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lunes, 7 de mayo de 2018

#hemeroteca #fiestas | La procesión más liviana

Imagen: El Diario Vasco / Procesión de la Cruz de Mirandaola
La procesión más liviana.
La Cruz de Mirandaola regresó ayer, más ligera que nunca, a la ferrería en la que apareció en 1580.
Cristina Limia | El Diario Vasco, 2018-05-07
http://www.diariovasco.com/alto-urola/legazpi/procesion-liviana-20180507004712-ntvo.html

La Cruz de Mirandaola sigue manteniendo el mismo halo de misterio con el que apareció en la ferrería el 3 de mayo de 1580, festividad de Santa Cruz, cuando tras la misa de la mañana, los ferrones se pusieron a trabajar en la forja incumpliendo el tercer mandamiento del cristianismo: 'Santificarás las fiestas'. Ese día, introdujeron 14 cargas de carbón vegetal en el horno, con el mineral suficiente como para extraer una pieza de 55 kilos de hierro. En vez de ello, hallaron un bloque de 5 kilos con forma de cruz, suceso que en un principio fue ocultado, hasta que en 1633 llegó a oídos del obispo de Pamplona y fue declarado 'hecho milagroso'. No obstante, quienes siguen la procesión que cada año transporta esta cruz desde la parroquia donde permanece guardada nuevamente hasta Mirandaola, vienen apreciando un cambio importante en la manera de mostrar la reliquia en los últimos tiempos.

Y es que desde el año pasado, la pieza procesiona sobre el nuevo relicario realizado por el artista local Juan Mari Burguera, que permite verla totalmente al descubierto, en vez de oculta bajo el ornamentado relicario barroco que tenía anteriormente. Ayer, la cruz volvía a brillar en todo su esplendor sobre este nuevo medio de transporte. Los anderos, por su parte, la cargaban más desahogados gracias a la nueva anda, recientemente creada por el mismo Burguera y mucho más liviana que su antecesora. La llegada de la reliquia a Mirandaola daba inicio a una alegre romería. Una misa mayor, la Ezpata Dantza de los grupos Sustraiak y Korosti, la puesta en marcha de la ferrería, txistularis, dantzari txikis, bertsos, una comida popular... pusieron un magnífico broche a las fiestas patronales.

domingo, 1 de abril de 2018

#hemeroteca #iglesia #cofradias | Gipuzkoa pierde la fe

Legazpi quiere ser santa
Gipuzkoa pierde la fe.
El 26,9 % de la población se declara atea, las bodas civiles superan a las católicas desde 2007 y, además, es el territorio vasco donde más ha caído la ayuda a la Iglesia a través de la declaración de la renta . “En Gipuzkoa se ha producido un gigantesco” descenso de las prácticas socioreligiosas.
Ruth Gabilondo | Noticias de Gipuzkoa, 2018-04-01
http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/04/01/sociedad/gipuzkoa-pierde-la-fe

El territorio guipuzcoano vive un profundo descenso del sentimiento religioso en los últimos tiempos. A la falta de curas en las parroquias guipuzcoanas, se suma la caída en el número de fieles, el envejecimiento de la población creyente y la desafección que sienten los jóvenes hacia la religión, que hará muy difícil que se acerquen a la fe católica. Semana Santa ya no es lo que era en el territorio, se han perdido muchas tradiciones y este periodo se ha convertido más en “unas vacaciones de primavera”, que en una fecha marcada en el calendario cristiano.

Y es que en Gipuzkoa “es evidente que se ha producido un gigantesco descenso de las prácticas socioreligiosas”, según el sociólogo Javier Elzo, que no es el único que reconoce este fenómeno que vive el territorio.

La desconexión de los guipuzcoanos con respecto a la religión ya la puso de relieve la encuesta ‘Cultura política de la población guipuzcoana 2017’, realizada por la empresa Aztiker Soziologia Ikergunea, que fue presentada en diciembre en la Diputación Foral. En ella, se revelaba que el 26,9% de la población del territorio se consideraba atea. Y de este porcentaje, la mayor parte eran jóvenes de 16 a 29 años, un 52,3%, mientras que el 37% tenían entre 30 y 44 años. Además, un 16,6% de los encuestados se definieron como agnósticos o indiferentes a la religión.

