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sábado, 16 de noviembre de 2024

#hemeroteca #lgtbi #sextorsion #cine | “Ver a un soldado israelí con la bandera LGTBI sobre las ruinas de Gaza es ofensivo para cualquier gay del mundo”

“Ver a un soldado israelí con la bandera LGTBI sobre las ruinas de Gaza es ofensivo para cualquier gay del mundo”
La cineasta palestina, Dima Hamdan, describe en un cortometraje el supuesto chantaje del ejército israelí contra homosexuales de Cisjordania para que colaboren con la ocupación. Su dilema es la traición o la vergüenza pública
Beatriz Lecumberri | El País, 2024-11-16
https://elpais.com/planeta-futuro/2024-11-16/ver-a-un-soldado-israeli-con-la-bandera-lgtbi-sobre-las-ruinas-de-gaza-es-ofensivo-para-cualquier-gay-del-mundo.html

Dima Hamdan //
Todo ocurre en una noche. Shadi, un joven palestino, vuelve aterrorizado a su casa en Cisjordania y confiesa sus padres que el ejército israelí quiere obligarle a suministrar informaciones sobre amigos y vecinos. “¿Qué tienen en tu contra?”, pregunta, espantado, su padre. El teléfono suena. Una voz anuncia a la familia que Shadi es gay y que hay un video sexual de él que todo el pueblo recibirá si no colaboran.

La ocupación israelí cobra formas insospechadas en la existencia cotidiana de los habitantes de Cisjordania. La cineasta y experiodista palestina Dima Hamdan (Kuwait, 1975) describe una de ellas en el cortometraje ‘Blood like water’ (Sangre como agua). “Quise mostrar el dilema de las familias. La causa palestina es importante, pero los hijos también ¿Seríamos capaces de exponernos al escarnio público para proteger la causa y no convertirnos en traidores? La opción es muy difícil y siempre hay que sacrificar algo”, explica en una entrevista con este diario en Casa Árabe en Madrid, donde ha proyectado su película esta semana.

El cortometraje de Hamdan, actualmente directora de la The Marie Colvin Journalists’ Network, ha recibido distinciones en festivales en Oslo, Barcelona o Brooklyn, y sobre todo el Premio Iris, prestigioso galardón para películas centradas en cuestiones LGTBI, celebrado anualmente en Gales, en el Reino Unido. En estos eventos, la cineasta palestina asegura haber sentido que Israel “está saboteando su propia imagen” de paraíso homosexual, debido a la falta de respeto de los derechos humanos de los palestinos, especialmente en Gaza.

Pregunta. En Cisjordania, la homosexualidad no se considera un delito, pero en su película queda claro que en Palestina es mejor tener un hijo narcotraficante o miliciano que gay.
Respuesta. La sociedad palestina es muy variada, pero hay un pacto de silencio, un tabú. El mensaje es que puedes ser gay, pero no abiertamente. Y lo que hacen los israelíes no es decir a tus padres que eres homosexual, sino decírselo a todo el pueblo y mostrarlo de manera flagrante y humillante, difundiendo un video sexual grabado sin tu consentimiento. Y una cosa es que tu vecino sepa que eres gay y otra cosa es que te vea siéndolo.

P. ¿Hubo algún hecho concreto que la motivó a contar esta historia?
R. Soy palestina, sé que Israel chantajea a la gente para que colabore con ellos. Recuerdo una conversación, hace ya años, con un amigo en Ramala, en la que me contó que una de las tácticas recientes usadas por el ejército israelí era coaccionar a hombres homosexuales y que les resultaba bastante fácil, sobre todo en hogares palestinos muy conservadores. La historia está basada en informaciones reales, pero es una ficción.

P. La perspectiva de su película es el sufrimiento de los padres, de la familia. ¿Por qué?
R. Quise mostrar el dilema de las familias. La causa palestina es importante, pero los hijos también. ¿Qué decidiríamos si nos viéramos en esas circunstancias? ¿Seríamos capaces de exponernos al escarnio público para proteger la causa palestina y no convertirnos en traidores? La opción es muy difícil y siempre hay que sacrificar algo. Cuando estábamos rodando se hizo público, por ejemplo, el caso de un chico que sufrió este chantaje, pero si no salen a la luz más casos, me temo que en gran parte es porque la estrategia israelí funciona y la gente colabora.

P. En su película están omnipresentes estas dos ideas: el sacrificio y la lealtad.
R. La gente piensa que luchar contra la ocupación israelí es sacrificar la vida, pero no es solo eso. Hay otros sacrificios y otras formas de lucha. Por ejemplo, unos padres que ponen de lado momentáneamente su reputación y su honor y dicen al mundo: ‘Miren, estas son nuestras opciones: o colaboramos con el ejército israelí, lo que nos convierte en traidores y podría provocar la muerte de otras personas por las informaciones que nosotros les suministraremos, o asumimos que nuestro hijo es homosexual y nuestra imagen se ve enturbiada’.

P. ¿Es posible hablar así de claro en Palestina hoy?
R. Creo que sería un alivio para mucha gente si estas cuestiones dejaran de ser tabú. Porque estamos haciendo un regalo a la ocupación. Si Israel logra hacer tanto daño es porque tiene inteligencia humana, es decir, colaboradores, dentro de Palestina. Podemos privarles de una parte, si los homosexuales palestinos no tienen miedo a asumir que lo son y dejan de temer la presión social.

P. En los últimos meses, han salido a la luz al menos dos fotografías de soldados israelíes mostrando la bandera LGTBI sobre las ruinas de Gaza. ¿Qué sentimientos despiertan en usted estas imágenes?

R. Es irónico. Israel parecía la capital gay del mundo, pero está destrozando su reputación al publicar esas fotografías. Están saboteando su propia imagen. Ver a un soldado israelí mostrando la bandera LGTB sobre las ruinas de Gaza es ofensivo para cualquier gay del mundo. Mi película ha sido muy bien recibida en todos los festivales, especialmente en los LGTBI, donde siento que la comunidad está cambiando su forma de ver a Israel. No por el chantaje a los homosexuales palestinos, sino por su falta de respeto a los derechos humanos.

P. ¿Se ha proyectado ‘Blood like water’ en Palestina?
R. Yo hice este cortometraje para la sociedad palestina, para la gente que se ve directamente afectada por lo que se describe. Es una película financiada además por fondos palestinos. Iba a proyectarse en 2023 en un festival en Ramala, pero estalló la guerra y todo se suspendió. En septiembre de este año se pudo ver en Ramala, Belén y Hebrón, pero desgraciadamente, los cines están vacíos porque nadie tiene ánimo en la situación actual. No tuve apenas comentarios tras las proyecciones, pero hay que seguir adelante. No podemos anular todo y quedarnos quietos.

P. ¿Le decepciona?
R. Israel no solo está cometiendo un genocidio en Gaza, quiere paralizarnos a todos y privarnos de esperanza. Esta guerra ha matado algo en todos. Yo, por ejemplo, no soy la misma, no me reconozco, pero sigo adelante porque tengo que hacerlo, porque no me pueden romper en pedazos. En unos meses, cuando termine de presentar la película en festivales, la voy a poner en internet, con acceso libre, para que todo el mundo en Palestina pueda verla.

P. Es una película de ficción, pero usted investigó e hizo entrevistas durante meses antes de filmar.

R. Sí, me ayudó que he trabajado como periodista en Palestina y tenía contactos. Hice muchas entrevistas preguntando a la gente: ¿qué harías si te ocurriera esto? Me encontré con muchos silencios. Los israelíes saben lo que hacen y se dirigen a familias tradicionales, en las que los padres no están preparados para asumir públicamente que sus hijos son homosexuales. No tanto desde un punto de vista religioso, sino más bien cultural o social.

P. Su película está rodada en Belén, en Cisjordania, donde las relaciones entre personas del mismo sexo no son delito. En Gaza, no ha sido derogado aún el Código penal británico, que castiga las relaciones entre hombres con penas de cárcel. ¿Hizo también entrevistas en la Franja?
R. Rodamos en Cisjordania, pero para mí, más allá de la geografía, lo importante es mostrar el dilema de una familia y que, finalmente, en Palestina todo el mundo lucha contra sí mismo. El desafío era contar en 15 minutos una historia con la que todos los palestinos puedan identificarse, estén donde estén. En Gaza, también hay chantaje, pero sin duda con otros matices y formas. Hamás es más conservador que las autoridades de Ramala, pero tampoco ha lanzado una caza de brujas contra los homosexuales. Creo que tienen cosas mucho más importantes en su agenda.

P. ¿Tuvo algún problema para rodar en Belén?

R. Tuve la suerte de tener un equipo maravilloso. Cuando encontramos la casa en la que transcurre gran parte de la película, expliqué a su dueño el argumento de la película y no hubo problemas. El hombre había estado preso en una cárcel israelí en los ochenta y me contó que en la época, Israel drogaba a palestinas cuando iban, por ejemplo, a un salón de belleza. Las mujeres despertaban horas después desnudas, en un lugar desconocido. El teléfono sonaba y una voz les decía que tenían un vídeo muy comprometedor de ellas y tenían que colaborar con Israel.

