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viernes, 8 de julio de 2022

#hemeroteca #trans #politica | El secretario LGTBI del PSOE incendia a las feministas del partido por aplaudir la caída de Calvo por su rechazo a la ley trans

El Diario / Pedro Sánchez saluda a Víctor Gutiérrez //

El secretario LGTBI del PSOE incendia a las feministas del partido por aplaudir la caída de Calvo por su rechazo a la ley trans.

“El PSOE ha tenido un traspiés que ha sabido reconducir”, dijo Víctor Gutiérrez en un acto con motivo del Orgullo en la que se refirió a la exvicepresidenta Calvo sin mencionarla. “De traspié en traspié... y así sucesivamente”, le ha contestado ella.
Irene Castro | El Diario, 2022-07-08
https://www.eldiario.es/politica/secretario-lgtbi-psoe-incendia-feministas-partido-aplaudir-caida-calvo-rechazo-ley-trans_1_9156149.html

La herida en el PSOE por la ley trans que garantiza la autodeterminación de género está lejos de cerrarse. La posibilidad de que las personas transexuales cambien su sexo registral sin ningún requisito enfrenta a un importante sector del feminismo del partido con el Gobierno de Pedro Sánchez y los ánimos se han caldeado tras unas palabras del secretario LGTBI, Víctor Gutiérrez, en las que celebra que se haya apartado “de la primerísima línea” a personas que “han hecho mucho daño al partido” por su oposición a esa norma, en una clara alusión a la exvicepresidenta Carmen Calvo. Esas declaraciones, formuladas en un acto organizado por UGT con motivo del Orgullo, han prendido una mecha en la que destacadas dirigentes han arremetido contra Gutiérrez y han salido en defensa de la exsecretaria de Igualdad, que se ha pronunciado con ironía a través de Twitter: “De traspié en traspié... y así sucesivamente”.

“Soy consciente de que hay muchas voces que representan al PSOE que hacen daño, pero hay que poner en valor el volantazo que ha dado el partido en los últimos meses”, expresa Gutiérrez en un momento de la charla que ha incendiado a las feministas del partido. Gutiérrez se refiere a la celebración del 40º Congreso en octubre en el que, según él, Pedro Sánchez se situó “ideológicamente a favor de sacar adelante esta ley LGTBI y trans” y pone en valor la creación de la secretaría LGTBI que él ocupa en el que ha sido su aterrizaje en política llegado del mundo del deporte como waterpolista. El responsable de área de Ferraz también pone en valor el hecho de “apartar de la primerísima línea política a ciertas voces que han hecho mucho daño y que tenían posicionamientos contrarios a esta ley” en referencia a Calvo, aunque las resistencias a la autodeterminación de género que recoge la ley impulsada por Irene Montero son generalizadas en el feminismo socialista.

“Todos somos personas, nos equivocamos, cometemos errores pero también rectificamos. El PSOE ha tenido un traspiés que ha sabido reconducir”, dice Gutiérrez: “Al ser un partido tan grande, tan de mayorías, con muchísima gente es muy difícil que todo el mundo esté alineado”.

Sus palabras han caído como un jarro de agua fría en la propia dirección del PSOE. La responsable de Igualdad, Andrea Fernández, ha afeado las palabras de su compañero, aunque sin hacer una referencia directa a la polémica. “El PSOE se sostiene sobre cientos de manos que se entrelazan y suceden con el objetivo de trabajar por valores tan elevados como la igualdad o la justicia social”, dice la dirigente socialista, que alaba a Calvo, de quien recibió “el testigo” de la Secretaría de Igualdad, que es el área sectorial más relevante de la ejecutiva.

En términos parecidos se ha pronunciado la portavoz de Igualdad en el Congreso, Laura Berja. “Porque fuisteis somos. Es un honor trabajar con Carmen Calvo como compañera feminista y socialista y presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso”, señala la diputada.

Calvo era la exvicepresidenta del Gobierno y responsable de Igualdad del PSOE cuando la ley trans comenzó a negociarse en el seno de la coalición y mostró sus discrepancias con los borradores elaborados por el Ministerio de Igualdad. En consonancia con buena parte del feminismo vinculado al PSOE, Calvo defendió que el cambio registral del sexo debía contar con unas garantías entre las que planteó la declaración de testigos. Finalmente perdió esa batalla y la ley que ha aprobado el Ejecutivo contempla la autodeterminación de género sin condiciones. Sánchez prescindió de Calvo en la remodelación del Gobierno que acometió el pasado verano en una decisión que se atribuyó al desgaste de la exvicepresidenta y también a su mala sintonía con Unidas Podemos, en buena medida por las leyes que tenían que ver con la cartera de Igualdad.

Más allá de los mensajes de apoyo a Calvo, veteranas socialistas han reivindicado la labor que el feminismo ha realizado en el seno del partido. “Son muchas y son mujeres feministas que han hecho grandes cosas por este país y por el PSOE. Alguien se confunde si piensa que el feminismo ha sido un accidente en el PSOE”, ha expresado la exdiputada Ángeles Álvarez, uno de los rostros más reconocidos de ese sector del partido hoy alejada de la primera línea y muy enfadada con la aprobación de la ley trans.

Gutiérrez se disculpa: “Mi intención no era menospreciar el trabajo de nadie”
Tras viralizarse el vídeo en el que Gutiérrez apunta a la caída de Calvo como uno de los elementos positivos que ha llevado a cabo Sánchez hacia el colectivo LGTBI, se ha disculpado a través de Twitter: “Lamento mucho si con mis declaraciones de ayer pude ofender a algún compañero o compañera. Mi intención no era menospreciar el trabajo de nadie, sino reforzar la posición del partido y situarlo donde siempre ha estado: al lado del colectivo LGTBI y de sus derechos”, ha dicho.

También han salido algunos dirigentes responsables de área LGTBI del partido en su defensa, como el de Madrid, Santi Rivero: “Es un placer compartir activismo y partido contigo, Víctor Gutiérrez. Seguimos avanzando, como siempre, para hacer de España un país más abierto y respetuoso con las personas LGTBI”. También se ha pronunciado en esa línea el jefe de gabinete de la vicesecretaria general, Adriana Lastra.

jueves, 28 de abril de 2022

#hemeroteca #terf #transfobia | El PP pide ayuda a una exdiputada del PSOE para frenar la reforma de la ley trans vasca

The Objective / Ángeles Álvarez (3i) en una concentración //

El PP pide ayuda a una exdiputada del PSOE para frenar la reforma de la ley trans vasca.

Los cambios en la normativa de 2012 incorporará más derechos sanitarios para estas personas y establecerá la autodeterminación del sexo.
Fran Serrato | The Objective, 2022-04-28
https://theobjective.com/espana/2022-04-28/pp-exdiputada-psoe-ley-trans/ 

La nueva ley trans se abre paso en Euskadi. La segunda reforma del texto original, aprobado en 2012, incorporará más derechos sanitarios para estas personas, nuevos protocolos en el ámbito educativo, laboral y deportivo, obligará a escuchar a los menores y establecerá la autodeterminación del sexo, algo que solivianta a un sector de la sociedad. Para contrarrestarlo, el PP ha solicitado la comparencia de Ángeles Álvarez, exdiputada del PSOE e histórica activista de los derechos LGTBI, en la comisión de Igualdad del Parlamento vasco. La solicitud aún debe ser aprobada por el órgano parlamentario.

El PP sostiene que ha propuesto la intervención de Álvarez como representante de la Alianza contra el Borrado de las Mujeres, una organización que lucha por «eliminar la discriminación contra mujeres y niñas que resulta de la sustitución de la categoría de sexo por la de identidad de género». En su opinión, esta definición es completamente subjetiva y afecta a la realidad material de la mujer en diversos ámbitos. Una cuestión que las deja en «peligro» porque «puede permitir que cualquier varón pueda definirse como mujer».

Ampliar la ley trans
Álvarez sostiene que no tiene aún conocimiento de esta solicitud efectuada por la diputada regional Laura Garrido Knörr. De momento nadie se ha puesto en contacto con ella. Explica a The Objective que, cuando eso ocurra, estudiará el caso y decidirá si acudir a la Cámara vasca. La comparecencia de esta exdiputada, que llegó a ser portavoz de Igualdad del PSOE en el Congreso e impulsó el Pacto de Estado Contra la Violencia de Género en 2017, no es la única que han solicitado los populares.

Garrido también ha pedido que se escuche a otras cinco personas, entre ellas Vicente Bellver, catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia; Federico de Montalvo, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Pontificia de Comillas; o Natalia López, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Navarra. Una portavoz del Parlamento vasco explica a este diario que la comisión de Igualdad establecerá en los próximos días el calendario de las comparecencias porque «el plazo acaba en mayo».

La ley trans del País Vasco ya fue reformada en 2019. Este nuevo cambio tiene un amplio respaldo político. PNV, PSOE, y Podemos lo secundan, por lo que cuenta con la mayoría de los escaños de la Cámara. No obstante, hay partidos y asociaciones que no se dan por vencidas. Álvarez, primera política que se declaró públicamente como lesbiana, en 2013, está en esa línea. Se les reconoce como feministas clásicas porque se posicionan en contra del derecho de autodeterminación del sexo, concepto que incorpora la futura ley trans nacional, que espera los preceptivos informes técnicos para ser enmendada y debatida en las Cortes.

«También hay gente que piensa que la tierra es redonda. Teorías hay para todos los gustos, pero existen acuerdos conceptuales», sostiene Álvarez por teléfono. Las asociaciones trans le reprochan un discurso que tiene afinidad con la «extrema derecha, por eso le pide ayuda el PP». Una dirigente de una organización LGTBI que prefiere mantener el anonimato afirma que «resulta curioso que el PP pida la intervención de una mujer que pertenece al PSOE».

