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lunes, 10 de mayo de 2021

#hemeroteca #mujeres #feminismo | De Huelva a Marruecos: las feministas marroquíes alzan la voz

El País / Cuatro temporeras de la fresa defendidas por Women's Link

De Huelva a Marruecos: las feministas marroquíes alzan la voz.

Las mujeres originarias del país magrebí están en pie de guerra para lograr una igualdad efectiva dentro y fuera de sus fronteras. Este es un repaso a su situación y sus luchas, desde las laborales, como la de las temporeras de la fresa en Huelva, hasta las sexuales, reproductivas o políticas.
Carmen Blanco Grigelmo | Planeta Futuro, El País, 2021-05-10
https://elpais.com/planeta-futuro/2021-05-10/de-huelva-a-marruecos-las-feministas-marroquies-alzan-la-voz.html 

“Fuimos seis mil mujeres a Mohammedia. Hacíamos cola, nos empujábamos. Era todo un espectáculo, impresionante. Si te daban la hoja verde es que lo habías conseguido. Nos reímos mucho. Y si lo piensas, luchamos por trabajar en la miseria. Y era la miseria la que hacía que nos fuéramos”. Así expresa Saida —nombre ficticio— su experiencia como jornalera del ‘oro rojo’ en uno de los testimonios recogidos por la investigadora Chadia Arab en su obra ‘Señoras de la Fresa’.

La miseria de la que habla Saida es lo que buscan los que emplean a estas jornaleras que acuden cada año a trabajar en los campos onubenses. El perfil es claro: divorciada o viuda y con hijos a cargo, rural y pobre. “Buscan mujeres vulnerables para poder explotarlas fácilmente. Se aprovechan de la enorme necesidad que tienen”, argumenta Ana Pinto, portavoz del grupo 'Jornaleras de Huelva en Lucha', que tienen en marcha varias iniciativas de mejora de las condiciones laborales en el campo. El sesgo de este proceso de selección tiene como objetivo garantizar el retorno de las trabajadoras tras la temporada: “Se busca que sean los sostenes de sus familias para que no se queden en España”, añade Pinto.

Como señala Arab en su investigación, estas migraciones circulares se inscriben dentro del programa Aenas, financiado por la UE. El objetivo del mismo es reducir las migraciones irregulares, pero también mejorar la situación económica de España y el país de origen. En cambio, tal y como apuntan los testimonios, investigaciones y colectivos que hacen trabajo directo, todos ganan menos las propias trabajadoras. “La explotación y los abusos son intrínsecos al trabajo aquí. Además, con la covid ha aumentado el miedo y las medidas de seguridad han sido insuficientes”, subraya Pinto.

En los campos de Huelva trabajan mujeres de distintas procedencias: Marruecos, Polonia, Rumanía y otros países de África. Sin embargo, las marroquíes están sometidas a unas condiciones de aislamiento específico: “Una de nuestras principales reivindicaciones es que se abran las cancelas de los tajos para que podamos entrar y comprobar que se respetan sus derechos o poner las denuncias correspondientes”, cuenta la portavoz. Además, a mediados de abril de este año, las temporeras se manifestaban en Casablanca porque, a pesar de tener contrato en origen y haber pagado su visado no pudieron trabajar en la fresa, siendo un ingreso esencial para cubrir sus necesidades más básicas.

Sobrevivir a la violencia sexual
En los últimos años, han hecho visibles varios casos de violencia sexual que han sufrido en el contexto laboral y que ha tenido graves consecuencias sobre sus vidas. En febrero se produjo uno de los juicios por la vulneración de derechos de cuatro temporeras marroquíes contra la empresa Agrícola El Bosque. De la defensa se ha encargado la organización Women’s Link desde 2018. Aintzane Márquez, una de las abogadas del caso, lamenta la decisión de la jueza al inadmitir la demanda laboral, un hecho que conoció la primera semana de marzo. “No se analizó con una perspectiva de género el contexto que permitió y propició las vulneraciones de derechos que sufrieron nuestras representadas”, denuncia Márquez. Especialmente le preocupa que a las denunciantes no se les haya vuelto a contratar los años siguientes y creen que no es casual: “Es un mensaje muy grave a otras: si denuncias, te quedas sin trabajo”, sentencia. Con otros procedimientos abiertos por acoso y abuso sexual y una petición de investigación ante la ONU, esta organización se mantiene optimista. “Creemos que tarde o temprano la justicia se impondrá y se producirá el cambio estructural que las organizaciones venimos demandando desde hace años”, concluye.

El impulso de la Primavera Árabe
Estas migraciones circulares también están íntimamente relacionadas con la situación de las mujeres en este país norteafricano. Rajae El Khamsi, socióloga e investigadora en el Instituto de Estudios Hispano-Lusos de la Universidad Mohammed V de Rabat, es experta en el movimiento feminista en Marruecos. El movimiento ha conseguido grandes logros en las últimas décadas, según detalla esta experta, aunque todavía queda camino para alcanzar la igualdad. “Se han puesto en marcha muchísimas políticas institucionales para fomentar el desarrollo local, apoyando el cooperativismo y el asociacionismo para mejorar la situación de las mujeres, pero queda mucho por hacer”, asegura.

El punto de inflexión en Marruecos tuvo lugar en 2011, después de las movilizaciones de la ‘Primavera Democrática’, como se suele conocer en el país magrebí. Fue un año marcado, como dice El Khamsi, por la promulgación de la nueva Constitución de 2011, que introdujo la paridad y la creación de instituciones encargadas de garantizarla.

El movimiento de mujeres en Marruecos, según El Khamsi, ha registrado muchos avances en las dos últimas décadas en materia de estatuto personal, participación política de las mujeres, etc. y aún sigue planteando varias reivindicaciones en relación con la lucha contra la violencia machista. En 2018 se aprobó la ley de violencia contra las mujeres: un logro que no ha sido fácil. La socióloga cuenta que ha costado seis años de negociación entre las instituciones públicas y las asociaciones de mujeres, pero la ley está lejos de recoger las demandas de las feministas. Como aclara la experta, la preocupación por el problema data de mucho antes de que saltara al debate público: “Las organizaciones de mujeres ya trabajaban antes con las víctimas haciendo acompañamiento y creando centros de acogida”, afirma.

Esta ley esperada desde hace años, como explica la investigadora, fue calificada como insuficiente por organizaciones como la Red de Primavera de la Dignidad o Human Rights Watch entre otras. Por eso, tras su aprobación multitud de organizaciones pidieron que retiraran el proyecto y exigieron una ley que aborde el problema de manera integral. “Las feministas consideran que siempre será insuficiente mientras no se base en una aproximación global de la violencia contra las mujeres en el espacio público y el privado, y en una definición completa de todas las formas de violencia conforme a los estándares internacionales”, expone El Khamsi.