P. Y ¿las mujeres lesbianas también sufren el mismo chantaje que los hombres?

R. No sé si ocurre, no conocí ningún caso, pero creo que los hombres palestinos, por cómo está construida nuestra sociedad y la imagen del hombre en ella, son mucho más vulnerables. Y los israelíes lo saben.

sábado, 29 de junio de 2024

#hemeroteka #lgtbi #ekainak28 | LGBTI kolektiboko pertsonen eskubideen eta Palestinaren alde mobilizatu dira Donostian

Ekainaren 28ko manifestazio jendetsua, Bulebarrean //

LGBTI kolektiboko pertsonen eskubideen eta Palestinaren alde mobilizatu dira Donostian

Zuriketa arrosa eta Palestinako genozidioa jarri dituzte jomugan, besteak beste.
Beñat Parra | Irutxuloko Hitza, 2024-06-29
https://irutxulo.hitza.eus/2024/06/29/lgbti-kolektiboko-pertsonen-eskubideen-eta-palestinaren-alde-mobilizatu-dira-donostian/

LGBTI Komunitatearen Nazioarteko Eguna izan zen atzo, Ekainaren 28a, eta, urteroko legez, ehunka pertsona Donostiako kaleetara atera ziren, Donostiako Asanblada Transbollomarikak deitutako manifestaziora. Alderdi Ederretik batukada baten laguntzarekin abiatuta, Erdialdeko kaleak hartu zituzten, LGBTI kolektiboko pertsonen eskubideen alde: “Feminismorik ez transik gabe” eta “Genozidioan harrotasunik ez” aldarrikapenak entzun ziren manifestazioan zehar, besteak beste.

Aurten, gainera, Israelgo Estatua Palestinako herriaren aurka gauzatzen ari den genozidioan jarri dute fokua: “Israelen genozidioa, islamofobia eta homofobia salatzeko gaude hemen eta horregatik guztiagatik batu gara Euskal Herriko militante transfeministak. Normaltasun zapaltzailea salatu eta palestinar erresistentziari gure elkartasun eta babes osoa adierazteko”, nabarmendu zuten amaierako irakurketan.

Halaber, erakunde publikoen zein enpresen zuriketa arrosa salatu zuten: “Gaur egun, bi aukera soilik daude: gure borrokarekin aurpegia zuritu eta etekin ekonomikoa atera nahi duen ‘pinkwashing’ neoliberala edo gurekin bukatu nahi duen erregimen faxista. Gu horren aurrean altxatzen gara, esateko bagarela alternatiba”. Halaber, Donostiako hiri ereduaren aurka mintzatu ziren: “Indar polizial arrazistek migratzaileak erasotzen ez dituen Donostia, sexu langileek eskubide guztiekin eta inolako estigma gabe lan egin dezaketen Donostia, borrokan egoteagatik preso sartu dituzten horiek gure alboan nahi ditugulako, gizonik eta emakumerik gabeko Donostia bat sortzen [...] bollera, marika, trans edo queer izatea hori baita, gizon eta emakume kategoriak apurtu eta zerbait hobea sortzeko borroka”.

“Harro egoteko ez dugu zuen oniritzirik behar, harro gaude urteetako borrokagatik. Instituzioetatik ez ditugu keinuak behar, herritarren bizitzak duinduko dituzten benetako politikak behar ditugu”, gaineratu zuten.

Kartelada berezia
Ekainaren 28arekin bat eginez, Sare Herritarrak hileroko azken ostiraleroko euskal presoen aldeko kartelada egin zuen Sare Herritarrak atzo, baina berezia izan zen, LGBTI kolektiboko presoen eskubideengan jarri baitzuten fokua; Donostiako Asanblada Transbollomarikak deituriko manifestaziora batu ziren.

“Kalean bezala, espetxeetako errealitateak ere anitzak dira, eta asko dira eskema klasikoetatik kanpo kokatzen diren bestelako lehentasun eta identitateak. Honek, ordea, zaildu eta korapilatu egiten du LGTBI+ presoen ibilbidea, askorentzat, kondena gehigarri bat ezartzen delako, norberaren lehentasun eta identitateak ezkutuan eta isilpean bizi behar izatearena, armairura itzultzea hain zuzen ere. Gainera, espetxeko gizon eta emakumezkoen moduluen banaketa bitarraren ondorioz, dikotomia horretatik kanpo kokatzen diren Trans presoentzat prozesua are gogorragoa da oraindik, haien erabakiak ez direlako kontuan hartzen askotan, edo gutxietsi egiten direlako beste batzuetan. Horregatik, LGTBI+ kolektiboaren parte diren euskal presoen errealitateak ikustarazteaz gain, preso diren pertsonen genero autodeterminaziorako eskubidea errespetatua izan dadin eskatzen dugu”, nabarmendu zuten.

viernes, 28 de junio de 2024

#hemeroteca #lgtbi #28j | Cientos de personas se manifiestan por el colectivo LGTBI y contra los discursos del odio en Donostia

Julenka y amigas llegando al punto de encuentro //

Cientos de personas se manifiestan por el colectivo LGTBI y contra los discursos del odio en Donostia

El lema de este año [de Gehitu] ha sido 'Frente a los discursos de odio orgullo LGTBTIQA+'
EFE | Noticias de Gipuzkoa, 2024-06-28
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/sociedad/2024/06/28/cientos-personas-manifiestan-colectivo-lgtbi-8418881.html

La marcha ha partido del Boulevard donostiarra a las 19.00 horas y ha recorrido las calles de la capital guipuzcoana a ritmo de batukada bajo el lema 'Frente a los discursos de odio orgullo LGTBTIQA+'.

Pertrechados con banderas arcoiris, los manifestantes han llevado a cabo algunas sentadas y han portado pancartas con leyendas como 'El futuro es no binario' o "Errefuxiatuak Etxera. Palestina Askera".

La manifestación ha dado continuación a una jornada en la que las instituciones y partidos de Euskadi se han sumado a la celebración del Día del Orgullo LGTBI+ en la que a las declaraciones institucionales de los últimos días se han unido nuevos mensajes, concentraciones y muestras de apoyo al colectivo LGBTI+.

#hemeroteka #lgtbi #ekainak28 | Zuriketa arrosa, merkantilizazioa eta Palestinako genozidioa salatu dituzte LGTBI komunitatearen mobilizazioetan

LGTBI kolektiboko kideen eskubideen aldeko manifestazioa, Donostian //

Zuriketa arrosa, merkantilizazioa eta Palestinako genozidioa salatu dituzte LGTBI komunitatearen mobilizazioetan

Harrotasuna politikoa dela eta ez dela saltzen oihukatu dute Euskal Herriko kaleetan. Zenbait keinuren eta adierazpenen bidez aurpegia garbitzea leporatu diete erakundeei.
Jakes Goikoetxea | Berria, 2024-06-28
https://www.berria.eus/euskal-herria/zuriketa-larrosa-merkantilizazioa-eta-palestinaren-genozidioa-salatu-dituzte-lgtbi-mobilizazioetan_2127349_102.html 

Ohiko aldarrikapen eta salaketez gain, beste bi nagusitu dira LGTBI Komunitatearen Nazioarteko Eguneko Euskal Herriko mobilizazioetan: zuriketa arrosaren eta Palestinaren genozidioaren aurkakoak. Manifestazio jendetsuak egin dituzte Bilbon, Donostian, Gasteizen eta Iruñean. Miarritzen (Lapurdi) bihar arratsaldean egingo dute mobilizazioa, 16:00etan, kasinotik abiatuta.

«Oraingoan, beste inoiz baino gehiago, hemen elkartu gara harrotasuna politikoa dela aldarrikatzeko», esan dute, ozen, Bilbon. Manifestazioa herri mugimenduak antolatu duela nabarmendu dute, eta gaurkoak ez duela zerikusirik Bilbo Bizkaia Harro jaialdiarekin. «Gure borroka merkantilizatu eta despolitizatzea baino ez du helburu».

Iruñean, gogoratu dute ‘harro’ ez dela ‘pride’: «Pride etiketak inperio ekonomiko bihurtu du kolektiboaren borroka, eta identitatea merkantilizatzeko erabili du». Nabarmendu dutenez, harrotasuna ez da saltzen, baizik eta defendatu. BIlbon gehitu dute haien harrotasunean ez duela lekurik «mugimendu TERF, putofobo, burges eta erakundeen pride-ak». LGTBI borroka turismoa sustatzeko erabiltzen duen jai ere hiri ereduaren kontra daude, eredu horrek turistifikazioa eta hiri eta herrien gentrifikazioa eragiten duelako.

Mobilizazioen antolatzaileek erakundeei gogorarazi diete ez dela nahikoa LGTBI Komunitatearen Nazioarteko Egunean agiriak plazaratzea eta egoitzetan ortzadar banderak jartzea. Euskal Herriko erakunde gehienek kaleratu dituzte aste honetan —gaur, bereziki— LGTBI kolektiboaren eta eskubideen aldeko adierazpen ofizialak, eta atera dituzte argazkiak ortzadarraren banderarekin. «Erakundeek aurpegia garbitzen dute keinu sinboliko pare batekin eta ‘LGTBI-friendly’ kontsumoa finantzatuz, gure bizitzak benetan hobetuko dituzten politika publikoen gabezia nabaria den honetan», salatu dute Gasteizen, administrazioen jokabidea gogoan. «Diskurtso eraldakoia, zis-hetero araua zalantzan jartzea eta haren indarkeriak bigarren mailan geratzen dira azaleko diskurtso merkantilistaren aurrean».

Eguneroko oztopoak
Ekainaren 28aren ondoren LGTBI kolektiboko kideek politika publiko gordinak jasan behar dituztela oroitarazi dute: atzerritarren legea; indarkeria egoeretatik «ihes egitea zailtzen duten» etxebizitza politikak; transexualen osasun arretaren «gabeziak»; genero unitateetan aplikatzen diren «protokolo zaharkituak»; kalitatezko zaintza sistema publikorik eza; «indarkeria biomedikoa eta psikiatrikoa» gorputzak, bizitzak eta identitateak «patologizatzen dituen osasun mentaleko sistema batean»...

