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lunes, 19 de marzo de 2018

#hemeroteca #homofobia | Indonesia es cada vez más peligroso para los homosexuales

Imagen: El País
Indonesia es cada vez más peligroso para los homosexuales.
El Parlamento debate una enmienda para criminalizar el sexo gay y prematrimonial. Algunas personas LGBT ya se han marchado.
Ana Salvá | Planeta Futuro, El País, 2018-03-19
https://elpais.com/elpais/2018/03/15/planeta_futuro/1521121862_549766.html

Zulfikar Fahd sigue con preocupación las noticias que emergen desde Indonesia, su país de origen, a pesar de que se encuentra a miles de kilómetros de distancia. El chico, de 30 años abiertamente gay, se marchó el pasado 28 de enero a Canadá en busca de asilo porque dice no sentirse seguro allí. Y como explica a este periódico en una batería de correos electrónicos una vez instalado en Toronto, no tiene previsto volver.

La situación es cada vez más delicada para la comunidad homosexual en Indonesia, donde se está debatiendo una enmienda al código penal para criminalizar el sexo gay y prematrimonial. El Gobierno pretende demostrar que criminalizar la homosexualidad servirá para proteger a las personas LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) contra los justicieros que actúan en su contra.

Según expresa en un artículo la organización Human Rights Watch, la idea del Gobierno es que si se criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo, los radicales dejarán de perseguirlos y los ataques contra la comunidad dejarán de aumentar. Pero la lógica no convence a la organización ni a muchos activistas, teniendo en cuenta que, en los últimos meses, el Gobierno (incluido el vicepresidente Jusuf Kalla) ha emitido declaraciones condenando la homosexualidad, la policía ha llevado a cabo campañas contra la comunidad LGBT y el Ministerio de Salud la ha tachado de “desorden mental”.

Indonesia es un país de mayoría musulmana moderada, aunque los últimos años ha aumentado el fundamentalismo. Zulfikar considera que su país es “peligrosamente homofóbo”. “Si regreso. puedo ser atacado físicamente o, incluso, asesinado a manos de los musulmanes conservadores que dominan la población, o condenado a prisión si el Parlamento finalmente criminaliza la homosexualidad”, explica Zulfikar. “En una de sus declaraciones [de los radicales] dijeron 'vuestra sangre es halal’. Esto significa que matar musulmanes LGTB está permitido en el Islam. Muchos barrios, incluido el mío, incluso colocaron pancartas que dicen que son anti LGBT”.

La homosexualidad está perseguida por la ley en una sola provincia de Indonesia, aunque el ataque social contra las personas LGTB se está llevando a cabo en todo el país. En Aceh rige una versión estricta de la ley islámica (sharia) y las relaciones sexuales entre homosexuales se pueden penalizar con castigos físicos. El pasado mes de mayo dos gais recibieron 85 azotes en una plaza pública. Fue la primera vez que se impuso un castigo de este tipo desde que entró en vigor hace tres años la última revisión de la sharia.

En el resto del país, esta clase de relaciones se penaliza a través de la ambigua redacción de su controvertida ley de pornografía. En octubre, por ejemplo, las autoridades arrestaron a 141 hombres durante una redada en un club gay de la capital, Yakarta, acusados de violar esta disposición que prohíbe la explotación sexual, el nudismo público y otras actividades sexuales. Más de 300 personas LGBT fueron arrestadas durante redadas policiales en 2017 según un comunicado de Naciones Unidas y los Parlamentarios de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) para los Derechos Humanos (APHR) sobre la reforma del Código Penal.

El sentimiento homófobo de la sociedad se ha hecho sentir en otras ocasiones. Organismos radicales musulmanes también pidieron boicotear la cadena de café Starbucks porque, supuestamente, el CEO había mostrado su apoyo al matrimonio gay. En una encuesta reciente, casi el 90% de los indonesios que entienden el significado del término LGBT (que fueron algo más de la mitad de los preguntados) considera que este colectivo es una amenaza para la comunidad y que su religión no permite las relaciones entre personas del mismo sexo. Indonesia cuenta también con una importante minoría de cristianos, hindúes y otros que siguen creencias autóctonas.