Derechos sexuales y reproductivos
El derecho al aborto ha saltado a la escena internacional con las grandes movilizaciones que han recorrido parte de América Latina con el ejemplo victorioso de Argentina, pero también países de Europa como Polonia. En Marruecos también ha sido una de las prioridades del movimiento, aunque por ahora no se ha logrado la legalización en los términos que proponen las asociaciones. Este debate tuvo gran importancia en 2015, donde organizaciones como la Asociación Marroquí de Lucha contra los Abortos Clandestinos (AMLAC) denunciaron que en Marruecos se producen entre 600 y 800 abortos clandestinos diarios que ponen en riesgo la salud y la vida de las mujeres. Desde Primavera de la Dignidad están proponiendo mejoras en la ley del aborto actual, que solo contempla el supuesto en el que la vida de la mujer esté en riesgo. La detención de Hajar Raissouni, una periodista arrestada por interrumpir su embarazo en 2019, activó al movimiento para exigir modificar esta ley. A pesar de haber un proyecto sobre la mesa desde 2016, todavía no ha sido votado ni aprobado, por lo que no tiene ninguna vigencia.

Las feministas del norte de Marruecos también se unieron al clamor internacional de 'El violador eres tú', con su versión, Mi cuerpo mi libertad, en la que pedían mayor protección de los derechos sexuales. Asimismo, otras organizaciones como 'Fuera de la ley' han lanzado la campaña #STOP490. Su fin es lograr la derogación del artículo 490 del Código Penal que penaliza las relaciones extramatrimoniales, llegando incluso a sentenciar penas iguales o superiores a las que se imponen a violadores, tal y como expresan en sus redes sociales.

El último repunte
Para El Khamsi, el movimiento feminista atraviesa una oportunidad única en el país: “Es un buen escenario porque la Constitución del 2011 las ampara”, celebra. Además, este momento clave, ha tenido un nuevo repunte en las últimas semanas. La coalición de organizaciones 'Paridad Ahora' presentó a principios de febrero el resultado de una recogida de firmas de la campaña en la que piden paridad plena en el ámbito político e institucional, que dista mucho del panorama actual. La iniciativa surge meses antes de las elecciones que se celebrarán en septiembre de 2021. “Espero que el próximo gobierno las escuche y tenga a más mujeres en sus filas”, desea El Khamsi.

A pesar de la pandemia, el movimiento feminista sigue avanzando hacia la sociedad a la que aspira. Aunque las victorias tardan en llegar, ellas se han mostrado imparables y han comprobado que su lucha tiene resultados logrando cambios históricos que mejoran la vida de millones de mujeres.

domingo, 19 de agosto de 2018

#hemeroteca #inmemoriam | José Mantero, el cura que se declaró abiertamente gay y le costó el púlpito

Imagen: El Diario / José Mantero, portada de Zero en enero de 2002
José Mantero, el cura que se declaró abiertamente gay y le costó el púlpito.
En 2002 protagonizó la portada de la revista 'Zero', anunciando que era homosexual, y días después el Obispado de la Diócesis de Huelva le dejaba sin su parroquia. Siempre reivindicó la necesidad de que la iglesia aceptase al colectivo gay por encima de gestos como el del Papa Francisco, del que decía que protagonizaba un papado "cosmético y populista". Ha fallecido a los 55 años de una dolencia cardiaca.
Fermín Cabanillas | El Diario, 2018-08-19
https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/Jose-Mantero-costo-quedarse-pulpito_0_804919856.html

"Los gais no somos máquinas defectuosas". Fue una de las frases lapidarias que acuñó durante su vida José Montero (Valverde del Camino - Huelva, 1963). Mantero es para muchos el primer sacerdote en "salir del armario" por hacerlo de manera oficial, pública y notoria. Aunque otros le consideran el segundo, mencionando a la figura del carmelita Antonio Roig, quien se declaró abiertamente homosexual a través de su novela 'Todos los jardines no son el paraíso'.

Mantero lo hizo en la revista ‘Zero’. Era el 22 de enero de 2002, y la portada de aquella revista se podía ver en los quioscos con el titular "Doy gracias a Dios por ser gay". La foto era de un hombre desconocido hasta ese momento, pero muy conocido para los vecinos de Valverde del Camino, una localidad del centro de la provincia de Huelva donde, hasta entonces, era el cura principal. Con 39 años, sólo su círculo más cercano sabía que era homosexual. Ahora, era de dominio público, y la respuesta de la Diócesis de la Provincia de Huelva no se hizo esperar: le quitaron la parroquia, lo que supuso en la práctica dejarle sin empleo y sueldo.

Su anuncio público de que no era heterosexual bastó para apartarle de la vida eclesiástica, pero no pudieron dejarle fuera de la actividad pública. Ocurrió igual con Antonio Roig, el primer carmelita que declaró su homosexualidad en el libro 'Todos los parques no son un paraíso' y que fue expulsado de la orden.

El anuncio de Mantero no cayó en saco roto. Hace tres años, su caso se debatió de nuevo en el Sínodo de la Familia, abierto por el Papa Francisco. Días antes, otro cura siguió los pasos del cura onubense, el polaco Krzysztof Charamsa, que además presentaba en público a su pareja, sólo horas antes de que el Vaticano le enseñase la puerta de salida.

Que Bergoglio hablase en su día de no cerrar la Iglesia a nadie, y por otro lado expulsase a Charamsa, tenía una lectura clara para Mantero: "Es un Papa cosmético y populista", dijo entonces, para recordar que el sacerdocio no escapa de la normalidad de una sociedad cualquiera, con personas de distinta identidad sexual. "Lo que pasa es que el Vaticano es el nido de la homofobia más recalcitrante de la jerarquía católica", y echaba mano del Kinsey, que afirmaba entonces que el 10% de la población masculina ha tenido algún tipo de relación homosexual: "En el caso de la Iglesia Católica, hay que hablar de mayores porcentajes".

El Evangelio según San Mantero
José Mantero seguía viviendo en su Valverde natal. Sus vecinos se siguen refiriendo a él como "el cura Mantero". El Obispado le pudo quitar el púlpito, pero no el respeto de los valverdeños. Y tampoco le pudo sustraer la libertad de expresión. Puso en marcha el blog ‘El Evangelio según San Mantero’, cuya última entrada publicó el pasado 11 de julio, bajo el título de ‘Sexo nuestro que estás en los cielos’.

Como en todos sus escritos, la yugular de la Iglesia quedaba tocada: "No encuentro gentes más obsesionadas por el sexo, con el sexo, para el sexo que los diversos profesionales de las diversas religiones. Todos. Todas. La generalidad de ellos, en su calenturienta obsesión, pretende reconducir algo natural, deseable y divino –el placer- a algo eventual –la procreación. Su arma, a la que le hacen el juego incluso quienes están inmersos en el ‘gay way of life’, es la artificial ecuación sexo-amor. El sexo sin amor, así, sería malo, pecaminoso, perverso. El sexo con amor –para ellos, único verdadero- solo sería legítimo si está animado por la voluntad de procrear, de ‘participar del poder creador de Dios’, nos dicen. Y se quedan tan anchos, al menos de cara a la galería; porque, después, la procesión va por dentro. Con perdón".

