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martes, 31 de diciembre de 2019

#hemeroteca #testimonios | Cómo es posible que los amigos de Freddie Mercury sigan recibiendo regalos del cantante 28 años después de su muerte

Imagen: El País / Freddie Mercury
Cómo es posible que los amigos de Freddie Mercury sigan recibiendo regalos del cantante 28 años después de su muerte.
Los grandes almacenes londinenses Fortnum & Mason cumplen con una de las últimas peticiones del líder de Queen.
Óscar Tévez | Icon, El País, 2019-12-31

https://elpais.com/elpais/2019/12/29/icon/1577622769_180200.html

Freddie Mercury (Tanzania, 1946 - Londres, 1991) falleció el 29 de noviembre de 1991 en su casa de Kensington. Tan solo 24 horas después de que confesara al mundo aquello que muchos de sus seguidores y periodistas habían temido durante las últimas semanas: el carismático líder de Queen había contraído el sida. "Creo que ha sido conveniente mantener esta información en secreto para proteger la intimidad de los que me rodean. Sin embargo, ha llegado el momento de que mis amigos y mis fans de todo el mundo sepan la verdad y espero que todos se unan a mis doctores y aquellos que luchan contra esta terrible enfermedad", explicaría el artista en el comunicado.

Mercury pasó los últimos meses en su mansión londinense, donde vivía con su novio Jim Hutton (juntos desde hacía seis años) y cinco gatos que habían adoptado, componiendo y disfrutando de sus amigos, sí, pero también cerrando todos los cabos sueltos para cuando él que ya no estuviera. A Hutton le pidió que todo sucediera rápido. "Quería que todo se acabara cuanto antes, con el mínimo alboroto posible. A él le habría gustado que lo incineraran el mismo el mismo día de su muerte para acabar de una vez con todo y que todo el mundo pudiera volver a la normalidad", revela su pareja en 'Freddie Mercury: la biografía definitiva'. A su exmujer y mejor amiga, Mary Austin, a quién dejaría la mansión Garden Lodge y la mitad de su herencia, le susurró qué le gustaría hacer con sus cenizas. Una voluntad que a día de hoy sigue siendo un misterio.

También los grandes almacenes londinenses Fortnum & Mason cumplen desde hace 28 años con una de las últimas peticiones del cantante: enviarle una cesta de Navidad a cada una de las personas que dejó anotadas en una lista. "Pensamos que es un gesto encantador, que sabemos que se repite cada año", comentaba un portavoz de los almacenes al medio 'Mirror'. Cada una de las cestas corren a cargo de la herencia de Freddie Mercury, quién defendía que el dinero no puede comprar la felicidad, pero puede muy bien darla. "Un pequeño regalo, un gesto, un detalle... significa mucho más que alguien que te compre el Big Ben", llegó a afirmar en su momento.

Elton John, íntimo del líder de Queen, fue el primero en recibir uno de sus inesperados regalos en la mañana de Navidad de 1991, apenas un mes después del fallecimiento de su amigo. "Apareció un amigo en la puerta de mi casa y me entregó algo envuelto en una preciosa funda de almohada. Lo abrí y dentro había una acuarela de uno de mis pintores favoritos. Venía con una nota de Freddie que decía: 'Querida Sharon, vi esto en una subasta y pensé que te encantaría. Te quiero, Melina", recuerda el cantante en el libro 'Love is the cure: On life, loss and the end of AIDS'. "Fue realmente conmovedor. Se estaba muriendo y todavía pensaba en sus amigos. Todavía tengo la sábana al lado de mi cama. Ese era el tipo de persona que era. Estaba tan lleno de amor y vida", rememora el cantante. Los nombres tampoco están escogidos al azar. Freddie era Melina y Sharon, Elton John. "Eran como nuestros alter egos de ‘drag queen’", explicaría el británico en el libro.

No es el único que alabaría su generosidad. Su amigo y asistente personal Peter Freestone, conocido como Phoebe, comentaría lo importante que era para Mercury celebrar las fechas importantes. "Tenía un libro de cumpleaños con la fecha de nacimiento de todos sus amigos. Quería asegurarse de que no se olvidaba de ninguno", revelaría en una entrevista a 'Express Online'. "Si conocía a alguien y le gustaba, sacaba el libro y anotaba su cumpleaños en él. También enviaba una nota de agradecimiento después de una cena agradable. Era un auténtico caballero".

domingo, 2 de diciembre de 2018

#hemeroteca #testimonios #vih | La historia detrás de las dos últimas fotografías de Freddie Mercury, hechas poco antes de su muerte

Imagen: El País / Freddie Mercury
La historia detrás de las dos últimas fotografías de Freddie Mercury, hechas poco antes de su muerte.
Fueron tomadas en la primavera del mismo año en el que murió. Aparece relajado, muy delgado, sin bigote, junto a su gato Óscar. La persona que se las hizo le acompañó hasta su último aliento.
Noelia Fariña | Icon, El País, 2018-12-02
https://elpais.com/elpais/2018/11/28/icon/1543401746_945856.html

Tiene una sonrisa relajada. Está extrañamente sin bigote. Delgado. Mucho. Con una camisa hawaiana que le queda holgada y unos pantalones de pinzas con el tiro hasta el ombligo. Está en el jardín de su casa en lo que parece un día soleado. Cuando se disparó esa foto tenía 44 años. Unos pocos meses después, muy cerca de ese jardín, en el dormitorio de su mansión londinense (a la que llamó Garden Lodge), Freddie Mercury, una de las estrellas del rock más queridas de la historia, moría a causa del sida.

La mayoría de los estudiosos de la vida de Freddie Mercury (1946-Tanzania, 1991-Londres) señalan que estas que se ven en este artículo son las dos últimas fotos tomadas al cantante de Queen. Fue en primavera de 1991: él moriría ese mismo año en noviembre. Al menos son las últimas fotos en las que él posa (existe otra, capturada a traición por un paparazi y publicada en el tabloide ‘Daily Mirror’).

Las imágenes están tomadas por Jim Hutton, su pareja durante sus últimos seis años de vida. Cuando el cantante descubrió su enfermedad quiso terminar la relación con Hutton, pero este no quiso ni oír hablar del tema. "Te quiero, Freddie. No voy a ir a ningún sitio", le contestó. Y así fue. Y el caso es que la relación entre los dos no empezó muy bien. Se conocieron en un local en 1984. Pero en ese momento Hutton tenía pareja y rechazó a Mercury.

"John Alexander, mi novio por aquel entonces, fue al cuarto de baño y un tipo aprovechó para coquetear conmigo. Yo tenía 34 años y él un poco más. Estaba vestido informalmente con jeans y un chaleco blanco y, como yo, llevaba bigote. Era delgado y no el tipo de hombre que yo encontraba atractivo. Prefería los hombres más grandes y toscos. 'Te invito a tomar una copa', me dijo. Yo tenía mi cerveza casi llena y contesté: 'No, gracias'. Después me preguntó qué estaba haciendo esa noche. 'Sería mejor que se lo preguntaras a mi novio', le dije". Así relata Hutton en su libro ‘Mercury y yo’ cómo fue su primer encuentro con el cantante, y cómo rechazó a toda una estrella del rock.

