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miércoles, 13 de septiembre de 2017

#libros #queer #decolonial | No existe sexo sin racialización

No existe sexo sin racialización / Leticia Rojas Miranda, Francisco Godoy Vega (eds.) ; prólogo de Yuderkys Espinosa Miñoso.
Madrid: Fragma (Autoedición), 2017 [09-13].
108 p.

/ ES / Libros / Fanzines / ENS / REC / Decolonial / Disidencia sexual / Personas racializadas / Racismo / Queer

📘 Ed. impresa: ISBN 9788469753330 / 10,40 €.
📝 Cita APA-7: Rojas Miranda, Leticia, & Godoy Vega, Francisco (eds.) (2017). No existe sexo sin racialización. Fragma.
🔓 Ed. digital: Open Access | RE-Fragmentada · Biblioteca Fragmentada / 2019-05

https://www.bibliotecafragmentada.org/no-existe-sexo-sin-racializacion/

[.es] ‘no existe sexo sin racialización’ es una publicación que nace del proyecto homónimo desarrollado en junio de 2017 en Intermediae, Matadero Madrid. El libro incluye textos e imágenes que abordan el cruce conflictivo entre disidencia sexual y antirracismo. A partir de la aportación de seis autoras y los materiales gráficos desarrollados en los talleres no mixtos (de personas racializadas y disidentes sexuales), este libro rabioso e indignado confronta la ideología colonodescendiente que configura las formas queer del feminismo euroblanco.

El libro ‘no existe sexo sin racialización’ es el resultado de la reordenación de los materiales visuales y textuales que se generaron en el seminario-taller homónimo realizado en Intermediae, MataderoMadrid, a comienzos de junio de este año, donde fueron convocadas exclusivamente personas disidentes sexuales y racializadas a organizar y participar de los talleres. Con textos de Lucía Egaña Rojas, Yos Piña Narváez y Kenza Benzidan, Leticia Rojas Miranda y Francisco Godoy Vega han editado esta publicación que propone abordar el cruce conflictivo entre disidencia sexual y antirracismo en el estado español. Es un libro que realiza un ejercicio situado e indignado de confrontación a la ideología colonodescendiente que configura las formas queer del feminismo euroblanco. ‘no existe sexo sin racialización’ aborda así cuestiones como la fragilidad blanca, la larga memoria de la violencia colonial, los problemas de la traducción norte-sur y la potencia del afropesimismo. El libro incluye un prólogo de la feminista decolonial afro-dominicana Yuderkys Espinosa Miñoso.

DOCUMENTACIÓN
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No existe sexo sin racialización. Seminario / Taller
Intermediae

https://www.intermediae.es/agenda/no-existe-sexo-sin-racializacion
>
El porvenir de la revuelta

https://www.madridcultura.es/orgullo-mundial/matadero-madrid

La emergencia de los feminismos anti- y decoloniales ha abierto un campo de pensamiento crítico respecto a las epistemologías modernas y su relación cruzada con las opresiones de género, raza y sexualidad, cuestionando los argumentos del feminismo blanco y poniendo en el centro del debate los cuerpos y las sexualidades racializadas y colonizadas.

Este seminario propone un espacio de reflexión encarnada respecto a los cuerpos, sexualidades y géneros deseables y no deseables, a partir del análisis de distintas opresiones: el racismo, la heteronormatividad, la xenofobia y el pensamiento hegemónico blanco.

Se trata de entender estas dinámicas de discriminación sexorracial en el contexto específico español y su vínculo con procesos migratorios provenientes de las antiguas colonias, tanto americanas como africanas. En este sentido, queremos pensar colectivamente unas prácticas de migración que desvían la tradicional concepción de la llamada migración económica hacia su versión biopolítica en el sexilio.

Con este término, Néstor Perlongher aludía al exilio sexual que afecta a múltiples corporalidades sexodisidentes y racializadas.

