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sábado, 26 de abril de 2025

#hemeroteca #lesbianismo #trans | Las sáficas también somos trans, deseamos trans y amamos trans

Manifestación contra el transodio en Madrid, 2025-03-29 //

Las sáficas también somos trans, deseamos trans y amamos trans

Resulta irónico que a quienes tanto nos han cuestionado la identidad de “mujeres de verdad” en función de nuestra expresión de género o la vida que decidimos emprender no levantemos antorchas al ver el mismo odio operando con estrategias similares.
Gonza M. Fontán | El Salto, 2025-04-26
https://www.elsaltodiario.com/opinion/saficas-tambien-somos-trans-deseamos-trans-amamos-trans 

En Reino Unido una lesbiana ya es definida oficialmente como una mujer cis que siente atracción por otra mujer cis. Oficialmente. La realidad es otra y conocemos algunos de los mantras más comunes acerca de la liquidez y fluidez de las etiquetas, de la definición de orientación, género y cada vez más —menos mal— sexo, como un espectro imposible de dividir en categorías binarias y rígidas. Irónicamente, este texto quiere defender la etiqueta lesbiana. Vamos a tener que esperar al final, porque tenemos deberes atrasados que me avergüenzan.

Resulta irónico que a quienes tanto nos han cuestionado la identidad de “mujeres de verdad” en función de nuestra expresión de género o la vida que decidimos emprender no levantemos antorchas al ver el mismo odio operando con estrategias similares, dirigido a quienes tanto hicieron por nosotres. A las que tiraron el primer ladrillo a un océano de distancia y derrumbaron los primeros tabúes en todas partes.

No nos equivoquemos: uno de los motivos —numerosos y complejos— por los que este ataque empieza por las mujeres trans es porque ellas constituyen la primera línea de batalla. Por algún motivo, todos los discursos retrógrados emitidos desde los mal llamados “feminismos” olvidan muy convenientemente la existencia de los hombres trans. Son ellas y ellos y elles quienes desafían de manera más brutal el estatismo de las estructuras de poder que en tan cómodo sillón sienta a algunos.

Al intentar profundizar en los motivos por los que en la comunidad lesbiana existe tanta transfobia —interiorizada o defendida—, nos encontramos con la misma piedra de siempre: un sistema cisheterosexual que nos lo ha explicado todo, y todo mal. El desprendimiento de las identidades lesbianas de la heteronorma viene dado muchas veces de manera inevitable e incluso ‘inintencionada’.

Otras, el lesbianismo se adapta a la norma para resultar socialmente más aceptable, pero este es otro tema. La transfobia, sin embargo, requiere con más frecuencia para las lesbianas de un trabajo consciente de reconstrucción de conceptos aprendidos. Tras años de chistes sobre pollas y de convencernos de que nos causaban repulsión, ahora resulta que pueden gustarnos. Que no era la falta de pene lo que hacía que nos pusiera nerviosas Jennifer Lawrence en 'Los juegos del hambre'. Fíjate, que con cinco penes de diferentes colores y materiales en el cajón de la mesilla, te cae por sorpresa que las transfeministas no quieran reducir nuestra orientación sexual ni identidad de género a cuerpos concretos.

Hace ya más de dos décadas que la revista ‘Anything that Moves’ promovía un nuevo Manifiesto bisexual que sustituía la expresión persona a la que atraen “hombres y mujeres” por “su género y otros”. A las personas bisexuales les debemos casi tanto y se lo reconocemos casi tan poco como a las personas trans.

Quizá es el momento de redefinir también el concepto lesbiana, no a la manera del Tribunal Supremo de Reino Unido, pero a la manera de la comunidad bisexual. Intento entrar en las mentes lesbianas que se niegan a aceptar que haya más de una manera de serlo y encuentro más miedo que teoría. Quizá es emocionalmente difícil asumir que deben replantearse una identidad que puede haber causado trabajo encontrar y cuya defensa implica una resistencia que puede agotar. Si este es el caso, veo un rayito de esperanza: no hay mala intención. Es una pena que la intención no sea lo que cuenta.

En unas jornadas Bibolleras por el 26A del año 2023, alguien acusó a la palabra lesbiana de apelar de manera exclusiva a mujeres cis y de haber perdido significado político. Agradecí la voz de una mujer, varias generaciones por encima de la mía, que puntualizó la existencia de mujeres lesbianas trans. Señaló que para ella eran términos que no podían excluirse ni desprenderse de su carga política, pues sus mayores referentes habían sido mujeres trans.

Había, sin embargo, una crítica legítima bajo esa falsa premisa. ¿Cuántas veces hemos explicado a le ginecólogue que es imposible que estemos embarazadas/es “porque somos lesbianas”? ¿Cuántas veces hemos dejado pasar un chiste referido a la aversión hacia las pollas, incluso de boca de una compañera? ¿Cuántas, cuántas veces hemos callado con la sangre hirviendo porque “ya me entiendes”? Tenemos que dejar de entender. Debemos forzar a les demás a encontrar palabras adecuadas y no hirientes a otros colectivos para hablar con nosotras y nosotres; no es nuestra labor ofrecerles un diccionario o permitir el desprecio a nuestras compañeras, hermanas, amantes... Por evitar un momento incómodo. Si total en esto tenemos ya un máster. Si tienes la suerte de no tenerlo, aquí va un truco: dile a le ginecólogue que nunca te acostaste con alguien con pene o que eres virgen, o mormona, depende del grado de divertimento que desees para ti y de incomodidad para le otre.

La sexualidad y el género son asuntos que se vuelven más líquidos y escurridizos cuanto más los estudias, en lugar de al revés. Esto puede resultarnos un alivio a algunes, como frustración a otres. La manera en que existimos en el mundo es una farsa en el sentido más profundo posible. Sin embargo, no se puede obviar que vivimos en una sociedad en la que todavía rigen ciertas normas y las personas no son ni deben ser daños colaterales. Se puede trabajar el presente con la mirada en el futuro. A medida que empezamos a deconstruir ideas y a alejarnos del binarismo, todos los límites se vuelven difusos.

En las jornadas comentadas anteriormente, se me realizó de manera directa la pregunta: “Si reconoces que te acostarías con una persona no binaria, ¿no deberías renunciar a la etiqueta de lesbiana y reconocerte bisexual?”. La respuesta breve y fácil es “no”. La que podría haber dado es que no tengo por qué responder a preguntas personales y directas en un debate. Suponer que a una lesbiana no le pueden atraer las mujeres trans es una gilipollez, por encima de todas las cosas, que no le pueden atraer las personas no binarias, otra; pero esconde un significado categóricamenre falso: que no existen lesbianas trans y no binarias.

Agradezco una única cosa a esa impertinente pregunta: me hizo reflexionar. ¿Qué manos me acompañaron en mi construcción como lesbiana y mi deconstrucción como mujer binaria? Resulta que fueron mis amigues bisexuales y bisexualas, mi primo trans no binario, mi amante bisexual, mi exnovia bisexual…

Tenemos derecho a las dudas y a no haber destrozado todo el discurso construido desde nuestra más temprana infancia (porque algunes no podemos decir tierna) en nuestras pequeñas cabezas. No es necesario, sin embargo, alzar la voz al respecto en internet, en círculos de poca confianza, en tu puto perfil de Tinder. Puedes abrir una conversación con tus amigas más íntimas en un lugar privado, puedes bucear internet o echarle una manito a ‘La respuesta a todo lo que le preguntarías a una tía trans’ de mi admirada Valentina Berr. No hagas nada que no quieras hacer con tu cuerpo. Ahora, haz el favor y tampoco te sientes a la mesa de un bar y creas que decir que nunca te acostarías con una tía trans no es transfobia interiorizada, no es ofensivo y, sobre todo, no es una generalización muy ignorante. No podemos ser un lugar de incomodidad para las personas que dieron sus vidas por nuestro derecho a existir, resistir y relacionarnos entre nosotras y nosotres.

Me resulta difícil escribir un texto celebratorio porque en estos momentos creo que hay un montón de autocrítica que hacer en lo referente a nuestro tratos con la B y la T, pero echo de menos el espacio de celebrar a todas las que defendemos una existencia lesbiana en la que las tres vamos de la mano para delante. Hoy quiero hacerlo: por todas las que somos instrumentalizadas en el discurso para defender ideas en las que no creemos; por todas y todes a les que se nos asocia a ideas retrógradas para que otras puedan fingirse defensoras de ideas progresistas. A ellas, con ellas, para ellas es el día de hoy. Para todes nosotres, sobre todo las lesbianas trans y no binarias.

El término lesbiana no necesita ser estático para ser válido, para ser reivindicable, reivindicativo y algo que defender con uñas y dientes. Las etiquetas evolucionan porque las personas y con ellas los movimientos sociales, y con ellos y con suerte el mundo, evolucionan.

Queremos la visibilidad, no la ventana; la vida, no el manual para vivirla; queremos gritar más alto que quienes blanden nuestra etiqueta para excluir. Quiero el orgullo del lesbianismo compartido, del rechazo a aplicar a otras una cisheteronorma que tantas heridas nos ha dejado. Queremos lamernos las heridas, lo más literal o figuradamente que nos venga en gana. Deseamos tirar las paredes de armarios e instituciones al tan olvidado grito de ‘por mí y por todes mis compañeres’.

miércoles, 19 de febrero de 2025

#libros #bisexualidad | Confundidas, indecisas, promiscuas : bisexualidad, identidad y deseo en un mundo monosexista

Confundidas, indecisas, promiscuas : bisexualidad, identidad y deseo en un mundo monosexista / Daniel Valero.

Barcelona : Paidós, 2025 [02-19].
256 p.
Serie: Contemporánea.

/ ES / Libros / ENS / Bifobia / Bisexualidad / Estereotipos / Identidades / Monosexismo / Prejuicios / Promiscuidad

📘 Ed. impresa: ISBN ‎9788449343346 / 18.00 €
📝 Cita APA-7: Valero, Daniel (2025). Confundidas, indecisas, promiscuas : bisexualidad, identidad y deseo en un mundo monosexista. Paidós.


