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lunes, 28 de abril de 2025

#hemeroteca #crimenesdeodio #justicia | La vista de apelación del asesinato de Samuel Luiz se celebra sin luz y a viva voz

El principal acusado Diego Moaña y su abogado Luis Salgado, durante el juicio, 2024-10-16 //

La vista de apelación del asesinato de Samuel Luiz se celebra sin luz y a viva voz

La defensa del asesino intenta rebatir la homofobia: “Decir que lo merecía por maricón es deleznable, pero no fue la causa”
Sonia Vizoso | El País, 2025-04-28
https://elpais.com/espana/2025-04-28/la-vista-de-apelacion-del-asesinato-de-samuel-luiz-se-celebra-sin-luz-y-a-viva-voz.html 

El masivo corte de suministro eléctrico saltó en plena intervención del fiscal jefe de Galicia. Fernando Suanzes defendía los fundamentos jurídicos de la sentencia por el crimen de Samuel Luiz frente a los cuatro condenados a penas de entre 24 y 10 años de cárcel, cuando se cortó la megafonía y la retransmisión por vídeo a la sala de prensa. En medio de la confusión y sin conocer la magnitud del suceso, el tribunal decidió continuar. Los periodistas fueron llevados a la sala de vistas, se cerró la puerta y, mientras el caos reinaba en el exterior, las partes siguieron exponiendo sus argumentos a viva voz. Sin apenas cobertura, los chispazos de información iban entrando en los móviles de los periodistas y los susurros corrían entre el público. Magistrados, abogados y acusados siguieron adelante, ajenos al gran apagón hasta que, pasadas las dos de la tarde, se cerró la vista con dos de los condenados proclamando su inocencia y empezaron a ser conscientes de lo ocurrido.

Los cuatro condenados por el crimen de Samuel Luiz en 2021 han vuelto a comparecer ante la justicia para escuchar a sus abogados defender los recursos presentados contra la sentencia que en enero pasado les impuso entre 24 y 10 años entre rejas. El letrado de Diego Montaña, el acusado que inició la paliza y sobre el que pesa la máxima pena por asesinato con agravante de homofobia, ha negado alevosía y que el odio a los gays motivase su ataque a Luiz. El joven murió sobre una acera del paseo marítimo de A Coruña tras ser golpeado por una jauría humana a la salida de un local de copas y ante decenas de testigos. Montaña fue el primero que se lanzó a por él al grito de “a ver si te voy a matar, maricón” y después, se jactó ante su pandilla, de que “se lo merecía por maricón”. Esas palabras “son deleznables socialmente y prueban su animadversión al colectivo homosexual”, ha admitido su abogado, “pero [esa animadversión] no es la causa de la agresión”.

El letrado de Montaña, Luis Manuel Salgado, ha insistido en intentar desmontar la agravante de discriminación por orientación sexual que convierte en histórica esta sentencia, según las asociaciones de defensa de las personas LGTBI. Salgado aduce que todos los testigos encuadran la motivación del ataque mortal que inició su defendido al malentendido por una videollamada, ya que el condenado creyó que Luiz lo estaba grabando cuando en realidad estaba hablando con una amiga. “Fue agresivo previamente a percibir la condición sexual de Samuel”, sostiene. Considera que la frase “se lo merecía por maricón” que pronunció su cliente unas horas después del crimen ante sus amigos fue “una justificación” pero “no una motivación”.

La Fiscalía sí cree que los desprecios verbales que lanzó Montaña durante y después de la agresión mortal, a los que suma “era un puto maricón”, “determinan claramente cuál era el motivo” del ataque. También la acusación popular, que en boca de su abogado ha esgrimido que a Montaña no le molestó que lo estuviera grabando, sino “que lo hiciera alguien que era maricón”: “De la cantidad de insultos posibles, solo utilizó ese”.

La vista de apelación se ha celebrado este lunes en la sede en A Coruña del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Tanto el abogado de Montaña como la defensa de Alejandro Freire, alias Yumba, condenado a 20 años también por asesinato, coinciden en no considerar probada la alevosía porque, a su juicio, ni la paliza fue “sorpresiva” —“se profieren expresiones amenazantes y hubo acercamiento físico”—, ni se eliminaron las posibilidades de defensa de Luiz. Mientras el abogado de Montaña argumenta que la víctima pudo levantarse e “intentó huir” tras el primer golpe, el de Yumba, David Freire, incide en que fue agredido en plena vía pública y ante multitud de testigos. “Que no haya sido efectiva la ayuda de los senegaleses no quiere decir que no existiera”, afirma Salgado.

Freire pide la absolución de su cliente porque solo admite como probado el mataleón que le hizo al principio —“es un agarre que apenas dura unos segundos”— y asegura que ninguno de los presentes declaró haberle visto golpear después a Luiz y que esto tampoco se aprecia en las grabaciones de las cámaras callejeras.

El tercer condenado por asesinato es Kaio Amaral, a quien se le impuso una pena de 20 años y medio de cárcel porque, a los 17 años por el primer delito, se le sumó el robo con violencia del teléfono móvil de la víctima. Su abogado, José Ramón Sierra, ha pedido la absolución por el primero de los cargos y la rebaja del segundo a apropiación indebida. Niega que se pueda considerar probado que le dio una patada a Luiz. Asegura que el propio jurado admite que no puede verla en las grabaciones “con rotundidad”, porque una farola impide apreciar dónde impacta su pierna. La Fiscalía sí considera bien fundamentada la existencia de la patada de Amaral. Suanzes explica que el jurado dictamina que el movimiento que se ve en las grabaciones “tuvo que impactar necesariamente en Samuel porque era el punto donde se encontraba”.

Manuel Ferreiro, abogado de Alejandro Míguez, el único sentenciado como cómplice del asesinato, sostiene que ha sido condenado solo por estar allí, ya que no se acreditado que le diera a Luiz ningún golpe: “Uno responde de lo que hace uno, no los demás. Se necesita la presencia en el lugar y también la acción”. También pide su absolución.

El fiscal jefe de Galicia, Fernando Suanzes, al igual que la acusación particular, ha solicitado la desestimación de los recursos y la confirmación íntegra de la sentencia. Ha alabado la “intervención ejemplar” del jurado, al que se hicieron más de 100 preguntas, y ha defendido que emitió un veredicto “razonado y fundamentado”. Por su parte, el fallo suscrito por Elena Fernanda Pastor Novo es un “dechado de solidez jurídica”, asegura.

domingo, 12 de enero de 2025

#hemeroteca #trans #testimonios | El armario de Trini: A Coruña recuerda a la activista trans que encabezó el primer Orgullo tras salir de la cárcel franquista

Imagen aportada por Nazario / Alejandro Molina y Trini Falcés //

El armario de Trini: A Coruña recuerda a la activista trans que encabezó el primer Orgullo tras salir de la cárcel franquista

Una exposición muestra en su ciudad natal imágenes y objetos de una de los iconos del movimiento LGTBIQ+ que, junto a sus compañeras prostitutas, se puso al frente de la primera manifestación homosexual del Estado cuando la policía apareció a disolverla
Luís Pardo | El Diario, 2025-01-12
https://www.eldiario.es/galicia/armario-trini-coruna-recuerda-activista-trans-encabezo-primer-orgullo-salir-carcel-franquista_1_11951059.html 

Trini Falcés (A Coruña, 1942-2022) fue, sobre todo “una gran luchadora, una superviviente”. Desde que nació, como bebé robado, hasta su muerte. Una peripecia vital que la obligó a moverse, “expulsada”, de Galicia a Andalucía, de Aragón a Barcelona y hasta al exilio en París. Por el medio, pasó cinco años en las cárceles para homosexuales del franquismo, aquellas que distinguían entre activos y pasivos. En junio de 1977 estuvo a la cabeza de la primera manifestación del colectivo del Estado, en Barcelona. Cuando aparecieron los grises, fueron las transexuales y las prostitutas quienes se pusieron al frente de la marcha. Ella era las dos cosas. No tenían miedo porque, decían, “ya estamos muertas”... pero también porque los policías eran viejos conocidos. Tras tantas mudanzas forzosas, la vida de La Trini cabía en un armario, como el que ahora muestra la exposición que le rinde homenaje en su ciudad natal, esa a la que volvió a pasar sus últimos años y donde, por fin, se sintió tratada como siempre quiso: como una persona.

