ella y las intersexuales como ella.

Después de la decisión de la Federación Internacional de Rugby y la Federación Internacional de Natación de impedir la participación de las mujeres transexuales, la Federación Internacional de Atletismo anunció que está preparando una norma parecida y, en ella, según fuentes cercanas al proceso, se incluirá a las intersexuales. En unos meses Semenya podría tener prohibido correr en cualquier prueba, no sólo en aquellas que van de los 400 a los 1.500 metros. De momento ha aprovechado que la puerta sigue entreabierta.

Después del nacimiento de su segunda hija, Oarabile, y de la entrevista más personal jamás concedida, en mayo, para HBO, donde confesó que ofreció enseñarles su vagina a los jueces de la Federación Internacional y que la medicación para la testosterona le provocaba taquicardias, Semenya estuvo en el Mundial de Eugene. No hizo ruido, se quedó fuera del foco mediático, sólo algún cándido periodista la paró cuando paseaba por el campus de la Universidad de Oregón. Pero estuvo. Los de arriba, ellos, los malos, no ganaron o, al menos, no del todo.

"No, no. No interviews, sorry".

#hemeroteca #intersexualidad #deportes | Caster Semenya vuelve a la competición en el Mundial de Oregón con una eliminación anunciada

El País / Caster Semenya en la eliminatoria de 5000m en el Mundial de Oregón //

Caster Semenya vuelve a la competición en el Mundial de Oregón con una eliminación anunciada.

La atleta, que tiene prohibido competir en los 400, los 800m y los 1.500m por sus niveles de testosterona, viajó al Mundial de Atletismo de Eugene para correr en los 5.000m pese a saber que no tiene posibilidades, y evitó hablar con los medios.
Álvaro Sánchez | El País, 2022-07-21
https://elpais.com/deportes/2022-07-21/caster-semenya-vuelve-a-la-competicion-en-el-mundial-de-oregon-con-una-eliminacion-anunciada.html

Pasa la sudafricana Caster Semenya como un fantasma por el campus de Oregón, donde atletas y periodistas conviven sin casi barreras a unos metros del estadio donde se celebra el Mundial de Atletismo, y donde rechaza hablar zafándose de las múltiples peticiones de entrevista que le llegan. Su decisión de acudir al campeonato sorprendió a todos: ¿por qué una atleta tan laureada acepta volar miles de kilómetros a sabiendas de que quedará eliminada a las primeras de cambio en los 5.000m?

La distancia no es la suya, pero es de las pocas en las que tiene permitido participar sin medicarse con estrógenos para reducir su testosterona a unos niveles admitidos por los reglamentos del atletismo mundial, una terapia que rechaza por considerarla nociva para su salud.

La atleta, esquiva, evita dar respuestas sobre cuáles son sus motivaciones para participar en una carrera de antemano perdida. Si es amor al atletismo, nostalgia del dorsal, una cuestión económica o una forma de decirle a la élite del atletismo mundial que ella no se rinde, y que si le ponen un obstáculo, ella encontrará la manera de sortearlo para seguir acudiendo a los estadios mientras quiera y pueda. O tal vez todas ellas a la vez.

Cinco años después de su última gran competición en Londres 2017, donde ganó, corre sola en Eugene Semenya, doble campeona olímpica, tres victorias en mundiales en la mochila. El público la aplaude cuando es presentada en la línea de salida. Pero antes de pasar el ecuador queda relegada a la parte trasera, incapaz de seguir el ritmo del grupo de cabeza. No es una final, son eliminatorias, y resulta extraño verla así, tan lejos de las primeras plazas a las que durante tantos años se abonó en los 800m.

La explicación es sencilla: la prueba en la que participa, los 5.000 metros, no es la suya, ni se adapta tan bien a sus cualidades físicas, idóneas para el 800m, un ejercicio de velocidad y potencia que se acaba en menos de dos minutos, y donde ha cosechado sus éxitos. En las doce vueltas y media a la pista que supone un 5.000m, en cambio, emplea más de 15 minutos, y suda y sufre como otros mortales.

Sabe que es uno de los focos de atención, pero no hace ningún gesto reivindicativo antes, durante ni después de la carrera. Tampoco ataca a la dirigencia del atletismo que ha acabado sacándola de los podios que tanto frecuentaba. En su lugar, se esfuerza como la que más, pero sin resultado. En sus palabras al terminar el 5.000m, huye de controversias, y se limita a hacer un análisis puramente deportivo de su actuación. “Creo que es genial poder correr aquí. Solo poder terminar los 5 kilómetros para mí es una bendición. Estoy aprendiendo y estoy dispuesta a aprender aún más. Hacía calor, no pude seguir el ritmo, traté de mantenerme lo más que pude. Pero es parte del juego”.

En un campeonato que cuenta con una importante atención mediática, pudo Semenya, de 31 años, aprovechar para quejarse. Utilizar ese potente altavoz a su alcance para criticar una vez más las reglas que han interrumpido su carrera debido a que la excluye la definición de feminidad impuesta por la federación internacional de atletismo y apoyada por el COI. “Mi responsabilidad es proteger la integridad del deporte femenino”, dijo en junio Sebastian Coe, presidente de World Athletics, que estudia endurecer aún más las reglas para las deportistas intersexuales que como ella pretenden competir en el deporte femenino.

Semenya, que mantiene un contencioso legal contra la decisión que la ha apartado del 800m, la prueba en la que destaca, ha sido más explícita en otras ocasiones. Meses atrás dijo a la cadena HBO que a los 18 años ofreció enseñar su vagina a los jueces de la federación internacional de atletismo para disipar las dudas sobre su sexo, y en redes sociales no duda en reprobar abiertamente y a menudo a los altos estamentos del atletismo. El pasado marzo, por ejemplo, dijo esto: “Entonces, según World Athletics y sus miembros, ¡soy un hombre cuando toca correr 400m, 800m, 1500m y 1.600m! Pero una mujer para los 100m, el 200m, y las competiciones de larga distancia”, escribió en Twitter.

Entre sus colegas, hay quien ha salido a apoyarla tras competir. La estadounidense Karissa Schweizar, quinta en la serie de Semenya, considera “inspirador” el esfuerzo que está haciendo para adaptarse a una nueva distancia, y el hecho de que, a pesar de todas las dificultades, haya sido capaz de clasificarse para estar corriendo con la élite, aunque ya no se quede sola por dejar atrás a sus rivales, sino por lo contrario.

jueves, 24 de marzo de 2022

#hemeroteca #transfobia #deportes | El presidente de 'World Athletics', tajante en el 'caso Lia Thomas': "El género no puede triunfar sobre la biología"

Google Imágenes / Sebastian Coe //

El presidente de 'World Athletics', tajante en el 'caso Lia Thomas': "El género no puede triunfar sobre la biología".

Sebastian Coe opinó sobre la situación de la campeona tránsgenero de la NCAA, un asunto que ha abierto debate mundial.
SportYoo | 20 Minutos, 2022-03-24
https://www.20minutos.es/deportes/noticia/4975523/0/presidente-world-athletics-sebastian-coe-lia-thomas-genero-no-triunfa-sobre-biologia/ 

El 'caso Lia Thomas', deportista transgénero que ha ganado las 500 yardas libres de las finales de la Divison I de la NCAA, la liga universitaria de Estados Unidos, compitiendo en categoría femenina continúa generando polémica y reacciones.

Tras el rechazo de la mayoría de sus rivales, comienzan a pronunciarse altos cargos de estamentos de la élite del deporte, como Sebastian Coe, presidente de 'World Athletics', el organismo que rige el atletismo mundial.

"Es inevitable que se quiera seguir entendiendo y aprendiendo sobre cualquier elemento de la ciencia, pero no tengo dudas de que la testosterona es una pieza clave en el rendimiento. Mira la naturaleza de las niñas de 12 o 13 años. Recuerdo cuando mis hijas solían dejar atrás a los chicos de su clase, pero tan pronto como les llegó la pubertad, esa diferencia se abrió y aumentó", explica el exatleta, desde su experiencia personal.

Y lanza una contundente sentencia: "El género no puede triunfar sobre la biología". Coe, además, advierte de que urge tomar medidas y regular las normativas: "Si no afrontamos esto de forma correcta, creo que la integridad de la mujer en el deporte y el futuro del deporte femenino se presenta muy frágil", detalló.

