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viernes, 26 de noviembre de 2021

#hemeroteca #fiestas #politica | Pesadilla en Navidad: el caso de Vigo y Abel Caballero

Público / Abel Caballero, el 'illuminati' de Vigo //

Pesadilla en Navidad: el caso de Vigo y Abel Caballero.

Beatriz Gimeno | Público, 2021-11-26

https://blogs.publico.es/dominiopublico/41433/pesadilla-en-navidad-el-caso-de-vigo-y-abel-caballero/ 

Este es un artículo modesto en el que no quiero parecerme a cierto escritor madrileño y, por eso, comienzo diciendo que no soy de esas personas que pide que no pase una procesión por su calle o que no se celebren las fiestas patronales de su ciudad, que no haya verbenas o que la gente se quede en su casa cuando ganamos un Mundial. Asumo con naturalidad que en las ciudades hay días festivos llenos de ruido y todas las celebraciones me gustan; soy muy de festejos... en las ciudades tiene que ser compatible la fiesta con la vida. Pero lo de Vigo no es compatible. Es un atropello al derecho fundamental a poder vivir con cierto silencio.

Hace un par de años me mudé a un chalet en una urbanización en Guadalajara. El lugar es tranquilo y lo visité varias veces antes de decidirme. Me mudé en invierno y en verano descubrí que el vecino alquila su chalet para organizar todo tipo de fiestas durante todos los días del verano, lo que implica vivir al lado de una discoteca todo el día; la noche parece que es la única prohibición que se respeta. Este señor me ha robado la vida y yo no me puedo defender. En mi casa, durante el verano, no se puede estar en el jardín leyendo, ni charlando, ni comiendo... Existe el derecho a escuchar música que, como todo derecho, tiene que ser compatible con el derecho a vivir sin música. No existe el derecho a invadir con tu música el silencio de las vecinas. Por eso existen normativas que buscan que ambas cosas sean compatibles, aunque en España dichas normativas son siempre muy laxas porque este es un país que otorga a los contaminadores de cualquier cosa, ya sean públicos o privados, todos los derechos que niega a la gente corriente.

Acudí al Ayuntamiento, hablé con concejales y abogados, puse denuncias y el resultado es: nada. El derecho de ese señor a poner su música está por encima de mi derecho a vivir una vida en la que no tenga que escuchar cada día la música ajena a un volumen incompatible con cualquier otra actividad. No me hacía falta esta experiencia para darme cuenta de que lo que el Ayuntamiento de Vigo se propone hacer con los vecinos durante los próximos dos meses es una invasión intolerable del derecho de estas personas a vivir, no ya en silencio; a vivir sin más. Los villancicos sonarán durante dos meses de 17:00 a 21:00 horas los días laborables, mientras que los viernes, sábados, domingos, festivos, vísperas de festivos y puentes (o sea muchos días navideños) estarán sonando de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 22:00 horas, nueve horas al día en total. No es sólo que se imposibilita la vida, es que se tortura también a las trabajadoras de los comercios que tengan que pasarse el día con la musiquilla en el cerebro.

Hace unas semanas entré en una tienda de moda de esas que tienen música todo el día a un volumen altísimo. A mi me hacen salir corriendo, pero asumo que estará estudiado que a mucha gente le produce el efecto contrario y entrarán a comprar atraídos, precisamente, por la música. Le pregunté a una trabajadora joven y me dijo que era una tortura y que había perdido audición después de años trabajando en esas condiciones, que además le costaba dormir y que tenía que tomar tranquilizantes para calmar los nervios que le producía pasar todo el día en una especie de discoteca. Y hablo de una chica joven a la que puede que dicha música le gustará para su ocio. Pero no hay nadie en el mundo que pueda estar bien oyendo nueve horas al día Los peces en el río. Ser obligada a escuchar durante dos meses un villancico varias horas al día supone impedir la lectura, el pensamiento, y cualquier trabajo que requiera concentración, supone poner nerviosos a niños y niñas y también a los animales domésticos y supone someter al personal que está trabajando a niveles de ruido que aumentan de forma exponencial el estrés y que son causa de enfermedades profesionales, supone convertir las calles que son de todas, que son para pasear, charlar, ir en bici, salir con los niños... en un centro comercial.

No puede ser progresista, ni siquiera lejanamente, quien arrasa con los derechos de unos para convertir toda la ciudad en un parque temático de la Navidad. Me gustaría tener la capacidad de echar maldiciones efectivas sobre los alcaldes y alcaldesas que convierten nuestras ciudades en centros comerciales y no en espacios para vivir; que confunden vida con consumo y con negocio. Malditos todos estos alcaldes y alcaldesas que entienden sus ciudades únicamente como un producto, como un espacio para hacer negocio; los que entienden las ciudades como oportunidades para atraer turistas al precio de expulsar a sus habitantes menos pudientes, que pasan de habitantes de su ciudad a meros trabajadores/as que acuden por las mañanas a trabajar a una ciudad que ya no es suya.

Estos alcaldes son, literalmente, la peste. Necesitamos alcaldes y alcaldesas que trabajen para convertir sus ciudades en espacios de vida y no de consumo y contaminación. Y sí, ya sé que gran parte del vecindario estará encantado con el festival de música (por eso le votan, supongo) y también sé que el alcalde Abel Caballero está contentísimo de haberse conocido y aspira, incluso, a que le conozcan en Marte. Y sí, sé también que los representantes de los partidos políticos no podemos parecer aguafiestas, que luego viene Ayuso con su libertad y sus cañas y arrasa. Pero yo quiero, en esta modesta columna, expresar mi opinión pero, sobre todo, expresar mi solidaridad con los amantes del silencio, con las disidentes y los disconformes; con los perros y gatos, con los niños, los jaquecosos, las insomnes, los poetas e incluso con las deprimidas; porque no hay nada que contribuya más a aumentar la depresión que encontrarse sentada en medio de Disneylandia sin saber cómo se ha llegado allí.

sábado, 27 de marzo de 2021

#hemeroteca #etiquetas | El simulacro de la ensaladilla de cangrejo

Google Imágenes / Publicidad de Ensalandia

El simulacro de la ensaladilla de cangrejo.

Tomamos decisiones que inciden en nuestra salud y nuestra economía en un contexto de estímulos visuales y mensajes publicitarios. Los recientes debates sobre el etiquetado de los alimentos evidencian que estos espacios son parcelas de poder.
Laura Caorsi | ctxt, 2021-03-27
https://ctxt.es/es/20210301/Firmas/35463/nutriscore-ultraprocesados-etiquetas-alimentos.htm 

Una etiqueta alimentaria es un espacio de poder. Todo lo que vemos en ella (y todo lo que no) es el resultado de una discusión entre partes con intereses distintos, cuando no contrarios. La información que finalmente se recoge, los datos que se muestran y el modo en que se presentan no son fruto de la casualidad. Son fruto de una pelea. De una pelea o de varias.

No es casualidad que en una lista de ingredientes leamos, por ejemplo, “fructosa, jarabe de glucosa, sirope de agave y miel” en lugar de “azúcar, azúcar, azúcar y azúcar”. Existen unas 50 maneras de referirse al azúcar sin nombrarlo. Tampoco es casualidad que, muchas veces, la información relevante de un producto ultraprocesado quede justo en un lateral de la caja o en un pliegue del envoltorio, ni que sea difícil entenderla y leerla porque la letra es tan pequeña como permite la legislación.

Todo eso, incluso la propia normativa que establece las reglas, es fruto de una negociación. Es un acuerdo de mínimos. Si primase el interés de los consumidores y la salud pública, en los envases de los alimentos ultraprocesados habría mucha más información de la que hay y esta sería mucho más transparente de lo que es. Si solo prosperase el interés de la industria que los produce y los vende, toda la superficie sería ‘marketing’ y publicidad, hasta la cinta del abrefácil. A juzgar por lo que vemos en los envoltorios, por el poco espacio que ocupa la información útil y por lo críptica que puede resultar, prima la voluntad de la industria.

El polémico desembarco de Nutri-Score se produce en estas circunstancias; en un puerto donde las luces más brillantes alumbran las vallas publicitarias y donde casi no hay faros ni balizas que nos ayuden a la navegación. Hablamos de un tipo de etiquetado diferente a los que estamos acostumbrados: tiene un diseño sencillo (de letras y de colores) y, sobre todo, se ve. No hay que rebuscar entre los pliegues o los rincones del envase para encontrarlo porque está colocado en la parte frontal, compartiendo (disputando) el territorio con la marca, el nombre del producto y los mensajes que actúan como gancho de compra.