Tres activistas e investigadoras racializadas y migrantes en el Estado español discutirán y activarán estas cuestiones desde diferentes enfoques sudacas, negros y moros. Las invitadas son Lucía Egaña Rojas, Kenza Benzidan y Yosjuan Piña. Con ellas se generarán espacios de trabajo interno con el grupo racializado que se forme para los talleres y a la vez impartirán una conferencia pública. Los talleres y conferencias darán como resultado una acción pública y una publicación.

viernes, 30 de junio de 2017

#hemeroteca #queer #archivos | Piedras, papel y tijera

Imagen: Soy
Piedras, papel y tijera.
Hace más de una década que el Queer Zine Archive Project viene engrosando sus estanterías virtuales con una infinidad de fanzines, publicaciones, panfletos y posters queer cargados de nostalgia punk. Todo su inconmensurable material está disponible para ser consultado y descargado gratuitamente. Soy navegó entre sus páginas y recomienda algunos de los mejores exponentes de una estética cultora del collage, el feísmo, el escándalo y la acción directa como vías de comunicación contracultural.
Alejandro Dramis | Soy, Página 12, 2017-06-30
https://www.pagina12.com.ar/46885-piedras-papel-y-tijera

Ideas, papel, tijera, pegamento y una fotocopiadora cercana: he aquí todo lo necesario para asistir al nacimiento de nuestro propio fanzine, un término que más o menos se usa para designar un tipo de revista casera hecha con poco presupuesto y muchas ganas de manifestar broncas y alegrías, difundir hallazgos, entablar lazos o compartir experiencias, cuyos contenidos y modos de expresión difícilmente vayan a ser publicados por editoriales del establishment sin intervención o censura previa. Frente a sus orígenes inciertos se podría especular con que este formato artesanal de difusión e información corrosiva nació hace exactamente cien años, con el primer número de la revista Dadá publicada por la vanguardia antiartística homónima en julio de 1917, además cultora y entusiasta del collage, el feísmo, el escándalo y el pastiche como vías de comunicación revoltosa y combativa. Pero fue a partir de las décadas del 50 y 60 cuando el fanzine se convirtió en el principal medio de difusión de la contracultura y de los cómics underground, hasta que fuera ensalzado y utilizado con una potencia expresiva infinita por la subcultura punk y su filosofía del “hágalo usted mismx” a mediados de los 70 sin descansar hasta el día de hoy, sumándose a sus filas y páginas una serie incontable de otros colectivos e identidades disidentes.

Incorporando la tecnología y la difusión masiva de Internet pero también a pesar de ella, los fanzines continúan produciéndose hoy más que nunca, junto al rescate de publicaciones históricas que son digitalizadas, preservadas y a veces reeditadas en formato libro, bastante más perdurable que sus originales fotocopiados. Individuos, grupos autogestionados y editoriales independientes en todos lados y en Argentina, como las locales Alcohol & Fotocopias, Tren en Movimiento o Sentimientos de Urgencia publican, distribuyen, muestran y rescatan a diario ediciones antiguas o compilan fanzines queers de décadas anteriores como Homoxidal 500, Resistencia y Drag!, entre otros. Desde noviembre del 2003 el Queer Zine Archive Project, ubicable en www.qzap.org, incorpora fanzines digitalizados de todo el mundo al inabarcable abanico de temas de interés y difusión contracultural que rodea a la comunidad queer: sexualidades, políticas, cultura drag y cross-dresser, estrategias de resistencia contra la violencia institucional, anarquismo queer, música, artes, historia, performances, escenas, encuentros, informaciones e intercambio de todo tipo de experiencias personales y colectivas. Por el momento el archivo cuenta con solo tres publicaciones locales: Autodefensa para mujeres, Nada es natural y el número 2 de la mítica revista Somos, editada por el Frente de Liberación Homosexual. Soy se sumergió en el archivo más revoltoso de la web para leer y comentar algunas publicaciones disponibles en este espacio comunitario y gratuito de difusión de la actualidad fanzinera y, también, de revisionismo histórico e histriónico acerca de las letras que rodean a las comunidades queer alrededor del globo.