Daniel Valero, periodista, divulgador y activista LGTBIQ+, expone la historia y los mitos y prejuicios que rodean a la bisexualidad, combinando el análisis crítico y la experiencia personal, en una obra que sacude las bases del pensamiento monosexista. ‘Confundidas, indecisas, promiscuas’ es una exploración audaz y profunda de la bisexualidad en un mundo que insiste en encasillar el deseo y la identidad dentro de etiquetas rígidas. Con gran destreza narrativa, Daniel Valero confronta el monosexismo y las barreras que dificultan la visibilidad de las personas bisexuales y defiende esta orientación como una identidad fluida, válida y transformadora. Valero combina sus experiencias personales con un análisis social para desvelar cómo la bisexualidad ha sido sistemáticamente invisibilizada y malinterpretada. En este poderoso testimonio de resistencia y autoafirmación que nos descubre la bisexualidad como una identidad política con el potencial de romper las normas impuestas por el sistema sexo-género, ahondaremos en temas como el borrado bisexual, la bifobia interiorizada y la lucha por la visibilidad. En un contexto en el que la conversación sobre diversidad sexual es más relevante que nunca, ‘Confundidas, indecisas, promiscuas’ se presenta como una obra imprescindible para quienes buscan entender mejor la bisexualidad y para quienes desean desafiar los estereotipos que persisten.

😏 Daniel Valero (Jerez de la Frontera, 1994), conocido como Tigrillo en redes sociales, es periodista, divulgador y activista LGTBIQ+. Graduado en Periodismo por la Universidad de Sevilla, Valero destaca por ser un creador de contenido que fusiona lo divulgativo con el entretenimiento, convirtiéndose en una voz relevante en el ámbito de la diversidad sexual. Con una presencia activa en plataformas como YouTube, Instagram y Twitter, donde acumula más de 300.000 seguidores, se ha consolidado como en un referente clave tanto para las generaciones más jóvenes como para un público más amplio dentro de la comunidad, y en un activista comprometido con la visibilidad y el cambio social. En los últimos años, Valero ha impartido charlas y conferencias por toda España, abordando temas de identidad y derechos LGTBIQ+ con un estilo cercano y provocador. También es colaborador habitual en distintos programas de televisión, como el formato de debate 59 segundos de RTVE.

lunes, 12 de febrero de 2024

#hemeroteca #identidadnobinaria | La sociedad no binaria : vivir en ambos géneros, más allá y en el medio

La sociedad no binaria : vivir en ambos géneros, más allá y en el medio / Meg-John Barker y Alex Iantaffi ; traducción de Carlos Valdivia.

Barcelona [etc.] : Egales, 2024 [02-12].
278 p.
Serie: Colección G.

/ ES / Libros / ENS / Bisexualidad / Cuerpos / Expresión de género / Identidad no binaria / Queer / Sociología / Trans 

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419728388 / 20.95 €
📝 Cita APA-7: Barker, Meg-John, y Iantaffi, Alex. La sociedad no binaria: vivir en ambos géneros, más allá y en el medio. Egales.


Esta original publicación fomenta la reflexión sobre cómo vemos y entendemos el mundo en el que vivimos y cómo doblamos, desdibujamos o rompemos los códigos binarios. Gran parte del pensamiento de la sociedad opera de una manera muy rígida y binaria: algo es bueno o malo, correcto o incorrecto, un éxito o un fracaso, etc. Desafiando esta limitada forma de pensar, este innovador libro analiza cómo los métodos de pensamiento no binarios pueden aplicarse a todos los aspectos de la vida y ofrecer nuevas y mejores formas de entendernos a nosotres mismes y de relacionarnos con les demás. Utilizando experiencias de género bisexuales y no binarias como punto de partida, este título aborda las cuestiones clave del pensamiento binario acerca de nuestras relaciones, cuerpos, emociones, bienestar y nuestro sentido de la identidad, y establece una selección de prácticas que pueden ayudarnos a pensar de forma no binaria.
«Les autores te guían en un viaje a través y más allá del género, utilizando un riguroso rango de textos académicos y testimonios personales para ampliar nuestros horizontes... Enriquecedor para casi cualquier persona». Dr. Vincent, profesor asociado en Sociología, Universidad de York.

jueves, 3 de noviembre de 2022

#hemeroteka #testigantza #outing | “Eskerrik asko 18 urteko pertsona hau armairutik ateratzera behartzeagatik”

Argia / Kit Connor 'Heartstopper' telesailan //

“Eskerrik asko 18 urteko pertsona hau armairutik ateratzera behartzeagatik”

Mikel Garcia | Argia, 2022-11-03

https://blogak.argia.eus/mikel-garcia/2022/11/03/eskerrik-asko-18-urteko-pertsona-hau-armairutik-ateratzera-behartzeagatik/

Bi mutikoren arteko telesail ospetsu batean protagonista izan ostean, Kit Connor aktorearen sexualitatea espekulazio iturri izan da, eta hain prozesu intimo eta pertsonala behar lukeena, norbere tempoak eta zalantzak errespetatuz, esposizio publiko deserosoa bihurtu da Connorrentzat: bisexuala dela haizatu du, gogoz kontra. Armairutik ateratzea eskubidea da, ez obligazioa.

Bere sexualitatearen inguruan garbi ez mintzatzea izan da Connorrek askoren ahotik jaso duen kritika, eta definitu beharra presio itzela bilakatu da azkenean; sare sozialak baliatu ditu bisexuala dela adierazteko. Aurretik egin izan dizkioten elkarrizketetan garbi utzia zuen: bere sexualitatearekin eroso dago, baina sentitzen du oraindik gaztea dela bere burua sexualki etiketatzeko, are gehiago publikoki. Auskalo, agian oraindik ez zuen argi zein etiketa zegokion, etiketarik zegokion ere; edonola, ez zegoen prestatuta munduari azalpenak emateko. Eta munduari ez zion azalpenik zor.

Ikusgaitasuna bai, baina ez horrela
LGBTI+ pertsonen ikusgaitasuna garrantzitsua da, heterosexualitatea arau eta hegemonia den gizartean. Baina gogoratu behar dugu beti dela gogorra armairutik ateratzea, konfiantza eta segurtasuna behar dira pausoa emateko, eta bakoitzari dagokio bere bidea egitea. Eta armairua kartzela da, bai, baina baita leku segurua ere, norbera nahikoa indartsu sentitzen ez denean.

Argiarako egindako elkarrizketa batean Ibai Fresnedok jaurtitako gogoeta datorkit gogora: “Sexu askapenaren borrokan LGBT pertsonen ikusgaitasunak sortzen digun grinagatik, batzuetan nolabaiteko presioa eragiten diogu armairuan jarraitzen duenari, atera dadin, eta hori ere bada indarkeria. Oso prozesu pertsonal eta intimoak direnak ezin ditugu behartu. Ikusgaitasunak elkarzaintzarako sare potenteak behar ditu oinarrian, baita autodefentsarako pedagogia sakona ere. Alegia, armairuak hautsi nahi ditugu, bai, baina ‘barruan’ dagoena zainduz”.

‘Heartstopper’ telesailaren protagonistetako bat da Kit Connor. Kontatu genuenez, belaunaldi berrientzat erreferente pozgarria bilakatu da dagoeneko bi mutikoren arteko lehen maitasun istorio ezti eta jostari hau.

jueves, 1 de septiembre de 2022

#hemeroteca #queer #bisexualidad | Biciosas : o la necesidad de queerizar lo queer

Biciosas : o la necesidad de queerizar lo queer / Ana Amigo-Ventureira ; prólogo de Gracia Trujillo Barbadillo.

Alcorcón, Madrid: Editorial Kaótica Libros, 2022 [09-01]
280 p.

/ ES / Libros / ENS / Bisexualidad / Feminismo / Identidades / Queer

📘 Ed. impresa: ISBN 9788412405569 / 16,00 €
📝 Cita APA-7: Amigo-Ventureira, Ana (2022). Biciosas : o la necesidad de queerizar lo queer. Kaótica Libros.


[.es] «No sabría deciros muy bien de qué va mi libro porque trata de muchas cosas. En él analizo de qué manera los discursos de señores como Freud nos siguen afectando; también es un trabajo de recuperación de una historia necesaria para muchas, de defensa de la bisexualidad como herramienta de desestabilización y como identidad política. Y, por supuesto, este libro va de feminismo y de teoría queer, de mantener luchas hermanas y de generar alianzas inesperadas. Aquí encontraréis unas pinceladas al aire que, quizá, a alguien, igual que a mí, también le hagan falta».

«Este libro tiene los ingredientes necesarios para seguir pensando de manera crítica y avivando la reflexión colectiva frente a las ortodoxias, las intransigencias y los actuales marcos discursivos del conmigo o contra mí… vengan de donde vengan». – Gracia Trujillo

lunes, 15 de agosto de 2022

#hemeroteca #gais #virueladelmono | Estos hombres han tenido la viruela del mono y quieren que sepas algo

Huffpost / Un paciente de viruela del mono //

Estos hombres han tenido la viruela del mono y quieren que sepas algo.

“Se transmite predominantemente a través del contacto piel con piel, pero no tiene por qué ser sexual”.
Adam Bloodworth | Huffpost, 2022-08-15
https://www.huffingtonpost.es/entry/hombres-viruela-del-mono-quieren-que-sepas-algo_es_62f4cbe3e4b0288b61a1d4ce

Jake* estaba comiendo como un día cualquiera con su pareja y su hijo de 15 años cuando empezó a notarse fiebre. Pasó cuatro días agotado y sin apetito y días después empezó a sentir niebla mental. 24 horas después, le apareció una lesión anal. “Tuve una herida abierta durante cinco días que supuraba una mucosa clara y luego empezó a sangrar”, explica Jake. “Era casi imposible sentarme y moverme era muy doloroso. Hacer de vientre era pura agonía, pero mi cuerpo me obligaba a hacerlo ocho o nueve veces al día. Cada una de esas veces era un baño de sangre”.

Fue a finales de julio cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la viruela del mono como una emergencia sanitaria mundial. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han calculado que hay 32.000 casos en todo el mundo, predominantemente en Europa y Estados Unidos, y los casos empiezan a aumentar en Sudamérica, el Sudeste Asiático, el Pacífico Occidental y el Mediterráneo Oriental. El virus se notificó por primera vez en humanos en 1970 en la República Democrática del Congo, tras haber sido identificado en monos en un laboratorio danés en 1958 (de ahí el nombre). Sin embargo, antes de 2021, apenas se habían detectado casos en Europa.

Su poca incidencia hasta hace poco implica que todavía no se sabe mucho sobre su transmisión a la espera de más investigaciones. Este periodo de incertidumbre es similar al de las primeras etapas de la pandemia de coronavirus. Mientras tanto, grupos de todo el espectro político piden que se actúe contra una enfermedad que está “causando verdadero miedo y ansiedad” en las comunidades homosexuales y un gran estigma con tintes homófobos. Aunque cualquier persona, incluidos los niños, puede contraer la viruela del mono, el 98% de los casos actuales se dan en hombres homosexuales o bisexuales activos sexualmente. Así lo confirmó el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, que ha aconsejado a los hombres que reduzcan su número de parejas sexuales mientras las autoridades sanitarias gestionan el brote.