En las últimas semanas hemos asistido a numerosas discusiones sobre Nutri-Score. Todas interesantes; algunas, muy encendidas. Hay decenas de artículos al respecto y es fácil encontrar mensajes de expertos en alimentación pronunciándose tanto a favor como en contra, destacando las fortalezas del sistema o señalando sus debilidades. Para quien tenga interés en los detalles, una buena puerta de entrada es este artículo del dietista-nutricionista José María Capitán, miembro del Observatorio de la Salud del Servicio de la Salud del Ayuntamiento de Sevilla.

La pelea por esa etiqueta, al igual que la pelea por tantas otras parcelas y mensajes de los envases alimentarios, no es una mera disputa de forma ni de centímetros cuadrados. Es una disputa de fondo que nos muestra sin ambages de qué estamos hablando en realidad: un espacio, un territorio, de poder. Todo lo que hay impreso en el envase de un alimento, sea informativo o publicitario, incide en nuestra percepción sobre el producto y, en consecuencia, influye en nuestras elecciones y compras.

Los envases como soporte publicitario

“Para las empresas agroalimentarias, las etiquetas se han convertido en un elemento fundamental de diferenciación del producto. Desde este ámbito, se dedica creciente atención y recursos al diseño. Los envases y las etiquetas se han convertido en espacios fundamentales para introducir la información publicitaria: permiten que el mensaje llegue directamente al consumidor, inciden en su decisión de compra y son menos costosos que el desarrollo de grandes campañas de comunicación”, describe Carmen Lozano Cabedo, doctora en Antropología Social, investigadora y experta en sociología de la alimentación.

En efecto, los mensajes que encontramos en una caja de cereales de desayuno, en un paquete de galletas o en una caja de lasaña congelada no se construyen de cualquier modo. Por el contrario, tienen un diseño calculado. El primer objetivo es captar nuestra atención; el segundo, que compremos. Para ello, explica Lozano, las empresas recurren a múltiples estímulos: colores, formas, imágenes, palabras… “Los consumidores no actúan exclusivamente en función de la información que poseen; entran en juego otros elementos, como los hábitos o los aspectos emocionales. Por eso, la publicidad utiliza nombres, frases e imágenes evocadoras para influir en la percepción acerca del producto”, detalla.

Las emociones van de compras con nosotros, y el marketing lo sabe. De ahí que veamos estampadas expresiones como “sabor original”, “estilo artesano”, “receta de la abuela” o “producto natural” en alimentos que han sido elaborados en un polígono industrial en la periferia de alguna ciudad de cualquier parte del mundo. O que leamos cosas como “t-cuida”, “ligeresa” o “digestive”, que no significan nada, pero sugieren mucho.

La sugerencia, recordemos, es el idioma de la publicidad. No hace falta asegurar que algo adelgaza, que mejora el estado de ánimo o que ayuda a ir al baño: basta una frase o un nombre bien puesto para hacernos creer que es así. Además, muchas de estas expresiones no están sujetas a un marco legal que regule su uso. Si bien es cierto que la normativa prohíbe emplear mensajes que nos engañen, para algo existe esa cosa llamada ambigüedad. Lo bueno de vender usando conceptos vacíos es que delegas en tus clientes la responsabilidad de llenarlos de significado. Naturalmente.

Compra de fotos y alimentación del simulacro
Los colores estridentes, las imágenes llamativas, las palabras sugerentes y las promesas vacías tapizan buena parte de los envases alimentarios. Tanto es así que hay lineales enteros en los supermercados donde no vemos comida, sino fotos de comida. Mientras en la frutería o la pescadería comparamos alimentos, en los lineales de ultraprocesados lo que comparamos son fotos, eslóganes, tipografías. ¿Cómo no van a ser las etiquetas un espacio de poder si nos movemos en un escenario guiados fundamentalmente por mensajes?

“La sociedad de consumo es una sociedad de signos”, apunta el doctor en Sociología Cristóbal Gómez Benito. Y para explicarlo recurre al concepto de simulacro del filósofo francés Jean Baudrillard: “Para él, disimular es fingir no tener lo que sí se tiene; por ejemplo, yo disimulo mi cojera. Simular, en cambio, es fingir tener lo que no se tiene. Esto pasa cuando una etiqueta te sugiere que el producto tiene algo que en realidad no tiene, o cuyo contenido es mínimo”. El dietista-nutricionista Juan Revenga exponía hace poco un caso que ilustra bien esta situación: el de la ensaladilla de cangrejo que, pese a destacar al bicho con imágenes y palabras en la tarrina, solo contiene un 0,04 % de este crustáceo.

La ensaladilla de cangrejo es solo un ejemplo del simulacro, pero hay miles. Y no solo en lo que respecta a los ingredientes, sino también a la procedencia de los productos o los procesos de elaboración. “Estamos consumiendo una alimentación de simulacro”, subraya Gómez Benito. En ese contexto de fotos y mensajes, de estímulos visuales, de sobreabundancia de productos e hipérboles de todo tipo, tomamos decisiones diarias que inciden en la economía e inciden en nuestra salud. Viene bien tenerlo en mente cuando vamos a la compra. Las etiquetas alimentarias son un espacio de poder, territorio disputado. No tienen bordes; tienen trincheras.

lunes, 8 de febrero de 2021

#hemeroteca #consumismo | La confesión de Samantha Hudson sobre el consumismo que representa a los jóvenes

Imagen: El Español / Samantha Hudson

La confesión de Samantha Hudson sobre el consumismo que representa a los jóvenes.

La artista e 'influencer' ha reflexionado sobre el consumismo entre los jóvenes y se ha llevado una ovación en las redes.
El Español, 2021-02-08
https://www.elespanol.com/social/20210208/confesion-samantha-hudson-consumismo-representa-jovenes/556694576_0.html 

La artista e ‘influencer’ Samatha Hudson ha participado en Gen Playz, uno de los formatos con más éxito del canal ‘online’ creado por Televisión Española para los jóvenes, y ha puesto encima de la mesa una reflexión sobre la forma de gestionar los problemas con la que se han sentido identificadas muchísimas personas en las redes sociales y que explicaría también, en parte, por qué estas generaciones tienen esa tendencia al consumismo.

El programa planteaba varias cuestiones como que cada vez es más fácil comprar desde que ha llegado internet, que ahora el dinero se gasta de otra forma totalmente distinta; pero ¿es o no compatible con tener un consumo responsable siendo un "comprador consciente"?, se preguntan. Además de la propia Hudson, en la mesa de debate está la psicóloga Alba Palazón, el diseñador Selena Winters, el activista anti publicidad de la plataforma Xero Automobile Publicity, Anónimo García, y la especialista en comunicación para marcas, Patricia Reina.

En el fragmento de la intervención de Hudson que se ha hecho viral en Twitter, esta reflexiona en voz alta: "Estoy súper precaria, trabajando 40 horas y no tengo ni un minuto libre. Me carcome el dolor por dentro, estoy como con millones de problemas que no puedo gestionar porque estoy ahogada en el trabajo, no tengo tiempo de nada", empieza, poniendo a la audiencia en un contexto demasiado familiar para una gran mayoría de jóvenes.

El pimentero eléctrico
Continúa confesando que "y como no sabes gestionar todas esas cosas, dices: 'Pues voy a buscarme un problema exterior, con una fácil solución, para volver a sentir que tengo el control y las riendas de mi vida'. Y dices: 'No sé gestionar mi vida, ni mis emociones, ni que esté explotada en el trabajo... Bueno, pero como me hace falta un pimentero eléctrico me compro un pimentero eléctrico y ya tengo un problema más solucionado en mi vida'. Pero es mentira, ese problema, en realidad, nunca ha estado ahí".

La franqueza con la que habla Hudson y su experiencia, con la que se han identificado muchas personas, han conseguido arrancar el aplauso unánime de Twitter.

Samantha Hudson se define a sí misma como "la Miranda Makaroff de los pobres". Es artista disciplinar e influencer, nacida en León pero criada en Mallorca. Saltó a la fama gracias al videoclip 'Maricón' que realizó con 15 años para una asignatura de Cultura Audiovisual. Cuenta con decenas de miles de seguidores en las redes sociales y actualmente publica también un podcast con Jordi Cruz, el presentador conocido por conducir el icónico programa de manualidades 'Art Attack'.
 
Y TAMBIÉN…
Samantha Hudson: “Hay gente queer de clase obrera: yo soy coquetona y lucho contra el capital”.

