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domingo, 8 de agosto de 2021

#hemeroteca #delitosdeodio | La reticencia de las víctimas a denunciar lastra la lucha contra los delitos de odio

Imagen: El País / Orgullo LGTBI en Valencia, 2021 //

La reticencia de las víctimas a denunciar lastra la lucha contra los delitos de odio.

Los expertos reclaman mejorar la atención a quienes los sufren.
Sonia Vizoso / Óscar López-Fonseca | El País, 2021-08-08
https://elpais.com/espana/2021-08-08/la-reticencia-de-las-victimas-a-denunciar-lastra-la-lucha-contra-los-delitos-de-odio.html 

El miedo es el mayor aliado de los delitos de odio. Solo una de cada 10 personas que es victima de uno de ellos acude a la Policía a denunciar, según reveló recientemente una encuesta del Ministerio del Interior. En el estudio, de las 437 personas que admitieron haber sufrido uno de estos delitos en el último lustro, solo 47 (el 10,76%) acudieron a una comisaría o un cuartel de la Guardia Civil a denunciarlo. Los 390 restantes (el 89,24%) optaron por guardar silencio. El porcentaje es superior al que arrojan otros estudios similares realizados en la UE por la Agencia de los Derechos Fundamentales (FRA), que sitúa este porcentaje en el 80%.

Integrantes de la Oficina Nacional de la Lucha contra los Delitos de Odio, dependiente de Interior, admiten que una de los principales objetivos de este órgano es, hacer aflorar el mayor porcentaje posible de la cifra sumergida de delitos de odio. No obstante, desde Interior creen que esta tendencia puede haber empezado a cambiar, según los datos estadísticos de los seis primeros meses de este año, que reflejan un incremento de las denuncias de un 9,3% respecto al mismo periodo de 2019, que hasta ahora era el semestre con más infracciones conocidas. Un aumento que, en parte, se explica por la mayor conciencia social que ha llevado a más víctimas a denunciar. “Hasta ahora, muchas personas no eran conscientes de que habían sufrido un delito. Pasó algo similar con la violencia de género”, señala un miembro de dicha oficina.

Un factor que también explica el aumento del número de denuncias, según otros expertos, es que las víctimas disponen de más recursos para denunciar, aunque estos, en su opinión, siguen siendo insuficientes. Además de la mayor concienciación de la sociedad en general, en los últimos años las organizaciones que apoyan a colectivos vulnerables se han dotado de protocolos y registros para acompañar a los afectados y detectar si han sufrido agresiones, apunta la psicóloga Maribel Ramos, subdirectora de la Fundación Hogar Sí, que asiste a personas que viven en la calle. Según sus datos, casi la mitad de estos ciudadanos han sufrido delitos de odio. “Tenemos más capacidad para acompañar a estas personas en los procesos de denuncia y la gente se siente más segura”, señala Ramos, promotora del observatorio de delitos de odio contra personas sin hogar Hatento, que también cifra en un 50% el porcentaje de quienes viven en la calle que han sufrido agresiones. Añade, sin embargo, que “la desconfianza sigue siendo importante, especialmente entre las personas sin hogar. ¿Cómo van a confiar en que el sistema las proteja cuando ese mismo sistema las ha empujado a la situación en la que están?”

La aporofobia, es decir, el odio al pobre, acaba de ser introducida en España en el Código Penal a través de la Ley de Protección Integral a la Infancia y Adolescencia. Ramos celebra esta inclusión, pero pide mejoras en “la primera atención que recibe una víctima al llegar a una comisaría”. Reclama que se extienda la formación entre los agentes para que recojan bien las denuncias y haya más probabilidades de que prosperen, orienten a los afectados hacia asociaciones que puedan ayudarles y den credibilidad a sus testimonios. Subraya que tanto la policía como el sistema judicial deben adaptarse a las necesidades y complejas circunstancias de las víctimas ya que, en el caso de los ciudadanos que viven en la calle, suelen sufrir dificultades añadidas como discapacidades, adicciones o enfermedades mentales.