Durante décadas, los hombres homosexuales han estado sometidos a un estigma injusto sobre la promiscuidad sexual, especialmente durante la pandemia del sida, y la incertidumbre en torno al aumento de la viruela del mono tiene paralelismos obvios para aquellos que recuerdan el apogeo de aquella crisis. Por ello, los activistas afirman que es crucial que los mensajes sobre la transmisión de la viruela del mono y la vacunación se manejen con sensibilidad para evitar que se extienda el estigma contra la comunidad LGTBIQ+. “Debemos reconocer con calma y responsabilidad que este brote actual de viruela del mono está afectando predominantemente a los hombres homosexuales y bisexuales”, dice Greg Owen, jefe de Profilaxis Preexposición en el Terrence Higgins Trust. “Tenemos que reconocer que también se está propagando principalmente a través del contacto piel con piel, algo que se produce sobre todo durante las relaciones sexuales. No hay nada malo en afirmarlo. Sería problemático no hacerlo”.

Harun Tulunay, coordinador de formación de 35 años que trabaja con la organización benéfica contra el VIH/SIDA Positively UK, contrajo un grave caso de viruela del mono en junio. “Sentía como si alguien me estuviera arrancando la carne de los huesos”, narra Tulunay sobre su experiencia. El londinense no cree que haya contraído la viruela del mono manteniendo relaciones sexuales, sino a través del contacto corporal, simplemente al tumbarse junto a su pareja. Durante su estancia en el hospital, el dolor fue tan intenso que los médicos le tuvieron que administrar opiáceos para intentar controlar las molestias. “No podía ni tragar. Así de mal me encontraba”, narra. “Me dolía más que los cálculos renales. Cuando me dieron antibióticos estaba llorando y pataleando en la cama y los médicos me tenían que sujetar”.

Aunque la mayoría de los casos de viruela del mono son mucho más leves, contraer el virus puede acarrear problemas de salud mental derivados. Por su parte, Jake había estado en estrecho contacto con su padre, de 80 años, en los días anteriores a la aparición de los síntomas. Por eso, tras recibir el diagnóstico, tener que decirle a su familia que ellos también podían estar en peligro le produjo un estrés enorme. “Mentalmente fue muy difícil”, dice este director de servicios profesionales de 40 años que es bisexual. “Eso implicó que mi padre se enterara de que tengo una relación abierta, lo cual fue duro de compartir. Mi padre, de 80 años, hasta ahora se las había arreglado para lidiar con mi bisexualidad hablando de ella lo menos posible. Ahora se han puesto en contacto con él para ofrecerle una vacuna, ya que puede haber estado expuesto”.

“Es importante subrayar que la vacunación no proporciona una protección instantánea contra la infección o la enfermedad, ya que eso puede llevar varias semanas”, explica el director general de la OMS. “Eso significa que los vacunados deben seguir tomando medidas para protegerse, como evitar contactos estrechos y relaciones sexuales con otras personas que tengan o corran el riesgo de tener viruela del mono”. Al igual que en los primeros días de la pandemia por coronavirus, la viruela del mono también está afectando a personas que están sanas y en buena forma física.

“No tengo ninguna otra enfermedad”, dice James*, que tiene 36 años y ha pedido permanecer en el anonimato. “Hago deporte seis veces a la semana y mi estado físico y mi salud son mi máxima prioridad. El hecho de que esto me afectara tanto me dio mucho miedo. El aislamiento también me resultó muy difícil, tres semanas desde el primer síntoma se hacen muy duras”.
 
Por su parte, John Thomas solo sufrió síntomas leves, pero cree que uno de los principales retos es precisamente convencer a las personas que tienen casos leves de que se aíslen para proteger a los demás. “Creo que los casos leves son menos conocidos en comparación con todas las historias de terror que circulan”, dice. “Si no sabes que tienes la viruela del mono o lo disimulas para que la gente no sepa que la tienes, puedes contagiar el virus a otros”. Y añade: “Si no hubiera estado pendiente de posibles síntomas, probablemente me habría ido a una discoteca el viernes y probablemente también el sábado por la noche. Creo que todavía no se sabe lo suficiente sobre la transmisión, y si se sabe, los mensajes que nos llegan son confusos.”
 
Thomas hizo bien en pensárselo dos veces antes de ir a la discoteca, afirma el doctor Lawton, que afirma que es más probable que la viruela del mono se propague en un ambiente intenso y concurrido en el que la gente lleva menos ropa. “Se trata sin duda de una fuente potencial de infección”, afirma. “Se transmite predominantemente a través del contacto piel con piel, pero no tiene por qué ser sexual”. A la espera de más investigaciones, los activistas como Owen intentan ser pragmáticos: “Tiendo a no ‘preocuparme’. La preocupación puede ser muy debilitante”.

* Algunos nombres han sido cambiados por motivos de privacidad.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Reino Unido y ha sido traducido y adaptado del inglés por Daniel Templeman Sauco.

#hemeroteca #lesbofobia #lgtbifobia | Anne Heche: ¿Cómo la Homofobia destruyó su carrera en los 90?

Fuera de Foco / Ellen DeGeneres y Anne Heche //

Anne Heche: ¿Cómo la Homofobia destruyó su carrera en los 90?

Hollywood se lamenta el fallecimiento de Anne Heche, pero en los 90 la homofobia y la discriminación en la industria acabaron con su carrera.
Becka Salas | Fuera de Foco, 2022-08-15
https://fueradefoco.com.mx/destacados/anne-heche-discriminacion-hollywood/

Este fin de semana, las redes sociales se llenaron con comentarios de condolencias sobre Anne Heche, la actriz de Hollywood que falleció luego de un accidente automovilístico que la dejó primero en coma durante varios días hasta que se le declaró con muerte cerebral. Dos días después de eso, se confirmó que le habían quitado las máquinas de asistencia y falleció tranquilamente.

La actriz ha sido recordada por grandes películas ‘blockbusters’ como ‘Donnie Brasco’, ‘Escándalo en la Casa Blanca’, ‘Seis Días & Siete Noches’ y ‘Volcán’, aunque en la actualidad realmente su nombre no ha resonado mucho en Hollywood. Pero existe una razón muy particular por la que dejamos de escuchar sobre Anne Heche hasta que falleció: pues fue víctima de la “cultura de la cancelación” de Hollywood en los 90, la cual prohibía que los artistas fueran abiertamente queer y los grandes estudios destruyeron su carrera.

¡Aquí les contamos cómo la homofobia y el favoritismo en Hollywood acabaron con la carrera de Anne Heche!

¿Qué pasó con Anne Heche?
Anne Heche tuvo trabajos menores en series de televisión y en la cinta de ‘Sé lo que Hicieron el Verano Pasado’, pero rápidamente se convirtió en una de las artistas favoritas de Hollywood. En 1997 conoció a Ellen DeGeneres durante una fiesta auspiciada por Vanity Fair y en su momento, Heche recordaba el inicio de su relación como “una conexión instantánea”.

La relación con Heche fue, de hecho, lo que hizo que Ellen DeGeneres decidiera salir del clóset públicamente durante ‘Ellen’, la ‘sitcom’ que protagonizaba. A pesar del mar de controversias que trajo el ‘show’, Heche fue catapultada al estrellato por haber protagonizado ese mismo año ‘Donnie Brasco’ junto con Al Pacino y Johnny Depp, y más tarde la exitosa película ‘Seis Días y Siete Noches’ junto a Harrison Ford.

Pero las cosas en realidad no iban muy bien con su relación, ni con los grandes estudios de Hollywood. Ya que a pesar de que la pareja hacía constantes actividades de beneficencia para mandar un mensaje positivo sobre las parejas del mismo sexo, al ser una de las primeras parejas queer en mostrarse en público, las productoras simplemente no querían que la audiencia asociara sus cintas con la relación de Heche y DeGeneres.

Heche contó en una entrevista para Goodbye Podcast que incluso antes de que la relación se hiciera pública, el estudio detrás de Seis Días y Siete Noches quiso despedirla del protagónico, ya que “dejó de ser material para ser una heroína romántica”, aunque logró quedarse en el papel sólo porque Harrison Ford “luchó para que pudiera participar sin contratiempos”.

Anne Heche también contó en una entrevista en 2020 para el periódico Page Six que, cuando decidió llevar a Ellen DeGeneres como su cita a la alfombra roja de Volcán, 20th Century Fox le dijo que iba a ser una idea horrible. Al final, Heche sí llevó a Ellen al evento, pero no les permitieron tomarse fotos con la prensa, las desinvitaron de la fiesta después de la premiere y les pidieron que se retiraran del lugar antes de que terminara la función.

Justo después de ese evento, la ABC canceló el show de Ellen DeGeneres y Heche confesó que la despidieron de una película con la que había pactado un contrato de 10 millones de dólares.

¿Por qué Ellen se recuperó y ella no?
Después de 3 años y medio de relación, Ellen y Anne Heche decidieron separarse. Con el tiempo, Ellen DeGeneres empezó a superar el estigma de Hollywood y se convirtió en una de las mujeres queer más influyentes dentro de la industria. Sin embargo, la carrera de Anne Heche se fue para abajo, ya que después de estelarizar el catastrófico remake de ‘Psycho’ en 1998, la actriz quedó relegada a roles menores en películas pequeñas, actuando en un promedio de dos películas al año.

A esto se le debe sumar su inestabilidad mental y emocional, que Anne Heche detalló en su libro “Call Me Crazy”. Supuestamente, ella tenía también problemas con drogas (se dice que en el auto de su fatídico accidente encontraron una gran cantidad de cocaína) lo que también influyó en su caída en desgracia para Hollywood. Sin embargo, como hemos visto con casos como el de Demi Lovato, Jennette McCurdy y Britney Spears, la industria tampoco es muy simpática con las personas que no logran mantener el ritmo que les exigen y ofrece pocos espacios para que los/as artistas puedan concentrarse en su salud emocional.

Pero Anne Heche no fue la única actriz de Hollywood que fue discriminada en los 90 por apoyar a Ellen DeGeneres. Laura Dern, quien interpretó al interés amoroso de Ellen en el infame “Episodio del Cachorro” en donde sale del clóset, también contó que “dejó de recibir oportunidades” a pesar de que acababa de protagonizar Jurassic Park, y su carrera no despuntó de nuevo hasta 2019, cuando recibió varias nominaciones a los Emmy por su papel en ‘Big Little Lies’.