Cuando su novio volvió del baño, Hutton le contó que alguien acaba de intentar ligar con él. "Le señalé quién había sido y me dijo: '¡Ese es Freddie Mercury!'. Algo que para mí no significó nada porque nunca estuve a la última en música y no había oído hablar de Queen. John, por su parte, se sintió halagado por el hecho de que un cantante famoso se hubiera interesado en su chico", afirma Hutton en su libro.

Sin embargo, el destino quiso que se encontrasen dos años después, en 1986, en otro club nocturno. Hutton estaba entonces soltero y aceptó la proposición del artista para salir a cenar. Y ya no se separaron más. Hutton pasó a trabajar como peluquero y estilista del artista. "La reacción de Freddie ante su enfermedad fue de total incredulidad. No se hundió hasta las últimas semanas, cuando realmente se estaba muriendo", recordó Hutton.

En una de estas dos últimas fotografías a Freddie Mercury le acompaña Oscar, uno de los cinco gatos que adoptó. Pocos meses después de que se tomara la instantánea, tanto el animal doméstico como el artífice de esta improvisada sesión fotográfica (Hutton) permanecerían al lado del músico durante sus últimas horas de vida. Días antes, Mercury se había asegurado de que sus mascotas recibieran los cuidados necesarios una vez él no estuviera para velar por ellos.

La muerte de Mercury ocurrió poco antes de que los avances científicos permitieran tratar y aliviar los síntomas del sida. "Si todo hubiera ocurrido un poco más tarde, Freddie todavía estaría con nosotros gracias a los avances en la investigación del sida. Estoy seguro", declaró Brian May, guitarrista de Queen, a ‘Sunday Times’.

“Freddie me dijo que, cuando muriera, quería que se lo llevaran de inmediato. Quería que todo se acabara cuanto antes, con el mínimo alboroto posible. A él le habría gustado que lo incineraran el mismo día de su muerte para acabar de una vez con todo y que todo el mundo pudiera volver a la normalidad”, revela Hutton en ‘Freddie Mercury: la biografía definitiva’, el libro escrito por Lesley Ann-Jones.

En su testamento, Mercury dejó la mansión Garden Lodge que aparece en las imágenes (valorada en 22,5 millones de euros de la época) y la mitad de su fortuna (y futuras ganancias por derechos de autor) a Mary Austin,la mujer con la que convivió durante seis años, hasta que Mercury le reveló que era gay en 1976. A su novio, Jim Hutton, que le acompañó hasta que exhaló su último aliento, Freddie dejó 560.000 euros. Tras la muerte del cantante, Hutton tuvo que pasar por el trago de abandonar la casa donde había convivido casi seis años con el cantante: Austin pidió a Hutton que dejara la mansión. De hecho, Austin (que hoy tiene 68 años) sigue viviendo en esa casa.

Sin muchas opciones, Jim Hutton decidió regresar a su Irlanda natal, donde vivió hasta que falleció de cáncer en 2010, con 61 años. Eso sí, publicó el libro ‘Mercury y yo’. "Lo escribí para aliviar todo el dolor que sentía", explicó en una entrevista donde promocionaba el libro.

"Una vez le pregunte por qué, de todas las personas del mundo que podía haber tenido me había elegido a mí para pasar los últimos momentos de su vida. Me miro y me dijo: 'Luchaste por mí, me ganaste'. Freddie fue el mayor amor de mi vida y sé que nunca volveré a amar así", reveló Jim Hutton en ‘Mercury y yo’.

sábado, 3 de noviembre de 2018

#hemeroteca #cine #freddiemercury | Los momentos más salvajes de Freddie Mercury

Imagen: El País / Freddie Mercury en septiembre de 1980
Los momentos más salvajes de Freddie Mercury.
Drogas, voracidad sexual y sida, los aspectos más polémicos del cantante de Queen por los que pasa de puntillas la película 'Bohemian Rhapsody'.
Ignacio Gomar | El País, 2018-11-03
https://elpais.com/elpais/2018/11/02/gente/1541166317_457693.html

El 22 de noviembre de 1991 Freddie Mercury moría un día después de hacer público que estaba enfermo de sida. Casi 27 años después de su fallecimiento finalmente se ha estrenado 'Bohemian Rhapsody'. Finalmente. Porque el proyecto de llevar a la gran pantalla la vida del cantante de Queen y la historia de la banda ha tardado ocho años en ver la luz. En 2010 Sacha Baron Cohen iba a hacer de Mercury, pero renunció por “diferencias creativas” con los otros miembros del grupo de rock, Brian May y Roger Taylor. Lo mismo le pasó al siguiente protagonista escogido en 2013, Dexter Fletcher. Al parecer, May y Taylor querían que Freddie muriese a la mitad de la película y que la historia continuase contando cómo la banda y su legado siguieron adelante pese a la desaparición de su líder. El filme final, acogido con variadas críticas y protagonizado por Rami Malek, tampoco ha conseguido escapar de la polémica.

Primero se habló de un rodaje caótico sobre el que se llegó a publicar que el director desapareció y que fue despedido por ello. Ahora, tras el estreno, han llovido críticas de presunto “lavado heterosexual” de la vida de Mercury, y de que el resultado es demasiado suave según el estilo conservador de Hollywood. La cinta no profundiza en la sexualidad del cantante, del que en su día se dijo casi de todo, desde que era totalmente homosexual hasta que era capaz de acostarse “incluso con un gato”. El 'biopic' ha terminado reflejando que era bisexual y que el amor de su vida fue Mary Austin, su novia durante un tiempo y su mejor amiga después.

La famosa voracidad sexual del cantante queda reducida a un cruce de miradas con un camionero y un pellizco en el trasero a un camarero. Por último, pasa por encima del sida, enfermedad causante de su muerte y con la que convivieron él y su entorno más íntimo durante cuatro años desde que le fue diagnosticada. Sin necesidad de destripar la película, no hay ni rastro de los episodios más salvajes de una de las mayores estrellas del rock de la historia. Excentricidades y excesos que los últimos 27 años se han ido desvelando y han agrandado su leyenda. Para muchos, estas historias se han exagerado y para otros son simplemente eso, leyendas urbanas y cotilleos. Nadie las ha negado categóricamente, y eso que en algunas de ellas estuvieron presentes otros grandes mitos de la música y famosos de la época.

Los enanos con bandejas de cocaína. Elton John confesó en una entrevista que las fiestas de Freddie Mercury le dejaban agotado. De todas aquellas juergas siempre se ha recordado la que celebró en el Hotel Fairmont de Nueva Orleans en 1978, en la que agasajó a los invitados con rituales de vudú en los que un artista arrancaba las cabezas a los pollos con la boca. Además, los camareros servían desnudos y un grupo de hombres enanos se paseaban con bandejas repletas de cocaína atadas a sus cabezas.

Llevó a Lady Di a un bar gay. La princesa Diana de Gales y Freddie Mercury eran amigos, pero la esposa del heredero al trono de Inglaterra no podía dejarse ver en las fiestas del cantante. Hasta que Freddie y un grupo de sus fieles disfrazaron de hombre a Lady Di y la llevaron a pasar una noche loca al club gay favorito del líder de Queen en Londres.

