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martes, 20 de junio de 2023

#hemeroteca #terf #politica | Feijóo recibe el apoyo de feministas como Amelia Valcárcel en pleno choque con Vox

El Independiente / Alberto Núñez Feijóo y Amelia Valcárcel se saludan //

Feijóo recibe el apoyo de feministas como Amelia Valcárcel en pleno choque con Vox
Cristina De la Hoz | El Independiente, 2023-06-20

https://www.elindependiente.com/espana/2023/06/20/feijoo-recibe-el-apoyo-de-feministas-como-amelia-valcarcel-en-pleno-choque-con-vox/

Aseguran en el PP que el acto estaba previsto desde hace tiempo, aunque no constaba en la agenda pública. Lo cierto es que esta mañana el candidato popular a la presidencia del Gobierno, Alberto Núñez Feijóo, se ha reunido con representantes del feminismo clásico ante las que se ha comprometido a aprobar una ley contra la trata y la explotación de menores. También se ha hablado de los efectos de la ley del «sólo sí es sí», antes de que se procediera a su reforma y, de hecho, la catedrática de Filosofía Moral y activista feminista, Amelia Valcárcel, le ha agradecido que sumara sus votos a los del PSOE para reformar la ley.

«Cuando el PSOE se dio cuenta de que hasta qué punto estaba creando un monstruo, el PP estuvo de acuerdo. Lo podías haber dejado hundirse, ‘ya lo arreglaré yo cuando llegue, mientras tanto que excarcelen a cien más y levanten la cosa a 2.500′. Y no lo has hecho y te lo agradezco», ha dicho Valcárcel sobre la ley estrella de Irene Montero para destacar que «ha sido una gran honradez por su parte». «Y aunque solo sea por eso, te otorgo mi confianza desde ya en que eres capaz de hacer una política feminista eficaz porque la has hecho en este caso, era necesario hacerlo y el PP lo ha hecho», ha subrayado.

En definitiva, todo un balón de oxígeno para los populares en un momento en que Vox condiciona su apoyo al PP tras las elecciones autonómicas del 28-M no sólo a entrar en los gobiernos, sino a desdibujar la línea de la violencia de género por la intrafamiliar, una forma de negacionismo de los asesinatos machistas, que entra de lleno en las guerras culturales de la formación de Santiago Abascal.

El encuentro ha tenido lugar durante unas jornadas de la fundación Reformismo21 bajo el título «Riesgos para los menores y retos del feminismo: el espejismo queer y la explotación sexual» en las que también han participado como ponentes la escritora y directora de cine Mabel Lozano, y la profesora de la Universidad Carlos III, de la que fue vicerrectora, Montserrat Iglesias.

Además, Feijóo ha recordado la voluntad de su futuro gobierno, si llega a Moncloa, de reformar la Ley LGTBi impulsando una norma que «garantice el respeto y los derechos de este colectivo», pero cambiando aquellos aspectos que afectan a los menores y a la autodeterminación de género, así como la distorsión, por ejemplo, provocada en el mundo de deporte femenino.

martes, 12 de julio de 2022

#hemeroteca #transfobia #terf | Valcárcel y Antonelli: el cruce de dardos a cuenta de la transfobia

La Voz de Asturias / Carla Antonelli (c) en MADO 2022 //

Valcárcel y Antonelli: el cruce de dardos a cuenta de la transfobia.

La filósofa llama a la diputada «tipo de 60 años que se viste de mujer» y ella le responde «eres una caricatura de lo que soñaste que serías».
Juan M. Arribas | La Voz de Asturias, 2022-07-12
https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2022/07/11/valcarcel-antonelli-cruce-dardos-cuenta-transfobia/00031657552065512971493.htm 

Empieza a convertirse ya casi en una tradición de comienzo del verano en Asturias que la apertura de la Escuela Feminista Rosario Acuña de Gijón sirva de plataforma para que Amelia Valcárcel lance mensajes contra las personas transexuales, cada vez menos matizados, cada vez más duros; y, claro, al final terminan por contestarle.

En esta ocasión en medio para el mensaje fue Twitter y el encontronazo fue directo contra la exdiputada Carla Antonelli, que en un vídeo emitido por el PSOE se felicitaba de los avances para el colectivo recogidos en la Ley Trans. La filósofa, que lleva años abanderando la negativa a reconocer como mujeres a las mujeres transexuales publicó: «Para lograr la igualdad primero hay que saber qué es. No se alcanza con una ley trans propiciada por tipos de sesenta años que se visten de lo que piensan que son mujeres... Y padres que no soportan la idea de tener hijos homosexuales. Política es sanidad, educación, fiscalidad». Como ya ocurriera la pasada legislatura en la asamblea de Madrid, Antonelli tuvo que sufrir se negaran a hablarle en femenino, aunque en el pasado lo hacía un diputado de Vox, Mariano Calabuig, y hoy lo hace una histórica socialista.

Antonelli respondió: «a ver si te lo explico sin que te de síncope, fui, soy y seré una MUJER, y gracias a leyes socialistas con mi DNI, ese partido que ya te queda muy lejos...» a lo que añadió que «Ah, si, pasado mañana cumplo 63 años, de los cuales más de 45 como activista LGTBIQ+... pero más importante que eso es que sigo reconociéndome al mirarme al espejo, tú en cambio te has convertido en caricatura de lo que un día soñaste que serías, deseo que halles la paz en tu vida».

Hace apenas una semana, Valcárcel ya arrancó la nueva edición de los cursos feministas de Gijón felicitándose explícitamente de que Asturias fuera, junto a Castilla y León, la única comunidad sin haber desarrollado una ley trans autonómica (y es relevante toda vez que las competencias en sanidad y educación están transferidas) y calificando de «nuevo machismo» el movimiento para reconocer estos derechos.

sábado, 9 de julio de 2022

#hemeroteca #subrofobia | Altamira Gonzalo: "La gestación subrogada debe prohibirse a nivel internacional"

La Nueva España / Amelia Valcárcel y Altamira Gonzalo //

Altamira Gonzalo: "La gestación subrogada debe prohibirse a nivel internacional".

La jurista carga contra los vientres de alquiler en el cierre de la Escuela Rosario de Acuña y alerta de la "violencia" en el porno y la prostitución.
A. Sanz Yus | La Nueva España, 2022-07-09
https://www.lne.es/gijon/2022/07/09/altamira-gonzalo-gestacion-subrogada-debe-68145921.html 

La erradicación de los vientres de alquiler debe erradicarse a la vez en todos los países del mundo. Así lo considera, al menos, la jurista Altamira Gonzalo, protagonista de la última charla de la Escuela Feminista Rosario de Acuña, que cerró su edición tras tres días de ponencias. La experta, a petición de la organizadora de la cita Amelia Valcárcel, centró su intervención en dos de los asuntos más candentes de la agenda feminista: el concepto de "paridad" entre hombres y mujeres y la denominada maternidad subrogada, que para Gonzalo es "otra forma de violencia" hacia las mujeres.

La activista tituló a su ponencia "Paridad en el horizonte y vientres de alquiler en la puerta de atrás" y señaló que estos dos objetivos, aunque tienen "apariencia de antípodas entre ellos", tienen matices morales y judiciales comunes. "La conexión entre ambos términos está en el internacionalismo. No conseguiremos librarnos de los vientres de alquiler si no se detiene de forma internacional, y tampoco conseguiremos la paridad si no se logra en todo el mundo", señaló la experta.

Gonzalo, sin embargo, también quiso destacar que el movimiento, en realidad, va por el buen camino. "Hasta hace pocos años, nuestra posición (como mujeres) ha sido tan subordinada que, visto con perspectiva histórica, podemos decir que en pocos años hemos conseguido muchos avances, y lo hemos conseguido con la lucha del movimiento", declaró.

En cuanto a la situación de los vientres de alquiler, concretó la jurista que se trata de un "problema global" y que, por tanto, su prohibición debe regularse con el acuerdo de todos los países. Y lo justificó así: "No pondremos solución si no somos capaces de conseguir que se prohiba en todo el mundo, porque la gente que tiene dinero y quiere un bebé, viajará a cualquier otro país para comprar niños y niñas a demanda". Y añadió: "Hay mil formas de llamar al vientre de alquiler, pero son formas de esconder la realidad de lo que es: una apropiación de la capacidad reproductiva de las mujeres".

Añadió la activista que la violencia contra la mujer, por su distintas vertientes, sigue siendo una de los temas más urgentes de la agenda feminista. Aseguró que, además de los vientres de alquiler, la industria pornográfica y la prostitución deben ser considerados también formas de agresión que atentan contra la paridad. Gonzalo cerró su intervención explicando ejemplos de países que sí permiten los vientres de alquiler. "El núcleo de la gestación subrogada es la renuncia a la maternidad", aseveró.