Cuestionado por el 'caso Semenya', la atleta biológicamente mujer que tenía un alto nivel de testosterona y que fue obligada a reducirla para poder seguir compitiendo, Coe es igualmente recto en su postura: "Si siento que se está llevando este proceso de forma correcta y que lo que estamos haciendo se basa en pruebas y en la ciencia, estoy más cómodo. No puedo ignorar el sentimiento público, pero la ciencia es importante", concluyó. 

jueves, 25 de febrero de 2021

#hemeroteca #mujeres #deportes #discriminaciones | Semenya lleva su caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Imagen: El Comercio / Caster Semenya

Semenya lleva su caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

La atleta sudafricana, que rechaza someterse a un tratamiento para rebajar su tasa de testosterona, recurre «por la dignidad, la igualdad y los derechos fundamentales de las mujeres».
Colpisa/AFP | El Comercio, 2021-02-25
https://www.elcomercio.es/deportes/mas-deportes/casper-semenya-atletismo-20210225141333-ntrc.html 

La atleta sudafricana Caster Semenya, que tiene prohibido participar en algunas carreras porque rechaza someterse a un tratamiento para bajar su tasa de testosterona, ha recurrido al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (CEDH), según anunciaron este jueves sus abogados.

«El combate permanente de Semenya por la dignidad, la igualdad y los derechos fundamentales de las mujeres pasa una etapa crucial con la presentación de una solicitud» ante el CEDH, señalaron sus abogados en un comunicado.

World Athletics (Federación Internacional de Atletismo), apoyándose en datos de expertos, definió en abril de 2018 un umbral máximo de testosterona (5 nmol/l de sangre), para que las mujeres pudieran participar en las carreras entre los 400 metros y la milla (1.609 metros).

Esta regla afecta a Semenya, doble campeona olímpica de los 800 metros, que se niega a someterse a un tratamiento para bajar su tasa de testosterona, y que anunció recurrir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos tras haber perdido su recurso en el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Tras el TAS, fue la corte suprema suiza la que en agosto, en nombre de la «equidad deportiva», dio la razón a World Athletics.

La deportista sudafricana presentó su recurso ante el CEDH el 19 de febrero. El tribunal todavía no ha fijado una fecha para tratar el mismo. Semenya, de 29 años, intenta clasificarse para los Juegos de Tokio, en los 200 metros, prueba en la que no necesita bajar su tasa de testosterona.

#hemeroteca #mujeres #deportes | "¡La Pati es un tío!": María José Patiño, vida y resurrección de la atleta que fue hombre durante cuatro años

María José Martinez Patiño
"¡La Pati es un tío!": María José Patiño, vida y resurrección de la atleta que fue hombre durante cuatro años.

Esta es la historia de la muerte civil (y posterior rehabilitación) de la primera española becada en un centro de alto rendimiento. Expulsada del atletismo por tener un cromosoma masculino, logró después que cambiaran la norma y hoy asesora al COI.
Pedro Cifuentes | El Confidencial, 2021-02-25
https://www.elconfidencial.com/deportes/atletismo/2021-02-25/maria-jose-patino-atletismo-intersexual-genero-deporte_2965083/ 

María José Martínez Patiño (Vigo, 1961) estaba entonces en el mejor momento de su carrera deportiva, pero terminó viendo los Juegos Olímpicos de Los Ángeles por televisión. Pocos meses antes, el 19 de marzo de 1984, la campeona de España de 100 metros vallas había hecho una donación de médula a su único hermano, Manuel, que batallaba contra una leucemia mieloblástica aguda. Pati arrastró una anemia pertinaz durante toda la primavera. “Me pusieron inyecciones. Iba rodando y me mareaba... Lo intenté con el alma”. Pero la marca de acceso a los Juegos era 13:64, y ella hizo 13:68. La atleta gallega se quedaba por cuatro centésimas sin el gran sueño de su vida, cuatro años después de ser la primera española de la historia becada en un Centro de Alto Rendimiento Deportivo. Después descubrió que esa decepción había sido, sin duda alguna, el mejor momento de los cuatro años siguientes.

“Yo había sido la primera mujer becada en una residencia donde eran todos hombres”, cuenta su protagonista en una larga entrevista con este periódico. Corría el año 1980, en el Madrid de la película ‘el Crack’. “Había tan pocas mujeres deportistas en esa época... Todo el mundo me miraba. Tuve que tragar mucho veneno, aguantar desplantes, la adaptación a Madrid, la inmigrante que llega de Galicia... Yo ya había tenido que superar que a mi madre no le gustase el atletismo. Si llegaba cinco minutos tarde del entrenamiento por la noche, al día siguiente no iba. Si suspendía, no entrenaba. Y toda esa rectitud me sirvió después. Yo llegué a Madrid, con una beca, y era como si estuviese en Alemania Oriental: entrenaba y me cuidaba a rajatabla, hacía lo que me mandaban y me protegía”.

Poco a poco, la chica del pueblo se fue ganando el respeto del grupo. "Yo llegaba del pueblo, con una beca de interna que era muy complicado lograr. No iba a Madrid a perder el tiempo; iba a demostrar lo que valía. La residencia Blume era un cachondeo en esa época, especialmente los fines de semana. Recuerdo mi primera noche, en una habitación de dos camas, la número 404... Atranqué la puerta con la cama del miedo que tenía a que me hicieran algo. Eran todos chicos, y me habían robado la llave de la habitación como novatada. Tenía miedo auténtico. Así que la primera noche atranqué la puerta con el cabecero de la cama”.

La residencia Blume era muy diferente a la actual. “Ahora hay seguimiento y control. Se hacían cosas que ahora son imposibles... A nivel ético era muy diferente. ¿A ti te parece normal, por ejemplo, que un entrenador se pasease con un maletín por el pasillo, habitación por habitación, poniendo electrodos a las deportistas en los muslos? Hay cosas que ahora sería impensable que ocurrieran”.

Ascenso
Pati empezó a hacer buenas marcas. Logró la plusmarca nacional de 60 metros vallas. Y en el verano de 1983 fue una de las tres únicas mujeres españolas que viajaron a Helsinki para competir en el primer Mundial de Atletismo. “Recuerdo que pensaban: ‘esta españolita viene a hacer turismo’, porque antes se iba a una de las dos cosas, a competir o a hacer turismo. Pero yo me lo tomé en serio... Estaba en el mejor momento de mi vida y de mi carrera”.

Patiño pasó la primera ronda, pasó la segunda ronda y por poco se quedó fuera de la semifinal. “Era la primera vez que competía fuera de España, no tenía experiencia”. Al año siguiente había Juegos Olímpicos. Pero justo en ese momento enfermó su hermano: un punto de inflexión en una carrera que hasta entonces solo progresaba. “Todavía no había trasplantes de médulas, estaban empezando en España. Y me llamaron los médicos, en marzo de 1984. Yo estaba extraordinariamente bien. ‘Si hay alguna posibilidad para tu hermano, es un trasplante de médula’, me dijeron. ‘Y te la tienen que sacar a ti’. Tuve que decidir en 48 horas qué hacer... Y no tuve ninguna duda. Mis padres no querían, tenían ya un hijo enfermo y no querían dos... Pero lo hice, por supuesto”.

Dos semanas después de las punciones, cuando volvió a entrenar, Martínez Patiño tenía tres millones y medio de glóbulos rojos y “la hemoglobina por los suelos”. En aquel momento había dejado ya de entrenar con Manuel Pascua, otro protagonista de esta historia y uno de los entrenadores más laureados y polémicos del atletismo español (que sería detenido junto a Marta Domínguez en la célebre operación Galgo contra el dopaje). “Yo entrenaba con Paco Gil. Si Pascua no hubiese tenido tanto poder, yo creo que hubiese ido a Los Ángeles”, dice hoy Patiño. “Pero solo dieron dos plazas para mujeres. Y Pascua era Dios allí en aquel momento. Era el Iván Redondo del atletismo español... En aquel momento, había uno o dos que mandaban mucho, el resto no mandaban nada”.

Aparece la brujería

Pasaron los Juegos y su hermano no ofrecía señales de mejoría. En la Federación Española de Atletismo, además, empezaba a cocerse un escándalo aparentemente pintoresco que tendría a la larga consecuencias funestas para la atleta. Fue acusada de brujería por su entrenador, Pascua, que habría de dimitir cuando el asunto llegó a las páginas de los periódicos. “Todo fue una excusa para justificar que se lesionaba la gente”, explica Patiño. “Había un problema en esa época, no se hacían buenas marcas y la gente se lesionaba mucho. Y para justificarse, extendió el bulo de que algunos atletas se lesionaban porque alguien estaba haciendo brujería”.