¿La Paciente Cero de la Cultura de la Cancelación?
En 2021, Anne Heche dijo que ella se consideraba “la paciente cero de la cultura de la cancelación” ya que dijo que jamás había sentido un rechazo tan grande por parte de la industria como lo hizo después de salir del clóset. Y a pesar de que realmente nunca ha vuelto a tener una relación queer de manera pública, su carrera ya no logró despegar.

Anne Heche también culpó a la misma Ellen DeGeneres de estar bloqueada de la industria, ya que de acuerdo a un TikTok que publicó en 2021 “Ellen DeGeneres controlaba cómo me vestía y lo que hacía mientras salíamos, y cuando terminamos intentó usar sus palancas para dañar mi carrera”.

Ese mismo año ella fue host de un podcast llamado “Better together w/ Anne Heche & Heather Duffy” en donde también detalló cómo Ellen DeGeneres supuestamente “no dejaba que las películas en donde ella aparecía se promocionaran en su show”. Además aseguró que tuvieron que terminar porque ella “sólo estaba enfocada en el dinero”.

Anne Heche nunca logró relanzar su carrera en Hollywood, y contrario a otras grandes y controvertidas estrellas, como Johnny Depp o James Franco, no gozó de grandes comunidades de fans que abogaran por ella y por su caso, que criticaran la homofobia de ejecutivos de grandes estudios como Fox ni que tomaran en serio sus comportamientos erráticos para buscar ayuda.

Y aunque logró mantener una carrera estable en la televisión, protagonizando series como ‘La Leyenda de Korra’, ‘Chicago PD’, ‘The Brave’ y ‘All Rise’, no hay que olvidar la forma en la que Hollywood decidió dejarla de lado simplemente por sus preferencias sexuales. Pues a pesar de que Ellen DeGeneres logró mantenerse en el radar lo suficiente para salir adelante, la presión de una industria tan grande y tan pesada como el entretenimiento es demasiada, y sin duda es muy difícil salir adelante enfrentándose a estigmas tan grandes.

viernes, 5 de agosto de 2022

#hemeroteca #bisexualidad | "Falta que más gente crea que la bisexualidad es real, que no es una fase y que no te tienes que decidir"

BBC / Marcos Castillo, 'bisible' //

"Falta que más gente crea que la bisexualidad es real, que no es una fase y que no te tienes que decidir"

Rafael Abuchaibe | BBC, 2022-08-05

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-62359091 

A Marcos Castillo le cuesta entender cómo a alguien le pueden gustar o sólo las mujeres, o sólo los hombres. "Me cuesta entenderlo porque a mí no me pasa, a mí me gustan los dos", le cuenta el médico recién graduado a BBC Mundo en una conversación por Zoom desde su piso en Valencia. Marcos, de 23 años, nos habla desde la misma silla de ‘gaming’ blanca con negro en la que aparece sentado en muchos de sus videos de TikTok. Varios de ellos se han vuelto virales.

En uno de ellos -con más de 30,000 "me gusta" y más de 800 comentarios, en su mayoría de apoyo a lo que dice-, Marcos habla sobre su experiencia como bisexual. "Todo el mundo tiende a encasillarte, porque no entienden el hecho de que te gusten los chicos y, que luego seas heterosexual", dice en el video mientras gesticula vehemente con sus manos, adornadas las uñas con esmalte negro."Es como si para la gente [la bisexualidad] no tuviera sentido: si eres 'maricón', no te pueden gustar las chicas", sentencia el joven al final del video.

De la misma manera se sintió Luz Elena Aranda, una activista bisexual en Ciudad de México. Le cuenta a BBC Mundo que "salió del clóset" como "bi" hace 15 años. "Es difícil porque una de las primeras cosas con las que te encuentras es que hay una lista eterna de prejuicios alrededor de la bisexualidad", dice. "Que si las personas bisexuales somos infieles, que si no podemos estar con una sola persona, que necesitamos siempre andar probando una cosa y al otro día otra, que si nos gustan las orgías".

Luz Elena es parte de la compañía mexicana de cabaret Las Reinas Chulas, la cual usa la sátira en sus obras para referirse a temas polémicos. Es una plataforma que ha usado para intentar desarraigar algunas ideas que ella siente "venían incluídas" con el rótulo de bisexualidad pero que "nada tienen que ver" con su experiencia de vida.

La distancia de un océano que separa a Luz Elena y a Marcos no sólo es geográfica: es también generacional, cultural y de género. Pero ambos conocen de primera mano los mismos mitos, las mismas verdades a medias y, los mismos prejuicios que se cuelan cada vez que hay una discusión sobre bisexualidad. ¿Por qué es tan persistente la desinformación que existe sobre la B de la sigla LGTB+? Y ¿por qué persiste si, al parecer, la gran mayoría de personas que se identifican como LGBT+, al menos en América del Norte, dicen ser del equipo B?

Cada vez más bi

Según datos de la encuestadora Gallup, en 2021 un 5,6% de la población estadounidense se identificaba como LGBT+. Algo similar encontró el Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México (INEGI): su Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género reveló que un 5,1% de la población aseguró identificarse como LGTB+. En Canadá, al menos un millón de personas, es decir cerca de un 4% de la población, se identificaba de igual manera en 2018.

Y en los tres países, las cifras de personas LGTB+ que se identifican como bisexuales son sorprendentemente altas. Según Gallup, un 54,6% de los adultos LGBT+ en EE.UU. se identifica como bisexual. Le siguen personas que se identifican como "gay", con 24,5%, las que se identifican como "lesbiana" con 11,7% y "trans", con un 11,3%. Nuevamente las cifras en México coinciden: un 51,7% de la población LGTB+ se identifica como bisexual. Le sigue "gay", con 26,5%, "otra" con 11,2% y "lesbiana" con 10,6%.

Una generación sin información…
Frank Arteaga, mayor de 40 años, nació en una pequeña población rural en Bolivia, a una hora y media de la ciudad. "Yo recuerdo que ya desde la escuela y de muy niño sabía que amaba diferente", le cuenta a BBC Mundo, luego de quejarse de la fría tarde en Cochabamba. "Y estaba muy cerrado a la diversidad, mucho más cuando empecé a sentir cosas".

Dice que sus primeros besos fueron con chicas, pero que se sentía confundido cuando algunos de sus compañeros hombres le generaban sensaciones extrañas: esas sensaciones que, gracias a su crianza católica, Frank sentía debía reservar únicamente para las mujeres. "No tenía información. Pensaba que era la única persona de ese lugar de 5.000 habitantes que me sentía así. Así fue mi niñez, pensando que era el único diferente".

A miles de kilómetros, en una urbe metropolitana en México, Luz Elena estaba sintiéndose igual. "Fue muy complicado. Lo primero que hice cuando dije, 'claro, lo que pasa es que yo soy bisexual', fue meterme a la web a buscar información. No encontré mucha", dice la integrante de Las Reinas Chulas. "Por lo menos aquí en México no encontré datos, no encontré testimonios, no encontré grupos. Parecía que era una identidad muy solitaria".

Casi 10 años después de que Luz Elena hubiera empezado a buscar información sobre la bisexualidad, al otro lado del Atlántico, en España, Marcos comenzaba un proceso similar. Pero en esos 10 años, la web había sufrido una transformación total. "Yo tuve la suerte de vivir en un mundo con internet", dice el joven, reconociendo las dificultades que personas de la generación de Luz Elena y Frank tuvieron que afrontar. "Vivir en un mundo con un montón de gente que divulga en redes y en el que puedo informarme sobre cómo es la sexualidad, sobre lo que es normal, lo que no es normal, y darme cuenta de que al final, la sexualidad es algo que es imposible de encorsetar".

En eso coincide Randall Sell, el director del programa para la salud LGTBI de la Universidad de Drexel, en Pensilvania, EE.UU.: "Ahora, con internet, hemos visto una explosión de personas que se identifican como 'queer'", le dice a BBC Mundo. La palabra ‘queer’, que originalmente significaba "peculiar", hoy se usa para agrupar a todas las identidades que se alejan de la heterosexualidad. Incluye también la bisexualidad.

Sell explica que la identidad de una persona está en continuo cambio durante su vida, nutrida por una infinidad de factores. "Las personas forman su identidad por distintas razones, además de muchas influencias y muchas atracciones," dice, explicando que en la sociedad se exagera el vínculo entre la atracción sexual y la identidad. "A mí como investigador me encantaría que la gente formara su identidad únicamente basándose en la atracción, porque eso significaría que si alguien me dice que es bisexual, podría saber quién le atrae. Pero la verdad es que, muchas veces, no es así".

Es por esto, explica el académico, que ciertas personas, al menos en el tema de atracción sexual, se identifican de manera distinta dependiendo del contexto. Sell dice que ha tenido voluntarios que se identifican de una manera en el laboratorio, de otra en la casa, de otra con los amigos, y de otra con la pareja. "Si me dices a mí, un investigador, que eres bisexual, y luego le dices a tu novio que eres gay, no estás mintiendo en ninguno de los casos (...) Es una identidad y estás respondiendo dentro del contexto en el que estés".

Atracción e identidad
En sus estudios probabilísticos, Sell encontró que el 18% de las personas reportaba haber sentido atracciones hacia el mismo género. Pero, al contrario de lo que se podría pensar, solo entre el 1 y el 2% se consideraban gay o bisexual. Esto significa que la mayoría de personas que han sentido una atracción hacia el mismo género, no necesariamente se identificaba como homosexual o bisexual. "Ahí ves lo que decía, las personas no estaban mintiendo. La diferencia es que hoy, las personas están expresando más la manera en la que se identifican".

Pero, si existe una disonancia tan grande entre la cifra de personas que ha sentido atracción por el mismo sexo y aquellas que se definen como homo o bisexuales, ¿existe alguna manera de saber de manera concreta a quiénes realmente les gustan los dos géneros?

Uno de los primeros en utilizar mediciones científicas para intentar descubrir la respuesta a esta pregunta fue el profesor Gerulf Rieger. En 2005, dirigió un estudio publicado en la revista ‘Psychological Science’ en el que se medían patrones de excitación genital en hombres cuando veían imágenes tanto de hombres como de mujeres. Basó su estudio en los patrones de excitación sexual masculina porque, según explica, la exitación sexual en las mujeres es "mucho más compleja". El estudio -que apenas contaba con 33 voluntarios que se definían a sí mismos como bisexuales- aseguraba que los patrones de excitación de la mayoría de los bisexuales coincidían con los de los hombres homosexuales. Es decir, mostraban mayor excitación cuando veían imágenes eróticas de hombres.

