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lunes, 18 de febrero de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El final del 'tío Ted': el cardenal McCarrick, expulsado de la Iglesia por sus abusos a seminaristas

Imagen: El Español / Theodore McCarrick
El final del 'tío Ted': el cardenal McCarrick, expulsado de la Iglesia por sus abusos a seminaristas.
McCarrick permanecía desde julio apartado de sus funciones y recluido a la espera de un juicio canónico.
Laura Barros · EFE | El Español, 2019-02-18
https://www.elespanol.com/mundo/20190218/ted-cardenal-mccarrick-expulsado-iglesia-abusos-seminaristas/376962905_0.html

El excardenal y arzobispo emérito de Washington, Theodore McCarrick, perdió este domingo su condición clerical sancionado con el máximo castigo en el derecho canónico, dejando una Iglesia católica en la que fue determinante su poder y sacudido por las acusaciones de los abusos sexuales que se le atribuyen.

La Congregación para la Doctrina de la Fe ha puesto punto final a la dilatada trayectoria de McCarrick, de 88 años, quien logró trascender su labor pastoral para convertirse en una figura reconocida en la Iglesia católica.

McCarrick, quien nació en Nueva York y desde niño sirvió como monaguillo, permanecía desde julio pasado y por orden del papa Francisco apartado de sus funciones y recluido a la espera de un juicio canónico. Había dimitido además de sus funciones como miembro del colegio cardenalicio.

Abusos durante décadas
En 1981, McCarrick fue nombrado obispo de Metuchen, New Yersey, y allí fue donde el seminarista Robert Ciolek lo conoció, según reveló en julio del año pasado el diario ‘The New York Times’.

El rotativo relató cómo el entonces obispo viajaba con el joven y en ocasiones junto a otros seminaristas y lo elegía para compartir su habitación, en la que había solo una cama.

Otro hombre que guardó silencio durante cuarenta años aseguró también en julio pasado al Times que McCarrick abusó de él cuando era menor de edad, situación que se prolongó durante dos décadas.

En una entrevista con el rotativo, "James" señaló que el abuso sexual comenzó cuando tenía once años por parte de quien él y sus seis hermanos llamaban "tío Teddy", y al que no denunció convencido de que nunca le creerían por la relación tan cercana con su familia.

Hombre influyente en la Iglesia
McCarrick fue ordenado sacerdote en mayo de 1958 en Nueva York y tres años más tarde recibió un doctorado en sociología de la Catholic University of America, que se sumó a su licenciatura en Filosofía y Letras y a su maestría de Artes en Teología.

Después de ocupar el puesto de rector en la Universidad Católica de Puerto Rico y de ser nombrado en 1977 por el papa Pablo VI como obispo auxiliar de Nueva York, se convirtió en noviembre de 1981 en obispo de Metuchen, New Jersey.

Fue arzobispo de Washington entre 2000 y 2006 y se convirtió en uno de los hombres más influyentes de la Iglesia católica en Estados Unidos. En esos años fue nombrado cardenal por Juan Pablo II y participó en el cónclave de abril de 2005 en el que fue elegido pontífice Benedicto XVI.

En 2002 recibió el premio Eleanor Roosevelt de derechos humanos y fue nombrado Oficial de la Orden de los Cedros del Líbano.

McCarrick, que ha negado en todo momento las acusaciones, se desempeñaba desde 2006, tras cumplir la edad preceptiva para la jubilación, como cardenal arzobispo emérito de Washington.

Renuncia del Papa Francisco
Pero el escándalo McCarrick golpeó el pasado año a la Iglesia católica e incluso llevó al exnuncio de Washington Carlo María Vigano a acusar al papa Francisco de conocer la situación.

Vigano, de 77 años, pidió la renuncia de Francisco en una carta, publicada en agosto en varios medios de corte conservador, tras asegurar que el pontífice conocía desde junio de 2013 las acusaciones de abusos sexuales que pesaban sobre McCarrick.

lunes, 11 de febrero de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El Papa expulsará del sacerdocio al excardenal McCarrick por abusos sexuales a menores

Imagen: El Diario / Jorge Mario Bergoglio y Theodore McCarrick
El Papa expulsará del sacerdocio al excardenal McCarrick por abusos sexuales a menores.
El norteamericano ya fue desposeído en julio de la púrpura cardenalicia por Bergoglio. Su caso fue utilizado por los sectores ultracatólicos para pedir la dimisión del Papa. McCarrick está acusado de abusar sexualmente de tres menores y de varios seminaristas y jóvenes sacerdotes. En una semana da comienzo la cumbre antipederastia convocada por Bergoglio en el Vaticano.
Jesús Bastante | El Diario, 2019-92-11
https://www.eldiario.es/sociedad/Papa-expulsara-sacerdocio-excardenal-McCarrick_0_866863591.html

El Papa Francisco expulsará este martes al ex cardenal Theodore McCarrick del sacerdocio, tras comprobar que son ciertas las informaciones que lo acusaban de abusos sexuales a menores. La pena, denominada 'Reducción al estado laical', es la más grave para un eclesiástico, y sólo sería superable por la excomunión.

La medida se toma apenas una semana antes de que de comienzo la cumbre antipederastia convocada por Bergoglio en el Vaticano, y en la que se darán cita los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo para tratar de dar una respuesta firme, y uniforme, antes los escándalos de abusos a menores y encubrimiento que salpican a la Iglesia católica en los cinco continentes.

La decisión del Papa se produce después de que la Congregación para la Doctrina de la Fe haya concluido su investigación, considerando culpable al ya excardenal (Francisco le había desposeído de su cargo en julio pasado) de haber abusado de un niño de 16 años. Del mismo modo, McCarrick está acusado de abusar sexualmente de tres menores y de varios seminaristas y jóvenes sacerdotes.

Durante el tiempo que ha durado el proceso, el anciano ha vivido recluido en una celda de un monasterio de Kansas, llevando una vida de retiro, oración y penitencia, tal y como ordenó Francisco.