"Lo ‘queer’ no es feminismo, vulnera los derechos de la mujer", asegura la Alcaldesa
"Está habiendo un intento de decir que las teorías ‘queer’ son feminismo. No es el feminismo, es otra corriente de pensamiento que además vulnera los derechos de las mujeres". La alcaldesa Ana González criticó así ayer la corriente de pensamiento que aboga por romper las ideas establecidas de sexualidad y género –un pensamiento muy vinculado al colectivo LGTBI–, en la que fue la última jornada de la Escuela Feminista Rosario de Acuña, en cuya clausura acompañó a la filósofa Amelia Valcárcel. Señaló la regidora que las jornadas, para ella, mejoran a cada edición, y destacó especialmente la intervención de Alicia Miyares, filósofa y escritora feminista: "Fue impresionante, levantó al público y causó gran sensación". La prostitución es un tema que se desarrolló a lo largo de las jornadas feministas, y la alcaldesa reconoció que "aquí, en Gijón, también hay prostitución", aunque como en otras ciudades "se enmascara a través de los locales de hostelería". Alertó del auge de los pisos de prostitución, convirtiéndose en "un sistema más peligroso para las mujeres", y reprochó que el partido de Ciudadanos quiera ahora regular esta práctica: "Por vender, vende hasta a las mujeres". Para González, la continuidad de esta escuela "demuestra que no nos frenan, y que el feminismo está dispuesto a discutir y a utilizar argumentos". La regidora concluyó alabando al resto de ponentes. "Son teóricas y activistas que vienen con la palabra y explican el mundo, y el cómo se vulneran los derechos de las mujeres. Estoy muy satisfecha", concluyó la Alcaldesa.

jueves, 7 de julio de 2022

#hemeroteca #transfobia #terf | Amelia Valcárcel: «La 'ley trans' es una ley mordaza y propicia un machismo terrible»

El Comercio / Ana González y Amelia Valcárcel, de pie //

Amelia Valcárcel: «La 'ley trans' es una ley mordaza y propicia un machismo terrible»

«Si una niña es un poco discordante se la puede hormonar, rajar y meter un bisturí. ¿Eso no es una terapia de conversión? Es mucho peor», critica
Eugenia García | El Comercio, 2022-07-07
https://www.elcomercio.es/gijon/amelia-valcarcel-trans-20220707002139-ntvo.html 

Con 'Los cautiverios de las mujeres' de Marcela Lagarde bajo el brazo y como guía de «todas las mermas que todavía padecen las mujeres», la filósofa Amelia Valcárcel inauguró ayer la XIX Escuela Feminista Rosario de Acuña, que preside y gira en esta edición en torno a la agenda feminista global, es decir, en torno a todas aquellas cosas, aquellos cautiverios, que para el feminismo deben ser enfrentados y suprimidos: la prostitución, «que está por debajo de lo que un ser humano merece»; la violencia; los vientres de alquiler -«¿no era compraventa de criaturas?»-, la pornografía «como rebeldía contra lo establecido»...

También el sexo entendido como «un espectro, algo que se piensa» y no «realidad biológica pura y dura, algo que ni se asigna ni se elige, que está ahí y tiene una función clara: la reproductiva». «Yo creo que soy tránsfoba y la mitad de ustedes también lo son», ironizó en este sentido, en una exposición en la que también se autoproclamó TERF, el acrónimo de feminismo radical transexcluyente, a menudo empleado como insulto. Lo dejó claro: «Hay dos agendas, y la agenda 'queer' no es la agenda feminista».

La filósofa celebró que en Asturias «afortunadamente» no existe una ley 'Trans' como la que el Gobierno de España ha remitido a las Cortes Generales y que a su juicio «está llena de equívocos y es un pozo de malas sorpresas tan grande que haríamos muy bien en pensárnosla». Llegó, durante su charla, a asegurar en tono satírico que «el Ministerio de Igualdad -que dirige la podemita Irene Montero y que ha impulsado dicho texto- era una cosa que había antes y a lo mejor vuelve a haber».

Para Valcárcel, el proyecto de ley «propicia un nuevo machismo terrible: la T se está comiendo a la L, la G y a todo lo que lleva alrededor». Advierte que, «si una niña es un poco discordante de lo que la sociedad piensa que debe ser una niña la hormono, la rajo, le meto bisturí. ¿Eso no es una terapia de conversión? Es mucho peor». Además, aseguró, «esta es una ley mordaza, por que prevé penas en pecunia por supuestas ofensas que no impone ningún juez, sino una autoridad administrativa y cambia la carga de la prueba: dice, como en un procedimiento inquisitorial. 'demuestra tú que no has ofendido».

«Conquistas frágiles»
«Las mujeres están oprimidas a causa de que su sexo es el femenino. El sexo se tiene, lo traes puesto, pero no debe limitar ni tus oportunidades ni tus capacidades», defendió Valcárcel, quien se mostró a favor de la ley contra la prostitución ya que «en una sociedad abierta en la que las mujeres son libres, comprar sexo para poder tener dominado a alguien, aunque solo sea un ratito, no es una cosa que un varón deba hacer. Si no existe demanda, las mujeres no son traficadas».

La filósofa mostró su preocupación por la guerra de Ucrania y cómo esta demuestra que «estamos en un mundo que se está volviendo peligroso y donde las conquistas son tan frágiles que una sola decisión puede mandar hacia atrás muchas cosas», como ocurrió en Estados Unidos con el aborto, «una clara regresión que puede ocurrir en el resto del mundo». A ello se refirió también la alcaldesa, Ana González: «Lo pasado en EE UU nos afecta a nosotros. No se puede hablar de igualdad y derechos si hay algún sitio donde nos los quitan».

#hemeroteca #transfobia #terf | La filósofa socialista que alerta del "machismo terrible" de la ley Trans: "La 'T' se está comiendo la 'L' y la 'G'"

Libertad Digital / Amelia Valcárcel, presidenta de FeMeS //

La filósofa socialista que alerta del "machismo terrible" de la ley Trans: "La 'T' se está comiendo la 'L' y la 'G'".

Amelia Valcárcel, presidenta de las Feministas Socialistas, asegura que ésa es la verdadera "terapia de conversión", lo que desvirtúa el Orgullo LGTBI.
Sandra León | Libertad Digital, 2022-07-07
https://www.libertaddigital.com/espana/politica/2022-07-07/amelia-valcarcel-filosofa-socialista-alerta-machismo-terrible-ley-trans-la-t-del-orgullo-se-esta-comiendo-la-l-y-la-g-6913827/ 

En plena polémica por la ley Trans, la filósofa Amelia Valcárcel, presidenta de la Asociación Española de Feministas Socialistas (FeMeS), ha advertido este miércoles de que el texto aprobado por el Gobierno propicia "un nuevo machismo terrible". A su juicio, la normativa está llena de "equívocos" y es "un pozo de malas sorpresas tan grande que haríamos todos muy bien en pensárnosla". Se da la casualidad de que Valcárcel es, además, miembro del Consejo de Estado, que también ha arremetido duramente contra el proyecto de ley aprobado por el Gobierno.

Al igual que otras tantas feministas que, durante años, han venido apoyando la celebración del Orgullo LGTBI, Valcárcel lamenta que "la 'T' se está comiendo la 'L', la 'G' y todo lo que lleva alrededor". Unas declaraciones que coinciden precisamente con el pregón de las fiestas del Orgullo que este mismo miércoles arrancan oficialmente en la capital de España.

En este sentido, la socialista pone el ejemplo de una niña que, si es "un poco discordante" de lo que "la sociedad quiere que sea o piensa que debe ser", se la puede "hormonar", "rajar" y "meter un bisturí" para que se encaje en una nueva identidad trans. "¿Eso no es una terapia de conversión? -se pregunta indignada- Es mucho peor".

El argumento de las trans arrepentidas
Su conclusión es la misma a la que llegan muchas personas arrepentidas con su cambio de sexo, entre ellas Sandra Mercado, una conocida influencer a la que Libertad Digital ya entrevistó hace tiempo. "La transexualidad es homofobia, terapia de conversión para homosexuales", denunció abiertamente en una charla en la que reconocía que ni las hormonas ni las cirugías han conseguido acabar con su disforia de género, lo que le ha hecho replantearse todo.

"Después de leer mucho, me di cuenta de que la transexualidad era una estafa, de que realmente somos homosexuales atormentados por estereotipos sexistas y que el único camino para poder superar la disforia o llevarla lo mejor posible es aceptarme tal y como soy", explicaba abiertamente.

Estereotipos sexistas
Precisamente por eso, Sandra Mercado se dirige a los menores que hoy se plantean iniciar la transición para advertirles de que es probable que, en la mayor parte de los casos, no tengan ningún problema con su biología: "Si quieren lucir, vestirse y expresarse como quieran, que lo hagan, pero no por ello significa que son del sexo opuesto".

Se trata del mismo argumento al que se aferran las principales asociaciones feministas, que, desde el principio, han mostrado su rechazo a la ley impulsada por Irene Montero. "Que un niño juegue con muñecas no lo convierte en una niña. Que una niña juegue al futbol no la convierte en un niño. Y esos son los patrones que se están tomando para diagnosticar a las personas trans: que no cumplan los roles de género. ¿Dónde está aquí la igualdad?", se preguntaba en otra entrevista con LD Sonia Gómez, portavoz de la Confluencia Movimiento Feminista.

Una "ley mordaza"
El alegato de la filósofa Amelia Valcárcel se ha escuchado este miércoles en la inauguración de la XIX Escuela Feminista Rosario de Acuña de Gijón, dónde también se ha referido a la ley Trans como una "ley mordaza", por cuanto, según dice, prevé penas que no impone ningún juez, sino una autoridad administrativa, y que pueden alcanzar hasta 150.000 euros.

Además, la presidenta de la Asociación Española de Feministas Socialistas ha advertido del peligro que supone la nueva normativa, al invertir la carga de la prueba, lo que deja desprotegidos a todos los ciudadanos que, en un momento determinado, puedan entrar en conflicto con una persona trans. "Es un escenario malísimo al que tenemos que negarnos", ha insistido.

miércoles, 6 de julio de 2022

#hemeroteca #transfobia #terf | Valcárcel, sobre la ley Trans: «Es una ley Mordaza. Un escenario malísimo al que tenemos que negarnos»

Mi Gijón / Amelia Valcárcel //

Valcárcel, sobre la ley Trans: «Es una ley Mordaza. Un escenario malísimo al que tenemos que negarnos».