«De la mano de la ultraderecha»
Otra activista histórica, que tampoco desea revelar su identidad, sostiene que todas las ideologías son legítimas, pero «me parece contradictorio que mujeres que se llaman feministas vayan de la mano de la ultraderecha porque le prestan su altavoz». La opinión de Álvarez sobre el borrado jurídico de la mujer no es el único asunto que ha causado revuelo. La exdiputada socialista se ha convertido este miércoles en diana de los tuiteros tras responder un mensaje de Elizabeth Duval en el que felicitaba al Ministerio de Igualdad por haber organizado un acto con 70 lesbianas por el Día de la Visibilidad Lésbica, celebrado el martes.

«Usted no es lesbiana. Se lo digo yo», le replicó Álvarez. La antigua parlamentaria del PSOE asegura a este diario que se ha limitado a decir la verdad, ya que esta persona «no es transexual» y «no puede tergiversar los términos que definen las cosas». En su opinión, Duval «puede tener relaciones sexuales con quien quiera, puede amar a quien desee, pero no puede definirse como lesbiana porque eso merma los derechos de este colectivo».

Álvarez considera que el tuit de Duval incluye un comentario lesbofóbico. «Hemos peleado mucho como para que ahora traten de reconfigurar los conceptos. Hay gente que se ha dejado mucha vida en esto». La escritora madrileña no ha tardado en contestar: «Usted fue diputada, portavoz de Igualdad y hasta defensora en su día de la ley trans: me merece cierto respeto. Tendrá, supongo, cosas mejores que hacer que acabar siendo la policía de la identidad en una red social».

Diferentes asociaciones y personalidades del colectivo trans han tachado a Álvarez como «reaccionaria», algo que ella rechaza. «El lesbianismo es una orientación sexual que queda definida por el hecho de que quienes se relacionan sexualmente son mujeres. Es una definición académica». Autores de la cuestión trans lo ponen en solfa. Algunos, como Raúl Solís, han afirmado en Twitter que la principal característica del feminismo antitrans es su voxificación: «Acabarán compartiendo bancada con Vox».

Mar Cambrollé, presidenta de la Federación Plataforma Trans, considera osada esta actitud «autoritaria» de Álvarez. «Es una actitud prepotente. Se erige en notaria para certificar quién es mujer, quién es lesbiana y quién es machista». Cambrollé también resta importancia a que la ministra Irene Montero asistiera a los actos de la Visibilidad Lésbica y no a los de la Visibilidad Trans, conmemorado en la sede del ministerio un mes antes, el 30 de marzo.

«No nos sentimos menoscabadas porque Montero no estuviera. Tenía otros compromisos y el día siguiente inauguró las jornadas que habíamos organizado. Nos sentimos agradecidas y, además, felicitamos que por el Día de la Visibilidad Lésbica incluyera a mujeres trans y lesbianas en la representación», insiste la histórica activista. Cambrollé ha aprovechado una vez más para pedir celeridad en la aprobación de la ley trans, una norma que urge, dice, por el aumento de los delitos de odio contra el colectivo.

sábado, 26 de febrero de 2022

#hemeroteca #transfobia #terf | Los deportistas transgénero, a debate: «En deporte se compite con cuerpos, no con sentimientos»

Marca / Lia Thomas //

Los deportistas transgénero, a debate: «En deporte se compite con cuerpos, no con sentimientos».

La Alianza contra el borrado de las Mujeres cree que la participación de mujeres transgénero implica una discriminación hacia la mujer, ya que corrompe el principio de igualdad que permite la existencia de "juego limpio".
Mario Cortijo | Vozpópuli, 2022-02-26
https://www.vozpopuli.com/deportes/deportistas-transgenero.html 

Una de las imágenes más llamativas de estos últimas días en el mundo del deporte fue protagonizada por Lia Thomas, una nadadora transgénero de la Ivy League que destrozó a sus rivales en la piscina. Muchos defienden su libertad para participar en categorías femeninas, pero también hay muchos detractores que defienden que resulta injusto que una persona que ha desarrollado su físico como un hombre durante la adolescencia.

Quien da voz a este último movimiento es la Alianza contra el Borrado de las Mujeres, una asociación feminista que busca eliminar todas las formas de discriminación contra mujeres y niñas que resultan de la sustitución de la categoría sexo por la de ‘identidad de género’. El pasado fin de semana organizó una conferencia en Madrid con la presencia de ponentes como las medallistas olímpicas Ruth Beitia, Lucila Pascua, además de Emma Hilton, doctora en biología especializada en biología del desarrollo. En el evento, se defendió que la presencia de personas transgénero elimina el concepto de ‘juego limpio’. «En el deporte, compiten los cuerpos y no los sentimientos», cuenta Ángeles Álvarez a ‘Vozpópuli’, exdiputada socialista y portavoz de la Alianza.

Para defender su argumentación ponen el ejemplo de la propia Lia Thomas, que estaba en el puesto 462 en el ránking masculino antes de identificarse como mujer, cuando participaba como Will Thomas. Tres años después de aquello, ha conseguido un oro y batir los récords en estilo libre 200 metros y estilo libre 500 metros. «Nos dirán que los varones no tienen ventaja si compiten contra mujeres, pero ni reducir la testosterona ni sentirse mujer modifican la verdad de los marcadores», cuenta la Alianza.

Es la voz de un movimiento que cree que los hombres convertidos en mujeres siguen teniendo una ventaja competitiva. «Aunque tengan un menor nivel de testosterona, lo obtenido en su desarrollo puberal ahí está: tienen más oxigenación pulmonar, más masa muscular, una mayor altura, peso y fuerza», nos cuenta Álvarez. Esta opinión la comparte, por ejemplo, con Martina Navratilova, campeona de 18 Grand Slams en tenis: «Un hombre desarrolla desde la infancia una musculatura y una densidad ósea, así como un mayor número de glóbulos rojos portadores de oxígeno, lo que le otorga una ventaja si compite contra mujeres”.

De hecho, desde la Alianza exponen las diferencias entre las capacidades físicas de hombres y mujeres. Lo hacen con una gráfica en la que se muestra que salvo en maratón, en todas las disciplinas del atletismo existe algún deportista varón en edad escolar con capacidad de batir el récord del mundo femenino. Por ello, creen que la inclusión de mujeres transgénero en el deporte femenino es negativo, ya que defienden que impondrán récords inalcanzables para una mujer.

«El sexo, la edad y el peso sirven para equilibrar las competiciones deportivas, para respetar el principio rector del juego limpio», nos cuenta Ángeles Álvarez, que no siente miedo de ser señalada: «No tenemos ningún temor a decir la verdad, aunque hacerlo suponga recibir acusaciones de delito de odio» pese a que considera que «las presiones del transactivismo son muy violentas».

Critica la ley del deporte en España por «poner en cuestión la existencia de una realidad material». De hecho, ya han enviado textos al Consejo Superior de Deportes con enmiendas a esta legislación. «Creemos necesario iniciar un debate que ya existe en otros países», afirma Álvarez para Vozpópuli.

Afirma que el legislador que considera aptas a las mujeres transgénero para la competición femenina «desprecia evidencias científicas sobre el deporte y la biología» y cree que en muchos casos, se ignoran los datos y entran en juego aspectos políticos, como «validar identidades a través del deporte», que deberían estar al margen de las competiciones de élite.

Las deportistas transgénero, «discriminación para las mujeres»
La Alianza cree que la llegada de atletas transgénero al deporte femenino implica «una discriminación hacia las mujeres». Esta organización, que quiere hacer su próxima conferencia en Londres, defiende que la llegada de deportistas transgénero al deporte femenino va a dejar a las mujeres en un segundo plano.

Desde la Alianza contra el Borrado de las Mujeres creen que no solo las dejará fuera de los podios, sino que supondrá una discriminación en otros aspectos. Por ejemplo, a la hora de obtener becas deportivas en la universidad o superar pruebas físicas en oposiciones. «Invertimos mucho dinero para mantener la igualdad en el deporte, y esto elimina esa frontera. El récord de todas las mujeres en el deporte caerá”, argumenta Rebecca Dussault, esquiadora olímpica estadounidense.

¿La solución? Según Ángeles Álvarez, ya existen movimientos que promueven competiciones exclusivas para las personas transgénero, de tal manera que puedan competir en igualdad de oportunidades. 

Y TAMBIÉN…
Compañeras de equipo piden excluir de la competición a la nadadora 'trans' Lia Thomas.

"Tiene una ventaja biológica injusta en el deporte", se lee en la carta que han escrito.
EFE | Marca, 2022-02-05
https://www.marca.com/natacion/2022/02/05/61fe21e5e2704e5bad8b45c9.html  

miércoles, 19 de mayo de 2021

#hemeroteca #transfobia #terf | Las TERF o el último clavo ardiendo del PSOE

ctxt / Carmen Calvo y otras ministras del PSOE en el 8M 2020 //

Las TERF o el último clavo ardiendo del PSOE.

Solo hay un motivo por el que los socialistas bloquean la llamada Ley Trans: la nostalgia de cuando el suyo sí era el partido de las mujeres
Francisco Pastor | ctxt, 2021-05-19
https://ctxt.es/es/20210501/Firmas/36075/terf-psoe-ley-trans-irene-montero-feminismo.htm 

Recordarán las elecciones europeas de 2014 porque fueron las primeras a las que se presentó Podemos. También, por los inesperados cinco escaños que en ellas obtuvo Pablo Iglesias. El PSOE perdió allí nueve diputados, los cuales no solo fueron hasta la formación morada. Izquierda Unida, que acudió con una lista propia a los comicios, obtuvo cuatro asientos más que en ocasiones anteriores. Y Primavera Europea, la puntual coalición de Compromís y Equo, logró llegar también a Bruselas. Les sonará que aquellos eran tiempos de fervor y expectación hacia la griega Syriza. Que no pocas voces en Europa reclamaban plantar cara a la troika y mostraban su antipatía hacia los mercados. Entonces habían pasado apenas tres años desde el 15M, y claro: por el tablero de juego de siempre empezaban a asomar demasiadas palabras que al PSOE le resultaban tan lejanas como temerarias.