El pluralismo y libertad de Indonesia fue cuestionada cuando el todavía gobernador de Yakarta Basuki Tjahaja Purnama (conocido como Ahok), un político cristiano de origen chino, ingresara en prisión en 2017 tras ser condenado a dos años de cárcel por blasfemia, un juicio que se llevó a cabo después de manifestaciones masivas encabezadas por los islamistas.

El investigador de Human Rights Watch en Indonesia, Andreas Harsono, explica que los partidos islamistas con presencia en el Parlamento “ya inyectaron estos artículos en 2016 y 2017, cuando un grupo llamado Family Love Alliance (Alianza de amor familiar) presentó una petición similar a la Corte Constitucional en 2016”. Fue rechazada con los votos de cinco de los nueve magistrados del tribunal.

Los detractores de esta decisión han continuado presionando a los partidos y el presidente de la Asamblea Consultiva del Pueblo (Cámara Baja), Zulkifli Hasan, afirmó en enero que el Parlamento estaba debatiendo el matrimonio entre personas del mismo sexo. Zulkifli mencionó la existencia de “cinco partidos políticos que aprueban a los LGBT".

Aunque Zulkifli no facilitó ningún nombre, y se supo más adelante que su afirmación no era cierta, el debate sobre la criminalización de las personas homosexuales volvió a estar sobre la mesa. Uno de los miembros del Parlamento que representa a la provincia de Aceh llegó a sugerir la pena de muerte o prisión a las personas LGTB, mientras que otros parlamentarios mantienen la idea de ilegalizar los actos homosexuales.

Harsono explica que algunos legisladores que están trabajando en las revisiones del código penal han propuesto lo que consideran un compromiso entre los políticos islamistas que querían una criminalización general, y los políticos más seculares, que estaban en contra.

Como expresó hace unos días al diario Washington Post Ichsan Soelistio, un parlamentario del partido político más grande de Indonesia (el del presidente Joko Widodo “Jokowi”), y uno de los miembros que trabajan para actualizar el código penal: "[Hemos] aceptado una ley que permite enjuiciar al sexo fuera del matrimonio y el sexo homosexual, pero solo si uno de los compañeros sexuales o sus familiares denuncian el crimen a la policía "

El investigador dice que, hasta la fecha, “10 facciones en el Parlamento se han mostrado de acuerdo con este compromiso”. Pero independientemente del acuerdo al que se llegue, Zukfikar duda que los homosexuales dejen de ser perseguidos por la sociedad indonesia.

Es difícil saber el número de personas que han abandonado el país en busca de asilo, pero parece que otros homosexuales indonesios comparten su opinión. El pasado 12 de febrero, de hecho, tuvo lugar una protesta en el país para exigir la paralización de esta ley. Zukfikar dice que tras explicar en su blog su huida a Canadá, ha recibido algunos mensajes de indonesios que tienen la voluntad de seguir sus pasos. Algunos activistas consultados expresan además que conocen algunos casos similares al suyo.

Harsono explica que un gran número de personas LGTB de su entorno están atravesando momentos difíciles. “Muchos de ellos son personas que conozco, mis vecinos, mis amigos, mis antiguos alumnos, que viven en silencio o intentan mudarse al extranjero o dentro de las provincias más tolerantes de Indonesia como Papua”.