Una Somos

De los ocho números de la revista Somos publicados por el Frente de Liberación Homosexual entre 1973 y 1976 en Argentina, el Archivo solo cuenta con el número 2, nacido en febrero del 74. Confeccionado artesanalmente con abundantes textos, dibujos y un diseño austero, el ejemplar, distribuido de mano en mano clandestinamente, pone el grito en el cielo y en sus hojas por la derogación de los edictos policiales, el fin de las razzias y la reinante moralina anti-homosexual de la época, convocando a la unidad de lxs oprimidxs para “Amar y vivir libremente en un país liberado”, haciendo extensiva la lucha hacia toda América Latina y el resto del planeta. Un documento violentamente político que incluye informes sobre taxi-boys, la Unión Feminista Argentina y denuncias varias, aunque nunca exento de ironía y humor, como el “Test de inmoralidad” con el cual el lector puede descubrir en pocos pasos si es un degenerado y hereje acorde a las películas que mira, la ropa que usa o la facilidad con la que maneja los términos propios del excitante submundo del yire.

De colección

Una “Figura de acción” es un juguete coleccionable generalmente hecho en base a un personaje de una película o un cómic. Con el foto-fanzine Queer Action Figures ya nos imaginamos desde el título con qué maravillas nos encontraremos al echarle el ojo: imágenes de las más variadas personas en diferentes situaciones, posturas y vestimentas coleccionables, listas para recortar y pegar en los rincones más visibles de nuestro hogar, acompañadas con textos como: “No todas las lesbianas tienen gatos (pero algunas de nosotras tenemos armas)”, “Brindá tu apoyo a las Drag”, “Ejército de liberación queer. ¡Únete ya!”, “Acción revolucionaria travesti en las calles: estamos reclutando” o la ya clásica y más famosa de todas ellas, que retrata a una pareja de hombres blancos jóvenes vestidos con ropas caras en una ostentosa casa quinta junto a la frase “Somos igual que vos. Sexistas, racistas y clasistas”.

Black Power

Black Lesbians in the 70s and Before narra a través de un diseño caóticamente precioso las historias silenciadas de la comunidad lésbica afroamericana en los Estados Unidos desde los años 70 en adelante. Dibujos, collages, textos rabiosos a mano alzada, recortes de noticias que retratan las odiseas de mujeres que debían vestirse como hombres para sobrevivir a la violencia social, documentos sobre el primer encuentro nacional de mujeres feministas negras en mayo de 1973, o la formación en agosto del mismo año de la National Black Feminist Organization son algunas de sus joyas. La columna “Butch”, las corrosivas tapas de revistas hermanas, testimonios de segregaciones sufridas en primera persona y una lista de bibliografía especializada dan cuenta de los grupos de mujeres apartados de la historia oficial, además de la visibilización de los conflictos particulares que atravesó y atraviesa la comunidad de lesbianas negras en el mundo: lesbofobia, racismo, clasismo, sexismo y edadismo. El fanzine también proporciona direcciones de correo para contactarse y recibir consejos para crear un archivo histórico propio.

De Barcelona con amor

Queeruption es el fanzine de la fiesta internacional anual del homocore y el punk queer, evento nómade en el que suelen intercambiarse experiencias, recitales, fanzines e información de todo tipo. El número 8 es bilingüe español-inglés y cuenta con nada más y nada menos que 130 páginas que, lejos de andar con medias tintas, invita “a todas los queers radicales e ingobernables, o sea todos bolleras, maricas, trans, bi, tri y poly y asexuales, drag-kings ‘n queens, sadomasoquistas, locas... todas los que estamos hartas de esta sociedad heterosexista a venir y participar en el encuentro internacional Queeruption 8”. Manifestaciones y agrupamientos en varias ciudades del mundo encarnan los testimonios de estas páginas de diseño desquiciado que rinde culto a un feísmo de lo más hermoso, abarcando un sinfín de temáticas que van desde el movimiento okupa queer catalán y un manual de acciones políticas concretas en la vía pública hasta las más eficientes técnicas de reciclaje o los mejores consejos para la seguridad personal. Un auténtico volcán queer en erupción.

¡Guerra a la guerra!