Los titulares en los medios inmediatamente tomaron nota, y escribieron artículos en los que se decía que un estudio negaba la existencia de la bisexualidad. Pero Rieger, como buen científico, necesitaba más información. Durante años amplió la muestra y, en 2020, junto a un grupo de colegas publicó un estudio titulado: "Evidencia robusta de la orientación bisexual en los hombres". "Si me hubieras preguntado en 2005, te hubiera dicho que la mayoría de estos hombres que dicen ser bisexuales, simplemente no lo son. Son más gay que otra cosa", le dice Rieger a BBC Mundo.

"Pero ahora creo que, con el tiempo, las cosas han cambiado. Cuando hicimos el estudio en 2005 había un estigma mucho más grande sobre la homosexualidad. Así que algunos de estos hombres que dijeron ser bisexuales eran realmente gay, pero no habían salido totalmente del clóset". Hoy, con actitudes más tolerantes hacia las personas LGTB+ en la mayor parte de Occidente, Rieger dice que más hombres se identifican como "gay", y los que quedan en el grupo de bisexuales coinciden más con sus respuestas biológicas. Es decir, según el nuevo estudio, más hombres que se consideran "bisexuales" tuvieron respuestas a imágenes eróticas de ambos géneros, coincidiendo con la atracción que reportaban.

Cuanto más sabemos, más confuso es
La psicóloga de la Universidad de Utah Lisa Diamond estudia el tema de sexualidad, género y relaciones íntimas. Y le confiesa a BBC Mundo que, a medida que la ciencia hace nuevos descubrimientos sobre la sexualidad humana, siente que la posibilidad de encontrar una respuesta única a todas las dudas sobre esta faceta de nuestras vidas pareciera alejarse más. "Una manera para ilustrar esto", le cuenta a BBC Mundo, "es la dificultad que hay para definir 'orientación sexual'".

Para la profesora, la noción de ser "homosexual" parte de la idea de que las personas vienen en dos categorías: "No podemos hablar del 'mismo sexo' y del 'sexo opuesto' sin tener 'mismo' y 'opuesto', es algo que requiere dos". "Sabemos más ahora de lo que hemos sabido en la historia, sabemos que hasta el sexo biológico es mucho más ambiguo de lo que creíamos. Así que si se empiezan a desvanecer las categorías de hombres y mujeres, ¿qué es mismo y qué es opuesto?".

Diamond ejemplifica su idea diciendo que en las relaciones gay entre dos mujeres es común ver diferencias en las presentaciones del género. "Siempre se ha visto que existen parejas de lesbianas en las que una se ve masculina y la otra femenina. Hay parejas en las que hay grandes diferencias en las presentaciones de género, en otras no. Y a veces coincide con el género asignado al nacer, pero a veces no". "Si eso es cierto, ¿tiene todavía sentido decir 'mismo género' y 'género opuesto'?".

"Las personas no mienten, es su identidad"
A pesar de lo difícil que pudo haber sido reconocerse a sí mismo como bisexual en un principio, y la confusión que le causó, Marcos es orgulloso de ser quien es. Hoy habla abiertamente sobre sus experiencias en TikTok y, de paso, brinda información a jóvenes que, como él, están tratando de entender su identidad. "El momento en el que tú sales de ese armario, por así decir, es tal el abismo al que te enfrentas que, una vez lo superas, otras cosas que antes te daban miedo dejan de darte".

Y, sin querer, por fin responde a una de las principales preguntas que habían quedado pendientes en la conversación. "Se me había pasado por la cabeza pintarme las uñas. Pero ¿cómo voy a pintarme las uñas, si eso es de chicas?", se preguntaba. "Luego recordé que ya todo el mundo sabe que tengo novio, así que qué más da. Si hoy me apetece pintarme la raya del ojo, pues me la pinto".

En nuestra conversación, sus uñas ya no están pintadas. La identidad de Marcos sigue mutando y lo seguirá haciendo durante toda su vida. Al igual que la de Luz Elena, la de Frank y la tuya. Puede que sus atracciones románticas y sexuales cambien con el tiempo, puede que no. Lo importante es que lo que dice Marcos hoy, es la realidad que vive actualmente.

Como dice Sell, Marcos "no está mintiendo" cuando dice que es bisexual. "Tenemos que entender que los humanos somos siempre cambiantes", recuerda el profesor Sell. "Puede ser durante el día, puede ser durante tu vida y no podemos tenerle miedo a esa fluidez".

Marcos coincide y hace una reflexión que resume sus sentimientos muy bien: "Yo puedo entender que alguien no entienda que sea bisexual. Lo que no entiendo es que una persona no respete y no crea en la existencia de mi identidad". "Falta que más gente crea que la bisexualidad es real, que no es una fase y que no te tienes que decidir", concluye.

sábado, 9 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #testimonios | Alí, Fani y Óscar: las desconocidas reivindicaciones del Orgullo LGTBI+

La Razón / Óscar y Fani, de Crismhom //

Alí, Fani y Óscar: las desconocidas reivindicaciones del Orgullo LGTBI+.

Un refugiado y dos cristianos del colectivo relatan sus historias
Elena Mgariños | La Razón, 2022-07-09
https://www.larazon.es/madrid/20220709/ks4bfu7jtbhizhpwq7wdn7bpnq.html

¿Cuál es el primer signo de civilización? Este es un tema que se ha debatido hasta la saciedad. Sin embargo, la conclusión tal vez más extendida es la propuesta por la antropóloga Margaret Mead y es tan –aparentemente– sencilla como el hallazgo de un fémur fracturado y sanado. En una época en la que los humanos eran presa fácil para los depredadores, alguien se encargó de trasladar a lugar seguro, curar y alimentar al herido hasta lograr su recuperación. Las personas nos necesitamos unas a otras. Y, por esta regla de tres, tal vez la primera muestra de pérdida de humanidad sea privar a otro del refugio, de la seguridad que proporciona una red de apoyo. Más aún, si este abandono se produce por motivos tan arbitrarios como la condición sexual. Tejer nuevas redes de seguridad se hace fundamental en estos casos, y es lo que han logrado organizaciones como Crismhom (Cristianos de Madrid Homosexuales) o Kifkif. La primera, la única asociación LGTBI+ que tiene su sede en el barrio de Chueca, es refugio para aquellos que buscan vivir su fe de forma integrada con su identidad sexual, sin prejuicios, «viviendo el mensaje de Jesús, que es puro amor». Kifkif, por su parte, se dedica a prestar asistencia a aquellos que han tenido que salir de su país tras ser perseguidos por su sexualidad, y que buscan en España asilo político.

Crismhom es una comunidad ecuménica. Es decir, si bien es de mayoría católica –ya que es la confesión más extendida en España–, también mantienen sus puertas abiertas a protestantes, evangélicos, mormones, e, incluso, personas que tienen fe pero no se adscriben a ninguna confesión. Cada jueves hacen una oración en la que todos se reúnen. «Mucha de la gente que nos conoce es porque pasa por la calle», dicen desde la organización, convencidos de que no son ellos, sino Dios, quienes deciden donde estar. «El local es la donación de una mujer que, en lugar de poner un bar y sacarle rendimiento económico, pensó que nuestra labor de escucha y acompañamiento podía hacer mucho bien», señalan. «Hay personas que llegan muy heridas». Del mismo modo llegan a Kifkif después de haber pasado por distintos países en busca de una vida sin persecución. «Dejan atrás a sus familias, a sus amigos, y no solo de esos 70 países en los que la homosexualidad está penada», apunta la organización. Son otros muchos, de hecho, en los que el abandono al colectivo lo ejerce la propia sociedad.

La Razón / Alí //

Alí, de Venezuela a Madrid en busca de «una vida normal»
Cuando Alí P., de 31 años, por fin logró su cita para tramitar el estatuto de refugiado en nuestro país, se encontró con un muro de hormigón. «El funcionario me dijo que nada de lo que llevaba servía», dice a La Razón. «Ni siquiera quería poner que soy homosexual, cuando una de las causas de asilo es la persecución por pertenecer al colectivo LGTBI+», añade. Llegó a Madrid hace apenas dos meses, y en Kifkif ha encontrado todo el asesoramiento necesario para argumentar que, efectivamente, tiene derecho a solicitar asilo en España. Madrid se ha convertido en su hogar en este tiempo. Ese hogar en el que busca, simplemente, «tener una vida normal».

Natural de Caracas, Venezuela, Alí es consciente de que su país no suele aparecer en el imaginario colectivo como uno de los más peligrosos para ser LGTBI+, ya que no está criminalizado, pero lo cierto es que tampoco está protegido. «No vengo de un continente fácil para ser gay, por mucho que digan que la situación ha cambiado», asegura. «Mírame, en América Latina llamo muchísimo la atención, y eso te lleva a vivir episodios de violencia y discriminación ante los que la policía no hace nada tampoco porque no les interesa atender una denuncia por agresión homofóbica», explica. «Venezuela es un país que tiene muchísimos problemas que trata de solucionar, así que lo que nos ocurra a nosotros no es una prioridad, como tampoco lo es educar contra la homofobia», añade Alí. Sin embargo, en España, y en Madrid concretamente, siente «que hay más garantías», que es «más seguro estar y vivir». Pero no deja de ser complicado. «Yo nací en Venezuela, allí me crié, allí tengo a mi familia, a mis amigos y mi trabajo como entrenador personal», dice. «Aquí estoy solo, ¿quién puede pensar que he abandonado todo eso por capricho?», añade. Si lo ha hecho es por un motivo vital: la seguridad, para poder tener «una vida más estable y que te reconozcan con respeto y dignidad».

Situaciones como la de Alí la comparten también las personas transexuales. «Yo diría que, sobre todo las chicas trans, en mi país lo tienen mucho peor, porque cuando las agreden no tienen ningún tipo de garantías, así que les puede pasar cualquier cosa y para las autoridades nunca va a ser importante», asegura Alí. La asociación, de hecho, ha estado haciendo los últimos meses mucha incidencia en lo referente a la ley Trans. «Muchas personas llegan aquí perseguidas por su identidad de género, algo que en sus países no se reconoce, por lo que es imposible que presenten ningún tipo de informe que acredite su identidad», subraya la organización.

