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jueves, 14 de diciembre de 2017

#hemeroteca #arte #puritanismo | El puritanismo a la caza del arte

Imagen: Público / 'La bacanal de los andrios', de Tiziano
El puritanismo a la caza del arte.
La sombra de lo políticamente correcto se impone en detrimento de la transgresión. El carácter perturbador e incómodo del arte choca frontalmente con el buenismo imperante y el resultado es un arte que evade, pero no ofende.
Juan Losa | Público, 2017-12-14
http://www.publico.es/culturas/puritanismo-caza-arte.html

El debate es atávico y resurge cuando menos se le espera. En esta ocasión un sospechoso habitual, el pintor franco-polaco Balthus, ha sido el encargado de disparar las alarmas en el seno del puritanismo mundial y reabrir de paso un viejo melón, a saber; ese que pretende embadurnar el Arte con una pátina de corrección y ‘buenismo’.

Si en su día fue Courbet con su explícito ‘El origen del mundo’ el que tuvo que lidiar con el rubor de hordas de meapilas, lo cierto es que la lista podría ser eterna, como eterno es el caprichoso interés de algunos por canjear el carácter perturbador e incómodo del arte, por ese otro —menos cautivador, más rentable— que evade, entretiene y divierte, pero que no ofende.

Como decíamos, le ha tocado a Balthus esta vez. Su ‘Teresa’, la misma que reposa ensimismada en una suerte de duermevela estival, se erige ahora en ninfa lasciva a ojos de la mojigatería contemporánea. Recostada y con su ropa interior visible, así se muestra o así percibió en su día Balthus —el cuadro data de 1936— a Thérèse Blanchard, vecina del artista que con apenas 13 años hizo las veces de musa.

Pues bien, ‘Thérèse Dreaming’ [‘El sueño de Teresa’], como bautizó Balthus a su obra, ha protagonizado esta última semana una petitoria on line que ha conseguido recoger 10.000 firmas y en la que se pide al Metropolitan de Nueva York —donde se exhibe la pintura de la discordia— que “sea más concienzudo en cómo contextualizan esas piezas a las masas”. Según este reclamo, la pintura de Balthus es “sexualmente sugerente” y por ello invita a los responsables de la pinacoteca a que eliminen el cuadro de la galería o añadan una breve leyenda: “Algunos espectadores encuentran esta pieza ofensiva e inquietante, dado el enamoramiento artístico de Balthus por las chicas jóvenes”.

El revuelo ‘balthusiano’ coincide además en el tiempo con la clausura por parte del Banco Santander de una exposición sobre diversidad sexual en su centro cultural de Porto Alegre tras las presiones de grupos conservadores y evangélicos.

La sombra de lo políticamente correcto parece campar a sus anchas. Cuando nos creíamos libres de inquisidores, la modernidad líquida nos ha colado un nuevo tipo de juez, uno muy dado al linchamiento 2.0 que, como aquel ‘Braghettone’ de hace cinco siglos —ese que tuvo a bien cubrir las partes pudendas de algunos de los personajes de ‘El Juicio Final’ de Miguel Ángel—, ahora se encarama a la red para dictaminar lo que debe ser el arte.

Y en esa línea difusa entre realidad y ficción, esa que algunos prejuiciosamente cruzan para obviar el carácter incómodo del arte, nos topamos con asociaciones disparatadas que, desde una perspectiva moralista, pueden no serlo tanto. ¿Se podría acusar a Courbet de pornógrafo por su explícito ‘El origen del mundo’? ¿Sería Nabokov un pedófilo en potencia por su aclamada ‘Lolita’? ¿Y Tiziano? ¿Acaso ‘La bacanal de los andrios’ no es fruto de una mente lasciva?

“El arte es uno de los medios más significativos que tenemos para reflexionar sobre el pasado y el presente, y observar la continua evolución de la cultura a través de una discusión informada y respetuosa por la expresión creativa”. Con estas palabras despachó el Metropolitan de Nueva York la petición de retirar la obra de Balthus. Una batalla ganada que, a buen seguro, no será la definitiva.