La filósofa se encuentra en Gijón con motivo de la celebración de la Escuela Feminista Rosario de Acuña, que comienza este miércoles y durará hasta el viernes.
Mi Gijón, 2022-07-06
https://migijon.com/valcarcel-sobre-la-ley-trans-es-una-ley-mordaza-un-escenario-malisimo-al-que-tenemos-que-negarnos/ 

La filósofa Amelia Valcárcel ha advertido este miércoles de que la ley ‘Trans’ que el Gobierno de España ha remitido a las Cortes Generales propicia «un nuevo machismo terrible». A su juicio, el proyecto de Ley «está lleno» de «equívocos» y es «un pozo de malas sorpresas tan grande que haríamos todos muy bien en pensárnosla».

Momentos antes de participar en la inauguración de la XIX Escuela Feminista Rosario de Acuña de Gijón, Valcárcel se ha referido a las distintas leyes que preparan los gobiernos autonómicos y la ley estatal, celebrando que en Asturias «afortunadamente no existe semejante cosa». En lo que rodea a este tipo de leyes, ha explicado, existe un «gran problema de desinformación» en España.

En una sociedad en la que «la homosexualidad está aceptada», considera la ex profesora de la Universidad de Oviedo que, dentro del colectivo ‘LGTBI’, «la ‘T’ se está comiendo la ‘L’, la ‘G’ y todo lo que lleva alrededor». «No creo que eso sea lo que se pretende», ha dicho, advirtiendo de la posibilidad de que surja un nuevo tipo de machismo. Valcárcel ha puesto el ejemplo de una niña que, si es «un poco discordante» de lo que «la sociedad quiere que sea o piensa que debe ser», se la puede «hormonar», «rajar» y «meter un bisturí». «¿Qué, eso no es una terapia de conversión?, es mucho peor», ha aseverado.

A ello la filósofa madrileña ha agregado que la ley ‘Trans’ es una «ley mordaza» porque prevé penas que no pone ningún juez, sino una autoridad administrativa. «Es un escenario malísimo al que tenemos que negarnos», ha insistido. Valcárcel se ha referido también a la ley del ‘solo sí es sí’, asegurando que es una norma «innecesaria». Por otro lado, ha valorado positivamente la intención del Gobierno de abolir la prostitución, y ha señalado que se trata de afrontar «por primera vez» un problema que España «tiene ahí», al ser el segundo país en destino de trata de mujeres.

«Esas mujeres no son traficadas si no existe demanda», ha subrayado, remarcando que una sociedad abierta, en la que las mujeres «son libres», «comprar sexo para poder tener dominado y humillado a alguien, aunque solo sea un ratito, no es una cosa que un varón deba hacer». «La moral común exige que semejante tráfico sea interrumpido», ha aseverado.

Escuela Feminista Rosario Acuña
Valcárcel se encuentra en Gijón con motivo de la celebración de la Escuela Feminista Rosario de Acuña, que comienza este miércoles y durará hasta el viernes.

La edición de este año aborda la ‘Agenda feminista del tiempo global’, y cuenta con la presencia de la propia Valcárcel, Teresa San Segundo, Amelia Tiganus o Elena Valenciano entre otras. A lo largo de estas jornadas se abordarán los temas de la agenda feminista, la enumeración de nuevos y viejos cautiverios, la pornografía como escuela de violencia sexual, o la abolición de la prostitución.

A la inauguración de la misma ha asistido la alcaldesa de Gijón, Ana González, quien se ha referido a otro de los asuntos de actualidad, como es la decisión de la Corte Suprema de EEUU relativa al aborto.

«Estamos en tiempos necesarios de escuelas como estas», ha dicho, sobre todo por los «aires» que soplan con lo ocurrido en EEUU, donde se «están negando derechos de las mujeres» a su salud sexual y reproductiva. «Lo pasado en EEUU nos afecta a nosotros. No se puede hablar de igualdad y derechos si hay algún sitio donde nos los quitan», ha dicho.

viernes, 20 de mayo de 2022

#hemeroteca #transfobia #terf | De maestras y transfobia

El Salto / Acción contra la transfobia del PSOE en MADO 2021 //

De maestras y transfobia.

Si difícil es dejar caer los mitos, más aún lo es disentir de quienes en algún momento fueron nuestras maestras y referentes y, todavía más, afirmar abiertamente que algunos de sus postulados son hirientes y más propios de una actitud reaccionaria que de una preocupación genuina por deshilar un poco más la malla opresiva del patriarcado.
Sonia Herrera Sánchez | El Salto, 2022-05-20
https://www.elsaltodiario.com/el-rumor-de-las-multitudes/de-maestras-y-transfobia
“Cada una de nosotras tenía sus propias necesidades y sus objetivos y alianzas muy diversas. La supervivencia nos advertía a algunas de nosotras que no nos podíamos permitir definirnos fácilmente ni tampoco encerrarnos en una definición estrecha… Ha hecho falta cierto tiempo para darnos cuenta de que nuestro lugar era precisamente la casa de la diferencia, más que la seguridad de una diferencia particular”. -- Audre Lorde, ‘Zami: A New Spelling of My Name’, 1982
Me pregunto cómo puedo escribir sobre transfobia, ni siquiera esbozar una sola palabra, desde mi propia ignorancia respecto a las vidas tangibles de las personas trans, queer o con identidades disidentes y no binarias, en general. Cómo hacerlo desde mi realidad de mujer cis, hetero, blanca, en condiciones “plenas” de ciudadanía y de clase media, si es que existe tal cosa. La respuesta, sin duda parcial y en construcción, es que lo voy a hacer conociendo y reconociendo mis privilegios y descalzándome ―figurada y literalmente―, como quien pisa terreno sagrado, y admito de antemano que nada de lo que diga estará a la altura de sus luchas y sus heridas.

Abordo este texto, también, con mucho pesar, como el inicio de un duelo, porque implica una pérdida y porque parte de mí aún se niega a dilapidar la esperanza en el encuentro, en el diálogo, en la escucha… aunque cada vez me cueste más vislumbrar esa posibilidad. Pero escribo este artículo impelida por los acontecimientos de las últimas semanas, que solamente reflejan un capítulo más del conflicto contemporáneo dentro del movimiento feminista.

Por un lado, lo hago aún removida por la campaña emprendida por Juana Gallego contra las alumnas del Máster de Comunicación y Género de la Universitat Autònoma de Barcelona, contra la coordinación del mismo y, por extensión, contra gran parte del equipo docente del que formo parte desde su primera edición, después de que las alumnas tomaran la decisión colectiva de no asistir a sus clases como forma de protesta frente a sus posicionamientos transexcluyentes.

Por otro, y aunque ya no me sorprendan, lo hago indignada una vez más por las palabras profundamente discriminatorias que la filósofa Amelia Valcárcel ha sumado a su cruzada contra lo trans, lo ‘queer’ y todo aquello que ella no considera feminismo, en un conversatorio virtual auspiciado hace algunas semanas por la Universidad Nacional Autónoma de México donde, entre otras cosas, afirmó rotundamente que las personas intersex no existen y que son “una anomalía” o que para la tranquilidad de ‘su’ agenda, la de ‘su’ feminismo, habría que dejar “que el género duerma en paz un rato” y abandonar el término. Unas opiniones que comparte una parte del movimiento feminista que se autodenomina “radical”, incluidas algunas profesoras de las que mucho aprendí y con las que me une un vínculo personal.

Opiniones y discursos muy vinculados, por otra parte, al esencialismo biológico del que tanto renegaron muchas de ellas en los 70 y lanzados ahora por quien se toma la libertad de definir quién es y quién no es una “mujer auténtica”, o qué caminos y reflexiones debe o no emprender todo un movimiento social, convirtiéndolo así en algo estático y monolítico, en un dogma. Y quien ni duda ni pone nunca en cuarentena sus certezas desde la empatía, el acuerpamiento de la experiencia y el dolor ajeno, abona el autoritarismo y los fundamentalismos que dice combatir.

Volviendo sobre el tema del feminismo radical, me resulta paradójico que hablen en nombre de esta corriente con argumentos que tan poco tienen que ver con la base o con la raíz, y sí con la atalaya, el privilegio, la desigualdad de poder y la jerarquización patriarcal de experiencias y saberes que construyen un ‘otras’ cada vez más amplio y heterodoxo.

Hemos visto cómo paulatinamente ese relato de negación de la diversidad sexual y de género se ha ido inflamando a base de infantilización, insultos, deslegitimación, ninguneo y desacreditación, además de tornarse cada vez más personal y virulento en todos los foros y medios en los que estos discursos carentes de hondura y matices encuentran altavoz. Un relato torticero que obvia toda evidencia científica (y también lo dinámico y lo subjetivo de esta) para afirmar que el sexo biológico es “binario e inmutable”, que las mujeres trans “son seres extraños que pretenden ser las protagonistas del feminismo”, que la interseccionalidad es una trampa o que “las mujeres trans remarcan a una mujer estereotipada y sexista”, sin tener en cuenta todos los despropósitos criminalizadores y patologizantes que se han vertido por activa y por pasiva sobre “los peligros de la autodeterminación de género” y de los “actores del género”, como sucedió en la edición de 2019 de la Escuela Rosario de Acuña de Gijón.

Mientras escribo todo esto, me vienen a la cabeza algunas secuencias de la estupenda miniserie 'Mrs. America' (HBO), creada por la canadiense Dahvi Waller, como aquella situada en la Conferencia Nacional de Mujeres celebrada en Houston en noviembre de 1977 en la que se narra el cambio de posicionamiento de Betty Friedan, quien se había referido a las mujeres lesbianas dentro del movimiento feminista de la época como la “amenaza lavanda” cuyas reivindicaciones diluían tanto el sujeto como la lucha política del feminismo. Pero hay otra escena que vuelve a mi cabeza a menudo, particularmente una frase que el personaje de Bella Abzug le dice a Shirley Chisholm durante una llamada telefónica tras la victoria de Reagan: “Hold the door for the next bunch” (“Sujétale la puerta a la siguiente generación”). Y es que, más que sujetarla, hace tiempo que siento que nos la están cerrando en las narices.

