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martes, 23 de julio de 2024

#hemeroteca #igualdad #politica | Quién es Isabel García: la directora del Instituto de las Mujeres marcada por la polémica

Isabel García //

Quién es Isabel García: la directora del Instituto de las Mujeres marcada por la polémica

Su paso por la institución ha estado protagonizado tanto por sus opiniones sobre la ley trans como por la actividad empresarial junto a su esposa.
Onda Cero, 2024-07-23
https://www.ondacero.es/noticias/sociedad/quien-isabel-garcia-directora-instituto-mujeres-marcada-polemica_20240723669f628146f972000146f433.html

El Gobierno ha cesado a Isabel García como directora del Instituto de las Mujeres apenas seis meses después de nombrarla. Su paso por la institución ha estado marcado por la polémica tanto por sus opiniones sobre la ley trans como por la actividad empresarial junto a su esposa.

Tras días de presión política, el Ejecutivo ha destituido a García. Podemos e incluso Sumar -socio de Gobierno del PSOE- habían exigido su cese por considerar injustificable que se utilice una institución contra las discriminaciones para el enriquecimiento personal.

Su llegada al cargo fue duramente criticada tanto por Sumar como por Podemos y las entidades LGTBI debido a sus posturas sobre el colectivo trans, si bien han sido los negocios que comparte con su esposa, Elisabeth García, los que han puesto fin a su carrera en el Ministerio de Igualdad. Una actividad que García defendió como escrupulosamente respetuosa con la legalidad.

Actividad empresarial
Tras la publicación de que García y su pareja habrían obtenido 64 contratos de municipios gobernados por el PSOE para gestionar los puntos violeta, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, le exigió explicaciones y que fuera transparente sobre su actividad.

Fue entonces cuando emitió un comunicado en el que aseguraba que cumplía escrupulosamente con la ley y que sus empresas -de las que pasó a tener un porcentaje del 8 % tras ser nombrada directora- no entraban en conflicto de intereses con su cargo. La ministra de Igualdad le concedió tiempo para que se explicara, un plazo que finalmente ha culminado con su cese.

García subrayó el pasado jueves que tenía "la conciencia tranquila" y "la certeza de haber hecho las cosas bien", así como que tanto ella como su mujer han sido "muy escrupulosas en sus actuaciones profesionales" y que ninguna de esas empresas ha recibido nunca "un solo contrato del Instituto de las Mujeres". También señaló que nunca había realizado gestión o recomendación alguna para favorecer ningún contrato.

Polémicas palabras sobre las mujeres trans
La actividad de García ha estado rodeada de controversia desde su nombramiento, que fue criticado por partidos como Sumar y Podemos y por las organizaciones LGTBI debido a sus duras manifestaciones contrarias a la ley trans. Estas entidades exigieron su cese.

En redes sociales, la directora del Instituto de las Mujeres había escrito mensajes en los que negaba la existencia de las mujeres trans y hablaba de "dictadura queer" o de "delirio trans".

De hecho, la Federación Plataforma Trans y Euforia Familias Trans-Aliadas recurrieron ante el Tribunal Supremo (TS) su nombramiento, al considerar que atentaba contra la dignidad y los derechos de las personas trans.

Tal fue la reacción al nombramiento que Redondo tuvo que reunirse con los colectivos LGTBI para asegurarles que su departamento trabajaría siempre en favor de la igualdad de las personas trans.

La propia García expresó entonces por escrito su "absoluto compromiso" con la ley trans y pidió perdón por si alguno de sus "comentarios personales" en el debate previo a la tramitación de la norma ha podido causar "alguna ofensa".

Isabel García contó entonces con el respaldo de la ministra de Igualdad, que pidió un voto de confianza hacia ella y destacó su currículum profesional en defensa de los derechos de las personas LGTBI.

Un mandato opaco
Su perfil en estos seis meses al frente del Instituto de las Mujeres ha sido bastante discreto. No ha comparecido ante el Parlamento ni ha dado ninguna rueda de prensa.

García (Las Palmas de Gran Canaria, 1968) fue designada directora del Instituto de las Mujeres el 27 de diciembre de 2023.

Su trayectoria política ha estado vinculada al PSOE y a la igualdad. En 2015 fue designada Diputada de Igualdad, Juventud y Deportes de la Diputación de Valencia, cargo que simultaneó con el de Concejala de Igualdad y Comercio del Ayuntamiento de Xirivella (Valencia) hasta julio del 2019.

En esa etapa creó la Red de Municipios contra la violencia de género de la provincia de Valencia.

Entre 2019 y 2022 fue asesora del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y desde entonces hasta su nombramiento como directora del Instituto de las Mujeres trabajó en el sector privado junto a su mujer, Elisabeth García, en el ámbito de la consultoría sobre temas de igualdad.

Según precisó ella misma, esta actividad se centraba en proyectos sobre igualdad que se ofertaban a empresas privadas, clubes deportivos y entidades públicas, como ayuntamientos o universidades.

Al ser nombrada directora del Instituto de las Mujeres y asesorada por la Oficina de Conflictos de Intereses, redujo al 8% su participación en las empresas que compartía con su mujer, Elisabeth García, para que fuera compatible con su cargo. La ley permite que ese porcentaje sea de hasta un 10%.