Más allá de la manifestación que la convirtió en un símbolo —y de la que queda testimonio gráfico— y de otros hitos similares, no es fácil reconstruir la vida de Falcés. Ese fue el desafío al que se enfrentó Sergio Marey, comisaria de la exposición ‘Relembrando a Trini (Recordando a Trini)’, impulsada por la Deputación coruñesa, y autora también de su biografía, ‘É mellor loitar que morrer de fame’ (‘Es mejor luchar que morir de hambre’). “No es una biografía típica, no está narrada cronológicamente”. Pero no por una cuestión de estilo: “Trini estaba ya muy mayor y mezclaba conceptos e ideas”. Por eso, en las partes del libro que se basan solo en su memoria “no hay una continuidad, no sabemos cuándo empieza una cosa y acaba otra; está todo muy difuso”. Tal y como corresponde a un mito.

Las dudas comienzan antes incluso del nacimiento de Trini. Ella cuenta que su madre biológica era natural de Ferrol y que trabajaba en el mercado coruñés de San Agustín, de donde el hombre que acabaría siendo su padre —no se sabe si tras una violación— se la llevó a servir a su casa. De su relato no queda claro si ése es el motivo por el que la roban o si fue porque su madre biológica y la adoptiva parieron a la vez, el bebé de la segunda nació muerto y esta se quedó con ella. El papel de su padre adoptivo, agente de la policía secreta franquista, habría facilitado las cosas. Aun así, para evitar enfrentarse a la progenitora, consigue un cambio de destino y se mudan a Andalucía. Aquí comienza el peregrinaje de Trini.

Zaragoza sería el siguiente destino. Cuando “de forma natural” se le empiezan a notar los pechos —“era una persona intersex”, recuerda Marey—, la familia decide poner tierra de por medio y asentarse en la casa materna, en Fuentes de Jiloca. Pero llega el momento de hacer la mili y, “para que no se hable de sus tendencias” la envían a Barcelona. Allí pasará tres décadas, una estancia interrumpida por un exilio en París, del que casi nada se sabe, y por sus estancias en prisión.

El franquismo creó dos campos de concentración diferenciados para los homosexuales: el de Badajoz —para los pasivos— y el de Huelva, destinado a los activos. “Una cosa delirante, como si fueran dos sexos”, señala Marey, quien recuerda que, para el régimen, “los activos tenían más capacidad de volver a la normalidad, porque no se estaban feminizando como los pasivos”. Trini pasaría por ambos, sufriendo las raciones de comida podrida, las palizas o los trabajos forzosos que estaban a la orden del día. Pasó cinco años entrando y saliendo, hasta que la Ley de Peligrosidad Social —la evolución de la Ley de Vagos y Maleantes— fue derogada y la orientación sexual dejó de ser un delito.

Trini en la primera manifestación gay de Barcelona, 1977-06-26 //

“Nosotras ya estábamos muertas”
La manifestación del 24 de junio de 1977, la primera movilización de homosexuales en el Estado, pilla a Trini ya “muy metida” en los movimientos sociales y políticos de Barcelona. Era amiga del dibujante Nazario y del pintor Ocaña, dos de los grandes activistas del movimiento, y se relacionaba con el Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), que fue quien convocó aquella marcha.

La marea humana transitaba por las Ramblas, rumbo a Canaletas, cuando aparecieron los grises, con porras y pelotas de goma. Los asistentes comienzan a desperdigarse y es entonces cuando —como muestran las fotos— “las mujeres trans y las prostitutas se pusieron a la cabeza de la marcha porque, como decían, 'nosotras ya estábamos muertas'”.

El relato de Marey —nacida 20 años después de aquel hito fundacional— coincide con el recuerdo que Empar Pineda, militante feminista lesbiana y, en aquel momento, dirigente del Movimiento Comunista, dejaba a elDiario.es en el cuarenta aniversario de aquella histórica protesta. “La presencia de los grises hacia la mitad de las Ramblas hizo que la gente se empezara a dispersar, y quien hizo de escudo y nos protegió fueron transexuales y travestis, a quienes no habíamos dejado ocupar la cabecera de la manifestación porque nos preocupaba la imagen”.

Fito Ferreiro, miembro de la Asociación Palestra y una de las personas que acompañó más de cerca a Trini en sus últimos años en A Coruña, añade con cierto humor un matiz que conoció hace poco. “El movimiento homosexual estaba con la burguesía barcelonesa y, al final, se unieron las trans, algo que no les gustó mucho, porque no querían mezclarse”. Sin embargo, fue precisamente la presencia de este grupo la que hizo que los grises no se empleasen a fondo. “Al final, entre la policía y el mundo de la noche, todos se conocían”. Su relación se basaba en las detenciones, pero también en “favores” que se hacían mutuamente. “Los agentes las reconocieron y se quedaron allí”.

“La estáis tratando como una señora”
Como corresponde, Ferreiro conoció a una Trini recién llegada en una manifestación del Orgullo en A Coruña, una década antes de su muerte. Tras Barcelona y París, ella había intentado volver a la casa familiar de Fuentes de Jiloca, pero estaba casi en ruinas, así que decidió retornar a su lugar de nacimiento. De entrada, él no tiene ni idea de quién es su nueva amiga. Lo descubre cuando, con el trato, comienza a soltarse. “Ella tenía muchas ganas de contar”.

Ferreiro recuerda una conversación con Carla Antonelli —la primera diputada trans y actual senadora—, a la que mostró su extrañeza porque Trini “los quisiese tanto”. “Es porque la estáis tratando como una señora”, le contestó ella. “Son mujeres que eran el despojo de la sociedad: transexuales, que no tenían su espacio, dedicadas a la noche, tanto al espectáculo como a la prostitución. Trini tuvo una vida muy complicada. Los que estuvimos a su alrededor la tratábamos como una persona y ella lo valoró mucho”.

En Barcelona, Trini trabajó durante años como limpiadora en un hotel propiedad de la familia Pujol, hasta que el uso de productos químicos le provoca una enfermedad crónica. Cuando va a coger la baja descubre que, en todo ese tiempo, los Pujol no habían cotizado por ella. Como el salario no le llegaba, había empezado a prostituirse de forma ocasional, pero desde ese momento es cuando pasa a hacerlo “a tiempo completo”. Al mismo tiempo, hacía performances en clubs nocturnos. Marey cuenta que tenía varios números: en uno, bailaba envuelta en un mantón de manila; en otro, con una estelada. De ninguno de ellos se conservan fotografías. Nazario le contó a Ferreiro que en la última época, con los sesenta años ya muy cumplidos, Trini era la encargada de llevar bocadillos a las chicas que hacían la calle y de mantener encendido el fuego en los bidones que usaban para entrar en calor. “Así se ganaba el dinero”.

Poco después de llegar a Coruña, Trini empieza a tener problemas de cadera. Un grupo de personas, encabezadas por Ferreiro y la escritora Eva Mejuto, la ayudan en su día a día y le hacen compañía. Ahí comprueban sus dotes para la supervivencia. “Sabía todos los trucos y se buscaba la vida como fuese”. En 2009, había recibido una indemnización como represaliada por la Ley de Vagos y Maleantes. Según la Asociación Ex-Presos Sociales, que fue quien impulsó esa compensación económica, a Trini la Ley de Memoria Histórica sólo le proporcionó un reconocimiento simbólico. Vivía de una pensión no contributiva, algo que, según la Fundación 26 de diciembre, le pasa a casi tres de cada cuatro personas LGTBIQ+ mayores de 65.