“Hoy soy maricón, mañana Anne Hathaway o una lancha motora” / “No existe ni un solo hombre que sepa hacer comedia” / “Nuestra felicidad no puede depender de la libido que despertemos en el resto” / “Con 11 años estaba obsesionada con la castidad y la fe cristiana, luego entendí que mi verdadera religión era Lady Gaga”.
Lorena G. Maldonado | El Español, 2021-02-22
https://www.elespanol.com/cultura/20210222/samantha-hudson-gente-queer-obrera-coquetona-capital/560195141_0.html

miércoles, 6 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #crisissociales | Almodóvar y otros 200 artistas piden reinventar nuestro modo de vida

Imagen: El Periódico / Pedro Almodóvar
Almodóvar y otros 200 artistas piden reinventar nuestro modo de vida.
Piden una refundación profunda de los objetivos, los valores y las economías.
El Periódico, 2020-05-06
https://www.elperiodico.com/es/gente/20200506/almodovar-y-otros-200-artistas-piden-reinventar-nuestro-modo-de-vida-7952626

El cineasta español Pedro Almodóvar, los mexicanos Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón o la cantante estadounidense Madonna han unido este miércoles sus voces a la de otros 200 artistas y científicos internacionales para pedir que esta pandemia sirva para impulsar un cambio profundo en la sociedad.

En un artículo publicado en el diario 'Le Monde' e impulsado por la actriz francesa Juliette Binoche y su compatriota Aurélien Barrau, físico y filósofo, subrayan que aunque la crisis del coronavirus es una tragedia, "tiene la virtud de invitarnos a afrontar cuestiones esenciales" para reinventar nuestro modo de vida y de consumo.

"Los ajustes no van a ser suficientes. El problema es sistémico", afirman en un texto respaldado también por los actores españoles Javier Bardem, Penélope Cruz y Carmen Maura, el estadounidense Joaquin Phoenix o los argentinos Ricardo Darín y Cecilia Roth.

El consumismo, según su reclamo, "nos ha conducido a negar el valor de la vida en sí misma: la de las plantas, la de los animales y la de una gran cantidad de personas. La contaminación, el calentamiento y la destrucción de los espacios naturales conducen al mundo a un punto de ruptura".

Impensable volver a la normalidad
Para ese colectivo, la catástrofe ecológica en curso refleja "una meta-crisis: no hay dudas de la extinción masiva de la vida en la Tierra y todos los indicadores anuncian una amenaza existencial directa. A diferencia de una pandemia, por grave que sea, es un hundimiento común de consecuencias inéditas".

Por ello, piden "de forma solemne a dirigentes y ciudadanos que salgan de la lógica insostenible que prevalece todavía para trabajar por fin en una refundación profunda de los objetivos, los valores y las economías".

Comparten esa opinión el productor y director argentino Santiago Amigorena, el cantante español Miguel Bosé, la actriz italiana Monica Bellucci, la australiana Cate Blanchett, los estadounidenses Robert de Niro, Willem Dafoe, Jane Fonda y Barbra Streisand o la mexicana Kate del Castillo.

"La transformación radical que se impone a todos los niveles exige valentía y coraje. No se producirá sin un compromiso masivo y determinado. Debemos actuar ahora. Es una cuestión tanto de supervivencia como de dignidad y coherencia", concluyen los firmantes, para quienes es "impensable volver a la normalidad".

miércoles, 25 de marzo de 2020

#hemeroteca #saludpublica | Zizek cree que la solución al Covid-19 es el comunismo: publica un libro sobre la pandemia

Imagen: El Español / Slavoj Zizek
Zizek cree que la solución al Covid-19 es el comunismo: publica un libro sobre la pandemia.
El célebre filósofo apunta a que el Covid-19 es "un golpe de Kill Bill al capitalismo" y que la solución es fundar un nuevo comunismo apoyado en la solidaridad y la ciencia.
Lorena G. Maldonado | El Español, 2020-03-25
https://www.elespanol.com/cultura/20200325/zizek-solucion-covid-19-comunismo-publica-libro-pandemia/477452876_0.html

El filósofo, sociólogo y agitador cultural Slavoj Zizek lo tiene claro: la respuesta al Covid-19 es el comunismo. Así lo detalla en su nuevo ensayo-exprés '¡Pandemia! El Covid-19' sacude al mundo: en este libro, recién lanzado, apunta que este virus ha puesto en evidencia que ya vivíamos con otro virus dentro, metido en los huesos, normalizado en todas nuestras estructuras vitales. El capitalismo. Señala que, mientras miles de personas mueren en todo el mundo a causa de esta infección, lo que sigue quitando el sueño a los grandes empresarios y estadistas es cómo afectará esta situación a la economía (ya saben: conceptos como "recesión" o "falta del crecimiento del PIB").

Siente el filósofo que esta confusión se basa en que la economía se sustenta en el consumo y en la obsesión por lo material. Pide que, aprovechando esta crisis, nos libremos de la "tiranía del mercado". Que reinventemos nuestro propio mundo. Recuerda que vivimos en un momento en el que "el mayor acto de amor es mantenerse alejado del objeto de su afecto". En un momento en el que los gobiernos demuestran que de repente pueden generar miles de millones, a pesar de haber sido "conocidos por sus despiadados recortes en el gasto público". En un momento en el que "el papel higiénico se convierte en una mercancía tan preciosa como los diamantes".

Un nuevo comunismo
¿La respuesta? De nuevo, una nueva forma de comunismo que evite un descenso a la barbarie global. Zizek lo vende, como siempre, con su provocación innata y con sus guiños a la cultura popular, de Quentin Tarantino a HG Wells pasando por Hegel y Marx. En fin: sus cosas. Cuenta que el coronavirus es un golpe "a lo Kill Bill" al sistema capitalista que está sacando a la luz la basura que guardábamos debajo de la alfombra: la histeria colectiva, las noticias falsas, la conspiranoia y el racismo.

“La bien fundamentada necesidad médica de establecer aislamientos ha hecho eco en las presiones ideológicas para establecer límites claros y mantener en cuarentena a los enemigos que representan una amenaza a nuestra identidad. Pero tal vez otro -y más beneficioso- virus ideológico se expandirá y tal vez nos infecte: el virus de pensar en una sociedad alternativa, una sociedad más allá de la nación-Estado, una sociedad que se actualice con solidaridad global y cooperación", ha escrito en un artículo sobre la misma cuestión.

Ha detallado Zizek que "han resonado especulaciones que apuntan a la caída del comunismo en China, de la misma forma que Gorbachov dijo que la tragedia de Chernobyl llevó al fin del comunismo soviétivo", pero que la paradoja es la siguiente: "El coronavirus también nos obliga a reinventar el comunismo basándonos en la confianza en las personas y la ciencia”.

Indica que, cuando salgamos de ésta, no seremos tan alegres con los parques, los baños públicos o las barandillas. Ni siquiera nos tocaremos del mismo modo la boca o los ojos a nosotros mismos: "No son sólo el Estado y sus agentes quienes nos controlarán, también debemos aprender a controlarnos y disciplinarnos a nosotros mismos. Tal vez sólo la realidad virtual se considere segura, y moverse libremente en espacios abiertos será limitado a islas pertenecientes a los ultraricos”.

No existen los liberales
Algo bueno tendrá todo esto, señala: la muerte de los cruceros -ese "lujo obsceno"- y la debilitación en la producción de automóviles -lo que nos llevará, dice, a buscar vías alternativas de movilización, posiblemente más sanas para el planeta-.

“En un reciente discurso, el primer ministro húngaro Viktor Orban dijo: ‘No existe el ser un 'liberal'. Un liberal no es más que un comunista con un diploma’. ¿Qué pasa si lo contrario fuese cierto? ¿Y si consideramos ‘liberales’ a todos los que se preocupan por nuestra libertad y 'comunistas’ a todos los que consideran que podemos salvar esas libertades sólo con cambios radicales desde que el capitalismo global se acerca a una crisis?", lanza en su artículo.

"Entonces deberíamos decir que, hoy, aquellos que aún se reconocen como comunistas son liberales con diploma, liberales que realmente estudiaron por qué nuestros valores liberales están bajo amenaza y se dieron cuenta que sólo el cambio radical los puede salvar”, concluye Zizek.

domingo, 25 de agosto de 2019

#hemeroteca #greenwashing | Queridas marcas, el ‘greenwashing’ ya no cuela

Imagen: El Mundo
Queridas marcas, el ‘greenwashing’ ya no cuela.
Marcos Iriarte | El Mundo, 2019-08-25
https://www.elmundo.es/economia/empresas/2019/08/25/5d616d0821efa0e41d8b461b.html

La mujer del césar y los ‘millennials’ tienen más en común de lo que ellos mismos piensan. A los dos les preocupa mucho su huella en el mundo y que la imagen que se proyecte de ellos se corresponda con el estatus de sus conciencias. Vamos, que les gusta que se note lo que son y en lo que creen.

La preocupación por el medioambiente es precisamente uno de los fuertes de esta generación, que hoy oscila entre los 19 y los 39 años, la mayor parte con estudios universitarios y que en sólo 6 años representarán el 75% de la fuerza laboral en España y, con ella, el motor de su consumo, según el último estudio del ‘think tank’ estadounidense Pew Research. En nuestro país suman ya 8 millones y son mayoritariamente -y les gusta que se note- ecofriendly.