“Yo llevaba conmigo una castaña de Indias, que da suerte y en Galicia se lleva; igual que una postal de Santa Gema, que mi madre le tenía mucha devoción, o unos ajos, que en Galicia dan suerte... Pero el tema es que yo le había llevado la contraria a un entrenador muy importante, no me gustaban ciertas cosas que hacía. Le tenía respeto y miedo. Y Pascua, que era todopoderoso, decidió sacrificarme a mí para proteger al resto del grupo. Tenía que justificar lo que estaba pasando con algo... Se le venía el edificio abajo. Pero de eso me doy cuenta ahora, en la madurez. Entonces no lo comprendí”.

“Resulta que todos los demás fueron a un brujo que había en Alcalá, llevados por él. Y él quería que yo también fuera a ver al brujo de Alcalá. ‘¿Qué brujo?’, respondí yo... Me negué absolutamente, era un gilipollas que vendía humo. Así que al final acusaron de brujería a la única que no fue al brujo... Sacrificó a alguien que no era dócil, a quien no podía domar. Y a mí me había costado mucho abandonar a Pascua; yo estaba cautivada por él como entrenador. Era el mejor, dábamos el 110%... Pero eso no puede ser a costa de lo que sea. No puedo pagar tanto tributo al César por ser atleta de alto nivel. Ni yo ni nadie”.

El caso, como se ha dicho, llegó a la prensa y terminó provocando la dimisión del mítico entrenador. Semanas antes, el 4 de octubre de 1984 había fallecido su hermano. “La presión era muy alta, insostenible. Recuerdo que incluso me riñeron en la federación por no contar el tema de la brujería antes, por no ir a la prensa. Pero yo ya no sabía qué hacer. Pascua mandaba más que el propio presidente. Era omnipresente. Se portó realmente mal con una persona que lo único que había hecho era entregarse en cuerpo y alma al atletismo. Lo sabe todo el mundo de la época... Todos le decían ‘sí, bwana’; pero yo le llevé la contraria en algún aspecto. E intentó sacrificarme”.

Era diciembre de 1984. Patiño iba recuperando su estado de forma y sus marcas mientras se reponía “como podía” de la muerte de su hermano: “Totalmente concentrada en cuidarme y en hacer bien mi trabajo”. Pascua ya no estaba, al menos en apariencia. En febrero, la gallega arrolló en Madrid en los Campeonatos de España en pista cubierta. Faltaban unos meses aún para que todo saltara por los aires. “Fueron los tiempos más felices...”, narra la hoy profesora universitaria y asesora del Comité Olímpico Internacional. “No tenía el yugo de Pascua, entrenaba, iba feliz a los entrenamientos, me encontraba fenomenal, había un grupo... Iba relajada a los entrenamientos y a la competición. Era yo, no sé cómo explicarte... Mi vida. Pero luego llegó Kobe y pasó lo que pasó...”

Lo que sucedió en Kobe (Japón), y posteriormente en España durante unos años, habría merecido ya un largometraje de Hollywood si Pati fuese estadounidense. La Universiada de Verano de 1985 ha pasado a la historia por su caso de intersexualidad: la aparición de un cromosoma masculino en sus análisis genéticos, motivo por el que fue excluida de esa competición bajo el argumento de que ella corría con ventaja.

“Es el golpe más duro que he tenido en mi vida”, rememora hoy. “Habíamos ido solo cuatro mujeres, muy pocas, igual que a Helsinki dos años antes. Y tuve que pasarlo todo sola... El caso es que no me dejaron participar en Kobe. Yo pensaba: ¿cómo voy a devolver el dinero del billete de avión si no he podido participar? Acababa de morir mi hermano, y ahora lo de los cromosomas. Primero las brujas y después esto... Me sentía tan sola... Había una nadadora estadounidense con el mismo caso que yo en Kobe, pero a ella sí la dejaron participar. Eso marca la diferencia, lo comprendí después: quién protege a sus deportistas y quién no”.

Oviedo y la bomba
El asunto, al tratarse de una cuestión médica, se llevó al principio de manera confidencial. Hasta que llegó, en enero de 1986, el Gran Premio Pista Cubierta Ciudad de Oviedo. A Patiño la llamaron de la Federación para advertirle de que no debía correr la prueba. “'Si vas se arma', me dijeron. Pero yo llevaba entrenando meses y fui. Me descalificaron, y fíjate, la atleta que ganó la prueba, mi máxima rival [María José Mardomingo] me regaló el trofeo”.

Al día siguiente, el cielo se desplomó sobre su cabeza. El 29 de enero de 1986, el diario' El País' anunciaba en su portada: “María José Martínez Patiño pierde su licencia de atleta por tener cromosomas masculinos”. Era el día después de la explosión del transbordador espacial Challenger o la elección de Juan Barranco como alcalde de Madrid. Después de haber intentado competir en Oviedo, el periódico publicaba su condición intersexual con todos los datos (incluido el informe médico enviado desde Japón). “Lo tenían entero. Y se vengaron...”

Cuando llegó el informe de Kobe a la Federación Española de Atletismo, el médico era Eufemiano Fuentes, estrella máxima del dopaje en nuestro país. La conversación, según confirma un testigo a este periódico, fue aproximadamente así: “¡Tengo una bomba! ¡La Pati es un tío!”. “La de Dios...", dice ahora Patiño: "Te caes para atrás. Tenían una bomba y la soltaron, no calibraron el daño... Yo también he sido periodista, lo entiendo, hizo su trabajo. Podía haberlo hecho de otra forma, haber dicho ‘cuestión genética’ y no ‘cromosomas masculinos’, dulcificarlo un poco. ¿Te imaginas un titular ‘Rafa Nadal no puede competir más porque tiene cromosomas femeninos’”?

“Lo que pasó con los titulares de 'El País' fue un arma arrojadiza, para intentar destruirme. No como deportista... Como deportista ya intentó destruirme la normativa: me apartaron de todo, ya no tenía derecho a competir nunca más. Lo que intentaron con los titulares fue destruirme como persona. Ese titular es para acabar con la vida de una persona. Y no terminaron con mi vida, pero yo en algún momento pensé que no podía más... Me encontraba tan sola, tan abandonada en un país en el que yo el día anterior era campeona de España con récord nacional, mundialista... Y de la noche a la mañana la gente te cierra la puerta de la Residencia, te quitan la beca y te dicen: ‘Búsquese usted la vida y vuélvase a su pueblo’. Y yo dije que no. Me lo pidió el presidente, Juan Manuel de Hoz, pero yo dije que no, no podía aceptarlo de ninguna manera”.

Ese día, cuando decidió no desaparecer del mapa y volverse a Galicia, comenzó la lucha pionera de Martínez Patiño en el deporte mundial (que le ha convertido hoy en un referente académico internacional). Al día siguiente de la portada, después de una rueda de prensa celebrada en la sede de la agencia EFE, unos fotógrafos le atravesaron el coche en plena Castellana para hacerle fotos. Se había convertido en un personaje muy conocido. “Fue un momento tremendo; hui y me refugié en la sierra. La rueda de prensa había sido brutal. Tremendamente dura. Prácticamente todos los periodistas presentes estaban a favor de la Federación. Repetían que me habían ofrecido la posibilidad de retirarme discretamente y que yo me había negado. Que todo había salido a la luz porque me había negado a irme”.

“Fue como una bomba... Como la explosión del Challenger ese mismo día. La soltaron sin llamarme antes y me encontré totalmente sola”. La prensa siguió persiguiéndola durante semanas. “Rueda de prensa hubo solo una, pero me llamaban continuamente de la ‘tele’ y la radio. Le dije no a Mercedes Milá, y eso que la admiro mucho. Pero le tenía pánico. Verdadero pánico. No me atreví a ir a su programa... Tenía que salir a la calle con gafas de sol. En serio, era algo propio de un país que no había evolucionado, en el que la prensa tenía tanto poder para hacer daño, aunque el día anterior fueras la misma persona... Hay maneras y maneras de explicar las cosas. Pero bueno, en su momento les sirvió para vender periódicos y dar una exclusiva... No pasa nada, lo he perdonado. Les he perdonado a todos, pero primero me he tenido que perdonar yo. Porque yo pensaba que la que tenía la culpa de todo era yo, por haber nacido como he nacido... Primero tiene que sanarse uno”.