Pepe Mantero, como le llamaban sus amigos, había estado unos días ingresado por problemas cardíacos. Aparentemente, estaba mejor, pero este sábado su corazón dejó de latir. Con él se va alguien que dio un paso adelante y un puñetazo en la mesa para que muchos le siguieran, pero que no consiguió que la Iglesia cambiase su férrea política en torno a la homosexualidad, al menos en público.

Cientos de personas han acudido desde que se supo la noticia al tanatorio de su pueblo para despedirle. En 2002, Mantero se quedó sin iglesia, entendiéndose esa palabra como un templo para predicar, pero si atendemos al evangelio de San Mateo (18:20), iglesia es "donde están dos o tres reunidos en mi nombre -Cristo-", el cura valverdeño jamás de ser Iglesia.

En una primera versión de este artículo se decía que fue el primer cura en declararse homosexual en España. Se ha corregido porque el carmelita Antonio Roig declaró su homosexualidad en el libro 'Todos los parques no son un paraíso' (1977).

sábado, 18 de agosto de 2018

#hemeroteca #inmemoriam | Muere José Mantero, el primer cura de España que confesó que era homosexual

Imagen: El Mundo / José Mantero en Gasteiz en 2002
Muere José Mantero, el primer cura de España que confesó que era homosexual.
El sacerdote de Valverde del Camino salió en la portada de la revista 'Zero' en 2002 y fue suspendido 'a divinis'.
Silvia Moreno | El Mundo, 2018-08-18

http://www.elmundo.es/andalucia/2018/08/18/5b782f21468aeb99658b4618.html

José Mantero, el primer sacerdote que declaró públicamente en España que era homosexual, ha muerto este sábado en el Hospital de la localidad onubense de Riotinto donde llevaba unos días hospitalizado.

Mantero, de 55 años, fue portada de la revista en 'Zero' en 2002 vestido de sacerdote y dando "gracias a Dios por ser gay". Su salida del armario provocó que la Iglesia lo suspendiera 'a divinis' y fuera apartado de la parroquia de Valverde del Camino en la que ejerció de cura. Actualmente, residía en este municipio.

El Mundo ha podido confirmar que Mantero ha fallecido de una pericarditis. Inicialmente, el pronóstico no era grave y los médicos pensaban que podría salir adelante. De hecho, este viernes, Mantero escribía aún mensajes en su cuenta de Twitter.

Tras confesar públicamente que era gay, José Mantero criticó la «doble moral» que, en su opinión, impera en el seno de la Iglesia Católica, donde las relaciones sexuales, tanto homosexuales como heterosexuales, son «de lo más habitual», según denunció.

En una entrevista con este diario en noviembre de 2002, Mantero defendió su salida del armario, aun siendo sacerdote, como «un paso que será positivo, si bien tendrá que pasar algún tiempo». Los escándalos, argumentó entonces, «hacen avanzar a las sociedades, son necesarios».

Y es que, por encima de todo, según expuso, reconocer públicamente que era gay sirvió para reabrir un debate, el de la homosexualidad, que estaba «cerrado en falso», tanto en la Iglesia como en la sociedad española. Tres años después, en junio de 2005, el Gobierno de Zapatero aprobó la ley del matrimonio homosexual.

Tras recorrer España dando conferencias y defendiendo los derechos del colectivo gay, en los últimos años, Mantero se había dedicado a colaborar con editoriales y hacer traducciones.

Y TAMBIÉN…
Nuestro cura es gay.
Aníbal Malvar | Crónica, El Mundo, 2002-02-03

http://www.elmundo.es/cronica/2002/329/1012820520.html

martes, 14 de agosto de 2018

#hemeroteca #violenciasexual #justicia | La Audiencia Nacional solicita información acerca de las denuncias de abusos sexuales a las temporeras de la fresa en Huelva

Imagen: Público / Temporeras denunciantes de abusos laborales y sexuales en Huelva
La Audiencia Nacional solicita información acerca de las denuncias de abusos sexuales a las temporeras de la fresa en Huelva.
El magistrado considera que los hechos de las anteriores actuaciones presentan "características que hacen presumir la posible existencia de infracción penal" y recoge en el apartado de Fundamentos de Derecho que "es procedente incoar diligencias previas penales".
Europa Press | Público, 2018-08-14
https://www.publico.es/politica/audiencia-nacional-solicita-informacion-acerca.html

El magistrado del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz Gómez, ha incoado diligencias previas y ha solicitado información a la Comandancia de la Guardia Civil de Almonte (Huelva) y a juzgados de Instrucción de La Palma del Condado para que le remita toda la información sobre las denuncias por parte de temporeras, quienes se ven afectadas por la falta de protocolos contra el acoso sexual y laboral.

Según reza en el auto, como primeras diligencias de instrucción, a prevención, libra de oficio a la Comandancia de la Guardia Civil de Almonte para que remita a este juzgado, o informe en su caso, "de la existencia de denuncias relacionadas con los hechos recogidos en la "notitia criminis" que da inicio a este procedimiento, con inclusión individualizada de denunciantes y juzgados que conozcan de ellas".

De igual manera libra de oficio al Juzgado de Instrucción número 3 de Palma del Condado para que en relación a los hechos que investiga en ese procedimiento y estado de tramitación de la causa, y al de Instrucción número 1 de la misma localidad.

Pedraz considera en su auto que los hechos que resultan de las anteriores actuaciones presentan "características que hacen presumir la posible existencia de infracción penal" y recoge en el apartado de Fundamentos de Derecho que "no estando determinadas la naturaleza y circunstancias de los hechos denunciados, ni las personas que en ellos han intervenido, es procedente incoar diligencias previas penales y practicar aquellas esenciales encaminadas a efectuar esa determinación, y, en su caso, el procedimiento aplicable".

Cabe recordar que estas denuncias fueron elevadas a principios del mes de junio por el Sindicato Andaluz de Trabajadores por abusos laborales en la citada finca, mientras que en esos mismos días cuatro temporeras interpusieron cuatro denuncias, tres de ellas por insinuaciones sexuales, que las mujeres rechazaron, y la cuarta denunció un abuso sexual.

Al respecto, la Guardia Civil investigó en aquellas fechas a un hombre por su supuesta implicación en los hechos. A su vez, los juzgados onubenses están investigando otras denuncias con características parecidas en otras fincas ubicadas en distintas localidades de la provincia onubense.

martes, 22 de mayo de 2018

#hemeroteca #mujeres #trabajo | Sombras y silencio sobre la situación de las mujeres trabajadoras de la fresa en Huelva

Imagen: Público / Trabajadora en un campo de fresas en Palos de la Frontera
Sombras y silencio sobre la situación de las mujeres trabajadoras de la fresa en Huelva.
Las denuncias sobre explotación laboral y sexual de las mujeres migrantes que trabajan en la zona solo son respaldadas abiertamente por un sindicato minoritario.
Marisa Kohan | Público, 2018-05-22
http://www.publico.es/sociedad/mujeres-fresa-sombras-silencio-situacion-mujeres-trabajadoras-fresa-huelva.html
 
El pasado viernes, el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) denunciaba la explotación que están sufriendo las trabajadoras migrantes que recolectan las fresas en las plantaciones de Huelva. No lo hacía sólo por las condiciones laborales, que definió como “infrahumanas”, sino también por los abusos y la explotación sexual que, según alerta el sindicato, sufren estas trabajadoras. Por ello pidió a las administraciones y a la Fiscalía que tomen medidas para hacer frente esta situación. “No hay suficiente respuesta por parte de las entidades competentes, ni del Gobierno de España ni de Andalucía. Entendemos que tiene que haber un Instituto de la Mujer en condiciones que defienda a las compañeras, y que no sufran la explotación sexual y laboral que están sufriendo y que no se atreven a denunciar porque necesitan el dinero”, afirma el sindicato. 