Los vulnerables desconfían
El sociólogo Ignacio Paredero coincide en que, entre los colectivos vulnerables, “hay desconfianza y percepción de que denunciar no va a servir para nada”. El también secretario de Organización de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales observa que, pese a las dificultades, el aumento de denuncias de delitos de odio es una “tendencia clara” desde 2016 y, al menos, hasta 2019, teniendo en cuenta que 2020 es un año distinto por los efectos distorsionadores de la pandemia y el confinamiento.

Paredero considera “complejo” determinar los motivos de este aumento, pero hay un factor que ve claro. “Los discursos de odio de grupos como Vox legitiman violencias y señalan culpables”, afirma, para añadir también que “las redes sociales generan discursos muy polarizantes”. Pese a la existencia de protocolos policiales para abordar este tipo de delitos, el sociólogo cree que “a la policía y a la judicatura les cuesta percibir la homofobia” y “es más fácil” que las personas LGTBI que sufren agresiones “se acerquen a una asociación”.

martes, 21 de mayo de 2019

#hemeroteca #lgtbi #politica | Castilla y León sigue en el reducido club de comunidades autónomas sin ley específica LGTBI

Imagen: ileón / Colectivos de Castilla y León exigen la Ley de Igualdad LGTBI+ en la comunidad
Castilla y León sigue en el reducido club de comunidades autónomas sin ley específica LGTBI.
Castilla y León es una de las cinco comunidades en la que no hay una ley antidiscriminación contra el colectivo LGTBI. "Todos los partidos salvo el PP apoyaron la ley" explica Ignacio Paredero, de la Federación Castellanoleonesa de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales. Los partidos políticos se comprometen a apoyar al colectivo LGTBI en sus programas electorales.
Ángel Villascusa | El Diario, 2019-05-21
https://www.eldiario.es/cyl/Castilla-Leon-Internacional-antidiscriminacion-LGTBI_0_900110699.html

Castilla y León es una de las únicas cinco comunidades autónomas que no cuenta con una ley antidiscriminación contra el colectivo LGTBI. Durante esta legislatura PSOE, Podemos, Ciudadanos, IU y UPL presentaron una Proposición de Ley en las Cortes que no ha podido aprobarse debido a que el PP la estuvo bloqueando durante el periodo de enmiendas. Además de Castilla y León, solo Castilla la Mancha, Asturias, Cantabria y la Rioja carecen de este tipo de leyes.

"Todos los partidos salvo el PP apoyaron la ley que se llevó a las Cortes, así que entendemos que si en la nueva legislatura se parte de esa propuesta no debería ser complicado que se apruebe", explica Ignacio Paredero, de la Federación Castellanoleonesa de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales.

El Grupo Popular aducía estar esperando a que el Congreso aprobase una norma estatal, un argumento "bastante tontorrón" explica Raquel Ruiz, presidenta de la asociación de familias de menores transexuales Chrysallis en Castilla y León. Los colectivos LGTBI de la comunidad defienden compatibilizar una ley nacional con normas autonómicas, porque la sanidad y la educación están transferidas.

Reproducción asistida y transexuales
Durante el primer Gobierno de Mariano Rajoy, la ministra de sanidad Ana Mato, eliminó el derecho a la reproducción asistida para las mujeres homosexuales y transexuales, escudándose en motivos de ahorro económico. Aunque el Gobierno de Pedro Sánchez volvió a incluir este servicio dentro del Sistema Nacional de Salud, para Paredero es necesario que la ley autonómica blinde el acceso de estas mujeres.

En materia sanitaria también queda camino por recorrer. Actualmente la cirugía de reasignación genital no se realiza dentro del sistema de salud autonómico. "Para cambiar esta situación hay que cambiar el protocolo y formar equipos". Los castellanoleoneses que necesitan este tipo de operaciones deben ir a otras comunidades, donde la espera puede demorarse incluso años, o acudir a centros privados. Para Ruiz esta situación supone una discriminación "muy grave".