12 metros cuadrados
Pati se buscó un trabajo de monitora en un gimnasio y decidió quedarse en Madrid. Se mudó a un estudio de 12 metros cuadrados “en el entresuelo de un edificio muy lujoso de la glorieta Álvarez de Castro, ... “Yo solo quería volver a los tacos”, repite 10 o 15 veces a lo largo de la entrevista. De hecho, seguía entrenando, pero en soledad, proscrita y de noche, para que nadie la viera. La hoy profesora universitaria en Las Palmas de Gran Canaria, Covadonga Mateos, su gran amiga de la época (por entonces campeona de España en salto de altura), le sacaba bocadillos y fruta de la residencia Blume para que se alimentase mejor. “Era un auténtico escrache”, recuerda hoy Mateos. “Recuerdo que alguna vez la escupieron, que le hacían gestos obscenos, que la señalaban en el aeropuerto. María José estaba señalada, estigmatizada... Era lo peor de lo peor. Muy diferente del caso de Caster Semenya, que ha estado muy apoyada. María José estuvo completamente sola”.

“Yo sabía que iba a volver a competir...”, asegura Patiño, “pero nadie se lo creía. Hubo alguna noche que tenía tanto dolor en el alma, tanto dolor, me encontraba tan sumamente sola donde vivía, tan poco apoyada en esa habitación minúscula, y con un sueldo que apenas bastaba para pagar el alquiler, que pensé que lo mejor era cerrar los ojos y no despertar. No intentar hacerme nada, porque eso no lo pensé, pero sí dormir y desaparecer...”.

Martínez Patiño interpuso una demanda contra la Federación por atentado contra el honor. Pero su objetivo principal, asegura, no era el dinero, sino regresar a la competición. (Como se verá después, nunca cobró su indemnización). “Todos los organismos deportivos decían que era imposible cambiar la norma”, recuerda: “La Federación no me ayudaba, no podía entrenarme, no tenía donde agarrarme. Porque una demanda contra la Federación, aunque la ganes, no te da derecho a volver a competir; yo lo que quería era demostrar que se habían equivocado conmigo”.

La pista a oscuras

Por las noches, Patiño se iba andando desde Chamberí hasta la ribera del Manzanares y saltaba la valla del INEF para entrenar a oscuras. “Ahora no puedes entrar en el INEF, hay controles y cámaras, pero yo saltaba la valla e iba a la pista... No había nadie, y yo entrenaba sola con la luz lejana de los colegios mayores. El olor que tenía esa pista... Tocar el grano de la pista de tartán, poner tu cara cerca de la pista, en la calle dos o tres, sentir eso... Sentir ‘me habéis eliminado, pero prometo que voy a volver’. Yo le prometí a la pista que iba a volver. Saltaba, entrenaba, corría, pero era imposible, estaba sola, no podía sacar las vallas del almacén. Aun así, entrenaba. Y sobre todo le decía a mi mente: ‘Tienes que seguir luchando para volver aquí’. Y eso que vas generando en tu cerebro es lo que luego, si vences, te da la fuerza para encarar otras cosas en la vida”.

Al año y medio “o así”, María José Martínez Patiño empezó a vislumbrar la otra orilla. Contactó con expertos mundiales en genética y medicina deportiva que se interesaron en su caso: concluyeron que no había ventaja deportiva alguna en su alteración genética, su cuerpo no reaccionaba a la testosterona. Y sin darse cuenta, empezó la segunda carrera de su biografía, la académica: hoy es doctora en Ciencias del Deporte, profesora en la Universidad de Vigo y miembro del Comité de Expertos de la Comisión Médica y Científica del Comité Olímpico Internacional. Ha publicado más de 50 artículos científicos con expertos internacionales, da conferencias todo por el mundo y es la española de ciencias del deporte con más citas en la prestigiosa revista 'The Lancet'.

“No olvidemos que la intersexualidad es un tema médico”, explica la exatleta viguesa. “Es un tema genético. Entre el 0,5%-1,7% de la población mundial tiene alguna variabilidad que no se ajusta a la categoría de hombre o mujer, por alguna anomalía genética... Uno no decide cómo lo hacen. Y tal como ha nacido tiene que plantar cara a la vida. Una sociedad del primer mundo tiene que aceptar un tema médico, genético, hormonal. Eso no puedes cuestionarlo. Otra cosa es la orientación, lo que cada uno quiera hacer con su vida, pero no me meta usted en el mismo saco. Esto es una cuestión biológica; hay un gran número de genes que intervienen y que pueden producir una mutación en el momento del proceso para determinar la diferenciación sexual”.

“Yo entiendo que el periódico tenía una bomba... ¡Pero era algo médico! La demanda que gané a la Federación era por revelar un asunto médico, una cuestión de honor. Pero fíjate si yo amaba el atletismo, que me compensaban con 20 millones del año ochenta y tantos y nunca los cobré; retiré la demanda contra la Federación para poder volver a competir. Me dijeron que era una de las condiciones para regresar a la pista. Yo demostré que tenía razón y solo por el hecho de volver a los tacos de salida ya me había compensado. A mí 20 millones me daban igual, y era un dineral, ojo. Podía incluso haber pedido la ejecución provisional de la sentencia. Pero no lo hice, quería volver a competir. Porque me habían quitado todo: las marcas, los récords, mi honor... Como si nunca hubiese existido o entrenado. Es lo que más dolor me produjo. Tantas horas, tanto cuidado... Todo desapareció de repente del mapa”.

La llamada de Seúl
El 4 de octubre de 1988, Patiño recibió una llamada desde Seúl. Era el cuarto aniversario de la muerte de su hermano. La llamada era para darle la enhorabuena: la Comisión Médica del COI se había reunido y decidido que podía regresar a la competición. “Fue el mismo día, cuatro años después... Puedes pensar lo que te dé la gana, pero es muy curioso... El mismo día”.

Los investigadores habían averiguado que la atleta gallega no tenía receptores celulares para la testosterona; es decir, no generaba ningún tipo de respuesta androgénica (debido a una mutación genética). “Es como una llave que entra en la cerradura, pero no abre la puerta”, explica: “Hay una mutación en el receptor de andrógenos. Las mujeres como yo no tenemos prácticamente vello, porque no hay respuesta a la testosterona. Por eso pude volver a competir. Aunque yo tomara anabolizantes, no tengo el mecanismo de respuesta a los andrógenos. Que es un caso muy distinto al de Caster Semenya. A ella sus andrógenos le funcionan perfectamente, a nosotras no”.

Esta condición genética, muy poco frecuente, se llama Insensibilidad a los Andrógenos (SIA). Se da en una de cada 20.000 personas, pero es poco conocida: “Hay estigma y silencio”. Patiño afirmará varias veces a lo largo de la entrevista que fue el expresidente de la Federación, José María Odriozola (bioquímico de formación), quien se esforzó por pelear su caso. (También "quien sentó las bases del atletismo español moderno").

Al día siguiente de recibir la llamada, el 5 de octubre, Patiño volvió a las vallas. Pero esa segunda etapa deportiva no se pareció ya nunca a esos primeros años de la década: “Había perdido completamente el tren”, reconoce: “Es como si cuando volví a la pista ya hubiese logrado lo que quería. Gasté tanta energía en volver a los tacos que luego no me quedó más. Imagínate el esfuerzo que había representaba para mí estar entrenando y apagando fuegos a la vez: Pascua, mi hermano, las brujas, los cromosomas... Hacen falta muchos condicionantes para poder entrenarse en cuerpo y alma”.

A pesar de ello, siguió compitiendo. En septiembre de 1991 se fue sola a entrenar a la Unión Soviética ("Patiño emigra a la URSS”, tituló algún periódico). “Estaba buscando el motor... Pero tenía que haberme ido antes. Fue uno de los mejores momentos de mi vida como atleta: era anónima, no me conocía nadie. Estudié allí y aprendí ruso. Me comportaba como una rusa, vestía como una rusa, hacía la cola para la leche y el pan. Me levantaba muy pronto, a las dos de la tarde ya era de noche, a treinta y tantos grados bajo cero. Estuve una época entrenando en Sochi (Mar Negro). Era una pasada, no te puedes imaginar, muy planificado, muy enriquecedor... Me dio mucha pena, pero no había tiempo material, estaba en la última etapa y lo sabía, había consumido ya todo mi tiempo antes…”

“Fue muy injusto”, continúa. “Mientras yo estaba parada, mis rivales pudieron seguir entrenando. Y cuando tuve que competir con ellas, había perdido la forma de antes. Lo intenté. Fui a Estados Unidos a competir, hice el circuito, bastante bien, pero no pude llegar a los Juegos de Barcelona. Me quedé relativamente cerca de nuevo. Una pena. Yo me inicié cuando vi a Nadia Comaneci en los Juegos de Montreal en 1976; la veía y me quedaba extasiada. Y me dije: ‘Me gustaría algún día estar en los Juegos Olímpicos’. Y debo estar agradecida de formar parte de alguna manera de la Familia Olímpica”.