Lo cierto es que no sé si ahora nos encontramos ante un nuevo “salto generacional ideológico”, como escribió Cynthia Martín en un artículo a propósito de la serie. Creo que el cisma actual es mucho más complejo, aunque pueda tener sus semejanzas con las diferencias ideológicas que ha habido dentro del movimiento desde sus orígenes...

Por suerte, no es algo puramente generacional ni algo freudiano en el sentido de “matar al padre” ―o a las madres, en este caso― y puedo igualmente traer a colación las palabras que le leí a Justa Montero a principios de este mismo año en una entrevista a propósito de esta cuestión y que recupero con esperanza: “Si el feminismo es un proyecto emancipador es imposible pensar en un proyecto emancipador estanco y solo para algunas”. Ahí radica el meollo: la ampliación de derechos para todas las mujeres y para diferentes sujetos disidentes y subalternizados, atendiendo a las diferencias y al cruce de opresiones sobre nuestros cuerpos y vidas, no resta derechos ni borra a nadie, solo suma. Y es ahí, en la aprehensión de esa “interseccionalidad de las luchas” a la que nos impulsa constantemente Angela Davis, donde nos jugamos el futuro, no solo del propio movimiento feminista, sino de todo movimiento emancipador.

Vendrán los insultos y las desacreditaciones, porque las que no aplaudimos sus argumentos a pesar de reconocerles trayectoria y enseñanzas e, incluso, agradecerles sinceramente todo lo compartido, seguramente seamos tildadas de ignorantes, de alienadas, de traidoras... Yo, qué queréis que os diga, lo asumiré con dolor, pero convencida de que la libertad de expresión no puede amparar más odio y discriminación. Yo, militante en la duda y en el diálogo, seguiré del lado de esas otras ―las trans, las racializadas, las migradas, las precarias, las putas...― que ‘algunas’ sitúan en los márgenes, pero que a mí ―y permitidme que parafrasee a Lorca― no hay quien me las arranque de los centros. Porque, como escribía bell hooks, “la política feminista pretende acabar con la dominación para que podamos ser libres para ser quienes somos, para vivir vidas en las que abracemos la justicia, en las que podamos vivir en paz”. Todas, todos, todes...

Que nos descalifiquen cuanto quieran y nos llamen ‘inqueersidoras’. Defender derechos humanos y colaborar para que nuestras criaturas vivan en un mundo que sea “la casa de la diferencia”, donde se sientan libres y reconocidas de ser quienes quieran y sientan que son, no me parece un asunto menor ni banal. La dignidad humana no lo es. Mi único y humilde objetivo es, en la medida de mis posibilidades, mantener la puerta del respeto y el reconocimiento abierta para quienes vengan detrás, para todas las personas a quienes el patriarcado, el capitalismo y el colonialismo les/nos daña la vida cada día. Que me quiten el carnet de eso tan mimético y encorsetado que algunas consideran “la buena feminista”. Mejor le tomaré prestada la firma a Sor Juana Inés de la Cruz: “Yo, la peor de todas”.

Sonia Herrera Sánchez. Investigadora, docente y crítica audiovisual. Especialista en estudios feministas y comunicación para la paz.

jueves, 21 de abril de 2022

#hemeroteca #transfobia #terf | La Asociación de Feministas Socialistas denuncia las actitudes "inquisitoriales y violentas" de las organizaciones trans

Diario de Mallorca / Protesta en la UIB contra la transfobia //

La Asociación de Feministas Socialistas denuncia las actitudes "inquisitoriales y violentas" de las organizaciones trans.

Ponen como ejemplo la cancelación en la UIB de la presentación del libro 'Nadie nace en un cuerpo equivocado', sucesos similares en la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad de Valencia y el acoso al CGPJ que ha emitido el informe sobre la Ley Trans LGTBI.
Miguel Vicens | Diario de Mallorca, 2022-04-21
https://www.diariodemallorca.es/mallorca/2022/04/21/asociacion-feministas-socialistas-denuncia-inquisitoriales-trans-lgtbi-violentas-65240895.html 

La Asociación de Feministas Socialistas, formada por más de medio millar de mujeres, rompe su silencio y denuncia las actitudes "inquisitoriales y violentas" y los procedimientos "totalmente inadecuados" que "vienen utilizando las organizaciones transactivistas favorables a la doctrina queer y la autodeterminación de género ante cualquier ejercicio de libertad de expresión que consideren opuesto a sus intereses". Y citan como uno de los últimos ejemplos de esta actitud "la cancelación por parte de la Universitat de les Illes Balears (UIB) de la conferencia de los profesores de la Universidad de Oviedo José Errasti y Marino Pérez Álvarez sobre su libro 'Nadie nace en un cuerpo equivocado', ante las presiones y amenazas de ruptura del orden público por parte del transactivismo y después de calificar a los autores de "trásfobos".

La entidad, que preside la filósofa y catedrática de Filosofía Moral y Política de la UNED Amelia Valcárcel, y tiene de vicepresidentas a la jurista Altamira Gonzalo, especialista en Derecho de Familia y Comunitario, y Teresa Blat, abogada, especialista en Derecho Constitucional, Administración Pública y ex directora del Instituto de la Mujer, ha escrito una carta abierta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez que ha titulado 'La libertad de expresión, base de la democracia', en la que muestra su rechazo "a las formas y los procedimientos que desde hace años vienen utilizando estas organizaciones de activistas trans".

La entidad critica con dureza que, según noticias aparecidas en los medios, los colectivos trans pidan una reunión a Sánchez, acusen al Poder Judicial de 'intoxicar' y soliciten al presidente del Gobierno que no tenga en cuenta el dictamen del CGPJ porque se fundamenta en bulos, prejuicios y una ideología conservadora. Y subraya que "en un Estado social y democrático de Derecho, tales argumentos resultan intolerables porque su único fin no es atenerse a la veracidad de los hechos, sino presionar al presidente del Gobierno contra una de las instituciones del Estado".

Del mismo modo, la Asociación de Feministas Socialistas, señala que las "formas violentas e intransigentes del transgenerismo contra las feministas" les producen "honda preocupación". Y citan como otra noticia aparecida en prensa en cuyo titular se señalaba “Cien asociaciones 'trans' piden al PSOE que Calvo deje de presidir la comisión de Igualdad”. Y el subtítulo añadía “Las entidades envían una carta a los socialistas para advertirles de que la ex vicepresidenta supone un peligro para el avance de los derechos del colectivo”.

"Desde nuestra asociación -denuncian-, queremos señalar la gravedad política de tal pretensión. Carmen Calvo, claro referente del feminismo español, representa lo que siempre ha sido el feminismo socialista, el feminismo de la igualdad, que nace en el Siglo de las Luces con los grandes valores de la libertad, la igualdad y la necesidad racional de demostrar, con evidencias materiales y científicas, las ideas, teorías y principios que conforman nuestra convivencia democrática. Por eso miramos con lupa la afirmación de los transactivistas de que los deseos individuales deben convertirse en leyes para todos", afirman.

Violencia y acoso en la universidad

Las asociación denuncia también los casos de violencia y acoso sistemático que se han producido recientemente en la universidad contra las feministas y las instituciones. "Constituyen una forma de cancelación académica intolerable y son contrarios a la libertad de expresión, que debe primar en nuestra sociedad y muy especialmente en las Universidades", consideran

Y citan los últimos casos. "La Universidad Autónoma de Barcelona, ante las presiones del transactivismo, canceló el programa “Género y publicidad” de la profesora Juana Gallego, alegando la supuesta transfobia de la que había sido acusada dicha profesora. Pocos días después la Universidad de las Islas Baleares, ante las presiones y amenazas de ruptura del orden público por parte del transactivismo, canceló una conferencia de los profesores de la Universidad de Oviedo José Errasti y Marino Pérez Álvarez sobre su libro Nadie nace en un cuerpo equivocado, al haber sido también acusados de tránsfobos. Posteriormente ha sido cesada la directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Valencia, Amparo Mañés, sin ninguna explicación, aunque unos días antes había publicado un tuit en el que afirmaba que “la mujer es la hembra humana".

"Todos estos actos y hechos se promueven a fin de cancelar el discurso de la igualdad para que sea sustituido, sin debate público previo, por la doctrina queer. En conclusión, consideramos que un Estado social y democrático de Derecho debe proteger la libertad de expresión ante la presión violenta ejercida por los transactivistas. Y al mismo tiempo debería apoyar siempre el diálogo democrático y los debates públicos fundamentados en las ciencias sobre un tema que es desconocido para la ciudadanía y que, sin embargo, tiene importantes consecuencias, todavía no evaluadas en nuestro país, para los derechos de las mujeres, en los de las niñas y niños y también de las lesbianas y gais", concluyen.

DOCUMENTACIÓN
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Podemos y Ben Amics celebran la cancelación de la presentación del libro 'Nadie nace en un cuerpo equivocado' en la UIB.

"Lamento que los gritos e insultos hayan sustituido el intercambio de ideas", manifiesta la profesora de la UIB Esperanza Bosch. La filósofa Amélia Valcárcel, afirma que en la UIB se ha producido "una quiebra en las libertades protegidas por el Estado de Derecho".
Miguel Vicens | Diario de Mallorca, 2022-04-07
https://www.diariodemallorca.es/mallorca/2022/04/07/celebra-cancelacion-presentacion-libro-uib-mallorca-podemos-transexualidad-64771430.html
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La UIB cede ante las protestas del colectivo trans y cancela ‘in extremis’ la conferencia.

