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miércoles, 5 de junio de 2019

#hemeroteca #cine #lesbianismo | El 'matrimonio sin hombre' que inspiró a Isabel Coixet: la historia real detrás de 'Elisa y Marcela'

Imagen: El Diario / Natalia de Molina y Greta Fernández como 'Elisa y Marcela'
El 'matrimonio sin hombre' que inspiró a Isabel Coixet: la historia real detrás de 'Elisa y Marcela'.
Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga se casaron el 8 de junio de 1901, adelantándose más de un siglo a la legalización del matrimonio homosexual en España en 2005. El próximo viernes 7 de junio llega a Netflix la película de Isabel Coixet que narra su historia, coescrita por Narciso de Gabriel, autor de ‘Elisa y Marcela: amigas y amantes’.
Francesc Miró | El Diario, 2019-06-05
https://www.eldiario.es/cultura/cine/matrimonio-Isabel-Coixet-Elisa-Marcela_0_906059940.html

En 1901, siendo Alfonso XIII menor de edad, María Cristina, la reina regente, convocaba unas elecciones que volvían a proclamar a Sagasta como Presidente, cargo de ocupaba por séptima ocasión. La Segunda República aún tardaría treinta años en llegar y España era un lugar profundamente católico y conservador. Por eso no deja de sorprender que fuese la Iglesia quien oficiase el primer matrimonio homosexual del que se tiene constancia documental en nuestro país.

Ocurrió el 8 de junio de 1901, en una celebración a cargo del párroco Víctor Cortiella, en la Iglesia San Jorge de A Coruña. Allí se casaron Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga, dos maestras que se habían conocido cuando estudiaban magisterio en una institución religiosa. Elisa, eso sí, se hacía pasar por un hombre llamado Mario Sánchez, bautizado por el mismo párroco poco antes de contraer matrimonio.

Sin embargo, pronto se descubrió el engaño y fueron perseguidas por las instituciones, que alentaron un escarnio público. Su situación obligó a la pareja a exiliarse a Portugal primero, y Argentina después.

Narciso de Gabriel, catedrático de la Universidade da Coruña, descubrió la historia en los noventa. La plasmó en el libro ‘Elisa y Marcela: amigas y amantes’, publicado en castellano por Ediciones Morata y en galego por Edicións Xerais. Reconstruyendo "hasta donde fuese posible" un hecho histórico que ahora llega a nuestras pantallas en forma de largometraje de la mano de Isabel Coixet para Netflix.

Asunto ruidoso: "un matrimonio sin hombre"
"Realmente fueron ellas las que vinieron a mi encuentro", cuenta el escritor y ensayista Narciso de Gabriel a eldiario_es sobre cómo conoció la historia de estas dos mujeres. "Me encontré con esta historia cuando estaba investigando los expedientes disciplinarios instruidos al magisterio gallego durante la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX".

Entre carpetas de expedientes a maestros y maestras de la época descubrió uno en el que iba adjunta una noticia de La Voz de Galicia del 22 de junio de 1901 que rezaba: 'Asunto ruidoso: un matrimonio sin hombre'. "Se trataba de una historia verdaderamente singular, que me fascinó desde el primer momento, y que me prometí reconstruir hasta donde fuese posible", cuenta el catedrático. "No resultó fácil porque las fuentes son escasas y carecemos de testimonios directos de las dos protagonistas, y los pocos que tenemos están situados en un contexto que los distorsiona".

Según el autor, que se ha encargado de coescribir junto con Coixet la película que ahora llega a Netflix, "Elisa y Marcela solamente se dejan ver en la medida en que los poderes judiciales, eclesiásticos, académicos o mediáticos se ocupan de ellas. De modo que el relato de sus vidas [...] presenta múltiples lagunas".