Una vez que se confirme la sentencia, McCarrick no podrá administrar los sacramentos, presentarse o vestir como sacerdote, ni recibir asignación económica alguna por parte de cualquier institución eclesial. El 'caso McCarrick' fue utilizado por sectores ultraconservadores el pasado mes de agosto para sugerir que Francisco conocía los delitos del excardenal, y que no hizo nada.

La acusación vino del exnuncio en Estados Unidos, Carlo Maria Viganò, quien escribió una carta abierta acusando al Papa de no actuar y exigiendo su dimisión. Con posterioridad, se comprobó que todas las acusaciones de Viganò eran falsas. De hecho, tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI pudieron haber actuado contra el ex cardenal (los abusos datan de varias décadas atrás), pero el único que tomó cartas en el asunto fue Bergoglio.

En julio pasado, McCarrick, de 88 años, se convirtió en el primer prelado católico en casi 100 años en perder el título de cardenal, y ser obligado a abstenerse del ministerio público. Ahora, se convertirá en el primer cardenal en ser expulsado del sacerdocio por pederasta.

Y TAMBIÉN…
El Vaticano expulsa del sacerdocio al excardenal McCarrick tras las acusaciones de abusos sexuales.
La Congregación para la Doctrina de la Fe considera a McCarrick culpable de abusos a menores y a adultos con la agravante de abusos de poder, según han comunicado. El papa ya había ordenado al arzobispo que permaneciese apartado de sus funciones hasta que se aclaren en un juicio canónico las acusaciones de abuso sexual.
EFE | El Diario, 2019-02-16
https://www.eldiario.es/sociedad/Vaticano-sacerdocio-excardenal-McCarrick-acusaciones_0_868613172.html

viernes, 12 de octubre de 2018

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El Papa acepta la renuncia del arzobispo de Washington, acusado de encubrir abusos sexuales

Imagen: El País / Donald Wuerl
El Papa acepta la renuncia del arzobispo de Washington, acusado de encubrir abusos sexuales.
Donald Wuerl, de 77 años, presentó su dimisión en septiembre tras la publicación del informe de la Fiscalía de Pensilvania.
Daniel Verdú | El País, 2018-10-12
https://elpais.com/sociedad/2018/10/12/actualidad/1539343056_491153.html

Los escándalos de abusos a menores han sumido al Vaticano en un proceso de purga sin precedentes. Especialmente por la relevancia de los afectados y los niveles a los que están llegando las acusaciones. Ha caído ya la cúpula entera de la jerarquía eclesial chilena. Luego le tocó al cardenal Theodore McCarrick, a quien el Pontífice retiró la birreta cardenalicia por primera vez en 90 años. Y ahora Francisco ha aceptado la renuncia del arzobispo de Washington, el cardenal Donald Wuerl, de 77 años, salpicado por el tremendo escándalo del informe de la Fiscalía de Pensilvania (EE UU), un documento de 1.356 páginas de abusos de clérigos a más 1.000 menores de edad.

El cardenal, de 77 años, había explicado en una carta a los sacerdotes de la archidiócesis de Washington ese mismo mes su decisión de pedir la renuncia de nuevo al Papa, pues ya la había presentado hace tres años por motivos de edad. Pero, a diferencia de ocasiones anteriores, el Vaticano no ha pretendido ocultar el motivo real y ha hecho pública una carta del Papa donde, como en otras ocasiones, Francisco acepta la dimisión pero también le defiende. “Tienes elementos suficientes para justificar tus acciones y distinguir entre lo que significa encubrir los crímenes o no, para hacer frente a los problemas, o cometer algunos errores. Sin embargo, tu nobleza te ha llevado a no elegir esta forma de defensa. De esto, estoy orgulloso y agradecido”, apunta el Papa en su carta

Muchas voces en el Vaticano dudan del nivel de responsabilidad de Wuerl en los escándalos y creen que no es responsable de encubrmiento. Pero su nombre apareció en decenas de ocasiones en el informe de Pensilvania, en el que se describieron más de 1.000 casos de abusos sobre menores por parte de 300 sacerdotes, por su mala gestión y ocultamiento cuando era obispo de Pittsburgh.

En la diócesis de Erie, por ejemplo, un cura confesó haber cometido en los años ochenta violaciones anales y orales a al menos 15 chicos, uno de ellos de solo siete años. Cuando se reunió con el depredador sexual, el obispo de la diócesis, Donald W. Trautman, lo elogió por ser una "persona cándida y sincera" y por los "avances" logrados en controlar su “adicción”. Y cuando finalmente el cura fue expulsado, el obispo declinó explicar los motivos. “Nada más debe indicarse”, escribió.

Wuerl también aparecía señalado en la carta del arzobispo y ex nuncio en Washington, Carlo Maria Viganò, en la que acusaba al Papa francisco de proteger a un supuesto lobbie gay en la Iglesia y de ocultar los escándalos de pederastia. Según el denunciante, también conocía el caso de McCarrick: “Yo mismo hablé del tema con el cardenal Wuerl en varias ocasiones, y no necesité entrar en detalles porque quedó claro inmediatamente que era plenamente consciente de ello. […]. Sus declaraciones recientes diciendo que no sabía nada sobre este tema… son de risa. Miente vergonzosamente”.