Michael Jackson y más droga. Michael Jackson era un gran fan de Queen y el rey del pop y Freddie Mercury se hicieron colegas y comenzaron a colaborar. Mercury estuvo un tiempo en la mansión de Jackson y grabaron varios temas. Al parecer la amistad entre ambos se enfrió de golpe cuando Michael entró a su salón y vio a Freddie metiéndose una raya de coca utilizando un billete de cien dólares.

La madre de todos los cumpleaños. Dentro de su histórico de fiestones, los que organizaba Freddie Mercury por su cumpleaños están entre los más sonados. El cantante casi paralizó Munich para celebrar su 39 aniversario en 1985. Hubo bailarinas, comefuegos y un pastel de dos metros de alto, además de espectáculos con ‘drags’ masculinos y femeninos. Duró un fin de semana, pero muchos de los invitados contaron después que la fiesta se prolongó durante tres semanas.

Sexo sin fin. Sobre el apetito sexual de Freddie Mercury se han contado muchísimas anécdotas, y se pueden resumir en que el sexo en todas su variantes nunca faltaba en una fiesta organizada por él. Drag Queens que practicaban felaciones a invitados vip por debajo del mantel, es un ejemplo de por dónde iba el tema. El sexo se consumía como en un ‘buffet’ libre, y nunca mejor dicho, porque la comida a menudo se servía sobre cuerpos desnudos de hombres y mujeres. Finalmente y para satisfacer a sus invitados plenamente, Mercury contrataba a profesionales del sexo de ambos géneros que trabajaban sin descanso hasta que la fiesta terminaba. Eventos a los que asistieron David Bowie, Mick Jagger, Keith Richards o Dave Stewart, entre otros famosos, y a los que a veces mandaba su avión privado a recogerles para que no faltaran. Juergas que muchos no dudaron en resumir como “una película de Fellini en una nube de cocaína”.

martes, 23 de mayo de 2017

#hemeroteca #testimonios | El guitarrista de Queen cree que Freddie Mercury viviría si se hubiera medicado

Imagen: El País / Freddie Mercury, Chicago, 1980
El guitarrista de Queen cree que Freddie Mercury viviría si se hubiera medicado.
Brian May dice que el cantante no recibió tratamiento contra el sida meses antes de morir y que perdió un pie por culpa de la enfermedad.
EFE | El País, 2017-05-23
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/05/23/actualidad/1495528799_698189.html

El guitarrista de la banda británica Queen, Brian May, revela en el prólogo de un libro con fotografías del grupo que su líder, Freddie Mercury, perdió la mayor parte de un pie durante su lucha contra el sida, antes de morir en 1991, ha adelantado el diario ‘The Sunday Times’. En ese texto, que acompaña a un libro en tres dimensiones que se publicará el jueves en Reino Unido, May asegura que Mercury habría evitado las devastadoras consecuencias de la enfermedad si hubiera comenzado a recibir tratamiento "tan solo unos meses antes".

"El problema era su pie. Trágicamente, quedaba muy poco de él. Una vez nos lo enseñó durante una cena y dijo: 'Vaya Brian, perdona si te he molestado enseñándote eso", relata el músico londinense, de 69 años. "Yo le contesté: 'No estoy molesto, Freddie, excepto por haberme dado cuenta de que tienes que aguantar este terrible sufrimiento", rememora el guitarrista.

Mercury murió a los 45 años como consecuencia de una neumonía bronquial provocada por el sida. Sin embargo, para May, si el cantante hubiera comenzado a recibir el "cóctel mágico" de pastillas para combatir el sida unos meses antes, "todavía estaría con nosotros".

En la entrevista, en la que comenta algunas de las fotografías que aparecen en el libro, May recuerda cómo el cantante reveló al resto del grupo que era homosexual "años después de que resultara obvio". "Al principio, el grupo estaba en una situación apurada. No nos podíamos permitir habitaciones de hotel individuales, así que yo compartía habitación con Freddie", explica el guitarrista.

"No hay mucho que yo no conozca sobre Freddie y con quién se lo hacía en aquellos días, que no eran hombres, tengo que decir. Fue bastante obvio cuando los visitantes en el camerino comenzaron a dejar de ser chicas guapas y pasaron a ser hombres sexis", afirma May.

viernes, 25 de noviembre de 2016

#hemeroteca #homofobia | Lo que Zanzíbar sabía de Mercury y no quiso aceptar

Lo que Zanzíbar sabía de Mercury y no quiso aceptar.
Stone town, la ciudad que vio nacer al músico, no ha sabido convertirse en un lugar de peregrinaje para los fans ya que sus excentricidades y su evidente homosexualidad se contrarrestan con los valores de la tradición africana.
Carolina Valdehíta | El Mundo, 2016-11-25
http://www.elmundo.es/cultura/2016/11/25/58386e6fe2704e002b8b45d3.html

De Freddie Mercury, lo sabemos casi todo, que su nombre real era Farrok Bulsara y que adoraba los gatos. La revista Time Asia le nombró en 2006 como uno de los hombres asiáticos más influyentes de los últimos 60 años y dos años después, Rolling Stone le situaba en el número 18 entre los cien mejores cantantes. También, conocemos que se enamoró de una mujer, Mary Austin, a quien escribió el tema ‘Love of my life’ y a quien nombró como principal heredera de su patrimonio. Y tanto Mary como nosotros sabemos que, a pesar de que ella fue la mujer de su vida, también lo fue para muchos hombres.

Freddie Mercury mantuvo su enfermedad hasta final con absoluto secretismo. Por miedo o por negacionismo, quizá. Y no fue así hasta que la muerte comenzó a entrar en su habitación y decidió hacer público su estado de salud. El sida fue para él, como para gran parte de inadaptados, la sentencia de los ochenta. Lo que no todos saben, es que el músico nació y vivió los primeros años de su existencia en la isla de Unguja, la más importante de Zanzíbar, en Tanzania. Y de haber permanecido allí, el Freddie Mercury que conocemos jamás hubiera existido.

Por aquel entonces, el Sultanato de Zanzibar vivía en plena dominación británica y después de una larga guerra, ya se comenzaban a vislumbrar los primeros pasos hacia un estado que no convencía a todos. Farrokh, -Freddie-, nació en 1946 en el seno de una familia parsi y bajo la nacionalidad británica. Durante los siguientes dieciséis años, el pequeño de los Bulsara vivió a caballo entre Zanzíbar y Bombay, dónde realizaba sus estudios. La última vez que la isla vio a su hijo pródigo fue en 1962, poco antes de que se proclamase la Unión de la República de Tanzania, que se agrupó, bajo la supervisión de Gran Bretaña en 1964, a Tanzania y los Imperios de Tanganika y de Zanzibar.

Varios años después, ya convertido en estrella mundial, sus compatriotas quisieron sacar provecho del éxito del cantante a pesar de que la ciudad de Stone Town, la ciudad donde vivió la familia Bulsara, no estaba preparada. El Imperio de Zanzibar fue colonizado por árabes de distintas nacionalidades siguiendo como religión oficial el Islam, aunque sus padres se regían por el zoroastrismo, una religión que ni de lejos es amable con la homosexualidad. Esa presión impidió que Freddie aceptara abiertamente su sexualidad, aunque de puertas para dentro y en las letras de sus canciones, las declaraciones se hacían a gritos.