Por el contrario, solo un 17,4% dijo ser católico practicante, el 46,2% de una edad mayor a 65 años, mientras que como católicos no practicantes se definieron el 26,6% de los encuestados, sobre todos los mayores de 45 años.

Además, según los datos hechos públicos recientemente por la Conferencia Episcopal, Gipuzkoa es el territorio vasco en el que más cae la aportación que se hace a la Iglesia marcando la X en la declaración de la renta. En concreto, la Iglesia católica recibió en 2016 un total de 85.357 asignaciones, frente a las 91.117 que logró en 2015. Esto supone que 5.760 guipuzcoanos menos marcaron esta opción, lo que en cifras significó una caída de 96.546 euros.

Bodas católicas
Otro dato que también atestigua esta pérdida de la fe cristiana es la impresionante caída del número de matrimonios católicos en los últimos diez años. Si bien es cierto que se celebran menos bodas, desde 2007 el territorio acoge más celebraciones matrimoniales civiles que católicas. En 2016 se celebraron 2.499 bodas en Gipuzkoa, de las cuales 2.022 fueron civiles y tan solo 474 por la Iglesia, según los datos del Instituto Vasco de Estadística (Eustat).

“En cuatro años en Legazpi, he tenido cuatro bodas, prácticamente una por año. Cuando estuve en Azpeitia teníamos unas 20 bodas al año. Recuerdo en la Basílica de Loiola, si querías un día concreto había que pedir con dos años de antelación”, explica el cura de Legazpi Iñigo Mitxelena, que se ordenó sacerdote hace 16 años y ha podido ser testigo de este cambio.

El sociólogo Javier Elzo explica que el primer y “fortísimo” proceso de secularización, es decir, de desaparición de los valores religiosos, ya se produjo en los años 60. En este mismo sentido se pronuncia Jesús Mari Mujika, exprofesor de Ética en Donostia, que asegura que “el poder de influencia y dominio que tuvo la Iglesia en Gipuzkoa fue tal que obligó a los habitantes de aquí a ser obedientes”. “Al final de la década de los 60 llegaron los aires de modernidad y secularización. De golpe, como un remolino, nos deslumbró. La juventud quiso ser más libre”, asegura. Y, desde entonces, la evolución empezó a ser muy rápida. “La Iglesia en Gipuzkoa ha perdido mucha fuerza en poco tiempo”, reconoce Mujika.

Elzo recuerda que hubo una época en la que se decía que “lo más importante no era ir a misa, sino ser un buen cristiano”. Para este sociólogo, la no insistencia en acudir al culto provoca el “desenganche” de las prácticas religiosas. “La no práctica religiosa lleva a la descristianización”, insiste.

Así, señala que el primer “desenganche” que se produce es que la gente deja de ir a misa. Y, además, también ha ocurrido otro fenómeno “extremadamente llamativo” que es “la desaparición de la transmisión religiosa”. “El ‘cómo voy adoctrinar a mi hijo en la fe, cuando sea mayor ya decidirá’. Es muy curioso que este fenómeno no se aplica en el campo político”, afirma Elzo.

La realidad de hoy en día se traduce en que “no es tal la afectación del hecho religioso”, según apunta José Ignacio Iztueta, párroco de Alegia, que se encarga de otras once parroquias pequeñas ante la falta de curas. Y es que este es otro dato que ha caído en los últimos años. En la Diócesis de Donostia hay 227 sacerdotes, de los cuales 133 son mayores de 75 años, otros 22 llegarán a los 75 en cuatro años y sólo cinco son menores de 40.