Con un título y contenido de pocos pelos en la lengua y una potencia infinita que no necesita de mayores aclaraciones una vez visitadas sus revoltosas 6 páginas, Abolish Gender Abolish Patriarchy Abolish War es un fanzine-manifiesto que convoca con grito tipográfico a la acción directa contra toda forma de agresión y asimilación social del colectivo trans: “No queremos estar en televisión o en publicidades, ni vender productos o protagonizar series para el mercado. Vamos a exhalar fuego en tus entrañas y encenderlo debajo de tu orto. Somos lxs héroes y heroínas de nuestro propio movimiento -¡Únete!- La revolución trans empieza aquí y ahora. Un millón de géneros para un millón de personas. ¡Revienta el sistema binario!”. Publicado anónimamente hacia fines de los 90, el fanzine es una bomba molotov de tinta y fotomontajes que incluye hasta una imagen trucada de George W. Bush en pelotas para recortar y pegar en el fondo del inodoro.

Revistas del corazón

Si algo no le falta al fanzine CosmoQueer es una poderosa dosis de sarcasmo y humor políticamente incorrecto: informes sobre los celebrity que la juegan hipócritamente de héteros y son por eso galardonados como “mejores actores”, los eventos más calientes de la agenda gay y la calentura necesaria para hacer saltar todas las agendas, el consultorio amoroso de Carson, que responde a larguísimas consultas siempre con una sola y cínica frase o el test para descubrir qué clase de gay es usted y la posición político-partidaria que le corresponde a su ideología de género, todo esto bajo el patrocinio de grandes marcas y eslóganes publicitarios como “¿Podremos afrontar ser normales?”. Estas son algunas de las gemas de nuestra revista del corazón queer, impresa en rojo pasión, negro anarquista y publicada en un formato de mini fanzine por el colectivo agitador Revolting in Pink.

Páginas cruzadas

“¿Vendrías conmigo a un paseo cross-dresser? / Llevaré mi falda más bonita: la floreada, marrón, roja y amarilla / Y a medida que caminemos por el bosque / Los árboles nos atravesarán dejando su orgullo de verano / Y se despojarán de sus uniformes en un ataque de locura otoñal / Llenos de colores, luces y olores / Será hermoso”. Así arranca From Cross to Trans, un compendio poético de filosofía y cultura cross dresser con historias de vida que comparten experiencias e identidades todo terreno. Con un fuerte tono político pero intimista y confesional, el fanzine apela a la sensibilidad personal y poética de la belleza cross por encima de todo: “Estoy sentado hace una hora en una escalera mirando a la gente que pasa, a ver si hay alguna diferencia en la manera en que los hombres y las mujeres suben y bajan los escalones. No encuentro ninguna. Miro las piernas de una mujer. Creo que son sexy, me gustaría tener lo mismo”. Textos hermosos recorren sus páginas hasta el mini manifiesto de su contratapa: “Se fabulosx, fabulosx fabulosx. Fabulosx”.

La caja de Pandora

“¡Bellezas Queer!”, “¡Lesbomundo!”, “¡Desviación femenina!”. Estas y otras frases entre viñetas estrelladas adelantan en sus primeras páginas los contenidos del fanzine Fuzz Box. Imágenes de calabozos forrados en terciopelo, anatomías recubiertas de gomas y cueros se exponen entre collages que celebran los fetiches más queer de un futuro astrológico plasmado en las predicciones del “eroscopio”, un horóscopo que pasa revista a las perversiones semanales signo por signo. Afiches de Act Up Montreal en sus cruzadas contra el avance del vih/sida en los 90, una entrevista inclusiva al “Reverendo” Boyd Macdonald -el mítico creador del gay-zine Straight to Hell- y un erudito glosario queer completan este precioso fanzine plagado de fotomontajes porno de los años 70 combinados con recortes de noticias y manifiestos que no paran de excitar los ojos y el cuerpo.

El libro gordo

‘From Here to Here and Back Again’ nace de las experiencias personales de su editora y autora Shannon durante su residencia en Ámsterdam en 2005. Testimonial y enteramente escrito en primera persona, el fanzine reivindica la diversidad corporal y también pone en primer plano el racismo que oprime a las personas queer latinas, apelando a sus propias vivencias: “Estoy exponiendo mi cuerpo queer y gordo en público. Estoy empezando a performar. En realidad, estoy hablando de performance más que haciéndola. Mi amiga Alice y yo estamos pensando en hacer juntas un burlesque de chicas gordas. Hace dos años jamás me había desnudado frente a alguien y ahora estoy armando un burlesque. A medida que voy escribiendo sobre la violencia que experimenté en el mundo también quiero escribir sobre el proceso de sanación y re-aprendizaje. Necesito contarte que estuve años aprendiendo a amarme a mí misma mientras doy pasos hacia atrás y hacia adelante”.