"Desde entonces, me he desvinculado no sólo de la titularidad sino de la gestión de las dos sociedades en las que tenía participación, asumiendo la gestión exclusiva de las mismas mi esposa", escribió en un comunicado. Esas empresas son Imber Consultoría de Igualdad S.L. y ELIG Consultoría Política de Igualdad y Diversidad S.L.

martes, 2 de enero de 2024

#hemeroteca #lgtbifobia | Isabel García, bocachancla y pandereta

The Objective / Isabel García //

Isabel García, bocachancla y pandereta

La nueva jefa del Instituto de Mujeres criticó con afán el engendro perpetrado desde Podemos y ahora pasa a lo contrario
Diego Medrano | The Objective, 2024-01-02
https://theobjective.com/opinion/2024-01-02/isabel-garcia-instituto-mujer/ 

Añoramos los tiempos heroicos de los grandes hombres donde la mano sellaba cualquier pacto, donde el apretón de manos era el mejor contrato, donde la palabra dada era una mano firme sin vuelta atrás. El único duelo al natural de un político serio debería ser la hemeroteca: el no contradecirse, el vestirse por los pies como antiguo, gente de una pieza y sin dobleces, ajenos a la trola y el trinque, el respeto a los compromisos adquiridos sin lo que ahora llaman «cambios de opinión»; otra cara nueva de la mentira cada vez más lujosa y cosmética, antes también posverdad.

Isabel García es la nueva directora del Instituto de Mujeres: criticó con afán el engendro perpetrado desde el sector podemita, incluso con amplio jardín de perlas cultivadas en sus propias redes sociales («Las mujeres trans no existen», «La ‘ley trans’ no es una buena ley», etc.) y ahora pasa a lo contrario por el puesto, por el sueldo, por el manantial nuevo e inesperado que riega su desierto. Bochornoso. Vomitivo. Asqueroso. Repugnante.

Todo vale, hoy digo una cosa y mañana la contraria, todo vale, me contradigo y nadie me saca los colores, todo vale, lo importante es el BOE, donde Isabel García sustituye a Ana Varela, quien antes se quedó afónica por el micrófono digital gritando en contra de la dictadura ‘queer’, del delirio ‘queer’, y no pasa nada, haz y envés, lo importante es recibir la fotosíntesis: pasta larga.

Todas las feministas históricas (Amelia Valcárcel, Lidia Falcón, etc.) se opusieron a una ley de la bajeza e Isabel García estaba en esas, ensombrecida por grandes intelectuales, ella que no ha escrito ni la lista de la compra, pero ahora toca cambiar de palo, en ese «págame y llámame tonta», en ese cambalache de «callo si me das un cargo», en esa tropelía a tantas y tantos para quienes la palabra dada jamás fue un negocio.

Elizabeth Duval, portavoz de Sumar en materia LGTBI, tertuliana hoy televisiva a la que Jesús Cacho empezó a echar flores desde su cortijo, tacha de «vergonzoso» el asunto Isabel García, que no tiene un pase: «Envía un mensaje lamentable. El Instituto de las Mujeres no puede estar dirigido por alguien que sostiene la conspiración del borrado de las mujeres y critica la dictadura ‘queer’». Yolanda Díaz lo tacha de «decepcionante» y el río revuelto de reproches sigue hasta el mar.

Isabel García sonríe en las fotos. Ambos socios (PSOE/Sumar) se muerden y disputan el hueso de la Igualdad, desde la autodeterminación del género y la ‘ley trans’, pero la agencia de colocación funciona. Rentó la piqueta de Isabel García a Montero y ahora llega el premio gordo de una dirección grande de la cosa, con sus catorce paguitas y sillón giratorio. La muchacha no desechó nunca abrazos, llegó a compaginar su cargo de diputada con el de concejal, y lo que le echasen por delante porque está todo muy jodido, sobre todo las tortillas sin huevo batido que algunas tortilleras sirven tan bien en su Valencia natal.

El récord de la presente luminaria es haber creado una Red de Municipios contra la violencia de género en su comunidad autónoma y poco más sabemos del flamante historial político. La Duval al menos venía de la Sorbona, y hasta Jesús Cacho puso un póster en Villarmentero de Campos, en el hostal de la Petra, donde yo un día, frente al camping de negros en bolas, bebía cerveza caliente y preguntaba por él, de parte de Raúl del Pozo, donde una oca salvaje y negra me picaba el zapato.

El chiste lo publican ahora los mejores: «Isabel García expresa su total y absoluto compromiso con la norma para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI». Toma ya. El menú tiene postre en las redes sociales de la susodicha: «Lamento si alguno de mis comentarios personales ha podido causar alguna ofensa al colectivo». Tus comentarios personales solo afectaban a tu cuenta corriente, ahora mejorada, y ella te da las gracias, amor.

Los románticos piden la cabeza de Rodríguez y que Ana Redondo revoque su nombramiento de inmediato. Izquierda Unida y 38 organizaciones LGTBI andaluzas son los últimos en unirse a la cacería con perros y linternas por el bosque. Isabel García removió su Red de Municipios, con el cucharón del cocido, pero los entusiasmos a su favor fueron escuetos. Después de desdecirse de todo lo que ella cacareó hasta hubo lugar para el ditirambo: «La norma que aprobó el Gobierno en marzo pasado es pionera, ya que protege y garantiza los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales, con el objeto de erradicar cualquier discriminación y contribuir a su desarrollo en libertad e igualdad».

Todos se parten el culo con estos efluvios de bocachancla de libro y pandereta a todas las coplas, rumbas y cheques en blanco. Este partirse el culo nacional es una carcajada, un pitorreo, un mearse encima de la risa, un no parar, con las nuevas bolas del árbol navideño todavía en la cocina: «Desde mi nueva posición trabajaré para hacer una política integradora en favor de todas las mujeres y, por supuesto, de los colectivos LGTBI y las personas más vulnerables, reiterando que como demócrata, socialista y mujer siempre defenderé el diálogo». El diálogo de ella consigo mismo, claro. Una ventriloquia atroz, sujeta al oportuno régimen de vientos, cara al sol que más calienta. Mucha pena. En esa Valencia de la que viene algunos campesinos rompían billetes mientras le decían al patrón que en su hambre mandaban ellos.