“Hace 50 años en Gipuzkoa había unos 800 curas”, reconoce el párroco de Legazpi, que asegura que hay relevo pero “poco a poco”, por lo que no es “como antes” que en las iglesias grandes había “cuatro, cinco, seis o diez curas”. Además, actualmente hay once seminaristas que estudian en Pamplona y de esos once, este año han entrado solo cinco nuevos. “Igual Dios nos está hablando con esta escasez de vocación para el sacerdocio pues de una Iglesia distinta”, afirma el párroco de Alegia de 61 años.

Y no sólo no hay relevo generacional entre párrocos, sino que este reemplazo tampoco se produce entre los fieles. Las iglesias ya no están llenas, sino todo lo contrario, y en sus bancos prácticamente se sientan personas mayores. “Esto no es como hace 50 años, donde la iglesia un domingo cualquiera estaba a rebosar, prácticamente todo el pueblo iba a misa. Hoy en día viene la gente que viene”, afirma Mitxelena. “El problema no creo que sea que la gente no va a misa. Tenemos que plantearnos los procesos para ser uno creyente y posibilitarlos”, defiende Iztueta desde Alegia.

Futuro
Ante esta panorama, ¿recuperará la Iglesia el número de fieles o, por el contrario, seguirá perdiendo presencia en el territorio? “La tendencia actual a corto plazo no va a cambiar y mucho menos si la iglesia oficial sigue anclada en sus estructuras. Pero no pienso que el cristianismo esté llegando a su fin, ni siquiera entre nosotros. Sí creo que no volverá la sociedad que, por mera costumbre, haya de ser cristiana”, resume el exprofesor de Ética Jesús Mari Mujika.

En este mismo sentido se pronuncia el sociólogo Javier Elzo, que cree que “a corto plazo”, la desafección de los guipuzcoanos con respecto a la religión “no tiene arreglo”. “En estos momentos hay una visión de Euskadi secular. La Iglesia tiene muy mala fama, la fe religiosa es entendida como de otros tiempos ligada al franquismo y a la derecha. A corto plazo no creo que se haya tocado suelo”, insiste Elzo.

Pero a “largo plazo” la situación podría cambiar. La tesis de Elzo, tal y como escribió en su libro ‘Morir para renacer’, es que “si no muere una determinada Iglesia, no puede renacer”. “Si la Iglesia se transforma tiene una posibilidad de dar una respuesta válida a la demanda de espiritualidad que hay en la sociedad”, afirma Elzo, que asegura que habrá que esperar “una o dos generaciones” para que esta situación remonte. “Lo que hace falta es que esa Iglesia muera”, asevera.

Para el párroco de Alegia el futuro de la Iglesia estará conformado por “unas comunidades cristianas pequeñas, no como antes que todo el pueblo era creyente”. Por su parte, Mujika insiste en que se podrá ser cristiano de forma “más personal, en pequeñas comunidades convencidas”. “Creo que eso a la larga será positivo, porque cuando creer resulta más fácil que pensar, ahí hay que tener mucho cuidado”, señala.

Esta tesis la comparte el párroco de Legazpi, que asegura que el futuro de la religión “va a ser de una realidad muy reducida”. “Europa en general va a ser un continente a reevangelizar”, afirma Mitxelena. 


Legazpi recupera su procesión tras 40 años de ausencia.
El párroco asegura que la “imaginería” de Semana Santa llega “al corazón” de las personas. “Toca a nivel emocional”, insiste.
R.G. | Noticias de Gipuzkoa, 2018-04-01
http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/04/01/sociedad/legazpi-recupera-su-procesion-tras-40-anos-de-ausencia

Pese a la caída de la religión católica que se ha producido en el territorio guipuzcoano en los últimos años, hay lugares que van contracorriente y que están consiguiendo rescatar tradiciones que ya parecían extinguidas. Es el caso de Legazpi, que este año ha recuperado su procesión, que llevaba sin salir desde 1979.

El año pasado, varias personas del pueblo le pidieron al párroco, Iñigo Mitxelena, que intentara recuperar este acto para que saliera durante la Semana Santa de 2018. “Yo les dije que sin problema, porque todo estaba guardado, pero que se necesitaba gente”, explica el cura.