Lectura queer obligatoria

Virulento manifiesto anti-heterosexista publicado “anónimamente por queers”, como figura en su austera portada, Queers Read This! fue distribuido de mano en mano como folleto durante la Marcha del Orgullo de Nueva York en junio de 1990, y desde entonces se convirtió en un documento legendario: textos sobre prevención de vih/sida, consejos para vivir en libertad confrontando los riesgos en una sociedad represiva, desahogos y formas de manejar y redirigir el odio y la ira hacia la psiquiatría, la medicina patologizadora, las instituciones educativas, la opresión heterosexual, la Suprema Corte de Justicia y un largo etcétera acompañado de fotos de Act Up New York, textos sobre arte y artistas queer y un análisis político y minucioso sobre los beneficios del uso de la palabra “queer”, sus múltiples acepciones y la necesidad urgente de dinamitar, a través de sus diversos significados, los encasillamientos.

domingo, 5 de febrero de 2017

#hemeroteca #memoria #queer | Entrevista a Francisco Brives, del Archivo Transfeminista-Queer

Imagen: Burgos Digital / La Neomudéjar
Entrevista a Francisco Brives, del Archivo Transfeminista-Queer.
Eduardo Nabal | Burgos Dijital, 2017-02-05

https://burgosdijital.net/entrevista-francisco-brives-del-archiv-transfeminista-queer/

Francisco Brives es co-director del Archivo Neomudéjar de Madrid y uno de los impulsores del Archivo Transfeminista-Queer.

-Hola. ¿Cómo se va gestando el proyecto del archivo de fanzines sobre activismos de los noventa en el Archivo Neomudéjar y cuéntanos algo más amplio sobre el espacio en el que se enmarca esta exposición y recopilación de materiales de todo el estado español?

Francisco Brives: El proyecto del archivo nace en el 2014 preparando las jornadas “Construcciones Disidentes, Género & otras Aberraciones”, que se pudo realizar finalmente en junio del 2015 donde la Neomudéjar recuperó un buen volumen de Fanzines Queer, no sólo del activismo de los 90, sino que la intención del archivo es recuperar la memoria del colectivo GODI desde perspectivas de materialidad diversa (fanzines, audiovisuales, entrevistas, posters, cartas, etc.) de todo el territorio nacional.

Concretamente esta segunda activación del archivo llamada “DÉJÁ-VÚ” se expone en la nave Generador del Museo La Neomudéjar, como metáfora de arranque a una asignatura pendiente y muy deseada del colectivo: “narrar nuestra propia historia, no desde las instituciones, sino desde nosotrxs mismxs”.

-¿Habéis sentido que era un proyecto ambiciosos o al revés que dejabais fuera unas cosas para poder especializarte en otras? El tema son los activismos queer y feministas (entre otros) en los noventa, ¿tanto hemos cambiado?

Francisco Brives: Más que ambicioso, yo diría necesario, hemos sentido que falta mucho por hacer y que al ir investigando ha habido voces enormes desde los 70 que han dicho casi todo y que esa pérdida de memoria está pasando página, ya que en cada década surgen colectivos que parten de cero, como si nadie hubiera dicho ya lo mismo una y mil veces.

El archivo nos va a servir para poder hacer una narrativa fiel, documentada y veraz para desterrar mitos y recuperar voces silenciadas, probablemente también servirá para enunciar nuevas reclamaciones y luchas sin estar siempre incidiendo en las mismas temáticas. Sorprenden mucho los materiales generados en territorios periféricos, alejados del centralismo capitalino que siempre tendemos a sobrevalorar.

La primera fase se ha centrado en las publicaciones de fanzines desde los 70 hasta la actualidad, pero actualmente hemos invertido en equipar al archivo con equipos de digitalización, para poder recuperar memoria de soportes como el VHS, V8, V5 que darán cuenta de otra perspectiva (la audiovisual). Todo archivo es un intento fallido de crear una memoria pero en esta ocasión intentaremos que la diversidad de materiales y perspectivas nos ayuden a que el error sea cuando menos diverso.