Zuriketa arrosa «indarkeria koloniala» ere badela salatu dute: «Gure borroka eta historia erabiltzen ari dira sarraski etnikoa makillatzeko. Fikzio bat eraiki dute, non Israel herrialde zibilizatu, ireki eta inklusiboa den». Bide beretik, Gasteizen salatu dute Israelek zuriketa arrosa baliatzen duela Palestinaren kontrako zapalkuntza ezkutatzeko. «Erakunde sionista, LGBTQI+ eskubideen gotorleku gisa aurkeztu bai, baina gero, genozidioa, okupazio militarra eta populazio palestinarraren aurkako giza eskubideen etengabeko urraketak egiten jarraitzen du», azaldu dute. «Gogoan izan apartheid sistema baten pean bizi dela palestinar herria».

Bilboko mobilizazioaren antolatzaileak —Bizkaiko E28 Koordinakundeak— bat egin du Queer Coalition for Palestine erakundearen manifestuarekin, eta haren zati bat irakurri dute gaur. «Baina zer dago, ba, ospatzeko?», galdetu dute. «Gure kide palestinarrak genozidio basati bat jasaten ari dira Israel sionistaren eskutik, Mendebaldeko gobernuen finantzaketaz eta armez lagundurik. Mugimendu global gero eta handiagoa ari da mobilizatzen Palestinarekiko elkartasunean, Gazako 2,3 milioi palestinarren aurkako Israelen setioa eta genozidioa geldiarazteko. Mugimendu horren parte gara, eta harro gaude». Iruñeko mobilizazioaren deitzaileek bat egin dute Palestinako LGTBI komunitatearen borrokarekin, eta babes, aliantza eta maitasun guztia bidali diete.

«Ulertzen dugu geure askapena loturik dagoela, kuir palestinarren askapenarekin ez ezik, palestinar guztien eta herri kolonizatu guztien askapenarekin ere», jarraitu dute. «Ez dago kuir askapenik apartheida, patriarkatua, kapitalismoa eta beste zapalkuntza batzuk existitzen badira».

Migratzaileak eta transexualak gogoan
Euskal Herriko kaleetan gogoan izan dituzte migratzaileak eta arrazializatuak: «Ez da kide migratu eta arrazializaturik gabeko harrotasunik». Elkartasunerako deia egin dute Gasteizen, ez bakarrik LGTBI kolektibokoen artean, «baizik eta sistema honen zapalkuntza pairatzen dutenekin eta hura eraldatzeko prest daudenekin: emakumeak, migratuak, arrazializatuak, sexu langileak, gorputz disidenteak...».

Eskuin muturraren eta faxismoaren gorakadaren aurrean, batasuna eta erantzuna aldarrikatu dituzte, «elkartasun sareak eta erresistentzia».

Transexualen kontrako indarkeria salatu dute, transfobia eta transmisoginia. Transexualei erakunde publikoek ematen dieten tratua. Osakidetza eta Genero Identitateko Unitateak aipatu dituzte, haien esanetan dokumentazioa aldatzeko trabak jartzen dizkietelako, prozesuak psikiatrizatzen dituztelako, «barregarri» uzten dituztelako edota «pertsona transak eskubideak merezi dituztenen eta merezi ez dituztenen artean sailkatzen dituztelako, lodifobia eta halako mekanismoez baliatuz. «Ez dago trans baztertzailea den feminismorik! Borroka transfeminista aldarrikatzen dugu, eta harro gaude haren ibilbideaz», oihukatu dute Iruñean.

jueves, 27 de junio de 2024

#hemeroteka #lgtbi #ekainak28 | 'Transmaribolloak Palestinarekin' lelopean aterako dira kalera Ekainaren 28an

2023ko Ekainaren 28ko manifestazioko irudi bat //

'Transmaribolloak Palestinarekin' lelopean aterako dira kalera Ekainaren 28an
Beñat Parra | Irutxuloko Hitza, 2024-06-27

https://irutxulo.hitza.eus/2024/06/27/transmaribolloak-palestinarekin-lelopean-aterako-dira-kalera-ekainaren-28an/

Donostiako Asanblada Transbollomarikak deitu du manifestaziora; bestalde, Sare Herritarrak kartelada berezia egingo du, LGBTI kolektiboko presoen eskubideen alde.

Ekainaren 28a da bihar, LGBTI Komunitatearen Nazioarteko Eguna, eta, urteroko legez, sexu askapenaren eta kolektibo horren eskubideen alde mobilizatuko dira Donostian. Donostiako Asanblada Transbollomarikak deituta, 19:00etan abiatuko dira Bulebarretik, ‘Transmaribolloak Palestinarekin’ lelopean. Izan ere, nabarmendu dute “borroka transfeminista zapalkuntza guztien aurkako borroka” dela.

Aurten, gainera, ekaineko azken ostiralean izango da E28a, eta, hori dela eta, Donostiako Sare Herritarrak euskal presoen aldeko kartelada berezia antolatu du. Hilero, azken ostiralean egiten dute kartelada hirian, eta, biharkoan, bereziki LGBTI kolektiboko presoen eskubideen alde mobilizatuko dira. 19:00etan hasiko dira, Alderdi Ederretik, eta Donostiako Asanblada Transbollomarikaren manifestaziora batuko dira.

miércoles, 27 de julio de 2022

#hemeroteca #iglesia #poblacionindigena | El regalo de un tocado al Papa provoca la condena de indígenas canadienses

RCI / Jorge Mario Bergoglio, con más pluma que nunca //

El regalo de un tocado al Papa provoca la condena de indígenas canadienses.
RCI, 2022-07-27

https://ici.radio-canada.ca/rci/es/noticia/1901234/regalo-de-un-tocado-al-papa-provoca-condena-indigenas-canadienses

Algunos miembros de las Primeras Naciones de la provincia de Manitoba manifestaron su enfado debido a que el Papa Francisco recibió un tocado tradicional de plumas como regalo tras su disculpa del lunes por el papel que desempeñaron los miembros de la Iglesia Católica en el sistema de escuelas residenciales en Canadá, en el cual generaciones de niñas y niños indígenas sufrieron una trágica serie de abusos.

Tras la disculpa del Papa en Maskwacis, una localidad en la provincia Alberta, Wilton Littlechild, jefe honorario de la Primera Nación Ermineskin, le obsequió al pontífice un tocado de plumas. Francisco se colocó la prenda por encima de su tradicional tocado papal hasta que un miembro de su personal se la retiró poco después .

«Fue decepcionante que le regalaran al Papa este artículo sagrado», dijo Kevin Tacan, guardián del conocimiento y consejero espiritual de la Primera Nación dakota de Sioux Valley, en el oeste de Manitoba.

«Se ha convertido en una cosa para reconocer el liderazgo político, y no debe ser así».

Tacan dijo que los tocados de pluma se ganan tradicionalmente por los miembros que realizan un trabajo significativo al servicio de la comunidad.

«La persona tiene que demostrar su valía constantemente. Tienen que seguir demostrando en el futuro que siguen mereciendo tenerlo», explicó, señalando que existen protocolos para que los líderes espirituales le retiren este tocado si la persona que lo recibió no ha cumplido con su trabajo.

Tacan dijo que, debido a que los políticos y otras personas como el Papa han sido obsequiados con artículos indígenas sagrados en el pasado, muchas personas de la Nación Dakota creen que el significado del tocado de plumas ha disminuido.
“La gente ha empezado a decir que el tocado ya no significa nada, que ha sido empañado, deshonrado por los políticos y la gente que se lo regala a cualquiera.” - Kevin Tacan, guardián del conocimiento y consejero espiritual de la Primera Nación dakota de Sioux Valley.
Se siguieron los protocolos
Así como Kevin Tacan manifestó su rechazo a obsequiar al Papa ese tocado tradicional, otros indígenas canadienses apoyaron la idea del regalo.

Phil Fontaine, un superviviente de la escuela residencial que fue jefe nacional de la Asamblea de las Primeras Naciones y gran jefe de la Asamblea de Jefes de Manitoba, dijo que Littlechild siguió los protocolos al solicitar permiso para presentar el tocado como un obsequio al Papa.
“Él acudió a los ancianos. Se dirigió a los líderes y pidió permiso para presentar ese regalo. Así que fue totalmente coherente con la forma en que siguieron sus costumbres y el protocolo.” - Phil Fontaine
Tacan reconoce que algunos indígenas, como Fontaine, apoyan la idea del regalo, pero no está de acuerdo con ellos.
“Supongo que el Papa es el líder para ellos. Pero no creo que el Papa sea el líder para el resto de nosotros. ¿Cómo podemos invitar al zorro al gallinero y decirle: 'Está muy bien, tú eres el gallo principal aquí'?’ No funciona así.” - Kevin Tacan, guardián del conocimiento y consejero espiritual de la Primera Nación dakota de Sioux Valley.
Wanbdi Wakita, indígena mayor y guardián del conocimiento dakota, dijo que el tipo de tocado de plumas que se le dio al Papa es sagrado, y se originó con los dakotas. Tradicionalmente sólo se lo hace y se lo da en circunstancias específicas. La gente tiene que ganarse cada pluma de águila haciendo contribuciones notables a la comunidad, dijo.

«Si alguien tiene una visión o si la comunidad decide: 'Este es un buen líder, vamos a elegirlo', van y le ponen una manta alrededor, le ponen un tocado», dijo. “Ellos lo deciden.”

También explicó que los curanderos pueden decidir si alguien merece un tocado. «Él ya lo sabe, obtuvo la información de allí arriba», dijo Wakita.

El anciano Wandbi Wakita, guardián del conocimiento de la Nación Dakota, dijo que mucha gente ya no entiende el significado sagrado del tocado.
“Lamento decir que nuestra gente no entiende su carácter sagrado. No la importancia, sino el carácter sagrado de algo que proviene del Creador.” - Wandbi Wakita, guardián del conocimiento de la Nación Dakota.
Chance Paupanekis, que pertenece a la Primera Nación Kinosao Sipi Cree en el norte de Manitoba, dijo que se enfadó cuando vio a Littlechild obsequiando el tocado al Papa.