“Iba al banco de alimentos a por comida, a la parroquia a por mantas, a servicios sociales para que le llevasen la comida, le pagasen las gafas, la Moto”. La Moto era como Trini llamaba a su silla de ruedas. Como vivía muy cerca del Paseo Marítimo, cuando hacía buen tiempo la usaba para llegar a la zona de la playa en la que estaban los socorristas. “Así la ayudaban a bajar a la arena para tomar el sol”.

“Lo que guardamos”
Un mes antes de su muerte, Ferreiro llevó a Trini al Orgullo de Ribadumia, en Pontevedra. “Fue muy bonito, la gente le daba mucho cariño”. Él recuerda especialmente cómo conectó con una adolescente trans, de 16 años, a la que le regaló los pendientes que llevaba puestos. “Ella era así, regalaba todo lo que tenía. Ibas a su casa y volvías con collares, sortijas... todo baratijas. Cuando murió, me tocó ir a recoger sus cosas a la residencia. Al verlas en casa, me pregunté qué iba a hacer con todo eso. Fue ahí, hablando con Sergio, cuando surgió contar la historia de Trini a partir de su armario”.

“El armario representa lo que guardamos, lo que acumulamos”, relata Marey. “Al final, lo que Trini conservaba es lo que había en él: ropa, una caja con documentos y fotografías... pero poco más. Tuvo que mudarse tantas veces que no tenía grandes pertenencias”. El armario de la exposición no es el de Trini, sino uno de segunda mano comprado para la ocasión. El visitante podrá rodearlo y ver diferentes partes de su vida: la foto en la manifestación de Barcelona, una entrevista “cuando era prostituta, reivindicando que no las expulsasen del Camp Nou durante las olimpiadas de Barcelona”, la única imagen que se conserva de sus espectáculos artísticos, otras donadas por Nazario... También el abrigo que llevaba cuando hacía la calle o el traje que se puso en su homenaje. La comisaria añade al listado una carta que considera “muy especial” en la que Trini narraba su vida “para pedir al Justicia de Aragón que se la dignificase como persona y se le diese una ayuda para poder vivir en su pueblo”. No tuvo efecto, pero a Marey le parece que demostraba “mucho valor” al demandar algo así.

La exposición, que permanecerá una semana en la Biblioteca Municipal de A Coruña antes de desplazarse a otros municipios de la provincia, no solo busca homenajear a Trini, sino a todas las personas que lucharon por los derechos del colectivo “no hace tanto tiempo”. “Mostrar cómo vivíamos las personas LGTBI y sobre todo las trans hace 50 años, porque si no recordamos nuestro pasado va a ser muy difícil que construyamos bien nuestro futuro bien”, relata Ferreiro. “Hoy estamos aquí gracias a la lucha de esas personas, que convocaron la primera manifestación en Barcelona, que se enfrentaron a la policía, que estuvieron en la cárcel... Gracias a ellas hoy tenemos los derechos que tenemos y debemos acordarnos de todo el sufrimiento que costó”.

lunes, 21 de octubre de 2024

#hemeroteca #homofobia #crimenesdeodio #justica | La foto de los (presuntos) asesinos de Samuel

Público / Imagen del juicio por el asesinato de Samuel Luiz //

La foto de los (presuntos) asesinos de Samuel

Paco Tomás | Público, 2024-10-21

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/87802/la-foto-de-los-presuntos-asesinos-de-samuel/

Una de las últimas polémicas en redes sociales ha tenido lugar tras la difusión de las fotografías de cuatro de las cinco personas que están siendo juzgadas por el asesinato de Samuel Luiz el 3 de julio de 2021 en A Coruña. La publicación -un viral "ahora tú" difundido a través de las historias de Instagram- anulaba la ocultación del rostro de los acusados, algo que suelen hacer todos los medios de comunicación, y mostraba abiertamente las caras de Kaio Amaral, Alejandro Freire, Catherine Silva y Diego Montaña durante el juicio. No muestra la de Alejandro Mínguez. Cosas de la plantilla, que no da para cinco fotos.

La publicación se viralizó y provocó una reacción en la que se cuestionaba esta decisión y se consideraba un error difundir la imagen de aquellos que aún no habían sido condenados. Con conceptos del tipo "nosotros no somos como ellos", se intentaba alertar de la sed de venganza que se manifiesta a través de esa publicación, que surge en una instrumentalización del dolor. Publicar las fotos, en el banquillo de los acusados, de Kaio, Alejandro, Catherine y Diego solo alimenta -según las personas en desacuerdo con la difusión de las fotografías- el instinto punitivista que busca el castigo incluso antes de la sentencia, sin concederle a los acusados la posibilidad de reinsertarse en la sociedad como ciudadanos ejemplares, y generando más odio y violencia en nombre de la justicia.

Ese choque de opiniones me llevó a reflexionar sobre lo que se buscaba publicando en la imagen y sobre los argumentos de quienes se oponían a esa conducta. Y desde la reprobación de la difusión de los rostros de los acusados hay unos razonamientos con los que no estoy de acuerdo.

El primero responde al cada vez más cuestionable principio de inocencia garantizado por la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Sabemos que, aunque eso sea un principio jurídico clave en un Estado de Derecho, eso no es así. Basta estar imputado en una investigación para que medios y opinión pública te declaren culpable. Basta entrar en X -antiguo Twitter- para ver cómo todos los días se juzga y se condena socialmente a una persona por un tuit, por un titular, por un chiste. Esas personas podrían ser jurado popular algún día de estos y ya vienen de casa con el veredicto del prejuicio aprendido.

Tapar el rostro de un acusado, desde el primer instante de la detención, responde a dos razones concretas: la presunción de inocencia y que no afecte al desarrollo del caso si, por ejemplo, la víctima tuviera que reconocer al agresor y pudiera verse condicionada por las imágenes difundidas. En el caso de Samuel es evidente que la víctima no puede reconocer al agresor. Y respecto a la presunción de inocencia, claro que hay que esperar a la sentencia, obviamente, pero todos sabemos, incluida la defensa de los acusados, que aquí no estamos enjuiciando la culpabilidad o la inocencia. En la grabación de las cámaras de seguridad se ve la agresión y a sus responsables. Eso permitió su detención. Aquí estamos asistiendo a un juego de tácticas de la defensa para evitar que los cinco acusados cumplan entre los 22 y 27 años de prisión que pide la fiscalía. Maneras de atenuar la condena, no de demostrar su inocencia. Usar el consumo de drogas y alcohol como atenuante o huir del agravante de homofobia. De ahí que ya estemos viendo como Catherine o Kaio acusan directamente a Diego Montaña y a Alejandro Freire. Colaboración con la justicia para obtener un trato de favor. Hemos visto mucho cine judicial como para detectar las estrategias. De ahí que la publicación de las fotos no altere el principio de inocencia.

Las imágenes que se han difundido están extraídas de un juicio abierto. No se ha rebuscado en sus redes sociales para sacar esa foto familiar ni ese retrato perjudicado y malintencionado de una noche de fiesta. Son fotos al alcance de cualquiera. Eso no altera el proceso judicial como sí lo haría la publicación de las fotos del jurado.

Sentir rabia ante un crimen homófobo es nuestro derecho. Nadie puede ni debe arrebatarnos ese dolor. Y manifestarlo abiertamente no es venganza. Venganza es creerte Chuck Norris y tomarte la justicia por tu mano. Cometer un crimen para saldar otro. No publicar cuatro fotos en una historia. Y tampoco compro el argumento de que esa historia -que recuerden que es visible solo durante 24 horas- celebre el castigo desde un desbocado instinto punitivista. La justicia es punitivista. De lo contrario, ningún delincuente estaría en la cárcel y todos estarían haciendo cursillos de buena ciudadanía. Y no teman por el derecho a la reinserción. Está al alcance de todos los ciudadanos españoles. Incluso de los etarras, por mucho que les joda a algunos.