¿Recuerdan quién fue la candidata de los socialistas en aquellas elecciones? Elena Valenciano, a quien se asociaba al movimiento feminista. ¿Y de qué trató su reclamo electoral? Sobre la defensa del aborto, lo cual habría estado estupendo, si no fuera porque este se estaba poniendo en jaque en España, y desde luego no en Europa. Pero el PSOE lo tenía claro: los derechos civiles, y en especial los de las mujeres, componían la única baza que podían jugar en aquel momento. Solo así podrían conformar una alternativa a la derecha sin tener por qué mezclarse con esos otros locos que paraban desahucios y montaban asambleas en corro.

Desde luego, en Ferraz fue un alivio que meses más tarde Syriza no incluyera una sola mujer en su primer gobierno. Los socialistas de Valenciano podían señalar al Mediterráneo y gritar entonces que sí, que la única izquierda comprometida con los derechos civiles era la suya, la institucional y moderada, la que había puesto alfombra roja a Felipe VI y hacía suyos, uno tras otro, los recortes de Europa. Ahora, el alivio duró poco. En 2015, Manuela Carmena y Ada Colau conseguían lo que, hasta la fecha, jamás había logrado el PSOE: llevar una mujer hasta las alcaldías de Madrid y Barcelona. Las manifestaciones del 8M –que durante décadas apenas habían reunido a unas miles de manifestantes bajo las siglas de los partidos y sindicatos tradicionales– se trasladaban en la capital desde la calle de Atocha hasta la Gran Vía, para así acoger a todas las mujeres que venían de los movimientos indignados y de las asambleas vecinales. Sumémosle a esto que, en enero de 2020, Pedro Sánchez decidió nombrar a Irene Montero, señalada en Podemos por ser la pareja de Pablo Iglesias, y mucho más joven que las feministas del PSOE, ministra de Igualdad. ¿Cómo podrían los socialistas, después de todo esto, seguir siendo el partido de las mujeres? ¿Cómo defender la única plaza que les quedaba en la izquierda, después de haber claudicado en todas las demás?

Muy sencillo. Haciendo oposición a Irene Montero y a su ley estrella, que satisfaría décadas de reivindicaciones arcoíris. Bloqueando, como han hecho esta semana, la norma en el Congreso. Dejando que hasta Ciudadanos o Junts les adelanten por la izquierda. Creando una falsa tensión entre un giro feminista que acaban de improvisar ellos solitos, aunque venga acompañado por voces muy añejas, y el de los mozos estos de las pancartas, que no entienden nada y que están, como ellos dicen, borrando a las mujeres. Y actuando como lo han hecho en tantas otras ocasiones: creando plataformas que se dicen ciudadanas, pero que no dejan de trabajar como satélites de los socialistas. Porque, ¿quién se encuentra al frente de la llamada Plataforma Contra el Borrado de las Mujeres, principal voz contra la Ley Trans? Ángeles Álvarez, otrora diputada y concejala del PSOE, y habitual en los equipos electorales de Elena Valenciano. Porque así eran los movimientos sociales asociados a la izquierda antes del 15M: nacidos de arriba, no de abajo, y sin otro propósito que el de ampliar el electorado de los partidos políticos.

Porque, en España, las llamadas TERF no existen: son el PSOE. Más allá de la citada plataforma, no hay en nuestro país ningún movimiento cívico, activista ni universitario que vea realmente, en la Ley Trans, un enemigo. Desde luego, ninguno que parta de abajo, de la ciudadanía desinteresada y de las votaciones a mano alzada. Escuchamos algunas voces académicas, sí: las que llevan décadas bailando junto a los socialistas, y que estaban acostumbradas a detentar, hasta ahora, el monopolio del feminismo de los Pirineos hacia abajo. Las que, como otras asociaciones de infantería, siempre unidas al PSOE, pretenden infiltrarse en los medios de comunicación y en la sociedad civil, a favor de este, cada vez que toca. Quizá no lo recuerden, pero yo sí: son las mismas firmas que hicieron campaña contra Colau y Carmena, mientras aseguraban que el único feminismo podría llegar de mano de los candidatos socialistas, aunque estos fueran hombres.

No hay más. Si Unidas Podemos no existiera, esta ley la estaría presentando el PSOE. Pero, para seguir siendo el partido de las mujeres, los socialistas tienen que marcar distancias con quienes, desde hace años y a todas luces, les están ganando la carrera. Las disquisiciones teóricas que estamos encontrando en las redes, desde hace unos meses, y que apelan a la distinción entre sexo y género, vienen de aquí. Del sueño socialista de improvisar un feminismo nuevo, junto al que Montero y sus allegadas parezcan unos trileros engañosos, dispuestos a saltarse la cola con reclamos a los que cuesta oponerse. En esto tienen razón: es difícil estar en contra de los derechos humanos. Quizá por ello, en Ferraz llevan meses buscando, de formas tan creativas como desesperadas, el reclamo que les devuelva el monopolio del feminismo. Verán cuando les toque hacer campaña contra Yolanda Díaz.

lunes, 5 de abril de 2021

#hemeroteca #transfobia #terf | Sexo no es género. Un recurso ante el Constitucional necesario y oportuno

Imagen: Público / Pintadas terf en COGAM

Sexo no es género. Un recurso ante el Constitucional necesario y oportuno.

Las leyes enfocadas a combatir la violencia contra las mujeres no deben ser utilizadas para incorporar y validar una cuestionada visión sobre las identidades humanas.
Ángeles Álvarez / Tasia Aránguez | El Confidencial, 2021-04-05
https://blogs.elconfidencial.com/juridico/tribuna/2021-04-05/sexo-no-es-genero-un-recurso-ante-el-constitucional-necesario-y-oportuno_3019512/ 

El pasado diciembre, el Parlament de Cataluña votó favorablemente una reforma de su ley autonómica contra la violencia hacia las mujeres. Tramitada por vía injustificada de urgencia, la reforma modifica el sujeto de la ley para incorporar a cualquiera que diga estar en el espectro de lo 'trans' (sea o no transexual).

Esta circunstancia llevó a más de 100 ONG y plataformas de mujeres a solicitar a los grupos parlamentarios que presentasen recurso de inconstitucionalidad, dado que la reforma catalana vino a incorporar a varones que no han cambiado de sexo (ni lo pretenden) y que no tienen reconocimiento legal de transexualidad, pero que bajo el 'paraguas trans' se 'autodeclaran' mujeres (artículo 70). Es pues una infame banalización de la violencia machista que no se ha pergeñado para proteger a las personas transexuales, que ya tienen plena consideración de víctimas de violencia de género en el marco jurídico vigente.

Acabamos de conocer que el Partido Popular ha cogido el guante presentando recurso al Constitucional. Esto da una oportunidad a la sociedad española de elevar el debate a la racionalidad jurídica sacando la pelota del campo de la agitación identitaria y de la bronca tuitera que pretende negar la existencia de hechos ciertos (el sexo existe) para imponer la subjetividad como base de nuevos principios jurídicos (el género define el sexo registral).

Vayamos por partes: la reforma catalana no está enfocada a las personas transexuales (a las que ni tan siquiera menciona), sino a introducir conceptos jurídicos indeterminados que pretenden borrar o ficcionar hasta el infinito la categoría registral del 'sexo' para incorporar nuevas categorías basadas en creencias subjetivas, inverificables e incertificables como el concepto 'no binario' y toda la larga serie de términos que quedarían protegidos jurídicamente por un concepto paraguas que significa todo lo que usted quiera que signifique: 'trans'.

El texto de la reforma promovida por En Comú Podem fue tramitado por vía de urgencia y sin contar con la transparencia ni la participación ciudadana plural que legitimó, en su día, la aprobación de la anterior norma legal de 2008. Si bien eso no vulnera la ley, sí lo hace el hecho de que dicha reforma tampoco haya contado con el previo informe de impacto de género exigido por la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, en vigor y de rango superior.

Cuando el Parlament desprecia la obligación de elaborar un informe de impacto, nos impide conocer cómo afecta esa contrarreforma a las mujeres, ya que los informes de impacto de género no son una mera formalidad irrelevante. La ley española obliga a identificar, analizar y adecuar la legislación en función de cómo impactan las normas sobre la igualdad entre mujeres y hombres. Es evidente que en este caso se ha buscado ocultar el impacto negativo de una reforma que implica incluir a varones bajo el paraguas de una ley enfocada a proteger de manera específica a las mujeres. Creemos que esa reforma excede las competencias autonómicas, al introducir elementos que afectan de manera destructiva a la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

Es cierto que la modificación del Parlament no incursiona en los aspectos penales de la ley estatal (no tiene competencias), pero sí interfiere de manera clara en lo relacionado con la prevención, los espacios de seguridad para las mujeres víctimas y otros derechos prestacionales, así como toda la información estadística.

Las ONG de mujeres que se dirigieron a los grupos parlamentarios (exceptuaron a Vox) para solicitarles que recurriesen ante el Tribunal Constitucional ya alertaban de cómo al contravenir las definiciones básicas establecidas, se dinamitan los cimientos de la pionera e internacionalmente reconocida Ley Integral contra la Violencia de Género aprobada por el Gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero.

La reforma catalana no ha venido a mejorar prestaciones, sino que se enmarca en la estrategia internacional que utiliza 'leyes que cuentan con simpatía social' para validar una política de identidades transhumanistas, y en este caso lo hace a costa de poner en cuestión la respuesta del Estado a una violencia que somete a miles de mujeres y que se cobra una media de 50 víctimas mortales al año.

Al modificar el sujeto de la ley en materia de prevención, apoyo a la reparación del daño y seguimiento estadístico, se trastocan gravemente los cimientos de la ley estatal, lo que ha hecho que la extrema derecha celebre estas propuestas y las califique como 'aliadas' de su negacionismo de una específica violencia masculina contra las mujeres.

En este momento, la ley catalana permite que, mediante la mera expresión de voluntad, un varón pueda ser objeto de ingreso en las mismas casas de acogida que las mujeres víctimas y esto pasa a afectar al conjunto del Estado, ya que los protocolos de protección permiten derivaciones a casas de acogida de otros territorios, con lo cual se transferirían los efectos de la reforma catalana al conjunto de comunidades autónomas. No tenemos duda de que los partidos políticos promotores de esa reforma intentarán ese 'entrismo'. Es cuestión de tiempo.