«Muchos de esos objetos hay que ganárselos mediante ceremonias, mediante el compromiso», dijo Paupanekis, que es un defensor de la recuperación cultural y trabaja con familias a través de la Oficina del Defensor de la Familia de las Primeras Naciones.

Él dijo que ahora muchos jóvenes no tienen acceso a estos objetos sagrados o ceremoniales y ven cómo son regalados. A Paupanekis le preocupa las consecuencias que tendrá el que sus propios objetos culturales se vuelvan inaccesibles para ellos.

«Lo que más me preocupa es cómo los jóvenes, que no conocen a fondo estas complejidades, van a interpretar esta división», dijo Paupanekis.

«Es una división que es parte de la Doctrina del Descubrimiento», dijo, refiriéndose al edicto papal del siglo XV que justificaba la expansión colonial permitiendo a los europeos adueñarse de los territorios indígenas.

«Eso forma parte del colonialismo, dividir y conquistar. Y lo estamos viendo. Lo vimos en directo.»

Tacan dijo que le hubiera gustado que se lleve a cabo una conversación con la Nación Dakota y con los líderes tradicionales sobre la entrega de un tocado tradicional al Papa.

«Es importante que tengamos estas conversaciones, o perderemos esta parte de nuestra historia», dijo.

A Tacan también le preocupan las repercusiones en la juventud indígena.
“Espero que nuestros jóvenes en el futuro sigan aspirando a ganar un tocado indígena. Espero que nuestra gente pueda recuperarse de esto y recordar el simbolismo y cuál era, y es, el verdadero propósito del tocado.” - Kevin Tacan, guardián del conocimiento y consejero espiritual de la Primera Nación dakota de Sioux Valley.

 
Y TAMBIÉN…
En Quebec indígenas exigen al Papa que anule la Doctrina del Descubrimiento.
RCI, 2022-07-28

https://ici.radio-canada.ca/rci/es/noticia/1901785/quebec-indigenas-exigen-papa-anule-doctrina-del-descubrimiento
>
El Papa dice que hubo un genocidio contra los indígenas en Canadá.
RCI, 2022-08-01

https://ici.radio-canada.ca/rci/es/noticia/1902503/el-papa-dice-que-hubo-un-genocidio-contra-los-indigenas-en-canada

jueves, 20 de enero de 2022

#hemeroteca #trans #queer #memoria | Katalina Erauso eta Paul B. Preciado, Alondegiaren «queer» apustua

Naiz / Juan Mari Aburto eta Fernando Perez Bilboko Alondigan //

Katalina Erauso eta Paul B. Preciado, Alondegiaren «queer» apustua.

Amaia Ereñaga | Naiz, 2022-01-20

https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2022-01-20/hemeroteca_articles/katalina-erauso-eta-paul-b-preciado-alondegiaren-queer-apustua 

Katalina Erauso (Donostia, 1592–Cuitlaxtla, Mexiko, 1650), «moja alfereza» ezizenarekin ezaguna, pertsonaia historiko arras ospetsua da. Gizonez jantzita Ameriketan hainbat abentura bizi izan zituen emakumearen irudiaren berrirakurketa apurtzailea plazaratuko du Alondegiak martxotik aurrera, «queer» ikuspegi batetik eta Paul B. Preciado filosofoarekin komisario lanetan. 2022rako proposamen anitz prestatu ditu Bilboko «kultura garaikideko fabrikak».

Pandemia garaiak bete-betean harrapatuta ere, badirudi orain hiru urte Bilboko Alondegiaren zuzendaritza aldatu zenean martxan jarritako ibilbide orria (2019-2023 epeari dagokiona) betetzen ari dela. Hori aipatu zuen atzo, bederen, Fernando Perez Alondegiko zuzendariak, hasi berri dugun urteari begira prestatu diren ekimenen aurkezpenean.

Ez gara erabateko normalitatera itzuli, noski, Juan Mari Aburto Bilboko alkateak atzoko aurkezpenean gogorarazi nahi izan zuen bezala, baina iazko datuak, Alondegiari dagokionez behintzat, ez dira 2020koak bezain latzak. Esaterako, 2021ean bi milioi pertsona baino gehiagok gozatu zuten Bilboko erdigunean berriztutako eraikin historikoko zerbitzuez –kultur, aisialdi eta kirol jarduerak hartzen ditu Alondegiak– eta «ia-ia 2019ko bisitari mailara iritsi ginen», aipatu zuen Perezek.

Bost erakusketa izango dira aurten Alondegian, eta 200 bat jarduera, askotariko formatu eta diziplinatakoak. Batzuk aipatzearren, itzulpengintza ardatz izango duen Gutun Zuria nazioarteko literatura jaialdia egingo da martxoaren 29tik apirilaren 2ra; Nazioarteko Komikiaren Egoitza ekimenaren lehen edizioa ere hartuko du Alondegiak, Angouleme eta Quebecekin batera; Ion Munduate, Elena Aitzkoa eta Urban Bat AZ izango dira «kultura garaikideko fabrikaren» egoiliarrak... Hori bai, hitzordu “potenteenak”, seguruenik, Bilborako propio prestaturiko bi erakusketa handi izango dira.

Lehen erakusketa (martxoaren 11tik irailaren 25era), “Ahots bat Erausorentzat. Trans garai baterako epilogoa” izango da. Cabello/Carceller kolektiboarekin batera (Helena Cabello eta Ana Carceller) ekoitzitako erakusketa Paul B. Preciado filosofo, arte komisarioa eta idazleak komisariatu du. «Alondegian, hasiera-hasieratik, feminismoa ardatz duten lanak bultzatu nahi izan ditugu», nabarmendu zuen Fernando Perez zuzendariak. Bada, “Ahots bat Erausorentzat” proposamenarekin, kontakizun historikoaren eraikuntza eta queer eta trans politika garaikideak harremanetan jarriko dituzte.

Instalazioak, perfomancea, fikzioa, kontakizuna eta bideoa erabiliz, Katalina Erauso pertsonaiaren ertzak agerian jarriko dituzte. Abiapuntua Juan van der Hamen margolariak donostiarrari Espainiako itsas armadako alferez gisa jantzita 1626an egin zion erretratua da, gaur egun Kutxa bildumakoa dena. Paul B. Preciadoren esanetan, «gizon gisa jantzitako Erausoren erretratua arte errenazentistaren historiako lehen erretratu ‘trabestitzat’ har daiteke». Erreibindikatu daitekeen pertsonaia, beraz... baina ez bere osotasunean: «Maputxeen genozidioan inplikatuta egon zenez eta merkatu kolonialean izan zuen jarreraren ondorioz, figura deserosoa da trans historian».

Ikus-entzunezko lan bat ere filmatu du Doxa Produkzioak ekoiztetxeak erakusketarako. Alberto Sinpatron izan da jantzien diseinatzailea eta Mursego arduratu da musikaz.

Urteko bigarren erakusketa nagusia udazkenean helduko da. Urtaro horretan Bilbon zinema protagonista izatez denez Zinebi bezalako jaialdiekin, zinemaren historiako pertsonaia alternatibo batek izandako eragina azaleratuko dute urriaren 27an zabalduko den “Somewhere from here to heaven” erakusketan. Aipatutako pertsonaia Bruce Bailli da, zinemagile esperimental estatubatuarra, hippy garaikoa, abangoardiako zirkuituetan aritu arren George Lucas bezalako egileengan eragin handia izan duena. Komisarioa Garbiñe Ortega arabar ekoizlea da eta bere gidaritzapean lan bana filmatu dute honako nazioarteko zinemagileek: Apichatpong Weerasethakul thailandiarra –sari ugari jaso ditu Estatu frantsesean–, Ben Rivers britainiar dokumentalista, Eduardo Teddy Williams argentinarra eta Ana Vaz brasildarra.

Berrikuntzak
«Kultura zerbitzu publiko legez, argi izan behar dugu garaiotan sekula baino beharrezkoagoa dela kultura, eta horretan jarri behar ditugu indarrak», aipatu zuen atzo Alondegiko zuzendariak. Horren erakusle, «kultura garaikideko fabrika» bihurtzea du xede Alontegiak, eta horretarako urratsak egiten ari da, Mediateka bultzatuz edo euskal diseinuari DendAZ izeneko gunea eskainiz, esaterako.

Aurten Kubo Baltza agertokia ere zabaldu du Alontegiak. Zentroak bi espazio eszeniko ditu orain, auditoriuma eta agertoki ez-konbentzionala hori, arte bizien praktika garaikideak garatzeko berariaz pentsatutakoa.

miércoles, 12 de febrero de 2020

#hemeroteca #homofobia #memoria | Berlín, el paraíso LGTBI antes de la llegada de Hitler al poder

Imagen: El Español / Eldorado, Berlín
Berlín, el paraíso LGTBI antes de la llegada de Hitler al poder.
Durante la década de los veinte, existían numerosos bares de ambiente e incluso revistas con contenido homosexual.
Julen Berrueta | El Español, 2020-02-12
https://www.elespanol.com/cultura/historia/20200212/berlin-paraiso-lgtbi-llegada-hitler-poder/465703974_0.html

El pasado enero, el partido de extrema derecha Vox vetaba en el Ayuntamiento de Valencia una declaración institucional en el que se conmemoraba el 75 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz. En el texto se condenaba, además del antisemitismo, la LGTBIfobia, algo que Vox ha negado que existiera. Lo cierto es que, tal y como confirma la página web del campo de concentración, "en su búsqueda de la «perfección de la raza aria», a la Alemania nazi no le tembló el pulso a la hora de perseguir y castigar la homosexualidad durante el Tercer Reich".

El triangulo rosa era el símbolo que escogieron los nazis para señalar a los homosexuales en los campos de concentración. Aunque no existan datos concretos debido a los archivos destruidos por las SS, de las 400.000 personas registradas oficialmente en Auschwitz, 75 recibieron triángulos rosas. "Sin embargo, se cuentan por miles los hombres y mujeres homosexuales que fueron asesinados durante el Tercer Reich", añade el portal oficial del campo de concentración.

