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miércoles, 31 de enero de 2024

#hemeroteca #identidades #esterotipos | Dos jóvenes de Castellón comparten sus problemas por tener "cara de alemanes": "Soy de aquí"

'Guiris' de Castellón de la Plana //

Dos jóvenes de Castellón comparten sus problemas por tener "cara de alemanes": "Soy de aquí"

Ser rubio y tener ojos azules en España, es sinónimo de tener cara de extranjero. Es lo que le ocurre a estos dos amigos de Castellón que explican en TikTok las ventajas e inconvenientes que les ha acarreado esto en sus vidas
Jorge García González | El Confidencial, 2024-01-31
https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2024-01-31/problemas-dos-jovenes-tienen-cara-de-alemanes_3821330/ 

Dos amigos de Castellón de la Plana han compartido un par de vídeos en TikTok en los que hablan de las ventajas y desventajas que tienen al “tener cara de guiri”. Los dos jóvenes, rubios y con ojos azules, hablan en el primer clip de los problemas a los que se han tenido que enfrentarse en su vida. “Cuando eres un niño y vas a primaria, los profesores nuevos se piensan que eres tonta y no entiendes el idioma, que te cuesta más, y no es así, solo que hay días en que haces más caso y otros menos”, explica la joven antes de añadir que “hasta te preguntaban de qué país eres”.

El dueño de la cuenta, Samuel, cuenta por su parte que cuando va a un parque de atracciones y los responsables explican las instrucciones a todos sus amigos en español, menos a él, al que se las intentan explicar en inglés, algo que también le ocurrió en un vuelo de regreso de Mallorca. Su amiga también contó luego que están “los que piensan que por ser rubios y tener ojos azules, vienes de Alemania” y pretenden que les hables en alemán como método para ligar y filtrear.

En el segundo vídeo, Samuel y su amiga quisieron hablar de las bondades de tener cara de extranjero. “La primera ventaja es el afán que te puedes permitir cuando estás en un hotel y haces que hablas en otro idioma, aunque sea inventado, y la gente se piensa que eres de fuera. En algún idioma se está comunicando. Y no, es por afán”.

El joven también explicó que cuando estás en un medio de transporte público y no pasas el ‘ticket’, siempre puedes hacerte el sueco y decir que no entiendes el idioma, “y te ahorras unas perrillas”. También sirve para no pararse a atender a la gente que te pide indicaciones para llegar a un sitio y tú tienes prisa. “Decimos, 'Sorry, sorry'. Y no decimos más, porque no sabemos más”, dice la amiga de Samuel. Por último, este comenta que, al parecer guiri y viajar al extranjero, “no te sablan, porque pareces guiri y van a pensar que eres local”.

lunes, 8 de marzo de 2021

#hemeroteca #racismo | Lo que aprendemos los plebeyos sobre racismo viendo el caso de Meghan Markle y la familia real británica

Imagen: El Diario / Meghan Markle

Lo que aprendemos los plebeyos sobre racismo viendo el caso de Meghan Markle y la familia real británica.

Aunque al principio la historia de Harry y Meghan nos pueda parecer lejana, en realidad permite ver las consecuencias de unos problemas profundos y comunes relacionados con el racismo que también vivimos los plebeyos.
Moha Gerehou | El Diario, 2021-03-08
https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aprendemos-plebeyos-racismo-viendo-caso-meghan-markle-familia-real-britanica_129_7286870.html 

"What!" Con los ojos abiertos de par en par, la mandíbula a punto de tocar el suelo y esta frase reaccionaba la presentadora Oprah Winfrey a una respuesta de Meghan Markle. La entrevista, que había levantado grandes expectativas, no defraudó y ocupa titulares por todo el mundo.

Es el último episodio de una historia que en ocasiones ha sido comparada a la de Lady Di, especialmente por el machismo con el que se ha tratado a ambas, pero este caso contiene un elemento que lo coloca en otro nivel: el racismo. Ha sido una constante. Sobre Meghan Markle se ha dicho y escrito de todo: que tiene un "ADN exótico", que salió de Compton (de donde proceden algunos de los raperos negros estadounidenses más importantes) e incluso llegaron a comparar a su hijo con un chimpancé, entre otras muchas lindezas.