José María García
Cuando abandonó el atletismo, en 1992, José María García la fichó para su equipo de reporteros. Estuvo con el legendario periodista once años, cubriendo Juegos Olímpicos y campeonatos mundiales. “Yo he sido competitiva en la pista y fuera de ella. Lo que me ha enseñado el deporte es a ser competitiva, a dar en todo momento lo mejor de mí misma. García tenía el enfrentamiento con De la Morena, y yo era la primera en conseguir la entrevista del día. Porque claro, si viajas por todo el mundo conoces a los atletas. Sabía dónde meterme para conseguirlo un día antes que el resto. García respetaba muchísimo mi trabajo. No era fácil trabajar con él, pero a mí me respetaba y me quería. Y aprendí muchísimo con él. Tenía que viajar sola por todo el mundo, preparar todo, retransmitir, entrar en informativos. Yo estaba en la Cope cuando tres atletas españoles quedaron primero, segundo y tercero en Helsinki, retransmitiendo el campeonato de Europa. Y abrieron el informativo con eso”.

Después de esa etapa, Patiño se enfocó en el trabajo universitario y el deporte desde otra perspectiva (fue la primera entrenadora de Ana Peleteiro, plusmarquista española y campeona de Europa de triple salto). “Han cambiado muchas cosas desde mi época”, afirma, “pero lo que no ha cambiado es que el atleta tiene que trabajar, entrenar, cuidarse y sacrificarse. Ha evolucionado tanto el deporte mundial, hay tanta gente haciendo lo mismo, que o haces algo diferente o no tienes nada que hacer”.

Asesora del Comité Olímpico Internacional y de la Federación Española de Atletismo, Patiño es bastante rotunda cuando habla del deporte español: “El deporte no necesita ninguna marca España. ¡Si el deporte es por lo que somos más conocidos! Lo que hace falta es alguien que se preocupe por los deportistas. No necesito hacer la pelota a Alejandro Blanco ni a nadie, pero quien se preocupa diariamente es el Comité Olímpico Español (COE). Y no solo cuando alguien gana la medalla y se hacen la foto, sino preocupándose por el futuro, las lesiones. Hay gente que está preparada para retirarse y gente que no... Es muy duro estar en la burbuja 15-20 años y salir de repente. Hay deportistas que se quedan como muñecos rotos, y hay que cuidarlos. Y eso lo ha hecho y lo hace el COE. No podemos dar la espalda después a los deportistas... Se trata de ver más allá, de crear los cimientos del deporte español de los próximos 20 o 30 años... Y eso no puede depender del Gobierno. Hay pilares que no se pueden mover, respetar lo que da buenos resultados; y no eliminarlo, sino fortalecerlo. ¿Quién representa mejor a España hoy? Los deportistas. Su protección ha de estar garantizada por ley, que no dependa de quién esté en el poder”.

“Cuando veo”, prosigue, “a estos gurús del deporte que dan lecciones (y lo más redondo que han visto, como decía García, es una onza de chocolate), alucino. No saben lo que es el deporte. El sentimiento… Por eso, los políticos que llevan el tema deberían haber orinado sangre, haber vomitado con una pájara, haber llegado a la meta y no poderse ni mover del ácido láctico que tienen, y haber superado que te levantas por la mañana y no puedes moverte, que debes seguir una dieta estricta, que tienes que levantarte a entrenar aunque no quieras, que tienes dolores, que tienes dudas, frustración, que tienes miedo cuando entras en el estadio, en el túnel, el miedo cuando ruge el estadio y tienes a 100.000 personas (como en Helsinki)... El que vence todo eso luego puede plantarle cara a la vida y demostrar que puede hacer otras cosas. Bien encauzado, claro... Yo tuve la suerte de poder estudiar”.

El milagro femenino español
“Se dice que somos el país milagro del deporte, y es cierto. No se puede tener tanto nivel en deportes individuales y colectivos con tan pocos medios. Pero el auténtico milagro es el deporte femenino español. En menos de dos décadas, estamos a un nivel que les ha costado a otros países mucho más tiempo. Baloncesto, balonmano, natación, rítmica, sincronizada, tenis, atletismo, waterpolo... Si existiese el apoyo económico que debiera tener un país como España, esto sería tremendo”.

Y entonces reivindica su legado: “Hemos tenido que tragar mucho y hemos abierto no un camino, sino una autopista a las nuevas generaciones. Se habla mucho del deporte femenino, pero ¿quién abrió el camino...? Ha cambiado todo muchísimo; lo único que no ha cambiado son los políticos, que son iguales. Antes había una diferencia muy grande en cómo nos preparaban frente a otros países. Ahora hablamos de tú a tú a cualquiera, pero en ese momento estábamos asustadas. Éramos una generación de mujeres deportistas atrasadas. Ahora competimos contra cualquiera”.

Dedicada enteramente a la vida académica, Patiño dice sentirse ahora en “los tres últimos obstáculos de la carrera. Hay veces que no sabes de dónde sale la fortaleza para poder salir adelante. Yo quiero entender lo que me ha tocado vivir, y creo que ha sido hacer un mundo un poco mejor, y como pionera, traer algún cambio. Y creo que ha valido la pena. Ha sido un orgullo representar a España en el mundo, poder entrenar, estar ahora en el COE y en el COI, aportar mi experiencia. ¿Rencor...? He sanado ese rencor, aunque cuando lo recuerdo me produce dolor: pensar que podía haber sido de otra manera... Porque yo era muy buena atleta, y no he llegado adonde tenía que haber llegado. Fueron obstáculos muy duros, que tuve que superar sola”.

“Mi fuerza es saber que tenía razón. Me daba igual la normativa, lo que dijera el mundo... Mis compañeras me veían desnuda, yo me miraba al espejo y decía ‘tengo un tipazo de puta madre’. ¿Cómo se puede dudar de algo así? Si yo me hubiese marchado, les hubiese dado la razón, como si yo hubiese tratado de engañarles. Quedándome, luchaba para demostrar que se habían equivocado. Y eso ha servido para ayudar a muchas mujeres como yo, y a que cambiaran la norma. Sigue habiendo casos, por supuesto, y pueden competir. Nadie les destruye, no se tienen que retirar. En ese momento se sabía tan poco de genética, de intersexualidad, que soltar eso hacía mucho daño. Ahora se parten de la risa”.

“Les he perdonado”, concluye, “y a Pascua también. Creo que hice bien en dejarle, en ser firme y subirme a otro carro. Él no me lo perdonó, me la guardó. Pero se la devolví, porque he podido transformar lo negativo en positivo... Ahí es donde le he ganado la batalla. No por haber competido, sino por reconvertirme y salir fortalecida. No ganaron los que quisieron hacerme daño. Hay unas leyes del universo que están por encima de todos nosotros. Y todo el daño que uno pueda hacer, tarde o temprano te vuelve [...] Sinceramente, hay cosas que no se comprenden. Y a algunos se les tiene que caer ahora la cara de vergüenza. Ahora que pienso en ellos y serán padres y abuelos, me pregunto: ¿les habrá compensado? Cuándo se sienten a mirar a sus hijas y a sus nietas, ¿qué pensarán? ¿Podían dormir tranquilos sabiendo que habían eliminado a una persona que no les había hecho nada, que lo único que hizo fue darlo todo por el atletismo? ¿Por qué tanto daño innecesario? Al final, la gente cuando conoce tu historia te respeta. Le dan igual tus cromosomas”.

sábado, 13 de febrero de 2021

#hemeroteca #trans #deportes | ¿Cómo afectaría la Ley Trans al deporte?


¿Cómo afectaría la Ley Trans al deporte?