Por eso, crearon un grupo de WhatsApp en el que participaron 60 personas y se pusieron manos a la obra para conseguir financiación y rescatar así la procesión. “Ha habido todo tipo de colaboración, no sólo de la gente que llevó las imágenes, sino de personas que han hecho distintos trabajos para recuperarlas, porque llevaban 40 años guardadas y estaban sucias, con mucho polvo y algunas tenían golpes”, señala Mitxelena. Así, un grupo de mujeres ha vendido durante los últimos meses repostería al terminar la misa de los domingos, mientras que varias costureras han arreglado las túnicas para que todo estuviera listo el pasado Domingo de Ramos.

La procesión recuperó lo que era el recorrido tradicional, es decir, salir por la puerta principal de la parroquia hacia la que se conoce como calle Vieja y dar una vuelta por kale Nagusia para terminar volviendo a la iglesia.

Mitxelena cree que esta “imaginería” de Semana Santa llega “al corazón” de las personas, pese a la desafección religiosa que existe en Gipuzkoa. “El tema de Semana Santa toca a mucha gente a nivel emocional”, insiste, por eso se muestra muy contento al haber podido recuperar esta tradición.

Mitxelena reconoce que “igual el sermón de un cura no toca tanto el corazón” de la gente como sí lo hace “el poder observar una imagen de devoción”, como pudieron comprobar los vecinos de Legazpi el pasado Domingo de Ramos.

martes, 23 de enero de 2018

#hemeroteca #bibliotecas #memoria | Mari Lourdes Fernández: “La primera biblioteca de Legazpi se ubicó donde había estado la cárcel: es una curiosidad muy significativa”

Imagen: Noticias de Gipuzkoa / Mari Lourdes Fernández
Mari Lourdes Fernández. Bibliotecaria de Legazpi durante 25 años: “La primera biblioteca de Legazpi se ubicó donde había estado la cárcel: es una curiosidad muy significativa”.
La biblioteca de Legazpi cumplirá 50 años en febrero. Mari Lourdes Fernández fue bibliotecaria durante 25 años: desde 1977 hasta 2002.
Asier Zaldua | Noticias de Gipuzkoa, 2018-01-23
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2018/01/23/vecinos/urola-garaia/la-primera-biblioteca-de-legazpi-se-ubico-donde-habia-estado-la-carcel-es-una-curiosidad-muy-significativa

- ¿Recuerda la puesta en marcha de la biblioteca de Legazpi?
- Hay que remontarse a 1963. Aquel año tuvieron lugar las primeras elecciones para acceder al Ayuntamiento. La asociación de padres de familia presentó su candidatura y a mi marido, José Mari Urcelay, se le asignó la concejalía de Educación. Como siempre tuvo una sensibilidad especial para la cultura, se informó acerca de los requisitos que había que cumplir para abrir una biblioteca. Hizo todas las gestiones necesarias, con el apoyo del Ayuntamiento, y Madrid otorgó la biblioteca municipal. Se acababa de reformar el ayuntamiento y la biblioteca se ubicó en los bajos, donde había estado la cárcel. Es una curiosidad muy significativa. El primer responsable fue Nicolás González de Langarika.

- ¿Cómo empezó a trabajar usted en la biblioteca?
- Convocaron unas pruebas y se eligió a otra persona. Cuando esta persona lo dejó, me llamaron a mí. La biblioteca tenía dos secciones, la infantil y juvenil y la de adultos, y yo entré en la de adultos. En la infantil y juvenil trabajaba Arantxa Aiastui. Fue una excelente compañera y tenía una sensibilidad especial con los niños.

- ¿Cómo era antes el trabajo de bibliotecario?
- Era todo manual. Las fichas se hacían a mano. Todos los ficheros estaban a disposición de todos los usuarios. Acudía mucha gente, sobre todo a la sección infantil y juvenil. Era una labor muy gratificante, pues la relación con los lectores era entrañable. Tratábamos de servirles lo mejor posible. No había Internet y recurríamos a las enciclopedias, los anuarios, las revistas...