Se calcula que unas 18.000 mujeres marroquíes trabajan en la recolección de fresa y frutos rojos en los campos de Huelva esta temporada. Mujeres migrantes, contratadas en origen, que no hablan español y que, aparentemente, no acuden a pedir ayuda en caso de sufrir abusos ni a las administraciones públicas, ni a los grandes sindicatos, ni a las ONG que trabajan en la zona. Al menos es lo que se desprende de las distintas fuentes consultadas por este diario, que aseguran no conocer casos como los descritos por el SAT, ni tener constancia de que se produzcan. 

La denuncia del SAT llega sólo unos días después de la difusión de un reportaje publicado originalmente en revista digital alemana y en BuzzFeed en distintos idiomas. En él, dos periodistas, una alemana y otra italiana, denuncian los continuos abusos sexuales e incluso violaciones que sufren las mujeres que recogen las fresas. Las periodistas, que afirman haberse entrevistado con decenas de mujeres recolectoras de fresas en los campos onubenses, afirman que los abusos sexuales son constantes y que hay varios casos de violación, aunque sólo uno de los que conocieron finalmente se denunció. Denuncian en su artículo la pasividad de instituciones y organizaciones ante este problema y el manto de silencio que desde diversas organizaciones y administraciones se tiende sobre las condiciones de estas mujeres, principalmente inmigrantes marroquíes, pero también del este de Europa. 

Lo que no se ve no existe
Tal vez esta es una buena forma de definir el problema. Pero también podría ser: si no buscas, no encuentras. Ni los productores, ni las organizaciones que trabajan en la zona, ni las administraciones locales reconocen que exista un problema o al menos, afirman no conocer casos o tener datos que corroboren que existen abusos habituales. En Público hemos intentado recabar datos que arrojen indicios sobre este problema, pero ni la Consejería de Igualdad de la Junta de Andalucía, ni la de Justicia o Inmigración afirman conocer el alcance del problema ni tener datos o competencias. Tampoco el Instituto Andaluz de la Mujer en Huelva afirma tener datos estadísticos que corroboren este hecho y explican que no puede comentar sobre datos estadísticos ni si estos varían en los meses de temporada de la recolección. 

El Servicio de Salud de Huelva afirma que tampoco tiene ni recoge los datos sobre un posible incremento en el número de abortos, tal como denunció el reportaje de la revista alemana, o que disponga de cifras sobre el número de mujeres atendidas por posibles agresiones sexuales. "No sabemos de dónde han salido los datos, pero nosotros no los tenemos recogidos", afirma un portavoz.
Otros, como la ONG Huelva Acoge, afirman no conocer ningún caso de mujeres abusadas o violadas entre las migrantes trabajadoras de las fresas. Su directora, Gladys Mesa, reconoce que su organización realiza visitas a las fincas, "cuando nos lo permiten los dueños de las plantaciones, para hablar con las mujeres sobre sus derechos sanitarios" y "para explicarles que nos pueden contactar si tienen algún problema, que nos digan, que nos avisen", afirma Mesa. “Pero no hemos encontrado casos de abusos como los que se describen. Si los hubiéramos detectado les hubiéramos dicho que denuncien. Porque esto no es broma, es un hecho muy grave. No digo que no pueda haber algún caso, pero como lo han enfocado en el reportaje o lo denuncia el SAT, no lo vemos", añade. 

“El tiempo en que estas mujeres están aquí es sólo de unos meses y es difícil que te den la confianza para contarte algo. Los que las traen son responsables y tendrán que tener protocolos. Las ONG no tenemos dinero para llegar más allá", añade Mesa, que afirma que le sorprendió el artículo y afirma que a la zona “viene mucha prensa extranjera para hacer propaganda en contra de los productos de la zona y que no se consuman. Ya nos pasó otra vez con una televisión francesa". 

Sin embargo, este periódico se puso en contacto con la periodistas que han desarrollado la información para Conectiv (un medio alternativo de periodismo de investigación alemán) y Buzzfeed. Relatan que se trata de una investigación que ha llevado dos años de trabajo en tres países distintos: Italia, Marruecos y España, y que para la elaboración de la historia en Huelva, estuvieron mes y medio recabando información y contactando con mujeres marroquíes que trabajaban en distintas plantaciones. 

Ninguna de las personas contactadas confirma que existan protocolos para asegurar que estos posibles casos de abusos no se produzcan o que existan mecanismos efectivos para denunciar. Existe una unidad especializada de la Guardia Civil que se pasa por las fincas para asegurar que se cumplen las condiciones laborales y de trato, pero varios de los consultados afirman que es muy difícil que una mujer vaya a denunciar un abuso durante estas visitas. Las expertas en violencia de género que trabajan con población particularmente vulnerable recogen una serie de prácticas a la hora de abordar estos temas con las mujeres. Todas pasan por generar empatía y confianza en un ambiente seguro. 

“No nos consta esa situación generalizada. Un hecho puntual no se puede poner como general y no es cierto que miremos hacia otro lado”, afirma el secretario general del sindicato UGT-FICA en la zona, Luciano Gómez. Lo que sí reconocen los sindicatos, es la necesidad de revisar los convenios de estas trabajadoras, porque los sueldos que reciben son de los más bajos de toda Andalucía. 

También lo desmienten los productores y las organizaciones agrarias como ASAJA, UPA o Freshuelva, que junto con los sindicatos Comisiones Obreras y UGT han emitido un comunicado conjunto negando los hechos. De hecho, Freshuelva afirma que no hará declaraciones sobre el tema y remiten a su comunicado. En él afirman no tener "constancia de ninguna denuncia ni procedimiento judicial en curso de unos supuestos abusos sexuales en campos de fresas". En lugar de abrir una investigación, los firmantes advierten de que "han puesto las informaciones aparecidas en los últimos días en manos de la Fiscalía, por si considera que son constitutivas de delitos". 

Sin embargo, a pesar de estas afirmaciones de los sindicatos mayoritarios, Pastora Cordero Zorrilla, secretaria de Igualdad, Mujer y Empleo de la Federación de Industrias de CCOO, afirma en un artículo publicado en Trabajadora de marzo del año pasado, que las mujeres "viven durante meses en barracas colectivas, haciéndolas invisibles a ellas y a su trabajo, lo que facilita que se produzcan hostigamientos, en ocasiones acoso moral y sexual e incluso abusos de poder, convirtiendo un supuesto "trabajo 'decente' en una trampa". 