El preámbulo de la norma nos señala que dicha reforma tiene la vocación de proteger los derechos “de las personas no binarias, con el fin de respetar la diversidad de género”, se pone de manifiesto que la intención es validar la “autodeterminación generalizada del sexo registral”.

Sepan que 'no binario' es una nueva categoría (no jurídica) que pretende definir a las personas que alternan roles, comportamientos o aspectos que tradicionalmente son asignados como masculinos o femeninos. Desde esa perspectiva, cabe manifestar que en las sociedades plurales que avanzan en igualdad entre los sexos, la mayoría de nosotros/as tenemos ya comportamientos 'no binarios', pero romper con los rígidos 'comportamientos de género' no modifica el sexo al que perteneces.

Esta modificación de la Ley catalana 5/2008 ha sustituido la categoría jurídica sexo por el concepto 'género' para que no se considere el 'sexo registral', sino que sean los comportamientos que esta sociedad considera 'apropiados' para hombres y mujeres los que definan quiénes entran o no en una casa de acogida.

La sustitución de la categoría jurídica 'sexo' por 'género' implica una ampliación del sujeto de la norma que es contraria al espíritu y objetivos de la Ley estatal 1/2004 y del Convenio de Estambul. También contraviene la doctrina del Tribunal Constitucional que avaló la constitucionalidad de una ley que actúa contra una violencia que basa su especificidad en la “manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres” (art. 1.1 Ley Orgánica 1/2004). Además, rompe el consenso social y jurisprudencial sobre quien es el sujeto activo (hombre) y el sujeto pasivo (mujer).

La reforma catalana implica modificar los dos pilares centrales en que se basa la ley estatal: (1) el sexo de los sujetos que interactúan y (2) la causa en que se basa esa violencia. Con la ley catalana en la mano, los 'espacios seguros' que persiguen incrementar la protección, integridad física, psíquica y moral de las mujeres dejan de ser accesibles en función del sexo o del objeto de la violencia. Piensen: ¿qué pasará con las terapias grupales de recuperación que se basan en las experiencias compartidas que padecen las mujeres víctimas de violencia masculina?

Cabe recordar que la violencia masculina contra las mujeres surge de la desigualdad estructural entre los sexos y que ha costado décadas articular en el marco jurídico vigente una conceptualización adecuada sobre el origen específico de esa violencia.

Las agresiones sufridas por colectivos de personas con otras problemáticas deben contar con su propio marco y abordaje normativo, adecuándose al origen y causa de esa otra violencia. La respuesta penal y psicosocial ha de derivar de un adecuado conocimiento de la problemática que se pretende combatir (sexismo, racismo, homo-lesbofobia, aporofobia, etc.).

Nadie pone en duda que los varones y mujeres que no se adaptan a los estereotipos masculinos o femeninos son vulnerables a la violencia homofóbica y transfóbica, por ello existen tipos penales frente a esa violencia. Pero la violencia que sufren las minorías sexuales no puede asimilarse a la violencia por razón de sexo, y por tanto no son las leyes de protección específica de las mujeres las que deben dar respuestas institucionales a otros tipos de violencia.

Las leyes enfocadas a combatir la violencia contra las mujeres no deben ser utilizadas para validar una cuestionada visión sobre las identidades humanas, máxime cuando elimina la categoría jurídica que nos permite identificar el caldo de cultivo de 'esa' forma de violencia. Los grupos parlamentarios deberían diseccionar las consecuencias de esta y otras reformas que, amparadas en un imaginario halo de modernidad, están teniendo perniciosos resultados en otros países.

  • Angeles Alvarez, consultora en políticas de igualdad y exdiputada del PSOE.
  • Tasia Aranguez, profesora de Filosofía del Derecho, Universidad de Granada.

domingo, 7 de marzo de 2021

#hemeroteca #feminismo | Amelia Valcárcel, “Asturiana del mes” por su fundamental aportación al movimiento feminista

Imagen: La Nueva España / Amelia Valcárcel

Amelia Valcárcel, “Asturiana del mes” por su fundamental aportación al movimiento feminista.
La filósofa y catedrática es autora de “Sexo y filosofía”, una obra que cumple 30 años con plena vigencia y está considerada todo un clásico por sentar las bases teóricas del feminismo.
Mariola Riera | La Nueva España, 2021-03-07
https://www.lne.es/asturias/2021/03/07/amelia-valcarcel-asturiana-mes-fundamental-39202116.html

La filósofa Amelia Valcárcel ha sido distinguida como “Asturiana del mes” de La Nueva España por su aportación fundamental al desarrollo y consolidación del movimiento feminista español, tanto en el aspecto teórico como en su faceta activista. La distinción coincide con el 30.º aniversario de la publicación de la primera obra feminista de la escritora, “Sexo y filosofía. Sobre mujer y poder”, un libro que marcó un hito cuando llegó a las librerías en 1991 y está considerado ya un clásico al sentar las bases teóricas del feminismo.

La figura de Amelia Valcárcel trasciende, por otra parte, su consideración como una de las máximas exponentes del feminismo de la igualdad en España. En la actualidad es consejera de Estado, un nombramiento que le llegó en 2006, y ejerce como catedrática de Filosofía Moral y Política de la Universidad Nacional a Distancia (UNED). Es, además, vicepresidenta del Real Patronato del Museo del Prado desde 2004.

Nacida en Madrid el 16 de noviembre de 1950, siempre se ha considerado asturiana por orígenes familiares. La trayectoria personal y profesional de Amelia Valcárcel y Bernaldo de Quirós ha estado permanentemente ligada al Principado, una tierra en la que se formó y ejerció su labor docente. En 1970 comenzó a estudiar Filosofía en la Universidad de Oviedo, donde posteriormente ejercería durante tres décadas. Entre 1993 y 1995 fue consejera de Educación, Cultura, Deportes y Juventud del Gobierno del Principado de Asturias que presidió Antonio Trevín.

No se puede entender el movimiento feminista en España desde la última mitad del siglo XX hasta la actualidad –la llamada tercera ola– sin tener en cuenta los escritos de la filósofa, para quien tal causa debe entenderse como “esa suma de acciones contra corriente, rebeldías y afirmaciones que tantas mujeres han hecho y hacen sin tener para nada la conciencia de ser feministas”. En una definición más reciente, en una entrevista con este periódico, Valcárcel sentenció: “El feminismo no es algarada o calle: es el día a día en que cada mujer gana un espacio de libertad”.

La activista feminista Ángeles Álvarez destaca de la filósofa que “ha entendido, y se esfuerza en hacernos entender, la importancia de que las mujeres aspiren sin complejos al poder y muestren toda su autoridad. Todo esto la convierte en el actor clave del feminismo político en España”. Tan clave como lo fue y es su citada obra “Sexo y filosofía”, reeditada en su 30.º aniversario por la editorial Almud y que incluye un nuevo prólogo de la autora en el que profundiza de nuevo en la naturaleza del verdadero feminismo y en algunos de los peligros que lo amenazan. “Ha sido una suerte poder reeditar el libro. Amelia es alguien totalmente alejada de la hiperespecialización y el parcelismo que marca nuestra cultura actual. Una verdadera sabia, y no hay tantas”, explica el editor Alfonso González-Calero.

Un libro que, pese a sus 30 años, sigue “totalmente vigente”, en palabras de la también filósofa y discípula de Valcárcel Alicia Miyares, “pues la invisibilización de la categoría sexo de la que se habla en el mismo está plenamente de actualidad por la nueva deriva de su negación”, algo que la autora aborda en su prólogo.

La investigación y el activismo son otros dos aspectos de la trayectoria de Amelia Valcárcel que siempre han estado presentes. En su haber figuran, además, numerosos reconocimientos, como la Medalla de Plata de Asturias, en 2006, y la medalla a la “Promoción de los Valores de Igualdad” del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (2010). Es doctora honoris causa por las universidades de Veracruz y Nuevo León (México) y Valencia. A todo ello se suma ahora su distinción como “Asturiana del mes” de enero.

jueves, 18 de febrero de 2021

#hemeroteca #trans #transfobia #terf | Así rebaten las feministas del PSOE las medidas en deporte de la ley de Montero: “¡Un robo de medallas!”

Imagen: La Razón / Deportistas trans

Así rebaten las feministas del PSOE las medidas en deporte de la ley de Montero: “¡Un robo de medallas!”.

La “Alianza contra el Borrado de la Mujeres” desmonta la ley y documenta con ejemplos el destrozo que supone para el deporte femenino.
I. Trujillo | La Razón, 2021-02-18
https://www.larazon.es/deportes/20210218/hsq3lu2gxvhydk7v2h2lzyjnfm.html 

No es nada nuevo la oposición de el grupo de activistas pertenecientes a la Alianza contra el Borrado de las Mujeres a la ley Trans, cuyo borrador fue filtrado hace unas semanas por la ministra de Igualdad, Irene Montero. La asociación, afín al PSOE -encabezada por la exdiputada socialista Ángeles Álvarez y respaldada por la vicepresidenta Carmen Calvo- se ha mostrado contraria en el último año a las políticas llevadas a cabo por Irene Montero por considerar que suponen una ataque a las mujeres. Pero ahora, tras las medidas referentes al deporte recogidas en la norma, han vuelto a alzar la voz.

Una noticia publicada por ‘Newtral’, que defiende los beneficios de esta ley y califica casi de ridícula la oposición a ella por la existencia de normas similares en diferentes comunidades autónomas, ha sido lo último que las ha hecho estallar. “Newtral podría hacer honor a su nombre documentando los muchos casos de robo de medallas a las deportistas por hombres autodeterminados mujeres que conservan sus ventajas competitivas”, se puede leer en un mensaje publicado en su perfil oficial de Twitter.

El mensaje remite a un informe elaborado por dicha asociación en el argumentan no solo el destrozo que para el deporte femenino supone la Ley Trans sino incluso las directrices aprobadas por el Comité Comité Olímpico Internacional de 2015.

