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jueves, 29 de marzo de 2018

#hemeroteca #cofradias | El verdadero origen de la Madrugá de Sevilla

Imagen: El País / Nazarenos de la Hermandad de la Esperanza de Triana en La Madrugá de 2017
El verdadero origen de la Madrugá de Sevilla.
Las cofradías, obligadas a no procesionar de noche, interpretaron a su manera el término “alba” descubriendo un amanecer distinto para Sevilla.
Eva Díaz Pérez | El País, 2018-03-29
https://elpais.com/cultura/2018/03/28/actualidad/1522236999_567236.html

Alegre, piadosa, pagana, desmedida, exuberante... La Semana Santa de Sevilla parece un espectáculo medido y perfecto, un prodigio de sensorialidad teatral y mística, pero en realidad es un artefacto organizado estratégicamente siglo a siglo; un fenómeno que sobrevivió a incendios, epidemias, iconoclastias, crisis económicas y revoluciones laicas. ¿Dónde remontar sus orígenes? ¿A las devociones medievales? ¿A las lecturas simbólicas de la Contrarreforma? ¿A los excesos ornamentales del barroco? Hasta hace poco, se argumentaba que la Contrarreforma era el periodo en el que surge. Y el siglo XIX, con los aires románticos de la llamada Corte Chica del duque de Montpensier y la infanta María Luisa de Borbón, el momento en el que se fija su estética definitiva.

Sin embargo, un riguroso estudio plantea ahora una revisión de estos orígenes remontando al siglo más inesperado los inicios de la Semana Santa sevillana: el XVIII. La investigadora Rocío Plaza Orellana plantea en su ‘Los orígenes modernos de la Semana Santa de Sevilla. El poder de las cofradías (1777-1808)’, publicado por El Paseo, esta relectura de una celebración que en muchas ocasiones ha datado sus inicios basándose solo en la tradición, algo mucho más remoto.

Para Sevilla, el XVIII no fue un momento glorioso. Después de los siglos XVI y XVII, con el monopolio comercial con las Indias que la convierten en la capital económica de España, el XVIII será un tiempo de oscuridades. La decadencia cristalizó en 1717, cuando el monopolio con América pasa a Cádiz. Sin embargo, Sevilla, como señalaron en su día los historiadores Antonio Domínguez Ortiz y Francisco Aguilar Piñal, se convertirá esa centuria en un laboratorio para las reformas ilustradas de Carlos III. Las transformaciones anunciarán el cambio del antiguo al nuevo régimen y afectarán al urbanismo, la Universidad, el teatro... y la Semana Santa.

Estos ensayos de modernidad despertarán fuertes tensiones entre el poder civil y el eclesiástico. Y se plasmarán en episodios como el ascenso y caída del asistente ilustrado Pablo de Olavide, quien intentó cambiar la vieja Sevilla —y con ella su Pasión—, pero que sufrirá un proceso inquisitorial por “impío y miembro podrido de la religión”, precisamente por su rechazo a las devociones populares.

“El proceso de Olavide tuvo numerosos vértices. Destacan, por la trascendencia que tendrían después para las cofradías, dos acusaciones: permitir los bailes de máscaras y las comedias y su falta de piedad religiosa”, explica Plaza, profesora de Historia del Arte en la Universidad de Sevilla. La Semana Santa que ahora se vive es hija de ese tiempo, ya que sobrevive a la dura batalla de las reformas ilustradas. Su deslumbrante Madrugá surge en su concepción actual en esa época. ¿Cómo se inventó? Paradójicamente, estos cortejos nocturnos de la madrugada del Viernes Santo se inician en el Siglo de las Luces. La Madrugá es un resultado de ciertas trampas legales que los cofrades usaron para evitar las reformas ilustradas. Por ejemplo, la interpretación —no sin picaresca— del concepto temporal del alba, el momento en que debían salir las procesiones para evitar la noche.

El Consejo de Castilla implanta en 1777 una serie de leyes para controlar las costumbres de las cofradías. En realidad, estas medidas las había iniciado Olavide una década antes como parte de sus reformas ilustradas: una vez caída la noche, las cofradías no podían encontrarse por las calles, ante los posibles desórdenes públicos y delitos amparados en las sombras. Tampoco se permitían los rostros cubiertos de los penitentes y disciplinantes. Las medidas iban en sintonía con las del marqués de Esquilache prohibiendo las capas y sombreros, que terminaron en el motín que hizo caer al ministro de Carlos III.

El rey obligó a que las cofradías estuvieran “recogidas y finalizadas antes de ponerse el sol”. ¿Y qué se hizo en Sevilla? Ni más ni menos que quebrantar las leyes del reino poniendo sus imágenes en la calle de noche amparadas en una curiosa interpretación. Fue la Hermandad del Silencio, fundada en el siglo XIV, la que en 1774, obligada al cambio, dictó que acompañarían a Jesús Nazareno y la Virgen de la Concepción en un “alba” o amanecer, lo que se tradujo por las dos de la madrugada. “Esta decisión vino a formar parte de la compleja estrategia de engaños, resistencias y desacatos que las cofradías ofrecieron a los nuevos ordenamientos provenientes de Madrid, como si Sevilla tuviera otro amanecer”, detalla Plaza.

Igual ocurrió con El Gran Poder, y después lo harían la Macarena —ambas siguen haciendo su estación de penitencia en La Madrugá— y la Carretería —que en la actualidad procesiona la tarde del Viernes Santo—, que procesionaba el Jueves Santo por la tarde y a la que también le sorprendía la noche. Así, salió media hora después del alba, cobijada ya en la madrugada. “Como se contaría muchos años después, fueron capaces de hacer de la noche día, sólo con su presencia. Cuando El Gran Poder se hizo definitivamente con su madrugada, Olavide aún continuaba en manos del Santo Oficio”, añade la investigadora desvelando la Sevilla que ganó la batalla de la Ilustración.