Esto se suma, además, a un proceso para recibir el estatus de refugiado que no es nada sencillo. «Solamente para que te den la cita pueden tardar meses, y después tienes que pasar una entrevista personal que puede demorarse otro tanto tiempo», explica Alí. Sin embargo, en todo este proceso las personas tienen que trabajar para subsistir, algo que se tercia complicado sin residencia ni permiso de trabajo. «Ya me ha pasado que he trabajado y no me han pagado, pero, por ahora, es lo que hay», lamenta Alí.

Fani y Óscar: vivir la fe desde la diversidad
Oscar es homosexual, católico y uno de los socios fundadores de Crismhom, entidad que nació hace 16 años. Nació en Alicante, en el seno de una familia cristiana. En su ciudad natal ya había tenido contacto con otros grupos formados por cristianos LGTBI+, por lo que, al llegar a Madrid, echaba de menos un lugar al que la gente pudiera acercarse para reencontrarse con la fe desde su realidad personal, que fuera un espacio seguro para ser ellos mismos. Fani llegó un poco después. Tuvo un primer contacto tras una charla que dio la asociación en la Universidad Autónoma de Madrid, pero no fue hasta un año después, tras un encuentro de diversidad sexual interreligiosa en el que participó que acabó por vincularse al grupo. Ella es bisexual, también de familia católica y practicante. «Llevaba muchos años de búsqueda», explica, «de un espacio donde se viviera la fe desde la diversidad, y aquí lo he encontrado».

Pero Fani ha encontrado mucho más en Crismhom. Allí conoció a su marido, quien llegó a la comunidad acompañando a su mejor amigo, que es homosexual. «Compartir con tu pareja el ideal de reivindicar los derechos de las personas es un regalo», dice. Cuatro años después de conocerse se casaron, y hoy tienen dos hijos. A Martín, su hijo mayor, de cinco años, «el arcoíris le encanta, y ya tiene su bandera pequeñita para participar con nosotros en la manifestación del Orgullo».

«En Crismhom mostramos que el amor de Dios no tiene excepciones. Jesús habló de amor y solidaridad, de acompañar y aceptar a las personas», señala Óscar, apoyándose, además, en que «hay muchísimos estudios bíblicos muy serios que demuestran que la Biblia no condena la realidad LGTBI+, sino que esto procede de interpretaciones posteriores». Sin embargo, desde Crismhom no buscan entrar en debates desde la violencia, sino desde el amor. «Creemos que hablar desde la pedagogía y la tranquilidad, en lugar desde la rabia, da resultados mucho mejores», señala, aunque sin olvidar «la firmeza de estar convencidos de quiénes somos y del amor de Dios».

Fani, por su parte, considera que en los últimos años ha habido una evolución clara tanto en la aceptación del colectivo a sus miembros con fe, como de la Iglesia a la comunidad LGTBI+. «Aún queda mucho por hacer, pero la mirada ha cambiado, y creo que los cristianos LGTBI+ hemos contribuido a abrir esta visión», apunta, «hasta el punto de que incluso algunos sacerdotes van dando el paso, y se acercan a nosotros para saber cómo proceder con esta realidad en sus parroquias». «La gente necesita referentes», añade Óscar. «Muchas personas ni siquiera saben que existe este grupo, y cuando llegan lo hacen con heridas muy grandes por el rechazo dentro de su propia familia o por instituciones religiosas». Por eso en Crismhom han puesto en marcha la iniciativa «El amigo que escucha», que se dedica a acoger y escuchar a aquellas personas LGTBI que lo necesiten. También hay un grupo de familias, las cuales «tienen sus parroquias, y esto ayuda no solo a que vean que Dios ama a sus hijos, sino que lo visibilizan y dan ese testimonio con sus propias vidas».

jueves, 30 de junio de 2022

#hemeroteca #bisexualidad | Por qué los bisexuales, el colectivo no heterosexual más numeroso de España, siguen siendo invisibles en televisión

Carlos Cuevas (i) interpreta a Pol Rubio en 'Merlí, Sapere Aude' //

Por qué los bisexuales, el colectivo no heterosexual más numeroso de España, siguen siendo invisibles en televisión.

Guionistas, sexólogos y activistas LGTBI+ analizan la escasa y a menudo negativa representación de esta comunidad en programas y series nacionales.
Héctor Llanos Martínez | El País, 2022-06-30
https://elpais.com/television/2022-06-30/por-que-la-bisexualidad-el-colectivo-no-heterosexual-mas-numeroso-de-espana-sigue-siendo-invisible-en-television.html

Según los datos oficiales, en España hay más bisexuales que homosexuales, pansexuales o cualquiera de las comunidades LGTBI+. Sin embargo, siguen infrarrepresentados en un medio tan importante para la visibilización social como es la televisión. Y, cuando aparecen en ella, lo hacen a menudo acompañados del prejuicio. Así lo analizan un grupo de sexólogos, guionistas y representantes del colectivo a los que ha consultado este periódico.

El 6% de los españoles dice ser bisexual y el 5% se define como homosexual. Son datos de una encuesta de Ipsos de 2021 sobre la visibilidad y percepción pública del colectivo LGTBI+, que sitúa a España como el tercer país a nivel mundial y el primero europeo con mayor población no heterosexual. Entre los jóvenes, la presencia de la bisexualidad es aún mayor. La encuesta sobre relaciones sociales y afectivas del CIS de 2021 divide su estudio por edades y muestra que el 13,2% de los jóvenes de 18 a 24 años se declara bisexual y el 3,2%, homosexual.

Luis Noguerol, mediador cultural y miembro desde hace años de Lambda, colectivo por la diversidad sexual, de género y familiar de Valencia, considera especialmente nocivo el tratamiento que se da a la bisexualidad en el formato del infoentretenimiento. “Esos magacines de tarde, en los que tan pronto te hablan de la guerra de Ucrania como de la minifalda de moda y todos opinan, muestran la parte más carnívora de la televisión. Enmascaran ciertas opiniones y planteamientos nocivos y ‘lgtbifóbicos’ con argumentos supuestamente científicos. Cuando nos piden colaborar con ellos, suelen pedirnos perfiles dentro del colectivo que puedan generar morbo”, explica por teléfono.

La sexóloga y socióloga Norma Ageitos, que ha participado en formatos divulgativos de RTVE, recuerda que, al igual que existe el test de Bechdel para evaluar la brecha de género en series y películas, también existe el test de Vito Russo para hacerlo con respecto a la comunidad LGTBI+. “Y la televisión española no lo pasa. Falta seriedad a la hora de reflejar la bisexualidad o la diversidad sexual en general”, comenta. Destaca que en la ficción permanecen los clichés perpetuos: se considera de forma errónea que son personas más promiscuas, menos leales en sus relaciones afectivas o que están solo explorando hasta aterrizar en la heterosexualidad o la homosexualidad. “Y a mí me cuesta pensar en personajes bisexuales que sean hombres. Siguen generándose entre los personajes femeninos, que alimenten la fantasía masculina, pero sus tramas no tienen peso ni relevancia”, prosigue.

Yolanda Cosgaya, vocal de cultura del Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM) y guionista profesional, defiende que la televisión, como parte de la sociedad que es, se maneja mejor en blancos y negros que en el campo de los grises y los matices. La estructura que ella define como “monosexismo” hace que se entienda mejor la homosexualidad en contraposición de la heterosexualidad e incluso la transexualidad como lo opuesto al cisgénero. “Si una persona comienza una relación con alguien de su mismo sexo, el resto sobreentiende que se ha declarado homosexual. Te ven con respecto a quien tienes al lado”, apunta. “Y así se perpetúa la invisibilidad”, completa Ageitos.

En la temporada televisiva que está a punto de terminar, la presencia bisexual en los canales generalistas ha destacado en el formato de la telerrealidad. Estos programas, aunque basados en la convivencia y en la competición, establecen tramas que sirven de hilo conductor del relato, como ocurre con la ficción. El rapero Arkano explicó el pasado mes de noviembre que mantenía relaciones con hombres y con mujeres mientras competía en las cocinas de MasterChef Celebrity de La 1 de Televisión Española, como en su día lo hicieron Alba Reche, Natalia Lacunza y María Escarmiento en Operación Triunfo 2018, también de la cadena pública.

David Colchero lo comentó hace unos meses dentro de la convivencia de Secret Story (Telecinco) sin que marcara su paso por el concurso. Mantenía conversaciones ocasionales sobre el asunto con sus compañeros y fuera de la casa, en plató, se analizaba con igual naturalidad si podía tener una relación amorosa con un compañero o con una compañera, sin importar el género. En La isla de las Tentaciones, Zoe Mba Bayona también se declaró bisexual, aunque en esta ocasión sí sirvió para que el programa desarrollara una trama en torno al morbo que despertaba un posible acercamiento con su compañera Tania Medina. Este arco argumental nacía de algunos de los participantes masculinos del formato de Telecinco, que mostraban incomprensión y sorpresa ante la tendencia sexual de su compañera.

Lambda valora la capacidad de cambio social del entretenimiento televisivo, que se cuela a todas horas en todos los hogares. Incluso cuando esa visibilidad sea a menudo estereotipada. “Genera referentes y, a veces, resuelve dudas y abre diálogos en las familias, lo que hace que legislar estas realidades sea luego más plausible”, argumenta Luis Noguerol.

Al margen de la televisión generalista, las plataformas digitales programan en ocasiones series que abordan la bisexualidad desde una perspectiva más realista. “Generalmente son producciones independientes”, destaca Noguerol, ya que su bajo presupuesto permite una mayor libertad a la hora de contar el relato sin tener que contentar a tantos intermediarios (productoras, cadenas de televisión) ni a un público masivo. Yolanda Cosgaya destaca que casi ninguna de las producciones que abordan personajes bisexuales aparecen en televisiones en abierto, siempre están programadas en plataformas de pago y que, de nuevo, no siempre la representación es positiva. “En 'Merlí. Sapere Aude' (Movistar Plus+) sí que está bastante bien representado a través de las relaciones de su protagonista, pero en 'Élite' (Netflix) el personaje que se declara abiertamente bisexual es una vez más el villano y el atormentado”, recuerda la guionista.

Cosgaya admite que la bifobia interiorizada, nacida del rechazo que a menudo vive el colectivo dentro de la propia comunidad LGTBI+, hace que haya poco activismo bisexual al otro lado de la pantalla, en la silla de dirección, las mesas de guion y, en especial, en la producción. “Aunque los haya [trabajadores bisexuales], si en la producción se entiende que lo comercial y lo vendible es lanzar relatos que se sustenten en el cliché, no vamos a ver el cambio. Fuera de España, la protagonista de ‘Orange is the New Black’ (Netflix) era claramente bisexual, pero no se pronunció la palabra hasta la séptima temporada, después de que las asociaciones hicieran presión”, concluye.

martes, 21 de junio de 2022

#hemeroteca #queer #musica | David Bowie: Ziggy Stardust, el disco que inventó el amor moderno

Página12 / David Bowie en la gira de 'Ziggy Stardust' //

David Bowie: Ziggy Stardust, el disco que inventó el amor moderno.