Los psicólogos invitados expresaron su «decepción» con la universidad: «Lo sucedido atenta contra la libertad de expresión y de cátedra».
M. Elena Vallés | Diario de Mallorca, 2022-04-08 
https://www.diariodemallorca.es/mallorca/2022/04/08/uib-cede-protestas-colectivo-trans-64792197.html
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70 profesores de la UIB impulsan un manifiesto sobre la libertad de expresión tras la suspensión de la presentación de un libro.

Tras cancelar el libro crítico con la teoría ‘queer’, piden a la Universitat que en próximas ocasiones se puedan garantizar las libertades de todo el mundo.
Diario de Mallorca, 2022-04-13
https://www.diariodemallorca.es/mallorca/2022/04/13/70-profesores-uib-impulsan-manifiesto-64963672.html
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Lee aquí la carta abierta a Pedro Sánchez de la Asociación de Feministas Socialistas: "La libertad de expresión, base de la democracia".

Queremos mostrar nuestra preocupación y nuestro rechazo a las formas y los procedimientos totalmente inadecuados que desde hace años vienen utilizando las organizaciones transactivistas favorables a la doctrina queer.
Diario de Mallorca, 2022-04-21
https://www.diariodemallorca.es/mallorca/2022/04/21/lee-carta-abierta-feministas-socialistas-pedro-sanchez-65244200.html

lunes, 4 de abril de 2022

#hemeroteca #transfobia #terf | Dejar descansar el género o abandonar la categoría mujer

ctxt / Acción por los derechos trans ante la Casas Blanca, 2017 //

Dejar descansar el género o abandonar la categoría mujer.

El feminismo ilustrado propone renunciar al concepto de género para frenar los derechos de las personas trans. ¿A quién más excluyen?
Nuria Alabao | Ctxt, 2022-04-04
https://ctxt.es/es/20220401/Firmas/39315/feminismo-Nuria-Alabao-amelia-valcarcel-personas-trans-LGTBIQ-.htm 

“Si todo lo que tenemos que hacer para mantener la tranquilidad de nuestra propia agenda es renunciar a un término, queridas amigas, dejemos que el género duerma en paz un rato”, dijo Amelia Valcárcel en una reciente intervención pública. Esta es la propuesta más reciente del feminismo ilustrado –con importantes posiciones institucionales en nuestro país–, que hoy es transexcluyente. También dijo que las personas intersex “no existen”, que simplemente son “una anomalía”, y que en todas las culturas se han dado únicamente “varones y mujeres”. Todo lo demás deben ser también “anomalías”, cosas que se salen del orden natural. ¿Quién iba a decirnos que de una parte del feminismo del s.XXI saldría una defensa del biologicismo tan del XIX? Pero no olvidemos el trasfondo. Dejar de hablar de género porque resulta “confuso” está orientado a frenar el avance de los derechos de las personas trans, a negar la posibilidad de la autodeterminación de género –que decidan que no son lo que un médico puso en un certificado– e incluso a que las concibamos como “anomalías”. Pero el supremacismo del feminismo ilustrado no se termina en las personas trans, va más allá.

Ya sabemos: el sexo es lo biológico, aunque incluso eso es inestable también, construido en parte culturalmente, ya que la propia definición médica ha ido cambiando a lo largo de la historia, unas veces basándose en las hormonas, otras en la apariencia de los genitales, etc. Precisamente esas definiciones se han jugado en la categorización de las personas intersexuales –cuerpos que no coinciden con lo estrictamente masculino o femenino–, que sufren los intentos de hacerles encajar en estas categorías biológicas excluyentes mediante cirugías y otras formas de violencia. El género, en cambio, se consideró útil para hablar de las construcciones de comportamientos, roles, expectativas y posibilidades vitales edificadas sobre esas “verdades incontestables” de la biología. Parece que a las feministas ilustradas ahora les molesta nuestra victoria: que el feminismo haya desestabilizado tanto el orden de género/sexual (elijan) como para que se normalice cada vez más que haya gente que decida con cuál de esas ficciones normativas se sienten más cómodas. Al contrario de lo que afirma Valcárcel, está ampliamente documentado que las personas que no encajan con el sexo/género asignado han existido siempre, aunque eso ha tenido consecuencias distintas en las diferentes culturas –en muchas de ellas ha sido aceptado de una manera u otra–. En la nuestra implica un alto grado de violencia estructural e interpersonal, por lo que urge tratar de mitigarla con leyes que no patologicen, y contribuyan al cambio cultural que ya estamos presenciando. Es cierto que hay una parte del activismo trans que tiene visiones esencialistas e incluso también biologicistas del sexo/género –como sucede con un segmento del feminismo–, pero en cualquier caso, eso no justifica la oposición a los derechos que reclaman.

Aunque por motivos diferentes, el concepto de género molesta tanto al feminismo ilustrado como a los fundamentalismos cristianos y las extremas derechas, que desde hace tiempo llevan una cruzada contra lo que llaman “ideología de género”. Esto es, contra la posibilidad de que los roles sean construidos y performados, lo que para ellos supone un atentado contra el “orden divino” o “natural” –en la versión laica–. Mediante este concepto se oponen a derechos de las mujeres –sobre todo los sexuales y reproductivos, la educación sexual, etc.– pero también a los de las personas LGTBIQ e incluso a la mera posibilidad de su existencia.

Esta verdad es incómoda para los feminismos transexcluyentes, ya que mediante su oposición al concepto de género las extremas derechas hacen causa común contra los derechos de las mujeres y las disidencias sexuales: ambos desestabilizan el orden social. Su visión es estructural, más afinada que la de esos feminismos, ya que no ven órdenes distintos, no ven batallas diferentes. Entienden, mejor que algunas feministas, que es parte de la misma guerra. En este contexto y más que nunca, como explica la investigadora Sonia Correa, “la categoría mujer ya no sirve para la lucha feminista”. No se puede pensar en la perspectiva feminista como una perspectiva adherida al cuerpo y a la experiencia de las mujeres o a una esencia femenina, ya que se dejan demasiadas cosas fuera. “Necesitamos mantener una distancia crítica con respecto a las formas de vínculo político con la categoría mujer que no reconocen su inestabilidad y contingencia”, dice Correa. ¿Qué es una mujer? Hace más de un siglo que el feminismo se lo pregunta.

En algo tienen razón las extremas derechas cuando se obsesionan con las cuestiones de género: es cierto que estas son centrales para sujetar la estructura social y legitimar los regímenes de desigualdad. La construcción de lo masculino y lo femenino, pero también la heterosexualidad obligatoria, la imposición de un modelo de familia –y su entrecruzamiento con los sistemas raciales y coloniales– vertebran el orden reproductivo/sexual o de género. Así, las luchas feministas autónomas, pero también las rebeliones de las personas trans y de las disidencias sexuales –las de todos aquellas y aquellos que no se conforman con los lugares asignados en la reproducción–, desestabilizan la estructura social y las legitimidades que lo articulan. Somos una amenaza porque evidenciamos la contingencia de estas desigualdades, que no forman parte del “curso natural” de las cosas, ni del “orden divino” –o civilizatorio, en su versión laica–, sino que podrían no darse. Podría no darse el actual régimen sexual o de género, pero también el racial –íntimamente relacionado– y las desigualdades económicas y de posibilidades de vida que estos órdenes atraviesan. Toda esta estratificación está destinada a dividir a las poblaciones y a justificar su desigual acceso a recursos, a “naturalizar la desigualdad” y, si son contingentes, significa que pueden ser cambiados.

Por eso trans, feministas de base y migrantes –o el Otro musulmán– estamos bajo el mismo foco de las extremas derechas: el orden de género implica definir quién tiene derecho a reproducirse y quién no, qué mujeres están siendo empujadas a reproducir a la nación blanca asumiendo roles tradicionales y quiénes se ven como un peligro por sus “altas tasas de natalidad” –en concreto en Europa, las mujeres musulmanas–. Así, la violencia que se desencadena para sujetar esos cuerpos a un orden de género que se tambalea afecta a las mujeres, pero también a estos otros: personas trans –especialmente–, disidentes del sistema sexo/género y otros sujetos señalados como peligrosos. Estas violencias no se pueden separar.

Por tanto, desde una perspectiva de las visiones más emancipadoras, no podemos pensar un feminismo como exclusivo de las mujeres, de sus cuerpos o de sus experiencias. Nuestro desafío se alinea con las personas trans, con los maricas, las travestis, las butch y las lesbianas, las invertidas, las no binarias, pero también con los hombres que no encajan en sus papeles asignados en ese orden de supremacía o los que quieren desencajarse y marchar junto a nosotras, derribando a nuestro paso esos órdenes –sexistas y racistas–, o al menos, sacudiéndolos un poco, ampliando lo imaginable, lo pensable y lo vivible. Desplazamos los límites que otras se dedican a vigilar. Pero si nuestra rebelión altera el proyecto político y de sociedad de las extremas derechas que quieren impedir los cambios, ¿qué hay en ese viejo orden para que las feministas ilustradas se agarren a algunos de sus pilares como cuando se oponen a la posibilidad de transitar de sexo/género?

Dos formas políticas irreconciliables se oponen aquí: uno busca desestabilizar un orden injusto, si se desmorona, el feminismo autónomo está del lado de las que no tienen tanto que perder. Mientras que ellas –las del feminismo ilustrado, las que están en los consejos de gobierno– piden cuotas de poder para representarnos en la cúspide de ese orden, para hablar por todas aquellas cuyas vidas y problemas no tienen nada que ver con los suyos. Es más, para hablar también por las que necesitan subordinadas, porque eso les permite seguir llevando su nivel de vida, ya sean las que les limpian la casa y les cuidan a los niños, o aquellas a las que se explota en los campos de Huelva. ¿Alguien escuchó a Valcárcel pedir derechos para las trabajadoras domésticas o las migrantes?