Francisco también ha pedido al cardenal que permanezca como administrador de la archidiócesis hasta el nombramiento de su sucesor. Por su parte, Wuerl se muestra "profundamente agradecido" y "profundamente conmovido por sus amables palabras de comprensión", en referencia a la carta del Papa tras aceptar la renuncia. "La decisión del Santo Padre de proporcionar un nuevo liderazgo a la Archidiócesis puede permitir que todos los fieles, clérigos, religiosos y laicos, se centren en la sanación y el futuro. Permite a esta Iglesia local avanzar. Una vez más, por cualquier error de juicio pasado, me disculpo y pido perdón. Mi renuncia es una forma de expresar mi gran y perdurable amor por ustedes, la gente de la Iglesia de Washington", ha escrito el religioso.

martes, 25 de septiembre de 2018

#hemeroteca #iglesia | Reig Plá, primer obispo español en sumarse públicamente a los cardenales que piden desobedecer al Papa

Imagen: El Diario / Ignacio Arsuaga y Juan Antonio Reig Plá
Reig Plá, primer obispo español en sumarse públicamente a los cardenales que piden desobedecer al Papa.
El prelado de Alcalá presentó el libro póstumo de Carlo Caffarra, uno de los cuatro purpurados que avalaron la desobediencia al Papa por su gestos aperturistas. Criticar las reformas de Francisco "es un acto de amor al Papa", según el polémico obispo, líder del sector ultraconservador de la Iglesia española. Ve el Pontificado de Bergoglio como "una Iglesia sin doctrina" que "no es una Iglesia pastoral, sino una Iglesia del arbitrio y esclava del espíritu del tiempo".
Jesús Bastante | El Diario, 2018-09-25
https://www.eldiario.es/sociedad/obispo-alcala-reig_pla_0_818218964.html

Juan Antonio Reig Pla es, con permiso de Rouco Varela, el obispo más ‘ultra’ de España. El obispo de Alcalá (Madrid), famoso por sus llamadas al infierno para los homosexuales en la televisión pública, por las misas por los caídos de la Guerra Civil en Paracuellos, el apoyo a Hazte Oir y los ataques contra las mujeres que abortan, los divorciados o la escuela laica, ha ido más allá y se ha convertido en el primer prelado español en sumarse públicamente a los cardenales que piden la destitución de papa Francisco y llaman a la desobediencia.

Pese a que el Episcopado español en su conjunto, y varios obispos en particular (Munilla, Sanz Montes o Asenjo, entre otros), son declaradamente rigoristas, Reig Pla se ha atrevido a dar un paso más, alineándose junto al movimiento de prelados contrarios al Papa actual.

Reig presentó el viernes pasado, en la ciudad madrileña, el libro póstumo del cardenal Carlo Caffarra, uno de los cuatro cardenales (junto a Burke, Brandmüller y Meisner, también fallecido) que en 2016 plantearon la desobediencia a Francisco por haber abierto la posibilidad de la comunión para los divorciados vueltos a casar en ‘Amoris Laetitia’.

Durante su intervención, el obispo de Alcalá (que también ha escrito el prólogo de la obra) se fue calentando, hasta el punto de definir a la Iglesia que representa Bergoglio como "una Iglesia sin doctrina" cuya alternativa "no es una Iglesia pastoral, sino una Iglesia del arbitrio y esclava del espíritu del tiempo".

"Apagón de la conciencia moral"
"Este peligro es grave y si no se derrota, causa daños graves a la Iglesia", añadió el prelado, quien denunció la "decadencia cultural" que, en su opinión, se da entre los católicos de hoy. Para Reig, las causas hay que buscarlas en un "apagón" de la conciencia moral que deja "al hombre a oscuras, totalmente sometido al relativismo moral".

En este punto, hizo suyas las tesis de Caffarra y de los cuatro cardenales anti-Francisco sobre los divorciados vueltos a casar. Para Reig, en las tesis del Papa se da "una distorsión" con la visión "ortodoxa" de la Iglesia. Esto es: que cualquier apertura a la comunión para los divorciados está en contra de lo que siempre ha enseñado la Iglesia católica.

Las críticas, "un acto de amor al Papa"
Y, por eso, es comprensible que los cuatro cardenales arremetieran contra el Papa. Más aún: las críticas de los purpurados son "un acto de amor al Papa". "Los cardenales tenían el derecho de decirle al Santo Padre: ‘Mira, está pasando esto, danos una palabra de autoridad sobre lo que está sucediendo’. Y eso es lo que han hecho", señaló, asegurando que Caffarra "no se consideraba una persona que atenta contra la autoridad del Papa".

Y es que, para el obispo de Alcalá, tanto Caffarra como el resto de opositores al Papa "tenían alma de Quijote, siempre dispuesto a ‘desfacer entuertos y a socorrer a los huérfanos’, los huérfanos provocados por una cultura nihilista que socava las raíces del alma y nos hace perder el horizonte de la verdad y de la eternidad".

"La deriva eclesial que venimos sufriendo desde hace tiempo se debe en gran medida a un error en la fe que no se concibe como vida", culminó el prelado, que también escribe el prólogo de la obra. Editada, curiosamente, por Homo Legens, editorial que pertenece a los mismos medios ultraconservadores que ahora, hace un mes, lanzaron el estudiado ataque del ex nuncio Viganò contra Francisco.

martes, 28 de agosto de 2018

#hemeroteca #iglesia | La guerra sucia vuelve al Vaticano

Imagen: El País / Diarmuid Martin, arzobispo de Dublin, despide a Jorge Mario Bergoglio
La guerra sucia vuelve al Vaticano.
Las acusaciones contra el Papa avivan el fuego de una batalla de poder disfrazada de ortodoxia religiosa e ideología que busca restaurar el viejo orden.
Daniel Verdú | El País, 2018-08-28
https://elpais.com/internacional/2018/08/27/actualidad/1535387427_460890.html

Los cuervos vuelan bajo y amenaza tormenta. La carta de 11 páginas del arzobispo Carlo Maria Viganò acusando al papa Francisco de encubrir los abusos del cardenal Theodore McCarrick es un síntoma de la mala digestión que acompaña siempre al Vaticano cuando cambia de orden. El alcance destructivo de la denuncia, sin la esperada respuesta clara del Papa mientras él mismo pedía investigar todos los casos, todavía no se conoce. Pero su calculada publicación, diseño y necesaria colaboración certifican la reapertura de una guerra que corre el riesgo de organizar definitivamente a los opositores a Francisco, más interesados en el poder extraviado que en la ideología o los abusos que denuncian ahora e ignoraron cuando pudieron actuar.