"Todo el mundo ha oído hablar sobre los abusos, pero nadie habla, la fresa es el fruto que mueve agrícolamente la provincia. Pero la realidad es que los abusos abundan por los campos onubenses y las víctimas son las temporeras de la campaña de la fresa, que no denuncian por el miedo a ser despedidas", afirma Cordero. 

Muchos resaltan que es difícil que instituciones, organismos y sindicatos en la zona hablen de este problema. Según algunas de las fuentes consultadas por Público, el conocido como 'Oro rojo' mueve más de 300 millones de euros al año y las huertas onubenses produce el 95% de las 300.000 toneladas que se recolectan al año. 

Mujeres vulnerables
¿Por qué se contrata a mujeres? Según los empresarios de la fresa, porque son perfectas para este trabajo. “Genéricamente se adaptan mejor a estas labores que los hombres, tienen las manos más sensibles y la recolección es mejor. También por su anatomía las mujeres resisten más tiempo en la posición agachada que requiere el trabajo”, afirma José Manuel Romero, dueño de una de las fincas y exdirectivo de Freshuelva. Cuando consultamos con otras fuentes sobre este extremo —como sindicatos u ONG—, se limitan a afirmar que los productores las prefieren para este trabajo. 

Se trata, según varias fuentes consultadas, de una población altamente vulnerable y empobrecida, proveniente principalmente de las zonas agrícolas de Marruecos donde no hay trabajo, y estas contrataciones pueden suponer su única fuente de ingresos durante todo el año. Son también, las peor pagadas en los campos andaluces. Según convenio, estas trabajadoras ganan por jornada de trabajo unos 38 euros netos por una jornada de entre seis y media o siete horas en los campos, en condiciones duras bajo los plásticos. Esto supone, según los sindicatos, unos diez euros menos que lo que cobran otros trabajadores agrícolas en Andalucía, y más si se lo compara con la recogida de la aceituna, donde, según el SAT, los sueldos mínimos están por encima de los 50 euros la jornada. 

Las pocas personas que hablan abiertamente de la existencia de problemas de abusos o violaciones de esta población lo hacen en condición de anonimato. "No encontrarás ninguna respuesta sobre este tema por parte de instituciones públicas porque se está promoviendo la contratación en origen y no se van a manifestar", afirma una experta. 

Otra afirma que "este tema no es nuevo, ni es la primera vez que sale a la luz". Ya un informe de la Universidad de Huelva titulado "Las mujeres migrantes, la trata de seres humanos confines de explotación sexual Huelva" indagaba sobre el tema. Está realizado junto con la organización 'Mujeres en zona de conflicto', que también ha denegado manifestarse sobre el tema en este momento. 

"Lo que hay que tener en cuenta es que se trata campesinas, traídas a un país del que desconocen su idioma. Además viven dentro de una finca privada en la que trabajan y tienen su alojamiento, sin medios de transporte para moverse a la ciudad. Además les cuesta mucho hablar porque viven de la fresa o de los cítricos y esa es su única forma de ingresos para mantener a la familia que han dejado en Marruecos", comentan. 

Si bien los empresarios del sector manifiestan que las condiciones son claras o que las mujeres reciben información puntual en su propio idioma, algunos, como el sindicato minoritario SAT o la organización Asnuci, denuncian las duras condiciones que tienen que sufrir, la falta de materiales adecuados del que disponen las trabajadoras para realizar sus labores y los castigos que sufren, que van desde descontarles número de cajas para penalizar su trabajo, hasta amenazas de no dejarlas trabajar si se niegan a favores sexuales.

Y TAMBIÉN…
Seis temporeras huyen de una finca de Almonte tras denunciar incumplimiento de contrato.
Una de ellas presentó una denuncia el viernes cuya declaración, según el SAT, fue respaldada por otras cien compañeras aunque ellas no presentaron denuncia. Reclaman que se cumpla el contrato de trabajo firmado en origen que, entre otras cosas, cubre los costes de regreso a su país. La empresa niega la acusación, y asegura que la Guardia Civil ha comprobado que parte de las acusaciones, apoyadas por el SAT, serían falsas. La empresa no pertenece ni a Asaja ni a Freshuelva, las dos organizaciones con más asociados en el sector del fruto rojos.
Fermín Cabanillas | El Diario, 2018-06-03
https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/temporeras-huyen-Almonte-respetar-contrato_0_778322446.html 
El SAT denuncia el intento de "secuestro" a 400 temporeras de la fresa que acudieron a la Guardia Civil.
Varios centenares de mujeres trabajadoras habrían sido introducidas en autobuses por parte de los empresarios responsables de los campos, con el fin de expulsarlas a su país de origen como represalia por haber interpuesto una denuncia formal ante los abusos sufridos en el ámbito laboral.
Público, 2018-06-03
http://www.publico.es/sociedad/sat-denuncia-secuestro-400-temporeras-fresa-acudieron-guardia-civil.html
Libertad con cargos para un encargado de un cultivo acusado de abusos sexuales a trabajadoras.
El acusado, de 47 años, es el responsable de supervisar a las empleadas y coordinar los turnos.
Agencias | Público, 2018-04-27
http://www.publico.es/sociedad/libertad-cargos-encargado-cultivo-acusado.html
Una revista alemana denuncia violaciones a mujeres y abortos en los campos de fresa de Huelva.
"Acosadas, insultadas y violadas, eso es cotidiano para miles de mujeres que trabajan en los campos de tomates y fresas de España"... Así se inicia el reportaje que la revista alemana Correctiv ha realizado en los campos de fresa de Huelva y en el que describe un auténtico infierno para las trabajadoras del campo de Huelva venidas principalmente de Marruecos.
Público, 2018-05-14
http://www.publico.es/sociedad/abuso-trabajadoras-migrantes-revista-alemana-denuncia-violaciones-mujeres-abortos-campos-fresa-huelva.html

domingo, 27 de marzo de 2016

#hemeroteca #memoria | La fosa común de Higuera de la Sierra: 80 años de silencio.

Imagen: El Diario / Fosa común en el cementerio de Higuera de la Sierra
La fosa común de Higuera de la Sierra: 80 años de silencio.
El 4 de noviembre de 1937 fueron fusiladas ante el cementerio de la localidad 17 mujeres del vecino pueblo de Zufre. Fueron detenidas y condenadas sin juicio, y antes sufrieron distintas vejaciones a las mismas puertas del camposanto. Su fusilamiento provocó tal escándalo en la comarca que el jefe de la Falange prohibió que se realizaran más. Un exconcejal de Zufre encabeza la petición para que se inicien los trabajos cuando están a punto de cumplirse 80 años.
Fermín Cabanillas | El Diario, 2016-03-27
http://www.eldiario.es/andalucia/huelva/fosa-comun-Higuera-Sierra-silencio_0_499050389.html

"No constan actuaciones sobre la fosa". Con esta lacónica frase define el registro de fosas comunes de la Junta de Andalucía la ubicada en el cementerio de Higuera de la Sierra, localidad ubicada en pleno corazón de la sierra onubense, en cuyo cementerio yacen 17 mujeres del vecino municipio de Zufre desde hace casi 80 años, sin lápidas que las identifiquen.