"Aunque las competencias autonómicas en materia de seguridad hacia el colectivo LGTBI son reducidas se debería avanzar hacia protocolos más claros contra los delitos de odio", dice Paredero. Según el Observatorio y la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales, en Castilla y León se produjeron 12 delitos de odio durante 2018, lo que convierte a la comunidad en la quinta con más agresiones contra este colectivo de toda España. Además, entre el 60% y el 80% de estas agresiones quedan sin denunciar, por lo que la cifra es en realidad más alta.

Las propuestas de los partidos para las elecciones
El PP de Alfonso Fernández Mañueco lleva en el programa electoral una vaga referencia a la no discriminación de las personas LGTBI, sin aclarar si apoyarán o no la ley autonómica. Más como declaración de intenciones que como una medida concreta, los populares dicen en su programa que "garantizarán la igualdad de trato y la no discriminación por razón de orientación sexual e identidad de género de las personas homosexuales, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales", sin especificar cómo. eldiario.es ha intentado conocer, sin obtener respuesta, si los populares apoyarán o no la norma autonómica en la nueva legislatura o si seguirán bloqueándola hasta que se apruebe la ley estatal.

Los socialistas son, junto a Izquierda Unida-Castilla y León en Marcha, los que más desarrollan las propuestas en materia LGTBI de toda la comunidad, a la que dedican dos páginas de su programa, donde explican su intención de aprobar una ley similar a la que hay proyectada. Si llegan al Gobierno, explica la secretaria de igualdad del PSOE CyL, Patricia Gómez, se aprobará "lo más pronto posible", aunque no se dan plazos. Entre otras medidas, los socialistas piden fomentar la visibilización y crear un programa específico para mayores homosexuales, así como planes de prevención y erradicación del acoso escolar y las conductas LGTBIfóbicas. IU propone aprobar la ley contra la discriminación y además una ley integral de Transexualidad.

Como propuestas concretas para el colectivo transexual destaca la puesta en marcha de programas de formación y empleo autonómicos de estas personas, dada la "difícil integración laboral de este colectivo". Ruiz asegura que esto es "muy importante", porque los transexuales se enfrentan a tasas de desempleo mucho más altas que otros colectivos. "La discriminación les afecta especialmente a la hora de buscar un trabajo", señala.

Como los socialistas, Podemos quiere promover la información de "la realidad de los menores transexuales entre médicos, orientadores y el profesorado". Llevan una propuesta para luchar contra el acoso escolar por motivo de orientación sexual y, específicamente, materiales que expliquen la realidad de los menores trans, una proposición similar a la que lleva Izquierda Unida en el programa. Sobre visibilización defienden que durante las fiestas patronales se respete la diversidad sexual y de género con actividades específicas.

Ciudadanos concreta dos ámbitos de actuación: discriminación en el ámbito educativo y en el mundo del deporte. En el programa con el que se presenta Francisco Igea, la formación naranja propone un protocolo de actuación para los profesionales y funcionarios que tienen el deber de intervenir ante situaciones de riesgo, violencia o discriminación por razón de orientación sexual, identidad de género y/o expresión de género. Para luchar contra la LGTBIfobia deportiva, desarrollarán "una estrategia global" y reconocerán a aquellas instituciones deportivas "que adopten y apliquen estándares de tolerancia cero" ante la discriminación.