Las marcas lo han entendido a la primera. Rara es la multinacional que no destaca hoy en sus mensajes su compromiso con el planeta, su trabajo para reducir su impacto ambiental, el recorte de sus hábitos más contaminantes, como los plásticos de un solo uso, o se afana por dar publicidad a sus inversiones más verdes.

Y es que el 81% de los ‘millennials’ está dispuesto, según revela una reciente encuesta de la consultora Nielsen, a pagar un poco más por los productos que cumplan con sus expectativas medioambientales y saludables. Otro mensaje que no ha pasado desapercibido para las marcas. Pero -y aquí también vuelve la mujer del césar-, una cosa es decir que uno es verde porque la etiqueta vende más a los ‘millennials’, y otra muy distinto es serlo.

Muchas compañías han optado en los últimos años por una práctica no muy ética que los expertos han etiquetado como ‘greenwashing’ [‘green’, verde en inglés y ‘washing’, lavado]. Consiste en presentar sus productos, o a ellas mismas, como respetuosos con el entorno sin que lo sean de verdad. Una especie de lavado de cara ecológico con un único objetivo: vender más o, al menos, no ser penalizados por quien exige que las compañías cumplan con ciertos varemos sostenibles.

Afortunadamente, los días de gloria de esta práctica engañosa parecen estar llegando a su fin. Cada vez surgen más observatorios que garantizan que los mensajes que transmiten las marcas son fiables y cada vez son más las herramientas que los consumidores tenemos a nuestro alcance para contrastar lo que nos cuentan, como las etiquetas de huellas de carbono, por ejemplo.

Hace unas semanas, un artículo de Financial Times sacaba los colores a algunas de las compañías que se han valido en los últimos años del ‘greenwashing’. El rotativo citaba a BP, por ejemplo, cuyo director ejecutivo, Bob Dudley, defiende públicamente que se encarezcan las emisiones de carbono a las compañías mientras la suya fue el año pasado uno de los mayores donantes de una campaña multimillonaria lobista para frenar una enmienda que pretendía establecer un impuesto a las emisiones de carbono en Washington.

Y como el caso de BP, otros tantos, con lo que el problema ahora está en distinguir quién se está subiendo al carro del ‘greenwashing’ y quién está aplicando políticas sostenibles de verdad.

La presión de los consumidores está dando sus frutos y separando a unos y a otros. Los gobiernos están, poco a poco, impulsando una regulación clarificadora -ahí están por ejemplo las sanciones a Madrid y Barcelona por su exceso de emisiones-. Y las empresas no son todas iguales.

Este mismo viernes, 32 multinacionales líderes del mundo del textil presentaban en el palacio del Elíseo a Emmanuel Macron el ‘Fashion pact’, un documento comprometiéndose con la sostenibilidad, con objetivos concretos y comprobables en el tiempo, en un sector que utiliza el 20% de los recursos del agua y del 10% de las emisiones de CO2.

Los firmantes representan el 30% del sector a nivel mundial y entre ellos se encuentran los fabricantes de moda y lujo más reconocidos internacionalmente: Adidas, Armani, Prada, Hermès, Chanel, GAP... e Inditex, única compañía española presente y primer distribuidor mundial.

En España hay más ejemplos de compañías que están dando pasos concretos, en la dirección opuesta al ‘greenwashing’. En el índice de Global 100 Most Sustainable Companies in the World que realiza Corporate Knights aparecen este año tres compañías españolas: Industria de Diseño y Textil (ropa y accesorios), en el puesto 54; Iberdrola, en el 61, y Acciona, en el 68.

En el Dow Jones Sustainability Index (DJSI), una especie de termómetro internacional que elabora RobecoSAM desde hace 20 años entre las empresas con más capitalización bursátil, asoman ya cerca de 20 corporaciones españolas: Banco Santander, CaixaBank, BBVA, Red Eléctrica, Naturgy, Iberdrola, Bankinter, Endesa, Ferrovial, Gamesa, Enagás, Inditex, Amadeus, Indra, Mapfre, Industria de Diseño Textil...

Pero, ¡ay!, con la mujer del césar. Los millennials son mucho menos fieles que las generaciones anteriores en sus hábitos de consumo. El 86% dice que dejaría de comprar una marca después de una mala experiencia o de haberse sentido engañado. Y eso es lo que están entendiendo ahora las marcas que han caído en la tentación del ‘greenwashing’. Una buena imagen vende, pero si es real fideliza.

sábado, 12 de enero de 2019

#hemeroteca #iglesia | Un payaso de McDonald’s crucificado como si fuera Jesucristo desata la polémica en Israel

Imagen: El País / 'McJesus', de Jani Leinonen
Un payaso de McDonald’s crucificado como si fuera Jesucristo desata la polémica en Israel.
La obra de arte, de un artista finlandés, se expone desde el pasado agosto en el Museo de Arte de Haifa, a cuyo edificio trataron de acceder ayer a pedradas cientos de cristianos para destruir la imagen.
EFE | El País, 2019-01-12
https://elpais.com/cultura/2019/01/12/actualidad/1547298657_359432.html

Cientos de personas trataron ayer de asaltar el Museo de Arte de Haifa, en el norte de Israel, según ha informado el diario Haaretz. Lo hicieron a pedradas, que causaron heridas a tres policías que defendían la entrada al edificio, donde una obra de arte titulada McJesus, del artista finlandés Jani Leinonen, había desatado la polémica entre los cristianos de la ciudad. Un payaso de McDonald's caracterizado como Jesucristo crucificado que forma parte de una exhibición en el museo israelí desde el pasado 4 de agosto (la muestra termina el próximo 17 de febrero) ha motivado las protestas.

La Iglesia Católica en Tierra Santa ha pedido la retirada de esta y otras obras que consideran "ofensivas", como una Barbie Virgen María y su compañero Ken crucificado. "Entendemos que la exposición tiene como objetivo criticar a la sociedad de consumo, estamos con esas críticas. Sin embargo, el uso abusivo de los hechos más importantes de nuestra religión cristiana es inaceptable para muchos cristianos y no cristianos", declaró la Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa en un comunicado. "¡Deploramos este comportamiento hacia el mayor símbolo del cristianismo de una institución que pretende servir a todos los ciudadanos!", denuncian en la nota.

Los representantes católicos responsabilizaron a la municipalidad de Haifa y a su alcaldesa, Einat Kalisch-Rotem, de la exposición y demandaron reacción para "destacar la importancia de la convivencia entre componentes nacionales, étnicos y religiosos de la ciudad", de demografía mixta con mayoría de cristianos entre los árabes israelíes. "Estamos haciendo esfuerzos para encontrar una solución que garantice el respeto por los símbolos religiosos", concluye el comunicado.

viernes, 20 de julio de 2018

#hemeroteca #fiestas | Martxa eta borroka reloaded: Por unas fiestas populares radicales

Imagen: El Salto / Sanfermines 2018
Martxa eta borroka reloaded: Por unas fiestas populares radicales.
El modelo festivo popular se acerca a la crisis de los cuarenta mientras miles de personas voluntarias erigen txosnas en la febril actividad veraniega. Si su éxito ya en la mediana edad en cuanto a público y aceptación social nadie pone en duda, ¿qué ocurre con sus objetivos políticos?
Aitor Aspuru | El Salto, 2018-07-20
https://www.elsaltodiario.com/fiestas-populares/martxa-eta-borroka-txosnas-%20por-unas-radicales

Un verano más implica para generaciones militantes en Euskal Herria un tour extenuante por barras instaladas en fiestas populares. Sin duda, el modelo festivo popular surgido hace casi 40 años muestra una aceptación social notable y las txosnas son una parte indivisible e imprescindible en numerosas celebraciones de la geografía vasca, como parte integrada en el paisaje estival.

Esas antaño precarias estructuras metálicas coronadas por un toldo sirvieron a finales de los 70 para renovar la embrutecedora fiesta franquista, que el régimen aprovechaba para recordar quién había ganado la guerra y pasear sus apoyos políticos: la Iglesia, las autoridades institucionales y la Guardia Civil.

Con una democracia titubeante y de escasa calidad, el movimiento popular y asociativo se hizo en territorio vasco con el resquicio más nimio de la transición para convertir las fiestas en un escaparate de los valores que quería proyectar: el retorno masivo al espacio público y la cooperación, así como el hedonismo frente a la dictadura moral nacionalcatólica.

Aunque este modelo parece cómodamente aceptado, es obvio que muchos partidos e instituciones lo liquidarían gustosamente por ser un espacio de politización al margen de la asepsia democrática. Esta tentación por hacer desaparecer o domesticar aquello que no controlan, hace necesario no perder la tensión precisa para defenderlo. De hecho, en el último año se pudo asistir a la censura de una comparsa en Bilbao por parte de la Iglesia y grupos de extrema derecha debido a su mensaje irreverente y anticlerical, mientras que otros años el caballo de batalla ha sido la presencia de imágenes de preso/as político/as vasco/as. Los ataques a las manifestaciones más politizadas de la fiesta popular han sido una constante, y de igual manera que muchos representantes políticos tienen la fantasía no declarada de acabar con este tipo de fiesta popular, muchas empresas y miembros de la hostelería también anhelan ese espacio.