En Zanzíbar sólo hay dos enclaves que explotan la procedencia del artista. La que antaño fue su casa, ahora solo se puede ver la insignia ‘Mercury House’ coronando la puerta y varias fotos desgastadas por el paso del tiempo en una vitrina. Un fracaso absoluto como parada de peregrinaje. Otro de los lugares que ha sabido captar un pedazo de su esencia ha sido el ‘Mercury’, un bonito local de copas al borde del mar, y de lo más parecido a un oasis para los nostálgicos. Y no sólo por la carta de cócteles, sino por las variopintas fotografías que se exhiben en sus paredes. Escasas y colocadas con calzador, en verdad.

Mientras se bebe una cerveza bajo el lúgubre tintineo de las velas sobre las mesas, la oscuridad y el secretismo sacan a la luz los tabús que aún hoy existen hacia la figura del genio con bigotes que tocaba el piano sin camiseta, se pintaba los ojos, labios y uñas y, quien que de vez en cuando, se vestía como una mujer. Aunque Zanzíbar acepte que las turistas se paseen en ‘shorts’ y camisetas de tirantes y que dos hombres caminen juntos intercambiándose miradas de deseo, estos siguen siendo valores que la tradición musulmana y la ley africana aparta, evitando los occidentalismos que huyen de los valores tradicionales. Y es precisamente su hijo pródigo quien representa todo eso.

En Zanzíbar los actos homosexuales masculinos se penalizan con penas de cárcel, incluso en algunos casos hasta con cadena perpetua. Lo mismo sucede en casi la totalidad de países africanos, que aún conservan las leyes que dejaron los colonos antes de abandonar el continente durante la década de los sesenta. Las únicas excepciones son las de Mozambique, que despenalizó la homosexualidad el año pasado, y Sudáfrica, donde está permitido el matrimonio igualitario. Pero en general, África, sigue sin estar preparada para aceptar con los brazos abiertos la homosexualidad.

"Bismillah!" reza Mercury en su magistral tema ‘Bohemiam Rapsody’. Una expresión árabe que significa ‘¡en el nombre de Alá!’. Pues bien, “Bismillah!” debió de ser el grito de sorpresa cuando sus primeras ‘performances’ llegaban a los escasos televisores de Stone Town. Transgresor, bisexual y víctima del VIH. Su enfermedad letal es quizá lo único que le acercaba a sus orígenes africanos, donde el virus se expandía con la misma efervescencia que entre las tribus más ‘underground’ del mundo occidentalizado. La dicotomía entre Zanzibar, Mercury y el colectivo homosexual es evidente. Si los comerciantes de la isla quieren hacer dinero aprovechándose de las remesas de turismo, han de superar los mismos tabúes que habrían encorsetado a Freddie, cuando éste era Farrokh. La leyenda se merece más que la venta ambulante de CDs pirata con carcasas difuminadas por las gotas de lluvia. Zanzibar necesita reconocer que parió al autor de la mejor canción pop de todos los tiempos, y aceptar lo que Mercury enseñó al mundo mientras ellos se tapaban los ojos.

Y TAMBIÉN…
25 años de la muerte de Freddie Mercury: el desconcertante genio al que la música liberó.

Estaba "trastornado, lastimado y permanentemente en busca de atención". El cantante, enfermo desde 1980, no reconoció hasta 1991 su enfermedad. "Su pesadilla era encontrarse el dormitorio vacío".
Uli Hesse | El Mundo, 2016-11-24
http://www.elmundo.es/cultura/2016/11/24/5836982f268e3ef4508b4612.html

jueves, 24 de noviembre de 2016

#hemeroteca #testimonios | 25 años sin Freddie Mercury: el impactante relato de sus últimos momentos

Imagen: Diario Registrado / Jim Hutton y Freddie Mercury
25 años sin Freddie Mercury: el impactante relato de sus últimos momentos.
Freddie Mercury fallecía un 24 de noviembre de 1991 en su mansión de Garden Lodge, en Kensington, hace exactamente 25 años. Pero fue recién en 1994 que su última pareja, Jim Hutton, publicó un estremecedor artículo en el diario británico, The Guardian, dando detalles de los últimos momentos del cantante, y desmintiendo algunas versiones que había instalado la prensa. El texto es tan emocionante como triste.
Diario Registrado, 2016-11-24
http://www.diarioregistrado.com/no-se/25-anos-sin-freddie-mercury--el-impactante-relato-de-sus-ultimos-momentos_a5836ec839bfd993f295b2380

Fue Jim Hutton, junto con otros dos colaboradores, quienes estuvieron con Freddie Mercury hasta sus últimos momentos. De hecho, Hutton -quien fuera su pareja durante 7 años- estuvo en el momento en que el cantante dio su último suspiro.

En aquel momento, la prensa británica ya había hecho girar el rumor sobre una posible enfermedad de Freddie. Pero el cantante, por cuestiones personales, lo mantuvo en secreto. Increíblemente, cuando decidió darlo a conocer a través de un comunicado, terminó falleciendo al día siguiente.

El comunicado fue el siguiente: "Siguiendo la enorme conjetura de la prensa de las últimas dos semanas, es mi deseo confirmar que padezco SIDA. Sentí que era correcto mantener esta información en privado hasta el día de la fecha para proteger la privacidad de los que me rodean. Sin embargo, ha llegado la hora de que mis amigos y seguidores conozcan la verdad y espero que todos se unan a mí y a mis médicos para combatir esta terrible enfermedad. Mi privacidad ha sido siempre muy importante para mí y soy famoso porque prácticamente no doy entrevistas. Esta política continuará".

Luego de la muerte del cantante las versiones siguieron. Por eso, su última pareja de los últimos años escribió un importante artículo en el diario británico fechado el 22 de octubre de 1994.
"Contrariamente a algunas noticias en la prensa de la época, el dormitorio de Freddie nunca se convirtió en un minihospital. Tenía un gotero a su derecha por si necesitaba una transfusión de sangre, pero todo lo demás de la habitación estaba exactamente como había sido siempre. En los últimos días Freddie dejó de comer alimentos sólidos, sólo comía frutas y bebía zumos (…).

La mañana del jueves 21 de noviembre fue un día muy triste para mí. Fue la última vez que Freddie apareció en la ventana de su habitación gritando 'cooee' y yo sabía que el final estaba muy cerca. Esa noche tuve especial cuidado de él. Se quedó dormido y me acosté a su lado en la cama. Sólo tenía que darme suavemente con el codo y ya estaba despierto para lo que quisiera.

Al amanecer ya estaba despierto, tranquilamente viendo la televisión. Freddie estaba todavía dormido, acurrucado en mi brazo y aferrándose a mi mano. De vez en cuando me la apretaba suavemente. '¿Me quieres?', me preguntó al despertar. Hoy más que nunca necesitaba oír lo mucho que le querían. 'Sí, te quiero', susurré y le besé en la frente. (…) Freddie durmió durante gran parte del día siguiente y por la tarde subí a verlo. Estábamos acostados en la cama cuando me preguntó qué hora era.– 'Son las ocho"', le dije.– 'Pronto el mundo entero lo sabrá', suspiró mirándome con ojos tristes. Este fue el primer indicio de que había algo que estaba pasando.