Las propuestas de Izquierda Unida incluyen tanto medias prácticas como simbólicas. Como la Creación de un Centro de la Memoria Histórica LGTBI que sirva para divulgar sobre la represión sufrida por el colectivo en la Comunidad Autónoma. También, realizar campañas de formación en prevención de la LGTBIfobia a los agentes de la Policía Local y funcionarios.

jueves, 14 de febrero de 2019

#hemeroteca #lgtbi #politica | Los colectivos LGTB de Castilla y León exigen que se apruebe la Ley de Diversidad Sexual antes de mayo

Imagen: ileón / Colectivos de Castilla y León exigen una Ley de Igualdad LGTBI+
Los colectivos LGTB de Castilla y León exigen que se apruebe la Ley de Diversidad Sexual antes de mayo.
La FECyLGTB+ lanza una campaña en redes sociales para impulsar la Ley de Igualdad Social de la Diversidad Sexual.
Ileón, 2019-02-14
https://www.ileon.com/politica/094505/los-colectivos-lgtb-de-castilla-y-leon-exigen-que-se-apruebe-la-ley-de-diversidad-sexual-antes-de-mayo

La Federación LGTB+ de Castilla y León (FECyLGTB+) exigió hoy que se aceleren los trámites parlamentarios para las Cortes autonómicas puedan aprobar la Ley de Igualdad Social de la Diversidad Sexual antes de su disolución por los comicios de mayo. El colectivo lanzó hoy la campaña #Nobloqueesnuestroamor, una campaña en redes sociales, que pretende visibilizar con fotos de parejas besándose y con el hashtag apuntado la necesidad de que no se bloquee la Ley de Igualdad Social de la Diversidad Sexual en las Cortes.

El presidente de FECyLGTB+, Ignacio Paredero, señaló que "es ahora o nunca". "Necesitamos el apoyo de la sociedad que quiere leyes que garanticen derechos e igualdad. Necesitamos que el PP entienda que no puede seguir bloqueando ilegalmente nuestra ley, una ley para una sociedad mejor, una ley que merece ser aprobada".

El colectivo recordó que las Cortes reinician hoy la tramitación de esta normativa "tras varios meses bloqueado por el Partido Popular". Un texto legal que, recordaron, "lleva negociándose y tramitándose durante los últimos tres años".

En este contexto, desde la FECyLGTB+ defendieron, a través de un comunciado de prensa, que aprobar esta ley en esta legislatura "evitaría que Castilla y León fuese una de las últimas comunidades en aprobar este tipo de leyes, quedando ya tan solo Castilla-La Mancha, La Rioja, Asturias y Cantabria por aprobarlas, estando las tres últimas en los últimos coletazos del trámite parlamentario".

La federación explicó que la Ley de Igualdad Social de la Diversidad Sexual asegura la igualdad legal y políticas públicas para la igualdad del colectivo LGTB+, tales como garantizar el acceso por ley a la reproducción asistida de mujeres lesbianas y bisexuales, el acceso a la sanidad integral para las personas transexuales, protocolos contra el acoso escolar por motivo de orientación o identidad sexual, así como promover los protocolos contra delitos de odio.

viernes, 21 de julio de 2017

#hemeroteca #gestionsubrogada | “Cuerpo a tierra, que vienen los nuestros”. El feminismo ante el reto de la discrepancia

Imagen: Pikara / Ilustración de Nuria Frago
“Cuerpo a tierra, que vienen los nuestros”. El feminismo ante el reto de la discrepancia.
Marcos Ventura Armas | Pikara Magazine, 2017-07-21
http://www.pikaramagazine.com/2017/07/cuerpo-a-tierra-que-vienen-los-nuestros-el-feminismo-ante-el-reto-de-la-discrepancia/

El pasado 18 de julio mi compañero de luchas, el doctor Ramón Martínez, publicaba un artículo sobre la gestación subrogada (“¡Cuidado, Gaychirulo!” El ‘movimiento LGTB’ ante el reto feminista) al que desde estas líneas pretendo responder, por considerar que trata de imponer una única visión del feminismo que hace flaco favor al objetivo común (casualidades de la vida, justo el día en el que recordábamos el fatídico Alzamiento del Bando Nacional).