De ahí que este caso, que en un primer momento nos puede parecer lejano por ubicarse en los círculos de la realeza británica, lo que muestra son las consecuencias de una serie de problemas profundos y comunes relacionados con la condición racial. Esto es lo que aprendemos los plebeyos sobre racismo viendo el caso de Meghan Markle y la familia real británica.

El valor de una piel
El ya clásico "What!" de Oprah Winfrey llegaba cuando Meghan Markle enumeraba los privilegios de los que posiblemente no disfrutaría su primer hijo, Archie, tales como el título nobiliario. En ese momento hizo una confesión: "En los meses en los que yo estaba embarazada, hubo (...) preocupaciones y conversaciones sobre lo oscura que podría ser su piel cuando naciera".

Para algunos, el color de piel es un indicador social más. A raíz de la boda de Meghan y Harry, Jaime Peñafiel publicó un artículo llevándose las manos a la cabeza porque la reina Isabel II había permitido una boda con una mujer mestiza, lo que en su opinión repercute en que las monarquías “se vulgarizan”.

En España se sigue viendo el color de piel como sinónimo de un estatus, generalmente económico, inferior. Y aunque muchas veces lo es, pocas veces nos preguntamos por qué la condición racial o migratoria determina nuestra situación. Un ejemplo nítido es la representación en las producciones audiovisuales, donde los actores negros casi no se salen de papeles estereotipados como los de manteros, prostitutas o inmigrantes sin apenas conocimientos sobre la vida.

Racismo y clasismo van de la mano
El racismo se puede ver agravado o atenuado por la clase social, pero no lo elimina. Antes de formar parte de la realeza británica, Meghan Markle ya era una actriz de éxito en Hollywood, con su consiguiente nivel económico. Seguramente haya pocas posiciones de poder más importantes en todo el mundo que pertenecer a la familia real británica, pero eso no evitó que el racismo se cruzara por su camino. La opinión pública o los medios de comunicación dispararon una y otra vez con balas raciales para las que el volumen de la cuenta corriente o los títulos nobiliarios apenas sirvieron de escudo.

Bajando este caso a la tierra, nos encontramos cómo la clase y la raza son factores que no se excluyen, sino que se suman. En España tenemos ejemplos como los de las empleadas del hogar, en su mayoría mujeres y migrantes excluidas una y otra vez de los derechos laborales más básicos. En su caso, las dificultades económicas juegan en su contra, lo que por un lado les obliga a aceptar condiciones laborales cercanas a la esclavitud y, por otro, rebajando las capacidades y los conocimientos que traen desde sus países de origen.

Los medios y su responsabilidad en el racismo
En varios momentos de la entrevista, Oprah Winfrey pone el foco sobre el papel de los medios de comunicación. Concretamente, el de los tabloides británicos. Fue uno de los motivos que esgrimieron Harry y Meghan para cambiar su rol en la familia real, y desde luego que hay motivos para ello. De hecho, en uno de los puntos Winfrey repasa la diferencia en el tratamiento mediático entre Meghan Markle y Kate Middleton. Un artículo de Buzzfeed comparaba cómo la misma situación se analizaba de manera distinta si la protagonista era una u otra. Los ejemplos hacen hasta gracia si no fuera por el constante acoso.

Los medios son una de las herramientas más poderosas a la hora de construir nuestra visión del mundo. Por desgracia, puede ser a peor. Hace unos años se creó un proyecto, el ‘Observatori del discurs discriminatori als mitjans de comunicació’, que analizaba cómo el discurso de odio, especialmente racista, se transmitía a través de los medios de comunicación españoles. Trato degradante, deshumanización, uso de la condición racial para criminalizar y otros elementos que resultan en una diferencia mediática.