Carlo Maria Viganò (Varese, 1941), autor de este ‘J’accuse’ vaticano, dio siempre muestras de inestabilidad. Carácter complicado, propenso a las intrigas (estuvo en el origen del caso 'Vatileaks') e inclinaciones a la mentira. De hecho, cuando Benedicto XVI decidió mandarlo a EE UU como nuncio para apartarlo del Vaticano, escribió una carta asegurando que tenía un hermano incapacitado que le impedía asumir ese encargo. Resultó que el hermano vivía en Chicago desde hacía años y no se hablaba con él por una disputa económica. El arzobispo, pese a su currículum, no tendría por si solo capacidad para estructurar un ataque que plantea sin complejos derribar el Pontificado de Francisco, muy fortalecido en los últimos tiempos a través de los nombramientos en el colegio cardenalicio (59 de los 125 purpurados que podrían el elegir hoy al siguiente Pontífice). “Han convertido a un pollo en un cuervo”, ironizaba el historiador de la Iglesia Alberto Melloni.

El problema, más allá de la veracidad de sus gravísimas acusaciones, quizá es que sujetos así hayan ocupado los puestos más altos de la jerarquía católica. Figuras como el controvertido cardenal George Pell, a la espera de juicio en Australia por abuso de menores; el ex secretario de Estado Tarcisio Bertone, salpicado en todos los escándalos imaginables; el español Lucio Ángel Vallejo Balda, una suerte de revisor de las cuentas del Vaticano encarcelado en un surrealista lío de faldas, o los propios opositores al Papa, entre los que están nada menos que el último prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe, Gerhard Müller, o el expresidente del Banco del Vaticano, Ettore Gotti Tedeschi. Cuando remaron a favor fueron útiles, hoy para la Santa Sede se desacreditan con sus propias palabras.

Viganó, probablemente despechado por no haber recibido un mayor reconocimiento de Francisco cuando le planteó las denuncias aquel 23 de junio de 2013 (si es que así fue), tiene una larga experiencia en conspiraciones. Estuvo en el origen de 'Vatileaks' y acumuló toneladas de información sensible a su paso por el Governatorato de la Ciudad del Vaticano y la Secretaría de Estado, de modo que no sería extraño que sorprendiese con más documentos. Nadie duda de que en su ataque participaron diversas personas, especialmente del entorno de los medios digitales estadounidenses ultraconservadores, con quienes pudo intimar en su periplo americano. El Vaticano espera que las acusaciones se desvanezcan por sí solas. Pero el misil estaba cuidadosamente diseñado para que todo sea una tormenta de verano. Se hicieron traducciones de la carta al inglés, francés y español por parte de distintos colaboradores, algunos –y algunas- vinculados directamente al círculo tradicionalista, y se lanzó cuando más daño podía hacer.

El epicentro de la guerra contra el Papa procede de la corriente tradicionalista de la Iglesia estadounidense vinculada al Tea Party y de potentes círculos mediáticos cercanos a Steve Bannon, obsesionado con los movimientos populistas en Roma y con el propio Vaticano. Un matrimonio de conveniencia con la derecha religiosa —estadounidense y Europea—, huérfana de un líder espiritual fuerte en el Vaticano que la defendiese. O que, al menos, no la atacase continuamente en cuestiones como la inmigración o las desigualdades. Un cocktail aliñado con un potente ‘clickbait’, una elevada dosis de falsedades e inversiones en portales como LifeSite, Catholic Register o el propio Breitbart de Bannon. Además, tras la dimisión de Benedicto XVI, la virulencia de los ataques ha crecido con la percepción de que elevar la presión puede provocar la dimisión de un Papa. Este lunes, las primeras reacciones, obviamente, llegaron de los propios líderes de la revuelta.

El cardenal Raymond Burke, comandante de esta guerra, humillado en anteriores enfrentamientos con Francisco como la esperpéntica lucha en la Orden de Malta, fue el primero. “Las declaraciones hechas por un prelado de la autoridad del Arzobispo Carlo Maria Viganò deben ser tomadas muy en serio por los responsables en la Iglesia. Cada declaración debe estar sujeta a investigación, de acuerdo con la ley procesal aprobada por la Iglesia”. Luego llegó el que fuera primer consejero de la nunciatura en Estados Unidos, el francés Jean-François Lantheaume, que avaló la veracidad de la acusación a Catholic News Agency. El Papa, sin embargo, prefirió guardar silencio el domingo y pidió a los periodistas que ellos mismos extrajesen conclusiones a través de su “madurez profesional”. Una salida poco ortodoxa, pero eficaz temporalmente. “Era la mejor respuesta que podía dar en ese momento”, señala una persona que despacha a menudo con él. Pero la guerra no ha terminado.

#hemeroteca #iglesia #homofobia | El Vaticano no quiere líos: así eliminaron la frase del Papa sobre la psiquiatría y los gais

Imagen: El Comfidencial / Jorge Mario Bergoglio a su llegada a Irlanda
El Vaticano no quiere líos: así eliminaron la frase del Papa sobre la psiquiatría y los gais.
"Cuando se refirió a psiquiatría está claro que lo estaba haciendo para destacar un ejemplo de cosas que se pueden hacer, pero no quiso decir que sea una enfermedad mental ", dice El Vaticano.
El Confidencial, 2018-08-28
https://www.elconfidencial.com/mundo/2018-08-28/papa-francisco-homosexualidad-psiquiatria-frase_1608701/

"Cuando se muestra desde la infancia, hay mucho que se puede hacer a través de la psiquiatría para ver cómo son las cosas. Es algo diferente si se muestra después de 20 años". El Papa Francisco pronunció estas palabras el pasado domingo durante el vuelo de regreso a Roma desde Irlanda, viaje en el que un periodista le preguntó qué recomendaría a los padres que observan una tendencia homosexual en sus hijos. "Sería un error parental [ignorarlo], respondió entonces el Papa.