Ignacio Paredero, un referente nacional del activismo LGTB, actualmente en Podemos y azote del neoliberalismo, contra el cual versan la mayor parte de sus declaraciones, demostró en su artículo “Gestación Subrogada: un modelo español” que era perfectamente posible establecer un modelo de gestación subrogada garantista, que respetase escrupulosamente los derechos de las mujeres gestantes (aunque soy consciente de que existen las personas trans y la gestación no es monopolio exclusivo de las mujeres, dado que la polémica se ha centrado en ellas, me mantendré en estos términos). Tomando como referencia la Organización Nacional de Trasplantes, propone un modelo gestionado desde lo público, donde el mercado no tiene cabida, y absolutamente altruista. Si se puede organizar un modelo público, altruista y garantista, que evite con certeza la mercantilización del cuerpo de las mujeres, y de hecho se puede, pues en España no existe un mercado de órganos ni nadie pide la prohibición de la donación de órganos para evitar la mercantilización del cuerpo, ¿quiénes somos nosotras para prohibir a las mujeres gestar libremente para otras personas si así lo desean?

Aquí surge uno de los, para mí, más peligrosos argumentos contra la gestación subrogada, el llamado “mito de la libre elección”, según el cual en una sociedad heteropatriarcal y neoliberal las mujeres no tienen capacidad de decidir libremente, sino que se ven forzadas a tomar decisiones por los condicionantes externos. Este argumento, en su versión de que serán las mujeres pobres las que gesten para las ricas por necesidad económica, queda refutado una vez aclarado que se defiende un modelo altruista controlado desde el sector público, que impida cualquier intervención del mercado, como ya se hace en la donación de órganos. Pero el peligro de este argumento radica en que ya se ha usado antes, y no siempre desde posturas feministas. Durante el debate constituyente de la II República, fue el mito de la libre elección el que llevó a muchos diputados (y también diputadas) a oponerse al voto de la mujer, que según ellos, en una sociedad machista en la que la inmensa mayoría de las mujeres eran analfabetas, no votarían en libertad, sino que votarían lo que sus maridos o los curas de los pueblos les dijeran que votaran. También es el argumento que usó Gallardón cuando dijo que, mientras una sola mujer en España se viera obligada a abortar (idea que no es descabellada, pues en una sociedad heteropatriarcal y neoliberal no es descartable que las mujeres aborten por la presión de sus parejas o para no perder su puesto de trabajo) él prohibiría el aborto. El mito de la libre elección como argumento para prohibir, en mi opinión personal, no solo es paternalista, sino que es contrario al empoderamiento de la mujer, pues en palabras de Clara Campoamor, la libertad se aprende ejerciéndola.

Otro argumento muy discutible es aquel que dice que no existe un derecho a tener hijos. Primero, porque la Declaración Universal de los Derechos Humanos recoge el derecho a fundar una familia. Segundo, porque más allá de los derechos humanos, los derechos se reconocen a través de las leyes: no había un derecho al aborto hasta que la ley lo instituyó. Y tercero, porque la negación del derecho a tener hijos puede llevarnos a contradicciones. Sin ese derecho no se entiende justificado que se paguen tratamientos de reproducción asistida con dinero público, y en una reducción al absurdo (a las que parece que se presta demasiado este debate) alguien podría llegar a plantear que, si no existe el derecho a tener hijos, las esterilizaciones masivas no son ilegítimas.

Pero el gran problema de este argumento es que descentra el foco. Al igual que el fundamento de la adopción no es el derecho a tener hijos, sino la protección de los derechos del menor, el fundamento de la gestación subrogada no es el derecho a tener hijos, sino la protección de la autonomía y autodeterminación del cuerpo de la mujer, proteger su derecho a gestar altruistamente para otras personas si así lo desea. Porque sí, aunque haya muchas a las que les resulte inconcebible, hay personas que actúan exclusivamente por altruismo, y hay mujeres dentro y fuera de España que gestarían para otras personas. Una izquierda que no entiende que el altruismo pueda ser una motivación suficiente es, y lo creo de verdad, una izquierda que tiene un grave problema. E incluso aunque no hubiera mujeres que lo hicieran altruistamente… ¿Acaso los derechos han de ser prohibidos si no se ejercen? Si tuviéramos 2 años consecutivos en los que, por el motivo que fuese, ninguna mujer abortara en España, ¿prohibiríamos el aborto?