Este feminismo ilustrado ha tomado posiciones en las instituciones desde la Transición básicamente con una agenda de paridad liberal –que ha sido compatible con la implementación de políticas neoliberales–. Además de con las cuotas en lugares de poder, está obsesionado con el sexo, la pornografía, la prostitución. Esto es útil porque cuando se pone en el centro de la opresión de género la sexualidad y no la división sexual del trabajo o la explotación económica, el resultado es que nos afecta a todas por igual y que por tanto formamos parte de la misma “clase”: la de las mujeres. Para este feminismo ilustrado sí existe la “mujer universal”, una ficción necesaria para que ellas puedan erigirse en representantes de sus intereses, y decidir qué políticas públicas o qué relación con el Estado necesitamos. Esto le sirve para pedir su cuota entre los beneficiarios de este reparto injusto, mientras dan una vía de legitimidad “feminista” a gobiernos, instituciones y al propio Estado que también sostiene nuestra opresión. Recordemos que también es una máquina de dominación que muchas veces amplía las dominaciones y estratificaciones sociales, y que se encarga de asegurar los poderes dominantes de raza, clase y género, como explica Wendy Brown. Decían que venían a abolir el género, y se han conformado con la palabra, que es menos peligroso, porque realmente, abolir el género implica pensar otras vías para las políticas feministas que no pasen únicamente por la protección estatal.

Por qué no nos representan
Amigas, las feministas ilustradas han dicho que abandonemos el género, y ya sabemos que ellas tienen la “razón” de su parte. No voy a ser yo la que defienda un concepto, me preocupan más las prácticas políticas, porque entiendo que es de ellas de donde nace el pensamiento feminista más potente y transformador y de donde surgen los cambios. Pero, ¿qué propuestas pueden salir de este feminismo ilustrado aparte de las cuotas, la representación, de convertir el feminismo en ideología de gobierno? ¿Puede ser que sirva para oprimir a otras mujeres o pueblos?

Amelia Valcárcel –y otras de esta corriente– son capaces de enunciar que “vivimos en una civilización feminista”, que la “civilización occidental es la primera en la historia que tiene ese rasgo presente”. Es decir, nuestras sociedades son superiores a las demás. A esto Sarah Farris le ha llamado feminacionalismo, un concepto que le sirve para explicar cómo está relacionado con las estrategias discursivas de las extremas derechas europeas que convergen con estas feministas en su supremacismo occidental. También ha explicado cómo esta idea de “liberar a las musulmanas” –que implica su inclusión en el mercado laboral– es funcional para poder aumentar el ejército de trabajo disponible en el sector de cuidados, algo que, indudablemente, les beneficia.

Como explican Ángeles Ramírez y Laura Mijares, para este feminismo la diversidad cultural se reconoce de una manera muy limitada: solo hay una naturaleza humana digna, una sola vida buena, una sola manera de organizarla, y quien no se adapte a esto ha de ser civilizado. Justificaciones clásicas de la empresa colonial. No hay que recorrer mucha distancia desde aquí para legitimar invasiones –como la de Afganistán– en nombre del feminismo, en una vuelta de tuerca del racismo imperialista. Pero además, para estas feministas que se consideran en la cuna de la civilización, solo hay un feminismo bueno –el que ellas representan— y esa superioridad les permite negar a otros sujetos, ya sean trans, trabajadoras sexuales o mujeres musulmanas que quieren liberarse en sus propios términos. Por supuesto, para las ilustradas el feminismo musulmán no existe, o no puede existir, y el velo tiene que se prohibido, incluso en las escuelas. Todas ellas coinciden sorprendentemente en esos puntos. Además, tratan de criminalizar el trabajo sexual –incluso a veces la pornografía– y no reconocen a las trabajadoras sexuales como interlocutoras válidas, niegan que puedan ser feministas, como niegan agencia a las mujeres con velo. Todas tienen que ser salvadas por ellas, es decir, por el Estado –del que en realidad forman parte–.

Este feminismo ilustrado del sujeto único, que entiende la política solo en términos liberales, niega la diversidad y por tanto, las propias claves políticas del ciclo de movilización feminista de los últimos años donde se ha producido una ampliación de los sujetos de lucha, sus demandas y sus debates. Un ciclo de movilización donde el sujeto “mujer” se queda corto. Como explica Raquel Gutiérrez –para América latina aunque en buena parte es aplicable al sur de Europa–, esta emergencia ha desbordado la agenda clásica de paridad liberal y ha dado lugar a movilizaciones de carácter radicalmente autónomo con fuertes componentes de feminismos comunitarios, decoloniales y populares. Por tanto, esta lucha por definir el sujeto del feminismo, y vigilar las fronteras de “la mujer” se entiende mejor si se introduce esta variable que confronta al feminismo liberal/ilustrado a los feminismos populares y de transformación que atacan al sistema. Ese mismo sistema donde las feministas ilustradas ocupan un lugar privilegiado que muchas veces han conquistado usando la propia legitimidad del movimiento.

domingo, 6 de marzo de 2022

#hemeroteca #trans #terf #feminismo | En el predicado del feminismo caben las mujeres trans

La Izquierda Diario / 'No + muertes trans' //

En el predicado del feminismo caben las mujeres trans.

Raúl Solís | infoLibre, 2022-03-06

https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/predicado-feminismo-caben-mujeres-trans_129_1221499.html 

Un año más, y ya van tres, las feministas vinculadas al PSOE que creyeron que el movimiento feminista era de su propiedad van a romper en dos mitades las manifestaciones del 8M porque siguen sin digerir que el 8 de marzo de 2018 el feminismo saltó de las paredes de las sedes de los partidos políticos y de las instituciones y se hizo popular. La mejor forma de que una causa emancipatoria triunfe es que sea de toda la sociedad para que no sea de nadie. Y esto, el gran triunfo de un feminismo popular que han protagonizado las nuevas generaciones de feministas, logrando poner en agenda mucho más que la paridad y los techos de cristal, es lo que no toleran las feministas que han dirigido las políticas de igualdad de los últimos 40 años y que están enfadadas porque los derechos de las mujeres trans cuestionan el sujeto del feminismo.

El año pasado el autoproclamado “Movimiento Feminista de Madrid”, que es el sobrenombre bajo el que se esconde el feminismo antitrans, ya se lió a bofetadas limpias con las manifestantes de la Comisión 8M, que es la entidad mayoritaria y convocante de las históricas movilizaciones que tuvieron lugar en 2018 y 2019 y con menor impacto, fruto de la pandemia sanitaria, también en 2020 y 2021.

Al grito de “aliadas de los puteros”, “transactivistas”, “queeristas” o “proxenetas”, el feminismo antitrans la emprendió a pancartazo limpio con la entidad que agrupa al feminismo que desbordó las calles en 2018, el día que enmudecieron quienes pensaron que la causa de la igualdad les había caído en herencia. “"El feminismo es de todas, no bonita, nos lo hemos currado en la genealogía del pensamiento progresista, del pensamiento socialista", dijo en julio de 2019 la exvicepresidenta primera del Gobierno de España y actual presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso, Carmen Calvo, capitana de este feminismo voxificado que ha encontrado en las personas trans su pelota de ping pong para librar una particular batalla por el control de la lucha feminista.

Esta frase dicha por Carmen Calvo, que de lejos se puede apreciar la potencia feminista que contiene -entiéndase la ironía-, la pronunció a los pocos días de celebrarse la Escuela Rosario Acuña de Gijón, el espacio de pensamiento feminista, dirigido por la filósofa socialista Amelia Valcárcel, que fue donde nació la brillante idea de que la agenda feminista de los próximos años no iba a versar sobre la situación de las empleadas domésticas, de la lucha contra las violencias machistas, de las mujeres migrantes o de las auxiliares de ayuda a domicilio convertidas en las esclavas de los cuidados privatizados a grandes multinacionales que, una vez acabada la burbuja inmobiliaria, se introdujeron en el sector público para hacer caja de forma impúdica con la explotación de las mujeres pobres que recogen los cristales rotos de los techos que se rompen.

Como la batalla trans no ha salido como pensaban y han perdido clamorosamente el debate, en la calle y en el Consejo de Ministros, este viejo feminismo ahora se ha marcado como objetivo aprobar en 2023 una ley de abolición de la prostitución que tiene como intención seguir rivalizando el control de una causa feminista que, según el CIS de febrero de 2019 y por primera vez, los españoles piensan que representa mejor Unidas Podemos que el PSOE. No es casual que la fecha propuesta sea año electoral.

Fue el PSOE quien en 1995 legalizó la prostitución en España eliminando la figura penal de la tercería locativa, gracias a lo cual los proxenetas pueden abrir macroburdeles y decir que las mujeres que están siendo salvajemente explotadas sexualmente son clientas de un establecimiento hotelero. Entonces, en 1995, abolir la prostitución no era una urgencia para el feminismo vinculado al PSOE y tampoco lo fue durante los siete años que transcurrieron desde 2004 a 2011 en los que los socialistas gobernaron nuevamente España, aprovechando para legalizar en 2007 la entrada de niños y niñas gestados en vientres de alquiler en el extranjero, favoreciendo con ello el negocio inhumano de convertir a las mujeres pobres de países como Ucrania en vasijas de las familias que tienen 50.000 euros para comprar un hijo, cantidad que a la madre que pare a la criatura sólo le llegan alrededor de 10.000 euros.

Este feminismo antitrans, que es usado como fuente de autoridad por Vox en los parlamentos para arengar en contra de los derechos de las personas trans, podría empezar para abolir la prostitución por exigir la derogación de la ley de extranjería, lo que de facto significaría la abolición de la trata de mujeres para la explotación sexual, o la prohibición de registrar civilmente a los niños y niñas gestados en vientres de alquiler en el extranjero.