El odio de Hitler y los nazis hacia el colectivo homosexual —un odio compartido por la mayoría de los gobiernos y sociedades de la época— se remonta a la libertad sexual que gozaba el país alemán en la década de los veinte. El primer paso por los derechos del colectivo LGTBI lo dio el abogado alemán Karl Heinrich Ulrichs, quien proponía reformar la ley para acabar con la persecución humana a aquellos que tenían una "inclinación sexual" diferente a la habitual.

Pese a que el Imperio alemán no aceptara las peticiones de Ulrichs, tras la Primera Guerra Mundial Alemania, y en concreto Berlín, se convirtió en la capital de los gais. La ley condenaba los actos sexuales entre hombres, pero no prohibía los clubes y bares donde los homosexuales se relacionaban.

De esta manera, el escritor italiano Alessio Puleo da visibilidad a las olvidadas historias de amor de aquellas parejas que reivindicaban el amor libre y que muchos terminarían siendo ejecutados en los campos de concentración alemanes. Lo hace mediante su novela ‘Noche y niebla’ (Group Edition World) en la que describe los problemas reales a los que debían enfrentarse los homosexuales en su vida diaria bajo la dictadura del führer.

"Alemania era uno de los mejores países para los homosexuales. Berlín ofrecía mil oportunidades para encontrar el alma gemela en libertad y sin vergüenza", relata Puleo. Asimismo, se hace una analogía con el pasado, donde se contrastan la época actual —con el personaje de Ben, quien quiere conocer el pasado— y su abuelo homosexual —quien sufrió el nazismo en sus propias carnes—:

"La homosexualidad no es un fenómeno moderno, más bien todo lo contrario, es tan viejo como el mundo, solo que ahora se habla más, hace más bulla, porque los homosexuales han decidido salir del armario y hacer valer sus derechos; como el derecho al matrimonio, por ejemplo (...) Había, por lo menos, unas treinta revistas gay donde cabía la posibilidad de publicar anuncios personales; había sastres que confeccionaban vestuario a medida para los transexuales; y el amor entre personas del mismo sexo no era una enfermedad ni una perversión, más bien una característica natural".

Hitler y la homosexualidad
"Soy judío, soy homosexual, y es 1933. No puedo evitar preguntarme qué me deparará el futuro", se preguntaba el abuelo de Ben entonces. Como todos los demás gais que habían gozado de cierta libertad y paz hasta el momento en los diferentes bares de ambiente conocidos como Eldorado. "¡Aquí es correcto", solía leerse en un cartel de la entrada.

Pero en 1933 Hitler llegó al poder con el 44% de los votos y nada más conseguir el apoyo de otros partidos minoritarios comenzó a gobernar por decreto y a eliminar todo tipo de libertades civiles. El parágrafo 175, que siempre había existido, se endureció bajo el nazismo. "La fornicación contra natura, realizada entre personas del sexo masculino o de personas con animales, está castigada con una pena de cárcel, además de la suspensión temporal de los derechos civiles", afirmaba.

La persecución al colectivo LGTBI fue diferente según las orientaciones. Los nazis pensaban que los homosexuales eran hombres "débiles y afeminados sin capacidad para luchar por la nación y que, además, no ayudarían a aumentar la tasa de natalidad alemana". Por otra parte, las lesbianas no fueron tan oprimidas debido a que el Tercer Reich no las consideraba una amenaza directa a sus políticas.

Así, el 6 de mayo de 1933, estudiantes dirigidos por las SA entraron por la fuerza en el Instituto para la Ciencia Sexual en Berlín. Cuatro días después, más de sus 12.000 libros y 35.000 imágenes "irremplazables", junto a miles de otras calificadas como "degeneradas" por el régimen de Hitler, ardieron en una gran hoguera en el centro de Berlín. Aquella noche sería el principio del fin para numerosos colectivos que se alejaran del ciudadano alemán tradicional.

viernes, 25 de noviembre de 2016

#hemeroteca #mujeres #testimonios | Mujer e indígena: segregación segura

Imagen: El País / Mariela Mujún Sac
Mujer e indígena: segregación segura.
Son un cuarto de la población de Guatemala y víctimas de la discriminación por su género, etnia o estatus. Mariela, Nicolasa, Vicenta, María y Elvira lo confirman.
Juan Haro | El País, 2016-11-25
http://elpais.com/elpais/2016/11/24/planeta_futuro/1479982631_515774.html

Guatemala es país de climas fríos en las montañas y cálidos en el sur. El corredor seco en el oriente y sus frondosos bosques en el altiplano. La riqueza en ciertas zonas de la capital y la pobreza extrema en la gran mayoría de zonas rurales. El estatus de superioridad del ladino y las enormes dificultades que afronta el pueblo maya. La condición de supremacía del hombre y la cláusula de inferioridad de la mujer indígena.

Segundo país del mundo con mayor porcentaje de población indígena, sólo por detrás de Bolivia. Así, ladinos e indígenas están llamados a convivir en un país cuya población apenas supera los 16 millones de personas, de las cuales más del 41% son de alguna etnia. Y casi más de un cuarto de la población son mujeres indígenas.

Cuatro pueblos con identidad y cultura propia conforman el país centroamericano: mayas, garífunas, xincas y ladinos. Aunque el país todavía no ha sabido canalizar este patrimonio. El resultado es la desigualdad y la pobreza, en particular de ellas, la mujer indígena.

Entre las faldas del volcán de Atitlán y el volcán San Pedro, se encuentra la aldea de Chukmuk, un pequeño municipio construido para dotar de refugio a las víctimas de la tormenta tropical Stan en el año 2005. Las lluvias torrenciales sepultaron por completo la aldea conocida como Panabaj dejando más de 200 muertos y casi un millar de familias afectadas. Es el caso de Mariela Mujún Sac, quién hace ocho años se trasladó al municipio para empezar una vida desde cero tras la pérdida de catorce miembros de su familia. Mariela cuenta con el apoyo de la Fundación Familia Maya para hacer frente a la pobreza.

Fue a raíz de la tormenta que esta ONG abrió su sede en Panajachel y comenzó a donar ayuda a las personas afectadas por las inundaciones y deslaves de tierra. Desde hace más de diez años apoya a familias y mujeres indígenas a través de programas de desarrollo y ayuda humanitaria.

Con 40 años, Mariela vive en una humilde casa al final del pueblo, tiene cinco hijos, sólo trabaja dos o tres días a la semana en los que hace unos cien quetzales semanales (13 dólares americanos). Es analfabeta, no sabe español y sufre problemas de salud que remedia con el uso de plantas medicinales de tradición maya. Lleva más de 20 años casada y cuenta como ha sido víctima de violencia de género y continuas agresiones por parte de su marido.

"Durante años me pegaba si participaba en reuniones con otras mujeres para discutir sobre nuestros derechos". Con tono entrecortado, relata: "En una ocasión, estaba discutiendo con mi marido cuando de repente me arrojó una taza de café ardiendo. No me permitía salir a trabajar y me pegaba a menudo, tampoco quería que nuestras hijas estudiaran. No podía más y decidí poner una denuncia ante una organización de derechos humanos. Después las cosas cambiaron a mejor en la casa y aún seguimos casados".

La mentalidad del marido de Mariela, es la de muchos hombres dentro de la comunidad indígena en Guatemala. En las áreas rurales, la tendencia es que las mujeres no deben ir a la escuela o a trabajar de manera independiente, su deber reside en el cuidado del hogar y de los hijos. Mariela no pudo divorciarse de su esposo por la falta de sustento económico y por miedo a las críticas por parte de otras mujeres de su comunidad que le recriminarían "no haber sido suficiente mujer para cuidar de su marido y de su familia", dice.

En Guatemala, el 79% de los indígenas y el 76% de la población rural son pobres según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida. Las mujeres indígenas, son las más afectadas por el rechazo, las diferencias económicas y salariales y la discriminación racial. No sólo se ven afectadas por los índices más bajos de bienestar económico y social, sino que además no tienen otra alternativa que lidiar con una sociedad machista dominada ampliamente por el patriarcado.

Nicolasa Julajuj Xep, tiene 34 años y es indígena, perteneciente a la etnia kaqchikel, la segunda más extendida en el país. Vive en Peñablanca, en las montañas altas del Departamento de Sololá, una de las comunidades con mayor índice de pobreza y malnutrición del país. Nicolasa, es madre de cuatro hijos y está embarazada del quinto. Trabaja como tejedora en una comunidad con recursos muy limitados, donde la agricultura y la costura son las únicas vías de relativo escape de la pobreza. Nicolasa nunca pasó de tercero de primaria, quiso seguir estudiando, pero su padre y su madre, no lo consideraron oportuno por su condición y por sus responsabilidades como mujer.

Una de sus hijas sufre un tipo disfunción al hablar y necesita asistencia médica. Hace un año, tuvo que viajar de urgencia a la Ciudad de Guatemala en busca de tratamiento para su hija. El médico la recibió en uno de los hospitales públicos y al constatar su procedencia indígena, su traje típico y su escaso español, la aisló y negó tratamiento y medicinas.

Vidas paralelas, historias que se cruzan
Las mujeres indígenas guatemaltecas tienen casi todas una historia en común. Muchas comenzaron a trabajar palmeando tortillas a los diez años y no fueron a la escuela por el estigma social o porque se quedaron embarazadas a edades muy tempranas. Muchas otras fueron rechazadas en entrevistas laborales por ser mujeres e indígenas. Otras fueron víctimas de maltrato o violencia machista.

Elvira Pérez sabe lo que es la lucha. Ella también es indígena, tiene 35 años y es activista de los derechos de la mujer indígena a consecuencia de la discriminación que vivió en el pasado. Vive en el pequeño pueblo de San Antonio Palopó, en la cuenca del Lago Atitlán. En esta comunidad, a las mujeres indígenas se las identifica por su traje típico de azules oscuros y sus rasgos aborígenes.