Pasaré solo por encima del argumento del homopatriarcado. Parte de la base de que no es posible defender simultáneamente la gestación subrogada y los derechos de las mujeres, algo con lo que muchas discrepamos. Pero sí coincidimos con el doctor Martínez en que es un debate LGTB porque es un debate feminista, y el movimiento LGTB no puede dejar de defender los postulados feministas. Y por eso más de 25 entidades LGTB de todo el país, entre las que se encuentran algunas de las más destacadas del panorama activista, han creado la Plataforma Estatal LGTB por la Regulación de la Gestación Subrogada. Insinuar que el objetivo de estos colectivos, y de todas las que queremos una gestación subrogada altruista, es reforzar el homopatriarcado para utilizar en nuestro beneficio el cuerpo de las mujeres, me parece una insinuación muy desafortunada.

Con este artículo no trato de defender la gestación subrogada, sino demostrar que se puede argumentar desde posiciones feministas la defensa de la misma, pues la auténtica pretensión de este artículo es hacer un llamamiento al debate sereno y respetuoso entre todas las feministas. Porque todas buscamos lo mejor para las mujeres, aunque lo hagamos desde distintos enfoques. En su artículo, el doctor Martínez se hace eco de una concepción que ha cobrado fuerza en las últimas semanas en cierto sector del feminismo (entre las que he de citar, por ser un referente feminista de ayer y de hoy, a Beatriz Gimeno) que han decidido decir la última palabra y negarnos la posibilidad de mantener un debate fraternal entre iguales. Que han decidido que ahora estamos en una guerra entre enemigos, y que a partir de este momento ya no cabe buscar puntos de encuentro, sino que toda opinión que no sea su opinión (la prohibición total de cualquier tipo de gestación por sustitución) es machista y no merece ser considerada.

Desde mi punto de vista, en una sociedad que todos los estudios parecen demostrar que está mayoritariamente a favor de la gestación subrogada, con esta actitud lo único que conseguimos es debilitar los posicionamientos feministas, generando desunión entre nosotras, y abrir la puerta a los postulados neoliberales más peligrosos. Creo firmemente que la mejor forma de defender los derechos de las mujeres no es prohibir la gestación subrogada, sino regularla con las máximas garantías, y creo además que es una postura feminista, que huye de paternalismos y parte del principio de autonomía de las mujeres respecto a su propio cuerpo, también, por qué no, para decidir para quién quieren gestar. Pido humildemente a quienes tienen un papel mucho más relevante en este debate que yo, que rehúyan la actitud de tratar de imponer una única visión del feminismo y busquen alcanzar los consensos necesarios para garantizar la máxima igualdad y libertad de todas, sin despreciar a quienes, persiguiendo los mismos objetivos, pensamos que el camino es diferente. Porque yo no soy un “Gaychirulo”, y simplemente exijo respeto, especialmente de quienes considero “las mías”, mis compañeras en la lucha feminista.

Marcos Ventura Armas es Licenciado en Derecho y activista LGTB.

martes, 3 de mayo de 2016

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Gestación Subrogada: un modelo español

Imagen: El Diario
Gestación Subrogada: un modelo español.
"Una Organización Nacional de Subrogación, creada dentro del sistema público de salud, que intermediase entre las donantes altruistas y los demandantes de gestaciones subrogada permitiría un mayor acceso a la gestación subrogada al conjunto de la población", defiende Paredero.
Ignacio Paredero Huerta · Sociólogo, doctorando en Ciencia Política por la Universidad de Salamanca y Activista LGTB+ | El Diario, 2016-05-03
http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Gestacion-Subrogada-modelo-espanol_6_512058806.html