Los vestigios del colonialismo siguen presentes
La historia de la familia real británica está indisolublemente asociada al colonialismo. En 1884, Francia y Gran Bretaña se repartieron África y desde entonces ocuparon tierras, extrajeron recursos y esclavizaron a una parte importante de la población del continente. Casi un siglo y medio después, los vestigios de aquel momento todavía se pueden palpar. Por poner un par de ejemplos, a día de hoy Isabel II sigue siendo oficialmente la reina de Jamaica, Bahamas o Australia. También su país sigue al frente de la Commonwealth, una institución que reúne a Gran Bretaña con sus antiguas colonias.

Además del imperialismo, las acusaciones de racismo en la familia real británica no son nuevas. En 2004 la princesa María Cristina de Kent, mientras se encontraba en un restaurante, espetó a unos comensales negros que "volvieran a las colonias". Años después acudió a uno de sus primeros encuentros con Meghan Markle con un broche de época colonial y tachado de racista. Felipe de Edimburgo es sospechoso habitual: en un evento con indios británicos dijo a uno de ellos que había venido mucha gente de su familia, a un político británico negro le preguntó de qué lugar exótico del mundo era cuando había nacido en Birmingham y a alguien que llegó de Papúa Nueva Guinea le felicitó por no haber sido engullido por sus habitantes. Las polémicas nunca alcanzaron el nivel de lo que Meghan Markle ha tenido que soportar.

El racismo en el entorno familiar y de las relaciones
El amor puede no entender de colores de piel, pero los ojos juzgan las relaciones con lentes raciales. La reacción a la relación entre Meghan y Harry nos muestra que una unión interracial sigue levantando suspicacias, entre la familia y las amistades, que van desde el cuestionamiento hasta la exotización, el estigma, la fetichización, amén de todos los estereotipos que se dan al margen de este tipo de relaciones. En este reportaje profundicé sobre este tema hablando con tres parejas interraciales.

Haciendo combo con el machismo, siempre se ha presupuesto una intención oculta de Meghan Markle. Hay un momento de la entrevista en la que Oprah y ella se ríen sobre lo ridícula que es esa argumentación. Por desgracia, esta eterna sospecha sigue estando normalizada en nuestra sociedad. Por ejemplo, entre los testimonios del reportaje que publiqué está el de África Ndong, una mujer negra casada con un hombre blanco y que cuenta que a su marido le llegan a decir sobre ella que "seguro que es una puta que ha contratado". A eso se le suma que su hijo Efraín, adoptado y blanco de piel, les hace enfrentarse a comentarios y juicios relacionados con esa condición racial.

#hemeroteca #racismo | Meghan Markle acusa de racismo a la familia real británica y dice que pensó en suicidarse

Google Imágenes / Harry y Meghan con Oprah Winfrey

Meghan Markle acusa de racismo a la familia real británica y dice que pensó en suicidarse.

"En los meses en los que yo estaba embarazada, hubo (...) preocupaciones y conversaciones sobre lo oscura que podría ser su piel cuando naciera", ha asegurado Markle en una entrevista con la presentadora Oprah Winfrey.
EFE | El Diario, 2020-03-08
https://www.eldiario.es/internacional/meghan-markle-acusa-racismo-familia-real-dice-penso-suicidarse_1_7283785.html

La duquesa de Sussex, Meghan Markle, ha asegurado que ciertos miembros de la familia real británica expresaron dudas sobre el color de piel que tendría su primer hijo con el príncipe Enrique y ha revelado que durante ese embarazo tuvo pensamientos suicidas y la Casa Real se negó a ayudarla.

En una entrevista con la presentadora Oprah Winfrey emitida este domingo en Estados Unidos, los duques de Sussex han relatado su experiencia antes de apartarse de la monarquía británica, y Enrique ha lamentado el deterioro de su relación tanto con su hermano, el príncipe Guillermo, como con su padre, Carlos de Inglaterra, de quien dijo que le ha "decepcionado".

"En los meses en los que yo estaba embarazada, hubo (...) preocupaciones y conversaciones sobre lo oscura que podría ser su piel cuando naciera", ha asegurado Meghan. La duquesa precisó que esos presuntos comentarios racistas se pronunciaron en "conversaciones que la familia tuvo" con Enrique, pero se negó a identificar a quienes los articularon, al afirmar que "eso sería muy dañino para ellos".