Aunque lo que se sabe, no deja de ser fascinante: ambas se conocen en la llamada Escuela Normal de Maestras de A Coruña, en un ambiente opresivo y católico que hace que su amistad no pase desapercibida en su entorno. El padre de Marcela, de hecho, la envía a terminar sus estudios para ser profesora de primaria en Madrid, con el objetivo de alejarla de la influencia de su amiga. A su vuelta es destinada a Calo, una pequeña aldea del municipio de Vimianzo, y más tarde a Dumbría. Elisa, mientras, ejerce de maestra interina en Couso, a escasos sesenta kilómetros de su amada. Nunca pierden el contacto.

Años después, ambas deciden casarse y para ello trazan un plan: Elisa -que hasta entonces había ido a menudo a Dumbría-, volvería convertida en Mario Sánchez, haciéndose pasar por un supuesto primo de sí misma. Así que, convencido de que estaba casando a un hombre y una mujer, el párroco Víctor Cortiella oficiaría su matrimonio. Y ahí empezarían sus problemas.

Perseguidas pero juntas
"Si Marcela y Mario, una vez casados, hubiesen tomado otra dirección, podrían haber vivido el resto de sus días como mujer y marido", explica Narciso de Gabriel. De hecho, según el escritor existen muchos precedentes en este sentido.

"Pero cometieron el error de volver a Dumbría, donde habían vivido hasta unos días antes como dos mujeres, y se descubrió el engaño. La prensa transformó este matrimonio entre dos mujeres en un 'matrimonio sin hombre' e hizo una cobertura espectacular del caso, y fue efectivamente esa publicidad el desencadenante de la intervención judicial y académica".

Así que, en el caso de estas dos mujeres, los medios de comunicación jugaron un papel fundamental en el escarnio y la persecución de sus vidas. "Hubo un importante debate a este respecto", explica de Gabriel, "¿Debía informar la prensa de este tipo de sucesos? La respuesta dependía de si se daba más importancia a los criterios comerciales o a los morales. Y fueron pocos los que no sucumbieron a la tentación crematística".

Aquel 'matrimonio sin hombre', como se le conoció desde que así lo apodase La Voz de Galicia, "suscitó la condena de algunos, la compasión de otros y la admiración de Emilia Pardo Bazán, que atribuía una inteligencia nada común a Elisa Sánchez Loriga, capaz de urdir y ejecutar un proyecto quimérico", cuenta el autor de ‘Elisa y Marcela: amigas y amantes’. "La gente estaba fascinada por la transgresión sexual que el caso entrañaba, pero también, por la transgresión de género protagonizada por Elisa".

Una transgresión que pagaron con la prisión y el exilio. "La orden de búsqueda y captura dictada por el juez coruñés Pedro Calvo y Camina, padre por cierto del político José Calvo Sotelo, determinó su huida a Oporto, donde vivieron como marido y mujer", cuenta el escritor. Sin embargo, a los dos meses fueron detenidas por la policía portuguesa, a petición de la española, e ingresadas en prisión. Allí pasaron varias semanas hasta ser absueltas, momento en el que decidieron marcharse a Buenos Aires.

Cien años antes de la legalización
Hoy conocemos la historia de Elisa y Marcela gracias a la investigación de Narciso de Gabriel y de otros estudios de historia con perspectiva LGTBI. Pero también, gracias a que aún quedan personas que nos cuentan lo que sucedió.

En 1902, Marcela dio a luz una niña que, según especula la película de Coixet, formaría parte de un plan para normalizar la relación de Marcela y Mario ante su entorno. Una prueba incuestionable del género del segundo. Aunque finalmente ambas decidiesen darlo en adopción.

En el epílogo de la nueva versión del libro, ‘Elisa y Marcela: amigas y amantes’, se explica además que el nombre del bebé fue María Enriqueta. Se sabe que "llegó a Buenos Aires en 1902, que se casó y tuvo diez hijos y que acabó por abandonar el domicilio conyugal por motivos inciertos", cuenta el catedrático. Una información que consiguió gracias a Norma Graciela Moure, bisnieta de Marcela y nieta de María Enriqueta.