"Durante mi etapa en un colegio de Quetzaltenango, uno de mis compañeros ladino me insultó llamándome india. Me dijo que no tenía derecho a jugar y a bailar con el resto de la clase", relata.

Años más tarde, Elvira empezó a trabajar en un hotel cuyo dueño era un ladino conocido de San Antonio. "Cuando comenzaron los problemas en la administración del negocio, yo y otras compañeras indígenas fuimos acusadas de ser las culpables de la mala gestión del establecimiento. Todo aquello era porque éramos indígenas", asegura. Elvira se defendió, había recopilado durante seis años toda la documentación relativa a las finanzas y pudo probar su inocencia y la de sus compañeras acusadas. Más adelante, todas comenzaron a recibir amenazas de hombres del pueblo por ayudar a otras mujeres a denunciar casos de violencia o discriminación.

El traje típico, seña de identidad del pueblo maya, y el analfabetismo son los dos grandes factores que convierten a las mujeres indígenas en víctimas del racismo y marginación. La barrera del idioma y la falta de acceso a un sistema de justicia que las proteja las hacen vulnerables a la exclusión social. Todo ello se suma a que los índices de escolaridad son sumamente inferiores entre la población indígena guatemalteca- Y de nuevo las mujeres están a la cabeza.

Las heridas abiertas del genocidio guatemalteco
El genocidio contra las poblaciones mayas dejó una herida abierta aún por cicatrizar. El conflicto armado es aún historia viva entre los hombres y mujeres de Guatemala. A finales de 1996, el Gobierno de Guatemala y el grupo de partidos guerrilleros que conformaban la URNG (Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca), firmaron los Acuerdos de Paz, poniendo fin a 36 años de conflicto. Un conflicto que dejó al menos 250.000 víctimas mortales, de las cuales el 93% fueron indígenas asesinados a manos del ejército según Naciones Unidas.

María Vicenta Xalcut Ramos, de 64 años, trabajaba desde los diez en las plantaciones de café cerca de las costas del océano Pacífico. Cuando empezó el conflicto se quedó viuda y dos de sus tíos fueron asesinados, acusados por sus vecinos de pertenecer a la guerrilla en su cantón. Ella y su familia se trasladaron a la Ciudad de Guatemala para huir de la limpieza étnica en las zonas rurales.

"A las seis de la tarde, nadie debía salir a la calle. El ejército buscaba a los guerrilleros por las casas para matarlos, lo mejor era esconderse. Por la mañana salíamos a trabajar y veíamos los cuerpos de los indígenas tirados en la calle". Tres años más tarde de mudarse a la capital, regresaron al campo en Sololá para trabajar en la agricultura y el cultivo de maíz aún con el conflicto armado activo. "Fue complicado, no podíamos salir a las fincas por miedo a los soldados. Durante días, mi familia y yo nos manteníamos en la casa y sobreviviríamos comiendo tortillas con sal, o a veces ni comíamos", cuenta Vicenta. Años más tarde, ella se quedó ciega y ahora depende de los cuidados de su hija para comer y vivir en su casa.

A tres cuadras de su casa en el pueblo de San Jorge de la Laguna, vive María Samines Saput. Tiene 74 años y también es víctima del conflicto. María sobrevivió a un asalto del ejército en su casa y perdió a su cuñado en uno de los registros nocturnos en el municipio de Chichicastenango, dejando a su hermana viuda. "Mi cuñado dormía en el monte junto a otros compañeros para evitar ser arrestado en las batidas del ejército, una noche, nunca volvió".

Mariela, Nicolasa, Vicenta, María y Elvira son la voz de las indígenas y guatemaltecas que anhelan justicia y un futuro mejor. La realidad presente es que han sido y son víctimas de algún tipo de discriminación o conocen a alguna amiga, familiar o vecina que lo ha sido.

Sus testimonios ponen de relieve las injusticias y abusos que miles de ellas afrontan para salir de la pobreza extrema y para ver sus derechos reconocidos y protegidos. Sin embargo, y a pesar de las dificultades por su condición, todas afirman sentirse orgullosas de ser lo que son: mujeres e indígenas.

martes, 8 de noviembre de 2016

#hemeroteca #fascismo | La xenofobia, la extrema derecha y la acción ciudadana

Imagen: El Diario / Marine Le Pen
La xenofobia, la extrema derecha y la acción ciudadana.
El 9 de noviembre se celebra el Día Internacional contra el Fascismo para recordar los terribles crímenes cometidos en la tercera y cuarta década del siglo pasado. También para recordar la responsabilidad de quienes toleraron aquellas muertes.
Martín Alonso | El Diario, 2016-11-08
http://www.eldiario.es/norte/cantabria/primerapagina/xenofobia-extrema-derecha-accion-ciudadana_6_576102436.html

Un mal día de hace 77 años el Mediterráneo sembró una playa occitana de cadáveres. Un temporal había anegado el campo de concentración en el que malvivían 100.000 refugiados. Eran españoles que habían cruzado la frontera en febrero de 1939 huyendo de las garras de ese preludio del fascismo que fue el nacionalcatolicismo. Fueron mal recibidos y peor tratados. Tuvieron que oír que eran cerdos y bárbaros. Murieron a miles; de enfermedades, de frío, quizás también de asco, en esa playa de Argelès-sur-Mer convertida en campo-cementerio.

La Segunda Guerra Mundial y el Holocausto tienen una presencia constante en los medios; pero el cuadro descrito no suele aparecer en ellos. Y eso tiene que ver con un tratamiento del nazismo que utiliza a éste más bien como pantalla que como espejo. Podemos recordar ciertos hechos pero pasamos por alto la cuestión de su significado profundo. El nazismo fue la culminación de una secuencia descivilizatoria que desembocó en la destrucción masiva de vidas humanas ante la complicidad o la indiferencia de Europa y del mundo.

El 9 de noviembre se celebra el Día Internacional contra el Fascismo, precisamente para recordar los terribles crímenes cometidos en la tercera y cuarta década del siglo pasado. También para recordar la responsabilidad de quienes toleraron aquellas muertes, comprendidas las de la playa occitana. Esta celebración responde a una exigencia derivada precisamente de la memoria de Auschwitz, la consigna del "nunca más".

La Europa de los valores y los derechos nació de Auschwitz. Y aquella Europa impuso sanciones a Austria en febrero de 2000 cuando llegó al gobierno el partido de extrema derecha del xenófobo Jörg Haider. 16 años después partidos equivalentes se multiplican en Europa y gobiernos que tienen la obligación de cumplir el derecho europeo y el internacional, como Polonia, Hungría, Eslovaquia y la República Checa se niegan a aceptar refugiados.

Aunque el asilo está recogido en los tratados firmados por la UE, a diferencia de lo que ocurrió con Haider no se han adoptado medidas contra ellos. La condescendencia de Europa con estas actitudes muestra hasta qué punto hemos olvidado la lección de Auschwitz. Los protofascistas no tienen por qué parecerse a Hitler pero la adopción de políticas de exclusión basadas en las premisas de un nacionalismo agresivo es la antesala del fascismo.

Y no es solo la condescendencia con los desobedientes; es que la propia Europa se está desentendiendo de la suerte de esos miles y miles de personas que tratan de salvar sus vidas cruzando las aguas. Esta política viola la ley y la moral. Y de ello somos responsables en cuanto ciudadanos de los estados miembros. Europa está traicionando su credo de patria de los Derechos Humanos.

Los partidos de extrema derecha se sienten fuertes para recordar los viejos estigmas, como la explicación del líder polaco Jaroslaw Kaczynski para el rechazo: nos traen parásitos. Una palabra que asociada a refugiados hiere los tímpanos a quienes no han perdido la memoria. Y, sin necesidad de asociaciones, esa invitación a hundir los barcos de los inmigrantes emanada de la zona parda italiana.

Pero hay una responsabilidad secundaria: buena parte de los votantes de los partidos de extrema derecha son los perdedores de la crisis. La crisis ha sido doblemente letal para la vida colectiva: por el desmantelamiento de los derechos sociales conseguidos en la posguerra y por el incremento de la desigualdad. Es un paisaje que nos devuelve a los años de entreguerras. Y a las tormentas perfectas.

Entonces el banderín de enganche fue el antisemitismo, hoy son otros pero funcionalmente equivalentes. La desigualdad no es un efecto colateral sino una consecuencia necesaria de un ingrediente poco iluminado: el darwinismo social que rezuma la economía de la oferta (en realidad una superstición intelectual y un timo social) como ya denunció K. Galbraith en los tiempos de la ‘Reaganomics’.

La primera obligación ante este estado de cosas es la de quitarse la venda y calibrar en su justa medida los peligros inminentes. Encender las señales de alarma. El "nunca más" ha sido violentado en muchas ocasiones y puede volver a serlo y a una escala tan inédita como las cifras actuales de refugiados.

Hace 16 años decenas de miles de austriacos salieron a las calles a protestar contra Haider coreando "Nunca más". En este Día Internacional contra el Fascismo los motivos se han multiplicado; por eso deberían multiplicarse las voces. Pero no basta con gritar. Hay que preocuparse por las motivaciones de quienes votan a partidos de extrema derecha. Vemos cómo hay notables diferencias territoriales dentro de cada país. Y se sabe que la política a nivel local es determinante para explicarlas. Desde aquí se dibuja una tarea precisa: el trabajo de base comunitario.

Por otro lado, sabemos que los principales votantes de partidos de extrema derecha son los varones jóvenes y que las redes sociales son los instrumentos en los que fermentan los discursos de odio. Si la educación no cubre estos flancos, muchos jóvenes se verán indefensos ante la seducción de los vendedores de utopías carroñeras, los predicadores de odio y los políticos oportunistas dispuestos a pescar en estos caladeros tóxicos.