- ¿Era una biblioteca activa?
- Varias entidades culturales se reunían mensualmente en la biblioteca. Fueron las que impulsaron la apertura de la casa de cultura. Fue la primera de Gipuzkoa. La biblioteca se llevó la mejor planta del edificio. En ese momento, el ministerio ofreció un lote de discos y abrimos una fonoteca. A cargo de la fonoteca estuvo otro gran compañero: Salus Aranburu. Grababa todas las actuaciones que se organizaban en el aula magna. El ambiente entre los compañeros era muy bueno. Se organizaron muchas actividades: teníamos una gran relación con los colegios, había un club de lectura, organizábamos la Semana del Libro, trajimos a escritores como Andu Lertxundi o Raúl Guerra Garrido... Además, con el tiempo se abrieron la bebeteca, la sala del cómic, la sala de lectura para adultos...

- ¿Tenían relación con otras bibliotecas?
- Nosotras lo hacíamos lo mejor que podíamos, pero no conocíamos lo que hacían en las bibliotecas de alrededor. Teníamos una relación personal con dos bibliotecarias de Donostia: la de la biblioteca central, Susana Soto (hoy directora del museo San Telmo) y Concha Chaos (una extraordinaria bibliotecaria infantil). Les propusimos invitar a otros profesionales a una reunión para conocernos y aprender los unos de los otros. La primera reunión se hizo en Legazpi. De estos encuentros nació la Asociación de Bibliotecarios. Esta asociación trabajó para formarnos. Se organizaron cursos, ponencias, charlas, jornadas... Vinieron especialistas de Catalunya, Madrid, Salamanca... Era gente que se encargaba de grandes bibliotecas y nos enseñaron mucho. Después, Koldo Mitxelena nos permitió gestionar las peticiones de los usuarios que necesitasen su material, llegaron los ordenadores e Internet, informatizamos los fondos, creamos la red de bibliotecas de Euskadi...

- ¿Sigue siendo usuaria de la biblioteca?
- Soy socia, por supuesto. Cada vez que vengo a la biblioteca agradezco al personal el trabajo que realiza. La biblioteca de Legazpi es una maravilla. Está equipada con las más modernas tecnologías. No quiero terminar sin pedir a los legazpiarras que vengan a conocer su biblioteca.

viernes, 1 de mayo de 2015

#hemeroteca #mujeres | Mujeres en la ezpata dantza ¿Por qué no?

Imagen: El Diario Vasco
Mujeres en la ezpata dantza ¿Por qué no?
Los legazpiarras celebrarán el domingo el día grande de fiestas. Como todos los años, el acto central será la ezpata dantza. Este año también bailarán las mujeres del grupo de danzas Sustraiak.
Asier Zaldua | Noticias de Gipuzkoa, 2015-05-01
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2015/05/01/vecinos/urola-garaia/por-que-no-mujeres-en-la-ezpata-dantza

la participación de las mujeres en los actos festivos en los que hasta ahora estaba vetada su presencia es uno de los temas que mayor polémica ha generado en Gipuzkoa estos últimos años. Y estamos hablando de un territorio con gran afición a la polémica. En Legazpi, en cambio, las mujeres han empezado a tomar parte en la ezpata dantza con toda naturalidad. Hace cuatro años lo hicieron por vez primera y este año lo volverán a hacer. La ezpata dantza de Legazpi data del siglo XVI y el grupo Sustraiak la recuperó hace más de 30 años. Es uno de los actos más solemnes de fiestas.

No fue una mujer la que impulsó la participación femenina, sino un hombre: Jon Dorronsoro. “Llevaba unos años comentando que nosotras también deberíamos participar en la ezpata dantza, pero yo era contraria a ello. Siempre la han bailado los hombres y me parecía que tenía que seguir siendo así, pero al final decidimos abrir la puerta a la participación de las mujeres”, reconoce Oihane Auzmendi.