Cuando se incorporó más tarde a la entrevista, el príncipe Enrique confirmó que la conversación giró en torno a "qué aspecto iban a tener los hijos" que tuviera con Meghan, que es mestiza y con raíces afroamericanas, pero se negó a dar más detalles al respecto. "Es una conversación de la que nunca voy a hablar", afirmó Enrique, quien agregó que fue "chocante".

Meghan, que está embarazada de su segundo bebé y ha anunciado durante la entrevista que se trata de una niña que nacerá este verano, ha dicho que cuando esperaba en 2019 el nacimiento de su primer hijo, Archie, se enteró de que la Casa Real "no quería que fuera un príncipe" ni que "recibiera seguridad". Ha añadido que se sintió abrumada por la idea de que su hijo "no fuera a estar seguro, y que al primer miembro de color de esta familia no se le diera un título de la misma forma que a otros nietos se les daría".

La duquesa de Sussex ha lamentado que pueda haber ese tipo de racismo en la familia real, porque "la Commonwealth es una parte enorme de la monarquía y el 60 o 70 % son gente de color", y añadió que sabe "lo importante que ha sido para ellos ver alguien en esta posición que tiene un aspecto similar al suyo".

"No quería estar viva"
Meghan también reveló que su salud mental empeoró notablemente durante su primer embarazo, y que llegó un punto en el que tuvo que hablar en serio con Enrique porque tenía pensamientos suicidas "muy claros, reales y constantes, que daban miedo": "Simplemente, ya no quería estar viva".

Ha afirmado que acudió a "una de las personas de mayor rango en la institución" de la Casa Real y le "suplicó que le ayudara" a mejorar su salud mental, pero le respondieron "que no, que no podían hacer nada" por ella. "Nunca hicieron nada, así que tuvimos que encontrar una solución", agregó Meghan, en aparente referencia a la decisión de ambos de apartarse de la monarquía y empezar una nueva vida fuera del Reino Unido.

La duquesa de Sussex ha recalcado que, aunque en ese momento no pudo sentirse "más sola", ha recuperado su salud mental y ahora siente que "merece la pena vivir".

Cuando se incorporó a la entrevista, el príncipe Enrique negó otro rumor, el de que no le comunicaron a la reina Isabel su decisión de apartarse de la monarquía. "Yo nunca ocultaría algo así a mi abuela, tengo demasiado respeto por ella", ha indicado, y ha añadido que tienen una buena relación con la reina y hablan con ella por Zoom. En cambio, Enrique reveló que su padre, el príncipe Carlos, dejó de "responderle al teléfono" después de que tomara la decisión de empezar una nueva vida.

"Me siento realmente decepcionado, porque él ha pasado por algo similar. Ha habido mucho dolor", señaló Enrique, quien confió en poder "reparar la relación" con su padre. Sobre su hermano Guillermo, el segundo en la línea de sucesión al trono, dijo que la relación entre ambos consiste ahora en darse "espacio", y que aunque le "quiere mucho", están en "caminos diferentes".

Ha dicho que, aunque su familia dio al principio la "bienvenida" a Meghan, las cosas empezaron a cambiar después de la gira de ambos por Oceanía, en la que quedó clara la popularidad de su esposa, como ocurrió con la visita a Australia en 1983 de Diana de Gales, la madre de Enrique. "Mi mayor preocupación fue que la historia se volviera a repetir", ha remarcado Enrique, quien agradeció contar con Meghan y no tener que pasar "solo" por el proceso de distanciamiento de la monarquía, como le ocurrió a su madre.


Y TAMBIÉN…
Los laboristas piden una investigación sobre las acusaciones de racismo de Meghan Markle a la familia real británica.