'Cuando Freddie asintió con la cabeza me fui abajo y le conté a Joe [Fanelli, ex amante y cocinero de Mercury] lo que me había dicho. Confirmó que se había preparado un comunicado explicando su condición. Estaba previsto que se emitiera a medianoche. Yo no tenía que ocuparme de Freddie el sábado por la noche, sino Joe. Pero se había ido al gimnasio, luego a tomar una copa y ya no apareció. Estaba con Freddie en su habitación alrededor de las 10 cuando se agitó terriblemente. No dejaba de preguntarme dónde había ido Joe.– '¿Por qué, cuál es el problema?', pregunté.– 'Bueno, tengo que tomar mi medicina'– 'Oh, eso no es un problema', contesté. 'Te puedo dar yo las pastillas. ¿Cuáles son?'. Él sabía exactamente cuáles eran las tres o cuatro que necesitaba. Analgésicos. Había estado tomando AZT, pero lo dejó junto a todas las demás. (…)

Freddie se despertó de nuevo a las seis de la mañana y pronunció lo que serían sus últimas palabras: 'Pis, pis'. Quería que le ayudara a ir al baño. Estaba terriblemente débil y tuve que llevarle en brazos. Al colocarle de nuevo en la cama oí un crujido ensordecedor. Sonaba como un si se le rompiera algún hueso, partiéndose como la rama de un árbol. Gritó de dolor y le dio una convulsión. Llamé a Joe a gritos. Le necesitaba para sujetar a Freddie a la cama para dejar de hacerse daño a sí mismo.

Con los años, Joe había visto Freddie tener un ataque de ansiedad tras otro y sabía exactamente cómo manejarlo, sujetándolo hasta que la ansiedad cedía. Le dijo: 'Freddie, cálmate'. Entonces Freddie lanzó su mano directa a la garganta de Joe. Era como un hombre que se ahoga luchando por conseguir un poco de aire. Joe se liberó de las garras de Freddie y, finalmente, le calmó. Luego, exhausto por el esfuerzo, Freddie se quedó rápidamente dormido. Llamamos al doctor Atkinson, que se acercó y le dio una inyección de morfina que le ayudara a tirar adelante. Joe me dijo después que Freddie era alérgico a la morfina, pero a estas alturas ya parecía no importar.

Mary [Austin, su mejor amiga] llegó más tarde y nos reunimos en la cocina, a la espera de escuchar el pronóstico del doctor Atkinson. Nos dijo: 'Freddie probablemente durará hasta el jueves'. Joe y yo nos miramos el uno al otro. Ambos sabíamos que no podría durar tanto. (…) El doctor Atkinson se quedó en casa toda la tarde y se fue poco después de las seis y media. Le di las gracias por haber estado tanto tiempo, le vi salir y luego volví a entrar para estar con Freddie.

Pidió ir al baño. Después de las terribles convulsiones que había tenido por la mañana después de ir al baño, no me atreví a lidiar con él otra vez con una sola mano. Corrí escaleras abajo y me encontré a Phoebe [seudónimo de Peter Freestone, que ayudaba al cuidado personal de Mercury]. Cuando llegamos al piso de arriba, Freddie había mojado la cama. Phoebe me miró y preguntó: '¿Cambiamos las sábanas?'– 'Más vale', contesté. 'Si no lo hacemos y se despierta y se pondrá de mala leche'. No sé por qué dije eso, tal vez fue mi subconsciente tratando de hacer ver que las cosas eran menos graves que la realidad. Phoebe comenzó a cambiar la cama mientras yo me ocupaba de Freddie. Cuando le estaba poniendo una camiseta limpia y un par de calzoncillos, sentí que trataba de levantar la pierna izquierda para ayudar un poco. Fue lo último que hizo. Bajé la vista hacia él, sabiendo que estaba muerto.

– 'Phoebe', grité. 'Me temo que se ha ido'. Puse mi brazo debajo del cuello de Freddie, lo besé y lo abracé. Sus ojos seguían abiertos. Recuerdo la expresión de su rostro y cuando me voy a dormir cada noche aún está ahí, frente a mí. Estaba radiante. (…) Detuve la manecilla del reloj de cuerda que estaba junto a la cama. Se lo había regalado a Freddie porque me dijo que siempre había querido uno. Ponía que eran las siete y 12 minutos. Nunca lo he vuelto a poner en marcha".

martes, 22 de noviembre de 2016

#hemeroteca #vih #testimonios | 25 años sin Freddie Mercury, la voz "real" del rock

Imagen: Télam / Freddie Mercury
25 años sin Freddie Mercury, la voz "real" del rock.
Hace 25 años moría en su casa de Kensington, Londres, por el deterioro de su salud a causa del sida, Freddie Mercury, una de las mejores y más potentes voces de la música popular, que se destacó por haber aportado al rock elementos de la ópera, el gospel y el vodevil y que además logró trasladar al escenario esa particular estética.
Hernani Natale | Télam, 2016-11-22
http://www.telam.com.ar/notas/201611/171171-25-anos-sin-freddie-mercury-la-voz-real-del-rock.html

Con apenas 45 años, el destacado vocalista había logrado marcar a fuego la escena del rock mundial, al frente de Queen, una banda surgida a principios de los 70 en medio de un contexto musical dominado por el hard rock y el glam, que había logrado amalgamar ambos estilos, además de dotarlo de nuevos elementos que la diferenciaron del resto.

Mercury no sólo pasó a la historia por su espectacular rango vocal y su calidad interpretativa, sino también por sus habilidades compositivas, que lo llevaron a crear verdaderos clásicos, como “Bohemian Rapsody”, “Somebody to love”, “Good old fashioned lover boy”, “Love of my life” y “Crazy little thing called love”, entre otros, que combinaban de manera natural la ópera, el gospel, la balada, el rockabilly y el vodevil; en un universo en el que convivían en total armonía Led Zeppelin, The Beatles, Liza Minelli y Liberace.

En vivo, el cantante se destacó por sus electrizantes performances, de las cuales el público argentino pudo ser testigo directo en el verano de 1981, cuando la banda ofreció una memorable serie de conciertos en el Estadio Velez Sarsfield, en Mar del Plata y en Rosario, en un hecho inusual para la época.

A nivel mundial, el legado y el respeto ganado por Mercury a lo largo de su carrera quedó plasmado en el concierto en su homenaje realizado en el estadio Wembley, en Londres, en 1992, del que participaron figuras bien distintas como David Bowie, Metallica, Guns N' Roses, Elton John, Robert Plant, Tommy Iommi, Liza Minelli, Roger Daltrey, George Michael y Annie Lennox, entre otros.

Nacido en 1946 en la ciudad de Stone Town, en Zanzíbar, bajo el nombre de Farrokh Bulsara, a los 18 años debió emigrar a Inglaterra a raíz de una revuelta popular que derivó en la conformación del estado de Tanzania.

Mientras cursaba estudios de arte, conoció a Tim Staffell, un bajista que, junto al guitarrista Brian May y el baterista Roger Taylor, conformaba el grupo Smile, a quienes trató de convencer para que vistieran las prendas de la línea de ropa que había creado.