Pese a ello, el modelo festivo se debería enfrentar en esta época de cambio de ciclo político y de cuestionamiento militante a una pregunta inquietante: ¿las fiestas populares son realmente alternativas? Tanto para unas realidades modestas, como las fiestas de pequeños pueblos, como para otras más masivas y politizadas, es constatable que en 2018, el sistema capitalista dominante guarda ya poca relación, en algunos aspectos, con aquel franquismo sobrio que se ponía en cuestión. La fiesta ya no rompe con el muermo democrático, sino que está ligada a la reproducción del capitalismo liberal: trabajar cinco días y rendirse al ocio consumista otros dos (sea en el centro comercial o en el bar). En la CAV, los eventos culturales florecen mercantilizados para mayor gloria de un territorio que se quiere valorizar de cara a ese bárbaro que arrasa con todo: el turista. De la capitalidad europea al BBK Live, pasando por otros saraos internacionales como los premios MTV, las citas internacionales arrasan con los lazos locales y barriales al ritmo impuesto por Airbnb y la industria hotelera y hostelera. Y si bien es cierto que la fiesta popular se distingue por seguir otros objetivos que los meramente económicos, ¿la hace eso inmune a la crítica? En definitiva, ¿cuánta distancia hay entre los valores que pregonan los colectivos y su reflejo festivo?

No cabe duda de la función que el modelo festivo ha tenido históricamente, pero, desde luego, se le debe dar una vuelta para que lo desembarace de contradicciones que, en el peor de los casos, se han vuelto invisibles por la fuerza de la repetición. O para proponer aspiraciones mayores que las explícitas (diversión, financiación...) y abordar las implícitas (relaciones y valores). A pesar de las virtudes de los festejos populares, en los que actitudes como el machismo o el racismo se combaten, su potencialidad seguramente está aún lejos de lo que podrían dar de sí.

Si partimos de que el consumismo es parte fundamental del capitalismo moderno, es innegable que las txosnas fomentan el consumo de drogas, principalmente el alcohol, lo que se ha convertido en un dogma intocable. Puede que este sea un debate superado, sin embargo, quizá es momento de asumir, al menos, que las drogas ilegales campan a sus anchas sin que el movimiento popular tenga un discurso, y lo que es aún más grave, una práctica en torno a ellas.

En ese aspecto, el modelo festivo popular no se diferencia en gran cosa en la actitud que la sociedad, en general, mantiene respecto a las drogas ilegales. Si bien no se consumen públicamente, se mantienen en una privacidad muy extendida. La gama de actitudes y prácticas que se sitúan entre la prohibición y la normalización son extensas, pero en el ámbito festivo popular no se camina ni en uno ni en otro sentido. Es decir, ni se pone sobre la mesa la necesidad de afirmar el monopolio de venta de drogas (en este caso, legal, el alcohol) para rechazar el narcotráfico o asumir las contradicciones de cumplir la legalidad vigente, ni, en el otro extremo, se debate el reconocer que el consumo de drogas es una actividad social que puede ser reconocida (habilitando espacios en los que consumirla sin bloquear los baños, por ejemplo).

Esta deficiencia se enmarca en la falta de visión respecto a que el espacio público no sólo ha de ser utilizado, sino también gestionado con cierto sentido de la responsabilidad y la autonomía. Parece que poco a poco se hace frente a las agresiones machistas con brigadas de acompañamiento (una idea que algunas instituciones ya han copiado), pero aún quedan cuestiones como las peleas, la seguridad, los residuos, la suciedad o los meados. 

Otras encrucijadas que esperan es la incorporación de otras culturas a unas celebraciones dominadas por el alcohol o la extensión del recinto festivo a todas las edades, y no solo a las personas jóvenes o a quienes pretenden serlo (ese sujeto mercantil entre 18 y 35 años). Y por supuesto, ahora que surgen incipientes modos de organización de este colectivo, no menos relevante puede ser discutir cuál puede ser el lugar de las y los vendedores ambulantes.

Otro de los debates eternamente aplazados es el que surge en torno a una de las ideas que más ha recalcado el feminismo en los últimos años: el cuidado. ¿En qué consiste exactamente? ¿Es posible compaginarlo con turnos de barra maratonianos y a deshoras?

Para algunas personas, una de las claves para resolver estos desafíos pasaría intrínsecamente por la agregación de nuevos sectores a la organización de las fiestas, lo cual plantearía nuevas contradicciones, que seguramente merece la pena explorar. Esta es una tensión que ya se da en algunos lugares como Bilbo, en los que algunas comparsas poseen un claro componente político y un proyecto detrás, mientras que en otras no queda claro cuál es su composición ni su cometido. Sin embargo, en numerosas cuestiones son capaces de adoptar posiciones comunes, e incluso expulsar a quienes las contravienen.

En cualquier caso, si los males endémicos citados son manifiestos, seguramente los efectos más perniciosos se den en el propio carácter de la militancia, por influencia del modelo festivo. De facto, una de las virtudes de las fiestas es poder atraer a nuevas personas a la práctica política. Pero, por desgracia, el quehacer activista está tan volcado en el ámbito festivo (no solo en verano) que la formación que los movimientos sociales ofrecen es muy a menudo lo que cualquier camarero puede aprender, pero en un medio material más precario. Así, el bagaje más lamentable que una activista puede llegar a desarrollar tras años de militancia, es carecer de unos conocimientos mínimos para salir bien parada de una detención, mientras se conoce todos los entresijos de la gestión de una barra.

Por clamoroso que pueda parecer, esto no es el problema, sino el síntoma de una carencia mayor. Con el decaimiento de la cultura del conflicto, la militancia parece cada vez más ligada al ocio. Por tanto, para muchas personas, una vez que se acaba el tiempo libre por los compromisos más diversos, se trunca su actividad política. 

Debido a la excesiva importancia que cobra el modelo festivo en la vida política del tejido asociativo, se hacen aún más sangrantes sus omisiones, incoherencias y debates pospuestos, en tanto que no se construyen alternativas en el ámbito de las relaciones laborales, de producción, de cuidado o de otro tipo (vivienda, ecología, relaciones comunitarias...). Esto es, formas de vida autónoma que ubiquen a las personas más allá de los paradigmas de separación de lo productivo y del ocio. Un ejemplo puede ser el de la producción de las bebidas que en las fiestas populares se consumen. Aunque sería complicado que todas las txosnas se remitieran al mismo proveedor, la realidad es que tras casi 40 años de fiestas, los principales suministradores de alcohol y bebidas son grandes empresas multinacionales (en algunos casos objeto de campañas de boicot). Son pocas las cooperativas que han surgido y escasa la ayuda para que la economía sea lo más circular posible y revierta en los sectores más cercanos a la mano de obra voluntaria que mueve el modelo popular. Mientras esto ocurre, las grandes corporaciones, y el estado en forma de impuestos, siguen siendo las que más beneficios obtienen de los festejos populares.

Jaiaren erronka berriak
Gatazka armatua gailendu eta gero, Euskal Herriko herri-mugimendua eztabaida berrietara ireki da edo, hobe esanda, garrantzia handiagoa eman dio zenbait gairi; feminismoa, bestelako identitateak, kooperatibismoa liberalismoaren aurka... 

Horietako diskurtso batzuek praktikan islatzea lortu badute ere (emakumeak etxera itzultzeko brigada feministak, esaterako), hobekuntzarako tartea handiegia da oraindik. Adibidez, “zaintza” hitza lagun askoren ahotan badabil ere, nola uztartu kontzeptu hori boluntarioei proposatzen dizkiegun barra-txanda amaigabeekin? 

Aipatzeko beste zenbait esparru dira droga ilegalei dagokien jarrera kontzientearen gabezia, atzerriko identiteak gure jaietan txertatzeko zailtasunak (alkoholaren presentzia eta zentralitatea dela eta), kale saltzaileen lekua jai eremuan, edota adin tarte guztientzako egitarauak sortzea. 

Kooperatibismoa eta kapitalismoa gainditzeko ahaleginei erreparatuta, galdera oso erraza da. Nola liteke 40 urteren ostean herri-mugimendua gai ez izatea ospakizunetarako beharrezkoak diren azpiegitura guztiak hornitzeko egitasmorik abiatzeko (txosnak, komunak, edariak, tokiko janariak...)? Are, ehunka preso politiko izanik eta horiek lanaren bitartez gizarteratzeko erronkarekin.