El líder laborista, Keir Starmer, dice que las revelaciones de la duquesa de Sussex son "un recordatorio de que demasiadas personas experimentan el racismo en el Reino Unido del siglo XXI". Oprah Winfrey dice que el príncipe Harry le pidió que aclarara que los comentarios racistas no vinieron de la reina Isabel ni de su marido.
Peter Walker / Jessica Elgot | El Diario, 2021-03-08
https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/laboristas-piden-investigacion-acusaciones-racismo-meghan-markle-familia-real-britanica_1_7286295.html
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Lo que aprendemos los plebeyos sobre racismo viendo el caso de Meghan Markle y la familia real británica.
Aunque al principio la historia de Harry y Meghan nos pueda parecer lejana, en realidad permite ver las consecuencias de unos problemas profundos y comunes relacionados con el racismo que también vivimos los plebeyos.
Moha Gerehou | El Diario, 2021-03-08
https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aprendemos-plebeyos-racismo-viendo-caso-meghan-markle-familia-real-britanica_129_7286870.html

miércoles, 20 de febrero de 2019

#hemeroteca #cuerpos | “Es un insulto para China”: la modelo asiática con pecas de Zara desata la polémica

Imagen: El país / Jing Wen
“Es un insulto para China”: la modelo asiática con pecas de Zara desata la polémica.
Jing Wen posa en la campaña de belleza de la marca y muchos ciudadanos asiáticos consideran racista que hayan elegido un rostro que "no representa sus cánones de belleza".
SModa, El País, 2019-02-20
https://smoda.elpais.com/moda/actualidad/zara-polemica-modelo-china-pecas/

“Un insulto para China”. Así reza el ‘hashtag’ con la que muchos ciudadanos asiáticos están denunciando la presencia de una modelo china con pecas en lo última campaña de maquillaje de Zara. Jing Wen, que ha desfilado para firmas como Chanel o Dior y ha posado para enseñas a la altura de Prada o Chloé, es la protagonista de las imágenes que han desatado la polémica. La modelo de 25 años posa para la hermana mayor de Inditex con la cara prácticamente lavada –a excepción de los labios, en los que luce uno de los nuevos labiales de la marca– dejando a la vista las numerosas pecas que pueblan su rostro.

Después de que Zara colgara las fotos en la res social Sina Weibo, las críticas no se hicieron esperar. Mientras que algunos comentarios defienden la diversidad y apoyan la decisión de la marca de no cubrir sus pecas, otros muchos tachan a la marca de “imponer estándares de belleza blanca a las mujeres chinas”, tal y como publica 'The New York Times'. “La imagen representa los estándares de belleza asiáticos para Occidente, muy diferentes a los nuestros. Que esas mujeres sean consideradas las más guapas de Asia es una discriminación para el resto”, afirma uno de los comentarios. “Lo siento, pero las mujeres de Asia no tenemos pecas, y si es así, es un porcentaje muy pequeño... Os tenéis que haber esforzado mucho para encontrar una modelo que las tenga”, puede leerse en otro. El resto recogen críticas similares y hasta reflexiones de clientes asiáticos que aseguran haber perdido las ganas de comprar en Zara tras la polémica.

Las pecas son conocidas en China como “marcas de gorrión” y muchas mujeres asiáticas optan por eliminarlas de su rostro recurriendo a cremas o técnicas como el láser. “A pesar de haber estudiado en el extranjero, aún me resultan bastante desagradables. Muchos se han referido a ellas como 'pockmarks' (algo así como picaduras o manchas)”, asegura una de las mujeres chinas con las que ha hablado 'The New York Times'.

Las imágenes han abierto un debate en el que también está participando medios de comunicación autóctonos como ‘China Daily’ o ‘China Youth Daily’. El primero, por ejemplo, acusa a los detractores de “exceso de sensibilidad y falta de confianza cultural” e invita a ampliar los cánones de belleza chinos, que tradicionalmente defienden una tez blanca, lisa y sin rastro de ‘imperfecciones’.

La inesperada controversia hizo que Zara emitiera una respuesta aclarando que no pretendía faltar al respeto a los asiáticos con sus fotos. Según Busines Insider, desde Zara China han aclarado que la modelo había sido elegida para la campaña en la sede de Inditex en España y aseguraron que las fotos muestran su rostro al natural, sin ninguna manipulación digital. También afirmaron que las imágenes estaban pensadas para su difusión internacional, no solo de cara a los consumidores de China.