Su compañera Agurtzane Gabiria ve con buenos ojos que las mujeres también puedan participar. “No hubo una gran discusión en el grupo. A todos nos pareció bien que de vez en cuando bailemos también nosotras”. La decisión no provocó ningún gran debate en el grupo de danzas Sustraiak, pero sí en el grupo Irrintzi de Urretxu y Zumarraga. Este grupo baila la ezpata dantza de Zumarraga y en este caso la solemnidad del acto alcanza otra dimensión.

La mayoría de los legazpiarras aprobaron la decisión del los dantzaris de Sustraiak, pero Auzmendi recuerda que en los foros de Internet hubo gente que criticó la participación de las mujeres. “Hubo comentarios anónimos muy desagradables. Mezclaron las cosas y mintieron. La verdad es que me hicieron daño”.

Dorronsoro y Gabiria no quisieron leer aquellos comentarios. Él tiene claro que lo más importante es la calidad del dantzari, no su sexo. “En los grupos cada vez hay menos chicos. Lo importante es cómo se ejecuta el baile, no quién lo hace. Y ellas lo ejecutan igual que nosotros. Hoy en día la mayoría de los bailes son mixtos, por la falta de chicos. En el Dantzari Eguna de Gipuzkoa del año pasado, todos los bailes fueron mixtos. En Legazpi, la soka dantza y la kapela dantza son ya mixtas. Por lo tanto, no veo por qué la ezpata dantza no tiene que ser así. En este tema hay más debate, pero no deja de ser un baile más”.

Auzmendi, aunque en un principio era contraria a que las mujeres bailaran la ezpata dantza, es de su misma opinión. “O dejamos desaparecer los bailes que bailaban los hombres, y eso es algo que nadie quiere, o los bailamos nosotras. Además, es injusto que seamos nosotras principalmente las que mantenemos vivas las danzas y los grupos de baile y en los días más señalados el protagonismo se lo lleven ellos. Bailar en la ezpata dantza del 3 de mayo es un premio para nosotras. Nos hace mucha ilusión”.

Dorronsoro está totalmente de acuerdo. “Cuando bailamos fuera de Legazpi, nuestra ezpata dantza es siempre mixta. Mi intención es que en el pueblo sea también siempre mixta”. Auzmendi añade que también en otros lugares las mujeres han empezado a tomar parte en los bailes más solemnes. “La bordon dantza de Tolosa es ya mixta, la ezpata dantza de Beasain también... Los bailes de Corpus de Oñati y la ezpata dantza de Zumarraga todavía no, pero estamos hablando de dos bailes con siglos de tradición ininterrumpida”.

Dorronsoro recuerda que ya en los años 60 las mujeres participaron en la ezpata dantza de Legazpi porque no había hombres suficientes. “En las fotos se puede ver a tres chicas vestidas de poxpolinas y el resto son hombres”.

La experiencia de 2011
Tanto hace 50 años como en 2011 no se armó ningún revuelo y esperan que este año también sea así. “La gente nos comentó que las chicas estaban muy serias y que bailaron mejor que nosotros. Yo creo que eso lo dijeron para hacerles la pelota”, comenta Dorronsoro de broma.

Lamenta que no hiciese buen tiempo (la lluvia participa casi todos los años en la fiesta y no quiso perderse el baile de las chicas) y recuerda que la gente se llevó una gran sorpresa. No en vano, no anunciaron la participación femenina. “Este año hemos anunciado que ellas también van a participar, porque hace cuatro años hubo quien nos acusó de oscurantismo. Nuestra intención no era colar a la mujeres, sino dar una sorpresa al pueblo. Además, queremos darle importancia al baile, no a quién lo ejecuta”. Y creen que no tendrán que volver a pasar cuatro años para ver a las mujeres en la ezpata dantza de Legazpi. “Cada vez va a ser más habitual, pues cada vez nos va a costar menos tomar la decisión”.

DOCUMENTACIÓN
'Ezpata Dantza' mixta en Legazpi
Cristina Limia | El Diario Vasco, 2015-05-04

http://www.diariovasco.com/gipuzkoa/201505/04/ezpata-dantza-mixta-legazpi-20150504014052-v.html