Decimos mucho que feminismo y lucha LGTBI+ van de la mano. Y es cierto. Entonces, ¿por qué cuando se publicaron las fotos, sin pixelado, de los violadores de la Manada nadie señaló que eso estaba mal? ¿Por qué todos conocemos el rostro de Ricardo González, el voto particular que exculpaba a los acusados y que solo vio "jolgorio" donde había una violación? Siento que nadie se atrevería a decir, con razón, que las movilizaciones del "yo sí te creo" que se indignaron ante la condena de nueve años por abuso sexual eran movilizaciones punitivistas que buscaban más castigo en lugar de entender la justicia como un espacio de reinserción. ¿Por qué cuando se habla de homofobia, de transfobia, hay tanto matiz? Incluso dentro de las propias comunidades LGTBI+, especialmente gais, hay corrientes de pensamiento que parecen destilar una superioridad moral -con seguridad yo también la he ejercido en otras ocasiones- que nos encumbra como seres de luz, personas que trasladamos el debate emocional de la calle a la sobriedad académica, si es que eso es posible. Como si las personas y entidades LGTBI+ no llevásemos años haciendo un trabajo pedagógico sobre el peligro estructural que supone el heteropatriarcado. No paramos de explicar que la homofobia también reside en el empleo de la palabra "maricón", independientemente de que quien lo reciba sea o no homosexual o bisexual. La agresión ataca a lo que se percibe de nosotros. Por eso hay violencia homófoba en el colegio, a edades muy tempranas. No porque tengamos deseo sexual -con seis años yo no lo tenía- sino porque el niño agresor, con su adoctrinada manera de ver el mundo, interpreta que no eres un hombre como él. Y eso debe ser castigado.

Todos aplaudimos a Gisèle Pelicot cuando decidió hacer público el juicio a su marido y a los 50 hombres que la violaron. Celebramos la dignidad de la frase "que la vergüenza cambie de bando". Precisamente al rostro visible de los agresores es a lo que se refería Gisèle Pelicot. ¿Por qué cuando nosotros mostramos los rostros de nuestros agresores estamos cometiendo un error? ¿Por qué nuestro miedo no puede cambiar de bando?

Por supuesto que publicar el rostro de los homófobos no acaba con la homofobia. Ni publicar el rostro del violador acaba con los violadores. Ni el del narco acaba con el tráfico de drogas ni el del político corrupto acaba con la corrupción. No somos tan ingenuos. Podríamos pensar, llegados a este supuesto, que o todos los rostros de los delincuentes deben permanecer en el anonimato o ninguno. Opino que la exposición pública ayuda a que la sociedad entienda que violar, agredir, asesinar, humillar, no sale gratis. Y eso no es incompatible con seguir trabajando en combatir la homofobia desde la educación. Pero sí ayuda a que el miedo y la vergüenza cambien de bando.

#hemeroteca #homofobia #crimenesdeodio #justicia | Sobre el juicio por el asesinato de Samuel Luiz: "Los crímenes por homofobia deben recibir condenas adecuadas"

Protesta por el asesinato de Samuel Luiz //

Sobre el juicio por el asesinato de Samuel Luiz: "Los crímenes por homofobia deben recibir condenas adecuadas"

Cuando se celebra el mediático juicio por el asesinato homófobo de Samuel Luiz, Ramón Martínez reflexiona sobre la importancia del mismo para luchar contra la LGTBIfobia.
Ramón Martínez | Shangay, 2024-10-21
https://shangay.com/2024/10/21/samuel-luiz-asesinato-juicio-homofobia-opinion/

Aunque pasó de puntillas por nuestro país, la Ilustración dejó algunas ideas que aún hoy resuenan en nuestra tradición filosófica. Una de ellas es aquel principio del derecho penal que prescribe «odia el delito, compadece al delincuente», pero –ustedes me perdonen– no tengo ni intención ni fuerzas para compadecerme de la suerte que corran personas como las que estos días están siendo juzgadas como responsables de la muerte de Samuel Luiz.

El asesinato de Samuel Luiz en 2021 provocó una ola de indignación: salimos en masa a las plazas a exigir #JusticiaParaSamuel, y aún hoy conservamos esa rabia, que, si bien nunca ha desaparecido, vuelve ahora a sentirse a flor de piel, cuando comienza uno de los juicios más importantes para el movimiento LGTBIQ+ del Estado español en toda su historia.

La cólera nos embarga ahora que los testimonios de testigos y posibles asesinos nos recuerdan cómo se produjo el asesinato de Samuel; pero creo que es necesario detenernos tan solo un momento para reflexionar en torno a qué podemos hacer con toda esa rabia, para preguntarnos de qué manera gestionar nuestra indignación de forma que resulte verdaderamente productiva.
«Si de verdad queremos justicia para Samuel y tantas otras víctimas de homofobia, no bastará con campañas en redes»
La pasada semana, cuando algunos medios de comunicación empezaron a difundir información en torno al juicio, se inundaron las redes sociales con las imágenes de los presuntos asesinos de Samuel. La publicación, compartida una y otra vez, denunciaba que, mientras el rostro de la víctima había aparecido hasta la saciedad en todas partes, las caras de sus asesinos apenas habían sido expuestas al público.

Aunque, irónicamente, las fotografías que acompañaban aquel mensaje se habían obtenido gracias a los medios que cubrían el juicio, la campaña recordaba a otras muchas denuncias sociales similares: también habíamos difundido los rostros de los violadores de “la manada” y, en Francia, una de las claves del juicio a los violadores de Gisèle Pelicot está siendo, precisamente, que todo el mundo pueda observar la aparente normalidad de quienes cometen delitos tan atroces.

Con todo, yo me encontré con serias dudas sobre la oportunidad de difundir esas imágenes. Comprendí que era una herramienta para exorcizar la rabia que nos atraviesa al recordar el brutal asesinato de Samuel, pero me inquietaba tanto que el clamor popular de la condena se adelantase a la sentencia e ignorase la presunción de inocencia –más que cuestionable a estas alturas–; como que ese pequeño exorcismo acabara siendo el único vehículo que empleara tanta gente indignada para mostrar su enfado, cuando no me cabe duda de que si de verdad queremos justicia para Samuel y para tantas otras víctimas de la homofobia, no bastará con campañas en redes sociales.
«Detrás de un asesino se esconde todo un entramado social» 
 Además, me preocupó también de aquella galería de fotografías acabara consiguiendo demonizar a los seguros culpables del asesinato del joven coruñés hasta el punto de que hiciéramos caer sobre ellos todo el peso de la homofobia y olvidásemos el verdadero alcance de esta, que va mucho más allá de un pequeño grupo de asesinos de una noche de verano. Ante la urgencia a la que nos obligan medios y redes sociales, creo hoy, con más calma, que nos equivocamos tanto quienes compartían las imágenes de los presuntos culpables de la muerte de Samuel como quienes no lo hicimos. Nos equivocamos, pero tampoco podíamos hacer mucho más en aquel momento para expresar nuestra rabia.

Hace ya varias décadas, Hannah Arendt publicó una serie de polémicos artículos en torno al juicio contra Eichmann, el oficial nazi responsable de supervisar la deportación de la población judía, de la que gran parte acabó siendo asesinada en Auschwitz. Durante el proceso Arendt comprendió algo importante: la banalidad del mal. El delincuente no es el único culpable de sus crímenes, sino que detrás de un asesino se esconde todo un entramado social que a través de distintas órdenes, normas y costumbres puede conducir a cualquier persona a un momento en que la decisión de cometer o no un crimen terrible acaba pareciendo intrascendente.