Hartoyo, un prominente activista gay de Indonesia, comparte la misma experiencia que Harsono: “He escuchado que algunos homosexuales se han marchado o buscan asilo porque no se sienten seguros en su propio país. Algunos han sido forzados a la clandestinidad, especialmente en Aceh”.

martes, 6 de junio de 2017

#hemeroteca #homofobia | Una pareja gay es azotada en Indonesia como castigo por practicar sexo

Imagen: El País
Una pareja gay es azotada en Indonesia como castigo por practicar sexo.
La condena imponía una sanción de 85 golpes con una vara a cada uno de ellos, pese a que la fiscalía había pedido una rebaja de la pena tras su estancia en prisión.
El País, 2017-06-06
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/01/mundo_global/1496326327_281718.html

Es la primera vez que una pareja homosexual se ve sometida a un castigo público en la historia reciente de Indonesia. Los jóvenes, de 20 y 23 años, fueron azotados con una vara 85 veces cada uno el pasado 23 de mayo, mientras una muchedumbre grababa el acontecimiento con sus teléfonos móviles enfrente de una mezquita en Banda Aceh, la capital de la provincia del mismo nombre, según publicó la BBC. El delito que cometieron fue mantener relaciones sexuales (catalogado como sodomía) en una región en la que este tipo de actos están prohibidos al violarse la legislación establecida por la ‘sharia’ o ley islámica. Amnistía Internacional ha reprobado esta práctica y la ha considerado como “un trato degradante, cruel e inhumano”, que podría equipararse a la tortura bajo el amparo de las leyes internacionales.

Los agentes entraron en el apartamento donde residía la pareja (cuyos nombres no han trascendido) y los grabaron en el interior de su habitación para, acto seguido, mostrar las imágenes de sus cuerpos desnudos en las redes sociales. Durante la flagelación pública los ejecutores que perpetraron el castigo corporal iban vestidos con un traje marrón que les cubría todo su cuerpo, de la cabeza a los pies. Los vídeos de la ceremonia muestran cómo el público jalea a los verdugos mientras los condenados, con la cabeza gacha y las manos juntas delante del cuerpo, reciben los latigazos. La fiscalía intentó rebajar la pena a los dos hombres por haber permanecido dos meses en prisión, sin éxito. El abogado de la acusación recomendó bajar la pena a 80 latigazos (y nos los 100 estipulados) porque ambos habían admitido su culpa.

La provincia de Aceh aprobó en 2014 una ley por la cual se condenaba con esta práctica a toda persona que practicara sexo con otra del mismo género. Desde principios de siglo, Indonesia ha otorgado a la región una mayor autonomía para aplicar la ley islámica, ejecutada por un tribunal específico. El castigo físico ya se utilizaba para delitos como el adulterio o por consumir alcohol. El reglamento también autoriza a que ciudadanos anónimos identifiquen públicamente a cualquier persona sospechosa de infringir las normas.

Pese a que en cualquier otro lugar de Indonesia el sexo entre personas homosexuales no es ilegal, 141 hombres fueron arrestados en una redada policial en el interior de una sauna gay de la capital del país (Yakarta), el pasado 21 de mayo. Las imágenes de los arrestados, sin ropa, se publicaron en los medios de comunicación desvelando al mismo tiempo sus identidades. Los hechos fueron calificados por las autoridades como “errores de procedimiento”.

Amnistía Internacional ha recordado al gobierno indonesio que se suscribió en 1998 a la Carta de las Naciones Unidas en contra de la Tortura. En ella se recoge que “todo individuo tiene derecho a una asistencia letrada y a no asumir una presunta culpabilidad”. En Asia, aún existen países con una legislación más propia de siglos pasados en materia de reconocimiento de igualdad de derechos hacia personas que declaren abiertamente su homosexualidad.

Estados como Pakistán, Afganistán e Irán aplican la pena de muerte. Otros, como en India o Bangladés, las condenas varían entre los 14 años de cárcel hasta la aplicación de la cadena perpetua, según datos publicados por la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA). Taiwán, en cambio, acaba de reconocer el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo.

El recrudecimiento de la homofobia se hace cada vez más patente desde los organismos de poder indonesios. Es el caso de las autoridades policiales del Estado de Java Occidental, que han anunciado la creación de una “fuerza operativa” para investigar la actividad del colectivo LGTB al que califican de “gente que sufre una enfermedad del cuerpo y el alma", añadiendo que "no deberían ser aceptados por la sociedad”. Hoy en día, Indonesia es el país musulmán más poblado del mundo.