Pese a la contundencia de sus palabras, el equipo de comunicación de la Ciudad del Vaticano no las incluyó en su transcripción sobre las preguntas y respuestas que se habían planteado durante el vuelo, cuestión que no pasó desapercibida a los periodistas que habían presenciado la conversación.

Dada la trascendencia de las declaraciones, la agencia AFP optó entonces por preguntar directamente a un portavoz del Vaticano sobre las mismas y sobre por qué no se habían incluido en el comunicado, ante lo que les aseguraron que se había hecho así para no "cambiar los pensamientos del Santo Padre".

"Cuando el Papa se refirió a psiquiatría está claro que lo estaba haciendo para destacar un ejemplo de cosas que se pueden hacer, pero con esa palabra no quiso decir que eso [la homosexualidad] es un enfermedad mental", afirmó la portavoz.

Polémica sobre ocultar abusos
Las declaraciones del Papa llegan después de que el exnuncio en Estados Unidos Carlo Maria Viganò, de 77 años, pidiera la pasada semana la renuncia de Francisco al asegurar que conocía desde junio de 2013 las acusaciones de abusos sexuales sobre el cardenal Theodore McCarrick, quien fue sancionado en junio pasado por el pontífice.

El arzobispo Viganò escribió una carta de 11 folios que fue publicada este domingo por algunos medios de corte conservador en varios países en la que además el prelado acusa a otros miembros de la Curia de formar un 'lobby gay' y encubrir las acusaciones contra el cardenal estadounidense.

La carta se basa en acusaciones personales y el prelado no aporta ninguna documentación o prueba de estas. El exembajador vaticano escribió que Francisco conoció el caso el 23 de junio de 2013 porque él mismo se lo comunicó "y siguió encubriendo al cardenal exarzobispo de Washington, McCarrick".

Preguntado sobre estos hechos durante el vuelo de regreso a Roma, el Papa pidió que se eviten juicios mediáticos y que se denuncien pronto los casos de abusos por parte de los religiosos ante cualquier prueba.

Asimismo, el Papa aconsejó que "si hay sospechas o pruebas o medias pruebas" hay que abrir una investigación, pero que siempre es necesario aplicar la "presunción de inocencia" y criticó cómo "algunos medios comienzan a crear un ambiente de culpabilidad".

lunes, 27 de agosto de 2018

#hemeroteca #iglesia #homofobia | El papa Francisco recomienda tratar la homosexualidad en niños con un psiquiatra

Imagen: Clarín / Protesta en Irlanda por la presencia de Jorge Mario Bergoglio
El papa Francisco recomienda tratar la homosexualidad en niños con un psiquiatra.
"Hay muchas cosas que se pueden hacer", dijo a los periodistas.
Agencias | Clarín, 2018-08-27
https://www.clarin.com/mundo/papa-francisco-recomienda-tratar-homosexualidad-ninos-psiquiatra_0_r1n4jv-DQ.html

El papa Francisco recomendó este domingo recurrir a la psiquiatría cuando los padres constaten una tendencia homosexual en sus hijos desde la infancia, en una rueda de prensa este domingo en el avión que lo llevaba de vuelta a Roma desde Irlanda.

Un periodista le preguntó qué le diría a los padres que detecten orientaciones homosexuales en su hijo.

"Les diría, en primer lugar, que recen, que no condenen, que dialoguen, entiendan, que den espacio al hijo o a la hija", respondió el Papa.

Al mismo tiempo, consideró que había que tener en cuenta la edad de las persona.

"Cuando eso se manifiesta desde la infancia, hay muchas cosas por hacer por medio de la psiquiatría, para ver cómo son las cosas. Otra cosa es cuando eso se manifiesta después de los 20 años", dijo Jorge Bergoglio.

"Nunca diré que el silencio es un remedio. Ignorar a su hijo o hija con tendencias homosexuales es un defecto de paternidad o de maternidad", declaró.

El papa hizo estas declaraciones en su habitual rueda de prensa que ofrece a bordo del avión que lo regresa tras una visita oficial al exterior.

Repudio de grupos LGTB
Asociaciones LGTB francesas denunciaron este lunes las palabras "irresponsables" del papa.

"Condenamos estas declaraciones que hacen referencia a la idea de que la homosexualidad es una enfermedad. Si hay una enfermedad es esta homofobia arraigada en la sociedad", dijo a la AFP Clémence Zamora-Cruz, portavoz de Inter LGBT (Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales).

Sus palabras "graves e irresponsables" "incitan al odio contra las personas LGBT en nuestras sociedades ya marcadas por altos niveles de homofobia", reaccionó por su parte SOS Homofobia en Twitter.

La visita a Irlanda y una carta explosiva
La visita a Irlanda este fin de semana giró en torno a los escándalos de abuso sexual de menores por parte del clero. El Papa se reunió con las víctimas y el domingo durante la misa campal pidió perdón.

Pero hacia el final de la visita y poco antes de subirse al avión, se difundió una explosiva carta del ex nuncio del Vaticano en Estados Unidos que acusa a Francisco de encubrir los abusos sexuales del ex arzobispo de Washington.

La carta de once páginas, lapidaria y sin presentar pruebas, fue escrita Carlo Maria Viganò. Allí aseguraba que el pontífice conocía desde 2013 las acusaciones de abusos sexuales contra el cardenal Theodore McCarrick.

Consultado al respecto, Francisco contestó: "Yo no diré una palabra sobre eso. Creo que el comunicado habla por si mismo, y ustedes tienen la capacidades periodísticas suficientes para llegar a las conclusiones".

"Es un acto de Fe. Cuando haya pasado el tiempo, y ustedes tengan las conclusiones, quizá hable más. Pero quiero que su madurez profesional haga este trabajo, pero de verdad. Juzguen ustedes", zanjó así Francisco el tema.

El ex nuncio pedía la dimisión de Francisco al asegurar que el pontífice sabía la situación de McCarrrick, que en junio fue apartado del colegio cardenalicio y el papa argentino "dispuso su suspensión en el ejercicio de cualquier ministerio público, así como la obligación de que permanezca en una casa que le será asignada para una vida de oración y penitencia".