"Considero que es necesario seguir trabajando a favor del respeto y, sobre todo, del reconocimiento y del autorreconocimiento de nuestras sexualidades", opina Narciso de Gabriel. "La historia de ‘Elisa y Marcela’ nos muestra el sufrimiento que tuvieron que padecer dos mujeres para poder dar vida a su amor. Un sufrimiento que siguen padeciendo las personas homosexuales en muchos lugares, incluso en sociedades que no condenan legalmente este tipo de relaciones".

Al fin y al cabo, como el filme de Isabel Coixet se encarga de remarcar en su último tramo, el matrimonio homosexual no se legalizó en España hasta el 2005. Y a día de hoy solamente es legal en 25 países del mundo. En 72, de hecho, la homosexualidad está penalizada, en 14 de ellos se castiga con penas de cárcel y cadena perpetua, y en 13 directamente con la pena de muerte.

El reconocimiento a través de la ficción o del ensayo del caso de Elisa y Marcela es también la legitimación del recuerdo de sus vidas. Fueron una de las primeras parejas homosexuales que se atrevieron a plantar cara a su situación legal en nuestro país. Su relación es, por todo ello, un pedazo de la historia de la lucha por los derechos sociales y políticos de la comunidad LGTBI. Y eso, por sí solo, merece ser recordado.

jueves, 14 de febrero de 2019

#hemeroteca #cine #lesbianismo | Isabel Coixet, Netflix y el primer matrimonio homosexual en España

Imagen: El País / Natalia de Molina, Greta Fernández e Isabel Coixet
Isabel Coixet, Netflix y el primer matrimonio homosexual en España.
La directora catalana presenta el drama amoroso en blanco y negro 'Elisa y Marcela', y se defiende de quienes piden la retirada de su filme de la Berlinale por producirlo una plataforma.
Gregorio Belinchón | El País, 2019-02-14
https://elpais.com/cultura/2019/02/13/actualidad/1550074514_072680.html

Hace de ello más de un siglo, pero la Iglesia nunca anuló el matrimonio, por lo que podría considerarse la única unión lésbica religiosa aprobada. El 8 de junio de 1901, dos maestras gallegas, Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga, se casaron en la parroquia de Dumbría (A Coruña). Marcela y Elisa se habían conocido cuando eran estudiantes, habían convivido como pareja, y para acallar rumores convirtieron a Elisa en su fallecido primo Mario, con lo que el cura de Dumbría pensó que contraían matrimonio un hombre y una mujer. Pero las habladurías continuaron en Couso, la aldea donde daban clase, y tuvieron que huir a Portugal. En Oporto fueron detenidas el 16 de agosto y con Marcela embarazada entraron en prisión. ¿Quién fue el padre de la niña que nació el 6 de enero de 1902? No se sabe, como tampoco se conoce mucho más de la vida de la pareja en Argentina, adonde huyeron ese mismo año sin el bebé.

Suena a material para una gran película. Lo mismo pensó Isabel Coixet hace ya más de diez años, cuando conoció la historia en un viaje a Galicia de boca de Narciso de Gabriel, estudioso del caso, y autor de 'Elisa y Marcela. Más allá de los hombres' (Libros del Silencio), la guía de Coixet para este viaje. O como aseguraba ayer la cineasta en la rueda de prensa de Elisa y Marcela en la Berlinale: "Solo puedo decir que las historias me encuentran. Y que habitualmente me centro en mujeres fuertes porque es el tema que controlo".