No quiere esto decir que no exista una culpa clara en quien empuña la pistola, golpea a alguien hasta la muerte o aprieta el botón que conduce a una persona hacia su exterminio, sino que es preciso también condenar a todo ese ambiente que facilita las armas, educa en los golpes, dispone las deportaciones y a quiénes deben destinarse. Por eso no basta con compartir las fotografías de los presuntos responsables del asesinato de Samuel, porque Samuel no es en absoluto la única víctima de la homofobia, la bifobia y la transfobia en nuestro país; porque, aunque logremos contemplar esos rostros culpables, ahí no puede acabarse nuestra rabia.
«Necesitamos canalizar nuestra rabia de la forma más inteligente, para allanar el camino de la fiscalía y las acusaciones»
Acaba de empezar uno de los juicios más importantes para el movimiento LGTBIQ+ del Estado español en toda su historia: su resultado puede marcar un antes y un después en la concienciación social del alcance de la intolerancia homófoba y, sobre todo, de sus consecuencias. Necesitamos proceder con toda cautela para que en este momento crucial el resultado del proceso refuerce nuestro mensaje reivindicativo. Necesitamos canalizar nuestra rabia y nuestra frustración de la forma más inteligente posible para allanar el camino de la fiscalía y las acusaciones –tanto las particulares como la acusación popular, en manos de la asociación LGTBI Alas, de A Coruña–, que, por lo que sabemos a través de algunos medios, están haciendo un trabajo impecable.

No dejan de insistir en preguntar a cada testigo si escuchó cómo el presunto asesino gritaba a su víctima «te voy a matar, maricón de mierda» poco antes de perseguirlo junto a otras personas y golpearlo brutalmente hasta acabar con su vida. Esa es la clave de este juicio: que se reconozca la motivación homófoba del crimen y se aplique adecuadamente el agravante del artículo 22 del Código Penal.

Así, puede que estos días sea preciso que contengamos la rabia y la respiración lo suficiente para que quienes están ahora en la primera línea puedan hacer bien su trabajo. Después, en caso de que la condena no sea la que exigimos, será el momento de desbocar la furia y el grito y, tal como sucedió en su momento con la sentencia de “la manada”, nos citaremos ese mismo día en el Ministerio de Justicia y el todas las Delegaciones del Gobierno del país para dejar bien claro nuestro mensaje: que los crímenes por homofobia deben recibir condenas adecuadas y que, en todo caso, este juicio es solo uno entre muchos.

Queremos #JusticiaParaSamuel y, también, que esta sentencia sirva de punto de apoyo para otras muchas, porque el asesinato de Samuel es un caso concreto y la homofobia ha sido, es y por desgracia seguirá siendo un problema común en España hasta que los tribunales se comprometan a aplicar adecuadamente las leyes que protegen los derechos humanos de las personas LGTBI.

miércoles, 28 de junio de 2023

#hemeroteca #lgtbi #queer #orgullocritico | El Orgullo crítico llama a una insurrección: “Hace más falta que nunca, nos comen los fachas”

El Diario / Manifestación del Orgullo crítico en Madrid //

El Orgullo crítico llama a una insurrección: “Hace más falta que nunca, nos comen los fachas”

Un año más, la marcha alternativa al Orgullo oficial recorre las calles de diferentes ciudades de España contra el capitalismo, el patriarcado y los discursos “legitimados en las instituciones” que atacan a la comunidad LGTBI
Víctor Honorato | El Diario, 2023-06-28
https://www.eldiario.es/sociedad/orgullo-critico-llama-insurreccion_1_10334992.html

El Orgullo Crítico vuelve a marchar esta tarde por Madrid en clara contraposición al desfile por el Día del Orgullo (MADO) que se celebrará el próximo 1 de julio y que sus promotores ven institucionalizado y alejado de la protesta. La cita alternativa, como cada año, pretende recuperar el origen reivindicativo de los 28 de junio, al calor de las protestas callejeras del Stonewall Inn de Nueva York en 1969 por la brutalidad policial contra el colectivo LGTBI. El anticapitalismo, el antirracismo y la crítica al patriarcado se dan la mano en una marcha que este año circula desde las 20 horas por el distrito de Tetuán.

El lema que han acordado los colectivos que se agrupan bajo el paraguas del Orgullo Crítico es ‘Contra las crisis, orgullo e “insurrección”. La máxima expresa el rechazo a las “macrofiestas despolitizadas” y en su significado abunda el manifiesto unitario, combativo desde el arranque: “[Al MADO] van a lucirse partidos que dicen defendernos siempre y cuando aceptemos el capitalismo, la estructura de familia tradicional, no critiquemos muy fuerte el racismo de las instituciones, aceptemos las reglas y juicios sobre nuestros cuerpos, no nos conformemos con las migajas que nos dan con legislaciones que se olvidan de todes les no binaries, de les asexuales y de los cuerpos intersex y la protesta la hagamos sólo desde las urnas. Es decir, siempre y cuando nos asimilemos al sistema, porque el sistema no negocia y los privilegios no se cuestionan. Y eso no nos vale, porque el sistema, al final, actúa en nuestra contra y siempre deja a alguien detrás”.

La marcha pone el foco en colectivos habitualmente menos representados, como las personas con diversidad funcional, las personas racializadas —vuelve a insistirse desde los convocantes en la reclamación de una regularización masiva de migrantes sin papeles— o el activismo en salud mental, que rechaza los estigmas asociados a través de la etiqueta “Orgullo loco”. Las reivindicaciones son globales y van desde la denuncia de la precariedad y la falta de acceso a una vivienda digna hasta la denuncia de “la masacre” de Melilla del año pasado o la no derogación de la Ley Mordaza.

“Contra la LGTBfobia de Vox y PP. No pasarán”, reza una de las pancartas de la marcha, abundando en la idea, mientras entre los manifestantes se respira una atmósfera en la que se mezclan la celebración y la protesta airada. Por ejemplo, el colectivo Fanfarria Transfeminista porta dos figuras de papel maché que representan a Sylvia Rivera y Marsha P. Johnson, dos de las figuras históricas de las primeras protestas en defensa del movimiento LGTBI en su génesis neoyorquina. “Queremos reivindicar los cuerpos, la sanidad pública, la libertad”, explica Marilena Muratori, de 50 años, que defiende la música de fanfarria por su capacidad de “regular los ánimos” en las protestas cuando la tensión se acumula.

Las discrepancias que ha mostrado un sector del feminismo con los derechos de las personas trans y específicamente con la autodeterminación de género contemplada en la nueva Ley Trans tampoco se eluden en el manifiesto, que señala una alianza entre el “biologicismo” del que acusan a estas feministas y el fascismo. “Discursos que nos atacan de forma directa están legitimados dentro de las políticas institucionales y eso se transmite en las calles y se hace presente y visible en las agresiones y violencias que sufrimos”, lamentan.

La involución que representa la entrada de Vox en municipios y parlamentos autonómicos y los pactos con el PP tras los resultados del 28M tienen un protagonismo clave este Orgullo. En este sentido, la marcha abre el foco al mundo para señalar los retrocesos en países de la Unión Europea como Hungría y Polonia o estados de Estados Unidos como Florida, donde se han aprobado seis proyectos legislativos “contra las personas queer”. “España no es, por mucho que quieran pensar algunes, una excepción en este sentido”, advierten.

“Este año hace más falta que nunca. Nos comen los fachas” dice Óscar Romero, de 40 años, minutos antes de que arranque la manifestación del Orgullo Crítico en Madrid, que ha reunido a miles de personas en el arranque en la glorieta de Cuatro Caminos. La sensación de que el enemigo está a las puertas y movilizarse es imperioso la comparte Juan, de 50 años. “Es el fascismo de verdad. Lo hablo con compañeros de trabajo; la gente está orgullosa de ser de Vox”.

La amenaza de que la extrema derecha tome o esté ya tomando el poder político preocupa entre los asistentes y se expresa en el manifiesto de la jornada, que se refiere a la involución de derechos en Polonia o Hungría. “Lo difícil [para los extremistas] es ganar las elecciones la primera vez. Después [entran] en la Justicia, la Academia y los medios de comunicación”, dice Juan, que cree que después de muchos años “con que viene el lobo” la bestia “se está materializando”.