Las charlas en las que el joven Freddie trató de convencer a May y Taylor de implementar una puesta en escena más impactante fueron el preludio para que sea invitado a unirse a la banda, cuando Staffell decidió bajarse ante la falta de éxito.

Tras varias audiciones, el grupo contrató al bajista John Deacon y, por iniciativa de Mercury, adoptó el nombre “Queen”, un termino muy utilizado como apelativo en los circuitos gay, a pesar de que se apuntaba más al impacto del término que a una toma de postura sexual.

De hecho, aunque Mercury se mostraba como una verdadera tromba sobre el escenario, en donde utilizaba atuendos comunes en el submundo gay de aquellos años, era tímido al punto de mantener su vida privada lejos de los flashes, lo cual, en muchos casos, fue confundido por la prensa como un comportamiento cercano al divismo.

A lo largo de la década del 70, Queen se destacó en la escena rockera por la perfecta amalgama musical forjada por sus miembros, con un guitarrista y baterista amantes del hard rock, un bajista con un marcado gusto por el pop y el cantante influenciado por la ópera, el gospel y la espectacularidad en la puesta en escena.

Establecida como una de las grandes bandas, hacia finales de los 70 el grupo aggiornó su sonido, primero a la moda disco y new wave imperante en esos años, para luego sucumbir en los sintetizadores pop, tan en boga en los años '80. A pesar de ello, la banda nunca perdió su personalidad, en gran parte marcada por la impronta de Mercury.

Queen tuvo un particular romance con el público argentino, que vivió su visita al país en 1981 casi como una cuestión de Estado.

En aquellos difíciles años de dictadura militar, la llegada de esta banda al país marcó un hito por tratarse de una de las pocas veces en que se podía apreciar en vivo un espectáculo de esa magnitud.

Con un impacto similar al que hoy causa cada visita de los Rolling Stones, los medios locales se ocuparon de seguir el paso a paso de cada uno de los miembros de la banda en su estadía en el país.

Incluso, entre los musiqueros se estableció como una suerte de rivalidad entre los seguidores de Queen, en donde se enrolaban los más refinados, y los de Kiss, más cercanos al rock duro.

Uno de los hitos más importantes en la carrera del grupo se produjo en 1985, cuando participó del multitudinario festival Live Aid, en Londres, en la que fue considerada por la crítica como una de las mejores actuaciones de una banda en vivo en la historia del rock, sobre todo gracias al espectacular despliegue de Mercury, quien hechizó al público con su magnetismo y sus dotes artísticas.

Sin embargo, faltaba poco para que la salud de Mercury comenzara a deteriorarse a raíz del sida, contagiado en noches de excesos de drogas y sexo, que el cantante se encargó de mantener a la sombra del conocimiento público.

En medio de rumores crecientes, en parte por la muerte de varios de sus amigos cercanos a causa de esta enfermedad, y también por algunas fotos de paparazzis en donde se lo veía extremadamente delgado, Mercury siguió adelante con su labor artística, aunque se mostraba cada vez menos en público.

Finalmente, el 23 de noviembre confirmó a través de su vocero Roxy Meade que era portador del virus del HIV y llamaba al mundo a luchar contra esa enfermedad.

Un día después, casi ciego, postrado en una cama y prácticamente sin poder hablar, Mercury murió en su casa de Kensington, la misma a la que aún se acercan fans de todo el mundo para dejar mensajes escritos en la fachada.

Paradojas del destino, ese mismo día también murió de cáncer Eric Carr, segundo baterista de Kiss, la banda rival de Queen en el imaginario local.

Basta la imagen del batallón de músicos que en 1992 unió sus voces para cantar “We are the champions” al final del concierto en su homenaje en Wembley, mientras las pantallas mostraban imágenes de un Freddy con capa y corona de reina en su recordada actuación en el Live Aid, para dar cuenta de la inmensidad de su figura.

martes, 9 de agosto de 2016

#hemeroteca #testimonios | El último ‘show’ de Freddie Mercury

Imagen: Google Imágenes / Queen en Knebworth Park
El último ‘show’ de Freddie Mercury.
Han pasado 30 años desde la legendaria actuación de Queen en Knebworth Park.
Hamlet D. Guerrero | El País, 2016-08-09
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/08/09/actualidad/1470732408_599174.html

Farrokh Bulsara, más conocido como Freddie Mercury, protagonizó un día como hoy hace 30 años su última presentación como vocalista del grupo Queen. El concierto en Knebworth Park (Reino Unido), el 9 de agosto de 1986, marcó la fecha final de la gira ‘Magic Tour’ en apoyo al disco ‘A Kind of Magic’ y la última vez en la que se subieron a un escenario los cuatro miembros originales de la banda, el guitarrista Brian May, el baterista Roger Taylor, el bajista John Deacon y Mercury. El grupo de rock dio una actuación de mas de dos horas para los mas de 120.000 espectadores que acudieron.

La apertura del concierto contó con las actuaciones de Beloius Some, Status Quo y Big Country. El acto de Some, un artista británico impulsor del pop y la música dance, no fue bien recibido por el público dada las diferencias musicales con las demás propuestas. La banda de rock Status Quo fue la siguiente en presentarse antes de dar paso a Big Country, una agrupación escocesa que toca rock con influencias de música celta. Queen, la guinda de la noche, llegó al concierto en helicóptero y finalizó con una aclamada presentación de la canción ‘God Save the Queen’.

Tras finalizar la gira, la banda anunció un paréntesis en los escenarios para permitir que cada miembro desarrollara sus proyectos personales. En este tiempo, alertado por las muertes de amigos cercanos por complicaciones del sida, Mercury se sometió a un examen médico a mediados de 1987 en el que dio positivo al VIH. Su deterioro físico lo alejó de los escenarios indefinidamente sin que nadie supiera la causa. El 23 de noviembre de 1991, ya en su lecho de muerte, el cantante decidió revelar que padecía la enfermedad. 24 horas después del anuncio, Freddie Mercury, sin defensas, falleció de neumonía, a la edad de 45 años.

La gira ‘Magic Tour’, fue la más ambiciosa de la banda con 26 actuaciones en total en países como Suecia, la entonces República Federal Alemana, Austria e incluso del otro lado del telón de acero, en Budapest (Hungría), donde grabaron la película ‘Hungarian Rhapsody: Queen Live in Budapest’. "Creo que por fin estamos en el lugar donde queríamos estar", manifestó el guitarrista de la banda Brian May, mientras era entrevistado acerca de la masiva acogida de Queen alrededor de Europa. Más de un millón de espectadores presenciaron al grupo de rock a lo largo del ‘tour’.
 
DOCUMENTACIÓN
El último día en Knebworth Park.