#hemeroteca #iglesia #pederastia #homosexualidad | El Papa elude responder sobre las acusaciones de encubrimiento de abusos

Imagen: El País / Jorge Mario Bergoglio
El Papa elude responder sobre las acusaciones de encubrimiento de abusos.
Francisco evita dar una respuesta con claridad a la denuncia del arzobispo sobre su presunto silencio ante los las denuncias del cardenal McCarrick y pide a los periodistas que juzguen ellos mismos.
Daniel Verdú | El País, 2018-08-27
https://elpais.com/internacional/2018/08/27/actualidad/1535323897_383769.html

El día se complicó nada más amanecer. En pleno viaje al epicentro de los escándalos de abusos a menores y en medio de la tormenta por el caso de Pensilvania, el Papa desayunó en Dublín el domingo con la carta del arzbobispo Carlo Maria Viganò en la que le acusaba de encubrir las tropelías sexuales del cardenal Theodor McCarrick. Entre medio hubo un viaje al santuario de Knock, una misa y un ejercicio de penitencia pública en el que pidió perdón por las distintas variantes de los abusos de la Iglesia Católica. Pero en el vuelo de vuelta a Roma, Francisco atendió a los periodistas durante 44 minutos en su tradicional rueda de prensa, donde evitó contestar claramente a la pregunta clave y pidió a la prensa que juzgase por si misma el contenido de la acusación, procedente de unos de los miembros del ala ultraconservadora de la Iglesia.

Francisco atendió todas las preguntas detenidamente. Y la tercera que recibió fue la más directa. ¿Se reunió con Viganó el 23 de octubre de 2013 y este le alertó de la conducta de McCarrick? ¿Estaba el cardenal estadounidense sancionado ya por Benedicto XVI y permitió que se relajasen esas medidas? “Yo leí esta mañana el comunicado. Lo leí, y diré sinceramente, que lo lean ustedes atentamente y hagan su jucio. Yo no diré una palabra sobre eso. Creo que el comunicado habla por sí mismo, y ustedes tienen la capacidad periodística suficiente para llegar a las conclusiones. Es un acto de Fe. Cuando haya pasado el tiempo y ustedes tengan las conclusiones, quizá hable más. Pero quiero que su madurez profesional haga este trabajo, pero de verdad”, apuntó en una salida completamente inesperada en las filas de la clase turista, donde viaja la prensa.

La respuesta, entre otras cosas, permite al Vaticano ganar tiempo en una cuestión muy delicada que afecta directamente a la credibilidad del Papa en un asunto crucial para su Pontificado. La carta, de 11 páginas, supone una cascada de barro sobre Francisco y algunos de sus más estrechos colaboradores, como el secretario de Estado, Pietro Parolin, o el cardenal Maradiaga, a quienes también señala. El tono, muchas de las acusaciones y la homofobia rampante que destila el argumentario esgrimido en la misiva –Viganò considera que la homosexualidad es la causa de los abusos en la Iglesia-, debilitan enormemente gran parte de su contenido. Pero dos de los elementos clave de la acusación continúan sin recibir una aclaración por parte del Papa. Algo que, por otro lado, tampoco ha hecho nunca con las acusaciones recibidas por parte del sector ultraconservador.

La idea de que pueda haber más documentos y convenga esperar sobrevuela también en el ambiente y sugerirían esa prudencia. También el hecho de que Benedicto XVI, con quien Francisco mantiene una relación extraordinaria, jugase un papel fundamental en unas sanciones que, supuestamente, no se publicaron ni fueron respetadas por el propio McCarrick, que estuvo celebrando misas durante todo ese periodo.

Además de este asunto, el Papa abordó con los periodistas algunos momentos clave de su viaje, que orbitó siempre alrededor de los abusos y el cambio de mentalidad de la sociedad irlandesa, algo alejada del peso absoluto del catolicismo. Francisco estaba muy satisfecho de su reunión con las ocho víctimas de el pasado sábado, donde pudo escuchar sus relatos. “Sufrí mucho, pero creo que se necesitaba escuchar a estas personas. Y de esta reunión salió la propuesta de pedir perdón hoy en la misa sobre cosas concretas. […]. Las cosas que dije hoy, algunas no las sabia. Fue para mí doloroso, pero con la consolación de poder aclarar estas cosas”.

Una de ellas era Marie Collins, que mantiene fuerte discrepancias con el Pontífice a la hora de abordar las reformas necesarias para prevenir los abusos. Tanto, que abandonó la comisión del Vaticano en la que participó durante tres años. De hecho, Collins volvió a criticar que no se hayan implantado los tribunales especiales para juzgar a abusadores, tal y como se aprobó en la Santa Sede. El Papa lo rebatió. “Yo estimo mucho a Marie Collins, la llamamos para que dé conferencias en el Vaticano. Pero ella está algo obsesionada con el escrito de Madre Amorevole en el que se decía que para juzgar a los obispos, haría falta un tribunal oficial. Después se vio que no era viable, tampoco conveniente, por las diversas culturas de los obispos que deben ser juzgados. Pero se toma la recomendación de madre Amorevole, y se hace un jurado para cada obispo. Pero no puede ser el mismo tribunal”, insistió Francisco. Collins respondió poco después por Twitter y volvió a mostrar su total desacuerdo.

A propósito de los nuevos casos que pueden surgir entre el clero, Francisco pidió que se actúe con diligencia. Especialmente, aseguró, dentro de las familias cuando se tiene conocimiento de los abusos. “Si hay sospechas o pruebas o medias pruebas, no veo nada de malo, en hacer una investigación. Siempre que se haga sobre el principio jurídico fundamental de que ninguno es malo si no se prueba. Tantas veces está la tentación no solo de hacer la investigación, sino de publicar que se hizo la investigación, y algunos medios comienzan a crear un ambiente de culpabilidad”. La presunción de inocencia debe respetarse siempre, subrayó a propósito del caso granadino conocido como Los Romanones.