Según el borrador filtrado por Irene Montero, solo se atenderá al sexo registral para participar en competiciones.
Nagore Marcos | Deia, 2021-02-13
https://www.deia.eus/deportes/otros-deportes/2021/02/13/afectaria-ley-trans-deporte/1098914.html 

El borrador de la ley para la igualdad de las personas trans, llamado comúnmente como Ley Trans, que llevó a cabo el Ministerio de Irene Montero ha generado mucho debate. Incluso en el mundo del deporte. Y es que el texto filtrado por la ministra madrileña plantea la libre elección de género y, por ello, permite el cambio de sexo en el registro sin necesidad de ningún informe ni tratamiento médico o judicial a partir de los 16 años. Es decir, aboga porque el Estado respalde sin réplica el derecho total de autodeterminación. Así pues, esto, trasladado a la práctica deportiva, implica que los participantes en "eventos y competiciones serán considerados atendiendo a su sexo registral, sin que puedan realizarse en ningún caso pruebas de verificación de sexo". De esta forma, tal y como se indica en el borrador, los deportistas podrán participar en las diferentes categorías "de acuerdo al género que figure en los documentos expedidos por las autoridades españolas". Véase DNI o pasaporte. En definitiva, el texto redactado por el actual Ministerio de Igualdad busca acabar con la necesidad de someterse a tratamientos hormonales para llevar a cabo el cambio registral –hoy en día son obligatorios dos años de hormonación– y propone que sea la identidad de género el valor supremo para poder realizarlo.

A pesar de que todavía no existe un Proyecto de Ley, esta polémica idea ha acumulado, desde su filtración, tantos defensores como detractores. Y es que mientras los primeros abogan porque este texto facilitará la práctica de deporte a muchas personas, los segundos argumentan que es imposible equiparar la competitividad entre el cuerpo masculino y el femenino. Un debate que ahora se trasladará al Consejo de Ministros. Sin embargo, mientras, la controversia ya ha salido a la calle; siendo Jesús Tomillero, el primer colegiado a nivel estatal que se declaró abiertamente homosexual, uno de sus principales benefactores. Para el exárbitro, este es un "borrador necesario" que permitirá "federarse a muchas personas trans que no podían por el simple hecho de no haberse cambiado el DNI".

Sin embargo, en la otra cara de la moneda se encuentra Izaro Antxia, barakaldarra que en 2016 se convirtió en la primera transexual en jugar al fútbol sala a nivel estatal. Para la jugadora fabril las cuestiones biológicas son esenciales en el deporte. Y es que, a su juicio, un mujer, identitaria y biológica, estaría en desventaja respecto a una mujer identitaria pero de sexo biológico masculino. "Cuando empecé la hormonación corría diez kilómetros en 50 minutos. Tras seis años de tratamiento y entrenando cuatro veces más de lo que hacía en ese momento, los hago en 56. Los tiempos cambian muchísimo porque hay una diferencia abismal", explica a El Confidencial. Con todo, Antxia aboga por un cambio en la legislación. Sí que cree que la normativa actual, aquella que se remonta a 2007, necesita una revisión. Pero considera que la Ley Trans propuesta por Montero, esa en la que la autodeterminación es argumento suficiente para el cambio registral de sexo, "es injusta": "Vamos a pasar de tener deporte masculino y femenino a tener deporte masculino y el deporte mixto. Si esta ley es injusta para mí y para el resto de mujeres. Si yo hubiera podido competir desde el principio en ciertos deportes, como en un equipo de fútbol sala femenino, me habría salido".

Caso Semenya
Con todo, este borrador establece que la Ley Trans solo será aplicable a las competiciones estatales, por lo que no se extenderá a aquellas internacionales. Por lo que una campeona de España podría quedarse sin competir a nivel mundial porque los organismos deportivos internacionales sí que solicitan pruebas de verificación de sexo. De hecho, a este respecto, el caso más conocido es el de Caster Semenya. La atleta sudafricana presentaba tales índices de testosterona que la Federación Internacional de Atletismo (IAFF) le prohibió competir en la categoría femenina hasta que los redujera. E incluso el Tribunal de Arbitraje Deportivo, aunque admitió que su normativa es "discriminatoria", lo ratificó después de muchos litigios tras argumentar que dicha legislación es "necesaria para proteger el deporte femenino". Así pues, el texto elaborado por el Ministerio de Irene Montero, que todavía ni es un Proyecto de Ley por las reticencias del PSOE y sus aliados, vuelve a poner sobre la mesa un longevo debate.

domingo, 6 de septiembre de 2020

#hemeroteca #trans #transfobia #deportes | La jugadora de rugby de Majadahonda Alba Noa vetada por “transexual”

Majadahonda Magazin / Albao Noa //

La jugadora de rugby de Majadahonda Alba Noa vetada por “transexual”.

Lidia García | Majadahonda Magazin, 2020-09-06

https://majadahondamagazin.es/la-jugadora-de-rugby-de-majadahonda-alba-noa-vetada-por-transexual-167534 

La controversia sobre la presencia de deportistas transexuales en competiciones femeninas se traslada al rugby y tiene a una jugadora del CR Majadahonda como protagonista. «A sus 26 años, Alba Noa Castellano es apertura del Rugby de Club Majadahonda de la División de Honor femenina. Jugadora de 1,77 y 76 kilos, desvela en esta entrevista el problema al que se enfrenta como mujer trans después de conocerse la propuesta de World Rugby de vetar la participación de las mujeres transexuales en las competiciones internacionales. Esta norma, que la Federación Española de Rugby puede implementar en sus competiciones, impediría a Alba jugar la Liga y además le acarrearía consecuencias que no solo afectarían a su futuro deportivo». El Confidencial aborda así esta polémica norma ya implantada en Europa y ha entrevistado a Alba Noa, la única jugadora trans de la máxima división del rugby femenino español: «En el campo soy una más y me hacen sentir así. Es lo único que quiero», declara al periodista Fermín De La Calle. El rugby, ante el gran debate: ¿deben las jugadoras trans jugar en categoría femenina? Puede provocar un efecto cascada si la Federación Española de Rugby (FER) asume esa norma en España y colisionaría con legislaciones autonómicas vigentes», explica el reportaje.

El debate viene de largo. El Día del Orgullo Gay 2020 hizo aflorar las divisiones entre transexuales y sectores feministas. «Las fricciones han surgido con el telón de fondo de la transexualidad. Las dos partes en contienda son la teoría ‘queer’ y sectores feministas que son tildados por sus detractoras de «esencialistas». Frente a los que entienden que el sexo es un hecho biológico que determina el lugar que las mujeres ocupan en el mundo, los seguidores del movimiento ‘queer’ sostienen que el sexo es una construcción social, de modo que se puede elegir», escribía Antonio Paniagua en «El Norte de Castilla». Y ahora el asunto se traslada al deporte. «La halterófila Laurel Hubbard llevará a Tokio el debate sobre la transexualidad deportiva», anticipa Fernando M. Carreño en «Marca». Y es que Hubbard, de 42 años, realizó su transición también en 2012. Fue a partir de entonces cuando comenzó a conseguir resultados relevantes a nivel internacional.

En Atletismo, el periodista Sebastián Gasibe recuerda en la web Iusport, a propósito del caso de la corredora sudafricana Caster Semenya, que la Federación Española establece que no podrán competir en las carreras femeninas de 400 a 1600 metros, las mujeres que presenten estas tres características: una Diferencia de Desarrollo Sexual (incluyendo Hiperandrogenismo); un nivel natural de Testosterona en sangre superior a 5 nmol/lt. (la mitad del tope anterior, pero más del doble del máximo femenino); y efectos androgenizantes (es decir, que sus organismos no sean resistentes al exceso de andrógenos, y desarrollen características físicas masculinas). En cambio, para ser declarada “elegible”, esa mujer debe rebajar su nivel de testosterona a menos de 5 nmol/lt., y mantenerlo durante los seis meses previos a la competición internacional.

Por eso, para conocer el caso de primera mano, la primera pregunta a Alba es obligada: ¿cómo llegas al rugby? –Empecé en la Universidad Complutense porque jugaba al fútbol sala en el Paraninfo y veía a las chicas que hacían rugby en los campos al lado. Se lo pasaban bien, terminaban cantando y aquello me llamó la atención. Desde el principio me gustó la idea de hacer equipo, de hacer amigas. Era algo que me atrajo. Entonces decidí probar y comencé jugando con Filosofía y Letras. Enseguida Rodrigo Bernal, el entrenador de Torrelodones, me invitó a jugar con ellas, justo cuando estaban empezando. Yo tengo dos hermanos, uno mayor y otro menor. Y de pequeña, cuando jugábamos en el colegio, no me sentía una chica, pero sí me sentía diferente a los chicos.