Por eso, como ciudadanos organizados, tenemos la doble tarea de exigir a las autoridades el cumplimento del derecho internacional para atender a los refugiados de acuerdo con los patrones humanitarios, por un lado, y de intervenir a escala local para propiciar el respeto a los derechos humanos y prevenir la formación de actitudes excluyentes y la instrumentalización del miedo, por otro.

A la vez debemos instar a nuestros conciudadanos a no mirar para otro lado ante la gravedad de las circunstancias del momento. Como escribió Jaspers hay también una culpabilidad en mantenerse al margen cuando son tan flagrantemente violados los derechos humanos de nuestros semejantes, con independencia de su pasaporte o de que lo tengan o no.

Dos años antes de las alambradas de Argelès-sur-Mer, Klaus Mann, ya privado del pasaporte alemán, concluía así su intervención ante una asamblea de estudiantes norteamericanos en 1933: "Esperamos que 'el mundo', que los estados democráticos no repitan nuestros errores". La frase se encuentra en un libro recién traducido al francés (con un título elocuente: ‘Mise en garde’ (advertencia, aviso, llamada de atención).

Conocemos los hechos: la haiderización-lepenización-bossinización-orbanización-blocherización y un etcétera largo, de Europa. De nosotros depende que saquemos las conclusiones de su significado. Hay motivos sobrados para hacer sonar las alarmas. Como decía un cartel contra el Frente Nacional (FN) de Le Pen del colectivo Ras l’Front hace unos años: "Si no te ocupas del FN, el FN se ocupará de ti".

viernes, 4 de noviembre de 2016

#hemeroteca #nazismo #lesbianismo | Las mujeres lesbianas en el campo de concentración nazi de Ravensbrück

Imagen: Hay una lesbiana en mi sopa / Prisioneras en Ravensbrück
Las mujeres lesbianas en el campo de concentración nazi de Ravensbrück.
Pepi | Hay una lesbiana en mi sopa, 2016-11-04
http://hayunalesbianaenmisopa.com/2016/11/04/las-mujeres-lesbianas-campo-concentracion-nazi-ravensbruck/

El Párrafo 175 del código criminal alemán, que el régimen nazi revisó en 1935 para endurecer las ilegalidades del comportamiento entre hombres, no menciona en ninguno de sus apartados el lesbianismo, porque, como apunta el Holocausto Memorial Museum de Washington, “el lesbianismo era visto para los oficiales nazis como algo ajeno a la naturaleza de la mujer aria”. Aunque esto no quiere decir que las mujeres lesbianas no llegasen a campos de concentración, la mayoría de las veces arrestadas bajo las denominaciones de “asociales” o prostitutas.

Así que es difícil contabilizar las mujeres lesbianas que fueron víctimas del régimen nazi: según los datos de este museo, del total de víctimas o encarcelados en los campos de concentración, que estiman fueron entre 12 y 15 millones de personas –como si sumásemos las actuales poblaciones de Andalucía y la Comunidad de Madrid–, los homosexuales fueron “cientos, posiblemente miles” del cómputo total. Los hombres, en su mayoría, porque para las mujeres tendríamos que ver las cifras de “asociales”, que fueron al menos 70.000, personas no productivas y socialmente inapropiadas, una amplia categorización en la que también entraban, por ejemplo, personas alcohólicas o con enfermedades mentales.

Muchas de las mujeres lesbianas encarceladas como asociales, locas o prostitutas, acabaron en el campo de concentración de Ravensbrück, a 90 kilómetros de Berlín, un campo destinado a mujeres jóvenes y niñas. La periodista británica Sarah Helm ha hecho un exhaustivo repaso por la historia de este campo de concentración femenino en su libro Ravensbrück: Life and Death in Hitler’s Concentration Camp for Women, un campo por el que pasaron 130.000 mujeres de veinte países europeos, entre ellas, estas mujeres lesbianas:

Henny Schermann (1912, Frankfurt, Alemania)

Hija de padres judíos, Henny Schermann trabajaba a los 24 años como empleada de un negocio y vivía en Frankfurt con su familia. A comienzos de 1940 fue arrestada en esa ciudad alemana y deportada al campo de concentración Ravensbrück. En el dorso de su fotografía de prisionera rezaba: “Vendedora soltera de Frankfurt del Meno. Lesbiana licenciosa que solo visitaba esos bares [de lesbianas, que fueron cerrados por el régimen]. Evitaba el nombre de ‘Sara’ [una ordenanza nazi decretó después de 1938 que en todos los documentos oficiales se le agregara ‘Sara’ al nombre de todas las mujeres judías para poder identificarlas]. Judía apátrida”.

Tras su ingreso en Ravensbrück, en 1942 fue seleccionada por uno de los doctores “de la muerte” nazis, Friedrich Mennecke, y ese mismo año Henny fue asesinada en la cámara de gas del centro de exterminio de Bernburg a los 30 años.

Elli Smula (1914, Berlín, Alemania)

Elli Smula fue revisora de billetes de tranvías, y fue precisamente la empresa Berlin Public Transport (BGV) la que la acusó a la Gestapo por tener relaciones sexuales en fiestas con compañeras de trabajo sin presentarse al trabajo al día siguiente. La Gestapo detuvo a Elli el 12 de septiembre de 1940 y el 30 de noviembre fue enviada a Ravensbrück, y en la documentación oficial se explica que fue detenida como “prisionera política” junto a la palabra lesbiana.

En una nota de la Gestapo del mes en el que fue detenida, se lee: “El BGV ha denunciado que, en la estación de Treptow, están empleadas algunas revisoras de tranvía que tienen relaciones de carácter lésbico con las compañeras de trabajo. Así, se ha afirmado que llevan a su vivienda a las compañeras de trabajo, las emborrachan y luego tienen relaciones sexuales de tipo homosexual con ellas. Al día siguiente las mujeres no estaban en condiciones de realizar su servicio. Por esta razón, el servicio de tranvía en la estación de Treptow se vio en peligro grave”.

Se sabe muy poco del tiempo que Elli pasó en el campo de concentración femenino, pero después de la guerra su madre escribió que la joven “murió de repente” en Ravensbrück el 8 de julio de 1943, a los 29 años. En noviembre de 2015 el artista alemán Gunter Deming le dedicó un Stolperstein –cubos de cemento conmemorativos para las víctimas del Holocausto– en el número 1 de Singerstraße, en el centro de Berlín.

Mary Pünjer (1904, Hamburgo, Alemania)

Hija de comerciantes judíos de Hamburgo, Mary nació con el apellido Kümmermann pero adquirió el de su marido, Fritz Pünjer, cuando se casaron en 1929. Mary trabajaba en la tienda familiar de ropa para mujeres en el distrito Wandsbek de Hamburgo, aunque sus padres tuvieron que renunciar a su negocio por el régimen nazi. Su familia consiguió escapar de Hamburgo, pero ella fue arrestada el 24 de julio de 1940, probablemente en una redada de un bar de lesbianas.

Pasó al menos tres meses en custodia policial en el campo de Fuhlsbüttel, y finalmente el 12 de octubre de 1940 fue enviada a Ravensbrück, según la documentación oficial, “por sus diferencias políticas y porque era lesbiana”. En 1941 los nazis decidieron asesinar a prisioneros de campos “seriamente enfermos” que fueran incapaces de trabajar, lo que denominaban “lastres”.

Mary, al igual que el resto de mujeres de Ravensbrück que entraban en esa categoría, fue enviada al campo de Bernburg, cerca de Dessau, que se había convertido en un “hospital” para asesinar a gente enferma y practicarle la eutanasia a personas minusválidas. Mary fue asesinada en la cámara de gas del “Hogar de convalecientes y enfermos” de Bernburg, probablemente en el mes de mayo de 1942. Al igual que Elli Smula, Mary fue conmemorada con un Stolperstein en el distrito de Wandsbek de Hamburgo.

Rosa Jochmann (1901, Viena, Austria)

Cuando Rosa Jochmann tenía 14 años su madre murió, y su padre lo haría también en 1920, cuando la joven tenía 19 años. Ese mismo año Rosa se convirtió en la representante sindical de una fábrica que hacía cubiertas de cristal para lámparas de gas. Se unió al movimiento sindical y al Partido Laborista Socialdemócrata (SDLP), y a comienzos de la década de los años 30, como uno de los miembros más importantes del partido, su ideología política le puso en el punto de mira del régimen nazi. En 1938, cuando la Alemania nazi anexionó Austria, Rosa rechazó huir de su país natal; fue detenida varias veces, hasta que en marzo de 1940 la enviaron a Ravensbrück.

En el campo continuó su vocación de servicio público y se convirtió en mediadora entre los prisioneros y las autoridades del campo. Recibió un trato duro en Ravensbrück, pero sobrevivió a la guerra, y cuando las tropas soviéticas liberaron el campo en 1945 se quedó para cuidar a los heridos. Fue nombrada ciudadana honorífica de Viena y cuando murió en 1994 por un ataque al corazón, se le concedió una tumba de honor en la ciudad. Su orientación sexual fue un secreto hasta 2005, cuando fue identificada como lesbiana en una exposición sobre su vida y sobre la persecución de las personas homosexuales.

Marie Glawitsch (1920, Graz, Austria)

En septiembre de 1939, a los 19 años, Marie Glawitsch fue condenada a seis meses de prisión por violar el párrafo 129 del código penal austriaco, el referido a los castigos por comportamientos homosexuales, denominados en el código como “fornicación con alguien del mismo sexo”.

Cuando la joven tenía 22 años, el 31 de octubre de 1942, fue enviada a Ravensbrück por haber hecho “carrera criminal”. Marie sobrevivió al campo de concentración, y murió a los 46 años en 1966.