La banda cerró su gira 'Magic Tour' en Stevenage ante la imposibilidad de ofrecer un tercer concierto en Wembley.
Colpisa | Diario de Navarra, 2016-08-08

domingo, 25 de octubre de 2015

#hemeroteca #freddiemercury | Freddie Mercury usó la letra de 'Bohemian Rhapsody' para 'salir del armario', dice su biógrafa

Freddie Mercury usó la letra de 'Bohemian Rhapsody' para 'salir del armario', dice su biógrafa.
Lesley-Ann Jones dice que la pareja del líder de Queen, Jim Hutton, se lo confesó poco después de la muerte del legendario cantante. Un experto en letras coincide con la afirmación de Jones. La frase "Mamá, acabo de matar a un hombre", significaría la muerte del anterior Freddie, el que permanecía 'en el armario'.
20Minutos, 2015-10-25
http://www.20minutos.es/noticia/2588404/0/freddie-mercury/uso-letra-bohemian-rhapsody/salir-armario/

‘Bohemian Rhapsody’ es uno de los temas más famosos y recordados de la mítica banda Queen. Dentro de unos días se cumple el 40 aniversario de su publicación y suele estar en el top 3 de las listas que recogen las mejores canciones del grupo. Pero además de su calidad musical, su letra esconde algo más profundo.

Lesley-Ann Jones, biógrafa del líder de Queen, Freddie Mercury, cree que la letra de la canción es en realidad la confesión de la homosexualidad de Mercury, su 'salida del armario', recoge el Daily Mail.

Jones dice que así se lo reveló Jim Hutton, pareja de Mercury, poco después de la muerte del cantante en noviembre de 1991. La escritora dice que le preguntó a Mercury en vida por este hecho y que el artista nacido en Zanzíbar se limitó a responderle con una sonrisa.

El Daily Mail recoge también la opinión de Sir Tim Rice, experto en letras, que coincide en su opinión con Jones. Para él, la frase "Mamá, acabo de matar a un hombre" significa el fin del anterior Freddie, el que permanecía en el armario.

Y TAMBIÉN…
Los últimos días de Freddie Mercury
José Antonio Luna | Hipertextual, 2015-09-04

http://hipertextual.com/imagen-del-dia/ultima-foto-de-freddie-mercury
La anciana madre de Freddie Mercury desmitifica a su hijo.
El líder de Queen alimentó una imagen salvaje, provocativa y bisexual. 21 años después de su muerte, su madre airea un pasado religioso y una cándida relación familiar.
Iñigo López Palacios | El País, 2012-09-22
http://elpais.com/elpais/2012/09/21/gente/1348247085_085814.html

sábado, 22 de septiembre de 2012

#hemeroteca #freddiemercury | La anciana madre de Freddie Mercury desmitifica a su hijo

La anciana madre de Freddie Mercury desmitifica a su hijo.
El líder de Queen alimentó una imagen salvaje, provocativa y bisexual. 21 años después de su muerte, su madre airea un pasado religioso y una cándida relación familiar.
Iñigo López Palacios | El País, 2012-09-22
http://elpais.com/elpais/2012/09/21/gente/1348247085_085814.html

Hay una cosa en la que todo el mundo parece estar de acuerdo: nunca hubo un solo Freddie Mercury. Para el periodista Sean O’Hagan, de The Guardian, nada expresa esta idea mejor que la imagen del divo en el famoso vídeo de ‘Bohemian rhapsody’, rodado en 1975: “Un prisma, repetido como una representación caleidoscópica de sí mismo. Ahí estaba Freddie: el showman, el camaleón, el fantasioso en el más estricto sentido del término. Todos ellos eran tan solo pistas del que llegaría a ser con el tiempo”, escribe en uno de los textos que acompañan a ‘Freddy mercury, the great pretender. A life in pictures’, un libro recién publicado que sirve de homenaje visual al cantante fallecido el 21 de noviembre de 1991 a causa de una bronconeumonía asociada al sida.

Esas imágenes de las que habla O’Hagan son solo la cara visible del vocalista de Queen. Al parecer, había más. Algunas, muy alejadas de esa figura de personaje salvaje, histriónico, aficionado a las fiestas en las que no faltaba de nada. Como la de su 39º cumpleaños celebrada en un club de Múnich en 1985, que aparecerá en el documental ‘The great pretender’, que se publicará en DVD el lunes. “Hay cuero, culos desnudos, bigotes, ‘strippers’ y está Brian May vestido como una bruja”, dice su director, Rhys Tomas. Lo esperable, en suma.

“Freddie mantenía una estricta separación entre su trabajo, su hogar y su vida”, explicaba hace unas semanas la señora Jer Bulsara, de 90 años, en una entrevista con el Daily Telegraph. La señora Bulsara, que vive en un ‘bungalow’ de tres habitaciones en la ciudad de Nottingham, es la madre de Freddie Mercury. Él jamás habló de su bisexualidad en casa. Ni siquiera con ella. Ni cuando estuvo muy enfermo. “Evitaba ciertos temas para protegernos”, contaba. “Hoy habría sido diferente, pero entonces le habría resultado muy difícil contárnoslo, y nosotros lo respetábamos”.

Brian May ha dado vía libre a Sacha Baron Cohen (Borat) para rodar un biopic centrado en los orígenes de Queen. La película recordará que Mercury tuvo una novia durante seis años, Mary Austin (un papel que se ha ofrecido a hacer Katy Perry). A pesar de que su relación se rompió cuando el cantante se inclinó por los hombres, dedicó a Austin la balada ‘Love of my life’ y estableció en su testamento que ella heredara su casa de Londres.

Muchas de las fotos menos conocidas del libro que ahora se publica, fechadas en los años cincuenta, las ha donado su progenitora. Entre ellas, el retrato de un niño dentón de cuatro años con una guirnalda de flores en el pecho y un sombrero blanco de oración. U otra, realizada ese mismo día, en la que la señora Bulsara, vestida al estilo indio, y el pequeño Freddie, que entonces era Farrokh, se trasladan a un templo en un ‘rickshaw’, el taxi local de Zanzíbar, una especie de calesa de la que tira un conductor.

Porque antes de que naciera Mercury, el cantante de Queen, la superestrella del rock más teatral de la historia, en su lugar estaba Farrokh Bomi Bulsara, el hijo mayor de Jer y Bomi Bulsara, un funcionario indio de la Administración colonial británica, desplazado a la isla de Zanzíbar, en la actual Tanzania, por motivos laborales.

La familia Bulsara son parsis, seguidores de Zoroastro, al que se considera primer profeta de la historia. Una pequeña comunidad que apenas supera los 60.000 integrantes y que se agrupa principalmente en Bombay, donde son conocidos por las torres del silencio, unas estructuras circulares en las que colocan a sus muertos envueltos en un sudario para que los cadáveres sean devorados por los buitres.

La personalidad exuberante de Mercury no encajaba excesivamente bien en el conservadurismo del culto. Tras estudiar desde los ocho años en internados británicos de la India, fundó su primer grupo con 12. Cuando tenía 15, Tanzania se declaró independiente y la familia Bursala se trasladó a Reino Unido. Para sus padres y su hermana pequeña, Kashmira, que ahora tiene 60 años, fue un trauma, pero no para él, que descubrió en el Reino Unido de mediados de los sesenta un ambiente mucho más adecuado para sus intereses. “La mayoría de nuestra familia eran abogados o contables. Pero Freddie insistía en que él no era lo bastante listo y que lo que quería era bailar y cantar”, explicaba la señora Bulsara en aquella misma entrevista. Mientras buscaba el éxito con sus bandas de juventud, Mercury vendía ropa de segunda mano en el mercadillo de Kensington, despachaba el catering del aeropuerto de Heathrow o ejercía de mozo de almacén. “Mi marido y yo pensamos que era una fase y confiábamos en que pronto entraría en razón y regresaría a estudiar cosas serias. Nunca ocurrió”.