En España tendemos a pensarnos como un país permanentemente atrasado y minusvaloramos nuestros logros. Si no me creen, fíjense en Europa: en Alemania o Italia, no hay matrimonio igualitario. En Francia, las técnicas de reproducción asistida no están al acceso de las mujeres lesbianas. El voto femenino se aprobó 13 años más tarde en Francia y 15 en Italia. Nuestro sistema sanitario es puntero en todo el mundo, uno de los más eficientes del planeta, combinando la mejor atención al coste más contenido en % del PIB. Históricamente, España ha sido pionera en varias ocasiones en múltiples asuntos, pero los logros conseguidos tienden a obviarse: nuestro inveterado pesimismo decimonónico nos lleva a mirar lo que se hace fuera con admiración y minimizar o ignorar nuestros logros como país. Solo esto puede explicar que, a la hora de buscar la legislación más satisfactoria sobre la gestación subrogada, que dé cobertura a la mayor cantidad de personas y que proteja a las mujeres con la máxima garantía, no aprovechemos nuestra experiencia en aquello en lo que España es puntera: en gestionar desde lo público, con inteligencia, organización y efectividad, la solidaridad y el altruismo de la ciudadanía.

España es, desde hace 24 años, líder mundial de trasplantes de órganos. El modelo español, envidiado y copiado internacionalmente, consigue el mayor número efectivo de trasplantes de todo el mundo, batiendo, año a año, récords de personas receptoras de órganos, de nueva vida, desde la gratuidad y sin ningún tipo de mercantilización, pago o compra. La Organización Nacional de Trasplantes, una organización pública que intermedia entre el donante y el receptor, y su director, Rafael Matesanz, han logrado éxitos internacionales continuados, demostrando que un modelo organizativo bien diseñado, dentro de la sanidad pública, encargado de gestionar donaciones con criterio de voluntariedad, altruismo, confidencialidad, ausencia de ánimo de lucro y gratuidad para las partes (Real Decreto 1723/2012), es más efectivo para el bienestar de la población, sean donantes o receptores, que soluciones privadas o semipúblicas, con agencias u ONGs, que existen en países como EEUU, Reino Unido o Alemania. De hecho, un modelo netamente público como el de la ONT no solo garantiza un mayor número de trasplantes, la gratuidad, la salud y la seguridad de todas las partes implicadas, garantiza asimismo dos elementos que un modelo más mercantil, de contrato entre particulares, no puede asegurar por su propia naturaleza.

En primer lugar, garantiza que no se genere un mercado sobre un bien ligado íntimamente al cuerpo y la vida de las personas, como son los órganos. La asignación de los órganos a los donantes por criterios estrictamente médicos, de cercanía territorial y de lista de espera, garantizando la confidencialidad, unido al monopolio estatal de la gestión de las donaciones, evita que se pueda incentivar económicamente a terceros a donar órganos y esto, a los hechos, maximiza las donaciones al ser percibidas como verdaderamente altruistas y generosas por los donantes y no como una fuente de beneficio para terceros intermediarios.

En segundo lugar, al eliminar el riesgo del mercado, garantiza el acceso en plena igualdad a la recepción de los órganos, sin que pueda primar ventaja alguna por nivel de renta, que permitiría a los que tienen recursos, saltarse puestos en las listas, o contraprestar directa o indirectamente a posibles donantes, presentándolos como amigos o familiares. Dejar las donaciones a la gestión entre particulares no solo perjudica a los más desfavorecidos, que se ven impelidos a donar, sino que sus donaciones benefician principalmente a los más pudientes.

Y si el modelo de trasplantes de la ONT conjuga de la manera más efectiva los intereses de las dos partes implicadas, donantes y receptores de vida, con criterios de igualdad, ¿por qué no sería posible extender este modelo de éxito a la gestación por subrogación, una forma de donación, en este caso, de capacidad gestante?