-Parece que un museo es una palabra antitética a un movimiento activista. Pero como señalas es una pena que se pierda la memoria de una lucha colectiva. Cambiando de tema. ¿Corremos el peligro de convertirnos en piezas de museo o vuestro proyecto está bien lejos de algo así? ¿El material que recogéis va a estar a disposición del público que lo quiera consultar?

Francisco Brives: Es verdad que los museos con perspectiva decimonónica tienen poco que aportar al activismo, pero el Museo La Neomudéjar está alineado con las nuevas museísticas latinoamericanas que son espacios vivos, de memoria, experimentación y resistencia muy cercanas a lo social.

Desde ese planteamiento el museo ha de ser visto como un aliado, no como una caja de muerto. El archivo tiene la misma vocación que el contenedor que lo aloja, repensar, debatir, experimentar y resistir en tiempos donde la cultura y las memorias no interesan a las políticas.

Actualmente estamos trabajando en el diseño de la web que dará visibilidad al trabajo que se está haciendo y que lógicamente será accesible y consultable. También el archivo es ya visitable desde esta II activación, tenemos ya fijado un horario de consulta los jueves y viernes de 11:00 a 14:00h.

En las próximas semanas, nos juntaremos un equipo que armará un protocolo de uso y visibilidad de los materiales, para evitar abusos. También estamos muy contentos porque hay varios voluntarios que nos están ayudando a catalogar y organizar los materiales recibidos. Todxs deseamos consultar el archivo pero es verdad que antes hay que construirlo, esa es responsabilidad de todxs, nosotrxs sólo estamos facilitando que esto suceda.

domingo, 11 de diciembre de 2016

#hemeroteca #queercore | Queercore: el punk sin género

Imagen: Diagonal / Downtown Boys
Queercore: el punk sin género.
Apuntes para una genealogía del punk contra las normas de género.
Mikel Izarra Montero | Diagonal, 2016-12-11
https://www.diagonalperiodico.net/culturas/32479-queercoreel-punk-sin-genero.html

El ‘queercore’ es un estilo que empezó a tomar forma hacia finales de la década de los 80 y que no se limita a un espacio geográfico localizado sino que más bien dibuja una red de contactos por todo el mundo.

Para entender qué es el ‘queercore’, es indispensable un acercamiento al término 'queer'. Es muy comúnmente usado como un redil en el que entran las comunidades lesbiana, gay, bi y trans, aunque la mayoría de teorías coinciden en que usar el término como un paraguas es contraproducente en sí mismo. La falta de especificidad del término es motivo de confusión, pero hay que entender que lo queer toma significado precisamente de lo que "no es", en relación opuesta a la norma.

Obviamente, la música y su asociación con escenas y subculturas no vive al margen y también ha operado como modalidad práctica de resistencia simbólica hacia las hegemonías culturales.

Así, en los años 70 ya había bandas como New York Dolls, que con su forma de vestir y sus críticas e irónicas letras empezaban a poner en duda los cánones de género dominantes. Miembros de Buzzcocks como Pete Shelley o Gary Floyd de The Dicks nunca ocultaron su ambigüedad sexual, más bien al contrario.

The Dicks fueron, junto con la banda de hardcore y funk Big Boys y Jayne County and the Backstreet Boys, los primeros grupos de la escena estadounidense (muy masculina y machista) en "salir del armario" públicamente. Jayne County (antes Wayne), sería una de las primeras transgénero en liderar una banda.

Los primeros fanzines –sin duda verdaderos precursores del ‘queercore’– denominaban a la escena 'homocore'. El fanzine J.D.s, editado por G.B. Jones y el a posteriori reconocido cineasta Bruce La Bruce fue el que, emergiendo del anarquismo, bautizó la escena en 1985 con el manifiesto ‘Don’t be gay’.

Después, el prefijo homo se cambio por queer, para reflejar mejor la diversidad de la escena y desligarse de la ortodoxia lesbo y gay. En esta primera generación, las bandas no son explícitamente queer, sino que se mueven heterogéneamente entre las letras anti heteronormativas y de temática gay.