ETA GAINERA…
Marijaiak ezkutatzen duena, zerbait ospatzeko al dugu ba?
Kolitza | Kontu Lepo, 2018-07-22

http://www.kontulepo.eus/index.php/2018/07/22/marijaiak-ezkutatzen-duena-zerbait-ospatzeko-al-dugu-ba/
Aitor Aspuru: “Herri mugimenduetan droga ez da modu kritikoan kontsumitzen”
Lander Arretxea | Zuzeu, 2014-08-04

https://zuzeu.eus/euskal-herria/aitor-aspuru-herri-mugimenduetan-droga-ez-da-modu-kritikoan-kontsumitzen/
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Y ADEMÁS…
40 años de Aste Nagusia, la fiesta popular que incomoda a las autoridades.

Bilbao vive desde este sábado una nueva Semana Grande. Su modelo festivo, marcado por la participación de numerosos colectivos ajenos a las instituciones, continúa enfrentando trabas por parte del ayuntamiento.
Danilo Albin | Público, 2018-08-18
https://www.publico.es/sociedad/40-anos-aste-nagusia-fiesta-popular-incomoda-autoridades.html

viernes, 26 de enero de 2018

#hemeroteca #publicidad #mujeres | El papel de la mujer en la publicidad: en los anuncios ya no sólo friegan ellas

Imagen: El Mundo
El papel de la mujer en la publicidad: en los anuncios ya no sólo friegan ellas.
Los sectores tradicionalmente ligados a ellas, como la limpieza y la cocina, están haciendo esfuerzos por desligarse de la comunicación machista.
Mar Muñoz | El Mundo, 2018-01-26
http://www.elmundo.es/extras/publicidad/2018/01/26/5a6b00dbe2704e50778b462a.html

Hace justo un año, una discoteca de Murcia publicitaba una fiesta con un cartel. En él se leía: "La mujer que no cuida su plátano viene otra y se lo come". También aparecía una señorita sujetando la fruta en cuestión. La frase podría haber desatado críticas de la RAE por agramatical -que lo es-, pero no fue el caso. El revuelo vino dado por su mensaje machista.

Otro ejemplo: una multinacional que vende electrodomésticos anunciaba televisores para ver partidos de fútbol. Para ello, mostraba el escote de dos mujeres con ropa deportiva acompañadas del texto "Verás las mejores delanteras del mundo". También levantó polvareda.

Hoy, es más difícil pillar a una gran compañía en un renuncio con este sesgo, porque las marcas cuidan más la corrección política de sus mensajes. Samanta Júdez, directora general de la agencia DDB Barcelona, explica que las redes desempeñan un papel reciente e importante en la reputación de las marcas y que cualquier mensaje peligroso encuentra eco en ellas. "Pero también está la actitud justamente contraria: algunas pueden buscar notoriedad a través de la polémica. Lo malo es que es muy fácil que algo así se vaya de las manos", advierte.

En España, existe Autocontrol, un organismo de autorregulación de la industria publicitaria que trabaja por una publicidad responsable, que cumpla con criterios de veracidad, legalidad, honestidad y lealtad. La adhesión a esta asociación es voluntaria y sus miembros representan en torno al 70% de la inversión publicitaria en nuestro país. Una de las normas deontológicas recogidas en su Código de Conducta Publicitaria alude a que la publicidad "no sugerirá circunstancias de discriminación (...). En particular, se evitarán aquellos anuncios que puedan resultar vejatorios o discriminatorios para la mujer". En 2017, el Jurado de la Publicidad de Autocontrol ha tramitado 14 casos relativos al tratamiento de las mujeres en distintos anuncios.

Ellas deciden el 70% de las compras en el mundo
Anden las marcas con pies de plomo o no, lo cierto es que la mujer es una clara diana en las campañas. Ángels Escobar, directora de la agencia Arena Media Barcelona, explica: "Según un estudio realizado por Boston Consulting Group y Harvard Business Review, la mujer decide el 70% de las compras en el mundo, aunque los datos de que disponemos en España no arrojan una realidad tan radical". Y añade que, en clave nacional, en gran consumo y productos del hogar; lectura y cultura; y ropa y accesorios; las decisiones femeninas rondan el 55% y las masculinas, el 45%. En Tecnología y videoconsolas, en cambio, es justo al revés.

Nerea Cierco es directora creativa de DDB España y señala una cierta brecha entre publicidad y mujer: "Nueve de cada 10 mujeres no se sienten identificadas con los mensajes de las marcas". Por eso hace autocrítica: "La publicidad es fruto de la sociedad que tenemos, pero no siempre la acompaña ni la ha acompañado. Nos sigue faltando atrevimiento a la hora de reflejar la realidad que nos rodea".

No obstante, la publicidad ha cambiado mucho en los últimos tiempos. Sigue habiendo anuncios de paté dirigidos a ellas, como supuestas únicas responsables de la merienda de sus hijos, pero también hay otras campañas enfocadas al empoderamiento femenino y a la ruptura de viejos moldes. Aunque a su juicio, en España queda un largo trecho por recorrer, Ángels Escobar cita casos como 'La muñeca de Audi y la apuesta por la belleza de las mujeres reales de Dove'. Además, "paradójicamente, sectores tradicionalmente mal asociados a la mujer (productos de limpieza, cocina) están haciendo esfuerzos por desmarcarse de la comunicación machista", señala, con multitud de ejemplos como anuncios de Puntomatic, Mr. Clean (Don Limpio), Cillit Bang, etc.

Paloma Tomé, directora general de DDB Madrid, opina que han sido especialmente las marcas de ropa y material deportivo (Nike, Adidas, Under Armour...) las más activas en contar historias con mujeres fuera de su papel convencional. "En cambio, nos queda mucho por hacer en la publicidad de colonias y perfumes, donde la mujer, y en algunos casos el hombre, es un mero objeto de deseo. O la de bebidas alcohólicas, cervezas o tecnología, que aún no se atreven a bucear en insights un poco más disruptivos", afirma.

Minoría de creativas
Las mujeres no sólo están en la diana de las marcas, sino que participan de la profesión como en cualquier otro sector. "Hay muchas mujeres trabajando en publicidad. Casi diría que son mayoría, en una proporción de 45%-55%", dice Chiqui Búa, ceo y presidenta en España de la agencia Leo Burnett. En este sentido, Júdez, de DDB, matiza: "El gran desajuste se produce en los puestos de responsabilidad donde las mujeres somos altamente infrecuentes". Algo parecido pasa en los departamentos de creatividad: "Parece increíble que sólo un 1% de los directores generales creativos sean mujeres. Tenemos muchos tópicos que desmontar, pero también tenemos que enfrentarnos nosotras mismas a las barreras mentales que podamos tener. Si queremos, podemos", explica.

Escobar, de Arena Media, añade: "Hay una falsa percepción de que los mejores creativos son hombres. Son esos falsos tópicos que ya no tienen cabida en el mundo que vivimos. De hecho, hay una tendencia en los últimos años a tener creativas mujeres que destacan en nuestro sector, como Eva Santos, Munia Bilbao, Pilar de Giles, Isabel Sánchez, etc."

Chiqui Búa atribuye este desequilibrio también a otras razones: "Quizá las mujeres somos más racionales y por eso no predominamos en los departamentos de creatividad y sí en los de cuentas, planificación estratégica, producción, etc.". A su juicio, no obstante, las campañas hechas por mujeres no tienen una identidad significativa: "Sólo existe la publicidad buena y la mala. Nada más", concluye.

martes, 12 de diciembre de 2017

#hemeroteca #turismo #gais | Uruguay creará una oficina para turismo LGBT

Imagen: Segundo Enfoque
Uruguay creará una oficina para turismo LGBT.
Elaine Marrero | Segundo Enfoque, 2017-12-12
http://segundoenfoque.com/uruguay-creara-una-oficina-turismo-lgbt-2017-12-12

La Cámara de Comercio y Negocios LGBT de Uruguay (Ccnlgbtu) y el distrito CH de Montevideo firmarán este martes un acuerdo para crear una oficina que se encargue de centralizar y canalizar toda la información referente al turismo LGBT.

La noticia la dio a conocer el vicepresidente de la Ccnlgbtu, Sergio Miranda, quie además anunció que la referida oficina será inaugurada en marzo del próximo año, sin embargo agregó que la fecha aún no está confirmada.

A juicio de Miranda este proyecto contribuye a que Uruguay sea un ejemplo en cuanto a reivindicaciones para la comunidad de Lesbianas, Gais,​ Bisexuales y Transexuales de América Latina.

Turismo LGBT crece cada vez más
Según el vicepresidente de la Ccnlgbtu Uruguay está en la lista de los países del mundo que más procuran activamente crear un ambiente amigable hacia las personas LGBT.​

De igual manera, considera que no es casual que este tipo de turismo (LGBTI) haya crecido notoriamente en el país.