El objetivo no es abolir la prostitución, no lo ha sido nunca, sino dividir un poco más el movimiento feminista incluyendo temas de debate apasionados que no cuentan con consenso para que, si el feminismo no es del PSOE, romperlo en mil pedazos. No es el abolicionismo de la prostitución lo que ha llevado al feminismo antitrans a romper la unidad que desbordó las calles de feminismo en marzo de 2018, como arengan en los manifiestos que están viendo la luz estos días por todas las ciudades españolas para justificar la división del 8M, sino el enfrentamiento por la ley trans con argumentos, formas y retórica de la ultraderecha. Las calles volverán a enmudecer un año más a quienes, preocupadas por el sujeto del feminismo, se han olvidado del predicado. Afortunadamente, el 8M es la fiesta de la igualdad y no es de nadie porque es de toda la sociedad española.

Raúl Solís es autor del libro 'La batalla trans'

jueves, 19 de agosto de 2021

#hemeroteca #lgtbifobia | Amelia Valcárcel desata la polémica al minimizar la persecución talibán a los homosexuales

La Voz de Asturias / La sharía regresa a Afganistán //

Amelia Valcárcel desata la polémica al minimizar la persecución talibán a los homosexuales.

Juan M. Arribas | La Voz de Asturias, 2021-08-19

https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2021/08/18/amelia-valcarcel-desata-polemica-minimizar-persecucion-taliban-homosexuales/00031629280576294481387.htm

Feminista histórica, catedrática de Filosofía Moral, miembro del Consejo de Estado y también auténtico peso pesado de influencia ideológica en el seno del partido socialista, Amelia Valcárcel se ha visto envuelta en no pocas polémicas de forma reciente por su posicionamiento feroz contra las leyes de ampliación del reconocimiento a los derechos civiles de las personas transexuales. Se trata de un debate muy intenso, y muy polarizado, en el seno del feminismo pero que en muchas ocasiones ha cruzado las líneas de la discusión teórica para entrar en las descalificaciones personales.

La última de estas polémicas se zanjó con una suspensión temporal de su cuenta de Facebook después de que publicara en su muro que la llegada de los talibanes al poder en Afganistán no suponía un peligro para «los varones homosexuales» ya que, según afirmó, la homosexualidad masculina «está normalizada» como «en la Grecia clásica».

La propia Valcárcel anunció la suspensión de su cuenta de Facebook desde otra red social, en esta ocasión Twitter, y la polémica se ha mantenido candente.

Pero lo cierto es que la homosexualidad está lejos de ser aceptada socialmente en Afganistán, ni por los talibanes ni por cualquier otro tipo de gobierno que se haya establecido en la región. Un informe del Departamento de Justicia de EE.UU ya recogía en 2009 el relato de ejecuciones a personas homosexuales, práctica considerada un auténtico tabú en todo el país y del que no se habla abiertamente de ninguna manera. Con todo, el informe detalla que la literalidad de la interpretación de la sharia que imponen los talibanes se refiere a actos de adulterio y sodomía, que la relaciones consensuadas entre adultos siempre se mantiene en gran secreto y con extremo temor a ser denunciadas y que buena parte de los ejecutados por prácticas homosexuales eran en realidad víctimas de abuso de carácter pederasta.

Porque tampoco es rigurosamente cierto que la homosexualidad estuviera normalizada e la Grecia Clásica. Las actitudes hacia la homosexualidad varían en distintos periodos de la antigüedad en Grecia y Roma, a veces severamente condenadas, en ocasiones aceptadas, pero no como práctica usual, y mayormente como relaciones de pedofilia de hombres adultos con jóvenes menores.

Algo similar sucede en el Afganistán rural, con la práctica denominada Bacha bazi que en realidad es un tipo de esclavitud infantil y prostitución de menores por la que hombres poderosos fuerzan a adolescentes para realizar bailes, canciones, también co frecuencia abusos de índole sexual, vistiendo atuendos femeninos.

Muchos de los partidarios de Amelia Valcárcel se han referido a esta tradición para defender que se refería a ella a la hora de hacer estas valoraciones pero la polémica ha continuado. También muchos de los que atacan a la filósofa asturiana critican el hecho de que su afirmación parece hacer equivalente la homosexualidad a la pederastia.

Apenas hace un mes, el juez talibán Gul Rahim, declaró al periódico alemán Bild, que los homosexuales bajo el nuevo régimen recibirían dos tipos de penas «ser lapididados o ser despeñados desde un muro de al menos tres metros de alto».

lunes, 26 de abril de 2021

#hemeroteca #transfobia #terf | Amelia Valcárcel: «La mayoría de los varones piensan que tienen el derecho a comprar sexo»

Imagen: La Voz de Galicia / Amelia Valcárcel

Amelia Valcárcel: «La mayoría de los varones piensan que tienen el derecho a comprar sexo».

«La llamada teoría queer es una mala copia del feminismo», dice la catedrática de Filosofía Moral de la UNED que estará en Galicia esta semana.
Javier Becerra | La Voz de Galicia, 2021-04-26
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2021/04/24/mayoria-varones-piensan-derecho-comprar-sexo/0003_202104G24P27993.htm 

Bajo el título ‘La civilización feminista’, la filosofa Amelia Valcárcel (Madrid, 1950) impartirá una conferencia en el foro ‘Pensando en educación’, que tendrá lugar el 27 de abril en el Paraninfo de la Universidad de A Coruña. «Antes la sociedades se parecían bastante porque tenían un tramo común enorme que era el sexismo. Se podían entender mejor entre sí. Ahora, en gran parte, el rechazo que produce Occidente en otras sociedades tiene que ver con las posiciones de las mujeres. No les gustamos porque somos feministas», señala.

-¿Vive el feminismo actualmente un punto de inflexión?
-No. Vamos a usar una palabra de filosofía, el ‘pléroma’. Es la marea alta de algo. Se produjo en el año 95, en la Conferencia de Pekín, cuando el feminismo hizo agenda planetaria. Pero no se ha vuelto a producir una conferencia internacional igual de fuerte. Eso es por algo. Los estados no se quieren comprometer. Por eso creo que estamos en una fase de cierto receso. Piense usted en Putin. O en China, India o Irán.

-¿Y a nivel nacional?
-Este es un país relevante, pero el feminismo no puede dejar la mirada global. Ocurre lo mismo con el ecologismo. No podemos preocuparnos solo del bosque de eucaliptos y dejar la Amazonia. Las políticas ecológicas necesitan determinaciones internacionales. Las feministas, también.

-Uno de los temas del momento es la prostitución. ¿Cómo se debe abordar?

-La única manera de acabar con la trata, un negocio internacional criminal, es abolir definitivamente la prostitución. Para eso hay que disuadir a sus consumidores. El otro día escuchaba a Zapatero decir que lamentaba no haber sido abolicionista. ¡Caramba! No era tan difícil, pero hay que tomar decisiones impopulares

-¿Por qué es impopular?
-Porque la mayoría de los varones piensan que eso es un derecho que tienen, el derecho a comprar sexo. Para que se pueda hacer efectivo tiene que haber quién lo venda.

-Otro punto caliente es del de los vientres de alquiler. La postura del feminismo ahí es clara.
-Sí, pero nos ha costado formarla. Cuando nos enteramos de eso nos pusimos a combatirlo, pero en México es legal. En algunos estados de EE.UU., también. Y eso lo que hace es normalizar y que a la gente le parezca bien que una mujer se quede embaraza, tenga un hijo y por dinero se lo dé a otra gente. Todo apañado con neolengua: la generosidad, los padres de intención... La neolengua siempre apunta a que hay una distopía en marcha.

-El último gran debate al que se enfrenta el feminismo es la ley trans. ¿Qué piensa usted?
-He formado parte dos veces de manifiestos contra la ley trans, que deviene de la llamada teoría 'queer', una mala copia del feminismo. El feminismo dice que el sexo no tiene que ser importante para lo que una persona pueda hacer o conseguir. La teoría ‘queer’ dice directamente que el sexo no importa, que se elige. El sexo no se elige, se nace con él. Es antiempírica, por decir algo. Una cosa es que la gente pueda elegir, y debe poder hacerlo, todas sus preferencias sexuales, pero decir que el sexo se da a boleo al nacer y que cuando eres mayor eliges qué quienes ser, no. Elegirás otra cosa, pero el sexo lo tienes en cada una de las células de tu cuerpo. Es todo neolengua.

-¿Qué consecuencias tendrá el choque entre el discurso feminista y el «queer»?
-El discurso feminista es una teoría de verdad, del cambio social. Sabemos lo que ha hecho, qué ha conseguido y qué transformaciones ha operado en nuestra sociedad. El discurso ‘queer’ funciona sobre esta neolengua. En nuestra sociedad para convencer a alguien de algo que no está muy claro siempre tienes que engañarlo con la palabra libertad.

-En todo caso hay un parte del feminismo favorable a la ley trans.
-No me consta.

-La ley la impulsa el Ministerio de Igualdad, liderado por Irene Montero que siempre ha ejercido como feminista.
-No, Irene Montero ha ejercido de varias cosas, pero de feminista nunca la vimos. No sabemos ni siquiera si se lo ha estudiado. No se puede uno declarar feminista, igual que no se puede declarar ciego o mudo. No es una función declarativa. El feminismo es una agenda, que si no la compartes no eres feminista.

-¿Cuál esa agenda?
-Acabar con todas las servidumbres tradicionales para ser individuos de pleno derecho. Eso exige acabar también con muchas ideas mal formadas. Por ejemplo, muchas ideas patriarcales. ¿Es normal que un señor que se dedica a la política diga hace dos meses que el feminismo es cuidar? ¿Y por qué no es nadar a ‘crowl’? ¿Qué majaderías son estas?