Así, la festividad se conjuga con los gritos reivindicativos que se escuchan desde los primeros minutos: “Mi cuerpo, mi vida, mi forma de follar no se arrodillan ante el sistema patriarcal”. O bien, “Maricas, precarias y revolucionarias”. La multitud avanza con parsimonia y ocupa la calzada de completa de la calle Bravo Murillo, en una marcha que tenía previsto concluir en la plaza de la Revuelta para la lectura del manifiesto. En el primer tramo, a la altura de la parroquia de San Antonio hay una octavilla pegada en el portón y que sirve de corolario: “Todos somos un poco trans”.

La mayor parte de los asistentes son jóvenes, pero también hay familias con niños, algunas de ellas monoparentales, como las que acompañan a Sandra Delgado, de 42 años, con la pequeña a hombros. “Es urgente”, dice sobre la necesidad de defender los derechos conquistados. “En Italia quieren eliminar modelos de familia”, advierte, y cree que la extrema derecha querrá hacer lo propio en España.

“Abrid las fronteras, queremos más bolleras”, canta un hombre, dejando constancia de las reivindicaciones cruzadas que se dan la mano en la marcha. De la libertad de ser “racializada y LGTBI” da cuenta una de las ‘hijas’ de Gad Yola, cantante, activista y Drag Queen que defiende, en esta línea, que “el drag es marrón” y avanza por la calle en pleno despliegue performativo. La marcha continúa su avance parsimonioso —a las 22:00 horas todavía no ha alcanzado la mitad del recorrido— y cuando finalmente alcanza su destino el sol ya está acabando de ponerse.
“El orgullo y los colores” frente al odio

La localidad valenciana de Nàquera ha querido mostrar “el orgullo y los colores” frente a la decisión del gobierno de PP y Vox de quitar las banderas LGTBI de los sitios oficiales. A la manifestación ha acudido también la ministra de Ciencia, Diana Morant.

Los asistentes han desplegado al inicio una gran pancarta que ha encabezado la marcha, con el lema 'Davant l'odi, drets i orgull' (Ante el odio, derechos y orgullo). A su llegada ante la fachada del Ayuntamiento, la manifestación ha concluido, tras unos parlamentos, con una besada.

En A Coruña, cientos de personas han marchado también contra los “discursos de odio” que “legitiman los insultos, palizas y discriminaciones” que el colectivo LGTBI sigue padeciendo. “Hoy estamos aquí para recordar a los que quieren volver a una sociedad en blanco y negro, que vamos a defender con uñas y dientes nuestros derechos por los que tanto hemos luchado”, recogen en su manifiesto, bajo el lema “Revoltas do pasado, celebración do presente e conquistas do futuro”, organizada por ALAS A Coruña.

También en otras ciudades como Valladolid han clamado contra la retirada de las banderas LGTBI en los ayuntamientos. “Al Ayuntamiento, le falta la bandera”, gritaban cientos de manifestantes este miércoles. La presidenta de la Fundación Triángulo, Yolanda Rodríguez, ha mostrado su preocupación por que las conquistas sociales del colectivo “pueden desaparecer de un plumazo en cinco meses” si se conforma un gobierno estatal similar al que comparten PP y Vox en Castilla y León. “Nuestra principal reivindicación sería tener una ley LGTBI en Castilla y León”, ha asegurado, para recordar que junto a Asturias son las dos únicas autonomías que carecen de ellas.

lunes, 5 de junio de 2023

#hemeroteca #homofobia #crimenesdeodio | La jueza prorroga la prisión provisional para los tres investigados por el crimen de Samuel Luiz que están en la cárcel

El Diario / Uno de los detenidos por el asesinato de Samuel //

La jueza prorroga la prisión provisional para los tres investigados por el crimen de Samuel Luiz que están en la cárcel

Tres jóvenes están encarcelados a la espera de juicio por la agresión que se produjo hace casi dos años en A Coruña, por la que hay otros dos adultos investigados y dos menores condenados
El Diario, 2023-06-05
https://www.eldiario.es/galicia/jueza-prorroga-prision-provisional-tres-investigados-crimen-samuel-luiz-carcel_1_10267573.html

La magistrada del Juzgado de Instrucción número 8 de A Coruña ha decretado una prórroga de la prisión provisional para los tres investigados por el asesinato de Samuel Luiz Muñiz en A Coruña que están en la cárcel a la espera de juicio. La jueza ha ampliado en un máximo de dos años más el tiempo que pueden permanecer entre rejas aunque no haya una sentencia contra ellos. La medida fue adoptada el pasado jueves.

El próximo 3 de julio se cumplen dos años desde el asesinato del joven en A Coruña, golpeado por un grupo de personas. El caso desató una ola de protestas por la violencia contra las personas LGTBI. La amiga que acompañaba a Samuel Luiz cuando ocurrieron los hechos relató que lo último que oyó antes de que el joven comenzase a recibir golpes y patadas fue: “Para de grabarnos si no quieres que te mate, maricón”.

También están a punto de cumplirse dos años desde la detención de los investigados que ahora están en la cárcel y ese es el tiempo máximo que pueden pasar entre rejas sin que se celebre un juicio, lo que ha motivado la prórroga, dado que el caso está aún en fase de instrucción. Tras el asesinato, la Policía identificó a un grupo de 13 jóvenes implicados en el linchamiento, pero consideró “activos” solo a parte de ellos y detuvo a siete, dos menores y cinco mayores de edad en aquel momento. Los dos menores, tras un acuerdo entre las partes, fueron condenados en abril de 2022 a tres años y medio de internamiento por asesinato.

De los mayores de edad, tres están en prisión provisional. La única mujer detenida en relación con los hechos quedó en libertad con cargos con la obligación de comparecer de forma periódica en el juzgado. El último detenido pasó algo más de un mes en prisión y fue puesto en libertad en noviembre de 2021.

sábado, 20 de agosto de 2022

#hemeroteca #lgtbi #visibilidad | Paso de peatones LGTBI a todo color en A Coruña

La Opinión A Coruña / El nuevo paso de cebra

Paso de peatones LGTBI a todo color en A Coruña.

Está ubicado en la calle Durán Loriga.
La Opinión A Coruña, 2022-08-20
https://www.laopinioncoruna.es/coruna/2022/08/20/paso-peatones-color-duran-loriga-73711762.html

El cruce de las calles Durán Loriga y Santa Catalina estrena nuevo paso de peatones ampliado y a todo color, ya que luce los colores de la bandera LGTBI. “Con esta acción simbólica queremos mostrar a la ciudadanía que A Coruña es una ciudad abierta e inclusiva y que las calles son para todas y todos, en igualdad de condiciones”, comentó la concejal de Igualdade, Yoya Neira. Además, la ampliación del paso de peatones mejora la seguridad viaria en la zona. En la visita de Neira a este cruce estuvieron también las representantes de la asociación Stop Accidentes, Ángela Jiménez y Mariña Fuentes.

viernes, 19 de agosto de 2022

#hemeroteca #lgtbi #visibilidad | La calle Durán Loriga de A Coruña estrena un paso de peatones con la bandera LGTBI

El Español / Inauguración del paso arcoíris en A Coruña //

La calle Durán Loriga de A Coruña estrena un paso de peatones con la bandera LGTBI.

La concejal Yoya Neira afirmó que "con esta acción simbólica queremos mostrar que A Coruña es una ciudad abierta e inclusiva".
Quincemil, El Español, 2022-08-19
https://www.elespanol.com/quincemil/articulos/actualidad/la-calle-duran-loriga-a-coruna-estrena-un-paso-de-peatones-con-la-bandera-lgtbi 

La calle Durán Loriga, estrenó esta mañana un nuevo paso de cebra que desde hoy llevará los colores de la bandera LGTBI. "Con esta acción simbólica queremos mostrar a la ciudadanía que A Coruña es una ciudad abierta e inclusiva y que las calles son para todos y todas, en igualdad de condiciones", señaló la concejal de Igualdad, Bienestar Social y Participación Ciudadana, Yoya Neira.