Por su parte, la modelo Jing Wen (su nombre real es Li Jingwen), no ha hecho declaraciones al respecto por el momento. Sí habló de sus pecas en 'Vogue' en 2016: “Cuando era pequeña las odiaba porque normalmente los asiáticos no las tienen. En el instituto trataba de taparlas, pero ahora las acepto, me gustan y eso es suficiente”, aseguró.

martes, 30 de mayo de 2017

#hemeroteca #feminismo #etnocentrismo | Un problema de otras: feminismo y blanquitud

Imagen: El Diario
Un problema de otras: feminismo y blanquitud.
Estamos acostumbradas a participar en debates y escribir obviando nuestros privilegios como mujeres blancas. "¿Por qué la blanquitud no es un sujeto de investigación?, ¿por qué no hacemos antropología de los privilegios?", se pregunta la activista y pensadora antirracista Ochy Curiel.
Mar Gallego | +Pikara, El Diario, 2017-05-30
http://www.eldiario.es/pikara/problema-Feminismo-blanquitud_6_649245086.html

Imaginad que asistís a unas jornadas periodísticas sobre sexismo a las que han invitado a debatir a tres hombres, representantes de diferentes organizaciones. Como activistas feministas no tendríamos reparo en levantarnos de la silla e irnos. Sin embargo, la cuestión no queda tan clara, o se presenta de manera más difusa, cuando las jornadas versan sobre periodismo y xenofobia y quienes tienen invitación a la mesa son tres hombres o mujeres blancas.

Fue lo que lo que le ocurrió la pasada semana a mi compañera, June Fernández, una de las coordinadoras de Pikara Magazine, invitada a unas jornadas sobre los medios de comunicación ante los discursos del odio en la que no se incluyó ni a una sola persona migrada o no blanca en todo un programa dedicado a reflexionar sobre cómo se construye al "otro" y cómo se puede frenar el racismo, desde el derecho, la pedagogía social y el periodismo. Las personas migradas que asistieron apenas tuvieron tiempo para intervenir porque, como es habitual, las ponencias arañaron tiempo al debate.

Fernández escribió sus sensaciones en su muro de Facebook y prefirió llevar el asunto a la autocrítica: "Pensamos siempre en cómo los medios representan a las personas migradas, cómo hablan ‘sobre ellas’. Señalamos menos la ausencia de personas migradas como fuentes expertas, como analistas, columnistas, tertulianas. Señalamos menos que en nuestras ciudades viven periodistas que no pueden ejercer debido a la ley de extranjería, a las trabas para homologar titulaciones y al racismo. Y de la misma forma que a las feministas no nos sirve que un editor diga que no encuentra mujeres que quieran salir en su tertulia o escribir en una columna, creo que quienes coordinamos medios alternativos que se llenan la boca hablando de diversidad, deberíamos ponernos las pilas e incluir a personas migradas como comunicadoras".

La experiencia de mi compañera se suma a los espacios de intercambio que he vivido las últimas semanas, en los que la cuestión de ‘la blanquitud’* y el debate sobre los privilegios ha estado muy presente. Uno de estos espacios fueron las jornadas celebradas en Granada sobre feminismos decoloniales, organizada por 'South Training Action Network of Decoloniality'. En estos encuentros se pusieron sobre la mesa diferentes malestares y debates sobre el hecho de que mujeres blancas realicen, por ejemplo, estudios, sobre mujeres racializadas de otras latitudes o con menos privilegios.

Una de las opiniones más contundentes fue la de la activista y teórica del movimiento lésbico-feminista latinoamericano y caribeño e iniciadora del movimiento antirracista de mujeres afro de la región, Ochy Curiel. En una de sus intervenciones, la activista afrodominicana preguntaba: "¿Qué supone el privilegio de la blanquitud? Gente blanca estudiando a gente otra". Para Curiel, esto ya es un problema y una clara violencia epistémica: "¿Por qué la blanquitud no es un sujeto de investigación?, ¿por qué no hacemos antropología de los privilegios?", también desde ahí. Y lanzaba alguna respuesta: "Porque eso limpia culpas".