#hemeroteca #iglesia #pederastia #homosexualidad | ¿Salvar a la Iglesia o destruir a Francisco?

Imagen: El País / Jorge Mario Bergoglio, 'sin pluma', en Dublín
¿Salvar a la Iglesia o destruir a Francisco?
El hecho de que Viganò forme parte del corazón de la lucha interna contra Francisco no restaría trascendencia o veracidad a sus acusaciones, pero conviene situarlas.
Daniel Verdú | El País, 2018-08-27
https://elpais.com/internacional/2018/08/26/actualidad/1535308948_483279.html

Un consejero directo del Papa Francisco, en una conversación reservada hace dos meses, se mostraba asombrado por la fuerte oposición interna que el Pontífice ha tenido en estos últimos años. Lo más sorprendente, señalaba, es que proceda de los sectores más conservadores de la Iglesia, tradicionalmente alineados con el Vaticano. Se trata de una facción liderada en un inicio por el cardenal estadounidense Raymond Burke, que genera simpatía en Italia y ha recibido un gran apoyo de los sectores más conservadores y pudientes de la Iglesia en Estados Unidos. Justo donde pasó los últimos años el arzobispo Carlo Maria Viganò, autor de la denuncia contra Francisco y nuncio del Vaticano en Washington entre 2011 y 2016. El periodo en el que se cocinó la sucesión de Benedicto XVI y empezó este Pontificado (2013).

Las acusaciones de Viganò en su carta de 11 densas páginas, donde asegura que el Papa conoció los abusos del cardenal Theodore McCarrick en 2013, son de una gravedad insólita. Si se confirmasen, afrontaría una delicadísima situación en un momento crucial para el papado y su credibilidad en un tema crucial como los abusos quedaría muy resentida. El hecho de que Viganò forme parte del corazón de la lucha interna contra Francisco –participó recientemente en una reunión de prelados contrarios al Papa en un hotel de Roma en la que se debatía el momento idóneo para desobedecer a un Pontífice- no restaría trascendencia o veracidad a sus acusaciones. Pero conviene conocer el entorno desde el que llegan para descifrar los motivos y la precisión del momento elegido: el viaje a Irlanda, zona cero de los abusos, y pocas horas antes de su habitual rueda de prensa a bordo del avión papal.

Viganò, nombrado arzobispo por Juan Pablo II, no es un ingenuo, como él mismo se autodenomina en la misiva. Curtido en la carrera diplomática y en la secretaría general del Governatorato de la Ciudad del Vaticano, algo así como su Ayuntamiento, fue apartado del cargo desde donde obtenía un enorme caudal de información y poder. Tarcisio Bertone, entonces secretario de Estado de Benedicto XVI -a quien ahora acusa de promover sistemáticamente a “homosexuales”- pilotó esa patada hacia arriba. Resultó también que Viganó fue el protagonista de la primera noticia de Vatileaks a través de la divulgación de una carta en la que avisaba al Papa de diversos casos de corrupción y le suplicaba no ser apartado para llegar hasta el fondo del asunto. La realidad es que tuvo más que ver con su propensión a las intrigas, a las mentiras, a su falta de lealtad y a unas imprudentes misivas que dieron pie al origen del escándalo de filtraciones.

Viganò, obsesionado con la lucha contra la homosexualidad en la Iglesia –cree que es la causa de los abusos- tejió una red de relaciones ultraconservadoras en EE UU. A su regreso en 2016 –Francisco le relevó de su puesto después de que estuviera a punto de arruinar el viaje a EE UU exponiéndolo a un encuentro con una juez que se negaba a casar a homosexuales– frecuentó los ambientes tradicionalistas ‘antifrancisco’ de Roma. En esa época la ciudad llegó a amanecer con carteles pegados en las paredes contra el Pontífice y el Papa libró varios pulsos con miembros destacados de esta facción, como el propio cardenal Burke. Desde entonces, este sector puso en duda oficialmente la exhortación apostólica más importante del Papa ('Amoris Laetitia') en la famosa ‘Dubia’, su capacidad teológica y unos 60 historiadores, teólogos y sacerdotes le acusaron de cometer siete herejías. En plena tormenta por los escándalos de abusos en Pensilvania, Viganó ha lanzado el ataque más agresivo y calculado.

domingo, 26 de agosto de 2018

#hemeroteca #iglesia #violenciasexual | Un ex alto cargo del Vaticano acusa al Papa de encubrir abusos sexuales

Imagen: El País / Pancarta de protesta contra la pederastia eclesiástica en la visita de Bergoglio a Dublín
Un ex alto cargo del Vaticano acusa al Papa de encubrir abusos sexuales.
El arzobispo Viganò, exnuncio en EE UU, denuncia que Francisco conocía las acusaciones contra el cardenal Theodore McCarrick.
Daniel Verdú | El País, 2018-08-26
https://elpais.com/internacional/2018/08/26/actualidad/1535270300_057389.html

El arzobispo Carlo Maria Viganò, exnuncio en Washington entre 2011 y 2016, ha escrito una carta de 11 páginas en la que acusa gravemente al papa Francisco de “cubrir” y silenciar los abusos del cardenal estadounidense Theodore McCarrick y le pide que “dimita” por haber mirado hacia otro lado. Viganò asegura en su misiva, publicada justo cuando el Pontífice se encuentra de viaje en Irlanda y las víctimas de abusos le reprochan que no sea más duro con los abusadores, que él personalmente le informó de que el cardenal McCarrick había sido acusado por acoso sexual a un adolescente y que Benedicto XVI le había impuesto una serie de sanciones que restringían sus poderes. La respuesta de Bergoglio a Viganò nunca llegó, supuestamente, y el Vaticano no actuó hasta este verano, cuando el caso salió a la luz a través de los medios y el Papa retiró a McCarrick su condición de cardenal.