Yoya Neira explicó que el asfalto con los nuevos colores de la bandera LGTBI tiene mucho significado porque "con esta pequeña acción damos paso a la igualdad, pero también decimos stop a todas las formas de odio contra lo colectivo".

Durante el acto de presentación de la ampliación del paso peatonal en la calle Durán Loriga, Yoya Neira estuvo acompañada por Ángela Jiménez y Mariña Fuentes, representantes de la asociación Stop Accidentes, que colabora con el Ayuntamiento a través de diversas iniciativas orientadas a promover la movilidad sostenible y hacer del peatón el verdadero protagonista de la seguridad vial.

sábado, 13 de agosto de 2022

#hemeroteca #trans #inmemoriam | «Temos moito que aprender de ti, Trini»

Trini Falcés //
«Temos moito que aprender de ti, Trini»

A histórica activista LGTBI Trinidad Falcés faleceu esta semana na Coruña.
Amigos e achegados | La Voz de Galicia, 2022-08-13
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/obituarios/2022/08/13/span-langgltemos-moito-aprender-ti-trinispan/00031660387078293548724.htm 

Coñecer a Trini foi un agasallo destes que che dá a vida de moi cando en cando. Valente, divertida, combativa, teimuda e xenerosa, a partes iguais. Coñecemos só os seus últimos anos, desde que decidiu vover á Coruña, onde naceu. «Vou morrer aquí, onde mellor?», dicía. Trini atesourou a historia do movemento LGBTIQA+: viviu a represión, a cadea, os abusos policiais, a censura dunha sociedade que non entendía a diversidade. Mais tamén a disidencia festeira e orgullosa da primeira manifestacións do colectivo en Barcelona en 1977. «As que estabamos na primeira fila eramos as ‘travestís’, pediamos a liberdade, que nos deixasen vivir, non faciamos mal a ninguén».

«Que me quiten lo bailao, yo paso de todo», era a súa frase de cabeceira. Facía que nada lle importaba pero foi para ela un chute de dignidade recibir o premio Elisa e Marcela, participar no congreso ‘Memoria diversa’, reencontrase coa familia de Sevilla, recibir cartas das familias de Arelas, as visitas da xente do colectivo... «Non me deixan en paz, quero estar tranquila», dicía coa boca pequena e un sorriso cheo de luz.

Ímoste botar de menos. O noso mundo, e o de todo o colectivo, é moito mellor grazas a ti, e ás que coma ti puxestes a cara e o corpo para reclamar os nosos dereitos, cando facelo era delito.

A nosa memoria é diversa, non esquezamos quen comenzou a loita. Temos moito que aprender e todo que agradecer a esa xeración. Grazas, Trini, que a terra che sexa leve. Non esquezas que somos moitas as persoas que te queremos e admiramos. Quedas en nós, para sempre.

viernes, 12 de agosto de 2022

#hemeroteca #trans #inmemoriam | Muere Trini Falcés, la activista LGTBI que cambió su nombre en plena dictadura, fue represaliada y encabezó el primer Orgullo

Pepe Ocaña (2i) con Trini Falcés (3i) en el Orgullo de la CCAG, 1978, Barcelona //

Muere Trini Falcés, la activista LGTBI que cambió su nombre en plena dictadura, fue represaliada y encabezó el primer Orgullo.

Nacida en 1942 en A Coruña, estuvo cinco años en prisión durante el franquismo, parte de ellos en la cárcel de homosexuales de Badajoz, y se convirtió en un símbolo de la lucha LGTBI.
El Diario, 2022-08-12
https://www.eldiario.es/galicia/muere-trini-falces-activista-lgtbi-cambio-nombre-plena-dictadura-represaliada-encabezo-primer-orgullo_1_9241067.html 

Trinidad Falcés, un símbolo del activismo LGTBI, falleció esta semana en A Coruña, la ciudad en la que había nacido en 1942. Logró cambiar su nombre en el registro civil de A Coruña en 1953, en pleno franquismo, y fue represaliada durante la dictadura. Estuvo en prisión cinco años, parte de los cuales los pasó en la cárcel para homosexuales de Badajoz. En 1977, tras la muerte de Franco, estuvo a la cabeza en la primera manifestación del Orgullo, en Barcelona.

La periodista y escritora Eva Mejuto la recuerda en su perfil de Facebook como una persona “valiente, divertida, combativa, obstinada y generosa”. “Atesoró la historia del movimiento [LGTBI], toda en sí misma: vivió la represión, la cárcel, los abusos policiales, el señalamiento de una sociedad que no entendía (y a veces aún no entiende” o que se sale de la (supuesta) norma(lidad). Pero también la parte de la fiesta, de la primera manifestación del colectivo en Barcelona, la disidencia orgullosa y brava“.

Mejuto, que recogió la historia de Trinidad Falcés en su libro ‘Memoria diversa’ (Diputación de A Coruña, 2022), relata que hace unos años que decidió volver a vivir en su ciudad natal, en la que en 2019 recibió el premio Marcela e Elisa que concede la asociación ALAS a quienes luchan por los derechos LGTBI. El reconocimiento, dice, fue para ella “un chute de dignidad”. La escritora recuerda a la activista con la que era su frase “de cabecera”: “Que me quiten lo ‘bailao’, yo paso de todo”.

jueves, 11 de agosto de 2022

#hemeroteca #trans #inmemoriam | Fallece Trinidad Falcés, "La Trini", luchadora antifranquista y la primera transexual de A Coruña

EntreNós / Trini Falcés recibió el premio Marcela y Elisa en 2019 //

Fallece Trinidad Falcés, "La Trini", luchadora antifranquista y la primera transexual de A Coruña.

Reconocida oficialmente en 2007 como víctima de la dictadura gracias a la ley de memoria histórica, en 2019 recibió el premio Marcela y Elisa por su lucha por la integración y la diversidad sexual.
Público, 2022-08-11
https://www.publico.es/politica/fallece-trinidad-falces-trini-luchadora-antifranquista-primera-transexual-coruna.html 

Los amigos y amigas de Trinidad Falcés, ‘La Trini’, la primera transexual de A Coruña, emblema del movimiento LGTBI y luchadora antifranquista, informaron ayer a través de las redes sociales de su fallecimiento a los 80 años de edad. "Valiente, divertida, combativa, empecinada y generosa, a partes iguales", aseguraba este jueves en su Facebook la escritora y periodista Eva Mejuto, quien glosó sus vivencias en el libro Memoria diversa.

‘La Trini’, nacida en 1942 en la por entonces capital de Galicia como Antonio, logró con apenas once años que el Registro Civil de A Coruña le reconociera el cambio de su nombre por el de Trinidad en 1953, en mitad de lo más duro de la dictadura.

Hija de un violador que había abusado de su madre, nació en la Iglesia de Santiago, en la ciudad vieja, según contó hace tres años el diario local Entrenós.

Como tantos otros miles de gallegos, emigró a Barcelona huyendo de la pobreza, donde vivió buena parte de una vida que dedicó a reivindicar su derecho a ser quien era.

La policía franquista la fichó muy poco después, y ella decía que había "tocado el piano" con apenas quince años. Entre los perseguidos por el fascismo le decían "tocar el piano" a la toma de huellas dactilares con tinta sobre las cartulinas de las fichas policiales.

Entre múltiples detenciones y sentencias basadas en la ley de vagos y maleantes, pasó cinco años en prisión. De ellos, cinco meses en un campo de concentración de homosexuales en Badajoz. Eso no impidió que siguiera llevando siempre en su bolso una hoja de periódico arrugado con la historia de Marcela y Elisa, las dos mujeres gallegas que consiguieron casarse por la Iglesia en 1901 simulando que una de ellas era un hombre.