El viaje de ‘Elisa y Marcela’ no ha sido fácil ni va a serlo. Coixet lleva con el guion bajo el brazo una década. Pero no lograba levantar la producción. Por varias razones. Una, que en la primera página del libreto aclaraba que el drama se rodaría en blanco y negro: "Todas las imágenes de la época son en blanco y negro. Eso detenía a bastantes productores. Hoy, en cambio, ‘Roma’ o ‘Cold War’ demuestran que se puede tener éxito en ese formato". Segundo, por el tema. "A quien le contaba la historia le parecía exótica aunque inverosímil. Incluso en Francia, donde me reuní con algunos productores, me decían que en Galicia... En fin, mi mejor capacidad como cineasta reside en mi cabezonería. Sabía que algún día la filmaría, y así ha sido". Y el nuevo drama de Coixet está recibiendo ataques por quién lo ha pagado: Netflix. "De la productora Rodar y Rodar me preguntaron si podían llevar el proyecto a Netflix, y a ellos no les disgustó ni el blanco y negro ni la temática". La catalana insiste en que, a sus 58 años, sabe de sí misma que es un cineasta "que se lo curra". "Para mí es una película, nunca me planteé quién la pagaría. Y más cuando antes a nadie le interesaba".

En una carta abierta al festival de Berlín y a la ministra de Cultura de Alemania, varios exhibidores germanos -que agrupan 160 salas, la mayor parte de arte y ensayo- han pedido que se saque del concurso a la película española porque en Alemania nunca se verá en la gran pantalla: solo tiene asegurado su estreno en cines en España (y aún no hay fecha). Coixet se ha mostrado tan contundente como dolida: "Yo hago las películas para la gran pantalla. Un año antes de que se acabara ya sabíamos que en España sí saldríamos en salas. Lo que no es justo es que la historia de estas chicas, en nombre de la cultura, sea eliminada de la competición. Creo en el respeto al autor, y pedir que no esté aquí es no respetar al autor. ¿Que si me ha dolido la carta? Por supuesto. Que esto se haga en nombre de la cultura... Mira, los exhibidores hacen negocio con lo que crean los autores, así que boicotear a un autor es incoherente. El futuro pasará por la coexistencia en películas en plataformas y salas. Y la cosa va a cambiar con el triunfo de ‘Roma’ en los Oscar. Pero la carta es una falta de respeto al festival, a la producción y a mí como autora. Me duele que nos señalen como si hubiéramos intentado engañar a alguien". Con ello se refería a que los exhibidores pensaban que en Alemania también llegaría a sus salas, como subrayan en su misiva: “La Berlinale defiende la gran pantalla, mientras que Netflix la pequeña”.

La cineasta ha recordado que su abuela vendía entradas en un cine. "Yo misma crecí en aquella sala, y por supuesto que hago y se hacen las películas para gran pantalla. Cuando veo a alguien viendo un filme mío en una tableta, me duele porque lo he hecho para otro lugar, porque pertenezco a otra generación. Pero al menos la está viendo. Sé que había distribuidores de otros países interesados en ‘Elisa y Marcela’, y me gustaría que se hubiera visto en cines en Brasil, donde se va a prohibir el matrimonio homosexual". En cambio, ha agradecido el apoyo de la Berlinale. "Aquí he vivido mis peores y mis mejores momentos como cineasta. Yo hago películas porque es un virus que me posee. En esta edición, pensé que esta vez lo había hecho bien cuando vi que junto a mí en la sección Oficial había otras directoras como Lone Scherfig, Agnieszka Holland, a la que adoro, o Agnès Varda, que es mi objetivo vital".

De vuelta a ‘Elisa y Marcela’, que ha rodado con poquísimo presupuesto y en solo cuatro semanas, su creadora, que estaba acompañada en la rueda de prensa por las dos actrices, Greta Fernández y Natalia de Molina, explicó: "Lo que más me interesaba era explorar su relación, cómo descubrieron el sexo entre ellas en 1901, cuando no había cultura ‘queer’...". Y como influencias, ha reconocido dos pictóricas a la hora de filmar las secuencias sexuales: "Para el momento con las algas me inspiré en el retrato de Maruja Mallo en el que se fotografió desnuda envuelta en algas". Y sobre el uso de un pulpo como elemento sensorial, apuntó entre risas: "Soy gran fan del pulpo, aunque quizás no en la cama. Buscaba una referencia sensual que no fuera masculina. Y recordé las ilustraciones del japonés Katsushika Hokusai. Sencillamente, me pareció divertido". ¿Cree que ha hecho una película política? "Yo estoy en contra del matrimonio, pero espero que la gente haga lo que quiera. Me parece importante esa frase de Marcela al cura, al médico y a la vecina cotilla: '¿Por qué no nos dejan vivir nuestra vida?'. Con todo, nunca me he olvidado de que esto es una película, no un manifiesto".