Desde la Alianza contra el borrado de las mujeres consideran que el deporte femenino se está viendo tremendamente afectado como consecuencia de la aceptación de personas transgénero en la competición, llegando a imposibilitar a las propias mujeres ganar en sus categorías o aspirar a una carrera deportiva o becas en base al deporte. Y aseguran que si esto no se frena, “los podios femeninos dejará de ser para mujeres, muchas atletas abandonaran y el riego de lesiones aumentará al tener que enfrentarse a personas más fuertes, pesadas y corpulentas”.

Un cuestión de biología
En este sentido, mantienen que en el deporte de competición, sea o no profesional, “existen categorías deportivas en base al sexo para garantizar la competición justa de personas de iguales condiciones, lo que conocemos como Juego Limpio o Fair Play” y que estas categorías existen porque “mujeres y hombres tienen diferencias anatómicas que producen una ventaja deportiva para los varones”.

Por estos motivos, la asociación pide no solo que la Ley Trans no sea aprobada sino que incluso se eliminen las directrices del Comité Olímpico Internacional de 2015, hoy en suspenso, que “permiten el borrado de las mujeres en el Deporte”.

El dopaje es otra de las puntas de lanzas de este debate. La asociación feminista denuncia que los criterios del Comité Olímpico Internacional, así como los de la mayoría de federaciones, se basan principalmente “en información parcial y sesgada como los niveles de testosterona, obviando completamente el resto de ventajas que presenta un cuerpo masculino” y que pese al esfuerzo internacional para perseguir el dopaje y fomentar el Fair Play, “las regulaciones antidopaje son distintas para mujeres y atletas transgénero”.

Ante esta “errónea equiparación de género y sexo”, la Alianza para el borrado de la mujeres, en línea de otras asociaciones como “Save Women’s Sport”, advierten de la terribles consecuencias que este tipo de normativas -especialmente la Ley Montero- tienen para el deporte femenino: Podios vacíos de mujeres, menos atletas, mayor riesgo de lesiones severas e incluso la invasión, no sólo del campo de juego sino también de los espacios, de tal manera que tanto vestuarios como duchas y baños dejan de ser no mixtos.

Un “robo” a las mujeres deportistas
Para afianzar sus argumentos, desde la asociación que encabeza Ángeles Álvarez, documentan diferentes ejemplos de atletas transgéneros que actualmente compiten en categorías femeninas “robando” éxitos a atletas de “sexo biológico femenino”.

1. Rachel McKinnon / Verónica Ivy (Ciclismo): El 12 de octubre de 2018, Rachel Mckinnon, ciclista que actualmente se hace llamar Verónica Ivy, batió el récord en sprint de 200m, en la categoría femenina de 35 a 39 años. Al día siguiente ganó el Campeonato del Mundo UCI Masters de Ciclismo en Pista, en la categoría femenina de sprint de 35-44 años. En octubre de 2019 batió el récord de la contrarreloj de sprint de 200m, en la categoría femenina de 34 a 39 años.

2. Hannah Mouncey (Balonmano y Fútbol Australiano): Mouncey disputó el Mundial masculino de balonmano celebrado en España en 2013 con la selección australiana. Con sus casi 1,90 metros de altura y sus 100 kilos de peso, es más grande que la media de los jugadores varones de balonmano y de fútbol australiano, ambos deportes de contacto. Después de disputar 22 encuentros internacionales con Australia en la categoría masculina, pasó a competir en la selección femenina de Australia, siendo uno de los miembros más destacados de su equipo con 23 goles anotados en la clasificación para el Mundial de Japón en 2019.

3. Tiffany Abreu (Voleibol): Abreu, que compitió profesionalmente en la categoría masculina de voleibol durante varios años, jugó en la Liga Española masculina en el CV Ortodent Caravaca Año Santo 2010. En 2017 comenzó a jugar en la liga brasileña femenina, en la categoría más baja, y posteriormente lo hizo en la liga italiana A2. Ahora juega en la Superliga femenina brasileña, donde ha batido el récord de puntos en un sólo partido.

4. Fallon Fox (Artes Marciales Mixtas): Fox, que ya no compite, se casó, tuvo una hija, fue marine de los Estados Unidos, y especialista de operaciones en el ‘Enterprise’. Más tarde se dedicaría a conducir un camión con el fin de recaudar dinero para operarse a los 31 años. A los 38 años comenzó a competir en artes marciales mixtas en la categoría femenina. En 2014, durante un combate, le partió el cráneo a su oponente Tamikka Brents, en tan solo dos minutos.

5. Gabrielle Ludwig (Baloncesto): Biológicamente un hombre, nacido como Robert John Ludwig, que después de 2 matrimonios fallidos, y tener un hijo, este ex-soldado de la Marina se declaró mujer en sus 40 años. A los 50 años de edad, midiendo dos metros de estatura y pesando 100 kilos, Gabrielle Ludwig causó enorme sensación cuando hizo su debut en el baloncesto universitario para el colegio comunitario de Santa Clara, California. A pesar de tratarse de un equipo universitario, conviene recordar que en Estados Unidos, puede suponer no sólo becas para estudiar en universidades prestigiosas, sino también beneficios económicos cuando se va subiendo de nivel.

6. Laurel Hubbard (Halterofilia): En 1998 batió récords de levantamiento en la categoría junior masculina de la división M105+. En 2017, ya en la categoría femenina, ganó el oro en el campeonato internacional de Australia y en el Open de Melbourne. En 2018 fue elegida para participar en los juegos de la Commonwhealth, donde lideró la competición hasta sufrir una lesión en un codo. En 2019 ganó dos medallas de oro en los Pacific Games de Samoa, donde su participación fue polémica.

7. Cece Telfer (Atletismo): Tefler ganó el título nacional de Estados Unidos en 400m vallas en el campeonato de 2019 de la segunda división de la NCAA de pista y campo. Antes de competir en la categoría femenina lo hacía en la masculina, en la que no llegaba a entrar en la clasificación de los 200 mejores. En 2019 el medio online LGBT sobre deporte, le otorgó el título de ‘Atleta Femenina del Año’.

La Alianza para el Borrado de las Mujeres considera que si la reglamentación del COI ya supone un grave perjuicio para el deportivo femenino, la Ley Trans, que pretende aprobar el Ministerio de Igualdad, sería su puntilla definitiva.

sábado, 6 de febrero de 2021

#hemeroteca #trans #terf | Lidia Falcón:“Detrás de la ideología queer hay un negocio inmenso”.


Lidia Falcón:“Detrás de la ideología queer hay un negocio inmenso”.

La fundadora del Partido Feminista en España afirma que la teoría que sostiene la Ley Trans no es más que una “ficción fantasiosa” promovida por un movimiento que, “ni es un colectivo, ni es minoritario”.
Marta de Andrés | La Razón, 2021-02-06
https://www.larazon.es/sociedad/20210206/ex3kt4m2arabljao3rtbpvmvuu.html 

La Ley que ultima Unidas Podemos ha levantado ampollas entre el sector más serio del feminismo, el de las activistas que hicieron posible hitos como el Pacto contra la Violencia de Genero y que han dedicados sus vidas y carreras políticas a luchar por la igualdad real. Es el caso de Lidia Falcón y Ángeles Álvarez, entre muchas otras, que observan perplejas como se usa al colectivo transgénero como “caballo de Troya” para eliminar jurídicamente las categorías sexuales. “Me indigna y me fastidia que me tomen el pelo, y eso es lo que hacen los activistas y representantes del ‘colectivo minoritario’ que está detrás de esta ley, que ni es un colectivo, ni es minoritario. ¿O acaso podría un colectivo oprimido movilizar a la opinión pública a nivel internacional como lo está haciendo este?”, señala Falcón. “No se engañen, detrás de esta ideología hay un negocio inmenso, manejado por el patriarcado y el capitalismo”.

“Lo que defiende esta ley es una ficción fantasiosa -prosigue- una absoluta distopía en la que el sexo es intercambiable a voluntad. Con el simple hecho de manifestar tu deseo de ser mujer o hombre, el estado pone a tu servicio las instituciones para que puedas hacerlo realidad. Perdonen, señores, pero es que el sexo es una construcción genética que no se puede cambiar”, explica. “Y no solo eso, sino que contempla sancionar a todos aquellos que opinen en contra o que no lo acepten y lo expresen públicamente. ¿Pero qué clase de disparate es este?”.

Un tema que le preocupa sobremanera es la desprotección en la que deja a los menores. “El tratamiento hormonal a niños sanos prepúberes no está siendo estudiado con rigor en sus efectos patológicos a largo plazo, lo cual representa una vulneración de los derechos de la infancia”, añade. “No entiendo por qué los colectivos profesionales (de médicos, cirujanos estéticos, psicólogos, psiquiatras) no están reaccionado y posicionándose en contra de esto, desde aquí hago un llamamiento para que lo hagan”, concluye.

Ángeles Álvarez: “¿Para quién legisla esta ley?
La exdiputada de PSOE y emblema histórico del feminismo pone el foco en las consecuencias que esta ley puede tener para los derechos de las mujeres. “Este debate no va de que estemos en contra de los derechos de los transexuales, va de que no queremos aceptar que se apruebe algo, sin que medie debate social alguno, que suponga el borrado del sexo como categoría jurídica”, señala Ángeles. “Y no es un capricho, es que la desaparición de la distinción por sexo tiene importantes implicaciones en ámbitos esenciales, como la educación, la estadística, la infancia, el deporte, la salud... ¿en qué contexto aceptamos que el derecho de unos pocos pueda ir más allá de la libertad de los demás?”, se pregunta. También señala que esta ley legisla para “un sujeto nuevo, creado ‘ad hoc’, que define su género a voluntad, en función de cómo se comporta y de cómo se siente, y que no tiene que mostrar ningún compromiso ni permanencia en su elección. Hoy puede ser hombre, dentro de un tiempo, mujer, y luego, quizá, ninguno de los dos”.