La bomba estaba cuidadosamente diseñada. Explotó justo el día en el que el Papa terminaba su visita a Irlanda, zona cero de los abusos donde ha tenido que volver a pedir perdón repetidamente, y pocas horas antes de su tradicional encuentro con la prensa en el avión de vuelta. Imposible mayor impacto. La carta, una acusación sin precedentes a un Pontífice lanzada desde un nivel tan alto en la jerarquía eclesiástica, fue publicada por diversos medios católicos conservadores como el The National Catholic Register, LifeSiteNews o InfoVaticana. Viganò -un controvertido y ultraconservador arzobispo que ocupó altos cargos en el Vaticano- asegura en ella que se reunió con el papa Francisco, justo después de su elección (el 23 de junio de 2013), y le alertó de la gravedad de los acusaciones a McCarrick. El denunciante, que ya estuvo en las entretelas del llamado caso Vatileaks y es un defensor de la línea antigay de la Iglesia, dio detalles y expuso largamente una serie de hechos aquel día. Pero no hubo respuesta, señala Viganó.

El exnuncio, que fue apartado en su momento por Benedicto XVI y enviado a Washington, sostiene que ha decidido hablar porque “la corrupción ha llegado a los niveles más altos de la Iglesia”. Según explica en su carta -a la que el Vaticano no quiso responder en todo el día-, Francisco le preguntó en el primer encuentro que mantuvieron acerca de su impresión sobre McCarrick para tenderle una trampa. “Le respondí con total franqueza y, si lo desean, con mucha ingenuidad: ‘Santo Padre, no sé si usted conoce al cardenal McCarrick, pero si le pregunta a la Congregación para los Obispos, hay un expediente así de gordo sobre él. Ha corrompido a generaciones de seminaristas y sacerdotes, y el Papa Benedicto le ha impuesto retirarse a una vida de oración y penitencia’. El Papa no hizo el más mínimo comentario a mis graves palabras y su rostro no mostró ninguna expresión de sorpresa, como si ya conociera la situación desde hace tiempo, y cambió enseguida de tema”, señala en su misiva.

El elemento fundamental de su acusación es que, supuestamente, Benedicto XVI ya había tenido conocimiento entre 2009 y 2010 de la actitud de McCarrick –una serie de abusos a seminaristas a los que invitaba a dormir a su cama en una casa que tenía en la playa- y le había impuesto unas sanciones canónicas según las cuales debía dejar el seminario donde vivía, se le prohibía celebrar misa en público, participar en reuniones, dar conferencias o viajar. Pero Francisco, siempre según esta versión, “continuó encubriéndolo” y “no las tomó en consideración”. Además, el actual papa convirtió a McCarrick en un “fiable consejero” con quien consultó los siguientes nombramientos en EE UU y a quien utilizó para la relación con la Administración Obama. Lo extraño es que todo el mundo sabe que si realmente pesaban esas restricciones sobre McCarrick, este nunca las cumplió y siguió celebrando misas durante el pontificado de Benedicto XVI.

La acusación está basada en el testimonio de Viganò –él pone a Dios por testigo de que es cierto- y una serie de fechas que proporciona para demostrar la veracidad de sus encuentros. De momento es su palabra contra la del Papa. Pero la carta es un potente misil que llega desde Estados Unidos en un mal momento para Francisco. El exnuncio también señala al cardenal Donald Wuerl, actual arzobispo de Washington, acusado de encubrir los abusos de Pensilvania. Según el denunciante, también conocía el caso de McCarrick: “Yo mismo hablé del tema con el cardenal Wuerl en varias ocasiones, y no necesité entrar en detalles porque quedó claro inmediatamente que era plenamente consciente de ello. […]. Sus declaraciones recientes diciendo que no sabía nada sobre este tema… son de risa. Miente vergonzosamente”.

Viganò no deja títere con cabeza y la misiva está llena de dardos al círculo más cercano del Papa –también en cuestiones personales y de orientación sexual-, entre los que están el secretario de Estado, Pietro Parolin o su consejero, el cardenal Maradiaga, a quien acusa de insultar a las víctimas para tapar escándalos en su país. Al anterior secretario de Estado, Tarciso Bertone, responsable de su traslado forzoso a Washington, le acusa de promover sistemáticamente a "homosexuales". Pero también apunta con nombres y apellidos contra un reguero de cardenales, obispos y responsables de las congregaciones que, supuestamente, supieron durante años del comportamiento de McCarrick y lo ocultaron.

El tono destila una cierta inquina personal y altas dosis de homofobia. Tampoco deja duda de que el momento elegido para su publicación forma parte de la persistente campaña ultraconservadora procedente de EE UU contra el actual Pontífice, a la que Viganò se ha unido recientemente (el mes pasado participó en una reunión de prelados contrarios a Francisco en un hotel de Roma). Pero el contenido de las acusaciones va mucho más allá de lo que normalmente estos círculos habían planteado y ha despertado cierta estupefacción. No son solo insinuaciones, está firmada y dispara contra todo tipo de cargos. “El cardenal Wuerl, consciente de los abusos cometidos por el cardenal McCarrick y de las sanciones que le había impuesto Benedicto XVI, se saltó la orden del Papa y le permitió residir en un seminario en Washington D.C. Haciendo eso puso en riesgo a otros seminaristas”, insiste en su carta.

McCarrick siempre había negado los hechos y recientemente manifestó a través de un comunicado su “plena” colaboración con las autoridades vaticanas. Sin embargo, el pasado 20 de junio una comisión de investigación en Nueva York determinó que las acusaciones “estaban fundamentadas y eran creíbles”. Como respuesta, esa misma semana, el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, ordenó que el purpurado abandonara el servicio público, siguiendo las instrucciones del Papa.

El pasado 20 de julio, un hombre rompió su silencio después de 40 años y aseguró al The New York Times que el cardenal McCarrick, que se hacía llamar entre los muchachos de su parroquia uncle Ted (tío Ted), había abusado de él cuando tenía 11 años. El entonces sacerdote tenía 39 años y había continuado abusando durante dos decenios más.