Y TAMBIÉN…
La película ‘Elisa y Marcela’ de Isabel Coixet competirá por el Oso de Oro en la Berlinale.
El filme de Netflix trata sobre el primer matrimonio de mujeres en la historia.
EP | El País, 2019-02-11
https://elpais.com/cultura/2019/01/10/actualidad/1547141958_040892.html

miércoles, 9 de mayo de 2018

#hemeroteca #cine #lesbianismo | La formidable historia de “la boda sin hombre”

Imagen: La Vanguardia / Marcela Gracias Ibeas y Elisa Sánchez Loriga
La formidable historia de “la boda sin hombre”.
Isabel Coixet empieza a rodar ‘Elisa y Marcela’, sobre el primer y sonado matrimonio homosexual en España.
Fernando García | La Vanguardia, 2018-05-09
http://www.lavanguardia.com/cultura/20180509/443433849076/elisa-y-marcela-isabel-coixet.html

Fue el gran escándalo del momento. La mayor herejía en los grises tiempos de la Restauración. “El matrimonio sin hombre”, según lo bautizó la prensa al estallar el bombazo; el ‘trending topic’ de la época, a decir del escritor Manuel Rivas. Ocurrió en 1901 en Galicia. El 8 de junio de aquel año, Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga se casaron por la Iglesia en la parroquia coruñesa de San Jorge bajo bendición de su rector, Víctor Cortiella. Elisa se hizo pasar por hombre, y el ardid funcionó hasta que el vecindario sospechó y las lenguas viperinas escupieron su veneno. Hoy, la acción de las dos mujeres y su azarosa aventura posterior son referente del movimiento LGTB y objeto de reconocimiento local. Pronto serán mucho más, pues Isabel Coixet acaba de empezar a rodar para Netflix, en blanco y negro, su película sobre los hechos: ‘Elisa y Marcela’, protagonizada por Natalia de Molina y Greta Fernández, con Lluís Homar, María Pujalte, Manolo Solo y Francesc Orella.

Marcela y Elisa se conocieron en 1885 en la Escuela Normal Superior de Maestras. La íntima y afectuosa amistad que surgió entre ellas no gustó un pelo a los padres de la primera, que debieron de olerse la historia de amor en ciernes detrás de tanto apego. En aplicación del tradicional sistema de “poner tierra de por medio”, el progenitor de Marcela, militar, envió a su hija lejos de Galicia: a Madrid y por unos meses, según unas versiones, “al extranjero unos años”, según la productora.

Al regresar la exiliada, las dos jóvenes se fueron a vivir juntas a Dumbría, en la Costa da Morte, donde había destinado a Marcela. A Elisa le tocó trabajar en Calo-Vimiazo, a 11 kilómetros. Pero, aunque la convivencia entre dos solteras no era rara en la época, la gente hablaba. Para sortear la presión, ellas urdieron un plan.

Elisa dijo a los vecinos que se iba a La Habana. Al poco, Marcela recibió con los brazos abiertos a un pariente de su amiga con un parecido asombroso a ella: Mario. En realidad, por supuesto, Elisa no se movió de Galicia, aunque quizá se tomó algún tiempo para preparar su interpretación en el papel de Mario, el que pronto se convertiría en el novio formal de Marcela.

Elisa se cortó el pelo, compró ropa de hombre, aprendió a fumar y se presentó en la rectoral de San Jorge. Explicó que había vivido en Inglaterra; que quería abrazar la religión católica y recibir el bautismo. No hubo ningún problema. Como tampoco lo hubo cuando, del brazo de su prometida, acudió a la misma parroquia para casarse con ella.