El lobby del generismo ‘queer’
Como toda ideología que se precie, el ‘generismo queer’ (también llamado posfeminismo de género) necesita de un grupo de presión que consiga poner a su favor a la opinión pública y materializar en logros las demandas sociales que persiguen. El cronista James Kirkup, director de la Social Market Foundation y ex editor político de ‘The Scotsman’ y ‘The Daily Telegraph’ estudio cuales eran las estrategias de este lobby que ha convertido un debate que se desarrollaba en el ámbito reducido de pequeñas organizaciones y asociaciones, en un asunto ‘mainstream’ a nivel internacional. En el amplio documento que publicó sobre este tema, el periodista plantea lo siguiente: “Mi apuesta es que la mayoría de las personas no conocen a ninguna persona ‘trans’ y no han desarrollado puntos de vista sobre cómo debería evolucionar la ley con respecto a su estado. Entonces, la pregunta es: ¿cómo organizaciones con presupuestos pequeños y recursos limitados han logrado un éxito tan sorprendente, no solo en el Reino Unido sino en otros lugares?”.

En su investigación, Kirkup consiguió desgranar cual había sido la inspiración de esta ideología para construir una estrategia bien cimentada para conseguir colocar la ideología de la autodeterminación de género en la agenda mundial, “colándola por la puerta de atrás”. Entre las herramientas para dar legitimidad a demandas como la de que los menores no tuvieran que contar con la aprobación de padres o tutores para transitar al “género sentido”, se encuentra un documento elaborado por Dentons, que dice ser la firma de abogados más grande del mundo; la Fundación Thomson Reuters, un satélite del viejo gigante mediático, que parece dedicado a la política de identidad de diversos tipos; y la Organización Internacional de Jóvenes y Estudiantes Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero, Queer e Intersex (IGLYO). “Este es un manual para grupos de presión que desean eliminar el consentimiento de los padres sobre aspectos importantes de la vida de los niños. Un manual escrito por una firma de abogados internacional y respaldado por una de las fundaciones caritativas más grandes del mundo”, señala Kirkup.

Tasia Aranguez
es profesora de Filosofía y jurista, y trabaja para la Alianza contra el borrado de las mujeres, una de las organizaciones más críticas con la Ley Trans. Ha analizado minuciosamente las legislaciones que se han ido aprobando en los distintos países, y las que se han aprobado en España en distintas CC.AA y explica a La Razón, cuales son las estrategias que utiliza este grupo de presión y como se reflejan en la propuesta del Ministerio de Igualdad. “Detrás de la redacción de esta ley están las mismas personas que han diseñado las de otros países. Se trata de un grupo de 8 o 10 personas encargadas de definir y repetir estos conceptos en unos y otros textos. Son calcos unos de otros. Literalmente un corta-pega”. “En el caso de la Ley Trans, se han presentado dos borradores al mismo tiempo, este y el de la Ley LGTBI, con el objetivo de que uno sirva de conejillo de indias, y el otro sea el que se salve de la crítica. Ambas leyes son idénticas y contienen las mismas nociones al respeto al principio de libre determinación del género. Por otro lado, se han servido de aprobar muchas leyes autonómicas sin llamar la atención y de buscar el litigio estratégico con casos determinados que puedan establecer jurisprudencia en la consecución de sus objetivos”, explica la jurista. A esta última se le denomina estrategia del “pie en la puerta”, una táctica ampliamente estudiada por la psicología social, que implica que si una persona acepta realizar una acción pequeña, posteriormente será más propensa a realizar una acción de mayor índole, una acción que previamente no hubiera realizado.

lunes, 13 de julio de 2020

#hemeroteca #trans #transfobia #terf | Contra el borrado de las mujeres

AmecoPress / Acción 'Contra el Borrado de Mujeres' //

Contra el borrado de las mujeres.

La preocupación de que la desigualdad por razón de sexo se vuelva imposible de combatir desde el derecho no es una preocupación fóbica. Con leyes de autoidentificación que reconozcan que cualquiera puede ser una mujer se oculta la realidad de las mujeres, se pierde la operatividad de las leyes de igualdad entre mujeres y hombres.
Ángeles Álvarez | El Diario, 2020-07-13
https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/borrado-mujeres_129_6102064.html 

Este fin de semana nos despertamos estupefactas con un artículo de la Directora del Instituto de la Mujer del Gobierno de España que señalaba la existencia de un “feminismo contrario a los derechos de las personas trans”. Esa aseveración que, por supuesto, es falsa, se enmarca en las estrategias de silenciamiento de opiniones, reflexiones y debates que, en todo el mundo, están poniendo en cuestión la existencia del “sexo” como una categoría biológica y jurídica.

La afirmación de Gimeno viene a embarrar porque el feminismo no está cuestionando derechos de las personas transexuales, lo que pretende es un debate social que permita conocer las consecuencias de imponer algunas normas basadas en las teorías queer que implican el BORRADO DE LAS MUJERES.

Ni una sola feminista que yo conozca es contraria a la igualdad de derechos. Ese exceso verbal de la señora Gimeno solo busca protegerse preventivamente de quienes ponen en evidencia a una izquierda que se ha enfangado en los postulados posmodernos de las identidades, para confrontar con el feminismo político.

El debate pivota sobre la oposición del feminismo a varios Proyectos de Ley que introducen la negación del sexo como categoría jurídica y el intento de sustituirlo jurídica y administrativamente por una categoría cultural cambiante a la que llamamos “género”.

Para poner pie a tierra, tenemos que explicar y mostrar de manera concreta las realidades que ya conocemos tras la implantación en otros países de leyes que sustituyen, jurídica y administrativamente, el sexo de las personas eliminando la referencia biológica para sustentarlo en el “género” como algo identitario.

La categoría jurídica del “sexo” es un apunte registral de la genitalidad de los seres humanos al nacer. Se observa, es constable, describible e inapelable (incluida la intersexualidad). El sexo es una realidad que no atenta contra ningún derecho. Es el género, cuando construye la jerarquía sexual, lo que atenta contra los derechos de las mujeres.

Lo que se pretende acallar, a base de insultos, acosos y descréditos públicos, es la voz de las personas que están mostrando algunas de las consecuencias sociales que comporta dar categoría legal a un esencialismo de género que conlleve el negacionismo del sexo biológico.

Quien se acerque a la disputa a través de las redes sociales puede caer en el desconcierto y le costará comprender en qué se basan las indiscriminadas acusaciones de transfobia, a diestro y siniestro, hasta tal punto que llegan a consideran “transfóbico” explicar a las niñas que cuando llegan a la pubertad menstrúan.

¿Cómo es posible que esa afirmación sea motivo de controversia social? ¿Quién percibe las evidencias como amenazas? ¿Qué está pasando para que el feminismo se haya puesto en posición de alerta, a nivel global, ante el negacionismo queer que pretende incluso redefinir los paradigmas básicos de la ciencia?

¿Contra qué nuevo dogma establecido ha atentado Joanne Rowling, autora de la saga ‘Harry Potter’, para ser objeto de insultos, acoso, persecución y boicots disciplinarios? ¿Cuántos conocen el texto que supuestamente destila tanta “transfobia”?

¡Pues vamos a verlo! Los insultos, amenazas, llamadas al boicot e intentos de censurar a la obra de Joanne Rowling surgen tras haber publicado en su cuenta de Twitter un mensaje de apoyo a Maya Forstater una experta en fiscalidad que fue despedida del Centro para el Desarrollo Global por defender en su red social que el concepto “sexo” describe “un hecho biológico, no un sentimiento o una identidad”.

Las tres líneas de su tuit que la han llevado hasta la picota del odio tribal son las siguientes:

“Vístete como quieras. Llámate como quieras. Duerme con cualquier adulto que te consienta. Vive tu mejor vida en paz y seguridad. ¿Pero obligar a las mujeres a abandonar sus trabajos por afirmar que el sexo es real?”

Quienes han atacado este pronunciamiento a favor de la tolerancia buscan arrastrar a la sociedad a un reproche colectivo, irracional y estigmatizante contra quienes sostengan que el sexo es una categoría biológica constatable que no pone en peligro los derechos de nadie.

El sexo no define comportamiento, roles o aspectos. Es el “género”, como constructo cultural, el que interviene para determinar cuáles serán los roles que desempeñarán unos y otras y es el género el que opera para definir lo masculino o femenino. Lo hace construyendo estereotipos (sexistas) que remarquen bien las diferencias. No olvidemos que el sexismo incluso comercializa una estética que busca remarcar hasta la exageración las diferencias biológicas secundarias.

No es el sexo, es el sistema de “género” lo que crea la jerarquía sexual y socializa con dos repertorios separados para, de manera ilegítima, naturalizar que las mujeres del mundo tengan menos acceso a la educación, la salud o la representación y dificultar, o prohibir, su presencia en cualquier aspecto de la vida, cultural, deportiva, científica, etc.

Por tanto, lo que combate el feminismo es al sistema de género y se pregunta: ¿cómo es posible que se pretenda su reconocimiento legal como identidad?, ¿qué consecuencias prácticas tendría?, ¿tiene la sociedad española derecho a exigir un debate público, pausado y profundo que permita conocer las consecuencias prácticas de eliminar el sexo como categoría jurídica para ser reemplazado por un concepto que representa la jerarquía y opresión que combate el feminismo?, ¿por qué ha surgido este debate de manera repentina y virulenta?

Si el caso de Joanne Rowling hubiese sido su primera toma de contacto con estas nuevas inquisiciones, debe saber que la cosa viene de lejos. La conocida en los círculos feministas como la ‘inqueersición’ ya había conseguido censurar y suspender, la representación de los ‘Monólogos de la Vagina’, icónica obra teatral de Eve Ensler basada en las mujeres y su relación con el sexo, la violación, la menstruación, la mutilación o la masturbación. ¿Por qué había que impedir la representación? Lo que alegan los promotores de la censura es que es una obra “que excluye a las mujeres que no tienen vagina”. A las personas transexuales que yo conozco esto les resulta tan marciano como a mí y no se sienten representadas en esas reivindicaciones ni en esos discursos.

El debate que algunos tratan de opacar a toda costa se centra en la oposición del feminismo a las propuestas legislativas que pretenden regular el subjetivismo y el esencialismo de género que coloca a lo queer en el mismo discurso que defiende la extrema derecha.