Convencer al psiquiatra de que quieres ser una niña
«Me fui informando por mi cuenta, a los 15 años lo hablé con mi hermano mayor y a los 17 me senté ante mis padres y se lo conté. Tengo la suerte de tener una familia abierta e inmediatamente nos fuimos al médico para informarnos sobre las decisiones a tomar. Comenzó un proceso que terminó en una entrevista con un psiquiatra al que tienes que convencer que quieres ser una niña. Le tuve que mentir y decir cosas como que me gustaba el rosa, que jugaba con muñecas y que me gustaban los niños. Porque esa es otra, estamos en una sociedad tan machista que decir que eras trans y lesbiana o trans y gay, está mal visto. Y después de decir eso dieron el visto bueno a mi hormonación. Por experiencia personal te puedo asegurar que se trata de un proceso patologizante y más cuanto más pequeña eres. Si sale adelante lo de World Rugby, me despediré de mi sueño de jugar con las Leonas, que era algo que soñaba aunque sea muy difícil. Pero si además la FER secunda la norma, entonces no podré jugar en División de Honor y la verdad, después de las lesiones que he sufrido, volver a categoría regional me haría plantearme dejar el rugby. El problema es que esto va más allá, porque yo estudio en una Universidad privada con una beca de deportista que perdería. Si sale adelante esa norma, echaría abajo el 90% de mi vida actual.

El fichaje por el CR Majadahonda
«El segundo año me llamaron para la madrileña Sub-23 y fui al Emergin de 7. Entonces me contactaron varios clubes. El cuerpo me pedía más nivel y Rodrigo habló con Majadahonda, porque allí tenía contactos. Les contó mi situación, así que me fui allí a jugar y me ahorré ir a otro club y tener que contar que era trans. Empecé de ala y luego de utility en la línea, jugando de todo. Ahora llevo más tiempo jugando de 10 porque tengo buen pie. Personalmente no me han dicho nunca nada. Lo he hablado sin problema con quien se ha acercado a preguntarme. Una vez una chica me dijo que unas rivales habían comentado que yo era buena por ser transexual, lo cual es falso porque la hormonación termina por atrofiar tu musculatura y pierdes mucho. Pero como te decía, a mi directamente no me han dicho nunca nada. Eso no quita para haber vivido momentos difíciles. El año que iba a irme a Majadahonda, con la decisión ya tomada, me fui a Valladolid a verlas jugar en la Copa del Rey de 7″.

«Hubo un debate en el equipo, no fue agradable lo que escuche, luego me pidieron disculpas»
«Uno de los días, el equipo se reunió en círculo y hablaron de varios temas, entre ellos el de las chicas trans que jugaban al rugby. Y la verdad no fue agradable lo que escuché. No sabían nada de lo mío, y cuando meses después me convertí en compañera y supieron que era trans, me pidieron disculpas. Hay que conocer cada caso y a cada persona para opinar. El error es generalizar, como hace World Rugby. ¿Lesionar? Sí, a mí misma. El año pasado me rompí el cruzado haciendo un contrapié porque se me quedó la rodilla clavada. Y este año me he roto el menisco por culpa de aquello. Pero yo no he lesionado a nadie nunca en un campo de rugby. Nada más que hay que verme jugar. Además, si hubiera habido episodios de lesiones provocadas por jugadoras trans, lo habríamos leído, como se leyó el problema en Francia de las contusiones, donde hasta murieron jugadores. Esto no está pasando en los campos«

viernes, 16 de agosto de 2019

#hemeroteca #interfobia #deportes | Odriozola: «Semenya es un hombre, biológicamente»

Google Imágenes / José María Odriozola, 'madame' del dopaje //

Odriozola: «Semenya es un hombre, biológicamente»

"Ella tiene cromosomas XY, como los hombres", dice el presidente de la Federación Española de Atletismo.
EFE | La Voz de Galicia, 2019-08-16
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/deportes/2019/08/15/odriozola-semenya-hombre/00031565874380150350574.htm 

José María Odriozola, catedrático de bioquímica y miembro del Consejo Directivo de la IAAF -hasta septiembre-, salió en defensa de la normativa sobre hiperandrogenismo introducida por la IAAF y explicó que la sudafricana Caster Semenya, el caso más relevante, «biológicamente es un hombre» y a la hora de competir tiene «una ventaja enorme» sobre sus rivales.

«Ella dice que la IAAF va contra ella, pero las normas son para todos. Su caso viene de los Mundiales de Berlín 2009. Ella tiene cromosomas XY, como los hombres, y luego una serie de controles internos hormonales que hacen que sea hiperandrogénica. No entramos en su denominación como mujer, sino en que biológicamente es un hombre, con características, en algunos aspectos, no totalmente definitorias anatómicamente de hombre, pero tiene una ventaja enorme, por eso hay competiciones de hombres y de mujeres», declaró Odriozola, uno de los promotores de que el tema se tratara en el Consejo Directivo de la IAAF, en el que lleva veinte años.

Catedrático -en la actualidad jubilado- en la Universidad Complutense de Madrid, Odriozola recurrió a su antiguo trabajo docente: «A partir de la pubertad los chicos y las chicas se diferencian en función de los niveles de testosterona que su cuerpo secreta. Los chicos se convierten en personas más fuertes, dentro de la campana de Gauss, unos más que otros, y los niveles máximos de testosterona que se suelen ver en mujeres es de dos y pico nanomoles por litro de sangre».

«La IAAF -señala- ha puesto el límite en 5, más del doble. Semenya tiene más testosterona que la mayoría de los hombres y eso le da una ventaja indudable, a ella y a todas las demás que tienen esas características. El podio del 800 en los Juegos Olímpicos de Río eran tres hiperandrogénicas y había que ver a las otras finalistas poco menos que llorando en la línea de meta porque veían que era imposible luchar contra ellas».

Según Odriozola, «estudios muy rigurosos demuestran que concretamente en las carreras que van desde los 400 metros a la milla -las afectadas por la nueva normativa-, hay suficientes casos demostrados de hiperandrogenismo compitiendo. En otras pruebas no había suficientes para sacar conclusiones. Semenya es la única que ha ido al TAS, que nos ha dado la razón. Luego recurrió a la Corte Suiza y esta, primero cautelarmente y luego definitivamente, también nos ha dado la razón».

«Este tema -subrayó- tiene una enorme importancia porque cada vez hay más casos, en todos los deportes, de personas transgénicas, que cambian de sexo y que tienen unas ventajas físicas evidentes. En una universidad americana las deportistas han protestado porque las becas se las están llevando atletas transgénicas que dicen que se siente mujeres pero físicamente son hombres. Tienen una enorme ventaja sobre las demás y reciben las becas porque hacen mejores marcas».

En opinión de Odriozola, «el COI ha utilizado la táctica del avestruz» en este asunto. «Sólo tienen una norma para las transgénicas, a las que les ponen un límite de testosterona de 10, el doble que nosotros, y nada más, sin tener en cuenta el hiperandrogenismo y otros síndromes«.

«¿Por qué está prohibida la testosterona como producto artificial dopante?», se pregunta. «Pues precisamente por eso. La toman incluso los hombres para aumentar su fuerza y su capacidad física. Las antiguas atletas del este lo que tomaban fundamentalmente era testosterona sintética que aumentaba de una forma exponencial su fuerza, que es la cualidad más importante en el atletismo, incluso para un maratoniano», concluyó.

jueves, 1 de agosto de 2019

#hemeroteca #feminidad #mujeres | Ser mujer

Imagen: El Diario Vasco / Caster Semenya
Ser mujer.
Rosa Belmonte | El Diario Vasco, 2019-08-01

https://www.diariovasco.com/opinion/ser-rmujer-semenya-rosa-belmonte-20190801001125-ntrc.html

Conocimos a Caster Semenya en 2009. La atleta sudafricana hacía femenina a Jarmila Kratochvilova. Y a John Wayne. La checa Kratochvilova, que mantiene el récord de 800 metros 36 años después, ya apechugaba con la imagen de supermujer sospechosa de no serlo. De fea. Cuando de una mujer dicen que parece un hombre la están llamando fea. Semenya no va al Mundial de Doha porque un tribunal ha tumbado la suspensión temporal del reglamento de la Federación Internacional de Atletismo (IAFF) sobre las atletas hiperandróginas (ya ha ganado dos títulos olímpicos y tres mundiales de 800 gracias al permiso que tenía).