Todas estas reflexiones cobran especial sentido en el debate sobre la necesidad de espacios asamblearios feministas no mixtos y en la discusión sobre cómo recibimos la crítica cuando lo no mixto tiene que ver con la ausencia de personas blancas en esos espacios. ¿Cómo reciben las personas activistas y feministas blancas estas críticas y cómo nos sentimos interpeladas e incluso violentadas por ello? Una de las ‘tendencias’ es vivir estos privilegios como contradicciones, a lo que Ochy Curiel apuntaba que es necesario "superar esas contradicciones que nos ubican en el lugar de enunciación".

Al menos en las experiencias que he vivido, en los movimientos feministas blancos, la crítica sobre la blanquitud y la autorrevisión de estos privilegios sigue sin estar muy presente. Es más, creo que no existe una revisión de privilegios en otros sentidos y en términos generales. Por ejemplo, cuando la persona que enuncia no destaca su privilegio como académica o como persona que domina los únicos discursos que se legitiman: el oral y el escrito; aunque viva discriminaciones en otros sentidos. La cuestión de los privilegios brilla por su ausencia en prácticamente todos los movimientos activistas.

Por otra parte, a la cuestión de estudiar siempre a ‘otras’ se suman los privilegios que obtenemos –como blancas– por ello en forma de títulos o créditos, tal y como apuntaba Curiel. Se hace ineludible relacionar esto con la ausencia de las corporalidades blancas en las teorías y planteamientos que proponemos: ¿por qué no nos exponemos más como feministas en los espacios que se consideran públicos contando nuestros devenires y lo que rodea a nuestros cuerpos? ¿Por qué no lo hacemos con nosotras pero sí, de nuevo, con otras? ¿Por qué lo privado en los ‘feminismos blancos’** sigue sin salir a lo público? ¿Por qué en nuestras presentaciones parece que hayamos venido al mundo solas, sin mencionar las violencias concretas que nos han llevado hasta aquí, las comunidades o estructuras que nos rodean o incluso nos sostienen? ¿Por qué marcamos tanta distancia entre nuestros planteamientos y nosotras? ¿Por qué cuando estudiamos la violencia machista siempre hablamos de ‘las mujeres víctimas’ y no de ‘nosotras, mujeres víctimas’? ¿Por qué nuestros conocimientos nunca son situados? ¿Por qué Ochy Curiel es –en esta nota– teórica y activista afrodominicana y mi compañera June Fernández es sólo June Fernández sin más apellidos? Sin blanca, sin vasca, sin nada…

¿No es esto acaso asumir que lo blanco es lo universal? ¿No estoy acaso yo, ahora, hablando de las otras?

Quizás es tiempo de que las feministas blancas sintamos vulnerabilidad también desde nuestros privilegios y que asumamos, como defendía María Paula Meneses en el encuentro de Granada, que nuestra identidad también es "biográfica, política y epistemológica" –nuestro conocimiento–. El desmantelamiento de los regímenes de verdad pasa por acabar con ‘La Historia’ única y empezar a generar historias desde nuestras vivencias subjetivas de una manera situada. También pasa por poner en cuestión nuestros privilegios. Aunque estos no se reduzcan únicamente a la cuestión de la blanquitud, ignorarla implica ejercer violencia y caer en un reduccionismo y en unos feminismos con demasiadas certezas y pocas preguntas. En definitiva, más mundo del mismo. Bienvenidas las crisis de las certezas.

....................

*Pongo ‘la blanquitud’ con comilla porque también existe un hondo debate sobre ello. El autor decolonial Ramón Grosfoguel, que también asistió a las jornadas de Granada, defendía que las categorías raciales son distintas en diferentes latitudes y cómo una categoría racial en un lugar determinado puede tener que ver más con una religión que se practique que con una "pigmentación". Para Grosfoguel, hablar de categorías raciales es hablar de epistemologías –conocimientos que condicionan la forma de entender e interpretar– y, por tanto, de formas de ver el mundo: unas aceptadas y otras no. Por ello, también es necesario situar el debate de ‘la blanquitud’ en cada contexto.

**No creo que exista un solo feminismo blanco al igual que no creo que exista un solo feminismo negro.