Cómo ser Freddie por un día
Decía la señora Bulsara que la omnipresencia de la música y la imagen de su hijo le habían ayudado a soportar su ausencia. De hecho, fue una de las estrellas del rock fallecidas que aparecieron en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres. “También salió John Lennon, pero aplaudieron mucho más a mi Freddie”, recordaba la madre del cantante en su entrevista al ‘Daily Telegraph’. Es cierto que la figura de Mercury se ha agrandado en las dos décadas y pico transcurridas desde su fallecimiento. Hay que entender que solo tenía 45 años y que fue uno de los primeros famosos en morir por el sida, en un momento en que la enfermedad todavía era considerada por muchos un castigo a los homosexuales. Actualmente, cada 3 de septiembre se celebra el Freddie For a Day, una jornada anual en la que los participantes se visten como una de las múltiples caracterizaciones del divo para recaudar fondos para el Mercury Phoenix Trust Aids Charity. Del poder de convocatoria de esta organización da cuenta que a la gala que este año se organizó en el hotel Savoy de Londres asistió la princesa Eugenia de York.

martes, 17 de abril de 2012

#libros #testimonios | Freddie Mercury : la biografía definitiva

Freddie Mercury : la biografía definitiva / Lesley-Ann Jones ; traducción de Alejandro Pradera.
Madrid : Alianza, 2012 [04-17].
512 p.
Colección: libros Singulares.
ISBN 9788420671932 / 19 €

/ ES / EN* / BIO
/ Freddie Mercury / Gais / Iconos / Música / Testimonios / VIH-Sida

"¡No quiero ser una estrella, quiero ser una leyenda!" "Sabéis, eso es exactamente lo que no me deja dormir por la noche. He creado un monstruo. El monstruo soy yo. No puedo echarle la culpa a nadie más. Es por lo que llevo trabajando desde que era niño y habría matado por conseguir esto. Me ocurra lo que me ocurra, es todo culpa mía. Es lo que yo quería. Es lo que todos nos esforzamos por alcanzar. Éxito, fama, dinero, sexo, drogas, lo que uno quiera. Yo puedo tenerlo." Freddie Mercury, uno de los mayores talentos de la música pop de todos los tiempos, ha sido sin duda el más misterioso de aquellos intérpretes que llegaron a convertirse en leyenda. Sin embargo, y a pesar de que su ilimitada creatividad e inigualable sentido del espectáculo le granjeara millones de enfervorizados seguidores en todo el mundo, muy pocos han llegado a conocer al hombre que se escondía tras el mito. La biografía, además de relatar con detalle todos los pasos de su fascinante trayectoria como ídolo de multitudes, explora los aspectos más íntimos de su vida y se detiene en la confusa sexualidad que lo llevó a establecer fortísimos lazos con personas de ambos sexos.

domingo, 20 de noviembre de 2011

hemeroteka | Freddie Mercury: La añorada reina del rock

Imagen: Noticias de Alava
Freddie Mercury: La añorada reina del rock
Este jueves se cumplen 20 años del fallecimiento de un Freddie Mercury cuya figura sigue en lo más alto
Carlos González | Noticias de Alava, 2011-11-20

Un provocador tímido a más no poder, una gran voz que nunca se quiso educar, un compositor brillante al que a veces le costaba expresarse al hablar, un rockero que hacía música disco, un homosexual enamorado de una mujer... Todo eso y mucho más era Freddie Mercury, un genio lleno de contradicciones que hoy sigue de actualidad y eso que no quería vivir para siempre. El 24 de noviembre de 1991 el mundo se estremeció al conocer su muerte a causa del sida, una enfermedad que le costó reconocer aunque era vox populi que la padecía. Este jueves se cumplirán 20 años de esa fatídica jornada y mientras se sigue sin saber dónde se esparcieron sus cenizas, hay quien anuncia incluso la publicación de temas nuevos grabados por él.

Más allá del uso inmisericorde que se hace en cualquier competición deportiva del We are the champions, cualquiera con un mínimo interés musical, aunque esté alejado por completo del rock, es capaz de reconocer temas como Bohemian rhapsody, Under pressure, I want to break free, Who wants to live forever, Another one bites the dust, Crazy little thing called love, The show must go on... ¿Quién no ha acompañado alguna vez con sus palmas la batería de We will rock you? Mercury, sobre todo con Queen pero no sólo a través de su grupo, creó un sello propio tanto en su sonido como en sus apariciones en directo. Hoy es el día en el que absolutamente nadie ha conseguido superar su fuerza, capacidad, actitud, aptitud, carisma y extravagancia sobre un escenario, por mucho que incluso algunas supuestas reinas del pop quieran emularle. Él, dos décadas después, sigue muy por encima del resto.

Eso sí, el estiramiento que algunos están haciendo de su legado resulta indigno para muchos de sus seguidores en todo el mundo. El resto de Queen (es decir, Brian May, Roger Taylor y John Deacon) ha ido buscando en este tiempo un sustituto para no aportar nada nuevo al sonido de la banda, sólo para hacer el karaoke por medio mundo sacando dinero del que ya no está. Apariciones como la que hace unos días se produjo en los EMA de la cadena MTV ponen los pelos como escarpias a unos fans que, con buen criterio, prefieren quedarse con el combo antes de aquel 24 de noviembre. Claro que esto no es nada, puesto que el trío superviviente planea para 2012 sacar un disco de duetos que Mercury dejó, por ejemplo, con el también malogrado Michael Jackson. Hay muertos muy vivos en esto de la música.

La persona y el personaje Es indudable la huella que Freddie ha dejado en muchos artistas, más allá de un género o disciplina concreta. Y como gran figura mediática que fue son casi incontables los rumores, leyendas y cuentos chinos que rodean su persona, máxime teniendo en cuenta que él ya no está para defenderse (su último compañero sentimental también falleció el año pasado dejando para los restos una biografía, cuando menos, cuestionable).

En realidad, este inglés nacido en Zanzíbar bajo el nombre de Farrokh Bulsara y que se despidió de la vida con sólo 45 años fue un artista que vivió el mundo de la música hasta el exceso pero siendo celoso de su intimidad y, sobre todo, combinando su fama internacional con una timidez que siempre destacaron sus más cercanos. Para los cotillas quedará su relación con su ex pareja y amiga Mary Austin, o las crónicas de sus supuestas fiestas multitudinarias, o...

Su música y su leyenda han contribuido a mantener viva la figura de un hombre que, no hay que olvidarlo, fue fustigado en muchas ocasiones por la crítica especializada, que llegó a insultar de manera grave alguno de sus discos y determinadas polémicas actuaciones y vídeos. Y, sin embargo, 20 años después nadie ha conseguido que su espectáculo termine.

Fuente
Freddie Mercury: La añorada reina del rock
Este jueves se cumplen 20 años del fallecimiento de un Freddie Mercury cuya figura sigue en lo más alto
Carlos González | Noticias de Alava, 2011-11-20