La historia de esta fosa común no es, solamente, la de mujeres que fueron fusiladas, ya que antes de morir sufrieron distintas vejaciones, hasta que fueron ajusticiadas el 4 de noviembre de 1937.

Teodora, Modesta, Josefa, Amadora, Felipa, Mariana, Dominica o Bernabela eran los nombres de algunas de ellas, como han intentado que no se olviden distintos vecinos del pueblo. Entre ellos, Santiago González, concejal hasta el pasado 2015, ha recopilado toda la información posible de lo que sucedió entre las diez de la mañana y las doce del mediodía de aquel día, desde que fueron montadas en camiones a la fuerza en su pueblo hasta que fueron fusiladas a 14 kilómetros, en el cementerio de Higuera de la Sierra.

"A punto de cumplirse los 80 años de estos trágicos acontecimientos, qué mejor manera de homenajearlas que hacerles ver que no las hemos olvidado. Pedir y, en último caso, exigir, que sus cuerpos regresen a su casa, a su pueblo, entre su gente", señala González en su perfil de Facebook, que apostilla que "sin haberlas conocido de nada, mientras otros celebraran la Resurrección de un Cristo que no conocieron, me gustaría creer que se hace Justicia, divina o no, pero Justicia".

Sin investigaciones planteadas
Mientras que sobre fosas comunes de municipios como Grazalema, La Puebla de Guzmán, Fuentes de Andalucía, Gerena o Guillena ya se ha avanzado todo lo posible, e incluso en pueblos como Zalamea la Real, en Huelva, ya se han excavado algunas y depositados los restos en el cementerio, en el caso de Higuera de la Sierra no hay información alguna de lo que se quiere hacer.

El registro de la Junta solo señala que se encuentra "dentro del antiguo cementerio de Higuera de la Sierra. La fosa se encuentra entrando por la puerta principal, enfrente y hacia la izquierda hay una zona rectangular de setos muy altos. No constan actuaciones relevantes sobre la fosa".

A excepción de personas concretas vinculadas a la localidad, no hay actuaciones para desenterrar a estas mujeres y enterrarlas en el cementerio de su pueblo. Y en noviembre de 2017 se cumplirán 80 años del fusilamiento.

Las mujeres fueron encarceladas sin aclararse, en algunos casos, los motivos. Todas fueron asesinadas. Una rápida batida en el pueblo hizo que fuesen detenidas y llevadas a la cárcel de Zufre, aunque algunas ya estaban en prisión por una reyerta que tuvieron con otra vecina, al parecer por un robo a otra mujer que se llevaba comida a su marido a un campo cercano.

"Algunos niños vieron por última vez a sus madres"
A todas las subieron a un camión que las iba a llevar a declarar ante el juez en Aracena. "En la puerta del médico Don Ángel, junto a las viejas escuelas, aguardaba el funesto camión para el traslado. Eran las seis de la tarde, muchos niños jugaban a esa hora alrededor del pilar. Algunos de los peques vieron allí por última vez a sus madres. La primera mirada de aquellos angelitos era de sorpresa, pero cuando las vieron amarradas en collera, maniatadas con alambres y cuerdas, sollozando, los niños agacharon la cabeza, dejaron de mirar". Lo explica con detalle la web http://zufre.es.tl/Matanza-Higuera.htm, donde se han reunido testimonio y detalles de aquel día, y de los días que sucedieron a los fusilamientos.

"A las puertas del cementerio las desnudaron, les arrancaron la ropa, las pelaron, las embadurnaron en aceite, las azotaron y las fusilaron", dice la misma fuente.

Algunos "delitos de esas mujeres eran más llamativos". Alejandra Garzón Acemel, que contaba con 62 años, era la suegra del concejal Benito Asensio, que estaba encarcelado. No había nada más "contra ella".

En el cementerio de Higuera de la Sierra todavía quedan algunas huellas de aquel funesto día, como algunas deformaciones en los barrotes provocadas por los disparos. La muerte de aquellas mujeres, al menos, sirvió para algo. Fue tal el horror que despertó en la comarca serrana onubense que el jefe local de Falange Española Tradicionalista y de las JONS rechazó que se realizasen más fusilamientos en el pueblo. Ochenta años después, las mujeres fusiladas siguen sin ser enterradas.

lunes, 7 de marzo de 2016

#hemeroteca #politica #lgtbifobia | Bollullos: La homofobia costará la ayuda municipal en los colectivos locales

Imagen: Google Imágenes / Ayuntamiento de Bollullos Par del Condado
Bollullos: La homofobia costará la ayuda municipal en los colectivos locales.
El Pleno acuerda retirar los apoyos a todo tipo de entidades que discriminen por razón de sexo.
Carlos López | Huelva Información, 2016-03-07
http://www.huelvainformacion.es/article/provincia/2235275/la/homofobia/costara/la/ayuda/municipal/los/colectivos/locales.html

El Ayuntamiento de Bollullos, a instancias de IU, se ha propuesto erradicar socialmente la discriminación hacia el colectivo de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGTB), en base a cuyo espíritu retirará cualquier subvención o ayuda que reciban las entidades públicas o privadas adscritas al ámbito político, social o religioso que, con sus actuaciones o declaraciones, fomenten estos actos.

Así lo aprobó la cámara local, a propuesta de Izquierda Unida, que recibió el aval del gobierno socialista, Recuperemos Bollullos e independientes. Por el contrario, los populares se abstuvieron después de no aceptarse una enmienda para excluir de la medida a las entidades religiosas.

La portavoz de la formación de izquierdas, Noelia Mairena, explicó que la situación económica de las arcas públicas no permiten actualmente subvencionar en metálico a ninguna de las numerosas asociaciones que desarrollan su actividad en el municipio, si bien la Administración local trata de suplir la falta de fondos con la cesión de instalaciones públicas, apoyo de personal municipal u otros acuerdos de colaboración. "Lo que queremos es que se vinculen esas ayudas al compromiso de que no se discriminan a personas en función de su orientación sexual, impidiéndoles su adhesión o participación con los mismos derechos y deberes que cualquier otro ciudadano", concretó la edil.

A pesar de la polémica suscitada por una moción "novedosa", Mairena subrayó que no se trata de una medida específica para combatir la discriminación en el seno de la Iglesia católica, "en la que se han dado tristes casos por todos conocidos", si no que es extensible a cualquier religión. "En Bollullos contamos con una Iglesia evangélica y una mezquita, y si mañana un imán enaltece en su discurso cualquier tipo de discriminación contra ese colectivo, seremos los primeros en reivindicar que no reciban el apoyo de la sociedad en forma de recursos públicos".

No sólo de medidas coercitivas se compone la propuesta política. Izquierda Unida insta a que en los programas de formación que ponga en marcha el Ayuntamiento, la "diversidad educación afectivo-sexual y familiar esté incluida, tanto para los alumnos de centros escolares como para el personal funcionario".