Caster, de 28 años, es una mujer pero según la IAFF es un hombre biológico. Se niega a someterse a los tratamientos hormonales que exige la IAFF para reducir de forma artificial sus altos niveles de testosterona. Apeló, el tribunal suspendió el reglamento y ahora revoca la suspensión. Seguirá pleiteando. ¿Y por qué Usain Bolt puede participar con otros hombres siendo él alguien superior? ¿Por qué Melania Trump puede ir por ahí como mujer mientras otras que también lo somos parecemos desechos de tienta? Hay gente privilegiada. ¿Va a ser lo mismo Cayetana Álvarez de Toledo que Adriana Lastra? Y las dejan participar en la misma competición.

Una de las discusiones más locas de las últimas semanas, además de los manolitos congelados (sin la voz de Gloria Serra no veo escándalo), tiene que ver con el feminismo TERF. Corriente surgida en los 70 que rechaza en la lucha feminista a las mujeres trans porque sólo una mujer real (cis) puede haber sufrido la opresión del patriarcado. Las personas trans son según las Towanda Rebels «un capricho neoliberal». Qué complicada es la vida moderna. Qué suerte ser una mujer vulgar con la testosterona justa para pasar el día. Sin pene, sin pena, sin gloria (ni siquiera Serra).

lunes, 3 de junio de 2019

#hemeroteca #deportes #discriminaciones | La justicia suiza acepta el recurso de Semenya y suspende temporalmente la norma de la IAAF

Imagen: El Mundo / Caster Semenya
La justicia suiza acepta el recurso de Semenya y suspende temporalmente la norma de la IAAF.
La atleta sudafricana gana momentáneamente la batalla y podrá competir sin necesidad de medicación hasta que los jueces emitan una sentencia definitiva.
AFP | El Mundo, 2019-06-03
https://www.elmundo.es/deportes/mas-deporte/2019/06/03/5cf5535821efa05d258b46cb.html

El Tribunal Federal suizo decidió este lunes suspender temporalmente el reglamento de la IAAF que obliga a las atletas hiperandróginas, entre ellas la doble campeona olímpica Caster Semenya, a bajar sus niveles de testosterona para poder competir en pruebas de medio fondo.

El portavoz del tribunal Peter Josi declaró que la suspensión temporal se aplicará hasta que los jueces tengan más datos sobre esa nueva normativa de la IAAF que recientemente fue respaldada por el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), con sede en Lausana.

Josi precisó que se trata de "medidas súper provisionales" para defender la medida adoptada por los jueces.

Rápidamente, la sudafricana Semenya publicó un comunicado felicitándose por la medida: "Agradezco a los jueces suizos esta decisión. Espero que tras mi apelación pueda volver a correr libre".

La campeona de los 800 m en los Juegos de 2012 y 2016 es una de las atletas directamente afectadas por el reglamento aprobado por la IAAF que entró en vigor el pasado 8 de mayo y que obliga a que las deportistas con una diferencia de desarrollo sexual (DSD) se sometan a un tratamiento para hacer bajar su tasa de testosterona, al considerarse que les permite una ventaja injusta en la categoría femenina.

Las atletas deben hacer bajar su tasa de testosterona durante seis meses consecutivos antes de poder participar en una competición internacional entre los 400 metros y la milla (1.609 metros).

Semenya acudió al TAS contra ese reglamento, pero su recurso fue rechazado el 1 de mayo, por lo que decidió denunciar su caso ante la justicia ordinaria suiza.

miércoles, 1 de mayo de 2019

#hemeroteca #discriminaciones #deportes | Una decisión sin base científica

Imagen: El País / Caster Semenya
Una decisión sin base científica.
La decisión del TAS sobre Caster Semenya deja muchos interrogantes en el aire y una honda preocupación entre los defensores de los derechos humanos de las personas intersexuales.
Jonathan Ospina Betancurt | El País, 2019-05-01
https://elpais.com/deportes/2019/05/01/actualidad/1556717783_858372.html

El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ordenó en 2015 suspender cautelarmente la normativa del 2011 de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) sobre hiperandrogenismo, en que se establecía que las atletas debían tener un nivel de testosterona en sangre por debajo de los 10Nmol/L para poder competir en categoría femenina, al entender que no existía evidencia científica de que con esos niveles las mujeres obtuvieran una ventaja competitiva equivalente a la de los varones, establecida en un 10-12 %.

La IAAF nunca aportó esas evidencias. El 26 de abril de 2018 aprobó una nueva normativa determinando que las atletas con un nivel natural de testosterona superior a los 5 Nmol/L que le provoquen efectos androginizantes solo podrán competir en la categoría femenina de las pruebas de 400, 800, 1500 metros y 1 milla si se someten a tratamiento farmacológico para bajar esos niveles. En caso contrario podría competir en categoría masculina. La normativa fue ampliamente criticada por la comunidad científica y por diferentes organismos de derechos humanos.

La principal afectada por esta normativa es la campeona mundial y olímpica de 800 metros Caster Semenya, quien la impugnó ante el TAS, junto con la Federación Sudafricana de Atletismo, lo que provocó la suspensión de su entrada en vigor. Hoy se ha hecho pública una nota de prensa donde se explica brevemente la decisión del TAS, aunque se aplaza la publicación de la decisión competa.

Caster Semenya ha perdido. El TAS, como ya hiciera en 2015 con el caso Dutee Chand, toma como posición de partida que esta normativa es discriminatoria; pero ahora, por mayoría de sus tres miembros, considera que resulta proporcionada para lograr el objetivo de preservar la equidad competitiva en estas pruebas. Sin embargo, el TAS establece serias preocupaciones sobre diversas cuestiones, entre las que me interesa destacar la falta de evidencias científicas sobre las pruebas de 1500m y 1 milla, hasta el punto de que insta a la IAAF a aplazar la aplicación de la normativa en estas pruebas.

El estudio Bermon
¿Qué ha cambiado para que el TAS considere que ahora sí existen evidencias científicas? A la espera de que el TAS haga públicos sus razonamientos, la clave parece estar en el estudio Bermon. Este estudio no llega a acreditar una ventaja competitiva en las pruebas de 1500m y de 1 milla, pero sí lo hace en las pruebas de 400 m, 400m vallas, 800m, lanzamiento de martillo y salto con pértiga con márgenes de 2.73%, 2.78%, 1.78%, 4.53% y 2.94%, respectivamente. Existen diversas publicaciones que rechazan estos hallazgos, considerándolos sesgados y de poca fiabilidad (Bermon es director del Departamento médico de la IAFF). Por mi parte, en un artículo publicado en la revista 'Journal of Sport Sciences' he demostrado que no existe una ventaja competitiva en términos deportivos (más no fisiológicos) de Caster Semenya y que su rendimiento en la prueba de 800m nunca ha alcanzado la diferencia del 10-12% que existe entre hombres y mujeres, quedándose en el 1.49%. Será interesante comprobar cómo el TAS, que en el caso Chand estableció que solo con pruebas científicas sobre la existencia de un rendimiento deportivo superior de estas atletas en un rango del 10-12 % la normativa resultaría legítima, ahora considera que sí lo es con un único estudio en que ese rendimiento no supera el 5%.

La resolución del TAS tiene también el reto de convencer a la opinión pública internacional de que esta normativa no lleva el nombre de Semenya. Así como el TAS considera que no existe evidencia científica en las pruebas de 1500m y de 1 milla, se podría llegar a considerar que tampoco existe en las pruebas de 400m y 800m. Igualmente, hay que justificar porque esta normativa no se aplica respecto de dos pruebas que “supuestamente” también cuentan con evidencia científica: lanzamiento de martillo y el salto con pértiga.

La decisión del TAS deja muchos interrogantes en el aire y una honda preocupación entre los defensores de los derechos humanos de las personas intersexuales. La lucha por una categoría femenina en que no se discrimine por razón de condiciones naturales, que tuvo un momento histórico con el caso de nuestra atleta María José Martínez Patiño en el año 1991, cuando la IAAF le restituyó su licencia federativa, vuelve a quedar en entredicho en el año 2019. Al menos, hay que congratularse que el TAS defienda la importancia de desarrollar más investigación en el mundo del rendimiento deportivo para tomar decisiones fundamentadas científicamente.

Jonathan Ospina Betancurt es investigador de la Universidad de Brighton (Reino Unido). Profesor doctor de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Isabel I (España).