“Ella vestía traje muy elegante, llevando con coquetería la mantilla, sujeta por un ramo de azahar. El traje de Mario era nuevo y muy bien hecho. Lucía una cadena de oro y sortijas. El peinado era algo achulapado”, escribiría el reportero de ‘El Suceso Ilustrado’. Pero la boda tardaría algún tiempo en saltar a los medios, que diríamos ahora. Fue obviamente cuando, de nuevo por las habladurías, se destapó la treta.

Una turba acudió a casa de las chicas para linchar a Elisa: “¡Que salga el marimacho!”, gritaban al tiempo que agitaban cencerros. Ella salió despavorida y huyó.

La prensa se cebó con lo que ‘La Voz de Galicia’ denominó “La boda sin hombre”. El diario ‘El País’ escribió con saña de “ese escándalo asquerosísimo”, y ‘El Suceso Ilustrado’ denunció una “burla sacrílega”. “Novios de contrabando”, “Asunto ruidoso”, fueron otros títulos. El asunto excedió con mucho el interés local. Las revistas madrileñas hicieron más caja con él que con la guerra de Cuba. El semanario ‘Nuevo Mundo’ vendió 19.000 ejemplares en dos días.

Emilia Pardo Bazán, conmovida por la historia e indignada con su tratamiento periodístico, escribió en ‘La Ilustración Artística’: “¡Cuánto siento que sea tan escabrosa la inaudita novela que estos días se ha divulgado en la prensa!”. Y añadió: “Declaro que, para conseguir esta transmigración de hembra a hombre se necesita una habilidad extraordinaria, y que quien la ha realizado no es un ser vulgar”.

Lo cierto se mezcló con lo dudoso, y de ahí la confusión que a día de hoy pervive sobre algunos aspectos de lo ocurrido. “También entonces había ‘fake news’”, dice Coixet a ‘La Vanguardia’. “He consultado toda la hemeroteca de la época y hay muchas lagunas y misterios”, señala.

Una carta anónima había puesto sobre aviso del engaño al sacerdote Cortiella. En respuesta, Elisa negó ser Elisa del todo: “En mi niñez he vestido faldas; pero notando que me sentía más hombre que mujer consulté en el extranjero, y un médico me dijo que era hermafrodita y podía optar por el sexo masculino, por prevalecer éste en mí”, alegó.

La pareja huyó a Portugal. Un juez ordenó su busca y captura, y las dos mujeres fueron detenidas y encarceladas en Oporto. Entonces, grata y sorprendentemente, la prensa y parte de la opinión pública de Portugal y de España se pusieron de parte de las perseguidas, que resultaron absueltas. Su libertad pendía sin embargo de la petición de extradición española. Y para eludir un nuevo arresto se fueron a Buenos Aires. Las tres, pues el 6 de enero de 1902 Gabriela había dado a luz a una niña de la que nunca se supo quién era el padre.

En Argentina, Elisa, que allí se hizo llamar María, se casó con un danés sexagenario, veinticuatro años mayor que ella. La idea era que no tardara demasiado en morir para heredarlo, salir de la miseria y empezar a disfrutar de una vez de su vida con Marcela. Pero la negativa de Elisa a consumar el matrimonio despertó las sospechas del tipo, sospecha que se vieron multiplicadas al desembarcar Marcela y su hija en la casa donde vivían. El marido se enteró de todo, denunció a su esposa y pidió la anulación del enlace. Las dos amantes y la niña quedaron en la calle. Y ahí se pierde su pista.

La película de Coixet empezó a gestarse hace ocho años, cuando el catedrático Narciso de Gabriel escribió el libro ‘Marcela y Elisa, más allá de los hombres’. El artista Antón Reixa se hizo con los derechos del texto para llevarlo al cine. Isabel Coixet comenzó a trabajar en el guion y hasta llegó a visitar localizaciones en Dumbría junto con Reixa, que acabó desistiendo, según cuenta el periodista Henrique Mariño. El proyecto quedó en vía muerta. Hasta ahora.