Entre tanto, el Partido Socialista, que gobierna en minoría la localidad, no quiso pronunciarse sobre esta moción para ceder el protagonismo a IU como firmante e impulsora de la misma.

Izquierda Unida no sólo circunscribe su propuesta al ámbito municipal. A nivel estatal insta al Gobierno a incluir el proceso de reasignación de sexo en el catálogo de prestaciones generales de la Seguridad Social, así como en los programas de reproducción asistida a las lesbianas y mujeres bisexuales. Hasta ahora, para acceder a la cobertura pública del Estado, la Ley exige que se acrediten "motivos médicos" para acceder gratuitamente a esta cobertura sanitaria. Un criterio que, IU denuncia, expulsa a las mujeres homosexuales o madres solteras, por lo que lucha por la universalidad de este modelo de reproducción.

miércoles, 14 de octubre de 2015

#hemeroteca #homofobia | “La agresión homófoba que sufrí me ha enseñado a no callar la injusticia”

“La agresión homófoba que sufrí me ha enseñado a no callar la injusticia”.
Eva García | Andalucía Información, 2015-10-14
http://andaluciainformacion.es/huelva/540170/la-agresion-homofoba-que-sufri-me-ha-ensenado-a-no-callar-la-injusticia/

'Stay strong' (mantente fuerte), son las palabras que se ha tatuado recientemente Marc en su brazo. Y es que precisamente a eso, a ser más fuerte, ha enseñado a este joven cartayero la paliza que por su condición sexual sufrió hace dos años en el Carnaval de Cartaya, y que ha terminado con la condena a dos años de cárcel y una multa de 5.500 euros a dos de sus agresores.

Marc tiene ahora 20 años, estudia peluquería y reside en una casa de campo en Cartaya, su localidad natal. Desde hace poco trabaja en una peluquería en Huelva. Valora sobre todo haber perdido el miedo.

¿Cómo te encuentras tras conocer la sentencia condenatoria contra tus agresores?
–No se muy bien como me siento. Es verdad que estoy satisfecho, aunque no eufórico porque unas personas vayan a la cárcel. Pero si me satisface que hechos como estos sean sancionados. En el fondo es una sensación agridulce, porque cosas así no deberían suceder, pero una vez que suceden, deben ser castigadas.

¿Te has sentido apoyado?
–Sí. He recibido numerosas muestras de apoyo, tanto personalmente como a través de las redes sociales y por otros medios. Estoy muy contento por ello, ya que en ningún momento me podía yo imaginar que iba a recibir tantas muestras de cariño, incluso de personas a las que no conozco de nada.

¿Cómo sucedieron los hechos?

–Fue en el Carnaval de 2014 de Cartaya, concretamente el 1 de marzo, y estábamos en el pasacalles todos los amigos disfrazados, cuando de repente notaba que me tiraban de la capucha del disfraz para molestar, y me di cuenta que se trataba del grupo de personas entre las que estaban los ahora condenados. Yo siempre pasé del tema y seguían insistiendo con insultos como ‘mira el maricón ese’, y otros que no voy a mencionar y que prefiero dejar en etcétera. Una vez acabada la cabalgata llegamos a la Plaza Redonda, donde se concentró toda la gente que había participado en la cabalgata. Estuvimos en el templete un rato, hasta que llegó la hora de cenar y decidimos irnos.

Y finalmente, ¿cómo fue la agresión física?
–Pues porque el grupo de chicos que me estaba insultando estaba junto a nosotros en la plaza, y además de proseguir con los insultos, ya comenzaron a amenazarme diciendo ‘al maricón ese le tengo yo que pegar’. Yo solo me quería ir porque estaba viendo que se estaban calentando demasiado. Y en el momento que me estaba retirando de allí viene uno de los condenados y sin mediar palabra me pegó un pedazo de bofetón que, vamos..., y de repente se avalanzaron todos contra mi. De lo único que me acuerdo a partir de ese momento es que de repente me quitaron el móvil de las manos, y todo se volvió negro, de que me rompieron un diente, y que se me llenó la boca de líquido caliente, que después me di cuenta que era sangre. Parecía que la nariz era un grifo abierto. Escupí el diente, las manos se me llenaron de sangre, y ya la gente separó a los agresores, vino la Policía y me llevaron al centro de salud. Pero no me acuerdo de más: solo de mucha gente y de un montón de golpes. Yo no sabía ni lo que me estaba pasando. En el centro de salud me encerré en el baño y me quedé un rato llorando tendido en el suelo y preguntándome que había pasado. Al día siguiente puse la denuncia.

¿Conocías a los agresores?
–De nada. Evidentemente en Cartaya todos nos conocemos de vista, pero nunca jamás había tenido relación con ellos.

¿Te diste cuenta del tinte homófobo de la agresión desde el principio?
–Sí. Solo había que oír los insultos

¿Qué piensas de que haya gente así?
–Muy triste, y me da miedo de que una persona no pueda ir por la calle tranquilamente por miedo a que alguien, así porque sí, te pegue una paliza.

¿Has sacado algo positivo de todo esto?
–Pues sí. Me ha ayudado a hacerme más fuerte interiormente y a no dejar pasar tanto las cosas. Soy más reivindicativo ante las injusticias y no me callo nada. No tenemos porque aguantar estas cosas y somos libres para hacer lo que queramos con nuestra condición sexual. También he vencido al miedo. Yo al principio estaba ‘cagado’ a la hora de denunciar, pero ahora animo a quienes pasen por lo que yo he pasado a que denuncien. Y he recibido amenazas posteriores, pero ha valido la pena haber perdido el miedo y no haberme dejado intimidar.

¿Cómo han sido estos dos años?
–He estado muy mal, pero ahora muy contento, pese a que sigo teniendo secuelas como miedo a salir solo a la calle, lo cual tardará mucho en irse porque en realidad es un trauma. He tenido incluso que recurrir a salud mental y a medicarme porque ha sido mucho el miedo, las pesadillas y las fobias, hasta que decidí superarlo y hacerme fuerte.

¿Cómo es ahora tu relación con Cartaya?
–Prácticamente ninguna. Y no por los cartayeros en general, sino por este pequeño grupo de personas. Pero no puedo evitar tener miedo por lo que me ocurrió, que fue en Cartaya. No la piso prácticamente. Vivo en el campo y trabajo en Huelva. Y ahí me muevo. Además, muchos me han mostrado su apoyo, y también muchos han querido como encubrir el tema y no han querido ni ser testigos en el juicio por miedo a represalias.

¿Qué es lo que más valoras de todo esto?
–El tremendo apoyo que siempre he recibido de mi familia.

lunes, 12 de octubre de 2015

#hemeroteca #homofobia | Dos años de prisión y una multa de 5.500 euros por golpear e insultar en "un contexto homofóbico"

Dos años de prisión y una multa de 5.500 euros por golpear e insultar en "un contexto homofóbico".
La víctima sufrió varias lesiones en el rostro y la cabeza, y precisó de 21 días de curación.
Europa Press | El Diario, 2015-10-12
http://www.eldiario.es/andalucia/huelva/Condena-prision-golpear-insultar-homofobo_0_440606050.html

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Huelva ha condenado a dos años de prisión a dos vecinos de Cartaya por un delito de lesiones, con el agravante de abuso de superioridad y de obrar por motivos que obedecen a la discriminación de la identidad u orientación sexual de la víctima, después de que insultaran en "un contexto homofóbico" y golpearan a un joven de la localidad en la celebración de los carnavales.