Tonadillas pintorescas y aires teatrales
Una reforma legal de Carlos III tras el motín de Esquilache trajo con ella la trampa. Para evitar más desórdenes como el que tumbó a su ministro, el rey creó nuevas figuras políticas, entre ellas los llamados alcaldes de barrio. Esta medida supuso la entrada en el gobierno de las ciudades de personas de extracción social más baja, pero más dinámica. En Sevilla, muchos eran cofrades y supieron utilizar el poder otorgado para evitar las reformas ilustradas que afectaban a las procesiones.

Tras estos cambios, el XIX impregnaría las cofradías de aires teatrales. “El teatro fue un espejo de influencias. Compartieron el emplumado de los ángeles, el escarchado de los tules de las damas en los rostrillos de las Dolorosas”, afirma la investigadora Rocío Plaza. La Semana Santa se contagió de tonadillas interpretadas en los oficios. En una crónica de la época se lee: “Ya no se oyen más que 'minuets' en las meditaciones, responsos abolerados, coplas o motetes afandangados. (…) O el teatro es un acto religioso o nuestra religión es una comedia”. Llegaba el siglo romántico y con él la Sevilla pintoresca.

lunes, 12 de febrero de 2018

#libros #cofradias | Los orígenes modernos de la Semana Santa de Sevilla. I. El poder de las cofradías (1777-1808)

Los orígenes modernos de la Semana Santa de Sevilla. I. El poder de las cofradías (1777-1808) / Rocío Plaza Orellana.
Sevilla : El Paseo, 2018 [02-12].
472 p.
Colección: Memoria.
ISBN 9788494740459 / 25,95 €

/ ES / ENS
/ Andalucía / Cofradías / Fiestas / Historia – Siglo XVIII / Iglesia católica / Memoria histórica / Sevilla / Tradiciones

Durante la Ilustración y su crisis la Semana Santa de Sevilla tornó su antigua gravedad católica, transformándola en el gran espectáculo religioso de la burguesía sevillana. Para ello, Sevilla la incluyó en esos nuevos tiempos como parte indisoluble de ella misma, como una fiesta diferente que, al fin y al cabo, debía su transformación a la ciudad y las gentes que la celebraban, capaces de darle la vuelta a todo lo que habían sido para adaptarse al compás de los nuevos tiempos. Contra lo que se pudiera pensar, fue entonces cuando se originó el diluvio que cambió todo lo que hasta el momento se entendía por las cofradías; pero también el que ofreció los mecanismos para que ese conjunto saliera adelante tal y como hoy lo conocemos.

En este libro se estudia un tiempo único e imprescindible en el proceso de gestación de la Semana Santa contemporánea. Durante la peculiar Ilustración española se legisló para reformar las cofradías de penitencia. La relación entre las nuevas directrices y quienes debían acatarlas provocaría en Sevilla un huracán que atrapó en su avance a las cofradías, los poderes locales, los representantes estatales y los eclesiásticos durante décadas, dejando a su paso un panorama sumamente delicado. Los complejos intereses en juego generaron una realidad nueva en las calles durante la Semana Santa de los años que se estudian en este libro. Con un nuevo enfoque y considerando muchos aspectos desconocidos hasta ahora, aquí se cuenta cómo las hermandades que sobrevivieron al impulso reformador borbónico fueron el germen de esta celebración religiosa urbana que tornaría su antigua gravedad católica para ser peculiar espejo de la burguesía sevillana. Fue entonces cuando se pusieron los peldaños para los futuros cortejos procesionales que constituyeron el esplendor de las primaveras románticas en Sevilla y el fundamento de la Semana Santa que hoy conocemos. Mediante un ingente aparato documental, especialmente de los propios archivos de las hermandades, se estudia la historia de las cofradías sevillanas de estos años con una intención acusada por saber quiénes fueron sus protagonistas y en relación con las quiebras del clima social, los desastres naturales y políticos, las dificultades económicas o los pro­blemas de orden público que se padecieron; así como con las nuevas diversiones y modas de este nuevo tiempo.

DOCUMENTACIÓN
El verdadero origen de la Madrugá de Sevilla.

Las cofradías, obligadas a no procesionar de noche, interpretaron a su manera el término “alba” descubriendo un amanecer distinto para Sevilla.
Eva Díaz Pérez | El País, 2018-03-29
https://elpais.com/cultura/2018/03/28/actualidad/1522236999_567236.html
El poder de las cofradías.
En «Los orígenes modernos de la Semana Santa de Sevilla», Rocío Plaza Orellana construye un relato historiográfico imprescindible para conocer la Ilustración española y sus múltiples avatares. Sus páginas, prolijas en detalles sociales, políticos y naturales, constituyen un bocado ideal para lectores ávidos de conocimiento no necesariamente cofrades.
Antonio Puente Mayor | El Correo de Andalucía, 2018-02-17
http://elcorreoweb.es/aladar/el-poder-de-las-cofradias-LX3808683
De cómo Sevilla inventó su Semana Santa en el Siglo de las Luces.
Rocío Plaza publica un documentado ensayo que anticipa el inicio de las procesiones modernas en el XVIII y no en las primaveras románticas del XIX.
Eva Díaz Pérez | ABC, 2018-02-14
http://sevilla.abc.es/cultura/sevi-como-sevilla-invento-semana-santa-siglo-luces-201802132257_noticia.html