Esto sucede mucho en la escena ‘queercore’, no hay un canon definido: las bandas pueden estar integradas por queers, gays, lesbianas, transexuales, travestis o bien tratar esos temas sin tener integrantes que lo experimenten en sus carnes.

Ver en el escenario a un chico gay ataviado con slip de cuero y gorra de policía gritando es sin duda saludable para la diversidad de la escena y para cuestionar conceptos. Martin Sorrondeguy, ese cantante, formó primero parte de Los Crudos –grupo de hardcore latino de Chicago– y montó en 1998 Limp Wrist, una de las bandas más representativas del ‘queercore’ junto con Pansy Division.

A finales de los 90, los fanzines siguieron multiplicándose (‘BIMBOX’, que renunció en su editorial a "todo el pasado uso positivo de los términos gay o lesbiana", ‘Titclamps’, ‘Homocore’…) y dos de ellos se convirtieron en sello: Chainsaw y Outpunk records.

Esto sucedió junto a la aparición de locales como Chicago Homocore (programado por Bruce La Bruce), el colectivo y centro para todas las edades, anarquista y queer DUMBA (versión feminizada de DUMBO: Down Under the Manhattan Bridge Overpass), que fue un nexo cultural entre la música y el cine experimental o festivales como QueerPanic en Seattle, Homo a Go-Go en Olympia o el festival itinerante (aún en activo) Queeruption.

También asistimos al nacimiento de bandas de todo tipo como God is my copilot desde Nueva York, Tribe 8 de San Francisco, el electro de Lesbians on Ecstasy, la cómica/drag Vaginal Davies o Gravy Train!!!.

Asimismo, en esta época se estrenaron varios documentales sobre el género como ‘She’s real, worse than queer’ de Lucy Thane, ‘Queercore: a Punk-u-mentary’ de Scott Treleaven o ‘Step up and be vocal’ de Uta Busch y Sandra Ortmann, indispensables para comprender mejor la citada deslocalización de la escena.

Hoy hay cada vez más bandas y de mayor calidad. Además, los límites del estilo se vuelven difusos y las propuestas son más mestizas, diversas y originales.

El ejemplo más claro y ‘mainstream’ podría ser la banda folk/punk Against Me!, encabezada por la trans Laura Jane Grace. Hay bandas clásicas como Future Crimes desde Carolina del Norte, Inverts desde Oakland o Anomaly (cantando en castellano desde Chicago) y algunas más vanguardistas dentro del estilo como RVIVR, con punk rock melódico desde Olympia, las brasileñas Anti-Corpos, que facturan un hardcore muy duro y crítico y GLOSS, un grupo que se ha ganado la reputación de banda del momento con tan sólo dos años y dos EP de carrera. Tras rechazar un contrato por 50.000 dólares con el sello Epitaph argumentando que querían mantener el proyecto autogestionado, han comunicado que se separan en beneficio de su salud física y mental y sus militancias locales.

También encontramos bandas más influenciadas por otros estilos como Priests, que tiran más hacia el post punk, Pwr Bttm, original dúo guitarra-batería, la banda de Filadelfia Sheer Mag, que factura una exquisita mezcla entre hard-rock setentero y DIY punk o las inetiquetables Downtown Boys, en sus propias palabras "fiesta punk bilingüe y política bailable con saxos".

A este lado del charco los ejemplos no son menos numerosos y hay bandas tan originales como las punkies Skinny Girl Diet, las también londinenses Shopping, el original trío bateria/teclado/voz de Bristol Towel o una de las bandas más excitantes del momento, que acaban de grabar con el productor Steve Albini: Cocaine Piss, con su crust ruidoso ‘made in’ Lieja.

Bandas en castellano tampoco faltan, como Renkore, desde Colombia o las argentinas Kumbia Queers, un veterano ejemplo de ello. Con diez años a sus espaldas, esta banda de cumbia punk no para de revolucionar la escena de América Latina.

En España hay bandas del estilo como Perra Vieja, Genderlexx, Meconio, Las Odio, las Sexpeares en el País Vasco… También bandas con estilos más mestizos como los bailongos Tremenda Jauría o las traperas Las Witch.