Cumple 50 años el álbum con el que Bowie, como Rimbaud, “fue otro”. Producido por un ingeniero de sonido de Los Beatles, visibilizó la cultura queer en una Inglaterra conservadora.
Nicolás Pichersky | Página12, 2022-06-21
https://www.pagina12.com.ar/430173-david-bowie-ziggy-stardust-el-disco-que-invento-el-amor-mode 

Nada es casual. 'Ziggy Stardust & the spiders from Mars' de David Bowie y piedra angular del rock comienza con “Five years” (5 años). La letra de la canción, narra una distopía: sólo falta un lustro para el fin de la tierra y la humanidad.

Un comienzo oscuro para uno de los discos más esperanzadores, luminosos y vanguardistas de la historia. Un álbum de los 70, como un cuerpo: desnudo y maquillado a la vez (no hay oxímoron). ‘Glam’, fantasía sexual y ciencia ficción se juntaron para derretir con su pistola de rayos laser roquera los nudos de la heteronormatividad en Inglaterra. Ese disco hoy cumple 50 años.

5 años de Rimbaud y de Bowie
Apenas 5 años transcurrieron entre que Arthur Rimbaud, poeta francés, escribió las subversivas 'Cartas del vidente' en 1871 y abandonó para siempre la escritura. En ese texto liminar de la poesía moderna escribió “yo soy otro”. Y también diagnosticó que la escritura debía “alcanzar lo desconocido por el desarreglo de todos los sentidos", la meta de toda creación. En apenas un lustro de fulgor creativo y despedida, Rimbaud vivió un romance con Paul Verlaine, cruzó los Alpes a pie, se enlistó como mercenario del ejército, desertó en la Isla de Java y escribió 'Una temporada en el infierno' e 'Iluminaciones'. Tenía 23 años.

También apenas 5 años transcurrieron entre el álbum debut de Bowie (una gema del brit-folk: ‘David Bowie’, de 1967) y su implosión como estrella mundial en el rock. En ese periodo compuso “Space oddity”, su primer clásico (que el astronauta canadiense grabó en la Estación Espacial Internacional, en 2013), sacó un álbum en que se lo veía andrógino y con un vestido pre-rafaelita, ‘The man who sold the world’ (que signaría muchos años al Kurt Cobain que usaba vestidos en sus shows) y aún, otro álbum extraordinario, ‘Hunky Dory’ que incluye canciones como "Changes", "Oh! You Pretty Things" y "Life on Mars?". En 1972 publicó 'Ziggy Stardust' y declaraba a la prensa inglesa: “Soy gay y siempre lo he sido”. Tenía 25 años.

Ser otro: David Bowie y lxs queers del planeta tierra
Acaso la idea ‘rimbaudiana’ de ser otro para ser más uno mismo siempre estuviera en el ADN de David Bowie. "I could make a transformation as a rock & roll star” canta Bowie en “Star”. 'Trans 'n roll', y de eso se trata el disco, como una autobiografía musicalizada en tiempo real. Pero Bowie se contaba como otro. Un alien hermoso, bisexual y alienígena: 'Ziggy Stardust'.

Y la identificación fue total: los músicos del álbum y el espectáculo teatralizado eran los “Spiders from Mars”. Bowie ya no era ni siquiera David Jones (de nacimiento), era Ziggy (inspirado en su admirado Iggy Pop, con quien tejería una amistad y colaboración fundamental en el rock junto también a Lou Reed).

El disco fue producido por el mismo Bowie y por Ken Scott, que entre otros había sido ingeniero de sonido de los Beatles, Pink Floyd y la Mahavishnu Orchestra. Scott encontró el equilibrio perfecto para las composiciones de Bowie.

Entre su voz —“nunca trabajé con un músico que cantara con ese nivel de perfección, casi todas las canciones fueron primeras tomas”, narra en el documental de la BBC 'David Bowie and the Story of Ziggy Stardust' narrada por Jarvis Cocker— y la guitarra angular y sexuada de Mick Ronson. Éste era un dotadísimo músico que podía unir la dulzura glam de Bowie con la fiereza hard-rock de Led Zeppelin o Black Sabbath.

Ziggy Stardust: para escuchar a máximo volumen y con el cuerpo
El resultado no fue un disco glam. Fue otra cosa. Para Bowie, según confiesa en el libro ‘Bowie por Bowie’, el glam (“padre” del revoltoso punk inglés) debía ser más que, como diría Soda Stereo, cuero, piel y metal; carmín y charol. Para el hombre de la pupila dilatada, el espíritu del glam era “la suma de la obra ‘Cabaret’ con la película ‘Metropolis’”.

Así, Bowie/Ziggy crearon un disco conceptual en que la estrella mesiánica, rockera y sexualmente desprejuiciada terminaba, según las letras del disco, despedazada por los músicos y por el público. Una alegoría que también tomaría Pink Floyd, con ‘The Wall’, pero 7 años después. La estrella que venía de un cuerpo celestial desconocido, invitaba a escuchar el disco desarreglando los sentidos y la sexualidad normada. Es que Ziggy Stardust debe escucharse “a máximo volumen” como reza la contratapa del disco original ("To be played at maximum volume"). O sea, con el cuerpo.

Desde el comienzo, con la percusión y el piano in crescendo de la percusión de “5 Years”, Ziggy palpita. Está vivo, acaba de nacer. Como ese bebé del tamaño de un planeta que observa a la tierra en ‘2001: odisea en el espacio’. Es una batería que marca el ritmo como un latido. Un mundo como una internet pretérita: “teléfonos, óperas, melodías favoritas / niños, juguetes, planchas eléctricas y televisores / mi cerebro duele como un almacén de cosas / y ya sin espacio de sobra / tuve que meter tantas cosas”. Es a las claras, el mundo de un autor único.

Y continúa: “Y toda la gente gorda, flaca / toda la gente alta, petisa / Y toda los ‘nadies’ / Y todos los alguien” canta Bowie. Para terminar, lírico, confesional y humano, demasiado humano: “Nunca pensé que necesitaría tanta gente’’, con ese toque de swing (“so many people”) como si percibiéramos, sin verla (el desarreglo de los sentidos de Rimbaud) la sonrisa amarga de nuestro Pierrot espacial.

Luego, con “Soul love”, el cuerpo de quien lo escuche no podrá evitar moverse al son del ritmo ídem y del solo de Ronson doblado por el saxo de Bowie. “Moonage daydream” es un puro glam-rock a piano (otra vez el genio de Ronson) donde la ambigüedad llega con la primera estrofa. El cuerpo se desdobla: “Soy un lagarto, soy mamá y papá que vienen a buscarte”. Bowie se mete en el cuerpo de otro en “It Ain’t Easy” porque es la única canción que no es de su autoría en todo el disco.

El lado B comienza ya no como Ziggy, sino como "Lady Stardust", una balada brillante para que el cuerpo felino de Bowie descanse. Y nos canta, autorreferencial: “La gente miraba el maquillaje en su cara / se reía de su largo pelo negro, de su gracia animal” y emergen chicos de ‘blue jeans’ y ‘femme fatales’ para ver a esta criatura bella que es Lady Stardust.

Y nada ya podrá detener el cuerpo con las imparables “Star”, “Hang on to yourself” y la canción que da título al disco. Hay pocos comienzos como esta canción en la historia de la música. El gemido de “Je T'aime,... Moi Non Plus” de Serge Gainsbourg, el terrorífico “Right! now ha, ha”, preámbulo de “Aanarchy in the Uk” de los Sex Pistols. Bowie gime, guita e implora al mismo tiempo: “Oh!… oh yeaaaaaa!” y es lo más furioso del disco y allí la mejor frase de rock que Freud jamás escribió: “Hacer el amor con su ego”. Todo finaliza con una metáfora de mitología de crecimiento, madurez y transición: “cuando los niños mataron al hombre, tuve que disolver la banda”

Ziggy: esa estrella era mi lujo
Haciendo historia, Ziggy / Bowie, la estrella rockera, luminosa y ambigua, fue el catalizador de la reprimida sexualidad británica. Bowie como un ‘Zeitgeist’ Stardust de una Inglaterra de buenas costumbres, victoriana y (aún) de posguerra. El disco se lanzó en 1972 y, nuevamente, apenas habían pasado cinco años desde que en 1967 en Gran Bretaña la homosexualidad había dejado de ser prohibida por la ley y despenalizada mediante la ley de delitos sexuales (‘Sexual affences act’). Léase: se podía ser gay, trans, queer, pero sólo en privado. ‘What a surprise!’

Y Bowie (¿o Ziggy?) mostró en público, en el mismo país que prohibió durante años la película ‘La naranja mecánica’, a un personaje o persona que era gay (“siempre lo fui” había dicho) que era hombre y que era mujer. O poco menos que un extraterrestre. Durante la promoción del disco Bowie se presentó en el programa que ningún adolescente se perdía, ‘Top of the Pops’, e interpretó “Starman”. Basta ver a Bowie, vampiro diurno coloreado de todos los colores primarios, coquetear con Mick Ronson. Lo mira, le pasa la mano por el hombro, se sonríen. ¿Pueden dos hombres heterosexuales hacer eso? ¿Hacen eso los amigos?

'Podemos ser héroes' cantaría Bowie unos años más tarde, pero en ese momento de la TV inglesa fue un semidiós (un semi-alien) con un mensaje para un millón de chicos y chicas. Bowie sonríe, señala y (nos) mira a cámara. Para peor (¡para mejor!) en un recital en el que Bowie se agachó para tocar la guitarra de Ronson con su boca, una fotografía lo captó en el justo ángulo en el que parece que el cantante le hiciera una felación al guitarrista. Es una de las imágenes más perfecta del rock. Lo que se dice un guitar héroe.

El legado y el lenguaje de Ziggy Stardust
Cada generación, cada país, cada cultura (que es un mundo) descubre y se descubre en y con canciones. Patti Smith narra en sus memorias que nunca escuchó a nadie decir una frase tan real como Bob Dylan al comienzo de su canción “Positively 4th street”: “Hay que tener cara para decir que sos mi amigo / cuando yo estaba hundido te quedaste ahí, sonriendo”.