La sospecha se cierne sobre la Historia del arte y la literatura. No se libra nadie. En palabras de Yolanda Herranz, artista y catedrática de escultura en la Universidad de Vigo, “el problema muchas veces está en la mirada, en la mirada del que mira precisamente, no en la obra ni en el planteamiento, todo ese tipo de cuestiones entran dentro del campo de la censura”. Según la académica, "la polémica y la discusión sobre estas cuestiones son bienvenidas siempre que generen pensamiento, pero el arte está mucho más allá de lo que uno ve, es decir, los problemas que trata se sitúan por debajo, por lo que no se ve, es por ello que no se puede juzgar una obra —y mucho menos censurar— simplemente mirándola".

miércoles, 6 de diciembre de 2017

#hemeroteca #arte | El Met rechaza retirar un cuadro de Balthus en el que aparece una joven en posición sugestiva

Imagen: El País / 'Teresa soñando', de Balthus, 1938
El Met rechaza retirar un cuadro de Balthus en el que aparece una joven en posición sugestiva.
La petición contaba con el apoyo de 8.700 firmas hasta que el museo ha puesto coto: "Creemos en el respeto por la expresión creativa".
Sandro Pozzi | El País, 2017-12-06
https://elpais.com/cultura/2017/12/06/actualidad/1512554873_669516.html

El museo Metropolitan de Nueva York (Met) se planta. Su misión, explica, es coleccionar, estudiar, conservar y presentar obras que conectan a las personas con la creatividad, el conocimiento y las ideas. Y con ese argumento rechaza con rotundidad una petición para que se retire una pintura de Balthus en la que aparece una niña en posición sugerente. Las artes visuales, insisten, son un medio para la reflexión.

La obra del artista francopolaco se titula ‘Teresa soñando’ y data de 1938. La protagonista está sentada en una silla, con una pierna levantada y mostrando su ropa interior. Es un cuadro que irradia luz propia y pureza. Al verlo, se puede sentirte la placidez de la joven en el sueño. El trabajo de Balthazar Klossowski (París, 1908 -Rossinière, Suiza, 2001) es conocido, precisamente, por la manera con la que capta la inocencia de la preadolescencia.

La petición contaba con el apoyo de 8.700 firmas en el momento que el Met salió a ponerle coto. Los críticos quieren aprovechar la polémica generada por la ola de denuncias por acoso sexual contra personalidades relevantes de la cultura para hacer escuchar su voz. Mia Merrill, en una carta dirigida al museo, califica de “perturbador” que se exhiba una pintura que romantiza el sexualización de los niños. “El Met está, tal vez sin intención, respaldando el voyerismo y la cosificación de los niños”, denuncia la autora de la petición. Los responsables del museo responden que su muestra recoge trabajos importantes que representan todas las culturas y los tiempos. Y entiende, además, que momentos como el que se viven ahora en Estados Unidos ofrecen la oportunidad para entablar una conversación.

La petición se lanzó el pasado 30 de noviembre por esta vecina de Nueva York y tenía como objetivo recoger 9.000 firmas. El Met no solo se niega a retirarla, sino que de momento no se plantea tampoco cambiar la descripción para hacer la clarificación que se pide. La propia explicación que se hace de la obra señala que la protagonista, Teresa Blanchard, tenía 12 o 13 años cuando se pintó el cuadro.

“Las artes visuales son uno de los medios más importantes que tenemos para reflexionar a la vez sobre el pasado y el presente, y esperamos motivar la continua evolución de la cultura actual a través de una discusión informada y de respeto por la expresión creativa”, señala la nota emitida por el museo. La pintura ya fue expuesta hace unos cuantos años por el Met en una muestra sobre el trabajo de Balthus.

Entonces se advirtió a los visitantes de que algunos trabajos podían ofender al público. La autora de la petición aclara que no pide que destruya el trabajo. “Solo pido que sean más conscientes en la manera que tiene de contextualizar las piezas”, explicó en un comentario en las redes sociales. “Consideraré esta petición un éxito si incluyen un pequeño mensaje diciendo que el cuadro puede ser ofensivo”.

El cuadro pertenecía a la colección privada de Jacques y Natasha Gelman, que fue donada al Met en 1998. El trabajo original fue adquirido por los Gelmans en 1979 a la galería Pierre Matisse en Nueva York. La pintura se ha exhibido por galerías y museo de Estados Unidos, Europa, América Latina y Asia. Los críticos de arte destacan el carácter místico de la obra de Balthus.

Y TAMBIÉN…
Las menores de Balthus.
Vicente Molina Foix | El País, 2001-02-20

https://elpais.com/diario/2001/02/20/espectaculos/982623605_850215.html