Una Organización Nacional de Subrogación, creada dentro del sistema público de salud, que localizase, coordinase e intermediase entre las donantes altruistas y los demandantes de gestaciones subrogadas, asignando las donaciones por criterios técnicos no económicos y de lista de espera, permitiría un mayor acceso a la gestación subrogada al conjunto de la población que a través del mecanismo del acuerdo entre particulares, del mercado, en el que la capacidad de acceder a una gestación está ligada a la capacidad económica para localizar y pagar, formal o informalmente, a las gestantes.

A su vez, la reglamentación de la gestación subrogada a través de un monopolio estatal, con requisitos de voluntariedad, altruismo, confidencialidad (al menos inicial), ausencia de ánimo de lucro y gratuidad, sería una garantía de que no se produjese la mercantilización de los cuerpos de las mujeres, conjugando la protección de la mujer con la libertad de las mismas de disponer de sus propios cuerpos para realizar gestaciones altruistas si ellas lo desean, pues de la misma forma que en la donación de órganos, estaría permitida la donación intrafamiliar o entre personas a las que une una fuerte amistad verificada.

La articulación de las donaciones de gestación, organizadas en los tres niveles de coordinación, nacional, autonómico y hospitalario, la independencia del coordinador de los equipos de atención a la gestante, la pertenencia del coordinador al hospital donde trabaje, la futura ONS como agencia de servicios, la coordinación con el Consejo interterritorial y, sobre todo, una legislación adecuada que posibilite la acción de un futuro equipo medico que coordine las gestaciones podría garantizar, a buen seguro, mejores resultados en términos de seguridad, calidad y donaciones que un modelo entre particulares, privado o semipúblico que, podría abrir la puerta al riesgo de mercantilización de las gestaciones, algo que a la postre, reduciría el número de gestantes altruistas.

Porque, aunque parezca contraintuitivo, la mercantilización y el pago, inevitables con los modelos de contratos entre particulares, desincentivan el altruismo y la donación, promoviendo la donación principalmente de parte de personas sin recursos, como ya apunto Titmuss en 1970 en su estudio sobre donaciones de sangre y han confirmado recientemente Mellström y Johannesson. Este último estudio apunta, además, que son precisamente las mujeres las más propensas a dejar de donar si se recibe contraprestación económica por la donación, indicando la importancia central de la intervención publica y la legislación para garantizar el altruismo y la ausencia de costes para ambas partes (gratuidad), en el proceso de gestación subrogada.

En resumen, la extensión del modelo de trasplantes español a la gestación subrogada no solo sería más efectivo en sus resultados, sino que encaja de la manera más satisfactoria posible los dos intereses en juego, el individual, el legítimo deseo de maternidad o paternidad de aquellos ciudadanos concretos que no puede acceder a ella por otros medios, así como el deseo individual de gestar altruistamente para terceros, y el colectivo, el asegurar que la legislación española no promueve, permite, ampara o incentiva de manera directa o indirecta la desigualdad de un colectivo concreto, en este caso las mujeres, que podrían verse abocadas o incentivadas a cumplir un rol restrictivo, limitado, en la sociedad, por la vía de la mercantilización de su capacidad gestante.

Es hora de que los partidos políticos y las partes implicadas asuman que es necesario legislar de tal manera que se dé solución a los dos intereses en juego, el de los padres y madres, las asociaciones que desean promover la gestación subrogada y el de aquellas personas y colectivos que desean asegurar la no mercantilización del cuerpo de la mujer. Cualquier legislación que se plantee sin atender ambos intereses, generará una inestabilidad y un riesgo continuo que un planteamiento mas equilibrado puede conjurar de manera definitiva.

El mercado, los acuerdos entre individuos, no tiene por qué ser, por definición, la solución más eficiente, ni la más ética. Mirar a lo que hacemos mejor nos puede ayudar a ver que la mejor manera de gestionar la generosidad de las donaciones podría ser, precisamente, hacerlo desde la gratuidad y el altruismo organizados desde lo público.