Inge Scheuer (1924)

Inge Scheuer fue reclutada en 1943 en el servicio militar como “Asistente Marítimo”, pero fue suspendida de su puesto por mantener una relación con una compañera. En marzo de 1944 fue enviada el hospital psiquiátrico de Brandenburg-Görden por la oficina de salud de Angermünden. Por su “tendencia al mismo sexo” fue enviada más tarde a Ravensbrück, pero salió a las seis semanas y Inge sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial.

jueves, 12 de noviembre de 2015

#hemeroteca #racismo | Hazaras, una etnia perseguida por todos

Imagen: esglobal | Mujer hazara
Hazaras, una etnia perseguida por todos.
La comunidad hazara ha sido históricamente acosada en Afganistán y en otros países de la región. Ahora se suma una mueva amenaza, el Estado Islámico.
Andrés Ortiz Moyano | esglobal, 2015-11-12
http://www.esglobal.org/hazaras-una-etnia-perseguida-por-todos/

Las calles de las ciudades afganas de Kabul y Gazni se han abarrotado en estos últimos días por manifestantes que exigen una mayor protección civil al Gobierno. El motivo: la decapitación de siete personas de la etnia hazara, mujeres y niños incluidos, por parte del Estado Islámico (EI) o Daesh en árabe. Las manifestaciones, que ha sumado a varios miles, han ofrecido un interesante panorama multicultural. La sensación de inseguridad en Afganistán es prácticamente crónica, pero las crecientes actividades del EI en territorio afgano parecen ser la gota que colma el vaso.

Desde el año pasado, los yihadistas han incrementado su actividad en el país centroasiático. No en vano, en el imaginario de Daesh, el país se incluiría dentro del califato en la vasta provincia de Jorasán (junto a India, Pakistán, Nepal, parte de China, Kazajistán, Turkmenistán, Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán). Una actividad que se define, principalmente, en tres frentes: la captación de voluntarios afganos, el azote a los talibanes y la persecución de las minorías religiosas.

Efectivamente, al igual que otros territorios conquistados por los yihadistas, Afganistán suma ahora a su cotidiana combustión civil una amenaza creciente que afecta a uno de los conflictos más arraigados y enmarañados dentro de la sociedad. Sin embargo, no les está siendo fácil afianzarme en el territorio. La estrategia desde el año pasado ha sido similar a la ejecutada en Siria e Irak: intentar ganarle terreno al gobierno y al principal competidor (en este caso, los talibanes en vez de Al Qaeda, mientras se pacta con tribus neutrales). La presencia del EI es más poderosa en el sur, en la provincia de Zabul, pero en los últimos doce meses han sufrido más reveses que alegrías. Mención especial merece la muerte de su líder en la zona, Hafiz Mohammad Saeed, a manos de Estados Unidos. La propia captación de voluntarios está siendo más costosa que en otros territorios. Pero Daesh, si algo tiene, es capacidad de adaptación. Los servicios de inteligencia afganos alertan que el principal vivero de nuevos yihadistas no proviene de los ciudadanos jóvenes, sino de talibanes desencantados con sus líderes.

¿Quiénes son los hazaras?
La historia de esta comunidad es fiel reflejo de los contrastes étnicos y religiosos del mundo musulmán, en general, y de Afganistán, en particular. Mezcla de ancestros turcos y mongoles, se trata de uno de los grupos más numerosos del país (el 19% de la población, unos cuatro millones de personas). Existen igualmente comunidades importantes en Irán, Canadá y, sobre todo, Pakistán. Hablan principalmente en lengua persa (darí) y habitan en las provincias centrales de Afganistán (territorio que ellos llaman Hazarajat). No es un pueblo de recursos económicos y sus índices de desarrollo son particularmente bajos. Generalmente habitan las regiones más rurales y empobrecidas del centro del país, subsistiendo de la agricultura. Los que deciden probar suerte en la capital a menudo se ganan la vida con trabajos muy mal remunerados (conserjes, vigilancia, empleadas del hogar).

Debido a sus precarias condiciones sociales durante décadas, en las que incluso se les prohibió trabajar como funcionarios, entrar en la universidad o regentar sus propios negocios, los hazaras se han movilizado política y militarmente en varias ocasiones, protagonizando incluso rebeliones sangrientas. Su nutrida presencia en el epicentro multiétnico afgano, donde coexisten con otros grupos como los pastunes o los uzbecos, supone un polvorín para este tipo de conflictos civiles. Por ejemplo, en el cuatrienio comprendido entre 1978 y 1982, bajo el auspicio de Teherán y de algunos grupos comunistas del país, grupos de hazaras se alzaron en armas en varias ciudades de su Hazarajat. Aunque las revueltas fueron aplastadas por el gobierno central, el movimiento revolucionario derivó en una propuesta política por primera vez en la historia de la etnia.

Tradicionalmente han sido tratados como ciudadanos de segunda, sobre todo en el siglo XIX y principios del XX donde incluso se han registrado numerosos casos de esclavitud de hazaras. Una de las claves para entender esta situación se explica en el hecho de que, en su mayoría, son musulmanes chiíes en un país predominantemente suní. Resulta muy significativo que sus dos episodios de mayor esplendor civil hayan coincidido con las influencias iraníes en Afganistán en los 70 y 80 y con el derrocamiento de los talibanes en 2001. En la última década, los hazaras afganos, si bien siguen en una situación socioeconómica pobre, han mejorado sus condiciones, de ahí su temor a que Daesh los tenga en el punto de mira.

Persecuciones constantes
Los hazaras, en cualquier caso, son hoy en día víctimas de numerosos hostigamientos y acosos tanto en su tierra como fuera de Afganistán.

Los propios talibanes, durante su época de esplendor, han cometido múltiples atropellos. En 1993, por ejemplo, y con el apoyo logístico saudí, decenas de hazaras fueron asesinados y centenares desaparecieron (en la conocida como Operación Afshar). Más tarde, en 1998, cerca de 8.000 hazaras fueron masacrados en Mazar i Sharif. Estos son solo dos episodios, pero los ataques talibanes han sido una constante durante todo su gobierno (tanto es así que esta misma semana se han liberado varios hazaras secuestrados por un grupúsculo disidente talibán).

Otro de los puntos geográficos más calientes para esta comunidad es Pakistán (donde existe una población hazara de unos 700.000 miembros), concretamente en la provincia de Baluchistán. La situación es especialmente compleja ya que los grupos terroristas Sipah e Sahaba (extremistas suníes) y Lashkar e Jhangvi (la rama de Al Qaeda que asesinó en 2002 al periodista Daniel Pearl), matan, vejan y mutilan desde hace años a los hazaras. Han existido campañas del terror consistentes en el envío de misivas amenazantes y difusión de vídeos de ejecuciones. Activistas sociales hazaras denuncian que el propio gobierno de Karachi hace la vista gorda ante estas persecuciones. Pero las protestas son pólvora mojada, incluso cuando la propia Human Rights Watch ha denunciado lo mismo en multitud de ocasiones.

Abdul Hekmat, activista, señala: “El calvario de los hazara pasará inadvertido por el mundo mientras no aparezcan en los titulares de los medios de comunicación; lo que está ocurriendo en Quetta (Baluchistán) es un genocidio”. Solo en los últimos diez años se han contabilizado unos 120 ataques que se han cobrado más de 800 víctimas y 1.500 heridos, casi un tercio niños.

Incluso en Irán, donde habitan cerca de cuatro millones de hazaras en calidad de refugiados políticos (provenientes de Afganistán en su mayoría), la situación es también difícil. Según explica la página web Hazara People, “la mayoría de refugiados en Irán no tienen acceso a sus derechos más básicos. Son la minoría más discriminada con diferencia aun siendo chiíes. La principal razón es que sus rasgos son más asiáticos que arios, y la gente los confunde con afganos suníes”.

La situación general es, pues, terrible. Como consecuencia de ello, centenares de hazaras han aprovechado las últimas oleadas de refugiados en Europa. Actualmente, no es difícil encontrar familias con niños hazaras en Lesbos y otras islas griegas.

sábado, 31 de octubre de 2015

#libros #memoria | Sin piedad : limpieza política en Navarra, 1936. Responsables, colaboradores y ejecutores

Sin piedad : limpieza política en Navarra, 1936. Responsables, colaboradores y ejecutores / Fernando Mikelarena Peña.
Pamplona : Pamiela, 2015 [10]
560 p.
ISBN 9788476819166 / 27 €

/ ES / ENS
/ Franquismo / Genocidio / Guerra Civil / Historia – Siglo XX / Memoria histórica / Navarra / Negacionismo / Persecuciones políticas

'Sin piedad' profundiza en las responsabilidades de la limpieza política registrada en 1936 en Navarra, la provincia del Estado en la que la proporción de votantes al Frente Popular asesinados por los golpistas alcanzó cotas más altas. El libro parte de la necesidad de una visión integral de aquel fenómeno, que incluya también a los responsables del mismo, habitualmente ausentes de los análisis por factores políticos y por tabúes sociales.

El repaso efectuado abarca a los responsables últimos (autoridades militares y jefes de las milicias carlista y falangista), a los ejecutores de los escuadrones de la muerte y a una extensa red de colaboradores anónimos, y contiene un análisis de las características del proceso de brutalización que afectó a ciudadanos aparentemente normales. Los rasgos de la dinámica represiva, la represión requeté y la represión falangista son estudiados de forma exhaustiva, así como la presencia en la sombra de las élites socioeconómicas navarras.

Por último, también se analizan las actitudes negacionistas y de falta de colaboración de los sublevados para con los familiares de los asesinados, al igual que los intentos de memoria inmediata y temprana desarrollados por estos últimos y por los sectores políticos que sufrieron aquella limpieza política. Cuestiones no examinadas con rigor hasta el momento, con lo que este libro abre una nueva forma de tratar a fondo la memoria de aquella atrocidad