“El marco legislativo que generó Uruguay en los últimos tres años, conformó un poco el contexto donde vimos que la actividad empresarial y social LGBT trascendía a la industria del turismo específicamente y que era transversal a todo el sector económico”, dijo.

Asimismo explicó que esta nueva oficina de turismo LGBT se creará por una iniciativa de instituciones públicas y privadas de Uruguay.

Por otra parte, se estima que en el acto para firmar el convenio participen las principales autoridades de la Ccnlgbtu, del distrito CH, así como la directora de turismo de la capital uruguaya, Elizabeth Villalba, entre otras figuras importante del gobierno nacional.

Una modalidad de turismo
El turismo homosexual, LGBT o gay es un tipo de turismo dirigido específicamente a personas lesbianas, gais, bisexuales y transexuales.

Esta modalidad turística se ha implementado en los sitios de amplia aceptación social de la diversidad sexual.

Los destinos preferidos por las personas LGBT son Europa Occidental, Norteamérica y Sudamérica, específicamente en Uruguay, Brasil y Argentina.

En el caso de Montevideo, en Uruguay, atrae a muchas personas homosexuales por la cantidad de actividades que tiene para este tipo de visitantes.

“Hay tres boliches (discotecas) abiertos, hay sauna, cines, pubs, tiendas de ropa friendly, y estamos apostando a más hotelería. Así mismo, la movida es cada vez mayor y por suerte el ministerio se dio cuenta de que había un consumo cada vez más intenso y mayor en el sector gay”, dijo Juan Pedro López, empresario encargado del sector gay friendly del Conglomerado de turismo de Montevideo.

sábado, 9 de diciembre de 2017

#hemeroteca #fiestas | El origen de la Navidad: una lucha entre lo religioso y lo pagano

Imagen: El País / Iluminación 'navideña' en Donostia
El origen de la Navidad: una lucha entre lo religioso y lo pagano.
Es una fiesta religiosa en la que los cristianos celebran el nacimiento de Jesús. Aunque, si se investiga un poco más, su origen se pierde en la antigüedad.
Guillermo Altares | El País, 2017-12-09
https://politica.elpais.com/politica/2017/12/08/sepa_usted/1512736033_713696.html

La Navidad se ha convertido en una fiesta en la que se mezclan las tradiciones de muchos orígenes con el consumismo desatado que, pese al auge del comercio electrónico, sigue atascando las ciudades. Las luces, los árboles, las compras, los mercadillos y las cenas de empresa tal vez no dejan ver el bosque: la Navidad es una fiesta religiosa, en la que los cristianos celebran el nacimiento de Jesús. Aunque, si se investiga un poco más, su origen se pierde en la antigüedad, en las primeras y remotas creencias humanas a las que a lo largo de los siglos se han ido incorporando nuevas tradiciones. La Navidad ha sido desde el Imperio romano una lucha entre elementos religiosos y paganos, entre lo festivo y lo litúrgico, que se prolonga hasta nuestros centros comerciales.

¿Por qué celebramos la Navidad en diciembre?
El solsticio de invierno es la noche más larga del año y, a la vez, el momento en el que los días comienzan de nuevo a crecer, una victoria simbólica del sol sobre la oscuridad. Tiene lugar entre el 21 y el 22 de diciembre y se celebra desde tiempos inmemoriales. El historiador Richard Cohen relata en su libro ‘Persiguiendo el Sol. La historia épica del astro que nos da la vida’ (Turner) que “prácticamente todas las culturas tienen una forma de celebrar ese momento”. “El aparente poder sobrenatural para gobernar las estaciones que se manifiesta en los solsticios ha inspirado todo tipo de reacciones: ritos de la fertilidad, festivales relacionados con el fuego, ofrendas a los dioses”, sostiene Cohen. En esa misma época del año, a mediados de diciembre, se celebraban en la antigua Roma las Saturnales, una fiesta en la que se ofrecían regalos, pero también se intercambiaban los papeles sociales, una mezcla entre nuestra Navidad y el Carnaval.

¿Qué ocurrió el 25 de diciembre?
“La Navidad fue fijada el 25 de diciembre por el emperador Constantino, porque en esa fecha se celebraba la gran fiesta solar en Roma”, explica Ramón Teja, catedrático emérito de Historia Antigua en la Universidad de Cantabria, especialista en historia del cristianismo y presidente de honor de la Sociedad Española de Ciencias de las Religiones. Así el emperador que convirtió el cristianismo en la religión del Imperio romano, que gobernó entre 306 y 337, identificaba de alguna manera su figura con la divinidad aprovechando el antiguo Festival del Nacimiento del Sol Invicto. “Fue una fusión del culto solar con el culto cristiano”, prosigue Teja.

¿Entonces no nació Jesús en Navidad?
No existe ninguna información sobre la fecha de nacimiento de Jesús. La inmensa mayoría de los expertos sostienen que fue una figura histórica, pero, al igual que sí se conservan datos sobre su muerte —que fue crucificado por Roma en Jerusalén durante la pascua judía—, su nacimiento es un profundo misterio. “El único dato histórico es que reinaba todavía Herodes I, por lo que el cálculo del año cero estaba equivocado, habría que adelantar cuatro o cinco años”, explica Ramón Teja, ya que Herodes el Grande murió en el año 4 antes de nuestra era.

El periodista de El País Juan Arias, uno de los grandes conocedores de la figura de Cristo y profundo divulgador de la historia cristiana a través de libros como ‘Jesús. Ese gran desconocido’, escribió: “La leyenda del nacimiento de Jesús es silenciada por dos de los cuatro evangelios canónicos: el de Marcos, considerado el más antiguo, y el de Juan. Ellos inician el relato de la vida de Jesús cuando era ya adulto”. La revista ‘National Geographic’ ha publicado en su número de diciembre un amplio reportaje sobre las certezas arqueológicas en torno a Jesús, firmado por Kristin Romey y fotografiado por Simon Norfolk, que se pronuncia en el mismo sentido. “La Iglesia de la natividad en Belén es el templo cristiano más antiguo todavía en uso, pero no todos los expertos creen que Jesús de Nazaret naciese en Belén. La arqueología guarda silencio sobre el asunto”, escribe Romey. El relato del pesebre y de los pastores aparece en Lucas; los Reyes Magos, la masacre de los inocentes y la fuga a Egipto, en Mateo. “Es una interpretación teológica a posteriori”, explica Ramón Teja. “Se trata de una forma de indicar que desciende de la tribu del rey David, que procedía de Belén”, agrega.

¿Y cuál es el papel de los Reyes Magos en esta historia?
El relato de la visita de los magos con sus regalos —un momento conocido como la Epifanía— sólo aparece en el Evangelio de Mateo. La inmensa mayoría de los historiadores considera que Gaspar, Melchor y Baltasar tienen una función muy importante en la tradición cristiana porque, como explica Teja, “los reyes que vienen a visitarle son paganos, no judíos, y son los primeros que le reconocen como un descendiente de la estirpe de David, como rey y como dios”. De hecho los cristianos de Oriente siguen conmemorando la Navidad el 6 o el 7 de enero. Tiene que ver con las diferencias entre calendario juliano y el gregoriano, pero también con el hecho de que en Oriente se mantuvo durante siglos la Epifanía como el momento clave de esta fiesta. Su asociación con regalos es mucho más tardía y comienza a finales del XIX, aunque su presencia en nuestra cultura es enorme: la primera obra teatral castellana de la que existe constancia es el ‘Auto de los Reyes Magos’, del siglo XII. En otros países también se celebra: en Italia, por ejemplo, el 6 de enero viene una bruja buena, la Befana —palabra que procede de Epifanía—.

¿Cómo cuadra Papá Noel en todo esto?
El viaje de Papá Noel o Santa Claus hasta nuestra Navidad es largo y tortuoso. Los más radicales entre los protestantes, los puritanos, prohibieron la Navidad porque consideraban, tal vez con cierta razón, que era una fiesta que se estaba paganizando. Además, el protestantismo defendía la iconoclastia, estaba en contra de la representación de figuras sagradas, lo que no cuadraba mucho con las tradiciones navideñas. El Parlamento británico prohibió las Navidades en 1644 y no fueron restauradas hasta 1660.

Los puritanos fueron los primeros colonos de América del Norte y se llevaron aquellas costumbres: en Boston también prohibieron las fiestas entre 1659 y 1681. Pero, poco a poco, la Navidad fue renaciendo en el Nuevo Mundo, aunque decidieron buscar su propio camino para diferenciarlas de las fiestas católicas. Así se acordaron de un viejo santo, San Nicolás. “Santa Claus es una figura muy cristiana”, explica Diarmaid N.J. MacCulloch, profesor de Historia de la Iglesia en el Saint Cross College de Oxford. “El nombre es una traducción holandesa de San Nicolás. Otra cosa es que realmente existiese: era un santo de Mira, en lo que es hoy Turquía, y su leyenda incluía la historia de que resucitó a tres niños asesinados, de ahí su conexión con la infancia”. La importancia cultural que Estados Unidos ha ido adquiriendo en nuestras sociedades hizo el resto: Papá Noel comenzó a colonizar las fiestas durante el siglo XX. El gran antropólogo francés Claude Levi Strauss escribió un pequeño ensayo sobre este proceso, ‘El suplicio de Papá Noel’. Según su teoría, la clave no estaba en el prestigio de EE UU, sino en “la función práctica de los ritos de iniciación”, en este caso, enseñar que las buenas acciones tienen recompensas, regalos a cambio de portarse bien.