Según reza en la sentencia, también los condena al pago de una indemnización de 5.495 euros a la víctima.

El tribunal considera probado que entre las 21,00 y las 22,00 horas del día 1 de marzo de 2014 cuando este joven participaba disfrazado en el pasacalles del carnaval de Cartaya "fue reiteradamente molestado" por un grupo de personas, entre las que se encontraban los dos condenados, increpándole con insultos homofóbicos y tirándole de la capucha del disfraz.

Posteriormente, cuando éste se encontraba con unos amigos en una plaza de Cartaya, los componentes del citado grupo, que se hallaban a escasa distancia, la emprendieron a golpes con él comenzando por uno de ellos que le propinó un bofetón, acción que fue continuada por el resto, propinándole golpes y patadas en el rostro y en la cabeza.

A consecuencia de esta agresión, la víctima sufrió varias lesiones en las citadas zonas, precisando 21 días de curación, quedando con unas secuelas físicas tras la perdida de pieza dental y un perjuicio estético.

Durante el juicio los condenados negaron los hechos y aseguraron que intervinieron en la pelea para paralizarla, sin embargo la víctima asegura que le insultaron y le pegaron, aunque sin poder decir quien le pegó, versión que fue ratificada por dos testigos.

En la sentencia, el juez señala que este testimonio sirve para "centrar los hechos en un contexto de homofobia", puesto que las relaciones entre los intervinientes previas a este episodio eran inexistentes, por lo que considera que únicamente "movía a estas personas una actitud de desprecio por su condición sexual y un ánimo mantenido de humillarle por ello, que culminó con la agresión física".

sábado, 31 de marzo de 2012

#recursoselectronicos #artículos #franquismo | La mujer represaliada y el homosexual torturado durante la guerra civil y la posguerra española : el caso de Huelva

La mujer represaliada y el homosexual torturado durante la guerra civil y la posguerra española [Recurso electrónico] : el caso de Huelva / Jezabel Martínez Fábregas, Belén Zurbano Berenguer.
En: Libro de Actas del I Congreso Internacional de Comunicación y Género [Universidad de Sevilla, Facultad de Comunicación. 5, 6 y 7 de Marzo de 2012] / Juan Carlos Suárez Villegas, dir. Sevilla: Mad, 2012. ISBN 9788467679564*. P. 200-214
/ ES / Artículos / RE / Open Access
/ Andalucía / Franquismo / Mujeres en el franquismo / Historia – Siglo XX / Homofobia / Homosexualidad / Huelva (Provincia) / Periodismo / Sección Femenina
TEXTO COMPLETO | IDUS · USE
https://idus.us.es/xmlui/handle/11441/33223

Durante la Guerra Civil y la posguerra españolas todas las provincias tuvieron que soportar el peso de una dura represión emprendida por el régimen dictatorial impuesto en el país tras el fin de la contienda civil y, aunque todos los españoles sufrieron las calamidades del Franquismo, en la provincia de Huelva cobraron especial relevancia dos colectivos que fueron especialmente maltratados. Se trata de los homosexuales y la mujer quien además de perder todos los privilegios alcanzados en tiempos de la Segunda República sufriría continuamente las vejaciones del sistema establecido. Esta comunicación pretende, a través del análisis del discurso, abordar cómo la prensa del Movimiento –el diario Odiel en el caso de Huelva-, la revista Sección Femenina y la legislación social impuesta por el franquismo en España, afectaron a estos dos colectivos que desde 1939, pasaron a ser menospreciados por el Régimen.

martes, 30 de septiembre de 2008

#libros #mujeres #franquismo | La Sección Femenina de Huelva : misión, estructura e instituciones formativas

La Sección Femenina de Huelva : misión, estructura e instituciones formativas / Heliodoro Manuel Pérez Moreno.
Huelva : Hergué, 2008 [09].
346 p.
ISBN 9788496620230 / 24,20 €

/ ES / ENS
/ Andalucía / Franquismo / Historia – Siglo XX / Huelva (Provincia) / Mujeres – Historia / Mujeres en el franquismo / Sección Femenina

Dentro del contexto nacional y onubense del franquismo, y desde la presidencial misión de formar a las mujeres que se le asignó a la Sección Femenina, el contenido de este libro recoge la estructura organizativa, el personal jerárquico, docente y de administración y servicios de la Delegación Provincial y Local de la Sección Femenina de Huelva, así como la evolución de su edificio-sede y las características generales (funciones, instalaciones, agentes educativos, destinatarios...) de las instituciones y actividades formativas pertenecientes a dicha organización que se ubicaron en Huelva capital o que actuaron en su entorno: la Escuela de Mandos, la Escuela de Hogar, el Colegio Menor, la Escuela del Patronato, la Casa de Flechas o Círculo de Juventudes, las Guarderías Infantiles, la Cátedra Ambulante y actividades varias (cursos especializados, Educación Física y Deportes, Coros y Danzas, Albergues…). 

El libro del profesor de la Universidad de Huelva, Heliodoro Manuel Pérez Moreno, ‘La Sección Femenina de Huelva’ completa la visión que el mismo autor iniciara en su anterior obra ‘Una escuela viajera’, también del mismo autor, y supone una importante aportación al conocimiento de esta institución de la época de la dictadura de Franco.

sábado, 31 de enero de 2004

#libros #mujeres #franquismo | Una escuela viajera : la Cátedra Ambulante de la Sección Femenina de Huelva (1956-1977)

Una escuela viajera : la Cátedra Ambulante de la Sección Femenina de Huelva (1956-1977) / Helidoro Manuel Pérez Moreno.
Huelva: Diputación de Huelva, 2004 [01].
376 p. : il.
Colección: Investigación ; 50. Serie Historia
ISBN 9788481633580

/ ES / ENS
/ Andalucía / Educación / Franquismo / Historia – Siglo XX / Huelva (Provincia) / Mujeres – Historia / Mujeres en el franquismo / Sección Femenina

Esta obra presenta, con sus luces y sus sombras, que dentro del contexto totalitario y autocrático franquista llevó a cabo la Cátedra Ambulante de la Sección Femenina de Huelva. Una ‘escuela viakera’ que estuvo recorriendo pueblos, aldeas y caseríos onubenses durante veintiún años, desarrollando un programa formativo dirigido principalmente a las mujeres. Las materias que se impartían, en sintonía con el restrictivo y diferenciado –envirtud de género- modelo de mujer nacional-católica del régimen, eran labores y trabajos manuales, corte y confección, cocina, religión, formación político-social, puericultura e higiene, alimentación y nutrición, canciones, danzas y bailes, además de educación física, industrias rurales, alfabetización y cultura general.