El rodaje, que transcurrirá entre Galicia y Catalunya, arrancó el lunes. El equipo espera terminarlo en junio y tener lista la cinta a finales de otoño. “Es un proyecto soñado, imaginado y deseado por mí desde hace muchísimo tiempo. Desde que descubrí a estas dos mujeres que desafiaron a la sociedad de la época, a la Iglesia, y a las convenciones con ese coraje y esa pasión inauditas supe que era una historia que quería y debía contar”, dice Coixet.

martes, 6 de febrero de 2018

#hemeroteca #cine #lesbianismo | Coixet rodará una película sobre el primer matrimonio entre mujeres

Coixet rodará una película sobre el primer matrimonio entre mujeres.
El próximo film de la directora se basará en la historia real de Elisa y Marcela, dos jóvenes que se casaron por la iglesia en la España de 1901.
El Cultural, El Mundo, 2018-02-06
http://www.elcultural.com/noticias/cine/Coixet-rodara-una-pelicula-sobre-el-primer-matrimonio-entre-mujeres/11743

Era junio de 1901 cuando Elisa y Marcela, dos maestras gallegas, daban el sí quiero frente al altar. Su proeza fue posible porque ella, Elisa, abandonó su Coruña natal para regresar, perfectamente caracterizada de hombre bajo la identidad ficticia de Mario Sánchez. Su unión, cuya historia fue contada por primera vez por Narciso Gabriel en un libro publicado en 2010 que llevaba por título ‘Elisa y Marcela. Más allá de los hombres’ (ed. Libros del Silencio), pasaría a formar parte de la historia como la primera boda entre mujeres, y por la Iglesia, realizada en España.

Con un final trágico algo incierto, ambas fueron descubiertas y se vieron obligadas a huir a Portugal donde después de vivir varias desventuras su rastro desaparece, ahora la gran protagonista de los Premio Goya, Isabel Coixet, llevará su relato al cine, cuyo rodaje está previsto que se empezará a realizar en mayo. ‘Elisa y Marcela’, así se titulará este film encargado por Netflix, estará protagonizada por María Valverde y Natalia de Molina según figura en la página web de la productora Rodar y Rodar.

En ella la directora, ganadora recientemente del Goya en la categoría de Mejor Película y Mejor Dirección por su film 'La librería', contará su historia desde sus inicios, cuando Marcela y Elisa se conocen, en 1885, e inician una historia de amistad que con el tiempo tornará en amor y, finalmente, en matrimonio.

"Cualquier brizna de información puede ser el inicio de una historia -revelaba Coixet en una conversación mantenida con Fernando Aramburu en El Cultural-, cualquier recorte olvidado, una música que suena en el lugar equivocado, una espera de seis horas en un aeropuerto (...), generalmente las cosas más estimulantes salen de aquellos que no buscan legitimar o trascender lo que les ha pasado, sino simplemente compartirlo". La de Elisa y Marcela es una de esas historias que, sin buscar nada más que poder vivir su propia historia de amor, parece pedir ser contada.

Y TAMBIÉN…
Isabel Coixet rodará una película sobre las primeras lesbianas que se casaron por la Iglesia.

La directora prepara 'Elisa y Marcela', la historia de las dos maestras gallegas que contrajeron matrimonio en 1901.
EFE | Público, 2018-02-06
http://www.publico.es/culturas/marcela-elisa-pelicula-isabel-coixet.html
El primer matrimonio de lesbianas en España, nueva película de Isabel Coixet.
'Elisa y Marcela' ilustra la vida de dos maestras gallegas que en 1901 engañaron a un párroco y se casaron por la Iglesia.
Gregorio Belinchón | El País, 2018-02-06
https://elpais.com/cultura/2018/02/06/actualidad/1517913640_851858.html