¿El árbol de Navidad es también una invención de Estados Unidos?
El abeto de Navidad también realizó un viaje extraño desde Europa hasta Estados Unidos y vuelta, pero no es en absoluto una invención americana. Al revés, como Santa Claus, es una exportación. En este caso, como ocurre con los solsticios, el culto a los árboles se pierde en las profundidades de nuestras tradiciones culturales y religiosas. Sin embargo, como explica el profesor MacCulloch, “el árbol de Navidad es una tradición más cristiana de lo que piensa la gente”. “Todas las religiones utilizan a los árboles como símbolos y es un elemento esencial en la historia del Génesis. Los primeros árboles de Navidad decorados que conocemos son de Alemania en el siglo XVI, en la época de la Reforma. El propio Martín Lutero alentó esta costumbre”, prosigue el profesor de Oxford. De nuevo, una tradición relacionada con el protestantismo –el árbol de Navidad evita las representaciones de figuras sagradas– cruza el Atlántico y vuelve convertida en un símbolo universal. En España convive pacíficamente con la representación máxima de nuestra Navidad: los belenes.

¿Cuándo comenzamos a montar belenes?
El primer belén aparece en una leyenda: en la noche del 24 de diciembre de 1223, san Francisco de Asís organiza en una cueva del pueblo de Greccio un belén viviente y la figura del niño acaba por convertirse en el verdadero Jesús. Este milagro fue plasmado por Giotto a finales del siglo XIII en uno de los frescos más famosos de la historia del arte, que puede contemplarse en la Basílica Mayor en Asís.

Para el relato de la historia de los belenes hemos recurrido a la erudición de Antonio Basanta, vicepresidente y patrono de la Fundación Sánchez Ruipérez, pero, sobre todo, dueño, junto a su esposa, Teresa Martín, de una de las mayores colecciones del mundo, una parte de la cuál puede verse estos días en la Casa del Lector del Matadero de Madrid. La colección Basanta-Martín se compone de 25.000 piezas, 4.000 conjuntos de belenes, todos realizados por artesanos en activo. “Es un fenómeno universal, indisociable de la cultura española”, explica Basanta, que acaba de publicar el ensayo ‘Leer contra la nada’. “Para organizar su belén, San Francisco tiene que pedir una dispensa papal, porque Roma los había prohibido en el siglo XIII ya que a través de los pastores se colaban elementos paganos. Eso quiere decir que es un fenómeno que ya existía antes”, explica Basanta.

El belén más antiguo de España se encuentra expuesto en una capilla de la Iglesia de La Sang de Palma de Mallorca y es de 1480, obra de los hermanos Alamanno. Desde Murcia hasta Nápoles, pasando por Barcelona o por la plaza Mayor de Madrid, los belenes ocupan un espacio enorme en nuestro imaginario colectivo. En las calles del casco histórico de Nápoles pueden comprarse figuras de Berlusconi o Maradona, santificadas en cierta medida a través de su conversión en barro, y en los mercados de Cataluña los famosos caganer —que, explica Basanta, provienen de la Edad Media y simbolizan el abono de la tierra— se encarnan en los personajes de la temporada. Este año, inevitablemente, se han agotado los Puigdemont y Josep Lluís Trapero. De nuevo, lo celestial y lo terrenal se funden en unas fiestas que resumen una parte importante del camino largo e inagotable de la relación humana con lo divino. Y nos hemos dejado fuera a Scrooge y los fantasmas de la navidades presentes, pasadas y futuras, y las luces, y ‘Qué bello es vivir’ y ‘Love actually’…

sábado, 11 de noviembre de 2017

#hemeroteca #solteria #consumismo | El día de los solteros: la jornada de locura consumista más grande del mundo

Imagen: La Vanguardia / Cuenta atrás de Alibaba para el Día del Soltero
El día de los solteros: la jornada de locura consumista más grande del mundo.
Abrirá la temporada de compras navideñas, que seguirán con el Black Friday, el Cyber Monday y Navidades.
La Vanguardia, 2017-11-11
http://www.lavanguardia.com/economia/20171111/432766399774/dia-del-soltero-2017-china-black-friday.html

Este sábado 11 de noviembre será ajetreado en China, pero también en el resto del mundo. El ‘día de los solteros’ –Singles’ day-, oficialmente bautizado como ‘11.11 Global Shopping Festival’, volverá a ser la jornada de más gasto online de nuestros tiempos. Vorágine consumista a golpe de click .

El último año las ventas superaron los 16.600 millones de euros, máximo histórico en un único día en el entorno digital. Confirma el éxito de esta celebración, surgida en China como la ‘venganza’ a San Valentín de los que no tienen pareja. Es 11 del 11, fecha llena de unos, ligados a la soltería.

Alibaba, dominador absoluto
La locura llega a tales niveles que en años anteriores las empresas han llegado a retrasar el pago de las nóminas para evitar que sus empleados se gastaran todo en este día. La gran beneficiada es Alibaba, el gigante del e-commerce asiático que la impulsó tras su nacimiento.

Ahora “es el día más importante del mundo para el comercio”, apuntaba este viernes Joe Tsai, vicepresidente ejecutivo de Alibaba. En juego entrarán 140.000 marcas y 15 millones de productos. Más de 100.000 tiendas venden a través de la plataforma AliExpress, crada para conectar directamente a los vendedores con el cliente final.

La jornada abre la temporada de compras navideñas, que seguirá con el Black Friday el próximo 24 de noviembre, el Cyber Monday el 27 de noviembre y que culminará con las propias Navidades. Pero el ‘día de los solteros’ está a otro nivel: factura 2,5 veces más que el Black Friday y el Cyber Monday juntos, según Alibaba.

España, segundo mercado global
Y cada vez tiene más importancia en el resto del mundo, donde las principales webs intentan ir a rebufo y sacar provecho. China al margen, España es la primera nación por compras en estos últimos dos años. “Se ha convertido en uno de los principales mercados de AliExpress (marca de Alibaba) a nivel mundial”, afirma el responsable de marketing en España, Pello Zúñiga Pérez.

De hecho, esta semana Aliexpress abrió en Madrid una tienda temporal (‘pop-up’) de moda desde la que ha calentado las jornadas previas con actos con ‘influencers’ españoles, algo que también hace en Asia con grandes figuras internacionales.

 
Alibaba rompe su récord de ventas en el Día del Soltero.
En solo 13 horas el gigante chino ha sobrepasado los 18 mil millones de euros.
EFE | La Vanguardia, 2017-11-11
http://www.lavanguardia.com/economia/20171111/432794940156/alibaba-ventas-dia-del-soltero.html

Alibaba necesitó poco más de 13 horas para superarse a sí mismo y alcanzar el récord de ventas por internet del Día del Soltero y, a falta todavía de unas horas para el final de la jornada, ya se han logrado sobrepasar los 18.000 millones de euros (139.000 millones de yuanes).

El objetivo de esta novena edición de la festividad creada por el gigante chino del comercio electrónico era batir la cifra del año anterior y superar los 120.700 millones de yuanes (17.800 millones de dólares).

El récord se sobrepasaba 70 minutos después del mediodía y con casi once horas todavía por delante para comprar. Un año más se puso de manifiesto que el Día del Soltero o Doble 11, celebrado el día 11 del mes 11, es toda una sensación en China.

Sus ventas del año pasado, realizadas a través de portales de venta electrónica como Tmall y Taobao, fueron 2,5 veces más grandes del total del “Viernes Negro” (”Black Friday”) y del Ciberlunes (”Ciber Monday”) juntos, los días en los que los comercios de Estados Unidos lanzan sus ofertas.

A las doce en punto de la pasada noche arrancaban las promociones y solo en la primera hora se lograban alcanzar ventas por valor de más de 57.100 millones de yuanes (unos 7.378 millones de euros, 8.599 millones de dólares).

En el festival, que surgió en 2009 con la participación de sólo 27 comercios y una recaudación de apenas 52 millones de yuanes, participan este año un total de 140.000 marcas (60.000 de ellas internacionales) con más de 15 millones de productos.

Las promociones también han llegado a otras partes del mundo a través de la plataforma Aliexpress, la versión internacional con la que el grupo trabaja en otros países.