Muchos argentinos supieron gracias a una canción sutilmente transgresora y de aroma a secreto como “Algo contigo”, que un amigo podía ser, justamente, mucho más que un amigo. Inglaterra (y luego el mundo) halló en ese avatar llamado Ziggy, alter-ego de Bowie, que toda máscara podía quitarse incluso usando maquillaje. No hacía falta pintarse un rayo en la frente o teñirse el pelo de furioso naranja mermelada.

Bowie, antes de ser el protagonista de ‘Laberinto’, condujo (sin ser ‘Hamelin’ ni bajar línea), a través del caos y la confusión de la vida cotidiana. Viajó de la contracultura de sus comienzos hacia la subversión estética y sexual. Más que "camaelónico", fue queer antes de queer. Fue muchas cosas y todas difíciles de clasificar. Y lo que no es simple de ordenar, causa un terror. Como una cosa de otro mundo.

Hoy el 20% de los millenials se autoperciben queer. Es una lucha simbólica y política. Y adolescentes de Buenos Aires, Londres o Tucumán lucen igual a Ziggy Stardust: uñas de negro y el pelo naranja mermelada. O lila, o verde manzana con zapatillas y bolsos con logos de ‘Hello Kitty’.

Bowie pudo ser otro. Para ser más sí mismo. Y con Ziggy inventó, además de una música contra las prohibiciones de turno, una gramática nueva. Que terminó convirtiéndose en materia. Se hizo alienígena para conquistar, con amor moderno, el terreno de lo simbólico en las relaciones en este mismo planeta tierra. Para toda la gente, alta o baja, en la calle o en las aulas. Una acción (política) a todo color.

Hay que celebrar entonces los 50 de ‘Ziggy Stardust’. En todo el mundo, sí; pero aún más aquí. Porque aunque su apellido se pronuncie y se exprese correctamente como “ba-güi”, termina al fin con la vocal “-e”. La mejor manera de expresar a toda la gente.

viernes, 11 de febrero de 2022

#hemeroteca #bisexualidad #television | ‘Colchián’: ‘Secret Story’ sorprende con la confirmación de una carpeta entre Colchero y Adrián

El Español / Adrián y Colchero, ¿carpeta en 'Secret Stoty'? //

‘Colchián’: ‘Secret Story’ sorprende con la confirmación de una carpeta entre Colchero y Adrián.

Adrián reconoció que tendría algo con su compañero porque le ve “muy morboso”.
Mari Jose Sandoval | Bluper, El Español, 2022-02-11
https://www.elespanol.com/bluper/20220211/colchian-secret-story-sorprende-confirmacion-colchero-adrian/649435072_0.html 

Este miércoles el público expulsaba de ‘Secret Story’ a Alberto, concursante que había empezado una relación con su compañera Elena. Sin embargo, puede que en la casa se esté fraguando un nuevo idilio que pocos se veían venir, y que tendría de protagonista a Adrián y a David Colchero.

Desde hace tiempo los espectadores apuntaban en las redes sociales que ambos habitantes de Guadalix pasaban mucho tiempo juntos, dormían en camas aledañas y se expresaban muchas muestras de cariño.

En la primera semana de convivencia ambos ya hablaron de relaciones sexuales y relaciones. Adrián aseguró entonces haber mantenido encuentros sexuales, si bien nunca se habría enamorado. Por su parte, Colchero, que en su vídeo de presentación se identificó como un hombre bisexual, dijo que en general las chicas le atraen más, pero que no negaría una relación con un chico que le parezca guapo.

Así, ambos han terminado formando una carpeta bautizada como ‘Colchián’, una mezcla de los nombres de Colchero y Adrián, y quién sabe si terminará consolidándose. Tal como han compartido las redes sociales de ‘Secret Story’, Adrián ha explicado que “Si tuviese que tener sexo con alguien obviamente sería con David”. El joven dejaba sorprendido a sus compañeros, y luego explicaba sus razones. “Por el rollete cachondo que tiene, le veo muy morboso, pero me daría miedo, porque sería la primera y vamos...”, añadía, sin cerrar la puerta por completo.

Las palabras de Adrián al hablar de su “primera vez” ha hecho, por otro lado, que muchos espectadores crean que el joven ha entrado en ‘Secret Story’ sin haber mantenido encuentros previos y que su secreto sea que es virgen. Sin embargo, sí que mencionó haber tenido relaciones en aquellas primeras charlas con Colchero.

La presencia de Nagore Robles
Nagore Robles entró en la gala de este miércoles en la gala y los seguidores del formato aplauden su papel en el reality. En sus primeras horas Nagore ya ha recordado su anterior experiencia en un reality, ‘Gran Hermano’, del que fue la primera expulsada. De aquella aventura no guarda grandes amigos.

“No se puede estar todo el tiempo desconfiando... A veces me he relajado y me la han metido doblada”, le dijo a Álvaro. En la actualidad no mantiene una amistad con ningún compañero de edición, aunque durante un tiempo vivió con Tatiana y Arturo.

martes, 18 de enero de 2022

#hemeroteca #bisexualidad #nobinaries | Bisexual, no binaria y "elle": así es Sara Ramírez, la actriz de la nueva versión de 'Sexo en Nueva York'

El Mundo / Sara Ramírez //

Bisexual, no binaria y "elle": así es Sara Ramírez, la actriz de la nueva versión de 'Sexo en Nueva York'.

La actriz mexicana, conocida por interpretar a Callie Torres en 'Anatomía de Grey', asegura que tiene la capacidad de ser "un chico femenino, una chica masculina, un chico masculino y una chica femenina".
Elena Benavente | El Mundo, 2022-01-18
https://www.elmundo.es/loc/celebrities/2022/01/18/61e592ace4d4d898058b45be.html 

El pasado 11 de diciembre, dos días después de su estreno, HBO Max confirmó que And Just Like That, el ‘nuevo capítulo’ de ‘Sexo en Nueva York’, se coronó como el debut más visto de su plataforma. Pero, con el transcurso de los capítulos, la euforia que desató la ficción empezó a apagarse... Es más, el desarrollo de la trama ha dividido la opinión de los fans y, de acuerdo con medios especializados, gran parte de los seguidores piensa que los guionistas están forzando ciertas historias para hablar de lo que consideran necesario. Por ejemplo, de diversidad sexual y de género. Un tema ampliamente tocado por Che Díaz, la jefa no binaria de Carrie, encarnada por una conocida actriz ‘queer’. Se trata de Sara Ramírez (46). La intérprete mexicana, famosa por encarnar a Callie Torres en ‘Anatomía de Grey’ que, desde 2009, causa polémica.

Sara Ramírez nació en agosto de 1975 en Sinaloa. Con ocho años se mudó a Estados Unidos, donde comenzó a desenvolverse como actriz. De hecho, Ramírez estudió en la prestigiosa academia Julliard y durante su juventud destacó en Broadway. Sin embargo, Sara no conquistó la fama hasta 2006, cuando fue reclutada por Shonda Rhimes para integrar el elenco de ‘Anatomía de Grey’. Durante dos temporadas, el personaje de Ramírez no causó mayor revuelo. Pero todo cambió en 2009, cuando los directores decidieron que Callie entablara una relación con otra doctora y, posteriormente, se declarara bisexual. "Callie, que forma parte de la comunidad LGTBI, me ha enseñado mucho sobre la valentía", indicó entonces la actriz.

Una lección que, posiblemente, utilizó en 2016, cuando ella misma salió del armario. "Soy una mujer multirracial, bisexual, mexicana-irlandesa-americana e inmigrante", comentó, intrépida, en una convención LGTBI. Pese a ello, un tiempo después, declaró que sí había sentido temor. ¿El motivo? No quería que su orientación sexual causara un impacto negativo en su carrera. "Tenía miedo a la discriminación a la que podía enfrentarme... Y no solo fuera de Hollywood, sino también dentro", explicó a ‘People’. Aun así, Ramírez se armó de valor y optó por hablar de su bisexualidad con el fin de apoyar a quienes sufren agresiones por su forma de ser. "El ambiente de violencia se ha intensificado, por eso he decidido usar mi voz", señaló en 2018.

Dos años después, Ramírez volvió a hablar sobre sexualidad. Pero esta vez, para revelar otra arista de su identidad y develar que no se siente cómoda con las etiquetas de "hombre" o "mujer". Aunque eso no significa que no pueda sentirse "masculina" o "femenina". Al contrario, puede ser ambas. "En mí está la capacidad de ser un chico femenino, una chica masculina, un chico masculino y una chica femenina. Todos y ninguno. Soy no binaria", escribió en un emotivo post, que en cuestión de horas se volvió viral. Tan así, que los encargados del ‘reboot’ de ‘Sexo en Nueva York’ notaron su presencia y quisieron convocarla para interpretar al personaje más controvertido de la serie. Un rol que, de acuerdo con la misma Ramírez, le resulta muy "orgánico" por la similitud que tiene con su historia.

"Che dice su verdad sin disculparse por ello. Che es alguien que llegó a su propia identidad no binaria más tarde en la vida, por lo que ha acumulado una experiencia vivida que incluye cierto descondicionamiento en torno a encajar en el género de 'mujer' en la sociedad. Elle [como debe identificarse a las personas no binarias] tiene una experiencia de vida muy particular y se muestra como su yo más auténtico. Elle entiende que la vida no es lineal. No le interesa realmente ajustarse a las narrativas dominantes, y elle es consciente de cómo interrumpe la narrativa dominante simplemente con su propia existencia. En elle hay humanidad. Y me encanta, en particular, cómo inspira a algunos de los otros personajes a cuestionar sus propias opresiones internalizadas", reveló -recientemente- a ‘Vogue’.

Y es que, si hay algo que Che sabe hacer es lograr que los otros personajes (entre ellos, Miranda) se cuestionen su propia identidad, que exploren más allá de lo convencional. Pero, ¿hasta dónde ha explorado Ramírez? La verdad es que poco se sabe sobre su vida amorosa. Sobre todo, después de declararse 'no binaria'. Aunque sí se sabe que estuvo casada con un hombre. En junio de 2011, la ‘celeb’ se comprometió, en París, con Ryan DeBolt, un analista de negocios, con quien se casó en 2012, en Nueva York. Durante nueve años, la pareja pareció formar un matrimonio sólido, pero en julio de 2021, anunció su separación. "Ryan y yo ya no estamos juntos. Seguiremos teniendo una relación cariñosa, mientras forjamos nuevos caminos individuales", expresó Ramírez, en Instagram, donde -hasta ahora- no ha presentado a ningún "nueve enamorade".