El debate ha irrumpido en la agenda política gracias a un movimiento feminista internacionalista que tomó conciencia de que no estábamos ante debates especulativos, sino ante Proposiciones de Ley y normativas que afectan gravemente a las mujeres y que en general estaban pasando desapercibidas en el debate público.

Valga de ejemplo práctico la decisión del COI que, tras ceder a intensas presiones aderezadas de falsas y atemorizantes acusaciones de transfobia, estableció en 2015 una normativa que autoriza la participación en las categorías deportivas femeninas de personas transgénero y varones autoidentificados como mujeres.

Existen diferencias anatómicas que producen una ventaja deportiva para los varones. Por eso hay categorías deportivas femeninas. El Ministerio de Defensa en su manual Conceptos y métodos para el entrenamiento físico indica que “las féminas entrenadas solo puedan alcanzar valores aproximados al 60% – 70% del nivel de fuerza del varón entrenado en las mismas condiciones” y cualquier médico puede certificar que reducir la testosterona no es suficiente para equiparar las condiciones en las competiciones ya que son ciertas las observaciones de Martina Navratilova sobre que "un hombre acumula, desde la infancia, mayor densidad muscular y ósea y un mayor número de glóbulos rojos que transportan oxígeno".

A pesar de las quejas de las mujeres deportistas, el número de varones (autoidentificados como mujeres) que compiten profesionalmente va en aumento y su presencia en los pódiums es ya una seria amenaza para el deporte femenino.
  • Rachel McKinnon: batió el récord en sprint de 200 m, en la categoría femenina de 35 a 39 años. Al día siguiente ganó el Campeonato del Mundo de Ciclismo en Pista y en octubre de 2019 batió el récord de la contrarreloj.
  • Michelle Dumaresq: ganó el título nacional en Columbia Británica en 2006.
  • Hannah Mouncey: con 1,90 metros de altura y 100 kilos de peso, compite en la selección femenina de Australia.
  • Laurel Hubbard ganó el oro femenino en el campeonato internacional de Australia y en el Open de Melbourne. En 2019 ganó dos medallas de oro en los Juegos del Pacífico.
  • Cece Telfer: ganó el título nacional de Estados Unidos en 400 m vallas en 2019.
  • Maxine Blythin: Nombrada Jugadora del Año de las Mujeres de Kent en 2019.
Estos y otras decenas de casos han puesto en alerta a la coalición internacional de organizaciones de mujeres atletas que relaman al COI la suspensión de la política de autoidentificación de género en las competiciones deportivas.

Despreciar las diferencias entre los sexos en aras de una mal entendida inclusividad avoca a que las federaciones deportivas permitan ventajas injustas que desalientan el deporte femenino y que borraran las marcas deportivas, propias de las mujeres.

El generismo queer también dinamita las políticas de paridad entre los sexos.

El neosexismo que promueven estas teorías ha llevado a finiquitar la histórica conquista de Eleanor Roosevelt y la League of Women Voters que obligaba a que las candidaturas del Partido Demócrata estuviesen compuestas por personas de los dos sexos. Los Demócratas estadounidenses acaban de asumir las tesis del generismo queer presentadas por Emilia Decaudin, –primera trans-género del Comité Demócrata del Estado de Nueva York– y han fulminado el requisito de “equilibrio” entre los sexos, para sustituirlo por la representación de “géneros diferentes o no binarios”. El pasado 1 de julio de 2020, los Demócratas eligieron representantes aplicando ese criterio y el resultado ha sido que ninguna mujer representara a los Demócratas de NY.

También en México (2018) hubo de intervenir el Instituto Estatal Electoral y el de Participación Ciudadana del Estado de Oaxaca ante un evidente fraude en el registro de candidaturas que debían cumplir con la ley de paridad por sexo.

En Oaxaca, donde convive una ley para la paridad con la de autoidentificación del género, se permitió que 19 varones pertenecientes a cuatro partidos políticos diferentes se autoproclamasen mujeres sin otro requisito que manifestar de puño y letra su voluntad de ser registradas como tal. Esto fue denunciado por la comunidad muxe y puso en entredicho una norma que no da seguridad jurídica al concepto de “identidad sentida” ya que el sexo se puede certificar, pero el sentimiento no.

Pero volviendo con Emilia Decaudin. La resolución a través de la que consiguió acabar con la representación paritaria entre los sexos también incluye una cláusula para reemplazar todos los pronombres que permiten la identificación del sexo, como “él” o “ella”. Esta es otra característica de la doctrina queer que figura ya en todo tipo de guías y recomendaciones. Es el conocido como lenguaje inclusivo, que se contrapone al lenguaje no sexista y que propone la generalización del neutro que invisibiliza la existencia de la realidad sexuada. Cuando esto ocurre se borran las especificidades de las mujeres y la desigualdad que padecen, ya que como bien indica Raquel Rosario Sánchez, “elles” oprimen a “elles” invisibiliza a quien oprime y a quien es oprimida.

Pero el neolenguaje de las propuestas del generismo queer pretende cambios de mayor calado. En 2017 se registró la Proposición de Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales. Una ley con la que todas y todos esperábamos tener instrumentos contra la discriminación pero que también se dejó infiltrar por lo queer hasta tal extremo que en sus disposiciones finales proponía la modificación del Artículo 139 del Código Civil para sustituir la palabra “mujer” por “progenitor que figure como gestante” y eliminaba del mismo artículo la palabra “maternidad”.

No era una ocurrencia. El neolenguaje es una pieza angular de lo queer. Precisa modificar conceptualmente incluso las evidencias científicas. Y lo está haciendo. Lewis Carroll en 'Alicia a través del espejo', hace mantener a Humpty-Dumpty y Alicia la siguiente conversación:

–Cuando yo uso una palabra –dijo Humpty-Dumpty con un tono burlón– significa precisamente lo que yo decido que signifique: ni más ni menos.
–El problema es –dijo Alicia– si usted puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
–No. –dijo Humpty-Dumpty– El problema de verdad es quién manda aquí. Eso es todo.

Esta conversación reafirma el pensamiento Orwelliano de que “la palabra es el único vehículo de pensamiento del ser humano que, si se consigue influir y modificarlo a placer, puede guiar la conciencia de las personas, sus intereses y motivaciones”.

El generismo queer está inmerso hasta el cuello en esa estrategia y recurre a litigios estratégicos para ganar posiciones que aboquen a lo que el feminismo ya denomina “leyes de borrado de las mujeres”.

En Reino Unido el periodista Freddy McConnell, un transmasculino que retuvo sus órganos reproductores femeninos y dio a luz a un niño, demandó al Hospital que certificó su parto por registrarle como la “madre” del bebé. McConnell ha perdido en el Tribunal Superior la demanda y también la Corte de Apelaciones (abril de 2020) le recordó que en el derecho consuetudinario inglés quien da a luz debe ser descrito como madre en el certificado de nacimiento.

¿Y qué pasa con las estadísticas desagregadas por sexo?
La desaparición del concepto “sexo” como categoría jurídica implica la desaparición de “sexo” como categoría estadística y dificultará o imposibilitará tener datos desagregados que permitan medir la desigualdad. Sin datos desagregados por sexo, es casi imposible identificar las desigualdades reales y potenciales. En esta borrachera del todo vale, algunas Universidades están avalando y extendiendo la utilización sinonímica de “género” y “sexo” lo que a efectos estadísticos supone la inutilización del indicador estadístico que permite medir la desigualdad entre mujeres y hombres. En estadística, los indicadores han de ser reales y medibles. El sexo cumple el requisito, el género, no.

Distintas organizaciones nos alertan de que también se está produciendo una ficción estadística, cuando en los boletines sobre criminalidad se registra como mujeres a personas transgénero con genitalidad masculina que cometen delitos sexuales (o de otro tipo). Diferentes organizaciones de la sociedad civil trabajan en Reino Unido y EEUU para documentar los casos y medir su impacto como falsedad estadística.

Usar las leyes de transexualidad para introducir lo queer

España tiene una ley que permite rectificar la mención registral del sexo a personas mayores de edad que cumplan con dos requisitos:

1. Que exista diagnóstico de disforia de género (la OMS ha sustituido este concepto por el muy sexista “incongruencia de género”).
2. Que la persona haya sido tratada médicamente durante al menos dos años para acomodar sus características físicas a las correspondientes al sexo reclamado (no es exigible cirugía).

La acreditación de estas dos condiciones debe realizarse mediante informe de médico o psicólogo clínico que ha de certificar a su vez dos aspectos clave:

1. La estabilidad y persistencia de esta “disonancia de género”.
2. La ausencia de trastornos de personalidad que pudieran influir en la existencia de la disonancia.

La profesora de la Universidad de Granada Tasia Aránguez ha analizado la evolución de las propuestas legislativas en esta materia y ha definido tres fases que llevan al borrado de las mujeres en la legislación, la estadística y los espacios o actividades donde es necesario considerar las desventajas de las mujeres.

Fase 1: El reconocimiento en las leyes de la noción de “identidad de género”. Es decir, el reconocimiento del género como una identidad humana.
Fase 2: La autoidentificación del sexo a través del reconocimiento de la “libre determinación de la identidad sexual”.
Fase 3: El desaparición de la categoría legal “sexo”. Es el objetivo del generismo queer que considera al binarismo de sexo como un “constructo opresor”.

Según esta categorización, la ley española estaría en la Fase 1 y las reformas registradas en anteriores legislaturas y que han ido decayendo como consecuencia de las frecuentes convocatorias electorales, propondrían pasar a la Fase 2 lo que implica eliminar los requisitos citados que incluye la ley en vigor. Se trataría de eliminar las condiciones de diagnóstico, así como dejar “a demanda” los tratamientos hormonales o el apoyo psicológico.

Al eliminar los requisitos, (estos u otros), se elimina por defecto la necesidad de certificación pública para la modificación registral del sexo y de este modo, se da el paso a la conocida como “autoidentificación de género” un eufemismo que esconde que lo que se pasa a autoidentificar es el apunte registral del sexo.