Marcela y Elisa dan nombre al premio que cada año entrega la Asociación pola Liberdade Afectiva e Sexual (ALAS) de A Coruña, y que en 2019 le dieron a ella como ejemplo de lucha por la integración y la diversidad sexual. "Para mi este premio significa todo, porque nunca me han dado nada en la vida. Siempre me he visto muy marginada y muy mal", dijo ese día.

En 1977 encabezó la primera manifestación del Orgullo en Barcelona y siguió ofreciendo una resistencia "disidente y brava frente a la represión, la cárcel, los abusos policiales y el señalamiento de una sociedad que no entendía (y a veces aún no entiende) lo que se sale de la (supuesta) norma(lidad)", según el texto en Facebook de Eva Mejuto.

En los noventa decidió regresar a A Coruña, y en el 2007 la ley de memoria histórica la reconoció oficialmente como víctima de la dictadura. "Visitar a ‘La Trini’ era volver con una montaña de regalos: sortijas, collares, ropa, libros, recuerdos, cotilleos... Todas las pertenencias y memorias que había ido acumulando en una vida llena experiencias, aventuras, varias vidas en una sola que ella gustaba de compartir y recordar, ora con amargura, ora con nostalgia: 'Que me quiten lo ‘bailao’, yo paso de todo', era su frase de cabecera".

"Nuestra memoria es diversa y colorida, no olvidemos a quien empezó nuestra lucha, con todo en contra, tenemos mucho que aprender de esa generación. Y todo que agradecer. Gracias, Trini, que la tierra te sea leve. Donde estés, no olvides que somos muchas las personas que te quisimos y admiramos. ¡Que te quiten lo ‘bailao’, y pasa de todo!", concluye el texto.

#hemeroteca #trans #inmemoriam | Fallece Trini Falcés, activista trans que logró cambiar su nombre en el registro civil de A Coruña en 1953

Trini Falcés, premio Marcela y Elisa 2019 //
Fallece Trini Falcés, activista trans que logró cambiar su nombre en el registro civil de A Coruña en 1953.

La Fernández | El Ideal Gallego, 2022-08-11

https://www.elidealgallego.com/articulo/a-coruna/fallece-trini-falces-activista-trans-logro-cambiar-nombre-registro-civil-coruna-1953-3854960 

La activista trans Trini Falcés, referente de los derechos LGBTIQ+ y premio Marcela y Elisa en 2019, falleció esta semana en A Coruña, según dio a conocer esta misma tarde su familia. El camino de Falcés se encontró con muchas piedras a lo largo de su vida, que atesora la historia del movimiento del colectivo. Fue encarcelada durante el franquismo, con tan solo diecisiete años, debido a la Ley de Vagos y Maleantes. "Viviu a represión, a cadea, os abusos policiais, o sinalamento dunha sociedad que non entendía (e ás veces aínda non entende) o que sae da suposta normalidade", recuerda su entorno más cercano en una carta.

En 1953, en el registro civil de A Coruña, logró cambiar su nombre; y años más tarde, ya establecida en Barcelona temporalmente tras estar en búsqueda y captura simplemente por el hecho de ser, encabezó la primera marcha del Orgullo en 1977. "Ti puxestes a cara e o corpo para reclamar os nosos dereitos cando a disidencia de sexo e xénero era aínda delito. A nosa memoria é diversa e colorida, non esquezamos a quen comenzou a nosa loita, con todo na contra, temos moito que aprender desa xeración", concluye la misiva.

#hemeroteca #trans #inmemoriam | Fallece la histórica activista LGTBI Trinidad Falcés

La Voz de Galicia / Trini Falcés //

Fallece la histórica activista LGTBI Trinidad Falcés.

La coruñesa encabezó la primera manifestación del Orgullo en Barcelona, en 1977.
A.G.CH. | La Voz de Galicia, 2022-08-11
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/coruna/coruna/2022/08/11/fallece-historica-activista-lgtbi-trinidad-falces/00031660242204237993133.htm 

El activismo LGTBI se ha teñido de luto este jueves al conocerse el fallecimiento de la coruñesa Trinidad Falcés (1943). Su lucha por el colectivo la convirtió en una de las personas transexuales más reconocidas de la ciudad y se le concedió el premio Marcela y Elisa del 2019. Sus amigos destacaron sus grandes logros en una vida que «fue muy complicada». Encabezó la primera marcha del Orgullo en Barcelona, en 1977. Represaliada durante la dictadura, sus vivencias quedaron grabadas para la historia en el libro ‘Memoria Diversa’, de Eva Mejuto. Un testimonio en el que avanzaba que «con case setenta anos volvín a A Coruña, á aventura e sen un can, a empezar de cero. Decidín vir morrer á terra onde a miña nai me pariu e onde pasei os primeiros anos. Quería estar con ela, coñecela e saber a miña historia».

Sus allegados no tardaron en mostrar sus condolencias y escribir este emotivo mensaje de despedida en las redes sociales:

Coñecer a Trinidad Falcés (Trini) foi un agasallo destes que che dá a vida de moi cando en cando. Valente, divertida, combativa, teimuda e xenerosa, a partes iguais. Coñecemos só os seus últimos anos, desde que decidiu vir vivir a Galicia, á Coruña, a cidade na que naceu. «Aquí sei que vou morrer, pero onde mellor?», dicía sempre. Trini atesourou a historia do movemento, toda en si mesma: viviu a represión, a cadea, os abusos policiais, o sinalamento dunha sociedade que non entendía (e ás veces aínda non entende) o que sae da (suposta) norma(lidade). Mais tamén a parte da festa, da primeira manifestacións do colectivo en Barcelona, a disidencia colorida, orgullosa e brava. «As que estabamos na primeira fila eramos nós, as “travestís”, pediamos a liberdade, que parasen xa os abusos da ditadura, que nos deixasen vivir. Non lle faciamos mal a ninguén».

Hai unhas semanas soubemos, as persoas que estabamos no seu círculo máis próximo, que estaba enferma, e que lle quedaba pouco entre nós. Mais nunca imaxinamos que o tempo fose tan breve, deixounos esta semana. Aínda non o podemos crer. Custa imaxinar que non a volveremos sentir ao teléfono conversas de horas (ou de 30 segundos, segundo tivese o día), a pasear con ela por Riazor, ou polo parque da Residencia de Cerceda na que viviu os últimos meses.

Visitar a Trini era volver cun monte de agasallos: aneis, colares, roupas, libros, lembranzas, rexoubas... todas as pertenzas e memorias que fora acumulando nunha vida chea experiencias, aventuras, varias vidas nunha soa que ela gustaba de compartir e lembrar, quer con amargura, quer con nostalxia: «Que me quiten lo bailao, yo paso de todo», era a súa frase de cabeceira. Facía que nada lle importaba pero ninguén pode esquecer o seu sorriso, o chute de dignidade que foi para ela recibir o premio Elisa e Marcela, participar no congreso Memoria diversa, recibir cartas das familias de Arelas, reencontrarse coa súa familia de Sevilla, as visitas de tanta xente que lle preguntaba pola súa vida, para estudios, teses, proxectos... «Non me deixan en paz, quero estar tranquila», dicía coa boca pequena e os ollos cheos de luz.

Ímoste botar de menos, Trini, enchías o universo enteiro coa túa voz e as túas mans, e o noso mundo, e o de todo o colectivo, é ben mellor grazas a ti e as que coma ti puxestes a cara e o corpo para reclamar os nosos dereitos cando a disidencia de sexo e xénero era aínda delito.

A nosa memoria é diversa e colorida, non esquezamos a quen comenzou a nosa loita, con todo na contra, temos moito que aprender desa xeración. E todo que agradecer. Grazas, Trini, que a terra che sexa leve. Onde esteas non esquezas que somos moitas as persoas que te quixemos e admiramos. Que che quiten o «bailao», e pasa de todo!