-¿Las imágenes de éxito de los últimos 8M ha hecho reaccionar a los sectores más conservadores?
-Son imágenes. Las mujeres se sienten cómodas diciendo: «Soy feminista, ¿qué pasa?» Pero eso no quiere decir que la sociedad lo sea. Si nuestras políticas no son eficaces no hay sociedad feminista. Tenemos una ley de igualdad, ¿y qué? Es declarativa. Si no la cumples no pasa nada.

-¿El discurso de la derecha radical es un contraataque?
-Lo que más conversiones a la derecha extrema propicia son las marcianadas ‘queer’. Hay gente que cuando ve un exceso, lo reconoce, pero en vez de templarse se excede también. Es así.

domingo, 7 de marzo de 2021

#hemeroteca #feminismo | Amelia Valcárcel, “Asturiana del mes” por su fundamental aportación al movimiento feminista

Imagen: La Nueva España / Amelia Valcárcel

Amelia Valcárcel, “Asturiana del mes” por su fundamental aportación al movimiento feminista.
La filósofa y catedrática es autora de “Sexo y filosofía”, una obra que cumple 30 años con plena vigencia y está considerada todo un clásico por sentar las bases teóricas del feminismo.
Mariola Riera | La Nueva España, 2021-03-07
https://www.lne.es/asturias/2021/03/07/amelia-valcarcel-asturiana-mes-fundamental-39202116.html

La filósofa Amelia Valcárcel ha sido distinguida como “Asturiana del mes” de La Nueva España por su aportación fundamental al desarrollo y consolidación del movimiento feminista español, tanto en el aspecto teórico como en su faceta activista. La distinción coincide con el 30.º aniversario de la publicación de la primera obra feminista de la escritora, “Sexo y filosofía. Sobre mujer y poder”, un libro que marcó un hito cuando llegó a las librerías en 1991 y está considerado ya un clásico al sentar las bases teóricas del feminismo.

La figura de Amelia Valcárcel trasciende, por otra parte, su consideración como una de las máximas exponentes del feminismo de la igualdad en España. En la actualidad es consejera de Estado, un nombramiento que le llegó en 2006, y ejerce como catedrática de Filosofía Moral y Política de la Universidad Nacional a Distancia (UNED). Es, además, vicepresidenta del Real Patronato del Museo del Prado desde 2004.

Nacida en Madrid el 16 de noviembre de 1950, siempre se ha considerado asturiana por orígenes familiares. La trayectoria personal y profesional de Amelia Valcárcel y Bernaldo de Quirós ha estado permanentemente ligada al Principado, una tierra en la que se formó y ejerció su labor docente. En 1970 comenzó a estudiar Filosofía en la Universidad de Oviedo, donde posteriormente ejercería durante tres décadas. Entre 1993 y 1995 fue consejera de Educación, Cultura, Deportes y Juventud del Gobierno del Principado de Asturias que presidió Antonio Trevín.

No se puede entender el movimiento feminista en España desde la última mitad del siglo XX hasta la actualidad –la llamada tercera ola– sin tener en cuenta los escritos de la filósofa, para quien tal causa debe entenderse como “esa suma de acciones contra corriente, rebeldías y afirmaciones que tantas mujeres han hecho y hacen sin tener para nada la conciencia de ser feministas”. En una definición más reciente, en una entrevista con este periódico, Valcárcel sentenció: “El feminismo no es algarada o calle: es el día a día en que cada mujer gana un espacio de libertad”.

La activista feminista Ángeles Álvarez destaca de la filósofa que “ha entendido, y se esfuerza en hacernos entender, la importancia de que las mujeres aspiren sin complejos al poder y muestren toda su autoridad. Todo esto la convierte en el actor clave del feminismo político en España”. Tan clave como lo fue y es su citada obra “Sexo y filosofía”, reeditada en su 30.º aniversario por la editorial Almud y que incluye un nuevo prólogo de la autora en el que profundiza de nuevo en la naturaleza del verdadero feminismo y en algunos de los peligros que lo amenazan. “Ha sido una suerte poder reeditar el libro. Amelia es alguien totalmente alejada de la hiperespecialización y el parcelismo que marca nuestra cultura actual. Una verdadera sabia, y no hay tantas”, explica el editor Alfonso González-Calero.

Un libro que, pese a sus 30 años, sigue “totalmente vigente”, en palabras de la también filósofa y discípula de Valcárcel Alicia Miyares, “pues la invisibilización de la categoría sexo de la que se habla en el mismo está plenamente de actualidad por la nueva deriva de su negación”, algo que la autora aborda en su prólogo.

La investigación y el activismo son otros dos aspectos de la trayectoria de Amelia Valcárcel que siempre han estado presentes. En su haber figuran, además, numerosos reconocimientos, como la Medalla de Plata de Asturias, en 2006, y la medalla a la “Promoción de los Valores de Igualdad” del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (2010). Es doctora honoris causa por las universidades de Veracruz y Nuevo León (México) y Valencia. A todo ello se suma ahora su distinción como “Asturiana del mes” de enero.

miércoles, 6 de enero de 2021

#libros #feminismo #filosofía | Sexo y filosofía : sobre mujer y poder

Sexo y filosofía : sobre mujer y poder / Amelia Valcárcel.

Toledo : Almud Ediciones, 2021 [01-06] / Año primera ed.: 1991.
192 p.
Serie: Biblioteca Añil Feminista.

/ ES / ENS / Libros / Feminismo / Filosofía / Mujeres / Poder
📘 Ed. impresa: ISBN 9788412220483 / 15,00 €

[.es] Cuando este libro vio la luz por vez primera, en 1991, “el término ‘género’ estaba en lo mejor de su mocedad. Ahora el feminismo está de lleno en medio de las turbulencias del género. Pero hay que saber que ya estaban presentes hace treinta años”. Este libro, que incluye el muy citado y controvertido ensayo “El derecho al mal”, fue la primera incursión de Amelia Valcárcel en el debate feminista. Y en él están las claves de lo que luego ella misma ha ido desarrollando en su extensa, e intensa, obra dedicada a la reflexión sobre las mujeres. Esta nueva edición, la tercera ya, cuenta con un amplio prólogo de la autora, en el que profundiza en la naturaleza del verdadero feminismo (ética, racional) y nos habla de algunos de los peligros que le acechan: mujerismo, multiculturalismo, proliferación de nuevos términos para encubrir viejas realidades, teorías queer, etc. Un texto fundamental, pues, de Amelia Valcárcel que ahora recuperamos en Añil Feminista.

domingo, 8 de marzo de 2020

#hemeroteca #feminismo #transfobia | La referente feminista Amelia Valcárcel: “No voy a ir a una manifestación de unicornios sin un fin claro”

Imagen: COPE / Amelia Valcárcel
La referente feminista Amelia Valcárcel: “No voy a ir a una manifestación de unicornios sin un fin claro”.
La filósofa asegura en Fin de Semana de COPE crítica que las “tácticas del hembrismo” buscan “ocupar y desviar al feminismo”.
COPE, 2020-03-08
https://www.cope.es/programas/fin-de-semana/noticias/refrente-feminista-amelia-valcarcel-voy-una-manifestacion-unicornios-sin-fin-claro-20200308_640387

La filósofa y autora de varios ensayos y obras sobre el feminismo, Amelia Valcárcel, ha criticado en COPE que “no acudirá a una manifestación de unicornios sin un fin claro”, en referencia a la movilización de este domingo con motivo del Día Internacional de la Mujer. Criticaba Valcárcel así las “tácticas del hembrismo”, al que acusa de haber “ocupado” el feminismo para “desviarlo hacia una dirección donde no está”.

“No voy a ir a ninguna manifestación que sea de unicornios y que convierta al feminismo, una de las tradiciones más serias, en una especie de carnaval sin un fin claro”, explicaba a Cristina López Schlichting. “Cuando salimos a la calle es por algo que queremos”, defendía la filósofa que, remarcaba, hay que “enfrentarse” a un problema en concreto: “la trata y la prostitución”.

“Las mujeres vendidas a lo largo del mundo, aunque crean que tienen que soportar aquello y que es un trabajo, el que nos venda la idea de que es un trabajo es porque se lucra de ello”, denunciaba Valcárcel que, remarcaba “no hay que travestir las cosas de lo que no son”.

Maternidad surrogada
Sobre la maternidad surrogada, la filósofa defiende que es algo “de pura ética”: “nunca puedes tratar a otra persona como un medio”. “Es más que abyecto pensar que una mujer es una incubadora a la que pagarás un dinero para usarla para tus propios fines, están ofendiendo al concepto de la humanidad de manera radical”, critica en COPE.

La filósofa hace, además, una comparación entre el hembrismo y el coronavirus, de actualidad estas semanas: “De la misma manera que tenemos miedo a que el coronvirus entre en nuestro cuerpo tenemos miedo de que tácticas de hembrismo ocupen en el feminismo para desviarlo hacia donde no está, y hacemos muy bien en defender el feminismo, porque es de lo mejor que tenemos”.

El día de la mujer y el orgullo
Algo que Amelia Valcárcel tiene claro que poco tiene que ver el Día de la Mujer y el Día del Orgullo LGTBI y rechaza que sea un día de “disfraces”: “El día de las mujeres no es un día del orgullo, es una cosa muy diferente, tenemos todo el derecho a hacer fiestas y las haremos para celebrar victorias, no para impedir que se produzcan”.

Incluso Valcárcel incide en la intrusión de la 'teoría queer' en el feminismo: “Las mujeres somos hembras humanas y, mediante un trabajo normativo, te convierten en una mujer como es debido. El feminismo ha roto las hormas para que dentro pueda nacer el individuo libre que somos todas y cada una. Pero hay gente que cree que ser mujer es una cosa que se piensa. El sexo no se construye, el sexo existe, y la normativa social con él. Cuando se teoriza mal, se hace política mal, y no podemos ir con teorías mal compuestas a la acción pública y política”.