No es ciencia ficción. México debate en las próximas semanas un texto legislativo que permite el borrado del apunte registral de la partida de nacimiento. Argentina en la avanzadilla del absurdo queer pretende “proteger a toda persona contra la asignación sexual compulsiva” y ya está registrada en la cámara de Diputados una proposición de ley cuyo primer artículo reclama “eliminar la categoría de ‘sexo’ de cualquier documento público o privado” y Holanda anunció que suprimirá la inscripción del sexo en los documentos de identidad a partir de 2024/2025.

Las personas que hayan llegado a este punto podrán comprobar que este es un debate que trasciende al de la transexualidad y que parece pertinente que el feminismo reclame conocer cuáles son las consecuencias de la sustitución jurídica del sexo como hecho concreto y verificable por algo subjetivo e imposible de comprobar.

La preocupación de que la desigualdad por razón de sexo se vuelva imposible de combatir desde el derecho no es una preocupación fóbica. Con leyes de autoidentificación que reconozcan que cualquiera puede ser una mujer se oculta la realidad de las mujeres, se pierde la operatividad de las leyes de igualdad entre mujeres y hombres y se llega exactamente a donde quiere Vox: negar las diferencias que reclaman atenciones diferenciadas. El ejemplo del deporte es suficientemente explicativo.

Rosa María Magda nos recuerda que la teoría feminista acepta que el sexo es lo biológico y el género lo cultural y combate por tanto lo segundo y remata: “lo queer va a invertir esa relación al pretender mostrar que el sexo es también un constructo cultural, elegible, transformable y teatralizable”.

La cuestión es que lo queer nos dice que la identidad se construye a gusto de cada uno a través de “la preformatividad” despreciando la evidencia de que “nuestra identidad es el conjunto de características sociales, corporales y subjetivas que nos caracterizan de manera real y simbólica de acuerdo con la vida vivida”, como bien indica Marcela Lagarde.

Una última cuestión (de momento) ¿Por qué la ministra de Igualdad del Reino Unido ha abierto una investigación?

El gobierno británico ha iniciado una investigación para entender las razones del aumento hasta de un 4.500% de niñas que fueron derivadas por médicos a lo que se conoce como “tratamiento de género”.

Los primeros datos indican que son fundamentalmente niñas quienes están siendo derivadas a las “clínicas de género”. Representan el 72% del total y el número de casos pasó de 40 anuales a 1.086 en menos de 8 años. El intenso debate social en Reino Unido ha implicado a toda la sociedad y recientemente se ha paralizado la tramitación de su Proyecto Ley de Reconocimiento de Género, lo que supone que mantienen la necesidad de certificación ya que tienen una ley similar a la española.

También el Consejo de Ética Médica de Suecia (SMER) está pidiendo precaución en el tratamiento médico en jóvenes con “disforia de género repentina”, ya que estadísticamente es atípico que sean las mujeres púberes quienes representan el 82% de los casos.

Desde la Unidad de Transexualidad e Identidad de Género del Hospital de Málaga reclaman prudencia y nos recuerdan que con el desarrollo y la pubertad, los problemas de identidad sexual desaparecen siendo solo el 15% de quien inicia esos procesos los que derivan en casos de transexualidad. Este tema reclama por si solo un extenso artículo, pero es preciso que no olvidemos que somos las mujeres quienes en la niñez y la pubertad manifestamos más rechazo a las limitaciones de los roles de género y también quienes vivimos transformaciones fisiológicas importantes que muchas veces son vividas con desconcierto.

No deberíamos confundir a las/os menores en edades críticas inundándoles con discursos que pretendan que la disconformidad con el género cursa con la disconformidad con el sexo. Disconformes con el género, incómodas en los roles de género estamos la mayoría de las mujeres y eso no implica incomodidad con nuestro sexo.

No ayuda mucho el recalcitrante sexismo de una OMS que acepta como signo y síntoma predictor de la disforia de género, para el caso de las chicas, la “resistencia a vestir ropa femenina y preferencia a usar la masculina” (sic) y en el de los chicos “un fuerte rechazo a los juguetes, juegos, actividades típicamente masculinos, así como una marcada evitación de los juegos violentos” (sic).

Hay muchas otras preguntas que hacerse, por ejemplo: con esos indicadores claramente sexistas, ¿de verdad vamos a poner al profesorado, (como indican diferentes protocolos de atención educativa), a efectuar según esos parámetros “la posible detección temprana de aquellas personas en educación infantil que puedan estar incursas en un proceso de manifestación de su identidad de género”?

Muchos profesoras/es feministas están alertando sobre la incursión en el sistema educativo de quienes pretenden catalogar los comportamientos no normativos de niños y niñas como sintomáticos de transexualidad o transgenerismo. Como decía la magnífica viñeta de Feminista Ilustrada, una niña jugando al fútbol no predice ni lesbianismo ni transexualidad, es solo una niña jugando al fútbol. Cuando manifestar lo evidente conlleva linchamientos y señalamientos públicos al más puro estilo batasuno algo no va bien, sobre todo si hay un silencio regodeante por parte de la Direccion General de Diversidad Sexual y LGTBI ante los ataques a parte del colectivo. Quienes como institución callan ponen manifiesto que manejan lo que a todos nos representa como si fuese un círculo de amiguetes.

El sexismo se combate, no se refuerza. La diversidad sexual y la transexualidad se respetan, no se fomentan (ni se dejan de fomentar). Oponerse a la eliminación del sexo como categoría jurídica no tiene su origen en ninguna fobia, sino en un sentido de la realidad que comparte el feminismo junto a una mayoría social que aún tiene pie en tierra y no dobla la rodilla seducido por el neoliberalismo posmoderno.

Un periodismo que censura estas reflexiones o desequilibra la presencia de unos u otros argumentos y permite que algunas/os redactores impongan el silencio o hagan residual una información de interés para la sociedad, no es periodismo.

Las reformas que se están proponiendo son de un calado social que obliga a los medios de comunicación a intermediar facilitando a la sociedad su derecho a ser informada sobre los impactos de las reformas que afectarán a sus vidas.

Un periodismo que se autocensura, que actúa de parte o cede miedosamente a las presiones de lo políticamente correcto, no es periodismo. Cuando las acusaciones de transfobia a las feministas pasan a significar ¡cállate!, quizás haya llegado el momento de que la prensa deje de enfocar como anecdótico el discurso amenazador que promueve la censura queer y se pregunte, honestamente, el porqué de los linchamientos a personas con trayectorias de un compromiso inapelable con los Derechos Humanos y la igualdad.

Chimamanda Adichie también está en el elenco de hostigadas. Las palabras de la autora del best seller 'Todos deberíamos ser feministas' son las palabras del feminismo:

“La Diversidad no significa división. Porque podemos estar en contra de la violencia que sufren las mujeres trans mientras somos conscientes de las diferencias. Porque deberíamos ser capaces de ver las diferencias mientras nos apoyamos. Porque no tenemos que insistir, en nombre de la complicidad, que todo es lo mismo. Porque el riesgo que corremos es el de reducir el género a algo único y esencialista”.

Si se busca silenciar la reflexión y negar los debates y la palabra a quien demuestra que algunas propuestas dañan a las mujeres, a las personas transexuales, a gais y lesbianas, actúa temeraria e irresponsablemente. El feminismo se ha ganado el derecho a ser escuchado y el Ministerio de Igualdad no puede hacer oídos sordos.

Ángeles Álvarez.
Ex diputada socialista. Activista feminista.

jueves, 11 de julio de 2019

#hemeroteca #feminismo #transfobia | Xega inicia una recogida de firmas contra la Escuela Feminista Rosario de Acuña

Imagen: El Comercio / Xega por una Ley Trans
Xega inicia una recogida de firmas contra la Escuela Feminista Rosario de Acuña.
Considera «una falta de respeto» el trato dado a las peticiones del colectivo LGTB y exige a Principado y Consistorio «que reflexionen»
Chelo Tuya | El Comercio, 2019-07-11
https://www.elcomercio.es/gijon/xega-inicia-recogida-20190711000830-ntvo.html

«Falta de respeto», «impropia e innecesaria». A Xega, el ente que representa al colectivo LGTB en Asturias, flamante medalla de plata del Ayuntamiento de Gijón, inició ayer una recogida de firmas «contra los contenidos de la Escuela Feminista Rosario de Acuña».

La cita, celebrada la pasada semana en la Escuela de Comercio, ya se sabía polémica de antemano. Debatía el encuentro feminista sobre género y sexualidad y, desde el primer momento, las fricciones entre algunas de las ponentes y las redes sociales se hicieron evidentes. «Algunos tratan de usar al colectivo trans para colar los vientres de alquiler», defendió Ángeles Álvarez. La portavoz socialista de Igualdad en el Congreso dejaba claro que esa posición «ha generado ataques brutales en las redes sociales». A ella, lesbiana, «me llamaron transfóbica».

Sin embargo, desde Xega se considera que el planteamiento de la Escuela, que dirige la filósofa y miembro del Consejo de Estado Amelia Valcárcel, «no fue el de comprender la realidad trans y el activismo de las personas LGBTIQ, sino que se asentó, exclusivamente, en el rechazo a estas realidades desde el desconocimiento absoluto de las mismas».

A Valcárcel, de la que dicen es «una destacada filósofa del feminismo de la igualdad y una de las mujeres más representativas del ideario feminista», le dice Xega que «el feminismo es un movimiento y como tal debe evolucionar. Resulta no solo necesaria, sino enriquecedora la inclusividad de la realidad trans en el desarrollo del feminismo del siglo XXI».

Dulce Gallego
Por ese motivo, exige Xega «a la directora del Instituto Asturiano de la Mujer y la alcaldesa de Gijón que reflexionen para que entidades y personas evolucionen en las nuevas realidades sociales en las que todas las mujeres tengan cabida en el feminismo».

De entre las participantes en la Escuela, ayer solo Dulce Gallego quiso defender que «el feminismo fue pionero en la lucha por la libertad sexual y en contra de la discriminación por transexualidad».